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Significado y Propósito de la Cena del Señor

La Cena del Señor es una ordenanza establecida por Jesucristo para conmemorar su sacrificio y muerte en la cruz. Proporciona tres beneficios principales: 1) Recordar la muerte y resurrección del Señor, 2) Tener vida eterna a través de la comunión con Cristo, y 3) Fortalecer la fe y la salvación de los creyentes. Se debe celebrar solemnemente y con dignidad, discerniendo el cuerpo y la sangre de Cristo para mantener la comunión con Él.

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Significado y Propósito de la Cena del Señor

La Cena del Señor es una ordenanza establecida por Jesucristo para conmemorar su sacrificio y muerte en la cruz. Proporciona tres beneficios principales: 1) Recordar la muerte y resurrección del Señor, 2) Tener vida eterna a través de la comunión con Cristo, y 3) Fortalecer la fe y la salvación de los creyentes. Se debe celebrar solemnemente y con dignidad, discerniendo el cuerpo y la sangre de Cristo para mantener la comunión con Él.

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LA CENA DEL SEÑOR

"Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor
proclamáis hasta que Él venga." 1 Corintios 11:26

INTRODUCCIÓN

Él Señor Jesucristo dio instrucciones a sus Apóstoles que se enseñara a guardar lo que Él
mandó (Mt. 28:20); además, el Espíritu Santo recordaría todo lo que Él dijo (Jn.14:26). Por
ello la Biblia nos muestra las dos ordenanzas dadas por el Señor: el Bautismo en agua (Mt.
28:19), y la Cena del Señor (Lc. 22:19).

La Cena del Señor es también llamada Santa Cena por la solemnidad que conlleva buscar el
rostro del Señor (1 Co.11:28), y por la oportunidad de ser ministrado por la sangre del
Nuevo Pacto.

1. UN EJEMPLO EN EL ANTIGUO PACTO, Éxodo 12: Lo vemos en la Pascua (del


hebreo Pesaj que quiere decir pasar por alto, gozo y alegría. Strong 6452). Las
instrucciones que el Señor dio a Israel para celebrarla eran:

a. Matar un cordero por familia (Ex.12:3-4),

b. El cordero debería ser sin defecto (Ex.12:5),

c. Impregnar parte de la sangre en los postes y dinteles de las puertas de las casas (sólo la
primera vez Ex.12.7)

d. Comerlo completamente asado en fuego (Ex.12:10), con pan sin levadura y hierbas
amargas (Ex.12:8), y

e. Debía hacerse con fe; ceñidos los lomos, sandalias en los pies y cayado en mano (Ex
12:11).

Estas instrucciones enseñan la actitud que se debía tomar en lo personal y colectivo (Ex.12:
47). Los participantes fueron bendecidos con liberación (Ex.12: 51). Esta fiesta tenía un
significado hermoso: el recordatorio de haber sido libres de la esclavitud del Faraón en
Egipto (Ex. 13:14). Era una fiesta ordenada para Israel (Ex. 13:10), pero ahora la Biblia nos
enseña que tenemos “un mejor pacto con mejores promesas” (He. 8:6), por ello la Iglesia de
Cristo no celebramos la Pascua, porque Cristo es nuestra Pascua (1 Co. 5:7).

2. EN EL NUEVO PACTO: El Señor estableció la Santa Cena, como recordatorio de su


sacrificio por nuestros pecados:

3. JESUCRISTO EL CORDERO DE DIOS: Dios prometió a Abraham que se proveería a


sí mismo un cordero (Gn. 22:8). Cuando Jesús vino al profeta Juan el Bautista, éste lo
identificó como "el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" (Jn. 1:29).

Antes de ir a la cruz el Señor Jesús se reunió con sus discípulos (Mt. 26:20), para celebrar
la fiesta de la Pascua; allí incorporó el pan y el vino, estableciendo de esa forma un pacto
nuevo, BASADO EN SU CUERPO Y SU SANGRE (Mt. 26:26-27), mostrando los planes
de bendición de Dios para su pueblo: la liberación de la esclavitud del pecado a través del
sacrificio del Hijo Jesucristo (Gá 5:1)

4. DIOS ES UN DIOS DE PACTOS: A través de la Biblia encontramos que Dios hace


pactos con el hombre para bendecirlo: Noé (Gn. 9:9), Abraham (Gn.17:2, 7); también el
hombre hace pactos: Booz y su pariente (Rut 4:4-6). Los pactos eran garantizados con
diversas prendas o elementos, por ejemplo: el Arco iris (Gn. 9:12-13), la circuncisión (Gn.
17:10,13), sandalias (Rut 4:7-8) etc. El Nuevo Pacto, acerca al pecador a Dios (2 Co. 3:6;
Ef. 2:12-13), y hace viejo al pacto anterior (He.8:13); es garantizado con la sangre de Cristo
((Gá.3:15; 1 P. 1:18-19; He. 10:29; Ap. 1:5). La sangre derramada por el Cordero de Dios
es el Nuevo Pacto (Mt.26:28) y el perdón de pecados, de paz con Dios (Ro.5:1).

5. LA CENA DEL SEÑOR, Mateo 26:17-39; Marcos 14:12-26; Lucas 22:7-20; Juan 13:1-
30; 1 Corintios 11:23-34; Juan 6:48-66

a. FUE ESTABLECIDA POR JESÚS: La noche que fue traicionado, el Señor dijo "haced
esto en memoria de mi" (Lc. 22:19) y tiempo después le fue revelado al Apóstol Pablo (1
Co. 11:23). Es una ordenanza que se debe cumplir (Mt. 28:20; Jn. 8:31; 1 Jn. 3:22).

b. LOS ELEMENTOS, EL PAN Y EL VINO: Cuando algunos discípulos no


comprendieron esa enseñanza, se apartaron (Jn. 6:60, 66), tiempo después el Apóstol Pablo
invita a discernir el cuerpo del Señor al tomar el pan y el vino (1 Co. 11:29). En este acto
participamos simbólicamente, no literalmente, de la carne y sangre del Señor (Jn. 6:52-56).

I. El Pan, Lucas 22:19: El Señor dijo: que Él era el pan vivo que descendió del Cielo (Jn.
6:51). En Juan 6 habla de su carne, su cuerpo: que es verdadera comida (del griego brosis:
comida, alimento. Strong 1035). Cuando el Señor dijo "esto es mi cuerpo que por vosotros
es partido", enseña el simbolismo del acto, que se refiere a la consubstanciación (realidad
de Cristo en el acto no en los elementos). Simboliza la comunión con los hermanos, que
siendo muchos, somos parte del cuerpo místico de Cristo que fue partido (1 Co. 12:12), y
para estar en Él, debemos amarnos los unos a los otros (1 P. 1:22); también nos recuerda
que ya no somos huérfanos sino hijos de Dios (Jn. 14:18; 1 Jn. 3:1; He. 12:9).

II. El Vino, Mateo 26:27-28: La sangre (haima. Strong 129), es esencia de la vida (Lv.
17:11), y el Señor la presentó como verdadera bebida (posis: bebida, representado en el
jugo de las uvas o vino. Strong 4213), cuando dijo "esto es mi sangre", la cual es derramada
para vida. Además, representa la comunión con el Señor, ya que la sangre derramada
significa perdón de pecados y paz del hombre para con Dios (He. 9:22; 2 Co. 5:19) por esa
razón tenemos entrada al Lugar Santísimo (He. 4:16).

6. ES SÓLO PARA LOS SUYOS: En el A.T se prohibía que los extranjeros participaran de
la Pascua, a menos que se circuncidaran (Éx. 12:43, 48). En el A.T el Señor Jesús sirvió la
Cena a sus discípulos (Mt. 26:25-30), quienes al escuchar que alguien lo traicionaría le
preguntan ¿Seré yo Señor? (Mt. 26:22), porque aunque reconocían el señorío de Jesús,
tenían temor de ser traidores, lo que nos enseña que la Santa Cena es para llevarnos a la
perfección (Jn. 6:54; Fil. 1:6).

7. PROPÓSITOS

a. Recordar la muerte y resurrección del Señor, 1 Corintios 11:24: El alma tiende a olvidar
las bondades de Dios (Sal.103:2), por lo que un objetivo de la Cena es recordar el sacrificio
del Señor en la cruz (Fil. 2:8), para mantener viva la esperanza y estar apartados para Él
((Ro. 5:2; 1 Jn. 3:3).

b. Tener vida eterna en sí mismos, Juan 6:51, 53: Al juzgarnos a nosotros mismos en la
Santa Cena (1 Co. 11:28), debemos despojarnos de lo que no conviene y/o desagrada a
Dios, para que Él nos limpie (1 Jn. 1:9). Cuando comemos la Santa Cena estamos comiendo
a Cristo y su vida (Zoe), está en nosotros (Jn. 6:57).

c. Tener comunión con Dios: Conduce a buscar la limpieza del alma y si se permanece
firme, se tiene la vida de Él (Jn. 6:56).

d. Fortalecerse, sanar y tener vida, 1 Corintios 11:30: Las consecuencias de no tomar la


Cena en la comprensión y actitud espiritual adecuada son: debilidad, enfermedad espiritual
y física, y hasta muerte física, por ello al participar de la Cena como agrada al Señor,
recibimos:

fortaleza, sanidad espiritual y física, y vida física adicional.

e. Tomar su Imagen: La sangre contiene la genética, esta es la razón por la que los hijos se

parecen a los padres (Gn. 5:3), cuando participamos de la sangre del Señor estamos

introduciendo la genética Divina en nuestra vida (Ef. 3:16). Ello nos sirve para despojarnos
al viejo hombre (Ef. 4:22), y tomar la imagen del nuevo hombre (1 Co. 15:48), para
alcanzar la

estatura del varón perfecto (Ef. 4:13).

f. No ser juzgados con el mundo: Al hacer uso del juicio personal, guiados por el Espíritu
Santo, somos redargüidos de pecado (Jn. 16:8), lo que nos conduce al arrepentimiento para
permanecer en la voluntad de Dios (2 Co. 7:10).

g. Mantener el poder de la salvación, Hechos 2:42, 46: Es una oportunidad para gozar de la
misericordia de Dios para restauración (1 Co. 11:28).

8. INSTRUCCIONES EN LA CENA DEL SEÑOR

a. En su memoria: No debemos acercarnos a su mesa como un rito (Mt. 15:8), sino en


memoria de su sacrificio, (1 Co. 11:24-25), anunciando que a través de su muerte, fue
pagada la deuda de nuestros pecados: pasados (Ef. 2:1-2), presentes (1 Jn. 2:1), y con la
expectativa futura "hasta que Él venga", es decir, lleva implícito el anuncio de su
resurrección y retorno, porque Él vive (Lc.24:5).

b. Discernir el cuerpo del Señor: Es distinguir que lo que se hace, no solamente en una

ceremonia física (Lc. 22:15), sino un acto espiritual: es la sustancia del pan que representa
el

cuerpo de Cristo (Col. 1:18a), quien " llevó el castigo de nuestra paz, que fue herido por
nuestras transgresiones y que por sus llagas fuimos curados" (Is. 53:5). También es amar al
hermanocomo Él nos ama (Jn. 15:12), para no ser culpado del cuerpo y de la sangre del
Señor (1 Co.11:29).

c. Participar dignamente: No se habla de ser perfectos para participar (Lc. 22:31-32), sino
de buscar la perfección en Él (Mt. 26:75). Es la oportunidad de juzgarnos a nosotros
mismos

poniéndonos a cuentas con Dios (1 Co. 11:28) No debemos ser guiados por el alma
solamente (Lc. 12:19), sino por medio del Espíritu Santo, el cual nos guía a toda verdad (Jn.
16:13) Participar dignamente es reconocer nuestras debilidades y pedirle ayuda para evitar
ser juzgados con el mundo. Debemos anhelar entrar confiadamente ante el trono de la
gracia para pedir perdón y no sentirnos acusados (He. 4:16).

d. No por ritualismo: Cuando no se discierne el cuerpo del Señor, se practica como una
ceremonia religiosa (1 Co. 11:20-22), esto no debe hacerse porque ya ha sido advertido por
el Señor através del Apóstol Pablo.

e. En la comunión del Espíritu Santo: La cena fue preparada en un aposento alto (Lc.
22:12), lo que representa, la búsqueda de la comunión con Dios (Ex. 24:15-16).

f. Periodicidad, 1 Corintios 11:25: La Biblia no indica las veces que se debe participar, ni
mínimo ni máximo; sin embargo, indica que se debe hacer constantemente

CONCLUSIÓN
La Cena del Señor es un banquete, es una fiesta de liberación y bendición preparada para el
pueblo de Dios; para ponernos a cuentas y buscar la comunión con Él, por lo que debemos
participar solemnemente y a la vez gozosos de que se nos haya dado la oportunidad de
recibir tal bendición por medio del sacrificio del Señor.

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