0% encontró este documento útil (0 votos)
436 vistas26 páginas

Versos Aire

Este poema presenta una colección de poemas de amor y desamor en tres o menos estrofas cada uno. Los poemas exploran temas como la pasión, la añoranza, la ausencia, la desesperación y el dolor del desamor. El documento ofrece una visión melancólica del amor y las relaciones a través del uso de la poesía.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
436 vistas26 páginas

Versos Aire

Este poema presenta una colección de poemas de amor y desamor en tres o menos estrofas cada uno. Los poemas exploran temas como la pasión, la añoranza, la ausencia, la desesperación y el dolor del desamor. El documento ofrece una visión melancólica del amor y las relaciones a través del uso de la poesía.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

VERSOS AL AIRE

AHORA
Ahora calla y besa mis labios,
dime con un susurro al oído
que me amas
y no te alejes de mi vida,
abrázame un instante.

Ahora en un suspiro
deja junto a mí tu alma y tu existir,
tócame con la suave caricia
de tus hermosas palabras de pasión.

Ahora que la vida se me escapa


y que sé te he de perder,
te pido que por siempre me anheles
y tengas en tu corazón mi recuerdo vivo.

Ahora que mis ojos ya no te ven más,


mis labios te suplican no llorar,
pues yo en el infinito te esperaré
hasta que tú decidas volver a amar.

AIRE
El aire me sabe a ti,
me sabe a miel.
Tu aire huele a amor,
a querer y a pasión.

El aire que hoy respiro


me mantiene vivo y amante para ti,
el aire que tú me das
simplemente por existir.

El aire me sabe a lluvia


en mis días nublados,
en donde tú te escondes
entre nubes de gris olvido.

El aire es una caricia tuya


en mi mejilla,
es un beso de traición
en mis labios sin mentira.

El aire me sabe a miel


de dulce engaño
y a odio disfrazado.
El aire trae un pétalo dorado.

El aire se lleva mi corazón


hecho pedazos,
se lleva mi amor encadenado.

El aire de amarte.

AUSENCIA
Es tu ausencia en el espejo
y el silencio quien me espanta
estas mañanas de invierno.
Es carencia de tus risas
en los huecos de la cama
lo que me hace martillar
estas ideas a la ventana.

Son tus ojos sin olvido


los que faltan a este sueño
y el recuerdo de su brillo
la muerte de este niño.
Es tu piel que sabe a miel
la que no siento en las noches de verano,
cuando siempre nos amábamos.

Son tus manos la caricia de la seda


que me huye en este encierro.
Son tus labios de amor y fuego
los que me traspasan los sentidos
y los que ahora atacan mi razón
y aceleran mi agonía.

Es Aquél quien nos separa


el culpable de mi pena
y el verdugo de esta existencia.
Es la noche y su sueño
quien me impide verte
y unir nuestros corazones.
Es que tú te has ido
y yo aún sigo vivo.

Es la llama la que funde este romance


y el tormento quien impide tus cantares.
Son las noches ya sin ti
y tu sueño en el Olimpo.
Es tu ausencia en mí.

BALADA DE DOS ENAMORADOS


Amor de una noche,
quiero verte a los ojos
de azul profundo.
En tu mirada
hay un cantar,
melodía de amor en tus labios.

Veo a la luna de plata


y recuerdo la pasión
que se desborda en tus labios
cada vez que me besas,
que me abrazas.

Ese mirar tuyo


cuando estamos solos,
ese silencio brusco,
palabras mudas,
amor que vuela en el olvido.

Tus palabras
con el viento
llegan hasta mi corazón,
se convierten en alas
para seguir en este duro camino
ya sin ti.

Con mi cantar,
ahora amor mío,
te dejo mi vida y mi soñar,
te dejo la dicha
de poder gozar la eternidad
del amor que te doy.

Colaboración de Mayra V. Serrato Cerezo y Samantha Quintana

BESOS EN LA ESPALDA
El rojo de tus labios me seduce,
me enciende la sangre y el deseo.
La suave presencia
de tu piel sobre la mía,
la miel de tus caricias.

Mis sueños que tocan tus rincones


y tus labios que me recorren.
nuestros ojos unidos en amor
y sábanas de seda pasional.

Calor y fuego se desbordan en ti,


mis labios en tu piel,
el sabor a miel.
Tus besos en mi boca,
Tus besos que evocan el amor.

Yo me lleno de tu alma
a cada palabra,
en cada suspiro y gemir tuyo.
Y la almohada guarda
todos estos besos en tu espalda.

CAE LA LLUVIA
Suavemente cae la lluvia
mojando tu piel desnuda,
tan dulce como rosa
y con esa enigmática
fragancia tuya.

Cae tan suave como rocío


y empapa de frescura
tus muslos, tus caderas,
tus senos, tu cuerpo,
tu piel y sensualidad.

Y me derrite tu sensualidad,
tu olor a mujer desnuda
bajo la lluvia y el rocío
Muero por tenerte cerca.

CUANDO ESTÉS A MI LADO


Tengo el alma enferma
de pena y de dolor,
tengo el corazón manchado
de odio y pesar.
Tengo la vida negra
de tanto olvidar
y el ánimo cansado
de tanto amar y de tanto querer.

Tengo el cuerpo muerto


de tanto caminar
y las manos frías
de tanto dar sin esperar.
Tengo los ojos secos
de tanto llorar mi pena
y la boca seca
de tanto hablar sin escuchar.

Tengo aún la fe firme,


un tanto herida y triste,
pero sueño todavía las rosas
y tu sombra.
Cuando estés a mi lado
no sé si podré seguir andando,
tal vez simplemente quiera volar.

Cuando estés a mi lado


por fin tendré algo,
pero no sé si podré
conservarlo un momento.

Tengo que admitir


que estoy derrotado
por mis fracasos...
pero aún me tengo a mí.

DESDICHA
Te espero aquí,
con impaciencia,
aunque sé que no volverás a mí.
Con lágrimas de sangre
mi vida se torna roja
como aquel rosal.

Las rosas del jardín


son los sueños
que tan fielmente
cultivé por ti.
Ahora las espinas
tornan carmín mis manos
y las hieren.
Dolor.

Ya no se escucha
más tu voz aquí,
ni puedo verte más
al parpadear de mis ojos
en el segundo eterno,
dorado y divino de tu amor...
marchito.

DESESPERACIÓN
Tu silencio,
veneno que corre
por mis venas,
por mi ser.
Tu mirada de fuego
que me mata
y me traspasa.

¿Acaso soy el culpable


de tu ira y angustia?
De serlo,
no te pediré perdón,
acepto la condena.

No me moverás
aunque derribes mi estatua,
estoy presente
aún en el vacío
de tus pensamientos y emociones.

Me creaste roca,
me creaste fuerte,
no conozco sensibilidad
ni aún un sólo pedazo
del amor
que te movió a crearme.

Ahora sufre
porque aunque quieras
yo sólo soy un simple retrato,
reflejo, ilusión y fantasía
de un amante perdido.

EL AMOR
El amor
es la tumba
de los marchitos
y la reja
de los desgraciados.

El amor
es la droga
del corazón herido
y la daga
del que busca muerte.

El amor
es la llama del olvido,
pues en ella el tiempo
se hace amigo
y enciende mil lumbreras.

El amor
es la rosa de los campos
y en ella hay tanta dicha
como desgracia,
pues aún su belleza
te lastima.

El amor
es dueño de cadenas
y con ellas
te ata o te libera,
y sólo él decide tu existir.

El amor
no es sólo una palabra
que te une al sentimiento
y embellece el pensamiento.

El amor
es la razón enloquecida
y la paciencia desbocada;
el amor no es una reja,
es una ventana.

FLAMAS AZULES
I
¡Qué insípida es la luna
sin una gota de sangre!
Ojala llovieran miserias
y no agua en las tormentas.
Es miserable mi existencia,
oscura y vacía.
Soy como el chico
que juega a matar pájaros
creyéndose el malo del cuento.

Tú te ríes de mi desgracia,
de mis intentos inútiles
por ser un ente negro
y de pesadas cadenas.

Tú me dices que es más bello


bajo las alas rotas de una pesadilla,
pero me dejas soñar demasiado
con las espadas azules
y las cuchillas grises.

Luego entonces desconozco


si soy jaguar o lobo.
Luego entonces confundo
al vagabundo
con el cazador.
Luego entonces eres tú el Dragón.

II
¡Qué triste es el cielo
con tanta estrella!
La mía se me esconde
o se me apaga
con mil nostalgias.

Y aquí, bajo la noche,


me acurruco
en lo mojado de las calles.
Y aquí, en la ciudad
de los fantasmas,
finjo que soy rey,
espectro y demonio.

Luego entonces me coronas


de espinas blancas.
Luego entonces me robas
las alas rojas.
Luego entonces soy un dios.

Y allá arriba me temen


los ángeles.
Y allá, cerca del sol,
se queman y se consumen
los delirios,
las demencias
y las fantasías
de este poeta.

Luego entonces imito al trovador


y canto las derrotas.

FUEGOS
Fuegos de invierno,
¿por qué arden en mí?
Mi soledad se enciende en sus llamas
e inflaman el dolor.
Por mis venas
recorren mi cuerpo
y como espinas lacerantes
traspasan mi alma y mi deseo.

Fuegos de invierno,
¿acaso peco?
¿Qué precio he de pagar por consuelo?
Fuegos de invierno
que marchitan el amor que te tengo,
mi princesa de hielo,
mi musa y mi cielo.
Quiero huir a este fuego
que consume lentamente nuestra estrella.

Fuegos de invierno,
¿cuándo acabarán?
Su presencia aleja de mí
a la diosa de mis sueños.
Lastimera canción al irse el sol
entonan sus cenizas.
Fuegos de invierno,
fuegos eternos.

Me consume su ira
y me vuelvo espíritu errabundo.
¿Qué he de esperar?
¡Oh viento! ¡Viento!
Ayúdame a salir de este tormento.
Ayúdame a apagar los fuegos.
Ayúdame a salir volando lejos.

Fuegos de invierno,
mis enemigos en dolo.
Maldito el día en que fueron encendidos.
Maldigo su existencia en mi primavera.
Fuegos de invierno piérdanse en el silencio
Y al olvido acompañen por siempre.

GOTAS
Gotas derramadas en un papel;
tinta acuosa escribe mi historia
llena de desprecios
y cánticos desesperanzados
y melancólicos.
Gotas color de noches lluviosas
y olor a rosas empapadas en rocío;
esas gotas que ahogan
mis pensamientos y mis emociones.

Gotas que inundan de tristeza este poema,


gotas que caen de mis ojos lentamente,
que caen manchando mi poema... mi vida.

HECHIZOS DE LA NOCHE
¿Has escuchado el cantar del silencio?
Sólo calla un momento
y en el suspiro del tiempo
dime si comprendes
las notas de las melodías
que él ahora en tus labios entona.

Al alba los vientos del mar


traen frescor a las aprisionadas almas,
cansadas y olvidadas
por el fragor de la batalla de días sin luna
que el Relojero no ha podido contar.

¿Has hablado con los espectros del espejo?


Escudriña de nuevo tu pensamiento fugaz
que aún cautivo vuela en libertades del corazón
y en cadenas eternas de la razón.

En el ocaso se pierden
los recuerdos y melancolías
de amores en primavera.
La tarde y el sol se ocultan
en los velos del dolor
y la estrella que vigila tu vida
surge y respira otra noche más
al abrigo de los lobos.

JAULA DE CRISTAL
Esta es la historia
de la triste muerte de tu amor
que se acabó el día
en que mi voz se apagó.

Esta es la historia
del adiós que no llegó
y de la reja que a ambos nos liberó.
Esta es mi jaula de cristal.

Estoy pensando fríamente


con dos estacas de hielo
entre mis manos.
Estoy creando
un fantasma y dos Pegasos.
Esta historia es de rejas
y un par de cadenas.
Es más triste que un encierro
y más demente
que el vuelo libre por los cielos.

Son dos aves que se buscan el reflejo


en mi jaula de cristal.
Soy yo atrapado y herido,
tú libre y sin mí.

Fue el te amo de tus labios


que dejó la jaula
y mi voz que calló
las lágrimas de la respuesta.
Esta es mi triste jaula de cristal.

JUGANDO A ODIARTE
¿Por qué cuando te miro
sólo amarte puedo hacer?
¿Por qué si quiero odiarte
el mundo se hace gris y tormentoso?

Mientras no estás a mi lado


la ausencia me encadena.
Te extraño a morir entre dos rejas.
Te busco en un cuarto vacío y solo.

Y estoy jugando a odiarte


porque en verdad
no puedo sino amarte con pasión.
Estoy jugando a odiarte entre dos rejas.

Si algún día ya no volvieras


mientras te extraño,
si algún día se esfuma tu presencia,
ya no podré jugar a odiarte
y te amaré más.

Ya cuando regresas
preparo a la noche para ti,
para los dos.
Prendo una vela
y una rosa reposa en la cama...
para jugar a amarte.

LAMENTO AHOGADO
Quiero que me digas
ya no te quiero,
no te amo.
Quiero que me digas
que me has olvidado.
Quiero perderte
de una vez
y para siempre,
como ya he perdido
mi vida,
en vez de ganar
felicidad o dicha.

Quiero que seas


el verdugo de mi alma,
quien de muerte
al pecado
aborrecible e infame
con el que tu vida
he manchado.

Quiero que se ahogue


este lamento
entre tus lágrimas,
para que así esta muerte
sea dulce
entre mil almas.

NO ME DIGAS QUE ME QUIERES


No me digas que me quieres,
dime que me amas.
No me digas que soy tu amigo,
dime que soy tu amor.
No me digas lo que ya sé de tus labios,
dime lo que me escondes en tu corazón.

Dime que me quieres


sólo porque estoy cerca,
pero dime que amas
cada vez que te saludo.
Dime la verdad de tu cariño,
pues no sabes el dolor de una mentira.
Dime que me quieres,
pero no me engañes.

No me digas que me quieres


si sólo soy para ti
una sombra más debajo de tus alas.
Dime que amas
y me necesitas a tu lado.
Dime que soy el todo que tú buscas,
pero no me digas que quieres.

No me digas que me quieres


porque estoy harto del querer.
Dime que me amas
porque busco a quien amar,
a quien besar y a quien sentir.
No me digas que me quieres
porque no lo es así.

NOCHES Y LUNA
En las noches sin luna
el lobo llora su pena.
Camina errante entre la niebla,
errante entre la estepa.

En las noches de luna


el lobo canta su amor.
Cada nota es un aullido de dolor,
un aullido de perdón.

En las noches sin luna


el lobo se hace espectro.
Vigilante de las sombras
el espectro condena la soledad.

En las noches de luna


el lobo extiende sus alas.
Halcón de estrellas fugaces
y de fuegos fulminantes.

OCASOS Y OLVIDOS
Hay veces que el viento
mece tus cabellos
y el tiempo me impide besarte.

Hay veces que el tiempo


me prohíbe tu miel
y el viento me susurra tus cantos.

Y en esos ocasos de otoño,


en ese viento azul y dorado
te escondes tú,
princesa alada.

¿De qué me sirven los rosales y las flores


sin uno sólo de tus cabellos que me guíe?

Los pétalos no son mieles


sino olvidos de ti,
pues los olores a pasado están en ellos.

Es por eso que me duelen


los rayos carmín del atardecer,
porque tú no estás.

Y me vuelvo roca de mil amores y besos,


confidente de sueños y de amantes.

Hay veces que el viento trae los olvidos


y el tiempo nos revela dulces ocasos.

Hay veces que el tiempo me bendice


y el viento me seduce.

Y es en esos ocasos benditos


y en la seducción de los olvidos
que pienso en ti.

OJOS EN EL SILENCIO
Veo un fantasma
en el espejo de tu mirar,
en el cristal de tus ojos.
Beso a la muerte en tus labios
y pruebo lo gélido del adiós al sentirlos.

Mi bella doncella,
¿por qué te escondes en tu castillo?
¿Qué hay en los cuentos de hadas?
Me conviertes en ilusión,
le llamas fantasía al amor.

Ojos de fuego,
mortales y divinos,
tan cálidos y llenos de pasión.
Notas de silencio,
tu canto ahogado en un sueño
creado por amantes.

¡Ah! Si pudiera estrecharte


una vez más entre mis brazos.
Cerca en este instante
y te alejas al olvido
al momento que quiero amarte.

Ojos en el silencio
me invitan al deseo.
Ojos en el silencio
me invitan a probar el fuego.
Ojos en el silencio
me invitan a oírte en soledad.

Una ironía, mis fantasías.


Un pensamiento, tu reflejo.
Una utopía, nuestra alegría.
Una paradoja, nuestra vida.
Una balada, tu sonrisa.
Una caricia, tus ojos en el silencio.

OTOÑO
Sonrisas de otoño dorado,
hojas de color miel
que iluminan de sol
la extensa vereda.
La flor que se marchita
y el árbol que se seca,
la cruda bienvenida
al ardor de la nieve.

Pronto los vientos


han de helar el corazón
y de profanar los recintos
celestes de espesor.
La nube oscura que pasa
y deja en su camino
el terror frío
que torna de blanco la soledad.

Mientras tanto,
el sol brilla y brinda con piedad
sus últimos regalos
de luz y de calor.
La pradera se prepara
y la tenue fragancia del otoño desaparece
dejando suaves recuerdos
de primavera muerta.

Es así este cruel otoño


de notas tristes y amaneceres opacos.
Oculta la luna tras la noche,
con los vientos que le huyen al verano.
Se apaga la flama de oro.

Las hojas siguen cayendo


y la luz muriendo.
Otoño que preparas el frío
y el dolor del invierno,
que vas opacando al frescor
y matando el recuerdo de un amor.

PÁLIDA SOMBRA
Pálida sombra
a luz de la luna
y de las estrellas;
pálida sombra
en la oscuridad de la noche
bajo la triste morada
de los muertos.

Te veo sólo en las noches,


con la brisa del mar
helando mis huesos;
trato de soportar mis dolores
recostado a tu lado,
en tu frío aposento.

Espero con ansia el momento


de volverte a ver,
pálida sombra
En mis recuerdos
te busco en la muerte
para llegar a ti,
pálida sombra.

QUEBRANTOS O PENSAMIENTOS
Sopla el viento
bajo mis lágrimas
y los cristales
blanquecinos del tiempo
borran mis dolores
en marchitos soles
de primaveras ya olvidadas.

Los bellos ocasos de otoño


conducen mi desesperanza
a los rincones opacos
de la muerte
para darme aun tormentos
en esta hora de agonías y hiel.

¡Ay, si supiésemos a tiempo


que el dolor no es siempre una daga
o veneno que nos mata,
sino un fragmento
de miel entre las espinas!

¡No clamamos por dolores y penas


sino por las luces que nos ciegan!
Estamos aquí
encerrados en temores de la noche
siendo sólo sombras.

¿Por qué he de temerte a ti,


mensajero del Seol?
Un fantasma eres al igual que yo
y, sin embargo,
me aferro a las voluntades
de la estrella titilante en los cielos.

¡Temed a aquellos dulces encantos


en labios de una doncella virgen!
Condenados somos al sufrimiento
y empeñados en sufrir vivimos.

Gozar de las flaquezas,


¡qué mejor regalo
de felicidad eterna!
Ciegos.
No podemos vernos
al espejo del alma
Porque temerosos
somos de los ojos.

Mi dolor y mi pena
son sueños
dentro de esta gran historia.
Notas y letras de carmín
tiñen los blancos pensamientos.
Muerte.

QUÉDATE
Quédate aquí un momento
y respira conmigo
el amor que se mece
entre el viento
y el azul del cielo.

Quédate amando
el dorado de un sueño
en invierno de plata,
con los brazos
atados a tu cuerpo
y los besos
subiendo al corazón
que se esconde
rojo de pasión,
de deseo y excitación.

Quédate amando
el sabor de los ojos
que son fuego;
una caricia a piel
y entre mil estrellas
está la miel
que me une a tu querer.

Quédate en silencio
oyendo los recuerdos
del amor que sigue vivo
entre tus pechos;
aire que respiro
y tiempo que se pierde
en el olvido;
nosotros siendo eternos
en un grito
y nos quedamos de pie,
mirando al cielo
en un suspiro.

Quédate conmigo
esta noche y esta vida
y no regreses más.

Quédate y vive mi alegría


llenando de sonrisas
mi cama vacía.

Quédate conmigo
y susúrrame este sueño.

QUIERO OÍR TU VOZ


Quiero oír tu voz
cantando en mis sueños,
tocando el silencio,
besando mi boca.

Quiero oír tu voz


en mi oído,
mi diosa.

Quiero ver tus ojos


al despertar los cielos,
mirando mis pensamientos,
posados en las rosas.

Quiero ver tus ojos


en cada sueño,
mi musa.

Quiero sentir tus labios


besar mi rostro,
jugar con mis anhelos.

Quiero sentir tus labios


como caricias de ensueño.

Quiero sentir tus labios


en los míos,
mi amada.

Quiero sentir tu cuerpo


atado al mío.

Quiero ver un beso tuyo


viviendo en mi rosal.

Quiero que tus ojos


cieguen mi cordura.

Quiero oír tu voz al oído


diciendo que me amas.

RAZONES FUGACES
(Ironías de amor)

Te busco en el profundo
oscuro de mis ojos,
en el carmín latente
de mi espíritu maldito.
Te huyo en la sonrisa
de mis blancos versos
si te encuentro
en las estrofas de un poema.

Te odio en el frío
de tu presencia
y de tu cuerpo
desnudo bajo la seda.
Te odio en mi miseria.

Te amo en la ausencia de tu voz,


en la simpleza de tus palabras
y en lo fugaz que son tus risas.

Y mientras pruebo odiarte


te amo más,
te olvido menos.
Y mientras te amo más,
existo menos
y quiero poco la vida.

Cuando pienso en ti,


presencia y nombre,
soy tan vago,
tan irónico y sarcástico.
Soy sin ser
y quiero sin querer.

En los ratos que te dejo libre


quiero por querer,
aunque sea breve,
existo en cuerpo y alma.

Me busco bajo la sombra de tus senos


cuando despierto a tu lado
en las mentiras de un sueño.

Me pierdo
en los laberintos de tu boca,
en fieles mieles
que yo entiendo por hiel,
por traición vil.

Y dice el cielo que nacimos


para encontrarnos.
Y reclama el fuego
que nos encontramos
para matarnos.
Y dicen tus ojos
que te mate por quererte más,
por amor.
Y reclamo que te amé por odio
y por olvidarte un poco más.
SENTIMIENTO OCULTO
Vagabundo
por las calles de la vida
me encuentro
en los callejones del amor.

Vagabundo
por las calles de la vida
no encuentro
las salidas del dolor.

Callejones de miel
con sirenas de plata
que con canciones de pasión
me encantan.

Callejones de hiel
con sueños furtivos
que me recuerdan a ti
y no te olvido.

Amor para mí es pasión,


sufrimiento.
Sé hablar
pero no sé cómo expresar.

Amor para mí es pasión,


sufrimiento.
Soy tu estatua,
tu guardián secreto.

Y he de amarte en silencio,
pues mi cobardía
es mayor que mi soledad.

Y he de amarte en silencio,
pues sólo ahí soy capaz
de hablarte un momento.

SOLEDAD
(Mi condena)

No pases de balde,
soledad,
y deja a tu paso
amargura y desprecio,
sufrimiento y pena.

No pases de balde,
odio,
y deja muerte y tristeza,
deja desolada mi alma.

Con mi mirada bajo la sombra


y mi existir en una fría novela,
con mi esperanza entre espinas
y el corazón destrozado,
me entrego a ti,
con deseos de estar
en la mitad del infinito.

Soledad que amargas mi vida


y le das notas exquisitas
al danzón de la muerte;
soledad que entre mis manos
se convierte en destino
y maldición eterna.
Soledad que priva del amor.

Después de haber visitado


mi pasado,
mi existir,
descubrí en cada foto de vida
tu presencia,
condenándome
a ser fantasma vagabundo
que sólo puede amar
y que ser amado
es promesa inexistente.

SÓLO ÁMAME
Si algún día
llegaras a amarme
y pudiera sentir
tus labios sobre mi pecho,
si ese día llegase pronto
y tus manos rozaran mi boca
pidiendo a gritos
que te de besos de miel y fuego,
si es que tú pudieses olvidar
aquel dolor.
Sólo ámame esta noche.

Bajo la luz de plata


y la luna que te espía,
con el viento que te besa por mí
cuando no estás conmigo,
estoy pidiendo al cielo
que se cumpla mi deseo
y que la estrella que vi brillar ayer
seas tú con tus caricias sobre mi piel.

¿Llegarás a amarme
o es sólo un sueño y fantasía
que te siento cada día?

Y si es que nunca me has besado


y nuestros cuerpos
no han dormido juntos
en la hierba,
¿vendrás a amarme esta noche?

SÚPLICA AMARGA
Sangra el silencio
al verse al espejo
y no hallar más
que soledad marchita
con tintes de dolor
que emanan del corazón
afligido por el odio
de un amante perdido.

Y si sangra el silencio
por la soledad,
entonces soy yo
quien derrama lágrimas
por tu amor,
quien se duele
por el manchar tu vida
y que desea
el beso gélido de la muerte.

Ahora que no me queda más


sino el dolo y arrepentimiento
que atormentan al pensamiento,
anhelo los días pasados
con tanto fervor
que mi vida daría
por tenerte otro segundo más.

SUSPIROS EN LA ALCOBA
Tu cuerpo atado al mío
y tus manos en mi piel;
tu amor en un gemido
y el placer
unido en un suspiro.

Tus pechos al desnudo


y tus labios me dan miel;
pasión de un olvido
que entre sábanas
vuelve a ser recuerdo.

Tus ojos amando


mis delirios
y mi boca besando
en lo prohibido;
mi diosa de sueños sombríos,.
mi diosa de amores nocturnos.

Son suspiros en la alcoba


nuestro amor a gritos en la cama.

Son silencios de mañana


nuestro sueño en la ventana.

Los besos le huyen al espejo


de unos ojos sin tormento
y murmuran nuestros cuerpos
al entregarnos en un verso.

Es suspiro de un espectro
oculto en la palabra de contento;
es palabra de un poeta
que vaga con la luna y con los rezos.

TU SOMBRA Y ENEMIGO
Si te dejo ir es porque es un sueño
que no puedo pelear,
me volvería tu sombra y enemigo,
las cadenas y el verdugo
que te ataran a esta mi triste historia.

No me mata esta derrota,


me mata el recuerdo,
el desconsuelo
y al tenerte en este verso
me vuelvo tu sombra y enemigo,
me vuelvo otra vez poeta y viento,
queriendo sin querer.

Pero te dejo ir y no te olvido,


te sigo queriendo y atando a una obsesión.
Y entonces soy tu sombra y enemigo otra vez,
soy aquello que nunca quise ser.


Tú, los versos
que jamás escribo.
Tú, la canción
que nunca canto.
Tú, el poema
que no he recitado.
Tú, la poesía
que no puedo hacer.

Yo, el negro
de tu blanca vida.
Yo, el miedo
bajo tus sábanas.
Yo, el villano
de tu cuento de hadas.
Yo, el que encierro
tu belleza en una jaula.
Nosotros,
la ironía del mañana.
Nosotros,
la lágrima derramada.
Nosotros,
una utopía realizada.
Nosotros,
dos estatuas aladas.

Tú y yo.
Hada y demonio.
Tú y yo.
El bosque y la jaula.
Tú y yo.
El fuego y el hielo.
Tú y yo.
Mi todo y soy nada.

Tú, mi pasión
desbocada.
Tú, mi razón
encadenada.
Tú, mi querer
sin querer.
Tú, mi veneno
y espada.

UN DÍA MÁS
Sólo un día más en mi vida
y ya no sé si olvidarte
o quererte más,
si irme o quedarme;
un día más sin saber
si es amor o absurda obsesión.
Un día más.

Sólo una noche más


esperando poder odiar,
odiarme a mí
sin lastimarte a ti;
una noche más
en donde llore
sin quien me consuele,
solo y cada vez más solo.
Una noche más.

Sólo un día más


esperando poder amar;
un día más
olvidando sin recordar;
un día más
y tu silueta se me va;
una noche más
que jamás volverá.

UN DÍA
Un día supe que te amé tanto
que me dio miedo
quererte menos.

Un día te tuve tan cerca de mí


que tuve miedo
de dejarte ir para siempre.

Pero nunca supe leer tus labios


ni descubrir que me querías también.

Un día supe que tu amor


era diferente del mío,
y aún así nos amábamos tanto.

Un día te dije adiós sabiendo


que no te olvidaría
y hoy sigues siendo mi vida.

Pero nunca supe que tú y yo


nacimos para matarnos
entre el te quiero y el te amo.

VERTE EN UN SUEÑO
(Más allá de los ojos)

¿Por qué no verte en un sueño?


¿No es acaso más dulce que la miel
el recuerdo del amante eterno?
Verte en un sueño con los ángeles.

Bella doncella de mi historia y de mi vida,


verte en un sueño es llegar al infinito,
es poder tocar una estrella;
robarte un beso sería tan osado
como romper este sueño.

¿Por qué no verte en un sueño,


mi musa, mi dueña?
¿Por qué no verte en un sueño,
mi dulce consuelo, mi delirio?

(Y mil besos en ese sueño.)

Y SI DESPIERTO SIN TI
La noche me trae tus besos
y en mis sueños,
bajo la luna,
tu cuerpo me cobija.
En la oscuridad del cielo,
tu cabello, tus ojos,
son el infinito y las estrellas
juntos en un verso,
en el suspiro de los vientos.

Poema de luna y plata,


de paraísos nocturnos;
canción de hadas
bajo mi almohada.

Esta noche son tus besos,


ayer fue tu cuerpo.
Hoy es miel sobre mi boca,
mañana tal vez será.

Y si despierto sin ti,


entonces no fue sueño,
no fue verso ni poema,
no hay canción
ni hay hadas,
ni miel,
ni besos,
ni plata.

Cierro los ojos,


miro los tuyos en rojo fuego,
sueño otra vez
tu boca y miel.

La luna ya se fue.

YA NO
Ya no serás más mía,
serás del viento,
huirás del tiempo,
amarás a quien fue y no es.

Ya no te siento, alma;
ya no me duele tu amor
ni me apasionan tus lágrimas.
Ya no soy.

Ya no existes, fuego.
Ya no hay flores, muerte.

Para mí
ya no eres un hada,
para ti
ya no existo.

Ya no siento,
ya no vivo.
Ya no soy poeta,
ni lobo,
ni ave,
ni fuego.
Ya no.

Tiempo y viento
Ya no.

También podría gustarte