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Cuentos Cortos para Niños: Valores

Había una vez un árbol muy grande y frondoso llamado el árbol gruñón que vivía en un jardín. No le gustaba que se le acercaran aves, niños o flores porque era muy gruñón. Un día, el dueño decidió cortar el árbol porque no servía para nada. Los niños decidieron ayudar al árbol plantando flores y casitas para pájaros a su lado. El árbol gruñón se sintió agradecido y prometió ser más tolerante con todos.
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Cuentos Cortos para Niños: Valores

Había una vez un árbol muy grande y frondoso llamado el árbol gruñón que vivía en un jardín. No le gustaba que se le acercaran aves, niños o flores porque era muy gruñón. Un día, el dueño decidió cortar el árbol porque no servía para nada. Los niños decidieron ayudar al árbol plantando flores y casitas para pájaros a su lado. El árbol gruñón se sintió agradecido y prometió ser más tolerante con todos.
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EL ÁRBOL GRUÑÓN

Había una vez un árbol muy grande y frondoso que vivía en


un jardín. Pero a
este árbol no le gustaba
que se le acercarán
aves, los niños, ni
siquiera las flores que
crecían alrededor de él,
porque era muy gruñón.
Un día el dueño decidió
que era hora de cortar
el árbol pues no servía
para nada.
El árbol gruñón se
asustó mucho al saber
lo que haría el dueño.
Los niños decidieron ayudar al árbol y plantaron flores a su
lado. También hicieron casitas para los pájaros y nidos.
Así que el árbol gruñón agradeció la ayuda y prometió ser
más tolerantes con todos.
Valor: Tolerancia
 Después de leer el cuento marca con un (x) la respuesta.

1. ¿Quién era muy gruñón?

2. ¿Qué decidió el dueño?

3. ¿Quiénes decidieron ayudar al árbol gruñón?


Valor: Igualdad

Somos Iguales
Había una vez una niña llamada María, era de África,
llegó a un nuevo colegio donde había niños de diferentes
países. Un chinito llamado Lin le preguntó muchas cosas.
Carlotica que era de Venezuela era muy bondadosa y
quería mucho a sus amiguitos, cierto día estaba Mafalda
que era muy egoísta y no le gustaba compartir sus cosas
mucho menos con María porque era de color negro.
Cierto día la maestra Miel dio una clase sobre la
importancia del valor de la igualdad ya que muchos
decían que no eran iguales.
La maestra Miel les aclaró que todos somos iguales sin
importar el color.
Mafalda pudo entender la importancia
de lo que dijo la maestra,
ella y María
llegaron a ser amigas
inseparables.
 Después de leer el cuento, encierra con círculo las respuestas
correctas.

1. ¿Qué color de piel tenía María?

2. ¿Cómo era Lin?

3. ¿Quién le enseño acerca de la igualdad?


Valor: Solidaridad
El Sapo y la Gaviota
Había una vez una vez un sapo que siempre permanecía
en la orilla de un río cazando mosquitos, zancudos,
saltamontes y toda variedad de insectos para subsistir.
A pocos metros de él se encontraba una triste y
desconsolada gaviota, que al parecer no corría la misma
suerte que el sapo pues no podía cazar y no había
comido en varios días.
Muy compasivo y solidario el sapo, se zambullo en
medio río y orilló a todos los peces que se aparecieron
en su camino. Mientras tanto la gaviota iba
consumiendo todos los peces.
La gaviota agradeció mucho la solidaridad que tuvo el
sapo.
 Después de leer el cuento, responde marcando con un aspa.

1. ¿Quién permanecía en la orilla del río?

2. ¿Qué comía el sapo?

3. ¿A quién ayudó el sapo?


“Ricitos de oro”
 Lee el cuento.

Había una vez una niña llamada Ricitos de Oro que


paseando por el bosque se puso a recoger flores. Cerca de
ahí había una cabaña muy bonita y como ella era muy
curiosa se acercó a la casa donde encontró la puerta
abierta.
Entró y vio una mesa, en ella había
tres platos de sopa: Uno grande,
pero estaba muy caliente, otro
mediano y uno pequeño, Ricitos
comenzó a probar el plato grande,
pero estaba muy caliente; luego, el
plato mediano pero también estaba caliente; después,
probó el plato pequeño y le supo tan sabroso que se la
tomó toda.
También había tres sillas azules: Una grande, una mediana
y otra pequeña, Ricitos de Oro fue a sentarse en la silla
grande pero esta era muy alta; la mediana era muy ancha y
en la pequeña se sentó con tanta fuerza que se rompió;
Luego, entró al cuarto y había tres camas; una grande, una
mediana y otra pequeña.
La niña se acostó en la cama grande
pero era muy dura; la mediana le
pareció también dura y, por último,
se acostó en la pequeña y la encontró
tan cómoda que se quedó dormida.
De pronto llegaron los dueños de la
cabaña, que era una familia de osos,
que venían de su paseo diario por
el bosque mientras se enfriaba su
sopa.
El oso grande gritó muy fuerte:
“Alguien se ha acostado en mi cama”;
el oso mediano también dijo lo mismo.
Entonces al mirar la cama
pequeña vieron en ella a una
niña y el osito pequeño dijo:
“Alguien está durmiendo en mi
cama”. La niña despertó y al
ver a los ositos enfadados, se
asustó dando un salto y saliendo de la
cama; como la ventana estaba abierta
saltó y corrió sin parar por el bosque
hasta que encontró el camino de regreso
a su casa.
“Ricitos de oro”
 ¿Quién se fue al bosque a recoger flores?

 ¿A dónde entró Ricitos de Oro?

 ¿Qué plato de sopa se tomó Ricitos de Oro?


 ¿Qué silla rompió Ricitos de Oro?

 ¿En qué cama se quedó dormida Ricitos de Oro?

 ¿Quiénes eran los dueños de la cabaña?


Comprensión de lectura
El gato con botas (cuento)
Había una vez un molinero que dejó una herencia a sus tres hijos: un molino, un
burro y un gato. Al menor de sus hijos, llamado Arturo, le tocó de herencia el
gato. Muy triste porque sus hermanos se fueron, el pobre Arturo era alentado por
su minino, que le dijo:
- Haré de ti un príncipe.
- ¿Y cómo lo harás? - preguntó Arturo. A lo que el gato respondió:
- Dame tus botas y deja el resto de mi parte.
Sin pérdida de tiempo, el gato calzó las botas y se dirigió al bosque donde capturó
muchas especies sabrosas. Luego se dirigió al castillo del Rey Felipe II y solicitó
una audiencia, anunciándose como el Gato con Botas de Carabás.
El rey lo recibió y el gato ofreció un discurso florido que agrandó al rey y a la
reina; además, entregó las sabrosas especies diciéndole que eran obsequios de su
amo, el joven Marqués de Carabás.
El rey estaba agradecido que los invitó a él y a su amo al paseo que iba a
realizar con su hija. El gato corrió donde su amo para contarle la buena nueva,
pero Arturo le dijo que no tenía ropa para la ocasión y el minino le respondió:
- Tú no te preocupes. Tomaron el camino por donde pasaría la princesa y el gato
le dijo a su amo que se lanzara a la laguna y así lo hizo. Al ver a Arturo, el rey lo
ayudó y lo subió a su carruaje. Mientras tanto el gato con botas se dirigió al
castillo del ogro, dispuesto a negociar con él, ya que
el otro era conocido por sus dotes de mago. Entonces,
el gato le pidió que se transforme en un león y un ave,
probando así con varias transformaciones, pidiéndole
finalmente que se transforme en un ratoncito, de
manera que el gato aprovechó en comérselo, quedando
así como amo y señor del castillo. Corrió donde Arturo
a darle la noticia e invitó al rey a pasar a su castillo
donde Arturo pidió formalmente la mano de su hija.
Los reyes se sintieron halagados y la princesa suspiró
enamorada. Se casaron y fueron felices.
(Comprensión de lectura)
Pelitos blancos
Escucha atentamente y colorea la imagen

Había una vez una villa de conejos llamada “Orejas Caídas” que
quedaba al norte de un bosque. A los conejos que vivían ahí les decían
“orejas caídas” porque tenían las orejas inclinadas completamente hacia
abajo. Los conejos de esta villa estaban muy orgullosos de sus orejas
largas y caídas. Pero había un conejo joven de la villa que no se sentía
muy feliz. Sus orejas eran diferentes pues las tenía paradas. Todos se
burlaban de él y lo llamaban “Pelitos blancos”.
– Deberías estar orgulloso ya que tus orejas son igualitas a las que tenía
tu abuelito, – le decía siempre su mamá.
Pero a Pelitos blancos no le gustaba verse diferente. Quería que sus
orejas fueran largas y caídas como las de los demás conejos de su villa.

Colorea las respuestas correctas.


¿Quienes vivían en la Villa?

¿Porque no se sentía muy feliz el conejo joven?

Comprensión de lectura
PIPO ENCUENTRA UN AMIGO

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