Selección Capítulo IV
Selección Capítulo IV
14 PIETRO POMPONAZZI
[15]
ca 30 , en ellibro segundo de la Suma contra los genti- concederse, dado que es contradictorio con el mismo y
les31, en las Cuestiones disputadas sabre el alma 32 yen con la razon. Con el, en efecto, porque en el comentario
otros muchos lugares 33 • Y, en verdad, ataca esta opinion 12 allibro primero Acerca del alma, al final, dice esto: 41d
de una forma tan excelente y tan sutil, que en mi opi- «Y no quiere decir con esto lo que parece extraerse li-
nion no deja nada intacto, y ninguna respuesta que al- teralmente de estas palabras, es decir, que inteligir no
guien en favor de Averroes pueda dar deja sin su refuta- se da sino con la imaginacion: entonces el intelecto ma-
cion. Lo impugna, disipa y aniquila todo, y no les ha terial, en efecto, sera generable y corruptible, como en-
dejado ningun refugio a los averroistas, a no ser impro- tiende Alejandro.» 35 A partir de estas palabras resulta
perios y maledicencias contra aquel divino y santisimo manifiesto que el intelecto, segun Averroes, tiene algu-
varon. na operacion completamente independiente del cuerpo.
En cuanto al segundo punta, sin embargo, me he
propuesto aportar esas pocas casas que a mi me mere- hay alguna actividad del alma que tiene necesidad del cuerpo, pero
cen una fe plena, es decir, que esto es ajeno a Aristote- no como instrumento, sino s6lo como objeto. En efecto, inteligir no
les, y que se trata de una invencion y una monstruosi- sc produce por un 6rgano corporal, pcro rcquiere de un objeto cor-
poral : pues, como dice el Filbsofo en ellibro Ill de cstc cscrito, las
dad creada por Averroes. Primeramente, porque un representacioncs de Ia imaginaci6n cst{m ante cl intclecto como los
alma intelectiva de tal naturaleza, o tiene alguna opera-
cion por completo indepcndiente del cuerpo como su-
jeto y como objeto 34 , o ninguna. Lo segundo no puede
II
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colores ante Ia vista, o bien los colorcs son los objetos de csta (Jiti-
ma, asi que las reprcscntaciones de Ia imaginacibn son los objetos
del intclecto. En consecucncia, las rcpresentacioncs de Ia imagina-
ci6n no sc dan sin cl cuerpo; cl acto de intcligir no sc da sin cl cuer-
po, que haec cntonccs las veccs de objeto y no de instrumcnto de
30 TOMAS, S theol. I, 75, art. 6; 76, arts. 1-2; 79, art. 4. esta actividad. Se sigucn dos consccucncias; Ia primcra: inteligir es
31 ToMAS, S contra gent. II, 73-81 n. 1488 ss. Ia actividad propia del alma y ncccsita del cucrpo sblo como objcto,
32
ToMAS, Quaest. disp. de an .. arts. 3-5. segun se ha dicho; pero ver, igual que las otras actividades y pasio-
3 3 Cfr. ToMAs, Quaest. disp. de spirit., arts. 2, 9; ln Aristotelis nes, no pertenece.al alma solamcntc, sino tambicn al compuesto.
De an., III, lect. 7, nn. 689 ss. La otra: aquello que posee por si mismo una actividad posee por si
34 «... tamquam a subiecto et obiecto» ; cfr. TOMAS, In Aristote- mismo el ser y Ia substancia, y aquello que no posee por si mismo
lis De an., I, art. 2: «Pues inteligir es de alguna manera propio del una actividad, no tiene el ser por si mismo; yes por clio que el inte-
alma, y de otra del compuesto. Es necesario saber que hay alguna lecto es una forma subsistente, las otras potencias son fonnas en Ia
actividad del alma que es una pas ion que necesita del cucrpo como materia.» Pomponazzi, que adopta esencialmente el significado de
instrumento y como objeto [sicut instrumento et sicut obiecto]: por lo que aparece en este texto bajo las expresiones sicut instrumento
ejemplo, de Ia misma manera que ver tiene necesidad del cuerpo y sicut obiecto, sin embargo extrae del razonamiento del Aquinate
como objeto pues el color, objeto de Ia vista, es un cuerpo, asi tam- una conclusibn harto diferente de Ia suya: para el es indispensable
bien esta actividad del alma tiene necesidad del cuerpo como ins- formular Ia absoluta independencia de Ia actividad intelectiva con
trumento, pues !a vision, pese a que se produzca por el alma, no se respecto a! cuerpo ya sea ut subiecto (instrumento), ya sea ut obiec-
da sin embargo sino por el 6rgano de Ia vision, es decir, por Ia pu-
pila que hace las veces de instrumento, y de esta manera ver no es
algo propio del alma solamente, sino tambien del 6rgano. Tambien
Ii
j .
to, para postular para el alma un ser y una substancia independien-
tes del compuesto.
35
AVERROES, lnAristotelis De an., I, t. comm. 12, Crawford 18.
18 PIETRO POMPONAZZI TRATADO SOBRE LA INMORTAL/DAD DEL ALMA 19
Es mas, ello lo confirma Ia raz6n, pues el intelecto no en el propio estado de adquisici6n tambien resulta ver-
es una forma puesta en existencia por el sujeto, por dad, puesto que, segun el propio Averroes, el intelecto
consiguiente, no es dependiente en cuanto al ser del su- posible viene dispuesto al acogimiento del intelecto
jeto; asi pues, tampoco en cuanto a su operar, cuando Ia agente como forma gracias a los habitos especulativos
operaci6n sigue al ser. cuya conservaci6n depende de la facultad sensitiva,
Ahora bien, que esto no estaria en consonancia con como el mismo sefiala en el comentario 39 allibro ter-
Arist6teles y seria contJ.·ario a su opinion es suficiente- cero Acerca del alma 39 • Ahora bien, si se tiene en cuen-
mente claro cuando en el final del texto 12 citado del ta el intelecto en tanto que intelecto, entonces no de- ~~~ d
libro primero Acerca del alma 36 dice que el inteligir o pende en absoluto de la imagen40 . tn•
es imaginaci6n o tio existe sin Ia imaginaci6n. Y aun- No obstante, por mas que esto se diga de una forma 1111 If
que alli hable de manera condicional, sin embargo en el bastante ingeniosa, sin embargo, no parece tener nin-
libro tercero Acerca del alma (texto 39Y 7 dice con toda gun valor, puesto que, segun la definicion comun de Iii ! II
claridad que no se da el inteligir sin imagen, hecho que alma, esta es el acto de un cuerpo fisico org<'mico, etc 41 •
se comprueba por experiencia. Asi pues, segun Arist6- Por lo tanto, cl alma intclectiva es el acto de un cuerpo
teles, el intelecto humano de ninguna manera tiene una fisico organico. Asi pues, como segun el ser el intelecto
operaci6n completamente independiente del cuerpo, lo es el acto del cuerpo fisico organico, por lo tanto en
cual es contrario a lo que se ha concedido. toda operaci6n suya dependent del 6rgano como sujeto
En relaci6n con este punto no veo otra respuesta a o como objcto. Luego nunca se libcrara por complcto
no ser que el argumento es demostrativo con rcspecto al del6rgano. 1.; !I
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II
20 PIETRO POMPONAZZI TRATADO SOBRE LA !NMORTALIDAD DEL ALMA 21
A esto se contesta quiza que en el caso del alma ocu- en efecto, en tanto que es Ia mas baja de las Inteligencias
rre tal como en el de las demas Inteligencias. Y, en efec- y no en orden a su esfera, es decir, el hombre; y asi de
to, el propio Comentador en el comentario 19 dellibro ninguna manera depende del cuerpo ni en cuanto al ser,
tercero Acerca del alma42 dice que ella misma es la ulti- ni en cuanto al operar. Por lo cual, tampoco de esta ma-
ma de las Inteligencias. Ahora bien, las demas Inteligen- nera es acto de un cuerpo fisico organico. Ahora bien,
cias pueden ser consideradas de manera doble: de llil puede ser considerada de ot:ro modo en orden a su esfera,
modo en si, y no en tanto que actualizan el cuerpo celes- y asi resulta ser el acto de un cuerpo fisico organico; por
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te; y de esta manera no son almas y de ningooa manera lo cual, como tal no se Iibera del cuerpo, ni en cuanto al
tienen operaciones dependientes del cuerpo, tal es el ser, ni en cuanto al operar. Por esta razon, como es Ia for-
caso de inteligir y desear; sin embargo, pueden ser con- ma del hombre, siempre necesitara de imagen en su ope- ...
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sideradas de otra manera en tanto que actualizan los rar, pero no por su naturaleza, como arriba se ha dicho.
cuerpos celestes; y de esta forma les conviene el ser at- Y segun este modo puede ser resuelta la duda habitual li t
mas, y, es mas, la definicion dada de alma. Y, en efecto, acerca de como el fil6sofo natural se ocupa del alma in-
asi son actos de un cuerpo fisico organico, aunque aque- tclectiva, cuando, sin embargo, en cl libro primero Acer-
lla definicion se les aplique de manera harto equivoca, ca de las partes 4 x, en el capitulo primero, dice Arist6telcs
como el mismo Comentador sefiala en el comentario 5 que no atiendc el fi16soJo natural at alma intelectiva,
dellibro tercero Acerca del alma43 . En efecto, los cuer- dado que es un movicnte inmovil, y lo demas que alii ex-
pos celestes son seres animados, como Aristoteles sefiala pone. Se resuelvc, pienso yo, porquc en tanto que alma,
en ellibro octavo de Ia Fisica 44 , en el segundo Acerca del es natural ; es mas, segun esta consideraci6n, las lnteli-
cielo 4 5 yen ellibro duodecimo de la Metafisica46 , aunque gencias son tratadas por cl fil6sofo natural; pero, en tan-
de manera harto equivoca, como tambien el mismo Co- to que cl alma humana es cl intelecto, cs asunto del me-
mentador dice en su libro Acerca de la substancia del tatlsico, como tambien los demas intelcctos supcriorcs.
orbe celeste47 • Por lo cual, tambien el alma intelectiva Sin embargo·, en realidad esta respuesta parecc ha- 42a
podra ser considerada de dos maneras. De una manera, ccr aguas por todas partes: en primer Iugar, porque, si
se hiciera del alma humana el mismo juicio que el que
se haec al respecto de las dema.s Inteligencias, cuando
42 AvERROES, In Ari:stotelis De an. , Ill, t. comm. 19, Crawford en ellibro duodecimo de Ia Metajisica 49 Alist6tcles tra- !II
442.
43 A VERROES, In Aristotelis De an., III, t. comm. 5, Crawford ta Ia cuesti6n de las Inteligencias tambien hubiera debi-
405. do tratar sobre el alma humana, cosa que, sin embargo,
44
Phys., VIII 2, 252b23-27.
ARIST6TELES, en modo alguno hizo.
45 De cael. , II, 12, 292a20.
ARIST6TELES,
46 Metaph., XII 7, 1072b27-30; cfr. A VERROES, In
ARIST6TELES,
Aristotelis Metaph., XII, t. comm .. 36, Venetiis 1562, 318H. •• 48
49
ARJST6TELES, De part. animal., 11, 641a32-b12.
47
AVERROES, De subst. orbis, I, Venetiis 1562, 5H; IOB-L. ARIST6TELES, Metaph., XII 8, 1073a14 ss.
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22 PIETRO POMPONAZZI TRATADO SOBRE LA INMORTALIDAD DEL ALMA 23
Ademas, si el juicio acerca del intelecto humano es Ahora bien, mover localmente e inteligir son operacio-
el mismo que el juicio acerca de las Inteligencias, wor nes en gran medida diferentes. Pero, a pesar de todo, en
que entonces Arist6teles en el texto comentado 26 del el alma se postulan dos intelecciones, de las cuales una
libro segundo de la Fisica 50 sefiala que el termino ulti- depende del cuerpo, pero la otra es por si misma com-
mo de la consideraci6n natural es el alma humana? pleta. Esto no parece estar en consonancia con la raz6n,
Pues si Arist6teles lo entiende «en cuanto a la existen- cuando de una sola operaci6n en atenci6n a un unico e I'
cia», esto resulta falso; en efecto, el fi16sofo natural identico objeto no parece haber sino un solo modo de It lo~
ciones de parte del fil6sofo natural. Ahara bien, si se intelecto intcligc con una intelccci6n ctcrna a Dios, y
habla «en cuanto a la esencia», bien claro esta que, se- con una intelecci6n nueva tiene tantas intelecciones de
gun la respuesta dada, el alma intelectiva no es un asun- Dios, cuantos hombres lo inteligen. Esto, en efccto, pa-
to pertinente al fil6sofo natural, dado que como tal es ret:e ser una pura ficci6n, como pucde mostrarsc dcsde
w1 moviente inm6vil; ademas, como dice la respuesta, muchos puntas de vista. No hay, sin embargo, ningun
esto fue lo que quiso decir Arist6teles en ellibro prime- inconveniente en que Ia lnteligencia intclija sin el cuer-
ro Acerca de las partes en el citado capitulo. po pcro no mueva lot:almente sin el, cuando intcligir y
II ~
Ademas, parece ridiculo decir que el alma intelecti- mover localmcntc son operacioncs de gcneros comple-
lit)
va, que es potencialmente una sola en numero, tiene tarnentc diversos: una es inmanente y Ia otra es transiti-
dos modos de inteligir, esto es, uno dependiente y otro va; a pesar de esto, en el caso del alma intelectiva ocu-
independiente del cuerpo. Y cierto es que a mi asi si rre todo lo contrario: en cfecto, ambas opcraciones son
que me pareceria que tendria dos <modos de ser>. Es inteleccioncs y ambas inmanentes.
verdad que la Inteligencia, aunque sea intelecto y alma, En segundo Iugar, en relaci6n con Ia cuesti6n capi-
y no necesite en su inteligir del cuerpo, en cuanto a su tal: si, segunArist6teles, el alma intelectiva cs verdade-
actividad de mover, por el contrario, necesita del cuerpo. ramente inmaterial, seg(m el citado Comentador se in-
venta, como esto no es por si conocido, es mas, muy
dudoso, resulta oportuno que se manifieste por alguna
50 ARIST6TELES, Phys. , II 2, 194bl0-15; AvERROES, InAristote-
evidencia. Es solo suficiente para concluir Ia insepara-
lis Phys., II, t. comm. 26, Venetiis 1562, 58L. bilidad, segunArist6teles, con que se trate de una facul-
51 AVERROES, InAristotelis De an., I, t. comm. 2, Crawford 5.
52 AvERROES, In Aristotelis Metaph., VI, t. comm. 2; Venetiis tad organica o, si no es organica, que no pueda empren-
1562, 1460-H. der su actividad sin objeto corporal. Dice, en efecto, en
el texto 12 dellibro primero Acerca del alma, que, si el que lo mueve 56. Ahora bien, lo que necesita de imagen 42b
intelecto es imaginaci6n, o no se da sin imaginacion, es inseparable de Ia materia por lo dicho. Asi pues,
no puede separarse53 . Como, sin embargo, la separabi- aquella raz6n prueba que es material mas que inmate-
lidad se opone a la inseparabilidad, y la proposici6n rial.
disyuntiva afirmativa contradice a la copulativa afir- Sin embargo, todavia se replicani quiza que por el
mativa hecha de partes opuestas, si entonces para la in- hecho de que el intelecto no necesita de 6rgano como
separabilidad es suficiente Ia alternativa «estar en el6r- sujeto es por si mismo inmaterial -raz6n a la que da
gano como en un sujeto o depender de el como objeto», forma Arist6teles inmediatamente despues de Ia sefia- I~
jeto» al menos en alguna operaci6n suya. Pero siendo bien solo aquella condicion es suficiente, o se requiere
este el centro de la cuesti6n, l,de que modo certificara Ia otra, es decir, que no sea movido por lo corp6reo. Si
Averroes que el alma es inmortal, sobre todo cuando ambas, entonces prevalece el argumento anterior; si
dice Aristoteles que es necesario que el que intelija ob- solo aquella, se anula el juicio de Arist6teles, cuando
serve una imagen54 , y cualquier hombre experimenta pone ambas condiciones como requisitos. I '~
No obstante, quiza se diga aun que en realidad hay
esto en si mismo?
A esto quiza se replique que aquella raz6n del li- un solo requisito, pues no ncccsitar del cuerpo como
bra tercero Acerca del alma prueba que el alma es sujeto conduce inexorablemente a que se trate de una
por su naturaleza inmortal, pues recibe todas las for- potencia inmaterial, y al reves. Ahora bien, dado que el
1ILI •
mas materiales 55 . De lo que despues evidentemente intelecto, que cs inmatcrial, tienc alguna opcraci6n ,,,,
se concluye que tiene una operaci6n completamente completamente independiente - en efecto, si es inma-
independiente, ya que Ia operaci6n sigue de inme- terial, entonces debe tenerla, y viceversa - , y dado que
ademas de una operacion indcpendicntc del objeto tie-
diato al ser.
No obstante, esto no parece tener valor, puesto que ne sin embargo tambien otra dependiente, para que no
aquella razon de Arist6teles supone que el intelecto es estime quiza alguien a partir de esto que tiene alguna
movido por el cuerpo, ya que dice que el inteligir es operaci6n dependiente, luego las tiene todas depen-
como el sentir, y el intelecto posible es una facultad pa- dientes, por ello afiadi6 despues Arist6teles aquello de
siva; y mas abajo declara que Ia imagen sensible es la que si el inteligir no se diera sin imaginaci6n, necesi-
tando asi en toda operaci6n de Ia imaginaci6n, entonces
indudablemente el intelecto seria inseparable.
53 ARIST6TELES, De an., I 1, 403a8-l 0; A VERROES, In Aristo telis
... _
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26 PIETRO POMPONAZZI TRATADO SOBRE LA INMORTALIDAD DEL ALMA 27
Pero esto no parece poder prevalecer. En primer Iu- rable de la materia, dado que es imaginacion o no se da
gar, porque Aristoteles habria adjuntado aquella condi- sin imaginacion, como se dice en ellibro primero Acer-
cion de manera superflua, cuando Ia otra seria suficien- ca del alma 59 • Asi pues, a pesar de que se descarte el
te para inferir Ia conclusion, pero resulta injurioso que el intelecto fuera imaginacion, no menos seria ver-
atribuir esto a un filosofo tan importante. dad su materialidad en la medida en que no se daria sin
En segundo Iugar, porque si de que el intelecto en imaginaci6n. Ahora bien, segun la posicion de Ave-
toda operacion suya necesita de imagen se infiere que rroes, esto resulta falso, pues es imposible, segun esta,
el mismo es inseparable, esto solo puede ser porque, que el intelecto sea inseparable y no sea imaginacion,
segun la posicion de Averroes, es organico (me refiero r' puesto que, segun esa posicion, estas cosas coinciden. ..
a orgimico subjetivamente). En efecto, segun lo conce- Asi pues, la posicion que sefiala que «organico subjeti-
dido, son coincidentes las expresiones «organico subje- vamente» coincide con «material», asi como Ia coinci-
tivamente» y «facultad cognoscitiva material »; por lo dencia contraria a esta, es decir, que «no organico sub-
cual, tambien «no organico subjetivamente» e «inmate- jetivamente» coincide con «inmaterial», es falsa.
rial». Por lo tanto, decir que dcpendc siempre del cuer- Por otro lado, siempre que a alguna cosa se le asig-
po como objeto es decir que necesita del cuerpo como nan dos modos de ser en disyuncion, ella puede sepa-
sujeto, y de esta manera no diria nada nuevo cuando rarse indiferentemente de alguno de aquellos modos o,
dijo «si el inteligir no se da sin imaginaci6n», pues son al menos, de uno de ellos en concreto, pcrmaneciendo
coincidentes por si mismos «ser imaginacion» y «no ella misma. Verbigracia: Ia mezquindad se produce por
darse nunca sin Ia imaginacion», y una cosa dec lara Ia una duplicidad de causas, o por avaricia, o por prodiga-
otra. Seria, pues, similar a si alguien dijera «si Socra- lidad60; por ello se puede encontrar tanto un mezquino
tes no es un hombre o noes un animal racional , enton- avaro sin prodigalidad como un mezquino pr6digo sin
ces no es disciplinable». Dejo al juicio de otros cuan avaricia. Si, en efecto, no se pudieran separar <estos
ridiculo y ajeno a Ia majestad de Aristoteles es tal dis- dos modos> , rio existirian en verdad dos modos de ser
>II
curso. mezquinos, sino que, o bien coincidirian reciproca-
Ademas, cuando dos causas determinan Ia verdad mente, o bien ambos concurririan necesariamente para
de una eosa, si se elimina una y permanece Ia otra, Ia mezquindad de forma copulativa y no disyuntiva. Y,
aquella cosa sigue siendo en todo caso verdadera, como en efecto, si nadie fuera mezquino, a no ser que fuera
es por si manifiesto, ya que para Ia verdad de una simultaneamente prodigo y avaro, entonces no se diria
disyuntiva es suficiente con que una parte sea verdade- bien que para Ia mezquindad se requiere de la prodiga-
ra58. Sin embargo, es verdad que el intelecto es insepa-
59
ARISTOTELES,De an., I 1, 403a8.
60
58
Dicho de otra forma: una proposici6n disyuntiva solo es falsa El ejemplo esta tomado de Arist6teles: cfr. Eth. Nic., IV I,
si todos sus miembros lo son igualmente. 1 I 19b25.
28 PIETRO POMPONAZZI TRATADO SOBRE LA INMORTALIDAD DEL ALMA 29
lidad o de la avaricia, sino que la prodigalidad y la ava- inmaterial, y probando que el es inmaterial estamos ad-
ricia juntas constituirian la mezquindad. Asi pues, si mitiendo que en alguna operaci6n no depende del cuer-
para la inseparabilidad del alma es suficiente con que po; ya sea tambien porque no hay ningun tal termino
ella sea imaginacion o con que no se de sin imagina- medio por el cual se admita que el propio intelecto no
cion, entonces o bien sigue prevaleciendo su insepara- dependc del cuerpo como objeto: en efecto, la primera
bilidad sin que se de indiferentemente alguna de esas demostracion dellibro tercero Acerca del alma 61 prue-
dos condiciones, o bien sin darse una determinada. Si ba que el intelecto es inmatetial, pues recibe todas las
lo primero, entonces seguini siendo cierto que el inte- formas materiales. De modo que, como tal, recibir con-
lecto nose de sin imagen y, sin embargo, no sea imagi- siste en un padecer, como dice Aristoteles alii mismo 62 ,
naci6n -y en consecuencia, que siempre necesite del por consiguiente sera movido por una cosa corporal y
cuerpo como objeto y no como sujeto-, pero esto va asi necesitara del cuerpo como objeto. La segunda de-
en contra de lo concedido por la parte contraria. Si, por mostracion es que la forma inteligible no es recibida en
el contrario, se concede lo segundo, esto es, que sea de el 6rgano, sino en el propio intelecto; por lo tanto, es lo
forma determinada y no indiferentemente, como no mismo que lo anterior, ya que recibir es un padecer.
pueda ser que algo necesite del cuerpo como sujeto y Asi pues, es necesario recurrir a la otra posibilidad,
no como objeto, por lo tanto seguini prevaleciendo que esto es, a que el termino medio sea «porquc no ncccsita
el intelecto necesite de el como objeto y no como suje- del cuerpo como sujeto, aunque s[ como objeto». Y si
to. Luego es lo mismo que lo primeramente dicho. csto cs asi, (,como es entonces que Aristoteles recla-
42c Ademas de esto, segun Ia posicion de Averroes, el mando la atenci6n del lector en el proemio de su Acer-
intelecto tiene alguna operacion completamente inde- ca del almd' 3 dijo : «Es necesario entender previamente
pendiente del cuerpo. Como esto es dudoso, tiene que accrca de sus operaciones», y afiade despues, «si inteli-
ser certificado por alguna prueba; y no se puede imagi- gir es como imaginacion o no se da sin imaginaci6n, no
nar otra mejor que porque el mismo es inmaterial. Aho- puede ser que se separe» 64? Por lo cual, para concluir la
ra bien, como tampoco esto es menos dudoso que lo separabilidad, opuesta a Ia inseparabilidad, es necesario
primero, tambien requiere de una demostraci6n. Asi asumir de man era conj untiva que no es imaginacion y
pues, debemos preguntarnos cual es el termino medio que en alguna operaci6n suya no depende de la imagi-
de esa demostracion, es decir, si el intelecto es asi por- naci6n; y que, por consecuencia, no depende del cuer-
que no depende del cuerpo como sujeto y objeto al mis- po como sujeto ni tampoco como objeto al menos en
mo tiempo, o porque solo depende del cuerpo como
sujeto. Nose puede conceder lo primero, ya sea porque 61
ARIST6TELES, De an .. III 4, 429al3-29.
asi se incurriria en petitio principii, pues pretendiendo 62
Ibid.
probar que el intelecto en alguna operacion suya no de- 63
ARisT6TELES ,De an., II, 402bl2.
pende del cuerpo estamos asumiendo que el mismo es 64
Ibid. 403a7-10.
30 PIETROPOMPONAZZI TRATADO SOBRE LA INMORTALIDAD DEL ALMA 31
'I[ alguna de sus operaciones; lo cual es contrario a lo que esta manera no han de ser asignadas bajo Ia forma de la
se ha concedido. disyunci6n, cosa que, sin embargo, hace Arist6teles.
Esta posicion es reforzada, de nuevo, por mi adver- Ahora bien, la ultima consecuencia extraida resulta
sario de esta manera: son coincidentes «necesitar del manifiesta porque lo que es enunciado disyuntivamen-
cuerpo como sujeto» y «ser una facultad material»; te es verificado de manera alternativa, y no de manera
tambien son coincidentes sus contrarios, esto es, «no copulativa. Yes que <Arist6teles> en el texto 17 del li-
necesitar del cuerpo como sujeto» y «ser una facultad bra decimo de Ia Metafisica 66, el Comentarista en el co-
inmaterial». En efecto, segun el libro primero de los mentario 56 allibro tercero Acerca del cielo 67 , y Boccio
Analiticos Segundos 65, si Ia afirmaci6n es la causa de la en el libro Acerca del silogismo hipotetico 68 afirman liN: 1
afirmaci6n, la negaci6n lo es de Ia negaci6n. l,Por que, que es inutil y ridicula la proposici6n interrogativa
pues, Arist6teles, para concluir la materialidad a «ser disyuntiva en Ia cual todas las partes son verdaderas. Y,
imaginaci6m> adjunt6 «no darse sin la imaginaci6n»? ademas, entonces ocurriria que a la proposici6n copu-
Cae ciertamente en la falacia non-causae ut causae, Jativa afirmativa Ia contradiria la proposici6n copulati-
pues la causa especifica de Ia materialidad es necesitar va hecha de partes opuestas y nola disyuntiva, cosa que
del cuerpo como sujeto. Y esto se confirma de manera
sumamente evidente de esta forma: para Ia inmateriali-
dad, ademas de Ia no indigencia del cuerpo como suje-
to, o bien es necesario no precisar en alguna operaci6n
I
•
es una palmaria falsedad. Por lo cual, si no estoy equi-
vocado, el Comentarista, Santo Tomas y quienquiera
que opine que Aristbteles piensa que el intelecto huma-
no es en verdad inmortal, cstan Jejos de Ia verdad.
suya determinada del cuerpo como objeto, o noes ne- Ademas, es extrafio que Arist6teles dcjara sentado
cesario. La segunda posibilidad no puede darse como que el intelecto alguna vez intelige sin Ia imaginaci6n
concedida, puesto que «no precisar del cuerpo como y, sin embargo, en todas partes diga que no se da el in-
sujeto» y «no precisar en alguna operaci6n determina- teligir sin ]a imagen. En efecto, no hubiera debido pro- fi·
da del cuerpo como objeto» son coincidentes. Par lo nunciarse de una 'manera tan rotunda.
cual, si se postula una cosa, se postula Ia otra. Asi pues, En tercer lugar, con respecto a la cuesti6n capital: 42d
queda que la inmaterialidad exige de una y otra cosa en segun el Comentarista es conveniente situar la felicidad ,.1 I
forma copulativa. Por lo cual, como la materialidad es humana en la union del intelecto agente con el posible,
contraria a Ia inmaterialidad, es suficiente para la mis- como el mismo muestra palmariamente en el comenta- !IIII I
ma materialidad necesitar del cuerpo como sujeto o
como objeto. Asi pues, o bien estas cosas son separa- 66
Arus r6TELES, Metaph. , X 5, I 056a I; A VERROES, In A ristote-
bles y de esta manera no coincidiran, lo cual es contra- lis Metaph. , X , t. 17, Venetiis I562, 264H.
67
AVERROES , In Aristotelis De cael. l!l, t. comm. 56, Venetiis
rio a lo concedido, o es que seran inseparables, y de 1562,218!.
68
BOECIO, De hypothet. syllog., I 6, 3-4, Obertello 234; III 10,
65
ARISTOTELES,Anal.post., I 13 , 78b20. 7, Obertello 382-384.
t
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J
32 PJETROPOMPONAZZI TRATADO SOBRE LA INMORTAUDAD DEL ALMA 33
rio 36 allibro tercero Acerca del alma 69 • Pero noes di- teria; pues el hombre genera al hombre a partir de la
ficil de ver cuan vano es esto y cuanto disiente de Aris- materia y el sol»73 • De donde es claro que estableci6 no
t6teles. Vano, ciertamente, porque en todo cuanto un alma, sino muchas. Y hay otra reserva relativa a
tenemos de la tradici6n basta nuestros tiempos no se ha aquella union, cuando no se ha encontrado a nadie que
encontrado ningun caso. Y de esta manera el fin del sea tal ni Arist6teles habria dicho algo asi. Por lo cual,
hombre resulta inutil, cuando no ha sido alcanzado por en mi opinion, esto, ademas de ser en si mismo una fan-
ninguno; es mas, no puede ser alcanzado por ninguno, tasia, va contra Arist6teles.
comoquiera que no puedan ser poseidos los medios or-
denados bacia ese fin. Y es que resulta imposible que
un hombre conozca todas las cosas, como dice Plat6n
en ellibro decimo de la Republica70 , ni siquiera las que
son visibles; es mas, ninguna ciencia ha sido alcanzada
de forma perfecta basta nuestros dias, como se sabe por
experiencia. Tambien resulta manifiesto que ello iria
contra Arist6teles, puesto que en la Etica a Nic6maco 71 ,
donde determina el ultimo fin humano, lo pone en que
el hombre adquiera el Mbito de la sabiduria. Y no pue-
de decir nadie que no termin6 esta obra, cuando de ma-
nera manifiesta al final de ella pone un epilogo y le da
continuaci6n con la Politica 72 . Por lo cual, no puedo de-
jar de extrafiarme grande mente cuando adscribe a Aris-
t6teles esa unidad del intelecto, dado que no es estable-
cida por ei en ningun Iugar; por el contrario, en ellibro
segundo de Ia Ffsica, texto 26, don de se refiere al alma
humana, establece su diversidad en numero. Llega a de-
cir incluso: «A causa del cual cada cosa ... y en tomo a
esas cosas que son formas separadas, <pero> en la rna-