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Trastornos por Uso de Sustancias

Los trastornos por uso de sustancias generalmente involucran patrones de comportamiento en los que las personas continúan consumiendo una sustancia a pesar de experimentar problemas derivados de ello. Las sustancias más comúnmente involucradas pertenecen a 10 clases principales que activan el sistema de recompensa del cerebro y producen placer, lo que puede llevar a la dependencia. Los factores que contribuyen a estos trastornos incluyen características de la sustancia, del usuario y del entorno social.

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Trastornos por Uso de Sustancias

Los trastornos por uso de sustancias generalmente involucran patrones de comportamiento en los que las personas continúan consumiendo una sustancia a pesar de experimentar problemas derivados de ello. Las sustancias más comúnmente involucradas pertenecen a 10 clases principales que activan el sistema de recompensa del cerebro y producen placer, lo que puede llevar a la dependencia. Los factores que contribuyen a estos trastornos incluyen características de la sustancia, del usuario y del entorno social.

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Los trastornos por el uso de sustancias generalmente

implican patrones de comportamiento en los que las personas


continúan consumiendo una sustancia a pesar de
experimentar problemas derivados de ello.

Las sustancias involucradas tienden a pertenecer a una de las 10


clases de fármacos que típicamente causan trastornos
relacionados con sustancias:

 Alcohol
 Fármacos ansiolíticos y sedantes
 Cafeína
 Cannabis (incluyendo la marihuana y los cannabinoides
sintéticos)
 Alucinógenos (incluyendo el LSD, la fenciclidina y la
psilocibina)
 Inhalantes (tales como diluyente de pintura o ciertas
colas)
 Opiáceos (incluyendo el fentanilo, la morfina y
la oxicodona)
 Estimulantes (incluyendo las anfetaminas  y la cocaína)
 Tabaco
 Otras (incluyendo los esteroides anabolizantes  y otras
sustancias de abuso habituales)
Todas estas sustancias activan directamente el sistema de
recompensa del cerebro y producen una sensación de placer. La
activación puede ser tan fuerte que la persona anhela
intensamente la sustancia, y puede incluso descuidar sus
actividades normales para obtener y consumir la droga.

Los trastornos por uso de sustancias pueden producirse tanto si


una droga es legal o no, tanto si su uso es o no socialmente
aceptable, o si tiene o no un uso médico aceptado (con o sin
receta). En otro apartado del MANUAL se proporciona más
información sobre cada sustancia concreta y sus efectos.

Los términos "adicción", "abuso" y "dependencia" se han utilizado


tradicionalmente en relación con las personas con trastornos por
uso de sustancias. Sin embargo, todos estos términos se definen
de manera excesivamente variable y laxa para que resulten de
gran utilidad, sin contar con que a menudo se emplean en un
sentido crítico y moralizante. Por esta razón, en la actualidad los
médicos prefieren utilizar el término más amplio y menos
negativo "trastorno por uso de sustancias".

Consumo de sustancias ilícitas


El uso de drogas ilegales, aunque problemático desde el punto de vista
legal, no siempre implica un trastorno por uso de sustancias. Por el
contrario, sustancias legales, como el alcohol y algunos medicamentos de
venta con receta (y la marihuana en un número creciente de estados en
los Estados Unidos), pueden provocar un trastorno por uso de sustancias.
Los problemas causados por el uso de drogas ilegales y de prescripción
afectan a todos los grupos socioeconómicos.
El uso de drogas ha existido de una forma u otra durante siglos. Las
personas han consumido drogas por distintas razones, entre las que se
incluyen

 Para alterar o mejorar el estado de ánimo


 Como componente de ceremonias religiosas
 Para alcanzar la iluminación espiritual
 Para mejorar el rendimiento

Las personas que consumen drogas ilegales pueden hacerlo de forma


ocasional y en dosis relativamente bajas sin que a menudo ello les
provoque ningún daño. Es decir, en este caso, los consumidores no
desarrollan síntomas de abstinencia , y la droga no les perjudica desde el
punto de vista físico (al menos a corto plazo). Los fármacos que suelen
considerarse recreativos incluyen el opio, el alcohol, la nicotina, la
marihuana, la cafeína, setas alucinógenas (véase también Envenenamiento
por setas [seta venenosa] ) y cocaína. Muchas drogas recreativas se
consideran "naturales", debido a su origen vegetal. Contienen una mezcla
de ingredientes psicoactivos a concentraciones bajas en lugar de un
compuesto psicoactivo aislado más concentrado.
Las drogas recreativas se consumen por lo general por vía oral o por
inhalación.

Causas de los trastornos por uso de sustancias


Las personas suelen empezar a consumir drogas por un deseo de
experimentar con ellas; luego pasan a consumirlas de manera ocasional, y
finalmente acaban por usarlas de modo intensivo y desarrollando en
ocasiones un trastorno por uso de sustancias. Esta progresión resulta
compleja y se conoce sólo en parte. El proceso depende de las
interacciones entre la sustancia, el usuario y el entorno.

Sustancia
Las sustancias de las 10 clases que hemos mencionado antes tienen
diferente capacidad para provocar un trastorno por uso de sustancias. La
probabilidad de que causen un trastorno de este tipo se
denomina capacidad de adicción. La capacidad de adicción depende de
una combinación de factores, entre los que se incluyen
 Cómo se utiliza la sustancia
 La intensidad con que la sustancia estimula la vía de
recompensa del cerebro
 La velocidad de actuación de la sustancia
 La capacidad de la sustancia para inducir tolerancia  y/o
síntomas de abstinencia
Además, las sustancias que se encuentran legalmente y/o fácilmente
disponibles, tales como el alcohol y el tabaco, tienen más probabilidades
de ser utilizadas por primera vez. A medida que las personas siguen
utilizando una sustancia, a menudo ven menos riesgo en su uso y pueden
comenzar a aumentar su uso y/o experimentar con otras sustancias. La
percepción de riesgo que tienen las personas también puede estar influida
por las consecuencias sociales y legales del uso de la sustancia.
Durante el tratamiento de una enfermedad médica o después de
procedimientos quirúrgicos o dentales, se recetan opiáceos de manera
rutinaria a muchas personas. Si estas no utilizan la totalidad de la dosis
recetada, los medicamentos a veces terminan en manos de personas que
deseen hacer uso de ellos de forma recreativa. Debido a que el uso de
estas drogas para fines no médicos se ha convertido en un problema
importante, muchos profesionales de la salud han tomado las siguientes
medidas

 Prescripción de dosis más bajas de fármacos opiáceos


 Animar a sus pacientes a conservar estos medicamentos de
forma segura, así como a deshacerse de las cantidades
sobrantes siguiendo también métodos seguros.
 Desarrollo de programas de devolución de medicamentos
recetados

Usuario
Los factores propios de los usuarios que pueden predisponer a sufrir un
trastorno por abuso de sustancias son
 Características físicas
 Características personales
 Circunstancias y trastornos que presenten

Las características físicas probablemente incluirán factores genéticos,


aunque los investigadores aún no han encontrado más de unas pocas
diferencias bioquímicas y/o metabólicas entre las personas que
desarrollan un trastorno por consumo de sustancias y las que no lo
desarrollan.

Las personas con bajos niveles de autocontrol (impulsivas) o un elevado


deseo de novedades y situaciones de riesgo pueden tener una mayor
predisposición a desarrollar un trastorno por uso de sustancias. Sin
embargo, existen pocas evidencias científicas que apoyen el concepto de
personalidad adictiva que han descrito algunos especialistas de la
conducta.

Una serie de circunstancias y trastornos coexistentes parece aumentar el


riesgo de un trastorno por uso de sustancias. Por ejemplo,

 Las personas que están tristes, sufren angustia emocional o se


encuentran socialmente aisladas pueden encontrar un alivio
temporal en el consumo de drogas, lo cual las puede conducir
a un aumento de su consumo y, a veces, a un trastorno por
uso de sustancias.
 Las personas con otros trastornos mentales no relacionados,
como ansiedad o depresión, tienen un mayor riesgo de
desarrollar un trastorno por uso de sustancias. (Los médicos
utilizan el término "diagnóstico dual" para referirse a las
personas que sufren un trastorno mental y además un
trastorno por uso de sustancias.)
 Las personas con dolor crónico  a menudo requieren fármacos
opioides para aliviar su sufrimiento, y algunas de ellas
desarrollan con el tiempo un trastorno por uso de sustancias.
Sin embargo, en muchos de estos pacientes, los fármacos no opioides  y
otros tratamientos no alivian adecuadamente el dolor y el sufrimiento.
Entorno
Los factores culturales y sociales son muy importantes en el inicio y la
continuación (o la recidiva) del consumo de sustancias. El hecho de que
miembros de la familia (por ejemplo, padres, hermanos mayores) o
amigos consuman drogas aumenta el riesgo de que una persona se inicie
también en su uso. Los compañeros representan una influencia
particularmente poderosa entre los adolescentes (véase Uso y abuso de
sustancias en adolescentes ). A las personas que están tratando de dejar
de usar una sustancia les resulta mucho más difícil hacerlo si están
rodeados de otras personas que también consumen.
Los médicos pueden contribuir de forma inadvertida al uso nocivo de los
fármacos psicoactivos por una prescripción demasiado laxa de estas
sustancias para aliviar el estrés. Son muchos los factores sociales,
incluyendo los medios de comunicación, que contribuyen a las
expectativas sobre la utilización de fármacos y sustancias para aliviar
cualquier sentimiento de angustia.

Diagnostico de trastornos por uso de sustancias


 Evaluación médica
 A veces, información facilitada por la misma persona

A veces, un trastorno por uso de sustancias se diagnostica cuando la


persona acude a un profesional sanitario porque desea ayuda para
interrumpir su uso de un fármaco. Otras personas intentan ocultar que
consumen una sustancia, y los médicos únicamente pueden sospechar el
problema cuando advierten cambios en su humor o comportamiento. A
veces los médicos descubren signos de consumo de sustancias durante un
examen físico. Por ejemplo, se pueden descubrir marcas en la piel
causadas por la inyección repetida de drogas por vía intravenosa. Las
«venas quemadas» son líneas de pequeños puntos oscuros (punciones de
aguja) rodeadas de un área de piel más oscura o blanquecina. La inyección
subcutánea de las drogas causa úlceras o cicatrices circulares. Las
personas afectadas pueden alegar otras razones para las marcas, como
frecuentes donaciones de sangre, picaduras de insectos u otras lesiones.

Los profesionales de la salud también pueden emplear otros métodos


(como cuestionarios) para identificar un trastorno por uso de sustancias.
Se pueden realizar análisis de orina y en ocasiones de sangre para
detectar la presencia de drogas.

Criterios para el diagnóstico


Los criterios para el diagnóstico de un trastorno por uso de sustancias son
de cuatro tipos:

 La persona afectada no puede controlar su uso de la sustancia.


 La capacidad de la persona para cumplir con sus obligaciones
sociales se ve comprometida por el uso de la sustancia.
 La persona utiliza la sustancia en situaciones en que hacerlo
supone un peligro físico.
 La persona muestra signos físicos del uso de la sustancia y/o
dependencia de la misma.

Incapacidad para controlar el uso de la sustancia


 La persona toma la sustancia en dosis mayores o por más
tiempo de lo previsto inicialmente.
 La persona desea interrumpir o reducir el uso de la sustancia.
 La persona dedica mucho tiempo a obtener y usar la sustancia,
así como a recuperarse de sus efectos.
 La persona anhela la sustancia.

Deterioro social
 La persona afectada no cumple con sus obligaciones en el
trabajo, la escuela o el hogar.
 Continúa consumiendo la sustancia a pesar de que el hecho de
hacerlo le acarrea (o empeora) problemas sociales o
interpersonales.
 El afectado abandona o reduce su participación en actividades
sociales, laborales o recreativas importantes debido al uso de
sustancias.

Uso de riesgo
 La persona afectada utiliza la sustancia en situaciones
físicamente peligrosas (por ejemplo, al conducir o en
circunstancias sociales peligrosas).
 El afectado continúa consumiendo la sustancia a pesar de
saber que está empeorando un problema médico o
psicológico.

Síntomas físicos*
 Tolerancia : la persona afectada tiene que utilizar cada vez más
sustancia para sentir el efecto deseado.
 Abstinencia : cuando el afectado interrumpe el consumo de la
sustancia o cuando los efectos son contrarrestados por otra
sustancia, aparecen efectos físicos desagradables.
*Tenga en cuenta que algunos medicamentos, especialmente los
opiáceos, sedantes/hipnóticos, y estimulantes, pueden dar lugar a
tolerancia y/o síntomas de abstinencia incluso cuando se toman según lo
prescrito, por razones médicas legítimas y por períodos relativamente
breves (menos de 1 semana en el caso de los opiáceos). Los síntomas de
abstinencia que se desarrollan tras el uso médico apropiado no justifican
el diagnóstico de un trastorno por uso de sustancias. Por ejemplo, cuando
las personas que padecen dolor intenso debido a un cáncer avanzado se
hacen dependientes (psicológica y físicamente) de un opiáceo como
la morfina, los síntomas de abstinencia que presentan no se consideran
una evidencia de un trastorno por uso de sustancias.
Las personas que presentan 2 o más de estos criterios en un período de
12 meses se considera que sufren un trastorno por uso de sustancias. La
gravedad del trastorno por uso de sustancias viene determinada por el
número de criterios que se cumplen:

 Leve: 2 o 3 criterios
 Moderado: 4 o 5 criterios
 Grave: ≥ 6 criterios
Tratamiento de los trastornos por uso de sustancias
 Varía en función de la sustancia y las circunstancias.

El tratamiento específico depende de la droga consumida, pero


generalmente consiste en asesoramiento y a veces requiere la utilización
de otras sustancias. El apoyo de la familia y de los grupos de ayuda
contribuye a mantener el compromiso de la persona en la interrupción del
consumo.

Dado que el hecho de compartir agujas es una causa frecuente


de infección por VIH, se llevan a cabo programas para reducir su
incidencia. Su objetivo es reducir los contagios debidos al uso de las
drogas en los que no pueden dejar de consumirlas. Por ello, a los
consumidores se les proporcionan agujas y jeringuillas estériles para que
no reutilicen las de otros usuarios. Esta estrategia ayuda a reducir la
transmisión (y los costes a la sociedad) de la infección por VIH y de la
hepatitis.
Más información
Los siguientes son algunos recursos en inglés que pueden ser útiles.
Tenga en cuenta que el MANUAL no se hace responsable del contenido de
estos recursos.

 Al-Anon Family Groups: (Grupos familiares de Alcohólicos


Anónimos): servicios de apoyo para adultos que abusan del alcohol,
adultos que crecieron con un alcohólico y adolescentes afectados
por el consumo problemático de alcohol de otra persona.
 Alcoholics Anonymous: (Alcohólicos Anónimos): asociación
internacional de personas con problemas de consumo de alcohol
que fue pionera en el programa de los 12 pasos para ayudar a sus
miembros a superar su adicción al alcohol y ayudar a otras
personas a hacer lo mismo.
 Dual [Link]:  acceso a recursos para personas con
enfermedades mentales y problemas de abuso de sustancias,
incluyendo una lista de centros de tratamiento que ofrecen atención
integral, información sobre investigación y publicaciones.
 Hazelden Betty Ford Foundation:  un proveedor de tratamiento sin
ánimo de lucro para la adicción al alcohol y a las drogas con
información sobre las opciones de tratamiento, programas de
defensa de la recuperación y oportunidades educativas en
asesoramiento sobre adicciones.
 LifeRing: apoyo a las personas con problemas de consumo de
drogas y alcohol facilitando el intercambio de experiencias prácticas
y el apoyo a la sobriedad como alternativa a los programas
tradicionales de 12 pasos.
 National Alliance on Mental Illness (NAMI):  (Alianza nacional para la
enfermedad mental, NAMI por sus siglas en inglés): una
organización nacional de salud mental que proporciona defensa,
formación, apoyo y programas y servicios de concienciación pública.
 Narcotics Anonymous World Services:  (Servicios mundiales de
Narcóticos Anónimos): ayuda a combatir la adicción, con
independencia de la sustancia que la causó, a través de un
programa de 12 pasos similar al utilizado por Alcohólicos Anónimos.
 National Institute on Drug Abuse (NIDA):  (Instituto nacional para el
abuso de drogas, NIDA por sus siglas en inglés): agencia federal que
apoya la investigación científica sobre el consumo de drogas y sus
consecuencias y proporciona información sobre los medicamentos
de uso común, las prioridades y el progreso de la investigación, los
recursos clínicos y las oportunidades de subvención y financiación.
 Substance Abuse and Mental Health Services Administration
(SAMHSA): (Agencia para el abuso de sustancias y servicios de salud
mental, SAMHSA por sus siglas en inglés): agencia del Departamento
de Salud de Estados Unidos que dirige los esfuerzos de salud
pública para mejorar la salud conductual y proporciona recursos,
incluyendo localizadores de tratamiento, líneas telefónicas de ayuda
gratuitas, herramientas de capacitación de profesionales,
estadísticas y publicaciones sobre una variedad de temas
relacionados con sustancias.

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