Existen varias causas por las cuales una persona podría empezar a
consumir drogas:
Satisfacer la curiosidad sobre los efectos de determinados productos.
Presión de los pares: pertenecer a un grupo o ser aceptados por otros.
Tener experiencias nuevas, placenteras, emocionales o peligrosas.
Expresar independencia y a veces hostilidad.
Personalidad mal integrada. Desajuste emocionales, intelectuales, y
sociales.
Descontento de su calidad de vida, ausencia de proyecto de vida.
Carencia de autoestima.
Falta de información acerca de los peligros del uso indebido de drogas.
Ambiente desfavorable, crisis familiares y fácil acceso, a menudo, a
sustancias que producen. Dependencia.
Escapar del dolor, la tensión o la frustración.
Se debe advertir que todos estos motivos no se hallan necesariamente
asociados a una patología individual ni a circunstancias sociales adversas.
Los importantes factores señalados, reforzados por los efectos farmacológicos
y de otra índole que producen las drogas causantes de dependencia, pueden
hacer a estos productos atractivos para algunos jóvenes que los experimenten.
Las posibles propiedades farmacodinamias de las drogas pueden ser, según la
droga empleada:
Alivio del dolor de la ansiedad.
Disminución de las inhibiciones.
Sensación de bienestar.
Relajación y embotamiento de la conciencia.
Sensación de alivio de la fatiga.
Producción de estados eufóricos, etc.
Estas consecuencias son muy diversas y pueden agruparse en dos grandes
grupos:
1. Salud: el consumo de drogas origina o interviene en la aparición de
diversas enfermedades, daños, perjuicios y problemas orgánicos y
psicológicos.
Por ejemplo: Hepatitis, Cirrosis, Trastornos cardiovasculares, Depresión,
Psicosis, Paraonia, etc.
2. Social: los adictos a drogas, con frecuencia se ven envueltos en
agresiones, desorden público, conflictos raciales, marginación,...
3. Economía: dado el ingente volumen de dinero que mueve el mercado de
las drogas y el narcotráfico, tanto los consumidores como los países contraen
importantes deudas; se crean bandas organizadas; se produce
desestabilización económica nacional, etc.
Consejos para los padres
Presten atención al entorno de su hijo, observen su comportamiento,
interésense por sus actividades y amistades, que sepa que están atentos a él y
que les importa. Estén alertas a indicios de uso de drogas (hay algunos que
son claves).
Generalmente, los adolescentes que se drogan lo niegan. Si encuentran a su
hijo bajo los efectos de las drogas, esperen a que esté sobrio antes de
enfrentarlo, y hablen sobre el tema con él con calma y paciencia.
Si, efectivamente, su hijo esta consumiendo drogas, no se echen la culpa,
tampoco le hagan reproches o lo ataquen (es totalmente contraproducente) ni
esperen que el problema se solucione solo. Es perder el tiempo. Lleven de
inmediato a su hijo a consulta con médicos especializados y si no quiere ir,
concurran ustedes para pedir asesoramiento profesional.
No se engañen pensando que pueden solucionarlo hablando. Muchas veces
los adolescentes prometen no volver a hacerlo, y después se drogan a
escondidas, porque no lo pueden manejar. En todos los casos hace falta ir a
consulta, y que los especialistas determinen los pasos a seguir.
Patologías duales
Es la existencia entre unos trastornos psiquiátrico y la dependencia a las
sustancias que provocan consecuencias clínicas. Puede suceder que la
enfermedad psiquiátrica sea posterior al consumo de sustancias y no al mismo
tiempo en que fue adicto, por lo tanto se debe discernir si la enfermedad mental
es producto de la droga o es el curso que ha tenido la enfermedad en el
individuo que lo ha llevado por esos caminos, un ejemplo es la esquizofrenia.
Consecuencias del consumo de drogas
Las sustancias psicoactivas, mejor conocidas como drogas, son sustancias
químicas, de origen natural o sintético, que afectan las funciones del sistema
nervioso central, es decir, que afectan el cerebro y la médula espinal.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), droga es toda sustancia
que, introducida en el organismo por cualquier vía de administración, produce
de algún modo una alteración del funcionamiento natural de nuestro cuerpo y
además es susceptible de crear dependencia, ya sea física y/o psicológica. De
igual forma, las sustancias psicoactivas, pueden modificar la conciencia, el
estado de ánimo o los procesos de pensamiento de un individuo.
Existen varios tipos de sustancias psicoactivas y se dividen en cuatro
categorías básicas: depresores, estimulantes, opiáceos y alucinógenos.
Los depresores también se conocen como hipnóticos o sedantes. Estos
fármacos desaceleran e inhiben la actividad neurológica, además, producen
fatiga en el usuario. El alcohol, los antihistamínicos, los barbitúricos y la droga
de prescripción Valium son ejemplos de medicamentos depresores.
Los estimulantes aumentan la actividad cerebral. Los más utilizados son la
cafeína y la nicotina. La anfetamina y la cocaína también son estimulantes.
Algunos estimulantes se usan de forma recreativa y otros, tales como los
antidepresivos, tienen fines medicinales y se encuentran disponibles con receta
médica.
Los alucinógenos son sustancias que alteran la cognición y la percepción
sensorial del usuario. La marihuana, la psilocibina y la mescalina son
alucinógenos de origen natural. Las drogas como el LSD y el éxtasis son
alucinógenos sintéticos.
Los opiáceos alivian sensaciones dolorosas, son derivados del opio y
producen efectos mediante la interacción con los receptores de opiáceos en el
cerebro. La codeína y la morfina son opiáceos administrados clínicamente para
tratar el dolor. La heroína es un opiáceo. Los opiáceos son altamente adictivos.
Según el Observatorio de Drogas de Colombia (ODC), en el país, alrededor de
tres millones de personas han consumido drogas ilícitas alguna vez destacan,
además que, entre los jóvenes y menores de edad, la marihuana es la droga
más consumida, seguida de la cocaína y el éxtasis.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el abuso de sustancias
psicoactivas, tiene el potencial de producir cualquier combinación de problemas
crónicos de salud, problemas sociales, pérdida de la coordinación y la
cognición e incluso la muerte por sobredosis.
El consumo de drogas psicoactivas, genera alteraciones que pueden ser muy
peligrosas. Algunas de las consecuencias que puede traer el abuso de estas
sustancias, son:
1. Desajustes neuroquímicos en el cerebro
El consumo de drogas produce cambios neuroquímicos y funcionales
permanentes en el cerebro de los adictos. Causa problemas de
motivación, en la memoria y el control cognitivo. Además, los estudios
demuestran que también, se produce pérdida neuronal, problemas
neurodegenerativos, disminución de proteínas ácidas y otras
consecuencias que afectan directamente al cerebro.
2. Alteración del humor
Las alteraciones del humor son frecuentes con el consumo de droga. No
solamente a largo plazo, sino también a corto plazo, lo cual significa que
una persona puede pasar de estar relajada a sentirse irritada y agresiva
de manera fugaz. A largo plazo, la personalidad de muchas personas
puede verse alterada con el consumo de sustancias psicoactivas.
3. Problemas familiares, relacionales y sociales
Los problemas a nivel familiar son bastante frecuentes
independientemente del tipo de drogas que se consuman. Los problemas
sociales también pueden presentarse cuando una persona es
consumidora habitual de estas sustancias, pudiendo perder amistades e
incluso el trabajo. La persona que consume drogas puede mostrar una
pérdida de interés en sus aficiones y otras actividades favoritas. Los
problemas económicos también se asocian a las conductas de
drogadicción.
4. Adicción
La adicción es una de las principales consecuencias del consumo de
drogas. En el caso de las drogas duras, la adicción puede provocar que
una persona haga lo que esté en sus manos para obtener la sustancia
que tanto quiere y necesita, llegando incluso a robar o a tener relaciones
sexuales por dinero o por una dosis.
5. Problemas cardiovasculares
Los problemas cardiovasculares son habituales con el consumo
prolongado de la gran mayoría de drogas, pues estas sustancias alteran
el funcionamiento normal del corazón. Mientras algunos fármacos
provocan una actividad muy alta de este órgano, otras hacen todo lo
contrario. En ambos casos se produce una variación de la presión arterial.
Abusar de las drogas puede conducir a ataques cardíacos, infecciones en
los vasos sanguíneos y otros problemas cardiovasculares.
6. Debilitamiento del sistema inmune
Los estudios muestran, que la mayoría de las drogas debilitan el sistema
inmunológico. Muchos fármacos como los opiáceos que funcionan como
analgésicos, provocan una serie de reacciones negativas en el sistema
inmune, lo que causa que los consumidores sean más susceptibles a
enfermedades e infecciones de todo tipo.
Las conductas asociadas al consumo de drogas, además, pueden
provocar otras enfermedades, como Sida o Hepatitis en el caso de
inyectarse heroína, y llevan a realizar conductas temerarias que pueden
causar otro tipo de consecuencias perjudiciales.
7. Problemas respiratorios
El consumo de drogas causa mayor riesgo a sufrir enfermedades
respiratorias como la neumonía. Los efectos secundarios de algunas
drogas incluyen dolores en el pecho y los pulmones o depresión
respiratoria. Además, el consumo de drogas como el tabaco o la cocaína
pueden causar serios problemas de salud pulmonar.
8. Conductas antisociales
El abuso de drogas, hace que los consumidores dejen de practicar
actividades que disfrutaban con anterioridad, además tienen mayor
probabilidad de tener problemas en el trabajo, como un rendimiento pobre
e incluso su abandono o despido.
En el caso de los jóvenes, el rendimiento en el colegio o el abandono del
estudio, es una manifestación más que evidencia del consumo de este
tipo de sustancias.
9. Aislamiento
El aislamiento puede ser una consecuencia directa del consumo de
drogas. Por un lado, los jóvenes pueden aislarse de la familia o del
trabajo, y en casos graves como el consumo de heroína, el drogadicto
puede aislarse a nivel social e incluso personal, dejando de preocuparse
por su apariencia física e higiene. Los consumidores pueden vivir por y
para la droga.
10. Ansiedad e insomnio
Es muy habitual que las personas que consumen drogas con frecuencia,
sufran ansiedad y alteraciones del sueño. de hecho, algunos individuos
reconocen que son incapaces de acostarse sin consumir marihuana una
vez que se habitúan a hacerlo. Las drogas como el éxtasis o la cocaína
pueden alterar la calidad del sueño, generando ansiedad nocturna o
pesadillas.
11. Otros trastornos psicológicos
Los problemas de ansiedad, insomnio y depresión, son algunos de los
problemas psicológicos que pueden experimentar los consumidores de
droga. En otros casos, además, pueden sufrir trastornos más serios como
la esquizofrenia o el trastorno paranoide.
12. Sobredosis
El consumo de drogas es peligroso y puede causar daños irreparables
para la salud de las personas que hacen uso de estas sustancias. Son
muchos los casos en que las dosis que se consumen son excesivas, lo
que provoca serios problemas para la persona. En algunos casos la
sobredosis simplemente puede hacer pasar un mal rato, al provocar
náuseas, vómitos, dolor de cabeza e incluso alucinaciones.
13. Muerte
En muchos casos el abuso de sustancias psicoactivas, puede llevar a la
hospitalización del paciente, al coma e incluso la muerte.