Escuela Nº 12 Vista Verde
3º año básico
Elaborado por: Catalina Fredes
T
Lecturas para
reforzar la Nombre Alumno
Curso
:
:
velocidad Lectora.
Fecha Inicio :
Educadora Diferencial Catalina Fredes Torrejón
Objetivo:
Potenciar los hábitos de lectura en el hogar.
Mejorar la velocidad lectora.
Metodología de trabajo:
Todos los días debes leer uno de los textos presentes en este cuadernillo y registrar
cuántas palabras pudiste leer en un minuto.
Debes leer respetando las pausas de las comas y puntos presentes en el texto.
Programa de Integración Escolar / Educadora Diferencial Catalina Fredes T.
Vacaciones dulces
Durante las vacaciones pasadas fui a La Ligua a ver a mi abuelita
Natalia. Ella me llevó a la piscinay todas las tardes tomábamos once con
dulces de La Ligua.
Un día comí muchos dulces y no me lavé los dientes, así que me
salieron caries. Llegando a Valparaíso tuve que ir al dentista.
Ahora, cuando voy a La Ligua como poquitos dulces y sé que
después de cada comida debo lavarmelos dientes.
2
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
El autito
Érase una vez un niño que tenía muchísimos juguetes. Él estaba feliz
de poder pasar todo el día jugando. Una de sus diversiones preferidas era
echar a correr sus autitos, pero se dio cuenta de que a uno de ellos le
faltaba una rueda trasera. Entonces, cada vez que jugaba a las carreras lo
apartaba del resto.
Un día, el niño olvidó en el furgón del colegio todos sus autitos.
Cuando llegó a su casa, muy triste por la pérdida, vio el autito sin la rueda
tirado en el suelo de su dormitorio. Se sentó a su ladoy se puso a jugar
con él. De pronto descubrió que ya no tenía pena y pensó que el autito
sería por siempre su amigo.
3
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
¡Chist!
Aquel era un barrio como todos. Tenía su plaza, su mercado, algunas
casas altas y otras bajas. Y como era un barrio de una gran ciudad,
también había mucho ruido.
Una mañana de verano, los vecinos vieron llegar un camión de
mudanzas y con él, a una familia que venía del campo. En esa familia
había tres niños, que enseguida quisieron conocer el barrio y buscar
nuevos amigos, así que salieron a pasear. Pero, ¿qué encontraron? ¡Ruido
y más ruido!
Desde un balcón alguien llamaba a gritos a su perro. Mientras, el
4
perro ladraba a un camionero. El camionero tocaba la bocina para llamar
al vendedor de diarios, que gritaba las noticias del día. En medio de este
fuerte ruido, los niños recién llegados ni siquiera podían hablar entre
ellos. Querían volver a vivir en el campo.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
El pastor mentiroso
Pedro era un joven pastor al que le gustaba mucho decir mentiras.
Una mañana, los vecinos de la aldea oyeron gritar a Pedro:
—¡Socorro! ¡Socorro! ¡El lobo!Todos corrieron a ayudarlo. Pero
cuando llegaron, lo encontraron riendo a carcajadas.
—¿Se lo creyeron?, ¡qué bueno! —dijo Pedro.
Sin embargo, un día el lobo apareció de verdad. Pedro pidióayuda de
nuevo y nadie le hizo caso. Por suerte, el lobo se marchó. Desde
entonces, Pedro decidió no volver a mentir.
Fecha de Lectura 5
Número de palabras leídas
Sofía
Sofía, una bella dama, llegó al gran jardín de un palacio. Decidió cortar una
rosa para llevarla a su madre. Mientras lo hacía, apareció un espantapájaros.
—¡Soy Tomás y estás robando las rosas de mi jardín! —gritó el
espantapájaros—.
Como castigo, te quedarás aquí y no podrás volver a tu casa. Sofía, asustada,
se quedó a vivir en el palacio. Pero con el tiempo comprendió que Tomás no era un
ser malvado, sino que se sentía muy solo.
Un día, Sofía le dijo al espantapájaros que quería visitar a su familia.
—Está bien —dijo Tomás—, sin embargo, debes ponerte este anillo y prometerme
que si la piedra oscurece regresarás inmediatamente, de lo contrario moriré.
Sofía aceptó y se fue a su pueblo llamado Calén. Pero pasaron los meses y
descubrió que la piedra estaba casi negra. Regresó velozmente al palacio y
6
encontró al espantapájaros tendido en el suelo junto a su perro Pepito.
—¡Cuánto has tardado! ¡Gracias a ti se rompió el hechizo y he vuelto a ser un
príncipe! —dijo Tomás—. Hace años fui convertido en espantapájaros y supe que
el hechizo solo se rompería cuando alguien me amara de verdad.
Ese día llegaron los padres de Sofía en un carruaje tirado por dos caballos y
celebraron la boda de su hija.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
EL RATÓN DEL GRANERO
Érase una vez un ratón que vivía debajo de un granero. Las tablas
que formaban el suelo del granero tenían un agujerito, por el que, uno tras
otro, los granos de trigo caían poco a poco a la madriguera.
De ese modo vivía el ratón espléndidamente, estando siempre bien
alimentado. Pero, al cabo de algún tiempo, comenzó a mortificarlo la idea
de que ninguno de sus amigos supiese lo bien que le iba. Entonces se
puso a roer la madera del granero, para agrandar el agujero de tal modo
que pudiesen caer más granos en su madriguera. Hecho esto, corrió en
busca de los demás ratones de los alrededores y los invitó a una fiesta en
su granero. Venid todos a mi casa -les decía-, que os voy a obsequiar.
Pero cuando llegaron los invitados, y quiso el ratón llevarlos hasta el
agujero del granero, ya no había ningún agujero en las tablas, y en el nido
no se veía ni un solo grano. El gran tamaño del agujero que el ratón había
abierto en el suelo del granero, llamó la atención del granjero. Y éste lo
había tapado, clavándole una tabla.
7
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
EL TROMPO
Uno de los niños trajo un trompo y lo hizo bailar. El trompo
bailando dio una vuelta y se quedó fijo, como si estuviera dormido.
Nos tumbamos en el suelo para ver mejor lo quieto que estaba y
acercábamos la oreja para oír su fino zumbido. Nos acercamos tanto que
lo movimos, y el trompo, como un loco, saltó arañándonos a todos la
cara.
Nos fuimos a curar con desinfectante rojo. Algunos niños quedaron
pintados como payasos. ¿Qué les ha pasado?, nos dijeron cuando salimos.
¡Nada de particular! que el trompo se ha vuelto loco.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
8
El perrito
Érase una vez un perrito que encontró un hueso. Enseguida llegó un
perro más grande, que le gruñó, le enseñó los dientes, lo miró con ojos
amenazadores y le quitó el hueso.
El perro grande quería comerse el hueso. Pero entonces llegó otro
perro grande que también quería el hueso. Los dos perros grandes se
pelearon gruñendo, se enseñaron los dientes y se miraron con ojos
amenazadores. Se movían en círculo alrededor del hueso y cada uno
quería echarle la boca al otro. Entonces el perrito se metió entre los dos
perros grandes, cogió el hueso y salió corriendo.
Los dos perros grandes no se dieron cuenta de nada. Seguían
corriendo en círculo, gruñendo, enseñándose los dientes y mirándose con
ojos amenazadores, ¡pero ya no había ningún hueso! Porque, a esas
alturas, ya se lo había comido el perrito.
Fecha de Lectura
9
Número de palabras leídas
PLATERO
Venía, a veces, flaco y enfermo, a la casa del huerto. El pobre
andaba siempre huyendo, acostumbrado a los gritos y a las piedras. Los
mismos perros le enseñaban los dientes. Y se iba otra vez, con el sol del
mediodía, lento y triste, monte abajo.
Aquella tarde, llegó detrás de Diana. Cuando yo salía, el guarda, que
en un arranque de mal corazón había sacado la escopeta, disparó contra
él. No tuve tiempo de evitarlo. El pobre, con el tiro en la barriga, se
volvió rápidamente un momento, dio un aullido, y cayó muerto bajo un
árbol.
Platero miraba el perro fijamente, levantando la cabeza. Diana,
temblando, andaba escondiéndose de uno en otro. El guarda, arrepentido
quizás, daba largas razones no sabía a quién. Un velo parecía poner de
luto el sol; un velo grande, como el velo pequeñito que nubló el ojo sano
del perro muerto.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
10
EL MANTÍCORA
La gente que vive en el desierto habla de un animal llamado
mantícora. El mantícora es un animal que tiene tres filas de dientes que se
entrelazan entre sí como los de un peine; la cara y las orejas son como las
de un hombre; los ojos son azules, el cuerpo es parecido a un león y la
cola termina en un aguijón, como la de los alacranes.
Es muy aficionado a cazar hombres. Corre con mucha rapidez,
apoyándose en unas uñas muy retorcidas. Cuando sopla por sus narices se
oye el ruido desde muy lejos. Si es atacado, mueve con fuerza su cola y
dispara unas púas, como flechas envenenadas, que son capaces de matar a
un hombre. Vive en el desierto, y cuando los ejércitos quieren cruzarlo,
ataca a los soldados que pueden ser comidos por el mantícora.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
11
EL PAÍS DONDE SE PERDÍAN LAS PALABRAS
Érase una vez un país remoto donde la gente perdía las palabras.
Inesperadamente, los hombres y las mujeres de aquella tierra – jóvenes y
viejos- habían empezado a perder las palabras. Una detrás de otra, como
quien pierde los cabellos. Nadie sabía determinar las causas por las cuales
aquella gente había empezado a ignorar los nombres de las cosas, y
muchos no sabían de qué manera podían designar a los pájaros, a los
árboles, a las montañas y al mar.
Las palabras perdidas permanecían con frecuencia en el suelo, por
las calles y las plazas. No era difícil ver aquel suceso. De pronto, una
palabra surgía de un bolsillo, colgaba de un sombrero, caía del interior de
un capazo... Se precipitaba al suelo y rodaba sobre el pavimento como si
fuera una bola.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
12
LA PEQUEÑA ARDILLA
En un bosque remoto, al pie de una montaña, vivía una pequeña
ardilla. Allí había árboles de todas clases: pinos, abetos, cedros, sauces.
Algunos eran muy altos, con muchas hojas y ramas; otros eran bajos y
parecían desnudos.
En el bosque, también vivían muchos animales: pájaros, liebres,
ciervos. Había, además, muchas ardillas. A pesar de ello, la ardillita se
sentía muy triste porque se pasaba el día sola. Como era muy pequeña y
no sabía trepar a los árboles, no tenía ninguna amiga.
Un día, estaba comiendo sola una bellota, cuando apareció otra
ardilla un poco más grande. Como ésta tenía mucha hambre, la pequeña
ardilla le ofreció compartir su comida. Desde ese momento, las dos
ardillas fueron inseparables. La más pequeña aprendió a trepar a los
árboles y a jugar como sus otras compañeras. Nunca más se sentiría sola.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
13
LOS YINN
Los Yinn son animales que viven en el aire. Su cuerpo es
transparente y son capaces de tomar muchas formas. Al principio
aparecen como nubes; luego, según su voluntad, toman la figura de un
hombre, un lobo, de un león o de una culebra. Pueden atravesar un muro
o volar por los aires o hacerse invisibles.
A menudo llegan al cielo y sorprenden las conversaciones de los
ángeles sobre lo que va a pasar; luego se lo cuentan a los magos y
adivinos para que puedan adivinar el futuro.
Ciertos sabios dicen que ellos construyeron las Pirámides de Egipto
y el Templo de Jerusalén. Desde las terrazas o los balcones les gusta tirar
piedras a las gentes. También les gusta vivir en las ruinas, en las casas
deshabitadas, los pozos, los ríos o los desiertos. Los egipcios afirman que
cuando se enfadan lanzan tormentas de arena y piensan que las estrellas
fugaces que podemos ver por las noches de verano en el cielo son dardos
que lanzas los Yinn contra sus enemigos cuando se enfadan.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
LA RATITA PRESUMIDA
14
Hace muchos años había una ratita tan hacendosa, que una mañana barría
en el portal de su casa y se encontró una moneda. Con el dinero no sabía
qué hacer, pero finalmente se compró un lazo para presumir.
Se encontró tan preciosa que quiso casarse pronto y enamorar a algún
tonto que la quisiese por esposa. Un día, presumía por la ventana y acertó
a pasar un pato que, el ver a nuestra amiga, le dijo:
-¿Quieres casarte conmigo? -Quizá sí o quizás no; antes quiero oír tu
voz.
-¡Cua, cua! -respondió el patito. -¡No, no, más que voz parece un
grillo!
Lo mismo le preguntó un cerdo.
-Quizá sí o quizás no; antes quiero oír tu voz.
-¡Gruñ, gruñ! -¡Oh, no, no, tus gruñidos son muy fieros!
Llegó rebuznando el asno y, al oír su voz tan ronca, la ratita presumida
le dice que no enseguida.
Pasa un gato bien plantado y, al oír su voz divina, muy coqueta lo remira
y le dice: Si, mi vida.
-Ratita, ratita, amada, si me quieres por marido tienes que darme
primero tres besos en el sombrero. Asustada pega un brinco porque ve s
Esta historia mal termina: la ratita fue cogida de un zapatazo y, de ella,
sólo queda el lazo sobre la mesa... del gato.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
Loly la oveja
15
Cada mañana el pequeño pastor, llevaba el rebaño de ovejas al
campo para pastar. A él le gustaba ver a su oveja regalona correr y jugar
con el resto de sus hermanas por el campo, la había bautizado con el
nombre de Loly.
Oscar se sentía contento de ver lo rápido que crecía y el hermoso
pelo que tenía.
Muy pronto llegaría la primavera y se lo cortarían a ella y a las
otras ovejas. Oscar no sentía pena por eso, porque él sabía que el pelo de
las ovejas, en la industria de la ciudad, lo trasformaban en lana de
distintos colores y la gente se tejía lindos chalecos para los días de mucho
frío.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
Carta al abuelo
16
Querido Abuelo:
Te escribo esta carta con motivo de tu cumpleaños, muchas felicidades
por esos 83 años que hoy cumples y aunque me entristece no poder estar
compartiendo estos momentos contigo, quiero que sepas que te quiero
mucho y que le agradezco a Dios por haberme dado la oportunidad de
conocer a una persona como tú y de que seas mi abuelo.
Ya estamos a un mes de terminar el año escolar y podré regresar a casa y
pasar unos días a tu lado, algo que anhelo hoy más que nunca, siento que
han pasado años desde la última vez que estuve en casa y lo increíble es
que solo han pasado unos cuantos meses; extraño mi casa, a mi familia, a
mis amigos, pero sobre todo, te extraño a ti. Esperando con ansias que
llegué el día de volver a casa para poder verte y abrazarte, te deseo el
mejor y más feliz de los cumpleaños.
Te quiere,
Lucia.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
Sopa de hacha
17
Hace muchos años, regresaba un día un viajero a su casa. Como
sintió mucho apetito golpeó la puerta de una casa y salió una viejecita. El
hombre pidió a la anciana algo de comida, pero ella respondió que no
tenía nada para darle.
– Dame el hacha y prepararé la más exquisita sopa que se haya visto –
dijo el viajero.
La viejecita, sorprendida, observó cómo el hombre puso el hacha
en una olla y dio al viajero sal, papas y zanahorias para cocinarlas según
él fue señalando.
Finalmente, el hombre dijo:
– Listo, abuelita. Traiga dos platos y dos cucharas, y usted y yo nos
serviremos la “sopa de hacha” más exquisita del mundo.
A la mañana siguiente, el viajero continuó su camino. Le dijo adiós a la
señora, y dicen, que ella le regaló el hacha.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
Neil Armstrong, el hombre que fue a la Luna
18
Neil Alden Armstrong , nació el 5 de agosto de 1930, en la granja de
su abuelo, en [Link] Ford trimotor, el “Tin Goose” sería la primera a la
que él ascendió, cuando tenía seis años. Por nueve dólares la hora, a los
15 años, Neil empezó sus clases de aviación. El deseo de pilotear el
“Aeronca Champion” lo llevó a emplearse en varios lugares y así a los 16
años tenía su licencia de piloto.
Al terminar la secundaria inició sus estudios de ingeniería
aeronáutica en la Universidad de Purdue. En 1949, en la mitad de la
carrera, la marina lo llamó y lo convirtió en un piloto de esta división.
Después de graduarse de la Universidad de Puerdue (1955), ingresó a
la Agencia Nacional Aeronáutica del Espacio (NASA) como piloto civil
de pruebas de alta velocidad.
No obstante, su vida alcanzó la cumbre el 20 de julio de 1969 en que
él comandara la misión lunar de la nave espacial Apolo 11 a sus 39 años
de edad, fue el primer hombre que puso e imprimió sus huellas en la
superficie lunar.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
El ratón y el león
19
Un día estaba el león durmiendo profundamente en el bosque,
cuando llegó un ratoncito que empezó a jugar sobre él. Tanto saltó,
que el león se despertó y le puso encima su enorme garra. El ratoncito
muy asustado exclamó:
-Perdóname, rey de la selva. Suéltame, te lo suplico. No te
arrepentirás si me dejas ir. Si algún día te encuentras en peligro,
vendré a ayudarte.
El león se rió mucho, y al ver tan asustado al ratoncito, decidió
soltarlo.
Tiempo después, el león andaba por la selva cuando cayó en las redes
de unos cazadores. Al sentirse aprisionado, lanzó un gran rugido.
El ratoncito, que pasaba por allí, lo escuchó y se acercó corriendo a él.
Cuando vio lo sucedido afiló sus dientes y comenzó a roer las cuerdas
de la red. Por fin logró cortarlas todas y el león pudo salir de la
trampa.
En los cambios de fortuna, los poderosos necesitan la ayuda de los
débiles.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
LEYENDA DEL AMANCAY
20
En la orilla de un correntoso río se había instalado una tribu de
mapuches. Quintral, el hijo del cacique, era un joven valiente al que le
gustaba pasear y recorrer los ríos cordilleranos rodeados de montañas
nevadas, mientras cazaba y pescaba.
Un día, en uno de sus paseos, conoció a Amancay, quien se enamoró
a primera vista del apuesto joven. Pero este amor era imposible, pues la
jovencita era de origen muy humilde. Luego de algunos meses, una
epidemia azotó a la tribu y Quintral enfermó gravemente.
Amancay, enterada de lo sucedido a su enamorado, decidió consultar
con una machi (curandera), quien le aconsejó que como remedio le diera
a beber una infusión preparada con una flor que sólo crecía en las
cumbres nevadas.
Amancay, guiada por el amor que sentía, fue a buscar la extraña
flor. Luego de haberla encontrado y mientras bajaba feliz, vio que un
cóndor se le acercaba. El pájaro le exigió que le diera la flor y como ella
se negó, le propuso amenazadoramente que le entregara su bello corazón.
La joven aceptó, y el ave se fue con el corazón entre sus garras,
tiñendo con rojas gotas de sangre el recorrido que realizaba. Cada una de
esas gotas se transformó en una flor de varios pétalos, bella como la
indiecita enamorada, que de esa manera dejó su mensaje de amor por los
valles y las montañas de la cordillera.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
Viaje al corazón de mitos y leyendas
21
No solo en el Bosque Encantado existen mitos y leyendas. Cada
país las tiene y lo curioso es que se parecen entre sí.
Cuando emprendimos el viaje a los mitos de Chiloé nos impresionó
un personaje al que llaman Trauco. Es un ser deforme que apenas puede
caminar y viven en los huecos de los árboles.
Además de horrible y muy malo, es un peligro en el bosque chileno.
Se hace como el que está viendo el paisaje y si pasa algún humano, le
lanza los maleficios de su mirada poderosa o los hechiza con su aliento
fétido. Después les tuerce el cuello y los aprieta hasta romperles los
huesos. Si es una mujer joven y bella la que se pierde en los bosques,
otra será su suerte: el Trauco tomará formas seductoras para enamorarlas
y dejarlas bajo su poder para siempre.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
Make Make, dios creador
22
Se dice que Make Make, dios creador, luego de haber creado la
tierra, sintió que algo le faltaba. Inquieto, tomó una calabaza y se
sorprendió de ver su reflejo en el agua que ésta contenía. Luego se posó
un pájaro en su hombro y pensó en la similitud que tenía con esta
criatura. Pero no contento con esto, quiso crear su propia criatura que
pensara y hablara como él deseaba. Así creó las aguas del mar que traían
consigo los peces. Y luego creó una piedra que tenía tierra colorada de
donde nació el hombre y después la mujer.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
Ballena: ¿Existen animales más grandes que las ballenas?
23
No. Las ballenas son los animales más grandes del mundo. La más
pequeña de todas es la Minke, con alrededor de 11metros de largo y 10
toneladas de peso.
La ballena azul es la de mayor tamaño; puede llegar a los 30 metros
de largo (como un edificio de 12 pisos) y pesar unas 150 toneladas,
equivalentes a 25 elefantes africanos.
Este mamífero habita todos los océanos; gran parte de su población
migra en invierno hacia zonas tropicales, y en verano, hacia zonas
polares.
La ballena no tiene dientes. Está provista de unas barbas especiales,
que funcionan igual que un colador. Para alimentarse abre la boca
dejando entrar mucha agua, que lleva plancton o krill (pequeños
crustáceos). La ballena presiona la lengua contra las barbas, donde queda
atrapado ese alimento. Una ballena azul come hasta dos o tres toneladas
de krill de una sola vez, es decir, en su desayuno.
Las ballenas son muy apetecidas por el hombre. Se utiliza su grasa
para obtener aceite, hasta los huesos y carne. Ha sufrido una caza
intensiva que ha llevado a muchas al borde de la extinción. La comisión
ballenera internacional (CBI), organismo creado en 1949, está encargada
de regular la caza de estos mamíferos.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
Illapa
24
Era el dios del clima y uno de los dioses más populares.
Su nombre significa rayos y truenos. Se creía que hacía llover desde
la Vía Láctea con agua que guardaba en una jarra.
En tiempos de sequía, los incas acostumbraban atar perros negros
hasta que sufrieran de sed para que el dios IIlapa se compadeciera de
ellos y enviara la lluvia.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
¿Cómo nacieron el sol y la luna?
25
En un principio, la tierra estaba cubierta por una inmensa noche y
sólo la habitaban dos personas: el cacique de Iraca y el cacique de
Ramiriquí. Ellos solos y aburridos, decidieron llenarla de seres humanos:
hicieron varios muñecos de barro imitando al hombre, a la vez, formaron
otros cuerpos galanes y hermosos, de varas flexibles: los de la mujer. Así
nació la raza humana.
Pero las tinieblas mantenían al ser humano en la más
desesperante oscuridad. Muy triste, el cacique de Iraca pidió a su sobrino,
el cacique Ramiriquí, que fuera a las alturas a traer la luz para el mundo.
El cacique subía y subía y a tal altura llegó, que se convirtió en un astro
brillante que iluminó la tierra y la humanidad.
El cacique de Ramiriquí se había convertido en sol. La
humanidad no había conocido dicha igual, pues además de la luz, recibía
calor para abrigarse y veía crecer las plantas para su alimento.
Viendo el cacique de Iraca que cuando el sol se ocultaba
llegaba el frío y la oscuridad, siguió el camino de su amigo y se convirtió
en un astro, pero menos luminoso: la luna.
Desde entonces, los Chibchas adoraron el sol (Zué) y la luna
(Chía) y levantaron en su honor templos majestuosos como El templo del
sol en Sogamoso.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
EL PEQUEÑO DE LA CASA
26
Arturo era el más pequeño de tres hermanos y estaba muy mimado
por toda la familia. Casi nunca le regañaban, ¡era "el pequeño"!, y
siempre le estaban haciendo regalos: juguetes, cuentos, lápices,
golosinas,... Sin embargo, todo cambió para Arturo cuando nació su
hermanita Adela. Cuando nació Adela, muchos familiares y amigos
fueron a conocer a la niña. Todos estaban pendientes de ella y parecía que
se habían olvidado de Arturo. Lo que más le molestaba a Arturo era que
ya no le traían regalos como antes. Todo se lo regalaban a la pequeña. La
verdad es que a Arturo no le gustaba lo que le llevaban a su hermana:
colonia, talco, ropita, sonajeros..., pero ¿por qué a él no le traían nada?
Una tarde entró en la habitación de Adela y se inclinó sobre la cuna. Le
dijo a su hermana que él era el pequeño y que ella le había quitado el
puesto. Entonces, la pequeña le agarró un dedo con su manita y Arturo lo
entendió todo: ¡Era tan pequeña que todos tenían que cuidarla!. Desde ese
día, él también cuidó a Adela. ¡Era la pequeña de la casa!
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
Juan el zorro, de puro ambicioso
27
Un día, Juan el Zorro iba trotando por el monte con el estómago vacío,
cuando de pronto vio un conejo comiendo hierbas.
- ¡Éste es mío! – dijo. De un salto, cayó sobre su presa y relamiéndose
de antemano buscó un lugar cómodo para su almuerzo.
Llegó hasta un arroyo claro y profundo, de aguas tranquilas y se asomó.
¡Sorpresa! Allí en el agua, flotaba un conejo grande, mejor que el suyo.
El zorro, sin darse cuenta de que era su propia presa reflejada en el
arroyo, pensó:
- ¡Qué suerte tengo hoy! Aquí veo un conejo mejor que el mío.
Probemos…
Dicho y hecho, el zorro abrió su bocaza para atrapar al animal
reflejado, dejando caer al conejo verdadero, que se hundió en lo más
hondo, donde ya no podría alcanzarlo.
Entonces, Juan el Zorro se alejó, triste y hambriento, lamentando
haber perdido lo cierto por lo dudoso.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
EL MONO Y EL CAMELLO
En una reunión de animales, un mono empezó a bailar. A todos les gustó
mucho aquella danza, y lo aplaudieron a rabiar (mucho). Entonces, un
camello, envidioso de aquellos aplausos, quiso ganarse los mismos
28
elogios. Se levantó pesadamente y ensayó unos pasos de baile, pero hizo
el ridículo, y los animales, indignados, lo echaron de allí a bastonazos.
Buscar la popularidad es la manera más rápida de perder amigos.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
El Alicanto
El Alicanto es, en esta zona del país, el sueño de muchos mineros,
que esperan que algún día este personaje se les aparezca y les
muestre el sendero hacia una veta de oro o plata. Se trata de un
29
enorme pájaro, de grandes alas color metálico, pico encorvado y
patas alargadas con enormes garras. Se alimenta de oro o de plata y
sus alas fosforecen durante la noche. Si el animal come oro, lanza
destellos dorados; o blanquecinos si su alimento fue la plata.
Las personas que lo han podido ver han dejado todo de lado por
seguirlo, pues se dice que el ave se ubica en el lugar exacto de la
riqueza. Pero quien sigue al alicanto repentinamente, al llegar al
lugar del supuesto tesoro, el ave lo abandona, dejándolo sin agua y
sin comida. Sólo una plegaria a la virgen de Punta Negra le puede
mostrar el camino de regreso.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
El Salmón y el Martín Pescador
El salmón conversaba con el Martín pescador. El Martín pescador además
de saber hablar, silbaba muy bien. Se lo pasaba sobre una patagua a la
orilla de un arroyo, silbando que daba gusto oírlo.
Un día, se encontraban conversando el salmón y el Martín pescador. El
30
salmón alababa al Martín pescador la hermosa manera de silbar. El
Martín pescador quería aprender a nadar, y el salmón quería aprender a
silbar. Entonces el salmón le pidió al Martín pescador que dejara sobre
una piedra de la orilla, el silbido, para que no se mojara y por lo tanto no
se perdiera. El Martín pescador, de acuerdo con lo convenido, dejó en una
piedra su silbido. El salmón dio un salto y se apoderó del silbido, se
hundió en el agua, y al mojarlo, lo echó a perder.
El Martín pescador se puso muy triste, y desde entonces se lo pasa
agachado, mirando en los arroyos, buscando al salmón que le quitó el
silbido.
Fecha de Lectura
Número de palabras leídas
31