2 Ver Vargas Lesmes, Julián, 1986; y Torres, Alfonso (s.f.
)
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John Jaime Correa Ramírez
y la pequeña tempestad del chisme. Un ir y venir de historias” (Ángel, 1998).
Jorge Alberto Naranjo habla de “la autoctonía de los lugares” y Catalina Reyes
hace referencia al barrio como “la geografía de recuerdos colectivos” 3.
En este ejercicio de construcción de la mirada histórica sobre el barrio, de
esta petite histoire, también han ocupado un lugar importante los historiadores
empíricos, cuyo objeto de estudio se ha centrado en muchas ocasiones en
elaborar el recuento cronológico de una gesta fundacional, en exaltar el fervor
religioso de un grupo de vecinos o un origen comunitario o popular. A pesar
de que este tipo de trabajos es objeto de innumerables críticas, no obsta
decir que sus relatos están dotados de una fuerza particular, de una autenticidad,
que hace visibles ámbitos particulares y hasta ahora desconocidos en la
conformación, desarrollo y cambios de la sociedad medellinense, en especial
a partir de la segunda mitad del siglo XX.
Hoy, a comienzos del siglo XXI, la problemática de los barrios populares o
de los nuevos asentamientos urbanos no disminuye, ni tampoco las
estigmatizaciones desde distintos ámbitos de la administración municipal.
Procesos nuevos como el desplazamiento y las migraciones interurbanas, se
combinan con problemáticas de vieja data. Y en su misma dinámica, cada
barrio continúa dejando huellas de una historia particular, frente a la cual se
generan nuevos interrogantes y se amplían las viejas preguntas, aún sin
respuestas claras, al menos desde lo que concierne al campo de las Ciencias
Sociales. En el caso de los cultores de la flemática Clío, nos hemos mostrado
por lo general muy reservados a la hora de dar cuenta de la importancia de la
vida barrial y sus implicaciones en la dinámica social urbana. En ocasiones se
llegó a decir que el estudio de los barrios, por su complejidad, y en especial,
por su reciente periodicidad o por pertenecer al campo de la historia inmediata
y el tiempo corto, era un dominio casi exclusivo de la Sociología Urbana o
delegado a quienes se sintieran atraídos por el campo de la denominada
Antropología de la Pobreza.