Disposiciones Comunes del Proceso Civil
Disposiciones Comunes del Proceso Civil
DERECHO PROCESAL I
SEGUNDA PARTE.
La teoría general del proceso según el autor español Niceto Alcalá Zamora y Castillo,
tiende a brindar una visión inicial y sistemática de todo el panorama procesal. Se trata del
estudio de los principios fundamentales de la disciplina y del ordenamiento jurídico vigente, en
procura de soluciones coherentes y eficientes de los conflictos jurídicos que se suscitan entre
particulares.
Agrega el mismo autor que el proceso no surge del proceso, sino de una situación extra y
metaprocesal, que él está llamado a canalizar y resolver. Esta situación de conflicto, originadora
del proceso, puede ser denominada litigio. 1
El presupuesto básico del proceso es el litigio o juicio, que Carnelutti concibe como el
conflicto de intereses cualificado por la pretensión de uno de los interesados y la resistencia del
otro. Evidentemente, esta controversia debe tener trascendencia jurídica.
1
Alcalá Zamora y Castillo, Niceto, “Proceso, Autocomposición y Autodefensa”, Textos Universitarios UNAM,
segunda edición 1970, pág. 12.
1
. Disposiciones comunes a todo procedimiento .2
El objeto básico de estudio del Derecho Procesal lo constituyen los conceptos, elementos y
doctrinas comunes a todas las ramas de esta disciplina. Además son materia de análisis las
características y regulación especiales de cada rama (Derecho Procesal Constitucional, Civil,
Penal, Laboral, etc.). Ello trae aparejado un problema: la unidad o diversidad del derecho
procesal.
2
Para profundizar en el tema ver Casarino Viterbo, Mario “Manual de Derecho Procesal. Derecho Procesal Civil”,
Tomo III, Colección de Manuales Jurídicos, Editorial Jurídica de Chile.
2
. Disposiciones comunes a todo procedimiento .3
Desde 1840 se designan por parte del gobierno diversas comisiones para elaborar un
proyecto de Código de Procedimiento Civil, las que no fructificaron en su empeño por codificar las
leyes procesales. Resumidamente podemos comentar que existieron cuatro proyectos: el proyecto
primitivo, fruto de los trabajos de los señores Vargas y Lira; el proyecto de 1884, fruto del trabajo
de la primera comisión; el proyecto de 1893, fruto de los trabajos de la segunda comisión; y el
proyecto de 1902, fruto de la tercera comisión. Fueron tres las comisiones que funcionaron: la
primera comisión, llamada informante (1873-1884); la segunda comisión, llamada redactora
(1888-1892); y la tercera comisión, llamada mixta (1900-1902).
Sólo el 28 de agosto de 1902 por la Ley N° 1.552 se aprueba el proyecto de CPC, el que
empieza a regir desde el 1 de marzo de 1903.
El texto original ha sufrido una serie de alteraciones desde la Ley N° 3.390, de 15 de julio
de 1918, que alteró la numeración original del Código, hasta el día de hoy, incluso hay títulos que
se han derogado completamente.
3.2.- Estructura.
El CPC está estructurado en cuatro libros, los cuales se dividen en títulos, éstos, a su vez,
se subdividen en párrafos y, por último, éstos comprenden 925 artículos y un título final. De
estos cuatro libros los más importantes son el Primero y el Segundo, el Primero pues sus
disposiciones se aplican a todos los juicios cualquiera sea su naturaleza y el Segundo porque sus
normas son supletorias de las contenidas en los libros Tercero y Cuarto cuando estos no
reglamentan en forma particular alguna gestión, trámite o actuación.
El libro primero, que comprende de los artículos 1° al 252, lleva por epígrafe
"Disposiciones comunes a todo procedimiento".
El libro segundo, que se extiende de los artículos 253 al 433, lleva por epígrafe "Del
juicio ordinario".
El libro tercero, que va de los artículos 434 al 816, lleva por epígrafe "De los juicios
especiales".
El libro cuarto, que comprende los artículos 817 al 925, lleva por epígrafe "De los actos
judiciales no contenciosos".
deberían estar tratados en esos libros, sino que debería existir un libro en forma exclusiva para
los recursos (sistema recursivo).
Existen también normas en el libro cuarto, título I, artículos 817 al 828 del CPC que
también tienen un carácter general, y por ende van a regir en forma supletoria a todos aquellos
asuntos judiciales no contenciosos particularmente reglados por el legislador.
Considerando el tenor del artículo 1° del CPC, los artículos 38 y 76 de la CPR y el artículo
1° del COT, actualmente las disposiciones contenidas en el CPC se aplican a todas las contiendas
civiles entre partes y a los actos judiciales no contenciosos, cualquiera que sea la calidad de las
partes o interesados que intervienen en ellos y cuyo conocimiento corresponda a los tribunales de
justicia.
Si bien los procedimientos penales se rigen por el CPP, el CPC no deja de tener aplicación
en tal materia, pues el artículo 52 del CPP hace aplicable al procedimiento penal las normas
comunes a todo procedimiento contenidas en el libro I del CPC, en cuanto no se opusieren a lo
estatuido en ese Código o en leyes especiales.
3.3.1.- El procedimiento.
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opone su defensa, ambos ofrecen y rinden sus pruebas y el juez dicta sentencia decidiendo el
asunto debatido.
Es un organismo sin vida propia, que avanza en virtud de los actos de procedimiento. Esta
fuerza que lo mueve se llama impulso procesal.
El que sea escrito significa que predomina en él la escritura y que de todas las actuaciones
que se verifiquen en su desarrollo deben dejarse constancia escrita. Hacen excepción el
procedimiento de mínima cuantía y el sumario.
3 4
Volveremos sobre estas características con ocasión del estudio de los principios formativos
del proceso.
1.- Según sea la naturaleza de la materia sobre la cual versa, se habla de: procedimiento
civil, procedimiento penal, procedimiento laboral, procedimiento de familia, procedimiento ante
los Tribunales Militares, etc.
3
Artículo 704 del CPC.
4
Artículo 682 del CPC.
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3. Según su forma o ritualidad el procedimiento es: oral o verbal, que es aquel en cuya
tramitación predominan las actuaciones de palabra o viva voz; y escrito, aquellos en cuya
tramitación hay un predominio de lo literal, de las actuaciones escritas. También se habla de
procedimiento mixto.
4. atendiendo el fin que persiguen, según sea la acción interpuesta se distingue entre: el
procedimiento de conocimiento, que a su vez puede ser de condena, declarativo o constitutivo de
un derecho; procedimiento ejecutivo o de ejecución, cuya finalidad es obtener el cumplimiento
forzado o compulsivo de una determinada prestación u obligación; y, por último, procedimiento
cautelar o precautorio.
Para saber como opera nuestro CPC respecto de ellos hay que hacer un distingo: a) si ese
acto judicial no contencioso está reglamentado en el libro IV; o b) si ese acto judicial no
contencioso no lo está.
Junto a la jurisdicción y el proceso, constituye uno de los tres conceptos básicos del
Derecho Procesal.
Tal vez uno de los factores que contribuyó a dificultar la elaboración científica del
concepto de acción, está constituido por las diversas acepciones que se asignan a este concepto.
Así, en el derecho mercantil se usa la palabra acción para referirse a la parte o cuota en que se
divide el capital de una sociedad anónima; en el derecho penal se utiliza para aludir a la
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conducta humana constitutiva de lo ilícito; en el derecho civil acción se usa como el mecanismo o
medio de protección de los derechos subjetivos, de este modo la acción reivindicatoria es el
mecanismo que protege el derecho de dominio.
Este concepto está mirado desde un punto de vista del derecho civil, no así del campo del
derecho procesal. Si entendiéramos de esa forma la acción, no sería concebible que deducida una
acción el actor no obtuviera en el juicio. 5
Las relaciones que pudiesen existir entre ambas nociones es que la demanda es el
vehículo, es el medio a través del cual se ejercita esa acción y se plantea la pretensión.
5
Obtener en juicio es obtener la pretensión que se persigue, ganancioso, por ende, es el que gana el juicio y perdidoso
el que pierde.
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Así, por ejemplo, una persona se autoatribuye el derecho de dominio sobre una cosa
determinada y pide al tribunal la tutela jurídica que el desconocimiento de ese derecho por otra
persona le provoca.
Acción y pretensión son nociones distintas y la relación que existe entre ellas es la de
continente y de contenido, siendo el continente la acción y el contenido la pretensión.
4.1.4.- Acción como acto que provoca de la actividad jurisdiccional del estado.
Hugo Alsina define la acción procesal como la facultad que corresponde a una persona
para requerir la intervención del Estado a efecto de tutelar una situación jurídica material.
Cuando el hombre se siente objeto de una injusticia, de algo que él considera contrario a
su condición de sujeto de derechos, no tiene más salida que acudir ante la autoridad. Privado ya
de su poder de hacerse justicia por mano propia, le queda en reemplazo el poder jurídico de
requerir la colaboración de los poderes constituidos del Estado.
Concebida así como un poder jurídico autónomo ingresa al sistema del derecho con un
significado propio y denota, genéricamente, el poder jurídico del individuo de requerir de la
jurisdicción la prestación de cuanto es menester para reintegrarle o asegurarle efectivamente el
goce de su derecho violado, resistido o en estado de incertidumbre.
6
Couture, Eduardo. “Estudios de Derecho Procesal Civil”, Tomo I, Ediciones Desalma Buenos Aires, tercera edición,
reimpresión, año 1998, pág. 25.
7
Ob. Cit., pág. 32.
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Como consecuencia de lo anterior, estima el autor citado, que si una ley procesal, por
razones de hecho o de derecho, prohibiera el acceso al tribunal, sería una ley inconstitucional. Y
la otra consecuencia importante dice relación con la responsabilidad procesal. Si no es legítimo
preguntar por anticipado si el actor tiene o no razón para poner en movimiento la actividad
jurisdiccional del Estado, no pudiendo el tribunal rechazar anticipadamente la demanda que
aparece como infundada, alguien debe soportar las consecuencias del estado de incertidumbre,
los gastos y daños que genera el litigio.
Entonces, para que la acción pueda funcionar en la amplia medida de libertad que asigna
la CPR, es menester que la ley ponga de cargo del actor carente de razón las consecuencias
patrimoniales de su libertad. Libertad sin responsabilidad es anarquía y responsabilidad
sin libertad es opresión.
El problema radica en determinar qué relación existe entre el derecho subjetivo y la acción
procesal.
Según la relación que se establezca entre ambos conceptos, mayor o menor, es posible
distinguir dos teorías fundamentales:
a.- La teoría monista, conocida también como teoría clásica o civilista de la acción, según
la cual la acción no es más que el derecho deducido en juicio. La acción, en consecuencia,
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supone un derecho y la violación del mismo. No hay derecho sin acción y acción sin derecho,
participando la acción de la naturaleza del derecho que trata de proteger; y
b.- Las teorías dualistas, procesales o modernas de la acción, dentro de las cuales se
observan tres matices diversos:
* La teoría concreta.
* La teoría abstracta.
Esta teoría dualista con sus diversas variantes es la que hoy predomina en el campo de la
teoría moderna de la acción.
La doctrina moderna mayoritaria acepta la acción respecto del derecho subjetivo como un
derecho autónomo, considerándola como la facultad que corresponde a una persona para requerir
la intervención del Estado, a efecto de tutelar una situación jurídico material.
Distingue entre el derecho sustantivo y el adjetivo, vale decir, entre el derecho cuya
protección se reclama y el derecho a reclamar de dicha protección cuando el primero de ellos es
amenazado o violado.
Hay algunos autores que al tratar este tema de la naturaleza de la acción distinguen entre
acción y derecho a la acción. Entendiendo la acción como poder o facultad de provocar la
actividad jurisdiccional del Estado.
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(procesal) nace del conflicto entre dos personas sobre la existencia, inexistencia o
interpretación de un derecho.
El concepto de acción dado por Celso, que relaciona la acción con el derecho subjetivo,
predominó en el campo jurídico procesal hasta mediados del siglo XIX. Esa noción se trasladó e
incluyó en diversos códigos procesales latinoamericanos de la época. En ellos se formula una
definición de lo que debe entenderse por acción en alguno de sus artículos, y que prácticamente
coinciden con el de Celso.
Con todo de su articulado puede deducirse que los redactores de nuestro CPC tuvieron
presente la concepción de la acción como un elemento del derecho sustancial, vale decir,
participaron de la doctrina clásica de la acción.
Los elementos de la acción no son los mismos para los partidarios de la teoría monista que
para los partidarios de la teoría dualista, por ello a continuación haremos esta distinción. 8
8
Advertimos que la distinción se efectúa sólo para fines didácticos, pues en la actualidad es la teoría dualista la que
prima y son sus elementos los que interesa para el Derecho Procesal moderno.
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a).- Existencia de un derecho. Toda vez que la acción no es más que el derecho subjetivo
puesto en ejercicio. Luego la acción es un mecanismo de protección de ese derecho subjetivo.
b).- Existencia de un interés. Se dice que el derecho subjetivo no es más que el interés
jurídicamente protegido por la ley, de manera que se requiere entonces que el éxito de la acción
se traduzca en un provecho para el actor, este debe tener comprometido en el litigio un derecho y
no meras expectativas. Es indispensable que el actor tenga interés, porque el derecho no es sino
el interés protegido por la ley, si falta el interés la protección (que es la acción) es innecesaria y
desaparece.
c).- Existencia de calidad, es decir, que el actor debe estar legitimado para deducir la
acción, y lo está aquel al cual la ley le reconoce la posibilidad de accionar. Esta calidad o
legitimación la posee tanto el titular del derecho subjetivo material como sus sucesores y
sustitutos.
a).- Existencia de un sujeto activo. Carácter que inviste todo sujeto de derecho sea
persona natural o jurídica;
b).- Existencia de un sujeto pasivo, constituido por el Estado, porque la acción la dirige el
sujeto activo contra el Estado, a través de los tribunales de justicia, para que se ponga en
movimiento su actividad jurisdiccional;
c).- Existencia de un objeto, constituido por la finalidad de la acción, esto es, provocar la
actividad jurisdiccional del Estado, y
Según Windscheid lo que nace de la violación del derecho es una pretensión contra su
autor. Reconoce que el derecho cuando se manifiesta en un juicio adquiere un carácter
acentuadamente procesal y sobre todo personal. A ese derecho le llama pretensión.
Es suficiente para accionar con pretender haber sufrido la lesión de un derecho subjetivo,
no es necesario que esa lesión se haya producido efectivamente. Si se ha producido o no, es una
incógnita o duda que va a dilucidar el juez en su sentencia.
Así por ejemplo si Rodrigo solicita que Sebastián pague determinada suma de dinero, al
dirigirse a los tribunales pidiendo que se le condene a ese pago, estamos en presencia de una
pretensión. Si Sebastián no debe la suma pretendida, es una pretensión sin correspondencia con
el derecho subjetivo. Por el contrario si los debe habrá coincidencia entre pretensión y derecho
subjetivo.
Por ello Jaime Guasp ha sostenido que la acción es el derecho de acudir a los órganos
jurisdiccionales del Estado para interponer pretensiones o para oponerse a ellas.
Eduardo Couture también distingue entre acción y pretensión, según él pueden promover
sus acciones aún aquellos que erróneamente se consideran revestidos de razón sin importar si su
pretensión es fundada o infundada. De allí que según Couture, el ejercicio de la acción como acto
provocatorio de la jurisdicción corresponde tanto al litigante sincero como al insincero.
Niceto Alcalá Zamora y Castillo, por su parte, participando de esta distinción entre acción
y pretensión, sostiene que la acción no varía nunca, lo que cambia es la pretensión, el contenido
de la acción. Para ejemplificar esta idea recurre a una metáfora, la acción es como un camión que
se dedica a transportar mercadería, el camión siempre es el mismo, pero su contenido podrá ser
cada vez distinto, esa es la pretensión.
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b).- Existencia de un sujeto pasivo, el demandado. Así como la acción se dirige contra el
Estado para que ponga en movimiento su actividad jurisdiccional; la pretensión, en cambio, se
dirige contra el demandado.
d).- Existencia de una causa, vale decir, el hecho o acto jurídico que sirve de fundamento
a la pretensión, o como lo señala el artículo 177 del CPC, en su inciso final, es el fundamento
inmediato del derecho deducido en juicio. La causa de pedir obedece a la pregunta ¿porqué se
pide?
Así, la causa de pedir en los derechos personales es el hecho jurídico que engendra la
obligación, o sea el contrato, el cuasicontrato, el delito, el cuasidelito o la ley; en los derechos
reales la causa de pedir también es el hecho jurídico que los engendra, o sea el modo de adquirir
del cual nacen los derechos reales. Será, de este modo, causa de pedir la ocupación, la accesión,
la tradición, la sucesión por causa de muerte, la prescripción y la ley.
No debe confundirse esta causa de la pretensión con los medios de acreditar la causa, esto
es, con los medios de prueba que se invocan para acreditar la existencia del hecho jurídico que
sirve de fundamento a la pretensión. Esos medios que sirven para acreditarlo pueden consistir en
cualquiera de los medios de prueba establecidos por el legislador en el CC o bien en el CPC.
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Entendida la acción procesal civil como un derecho autónomo que provoca la actividad
jurisdiccional del Estado, no es procedente hablar de clasificaciones de la acción. Niceto Alcalá
Zamora y Castillo sostiene que la acción es siempre la misma, entonces como clasificar lo
invariable.
En esta primera clasificación se atiende a lo que se pide por el actor, se considera la clase
de pronunciamiento que se persigue por el actor. De modo que podemos distinguir entre:
a.1.- Acciones de condena, esto es, aquellas por las cuales el actor pide que se imponga
al demandado el cumplimiento de una determinada prestación a su favor, que sea condenado a
una determinada prestación, por ejemplo pagar el precio, restituir la cosa, etc.
a.2.- Acciones declarativas, que tienen por finalidad obtener la simple declaración de un
derecho o de una situación jurídica discutida o incierta, por ejemplo obtener la declaración de
nulidad de un contrato.
Existe mucha similitud entre las acciones declarativas y de condena, pues estas últimas
también requieren de una declaración acerca del derecho cuya prestación se pretende; pero
difieren en que en las acciones de condena, la declaración es previa para poder exigir la
prestación; en cambio, en las acciones declarativas, el interés del actor queda satisfecho con la
sola declaración, no siendo susceptibles de cumplimiento compulsivo.
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cosa común, etc. Tienen como particularidad que a través del ejercicio de esta acción no se
obtiene una condena a dar, hacer o no hacer.
b.2.- Acciones sumarias. Se habla de tal cuando la ley dispone que se tramite por un
procedimiento breve y concentrado, regulado en los artículos. 680 siguientes del CPC.
b.3.- Acciones ejecutivas. Son aquellas cuyo ejercicio está sometido a un procedimiento
de apremio y de medidas compulsivas, procedimiento que se inicia con el embargo de bienes y
que está regulado en los artículos 434 y siguientes del CPC.
Desde este punto de vista las acciones pueden ser patrimoniales o extrapatrimoniales.
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d.1.- Acciones muebles, cuando las cosas en que han de ejercerse o que se deben son
muebles. Para saber qué cosas son muebles hay que estarse a lo señalado por el artículo 580 del
CC. De este modo es acción mueble, por ejemplo, el cobro de una suma de dinero.
d.2.- Acciones inmuebles, esto es, aquellas en que las cosas sobre que han de ejercerse o
que se deben son inmuebles. Así, y por vía de ejemplo, la acción del comprador para que se le
entregue la finca comprada es inmueble.
e.1.- Acción principal, es aquella que subsiste por si sola, tiene vida propia.
e.2.- Acción accesoria, es aquella que necesita de otra para poder subsistir. Son de este
tipo por ejemplo la acción prendaria y en general las acciones cautelares. Dependen
normalmente de una acción principal.
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. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 19
g.2.- Acciones indirectas, ejercidas por terceras personas a nombre del titular del
derecho, pero por expresa disposición de la ley, por ejemplo: la acción pauliana.
g.3.- Acciones populares, que se hacen valer por cualquiera persona del pueblo en el sólo
interés de la comunidad, por ejemplo el interdicto de obra ruinosa.
* Una acción puede participar de diversas características, y puede incluirse no sólo en una
clasificación sino que en varias. Así una acción puede ser principal, ejecutiva y mueble. No hay
incompatibilidad en asumir diversas posibilidades. Así por ejemplo una acción que persigue
obtener la nulidad de un contrato es ordinaria, y al mismo tiempo es una acción declarativa. Una
acción en que se persigue se declare la terminación del contrato de arrendamiento por falta de
pago de la renta es sumaria (porque se sigue en el procedimiento sumario), declarativa (porque
pone fin al contrato), y puede ser también de condena (porque se pide el pago de la renta
insoluta).
* Tiene también importancia para Hugo Alsina, en lo que respecta a la sentencia. Debe
estar de acuerdo con las acciones (pretensiones) deducidas en la demanda y en la contestación
Esta necesidad de que acción (pretensión) y sentencia sean concordantes se conoce con el
nombre de principio de congruencia procesal.
La regla general, entonces, nos dice que nadie puede ser obligado a ejercitar una acción.
Si embargo esta regla tiene excepciones en que una persona es obligada a ejercer una acción en
un momento dado.
Se trata de la intervención forzada en juicio como demandante que hace referencia a tres
instituciones: a) La situación prevista en el artículo 21 del CPC; b) la jactancia regulada en los
artículos 269 y siguientes del CPC; y c) Algunas situaciones reguladas en la Ley de Quiebras.
Este precepto se pone en la situación de que la acción (pretensión) ejercida por alguna
persona corresponda también a otras personas determinadas, en ese evento pueden los
demandados pedir que la demanda sea puesta en conocimiento de aquellas personas que no han
concurrido a entablarla, para que expresen si adhieren a ella en un plazo igual al de
emplazamiento.
Finalmente, si nada dicen dentro del término legal, les afectará el resultado del juicio, sin
nueva citación. En esta último caso podrán comparecer en cualquier estado del litigio, pero
respetando todo lo obrado con anterioridad.
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. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 21
b) La jactancia.
Se entiende por jactancia el acto en virtud del cual una persona manifiesta corresponderle
un derecho del que no estuviere gozando. No obstante, para que haya jactancia en sentido legal,
se requiere, además: que la manifestación del jactancioso conste por escrito, o se haya hecho de
viva voz, a lo menos, delante de dos personas hábiles para dar testimonio en juicio civil. También
se considera jactancia el haber gestionado como parte en un proceso criminal de que puedan
emanar acciones civiles en contra del acusado, para el ejercicio de estas acciones. 9
La acción de jactancia, por la gravedad que implica para el jactancioso, prescribe en corto
tiempo. En efecto, prescribe en seis meses, contados desde que tuvieron lugar los hechos en que
pueda fundarse.
9
Artículo 270 del CPC.
10
Artículo 269 del CPC.
11
Artículo 271 inciso 1° del CPC.
12
Artículo 271 inciso 2° del CPC.
21
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 22
Para que la acción (pretensión) que se ejercita pueda prosperar, vale decir, para que el
demandante obtenga en el juicio es menester la concurrencia de ciertos requisitos que pueden ser
de fondo o forma.
a.1.- El demandante debe tener derecho a la acción. En efecto, quien ejercita la acción
debe ser titular de un derecho subjetivo material respecto del cual invoca la tutela jurídica, pero
no basta ello, deberá también probarlo.
Si quien ejercita la acción no es titular de un derecho no se divisa la razón por la cual pide
la protección judicial de ese derecho inexistente.
Lo que se requiere es que la pretensión sea fundada para que prospere la acción, y el
probar los hechos en que se funda.
a.3.- Es necesario que el actor tenga un interés. El derecho es un interés protegido por
la ley. Si ese interés falta la protección desaparece.
El interés debe ser actual y jurídico. Los tribunales no están llamados a hacer
declaraciones de orden teórico.
El interés al decir de Hugo Alsina consiste únicamente en que sin intervención del órgano
público el actor sufrirá un perjuicio. La cuestión de saber si media un interés justificado
constituye una situación de hecho que habrá de ser analizada en cada caso.
Lo anterior trae como conclusión dos principios: 1) Sin interés no hay acción; y 2) El
interés es la medida de la acción.
Situaciones excepcionales.
22
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 23
Estos requisitos de fondo presentan algunas excepciones, pero para que ellas puedan
existir es menester que una disposición legal las contemple en forma expresa. Así sucede con los
siguientes casos:
Las acciones oblicuas o subrogatorias, que pueden ser ejercitadas por quien no es
titular del derecho. 13
b.1.- Capacidad en el actor. Debe existir capacidad de ejercicio del actor, o sea en el
sujeto activo de la acción (demandante); o una representación legal válida en quien comparece en
nombre del incapaz, o en quien comparece por otro en virtud de un mandato.
b.4.- Tribunal competente. La acción debe ejercitarse ante tribunal que sea competente
para conocer de ella.
13
Artículo 1965 del CC.
14
Artículo 761 del CC.
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Al señalar que la acción debe ejercitarse con las formalidades que señala la ley nos
estamos refiriendo a que ese ejercicio debe realizarse a través de un vehículo, de una
presentación que se hace al tribunal, esto es, a través de la demanda.
Por ello se dice que la demanda es el medio hábil para ejercer la acción y la pretensión.
Generalmente en nuestro sistema procesal esa demanda es escrita, aún cuando también
puede ser verbal en algún tipo de procedimiento, como ocurre en el procedimiento sumario y en el
de mínima cuantía.
Desde el punto de vista jurídico estricto la demanda es el escrito en que el actor expone
sus pretensiones al tribunal iniciando así un litigio.
Lo normal en lo que respecta al ejercicio de la acción será que una persona sea titular de
una acción (pretensión). Empero es posible que se presenten situaciones en que exista pluralidad
de acciones (pretensiones). La ley no tiene inconveniente para que en un mismo juicio se hagan
valer por el demandante en contra del demandado diversas acciones (pretensiones), pero
ciñéndose a determinadas limitaciones. Este fenómeno procesal busca la economía procesal,
evitando que entre las mismas partes tengan que seguirse dos o más juicios, y recibe el nombre
de pluralidad de acciones.
Se encuentra reconocido en el inciso 1° del artículo 17 del CPC, al expresar “en un mismo
juicio podrán entablarse dos o más acciones con tal que no sean incompatibles”. Se observa de
inmediato que se trata de una facultad que el legislador reconoce al autor y no una obligación.
Que las acciones (pretensiones) sean compatibles entre sí, esto es, que puedan ser
cumplidas simultáneamente sin dificultad alguna. Por ejemplo: puede solicitarse la
resolución de un contrato y además ejercitar la acción de indemnización de perjuicios;
igualmente puede solicitarse el cumplimiento de un contrato y además solicitar la
correspondiente indemnización de perjuicios; en el caso de terminación del contrato
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. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 25
Al hablar de los requisitos que debe tener la acción para prosperar señalamos que la
demanda debe cumplir con ciertos requisitos. Entre estos requisitos encontramos las
formalidades, entre ellas distinguimos:
a) Las exigencias contenidas en el artículo 254 del CPC. Que si bien se exigen para la
demanda en juicio ordinario, por disposición del artículo 3° del CPC son de aplicación general,
salvo ciertas situaciones en que el legislador señala requisitos especiales como sucede en el
artículo 551 del CPC, relativo a querellas de amparo.
b) Las exigencias contenidas en otras disposiciones del CPC. Por ejemplo la exigencia
relativa a la suma del escrito, 16 la obligación de acompañar el número suficiente de copias para
notificar a todos a quienes se demanda.17
15
Artículo 611 inciso 2° del CPC.
16
Artículo 30 del CPC.
17
Artículo 31 del CPC.
25
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 26
d) Aunque la ley no lo exige, si la demanda es escrita debe ser firmada por los
comparecientes.
En virtud de esta responsabilidad civil deberá indemnizar los perjuicios que ocasione con
el ejercicio de su acción. Así por ejemplo lo señala el artículo 298 del CPC al referirse a las
medidas precautorias.
Este tipo de responsabilidad se traduce en el pago de los gastos del juicio. En general las
costas son los gastos que demanda la tramitación de un juicio.
18
Artículos 1° y 2° de la Ley N° 18.120.
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. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 27
El demandante deberá responder de las costas del pleito siempre que la demanda sea
infundada.
Sin perjuicio de la responsabilidad del actor por este capítulo, los procuradores judiciales
responden personalmente del pago de las costas procesales que se generen durante el ejercicio de
sus funciones y que sean de cargo de sus mandantes, ello en virtud del artículo 28 del CPC.
4.4.7.- El emplazamiento.
Como ya señalamos, toda acción se plantea mediante una demanda, que debe ser
presentada ante el tribunal competente, quien la tramita conforme a las reglas preestablecidas
por la ley procesal, en atención a la naturaleza de la acción (pretensión) ejercida.
El demandado una vez notificado tiene un plazo para defenderse, o sea, para contestarla,
pues bien esos trámites – notificación hecha en forma legal y el transcurso del plazo para
contestar – se conocen técnicamente con la denominación de emplazamiento.
No debe confundirse la notificación con el emplazamiento, éste es mucho más amplio que
la primera, siendo la notificación un elemento o requisito integrante del emplazamiento.
Cualquiera que sea el emplazamiento de que se trate, tiene como fundamento el principio
básico de debido proceso que dice que nadie puede ser condenado sin ser oído previamente, esto
es, sin que se le ofrezca la oportunidad de hacer valer sus descargos o defensas; y es tal la
importancia que la ley le asigna que ha sido elevado a la categoría de trámite o diligencia esencial,
de suerte que su omisión autoriza interponer recurso de casación en la forma en contra de la
sentencia que se hubiere dictado en semejantes condiciones para anularla y reponer el proceso al
estado de emplazar legalmente al demandado.
19
Artículo 795 N° 1° del CPC.
27
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 28
Una vez notificada legalmente la demanda produce importantes efectos, de orden civil y
procesal.
En materia civil:
1.- Constituye en mora al deudor. 20 Se entiende que constituye una interpelación judicial idónea.
En materia procesal:
Puede acontecer que transcurra un tiempo más o menos largo desde la notificación hasta
que quede ejecutoriada la sentencia que pone término al juicio y que declara un derecho a favor
del demandante. Este derecho por aplicación de los principios generales se considera existente y,
por consiguiente, reconocido para todos los efectos legales, desde la notificación de la demanda.
20
Artículo 1551 del CC.
21
Artículos 2503 y 2518 del CC.
22
Artículo 2523 del CC.
23
Artículo 1911 del CC.
24
Artículo 10 inciso 2° del COT.
25
Artículo 150 del CPC.
28
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 29
Las acciones personalísimas, así como las relativas al estado civil de las personas, se
extinguen por la muerte del interesado, salvo que este haya comenzado a ejercitarlas.
Hay quienes estiman que también son medios exclusivamente procesales de extinción de
la acción, la sentencia y el desistimiento, pero en realidad son modos de extinción del proceso
más que de la acción.
5.- La excepción.
Comenta Couture 26 que, en primer término, la “exceptio” en el sentido bien específico que
tenía en el derecho romano, constituye el lado sustancial de la institución en análisis. Agrega,
que el derecho romano de las “legis actiones” no conoció la excepción en sentido formal. Pero la
fórmula llevaba ínsita una cláusula negativa según la cual correspondía la condena del
demandado si no mediaba circunstancia que lo impidiera. Puede hablarse aquí, pues, de un
primer significado que se refiere al derecho mismo y según el cual toda acción debe prosperar y
resolverse en una sentencia de condena, salvo que exista un impedimento (excepción) para que
sea admitida.
26
Ob. Cit., tomo I, pág.52
29
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 30
sustancial. Se trata del modo de defenderse, del medio técnico procesal de esgrimir la defensa, y
no del fundamento, contenido o razón de la defensa misma.
- Puede aceptar la demanda, allanándose a ella. En este caso el demandado reconoce lisa
y llanamente las pretensiones del demandante. Se trata, en consecuencia de un acto de
disposición, que debe ser realizado por el propio demandado, o bien por medio de
mandatario judicial con facultad especial para ello. 27 El efecto que produce la aceptación
es liberar al juez de la obligación de recibir la causa a prueba, debiendo citar a las partes
para oír sentencia.28
27
Artículo 7° inciso 2° del CPC.
28
Artículo 313 inciso 1° del CPC.
30
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 31
- Puede reconvenir, vale decir, entabla a su vez una demanda en contra del actor al
tiempo de contestar la demanda y en el mismo escrito.
La excepción es todo medio de defensa que utiliza el demandado contra el actor para
oponerse a sus pretensiones jurídicas.
Hay autores que distinguen entre excepción y defensa. Por excepción entienden aquél
medio de defensa que ataca directamente a la pretensión, en términos tales de enervarla o
destruirla. Será defensa, en cambio, la simple negación del hecho en que se fundamenta la
pretensión. Tal distinción no es válida en nuestro ordenamiento jurídico, por cuanto el CPC
emplea indistintamente en sus disposiciones los términos excepción y defensa, y aun, en ciertos
casos, como sinónimos.
Al igual que la acción, la excepción tiene ciertos elementos. Entre estos se cuenta:
31
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 32
b) Un sujeto pasivo constituido por el actor, que es el que sufre la reacción que realiza el
demandado.
c) La causa, que consiste en los hechos jurídicos inmediatos en que el demandado funda
su petición para que se rechace la demanda.
Podríamos decir que paralizan la acción sin extinguirla, la finalidad de ellas es subsanar
los vicios o defectos del procedimiento, evitándose que se entre al fondo del pleito mientras esos
vicios no sean corregidos.
La regla general para hacer valer este tipo de excepciones, es que se opongan antes de
contestar la demanda, durante el término de emplazamiento, y todas en un mismo escrito.
Son aquellas que miran al fondo del pleito y tienden a extinguir la acción (pretensión).
No obstante ser la anterior la regla general, hay algunas situaciones de excepción, vale
decir, ciertas excepciones perentorias que van a poder intentarse en otro momento procesal.
Estas excepciones están contempladas en el artículo 310 del CPC. A estas excepciones se les
denomina mixtas o anómalas.
Esas responsabilidades son del mismo tenor que las mencionadas tratándose del
demandante, vale decir: una responsabilidad civil, una responsabilidad penal, y una
responsabilidad procesal.
33
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 34
6.- El proceso.
Se distinguen dos tipos de elementos del juicio: los elementos constitutivos y los
elementos de validez.
3.- La observancia o cumplimiento de las formalidades prescritas por la ley para la validez de los
diversos actos que lo forman.
34
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 35
El profesor Casarino definía esta relación diciendo que es aquel vínculo jurídico que une a
las partes entre sí y a ellas con el tribunal, y cuyos efectos principales son obligar al tribunal a
dictar sentencia, y a las partes a pasar por lo que éste resuelva en definitiva.
La ley es la que determina la capacidad de las partes, las condiciones de actuación de las
mismas en el proceso, señalando un conjunto de derechos y de obligaciones, y también los
efectos de la sentencia definitiva. Igual cosa sucede con el juez, pues también la ley provee a su
designación, y fija sus atribuciones y deberes. La relación jurídica procesal debe, pues, su
creación y reglamentación a la propia ley, con caracteres de exclusividad.
35
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 36
Una vez constituida la relación procesal produce importantes efectos entre los sujetos que
han contribuido a formarla, a saber, las partes y el tribunal.
A las partes les impone la obligación de aceptar como única defensa la que puedan hacer
ante el tribunal en que se presentó la demanda, y de aceptar como verdadera la decisión que se
contendrá en la sentencia; y al juez, la obligación de tramitar el juicio y de ponerle término
mediante la dictación del correspondiente fallo.
Para que la relación procesal sea válida no basta que el actor interponga su demanda, que
el tribunal la provea favorablemente y que le sea también legalmente notificada al demandado. Es
necesaria, además, la concurrencia de una serie de requisitos que se conocen con el nombre de
presupuestos procesales.
Por consiguiente, los presupuestos procesales son los requisitos exigidos por la ley para
que la relación procesal se forme válidamente. Ellos son:
Tanto las partes como el tribunal deben velar por la validez de la relación procesal. Las
partes oponiendo la correspondiente excepción de falta de capacidad de la contraria o de falta de
competencia del tribunal ante el cual se interpuso la demanda; y el propio juez, declarando de
oficio su incompetencia, o bien anulando lo obrado y reponiendo el proceso al estado de
desarrollarse válidamente.
No deben confundirse los presupuestos procesales con los requisitos necesarios para que
la acción (pretensión) tenga una resolución favorable, vale decir: derecho, calidad e interés. La
falta de los presupuestos procesales se reclama mediante la correspondiente excepción dilatoria;
en cambio la ausencia de requisitos para que la acción sea acogida se reclama mediante la
correspondiente excepción de fondo. Aun más, mientras la relación procesal puede ser válida,
pueden no concurrir los requisitos necesarios para que la acción sea acogida y, por consiguiente,
que ésta sea rechazada en definitiva; y viceversa, concurrir los requisitos necesarios para que la
36
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 37
acción (pretensión) pueda ser acogida, pero no poder efectuarse este pronunciamiento por falta de
presupuestos procesales, y en tanto éstos no sean subsanados.
a) La transacción, definida civilmente como un contrato a través del cual las partes
terminan extrajudicialmente un litigio pendiente o precaven un litigio eventual. 31 Produce el
efecto de cosa juzgada;32
31
Artículo 2446 del CC.
32
Artículo 2460 del CC.
33
Artículos 148 y siguientes del CPC.
34
Artículo 267 del CPC.
35
Artículos 152 y 156 del CPC.
37
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 38
36
Diego Huava Gröne en artículo denominado “El Debido Proceso en la Reforma Procesal Penal” publicado en la
Revista Procesal Penal N° 5, enero 2003, página 14.
38
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 39
Debido proceso, poniendo énfasis en el adjetivo “debido”, es un proceso con todas las
garantías unitarias esenciales para la persona, ya sea como parte frente al juez, ya sea como parte
frente a su contrario, ya sea frente a todo tercero extraño al juicio (erga omnes).
Para Adolfo Alvarado Velloso 37 el debido proceso supone el pleno derecho a la jurisdicción
que, como tal, es imprescriptible, irrenunciable y no afectable por las causas extintivas de las
obligaciones ni por sentencia e implica una serie de garantías judiciales mínimas (principios
unitarios).
Luego expresa que debido proceso es sólo aquel que se adecua plenamente con el simple
concepto de proceso que se puede instrumentar a partir de la aceptación del sistema dispositivo o
acusatorio con los principios esenciales que ha de tener en cuenta como puntos de partida para
lograr la coherencia interna que todo sistema requiere para su existencia como tal.
37
Adolfo Alvarado Velloso, profesor de la Universidad de Buenos Aires, en artículo denominado “El Debido
Proceso”, publicado en la Gaceta Jurídica N° 110 año 1989.
39
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 40
En el sistema inquisitivo, en cambio, parte de dos ideas básicas que son filosóficamente
antagónicas con las del anterior: no existe igualdad entre las partes ni absoluta imparcialidad del
juzgador. De allí se derivará la iniciativa y el impulso a cargo de la autoridad, la posibilidad de
una sentencia incongruente, la escritura, el secreto de la instrucción, etc.
Concebidos así, como dos sistemas lógica, filosófica, política y moralmente incompatibles
cuesta imaginar un sistema mixto, sin embargo se llegó a él por varias razones de orden histórico,
de lento cambio cultural y el desarrollo más bien reciente de la teoría de los derechos
fundamentales.
a.- La igualdad de partes. Esencialmente todo proceso supone la presencia de dos sujetos
que mantienen posiciones antagónicas respecto de una misma cuestión (pretensión y
resistencia). Si la razón de ser del proceso es erradicar la fuerza ilegítima de una sociedad dada y,
con ello, las diferencias naturales que irremediablemente separan a los hombres, es
consustancial de la idea lógica de proceso que el debate se efectúe en pie de perfecta igualdad.
La igualdad ante la ley 38 tiene su correlativo en el campo del proceso, la igualdad procesal
o principio de contradicción. Igualdad significa paridad de oportunidades y de audiencia, en
consecuencia, las normas que regulan la actividad de una de las partes no pude constituir,
respecto de la otra, una situación de ventaja o de privilegio, ni el tribunal puede dejar de dar un
tratamiento absolutamente similar a ambos contendientes.
La serie procedimental puede ser más o menos dilatada en el tiempo; pueden sucederse
varios grados de conocimiento. Pero es imprescindible que en algún momento se le ponga punto
final y definitivo para todos: partes y juzgador.
d.- La eficacia de la serie procedimental. Para que el proceso pueda funcionar como
adecuado medio de debate es imprescindible que la serie consecuencial que lo compone sea apta
para que en ella se desarrolle armónicamente el diálogo querido por el legislador.
Para que una serie procedimiental sea eficaz a este efecto debe estar constituida por los
pasos elementales que han sido aceptados como tales en todo tiempo y lugar, a saber:
* Afirmación (pretensión).
* Negación (contrapretensión).
* Confirmación (justificación).
* Evaluación (valoración, calificación y decisión fundada).
e.- La moralidad en el debate. Si la razón de ser del proceso es erradicar toda suerte de
fuerza ilegítima de la sociedad, no es concebible que el legislador regule un medio de debate en el
que pueda ser utilizada la fuerza bajo la forma de aviesa artería o traición. De ahí que la regla
moral deba presidir el desarrollo del proceso, al igual que debe hacerlo en todos los demás actos
de la vida jurídica.
Concluye señalando el autor citado que un proceso solo es tal cuando se desarrolla
conforme a la totalidad de los principios enunciados. Además, éstos tienen la calidad de
unitarios, pues no admiten la existencia de otros que sean antagónicos. No sucede lo mismo con
las técnicas procesales que se presentan en forma binaria.
39
Se trata de habilidades prácticas; formas de hacer el trabajo procesal.
41
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 42
Las técnicas procesales ostentan una importancia sensiblemente menor que la de los
principios: sin éstos no hay proceso; pero habiéndolo, poco importa antológicamente que el medio
de expresión usado ante el juzgador sea la oralidad o la escritura, por ejemplo, en tanto que la
respectiva regla no desnaturalice la esencia misma del proceso.
La elección de las técnicas corresponde habitualmente con la adopción de uno de los
sistemas procesales, dispositivo o inquisitivo.
De tal modo, los componentes de cada par antinómico se corresponden habitualmente con
uno de los sistemas procesales, por ejemplo la publicidad es propia del sistema dispositivo, el
secreto del inquisitivo.
De las tres realidades mencionadas precedentemente, sólo los sistemas y principios
procesales se encuentran asociados a la idea de debido proceso. Las técnicas procesales sólo se
asocian a la idea de procedimiento.
Las normas fundamentales que nos rigen en esta materia son la CPR y los Tratados
Internacionales que contienen normas básicas de orden procesal.
Comenta el profesor Hugo Pereira Anabalón 40 que los dos grandes aportes del derecho
angloamericano a la cultura jurídica universal, son el “Habeas Corpus” y el “debido proceso”.
Agrega, que el proceso es un complejo de relaciones y situaciones jurídicas reguladas por el
Derecho Público que se manifiesta externamente con la realización de actos del juez, de las partes
y de los terceros dirigidos hacia una decisión final que ostenta, llegado determinado momento,
cierta autoridad. Tiene, por tanto, un doble sentido dinámico y teleológico de avance progresivo
hacia una finalidad.
El proceso sin más no significa, por perfeccionado que sea desde la perspectiva técnica, un
instrumento de libertad, porque los hechos demuestran con persistencia que en ciertas
condiciones puede ser, por la inversa, un pervertido instrumento de represión. De ahí la
necesidad de poner acento en el vocablo “debido”, en el sentido de lo que debe ser, de lo que
corresponde hacer o de lo que es acorde con el derecho.
El due process of law, que traducido literalmente como “debido proceso de ley”, no
corresponde a su íntimo y trascendente sentido, por lo que debe ser entendido como “debido
proceso de derecho” o “proceso con todas las garantías”, porque la ley debe tener cierta
substancia, establecer ciertos principios y recoger determinados valores sin los cuales el proceso
que regula no es “debido”.
40
Pereira Anabalón, Hugo, artículo de doctrina “Motivación y fundamentación de las sentencias y debido proceso”,
publicado en Gaceta Jurídica N° 142, año 1992, páginas 7 y siguientes.
42
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 43
La Constitución, ya sea por el texto de sus normas o por el contenido político de las
mismas, o por ciertas valoraciones político sociales implícitas en ellas, impone un
cierto tipo de proceso adecuado a la naturaleza de los derechos cuya vigencia quiere
garantizar, y a la teoría jurídico política que inspira dicha Constitución;
“Toda sentencia de un órgano que ejerza jurisdicción debe fundarse en un proceso previo
legalmente tramitado. Corresponderá al legislador establecer siempre las garantías de un
procedimiento y una investigación racionales y justos”. 41
Por tanto, debido proceso es el tramitado conforme a la ley y siempre que el procedimiento
sea racional y justo, garantías que toca al legislador establecer.
Surge de inmediato el posible reparo sobre las limitaciones que implica esta técnica
legislativa, en razón del reenvío a la ley de un concepto esencial cuyos elementos deberían estar
en la Constitución misma. Sin embargo, el concepto ha demostrado ser adaptable, con la
plasticidad adecuada a las nuevas y cambiantes exigencias del orden social y, además, su noción
no sólo debe buscarse en el texto o letra de la Constitución, sino en las valoraciones político-
sociales implícitas en ella, todo lo cual permite superar una interpretación de mera exégesis.
41
Artículo 19 N° 3 inciso 5° de la CPR.
43
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 44
Todavía, la vasta comprensión de los términos “racional y justo” refuerzan la posibilidad de una
interpretación flexible y evolutiva.
1.- Preexistente;
2.- Independiente;
3.- Imparcial.
42
Citado por Pereira, ob. Cit., pág. 10.
43
Para profundizar la noción de proceso justo e investigación racional ver Cea Egaña, José Luis, “Derecho
Constitucional Chileno”, Tomo II, Ediciones Universidad Católica de Chile, primera edición enero de 2004, páginas
157 y siguientes.
44
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 45
b) Especial: Debe existir un recurso breve y sencillo para amparo por acciones de la
autoridad que violan los derechos fundamentales.
1.- Previo;
3.- Público;
4.- Racional; y
5.- Justo.
1.- Oportuna;
Estudiar la naturaleza jurídica del proceso es determinar si este fenómeno proceso forma
parte de alguna de las figuras conocidas del derecho o si por el contrario constituye por si sólo
una categoría especial.
Hay que tener en cuenta que el proceso es fuente de obligaciones, pero ¿cuál es la fuente
que genera estas obligaciones, este proceso?, ¿es un contrato, un cuasicontrato, o simplemente
es la ley?
Se trata pues de establecer a través del examen de la naturaleza jurídica del proceso si el
vínculo que une a las partes y al juez constituye un contrato, un cuasicontrato o alguna otra
figura similar.
45
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 46
Para dar respuesta a estas interrogantes la doctrina ha elaborado varias respuestas. Estas
teorías se pueden agrupar básicamente en dos grandes clases: Las teorías privatistas y las teorías
publicistas. Entre las primeras es posible citar: las que consideran al proceso como un contrato; y
aquellas que lo consideran un cuasicontrato. Entre las publicistas se suele mencionar como las
más importantes: aquellas que consideran al proceso como una relación jurídica; como una
situación jurídica; y la llamada teoría de la institución.
Hoy en día prevalecen las teorías publicistas o procesalistas, pero tal como expresa Niceto
Alcalá Zamora y Castillo desgraciadamente entre las teorías publicistas no existe unanimidad
acerca de la tesis que explique esta materia y que todos consideren como la más satisfactoria.
Podemos hacer presente, eso sí, que la mayoría contempla la naturaleza jurídica del
proceso como una relación jurídica, aún cuando cada expositor o adepto de ella la interprete a su
manera.
Esa variedad de matices que cada autor le ha dado a esta doctrina de la relación jurídica,
derivó posteriormente en la creación de la tesis de la situación jurídica.
Dentro de las teorías privatistas está aquella que considera la naturaleza jurídica del
proceso como un contrato.
Según esta teoría la relación que liga al actor y al demandado es de orden contractual,
ambos se encuentran vinculados con el mismo lazo que une a los contratantes.
46
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 47
Según esta posición las partes acuden al juez porque entre ellas hay un contrato que las
obliga a pasar por la decisión judicial que el juez emita a través de su sentencia. Se trata de una
teoría elaborada con antecedentes provenientes del derecho romano, ya que tanto esta teoría
como aquella que lo considera un cuasicontrato, se apoya en el concepto romanístico de la litis
contestatio.
Esta doctrina tuvo éxito hasta el siglo XVIII e incluso hasta el XIX en Francia, perdiendo
actualización posteriormente hasta quedar en un discreto rincón, abandonada según algunos y
latente según otros. De modo que en el campo moderno procesal no es aceptada.
Es cierto que la litis contestatio del derecho romano presenta hoy cierta semejanza con el
contrato de compromiso del artículo 234 del COT, en virtud del cual las partes deciden someter
sus diferencias a la decisión de árbitros. Pero el contrato de compromiso no es el proceso arbitral,
son dos nociones distintas. El compromiso es un contrato preparatorio del juicio arbitral. El
proceso arbitral no es un contrato sino una típica manifestación jurisdiccional.
La crítica que se formula a esta teoría privatista del contrato afirma que el proceso es
fundamentalmente un mecanismo coactivo, y resulta absurdo pensar que el demandado acude al
proceso porque haya llegado a un acuerdo con el actor. Acude al proceso algunas veces (y no
siempre) porque le interesa defenderse de las pretensiones que en su contra formula el
demandante.
Pero también es cierto que no hay impedimento alguno para que ese demandado no
comparezca y la consecuencia será que el juicio se siga en su rebeldía, en su ausencia.
En síntesis, no es dable buscar la naturaleza jurídica del proceso en la figura del contrato,
como fruto del acuerdo de voluntades, toda vez que el proceso es un fenómeno esencialmente
coactivo.
Si esa crítica se traslada al proceso penal con mayor razón es inadmisible esta teoría,
porque nadie puede pensar que exista un contrato entre el persecutor penal y el imputado.
El punto inicial de esta tesis no deja de ser lógico, pues se dijo que si el proceso no es un
contrato, y sin embargo es fuente de obligaciones, se acudió por vía de eliminación a las otras
fuentes de las obligaciones, y obviamente se descartó que el proceso fuese un delito, y también
47
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 48
que fuese un cuasidelito. Llegaron por conclusión a que ese proceso era un cuasicontrato, pues
era la única fuente de las obligaciones restante. Olvidaron, sin embargo, que existía otra fuente
de las obligaciones que era la ley.
Esta doctrina del proceso fue sostenida esencialmente por los prácticos españoles de los
siglos XVI al XVIII. Al igual que en el caso anterior, esta doctrina se abandonó, pues al decir de
Niceto Alcalá Zamora y castillo, hay que tener "una imaginación desbordante para encontrar
algún rasgo común entre el proceso y los más típicos de los cuasicontratos, como por ejemplo el
pago de lo indebido o la gestión de negocio. Además, el concepto de cuasicontrato está mucho
menos elaborado que el de contrato, e incluso ciertas legislaciones (como sucede con la mexicana)
han eludido este concepto, aún cuando se refieren a los cuasicontratos no los denominan así".
Dentro de las primeras teorías publicistas está la que considera al proceso como una
relación jurídica.
Esta teoría al igual que las demás publicistas tiene como rasgo común el que se apoya,
arranca de la noción de litis pendentia y no de la noción de litis contestatio. Además, consideran a
la ley como fuente u origen de los derechos y obligaciones que en el proceso se producen.
Resulta importante distinguir entre ambas teorías, publicistas y privatistas, ya que los
publicistas consideran que hay juicio desde el momento que la demanda es notificada. En
cambio las teorías privatistas consideran que hay juicio desde el momento de la contestación de
la demanda.
Lo que acontece con estas teorías publicistas es que ellas adelantan el momento
constitutivo del proceso, puesto que no hace falta la contestación de la demanda. Así se explican
los fenómenos de los procesos sin contradictor, es decir, de aquellos juicios seguidos en rebeldía
cuando el demandado no comparece.
Afirman que siempre que nos encontremos ante esta correlación derecho-obligación,
estaremos frente a una relación jurídica.
48
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 49
Wack, Köhler y Hellwig. Fue difundida con posterioridad por los italianos, principalmente
Chiovenda.
Eduardo Couture explica la relación jurídica diciendo que el proceso es relación jurídica
en cuanto varios sujetos investidos de poderes determinados por la ley actúan en vista de la
obtención de un fin. Los sujetos para Couture, son el actor, el demandado y el juez. Sus poderes
son las facultades que les confiere la ley para la realización del proceso. Su esfera de actuación es
la jurisdicción. Y el fin es la solución del conflicto de interés.
Wack está de acuerdo con la tríada de obligados y su teoría, por ende, se le denomina
triangular.
Köhler señala que la relación jurídica sólo se produce entre el actor y el demandado. Es la
teoría de la relación jurídico paralela.
Hellwig, por su parte, dice que esta relación entre los sujetos se da exclusivamente entre
el actor y el demandado, pero estas relaciones pasan por la persona del juez, no hay un ligamen
directo entre actor y demandado. Es la teoría de la relación jurídico angular.
49
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 50
Los más importantes derechos y obligaciones de la relación jurídica hay que mirarlos
desde el punto de vista particular de cada uno de los sujetos de esa relación jurídica.
* Ejercer los derechos dentro de los plazos establecidos por la ley, y observar las
formalidades prescritas por ella.
* Dirigir el debate.
44
Artículo 31 del CPC.
50
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 51
* Buscar los medios para formar su convicción a través de las medidas para mejor
resolver.45
* Resolver el litigio libremente, sin sujeción a la opinión o parecer del superior jerárquico.
* A exigir un trato digno y decoroso, tanto de parte del juez como del contendor.
c) Es de derecho público. Pertenece al campo del derecho público puesto que el proceso
es el ámbito donde se desenvuelve la jurisdicción, y esta es una actividad de derecho público
pues está vinculada a una actividad del Estado.
45
Artículo 159 del CPC.
51
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 52
Para él existen otras ideas o conceptos que son privativos del derecho procesal. Estos son
el riesgo, las expectativas, las posibilidades, las cargas, y la liberación de cargas. Este concepto de
situación jurídica es específicamente procesal.
Entre estas dos nociones de obligación y carga se pueden señalar algunas diferencias:
Esta tesis también ha sido criticada. Así para uno de sus discípulos, Schönke en el
proceso no hay sólo cargas sino también obligaciones.
Por su parte, Niceto Alcalá Zamora y Castillo afirma que esta teoría es la que más se ajusta
a la realidad, la más adecuada a seguir. Habrá que aprovechar de las teorías de la relación
jurídica y de la situación jurídica lo que es útil de ambas.
52
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 53
Esta teoría estima que en el proceso existen verdaderamente derechos jurídicos y deberes.
Se da una correlación de derechos y deberes jurídicos, y por ende hay más de una relación
jurídica, de manera que no cabe hablar sólo de la relación jurídica procesal.
Esta multiplicidad de relaciones jurídicas hay que reducirlas a una unidad superior. Tal
unidad la proporciona la institución, así lo explica en su obra Jaime Guasp.
Se critica esta teoría porque no dice nada nuevo, debido a la vaguedad del término, no
esclarece la naturaleza jurídica del proceso.
Para alcanzar los objetivos básicos de justicia y celeridad, a que toda actividad
jurisdiccional debe tender, la doctrina dedica un esfuerzo especial para perfeccionar los diversos
principios básicos rectores o formativos del proceso.
53
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 54
Debemos advertir que no todos los principios que se enunciarán más adelante son, en
sentido técnico estricto, verdaderos principios del sistema, sino que algunos de ellos
corresponden a técnicas procesales, de acuerdo a la nomenclatura usada por el profesor Alvarado
Velloso.
9.1.- Concepto.
Se entiende por principios formativos del proceso aquellos conceptos fundamentales que,
consciente o inconscientemente, dan forma, coherencia y carácter a los sistemas procesales.
9.2.- Enunciación.
Generalmente estos principios se contraponen por parejas, se presentan por medio de dos
conceptos contradictorios, mediante un binomio. Así, los principios más destacados son:
- Oralidad y escrituración.
- Mediación e inmediación.
- Dispositivo e inquisitivo.
- Publicidad y secreto.
- Bilateralidad y unilateralidad.
- Formalismo y aformalismo.
- Fundabilidad e infundabilidad.
54
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 55
- Economía procesal.
- Buena fe procesal.
En la judicatura laboral hay aspectos de claro predominio oral, aún cuando también
existen actuaciones escritas.
La inmediación es el principio en virtud del cual se procura asegurar que el juez o tribunal
se halle en permanente e íntima vinculación personal con los sujetos y elementos que intervienen
en el proceso, recibiendo directamente las alegaciones de las partes y las aportaciones
probatorias, a fin de que pueda conocer en toda su magnificación el material de la causa desde el
principio de ella y hasta su término, de modo que la decisión habrá de fundarse únicamente en el
material probatorio rendido ante el tribunal.
Según el profesor Claus Roxin 47 el principio de inmediación implica dos cosas distintas:
b) El tribunal debe extraer los hechos de la fuente, por sí mismo, sin utilizar
equivalente probatorio alguno (inmediación material).
46
Binder, Alberto, “Introducción al Derecho Procesal Penal”, Editorial Ad-Hoc, año 2002, págs. 100 y 103.
47
Roxin, Claus. “Derecho Procesal Penal”, Editores del Puerto, pág. 394.
48
Artículo 365 inciso 1° del CPC.
49
Artículo 388 del CPC.
56
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 57
De esta manera se puede hablar de principio dispositivo para aludir al sistema en que la
iniciativa en la proposición y en la producción de las pruebas queda reservada principalmente a
las partes, limitándose la intervención del juez a la ordenación ritual de la prueba, es decir, a su
dirección formal.
El principio dispositivo resulta más acorde con el principio de contradicción, pues los
litigantes son los únicos interesados en aportar los medios de justificación de sus pretensiones y
el tribunal, como ente imparcial, debe adoptar una actitud neutral, coherente con el carácter
heterocompositivo del proceso. 51
50
Artículo 159 del CPC.
51
Esta conclusión parece más coherente y sistemática a la luz de la base de la administración de justicia de la
imparcialidad y del principio de imparcialidad.
57
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 58
El principio de concentración, por su parte, tiene por finalidad reunir o concentrar en una
sola audiencia o en el menor número de audiencias, celebradas en este último caso lo más
próximamente posible, el desarrollo total del proceso.
A través del principio de la concentración, se desea que los actos procesales sometidos a
los órganos de la jurisdicción se realicen sin demora, tratando de abreviar los plazos, y de
concentrar en un mismo acto o audiencia todas las diligencias que sea menester realizar.
Este principio no tiene vida propia y requiere para su existencia de los principios de
oralidad e inmediación.
Esta publicidad del proceso se concibió como un medio para garantizar dentro de un
sistema democrático la defensa de los derechos del imputado, en especial el debido proceso,
frente a jueces o policías arbitrarios y de procedimientos injustos, esta noción de publicidad se
refiere particularmente al proceso penal.
58
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 59
Por el contrario, se está en presencia del principio del secreto cuando el procedimiento no
puede ser conocido por los interesados, ni mucho menos por terceros ajenos.
Dice Niceto Alcalá Zamora y Castillo que el proceso es un mecanismo esencialmente libre,
que requiere de unos motores que lo hagan avanzar. Como los protagonistas del proceso son el
juez y las partes, esos motores o impulso no puede venir más que de ellos.
Por eso el procesalista español Leonardo Prieto Castro ha definido el impulso procesal
como la fuerza o actividad que pone en movimiento el proceso y lo hace avanzar hasta su fin, una
vez iniciado.
Si esa fuerza o actividad procede de los litigantes se habla de impulso o instancia de parte.
Si por el contrario emana del tribunal se habla de impulso oficial o de oficio.
Como tendremos oportunidad de ir observando con el avance del curso, en nuestro país
prevalece el impulso o instancia de parte. Desde ya podemos mencionar ciertas instituciones que
demuestran el predominio del interés del contendiente en el impulso procesal, a saber: el retiro de
la demanda antes de su notificación; el desistimiento de la misma; y la sanción a su inactividad
denominada abandono de procedimiento.
52
Cerda San Martín, Rodrigo. “Etapa Intermedia, Juicio Oral y Recursos”, Editorial Librotecnia, primera edición,
noviembre de 2003, páginas 81 y 82.
53
Artículo 78 del Código de Procedimiento Penal.
59
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 60
Proyectado este principio al campo procesal significa que el demandado debe tener las
mismas oportunidades para su defensa que las que puede tener el demandante para su ataque.
Importa afirmar que todos los actos del procedimiento deben realizarse con intervención
de los litigantes, o mejor dicho con la noticia o conocimiento de la contraparte. Es allí donde
radica la contradicción. Esta consiste en el derecho de oponerse a la ejecución del acto, así como
el de la contraparte de ser el contralor en la ejecución de ese acto para verificar su regularidad. 55
La bilateralidad no quiere decir que necesariamente deban intervenir las dos partes para
que el acto tenga validez. Este principio exige que se les haya dado a las partes la oportunidad de
intervenir, y esta oportunidad de intervenir se logra dándole el conocimiento oportuno a través de
la notificación pertinente.
En general el juez puede dar por acreditado los hechos controvertidos en la sentencia, en
la medida que esos hechos han sido probados. Conclusión a la cual llega mediante la
ponderación, valoración o apreciación probatoria.
54
Artículos 19 N° 2 y 3 de la CPR.
55
Artículo 324 del CPC.
56
Artículo 302 inciso 2° del CPC.
60
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 61
El sistema de la prueba legal, tasada o formal, es aquel en que se determina por la ley los
medios probatorios que se pueden hacer valer en el juicio, y al mismo tiempo le señala al juez el
mérito probatorio o eficacia de las diversas pruebas que se rinden por las partes. Este es el
sistema predominante en nuestro CPC.
En el primero el valor de la prueba es fijado por reglas firmes a las que el juez ha de
atenerse hasta contra su convicción.
El primero se orienta hacia la convicción objetiva del juez, en tanto que el segundo hacia
la convicción subjetiva del mismo.
61
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 62
De acuerdo con el principio del formalismo las actuaciones procesales deben acomodarse
a las prescripciones que en cada caso determine el legislador.
El formalismo es indispensable y necesario, a decir de Chiovenda, toda vez que sólo una
forma preestablecida evita el arbitrio judicial. Su ausencia determina la confusión, el desorden y
la incertidumbre.
Los requisitos formales se constituyen para asegurar el acierto de las decisiones judiciales
y su conformidad con la justicia, y no como obstáculos a ser superados para alcanzar la
realización de la misma.
El principal peligro que provoca un formalismo mal entendido es la posibilidad que ofrece
para incidentar infundadamente, lo que conlleva una dilación y a veces suspensión del
procedimiento.
62
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 63
Mirado desde el punto de vista del juez se requiere iguales fundamentos jurídicos respecto
de su sentencia, incluso no sólo de su sentencia sino que también respecto de otras resoluciones
menores.58
Pero no sólo los sujetos principales y el juez deben someterse a este principio de la
fundabilidad, también se impone a otros personajes secundarios del proceso como son los
testigos y los peritos. Los primeros deben dar razón de sus dichos, y los segundos sujetarse a las
reglas de la ciencia, arte u oficio conforme al cual emiten esa pericia.
Preclusión etimológicamente deriva de la voz latina preclusio, que significa cerrar, impedir,
cortar el paso.
Chiovenda por su parte señala que el principio de la preclusión consiste en que para cada
actividad procesal destinada a una finalidad determinada, se encuentra establecido un período en
el proceso, transcurrido el cual la actividad no puede realizarse. Agrega que según el principio
opuesto cualquier actividad puede realizarse en cualquiera de los períodos procesales. Concluye
diciendo que la preclusión es una institución general que consiste en la pérdida de una facultad
procesal por haberse llegado a los límites fijados por la ley para el ejercicio de esa facultad en el
juicio o en una fase del juicio.
A través de la preclusión se produce el efecto que tiene una etapa procesal de clausurar la
anterior, la que permanece firme. El proceso luego, puede avanzar pero no retroceder.
El impulso procesal carecería de objeto sin la preclusión, puesto que de no existir, los
actos procesales podrían repetirse y el proceso obviamente no progresaría.
57
Artículo 254 N° 4 del CPC.
58
Artículo 170 N° 4 del CPC.
63
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 64
Tampoco la preclusión sería suficiente por si misma, porque no se pasa de una etapa
procesal a otra mecánicamente, sino que se pasa por efecto del impulso procesal.
En cambio a través del principio de la elasticidad se da a la parte que debe llevar a cabo tal
acto, una cierta libertad para escoger el momento más oportuno sin tener señalado plazos
perentorios de caducidad.
Esta pérdida o extinción puede obedecer a diversas causas, de ahí entonces que existan
diversos motivos de preclusión, a saber:
a) El plazo. El transcurso del tiempo sin haberlo aprovechado para cumplir con
una determinada actividad, hace que precluya la oportunidad para llevarla a
efecto después. Ninguna actuación procesal puede realizarse más allá del plazo
fijado por la ley para su ejercicio. Todo plazo fatal o perentorio constituye un
término preclusivo, 59 y uno no fatal o no perentorio llega a serlo por la
declaración de la correspondiente rebeldía.
entre si. Para el evento de no ser acogidos alguno o algunos de ellos, puede
tener éxito el o los restantes. Ejemplos de esta causal de preclusión se pueden
encontrar en las excepciones dilatorias, que deben deducirse todas
conjuntamente y en un mismo escrito; o en las excepciones perentorias que
deben formularse al contestar la demanda.
El proceso como medio que es, no puede exigir un gasto superior al valor de los bienes que
están en debate, siempre debe existir una necesaria proporción entre el fin y los medios. Así los
procesos de mínima cuantía deben ser objeto de trámites más simples.
65
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 66
Por otro lado el proceso no puede demandar gastos excesivos para los litigantes, porque se
estaría entrabando el derecho que tiene todo individuo para pedir la tutela jurisdiccional del
Estado.
La limitación de ciertas pruebas, puesto que las más onerosas (como el peritaje por
ejemplo) se simplifican o se reducen a un mínimo;
La economía pecuniaria. En efecto las costas, los gastos, normalmente son menores en
los asuntos modestos, e incluso en algunas legislaciones como la nuestra el estado
colabora con esta economía procesal eximiendo de todo tributo a las actuaciones o
gestiones que se practican ante los tribunales;
Que hay tribunales especiales para conocer de aquellos conflictos de escaso monto,
pero de considerable repercusión social. A través de la existencia de estos tribunales
especiales se procura no sólo la especialización, sino también la economía, e incluso a
veces la gratuidad de la tramitación.
En resumen y al decir del tratadista colombiano Hernando Devis Echandía, este principio
persigue una justicia barata, con lo cual se procura imponerle menores gastos a las partes,
proporcionados al valor e importancia del litigio.
Por último hay que indicar que este principio de la economía procesal tiene ciertas
manifestaciones en el derecho positivo chileno:
2.- En el Título XVII del COT donde se consagra la asistencia judicial gratuita y el privilegio de
pobreza. Relacionado con el Título XIII del libro Primero del CPC que trata del incidente especial
denominado privilegio de pobreza.
3.- Amen de estas manifestaciones, hay algunas más sencillas y que por eso mismo pueden pasar
desapercibidas, pero que son manifestaciones de economía procesal, así sucede con la
acumulación de autos, la reconvención, la acumulación de acciones, etc.
66
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 67
Consiste en el deber de ser veraces y proceder de buena fe, de todos cuantos intervienen
en el proceso, a fin de hacer posible el descubrimiento de la verdad.
Persigue entonces este principio impedir los abusos de las partes que tengan por objeto
dilatar u oscurecer el proceso, desvirtuando de este modo sus fines característicos.
Este principio no tiene oponente o contradictor. No hay legislación que sancione como
principio formativo la mala fe procesal.
10.- El procedimiento.
La acción, pretensión y proceso, no son más que ideas abstractas que para poder ser
objeto del conocimiento de los tribunales necesitan concretarse en algo material, siendo esta
materialidad la demanda.
Además, es preciso contar con un determinado procedimiento, vale decir, de una serie
compleja de actos jurídicos de las partes, de terceros y del tribunal, que se denominan actos
procesales o de procedimiento.
67
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 68
De este modo hay actos procesales destinados a oír a las partes, tanto al actor como al
demandado, y también al juez.
Además del sentido científico que se ha dado a la voz proceso en los párrafos que
anteceden, el CPC y la práctica judicial, en un sentido material, lo confunden con las expresiones
procedimiento y expediente, en cuanto conjunto de escritos documentos y actuaciones de toda
especie que se presentan o verifican en el juicio. 60
Por regla general el expediente consta de un solo cuaderno, pero acontece a veces que
para facilitar el manejo del mismo sea necesario dividirlo materialmente en un mayor número de
cuadernos o tomos.
60
Artículo 29 inciso 2° del CPC.
61
Artículo 34 del CPC.
68
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 69
Esta división en calidad la contempla nuestro legislador procesal positivo. 62 Hay ciertos
asuntos accesorios a la cuestión principal llamados incidentes, que se tramitan en cuadernos
separados, los que a veces pueden volver a ser un sólo cuaderno con el principal, o mantenerse
en forma independiente.
62
Artículos 87, 131 y 302 inciso 1° CPC.
63
Artículo 29 del CPC.
64
Artículo 34 del CPC.
69
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 70
El proceso, entendido como materialidad, debe mantenerse en la oficina del secretario bajo
su custodia y responsabilidad.65
Si las partes desean consultar los expedientes pueden hacerlo, por regla general impera el
principio de publicidad,66 por lo demás es función del secretario dar conocimiento a cualquier
persona que lo solicitare de los procesos que tengan archivados en sus oficinas y de todos los
actos emanados del tribunal, salvo en los casos en que el procedimiento deba ser secreto en
virtud de una disposición expresa de la ley. 67
Lo que la ley prohíbe terminantemente es que las partes puedan retirar los expedientes de
la secretaría. Sólo pueden hacerlo las personas y en los casos expresamente contemplados en la
ley.68 Así ocurre, por ejemplo en los procedimientos donde el tribunal pide o haya de oírse al
Ministerio Público Judicial o a Defensores Públicos, en cuyo caso el secretario entregará el
expediente a aquellos funcionarios, exigiendo el correspondiente recibo. Lo mismo se observará
cuando haya de remitirse el proceso a una oficina distinta de aquella en que se ha formado. 69
Puede acontecer que el funcionario a quien se pidió dictamen retarde la devolución del
expediente, en ese evento puede el tribunal señalarle un plazo razonable para que la efectúen. Si
no obstante ello la devolución no se efectúa, el tribunal ordenará que el secretario recoja los
autos al vencimiento del referido plazo. 70
Los receptores judiciales están facultados para retirar de la secretaría del tribunal las
piezas del expediente que sean estrictamente necesarias para la realización de la diligencia que
65
Artículos 36 del CPC y 380 N° 4 del COT.
66
Artículo 9° del COT.
67
Artículo 380 N° 3 del COT.
68
Artículo 36 del CPC.
69
Artículo 37 inciso 1° del CPC.
70
Artículo 37 inciso 2° del CPC.
70
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 71
Si otro tribunal requiere la remisión del expediente original o de algún cuaderno o piezas
del mismo, el trámite se cumplirá remitiendo, a costa del peticionario o de la parte que hubiere
interpuesto el recurso o realizado la gestión que origina la petición, las copias o fotocopias
respectivas. Se enviará el expediente original sólo en caso que haya imposibilidad para sacar
fotocopias en el lugar de asiento del tribunal; también podrá hacerlo en casos urgentes o cuando
el tribunal lo estime necesario, por resolución fundada, o cuando el expediente tenga más de 250
fojas.72
10.5.- El desglose.
Ninguna pieza del expediente puede retirarse sin que previamente lo decrete el tribunal
que conoce de la causa. 73 Esta operación de retiro del expediente de alguna pieza que forme parte
de él se conoce con el nombre de desglose, el cual debe efectuarse de acuerdo con las
formalidades que la ley señala.
En efecto, cuando se retiren una o más hojas del expediente, debe colocarse en su lugar
una nueva foja con la indicación del decreto que ordenó el desglose y del número y naturaleza de
las piezas desglosadas. No se alterará, sin embargo, la numeración de las piezas que queden en el
proceso, y se conservará también la de las que se hayan separado, en el nuevo expediente de que
pasen a formar parte, agregándose la que en éste les corresponda. 74
71
Artículo 393 inciso 3° del COT.
72
Artículo 37 inciso final CPC.
73
Artículo 29 inciso 2° del CPC.
74
Artículo 35 del CPC.
71
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 72
En la práctica este último ha sido el mecanismo de solución más recurrido, aplicando por
analogía las disposiciones que sobre el particular contemplaba el Código de Procedimiento Penal,
en cuya virtud se tienen como auténticas las copias simples de cualquier pieza del expediente,
timbradas por el secretario, además, si en el proceso ha recaído sentencia firme que se conserve
original o en copia auténtica, debe cumplirse. 75 Debe advertirse que en el mes de Junio de 2005 el
mencionado Código perderá definitivamente su vigencia.
Los escritos son las presentaciones que hacen las partes en el proceso y en los cuales
dejan constancia en forma solemne de las peticiones que formulan al tribunal.
b) Deben encabezarse con una suma que indique su contenido o el trámite de que se trata.
c) Junto al escrito deberán acompañarse tantas copias simples cuantas sean las partes a
que deben notificarse las providencias que en el recaigan. 76 Sin embargo, no es menester
acompañar copias cuando se trata de escritos que tienen por objeto: apersonarse en el juicio,
acusar rebeldía, pedir apremios, pedir prórroga de términos, pedir señalamiento de vista, pedir
suspensión de la vista y cualquier otra diligencia de mera tramitación.
infractora acompañe las copias dentro de tercero día, bajo apercibimiento de tener por no
presentado el escrito.
El secretario del tribunal, una vez presentado el escrito, debe cumplir con ciertas
obligaciones, a saber:77
a) En primer término debe estampar en el mismo día en que fue presentado en cada foja la
fecha de presentación y su media firma, o en su defecto un sello autorizado por la respectiva
Corte de Apelaciones que contenga la designación del juzgado que lo recibe y la fecha de su
presentación. La utilización de este sello es lo que se denomina dentro de la jerga judicial como
cargo.
b) Dar recibo de los documentos si las partes lo solicitan. Por la dación de este recibo el
secretario no puede cobrar derecho alguno.
c). Enviar el escrito a despacho, esto es, entregárselo al juez para que este emita el
pronunciamiento que corresponda en derecho. Debe realizar esta diligencia el mismo día en que
se le entregue el escrito, o al día siguiente hábil si la entrega se hace después de la hora
contemplada por el tribunal para ese fin.
d) Los secretarios letrados de los juzgados civiles deben dictar por sí solos los decretos,
providencias o proveídos, resoluciones que serán autorizadas por el oficial 1°. La reposición en su
caso, será resuelta por el juez.
77
Artículos 32 y 33 del CPC.
73
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 74
Según Chiovenda el término parte corresponde al sujeto que en nombre propio o en cuyo
nombre se pretende la actuación de una norma legal, y aquel en nombre del cual se formula la
pretensión.
Por su parte Jaime Guasp entiende por parte a quien pretende y frente a quien se
pretende, o más ampliamente quien reclama y frente a quien se reclama la satisfacción de una
pretensión.
11.2.- Clasificación.
Según la oportunidad en que las partes litigantes han adquirido tal carácter, se
acostumbra clasificarlas en partes directas e indirectas o terceros.
Son partes directas aquellas que originariamente han iniciado la contienda, sea porque
por su propia voluntad han deseado hacerlo así, sea porque, una vez iniciada, han sido
forzadamente llamadas a ella.
Una misma persona puede tener en un juicio la calidad de actora y demandada a la vez, lo
que acontece en caso de producirse la reconvención.
74
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 75
Son partes indirectas o terceros, en cambio, aquellas personas que sin ser partes directas
advienen al juicio en forma voluntaria, una vez que éste ha sido ya iniciado, por tener un interés
actual en sus resultados. Estos, a su vez se subdividen en: terceros coadyuvantes, terceros
independientes y terceros excluyentes.
Hay que dejar en claro que en un juicio intervienen también otros terceros que no tienen
un interés en el resultado del pleito, son ajenos a la contienda y no son parte en ella. Tales son
los testigos y los peritos por ejemplo.
Clases de intervención.
Son aquellos que sostienen un interés armónico y concordante con los de cualquiera de
las partes directas del juicio.
78
Artículo 518 del CPC.
75
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 76
Para que proceda una tercería es indispensable la existencia de un juicio ya iniciado y que
el tercero tenga interés actual en sus resultados. Se entiende que hay interés actual siempre que
exista comprometido un derecho y no una mera expectativa, salvo que la ley autorice
especialmente la intervención fuera de estos casos. 79 Así sucede en el caso previsto en el artículo
529 del CPC.
La oportunidad para intervenir como tercero coadyuvante será en cualquier estado del
juicio, o sea, en primera instancia, en segunda instancia y en vía de casación.
Los derechos del tercero coadyuvante, una vez reconocida su calidad de tal, consisten,
fundamentalmente, en los mismos que concede el artículo 16 a cada una de las partes
representadas por un procurador común, continuando el juicio en el estado en que se encuentre.
En otros términos, el tercero coadyuvante podrá hacer, separadamente de la parte a quien ayuda,
las alegaciones y rendir las pruebas que estime conducentes, pero sin entorpecer la marcha
regular del juicio y usando de los mismos plazos concedidos a la parte principal o directa.
Son aquellos que hacen valer sobre la cosa litigada derechos propios e incompatibles con
los de las partes directas.80
Para dar lugar a esta intervención es necesario que exista un juicio pendiente y que este
tercero invoque derechos incompatibles con lo de las otras partes. Por ejemplo: Fernando
demanda en juicio reivindicatorio a Carlos, respecto de un vehículo, y se presenta Mirko
sosteniendo que él es el verdadero dueño del auto.
79
Artículo 23 incisos 1° y 2° del CPC.
80
Artículo 22 del CPC.
76
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 77
Señala el CPC que el tribunal admitirá las gestiones de este tercero en la forma establecida
por el artículo 16 y se entenderá que acepta todo lo obrado antes de su presentación,
continuando el juicio en el estado en que se encuentre.
Son aquellos que invocan un interés independiente del que han hecho valer en juicio las
partes directas.81
Se les aplican las mismas normas procesales que a los terceros excluyentes.
Por último, debemos indicar que las resoluciones que se dicten en los casos de
intervención de terceros excluyentes, coadyuvantes o independientes en juicio, producirán
respecto de ellos los mismos efectos que respecto de las partes principales (especialmente acción
y excepción de cosa juzgada).
La relación procesal que se forma en todo juicio puede ser simple o múltiple. Será simple
cuando intervengan un demandante y un demandado. Será múltiple cuando una parte o ambas
están formadas por varios demandantes (litis consortio activa), o por varios demandados (litis
consortio pasiva), o por varios demandantes y demandados a la vez (litis consortio mixta). Todas
ellas son hipótesis de pluralidad de partes.
Estas personas que litigan conjuntamente ya sea como demandantes, ya sea como
demandados se llaman colitigantes o litis consortes. La institución o figura procesal recibe el
nombre de litis consortio. Se encuentra reglamentada en los artículos 18, 19 y 20 del CPC, en el
Libro Primero, de modo que ella puede darse en cualquiera clase de juicios.
El fundamento de la institución no es otro que evitar diversos juicios sobre una misma
materia, y además la posibilidad de dictarse en ellos sentencias contradictorias. Razones, en
consecuencia, de economía procesal y continencia justifican la litis consortio.
Ahora bien a pesar que el artículo 18 del CPC autoriza para que en un mismo juicio
puedan intervenir como demandantes o demandados varias personas, siempre que se reúnan las
81
Artículo 23 inciso final CPC.
77
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 78
condiciones que ese mismo precepto señala, lo cierto es que esa intervención es eminentemente
facultativa para las partes; de suerte que no hay inconveniente legal alguno para que, aun en los
casos establecidos en el citado artículo, las partes puedan accionar y defenderse en juicios
separados. Así lo demuestra la redacción facultativa del referido precepto, al decir “podrán”.
a.1. Litis consortio inicial, esto es, aquella que nace con la iniciación del juicio por
interponerse la demanda por muchos demandantes contra muchos demandados, o por un actor
contra varios demandados, o por muchos demandantes contra un demandado.
a.2. Litis consortio sucesiva, vale decir, aquella que se forma posteriormente a la
instauración del proceso y a la notificación de la demanda. Así sucede con la situación prevista
en el artículo 21 del CPC.
b.1. Litis consortio activa, cuando hay una pluralidad de actores y un sólo demandado.
b.2. Litis consortio pasiva, cuando hay un sólo actor y una pluralidad de demandados.
b.3. Litis consortio mixta, cuando hay una pluralidad de actores y demandados.
c.2. Litis consortio obligatoria o necesaria, cuando la ley exige que las partes actúen
conjuntamente. Así acontece en la situación prevista en el artículo 19 del CPC en que aparece la
necesidad de esta litis consortio cuando indica que, si son dos o más las partes que entablen una
demanda o gestión judicial y deducen las mismas acciones (pretensiones), deberán obrar todas
conjuntamente, constituyendo un sólo mandatario. La misma regla se aplicará a los demandados
cuando sean dos o más y opongan idénticas excepciones o defensas.
78
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 79
Los requisitos para que tenga lugar esta litis consortio son básicamente los siguientes:
Ejemplo de una misma pretensión deducida por varios, es el caso de varios comuneros
que deducen una acción reivindicatoria.
Ejemplo de la tercera hipótesis, se procede por muchos cuando varios herederos del
acreedor difunto cobran la deuda por sus respectivas cuotas. Se procede contra muchos en el
caso del fisco que demanda a los deudores morosos en el cumplimiento de sus obligaciones
tributarias. También en el caso de tres acreedores solidarios demandan el cumplimiento de una
obligación a su deudor, o a la inversa, un acreedor demanda el cumplimiento de una obligación a
sus deudores solidarios.
79
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 80
Estas medidas de resguardo consisten en que si son dos o más las partes que entablan
una demanda o gestión judicial y deducen las mismas acciones (pretensiones), deberán obrar
todas conjuntamente, constituyendo un solo mandatario, y la misma regla se aplicará a los
demandados cuando sean dos o más y opongan idénticas excepciones o defensas. 82
A la inversa, si son distintas entre sí las acciones de los demandantes o las defensas de los
demandados, cada uno de ellos podrá obrar separadamente en el juicio, salvo las excepciones
legales.
Si por omisión de todas las partes o por falta de avenimiento entre ellas no se hace el
nombramiento dentro del término indicado precedentemente, lo hará el tribunal que conozca de
la causa, debiendo, en este caso, recaer en un procurador del número o en una de las partes que
haya concurrido. Si la omisión es de alguna o algunas de las partes, el nombramiento hecho por
la otra u otras valdrá respecto de todas.85
82
Artículo 19 del CPC.
83
Artículo 20 del CPC.
84
Artículo 12 del CPC.
85
Artículo 13 del CPC.
86
Artículo 14 del CPC.
80
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 81
El procurador común debe someterse a las instrucciones y a la voluntad de las partes que
representa, y si ellas no están de acuerdo puede actuar por si sólo y como se lo aconseje la
prudencia, pero teniendo siempre en mira la más fiel y expedita ejecución del mandato. 87
Si una de las partes que está representada por este procurador común no se conforma con
el procedimiento que él ha seguido, puede independiente o separadamente hacer las alegaciones y
rendir las pruebas que estime pertinente, eso sí que en esta actividad que él va a desempeñar no
puede entorpecer la marcha del juicio, y debe usar los mismos plazos concedidos al procurador
común. Podrá, asimismo, solicitar el otorgamiento de plazos o su ampliación, interponer recursos
a que haya lugar tanto respecto de las resoluciones que recaigan en las solicitudes que presente,
como sobre cualquier otra sentencia definitiva o interlocutoria. 88
En este punto debemos distinguir tres situaciones: la capacidad para ser parte en juicio,
la capacidad para comparecer en juicio, que se denomina capacidad procesal, y la capacidad para
pedir en juicio, conocida también con el nombre de ius postulandi o capacidad de postulación.
Para ser parte como titular de una relación jurídica procesal basta tener la capacidad de
goce que reglamentan las leyes civiles.
Por capacidad de goce se entiende la aptitud legal para adquirir derechos. Constituye
esta capacidad de goce un atributo de la personalidad, por lo que ninguna persona carece de ella,
incluso la tiene aquel que está por nacer.
En el CPC no hay regla alguna que señale la capacidad para estar en juicio, para ser parte,
de allí que se aplican las normas que sobre capacidad se contienen en el CC, en el C de Comercio,
y en general en todas las leyes sustantivas materiales.
Por ende pueden ser parte en juicio todas las personas tanto naturales como jurídicas. Al
decir todas se comprende no sólo a las que son plenamente capaces, sino que también quedan
incluidas las que son absolutamente y relativamente incapaces.
Para ser parte basta ser titular de una pretensión fundada o infundada, aún cuando ese
titular no pueda ejercer directamente la acción correspondiente.
Para hacer valer la acción se requiere de una capacidad superior, se requiere otro grado de
capacidad que se llama capacidad procesal o legitimatio ad procesum.
Esta capacidad procesal es la aptitud legal que se requiere para comparecer ante los
tribunales de justicia, o para actuar en juicio por sí mismo.
Poseen esta capacidad para comparecer en juicio todas aquellas personas que según la ley
sustantiva son capaces de ejercitar derechos por sí mismo sin el ministerio o autorización de
otras, es decir, aquellas personas que tienen capacidad de ejercicio. De allí que no van a tener
capacidad procesal las personas mencionadas en el artículo 1447 del CC.
Luego, son sinónimos la capacidad procesal y la capacidad de ejercicio que regulan esas
leyes sustantivas.
Esta capacidad procesal faculta sólo a los capaces de ejercicio para comparecer ante los
tribunales solicitando por sí o en representación de otro la declaración o actuación de un
derecho. En consecuencia, la persona que carece de capacidad procesal debe suplir su
incapacidad de acuerdo a las normas materiales que están contenidas en el CC, C de Comercio, o
en la ley respectiva. Lo que implica que ellas deberán comparecer ante los tribunales por
intermedio de sus representantes o autorizados por ellos en el caso de los relativamente
incapaces, o a través de sus representantes legales en el caso de los absolutamente incapaces.
Cuando estos incapaces actúan por intermedio de sus representantes se dice que están
representados, y esa representación recibe el nombre de representación judicial, la que se va a
regir por las normas del CC.
Si una persona que no tiene esta capacidad procesal inicia un litigio asumiendo el rol de
demandante, el demandado puede oponer la excepción de carácter dilatoria consagrada en el
artículo 303 Nº 2 del CPC. En cambio, si es el demandando el que carece de la capacidad procesal
y no obstante ello se le notifica la demanda y se sigue el juicio con todos sus trámites, la
sentencia que llegue a dictarse en él podrá ser impugnada a través de un recurso de casación en
la forma por falta de emplazamiento legal 89; podrá también ese demandado oponer una excepción
dilatoria correspondiente; 90 promover un incidente de nulidad de todo lo obrado; 91 también puede
el juez corregir de oficio estos vicios haciendo uso de la facultad concedida por el artículo 84 del
CPC.
89
Artículo 768 N° 9 en relación con el artículo 795 N° 1 del CPC.
90
Artículo 303 N° 6 del CPC.
91
Artículo 83 del CPC.
82
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 83
Esta capacidad especial está reglamentada sólo en las leyes procesales y se otorga
únicamente a determinadas personas o profesiones, que deben tener ciertos conocimientos
jurídicos mínimos.
Las partes que carecen de ius postulandi necesitan buscar la intervención de ciertas
personas para actuar en el proceso so pena que si así no lo hacen, se declaren inadmisibles o
improcedentes sus peticiones. Luego, suplen su incapacidad técnica con esta representación
típica, especial, llamada representación procesal regulada en las leyes procesales.
Esta capacidad especial es una institución jurídica por la cual una persona mediante
mandato o poder de otro, está facultado para ejercitar en nombre e interés de ésta ante la
autoridad judicial y frente a terceros, los actos necesarios a la constitución y desarrollo de la
relación procesal.
83
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 84
12.1.- Concepto.
Así, se dice que comparecen ante los tribunales no sólo las partes directas, sino también
las partes indirectas o terceros; comparecen, además, ante los tribunales los interesados en los
asuntos voluntarios; y comparecen, por último, los peritos y los testigos.
Hay dos formas clásicas de comparecencia ante los tribunales: por sí o por mandatario o
apoderado.
84
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 85
Según este artículo 4° del CPC. "toda persona que deba comparecer en juicio a su propio
nombre o como representante legal de otra, deberá hacerlo en la forma que determine la ley". Y es
la ley 18.120 la que determina esta forma al señalar que si no se tiene capacidad de pedir en
juicio se debe actuar ante los tribunales por medio de un procurador, esto es, representado por
un mandatario judicial que reúna los requisitos que exija la ley. Excepcionalmente nuestro
legislador permite la comparecencia personal.
Se entiende por tal, aquel que no está suspendido del ejercicio profesional, que no ha sido
objeto de esta medida disciplinaria. Además, debe estar al día en el pago de la patente profesional.
Esta última es una obligación contenida en la ley de municipalidades.
También tienen ius postulandi los estudiantes actualmente inscritos en tercer, cuarto o
quinto año de las escuelas de derecho de las facultades de ciencias jurídicas y sociales de alguna
de las universidades autorizadas.
Los egresados de estas mismas facultades hasta tres años después de haber rendido los
exámenes correspondientes, gozan igualmente del ius postulandi.
En estos dos últimos casos la calidad habilitante de estudiante con matrícula vigente o la
fecha del egreso será certificada por la autoridad universitaria competente, a petición verbal del
interesado.
Se trata de una corporación de derecho público encargada de velar que las personas que
gozan de privilegio de pobreza sean representadas ante los tribunales de justicia y cuenten con
defensa jurídica. Tal finalidad se logra a través de la práctica profesional de los egresados de
derecho como requisito para optar al título de abogado.
Debemos advertir que la capacidad para pedir por otro en juicio sólo dirá relación con los
asuntos patrocinados por la Corporación. No interesa respecto de estos habilitados la fecha de su
egreso.
* Cuando la ley exige la intervención personal de la parte. Ello sucede por ejemplo cuando
se solicita la confesión, o la intervención personal de la parte en la conciliación. 92
* Cuando el juez autorice a la parte para que comparezca y actúe personalmente atendida
la naturaleza y cuantía del litigio, o las circunstancias que se hicieren valer. Ello sin perjuicio de
exigir la intervención de abogado si la corrección del procedimiento así lo aconsejare. 95
92
Art. 264 del CPC.
93
Art. 2° inciso 9° de la Ley N° 18.120.
94
Art. 2° inciso 10 de la Ley N° 18.120.
95
Art. 2° inciso 3° de la Ley N° 18.120.
86
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 87
asistencia jurídica o judicial gratuita, las personas notoriamente menesterosas, a juicio del
tribunal, serán representadas gratuitamente por el abogado de turno. 96
Las disposiciones del artículo 2° de la Ley N° 18.120 se refieren al ius postulandi ante los
tribunales de primera instancia sean ellos ordinarios, arbitrales o especiales, así lo dice el artículo
1º parte del mismo texto legal, pero no rigen tratándose de la comparecencia ante las Cortes de
Apelaciones y la Corte Suprema.97
Ante las Cortes de Apelaciones, la Corte Marcial y la Corte Naval se puede comparecer y
litigar: personalmente, representado por un abogado o representado por un procurador del
número.
Se supone que esta tramitación es más simple, por eso se da lugar a la comparecencia
personal, pero los alegatos deben hacerse a través de abogado. Si el litigante está rebelde, no
podrá comparecer personalmente.
Si este litigante ha sido declarado rebelde en la segunda instancia, sólo puede comparecer
y litigar en ella a través de un abogado habilitado para el ejercicio de la profesión o por medio de
un procurador del número. La ley en este caso le priva de la comparecencia personal.
En cuanto a la Corte Suprema, ante ella sólo puede comparecerse a través de un abogado
habilitado para el ejercicio de la profesión o por medio de procurador del número.
El artículo 1° inciso 1º ley 18.120 establece que "la primera presentación de cada parte o
interesado en asuntos contenciosos o no contenciosos ante cualquier tribunal de la república,
sea ordinario, arbitral o especial, deberá ser patrocinada por un abogado habilitado para el
ejercicio de la profesión".
Las personas con ius postulandi pueden representar a las personas en juicio, pero sólo una de
ellas, el abogado habilitado para el ejercicio de la profesión, puede asumir el patrocinio de estas
gestiones ante cualquier Tribunal de la República.
96
Art. 2° inciso final de la Ley N° 18.120.
97
Art. 398 del COT.
87
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 88
12.4.- El patrocinio.
12.4.1.- Concepto.
El patrocinio es el contrato celebrado entre el cliente y el abogado, por medio del cual
aquel encomienda a éste la defensa de sus derechos en un juicio o asunto.
En nuestro país el artículo 528 del COT señala que el patrocinio es un mandato sujeto a
las reglas que el CC establece para dicho tipo de contratos, salvo lo dispuesto en el artículo 529
del mismo cuerpo legal, en cuanto establece que el mandato del abogado no termina con la
muerte del mandante.
98
Art. 528 del COT.
88
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 89
La ley procesal no reglamenta la forma de constituir el patrocinio, sino que se remite a las
reglas que al respecto hay en el derecho civil para el mandato. Únicamente para los efectos de
constancia en autos y para el ejercicio de los derechos procesales en relación a esta institución,
se exige la obligación de consignar la firma del abogado patrocinante; sin embargo, tal exigencia,
no constituye el contrato de patrocinio, ni siquiera constituye su aceptación, es un simple acto
procesal que da a entender que el abogado ha celebrado el contrato de patrocinio con su cliente,
que lo ha aceptado y que asume desde esa constancia la defensa de los derechos en juicio.
En este caso es el poderdante quien pone término al patrocinio. La revocación puede ser
expresa o tácita.
12.5.1.- Concepto.
El mandato judicial está regido por los artículos 6° y 7° del CPC, 395 del COT y por
algunas disposiciones del CC.
En general podemos decir que el mandato es un contrato en que una persona confía la
gestión de uno o más negocios a otra, que se hace cargo de ellos por cuenta y riesgo de la
primera.
90
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 91
El artículo 395 del COT define desde un punto de vista procesal este mandato judicial
expresando que es el acto por el cual una parte encomienda a un procurador la representación de
sus derechos en juicio. Luego, el mandato judicial es un mandato especial, pues se refiere a
negocios judiciales.
El mandato judicial se puede constituir a través de alguna de las siguientes formas: 102
* Por medio de un acta extendida ante un juez de letras o ante un juez árbitro, suscrita
por todos los otorgantes, y
* A través de una declaración escrita del mandante, autorizada por el secretario del
tribunal que esté conociendo de la causa.
* Fuera del CPC existe la forma señalada en el artículo 29 inciso 2º de la ley 18.092, del 17
de enero de 1982, que expresa que el endosatario en comisión de cobranza puede cobrar y
percibir incluso judicialmente, y tiene todas las atribuciones propias del mandatario
judicial comprendiéndose en estas aquellas que la ley señala como facultades especiales o
extraordinarias.
b.- En cuanto a la libertad de las partes para elegir la persona del mandatario, en el
mandato civil las partes tiene plena libertad para elegir el mandatario; en cambio, en el mandato
100
Art. 2130 del CC.
101
Art. 2123 del CC.
102
Art. 6° del CPC.
103
La Ley N° 19.477, en su artículo 86 privó de competencia a los Oficiales de Registro Civil para el otorgamiento de
poderes judiciales en cualquier Comuna.
91
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 92
judicial las partes no tienen esta libertad en forma tan absoluta. No la tienen porque esa
designación debe necesariamente recaer en alguna de aquellas personas mencionadas en el
artículo 2° de la ley 18.120, esto es, en personas que posean el ius postulandi.
De acuerdo a los artículos 2131 y 2132 del CC el mandante tiene plena libertad para
conferir las facultades que estime convenientes al mandatario. Sin embargo, para los efectos del
mandato judicial hay que distinguir dos clases de facultades: a) aquellas que se entienden
concedidas sin expresa mención, que son inherentes al mandato judicial, llamadas facultades
ordinarias; y b) aquellas que para que puedan ser ejercidas por el mandatario es preciso que se le
confieran expresamente, y que se llaman facultades extraordinarias o especiales.
Son aquellas que la ley confiere al procurador para desenvolver de manera continua y
normal la relación procesal sin que sea posible al poderdante regularlas a su voluntad. Faculta al
mandatario para tomar parte en el asunto del mismo modo que podría hacerlo el poderdante, en
todos los trámites e incidentes del juicio y en todas las cuestiones que por vía de reconvención se
promuevan, hasta la ejecución completa de la sentencia definitiva. 104
104
Art. 7° inciso 1° del CPC.
92
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 93
Son legales, porque más que la voluntad del poderdante es la disposición de la ley la
que las genera y mantiene en el curso del negocio judicial.
Son esenciales, porque existen aún contra la voluntad de los interesados, no se puede
establecer en el poder nada que tienda a su transformación o menoscabo.
Son generales en lo que se refiere a los actos que supone para el representante, esos
actos son ilimitados, no taxativos, son tantos cuantos requieran las formalidades del
negocio que se encomienda al mandatario, sus únicos límites son las normas del
respectivo procedimiento.
Las facultades ordinarias, salvo la delegación, no pueden limitarse y las cláusulas en que
se nieguen o en que se limiten son nulas.
Las facultades ordinarias del mandato judicial pueden delegarse, y esa delegación obliga
al mandante a menos que éste haya negado tal posibilidad. Además, hay que tener presente que
el delegado no puede, a su vez, delegar el mandato, no hay delegado de delegado. Si así se hiciere
cabría sostener que el segundo delegado carece de representación.
Son aquellas que requieren de una mención expresa, pues dicen relación con actos
procesales de carácter dispositivo.
* Son dispositivas, pues ellas en mayor o menor grado suponen el ejercicio de actos de
esta índole, con este tipo de facultades el representante puede comprometer esencialmente los
intereses de su representado.
93
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 94
Se discute qué significa la locución “sin mención expresa” que usa el legislador. Será acaso
necesario que el poderdante las enuncie una a una para entenderlas otorgadas, o por el contrario
es suficiente una referencia de orden general a ellas.
Tanto la doctrina como la jurisprudencia han entendido que se cumple este requisito de
hacer mención expresa de las facultades especiales cuando se utiliza por el poderdante la
expresión genérica. Como por ejemplo si el mandante señalara que otorga todas las facultades a
que se refiere el artículo 7° inciso 2º del CPC.
Cuáles son:
A través de ella el mandatario podrá reconocer llanamente las peticiones del demandante,
ya sea diciéndolo expresamente o al no contradecir en materia sustancial y pertinente los hechos
sobre que versa el juicio. 106
El efecto que produce esta aceptación es obviar la fase probatoria yendo directamente a la
etapa de decisión.
105
Art. 148 del CPC.
106
Art. 313 del CPC.
94
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 95
Esta facultad no impide que en un litigio pueda absolver posiciones el mandatario, aún
cuando carezca de esta facultad especial, sobre hechos personales. Ello porque esta facultad
extraordinaria se refiere a confesar sobre hechos personales del mandante y no del mandatario. 107
b.5.- Transigir.
Para que estemos frente a una transacción debe existir una relación jurídica incierta entre
los involucrados, quienes desean precaverla o ponerle término, reemplazándola por otra estable y
cierta. Para ello se requiere que las partes realicen concesiones recíprocas.
b.6.- Comprometer.
Requiere también mención expresa la facultad de comprometer, vale decir, la facultad para
someter la decisión de un negocio a la competencia de un juez árbitro.
El mandato judicial en principio termina por las mismas causales que el mandato civil, las
que se señalan en el artículo 2163 del CC.
Esta enumeración de las causales que motivan la expiración del mandato civil no son
totalmente aplicables al mandato procesal. Hay ciertas modificaciones:
* Las causales de expiración del mandato judicial no operan de pleno derecho, el mandato
y por ende el mandatario mantienen esa calidad en el juicio, aun cuando con el mérito de
108
Arts. 396 y 529 del COT.
96
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 97
* Si la expiración del mandato se debe a la renuncia del mandatario, este está obligado a
ponerla en conocimiento del mandante junto con el estado del juicio. Se entiende vigente
el mandato hasta que transcurre el término de emplazamiento contado desde la
notificación de la renuncia al mandante. De ahí que deba dejarse constancia en el proceso
de la renuncia, de la notificación al mandante de la misma y del estado del juicio.
El objeto del patrocinio es la defensa de los derechos de una parte en juicio. El mandato
judicial tiene en cambio por objeto la representación de intereses ante la justicia, estándole a su
titular prohibida la defensa en juicio.
El sujeto activo del patrocinio únicamente puede tener la calidad de abogado. En tanto
que el sujeto activo del mandato judicial puede tener cualquiera de las calidades que se
mencionan en el artículo 2° de la ley 18.120.
El patrocinio se constituye conforme a las normas del mandato civil y tiene naturaleza
consensual. El poder o mandato judicial se constituye principalmente en alguna de las formas
que indica el artículo 6° del CPC, y también de aquellas otras maneras que indican otras
disposiciones referidas al nombramiento de procurador común o endosatario en comisión de
cobranza. Además es esencialmente solemne pues debe constar por escrito.
Por las finalidades de uno y otro los rigen diferentes preceptos legales. La ley 18.120 rige
para el patrocinio; y el CC, el COT y el CPC para el mandato, por regla general.
En el mandato civil y de acuerdo al artículo 2126 del CC puede haber uno o más
mandantes, y uno o más mandatarios. De allí que en el mandato civil se acepte el mandato
común, que existe cuando el encargo se hace conjuntamente a varias personas que lo aceptan.
La jurisprudencia sí permite que las partes en un juicio puedan ser defendidas por más de
un abogado patrocinante, considerando que esta pluralidad de patrocinantes no trae consigo los
inconvenientes de los mandatarios comunes, y no se opone a la economía procesal. El
patrocinante sólo asume la defensa, nada más.
En este caso ese gestor debe ofrecer una fianza o garantía llamada fianza de rato o de
ratificación porque va a garantizar que el interesado a cuyo nombre se comparece va a ratificar lo
que haga este agente oficioso o gestor.
El tribunal debe calificar y apreciar las circunstancias del caso como también la garantía
que ofrece el gestor. Si el tribunal acepta esa garantía, considerando fundadas las circunstancias
que sirven de base a esta presentación debe fijar un plazo dentro del cual el ausente debe
proceder a ratificar todo lo obrado a su nombre.
Este agente oficioso debe ser persona capaz de comparecer ante el respectivo tribunal de
acuerdo con la ley 18.120, en el evento de carecer el agente oficioso de ius postulandi, deberá
hacerse representar en la misma forma que esa ley establece.
Toda persona jurídica requiere de un representante legal, pues se trata de un ente ficticio.
Ahora, para determinar los diversos representantes legales de estos seres abstractos hay que
analizar las leyes sustantivas que las reglamentan.
110
Art. 6° del CPC.
98
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 99
Estos representantes tienen las facultades generales del mandato judicial que se
contemplan en el artículo 7° inciso 1º del CPC, no obstante cualquier limitación que se establezca
en los estatutos o actas constitutivas de la sociedad o corporación.
Estos representantes por lo demás que tienen la capacidad procesal, deberán obrar en
juicio en los términos que establece la ley 18.120 si no poseen el ius postulandi.
Esta materia se regula en el artículo 11 del CPC. Ausente para los fines procesales es la
persona que ha abandonado el territorio de la República.
Para precisar los efectos de la ausencia en juicio es menester distinguir las siguientes
situaciones:
Cuando hay motivo para temer que el demandado se ausente del país en breve
tiempo. En este evento puede exigírsele, en el carácter de medida prejudicial, que constituya en
el lugar donde va a entablarse el juicio un apoderado que lo represente y que responda por las
costas y multas en que eventualmente pueda ser condenado, todo ello bajo el apercibimiento si
no lo hace de nombrársele un curador de bienes. 111
Si la persona se ausentó del país, ya no estamos frente a una posibilidad, sino que ante
un hecho cierto y concreto. En este caso hay que subdistinguir dos situaciones:
a.- Si dejó constituido mandatario en forma voluntaria, nuevamente hay que hacer un
distingo:
a.1) Si el mandatario está facultado para contestar demandas, en cuyo caso se notifica a
ese mandatario y se sigue el juicio con él.112
111
Art. 285 del CPC.
112
Art. 11 del CPC.
99
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 100
Todo lo que se obre con posterioridad al fallecimiento de la parte que litiga personalmente
es nulo.
* Debe pedirse que se notifique a los herederos de la parte fallecida la existencia y estado
del juicio. Estos deben comparecer a hacer uso de su derecho en un plazo igual al de
emplazamiento para contestar demandas que conceden los artículos 258 y 259 del CPC.
b.- Por término de la representación legal de una persona. 114 El representante legal de
otro deja de serlo tan pronto como suceden aquellos hechos que en concepto de la ley sustantiva
ponen término a la representación. Caso típico es el del padre cuando el hijo llega a la mayoría de
edad o se emancipa.
113
Art. 5° del CPC.
114
Art. 9° del CPC.
100
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 101
Con todo, y mirado desde el punto de vista del derecho procesal, esa situación de la ley
sustantiva no es suficiente, se precisa de algo más que el simple cumplimiento de esos hechos
para hacer cesar la representación legal. En efecto, se requiere:
Con esta exigencia extra que coloca la ley procesal se quiere impedir que el representado
quede en la indefensión después de haber cesado la representación. En consecuencia, la
representación no cesa de inmediato sino que va a continuar hasta que en el proceso conste una
de las dos circunstancias que siguen:
El representante está obligado a gestionar para que se practique esa notificación dentro
del plazo que el tribunal designe, bajo sanción de pagar una multa y de abonar los perjuicios que
resulten.
Cabe advertir que en el artículo 9° del CPC no se comprende la situación del fallecimiento
del representante legal, ni hay tampoco disposición alguna que lo contemple. Por ello algunos
piensan que podría aplicarse al artículo 5 del CPC si el representante legal litigaba
personalmente, puesto que si ese representante legal litigaba a través de un procurador, su
muerte no pone fin al mandato judicial y no hay interrupción de la instancia en consecuencia.
El representante legal para poder litigar debe exhibir el título que acredite su
representación, emanando sus facultades de la naturaleza de su cargo. De manera tal que no
podría tener sino aquellas facultades que le atribuye la ley sustantiva.
13.1.- Concepto.
101
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 102
La contienda judicial se compone de las pretensiones que hace valer el actor y de las
excepciones que opone el demandado, desarrollándose a través de las actuaciones procesales de
las partes, del tribunal y de terceros.
Esas normas indican la forma y oportunidad en que tales actos o diligencias deben
realizarse, con el objeto de que los litigantes previamente y en igualdad de condiciones conozcan
el camino a seguir en este anhelo de obtener justicia.
Para explicar el procedimiento se suele recurrir a una metáfora según la cual existe un
eslabón y una cadena. Cada uno de los eslabones, aisladamente considerados, representa una
actuación procesal; y los diferentes eslabones unidos entre si, que integran la cadena,
representan el procedimiento.
13.2.- Clasificación.
a) Las actuaciones provenientes de las partes, como son por ejemplo el escrito de
demanda, y en general todos los escritos que las partes presentan,
b) Las actuaciones provenientes del órgano jurisdiccional, que son en general las
resoluciones que emanan del tribunal, siendo la principal la sentencia definitiva, y
102
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 103
La regla general dispone que las actuaciones judiciales necesarias para la formación del
proceso se practicarán por el tribunal que conozca de la causa.115 No obstante esta regla tiene
excepciones:
a.- Cuando la ley encomienda estas actuaciones a otro funcionario. Por ejemplo en materia
de notificaciones la ley encarga ejecutarlas a los receptores o bien a los secretarios del tribunal.
b.- Cuando la ley permite delegar en otros funcionarios. Así sucede, por ejemplo, en la
tasación de costas procesales que se delega en el secretario del tribunal. 116
Son días hábiles los no feriados y son horas hábiles las que median entre las ocho y las
veinte horas.118
Acerca de los días feriados, en nuestro país existe la ley 2.977, de 1 de febrero de 1915,
que se encarga de señalarlos. A los indicados por esta ley hay que añadir todas aquellas fechas a
115
Art. 70 del CPC.
116
Art. 140 inciso 2° del CPC.
117
Art. 71 del CPC.
118
Art. 59 del CPC.
103
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 104
las que leyes posteriores han dado el carácter de feriados, por ejemplo el 1 de mayo, consagrado
como feriado por el Código del Trabajo.
Tampoco es hábil el llamado feriado judicial que va desde el 1 de febrero al primer día
hábil de marzo.119
La regla general es que las actuaciones judiciales realizadas fuera de estos días y horas
hábiles son nulas.
No obstante lo señalado precedentemente, el artículo 60 inciso 1º del CPC permite que los
tribunales, a solicitud de parte, puedan habilitar días y horas inhábiles si hay causas urgentes
que lo exijan.
También debemos tener en cuenta que para practicar notificaciones en los juicios de
mínima cuantía son horas hábiles las comprendidas entre las seis y las veinte horas de todos los
días del año.120
En los procesos criminales no hay día ni horas inhábiles, ni se suspenden los plazos por
la interposición de días feriados. 122
De toda actuación debe dejarse testimonio escrito en el proceso, con expresión del lugar,
día, mes y año en que se verifique, de las formalidades con que se halla procedido y las demás
indicaciones que la ley o el tribunal dispongan. Después de haberse realizado esta actuación y
previa lectura firman las personas que hayan intervenido en ella, si alguna no sabe o no quiere
firmar se deja constancia de esta situación. 123
119
Art. 313 del COT.
120
Art. 708 del CPC.
121
Art. 41 del CPC.
122
Art. 14 del CPP.
123
Art. 61, incisos 1° y 2°, del CPC.
104
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 105
Siempre que en una actuación haya de tomarse juramento a alguno de los concurrentes,
el funcionario que va a autorizar esa actuación debe interrogar al afectado al tenor de la siguiente
fórmula: "juráis por Dios decir verdad acerca de lo que se os va a preguntar", o bien “juráis por
Dios desempeñar fielmente el cargo que se os confía”. El interrogado deberá responder “Sí juro”.
Ese intérprete debe reunir las condiciones necesarias para ser perito y tiene el carácter de
ministro de fe. Antes de llevar a cabo la diligencia debe prestar juramento para el fiel desempeño
de su cargo.
124
Arts. 61 inciso 3° del CPC; 380 N° 2 y 390 inciso 2° del COT.
125
Art. 62 del CPC.
105
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 106
Los exhortos, precisamente, son comunicaciones que un tribunal dirige a otro tribunal de
un territorio jurisdiccional distinto, donde se encomienda la realización de determinadas
actuaciones judiciales. 126
El tribunal exhortado una vez que recibe la comunicación está obligado a practicar o dar
la orden para que se practique en su territorio la actuación encomendada. En consecuencia, debe
ordenar su cumplimiento en la forma que se ordena en el exhorto, no pudiendo ejecutar otras
actuaciones sino aquellas necesarias para darle curso y habilitar al juez de la causa para que
resuelva el asunto. 129
Los exhortos nacionales se remiten de un tribunal a otro a través de los correos del
Estado, pudiendo en casos especiales calificados por el tribunal entregarse a la parte que los
solicita para gestionar su cumplimiento. 130 Una vez tramitados quedan en poder del tribunal
exhortado, quien los devuelve a través de correos del Estado.
Si hay que practicar actuaciones judiciales en el extranjero, hay que dirigir esta
comunicación al funcionario que debe intervenir en ella por conducto de la Corte Suprema, la
cual enviará al Ministerio de Relaciones Exteriores el exhorto, el que a su vez le va a dar curso en
la forma que determinen los tratados vigentes, o en su defecto por las normas generales
adoptadas por el Gobierno. En esta comunicación se señalará el nombre de la persona que va a
126
Art. 71 inciso 1° del CPC.
127
Art. 72 del CPC.
128
Art. 73 del CPC.
129
Art. 71 inciso 3° del CPC.
130
Art. 77 del CPC.
106
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 107
estar encargada de practicar esta diligencia, o puede hacerlo quien lo presente o requiera. A
través de esta misma vía o mecanismo se reciben los exhortos de los tribunales extranjeros que
deben diligenciarse en chile.131
Las actuaciones judiciales pueden ser decretadas, ordenadas o autorizadas bajo tres
formas diferentes: a) con conocimiento de la parte contraria; b) con citación de la parte contraria,
y c) con audiencia de la parte contraria.
Tiene importancia establecer esta manera de decretar las actuaciones judiciales para
determinar el momento en que pueden ser cumplidas.
Significa que la actuación decretada se va a cumplir tan pronto como la resolución que el
tribunal dictó se notifique a la parte contraria. 132
Esta es la situación normal dentro del campo procesal, la resolución debe notificarse a la
parte contraria, una vez notificada legalmente se procede a cumplir la actuación sin más trámite.
Esto es, que la actuación decretada en la resolución no puede llevarse a efecto sino
pasados tres días después de la notificación de la parte contraria, la cual tiene el derecho de
oponerse o deducir observaciones dentro de ese plazo, suspendiéndose en tal caso la diligencia
hasta que se resuelva el incidente.
a.- Que no haya oposición de la contraparte, en cuyo caso transcurrido el plazo se debe
cumplir la diligencia o actuación decretada.
b.- Que la contraparte se oponga dentro de plazo. En esta hipótesis se genera un incidente
que es necesario tramitar previamente y sólo una vez que el tribunal resuelva el incidente, y en la
131
Art. 76 del CPC.
132
Art. 69 inciso 2° del CPC.
133
Art. 69 inciso 1°del CPC. Ver 233 y 336 del CPC.
107
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 108
medida que el fallo sea favorable, se cumple aquella diligencia. Si es desfavorable la actuación no
podrá practicarse.
Significa que la actuación no puede decretarse sin que se oiga previamente a la parte
contraria. Ello se logra dándole traslado de la petición respectiva, generando de este modo un
incidente.
El incidente debe tramitarse en forma previa y una vez concluida su tramitación habrá que
distinguir el sentido de la decisión:
Así ocurrirá, por ejemplo, en la hipótesis de aumento extraordinario para rendir prueba
fuera del país.135
13.5.4.- Diferencias entre las diligencias con citación y las con audiencia.
Cuando el tribunal decreta una actuación con citación puede o no generarse un incidente.
Se generará cuando el contendor en el término de tres días formule una objeción. Si ésta no
existe no hay incidente y la diligencia se llevará a efecto extinguido ese término fatal de tres días.
Cuando es una actividad con audiencia siempre se va a generar un incidente, y sólo una vez que
él sea resuelto y siendo el fallo favorable al peticionario, podrá llevarse a efecto esa diligencia o
actuación que se pidió.
Por ello cuando se procede con audiencia la providencia del tribunal confiere simplemente
traslado, no hay un pronunciamiento inmediato acerca de su procedencia y cumplimiento.
14.1.- Concepto.
134
Art. 82 del CPC.
135
Art. 336 inciso 1° del CPC.
108
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 109
La doctrina define al plazo como el hecho futuro y cierto del cual depende el ejercicio o la
extinción de un derecho.
Por su parte don Luis Claro Solar sostiene que el plazo es el tiempo concedido o exigido
por la ley, por el juez o por las partes para la ejecución de un acto cualquiera, o dentro del cual se
prohíbe hacer una cosa.
a.1.- Plazo legal, esto es, el que fija o señala la ley. Constituyen la regla general.
a.2. - Plazo judicial, es el señalado por el juez cuando la ley lo faculta para ello. Así ocurre,
por ejemplo en los artículos 9, 37 inciso 2º y 340 inciso 2º del CPC.
a.3.- Plazo convencional, es el que emana del acuerdo de voluntad de las partes o
contratantes. Está permitida esta situación en los artículos 64 inciso 2° y 328 inciso 2º del CPC.
b.1. Plazo individual. Es aquel que comienza a correr para cada parte desde el día de su
notificación. Ejemplo: el término para apelar del artículo 189 del CPC.
b.2. Plazo común. Es aquel que corre conjuntamente para todas las partes desde el
momento de la última notificación. Ejemplos de él son las situaciones del artículo 260 del CPC y
el término probatorio del artículo 327 del mismo cuerpo legal.
Lo normal es que los términos sean individuales, la excepción es que sean comunes.
Para que un plazo tenga esta última calidad es menester que la ley lo diga expresamente.
136
Art. 65 del CPC.
109
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 110
c.1. Plazo fatal. Es aquel que transcurrido el tiempo que la ley señala extingue el derecho
que debió ejercitarse dentro de él, por el sólo ministerio de la ley. Lo importante de este plazo no
es que expire por el sólo ministerio de la ley, sino que extingue el derecho que debió ejercerse
dentro del plazo por el sólo ministerio de la ley.
c.2. Plazo no fatal. Es aquel que no extingue el ejercicio del derecho por el sólo transcurso
del tiempo que la ley señala. Es menester que el tribunal a petición de parte interesada declare
que ha transcurrido el término, y en consecuencia de por cumplido o evacuado el trámite de que
se trata.
El término no fatal sólo va a expirar, y extinguir por ende el derecho, por la declaración de
rebeldía que el tribunal haga respecto de la parte que no aprovecho el término.
La regla general dentro del CPC es que los plazos sean fatales, salvo aquellos que están
establecidos para la realización de actuaciones propias del tribunal. 138 En consecuencia, las
hipótesis de plazos no fatales quedan reducidas a los establecidos por el tribunal.
Hay que tener presente que el juez al fijar un plazo judicial no le puede dar el carácter de
fatal, la fatalidad de un plazo sólo puede emanar de la ley y no de la resolución de un juez.
Todos los plazos han de ser completos y correrán hasta la medianoche del último día del
plazo. 142
137
Arts. 49 del CC y 64 del CPC.
138
Art. 64 inciso 1° del CPC.
139
Arts. 48 a 50 del CC y 66 del CPC.
140
Art. 152 del CPC.
141
Art. 442 del CPC.
142
Art. 48 inciso 1° del CC.
110
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 111
Los términos de días que establece el CPC se suspenden durante los feriados, salvo que el
tribunal por motivos justificados disponga expresamente lo contrario. 143 En lo que respecta a los
plazos de meses o años, el primer y último día del plazo deberán tener un mismo número en los
respectivos meses.144
e.1. Plazo prorrogable. Es aquel que puede extenderse más allá del número de unidades de
tiempo que la ley señala.
Admiten prórroga por regla general, los plazos judiciales. Pero para que pueda tener lugar
la prórroga de un plazo judicial es necesario que se cumplan las dos exigencias: debe solicitarse
antes de que expire y alegarse justa causa
En cambio, por regla general los plazos legales no pueden ser prorrogados por el tribunal.
Excepcionalmente este tipo de plazo puede prorrogarse cuando la ley lo faculta expresa y
determinadamente para ello, así acontece por ejemplo con el término probatorio según el artículo
340 del CPC.
f.- Desde el punto de vista civil del nacimiento o extinción del derecho, se distingue entre:
g.1. Plazo determinado. Es aquel en que se sabe cuando se va a verificar el hecho futuro y
cierto.
g.2. Plazo indeterminado. Es aquel en que se sabe que va a suceder el hecho, pero se
ignora cuando. Ejemplo típico es la muerte de una persona.
143
Art. 66 inciso 1° del CPC.
144
Art. 48 incisos 2° y 3° del CC.
145
Arts. 67 y 68 del CPC.
111
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 112
14.3.- La rebeldía.
14.3.1.- Concepto.
Se entiende en forma genérica por rebeldía la declaración de la pérdida del ejercicio del
derecho de que se trate en el desarrollo del proceso, a fin de poder impulsar el mismo hacia la
sentencia definitiva.
El término judicial expira sólo por la declaración de rebeldía que el tribunal haga respecto
de la parte que no aprovecho el plazo, de tal manera que mientras el tribunal no declare esa
rebeldía no va a expirar el plazo no fatal, y el litigante podrá evacuar el trámite respectivo. 146
(art.78 CPC.).
14.3.2.- Efectos.
En primera instancia la rebeldía de un trámite sólo permite tener por cumplido ese
trámite aun cuando en realidad no se hizo – tiene efectos particulares- y avanzar de este modo en
el juicio. Sin embargo, persiste la obligación de notificar a la parte rebelde, en lo sucesivo, de
todas las resoluciones en forma legal.
Hoy en día esta rebeldía ha perdido en gran medida su trascendencia dado el carácter de
fatales de los plazos del CPC. Queda reservada principalmente para los plazos judiciales.
146
Art. 78 CPC.
147
Art. 202 CPC.
148
Arts. 202 CPC y 398 del COT.
112
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 113
15.1.- Concepto.
15.2.- Clasificaciones.
- Son distintos los requisitos de forma y fondo que se exigen en las diversas resoluciones.
- Son diferentes los recursos procesales que pueden intentarse en contra de cada una de
esas resoluciones.
- Son también diferentes los efectos jurídicos que se siguen, que producen cada una de
ellas. En este aspecto básicamente sirve para determinar si produce o no cosa juzgada.
- Sirve también para saber como se tramitan ciertos recursos en la segunda instancia; y
especialmente si respecto de ellas procede o no el recurso de apelación, y la forma de verse este
recurso en el tribunal de alzada.
Atendiendo a la naturaleza del tribunal que las dicta, podemos dividirlas en: a)
Resoluciones emanadas de los tribunales ordinarios; b) Resoluciones emanadas de los tribunales
especiales; y c) Resoluciones emanadas de los tribunales arbitrales.
149
Art. 158 CPC.
113
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 114
Se entiende por decreto, providencia o proveído la resolución judicial que sin fallar sobre
incidentes o sobre trámites que sirven de base para el pronunciamiento de una sentencia, sólo
tiene por objeto arreglar o determinar la substanciación del proceso.
Por su parte, son providencias de mera substanciación las que tienen por objeto dar curso
progresivo a los autos sin decidir ni prejuzgar ninguna cuestión debatida entre partes.
15.3.2.- Autos.
El artículo 158 inciso 4° del CPC indica que es el que recae en un incidente del juicio no
comprendido en el inciso anterior.
Los autos, por tanto, son aquellas resoluciones judiciales que fallan un incidente sin
establecer derechos permanentes en favor de las partes o sin resolver sobre un trámite que deba
servir de base en el pronunciamiento de una sentencia definitiva o interlocutoria.
c) Aquella que se pronuncia sobre la concesión del privilegio de pobreza en forma judicial.
150
Arts. 158 inciso 5° CPC y 70 inciso 3° COT.
114
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 115
Son aquellas resoluciones judiciales que fallan un incidente del juicio, estableciendo
derechos permanentes en favor de las partes, o que resuelven sobre algún trámite que debe servir
de base en el pronunciamiento de una sentencia definitiva o interlocutoria.
En consecuencia las sentencias interlocutorias pueden ser de dos tipos: a) Aquellas que
fallan un incidente del juicio estableciendo derechos permanentes en favor de las partes (de
primer grado); y b) Aquellas que resuelven sobre un trámite que debe servir de base para el
pronunciamiento de una sentencia definitiva o interlocutoria (de segundo grado).
Como ejemplos de aquellas sentencias interlocutorias que resuelven sobre un trámite que
sirve de base para el pronunciamiento de una sentencia definitiva o interlocutoria encontramos:
- Aquellas que ponen término al juicio o hacen imposible su continuación. Por ejemplo: La
resolución que acepta el desistimiento de la demanda; la que acepta la deserción o
prescripción de una apelación; la que acepta el abandono del procedimiento; y aquella
que acepta la incompetencia del tribunal.
115
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 116
Es aquella resolución judicial que pone fin a la instancia, resolviendo la cuestión o asunto
que ha sido objeto del juicio.
En consecuencia, para que una resolución judicial sea sentencia definitiva requiere: a)
Que ponga fin a la instancia; y b) que resuelva la cuestión o asunto que ha sido objeto del juicio.
Recordemos que instancia es cada uno de los grados jurisdiccionales fijados por la ley a
los diversos asuntos que se entregan a los tribunales de justicia para su conocimiento y fallo. El
conocimiento en instancia faculta a los tribunales para examinar, en forma soberana, tanto las
cuestiones de hecho como los puntos de derecho sometidos a su decisión.
Esta clasificación tiene importancia para determinar los requisitos, tanto de forma como
fondo, que deben reunir cada una de ellas.
151
Art. 98 CPC.
116
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 117
De este modo si un juicio se falla en única instancia, la sentencia que recae en esa única
instancia tendrá la calidad de sentencia de término. Si el juicio se sigue tanto en primera como en
segunda instancia, será sentencia de término la que recae en la segunda instancia.
Para determinar el momento desde el cual se entiende firme o ejecutoriada una sentencia
hay que distinguir:
Pero se debe tener presente que tratándose de las sentencias definitivas el secretario del
tribunal debe certificar este hecho.
Se entiende por tal aquella que puede cumplirse no obstante existir recursos pendientes
en su contra. Así acontece, por ejemplo, cuando se concede un recurso de apelación en el sólo
efecto devolutivo.
152
Art. 174 CPC.
117
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 118
Las resoluciones judiciales tienen que cumplir con ciertos requisitos. Hay algunos que son
generales, aplicables a todo tipo de resoluciones y otros de índole particular, específicos de cada
resolución, considerando la naturaleza de ella.
b. De los decretos.
Los decretos además de cumplir con los requisitos generales comunes a toda resolución
deben indicar el trámite que ordenan, en virtud del cual se da curso progresivo a los autos.
153
Art. 169 CPC.
154
Arts. 61 inciso final CPC y 380 N° 2 COT.
155
Art. 51 CPC.
156
Arts. 698 y 703 CPC; 115 a 131 COT.
118
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 119
Quienes estiman que es facultativo para el tribunal afirman que su omisión no podría
constituir una causal de casación en la forma, ello en atención a que el artículo 768 del CPC no
contempla esta infracción, pues el N° 5 del referido precepto dice relación con la omisión de los
requisitos enumerados en el artículo 170. Agregan que la exigencia de fundamentación es una
cuestión de hecho que queda entregada a la libre apreciación del tribunal.
Para examinar estos requisitos de las sentencias definitivas hay que distinguir según si se
han dictado en única, primera o segunda instancia.
Estas sentencias constan de tres partes: una parte expositiva, una parte considerativa y
una parte resolutiva.
Parte expositiva.158
157
Art. 766 inciso 1° CPC.
158
Art. 170 N° 1° a 3° CPC.
119
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 120
Debe contener:
Estos requisitos tienen por objeto hacer una síntesis o resumen de la cuestión que se
trata de resolver en la causa, fijar el objeto del juicio en su componente material, personal y
jurídico. De este modo se sabe contra quien se puede pedir el cumplimiento de la sentencia que
vaya a resolver ese litigio (cosa juzgada).
Según el autoacordado de 1920 se agregan dos requisitos más que quedan comprendidos
en esta parte expositiva:
120
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 121
* Consignar si las partes fueron o no citadas para oír sentencia en los casos previstos por
la ley.
Parte considerativa.159
Debe contener:
* La enunciación de las leyes, y en su defecto de los principios de equidad con arreglo a los
cuales se pronuncia el fallo.
Estas exigencias están relacionadas con la necesidad de que los fallos sean fundados, esto
es, que el juez diga porque razón decide el asunto controvertido en una determinada forma, con lo
que se pretende evitar la arbitrariedad judicial. Los fundamentos que sirven de base a la decisión
restringen la posibilidad de una sentencia arbitraria.
También es preciso cumplir con los requisitos señalados en los números 5 a 10 del Auto
Acordado de 1920.
En la labor de fundamentación del fallo el Juez debe seguir un orden lógico, evitar las
contradicciones entre considerandos y, especialmente, entre estos últimos y lo resolutivo. Los
considerandos contradictorios se anulan, por lo que debe estimarse que esa sentencia carece de
fundamentos y por consiguiente el fallo que se hubiere dictado en esas condiciones es susceptible
de anularse a través de un recurso de casación en la forma.
En cambio, si la sentencia tiene fundamentos, pero se estima que ellos son insuficientes o
erróneos, corresponde que se procure su enmienda a través del recurso de apelación si es
sentencia de primera instancia. Más si se trata de una sentencia de segunda instancia y
los considerandos son erróneos, y se reúnen las demás condiciones requeridas por la ley,
ese fallo podría impugnarse por una casación en el fondo.
En esta parte se resuelve la cuestión objeto del pleito. En ella se indica en forma expresa
las pretensiones y excepciones que se aceptan o rechazan.
159
Art. 170 N° 4° y 5° CPC.
160
Art. 170 N° 6° CPC.
121
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 122
Con todo, si hay pretensiones o excepciones incompatibles con las aceptadas puede el
tribunal omitir pronunciarse sobre ellas, debiendo indicar porque las considera incompatibles. 161
El Juez debe resolver todas las acciones y excepciones que se hubieren hecho valer en
tiempo y forma. De lo contrario, si no resuelve el asunto controvertido, la sentencia podrá
invalidarse por medio del recurso de casación en la forma por falta de decisión (infra petita). 163
Por último, el Juez debe fallar las mismas pretensiones y excepciones hechas valer por las
partes, es decir, debe resolver sobre el mismo objeto y causa de pedir ya sea por pretensión o
excepción, si así no lo hace su sentencia es susceptible de casarse en la forma (extra petita). 164
De acuerdo con el artículo 160 del CPC la sentencia tiene que pronunciarse conforme al
mérito del proceso, de modo que no puede extenderse a puntos que no hayan sido expresamente
sometidos a juicio por las partes, salvo en cuanto las leyes manden o permitan a los tribunales
proceder de oficio.
El Juez, por tanto, no puede aplicar el conocimiento privado que tenga del asunto,
excepcionalmente puede recurrir a él cuando acuda a las máximas de experiencias.
Mérito del proceso son los elementos de prueba, pretensiones y excepciones que se hallan
hecho valer durante el curso de la litis.
Este principio general contenido en el artículo 160 del CPC tiene algunas excepciones:
* El tribunal puede resolver sobre puntos no sometidos a juicio por las partes en los casos
en que la ley expresamente lo faculta para hacer declaraciones de oficio. 166
161
N° 11 del Auto Acordado de 1920.
162
Art. 768 N° 4° CPC.
163
Art. 768 N° 5° y 170 N° 6° CPC.
164
Art. 768 N° 4° CPC.
165
Art. 768 N° 4° y 5° CPC.
166
Art. 160 parte final CPC
122
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 123
Fuera de los requisitos que se exigen en el artículo 170 del CPC, las sentencias definitivas
de única o primera instancia deben contener otras menciones:
* Si se trata de una sentencia que se emite por un tribunal colegiado, la opinión de aquel o
aquellos miembros que fuese disconforme con la mayoría deberá hacerse constar. 169
Confirmatorias.
Sin embargo, hay casos en que esta sentencia confirmatoria de segunda instancia debe
contener ciertos requisitos especiales:
* Ello ocurrirá cuando la sentencia apelada no reúne todos o algunos de los requisitos que
se contemplan en el artículo 170 del CPC. En esta hipótesis el tribunal de alzada puede dictar
una sentencia confirmatoria que deberá cumplir con todos los requisitos del artículo 170 del CPC,
o bien casar de oficio la sentencia al tenor del artículo 775 del CPC.
167
Art. 170 N° 6° parte final CPC.
168
Art. 144 CPC.
169
Art. 89 COT y N° 14 del Auto Acordado de 1920.
170
Art. 85 COT y N° 15 del Auto Acordado.
123
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 124
* Una segunda situación se refiere al caso en que la omisión consiste en no haber fallado
alguna acción o excepción hecha valer en juicio. Frente a esta falta de decisión del asunto
controvertido el tribunal de segunda instancia puede asumir las siguientes actitudes: a) Ordenar
al tribunal de primera instancia que complete la sentencia y entre tanto suspender el fallo del
recurso;171 y b) Invalidar la sentencia y acto contínuo, sin previa vista, pero separadamente,
dictar la sentencia que corresponda con arreglo a la ley. 172
Modificatorias o revocatorias.
Se entiende que son sentencias modificatorias o revocatorias las que modifican o revocan
respectivamente en su parte dispositiva la de otros tribunales. Ellas deben cumplir los siguientes
requisitos:
* Los señalados en el artículo 170 del CPC. Sin embargo, se puede omitir la parte
expositiva si la sentencia de primera instancia cumple con todos los requisitos de la mencionada
norma.174
* Similar situación plantea el artículo 692 del CPC, que faculta al tribunal de alzada,
tratándose de una sentencia dictada en un juicio sumario, para pronunciarse a solicitud de parte
sobre todas las cuestiones que se hayan debatido en primera instancia, aún cuando no hallan
sido resueltas en el fallo apelado.
* Aquellas declaraciones que son obligatorias hacer de oficio a los tribunales. 176
En todo proceso intervienen y actúan como sujetos procesales, a saber, el juez y las
partes, unos y otros realizan dentro del proceso actos relacionados y vinculados entre si.
Por lo general a cada acto de parte corresponde otro del tribunal y viceversa, de allí que
sea necesario que entre el juez y las partes, y entre estas últimas, exista cierta comunicación. Esa
comunicación puede ser de dos tipos: a) inmediata; o b) mediata.
La ritualidad oral permite que los actos de los sujetos procesales sean conocidos por los
otros, y viceversa, en el momento mismo en que tales actos se verifican. Luego, en este tipo de
comunicación no es necesaria la realización de actos posteriores que tenga por finalidad
proporcionar ese conocimiento.
Para determinar la forma de comunicar los actos de los sujetos procesales es preciso
distinguir si la comunicación es de las partes al tribunal o de éste a las partes. En el primer caso,
se utilizan los escritos y en el segundo las notificaciones.
16.2.- Concepto.
176
Art. 209 CPC.
125
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 126
Notificación es una actuación judicial que tiene por objeto poner en conocimiento de las
partes una resolución judicial.
16.3.1.- Citación.
La citación por emanar del tribunal es una resolución judicial que se caracteriza porque
impone al afectado la obligación de comparecer a la presencia del juez y porque esa
comparecencia debe llevarse a efecto en un momento determinado. Esto es lo esencial de la
citación.
16.3.2.- Emplazamiento.
En sentido amplio emplazamiento es el acto por el cual el tribunal ordena a las partes o a
los terceros que comparezcan ante él en un lapso de tiempo determinado, es decir, dentro de un
plazo.
Este emplazamiento también es un acto de intimación pues impone a las personas una
determinada conducta. Se caracteriza porque ordena al emplazado la conducta de que
comparezca ante la presencia judicial, y porque dicha comparecencia la realice en un lapso
preciso.
126
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 127
16.3.3.- Requerimiento.
El requerimiento es el acto por el cual el tribunal ordena a las partes o a los terceros hacer
o no hacer alguna cosa determinada que no consista en una comparecencia ante él.
Al igual que en los casos anteriores se trata de un acto de intimación puesto que impone
una determinada conducta.
Es una resolución judicial caracterizada porque ordena al requerido una conducta que
consiste en hacer o no hacer algo. El acto que se le ordena ejecutar o la omisión puede ser
realizada o dejada de hacer tanto dentro de un plazo como de inmediato.
* Como para efectuar esa intimación es preciso dar a conocer ante el destinatario la
conducta que se le pide, el acto de intimación va unido a un acto de comunicación en su sentido
estricto. Por lo demás mientras la notificación no considera para existir lo que se comunica, para
la citación, el emplazamiento y el requerimiento es indispensable considerar el contenido de la
comunicación.
127
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 128
Tienen en común que todas estas actuaciones son avisos judiciales que deben ponerse en
conocimiento de las partes para que produzcan sus efectos legales, y en todas ellas va envuelta la
idea de notificación puesto que se hace saber a una persona lo que ha resuelto el juez.
16.4. Reglamentación.
Nuestro CPC no define lo que debe entenderse por notificación, pero del contexto de sus
disposiciones se desprende que su objetivo no es otro que el dar a conocer a los interesados, sean
partes directas, indirectas o terceros ajenos al juicio, una resolución judicial o bien que pueda
servir de punto de partida para el inicio de un plazo.
Las notificaciones están reglamentadas en el título V, del libro I del CPC en forma
particularizada, pero también se les aplican las reglas comunes a todas las actuaciones
judiciales.
16.5. Requisitos.
Del artículo 38 del CPC se desprende que para que una resolución surta efectos legales se
requiere: a) que sea notificada; y b) que esa notificación sea practicada en forma legal.
Existen, no obstante casos de excepción. Por ejemplo: las medidas precautorias; 177 la
deserción del recurso de apelación; 178
en la ley de quiebras se establece que la sentencia
declarativa de quiebra produce sus efectos desde que se dicta, no desde que se notifica; y la
rebeldía en segunda instancia.179
Existen ciertas reglas comunes a todas las notificaciones, aplicables tanto respecto de
aquellas notificaciones que se practican en materia contenciosa como no contenciosa, en el
procedimiento ordinario o en procedimientos especiales, a saber:
* No deben contener declaración alguna del notificado, 181 a menos que la resolución lo
ordene o que por su naturaleza requiera esa declaración. 182
177
Art. 302 inciso 2° CPC.
178
Art. 201 CPC.
179
Art. 202 CPC.
180
Art. 39 CPC.
181
Art. 57 CPC.
182
Art. 434 N° 4 CPC.
128
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 129
Además, existen reglas especiales para cada tipo de notificación que serán analizadas a
continuación.
Concepto.
Es aquella que se hace a la persona misma del notificado entregándosele copia integra de
la resolución y de la solicitud en que haya recaído cuando sea escrita. 183
Debe tenerse presente que si la notificación se hace en día inhábil los plazos respectivos
comenzarán a correr desde las cero horas del día siguiente hábil, y si se hubiere practicado fuera
de la comuna donde funciona el tribunal, los plazos se aumentarán en la forma establecida en los
artículos 258 y 259 del CPC.185
a) El secretario del tribunal. 186 En efecto, es función también de los secretarios hacer saber
las providencias y resoluciones a los interesados que acudieren a sus oficinas para tomar
conocimiento de ellas. Esta hipótesis de notificación requiere del consentimiento de las
partes, pues acuden a su oficina para tomar conocimiento de la respectiva resolución. Los
secretarios sólo pueden notificar validamente en su oficina, siendo nulas las notificaciones
que practiquen fuera de ese lugar.
c) Los Receptores.188 Son los encargados por excelencia de efectuar las notificaciones
personales fuera de la oficina del secretario.
d) Notario Público u Oficial de Registro Civil que exista en aquella localidad en que no hay
receptor judicial. 189
e) Un empleado del tribunal designado por el Juez como ministro de fe ad-hoc, para el sólo
efecto de practicar la notificación. 190
185
Art. 41 inciso 3° CPC.
186
Arts. 380 N° 2 COT y 41 inciso final CPC.
187
Art. 58 CPC.
188
Art. 390 COT.
189
Art. 58 inciso final CPC.
190
Art. 58 inciso final, última parte, CPC.
130
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 131
a.- Primera notificación a las partes o personas a quienes hayan de afectar los
resultados del juicio o gestión.191 Esta regla rige no sólo en los juicios o gestiones sometidas al
procedimiento ordinario sino en todos aquellos que no tienen señalado por la ley una norma
especial en materia de notificaciones.
No obstante lo anterior, al actor se hace esta primera notificación por el estado diario y
ello es lógico, pues el conoce perfectamente de la existencia del litigio.
b.- Cuando la ley lo disponga expresamente para la validez de ciertos actos.192 Así
sucede, por ejemplo, tratándose de la cesión de crédito, según el art.1902 CC; también en las
situaciones previstas en los artículos 52 y 56 del CPC.
Esta forma de notificar debe realizarse únicamente en los lugares que son hábiles según la
ley, a saber:
a.- En los lugares y recintos de libre acceso al público.195 En este caso la notificación se
podrá realizar en cualquier día y hora, con la sola limitación de causar la menor molestia al
notificado. Si se trata de un juicio ejecutivo el requerimiento de pago no podrá hacerse en
público, y si la demanda se notificó en un lugar de libre acceso al público, se procederá de
acuerdo al art.443 Nº 1 del CPC.
b.- En la morada o lugar en que pernocta el notificado. Denota más bien el recinto que
le sirve de alojamiento por transitorio que él sea, aquel lugar donde permanece el notificado
aunque sea por breve tiempo. Es más amplio que el concepto de domicilio reglamentado en el CC.
191
Art. 40 inciso 1° CPC.
192
Art. 47 inciso 1° CPC.
193
Art. 47 inciso 1° CPC.
194
Art. 47 inciso 2° CPC.
195
Art. 41 inciso 1° CPC.
131
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 132
En estos tres últimos casos la notificación podrá efectuarse en cualquier día, entre las
06,00 y las 22,00 horas.196
e.- El oficio del secretario, donde sólo puede notificar dicho funcionario o el oficial
primero. Cuando la ley emplea la expresión "oficio" se ha querido referir a aquella parte o pieza
del edificio destinado al funcionamiento del tribunal en que el secretario cumple con las
obligaciones de su cargo y desempeña común u ordinariamente sus funciones.
f.- En la casa que sirve para despacho del tribunal. Se comprende en esta denominación
a todas las oficinas y dependencias de que consta el edificio destinado al funcionamiento del
tribunal. En este lugar notifica exclusivamente el receptor.
Los jueces no pueden ser notificados en el local en que desempeñan sus funciones. 197
Habilitación de lugar.
Con todo hay casos en que el tribunal puede habilitar otros sitios para la notificación
personal. En efecto, la ley concede al juez la facultad de permitir que la diligencia sea practicada
en un lugar inhábil, sin embargo, para que ello pueda ocurrir deben darse las siguientes
condiciones: 198
* Esta circunstancia debe acreditarse por certificado de un ministro de fe que afirme haber
hecho las indagaciones posibles, de las cuales dejará testimonio detallado.
* El juez con el mérito de esa certificación dicta una resolución habilitando lugar.
196
Art. 41 inciso 2° CPC.
197
Art. 41 inciso final CPC.
198
Art. 42 CPC.
132
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 133
Para esta segunda posibilidad la ley establece la notificación especial del artículo 44 del
CPC.
Concepto.
Es una forma especial de notificación personal que tiene lugar cuando el individuo a quien
debe notificarse personalmente no es habido en su habitación o en el lugar donde habitualmente
ejerce su industria, profesión oficio o empleo.
Requisitos de procedencia:
a.- Que el notificado haya sido buscado en dos días hábiles distintos en su habitación o
en el lugar donde habitualmente ejerce su industria, profesión u empleo sin ser habido. La
jurisprudencia agrega la exigencia de que sean horas distintas.
133
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 134
c.- Se requiere además que se acredite en la causa, mediante la certificación del ministro
de fe, que el notificado se encuentra en el lugar del juicio y cual es su morada o lugar en que
ejerce su industria, profesión o empleo.
Cómo se practica.
Si en los lugares mencionados no hay nadie, o si es imposible entregar las copias a las
personas que allí se encuentra, se fijará en la puerta un aviso que dé noticia de la demanda, con
especificación exacta de las partes, materia de la causa, juez que conoce en ella y de las
resoluciones que se notifican.
Es aquella que se efectúa entregando en el domicilio del notificado, con las formalidades
legales, una cédula que contiene copia integra de la resolución y los datos necesarios para su
acertada inteligencia. 200
199
Art. 46 CPC.
200
Art. 48 inciso 1° CPC.
134
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 135
Existe una diferencia fundamental con las notificaciones anteriores, pues se entregaba
copia integra de la solicitud en que recayó, la que se reemplaza por los datos necesarios para la
inteligencia de la resolución.
Si en el domicilio del notificado no hay ninguna persona adulta o no hay persona alguna,
se fija en la puerta una cédula que contiene las especificaciones del artículo 44 inciso 2º del
CPC.201
Debe dejarse constancia escrita en el expediente, por el receptor que la practica, del día y
lugar en que se practicó, del nombre, edad, profesión y domicilio de la persona a quien se hizo
entrega o si se adhirió a la puerta.202
Aunque la ley no exige la hora, el receptor acucioso deberá hacerlo pues así dejara
constancia de la hora hábil.
a.- Las sentencias definitivas de única y primera instancia. 203 La sentencia de segunda
instancia se notifica por el estado diario. 204
c.- La resolución que ordena la comparecencia personal de las partes al tribunal. 206
e.- Si el proceso permanece sin tramitación por más de seis meses, la primera resolución
posterior debe notificarse por cédula. 208
f.- Toda notificación que se haga a terceros que no tengan interés para que puedan
participar como testigos o peritos, podrán notificarse personalmente o por cédula. 209
Lugar de la notificación.
201
Art. 48 inciso 2° CPC
202
Art. 48 inciso 3° CPC.
203
Art. 48 inciso 1° CPC.
204
Art. 221 CPC.
205
Art. 48 inciso 1° CPC.
206
Art. 48 inciso 1° CPC.
207
Art. 48 inciso final CPC.
208
Art. 52 CPC.
209
Art. 56 CPC.
135
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 136
Esta notificación debe hacerse en el domicilio del notificado, para cuyo efecto la ley obliga
a todas las partes, en su primera actuación, fijar domicilio conocido dentro de los límites urbanos
del lugar en que funciona el tribunal y esta designación se considerará subsistente mientras no
haga otra la parte interesada, aun cuando de hecho cambie su morada. 210
El Secretario del Tribunal, o el oficial 1º por delegación, debe formar el estado diario, con
la lista de todas las causas en que se han dictado resoluciones ese día.
a.- Fecha de emisión del estado, que corresponde al día de confección de la lista.
b.- Debe mencionar todos los procesos en que se han dictado resoluciones ese día. Estas
causas se individualizan con el número del rol de ingreso, expresado en cifras y en letras, y
además por los apellidos del demandante y del demandado.
c.- Debe indicarse el número de resoluciones dictadas ese día en las causas.
e.- Aunque la ley no lo exige, por motivos de seguridad, se indica el número de líneas
escritas y cual es la ultima línea escrita, inutilizando materialmente el resto de las líneas no
utilizadas.
El estado debe mantenerse en un lugar visible al público durante tres días seguidos,
cubiertos con vidrios o en otra forma que impida hacer alteraciones en ellos; y, encuadernados
por orden riguroso de fechas, se archivarán mensualmente.
210
Art. 49 CPC.
211
Art. 53 CPC.
212
Art. 50 CPC.
136
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 137
Además, de estas notificaciones debe dejarse constancia en los expedientes sin que los
errores u omisiones en dicho testimonio invaliden la notificación, sólo dan lugar a sanciones
disciplinarias.
No se señala sanción específica para la omisión absoluta del testimonio. Algunos autores
afirman que la sanción es la nulidad de la notificación por omitirse un requisito de validez de toda
actuación judicial, de conformidad al artículo 61 inciso 1° del CPC.
Esta forma de notificación constituye la regla general, de modo que si la ley nada dice
sobre la modalidad de notificación se hará de esta manera.
Recordemos además que ella puede ser utilizada como sanción procesal para el litigante
que no ha señalado domicilio conocido en la primera gestión. 213
Si por olvido o por cualquier otra causa no se incluye una resolución en el estado del día
en que se dictó, no puede incluirse en el de los días siguientes sin que la parte interesada así lo
solicite y previa orden judicial en tal sentido.
Consiste en la notificación por medio de avisos en los diarios (no periódicos) del lugar en
que se realiza el juicio, o en la cabecera de provincia o región si no los hay, conteniendo las
mismas menciones que la notificación personal, a menos que el tribunal autorice un extracto.
213
Art. 53 CPC.
214
Art. 54 CPC.
137
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 138
Cómo se practica.
Practicada y publicados los avisos se deja constancia de estos en el expediente, sus fechas
y diarios, pues es un requisito de toda resolución judicial.
Puede ocurrir que la resolución no se haya notificado en forma alguna o que lo haya sido
en otra forma distinta que la legal, sin embargo la parte hace en el juicio cualquier gestión que
supone su conocimiento.
Evidentemente, esa gestión que supone conocimiento debe realizarse antes de reclamar la
falta o la nulidad de la notificación en cuestión.
215
Art. 55 inciso 1° CPC.
138
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 139
216
Art. 55 inciso 2° CPC.
139
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 140
Dependiendo del tipo de resolución de que se trate y de los recursos que proceden en su
contra podemos distinguir distintos efectos. Los más importantes son el desasimiento del
tribunal y la cosa juzgada, que comprende tanto la acción como la excepción de cosa juzgada.
17.2.1.- Concepto.
No es necesario notificar a todas las partes para que se produzca este efecto, basta con
que esté notificada alguna de ellas. Tampoco es necesario que esté la sentencia ejecutoriada.
En consecuencia se trata de una prohibición legal que impide al juez modificar o alterar la
sentencia que dictó, notificada que sea a alguna de las partes.
Ahora, si la sentencia no ha sido notificada a alguna de las partes, y aún cuando ella esté
firmada por el juez y el secretario que la autorizó, ese juez puede modificarla o alterarla sin
restricción alguna.
17.2.3.- Requisitos:
17.2.4.- Excepciones.
c.- El caso del incidente de nulidad procesal de todo lo obrado por falta de emplazamiento.
Este incidente puede formularse ante el mismo tribunal que dictó la sentencia definitiva o
interlocutoria, y no obstante haberse producido el desasimiento de dicho tribunal.
Por último hay que reiterar que los autos y los decretos no producen el desasimiento del
tribunal, y aún cuando estén ellos notificados a las partes, pueden enmendarse por el tribunal
que los dictó a través de un recurso de reposición.
El fin que las partes persiguen con el proceso no es otro que el de obtener del juez una
declaración que decida definitivamente una cuestión litigiosa. De manera que no se pueda
discutir de nuevo en el mismo proceso, ni en ningún otro en el futuro; y para el caso en que esa
decisión contenga una condena pueda ser ejecutada sin necesidad de una nueva revisión.
141
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 142
inmutable, ya que las partes en juicio tienen que respetar lo fallado en el proceso sin poder volver
a discutir el mismo asunto en otro juicio.
17.3.2.- Fundamento
17.3.3.- Clasificación.
a.- Cosa juzgada formal, entendiendo por tal aquella que permite el cumplimiento de lo
resuelto en forma provisional, y que a la vez impide renovar la discusión en el mismo proceso
sobre el asunto litigioso resuelto, pero que al mismo tiempo permite una revisión de la cuestión
en un juicio posterior, de allí el nombre de cosa juzgada formal.
b.- Cosa juzgada material o sustancial, esto es, aquella que autoriza cumplir lo resuelto
sin ninguna restricción o limitación, e impide que lo fallado pueda discutirse en el mismo juicio o
en otro posterior.
La regla general en nuestro sistema es que las resoluciones judiciales produzcan cosa
juzgada material, y por excepción en la medida que la ley lo permita presenten cosa juzgada
formal. Ejemplos de esta última encontramos en los artículos 478, 563, 564, 581 y 615 del CPC
La ley no define la cosa juzgada, se limitan a reglamentar sus efectos o los requisitos en
diversas disposiciones. De allí que sea menester recurrir a las definiciones que los tratadistas dan
sobre esta institución.
Se ha dicho que cosa juzgada es la presunción de que lo fallado por el juez es la verdad.
142
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 143
También se ha sostenido que la autoridad de cosa juzgada es el efecto que la ley atribuye a
las sentencias firmes por considerarlas como expresión de la verdad.
De las dos definiciones que preceden se concluye que en la doctrina se hace un distingo
entre la cosa juzgada (presunción) y la autoridad de cosa juzgada (efecto de la presunción).
* Uno que entraña la simple presunción de verdad que emana de la sentencia judicial por
el sólo hecho de provenir de la autoridad judicial, y
En consecuencia, existirá cosa juzgada desde el momento en que hay fallo del tribunal,
esté o no ejecutoriada; en cambio existe autoridad de cosa juzgada desde el momento que lo
resuelto adquiere firmeza por la ejecutoriedad del fallo.
De allí que esta cosa juzgada se manifiesta principalmente por sus efectos: la acción y la
excepción, que permiten la aplicación de autoridad del fallo.
En la práctica se confunde la cosa juzgada con la autoridad de cosa juzgada, pues sólo se
hace útil mediante estos dos efectos, de allí que se habla indistintamente de cosa juzgada y de
autoridad de cosa juzgada, aunque técnicamente no debiera acontecer.
Concepto.
La acción de cosa juzgada es aquella que nace de una resolución judicial firme o que
causa ejecutoria, para el cumplimiento (civil) de lo resuelto o para la ejecución (penal) del fallo.
En otras palabras, es la forma de hacer cumplir un fallo. Lo que se logra mediante las
reglas que para tal fin proporcionan las disposiciones del CPC y CPP.
143
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 144
La acción de cosa juzgada se dirige en contra del condenado por esa resolución, o en
contra de sus herederos o sucesores para reclamar la cosa ganada en el juicio.
Requisitos:
a.- Que exista una resolución judicial firme o que cause ejecutoria.
Producen cosa juzgada desde luego las sentencias definitivas e interlocutorias firmes o
que causen ejecutoria.218 Además, deben tener el carácter de condenatorias, esto es, deben
imponer a una de las partes una determinada prestación. Sin embargo hay que tener en cuenta
que los autos y decretos firmes también producen la acción de cosa juzgada. 219
c.- Que la prestación que impone esa resolución sea actualmente exigible, o sea no debe
estar afecta a ninguna modalidad: condición, plazo o modo; pues de ser así la parte perdidosa
puede oponerse al cumplimiento aduciendo que esa prestación no es actualmente exigible.
Lo que no quiere decir que en ciertas situaciones muy particulares la ley permita que
estos fallos firmes o ejecutoriados puedan ser objeto de la revisión, conocida exclusivamente por
la Corte Suprema.
218
Art. 175 CPC.
219
Art. 181 inciso 1°, primera parte, CPC.
220
Arts. 10 COT y 233 inciso 1° CPC.
144
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 145
Concepto.
Se entiende por excepción de cosa juzgada el efecto de las resoluciones judiciales que
nuestra ley reconoce a las sentencias definitivas e interlocutorias firmes, en virtud del cual no
puede volverse a discutir entre las mismas partes o personas legales una misma materia e
invocando análogas razones, en atención a haber sido resuelta en una sentencia anterior.
Titular.
La excepción de cosa juzgada puede alegarse por el litigante que haya obtenido en el juicio
y por todos aquellos a quienes según la ley aprovecha el fallo. 221
Características:
a.- Es renunciable, ya que debe ser alegada en tiempo y forma por su titular, de otro
modo se entiende renunciada. Luego, el tribunal no puede declararla de oficio.
b.- Es relativa porque sólo aprovecha a las partes que han intervenido en el pleito y a sus
herederos. La presunción de verdad que encierra esta excepción favorece sólo a aquellas personas
que fueron parte en el proceso en que se dictó el fallo pertinente.
Con todo hay ciertas sentencias que producen efectos absolutos y generales, y no sólo
relativos. Pero para que una sentencia produzca esos efectos generales y absolutos se precisa de
una disposición expresa de la ley.
c.- Es irrevocable, lo resuelto por sentencia definitiva o interlocutoria firme no puede ser
alterado.
221
Art. 177 inciso 1° CPC.
145
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 146
d.- Es imprescriptible, lo que significa que no obstante el transcurso del tiempo puede
alegarse la excepción de cosa juzgada en cualquier tiempo. No acontece lo mismo con la acción de
cosa juzgada, la que sí prescribe conforme a las normas generales del artículo 2515 CC.
Las otras resoluciones judiciales como los autos y los decretos no producen la excepción
de cosa juzgada.
Las sentencias que causan ejecutoria tampoco dan origen a la excepción de cosa juzgada,
toda vez que el fallo está sometido a un recurso pendiente.
Se requiere que entre el juicio ya resuelto y aquel que se pretende iniciar o que ya se
promovió, exista la triple identidad que indica el artículo 177 del CPC. Esta triple identidad debe
ser copulativa, de manera tal que faltando uno de estos requisitos no puede alegarse en el
segundo juicio la excepción de cosa juzgada.
a.- Identidad legal de personas. Ello significa que en ambos juicios tanto el demandante
como el demandado deben ser las mismas personas jurídicamente hablando.
146
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 147
Debe figurar con la misma calidad jurídica, aún cuando sean distintas físicamente.
Por consiguiente pueden ser físicamente las mismas personas que intervienen en el
antiguo y nuevo juicio, y no resultar identidad legal de personas.
Por el contrario siendo distintas puede generarse la identidad exigida por la ley, así el
heredero es idéntica persona legal con el causante difunto, igual cosa ocurre entre mandante y
mandatario.
b.- Identidad de la cosa pedida. El objeto del juicio debe ser el mismo, la identidad debe
incidir en la cosa pedida, esto es, en el beneficio jurídico inmediato que se reclama.
Esta identidad de la cosa pedida significa que tanto el primer juicio ya resuelto, como el
segundo que se va a promover o que se ha promovido, tengan el mismo objeto, no material sino
jurídico.
La cosa material o natural, puede ser una sola pero el objeto distinto. A la inversa, la
cosa material puede ser distinta y el objeto del juicio ser el mismo.
Este objeto o beneficio jurídico hay que buscarlo en la parte petitoria de la demanda.
Así como la cosa pedida es la cosa jurídica que se reclama, la causa de pedir es el
fundamento legal de esa petición.
222
Art. 177 inciso 2° CPC.
147
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 148
Así si se reclama una cosa por haberla comprado, el objeto es la calidad de dueño y la
causa de pedir el contrato de compraventa. Si se reclama una cosa por haberla heredado el objeto
es la calidad de heredero, la causa de pedir es el testamento o la ley.
En lo que atañe al titular de una y otra, la acción puede hacerla valer aquel en cuyo favor
se ha declarado un derecho en el juicio y para pedir el cumplimiento de un fallo. La excepción en
cambio, puede alegarse por quien ha obtenido y por todos aquellos que según la ley aprovecha el
fallo.
La acción prescribe según la regla general, vale decir, en tres años la acción ejecutiva y en
cinco la acción ordinaria. La excepción en tanto habida consideración de su naturaleza es
imprescriptible.
Considerando las resoluciones que producen una y otra, la acción emana de sentencias
definitivas e interlocutorias firmes; así como de aquellas que causan ejecutoria y que tengan el
carácter de condenatoria; producen así mismo acción los autos y los decretos firmes. La
excepción por su lado sólo proviene de las sentencias definitivas e interlocutorias firmes, sea que
invistan el carácter de condenatorias o absolutorias.
223
Art. 303 CPC.
224
Arts. 309 y 320 CPC.
225
Art. 768 N° 6 CPC.
226
Art. 810 N° 4 CPC.
148
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 149
Si embargo se dice que no hay sentencia absolutamente constitutiva, así se trae a colación
la sentencia que declara el divorcio de los cónyuges.
a.- En cuanto a la época en que producen sus efectos: por lo general la sentencia
declarativa produce efecto retroactivo; en tanto que la constitutiva proyecta sus efectos al futuro.
b.-En cuanto a las personas respecto de quienes producen sus efectos: las declarativas
sólo producen efectos respecto de las partes. Por excepción hay algunas de estas sentencias que
van a producir efectos respecto de todo el mundo. En tanto que las constitutivas tienen efectos
absolutos.
Por regla general las sentencias declarativas tienen un efecto retroactivo. En tanto que las
sentencias constitutivas por lo general producen, se proyectan en sus efectos para el futuro.
149
. Disposiciones comunes a todo procedimiento . 150
INDICE.
3.2.- Estructura………………………………………………………………………………………. 3
3.3.1.- El procedimiento…………………………………………………………………………….. 4
4.4.7.- El emplazamiento……………………………………………………………………………… 26
5.- La excepción…………………………………………………………………………………………. 29
6.- El proceso……………………………………………………………………………………………… 33
9.1.- Concepto.................................................................................................................. 53
9.2.- Enunciación............................................................................................................. 53
10.- El procedimiento…………………………………………………………………………………… 66
10.5.- El desglose…………………………………………………………………………………………….. 70
11.2.- Clasificación........................................................................................................... 73
12.1.- Concepto………………………………………………………………………………………………. 83
12.4.- El patrocinio…………………………………………………………………………………………. 87
12.4.1.- Concepto…………………………………………………………………………………………… 87
12.5.1.- Concepto………………………………………………………………………………………….. 89
13.5.4.- Diferencias entre las diligencias decretadas con citación y con audiencia…… 107
155