¿A qué le temes?
Desde perros de tres cabezas, hombres lobo, vampiros, seres repugnantes
hasta voces dentro de tu mente que te dice que hacer, alucinaciones y otros.
Eso y más es la literatura de terror.
Hoy en día el terror y horror son partes de nuestra vida cotidiana, no sólo en
la literatura, sino también en películas, videojuegos, programas de T.V. entre
otros.
Pero ¿qué es el terror? Y ¿Cuál es la diferencia entre terror y horror? Primero
hay que definir los dos términos. El horror es el sentimiento de repulsión
causado por algo terrible o asqueroso, es cuando nos encontramos con el
monstruo en sí, con lo sobrenatural, con ese algo físico, como en “El
almohadón de plumas” de Horacio Quiroga; en cambio el terror es un miedo
muy intenso, es un miedo más psicológico, es una sensación que tenemos
ante lo que no conocemos. Basados en esto podemos decir que es más
propio llamar a este tipo de literatura, literatura de miedo.
Este tipo de relato tiene origen en ritos de fertilidad europeos que formaron
una tradición que se transmitió durante miles de años entre los campesinos,
según H. P Lovecraft de ella formaron parte los astrónomos, brujos y
alquimistas
El mismo autor una vez dijo que “el cuento de terror es tan viejo como el
pensamiento y lenguaje humano”.
Pero no fue sino hasta finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX cuando
la revolución Industrial estaba en marcha, al mismo tiempo que las ideas
liberales de los franceses y los inicios del romanticismo, que es cuando toma
poder. Este tipo de literatura surgió como reacción al racionalismo del
Neoclásico, con autores en Inglaterra y Alemania. Estos autores comenzaron
a interesarse por sus raíces, las historias, supersticiones, mitos y leyendas
que generalmente eran de la edad media.
Y así fue cómo surgió la novela gótica en Inglaterra bajo el siglo de las luces,
como El moderno Prometeo de Mary Shelley. La narrativa gótica se llama así
porque los lugares en los que se ambientaba eran castillos medievales, se
situaba en España e Italia. Edgar Allan Poe fue básico para este tipo de
literatura y para narrativa policiaca, fue quien puso las bases para continuar,
por decirlo de algún modo.
Vampiros, seres sobrenaturales, brujas y hasta muertos vivientes bañan las
páginas de los siglos XVIII y XIX.
En este tipo de narrativa se busca provocar miedo o terror en el lector por lo
que es un poco difícil definir las características de la misma.
Se busca despertar la ansiedad del lector y provocar inquietud y desasosiego
en este, ya sea como respuesta a la violencia, terror psicológico o
sobrenatural.
En estas obras se valoran las amenazas acontecimientos, la tensión narrativa,
el ambiente o atmosfera, y las circunstancias que hacen que el lector sienta
inquietud y preocupación.
Los años 1980 fueron una década muy importante para esta literatura junto
con la ciencia ficción.
Hay muchos autores de este género, por supuesto, entre ellos están Edgar
Allan Poe, como ya había mencionado antes, Howard Phillips Lovecraft con
obras como “El intruso” y “Herbert West, Reanimador”, Robert Bloch con
“Casi Humano”, W. W Jacob con “La pata de mono”, en mi opinión un muy
buen cuento de terror, y Stephen King con sus muchas obras.
En estos días un vampiro ya no es lo que era antes, muchas de estas
criaturas sobrenaturales las han tomado para convertirlas en otras criaturas
inimaginables, pero que sin embargo ya no cusan horror.
Cuando un niño le gusta el horror en una película o libro está enfrentándose
a sus propios miedos y de alguna manera entiende que el miedo es parte del
razonamiento humano, es una forma de aprender que no se trata de no sentir
miedo sino de controlar los efectos que este produce.
Sin embargo uno de los grandes prejuicios de la sociedad es acerca si dejar o
no a un niño leer o ver historias de terror, pues piensan que se volverá un ser
violento y cruel como resultado de la influencia de su lectura, sin ver que lo
que crea personalidades antisociales no son los libros, sino las experiencias
de violencia dentro de la vida cotidiana.