Guerra
espiritual
Estratégica
Ministerio: El Arte del Espíritu
Dr. Alfredo Román Graziano
El poder de la Oración
La oración como disciplina, nos lleva a la obra más profunda
y más elevada del espíritu humano.
¡La verdadera oración crea la vida y la transforma!
(Orar es cambiar). Es la avenida principal que Dios usa para
transformarnos; si no estamos dispuestos a cambiar,
abandonaremos la oración como característica notable de
nuestra vida.
Cuanto más cerca lleguemos al corazón de Dios, tanto más
comprenderemos nuestra necesidad y desearemos
conformarnos con Cristo.
(Santiago 4:3)
Pedid correctamente es algo que envuelve una
transformación de las pasiones, una renovación.
En la oración, la oración real, comenzamos a pensar como
Dios piensa; a desear lo que desea; a amar lo que él ama.
Progresivamente se nos enseña a ver las cosas desde el
punto de vista (Hebreos 12:3-11)
Todos los que han andado con Dios, han considerados la
oración como principal tarea de la vida (Marcos 1:35)
Salmo 63:1 “de madrugada te buscaré”
Hechos 6:4 Los Apóstoles eligieron la oración y la palabra,
tuvieron que seleccionar a siete personas idóneas para
realizar las tareas, dado que ellos se dedicarían a priorizar la
oración y la palabra.
Marín Lutero “tengo tanto que hacer que no puedo continuar,
sin pasar tres horas diariamente en la ORACIÓN”
Muchos sin embargo, nos sentimos desanimados, en vez de
sentirnos desafiados por tales ejemplos.
“No puedo evitar que las aves den vuelta sobre mi cabeza,
pero jamás que hagan nido allí” Martín Lutero.
Pero en vez de flagelarnos por nuestro evidente vacío,
debemos recordar que Dios siempre nos busca dónde
estamos y nos lleva hacia las cosas profundas.
Los que tratan ocasionalmente, no entran de repente en una
carrera olímpica. Se preparan y entrenan durante un periodo
y así debemos hacer nosotros.
Cuando progresamos así, podemos esperar orar dentro de un
año con más autoridad y buen éxito espiritual que en el
presente.
La religión como recurso de
sustentabilidad
El enfoque de las religiones modernas se enfocan en llenar a
las iglesias de gente, donde el evangelio se enfatiza en llenar
a la gente de Dios.
Por eso antes de entrar en un terreno pedregoso, quiero más
bien entrar en un área de la plenitud del Espíritu Santo.
…sed llenos del Espíritu Santo. Efesios 5:18
Si no estamos llenos del Espíritu Santo no podremos hacer
mucho para el reino de Dios.
Pero recibirán poder cuando allá venido el Esp. Santo y
descienda sobre tu vida.
Recién allí me podrán ser testigos, y les hablarán a la gente
acerca de sus maravillas en todas partes (Hechos 1:8)
Y ellos fueron llenos del Esp. Santo y comenzaron a hablar
en todas lenguas, según el Espíritu Santo les daba que
hablasen (Hechos 2:4)
San Pablo dijo: porque no osaría hablar sino de lo que Cristo
ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles,
con la palabra y con las obras, con potencia de señales y
prodigios, EN EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO DE DIOS;
de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta
Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo. (Romanos
15:18-19)
Cuando un enfermo su sanado por el poder del Espíritu
Santo, los dirigentes religiosos… hicieron entrar a los
discípulos y les preguntaron:
¿Con que poder o en nombre de quien han hecho esto?
Entonces Pedro LLENO DEL ESPÍRITU SANTO, les dijo:
gobernantes y ancianos de nuestro pueblo, ¿nos interrogan
hoy por haber hecho una buena obra a un inválido?
¿Quieren saber cómo fue sanado? Déjenme decirles
claramente tanto a ustedes como a todo el pueblo de Israel
que fue sanado por el poderoso nombre de Jesucristo de
Nazaret, el hombre a quien ustedes crucificaron pero a quien
Dios levantó de los muertos. (Hechos 4:7-10)
Procuremos ser llenos del Espíritu Santo…
Un pensamiento natural
Para nosotros es fácil ser derrotados desde el comienzo,
porque se nos ha enseñado que todas las cosas en el
universo ya están establecidas; de modo que no pueden
cambiarse.
Nosotros podemos decir esto melancólicamente, pero la biblia
no lo enseña así. La biblia, nos detalla que el hombre y
mujeres de oración, oraban como si sus oraciones podían
producir una diferencia objetiva; y en efecto lo producían.
La característica más sorprendente de la oración de Jesús
fue que, cuando a favor de otros, nunca concluyó diciendo. “si
es tu voluntad”.
Tampoco hicieron esto los apóstoles ni los profetas, cuando
oraron a favor de otros. Obviamente, antes de hacer la
oración de fe, ellos creían que sabían cuál era la voluntad de
Dios. Estaban tan inmersos en la atmosfera del Espíritu Santo
que cuando encontraban una situación específica sabía que
era lo que debía hacerse. Su oración era tan positiva, que con
frecuencia tomó la forma de un autorizado mandamiento
directo: “anda”, “sé limpio”; “levántate”. Comprendí que
cuando se estaba orando por otros, evidentemente no había
lugar para aquellas oraciones indecisas, tentativas y de una
esperanza a medias en que se dice, “si es tu voluntad”.
El apóstol Pablo anunció con gozo que nosotros somos
“colaboradores al servicio de Dios” (1Corintios 3:9).
Es decir, estamos trabajando con Dios para determinar el
resultado de los eventos.
El “estoicismo”, es el que demanda un universo cerrado.
(Escuela filosófica (razón y lógica), la biblia no)
Moisés, fue osado para orar, por cuanto creyó que podía
cambiar las cosas, incluso la mente de Dios.
De hecho, la biblia destaca tan enérgicamente la apertura del
universo que mediante un antropomorfismo difícil de
entender para los oídos modernos, habla de que Dios cambia
constantemente su manera de pensar en conformidad con su
inmutable amor.
Antropomorfismo: definición; “Es la atribución de
características y cualidades humanas a los animales de otras
especies, objetos o fenómenos naturales. Es considerada una
tendencia innata de la psicología humana. Se trata de una
forma de personificación parecida a la prosopopeya”
“Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de
hacer a su pueblo” (Éxodo 32:14).
“Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal
camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría,
y no los hizo”. (Jonás 3:10)
El enfoque de la oración:
Para muchos es una liberación esperanzadora, pero más
coloca en una tremenda responsabilidad.
Estamos trabajando con Dios para determinar lo futuro;
debemos cambiar al mundo por medio de la oración.
¿Qué otra motivación necesitamos para aprender que este
ejercicio humano es el más excelso de todos?
Muchos tipos de oración:
Hay muchas formas de orar que han nutrido a los cristianos a
lo largo de los siglos.
Está la oración discursiva; la mental, la del centrado, la de la
quietud, la de la renuncia, la que pide guía, la de intercesión,
de liberación, la de consagración, y muchas más…
La meditación cristiana, es la capacidad de oír la voz de Dios
y obedecer su palabra.
“La verdad es que el gran Dios del universo, el creador de
todas las cosas, quiere nuestra compañía”.
El anciano Elí, sabía cómo escuchar a Dios, y así ayudó al
joven Samuel a conocer la palabra de Dios (1 Samuel 3:1-18)
leer….
Elías, pasó muchas noches en el desierto aprendiendo a
discernir el “silbido apacible y delicado” de la voz de Jehová.
(1 Reyes 19:9-18). Leer
Jeremías descubrió que la palabra de Dios era “un fuego
ardiente metido en mis huesos” (Jeremías 20:9). Leer
Muchos testimonios más, fueron personas que Vivian muy
cerca del corazón de Dios.
“DIOS LES HABLABA NO POR QUE TENÍAN
CAPACIDADES ESPECIALES, SINO POR QUE ESTABAN
DISPUESTOS ESCUCHAR”
En medio de un ministerio tan activo y ocupado, Jesús se
hizo el hábito de retirarse a “un lugar desierto y apartado”
(Mateo 14:13).
Lo hacía no solo para apartarse de las multitudes sino para
poder estar con Dios.
"¿Qué es la clave para la oración efectiva?"
Respuesta: Todo el mundo quiere que sus oraciones sean
"eficaces", tanto así que cuando nos enfocamos en los
"resultados" de nuestras oraciones, perdemos de vista el
increíble privilegio que tenemos en la oración. Que gente
como nosotros puede hablar con el Creador del Universo es
en sí una cosa asombrosa. Aún más sorprendente es el
hecho de que Él nos oye y actúa en nuestro favor. Lo primero
que tenemos que entender acerca de la oración efectiva es
que nuestro Señor y Salvador Jesucristo tuvo que sufrir y
morir en la Cruz para hacerlo posible que nos acerquemos al
trono de la gracia para adorar y orar (Hebreos 10:19-25).
Aunque la Biblia ofrece una gran cantidad de orientación
sobre cómo nosotros podemos profundizar nuestra
comunicación con el Creador, la oración efectiva tiene que
ver más con el que hace las oraciones que el "cómo" orar.
Es más, la Escritura dice: " La oración eficaz del justo puede
mucho." (Santiago 5:16) y “los ojos del Señor están sobre los
justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones." (1 Pedro 3:12;
Salmo 34: 15), y, una vez más, "la oración de los rectos es su
gozo." (Proverbios 15:8). La oración salvó al justo Daniel del
foso de leónes (Daniel 6:11), y en el desierto, el pueblo
elegido de Dios benefició de la recta relación de Moisés con
Dios (Éxodo 16 y 17). Las oraciones humildes e inmutables
de la Ana infértil resultaron en el profeta Samuel (1 Samuel
1:20), y las oraciones del apóstol Pablo incluso hicieron
temblar la tierra (Hechos 16:25-26). Claramente, las
apasionadas oraciones de los justos hijos de Dios pueden
lograr mucho (Números 11:2).
Tenemos que asegurarnos de que nuestras oraciones están
en conformidad con la voluntad de Dios. “Y esta es la
confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa
conforme a su voluntad, él nos oye." (1 Juan 5:14-15).
Orando en consonancia con la voluntad de Dios es
esencialmente orando de acuerdo a lo que Él querría, y
podemos ver la voluntad revelada de Dios a través de las
Escrituras. Y si no sabemos para qué orar, Pablo nos
recuerda que como hijos de Dios podemos depender del
Espíritu Santo interceder por nosotros, como “el Espíritu…
conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos"
(Romanos 8:27). Y puesto que el Espíritu de Dios conoce la
mente de Dios, la oración del Espíritu es siempre en
consonancia con la voluntad del Padre.
Además, la oración es algo que los creyentes deben hacer
"continuamente" (1 Tesalonicenses 5:17).
En Lucas 18:1, por ejemplo, se nos dice que oremos con
persistencia y " no desmayar".
Además, cuando presentamos nuestras peticiones a Dios,
debemos orar con fe (Santiago 1:5; Marcos 11:22-24), con
acción de gracias (Filipenses 4:6), con un espíritu de perdón
hacia los demás (Marcos 11:25), en nombre de Cristo (Juan
14:13-14) y como se ha dicho anteriormente, con un corazón
recto delante de Dios (Santiago 5:16).
Es la fuerza de nuestra fe, no la longitud de nuestras
oraciones que le agrada a Quien oramos, así que no
necesitamos impresionar a Dios con nuestra elocuencia o
inteligencia. Después de todo, Dios sabe cuáles son nuestras
necesidades incluso antes de que le pedimos (Mateo 6:8).
También, debemos asegurarnos de que no tenemos ningún
pecado inconfeso en nuestros corazones cuando oramos,
como sin duda sería un impedimento para la oración efectiva.
“Pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros
y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de
vosotros su rostro para no oír."(Isaías 59:2; Salmo 66: 18).
Afortunadamente, "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel
y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda
maldad." (1 Juan 1:9).
Otra barrera para la comunicación efectiva con Dios es
orando con motivos equivocados y deseos egoístas. “Pedís, y
no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros
deleites." (Santiago 4:3). Rechazar el llamado de Dios o
ignorar Su consejo (Proverbios 1:24-28), adorar a los ídolos
(Jeremías 11:11-14) o hacerse de oídos sordos al grito de los
pobres (Proverbios 21:13) sirven como obstáculos adicionales
a una vida de oración efectiva.
La oración efectiva es una manera de fortalecer nuestra
relación con nuestro Padre en el cielo. Cuando estudiamos y
obedecemos Su Palabra y tratamos de complacerlo, el mismo
Dios que hizo que el sol se detuviera por la oración de Josué
(Josué 10:12-13) nos invita a venir audazmente ante el trono
de la gracia y orar con la confianza de que Él extenderá Su
misericordia y gracia para ayudarnos en nuestro tiempo de
necesidad (Hebreos 4:16).
“Los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos,
atentos a sus oraciones.17Los justos claman, y el Señor los
oye; los libra de todas sus angustias”. (Salmo 34.15, 17) (NVI)
El principio de la sabiduría es el temor o la reverencia al
Señor. Afirmar este principio es implicar que quien alcanza
sabiduría vive anclado en la Ley del Señor y busca la Palabra
de Dios como la pauta que guía sus decisiones y acciones.
Quien se guía por los preceptos de Dios se aparta del mal, de
la mentira, del engaño, de la falsedad y vive solo para
agradarlo. Por esa razón, desarrolla un estilo de vida que
busca el camino la justicia, como condición necesaria para
vivir en paz consigo mismo, con Dios, con el otro ser humano
y con toda la creación. Vivir y actuar de esa manera nos
conduce al disfrute de una vida plena y abundante que cuenta
con la bendición del Señor. Una de las consecuencias de
vivir una vida justa delante de Dios y los seres humanos, es
que los ojos del Señor están sobre nosotros/as.
Esta declaración implica que todo el conocimiento y la
sabiduría de Dios se presta a atender las necesidades o
situaciones de quien es justo/a.
Por otro lado, el Señor no se limita a verlo, a contemplarlo, a
conocerlo, sino que también está presto a escuchar y
responder sus oraciones. Es maravilloso tener la seguridad
de que nuestras oraciones no tienen obstáculos para ser
escuchadas y respondidas por Dios. Por eso, la felicidad más
grande que podemos encontrar en la vida es caminar en
obediencia a Dios y Su Palabra. Esto, nos trae felicidad
plena y la certeza de clamar a Dios sabiendo que nos oye y
responde actuando para librarnos de cualquier angustia o
quebranto.
Organizaciones invisibles
Para la iglesia de hoy es una revelación que la despierta,
descubrir cuan organizado esta Satanás y cuan
sistemáticamente está obrando contra nosotros se nos ha
enseñado y alentado a testificar, al mismo tiempo nos ha
enseñado que es tarea de todo creyente ser soldado cristiano
activo en la batalla espiritual.
¿Cuántos cristianos han sido entrenados “para derribar
fortalezas” (2 Corintios 10:4) o cuantos saben “resistir al
diablo” (Santiago 4:7), o como luchar contra principados y
potestades y gobernadores de las tinieblas, y contra huestes
de las regiones celestes” (Efesios 6:12).
Efesios 6:11 se nos exhorta a vestirnos de la armadura de
Dios para permanecer y estar firmes en contra las
“asechanzas del diablo”.
La palabra para acechanzas es “methodeia” que significa
seguir como método y plan establecido, el uso de engaños,
falsedades, astucias y malas mañas. Satanás tiene un
método, un plan definido, para conquistarnos, junto con
nuestras familias, nuestra iglesia, nuestra comunidad y
nuestra protección y armas para la guerra ofensiva, así
podremos soportar toda acometida contra nosotros y lanzar
un ataque que derrote.
La batalla por uno mismo
Liberación personal, este es el punto de partida de la batalla
espiritual total. Cuando acometemos al enemigo a nivel de
liberación personal, peleamos contra la vanguardia de
Satanás.
El primer objetivo en la lucha, es liberarse a uno mismo!!
El enemigo ha hecho incursiones exitosas en cada uno de
nosotros, debemos a prender como echarlo fuera y como
mantenerlo afuera.
(Hechos 19:11-
17)
El deshonroso fracaso de los hijos de Esceva, también
constituye una prueba clara de que el éxito en echar fuera
demonios no solo depende de una “fórmula” correcta. La
persona que la usa debe ser un canal sincero y rendido a la
persona sobrenatural del Espíritu Santo.
El espectáculo de los hijos de Esceva que huyeron en
desbandada frente al hombre endemoniado afecto a la ciudad
entera en Éfeso, pero en especial manera a los cristianos que
vivían allí. Sirvió para trazar una clara línea divisoria entre los
discípulos de Jesús y los no creyentes.
Hable fuerte y firme al demonio, quizás perece embarazoso al
principio, hasta que usted se acostumbre, es una táctica
efectiva y necesaria en la lucha espiritual. Pero recuerde
siempre que no es con su autoridad, sino con la del señor.
Sus estrategias:
Ante un asalto exterior: viene con una voz por ejemplo,
“fulano de tal dice que eres un tonto”. Así plantan semillas de
resentimiento y de sospecha.
Recordemos que el campo de batalla donde primero
incursiona Satanás es el área de la mente.
La especulación, pasa a la neurosis, de la neurosis a la
psicosis.
Con el solo hecho de ser hijos de Dios, no nos garantiza el
éxito sobre Satanás y sus demonios. (Santidad)
Hay personas que tienen una gran complejidad en el mundo
de las emociones no resueltas, inconclusas, que al más
mínimo detalle está latente.
Todos sabemos que Satanás está vencido, pero por qué?
Sigue asechando con sus dardos y sus planes?
Debemos aprender a distinguir entre lo que viene de ti mismo,
lo que viene de Dios y lo que viene de Satanás.
Contrarrestar a los demonio… como hacerlo?
“someteos a Dios, resistid al diablo y huirá de vosotros…”
Para la resistencia al diablo, debe focalizarse su posición en
Jesucristo y resista a los demonios con el nombre de Jesús,
nombre su sangre. Los demonios suelen ser tercos, de tal
manera, que usted debe resistir hasta que su mente tenga
paz.
¿Cómo entran los demonios?
En Éxodo 20:3-5, el señor advierte acerca de las
consecuencias malignas que vienen cuándos las personas
participan en la idolatría o la falsa religión.
“No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen,
ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni
abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te
inclinaras a ellas, ni las honrarás; porque yo Jehová tu Dios,
fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los
hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me
aborrecen”.
Dios advierte contra todas las formas de idolatría u otro tipo
de vínculo con falsos “dioses”. Las consecuentes nefastas de
esos pecados en particular pueden extenderse a cuatro
generaciones. Si hacemos una cuenta regresiva hasta cuatro
generaciones tenemos cuatro niveles ancestrales
Padres 2
Abuelos 4
Bisabuelos 8
Tatarabuelos 16
Total 30
Encajan ciertas dudas de que alguno de aquellos ancestros
haya practicado algo oculto delante de Dios.
Estas influencias ocultistas pueden empezar mientras aún
estamos dentro del vientre. Al fin y al cabo, ¿hay alguien más
frágil o vulnerable que un bebe?, depende completamente de
sus padres.
Se ha descubierto por experiencias de bebes, endemoniados
antes de salir del vientre de la madre. Esto es identificando
particularmente cierto al tratarse de personas con trasfondos
en las religiones orientales, hinduismo, budismo, ocultismo,
esoterismo, etc.
Presiones en la niñez temprana: hogares rotos, abatidos, en
conflictos amargos el uno contra el otro; En la mayoría de los
niños carecen de las defensas emocionales y espirituales
necesarias para sobrellevar tal presión demoníaca.
No existen casualidad, abuelo alcohólico, padres alcohólicos,
nietos alcohólicos.
Actos o hábitos pecaminosos:
Algunas veces un solo acto pero decisivo puede abrirle
camino a un demonio. La decisión de judas Iscariote de
traicionar al maestro lo fue. Tras salir de la ultima cena con
esa intención. Lucas describe: “y entro Satanás en judas”
(Lucas 22:3). El mismo Judas abrió lo que luego no pudo
cerrar.
Acciones mucho menos atroces pueden abrirle las puertas a
un demonio.
Cuatro puntos de defensa:
- Sea honesto con usted mismo
- Pida ayuda a Dios, para que pueda ver donde esta las áreas
de debilidad, ver las áreas invadidas.
- Busque ayuda al ministerio de liberación.
- Comience a aplicar auto liberación.
Romanos 14:17 dice “el reino de Dios no es comida ni bebida,
sino justicia, paz, gozo en el Espíritu Santo”. Esta es la
herencia para usted ahora y de usted depende disfrutarla.
La batalla para su hogar
Hoy en muchos hogares, aunque los esposos, la esposa y los
hijos puedan profesar ser cristianos hay contiendas,
divisiones, confusión y caos. Es tiempo de que el diablo
asuma su parte de culpa que le corresponde y es tiempo para
que las familias aprendan a contrarrestar los dardos del
diablo de los hogares.
Las familias deben ser alentadas a enfrentar liberación en
conjunto, cuando todos cooperan y cuando se consideran el
uno al otro.
La permisividad, es una de las áreas erróneas de los padres
hacia los hijos, la falta de enseñanza hacia el compromiso, la
responsabilidad, logran una formación en sus vidas que lo
condicionaran a futuro y una vez formado el hábito, muchas
veces, puede ser irremediable.
“Castiga a tu hijo en tanto hay esperanza; Más no se
apresure tu alma para destruirlo” (Proverbios 19:18)
Pero no en todas las familias son creyentes, algunos están
tan lejos del señor que carecen de interés espiritual. Solo un
integrante de esa familia es creyente, que puede hacer?
“Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que
se pierden esta encubierto; en los cuales el dios de este siglo
cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les
resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el
cual es la imagen de Dios” (2 Corintios 4:3-4).
La batalla espiritual a favor de otro, no controla la voluntad de
la persona. Ata el poder de las fuerzas de satánicas y libera la
voluntad para hacer decisiones sin ninguna interferencia de
los demonios.
Los demonios no son expulsados de las personas sino que se
ata su poder durante cierto tiempo
Este tipo de batalla está de completo acuerdo con el principio
de lucha espiritual.
“Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la
carne; por que las armas de nuestra milicia no son carnales,
sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,
derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el
conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a
la obediencia a Cristo.”
(2 Corintios 10:3-5)
“Porque no tenemos lucha contra carne y sangre, sino contra
principados y potestades, contra los gobernadores de las
tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad
de las regiones celestes”
(Efesios 6:12).
La meta de todo hogar cristiano, debería ser mantener el
patrón de Dios sobre la autoridad divina: esposa que se
someten a los esposos, esposos amen a sus esposas como
Cristo amó a la iglesia, e hijos que obedecen a sus padres en
el Señor. En cualquier hogar esto reduciría el mínimo de las
posibilidades del diablo.
Aunque existe una diferencia entre un hogar cristiano y un
hogar de cristianos dispuestos al servicio del señor.
“Palabra fiel: si alguno anhela obispado, buena obra desea.
Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de
una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto
para la enseñanza:
No dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias
deshonestas, sino amable, apacible, no avaro:
Que gobierne bien su casa, que tenga bien a sus hijos en
sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar
su casa, ¿Cómo cuidará de la iglesia de Dios?); no un neófito,
no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del
diablo.
También es necesario que tengan buen testimonio de los de
afuera, para que no caiga en descrédito y en lazos del
diablo.”
(1Timoteo 3:1-7)
“Los diáconos asimismo deben ser honesto, sin doblez, no
dado a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas;
que guarden el ministerio de la fe con limpia conciencia.
Y estos sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan
el diaconado, si son irreprensibles.
Las mujeres, asimismo sean honestas, no calumniadoras,
sino sobrias, fieles en todo.
Los diáconos sean maridos de una sola mujer y que
gobiernen bien sus hijos y sus casas.
Porque los que ejercen bien el diaconado, ganan para sí un
grado honroso y mucha confianza en la fe que es en Cristo
Jesús.”
(1 Timoteo 3:8-13)
La familia, es la institución más sagrada, pero la familia
cristina, doblemente en bendición, por que camina bajo las
reglas impuestas por Dios para tener vida y vida en
abundancia.
Es indispensable, pelear la buena batalla de la fe en familia,
blindarse en todo tiempo y establecer como institución las
reglas cristinas conforme al llamado.
La batalla por la iglesia
Satanás tiene un interés especial en la iglesia. Podemos
creer muy bien que él hará cualquier cosa que esté a su
alcance para desviar, obstaculizar, debilitar y destruir el
ministerio de la iglesia. En la organización del diablo
hay un príncipe demoníaco asignado a cada expresión local
de la iglesia. Muchas iglesias tienen una historia de ciertos
tipos de problemas. El príncipe espiritual de esa iglesia se
puede identificar rápidamente por el tipo específico de
problemas que tiene la iglesia.
En algunas iglesias se puede encontrar un espíritu de
discordia. Los miembros contienden entre sí. La contienda es
de las principales armas de Satanás. El suscitará los celos y
la competencia. Los cristianos se llenarán de orgullo
y pensarán de sí mejor que de los otros y tendrán de sí
mismos un concepto más alto que el que debería tener.
Mientras los cristianos están peleando entre sí, con toda
certeza no luchan contra el diablo. Eso es lo que él quiere y si
lo logra, habrá ganado la batalla.
Otras iglesias están controladas por demonios de doctrinas.
En algunas puede ser (falsa doctrina).
“Pero el espíritu dice claramente que en los postreros tiempos
algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus
engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1).
Otros casos, la doctrina puede no ser falsa, pero el diablo
estimula una obsesión por doctrinas.
Puede levantar un grupo tan concentrados en una faceta de
la verdad (por ejemplo, la salvación o la segunda venida) que
descuida ministrar el evangelio completo del señor y
entonces, como consecuencia, se desvía la iglesia.
Otros ponen como base, los talentos, capacidades humanas,
más que el poder del Espíritu Santo. Como dice (2 Timoteo
3:5 “tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de
ella”.
Hay iglesias que aún están ciegas al gran derramamiento del
Espíritu Santo y continúan trabajando con el poder del
hombre.
(Joel 2:12-13) “Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos
a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento.
Rasgad vuestro corazón, y no vuestro vestidos y convertíos a
Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente…”
Este es el llamado para la iglesia de hoy. Que cada
congregación se arrepienta de sus pecados y se humille
delante de Dios. Entonces se levantará en el poder de Dios
contra los enemigos espirituales que se alían contra ella.
La iglesia debe aprender a levantarse en los lugares
celestiales y a salir contra…” las huestes espirituales de
maldad en las regiones celestes… (Véase Efesios 1:20-21;
2:6; 3:10; 6:12 y recuerde que los lugares celestiales son
regiones celestes).
Esos príncipes espirituales sobre las iglesias, se pueden atar
y sus voces se pueden silenciar. Dios ha dado poder a su
pueblo. Depende ahora del pueblo de Dios hacerlo.
¡PELEANDO LA BUENA BATALLA DE LA FE!
La batalla por la comunidad y el País
El ángel que visitó a Daniel, informó que había hallado
oposición y luchado contra el príncipe de Persia, es decir,
contra el poderoso demonio que dirigía esa nación. (Daniel
10:10-21)
Vemos como Satanás designa un gobernador demoniaco
poderoso sobre cada nación del mundo y a su vez en cada
ciudad y sobre cada comunidad.
Jerarquías de gobierno de los principados
mayores
Los principados continentales
Hay una cadena de mando y jerarquías demoniacas que
comienza con los principados continentales. Son los
responsables al más alto nivel de que se cumplan los
designios de Satanás. Tienen la responsabilidad ante su
“comandante general” Satanás, de que se cumplan
estrictamente sus órdenes. Todo lo que se ha planificado en
el “consejo supremo” se debe cumplir, de lo contrario ellos
sufrirían las consecuencias de su ineficacia.
Para esta guerra, el Señor Jesús ha dotado de poder y
autoridad a su iglesia, dándole potestad en su nombre
todopoderoso por encima del poder y la fuerza del enemigo.
La iglesia del Señor Jesucristo ha recibido “kratos” que en el
griego significa: poder dominante. Ha sido establecida por el
Señor como cabeza y no como cola, para estar encima
solamente y nunca debajo (leer Deuteronomio 28:13). La
iglesia del Señor tiene el control entregado por Cristo Jesús.
“He aquí, les doy potestad de hollar (pisar) serpientes
(principados) y escorpiones (demonios) y sobre toda fuerza
del enemigo (su reino) y nada los dañará” (leer Lucas 10:19).
Estos principados continentales reciben directamente las
órdenes del “jefe supremo” y las transmiten a los príncipes
nacionales. Su jerarquía de gobierno y mando se puede
observar del modo siguiente:
Un príncipe es asignado a cada vida, familia, ciudad, región y
país. Una persona que esta poseída por demonios agresivos
siempre tendrá un príncipe sobre ella (leer Marcos 5:6). Una
ciudad también puede estar bajo la posesión demoniaca
cuando practica algún tipo de actos que denigran contra la
moral y las buenas costumbres. Por ejemplo, la ciudad de Río
de Janeiro y su famoso “carnaval carioca”, ellos rinden culto
en la carne a Baal = Carna-baal.
Principados Nacionales
Son cada uno de los príncipes mayores que Satanás ha
constituido sobre el gobierno espiritual de cada nación (leer
Daniel 10:13, 20). Tienen establecido su trono nacional en el
lugar más alto del país que gobiernan. El trono nacional del
príncipe espiritual que gobierna a Perú no está establecido en
la ciudad capital como debería ser, este se halla ubicado en
el pico nevado del Huascarán que tiene una altura de 6,746.
El orden de gobierno espiritual es diferente en ubicación al
orden terrenal.
Estos principados nacionales componen a su vez el “estado
mayor” del príncipe continental al cual pertenecen. Ellos
reciben las órdenes de los príncipes continentales y las
emiten a los príncipes de cada región de su país. Un ejemplo
lo podemos observar en el siguiente gráfico
Jerarquías de gobierno de los principados
menores
Principados menores
Estos son aquellos que han sido establecidos para gobernar
sobre cada región de los países que integran un continente.
Estos reciben las órdenes de los principados nacionales y las
transmiten a los principados locales; es decir, a los que
gobiernan los diferentes pueblos de una región. Tienen sus
tronos de gobierno en el lugar más alto de cada región .
Principados locales
Estos a su vez son aquellos que gobiernan toda actividad que
se realiza en los pueblos de cada región territorial. Entre
estas actividades principales están las religiosas o fiestas
“patronales”, “el día de los muertos”, la “semana santa”, los
eventos “artísticos”, los “carnavales”, accidentes, consumo de
drogas, de licor, prostitución, homosexualismo, asaltos,
crímenes, violaciones y muerte. Reciben las órdenes de los
principados regionales. Tienen sus tronos de mando en el
lugar más alto de cada ciudad o pueblo.
Principados asignados a las familias
Estos están asignados a las familias que viven en un pueblo
local. Se encargan de obrar e influenciar en la conducta de
cada familia promoviendo celos, pleitos, divorcios, adulterios,
hogares disfuncionales, entre sus miembros. Ellos reciben las
órdenes de los principados locales.
Principados personales
Son la última línea de la jerarquía de gobierno de Satanás.
Tienen la “responsabilidad” de generar ciertos tipos de
conducta en cada persona o individuo. Reciben las órdenes
de los principados asignados a las familias.
Comienzan “su labor” desde el momento que el individuo
comienza a tener uso de razón. Ellos agotan todos los
recursos posibles para sembrar y generar conductas
desviadas como: problemas de identidad personal en relación
al sexo, curiosidad por descubrir “ciertas cosas” cayendo en
el consumo de drogas, de licor, cigarrillos, promiscuidad
sexual, heridas en el alma por causa de las ofensas y
agravios recibidos, decepciones, fracasos en la vida,
abandonos de hogar, frustraciones personales, dureza de
corazón para con Dios, suicidios, etc. etc.
Para que sus propósitos sean logrados, estos tienen a su
disposición a las huestes de maldad (demonios) y sus
órdenes son cumplidas irrevocablemente. Ellos; es decir, los
demonios, tienen la responsabilidad de destruir las vidas de
las personas y hacerlos comportarse de manera abominable
delante de Dios.
Para lograr sus propósitos malignos, estos principados
trabajan algunas veces en mutua coordinación unos con
otros, pero otras veces solo se limitan a realizarlas de manera
local con sus propias huestes bajo su mando. Algunas veces
también requieren del apoyo de las potestades, o de los
gobernantes de las tinieblas, cuando se trata de propósitos
nacionales, regionales o locales.
Las potestades (Efesios 2:2)
Estos son principados mayores establecidos por Satanás
para tener el control y gobierno sobre los elementos
naturales: tierra, aire, agua y fuego. El Señor Jesús dijo que
el maligno “…ha venido para hurtar y matar y destruir…”
(Leer Juan 10:10).
Si bien es cierto que Satanás es el príncipe de este mundo; y
“…que el mundo entero está bajo el maligno” (leer 1 Juan
5:10), y que este podría hacer y deshacer a su antojo para
destruir la creación terrenal de Dios, el no tiene el control
total y absoluto de los reinos de este mundo para realizar esa
destrucción maligna.
Del tipo de destrucción que ocurre en los reinos de la tierra,
algunos de ellos son juicios de Dios que se ejecutan por
designios divinos y soberanos del Señor, para llamar al
arrepentimiento a los hombres.
En la ejecución de estos juicios Satanás cree de algún modo
que eso ocurre porque “él lo ha dispuestos así”, (vana
arrogancia la suya) sin embargo no se puede dar cuenta
jamás que simplemente Dios lo está utilizando para que estas
cosas ocurran así. Por tanto es el creador Dios Todopoderoso
quien tiene el control absoluto.
Satanás está limitado a señorear solamente en las esferas
terrenales de gobierno que Dios le asignó a Adán, y que le
fueron usurpadas. Dios como creador supremo no le entregó
el total y absoluto señorío sobre toda la creación terrenal a
Adán. Este debía gobernar en representación de Dios en la
tierra.
Si así hubiera sido, entonces el Señor no hubiera podido
recuperar jamás nada de su creación, y Satanás luego de
recibirlo del hombre hubiera tenido todo, absolutamente todo
el señorío sobre lo terrenal. Eso si hubiera sido un total
desastre, pues no hubiera habido posibilidad alguna de
redención (leer Romanos 8:19-21).
Las potestades son príncipes poderosos de Satanás que
gobiernan los elementos naturales que Dios ha creado tanto
en la tierra como en las aguas y en los aires.
· En la tierra: terremotos, temblores, sismos, guerras,
asaltos, violaciones, terrorismo, asesinatos (leer Génesis
4:10-11) etc.
· En el aire: huracanes, torbellinos, ciclones, tormentas,
tempestades, tornados, truenos, relámpagos, destrucción de
la capa de ozono, etc.
· En el agua: tsunamis, maremotos, naufragios,
ahogamientos, etc.
· En el fuego: incendios, erupciones volcánicas, uso de la
pólvora para matar, incendios de bosques de grandes
proporciones, etc.
La biblia revela que todos los reinos de la tierra serán
recuperados finalmente por Dios el Señor, y que su Cristo
reinará definitivamente por toda la eternidad en un reino
creado y establecido desde antes de la fundación del mundo
(leer Apocalipsis 11:15).
Finalmente en la ejecución de los juicios definitivos de Dios
Satanás no podrá impedir la realización de estos juicios
porque el Señor tiene a un ángel más poderoso que lo tomará
prisionero y lo atará por mil años y lo arrojará al abismo y lo
encerrará en una prisión en la cual pondrá su sello, para
impedir su salida.
De modo pues que Satanás solo es el príncipe de este
mundo por un corto periodo de tiempo. Pero Aleluya, Dios el
Señor, tiene a otras potestades de su reino aún más
poderosas que las de Satanás (leer Apocalipsis 9:1-2;
10:1;).
Los gobernadores de las tinieblas
Estos tienen a su cargo la ejecución de los planes y designios
de Satanás a través de los gobiernos terrenales en general,
sean: monarquías, políticos, dictaduras, etc. También a través
de las organizaciones internacionales. Ellos gobiernan a las
naciones y pueblos a través de los presidentes y
representantes nacionales, regionales, locales, congresos de
la república, los poderes del estado, poder judicial, poder
electoral, fuerzas armadas, policiales, ministerios públicos, y
toda suerte de gobiernos y liderazgos que se dan en una
sociedad.
Estos gobernantes se encargan de impedir que las naciones
y los pueblos puedan disfrutar de verdadera paz, bienestar y
prosperidad para que la gente viva descontenta y amargada
durante toda su vida por la “ineficacia” de sus gobernantes.
Además se encargan también de promover guerras y conatos
entre pueblos y naciones, para fomentar guerras y con ello
muerte. Sus agentes están infiltrados en medio de las
organizaciones terrenales para fomentar la discordia y el odio.
Asimismo también tienen “la misión” de infiltrarse en la iglesia
del Señor para sembrar y fomentar discordias, pleitos,
enemistades, murmuraciones, chismes, calumnias, ofensas,
agravios, falta de amor, falta de perdón y heridas en el alma
entre los hermanos de una congregación local y así de esta
manera impedir que haya avivamientos espirituales de
bendición. Estos espíritus se infiltran en una congregación
local a través de la vida carnal de aquellos hermanos que
andan desordenadamente.
Las huestes espirituales de maldad
Estos son los “soldados rasos” que ejecutan las órdenes “de
arriba”. Llamados también demonios o espíritus inmundos. Su
príncipe general es Baal-zebub o Beelzebú. La biblia revela y
enseña explícitamente que los demonios poseen poderes
verdaderos para robar, matar y destruir (leer Juan 10:10).
Estos espíritus no son ángeles caídos. Ni tampoco son seres
ciegos, torpes y despistados como mucha gente podría llegar
a creer que son. Todos ellos están liderados y sujetos
universalmente a un “príncipe mayor” llamado Baal-zebub o
Belcebú: “el príncipe de los demonios”
De los ángeles caídos si se sabe con relación a su origen, sin
embargo no existe revelación alguna que nos muestre el
origen de estos seres inmundos. Solamente aparecen en la
escena bíblica en los tiempos del ministerio terrenal del Señor
Jesús. Estos demonios tienen personalidad propia y son
inteligentes. Y desean manifestar sus rasgos propios a través
de la vida de las personas. En este numeral vamos a analizar
la verdadera naturaleza del poder demoniaco.
Esferas de acción demoniacas
1. Los ángeles caídos: Son los líderes que gobiernan, y
tienen establecidos sus tronos en las esferas celestiales
de tinieblas; este es el segundo cielo que se interpone
entre el tercer cielo que es la morada de Dios o reino de
luz. Desde allí ordenan a las huestes espirituales
demoniacas cumplir los designios de Satanás.
2. Los demonios o espíritus inmundos: operan en las
esferas terrenales; es decir, en el mundo habitado por
los hombres. Siempre quieren manifestarse a través de
la vida de los hombres que habitan en el primer cielo o
morada terrestre.