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Parar Rayos

Este documento trata sobre pararrayos, incluyendo qué son, cómo funcionan, los tipos existentes e historia. Explica que los pararrayos protegen edificios y personas de daños por rayos al captarlos y conducirlos de forma segura a tierra. Detalla que fueron inventados por Benjamin Franklin y posteriormente desarrollados por Nikola Tesla.

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Parar Rayos

Este documento trata sobre pararrayos, incluyendo qué son, cómo funcionan, los tipos existentes e historia. Explica que los pararrayos protegen edificios y personas de daños por rayos al captarlos y conducirlos de forma segura a tierra. Detalla que fueron inventados por Benjamin Franklin y posteriormente desarrollados por Nikola Tesla.

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Pararrayos: funcionamiento, instalación, tipos, precios y curiosidades

Índice de contenido

 Qué es un pararrayos y para qué sirve


 Cómo funciona un pararrayos
 Historia y curiosidades del pararrayos
 Tipos de pararrayos
 Cómo instalar un pararrayos
 Consejos para comprar un pararrayos
 Modelos de pararrayos
 Cómo hacer un pararrayos casero
 Preguntas frecuentes (FAQ)

Los pararrayos son instrumentos vitales para proteger a personas, construcciones y dispositivos de los
rayos eléctricos. Descubre cómo funcionan, qué tipos existen, por qué son tan esenciales para nosotros y
algunos detalles interesantes más...

Los pararrayos protegen a los edificios y a las personas de los daños que los rayos eléctricos pueden
ocasionar sobre ambos, siendo dispositivos con los que cada casa o construcción debe contar de forma
obligatoria.

Saber cómo funciona un pararrayos, los tipos de pararrayos que existen y cómo se realiza la instalación
de pararrayos son asuntos que competen a tu seguridad y que deberías tener presente junto a otros que
detallaremos a continuación.

Qué es un pararrayos y para qué sirve

Un pararrayos es un instrumento que realiza la descarga a tierra de los rayos eléctricos, evitando que
ellos impacten directamente contra las edificaciones. El pararrayos es un invento de Benjamin Franklin
(1706-1790), político y científico estadounidense especializado en el estudio de la energía eléctrica.

La función del pararrayos es la de brindar protección externa a los edificios en una tormenta eléctrica a
partir de la captación y canalización segura de los distintos tipos de rayos eléctricos que puedan impactar
sobre la estructura en que se posa este instrumento. De este modo, cabe considerar al pararrayos como
un sistema de protección para los edificios y, consecuentemente, para las personas.

Es posible confundir el pararrayos con un apartarrayos por lo semejantes que son los términos, sin
embargo, son objetos distintos. Mientras que el pararrayos le posibilita un camino al rayo para evitar una
sobretensión en la estructura eléctrica, el apartarrayos opera cuando ocurre una sobretensión como
consecuencia de una descarga atmosférica, teniendo como fin el drenado a tierra del sobrevoltaje.
Lo anterior aplica también para diferenciar a los pararrayos normales de los pararrayos de autoválvula,
que operan dentro de la estructura eléctrica de la edificación al absorber las sobretensiones que ocurren
a efectos de un rayo eléctrico. Los primeros son instrumentos de protección externa, mientras que los
segundos protegen de manera interna.

Qué son los rayos eléctricos

El rayo eléctrico es una descarga atmosférica que tiene lugar durante una tormenta eléctrica. El rayo
eléctrico se compone del relámpago, que es la emisión de luz asociada al paso de la corriente eléctrica, y
el trueno, la onda de choque ocasionada por el paso de la electricidad en la atmósfera, que calienta y
expande rápidamente el aire.

La formación de rayos ocurre en las nubes a razón de la acumulación de cargas eléctricas en el


ambiente. Dicha acumulación de cargas eléctricas produce una enorme cantidad de voltaje en la base de
las nubes y que deriva en la formación de un rayo.

Saber a qué se deben los rayos pasa también por entender que las cargas eléctricas se encuentran en el
suelo como consecuencia de las condiciones provocadas por la tormenta eléctrica. Estas cargas
eléctricas tienen un rol puntual en la captación y canalización de los rayos eléctricos.

Otro factor crucial en lo que respecta a cómo se crea un rayo es el aumento de la actividad solar, que
incide en un incremento de la actividad eléctrica presente en la atmósfera. Esto es particularmente
peligroso porque genera la aparición de tormentas electromagnéticas o termodinámicas que no son
contempladas en las previsiones meteorológicas.

Consecuencias de los rayos eléctricos


Los rayos eléctricos son fenómenos naturales capaces de ocasionar severas consecuencias tanto en
edificios como humanos y animales en general debido a sus enormes cantidades de corriente eléctrica,
que oscilan entre 5.000 y 35.000 amperios. Debido a esto, los rayos eléctricos pueden generar efectos
térmicos, fisiológicos, electromagnéticos y electroquímicos.

Los seres humanos somos especialmente vulnerables a los efectos térmicos y fisiológicos que se
desprenden de los rayos eléctricos. Por un lado, el impacto directo de un rayo eléctrico puede inducirnos
un paro cardiaco o paro respiratorio por electrocución, lo que también ocasionará severas quemaduras en
nuestro cuerpo.

Dado que los rayos eléctricos disipan calor en el ambiente debido al efecto Joule, ellos son susceptibles a
generar incendios, lo que puede ocurrir fácilmente si uno de ellos llegase a impactar un árbol. Un incendio
por rayo eléctrico puede desarrollarse también si éste llegase a interactuar directa o indirectamente con
sustancias químicas, especialmente por el incremento de temperatura que el rayo supone.

Los rayos eléctricos pueden ocasionar una sobretensión en la estructura eléctrica de un edificio y que
puede comprometer la integridad de los dispositivos conectados a esta. Estas sobretensiones son picos
de tensión en las líneas de distribución eléctricas y que son capaces de provocar desperfectos o la
inutilización absoluta de los equipos electrónicos. Por esto, el sistema de pararrayos también es un
protector de sobretensiones.

Cómo funciona un pararrayos

El adecuado funcionamiento del pararrayos se basa en su capacidad de captar y canalizar los rayos
eléctricos a tierra física de manera que no impacten sobre las estructuras. Para este fin, el pararrayos
debe posicionarse en la parte más alta del edificio para que goce de una exposición adecuada frente a
los rayos eléctricos.

El pararrayos capta los rayos porque las cargas eléctricas que circulan en él y las que se encuentran en
el rayo se recombinan a efectos de la ionización del aire, esto es, la conversión de los átomos de un
compuesto en átomos cargados eléctricamente. Mientras que las cargas eléctricas de pararrayos son de
signo positivo, las que están presentes en las nubes son de signo negativo.

En concreto, el pararrayos ioniza las partículas del aire alrededor debido al efecto punta, formando así un
trazador ascendente que interactúa con el trazador descendente que proviene de las nubes y lo canaliza
a través de los cables del pararrayos. Los cables conductores de electricidad dirigen la corriente eléctrica
de rayo hasta la toma de tierra, donde la corriente se disipa de manera segura.

Partes de un pararrayos

El kit pararrayos básico contiene las siguientes partes: un electrodo captador (punta), una toma de tierra,
y un cable conductor de corriente eléctrica (derivador). El electrodo captador es un cuerpo metálico que
recibe la corriente eléctrica mediante una punta o serie de puntas cuya forma varía según el modelo del
pararrayos. El electrodo captador puede estar hecho de diferentes materiales, siendo algunos de ellos
aluminio, cobre, acero inoxidable o simplemente acero.

El electrodo captador está unido a la toma de tierra mediante un cable para pararrayos, que puede estar
hecho de cobre, aluminio, o acero. La toma de tierra se constituye de picas de metal que sirven como
electrodos sobre el terreno, o también de placas de metal conductoras que se entierran en el suelo. La
toma de tierra disipa la corriente eléctrica de manera segura, evitando que ella afecte los procesos
eléctricos regulares del edificio.

Historia y curiosidades del pararrayos

Anteriormente señalamos que el pararrayos es la principal aportación de Benjamin Franklin a la


electricidad. La invención del pararrayos no es lo único asociado a la pregunta sobre quién fue Benjamin
Franklin a raíz de que este tuvo una obra científica que trascendió este hecho, siendo también el inventor
de los lentes bifocales y de otros artilugios, además de una figura política.

En la biografía de Benjamin Franklin se describe que él empezó a indagar en la posibilidad de atraer los
rayos eléctricos cuando uno de ellos calcinó el cometa que estaba volando en el transcurso de una
tormenta eléctrica. Desde este suceso, Franklin buscó voluntariamente el impacto de otro rayo eléctrico a
partir de cometas con esqueleto de metal atadas al final con una llave también metálica.

Este hecho tuvo resultados exitosos en julio de 1752, cuando otro rayo eléctrico impactó en uno de sus
cometas. Con este suceso, Franklin demostró que sí es posible atraer los rayos eléctricos, incluso con lo
que puede considerarse el primer pararrayos.

Nikola Tesla y el desarrollo posterior del pararrayos

Sabemos que quién inventó el pararrayos, fue Benjamin Franklin, pero su idea ha sido perfeccionada con
el paso de los años. Una de las personas involucradas en el desarrollo posterior del pararrayos antiguo
de Franklin fue Nikola Tesla (1856-1943), inventor estadounidense de origen serbo-croata.

A inicios del siglo XX, Tesla descubrió que el pararrayos de Franklin atraía los rayos eléctricos por
ionización. No obstante, esta ionización involucraba el aire alrededor del pararrayos, haciéndolo
conductor de corriente eléctrica y dejando abierta la posibilidad de importantes daños. Para resolver este
inconveniente, Tesla inventó y patentó un pararrayos capaz de desionizar el campo eléctrico a su
alrededor a través de sus compensadores.

De este modo, aunque sabemos que el nombre del inventor del pararrayos es Benjamín Franklin, se le
debe a Nikola Tesla el desarrollo moderno del mismo, y el punto de inicio del curso evolutivo que ha
llevado a los pararrayos a su estado actual.

¿El pararrayos le hace honor a su nombre?

El término “pararrayos” sugiere que estos instrumentos paran el impacto de los rayos eléctricos sobre los
edificios y las personas, y, aunque esto es cierto, en cuanto evitan que interactúen contra ellos, el
verdadero significado de pararrayos no refiere precisamente a este hecho.

En realidad, los pararrayos fomentan parcialmente la actividad eléctrica característica de las tormentas
eléctricas al ionizar el aire a su alrededor con cargas eléctricas de signo opuesto a las presentes en las
nubes. De este modo, más que pararlos, los pararrayos excitan y canalizan de manera segura los rayos
eléctricos a tierra, ejerciendo así la función de descargador artificial de los rayos eléctricos.

La muerte de Georg Wilhelm Richmann

En 1753, el científico ruso Georg Wilhelm Richmann (1911-1953) examinó la propuesta de Benjamin
Franklin y quiso indagar más sobre el efecto de protección que su pararrayos ofrecería a las personas.
Sin embargo, en el transcurso del experimento, Richmman fue alcanzado por una descarga eléctrica
durante la instalación de su instrumento. Esta descarga resultó ser mortal para Richmann, que falleció en
el acto.
Tipos de pararrayos

Se han desarrollado varios tipos de pararrayos desde lo hecho por Benjamin Franklin. Estos varían en
diseño y características, pero todos comparten el mismo principio de funcionamiento, este es, ionizar el
aire a su alrededor a partir del campo eléctrico creado en el suelo por efectos de la tormenta eléctrica
para atraer el rayo hacia ellos y disiparlo en tierra de manera segura.

Es posible diferenciar los pararrayos en dos categorías principales: pararrayos activos y pararrayos
pasivos. En la actualidad, los pararrayos activos son los más usados, y esto se debe a que ofrecen
garantías de seguridad que los pararrayos pasivos no contemplan, así como otros aspectos que
mencionaremos a continuación.

Pararrayos pasivos

Los pararrayos pasivos no actúan previo a la caída del rayo, ejerciendo su función únicamente cuando la
descarga atmosférica impacta contra ellos. El pararrayos pasivo fomenta la caída del rayo por la
presencia de cargas eléctricas positivas en su punta, que ascienden desde la toma de tierra. Cuando se
ubica a una determinada altura, este instrumento se vuelve un punto favorable para las descargas
eléctricas, evitando que impacten contra el edificio.

Los pararrayos pasivos no incrementan el rango del trazador ascendente asociado a ellos, por lo que no
pueden captar los rayos en puntos muy altos. Debido a esto, los pararrayos pasivos no ofrecen una
cobertura de protección muy amplia, limitándose únicamente a los edificios en que están ubicados.

Tanto los pararrayos pasivos como los activos son una evolución posterior a los pararrayos radiactivos,
que fueron muy populares durante los cincuentas, pero cuya producción se ha detenido a razón de su
radioactividad. Estos instrumentos se consideran peligrosos, y se hace hincapié en su retiro de las
edificaciones.

Pararrayos Franklin
Un pararrayos tipo Franklin, punta Franklin o punta captadora, es un pararrayos ampliamente conocido
por sus similitudes respecto al pararrayos inventado por Benjamin Franklin, de ahí su apellido. Este
pararrayos es de tipo semi-pasivo porque, si bien logra atraer los rayos eléctricos hacia él, no dispone de
un mecanismo de acción previa respecto a ellos.
Estos pararrayos pueden servir como único elemento captador, o bien, conformar un sistema de
protección pasivo para la elaboración de jaulas de Faraday.

Según el material del que esté hecho, es posible hablar de pararrayos Franklin de acero inoxidable y
pararrayos Franklin de aleación de cobre y níquel. La diferencia en el material de construcción no incide
en su funcionalidad.

Pararrayos Faraday
Los pararrayos Faraday, o mallas protectoras, consisten en una malla protectora que cubre el techo y la
fachada de edificio. En el techo se encuentran distribuidas puntas Franklin en las esquinas y en los sitios
más elevados de este, y estas puntas están conectadas a la toma en tierra a través de cables
conductores.

Durante una tormenta eléctrica, el pararrayos Faraday recibe los rayos eléctricos en alguna de sus puntas
Franklin distribuidos en el techo. Dicha corriente es neutralizada alrededor de la malla, proveyendo a la
infraestructura de protección bastante fiable. Además, como goza de muchos bajantes a tierra, el drenado
de la corriente se realiza bastante rápido.

Aunque efectivos, Los pararrayos Faraday son muy complejos y difíciles de instalar, lo que los hace poco
accesibles para el usuario común. Esto, sumado al hecho de que solamente ofrecen protección al edificio
que está cubierto por la malla, hace que estos pararrayos sean difíciles de encontrar en condiciones
normales, reservándose principalmente para los edificios o construcciones con un riesgo muy elevado de
impacto de rayo.

Pararrayos activos

El principio de funcionamiento de los pararrayos activos es el mismo que el de los pasivos, pero los
pararrayos activos cuentan con un sistema de ionización adicional que incrementa el rango del trazador
ascendente, lo que permite captar los rayos en puntos más altos. En consecuencia, el pararrayos activo
goza de un mayor radio de protección, permitiéndole proteger no solamente la construcción en que está
instalado, sino también sus alrededores.
Pararrayos con dispositivo de cebado
El pararrayos con dispositivo de cebado, o pararrayos PDC, es un tipo de pararrayos activo que ioniza el
aire su alrededor antes de la caída del rayo. Este pararrayos ionizante crea una descarga de retorno
dirigida a la nube y que canaliza y dirige la descarga eléctrica hacia un punto seguro para su disipación.

Junto con los pararrayos PDCE, el pararrayos PDC es el más utilizado en la actualidad, lo que se debe a
lo sencilla que es su instalación y el bajo precio de mano de obra que ella amerita. Por otro lado, el radio
de protección del pararrayos PDC es uno de los más amplios (60 metros en el nivel IV de protección), lo
que le permite proteger el edificio y sus adyacencias.

Pararrayos con dispositivo de cebado electrónico


El pararrayos con dispositivo de cebado electrónico, o pararrayos PDCE, es un instrumento similar al
pararrayos PDC con la diferencia de que, como sugiere su nombre, funciona a partir de un cebado
electrónico, instrumento que se activa de manera automática cuando empiezan a generarse las
condiciones climáticas características de una tormenta eléctrica.

El pararrayos PDCE reduce el tiempo de las descargas eléctricas a partir del incremento del campo
electromagnético que se genera inmediatamente antes de la caída de un rayo. En ese instante, el
pararrayos PDCE libera impulsos eléctricos al ambiente y que ionizan el aire alrededor del pararrayos, lo
que atrae los rayos eléctricos a su posición.
Cómo instalar un pararrayos

Todo lo anterior sugiere que instalar un pararrayos de manera eficiente es un proceso que,
preferiblemente, debería ser realizado por personal cualificado en la materia. No obstante, con el
conocimiento necesario y las medidas de seguridad adecuadas, tú también puedes instalar un pararrayos
en tu hogar y de ese modo desentenderte de la mano de obra.

En principio, para la instalación de pararrayos, debes contar con las siguientes partes de un pararrayos
con dispositivo de cebado, que es el más usado actualmente:

1. Cabezal con dispositivo de cebado: Recoge los rayos eléctricos excitados por la ionización del aire.
2. Pieza de adaptación: Elemento que conecta el cabezal del pararrayos con el mástil
3. Mástil del pararrayos: Le da al cabezal la altura necesaria para que sea un punto favorable para los
rayos eléctricos.
4. Anclaje del mástil (opcional): Tiene como función la sujeción del mástil
5. Derivador: Es un elemento conductor que encamina la corriente eléctrica recibida por el cabezal hasta
la toma de tierra.
6. Soporte del cable: Fija el conductor de bajada para evitar su movimiento
7. Contador de descargas de rayos (opcional): Indica el número de impactos recibidos por el sistema de
protección.
8. Junta de control (opcional): Este elemento permite desconectar el mástil de la toma de tierra para
realizar la evaluación de resistencia.
9. Tubo de protección: Es un tubo de PVC rígido que evita los choques del conductor bajante.
10. Pozo a tierra: El espacio en que la corriente eléctrica recibida por el cabezal se disipa de manera
segura.

La instalación del pararrayos se realizará del siguiente modo:

1. Coloca el cabezal del pararrayos, como mínimo, dos metros por arriba de la zona que debe proteger.
Esto incluye depósitos, techos, torres de enfriamiento, y antenas.
2. Coloca los soportes del cable a una distancia de aproximadamente 80 cm entre cada uno.
3. Introduce el derivador por el interior del mástil del pararrayos y conéctalo con la plaza de adaptación.
4. Desliza el cable de bajada hacia abajo, intentando que su trayectoria sea lo más recta posible y
evitando toda curva con radio inferior a 20 centímetros.
5. Sujeta el cable conductor a uno de los soportes del edificio a una distancia no mayor a 1 metro para
garantizar un buen tensado.
6. Protege el cable con el tubo de protección en los últimos dos metros.
7. Coloca la toma de tierra a más de 5 metros de distancia de objetos como tanques de propano, líneas
de gas, líneas eléctricas o productos inflamables.
8. Asegúrate de que la resistencia de la toma de tierra no sea más de 10 ohmios.
La normativa respecto a los pararrayos

Saber cómo instalar un pararrayos que sea seguro para nosotros requiere que estemos familiarizados
con las medidas e indicaciones propuestas por el marco normativo competente para este caso. Un
ejemplo de marco normativo puede ser el Código Técnico de Edificación (CTE), la normativa española
que contiene las exigencias básicas de calidad que debe tener un edificio en España.

En su sección “Seguridad frente al riesgo causado por la acción del rayo”, el CTE indica que es
obligatorio instalar instrumentos de protección externa en los edificios para defenderlos de la acción de
los rayos. La instalación de dichos pararrayos CTE debe realizarse dependiendo del nivel de protección
requerido por la construcción en cuestión, que pueden ser cuatro según lo establecido en el CTE.

El CTE señala tres métodos adecuados para determinar el volumen de protección idóneo para un
pararrayos. Estos son:

1. Método del ángulo de protección


2. Método de la esfera rodante
3. Método de la malla

Cada nivel de protección corresponde a la intensidad de las descargas eléctricas en la zona, así como a
las características particulares del edificio. Para cada nivel hay una distancia cubierta por los pararrayos
con dispositivo de cebado, siendo I el más bajo (radio de 20 metros) IV el más alto (radio de 60 metros).

Nivel de protección Distancia (m)

I 20

II 30

III 45

IV 60

Estos niveles de protección son aplicables también para una punta captadora. Por su parte, el pararrayos
Faraday o malla conductora se rige por la siguiente tabla.

Nivel de protección Distancia (m)

I 5

II 10

III 15

IV 20
Por otro lado, el CTE indica también la distancia mínima que deberían tener los derivadores o
conductores de bajada para cada nivel de protección.

Nivel de protección Distancia entre conductores de bajada (m)

I 10

II 15

III 20

IV 25

Debe haber al menos 1 derivador para cada punta captadora o pararrayos con dispositivo de cebado. No
obstante, se requiere un mínimo de dos derivadores cuando la proyección horizontal del primero sea
superior a su proyección vertical, o cuando la altura de la estructura correspondiente sea mayor de 28
metros.

Criterios para la instalación de un pararrayos

La instalación de un pararrayos debe seguir una serie de puntos clave para que el instrumento sea
seguro de usar y cumpla satisfactoriamente sus funciones. Entre estos puntos clave encontramos los
siguientes:

 Las antenas receptoras han de conectarse a los conductores de bajada mediante una vía de chispas.
 Es recomendable que los elementos metálicos que sobresalgan del tejado se conecten al conductor
de bajada más próximo.
 Los cables coaxiales de las antenas deben protegerse con un dispositivo contra sobretensiones.
 El conductor de bajada debe mantenerse lo más recto posible, siguiendo siempre el trayecto más
corto.
 En los acodamientos, el radio de curvatura no debe ser inferior a 20 cm.
 La arqueta de registro debe tener un sistema seccionador que permita desconectar la toma de tierra y
medir la resistencia.
 Siempre que sea posible, el cable de bajada debe instalarse fuera del edificio, y lejos de conducciones
de gas o electricidad.
 La toma de tierra debe contar con un sistema de registro para las revisiones periódicas.
 Es preferible la unión equipotencial del sistema de tierras del edificio que el pararrayos debe proteger
con la toma de tierra de este mismo pararrayos.

Consejos para comprar un pararrayos

Comprar un pararrayos amerita un proceso cuidadoso dado que este dispositivo le brinda protección a los
equipos eléctricos al interior de tu casa y también a ti mismo, estando íntimamente involucrado con tu
seguridad personal y la integridad de tus electrodomésticos.
En primer lugar, debes pensar en el rango de cobertura que deseas tener con tu pararrayos porque,
como viste, no todos ofrecen la misma protección. Si solamente quieres proteger la construcción en que
vives, puede que un pararrayos tipo Franklin sea más adecuado para ti. En cambio, si quieres cubrir tu
vivienda y sus alrededores, entonces un pararrayos con dispositivo de cebada será lo más apropiado.

El costo económico pararrayos es otro aspecto que has de tomar en cuenta. Aunque los pararrayos
pasivos son más económicos que los activos, estos últimos pueden salir mejor parados si el comprador
quiere brindarle cobertura a su construcción y sus adyacencias. Esto sucede porque le sería menos
costoso adquirir 1 pararrayos activo que varios pararrayos tipo Franklin, que solamente cubren el edificio
en que se posicionan.

Pregunta por las pautas de mantenimiento del pararrayos que vayas a comprar de manera que puedas
conservarlo en el tiempo. A diferencia de la instalación, que preferiblemente debería ser hecha por un
especialista, el mantenimiento del pararrayos puede ser realizado por el comprador del instrumento,
preferiblemente con el asesoramiento previo del vendedor o del manual de instrucciones.

Por último, antes de comprar el pararrayos y si está en tus posibilidades, deberías realizar un análisis de
riesgo en tu edificio para determinar cuán necesaria es la instalación del pararrayos y el nivel de
protección adecuado. Anteriormente presentamos tres métodos que pueden ayudarte a determinar el
grado de protección que tu vivienda o negocio puede necesitar. Si se te dificultan los cálculos, puedes
recurrir a herramientas online, o a la asesoría de expertos.

Modelos de pararrayos

Si estás interesado en comprar un pararrayos para asegurarte de que tu edificio no sufrirá descargas
eléctricas que comprometan los equipos electrónicos conectados a la estructura eléctrica, los siguientes
modelos de pararrayos te servirán como una primera exposición a lo que puedes encontrar en el
mercado.

Puntas captadoras múltiples Ingesco®

Dentro de las diferentes opciones de venta de pararrayos encontramos los pararrayos de punta captadora
con puntas múltiples (1 vástago central y 3 de apoyo). Esta punta captadora puede ser usada como único
elemento captador de descargas eléctricas, o bien, como parte de un sistema de pararrayos Faraday o
mallas conductoras. No ofrece protección a los alrededores.

 Referencia:110002
 Fabricante: Ingesco

Pararrayos Ingesco® PDC.E 60

Es un pararrayos con dispositivo de cebado electrónico que garantiza un 100% de eficacia para la
descarga eléctrica. Ha pasado por ensayos en campo natural y ensayos mecánicos para examinar su
tracción y flexión hasta el punto de rotura. No requiere de fuente de alimentación externa, y está hecho a
partir de acero inoxidable AISI 316L.

Con un radio de protección de 120 metros (en el nivel IV), este instrumento garantiza una amplia
cobertura para el hogar y sus alrededores.

 Referencia: 102007
 Fabricante: Ingesco
Pararrayos Dat Controler® Remote

Pararrayos con dispositivo de cebado no electrónico (PDC). El dispositivo REMOTE de este instrumento
permite el autochequeo diario del pararrayos de modo que no haya necesidad alguna de desmontarlo. La
información de este autochequeo es enviada al dispositivo de tu elección (ordenador, móvil, tableta). Su
funcionamiento en condiciones de tormenta ha sido certificado.

 Referencia: AT-2515
 Fabricante: Aplicaciones Tecnológicas

Pararrayos PDC-S4

Es un pararrayos con dispositivo de cebado que tiene una eficacia de protección del 98% en el nivel I, lo
que lo convierte en un instrumento altamente fiable para el resguardo de tu edifico y sus alrededores del
impacto de rayos eléctricos considerando también que su radio de protección en este nivel son 80
metros.

 Referencia: 1004
 Fabricante: PSR

Cómo hacer un pararrayos casero

En efecto, es posible instruirse sobre cómo hacer un pararrayos casero que sea seguro y efectivo para tu
edificio. Este proceso, no obstante, es muy delicado, y no está garantizado 100% que brinde los
resultados deseados.

Debes contar con los siguientes materiales:

 1 pasador puntiagudo de metal, o un mástil de TV o antena para recibir señales de radio.


 Cintas de metal
 Cables conductores de electricidad
 1 alambre de metal para la sección transversal
 Dispositivo de puesta a tierra (clavijas metálicas, tubería o cinta)
 Retenedores de plástico

Aparte de esto, necesitarás herramientas de trabajo como pala, taladro eléctrico, máquina de soldar,
martillo, y un electroscopio para confirmar que el pararrayos esté electrizado y confirmar el signo de la
carga eléctrica que canalice.

El proceso para hacer el pararrayos casero consiste en los siguientes pasos:

1. Coloca el pasador o mástil en el punto más alto de la estructura, asegurándote de que esté por arriba
de la superficie más alta.
2. Bordea el punto más alto de la estructura con correas y aprieta con un destornillador.
3. Conecta el pararrayos a las cintas con soporte de metal y atornilla. Asegúrate de que todas las
conexiones estén firmes.
4. Usa el destornillador para sujetar un extremo del cable de pararrayos con un extremo de la
abrazadera para el cable.
5. Pasa el cable por la cumbrera del techo y hacia abajo de la fachada. Sujete el cable en varios puntos
con soportes de metal.
6. Cava un agujero de, por lo menos, 2 metros y medio de profundidad. Coloca una varilla de 2.7 metros
en la tierra de manera que queda un poco expuesta.
7. Utiliza el destornillador para colocar el extremo libre del cable a la abrazadera que conecta con la
varilla en tierra.

Preguntas frecuentes (FAQ)

Una breve sección en que hablaremos nuevamente sobre qué es un pararrayos, para qué sirve un
pararrayos y otras interrogantes sobre estos.

» ¿Qué es un pararrayos?

El pararrayos es un instrumento metálico que le brinda protección a los edificios frente a las tormentas
eléctricas. En su modelo más básico, un pararrayos se compone de un electrodo captador, un cable
conductor de energía eléctrica, y una toma de tierra en que la corriente eléctrica del rayo se disipa.

» ¿Para qué sirve un pararrayos?

El pararrayos protege a los edificios y las personas y dispositivos dentro de él ante los rayos eléctricos
propios de una tormenta. Para cumplir su fin, el pararrayos capta y canaliza los rayos eléctricos para
disiparlos en tierra de manera segura mediante el efecto punta producido por el electrodo captador.

» ¿Cómo funciona el pararrayos?

El pararrayos ioniza el aire mediante un campo eléctrico generado por la tormenta eléctrica. La ionización
del aire ocurre porque el pararrayos posee cargas eléctricas de signo distinto a las que están en las
nubes, fomentando una atracción de ellas hacia el pararrayos. El electrodo captador recibe la corriente
eléctrica y la canaliza a través de cables que terminan en una toma de tierra que disipa la corriente sin
causar daños.

» ¿Cuántos tipos de pararrayos existen?

Existen 4 tipos de pararrayos:

 Pararrayos Franklin
 Pararrayos con dispositivo de cebado
 Pararrayos con dispositivo de cebado electrónico
 Pararrayos Faraday

» ¿Quién fue el inventor del pararrayos?

El político y científico estadounidense de Benjamin Franklin (1706-1790) fue el creador del pararrayos a
mediados del siglo XIX. Franklin desarrolló un pararrayos rústico con cometas de esqueleto de metal
unidas con una llave metálica, consiguiendo así un objeto conductor de electricidad. Uno de estos
cometas fue impactado por un rayo eléctrico, demostrando así la posibilidad de controlar la caída de las
descargas eléctricas.

» ¿Cuánto cuesta un pararrayos?

Los precios de pararrayos oscilan aproximadamente entre 5.000 y 6.800 €.

» ¿Qué distancia cubre un pararrayos?

Un pararrayos de dispositivo de cebado puede cubrir un radio de 60 metros desde su ubicación, mientras
que la distancia mínima que puede cubrir un pararrayos de este tipo es de 20 metros.

» ¿Dónde se debe colocar un pararrayos?

El pararrayos debe colocarse en la azotea del edificio de manera que esté completamente expuesto a las
condiciones atmosféricas. Además, el cabezal del pararrayos debe ubicarse, por lo menos, dos metros
más alto de la superficie más alta del techo de manera que sea un buen punto para la recepción de
descargas eléctricas.

» ¿De qué están hechos los pararrayos?

 Electrodo captador (punta o cabezal)


 Pieza de adaptación
 Mástil del pararrayos
 Soporte de los cables
 Cables conductores de electricidad (derivador de electricidad)
 Tubo de protección
 Pozo a tierra

» ¿Cuánto mide un pararrayos?

El mástil de un pararrayos de uso doméstico puede tener una longitud total de 6 metros.

» ¿Los pararrayos son obligatorios?

La instalación de instrumentos de protección externa contra las tormentas eléctricas es obligatoria por lo
menos en España, de acuerdo con lo establecido por el Código Técnico de Edificación (CTE). Este marco
normativo establece también que la instalación de los pararrayos debe seguir el nivel de riesgo que tenga
el edificio en que se coloque.

Los pararrayos son instrumentos necesarios para la correcta protección de las construcciones ante los
rayos eléctricos. Desde su creación, a mediados del siglo XIX, hasta el presente, han sido esenciales
para nosotros, aunque probablemente la mayoría no estemos al tanto de su existencia.

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