Nostalgia en el bosque estepario
Nostalgia en el bosque estepario
Frágil,
me supongo frágil
como tu voz
vestida de aire
aguamar.
Luego me estrello en ti,
choco y te amo
efímero,
como espuma de ola,
ola aguamar.
Frágil,
te supongo frágil
como pluma de cisne,
como beso huidizo.
Luego te pruebo
y sabes a sal
aguamar,
a miel que calla
y a hiel que salva,
a sirena aguamar.
Frágil,
la ilusión es frágil
en tu ojos
y esos labios
aguamar.
¿Dónde estás?
AZUL INVIERNO
¿Cuándo mirarás
la angustia de mis ojos?
Mis torturas
son ajenas a tus labios,
dejas que muera
en absurdo masoquismo.
Yo me he procurado
este tormento
por causa de tu llanto,
pétalo carmín
reposado en el cristal.
(Tú me omites
y te amo extranjero.)
¿Mirarás tu angustia
en el azul invierno
que mis ojos guardan?
(¿Hasta cuando,
mujer,
me ignorarás?)
Luego te irás,
quedará la nieve
y amaré el frío;
luego vendrás,
imposible,
en el aire del mar.
Te sentiré ola,
provocando mis estancias
y encendiendo esperanzas,
(olvidas que soy ribera
y mis ansias son arena),
por omisión
me besarás furtiva.
(Por omisión
soy falso invierno).
Vivo anclado,
mujer,
me encontrarás.
BAJO EL CRISTAL
I
Triste es ver tus ojos apagados,
triste es verlos sin el sol.
Me enferma la impotencia
de quererte,
aunque sea un poco,
y que tú no sepas que existo
entre las líneas de romance.
Bajo el cristal
se baña la tragedia
de dos almas embriagadas
de aromas pasionales
en triste juventud.
II
Se marchitan las rosas
en la ventana.
El muro invisible
se roba la lluvia,
se burla de la flor
seca y sedienta.
Canto dulcemente
mientras duerme
la nostalgia en tu pecho,
queriendo seducir tu corazón
y aprisionarte el alma blanca
que tú tienes.
Bajo el cristal
hay tres reflejos
y me engañan.
Hablan de ti
y de un fantasma,
hablan de mí como si nada.
Bajo el cristal
es aún más triste
regalarte estas palabras.
Porque vives en un mundo
que no alcanzo a poseer
y vuelas mientras lloro
todo este querer.
BITÁCORA
I
Aquí ya no llueve
y, sin embargo,
se inunda lentamente
la barca en que navego;
ahogase el sentido de mi lógica
con unas lágrimas
que mojan y oxidan
el desierto de mis ojos.
Allá afuera
juegan los niños
a desperdiciar el tiempo
que a mí me falta.
Se roban con sus sueños
mis anhelos profundos,
mis delirios de poeta
enterrados en las cajas de arena.
Aquí se parece
mucho más al afuera.
Allá, se me antoja
a la casa acogedora
que espera resguardar
mis miedos e instintos.
II
Antes era bueno
pedirle gotas
a las nubes blancas;
ahuyentaba lobos blancos
que reían desesperados
por tantas ironías
encubiertas y marchitas,
demacradas como muertos
que reviven en el patio trasero.
El ahora y el después
viven juntos,
se casan y divorcian,
se dejan y se agarran
con frecuencia
en el tiempo más utópico
que hemos construido;
el ahora idolatra
los sueños del mañana,
del después.
III
El tic-tac del reloj
apresura mis demencias y locuras,
arden las estepas de los vivos
que se sientan a esperar
la primer flor de primavera.
El tic-tac arruina
mi gramática,
descompone mis reflejos.
BOSQUE
Pasaron cuatro lunas
sin que me invadiera la nostalgia,
ya ni me acordaba de tu nombre;
me lo recordó un búho esta noche
en donde la luna,
temerosa de tus ojos,
se ha escondido en una nube.
Me ha derrotado el mar,
su melancólica mirada
me ha sumido en la tragedia;
mísero me siento entre sus aguas
pues recuerdo el viejo andar
por el camino de la estepa,
es como morir bajo la daga del cazador.
Ya no escojo libremente
las desgracias de este invierno,
es el búho que esta noche canta
quien me impone las cadenas.
El Dragón sonríe complacido.
¡Fantasma!
Te recuerdo, eras amigo,
pero hoy tu aliento de muerte
es un embuste
y con tus engaños disfruto,
con la levedad del hombre,
toda esta malicia de delirios asesinos.
BRAZOS VACÍOS
El silencio de tus ojos
es la tinta de esta historia,
el silencio de un amor prohibido.
CAMINO DE LA ESTEPA
Se ha encendido la hoguera otra vez.
La caverna del lobo
se ha llenado de muerte
y peste de sangre... por ella.
Perdida es ella
en mis jaulas cristalinas,
volviéndome un vacío irónico.
Pero soy y existo
en mi misma desgracia.
CANCIÓN Y NOSTALGIA
(Verso y prosa, 1 de 3)
VAGABUNDO
(Verso y Prosa, 2 de 3)
...El rocío es de primavera. El viajero sigue su camino de romances tortuosos. Se va el sol hacia su muerte,
saludando a la noche. Hoy llueve en la vereda del viajero, es una tarde fría y una noche gélida. Se despide de
la muerte y sigue su camino entre gotas melancólicas, el verano se diluye poco a poco en los llantos de una
nube.
¿Hacia dónde vas, amigo mío? Viajas errabundo, eres como niebla que se escapa de todo. Te he visto amar un
par de rosas y cantarles unos versos. ¿Acaso eres poeta del dolor? Tus manos han sangrado y tus pasos te
llevan lejos, nadie te puede seguir en tu senda tormentosa. Vagabundo en esta tierra, huiste de los cielos y tus
alas están rotas. Eras ángel... ¿qué eres ahora?
Tu capa está manchada de vileza y te esmeras en ser un demonio. Fantasma te quedas en la lucha. Ni sombra
ni luz, sólo un ser difuso. ¡Ay, viajero! ¡Ven a descansar! Ya no vagues por el mundo de los ciegos, tú sabes
ver. Te llamo por tu nombre pero no me escuchas. Si pudieras creer en la estrella de las noches apagadas, si
tuvieras firme tu esperanza te vestirías de blanco como antaño, cuando eras como yo, cuando éramos uno.
El viajero se ha cansado y su vagar es más huida que aventura. Huye de un recuerdo, huye de sí y su temor va
con él... Porque amar no ha dejado de hacer, no puede. Y entona un verso en el silencio de su llanto, se queja
de su derrota y maldice su suerte, aunque entierra por fin su cobardía. El verso tiene nombre, la música besa
un cuerpo.
Vagabundo de amor, buscando descanso y no amar. A veces se refleja entre sus aguas. A veces se esconde en
una jaula de cristal. Poeta vagabundo, lloras estrofas para ella...
ENMUDECÍ MI LLANTO
(Verso y prosa, 3 de 3)
CÁNTAME
Cántame un susurro al oído,
despacio para el corazón.
Cántame con fuerza, amor,
hasta que duela
y dime si el día de hoy
sentiré el fuego de tu piel.
Cántame, amor,
el sabor de tu querer.
Cántame y bésame.
Cántame al corazón,
despacio para morir
simplemente pensando en ti.
CÍRCULOS
De mis labios a los tuyos
y de ahí a cualquier extraño,
de tu boca a los brazos urbanos
y de ahí vuelve hacía mí
después de haber llorado
o violentado mis instintos.
Cuerpo a cuerpo
el elixir de los sexos
danza en círculos perfectos;
tonto el que dé amor,
será efímero y escama,
terminará tirado en el asfalto
y si es que el círculo encalla
se perderá en una cama.
Rueda y ya no sube,
la lágrima es urbana;
amaba tu silueta
y a su vez
tú amabas mis fantasmas.
A través de la ventana
lluvia y viento son balada
del amor barato y compartido
entre tú, yo y los suicidas
que frecuentan nuestros bosques.
Hacemos el amor
con los cuerpos y el deseo;
hacemos el amor
con instinto y sin razón;
hacemos el amor
y omitimos invitarlo.
Danzamos en la niebla
como hojas desprendidas
y caemos al espacio
de los ecos fragmentados
encerrados en los círculos
inscritos en asfalto.
CLAMOR
Clama fuerte,
clama alto,
que tu grito
despierte las rocas,
que lo inerte cobre vida.
Clama fuerte,
clama alto,
que tu triunfo
es el nuestro,
que tu vida
nos da vida y libertad.
Clama fuerte,
clama alto,
que respires el amor,
que el odio
se desvanece en tu clamor.
Clama fuete,
clama alto,
pide a gritos
que te den tu vida,
pide a gritos tu libertad.
Clama fuerte,
clama alto,
hay felicidad en tu clamor.
CORAZÓN OXIDADO
Ya te fuiste,
te vi partir
y tu sombra se ancló
al tic-tac oxidado
de mi interior.
Vago.
Sueño
y pretendo navegar,
perderme en ti,
ahogarme en tu universo
y robarme tu luna.
Sólo me das tu cuerpo,
esa plata cristalina
que hiere.
Dueles cuando no estás.
Sumergido
y desmayado en tus pechos,
yo, poeta,
escribo de tu ligereza.
DESDE EL TECHO
Hoy descubro
desde el techo de esta casa,
tan ajena y tan extraña,
tan absurda y tan lejana,
el vacío que gobierna en las mañanas.
Y sube el sol
A medio día
borrando mis sombras
y algún miedo.
Me arrodillo a suplicar
una nube pasajera
que me cubra las miserias
que devela la luz de aquel astro.
Desde el techo
yo me mato
al descubrir una verdad.
DESESPERANZA
¡Ven, Dragón! ¡Ven a mí!
Te espera el alma vil,
el corazón corrupto.
¡Vuelve a matarme la esperanza!
Es amarga la balada.
¡Tu hiel!
¡Amarga, amarga tu piel desnuda!
La hoja se inflama...
¡No, Dios!
¡No las llamas para el alma!
Ser poeta ni el sepulcro lo demanda.
DESPACIO
Te voy a querer despacio,
me voy a comer tus sueños,
los que huyen de ti
temerosos
de algún pensamiento asesino;
cazaré los que se fugan
simulando libertad
y romperé las cadenas
de los que son más deleite
a tu pensar.
DESPERTARES Y MUERTES
Gotea la sangre.
La espada azul brilla lacerante,
hiriente.
Devora su brillo de muerte.
En el ocaso purpúreo,
las llamas se funden
en grises nubes,
en presagios negros.
Y el cazador sale de nuevo,
buscando lo fétido
de las almas putrefactas.
De sus pisadas,
la ceniza vuela y se esparce,
la respira sonriente el Dragón.
El jaguar
sigue viajando,
harto está de las cenizas
y del humo constante
que se eleva.
Par de musas
han muerto de desprecio,
alimentando los altares
del violento cazador.
Cuando amaba
los ecos blandos de sirenas,
ellas huían estúpidamente,
despreciaban el ensueño.
Sádico deleite
las lágrimas felinas,
sádica labor
la seducción asesina
de navegantes.
¡Cuánta ira!
¡Ay, sirena, sirena urbana!
De tu escama
prostituta
otro altar se baña
en sangre,
evoca muerte.
El jaguar
sigue extraviado
en los bosques hoy profanados;
busca muerte
con afán agonizante.
¡Desprecias su deseo!
¡Ay, sirena, sirena urbana!
¿Quién osó
prostituir tu escama
sino tú?
¿Qué placer encuentras
en que él te ame
cuando te has dejado violar?
DESVELOS
Yo sé que le mentiste al viento
y que sedujiste a sus hijos
para hacerte eterna en mi existencia.
Yo sé que violaste
la intimidad del viento,
que le robaste su lenguaje.
Ahora susurras cosas muertas
y murmuras mi desgracia.
Yo sé que embriagaste
de liviandad
y le vendiste tu alma al mundo,
dejándome tu cuerpo
violado y enfermo
para amar
(para amarlo
pretendiendo amarte.)
Yo sé lo inútil
que es drogarte
con el opio de mis letras
pues tú estarás volando
en tus ficciones
mientras intente adormecer
tu mente
y engañar tus sueños.
Dime hola,
dime adiós;
crea sonido.
Quiero quererte
como el que quiere
y quiere querer.
DRAGÓN, DRAGÓN
Nubes de fuego, nubes de fuego.
Desciende el ángel del tormento perpetuo.
Espadas de muerte, espadas de muerte.
Batalla del ángel bañado de sangre.
DUELO
(El proceso de tu muerte a través de mi suicidio)
Lo acepto,
obsesivo y masoquista;
te odio,
convulso e impotente.
Lo acepto,
sádico y demente;
te desprecio
y verte sufrir
es mi consuelo,
mi amarga venganza.
Lo acepto,
perdí y te perdí;
kamikaze
te di mi vida.
Lo acepto
con afán homicida,
quiero sangrar tus ojos.
De luna parda
pasaste a ser sirena
con carácter de urbana.
Tu escama
prostituye
cuerpo y alma.
Lo acepto,
quiero odiarte
y hacer lo propio
en estas letras.
Acepto que aborrezco
ser poeta tuyo
un breve instante.
Lo acepto,
quiero tu muerte;
ser tu asesino
es un sueño ambicioso,
un anhelo suicida.
Lo acepto,
quiero morir
y que mueras conmigo;
que se pudra la flor
en el invierno
de mis afanes homicidas.
Lo acepto,
quiero que mueras
por causa de mi odio
y no importa
si yo muero
en el intento de matarte.
DULCE LUNA
Dulce luna
te posas en mi barca,
en tus rayos
se entretejen notas blancas.
En los mares
tu brillo se encarna
en las escamas
verde-azul
de jóvenes sirenas.
Dulce luna
te regalo este carmín
y la flama
que envuelve mi mirada.
Te regalo viento y llanto,
nota de lobo
mientras me mires.
Si acaso muero,
ilumina mi oscuro sendero,
que florezcan
pálidas violetas
cuando busque tu destello.
Dulce luna
entre mis labios
te aprisiono;
duérmete conmigo
cuando la noche perezca
y se quede sólo tu silueta.
ESPACIO
Eres mi espacio,
esa fragancia
(a veces violeta,
a veces violenta)
en el aire.
Un capullo
invernal,
grito de primavera.
Eres mi espacio,
copo de nieve.
Eres blanca,
nube y fantasma,
infinito perlado.
Mi bosque
develado,
verano aguamar.
Eres mi espacio,
despacio
(te busco,)
te amo.
ESPADA AZUL
Espada azul de muerte lenta.
Espada de hielos blandos.
ESPIRAL
(Descubriendo el aguamar en la infinitud del verso)
I
Hoy soy lobo
y no de estepa;
hoy te busco
hambriento,
sediento,
incendiado
por desearte.
Extranjero.
Ayer te tuve
frente a mi cueva;
te gruñía,
alejaba tu brillo
y amaba
tu sombra
también poeta.
Poetiza.
Mañana,
¿qué es mañana?
Aúllo duda
y no contesta
mi amiga luna;
algún día
morirá.
Falsa luna.
Morí al instante
de partir,
al dejar tus brazos.
Me perdí tus labios,
abracé distancia;
ahora vuelves
a mi alma.
Aguamar.
II
Te inventé
en los labios de mi amante;
te encontré
en los ojos de una errante;
gran fortuna
haber sido extranjero
(ajeno)
a los engaños
de urbanas sirenas.
Carecías de cuerpo,
eras nube,
eras cielo,
voz poetiza.
Aguamar,
te descubrí
en un anciano verso,
oculto a mis desvelos;
fuiste extranjera
(y poetiza.)
Ahora conozco
que eres un misterio,
amor no profanado
por mis miedos.
Quiero ser tu espuma,
quiero ser tu viento,
olvidar aquella luna
y abrazar
(extasiado)
tu sexo.
III
Aguamar,
déjame ser ola
y habitar contigo,
arrullarme
en el brillo de tus ojos,
susurrarte
mis canciones al oído.
Aguamar,
róbame los sueños,
ahógame el bosque.
Aguamar,
hazme un verso
kamikaze,
extranjero.
Descúbreme en tus labios.
Aguamar,
conserva los silencios
o déjalos morir.
Aguamar,
fuiste hecha para amar
con voz y escama
de sirena,
con luz y nostalgia
de luna parda.
Aguamar,
hazme un verso
y el amor,
derrótame
en la nocturnidad;
vuélvete
(otra vez)
extranjera.
EXTRANJERO
(Cantos autobiográficos)
Extranjero,
soy tu extranjero
y errabundo ando
por tu bosque.
Tú me omites,
soy extraño
y un suicida enamorado
de tus besos
huidizos (de mí)
y ajenos a mi boca.
Te extraño
como se extraña el viento
en el verano.
Te extraño
aunque fuiste fantasma
en mi cabeza.
Te extraño
como si te hubiese besado
y secado mis labios,
así te extraño.
Te extraño
sin haber carnalizado
tu querer,
sin haber probado
tu piel
o tus ojos luna,
así te extraño,
(extranjero.)
Y te extrañaré,
lo sé,
masoquista e inevitable,
pues soy poeta
de tragedias
y asesino de romances.
Te extrañaré
como el invierno a los amantes
(o a mí, extranjero);
con furia blanca
me mataré.
Extrañaré extrañarte
y decir te extraño.
Extrañaré besarte
en lo ficticio de un verso
y decir te extraño.
Extrañaré amarte
como se aman la arena y el mar
y que sólo la espuma
quede testigo
y te diga que te extraño.
Extrañaré versar
masoquista,
(pero ser tu poeta
no lo extrañaré
ni lo extraño,
pues soy extranjero
a tu mirada,)
extrañaré tus labios
como lunas pardas.
Extrañaré extrañarte
y que seas extraña
(ajena)
a mis misterios
(y extranjera)
a mis demencias
en lunas pardas.
(Así te extrañaré, extranjero.)
ESTREMECES
Tu presencia
estremece,
tiembla mi cuerpo
emulando el miedo
de la tierra
cuando en su raíz
el volcán nace.
Tu presencia
estremece,
se agita el mar
y las olas enfurecidas
se abrazan
en violento goce
con mi alma viajera.
Me estremeces
y me vuelvo humo,
pecado volátil
que impregna
con malicia seductora
tus pulmones;
respiras mis fuegos
y alimentas mis flamas
cuando exhalas
y estremeces el aire.
Me estremeces
y soy pluma de ave
sin sustento,
sin descanso...
tú me envuelves como agua;
lágrima de sirena
extraviada en una barca,
(mía,) eras mía
y se asfixiaba la letra.
Tu presencia
estremece,
la luz danza
endemoniada y poseída
de tu encanto,
envenenada con tu canto
de bosque dorado.
Tu presencia
estremece,
el amor muere
en desiertos campos
parecidos a una estepa
que hace mucho
te espera
(estremecida.)
FANTASÍA
Ogros
Musas
Hadas
En el sueño y la utopía
estás presente, hada mía.
Eres dulce rima y beso suave,
arrullo amable en todo viaje.
Me embriagas de caricias,
de imborrables delicias de amor.
Oh, princesa,
canto dulce en negra estepa,
el amor es tu estrella
y lo divino de tu cuerpo
el regalo que mata mi tristeza.
Miel y luna
en tus ojos son la clave
para el valor de tu amante,
fiel guardián y vigilante
de tu eternidad.
FERMENTADO
Sumergido,
la burbuja del anhelo
me delata...
y me ignoras.
Me ahogo,
lento,
disfruto esta muerte líquida
sabor a cebada...
y me ignoras.
(Me ignoras)
mientras se destila el amor.
Tú me ignoras
como la noche sin estrellas
también ignora
que te beso en mi cabeza.
FLAUTA
(Memorias de un perdido)
Esta noche,
sumergido
entre las notas
de una flauta,
me he encontrado
nuevamente
con la sombra de tus ojos.
La voz de mi garganta
tambalea,
contiene el llanto
producto de tu recuerdo,
efecto huracán
que devasta
lo que hay bajo mi piel.
En los silencios
de la melodía,
lentamente
late el corazón
viejo y oxidado;
el dolo lo asfixia
y la pena lo ahoga.
FRAGILIDAD
Si perdiera tus ojos,
¿te amaría?
Si su brillo se extinguiera,
¿te amaría?
FUEGO-ESPUMA
Me gusta pensarte,
más si es viernes
y la noche,
cómplice del ensueño,
me acompaña.
Me gusta pensarte
como ola que se estrella
con la arena;
explotas en mí,
fuego-espuma.
Te amo carnalmente
en tu trayecto,
deslizas en mi cuerpo
y te llevas
ese espíritu púrpura
de mis ansias poetas.
Suplicio la espera,
larga o corta,
de cada uno de tus choques;
intensos son de noche
en la palidez lunar
y de día,
junto al viento,
son caricia fantasmal,
fuego-espuma.
FURIAS AMARGAS
El tiempo se detuvo
un instante nada más
y bastó para mi muerte.
La tierra gimió al sentir mi ira
y se desgarró la nube
que ocultaba al sol,
que escondía la sangre y el dolor.
¿Dónde ha quedado
la espada de mil batallas?
La perdí entre tu cuerpo.
La guerra,
también el odio,
la reclaman esta noche de luna roja.
No se te olvide también
la capa negra que me brindó
el halcón de infiernos.
GANAS DE TI
¿Cómo hacer que se refleje
mi presencia entre tus aguas?
Me quedo suspendido,
atrapado y medio muerto
en una nebulosa
de fragancias dulces
y de mieles.
GÉNESIS
Una nube se estrelló
contra el abismo azul;
del impacto tan violento
unos diamantes cayeron
para beneficio del poeta,
ese eterno vagabundo
de los bosques míticos,
donde habla con las musas
de alcanzar un día el amor.
GHOSTS
They are remains of the past,
Memories still alive
That burn like fire.
I hate them.
They hurt me.
I hate them.
GLORIA
Tiene más gloria
quien alcanza un poco de cielo
que el que conquista
los lagos de fuego
y los gobierna.
GOTA SUICIDA
Va la gota suicida,
kamikaze,
despidiéndose de la nube,
a estrellarse entre tus pechos.
HACERNOS DAÑO
Hoy no sé qué soy,
si una mancha difusa y borrosa
o un pecado de inconsciencia.
Ya no sé quién eres,
si una musa en plata blanca
o la daga que atormenta mi alma.
Saber qué es lo que somos
quizá los besos lo resguarden.
Sí, esos insultos de saliva mal empleada
en los delirios de un elixir brutal.
Rostros y máscaras,
fantasmas que en la noche reinan y se alegran,
que en la muerte hallan festín.
Máscaras hipócritas,
espectros que han nacido de mí,
que se han vuelto mi alma
y reyes de mi existencia.
Esperaba no mirarte
y asfixiarme en tu silencio,
desesperar de miedo,
de miedo tonto,
marchito,
olvidado.
Esperaba no cansarme
de repetir tu nombre,
de atarlo a la luna
o matarlo en mis letras,
de matarte cuando besas.
HOY
Hoy me escapo de mi miedo
sin querer dejarlo.
Hoy me escondo de este cielo
sin poder mirarlo.
HUIDA
No hagas ruido
que despiertas mis angustias,
deja que el silencio
se devore
con delicia
todo aquello que me espanta.
Give me a reason
like a tinny ray of light,
let me love you.
Thinking in you
ills me,
kills me.
I die
and you
are still
moon.
IMPOSIBLES
Te pienso mucho,
te sueño más,
te amo tanto
aunque no estás.
Te extraño mucho,
te quiero más,
te olvido menos
aunque te vas.
INDECISIÓN
¿Qué será de ti viajero errabundo?
¿Qué camino elegir dentro de tu demencia?
Has perdido el lazo que unía las voluntades
de la razón y las del corazón.
INFINITUD
Déjame ser mar,
violento y huracán,
ser infinitud.
Déjame sentirte
otra vez como sirena;
deja que palpite
una historia de mis letras.
Déjame pensarte,
inscribirte a mi ventana;
deja que marchite
otro invierno en tus escamas.
IRAS MASOQUISTAS
(Cuando el amor no te baste)
JAGUAR
(Cenizas y polvo)
Sucumbe en la noche,
de pena y de luna.
Sucumbe en su ira,
cenizas y polvo.
¡Jaguar! ¡Jaguar!
¡Mátame el amor!
¡Cenizas y polvo
en tus altares de muerte!
El silencio es enemigo,
verdugo de mis letras;
la soledad no es compañera
ni consuelo en esta estepa.
Me ha olvidado mi amante
la nostalgia.
La nostalgia me lo dijo,
que ese amor es vano,
su deseo es frágil.
LIBRE
Una lágrima
y un sollozo.
Una flor
y un canto.
Una vida
y felicidad.
Mil formas
de morir.
Un lobo
en la estepa.
Un Dios
y mi prisión.
LLUVIA
Lluvia, llanto celeste,
poema escrito en llanto,
cantos acuosos,
una vida amarga
con la luna tras su sombra.
Lluvia, reflejo
de mi alma marchita,
pensamiento volátil.
Lluvia, sentimiento
arrancado por el diablo,
amor que se pierde
en una estrella fugaz.
Lluvia, un mensaje
de Dios a mis fantasmas,
carta de fuego
que reclama mis muertes.
Lluvia, espejo
del asesino y homicida.
Lluvia,
una eterna palabra,
poesía.
Lluvia,
razón y fe.
Lluvia.
LOBO DIURNO
No comparto tus sonrisas
ni el ligero de tus pasos.
No transito tus veredas
ni camino por tus labios,
pero ansío comer tus pétalos.
Ráfaga celeste,
luz de estrellas infinitas
y fulgor esplendoroso
de noches veraniegas.
En tu cálida mirada
se encuentra mi destino,
reposo al viajero
en lastimero camino.
LUJURIA
(Erotismo bastardo)
I
Mientras te espero
ya te amo
y pretendo seducirte;
ensayo con las sombras
como has de sucumbir
al clímax carnal
que llenará de erotismo
la desesperación de mi cuarto.
II
¡Cómo se mecen tus latidos
en lo etéreo de mis sueños!
¡Cómo desangran y mueren!
¡Cómo se huyen de ti
los sentidos de tu cuerpo
y abrazan como náufragos
el orgasmo del amor sublimado!
¡Cómo me provocas
con tu sexo y desnudez
a eyacular vulgaridades
y demencias
en las líneas de un poema!
¡Cómo me inundas,
me asfixias
y derrotas!
III
Sólo te deseo,
te espero humillado,
fracasado.
Elevo mis plegarias
sin esperanza de que las escuches.
Navego
con mi amigo el viento
para espiarte
y susurrar
toda mi perversión
en tu alma púrpura.
MAÑANA Y EN SILENCIO
Mañana y en silencio,
el respirar de una lágrima.
Promesa rota
y la esperanza
es ya una fantasía.
Mañana y en silencio
he de estar aquí dormido,
soñando en un tal vez
que se perdió en el destino.
Mañana y en silencio
son dos gotas de sangre,
el dolor del corazón
que sufre sin su amante.
Un par de palabras
que encadenan el alma.
Mañana es ya mi muerte
y en silencio mi sepultura.
MAR
(Navegante que contempla en una barca)
Me es difícil comprender
porque huyo mientras te contemplo,
y acaricio con mis ilusiones
la presencia de tu cuerpo,
mientras toco suavemente
con la fragilidad de mi voz
el caudal ruidoso de tus labios.
¡Oh, misterio,
te posas en sus ojos
y yo no puedo descifrarte!
Mis anhelos ya no bastan,
ni siquiera los supuestos
de utopías baratas de romance,
no dejo de pensarte
y de atar inútilmente
el fantasma tuyo
en estos versos delirantes.
¡Oh, misterio,
no sé si ella ha descifrado
que me envenena su amor!
Me es difícil el negar
que te idolatro más allá de lo carnal,
que mis miedos no me impiden
soñar lo sublime de uno de tus besos
o el ser esclavo de tus deseos
y acudir presuroso a tu llamado,
estancarme en tu mirada.
(Huyo)
y tus ojos
nunca cesan
de esperarme.
MENTIRAS
(Ladrón de dolores)
I
Hay veces que
le pregunto al viento
por qué se me secan
las lágrimas desde dentro.
Creo que a veces
él me roba los llantos,
pues sin ojos es.
Ladrón de dolores.
Ladrón de dolores
compartidos de lejos.
¿Qué oye él de los dos?
Seguro nuestro llanto y sollozo.
Se roba las lágrimas de nuevo,
llorando por dos
y secando el amor.
¿Quién es él para sufrir lo ajeno?
II
Cada vez que enciendo el fuego
se consumen las palabras.
Mentiras de papel
avivan nuestra hoguera,
consumen nuestras fuerzas
y de las promesas compartidas
cenizas quedan.
Estacas de pasión,
fuego lacerante.
Besos de sangre;
mentiras del rincón
de la memoria,
fantasías y sueños rosas.
Cuando te digo del amor al oído,
el susurro se vuelve silencio
y el odio de ti me hace sordo.
Viento cruel,
traidor y embustero;
pido, clamo:
¡apaga el fuego!
Ladrón de dolores,
yo no miento.
Devuélveme el sufrimiento,
dame hoy mi llanto
y llévate las brazas.
Mentiras son tus penas,
ladrón de mi sirena.
Apaga ya las llamas
con las lágrimas robadas,
apágame la fogata de llamas negras,
de flamas grises.
¡Vete, vete lejos!
Róbate las mentiras
y sufre luego...
MIEDO DE TI
Me escondo en la noche,
me escondo de ti.
Me da mucho miedo
recordar lo felices que fueron
los días que han muerto.
Me da mucho miedo
que seas un fantasma;
no sé todavía que color
podría darte:
conozco los grises
y de los de blanco,
hay unos azules
parecidos a ti.
Lo que me horroriza
es huirle al sol de mediodía,
temerle a sus rayos
y luz amarilla.
Me da mucho miedo
pensar que tal vez
eras una musa y yo te inventé
más parecida a una princesa
en el ajedrez.
Me da mucha pena reconocer
mi miedo de ti.
MERMAID
(A wander poet who dreams in misty forest)
I
So quiet,
like your lips drown in pain,
this verse is that way,
quiet and lonely,
full of sadness and mystery.
I wander
and crash in your eyes,
I desire steal their bright
and hurt them,
just because, just because.
I’m still a ghost.
Remember me,
I used to be everything
and you, mermaid of my forest,
sang beautiful laments
that faded the air.
II
It has a cold green
and a blue cape
with golden leaves.
My forest is a mystery,
gray flame in the sky.
The mist comes from my heart,
my soul kisses your body
when it wanders,
drunk of lies,
your lies.
MONSTRUO EN LA VENTANA
El viento me anunció
este momento,
verdad espina,
verdad sangre;
adiós.
Adiós.
Te voy a extrañar
y no miraré atrás;
adiós,
monstruo en la ventana,
mi reflejo fiero en agua.
Adiós.
MUERTE
Me encuentro a la muerte,
mi muerte,
que viene por mí cada noche,
cada niebla de mañana,
a cada sombra del día.
Al apagar mi mente,
mi razón,
se huye mi alma,
se mata mi farsa,
se ahoga la lágrima odiada.
Me entrego a la muerte,
mi muerte.
Me huyo de mí,
me escapo de Dios;
me escondo de ti,
me vuelvo Dragón.
MUJER LIVIANA
(Regálame un latido)
Dame un beso,
uno de esos falsos
que hablan de tu ligereza.
NAUFRAGIO
Donde nace y muere,
eco de pared;
me murmura una desgracia
y rompe el aire
en fragmentos de impotencia,
me deja un hueco...
moribundo.
Despacio se hunde
en el fangoso delirio
toda tu esperanza,
tus ganas de vivir gritando,
luchando
y venciendo...
Solo.
Tu barca es inútil,
navegante púrpura;
tus aguas se esfuman,
evaporadas
por el fuego de la ira
de los santos
y enemigos tuyos.
Te degradas, navegante,
tu barca es juguete
del alado miedo
que la empuja hacia la muerte.
NEBULOSA
Y se mece
como se mece el mar
en la tormenta de sus deseos,
así se mece.
Me derrota,
embota mis sentidos,
me enajena y me eleva,
me lleva al recuerdo,
a ese silencio aguamar,
ese silencio
que inmuta
mis ansias homicidas.
NOCTURNO DE NOSTALGIA
I
¡Lo he perdido!
¡Lo he perdido!
¡He perdido tu amor!
¡Ay, mi amor!
¡He perdido tu suspiro!
Me lo robó el sueño
en nocturna nostalgia.
¡Lo he perdido!
¡Perdí tu amor!
II
El silencio invade
y es cómplice de mi tragedia.
Oscura luna nueva
de breve esperanza,
de marchita plata amada.
Tú me embriagas, silencio,
en nocturna nostalgia,
con gotas saladas y amargas.
Perdí tu amor.
III
Hace rato que la lluvia
ya no está, ya no es.
No existe humedad
u olor a tierra mojada
en el bosque de mi alma.
Sólo existe recuerdo ruidoso
en nocturna nostalgia
de las notas que la lluvia
sabía tocar en mi ventana.
Perdí tu amor.
Perdí tu amor.
NOTAS DE TRAGEDIA
¿Hacia dónde van tus pasos, caminante?
Extranjero eres en esta tierra ya sin dueño,
condenado has sido
a ir por el mundo sin rumbo fijo,
errando las sendas del destino.
Y dime vagabundo
si has amado alguna vez,
si alguien te ha regalado
un beso y una flor,
si en un tiempo existió
la esperanza y un dios
que alegró tu corazón.
Respóndeme esta vez.
NUBE
Danza, lluvia,
con el viento frío
de los inviernos.
Llora, nube,
en precoz verano,
llueve fuerte
en días de mayo.
Llora, nube,
haz llover nostalgia
y borra el tiempo
que se estanca.
Danza, lágrima,
cuando llegues al corazón,
cuando el amor sea de dos.
OJOS CLAROS
Ahora que te quedas
a mirar con ojos claros
el nuevo amor que te saluda,
yo no tengo más remedio
que despedirme.
OLA
Ola,
azul huracán,
agitas mi mar.
El agua,
caricia espectral,
entume
mis ansias;
gélida estancia
en mis costas
es tu escama.
Ola,
muerte celestial,
seduces mi navegar.
Profundos
son tus ojos grises,
abismo de angustia
al extranjero;
rima kamikaze
del poeta nace
y mismo encarna
su suicida viaje.
Ola,
suspiro de ave,
arrullas mi noche.
Al bosque
impregnas de nostalgia,
embriagas
de deseo al jaguar,
viejo cazador
y edificador
de altares
humo y nieve.
Ola,
pálido romance,
historia de luna enamorada.
Cada estrella
se adormece
en tu reflejo,
efímeros fantasmas;
a veces te revivo
en las sombras
de pared
o en lluvia.
Ola,
encarnación de musa,
nombre que se evapora.
Muchos soles
se fundieron
lentamente
con tu cuerpo;
sirena urbana
solías ser
y enamorarte sádica
de algún demonio.
Ola,
exquisito frescor,
estréchate a mi costa.
Eclipsemos astros
en el cosmos
de un poema
trágico y romance;
bailaremos
como hojas de otoño
que se esclavizan
con el viento.
Ola,
azul huracán,
agitas mi mar,
turbas mi cielo,
borras mis besos.
PERSECUCIONES
Se acerca el caminante
con paso lento hacia la estepa;
va buscando a su amigo el lobo,
al lobo de la estepa
busca el caminante que se acerca.
Se aleja el caminante
del camino confuso,
se interna en el bosque
de hierbas esteparias,
de pieles de lobo y hojas muertas.
PÉTALO
(Último suspiro de flor marchita)
Ya no paro de pensarte
ni pretendo detener
las conquistas
que haces en mi mente,
cedo todo espacio a tu recuerdo
y me ilusiona que en los sueños
me ames un poquito.
PIENSO EN TI
Brillabas tú,
brillaba la noche;
brillaba eso que yo llamo
amor.
Lento, pausado,
dejo crecer la ilusión,
dejo vivir la esperanza.
Véndeme un pedacito de tu cielo,
de tu sol y de tu luna.
las estrellas yo las tengo
para adornar tu belleza.
Acepta este racimo de pureza.
Me despierto en madrugada
y al llegar el alba
pienso en ti.
POETA ENAMORADO
(La paradoja del romance)
Si supieras
que te quiero
me negarías tu cuerpo.
Si supieras
cuánto anhelo
besarte
como se besa
a quien se ama,
me olvidarías luego.
Si supieras
que te busco
entre mis versos,
te mantendrías lejos.
Si supieras
que te quiero
quizá
(y recuerdo luego
esas ganas de morir)
me querrías también.
Si supieras
que eres luna
que mis noches
ilumina,
que ahora robas
tú mis letras,
huirías
de mi presencia.
¡POETA, POETA!
Responde, Poeta,
quién te ha dado la tinta roja.
Responde por qué de sangre
son estas letras.
¡Poeta, Poeta!
¡Quédate una noche más conmigo!
Respóndeme, Poeta,
si algún día dejarás de odiarte.
Responde, Poeta,
si el Dragón te da poder.
Responde si es que puedes
dejar que te ame.
Respira, Poeta,
respira una noche veraniega;
no más niebla,
no respires más dolor,
Poeta.
¡Poeta, Poeta!
De carmín y espinas tu poema.
Responde, Poeta,
por qué de azul los versos de ahora.
¡Poeta, Poeta!
No más penas ni lágrimas,
Poeta.
Responde, Poeta,
si algún día,
un día podrás amar.
¡Poeta, Poeta!
No te escondas en la estepa.
Escribes, Poeta,
la verdad hecha poesía negra.
¡Salte de la niebla!
¡De la sombra aleja tu belleza!
¡Poeta, Poeta!
El Dragón que te condena a morir.
Responde, Poeta,
si en verdad sabes vivir
Poeta.
Poeta.
POR MIEDO
Por miedo no digo,
no escucho
ni pienso ni veo.
Por miedo no sueño,
no vivo
ni muero ni siento.
El miedo enemigo,
nunca mi amigo,
quizá mi aliado
aunque extranjero.
El miedo me engaña
y no me aconseja.
El miedo me aparta
y nunca me acerca.
El miedo es un monstruo
y yo le obedezco.
El miedo no es héroe,
ni dios ni regla.
Al miedo lo miro
entre los espejos.
Apaga las luces
y enciende los rezos.
El miedo,
¡qué ogro!,
¡qué cruel!,
¡qué humano!
El miedo en la noche
y debajo de la cama.
El miedo en el closet
o en la sombra de la ventana.
Al miedo,
¡qué miedo!
Corro muy rápido
y nunca llego
al final de la espiral.
POSPUESTO
(Luego muero, luego rio)
Yo te miro
en el reflejo
de un deseo
semitruncado.
Luego muero.
Te meces
como pluma de cisne
en mar de plata.
Me destruye
tu aire vago y simulado
de cariño,
ese engaño disfrazado
de quererme...
como si en verdad viviera.
Tú me miras,
irreal humano,
vago intento
de lobo estepario.
Luego rio.
RÁFAGA
Viento,
no me llames
con tus cantos ilusorios,
pues me pierdo
en el engaño
de un futuro esperanzado.
Viento,
tu utopía
me tiene fascinado,
con tu silencio envenenado
y un vacío
entre las manos.
RECLAMOS DE LA ESTEPA
Lobo, lobo,
¿qué es de ti?
Estás muy lejos de tu estepa,
de tu querida nostalgia.
Ya no aúllas,
lobo mío,
a la luna
que mengua o crece,
a esos rayos
de plata hirientes
en los días que está llena.
Lobo, lobo,
¿qué es de ti?
Esta cueva está muy sola
desde que te fuiste.
Ya no saltas en la nieve
ni persigues
las hojas en otoño;
ahora duermes
en praderas,
entre flores tiernas
como mariposas.
Lobo, lobo,
agudizas mi tristeza;
eso clama tu estepa.
Lobo, lobo,
disipas toda niebla.
RECUERDOS
He oído que los recuerdos son la muestra
del lenguaje de los sentimientos.
Y yo creo que son más que lenguaje,
más que un bello conjunto de sentimientos.
A ellos,
los creadores de esos recuerdos,
los dueños de esos sentimientos,
nuestros seres amados.
REFLEJOS
Vi una sombra en el espejo
y una luz en esa sombra;
vi una vida en el abismo
y la muerte en una rosa.
RELOJ DE ARENA
Un minuto en el reloj de arena,
fragmentos de pasado
que se diluyen en el presente;
cada grano que cae
es un pensamiento
que huye a su destino.
El reloj ya es viejo
pero aún laten los segundos.
El minuto que muere
con sus verdugos
como hermanos de un tiempo
que jamás habrá de existir,
va en silencio.
RENACER
Ha renacido la primavera,
se han apagado los inviernos.
¡Salta, grita, ríe, vive!
Se han quedado atrás,
perecen en el olvido.
Abraza tu alma,
no sueltes la vida,
amarra tu espíritu y tu mente,
cultiva tu corazón.
Tienes tiempo
y permiso divino;
tienes la vida necesaria
para poder renacer hoy.
RÉQUIEM
Canta alegre
la lechuza
un réquiem
para el lobo.
Mira lobo,
ya estás muerto;
te regala verso,
epitafio y cuento.
Frío cementerio
es el cielo hueco,
ajeno a tu mirada,
exento de tus sueños.
Le da gracia
verte desolado
en tu estepa
(extraviada.)
Vamos, ríe,
ya estás muerto.
Vamos, deja ver
el colmillo
y el hueso.
Canta, lobo,
con tristeza,
un réquiem
para tu sirena.
RESONANCIAS (EN LA TUMBA DEL PRESENTE)
Ecos del que nace,
ecos del que muere;
resonancias
en la tumba del presente.
El pasado me persigue,
se casa conmigo;
te extraño
en la tumba del presente.
SABER
A veces no sé
si lo que siento
es tu ausencia
o tu fragancia
marchita.
A veces no sé
si lo que veo
es tu foto
o tu recuerdo
en una sombra.
A veces no sé
si lo que oigo
es tu silencio
o sólo el eco
en mi mente.
A veces no sé
si lo que pruebo
son tus labios fugitivos
o el amor perdido.
A veces no sé
simplemente qué es de ti
o qué es de mi vida,
de nuestra existencia.
A veces no sé
simplemente si te fuiste
o te deje ir,
si el olvido es compartido.
A veces no sé
si estoy presente a tu lado
o me fugo con la distancia.
A veces no sé
si la soledad sigue aquí
o se ha ido contigo
para atormentarnos.
A veces no sé
si dejará de llover en tu sonrisa
cada vez que amas.
A veces no sé
si saldrá el sol en mis palabras
cada vez que amo.
A veces no sé
y me desespero.
A veces no sé
y te espero.
A veces no sé
si debería saber.
A ves no sé
e intento saber.
SANGRE-PERLA
Es tan fácil sonreír
y así mentirte,
ver que te ilusiones
de este engaño
sangre-perla.
Sangre.
Perla.
Tu beso es sangre,
tu alma perla;
se funde el alma y el beso,
cómplices los labios,
sonríes sangre-perla.
Sangre son tus besos,
perla tus engaños.
SEDÚCEME
De noches tardías el verso,
¡Sedúceme!
Grité al viento mil veces
amarrándome tu nombre al pecho.
Ya los lobos
se durmieron entre cantos.
Nieva lentamente al atardecer
en mi estepa.
Suplica el cielo
las caricias de tus manos.
Lo crudo de un invierno
se diluye entre canciones y poemas.
SEQUÍA
(La danza de las hojas otoñales)
Yo lo vi caminar
con la tristeza en sus pisadas,
su aullido sumergía hondo
hasta sentir su pena.
Se despedía de ella.
Le extrañará y él la emulará,
se acurrucará en un rincón
y llorará nostalgia
hasta que sus aguas la alcancen.
Yo le vi partir
y alejarse como el jaguar,
buscando las cumbres altas,
buscando al ave que les llama.
SIRENA
I
Irrumpes
con púrpura violencia,
irrumpes
en mi costa y arena,
sirena.
Fragmentas
el cielo acuoso
y borras mis estrellas,
fragmentas
mis anhelos de poeta,
sirena.
Violentas
mi amor callado
y te deseo vano,
sirena.
II
Sirena,
me recuerdas
el invierno,
la fragancia
rosa y púrpura
del amor corpóreo.
Sirena,
me recuerdas
mis angustias
de ogro y villano,
me mantienes
navegando
en la niebla
del espectro.
No apagas mi deseo.
III
No conviertas en concreto
las costas de tu mar,
no forres con asfalto
la cadencia de las olas.
Si urbanizas tu belleza
invitarás al extranjero
a profanar tu opaca escama,
la luna será testigo
de tus desventuras
y ya no más cómplice
de tus seductores cantos.
SIRENA URBANA
(Amor de prostituta)
Cazas marineros,
tripulaciones enteras
de navegantes asfálticos.
El brillo asesino
de tus ojos luna
hechiza al extranjero,
ese único suicida
que muere gustoso
cuando toca tus escamas
y se embriaga de tu voz.
Piel ardiente,
volcán nocturno
que incendia bosques;
sangre, savia metal
te mantiene viva,
oculta y ausente.
SOMBRA
Me acerco a ti,
sin miedos,
sin velos.
Me acerco a ti,
a tu piel desnuda,
a tus labios rojos.
Huyes de mí,
de mi carne,
de mi sangre.
Huyes dejando
tu sombra a mis pies.
Me acerco mirando
el reflejo de un beso.
Me acerco esperando
verte la piel,
conocerte el alma,
arrancarte el corazón.
Tu sombra no huye,
pero te persigue
y sigo viendo
tus labios en mí,
sigo anhelando
que estés junto a mí.
Me acerco despacio,
siguiendo tu sombra.
SUEÑOS PERDIDOS
Erraste el camino,
vagabundo.
Cazador,
en esta selva,
tu espada no lastima,
a estas almas
tu presencia no espanta
ni alimenta miedos;
aquí tu negra capa
se torna blanca
y las gotas que manchaban
de sangre tu camino,
se han tornado en amarillos y naranjas
que recuerdan a la miel.
¡Oh, lobo!
¡Has perdido tu estepa!
Conociste la luz,
viejo espectro.
Hoy caminas mirando el suelo
y queriéndote esconder
de los ángeles del cielo,
de las nubes que te lloran
y de las estrellas que desprecias.
SURREAL
(Poeta urbano)
I
Moribundo el viento prisionero
en tus escamas
verde y plata en el invierno;
agoniza y muere lento
el susurro de algún verso
gris y opaco en un desierto.
II
Sordo y ajeno
finge ser tu silencio,
extraño a mis violencias;
carnalizo tu existencia
en lóbrega danza,
tu sexo se opaca y esfuma
en efímero placer.
Navegante enmohecido
enamorado de tu exilio
de carácter urbano y asesino;
pálida sirena de asfalto,
liviana en los latidos,
liviana en los otoños,
sangra cuerpo, mata alma
y funde el dolo de mis sueños
en tus lunas, edades pardas.
TIC-TAC
Te dibujas
en el hueco del tiempo
y desbaratas
la utopía de la hojarasca
que en otoño
cubre y baña de oro
el bosque de las almas.
Yo te invito
a morir desesperado,
mi Dragón,
amo y maestro del dolor
que ocultan mis desvelos,
las ironías
de melancólica ira
en todas mis letras.
Y mira,
que si llueve te diluyes
en mi mente,
impregnas de humedad
los recuerdos;
se marchitan,
se pudren de nostalgia,
lloran de agonía.
Te escribes
con tristeza y bailas
en compases aciagos,
mi Dragón.
Señor de la miseria;
mientras veo
como se matan las edades
de mi cuerpo,
ríes.
TIEMPO PRIMAVERA
I
Oye, viento,
oye el canto del viajero
y mira, cielo,
mira que ha parado su andar.
Oye, viento,
oye como alegre es la nota
y melodía del caminante;
mira, cielo,
mira que recoge flores
de mil colores para su amada.
Siente, mar,
siente la caricia
de esos versos dulces
que dormían en su interior
y huele, tierra,
huele los aromas seductores
que embriagan de esperanza
el corazón y el alma.
Oye, mariposa,
oye el llamado del poeta
que escala la montaña;
Mira, halcón,
mira como danza el trovador
renovado de alegría.
Siente, fantasma,
siente el hueso y la piel
y huele, lobo,
huele el amor que te rodea.
II
Oye, invierno,
oye como soplan los renuevos
y mira, árbol blanco,
mira como el sol está dispuesto.
Siente, otoño,
siente el verde y no el dorado,
siente miel y savia
en tu corteza
y huele, dulce verano,
huele la lluvia
que refresca tu estructura
y deleita a los ojos la hermosura.
Oye, tiempo,
oye como el reloj viejo
avanza lento;
mira, primavera,
mira como se posterga
tu vida y tu belleza.
Siente, primavera,
siente latir de amor mi corazón
y huele, verano,
huele las fragancias de pasión.
III
Oye, amor mío,
oye mis deseos apresados
y mira, amada mía,
mira como anhelo estar contigo.
TIEMPO
Ayer tuve un sueño
y una canción
y tu sonrisa era luz
y la melodía;
en ese sueño estabas tú
y yo contigo
y tu mirada era mi sol
y mi compañía.
Hoy desperté
y no te vi.
Lloré.
Abrí los ojos
y no te encontré.
Lloré.
Pero sentí tu calor
en mi corazón
y tu amor me rodeó.
Reí, soñé, viví.
Mañana me iré
y no volveré.
Viviré.
Te iré buscando
y amando.
Viviré.
Con tu sonrisa
he de guiarme por la senda
y con tu canción
he de soñar contigo.
TÍTERE
No sé cuántas veces
cruzamos la delgada línea
entre el amor y el placer.
No sé cuántas veces
demoramos las caricias
y los sueños prohibidos.
Y después de todo,
¿no soy un farsante?
Actor y títere del Maestro
y forjador de las tinieblas
más profundas.
Muchas veces
el papel he manchado
de pecados y deseos.
Muchas veces
las demencias y los miedos
han sido escritos y compuestos.
Y después de todo,
¿quién diablos soy yo?
Después de morir
Contigo
¡Qué bonito despertar contigo!
TRISTEZA
Lluvia de fuego
que quema y destruye
mis preciosos castillos
de papel.
Cenizas quedan
de mis preciosos castillos
de papel.
Mis lágrimas
hacen desaparecer
las cenizas
y las hacen sal.
(VACÍO)
Ocupa este espacio...
vacío.
Hueco.
Ausencia.
Blanco.
Papel dispuesto.
Pared dispuesta.
Hoja...
inútil.
Nada.
Espacio sin espacio.
Vacío...
carencia.
No estás.
Te vas.
Huyes.
Te escondes.
No llegas.
Escapas.
Mientes.
Tienes miedo.
No lloras.
No ríes.
No amas.
No odias.
Nada.
Pecas.
Ignoras.
Omites.
Ámame.
Te amo
a ti,
(amo)
al hueco,
al espacio,
al vacío.
Ocupa mi lugar.
Ámame,
ámalo,
al espacio (vacío.)
Hay silencios
como lluvia
empapando los papeles
de novelas
policíacas
y alguna
novela barata.
Hay silencios
como cuerpos mutilados,
sordos, mudos,
ciegos, mancos,
cojos
y algunos
desnutridos.
Hay silencios
como gritos
ahogados y enterrados
en los labios
torturados
por los dientes
blancos y perfectos.
Hay silencios
como nubes blancas,
como sueños tiernos.
Hay silencios
como Edenes;
ahí eres una Eva,
mortal y bella,
que me incita
a los pecados
más dulces.
Hay silencios
como infiernos;
ahí soy la serpiente
que envenena
tu garganta
y te roba
la inocencia
tan atesorada.
Hay silencios
como vidas;
pesadillas
de mentiras,
homicidas
de poetas.
VIOLENTO
(Los latidos de un corazón suicida)
El suicidio es colectivo;
poeta, lobo y navegante
conspiran esta muerte
y le encargan a este verso
juegues a olvidar.
Si quisiera
moriría,
(por ti o cualquier otra
de igual belleza)
pero nada gano,
sólo tumba
y epitafio.
VIOLETAS
En ocasiones sólo llueve,
se oxidan los veranos.
Llueve azul-espada,
hiere el ojo,
hiere el alma.
Queda lágrima.
VIVIR DE UN SUEÑO
I
No puedes ocultar
la verdad en tu bolsillo.
No puedes callar
cuando tu alma está gritando.
No puedes soñar
cuando tu cuerpo está inerte.
No puedes vivir
si tu mente no existe.
No puedes herir
cuando dices de ti una mentira.
No puedes sufrir
cuando no has gozado del dolor.
No es posible la fe
si has creído en una regla.
No luchas de balde
cuando renuevas tus armas.
II
Puedes vivir de un sueño
si has oído cantar al silencio.
Puedes vivir de un sueño
si has oído el rugir del viento.
No vas a encontrar
ni descanso ni consuelo
en todo aquello,
mas puedes ir
e intentar caer de nuevo
al fondo siniestro.
Busca, encuentra...
pero aprende.
Piensa, medita...
pero escucha.
Muere, descansa...
pero vive.
Observa
los fantasmas
de la tierra.
Ahora, ¡despierta!
y gime como antes de saber
qué es el dolor.
Ya puedes saber el destino
de unos pasos
apagados en la lluvia.
CONFESIONES
(Un grito del alma pervertida)
Lo perdí;
confundí el cielo
con el reflejo blanco
del espejo.
Me perdí.
Luego miré
y estabas Tú,
el Grande y Poderoso,
el que tiende la mano,
el que escucha,
el que perdona.
Perdona.
Me encontraste,
me miraste,
me salvaste.
Te fallé.
Lo perdí,
ahí, en el momento gris,
que el maligno
pinta púrpura.
Sabe a invierno
ese veneno.
Luego miré
y estabas Tú,
sólo Tú.
Me perdí.
¿Quién soy yo
para que te fijes en mí?
¿Quién soy yo
para contender contra ti?
¿Quién soy yo
para pedir perdón?
Perdona,
lo confieso,
que sea débil
y traicione Tu verdad,
que traicione el sacrificio.
Perdona.
Luego miré
y no te vi
porque me perdí.
Perdona
que me aleje de Ti.