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el modelo de jesús
Jesús nos dejó la comisión de que fuéramos por
todo el mundo e hiciéramos discípulos.
¿Cómo haremos tal cosa? Así como Él lo hizo.
Jesús es sensible a las necesidades
• Jesús tenía compasión por las multitudes que
lo seguían.1
• Jesús nunca pensó en pocos, siempre en mu-
chos.
• Muchos piensan que Jesús solo se dedicó a
pocos, y que por lo tanto, no es correcto al-
canzar multitudes para Él. Sin embargo, Jesús
tuvo doce discípulos, a quienes llamó “mana-
da pequeña”, pero los escogió para alcanzar
multitudes.
• Para tener compasión por las multitudes ne-
cesitamos más que ojos carnales. Debemos
comprender las verdades espirituales para
tener compasión de ellas. Por ejemplo, aque-
llos que ven a la humanidad con los ojos de
1
Mateo 9:35-37: Porque es necesario que todos nosotros comparez-
camos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según
lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea
malo.
EL MODELO DE JESÚS 101
la carne se compadecen únicamente de los drog-
adictos, los alcohólicos, las prostitutas, los pobres
o los pandilleros, pero todas las personas tienen
un alma que hay que salvar.
Manifestó su poder
Jesús llenó las necesidades de las personas man-
ifestando su poder sanador y liberador. Sanó
a muchos e hizo prodigios entre el pueblo. El
propósito de las señales es que las personas
crean en el Señor, pero la unción no hace discípu-
los. El resultado fue que muchos más le siguieran,
pero andaban como ovejas sin pastor porque Él
no podía atenderlos a todos, por eso formó a sus
discípulos para que ellos se fortalecieran y contin-
uaran con la obra.2,3,4,5
2
Marcos 1:27-45: Y todos se asombraron, de tal manera que dis-
cutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es
esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le
obedecen? Y muy pronto se difundió su fama por toda la provincia
alrededor de Galilea. Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de
Simón y Andrés, con Jacobo y Juan. Y la suegra de Simón estaba
acostada con fiebre; y en seguida le hablaron de ella. Entonces él
se acercó, y la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente le
dejó la fiebre, y ella les servía. Cuando llegó la noche, luego que
el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a
los endemoniados; y toda la ciudad se agolpó a la puerta. Y sanó
a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó
fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque
le conocían. Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro,
salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. Y le buscó Simón, y
los que con él estaban; y hallándole, le dijeron: Todos te buscan. El
les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también
allí; porque para esto he venido. Y predicaba en las sinagogas de
ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios. Vino a él un
leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes
limpiarme. Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y
le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio. Y así que él hubo hablado, al in-
stante la lepra se fue de aquél, y quedó limpio. Entonces le encargó
rigurosamente, y le despidió luego, y le dijo: Mira, no digas a nadie
102 ACADEMIA DE LÍDERES
Escogió a doce personas
Esa multitud que seguía a Jesús debería ser cuida-
da, por eso escogió a doce obreros que lo ayuda-
ran.6
nada, sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación lo
que Moisés mandó, para testimonio a ellos. Pero ido él, comenzó a
publicarlo mucho y a divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no
podía entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera
en los lugares desiertos; y venían a él de todas partes.
3
Marcos 2:1-12: Entró Jesús otra vez en Capernaum después de
algunos días; y se oyó que estaba en casa. E inmediatamente se
juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta;
y les predicaba la palabra. Entonces vinieron a él unos trayendo
un paralítico, que era cargado por cuatro. Y como no podían acer-
carse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde
estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía
el paralítico. Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus
pecados te son perdonados. Estaban allí sentados algunos de los
escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: ¿Por qué habla
éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino
sólo Dios? Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban
de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así
en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus
pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y
anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad
en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo:
Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. Entonces él se levantó
en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera
que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca
hemos visto tal cosa.
4
Juan [Link] Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos
creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía.
5
Juan [Link] Y le seguía gran multitud, porque veían las señales que
hacía en los enfermos.
6
Mateo 9:35 al [Link] Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas,
enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del
reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y
al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban des-
amparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces
dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros
pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su
mies. Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad
sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para
EL MODELO DE JESÚS 103
• Un discípulo es una persona a la que se llama
con un propósito en el reino de Dios.
• No es un discípulo aquel que está allí por
amistad o antigüedad sino con un propósito.
• Discipular no es adoctrinar, sino formar per-
sonas. Jesús los llamó para ser pescadores de
hombres.
• Jesús formó como discípulos a quienes que-
rían trabajar, no solo a quienes querían oír
y aprender. Ser un discípulo es ser un obrero
del Señor y colaborador en la visión de Dios.
sanar toda enfermedad y toda dolencia. Los nombres de los doce
apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su
hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; Felipe, Bar-
tolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo,
por sobrenombre Tadeo, Simón el cananista, y Judas Iscariote, el
que también le entregó.
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