Etnomusicología y música ecuatoriana
Etnomusicología y música ecuatoriana
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Homenaje
E
ste año 2020, la humanidad entera fue sor- llorado todas esas pérdidas, cada una de esas
prendida y golpeada por una pandemia que despedidas.
no estaba ni en lo más remoto de nuestra Después de toda esta vivencia, siento que ya no
imaginación... podemos seguir siendo los mismos, tengo la certeza
En medio de la incertidumbre, fuimos forzados absoluta de que no será en vano todas estas ausen-
a recluirnos en nuestros hogares y como ráfagas cias, abrigo la esperanza que de esta experiencia
incesantes nos llegaban las noticias... Por medios saldremos con un corazón renacido, dispuestos a
de comunicación, teléfono y redes sociales, íba- construir la anhelada nueva sociedad, desde nuevos
mos enterándonos de familiares, amigos y conocidos paradigmas, desde el amor incondicional y la solida-
que fallecían. Fuimos sintiendo cómo cada partida, ridad más pura, reconciliados con nosotros mismos,
en cualquier lugar, nos afectaba, y cada pérdida era con la naturaleza, con nuestros hermanos sin impor-
nuestra propia pérdida. tar las diferencias.
El luto nos envolvía y removía todos nuestros Que cada uno de nosotros sintamos su presencia,
cimientos, más aún en estos momentos de descon- porque ellos están aquí, no han salido de nuestras
cierto y desesperación. almas y nuestros corazones. Ellos vivirán allí por
El universo de la cultura y el arte no fue ajeno siempre y para siempre.
a esta situación, fuimos llorando las pérdidas en Familiares, amigos compañeros, ciudadanos, les
Quito y el país entero, los funerales de artistas y abrazo con todo mi afecto desde mi ser, y desde esta
trabajadores de la cultura, entre ellos compañeros Casa, la Casa del arte, de la solidaridad, del amor y
identificados con la música, se realizaban en el más la ternura.
doloroso aislamiento.
Como presidente de la Casa de la Cultura Camilo Restrepo Guzmán
Ecuatoriana, en la más profunda intimidad he Presidente Nacional CCE
Número ocho | octubre 2020 28 50
Presidente
Camilo Restrepo Guzmán
4 Chimbapuray o pareja:
Música de matrimonio y wawa
Gestión de políticas del
patrimonio sonoro en las
96
velorios en las comunidades currículas interculturales:
Director de Publicaciones kichwas de Cotacachi Uso pedagógico de
Patricio Herrera Crespo los géneros musicales
ecuatorianos
Director
Juan Mullo Sandoval 18 Reflexiones sobre un tema
controversial:
Comité Editorial Elementos discográficos y
Carlos Freire, Juan Mullo Sandoval
Daniela Peña,
El albazo
textuales de la identidad 110
mestiza:
Articulistas
Julio Andrade, Jeferson Flores, Juan 28 Estudio etnomusicológico en el
Valle de los Chillos de Quito:
Sanjuanitos indigenistas
de mediados del siglo XX
Carlos Franco, Carlos Freire, Honorio
Granja, Susana Morales, Juan Mullo, El mama tambonera: pingullero
Daniela Peña, Ariadna Reyes, del yumbo-danzante
Enrique Sánchez, Pedro Traversari
Algunos aspectos
Edición de textos sobre los autores y 124
Katya Artieda 50 Aproximación a la etnomúsica
kañari: compositores:
Diseño gráfico Los lalays y el kuchunchi Creación musical en
Tania Dávila L. los años treinta
Portada
Foto: Adriana Herrera, Simiatug
(enero, 2010)
64 Miskilla:
Síntesis y análisis de las
Colonos pioneros en
etapas históricas de la música
ecuatoriana el noroccidente de 150
Pichincha:
La música y las artes en el
proceso de formación de
88 Primeros documentos de la
etnomusicología ecuatoriana:
las identidades
Casa de la Cultura Ecuatoriana
Benjamín Carrión Historia del arte musical
Avs. Seis de Diciembre indígena y popular: aires,
N16–224 y Patria canciones, poesías,
Telf.: 2565-808 Ext. 263 instrumentos y bailes
www.casadelacultura.gob.ec
Quito–Ecuador
96 110
2
Editorial
C
uando un músico ecuatoriano ahonda estilo o sabor, a decir del compositor Enrique
los ritmos del cancionero nacional desde Sánchez.
el género musical, se encuentra con difi- Esta identidad sonora a partir del género musi-
cultades que no solo son técnicas, sino cal andino proviene —en unos casos— de aquellos
del contexto: oralidades, lugares, cuerpos bailado- ritos y danzas originarias, a los que varios autores
res, sonoridades locales rituales o festivas. Sobre la de este número monográfico, mencionan son la base
base de una cultura inmaterial y simbólica, se va sobre la que se estructuró nuestro cancionero mes-
modelando la funcionalidad del género musical, tizo. Así lo vislumbra la investigación de los Lalays
entendido como ritmo, toque, sentimiento, símbolo, kañari del musicólogo Carlos Freire Soria, citando a
estructura o lenguaje. Esto lo revela el guitarrista Stobart (1996) señala: “Sirinu (sereno) parece enten-
Julio Andrade a partir de su estudio sobre la polise- derse en términos de una sustancia del alma, líquida
mia del albazo. La etnomusicóloga Daniela Peña en y animada, cuya inmensa energía toma la forma de
su artículo sobre el Chimbapuray, bailes de matri- inagotables sonidos musicales y danzas”.
monio o wawa velorio de Cotacachi, parafrasea en El género musical andino es el tema mono-
una cita acerca del género musical: “[…] está basado gráfico de este número, confrontado desde las
en un principio de repetición, tanto del pasado como investigaciones etnomusicológicas sobre las cul-
del futuro, y al igual que conceptos como clase, tipo turas vivas, realizadas por investigadores actuales
o categoría, es juzgado por una convención”. como Juan Carlos Franco y uno de los primeros
Sociedades que imbrican y yuxtaponen sus teóricos de la musicología histórica ecuatoriana,
géneros musicales, al igual que lo hacen sus histo- Pedro Traversari Salazar (1874-1956), quien junto
rias vivas, dan cuenta de que la diversidad de estilos a Segundo Luis Moreno (1892-1972) y su extensa
de una misma convención conforma las categorías obra bibliográfica, fortalecen y guían las historias
de sistemas musicales que estamos por redescubrir, documentales de estas disciplinas, como líneas del
posiblemente sea algo que nuestros músicos anti- pensamiento que se construyen socialmente.
guos lo entendían como ‘Miskilla’: sentimiento, Juan Mullo Sandoval
Octubre 2020 3
Chimbapuray o pareja:
MÚSICA DE MATRIMONIO Y
WAWA VELORIOS EN LAS
COMUNIDADES KICHWAS DE
COTACACHI
Daniela Peña M.
Marzo, 2020
Resumen
Palabras clave: Cotacachi, Chimbapuray, música de matrimonios y wawa velorios, Andes ecuatorianos
L
as cuerdas del arpa suenan y su vibración el tono del chimbapuray o tono de pareja, como tam-
llena el ambiente festivo del matrimonio en bién se lo llama localmente. Esta música-danza de
las faldas del volcán Cotacachi. Los novios chimbapuray se hará presente varias veces durante
y padrinos se concentran en el patio central los dos o tres días de matrimonio: a la salida de la
o en la entrada de la casa, mientras el resto de fami- iglesia, en la casa del novio, en la casa de la novia y
liares siguen ocupados en las múltiples tareas que en la casa de los padrinos.
requiere un evento como este. Luego del momento En cualquier otro día, en cualquier otra comu-
silencioso y solemne en donde los familiares de los nidad, pero esta vez en la noche, se podrá escuchar
novios dan sus consejos y bendiciones a los recién otra música de chimbapuray entonada igualmente
casados, la novia se pondrá frente al padrino y el por el arpa. Se trata del velorio de un niño o de
novio frente a la madrina, para bailar cruzados con adulto soltero de las comunidades kichwas de
4
Cotacachi. La música de chimbapuray sonará luego
de que los padres obsequian a la madrina una
cacerola con comida y después de la música de
vacaciones que acompaña el momento de la mor-
taja. Junto a esta música de chimbapuray, el baile se
hará presente también de forma cruzada, es decir,
la madre del niño o niña fallecidos bailará con el
achik taita (padrino) y el padre con la achik mama
(madrina).1
Para el primer ritual, novios, familiares y las tres
parejas de padrinos (ñawpadores, roperos y achik
taita/achik mama) se ocuparán de las múltiples acti-
vidades que se realizarán varios meses antes del día
del matrimonio. En el caso del wawa velorio, los pre-
parativos comienzan en el momento de la noticia de
la partida del niño o la niña, y es la visita al arpero
una de las primeras tareas que se cumplirán. En
caso de que el niño o niña no haya sido bautizado,
la primera noche de velorio se realiza un bautizo,
sin la presencia del arpero ni de la comunidad. En
la segunda noche estarán ya presentes los familiares,
miembros de la comunidad y el arpero.
La región de Cotacachi conserva una enorme los matrimonios, bautizos y wawa velorios. Sin
riqueza musical, en cada una de las 42 comunida- embargo, en la actualidad, los arperos son bastante
des kichwas vive uno o varios músicos que tocan la escasos: en el cantón Cotacachi, en la comunidad
flauta de carrizo para la fiesta del Inti Raymi, y en de San Pedro, vive el arpero Emilio Guandinango,
varias comunidades existen los conjuntos de música quien es quizás el más activo en este oficio; el
conformados por guitarras, bandolines, quenas, joven músico Lenin Farinango y el arpero Joaquín
zampoñas, violines, bombos y voces. Guandinango, que por su edad y por dificultades
Los arperos, como se les llama localmente, en su oído, ya no participa de estas actividades, al
también existían en cada una de las comunidades, igual que Rafael Ramos, del sector de Imantag. En la
tanto en el sector de Cotacachi como en Otavalo, comunidad de Turuco vive Jesús Bonilla, otro joven
y estos eran solicitados constantemente para músico que también ha aprendido a entonar este
instrumento. En el cantón Otavalo, en la comunidad
1 La traducción general que se le da al término de de Carabuela, está Mariano Cachimuel, conocido
achik mama y achik tayta es el de madrina y padrino como ‘Taita Chavo’, quien se encuentra también bas-
respectivamente. Sin embargo, es importante subrayar tante activo en esta ocupación y es contratado por
que el término achik quiere decir luz, claridad, claro, las familias de Cotacachi y de Otavalo.
por lo que se puede interpretar fácilmente que la La música de chimbapuray es tocada general-
madrina y el padrino son la luz que va a alumbrar el mente en el arpa, acompañada por el golpeador
camino de los ahijados. que percute en el mismo cuerpo del arpa, o por el
Octubre 2020 5
•l Enin FarinanGo, San PEdro, 2019.
bombo. En ocasiones, también se acompaña al arpa conoce alrededor de diez músicas de chimbapu-
con el violín o puede estar el violín solo. ray, que son inspiración suya, pero que no tienen
El músico e investigador cotacacheño Lenin nombres.
Alvear señala que existen varias canciones dentro “De mi mente mismo es lo que me salió la
de este género: música porque, con mi mente y con mi corazón,
“El baile, la danza de pareja se puede manifestar con el digital que estoy manejando, con eso, con
con cualquiera de las canciones que pueden ascen- mi oído, ya me salió la chimbapuray (…). Sí sale
der a doce canciones de pareja. Entonces ahí puede nomás, sí sale nomás. No es que estoy oyendo por
utilizarse de acuerdo a la zona, la que le sea con- otro lado que están tocando, no, porque de lo que
veniente, la que el arpero maneje, porque no todos digo yo, conforme yo me he sentido, lo que más es
manejan las doce canciones, cada uno tiene su espe- tener la música o buscar la música o nacer la música.
cialidad de canción de pareja, de baile de pareja, El dedo mismo le busca, le encuentra. Y eso es lo
entonces a algunos les gusta utilizar, por ejemplo, que me llega a mí, por eso yo a veces digo que no
una de las doce, cualquiera. Eso ya va de acuerdo puedo tocar mucha copia, pero en mi propia música
a la comuna, de acuerdo a la parroquia, de acuerdo puede salir y puedo tocar. Pero al momento lo que
a de dónde es el arpero, y eso tiene mucho que ver estoy tocando está todavía sin nombre” (Emilio
el maestro ceremonial que es el arpero, él es el que Guandinango, San Pedro, 2020).
pone la música” (Lenin Alvear, Cotacachi, 2018). La música de chimbapuray, al ser tocada en dos
Taita Joaquín reafirma lo comentado por Lenin momentos rituales como son el matrimonio y los
Alvear y comenta que “los tonos de pareja son alre- velorios, no es ejecutada para una audiencia, un
dedor de 20” (San Pedro, 2018). público que se limita a escuchar, estos tonos más
Por su parte, Emilio Guandinango señala que bien estarían dentro de lo que Thomas Turino llamó
6 Traversari
música participativa, en la que, en lugar de artistas/
audiencia, están presentes participantes y parti-
La región de Cotacachi
cipantes potenciales; la calidad del performance es
juzgada según el nivel de participación, tal como lo
conserva una enorme
riqueza musical, en
señala el joven músico de la comunidad de Turuco:
“Lo importante no es que seas un prodigio con el
instrumento. Porque sinceramente, aunque toque
bien y las personas no bailen, no pasa nada” (Jesús cada una de las 42
Bonilla, Turuco, 2014).
En cuanto al significado del nombre de chim- comunidades kichwas
bapuray, según el Diccionario Kichwa-Castellano del
Ministerio de Educación del Ecuador (2009), chimpa
(pronunciado como chimba) es traducido al cas-
vive uno o varios
tellano como al otro lado, al frente y también como
trenza. En el mismo diccionario se indica que ‘chim-
músicos que tocan la
flauta de carrizo
bapurachina’ significa carear, aclarar, rendir cuentas,
confrontar ideas (recordemos que el morfema ‘china’
en kichwa quiere decir hacer hacer).
La música que más presencia tiene en esta para la fiesta del Inti
región, seguramente por ser la más abierta a un
público general, es la de la fiesta de Inti Raymi: Raymi, y en varias
sanjuán y sanjuanito, las dos en un ritmo de 2/4.
El sanjuanito está también bastante presente en los
matrimonios y en los wawa velorios, acompañando
comunidades existen
en el baile circular realizado por toda la comuni-
dad, como un baile de integración. Por su parte, la
los conjuntos de música
conformados por
música de chimbapuray, al igual que la música que
acompaña las fiestas de los Santos, se encuentra en
un tiempo de 6/8.
Taita Emilio, para ayudarme a comprender un guitarras, bandolines,
poco más sobre el ritmo de chimbapuray, tocó en la
caja (tambor de cuero) el ritmo que se muestra en el quenas, zampoñas,
esquema 1:
Con objeto de dar una idea sobre las estruc-
turas melódicas y rítmicas de estas músicas, he
violines, bombos y
transcrito algunos tonos de chimbapuray. Pero
antes de pasar a mirar las partituras, considero
voces.
ESquEma 1
Octubre 2020 7
•B ailE dE maki allichi. Pawkar raymi, PEraFán, 2020. GruPo cultural runa Jatari
importante hacer unas pocas acotaciones sobre la La autora añade que, paradójicamente, la nota-
problemática de la transcripción, del hecho pasar ción es también una manera de dar a la música una
de lo oral a lo escrito, transición definida por Dujka libertad desconocida anteriormente: la del juego
Smoje, profesora de musicología en la Universidad gratuito, de la construcción, de la invención y de la
de Montreal, como el paso del tiempo al espacio composición (Ibíd: 43).
(Smoje, 2003: 31-46). Smoje señala que en esta Por otro lado, con la ‘traducción’ al lenguaje téc-
transformación: nico de las músicas occidentales, nos confrontamos
también a una serie de dificultades relacionadas a
La música pasa de un estatus de evento efímero en la afinación y a la interpretación armónica y rítmica
el tiempo, a estatus de objeto fijo en el espacio. Sus ya que, como lo señala Sylvie Bouissou (2003), en la
medios de transmisión cambian: la comunicación transcripción están en juego diversos factores como
directa, espontánea, intuitiva, será progresivamente los métodos (occidentales; no-occidentales), los hábi-
reemplazada por la transmisión retrasada, individual, tos y la época del momento de la transcripción. De
racional. La tradición oral transmite el canto fluido esta manera, las partituras que veremos a continua-
evanescente, que desaparece inmediatamente en la ción son solamente un acercamiento y no buscan (ni
esfera virtual2 (Ibíd: 42). podrán) traducir la realidad musical tal y como es.
El tono de chimbapuray que veremos fue tocado
por Taita Emilio Guandinango, en una grabación
2 La traducción del francés al español es mía. realizada en su casa, en la comunidad de San Pedro
(Cotacachi), en el año 2014 (esquema 2).
8 Traversari
ESquEma 2
En esta canción, que se encuentra en una tona- públicos. Para esto es esta música. Nosotros con
lidad de Fa menor pentafónico, vemos cómo Taita esta música hemos ganado (...) primer lugar hemos
Emilio dobla la melodía con las cuerdas graves del salido (...), ahí́ hemos ganado un poco de plata y con
arpa, siendo ésta la manera en que él entona siem- esa plata hemos comprado un pedacito de tierra”
pre su música. (Emilio Guandinango, San Pedro, 2014).
Otra de las músicas de chimbapuray, y que Por su parte, Taita Joaquín Guandinango, de
es quizás la única que lleva un nombre, es Maki la misma comunidad, grabó esta música luego de
Allichi. En el wawa velorio que acompañé en la canción de Vacaciones, en el proyecto ‘Músicas
la comunidad de San Pedro, la música de Maki del Ecuador’ realizado por el Banco Central del
Allichi fue tocada después de otra pieza de chim- Ecuador, en 1993. El esquema 3 muestra un pequeño
bapuray. No he escuchado que esta música sea extracto de esta pieza:
tocada en los matrimonios, ni tampoco he escu- En esta pieza, tocada en una tonalidad de La
chado hablar de ella fuera de la comunidad de mayor pentafónico, la mano izquierda da un acom-
San Pedro. Para Taita Emilio, esta música tam- pañamiento armónico y rítmico, realizando de esta
bién es tocada en las representaciones de música y manera una interesante polirritmia (varios ritmos).
danza que realizan con su grupo cultural de adul- Esta polirritmia también es ejecutada por otros arpe-
tos mayores Runa Jatari: ros en la interpretación de esta misma canción, sin
“Esta música, cualquier representación en embargo, cada músico tendrá un estilo propio y par-
grande, en festivales, donde hay algunas invita- ticular de acompañar esta y otras piezas, y de darle
ciones, donde hay presentaciones de festivales la estructura que cada arpero considerará pertinente.
Octubre 2020 9
ESquEma 3
El baile de chimbapuray o pareja llaman localmente, los danzantes saben que deben
cambiar de lado y ubicarse al frente, en el puesto
Cuando he conversado con la gente sobre de su pareja, para luego regresar al lugar inicial.
estas músicas, a lo primero que hacen referencia Puesto que en los discursos de la población se evoca
es al baile ‘cruzado’ que se realiza entre la novia y siempre este ‘cruce’, este movimiento podría anali-
el padrino, y el novio y la madrina, en el caso del zarse como los kinemas que son las unidades más
matrimonio, y la madre con el padrino y el padre pequeñas del movimiento significativo, que según la
con la madrina, en el caso del wawa velorio. Vemos antropóloga estadounidense Adrienne L. Kaeppler
así la relación íntima que existe entre la música y el
baile en las comunidades kichwas de Cotacachi. Este “Se trata de elementos escogidos entre todos los movi-
baile se lo realiza frente a frente, con pequeños pasos mientos y las posiciones humanas posibles y juzgadas
hacia adelante y hacia atrás. Cuando la música va significativas por los miembros de una tradición de
hacia los sonidos agudos, ‘esquina’ o kingu, como le danza dada” (Kaeppler, 2005: 195).
10 Traversari
Con la música de Maki Allichi, que quiere
decir ‘pasa manos’, se realiza la danza, igualmente “Los fandangos
frente a frente y con las parejas intercambiadas
(novia-padrino; novio-madrina y madre-padrino; son asociados a
padre-madrina). En este baile, las parejas se toman
las manos y deben girar en el mismo puesto, sin sol- los velorios. Según
tarse, cada vez que el arpa toca los sonidos agudos.
Estos giros se los hace tres veces hacia un lado y una costumbre
otras tres veces hacia el otro, mostrando una ligera
torpeza y dificultad que hace reír al resto y a ellos enraizada en las
mismos; este podría ser el objetivo principal de esta
pieza tocada en los wawa velorios. clases populares, los
En lo que se refiere a la danza de chimbapuray,
Lenin Alvear nos comenta que la danza está rela- parientes del difunto,
ciona con un ave:
“La danza de pareja, bueno, está relacionada
con un ave que no es la paloma, es otra variedad
encerrados en una
de paloma, que es la tórtola, urpi se llama, aquí se
la conoce como urpi. Entonces tiene que ver con el
habitación, pasan
símbolo de urpi, no de la paloma, la paloma está en
otros escenarios, en otros tiempos. En estos ritua-
la noche jugando
les, aparece el símbolo del urpi. El urpi es un ave
endémica propia de aquí, prehispánica, por eso
cartas, mientras que
tiene nombre propio, urpi, está en la memoria anti-
gua. Representa este animal al niño, el niño está
el muerto descansa
representado por urpi. La elegancia, la parada, el
aparecimiento, la presencia de urpi está muy rela-
a un lado, en la
cionado a los niños, al niño. Pero este urpi está
representado en este baile. Es lo que se ve. Las per- ‘habitación del
fandango’, donde los
sonas ponen las manos para atrás, como alas, baja
un poco la cabeza y siguen zapateando, caminando
como un urpi, como una tórtola” (Lenin Alvear,
Cotacachi, 2018). mulatos y ‘otra gente
Lenin Farinango, músico de la comunidad de
San Pedro, confirma esta interpretación del baile de de la plebe’ tocan
pareja:
“La tucupilla, hay una tórtola, cómo se llamaba, la guitarra hasta el
no me acuerdo, pero le decimos el urpi. Bueno, esos
pajaritos caminan como si estuvieran bailando y amanecer”.
cuando están en parejas caminan, bueno, de lado
a lado caminan. Y eso representa como un baile
también, como un baile moviendo el cuerpo, como
un baile representa en realidad. Cuando le ves es
impresionante, esos dos pájaros de pareja, y la tucu-
pilla también, lo mismo. (…). Entonces ellos cuando
Octubre 2020 11
•m atrimonio En El laGo San PaBlo, conJunto muSical ilumán Pura
caminan entre parejas realmente es como un baile, niño, mientras que la niña logra salvarse y huye,
es como un baile como se mueve. Entonces eso tam- cargando a su hermano muerto en brazos, y es justa-
bién dicen que representa al chimbapuray” (Lenin mente una tórtola la que le devuelve la vida al niño.
Farinango, San Pedro, 2018). Es muy interesante notar que el baile de chimba-
La etnobióloga ecuatoriana Paulina Rosero puray es bailado en los matrimonios (fertilidad) y en
señala en una entrevista realizada en el 2018, que los velorios (renovación de ciclos; regreso a la vida),
en el mundo andino las tórtolas, entre las cuales se con lo que se podría estar confirmando esta hipóte-
encuentra la urpi y la tórtola Quito, están relaciona- sis. Otro elemento que nos hace notar la importante
das con el agua y la fertilidad. Con el agua porque presencia de la urpi, es lo señalado por Lenin
son anunciadoras de las buenas cosechas: con su Farinango en cuanto a que las madres que han per-
canto o llanto anuncian que va a llover o que va dido a sus hijos o hijas pequeños, al momento de la
a caer granizo; con la fertilidad, porque la especie velación, lloran-cantan junto a la música de Vacación
Quito, por ejemplo, tiene un hábitat que sobrepasa tocada por el arpa, diciendo las siguientes palabras:
los 4.000 msnm, pero desciende justo en la época de ñuka wawa ama sakiway (mi hijo no me dejes); ñuka
las cosechas, por lo que son también anunciadoras urpigu ama richu (mi tortolita no te vayas).
de buenas cosechas. Dentro de la misma conversa- Por otro lado, este baile podría ser analizado
ción, Rosero menciona al mito de Achkay, un relato bajo la noción de los ritos de paso, propuesta en 1990
que va desde el Putumayo hasta Perú, en el cual se por el etnólogo francés Arnold Van Gennep, la cual
asocian a las tórtolas con la renovación de los ciclos se refiere a las acciones y reacciones, entre lo profano
de vida: cuenta el relato que una bruja antropófaga y lo sagrado, que demarcan los pasajes sucesivos
quería comerse a unos niños para lo cual mata al de una sociedad especial a otra y de una situación
12 Traversari
social a otra (Van Gennep, 1981: 3-4). En la concep-
tualización de esta noción, Van Gennep la subdivide
…De esta manera, se
en tres momentos distintos, cada uno de ellos con un
ritual específico: ritos de separación o preliminares
mira generalmente
(cuando el individuo abandona su estado inicial); a la música de una
ritos de margen o liminares (cuando el individuo se
encuentra en una suerte de limbo); ritos de agrega- sociedad como
ción o postliminares (cuando el individuo adquiere
un nuevo estado). De esta manera, la danza de chim- una yuxtaposición
bapuray podría representar y materializar el rito de
margen o liminar, en donde los novios o difuntos de géneros con
se encuentran en el limbo luego de haber dejado su
estatus de solteros o vivos y están esperando inte- fronteras cerradas,
grarse a la comunidad, en su nueva condición de
casados, o al mundo de los muertos. impermeables los
unos a los otros y
Chimbapuray en Cotacachi,
fandango en Otavalo separadas también de
En las comunidades de Otavalo, la música que otras esferas de la vida
cumple la misma función que el chimbapuray, es
decir, la música que es tocada en los wawa velorios
humana y social, tales
y en los matrimonios y que es bailada igualmente
en pareja (novia-padrino; novio-madrina y madre-
como la ritualidad, la
padrino; padre-madrina), es llamada fandango. El
fandango puede ser tocado por el conjunto, grupo
religiosidad, el baile y
musical conformado por instrumentos como guita-
rra, bandolín, quenas, rondadores, violín y voces o
la vida cotidiana.
por el arpa.
El arpero Taita Emilio Guandinango de San matriz de estas músicas se encuentra en Cotacachi.
Pedro, señala: “La palabra fandangos es nacido Sin embargo, Alfonso Yamberla, del conjunto
creo en España (...), pero aquí nosotros, como aquí Ilumán Pura, de Otavalo, comenta: “El fandango
de Imbabura, como de Ecuador, aquí, para kichwa es antiguo de acá, de los pueblos kichwas que
es chimbapuray” (San Pedro, 2014). Eduardo Chávez, vivimos acá” (Ilumán, 2018). Y añade que éste era
de la misma comunidad y bailarín del grupo cul- tocado por el arpa, instrumento ‘original’ que ha
tural de adultos mayores Runa Jatari, añade que sido reemplazado por los conjuntos. Por su parte,
“lo que es de música de fandango decimos, o dicen Alberto Lema, coordinador del grupo Mushuk
gente otavaleña, fandango de lo que ha salido del Tupari, de Ilumán Bajo (Otavalo), comenta que el
español. De la España es salida la música fandango. fandango de velorio es “una música de antes, una
Fandango es música más alegre, música bailable, a música antigua”, que se toca con guitarra y violín
esas músicas ellos han nombrado como fandango” (Ilumán Bajo, 2018).
(San Pedro, 2020). En cuanto al término de fandango, según
Eduardo añade que el chimbapuray y el fan- la antropóloga e historiadora Carmen Bernad,
dango son dos músicas diferentes, pero que la el término de fandango se refiere a “un género
Octubre 2020 13
musical (que no se ha identificado) y, por exten- cartas, mientras que el muerto descansa a un lado, en
sión, las reuniones en donde se juega y se baila, la ‘habitación del fandango’, donde los mulatos y ‘otra
así como las lamentaciones que resultan de este gente de la plebe’ tocan la guitarra hasta el amanecer”
baile”. 3 La investigadora francesa añade que en (Bernand, 2001: 85-86, cit., Bernand, 2013: 205).
España “los fandangos son, en su origen, danzas Veamos en el esquema 4 un pequeño extracto de
muy vivaces, al son de guitarras, violines y cas- un fandango tocado por el conjunto Ilumán Pura en
tañuelas”, y en que en Andalucía, bailado en un un matrimonio llevado a cabo en Ilumán Bajo, en el
compás de tres tiempos, “el baile es asociado a año 2018.
un ambiente de felicidad y, contrariamente a las Al igual que las músicas de chimbapuray, este
danzas de salón, los fandangos involucran a las fandango se encuentra en un tiempo de 6/8, pero
caderas y se acompañan de zapateados o golpes es tocado a un ritmo más rápido. En cuanto a la
de talón” (Idem). Es justamente estos compases tonalidad de esta pieza, podemos observar que se
ternarios o binarios compuestos (3/4 y 6/8) una encuentra en Sol mayor pentafónico y que pasa del
de las características principales de los aspec- primer grado al sexto grado, combinando así algunas
tos musicales introducidos en América por la partes con su relativa menor: Mi. En este fandango, la
música barroca peninsular (Ibíd: 199). En cuanto estructura de la canción se hace mucho más clara en
al nombre de fandango, según el Diccionario de comparación con las músicas antes expuestas: Intro/
Autoridades (in Bernard, 2013: 204), tiene su raíz A/B/A/B/Intro/A/B/A/B/Intro. Aunque no se ha
en la lengua mandiga, en donde fonda significa incluido en esta partitura por problemas de espacio,
probablemente ‘reunión’. la canción completa cuenta con una parte C y una D
En la conquista de América, el término de fan- que se toca al final, combinadas también con la parte
dango, que se refiere al mismo tiempo a un género A, B y con la Introducción.
musical y a un ambiente, “un ambiente de fan-
dango” (Ibíd: 204), fue utilizado para referirse al
“primer género creol a escala continental, que se ‘Chimbapuray es ritmo de velorio y
declina según una variedad de ritmos como los jara- matrimonio’
bes, chuchumbé, mariacumbé, y otras variantes de la
resonancia africana” (Idem). El concepto de género, en lo que a música se
Así, el término de fandango es utilizado en refiere, está basado en un principio de repetición,
América Latina para llamar, por ejemplo, la música tanto del pasado como del futuro, y al igual que
calenda (kalinga, calunda) de la población negra de conceptos como clase, tipo o categoría, es juzgado
Saint-Domingue; las reuniones de la ‘plebe de color’ por una convención.4 La agrupación de la música
a Cartagena, en Colombia; las fiestas en la Ciudad dentro de un género es un acto de observación, cla-
de México; las reuniones de ‘anima la monotonía’ sificación y categorización que tiende, no obstante,
provincial y se acompañan también de gestos blasfé- a la separación de la música del flujo de vida siem-
micos destinados a ‘hacer reír’ en la región marginal pre cambiante (Ronström, 1996: 11, cit., Des Rosiers,
de Condesuyo, en Perú (Ibíd: 205); y en otro lado, en 2003). De esta manera, se mira generalmente a la
la misma época, en Río de la Plana “los fandangos son música de una sociedad como una yuxtaposición
asociados a los velorios. Según una costumbre enrai- de géneros con fronteras cerradas, impermeables los
zada en las clases populares, los parientes del difunto, unos a los otros y separadas también de otras esferas
encerrados en una habitación, pasan la noche jugando de la vida humana y social, tales como la ritualidad,
la religiosidad, el baile y la vida cotidiana.
3 Carmen BERNAND « “Musiques métisses”, musiques criollas.
Sons, gestes et paroles en Amérique hispanique », L’Homme 4 Jim Samson, Genre in Grove Dictionary. Consultado en línea
2013/3 (n° 207-208), p. 204. La traducción es mía. el 05/03/2020
14 Traversari
ESquEma 4
Ante esto, la etnomusicóloga Marcia Herndon un principio y un final, diversos grados de organi-
(en Des Rosiers, 2003), en su estudio sobre la música zación de la actividad, audiencia, performance y
Cherokee (1971) propone el concepto de ‘ocasiones’ ubicación (Herndon, 1971, cit., Des Rosiers, 2003:
en lugar de género. Para la autora, la ocasión es 348).5
(...) una expresión encapsulada de normas y valores Conversando con el arpero Taita Emilio, lo pri-
cognitivos compartidos de una sociedad, que incluye mero que comenta cuando le pregunto sobre el
no solamente la música en sí, sino también la tota- chimbapuray es: “chimbapuray es de marido mujer
lidad del comportamiento asociado y los conceptos
subyacentes. Por lo general se denomina evento con 5 La traducción del inglés al español es mía
Octubre 2020 15
•B ailE En círculo
que están bailando, de ahí otro marido y mujer, a una suerte de geometría del baile y sigue sin refe-
de compadres, comadres, ya entre ellos ya cruza- rirse netamente a la música.
ditos nomás... por ejemplo, yo bailaré con esposa Vemos así que la música en las comunidades
de él y él ha de bailar con mi esposa” (Emilio kichwas de Cotacachi es percibida y agrupada
Guandinango, San Pedro, 2020). Por su parte, por un conjunto de representaciones y significa-
Eduardo Chávez añade “chimbapuray, acá es ritmo ciones colectivas con roles y ‘ocasiones’ rituales
de velorio, en wawa cuando se muere, ahí es chim- específicos.
bapuray (...), chimbapuray viene vuelta así mismo en Como posibles roles y significados de la
matrimonio” (Eduardo Chávez, San Pedro, 2020). música/baile de chimbapuray, encuentro una serie
Seguimos conversando y pregunto la diferencia de elementos que se desarrollan a niveles políticos,
entre chimbapuray y sanjuanito, a lo que Eduardo económicos, sociales, culturales y estéticos. Dentro
me contesta: “sanjuanito es redondo, chimbapuray de estos, quizás, la función más sobresaliente es la
es así, frente a frente”. que ha sido nombrada por varios interlocutores a
Si analizamos estos tres discursos encontramos lo largo de mi trabajo de campo y a la que el mismo
una seria de representaciones y significaciones que nombre de chimbapuray alude: la música/baile de
no hacen referencia precisamente a la música en sí. chimbapuray materializa el cruce, el entrelazamiento
La primera frase se remite al baile, a las personas entre dos familias y con las familias de los padrinos,
que lo bailan y al hecho de que existe un cruce entre estableciendo y reforzando así los tejidos socia-
las parejas. En la segunda, Eduardo alude a lo que les y el sentido comunitario. En lo que a los wawa
vendría a ser la ‘ocasión’ en donde esta música se velorios se refiere, la música/baile de chimbapuray,
hace presente: los wawa velorios y los matrimonios. además de ser un canalizador de emociones y una
Finalmente, en la última frase, Eduardo hace alusión meditación colectiva, crea el espacio propicio para
16 Traversari
enviar a los niños y niñas al mundo de muertos a través del agenciar de las comunidades kichwas,
(Chayshun Pacha), para convertirse en intermediarios se convierte en un instrumento de reivindicación
entre el mundo de dios (Jawa Pacha) y el mundo de política e identitaria de las mismas. O la transfor-
los vivos (Kay Pacha). mación de los instrumentos (el paso del arpa al
Finalmente, a través de la música/baile de formato de conjunto), que van ejemplificando las
chimbapuray se pueden observar apropiaciones, necesidades culturales propias de las funciones de
resignificaciones y transformaciones, como por lo sonoro, es decir, que se muestran diversos proce-
ejemplo la apropiación y resignificación del instru- sos de construcción de lo musical, que transforman
mento del arpa, introducido a la zona en la época de los significantes (formas) pero manteniendo los mis-
la conquista y aceptado por la religión católica, que, mos significados.
BiBliografía
bernand, c.
2013 Musiques métisses”, musiques criollas. Sons, gestes et paro-
les en Amérique hispanique, L’Homme, Francia.
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2003 Entre sources et oeuvre, à la question d’une authenticité,
en : Desroches, Monique et Ghyslaine Guertin (dir.)
« Construir le savoir musical. Enjeux épistémologiques,
esthètiques et sociaux », L’Harmattan.
des rosiers, b.
2003 Le passé au présent. Un exemple de construction musicale
à l’île Rodrigues (océan Indien) en Desroches, Monique
Daniela Peña M.
et Ghyslaine Guertin (dir.) « Construir le savoir musi-
cal. Enjeux épistémologiques, esthètiques et sociaux »,
L’Harmattan. Cursó la carrera de Antropología Aplicada en
l. KaePPler, a. la Universidad Politécnica Salesiana (2007-
2005 Méthode et théorie pour l’analyse structurale de la danse avec 2013). Posteriormente realizó una maestría
une analyse de la danse des les Tonga, In: Grau, Andrée et en Artes, con mención en Etnomusicología,
Georgiana Wierre-Gore, Anthropologie de la danse, Gen en la Universidad de Nice Sophia Antipolis
se et construction d’une discipline, Centre National de la (Francia, 2014-2016). Actualmente es estudiante
Danse, Pantin. de doctorado en Etnomusicología en la misma
smmoje, d. universidad. Desde sus inicios en el ámbito de
2003 À la recherche du chant perdu en : Desroches, Monique la investigación, Daniela se ha enfocado en el
et Ghyslaine Guertin (dir.) « Construir le savoir musi- estudio de las músicas dentro de los contex-
cal. Enjeux épistémologiques, esthètiques et sociaux », tos rituales de diferentes culturas del Ecuador,
L’Harmattan. entre ellas las del pueblo afroesmeraldeño
Turino, T. (Telembí, Esmeraldas), afrochoteño (Valle del
2008 Music in the Andes, New York, Oxford University Press. Chota, Imbabura) y las comunidades Kichwas
van GenneP, a. de Cotacachi y Otavalo (Imbabura).
1981 (1909) Les rites de passage, Paris, Picard.
Octubre 2020 17
Reflexiones sobre un tema controversial:
EL ALBAZO
Julio Andrade
Quito, abril de 2020
Resumen
Mucho se ha indagado en relación al albazo, su origen y su manera de interpretarlo, sin embargo, para
los estudiantes y músicos que abordan el tema siempre resulta controversial. El debate aparece en cuanto
se intenta identificar al albazo y a todas sus variantes como si fueran inconexos, ritmos etiquetables y sepa-
rados, cuando quizá ese no es el camino. En este artículo sugeriré que lo importante es conocer este tipo de
repertorios y cómo funcionan.
Palabras clave: Análisis del ritmo, características, interpretación guitarrística, ritmos relacionados,
variantes.
P
ara mejores herramientas de análisis, es necesario recurrir a
los ritmos y repertorios en donde se encuentra el albazo en un
estado original. En este sentido podemos considerar que los
tonos que interpretan los pifaneros y flauteros de las provin-
cias de Pichincha, Cotopaxi y Chimborazo responden a esta rítmica, en
su mayoría acompañados de bombo o caja (esquema 1).
esquema 1
18
• Julio AndrAde, FrAncisco MenA, TAiTA AleJAndro Terán, segundo guAñA.
Peguche, 1999. FuenTe: Julio AndrAde.
Octubre 2020 19
modificó y aportó las construcciones rítmicas de y sus numerosas variantes en especies de albazo,
nuestras músicas. En los diferentes repertorios, se entre las que podemos enumerar las siguientes:
convirtió en el depositario del lenguaje musical aire típico, cachullapi, saltashpa, capishca, bomba,
local. Otro ejemplo notorio y quizá el más claro, es alza, chilena y samba ecuatoriana. Algunas de estas
entender el ritmo de la tonada, como producto de la especies y luego de su análisis rítmico, resultarán
‘guitarrización’ del originario danzante. discutibles como entes individuales.
Expuesto el tema de esta manera, bien se podría El ritmo de albazo propiamente dicho, general-
agrupar a todos estos ritmos ecuatorianos en com- mente se lo escribe y se lo interpreta de la siguiente
pás de 6/8, bajo un gran grupo denominado albazo, manera (esquema 2).
esquema 2
Como se puede observar en el esquema 2, es conocidos se mencionan los siguientes temas: Solito;
necesario entender la rítmica, como ritmo y pulso Huiracchurito; Si tú me olvidas y otros.
al mismo tiempo, para lo cual utilizamos caja y Todos utilizan el estribillo que se muestra en el
bombo respectivamente. Dentro de los ejemplos más esquema 3.
esquema 3
20 Traversari
En algunos estudios musicológicos se define al
albazo como música “criolla”. Se considera que
tomó forma durante la Colonia, sin embargo, es
necesario recordar que lo hizo a partir del material
sonoro que ya existió; por lo tanto, vive en él,
siendo una música de tradición mucho más antigua.
Aire típico
es necesario pensar de manera ternaria. Esto se
El aire típico encabeza el siguiente gran grupo puede lograr al escribir las seis corcheas, no atreci-
de albazos. Este ritmo tiene la particularidad de lladas, sino con partición, de dos en dos, o también
combinar la rítmica del 6/8 con el 3/4, es decir cuando el acompañamiento marca en ritmo ternario
que, aunque vaya escrito en 6/8, al interpretarlo (esquema 4).
esquema 4
Octubre 2020 21
Esta particularidad es fácil de observar en explica en el hecho de que los rondadores de la zona
las bandas de pueblo, en donde el bombo marca de Cotopaxi y Chimborazo cuentan con este inter-
ternario y alterna con binario. Este concepto es noto- valo. Este rasgo estético se ha vuelto muy aceptado
riamente visible en la interpretación del aire típico y aplicado en muchos de los repertorios ecuatoria-
con el arpa, en donde las cuerdas agudas dibujan la nos y resulta insólito en otras músicas de la región
melodía de manera binaria (6/8) y los bajos van en andina. Dentro de este gran subgrupo se pueden
ternario (3/4).1 Para este ritmo es necesario empezar enumerar los siguientes temas: Que vida la comadre;
en ternario donde la primera negra da el On cue, la Simiruco; Bonita guambrita; El solito (Rubén Uquillas);
primera negra del primer compás tiene acento y se Cholita linda.
repite pasando uno (compás). Este detalle fue el más Ahora bien, dentro de esta base rítmica funcio-
complicado de asimilar y de reconocer, es decir, en nan varios de los siguientes ritmos, sin embargo,
cuáles repertorios funciona; es un aspecto que con- tienen pequeños detalles adicionales que los diferen-
tribuye de manera determimante. En este ritmo el cian, detalles que no son rítmicos necesariamente,
cambio de acorde se produce en el primer tiempo o sino clichés propios de los diferentes estilos, por
en el tercero. ejemplo el caso de la chilena y otros ritmos.
Otra característica recurrente del aire típico es
la resolución sobre el quinto grado menor. Esto se
la chilena
22 Traversari
En el caso de la chilena, es por esta razón que
resulta controversial hablar de estos ejemplos como
ritmos distintos ya que la rítmica es prácticamente la
misma, en cambio los demás detalles nos permiten
hablar de diferentes especies.
caPishca
el cachullaPi
Octubre 2020 23
alza
Vemos en estos ejemplos que la rítmica es muy lógico en algunos casos, por ejemplo, si se podría
cercana al aire típico, pero con la particularidad afirmar: “el alza es más antigua, europea o costeña”,
de que suma un line cliché, lo que define su identi- sin embargo, para el análisis puramente rítmico este
dad rítmica. Su identidad sonora la da claramente aspecto resulta irrelevante.
el uso de la tonalidad mayor, en todo el tema o en
gran parte de él. Existe muy poco repertorio de este
ritmo. La bomba
Se puede encontrar información contradictoria
en cuanto a los repertorios y los ritmos en graba- En el caso de la bomba, los repertorios más
ciones de diferentes épocas. En una grabación, a un antiguos de este ritmo muestran claramente su cer-
tema determinado se le describe como aire típico, en canía con el albazo, una versión afro del albazo. Se
otra grabación se le identifica como albazo o cachu- consideran estos ejemplos: Toro barroso, de Hugo
llapi, etc. Esto ha traído ciertas imprecisiones y ha Cifuentes; Toros de pueblo, de Marco Tulio Hidrobo;
contribuido a mayores desacuerdos.3 El análisis La banda, de Peñaherrera; y, Cinta negra. Temas que
desde el punto de vista cronológico resultaría más pertenecen a los años cuarenta y cincuenta del siglo
pasado (esquema 5).
3 Es mi impresión que estas definiciones han respondido al
criterio de los participantes y al uso dentro de una localidad
determinada.
24 Traversari
esquema 5.
esquema 6
esquema 7
Octubre 2020 25
• Julio AndrAde, José luis PichAMbA (ñAndA MAñAchi), FrAncisco MenA y segundo guAñA
Peguche, 1999. FuenTe: Julio AndrAde.
26 Traversari
A modo de conclusión
Octubre 2020 27
Estudio etnomusicológico en el Valle de los Chillos de Quito:
EL MAMA TAMBONERA:
PINGULLERO DEL
YUMBO-DANZANTE
Juan Mullo Sandoval
Mayo de 2020
Resumen
Sobre las melodías antiguas del pasado histórico del mundo andino, se construyó la actual música del
cancionero nacional ecuatoriano, bajo características regionales serranas. El pingullo y quien lo ejecuta, el
Mama tambonera o Mamaco, considerado un iniciado, es el maestro celebrante del rito andino del yumbo y
el danzante. La dualidad histórica pingullo-tambor y sus seis o doce tonos, es la simbología más importante
de lo que hoy conocemos como identidad sonora andina del Ecuador.
Palabras clave: cacicazgos, etnohistoria, fuentes orales, lenguaje coreográfico, instrumental organológico,
simbología sonora, ordenamiento andino, cosmoaudición.
Las expresiones culturales del área quiteña de los valles que rodean
a Quito tienen sus primeros referentes en el período precerámico, en la
región del cerro Ilaló, volcán apagado que divide al Valle de los Chillos
con el de Tumbaco. En el Paleoindio (10.000-4.000 años a.C.) ecuato-
riano, la subsistencia del hombre temprano estaba en relación con el
aprovechamiento de un tipo de megafauna y bosques primarios en la
zona de este cerro, así como la elaboración de manufacturas propias de
grupos sociales de cazadores recolectores, tal el caso de los utensilios
hechos en obsidiana encontrados en estos sitios.
Los primeros rasgos de expresividad manual de los valles se los
encuentra en los inicios del Período Formativo (3500-500 a.C). Por ejem-
plo, tipos de cerámica decorada, que fueron investigadas por Pedro
28
Porras (1977), 1 en Pifo, Tumbaco y los Chillos.
Igualmente, las cerámicas de Cotocollao presen-
tan similares rasgos a los objetos encontrados en
Tumbaco y los Chillos. En esta época aparece una
agricultura incipiente, signos de desarrollo mate-
rial y espiritual. Muy conocidos son los nombres de
varios sitios que identifican este valle, por ejemplo,
en las faldas del cerro Ilaló se encuentran las aguas
termales y los balnearios de El Tingo y La Merced.
Desde tiempos republicanos, históricamente sus cul-
turas originarias se concentran en estos lugares para
la realización de varios ritos y ceremonias, tal el caso
de las Rucu-danza. En el solsticio de verano es
común ver en El Tingo a los Sacha-danza u hom-
bres vestidos de musgo; a la Palla, muñeca de gran
tamaño al igual que su marido el Pallo, personajes
ataviados de trajes blancos y adornados vistosamente
con pañuelos, frutas o flores.
En el año de 1559 se realiza una visita a este
valle por parte de Gaspar de San Martín y Juan
Mosquera, en donde se menciona a las comunidades • Pingullero. Fiestas Patronales de alangasí.
santísima Virgen de la Candelaria. 6 y 7 de Febrero de
de Puembo, Pingolquí, El Ynga, Urin Chillo, Anan 2010. Fuente: Juan mullo sandoVal.
Chillo y Uyumbicho. La ubicación de Puembo y
Uyumbicho estarían en el mismo lugar de su deno-
minación actual, los cuatro últimos corresponderían
al Valle de los Chillos. Puembo y Pingolquí (este San Martín y Juan Mosquera en 1559, a pedido del
último ya desaparecido) en el valle de Tumbaco. Es encomendero Francisco Ruiz, y con el propósito de
interesante anotar que en todas las zonas menciona- corregir y actualizar los datos de la ‘visita de qui-
das se manifiestan en la actualidad dos rituales de pos’ que se realizó en conexión con la visita general
suma importancia: la Yumbada y los Rucu-danza, en ordenada por Pedro de la Gasca en 1549, menciona
donde resalta la figura del pingullero. algunas poblaciones indígenas situadas en el Valle de
La visita es una de las referencias documenta- Chillo y Tumbaco (Salomon, 1980: 37-47 en Moreno,
les más importantes sobre los valles de los Chillos y 1981: 70).
Tumbaco, Segundo Moreno Yánez menciona:
Según Frank Salomon, en esta misma visita
Ya antes de la conformación de las ‘reducciones de indios’ se verifican los nombres de los caciques de estas
verificada por mandato del Virrey Francisco de Toledo localidades. Para Urin Chillo: Juan Zangolquí
(alrededor de 1570), la visita efectuada por Gaspar de corresponde a la actual Sangolquí. Para Anan Chillo:
Amador Amaguaña, correspondiente a la actual
1 Segundo Moreno Yánez (1981) cita la obra de Porras Amaguaña. Otros sitios conocidos que datan de esta
en base a una investigación en los Andes centrales del época serían Alangasí, Conocoto y Píntag.
Ecuador y la provincia de Pichincha. Sobre esta zona Al parecer estos cacicazgos coexisten bajo rela-
de los valles y Cotocollao, se hace referencia a la obra ciones de reciprocidad dentro de la región de los
de Pedro Porras, Arqueología del Ecuador, Quito, Ed. valles de los Chillos y Tumbaco. Segundo Moreno
Gallo capitán, 1980. Yánez menciona:
Octubre 2020 29
• ruCu-danza. Fiestas Patronales de alangasí. en honor a la santísima Virgen de la Candelaria.
6 y 7 de Febrero de 2010. Fuente: Juan mullo sandoVal.
La posibilidad más verosímil para los Chillos y pueblos, algunos de indios tributarios, contados
Tumbaco, como señala Salomon (1980: [212-213), desde centenas a miles, que luego se convertirían
sería la vinculación entre los dos diferentes señoríos en la base poblacional de las parroquias actuales de
a través de un tejido de alianzas simétricas y no jerár- la provincia, lo que también permitió una mayor
quicas, en las cuales la exogamia y el encargo mutuo organización y difusión ideológica y cultural colo-
de niños abrieron la vía para transacciones materiales nial, a partir de la construcción de templos y lugares
y quizás también para posibles alianzas militares. Este de adoctrinamiento educativo, artístico y artesanal.
modelo, sin embargo, no puede ser aplicado indiscri- Es conocido que la primera escuela de música se la
minadamente a otras regiones [...] (Moreno, 1981:110). instituye en Quito por parte de una orden religiosa
franciscana-flamenca. El Colegio San Andrés, donde
Dentro de la ritualidad, las manifestaciones de se educaron los hijos de los caciques indígenas, se
los Rucu-danza son similares en ambos valles. lo funda en 1555. Segundo Moreno Yánez hace refe-
Hasta fines del siglo XVI, las congregaciones rencia que en este aspecto sobresalen los franciscanos:
religiosas habían contribuido con las autoridades
civiles coloniales para la fundación de varias reduc- Ya en los primeros años después de fundada la
ciones o poblados indígenas, con el fin de ejercer ciudad española, Fray Jodoco Ricke comenzó la
un mayor control social a partir de la difusión de educación de los niños nobles indígenas, a quie-
la doctrina. Ello favoreció la creación de verdaderos nes enseñó: [...] a arar con bueyes, hacer yugos,
30 Traversari
arados y carretas [...] a leer y escribir [...], i tañer los
instrumentos de música, tecla y cuerdas, sacabuches
El pingullo y quien
y cheremias, flautas y trompetas i cornetas, i el canto de
órgano [...] (Moreno, 1981: 264).
lo ejecuta, el
Según Udo Oberem (1978), este modelo francis-
Mama tambonera
o Mamaco,
cano de constituir centros de formación de las élites
indígenas que se plasma en la fundación del colegio
San Andrés de Quito, no se puede decir que se gene-
ralizan a todas las poblaciones indígenas. considerado un
[...] nada se puede aseverar sobre la existencia de ins- iniciado, es el
tituciones semejantes en los pueblos, aunque hay
algunos datos para sospechar que los conventos de los maestro celebrante
religiosos doctrineros eran centros de formación de los
niños indígenas pertenecientes a la nobleza (Idem).
del rito andino
Sin embargo, a partir del siglo XVIII, momento
en el que aumenta la población mestiza, el desarro-
del yumbo y el
llo musical de estos pueblos comienza a proyectarse
hasta el siglo XIX, cuando ya surgen importantes
danzante. La
compositores académicos; suponemos, fruto de este
proceso educativo colonial, es el caso de Agustín dualidad histórica
Baldeón, sangolquileño, cuya fecha de nacimiento
es desconocida pero que se sabe fallece en Quito en pingullo-tambor
1847.
No es muy difícil comprender que sin las expe- y sus seis o doce
riencias educativas del pasado colonial, hubiese
sido casi imposible que surjan figuras republica- tonos, es la
nas de la cultura mestiza con esta categoría artística
nacionalista. Muchos de los primeros músicos aca- simbología más
démicos coloniales y republicanos fueron, en unos
casos, maestros de capilla y, en otros, estudiantes de
las congregaciones religiosas o de los seminarios, a
importante de lo
veces únicos centros de estudio que en su época sus-
tituyeron a los modernos conservatorios, que como
que hoy conocemos
el Conservatorio Nacional de Música de Quito, su
primera fundación fue en 1870 y su segunda en
como identidad
sonora andina del
1900.
El compositor y crítico chileno Juan Orrego-
Salas sostiene:
Ecuador.
El concepto de ‘estilo’ de inmediato incorpora al cua-
dro de nuestros pensamientos al compositor como
parte de una cultura determinada, a su obra como
Octubre 2020 31
resultado de su experiencia dentro de ésta, y al audi- ingresos que dejaban las doctrinas, con la obligación
tor en lo que se refiere a su capacidad de percibir en de pagar impuestos como los camarico u ofrendas
la obra el contenido y responder a éste en virtud de indígenas a las autoridades religiosas y civiles.
los hábitos adquiridos por él en su contacto con una Hacia el siglo XVIII en el corregimiento de Quito
tradición a la cual la obra pertenece (Orrego-Salas, y sus poblados se había consolidado fuertemente el
1977: 174). sistema hacendatario. Cada zona tenía característi-
cas de producción agrícola, que, en el caso de los
No es difícil percibir que la obra musical de valles de los Chillos y Tumbaco, por ser conside-
este compositor sangolquileño sea parte del cono- rados llanos templados se cultivaba especialmente
cimiento de su cultura local, de su música, base de el maíz, gramínea usada para la elaboración de la
estos nacionalismos en donde instrumentos como chicha, cerveza sagrada para las fiestas andinas de
el pingullo pudieron conservar en su repertorio esta zona, que desde tiempos prehispánicos y del
melodías muy antiguas. Varias de estas melodías Incario tuvo una fuerte connotación ritual. Dentro
antiguas que ahora se pueden escuchar en el can- del proceso de establecimiento de los gobiernos
cionero nacional ecuatoriano, fueron asimiladas por coloniales locales, se aprovechan los espacios cere-
los músicos mestizos. moniales, centros rituales, plazas indígenas, para
Esta formación educativa recibida por los pri- fundar sobre todos los templos católicos, espa-
meros habitantes de las zonas de los valles, estuvo cios que hasta la actualidad son utilizados por las
liderada por las congregaciones religiosas. Por ejem- comunidades para las fiestas agrícolas anuales; es
plo, los dominicos se encargaron de las poblaciones el caso de varias comunidades como la Tola Chica
de Píntag, Chillo, Uyumbicho. Los del clero secular, de Tumbaco. Siguiendo esa lógica fundacional, por
de Sangolquí, Conocoto, Pifo, Puembo, Tumbaco y ejemplo, en 1861 se erige la parroquia de Sangolquí,
Cumbayá, entre otras. Ya entrado el siglo XVII, dicha en 1878 es parroquia rural de Quito y en 1938 se la
repartición se había modificado, puesto que sobre eleva a la categoría de cantón, separándola y cam-
ello jugaba un interés económico con respecto a los biándole su nombre por el de Rumiñahui.
32 Traversari
Autores e investigadores, referencias
etnohistóricas y etnomusicológicas
acerca del pingullo
Aunque para las funciones religiosas y la celebración Entre los instrumentos traídos de España al Nuevo
de fiestas de sus ídolos tenían muchas tribus unas Mundo figura la pareja de pito y tamboril, que con-
bocinas o trompetas ya de madera, ya de metal, con siste en una flauta de tres agujeros y un tambor o
todo parece que los incas no emplearon nunca estos redoblante que son ejecutados por el mismo intér-
instrumentos en la milicia, y sus ejércitos se congre- prete. Este instrumento se lo puede escuchar todavía
gaban al son de ciertas trompas bélicas formadas de en Castilla, Cataluña y el País Vasco, y en países tales
caracoles marinos, cuya concha estaba adherida a un como Ecuador, Perú y Bolivia, donde se lo utiliza
tubo o caña hueca de madera. Tocaban también la para la música tradicional de danza (Serrano, C. y J.,
flauta y el pito [...] (González Suárez, 1969: 239, vol. I). 2003:16).
Octubre 2020 33
escritores que mencionan al pingullo son el padre Tamboneros,5 son quienes conocen su funcionali-
Vargas (1960) en su obra Arte ecuatoriano, y Antonio dad en la danza, su técnica, el orden y el significado
Santiana (1948) en Los indios de Mojanda, etnogra- de los tonos. La melodía guarda la información que
fía y folklore. Una descripción interesante la toma será codificada por quienes comprenden su signi-
Carvalho-Neto de Gonzalo Rubio Orbe (1956), ficado. Son tonos solemnes o guerreros, varios de
investigador indigenista otavaleño que escribe ellos de origen prehispánico, han sido depositados
Punyaro, estudio de antropología social y cultural de una en la memoria oral de los Mamacos. Tonos musica-
comunidad indígena y mestiza. les que para los Rucu-danza o las Yumbadas, tienen
[...] Rubio Orbe caracteriza así al “pingullo o un significado preciso, sea para determinado paso
pífano de caña de carrizo o zurro” de Punyaro: de la danza o lenguaje coreográfico y el ritual de los
“En la parte superior hay una lengüeta que danzantes.
soplada produce ruido; en el otro extremo es hueco; Los tonos del pingullo sin una acción danzaria
a lo largo de la caña hay dos o tres agujeros”. Aclara no tienen sentido alguno. Una danza, por ejemplo
que es “tocado por pocos mayores de Punyaro, en ejecutada en la Recogida,6 número inicial del ritual
las fiestas religiosas y acompañados de uno o dos de la Yumbada, sin el sonido del pingullo no puede
bombos” y que los fabrican ellos mismos. Para ser realizada, es así que la desaparición o muerte
Costales,4 la voz es quichua, de pinga: pene y ullu, de los Mamacos significa también la muerte de la
también pene (Carvalho-Neto, 1964:342). danza y el ritual. Don Alberto Topón, originario de
Carlos Coba Andrade (1992) en su libro Cotogchoa, Valle de los Chillos, comentó en una
Instrumentos musicales populares registrados en el entrevista de diciembre de 2004, que los Rucu-danza
Ecuador, documento en dos tomos y de gran valor cuando están bebidos “lloran amargamente comen-
para la etnomusicología contemporánea, en el acá- tando la tragedia que sería si muere don Alberto,
pite correspondiente al pingullo cita lo siguiente: nadie más los haría bailar”.7 La antropóloga espa-
ñola Berta Ares Queija, quien hace un estudio
[…] las últimas investigaciones han revelado que detallado de la Fiesta del Coraza en Otavalo en 1976,
muchos instrumentos pertenecen a familias diferen- al respecto de los maestros músicos dice:
tes y algunos de ellos son semejantes con otros de
regiones distantes, los cuales forman parte del acervo Los Maestros o grupo de música, durante las dos o
instrumental de tradición oral y su música tiene carac- tres semanas que dura la fiesta, no cesan de tocar
terísticas diferenciadas (Coba, 1992: 597). casi nunca, ni siquiera cuando va tocando la banda
de pueblo. Si acaso se detienen por un largo rato,
El pingullo es comparado con otros instrumentos: les amenazan con multarles, lo cual supone que tie-
nen que dar dos botellas de trago. Son personas con
a. El flautín, flauta pequeña una octava más
alta que la ordinaria.
b. El pífano, flautín de tono muy agudo.
5 Mamacos o tamboneros es la denominación que reciben los
c. El pito, flauta pequeña de sonido igual- pingulleros de los valles quiteños.
mente agudo. 6 ‘La recogida’ es un ritual en donde, previa la presencia
del pingullero y al ritmo de los tonos, los danzantes son
‘recogidos’ de casa en casa por la comitiva de danzantes. Se
Lo más importante del pingullo son las melo- lo realiza toda la noche y en su momento cada uno de los
días originarias que se han podido conservar en yumbos son bendecidos y aconsejados por los mayores. Luego,
al día siguiente, recibirán un nombre distintivo, por lo general
el transcurso del tiempo. Sus cultores, Mamacos o de un monte o cerro como Pichincha, Imbabura, Cotopaxi, etc.
7 La información está documentada en formato DVD y
4 Los investigadores Piedad y Alfredo Costales. disco compacto. Los contactos con estos músicos se
facilitaron gracias al Lcdo. Mario Molina, gestor cultural del
Departamento Cultural del Municipio del Valle de los Chillos.
34 Traversari
Uno de los tonos es la Entrada, la cita Segundo
Luis Moreno en un documento de 1972 (Moreno,
1972: 126). A más de ser entendido como el ritual de
ingreso y Toma de la plaza de Alangasí, el autor des-
cribe los pasos coreográficos de los danzantes para
esta acción ritual. Se puede delimitar los siguien-
tes aspectos dentro de la relación del tono musical
con la acción danzaria. Los pasos de baile para la
Entrada, Segundo Luis Moreno los describe como
una columna de dos, en forma de ocho y de caracol.
La formación será de manera precisa. Musicalmente,
la acción antes descrita tiene una melodía denomi-
nada también Entrada. Melodía que sonoramente
indica el significado de la acción, en este caso: entrar
a la plaza. Para una acción diferente, habrá respec-
tivamente otro tono: recogida, pamba mesa, albazo,
baile en la casa del prioste, etc., siendo en casi todo
el mundo sonoro andino ecuatoriano, el número 12
un símbolo del orden con el que se relacionan los
• yumbo mate. PersonaJe de la yumbada
Fuente: Juan mullo sandoVal.
de CotoCollao. tonos. La Entrada es uno de esos números que indi-
can el posicionamiento por parte de los danzantes
de un espacio ritual que antiguamente marcaba el
sentido de centro. Los espacios rituales son general-
mente las plazas centrales de los pueblos, que están
un profundo conocimiento de todos los rituales, ocupadas por las autoridades civiles y eclesiásticas,
debido a su participación como especialistas en los las chicherías o los negocios de las familias mestizas.
distintos acontecimientos festivos (bautizos, bodas, Debe existir en la Entrada la ocupación de la plaza
fiestas), donde suelen desempeñar siempre papeles en el sentido circular y, por lo general, en dirección
destacados. Ellos, según los informantes, son los que a las manecillas del reloj. Las cuatro esquinas y el
presionan para realizar todos los rituales con riguro- centro son determinantes, ya que en cada una se rea-
sidad y en todos y cada uno hay que servirles de comer, liza un acto especial de ingreso, y en el centro, el rito
‘hacen la mesa’, que se reparte luego entre todos. El final. Para cada una de ellas el pingullo ejecutará su
carácter ritual de su rol no es fácil de precisar. En propio tono.
todo caso habría que analizar el papel de la música Estos tonos o melodías del pingullo, las ubica el
dentro de la cultura andina y su posible función de pingullero bajo la posición de sus dedos. La melodía
intermediaria con el mundo sagrado. Digo esto, entre pentafónica característica de este instrumento, parte
otras razones, basándome en que uno de los tonos de la estructura de un acorde: tónica, tercera menor,
que interpretan los ‘maistrus’ en la fiesta de Corazas quinta, séptima menor, principalmente. Estos soni-
se llama Urcuman Cayay (llamada del cerro), en el cual dos son ejecutados por el pulgar, índice y medio.
cada vez que lo tocan es necesario que lo hagan con Los pingullos revisados por quien escribe este docu-
dos botellas de aguardiente y dos cajetillas de tabaco mento, en la zona quiteña de los valles de Tumbaco
delante “como pago a los cerros por haberles llamado y los Chillos, fluctuarían su afinación y tonalidad
para que acompañen en la fiesta”, de no tener esto delante, (no temperadas), principalmente en el acorde de Re
dicen que se enferman los músicos o quedan como menor.
‘chumados’ (bebidos) (Ares Queija B. 1988:43-44).
Octubre 2020 35
• PosiCión de la nota re, en el Pingullo quiteño (los tres oriFiCios de obturaCión Cerrados).
Fiestas Patronales de la santísima Virgen de la Candelaria. alangasí, 6 y 7 de Febrero de 2010.
Octubre 2020 37
obligado a cerrar los ojos; voló sobre un enorme más alto, lúgubre y muy triste. El pingullo es
cóndor, a cumplir con el encargo. Con mucha más alegre en sus notas, las cuales duran más.
astucia presentó el regalo a la misteriosa señora En tanto el pingullo lleva boquilla, el huajairo no
y pudo regresar, sin atender la invitación que la tiene […]. El duco es otro instrumento típico a
le hacía la señora para quedarse. Al regreso, el base de soplo, es una versión del pingullo, pero
extraño personaje vestido de blanco, le entregó de mayor tamaño, emite sonidos más graves,
una mazorca de maíz, un ropaje de colores y un e inclusive se lo usaba como un arma para las
pequeño silbato de hueso. Cuando el campesino peleas, por su consistencia y tamaño grande
volvió a su casa, esos regalos se multiplicaron (Zaruma, L., s/f.: 80-81).
ampliamente, y con ellos pudo organizar una
grandiosa celebración festiva. Ahí el pequeño mesías carrera, zámbiza, Provincia de
silbato se había transformado en un sonoro Pichincha, 1990:
pingullo que resonó todo el tiempo, para alegría
y admiración de todos los asistentes. El personaje En esta parroquia encontrará el estudioso
había sido taita Chimborazo y su encargo fue un instrumentos en sistema ‘trifónico’ como es el
presente para la querida Tungurahua (Martín pingullo, confeccionado en carrizo, tunda o
Malán, Primer Seminario de Instrumentos hueso de tres orificios, dos frontales y uno al
Andinos, 1992: 94). reverso de la parte inferior del instrumento y
Sobre la construcción del pingullo Martín Malán del cual extraen los artistas nativos una gama
hace la siguiente referencia: increíble de sonidos para ejecutar las variadas
y numerosas melodías que sirven para el
El pingullo se usa solo en las fiestas de danzantes. Un baile de ‘Danzantes’ y ‘Yumbos’. Parece ser el
mismo ejecutante toca pingullo y caja. Se confecciona instrumento más primitivo (Carrera, M., 1990:
de tunda o hueso de la canilla de venado (canilla). 145).
Hay de tres tamaños distintos. En ningún caso se toca El trabajo publicado de mayor proyección
con acompañamiento de instrumento de cuerdas. metodológica hasta 1992 sobre el pingullo, lo
Su sonido tiende a imitar el silbido de algunas aves realizan Washington Barreno y Raúl Garzón.9
andinas. Yo aprendí a tocar este y otros instrumentos Estos autores se remiten a las provincias de
a mi abuelo que era cajero, violinista y paqui.8 Hay Cotopaxi, Tungurahua y Chimborazo, y dejan
que preparar, escogiendo una tunda bien seca. Solo constancia de su interés por las variedades
se necesita gurbias, limas redondas, serrucho y lijas. de pingullo que existen en las provincias de
El curado se hace con aceite de linaza o dejando en Azuay y Cañar. Este artículo tiene particular
siete días en una combinación de varios licores. Para importancia ya que se menciona lo siguiente:
la durabilidad del instrumento hay que proteger del
polvo y la lluvia. (Idem) (Subrayado personal). Los copartícipes de este trabajo son reconocidos
maestros en sus respectivas comunidades. Son ellos
luis bolívar zaruma, Provincia de cañar: quienes nos han facilitado sus instrumentos y cono-
cimiento acerca del tema. (Barreno, W. y Garzón, R.
El pingullo es un instrumento de viento 1992: 19).
confeccionado de huesos de venado o de las alas
de Cóndor, de ser posible. Llámase huajairo a
9 El pingullo, en: Memorias, Instrumentos musicales andinos,
una especie de flautines que emiten un sonido Quito, OEA, proyecto multinacional de artes, Promuart, año
II, No. 2, 1992. Lamentablemente la autoría de este artículo
no consta en la revista, suponemos dicha pertenencia por los
8 Paqui es quien rompe el silencio o quien da la voz en el rito datos del trabajo de campo que se ofrecen interiormente y
del jahuay o cantos agrícolas. hechos por W. Barreno y los dibujos firmados por Raúl Garzón
(1963-2007).
38 Traversari
Su definición en torno a este instrumento es: Interpretaciones sobre la ritualidad
y el uso del pingullo y tambor en el
La palabra pingullo alude no a un objeto exacto sino Valle de los Chillos
a una forma cilíndrica y alargada. Por ejemplo, la
canilla se denomina chaquipingullo. Al conjunto de Las fechas del ritual andino giran alrededor
flautas y pífanos y dulzainas se los denomina genéri- del solsticio de verano, coinciden con el santoral
camente ‘pingullos (Barreno, W. 1992: 20). católico: San Juan, Corpus, San Pedro, principal-
mente. Los objetos portados por los Rucu-danza de
El plan de estos investigadores parte de las Alangasí, son especialmente las mazorcas de maíz,
fuentes orales más autorizadas como son los pero también las patas de venado o las cabezas
taitas o maestros mayores. En ese sentido de toritos que llevan en sus manos. Las principa-
plantean cuatro ejes de estudio: a) morfología, les fiestas y rituales del Valle de los Chillos están
b) proceso de construcción, c) simbología; y, d) relacionadas con el ciclo agrícola del maíz. La base
contexto sociocultural. El pingullo en los valles de esto son las representaciones sonoras y dancís-
tiene un origen en los Andes centrales, luego de ticas del baile de los Rucu. Los tonos musicales
haber preguntado a varios pingulleros de los del pingullo para este baile son de raíz prehispá-
Chillos sobre la procedencia de su instrumento, nica, se diferencian de las melodías de la Banda de
han manifestado que ellos no los construyen, Pueblo, las cuales adoptan elementos del proceso
pues desde tiempos remotos los compraban de occidentalización desde el siglo XIX. La Banda
en la Plaza de Santo Domingo de la ciudad de ejecuta bailes mestizados de tinte nacional como el
Quito o en la feria de Sangolquí. Hasta el año sanjuanito, albazo, tonada, pasacalle, entre otros.
2009 los vendían en Sangolquí en el almacén Contrariamente, las melodías del pingullo son ritua-
Pinargo.10 Efectivamente, los pingullos vendidos les, la marcación del ritmo del tambor tiene dos
en el Valle de los Chillos provienen de la toques fundamentales: yumbo-danzante, en compás
provincia de Chimborazo, según la dueña del de 6/8. Son dos pie métricos, yámbico (breve-larga)
local en Sangolquí donde los comercializan. y trocaico (larga-breve), el primero para la melodía
Corroboramos esta información ya que los y el segundo para el tambor.
mejores materiales para la elaboración del
pingullo se encuentran en el sur y centro de las
zonas andinas. Compás 6/8 1 2
Danzante/ Ritmo del
Al pie del Tungurahua crece un tipo de tunda, es trocaico/ tambor:
un material bastante utilizado para la construc- tambor Mano derecha
ción de aerófonos como flautas, quenas y pingullos,
debido a las cualidades que brindan sus fibras, su Yumbo/ Ritmo de la
longitud y diámetro… Cuando se acerca la Semana
yámbico/ melodía:
pingullo mano izquierda
Santa, los constructores de pingullos inician su tra-
bajo que se comercializa principalmente en las ferias
de Latacunga, Salcedo y Ambato (Barreno y Garzón,
1992: 19).
Octubre 2020 39
Lo más importante del pingullo son las
melodías originarias que se han podido
conservar en el transcurso del tiempo. Sus
cultores, Mamacos o Tamboneros, son
quienes conocen su funcionalidad en la
danza, su técnica, el orden y el significado
de los tonos (…). Son tonos solemnes
o guerreros, varios de ellos de origen
prehispánico, han sido depositados en la
memoria oral de los Mamacos.
Los tambores tienen una especial connotación Un especial vínculo histórico encontramos
en la marcación del ritmo de la danza, unas veces entre esas épocas y las actuales, cuando se escucha
con un carácter de juego, de danza guerrera o reli- algunos tonos musicales del pingullo y el tamboril
giosa. Cuando se da la expansión Inca, según Frank con un carácter de solemnidad elegíaca. Un relato
Salomon, la región de Quito, concretamente el Valle sobre la visita de Atahualpa al Anan Chillo,11 men-
de los Chillos, no fue pacificado sino después de la ciona que todos los curacas de los pueblos de “[...]
masacre de Yahuarcocha. Píntag, el cacique rebelde Aña-Cunba de El Inga, Zangolquí del Urin-Chillu,
asentado en el lado Este del mencionado valle, quien Ama-Huanui del Hanan-Chillu” (Vallejo, G., 1995: 54),
no quiso someterse ante Huayna Cápac, finamente debían prepararse para tan importante acontecimiento.
fue degollado y con la piel de su cuerpo se hizo un En este relato se menciona al pingullo que va mar-
tambor para tocarlo en el Cuzco en las celebracio- cando junto al tambor el paso de la comitiva que
nes del Inti Raymi. Una crónica de 1586 escrita por acompañaba a Atahualpa que llegaba desde Quito.
Cabello da la siguiente referencia:
Dieciséis hombres estrictamente seleccionados de entre
[...] y puesto delante de Guaynacapac el cual le per- la nobleza de las llajtas cercanas, llevaban la litera. Iban
donó lo cometido hasta entonces con tal que en orgullosos de este encargo, concentrados en su gestión,
lo futuro hubiese enmienda más el bárbaro Pinta avanzando homogéneos, a pasitos cortos, firmes. Detrás,
estuvo pertinaz y tan obstinado en su coraje que ni el resto de la comitiva. Unos pingullos y el tam-tam de un
aun comer quiso de lo que el Ynga le mando dar... y viejo tambor, marcaban el paso de todo el grupo (Idem).
ansi el día que murió lo mando desollar, y hacer de su
11 En el libro consultado de Gustavo Vallejo V., Amaguaña
cuerpo atambor para hacer en el Cuzco el Yntiraymi
profundo (1995), el autor no tiene la prolijidad de mencionar
que son ciertas baylas en honor al Sol [...] (Cabello, la fuente y posiblemente da una versión personal sobre una
crónica colonial. Citamos estos pasajes del mencionado relato
1586 en: Salomon 1980: 218).
a manera literaria.
40 Traversari
No se puede aseverar para este caso que el pin- de Alangasí en su fiesta de Corpus. Históricamente
gullo mencionado sea el mismo que lo conocemos es fundamental citar algunos pasajes de esta obra,
ahora, sino relacionar su funcionalidad e importan- ya que podemos compararlos con las referencias
cia ceremonial. actuales del Valle de los Chillos, en este caso, los
El padre Juan de Velasco en su Historia del Reino personajes principales del Corpus: los Rucu-danza.
de Quito, tomo II del año de 1789, dentro del capítulo
‘División del año y diversidad de fiestas’, menciona En Alangasí —parroquia situada al sureste de la capi-
al pingullo como parte de las destrezas musicales tal—, los indios celebran la fiesta de Corpus con sus
practicadas por los indígenas. Cuando Velasco des- danzas y ceremoniales autóctonos. Los danzantes vis-
cribe a los “Chilchiles, especies diversas de sonajas ten pantalones de casimir, recogidos hacia adentro en
y cascabeles, [...] o cañas: Pingullo [...] y Huancari, el extremo inferior, hasta arriba de los tobillos, en los
tamborcillo de baile” (Velasco [Ed. 1978]: 152), no que ciñen cascabeles; pero algunos en vez de estos
podemos dejar de pensar en los instrumentos musi- colocan en el borde inferior de aquel vestido una sarta
cales usados por los Rucu. Efectivamente, dentro de monedas antiguas de plata, y en los bolsillos pos-
de su indumentaria estos personajes se amarran los teriores, pañuelos de seda. Calzan medias y zapatos
cascabeles debajo de la rodilla, tienen la función de finos; llevan camisa de seda, de color vivo, con cor-
contrastar el ritmo ceremonial cuando acentúan los bata y una esclavina12 de igual tela, está adornada
pasos sobre la tierra. de lentejuelas. Usan máscara de alambre o de cartón,
Sin el pingullo y el huancari, tamborcillo de sombrero de paño con cintas de variados colores; las
baile, las ceremonias simplemente no podrían manos, con guantes: la derecha porta un abanico y
realizarse, la referencia de Velasco y de otros cro- la izquierda, una figurilla de madera o de barro que
nistas ubican a estos instrumentos como los más representa un torito, un caballito, un pajarillo, etc., o
importantes. Las solemnes danzas practicadas aves o animalitos embalsamados, que son en mi sentir
por los Rucu, personajes que imbrican una varie- los penates13 que acostumbraban desde los tiempos
dad de elementos pre y pos hispánicos, tanto en del gentilismo (Moreno, 1972: 125).
su impecable vestimenta ya mestizada cuanto en
sus danzas, tienen su correspondiente lenguaje Moreno describe a los Rucu rodeando la plaza,
corporal incitado por el pingullo, en su estrecha acción que se denomina Entrada. Lo hacen en fila
relación: tono musical-acción danzaria-rito. Una desplazándose, bailando, esperando la señal de los
breve revisión de los Rucu de Alangasí nos permite guías (comprendemos uno para la izquierda y otro
ver a verdaderos íconos de las culturas norandi- para la derecha), los cuales portan un látigo. Los
nas que se extienden en épocas festivas como una danzantes hacen las siguientes formas:
red cultural a lo largo de los valles de los Chillos
y Tumbaco. Son personajes gravitantes en las fes- 1. Columna de a dos.
tividades de Corpus y los santos, incluyendo el 2. La columna se abre en dos círculos simultá-
área de difusión que tiene la fiesta de la Virgen del neos que describen un ocho.
Quinche en las poblaciones de origen indígena ale- 3. Columna de a uno para hacer la figura de cara-
dañas a la ciudad de Quito. col hacia la derecha, “figura que deshacen
Para comprender las danzas de esta región, se para tomar la formación y frente primitivos”
acude a las descripciones etnográficas que hiciera (Ibíd: 126).
Segundo Luis Moreno, (1972) hacia la década de los
treinta del siglo XX, pero que lo publica tardíamente
en su Historia de la música en el Ecuador. Dentro
12 Esclavina, capa muy corta llevada sobre los hombros por lo
del capítulo correspondiente a la provincia de general va pegada a otra prenda.
Pichincha, menciona en primer lugar a la parroquia 13 Penates, dioses domésticos de los etruscos y romanos.
Octubre 2020 41
Cada comunidad que representa la Entrada tiene en el acento del lenguaje. Un llauto (corona) les ciñe la
su castillo,14 acuden luego de su posicionamiento en cabeza, y lleva a la mano una lanza de chonta, de asta
la plaza. Así como lo hace con las danzas, Moreno larga, con un haz de cintas de diversos colores, que las
transcribe la melodía característica (esquema 1). tejen y destejen durante el baile. Para esto, uno de los
yumbos se coloca con su lanza al centro del circulo de
esQuema 1 danzarines, y el baile realízanlo como saltando, al son
danzante. tomado de: moreno, s. l., 1972: 126
de esta melodía. (Moreno, S.L., 1972:126).
42 Traversari
Mamaco, en el Valle de los Chillos, Mama Tambonera investigación de 1992 con respecto al pingullo de
o Mamita. En otras regiones andinas como en las la cultura Salasaca:
centrales, no tiene esa relación, se los reconoce como
Oficial, Chimbuza o Cajero. Los aspectos que rodean Generalmente los intérpretes cambian la tapa del
a la jerarquía del Mamaco o Mama tambonera están canal de insuflación reemplazándola por una de
relacionados más que a su vestido austero y occiden- pepa de durazno que según los mismos músicos tiene
tal (sombrero gardeliano, camisa blanca y pantalón mayor consistencia y da mejor sonoridad (Barreno y
oscuro), a su instrumental organológico y a la sim- Garzón, 1992: 20).
bología sonora, relacionada con el ordenamiento y
cosmoaudición andina. Esta lengüeta no se la fija con pegamento alguno
en la embocadura del pingullo. El pingullero va
Andrés Paucar, pingullero de Amaguaña ubicándola para cada ejecución, mordiéndola
del barrio La Florida, describe sus instrumentos con los dientes hasta conseguir la afinación
musicales. adecuada, a veces se desgasta o pierde y tiene
que reemplazarla, es por ello que algunos llevan
el tambor: otro instrumento de repuesto. El proceso de
construcción es relativamente simple para quien
Esto es de mi abuelo y bisabuelo, yo toco cosa lo conoce. Se requiere un modelo de pingullo
de dos años..., es hecho de cuero de borrego, la como referencia y su única herramienta es una
caja es de pino y las correas de venado. El pino cuchilla de acero. “Esta herramienta, que es la
viene por piezas y le arman en redondo, de ahí única que interviene, los artesanos de Salasaca la
cogen una vena negra y vienen a redondearle heredan de padres a hijos y tiene un tratamiento
(los aros) con el cuero de borrego para encajarles. muy cuidadoso” (Idem). El curado es un ritual
Esto perteneció a mi bisabuelo, tenía mi nombre, que se practica a todos los instrumentos y, en
Andrés, al igual que mi abuelo. Yo toco solo dos este caso, “...se lo baña con chicha o se prepara una
años, es reciente porque yo vivía en la costa, mezcla de trago, ishpingo y canela que se sopla al
cuando vine comencé a hacer esto (Andrés interior del instrumento” (Idem).
Paucar, Amaguaña, entrevista personal, 2004).
el curado:
el Pingullo:
El curado, a más de ser un procedimiento técnico
El pingullo es hecho de carrizo especial. Los dos para emporar con una sustancia aceitosa el interior
huecos de encima nos dan el ritmo que nosotros del pingullo, guarda relaciones simbólicas del
queremos, si es para ‘enfinar o engrosar’ el ritmo instrumento para optimizar su sonoridad, su
de la música que tenemos nosotros. La lengüeta da ‘canto’. Saturnino y Luis Alberto Topón, originarios
el sonido, es una pieza pequeña y es la que suena, de Cotogchoa, antes de ejecutar el pingullo tienen
es lo primero que tenemos que cuidar. En donde que sumergirle la parte de la lengüeta y el canal
se llene de alguna comida ya no suena (Andrés de insuflación, en un vaso de aguardiente. Uno de
Paucar, Amaguaña, entrevista personal, 2004). ellos asevera: “Eso (el aguardiente) le endura a la
lengüeta del pingullo, le afina, le remoja”. Es una
la lengüeta: práctica que incluso se ha extendido a los sectores
mestizos, por ejemplo, algunos rondadoristas,
Es la pieza clave del pingullo. Washington antes de tocar el rondador, deben soplar el interior
Barreno y Raúl Garzón, ya lo citan en su de los canutos con aguardiente. La simbología y
Octubre 2020 43
técnica de la curación del instrumento tiene en el Aprendizaje
mundo andino algunas relaciones, tal el caso de
una limpieza terapéutica o medicinal practicada El proceso de hacerse pingullero se da en casi
por el yáchac al ser humano para conferirle una todos los casos a través de una tradición familiar,
energía saludable, que en lo musical comienza se hereda de padres a hijos. Luis Alberto Topón,
desde el cortado de la caña, tal el caso de las zonas que en el año 2004 tendría 77 años, proveniente de
del centro de los Andes ecuatorianos, de donde Cotogchoa, cuenta lo siguiente:
tienen fama los mejores pingullos.
Me enseñó mi padre, él sabía desde mucho antes, eran los
Para la recolección, los constructores manifiestan que antiguos, ellos bailaban todos reunidos, jugaban la tejida
hay que cortar la tunda en noches de luna llena, pues de cintas, cruce de mano, pasada de mano, todo eso. Yo
esas noches el material no está ni muy duro, ni muy tengo tres tonos justos: tejida de cintas, tono de mesa y
suave. Una vez cortada la tunda se la coloca en el cuando bailan hasta el final (Luis Alberto Topón).
soberado y por efecto del humo de los fogones y la
carencia de exposición al sol por períodos que van Saturnino Topón, de 63 años de la misma loca-
de seis meses a un año, el material no se apolilla y lidad de Cotogchoa, da igualmente su testimonio:
se seca, adquiriendo propiedades de consistencia y
sonoridad (Barreno W. y Garzón R., 1992: 19). Mi abuelito era Yumbo de Cabuya, pero los otros se
llaman Rucus y bailan hasta la actualidad. Ahora ya
Esta primera acepción para obtener un buen no hay yumbos, hay salasacas que dicen; las dan-
material incluso se extiende a quien lo corta, es zas han dejado la tradición de Corpus Cristi, que
decir el maestro constructor. Esta acción no la era lo máximo. La gente salía de las haciendas y yo
puede realizar una mujer puesto que sobre esto era guambrito y me gustaba la afición desde los 7
pesan algunas creencias. “Alrededor del pingullo años, pero bien, desde los 12 años, cuando el maes-
hay varios tabúes, por ejemplo, una mujer no tro que sabía tocar se había enfermado. En una
puede construir pingullos ni interpretarlos [...]. fiesta dijeron que unos Guiadores —los que organi-
Al respecto, Agustín Jerez nos cuenta: “Yo no sé zan esto— habían oído tocar a un guambrito y me
si será por tradición o magia, pero las mujeres no llamaron. Toqué muy bien, como yo no tomaba me
pueden tocar el pingullo, porque si tocan esto las daban de comer. Yo tenía 12 años y sabía muy bien
humitas se dañan, se quedan tiesas, tal como este y mi abuelito me instruía, él me decía que así es tal
material —la tunda—” (Barreno y Garzón, 1992: o cual tono. Él bailaba y conocía los tonos (Segundo
19). Julián Tucumbi de la provincia de Cotopaxi, Saturnino Topón, entrevista diciembre 2004).
en una monografía de 1986, hace referencia, entre
otros instrumentos, a la curación de las flautas, El primer pingullo de don Saturnino lo compró
los tambores y bombos: a seis reales en la plaza de Sangolquí, en el sitio
donde había las ollas y cuando él era un niño afi-
Para que salga buen sonido, el momento de tocar se cionado: “Los pingullos los vendían en la plaza,
pone un poco de chicha de jora (azua) […], también se junto a loritas de cerámica y sogas”. Calculamos que
cura con enjundia de gallina y se calienta un poco al esto pudo haber sido en el año de 1949, antes de la
fuego […], hecho con cuero de borrego y con dos aros, Reforma Agraria y en pleno sistema hacendatario.
curado con varios remedios: riñonada, trago Mallorca, Los pingulleros deben comprender desde el inicio
anisado, alumbre, leche de vaca, sal, azúcar y chicha dulce la función de cada tono con la danza, tal como el
[…]. Para hacer el bombo, los dos cueros de borrego se abuelito de don Saturnino le había indicado, o a su
entierran en el suelo durante ocho días, luego se saca vez, cada tono relacionarlo con tal o cual acción,
para quitarle la lana y curarlo [...] (Tucumbi, J. , 1986). quizá sea esta la manera ideal de memorizarlos. En
44 Traversari
la cultura Salasaca, para aprender a tocar el pingu- Primero se toca el tono de diablo, porque él sale
llo, se dice: y baila. Él, como alcalde, les levanta a todos, hace
‘señas’ a todos. Después se toca la culebrilla y el tono
[...] hay que seguir algunas normas sociales y prácti- de Mesa, al final la despedida y se sale. (Entrevista
cas culturales que se inician desde la niñez. Así a los personal a Saturnino Topón, 2004).
niños de 4 a 8 años aproximadamente, se les obsequia Andrés Paucar pingullero que en el año 2004
un pingullo de juguete [...] para que con él ahuyenten tenía 54 años, cita los seis tonos de la Yumbada de
a los pájaros que se comen los sembríos. Se les enseña una zona de Amaguaña:
también que el pingullo debe imitar al ave llamada
churupindu que es la que se come las arvejas (Barreno, Los seis tonos
W. Garzón, R. 1992:26).
1. Tono para recoger
Por ejemplo, en la zona de Cotogchoa, el Tono 2. La trenza, para el tejido de cintas
de la Mesa, es decir cuando los danzantes reali- 3. Tono de los viejos
zan el ritual de la comida, se debe ejecutar con una 4. Tono para sentarse a almorzar (La Mesa)
melodía ‘triste’ (en el sentido de trascendencia y 5. Tono para ‘levantar la música’
gratitud). Esto lo testimonia Luis Alberto Topón: 6. La matanza
Cuando les estaban sirviendo el bocadito, en la Mesa, Andrés Paucar menciona un orden y número
a la familia, uno se toca un tono triste para que se de tonos que casi siempre se repite en los ejecutan-
sirvan ellos. La gente, alguna, se contentaba; otros tes de pingullo. Los seis tonos y sus múltiplos: 12,
lloraban porque se tocaba triste. Se toca el Tono de llegando incluso hasta 24 tonos. Es muy difícil que
Mesa, es triste. Ellos decían: “Muriendo el pingullero, se recuerden todos en las circunstancias actuales.
¿quién tocará?” (Luis Alberto Topón). Paucar asevera:
Los Tonos Las seis músicas tienen que salir justo. En la escena
del segundo ritmo, los yumbos comienzan a gritar
Son las melodías para el baile de los dan- el ritmo que sale y el ritmo que entra. Al momento
zantes, donde cada tono corresponde a un paso. que brinca se le da la entonada, al momento que sale,
Por lo general tienen un nombre según la acción parece que salen dos, pero es un solo tono. El ritmo
a seguir, entre las denominaciones más usuales: que sale y ritmo que entra (Andrés Paucar, entrevista
entradas, vísperas, recogidas, saludos, albazos, personal, Amaguaña, 2004).
mesa, pedido de la bendición, esquinas, centro
de la plaza, calles y caminos chaquiñanes, cura-
ciones y otras. Saturnino Topón menciona que Explicación de los seis tonos del pingullo
recuerda solamente cuatro tonos de los ocho que
le enseñó su abuelo: testimonio de andrés Paucar:
1. El tono de Diablo: ejecutado cuando Tengo tres tonos: ‘Tono para recoger’, ‘La trenza
comienza a bailar el Diabluma. con las cintas’, otro tono es para ‘los viejos’, esas
2. Tono de mesa: cuando se sientan a comer son las tres músicas que tenemos. El último tono
los danzantes. es para todos los que estaban bailando, entre
3. Culebrilla: es un baile con los movimientos que se sentaban, entre que se levantaban, esas
referidos a esta denominación. son las tres músicas de Amaguaña. De ahí viene
4. Despedida: cuando finaliza el ritual. otra música y se hacen cuatro. Para sentarse
Octubre 2020 45
a almorzar o para levantarse, otra para todo Valle de los Chillos, un almacén sin nom-
en general, total son seis músicas. De las seis bre ubicado en las calles Sucre y Olmedo, en
músicas tiene que salir justo, pueden decirme Sangolquí, tiene los trajes que los danzantes
que una no les gusta, entonces nos toca repasar compran y en otros casos alquilan.
y tiene que ser esa. Ellos (los bailarines) tampoco
pueden coger el ritmo que uno puede tocar, ‘La vestida’
comienzan a fallar, así como ahora yo puse otra
música y se quedaron parados, tenía que poner El vestirse es para quien denominan ‘jugador’,
la música de ‘los viejos’, ahí sí comenzaron a todo un proceso, ya que su imagen al público y
bailar, no podemos meter otra música. Le dicen papel ceremonial es determinante. En otros casos la
‘viejo’ porque está con un disfraz de viejo, con ropa especial es propia y ‘la vestida’ es ayudada por
una careta arrugada (Andrés Paucar, Amaguaña, la esposa del danzante; es un acto muy respetuoso
entrevista personal, 2004). en el que muchas veces ella bendice al danzante
frente a una imagen católica. El pingullero, el Mama
testimonio de Julián tucumbi: tambonera, va con un sombrero de paño, traje de
terno oscuro y camisa de color claro.
Julián Tucumbi, de la provincia de Cotopaxi,
hace referencia a seis y doce tonos: Los guiadores
Tenemos otros tonos, hacemos cuatro. De ahí
viene otro para sentarnos a almorzar o levantar El Guiador es quien contrata al pingullero, él
otra música, son cinco piezas. Para la ‘matanza’ le indica la ejecución de los tonos hasta tal o cual
viene otro, en total son seis músicas. Las seis momento, por ejemplo, cuándo inicia el baile o el
músicas tienen que salir justo […]. En la música momento en que los danzantes van a comer, en el
de los danzantes ejecutan 12 tonos: “[…] y se toca rito de la Mesa. En la casa del Guiador se reúnen los
la música del danzante que tiene 12 clases o pasajes bailarines o jugadores y el pingullero. Desde aproxima-
[…]” (Tucumbi, op. cit., 1992: 92). damente las diez de la mañana que llega el pingullero,
los bailarines comienzan a reunirse hasta la una o dos
de la tarde. De la casa del Guiador salen los concurren-
Los momentos del pingullo tes. Se ejecuta el Curiquingue, el tono de tejido de cintas
Culebrilla, tono de la Mesa, la Despedida y otros. Luis
Alberto Topón menciona lo siguiente:
Organización de
un ritual religioso católico
testimonio del Pingullero luis alberto toPón:
Para los músicos y danzantes, dos aspectos son
fundamentales: Cogen a los Guiadores, el Guiador viene a
contratarme a mí, él me dice que toque hasta tal
a. Los días de ensayos, que se lo hace bajo las punto. A veces me avisa cuando van a bailar, o
órdenes del pingullero. Él es quien ejecuta debe llamar a los priostes para que atiendan la
los tonos para los pasos de baile que obliga- comida. Para salir para la fiesta, las Vísperas,
damente tienen que hacerse en el rito. con la chamiza, se reúne toda la familia, voy
b. El alquiler o preparación de la ropa para los recogiendo las ceras de los santos de casa en
danzantes se lo hace en una tienda que por casa; yo me adelanto y toda la gente me sigue,
lo general pertenece a una familia mestiza como una procesión, toda la plaza y todo el
que confecciona los trajes. En el caso del barrio se da la vuelta para recoger a la gente,
46 Traversari
se le entrega al padre las salves. Le hace rezar grande” (Luis Alberto Topón, entrevista personal,
la salve y después de las salves, quemamos la diciembre de 2004).
chamiza, los priostes ponen unos castillos, una
parte para los jugadores o bailarines, otra parte
para el pueblo. Fuentes orales de los géneros
Me pagan 30 dólares para dos días, un día 15 y musicales y dancísticos en el ciclo
otro día 15, dan de comer, dan de tomar chicha. festivo
Al pingullero le llaman Mama tambonera. La
oración es para ir a tocar, porque de repente es testimonio de luis alberto toPón:
peligroso, que Dios me ayude. De repente hay
un santo bravo, no les gusta lo que se toca y El pingullo yo toco en las fiestas de San Juan
algo le castiga a uno. Se puede lastimar o caer y de San Pedro en junio. En mi barrio toco en
por lo que no se ha cumplido la obligación. A Corpus, todo ese tiempo me ocupan, en junio
veces San Vicente me ayuda, me voy al lado y julio, dos meses, vienen de distintas partes.
de él, a su barrio, donde me llevan. Esto ocurre De repente me llevan al Señor de los Puentes, a
hasta las diez u once de la noche, nos vamos a Loreto en las fiestas de la Virgen del Quinche, a
dormir y al otro día es la Misa, es el segundo Selva Alegre, a todos esos puntos, ahí festejan
día. Principiamos con el albazo en el pretil a los bailes de la Virgen. San Agustín es a fines de
las seis de la mañana. Los priostes nos van agosto en el barrio del Manzano en Cotogchoa.
llevando al desayuno hasta que sea la misa En Cuendina, la Virgen del Carmen. Salen los
de las once o doce, el padre nos indica para bailarines, la Vaca Loca, oyendo al tambor salen
la procesión. Damos la vuelta toda la plaza, con las chamizas. El pingullo le compré donde
entregamos el santo en la iglesia y la gente se los Pinargos, venden la caja, antes compraba a
queda en el pretil reunidos a escuchar el tambor, sucre, ahora cuesta 10 ó 20 dólares. Los bailarines
la tejida de las cintas, lo que bailan hasta las a veces se reúnen 15 parejas, son 30. Son de pelo
siete u ocho de la noche. Son dos días (Luis de mujer, de peluca, son de Cuendina. Son los
Alberto Topón, entrevista personal, diciembre viejos o rucus con una capa negra, pantalón
de 2004). negro, se amarran unos cascabeles en las piernas,
se ponen unos cascos. Llevan en la mano unos
toritos antiguos que hacen de palo, los usan
Preparación de los para defenderse de quienes les molestan. Toco
instrumentos musicales en las Vísperas, para reunirse con la gente, estoy
desde las diez de la mañana cuando se asoman
Durante el tiempo que no se usa en pingullo los bailarines y están reunidos hasta las dos de
se lo tiene guardado, cuando llega la fiesta se tiene la tarde. En la casa del guiador nos reunimos y
una copa de trago para curar al pingullo. Algunos todos salimos, a los bailarines les sigue toda la
Guiadores contratan al pingullero con unos dos gente. El tono es el Curiquingue, otro tono es de
meses de anticipación, quien tiene que igualmente la tejida de las Cintas, tono de Mesa, Culebrilla.
preparar el tambor. Se le desarma completamente Cuando nos dan un bocado, la Despedida. Ahora
mediante un proceso: me pagan 30 dólares para los dos días (Entrevista
personal, diciembre de 2004).
Le abro completamente al tambor y le ajusto el cabes-
tro. El cuero de borrego le remojo y pelo la lana.
Luego se le sopla el trago. Tengo otro que pertene-
ció a mi papá y es hecho de balsa, es liviano y es más
Octubre 2020 47
Primer día: hablaban en quichua: Ñapa huañungui. Había
otros instrumentos: las bocinas, el churo, el cacho
1. Las Vísperas.- Es el día anterior a la fiesta, de toro (Luis Alberto Topón, entrevista personal,
donde se realiza la recogida de la chamiza, diciembre de 2004).
de las ceras y las flores para los santos. Se va
de casa en casa y se parece a una procesión. Como epílogo se puede mencionar los princi-
Se recorre toda la plaza ‘dando la vuelta’ y pales momentos en los que se relaciona la acción
todo el barrio. El pingullero va delante de la del rito de la Yumbada, en correspondencia con los
comitiva haciendo las recogidas. tonos del pingullo, y ello, a su vez, con los pasos
2. Las Salves.- Es la entrega de lo que se ha de las danzas. A manera de ejemplo, lo que ocurre
recogido al cura párroco de la iglesia y en las Yumbadas quiteñas urbanas tiene diversos
luego se hace rezar en la tarde. órdenes o pasos: 1. Recogida; 2. Salves o ‘contra-
3. Quemada de la Chamiza.- Los priostes albazo’; 3. Medio Día; 4. Vísperas; 5. Misa (Entrada);
ponen los castillos, en una parte están los 6. Salida de Misa; 7. Procesión; 8. Entradas; 9. Mesa;
jugadores o bailarines. Esto es hasta las diez 10. Matanza. Se pueden observar los siguientes
y once de la noche. tipos de danzas, bailes y cantos: Cantos a los cerros;
Curiquingue; Trenza; Baile de parejas Baile en cír-
culo y otros.
segundo día:
48 Traversari
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Octubre 2020 49
Aproximación a la etnomúsica kañari:
Resumen
En la sierra austral del Ecuador, las músicas de las poblaciones indígenas evidencian la influencia
kañari e inka. Los grupos originarios de la provincia del Cañar mantienen prácticas de rituales vincula-
dos con el culto heliolátrico (solsticios y equinoccios), el calendario católico y actos civiles, cuyos ritmos
y melodías ancestrales constituyen elemento fundamental de su praxis. El presente artículo aborda dos
géneros etnomusicales de la región: los lalays y el kuchunchi, relacionándolos con la cosmovisión y cos-
moaudición indígenas.
Palabras clave: etnomúsica, cosmovisión andina, cosmoaudición andina, kañari, lalays, taita carnaval,
sirinu, huayro, huajairo, caja, pingullos, arishca, kuchunchi.
Los lalays
H
a sido común dar por hecho que el Pawkar Raymi, Fiesta
del Florecimiento, y los lalays eran parte de una misma
celebración; sin embargo, y como parte de sendas entre-
vistas a dos importantes investigadores de la etnia kañari:
Mgst. Pedro Solano Falcón y Mgst. Andrés Quindi Pichizaca, se deter-
mina que, originariamente, los lalays se cantaban en el Lalay Raymi,
celebrado —desde tiempos preincas— la primera semana de febrero
y no el 21 de marzo, en el equinoccio de primavera austral conocido
como Pawkar Raymi. Andrés Quindi (20-06/2020) conceptúa a los
lalays como “himnos y versos musicalizados sobre temas relacionados
con la trinidad: ser humano-naturaleza-cosmos, con personajes míticos,
místicos, seres de la naturaleza y con amoríos”.
En la actualidad los lalays se interpretan en el Pawkar Raymi, que
coincide con la fiesta del carnaval occidental y el inicio de Cuaresma,
como producto de un sincretismo con la religión católica; celebración
móvil según el calendario gregoriano. El Pawkar Raymi está relacionado
con la leyenda del Taita Carnaval, que baja de los montes sagrados del
Cañar, elegantemente ataviado con sombrerera de la que penden cintas
50
• Foto 1: AgrupAción MusicAl ÑucAnchic cAusAy interpretAndo lAlAys
de colores, chumbi,1 cushma2 y zamarro,3 ejecutando vinculados con el agua de las cascadas y lagunas
melodías con pingullo, con el acompañamiento de sagradas, donde mora el sirinu, entidad energé-
la caja o balsa4 (foto 1). Junto al Taita Carnaval baja tica que brinda el sonido a través de su aliento. Al
el Yarkay o Cuaresmero, que representa al hambre respecto, resulta interesante evidenciar que en el
y la pobreza, con figura de un indígena harapiento mundo andino existe el criterio de que entre el agua,
e indigente. Esta pareja visita las viviendas de la los instrumentos sonoros y diversos seres de la natu-
región: en caso de encontrar la mesa servida con raleza existe una intrínseca relación; al respecto,
potajes: cuyes, papas, ají, mote, ocas, habas, mashua, Henry Stobart (1996) en su artículo La flauta de la
runa uchu,5 frutas, chicha de jora, el Taita Carnaval llama, malentendidos musicales en los Andes, sostiene:
deja la buena suerte y bonanza para las cosechas de
todo el año; en caso de no encontrar la hospitalidad Localmente, se dice que los sirinus son seres encan-
esperada, el Yarkay se encarga de maldecir a la fami- tados y potencialmente peligrosos que viven en
lia, malogrando las siembras y cosechas. cascadas, manantiales o peñas. Su nombre se asocia
En el Pawkar Raymi, el canto de los lalays es con la palabra española sirena. Se les considera la
acompañado por el ritmo de la caja o balsa, con fuente de toda forma musical, y es de aquí de donde
melodías de pingullos y huajairos, instrumentos cada año son recolectadas las nuevas melodías para
la flauta pinkullu, justo antes del inicio del carna-
1 Faja para sujetar el pantalón a la cintura, confeccionada val. Ciertamente, me dijeron que el sonido de estos
con hilos de colores que forman diversas figuras. mágicos sirinus es idéntico al de la música wayñu
2 Túnica de lana sin cuello ni mangas (poncho). interpretada con flautas pinkillu. Para mis anfitriones,
3 Pantalón rústico elaborado con cuero y lana de borrego. el concepto de sirinu parece entenderse en térmi-
4 Bimembranófono tipo redoblante, elaborado nos de una sustancia del alma, líquida y animada,
artesanalmente con maderas silvestres y parches de cuya inmensa energía toma la forma de inagotables
Octubre 2020 51
• Foto 2: pedro solAno personiFicAndo Al tAytA cArnAvAl, con cAjA y pingullo
fuertes lluvias, se dice que dicha sustancia animada instrumento) acude a una cascada donde atrapa al
se encarna en las nuevas semillas o frutos del año, lo sonido, al ‘espíritu del cerro’, entre los dos parches,
que les permite madurar. Parece que las flautas y sil- para que el instrumento adquiera poder y sonori-
batos con su propia voz interna se consideran como dad; este ritual ratificaría la vinculación del sirinu
la representación de las voces mismas de los encan- con los sonidos, en la cosmoaudición cañari. Los
tados sirinus. pingullos, de diversos tamaños, que se ejecutan en
los lalays son aerófonos verticales con aeroconducto
La caja o balsa, según testimonio de Pedro o canal de insuflación, a los que Stobart los deno-
Solano (02-04/2016), “es el principal instrumento mima de pico y “que tienen voz propia”, construidos
que hay que llevar en el carnaval; suelen amarrar en con caña de páramo, con ninguno o diverso número
la mano y no tienen que soltar en ningún lado hasta de orificios de digitación, sostenidos con una sola
el día miércoles a las cuatro o cinco de la mañana, y mano para su ejecución, lo que permite a los músi-
se guarda hasta el próximo año, sin que nadie pueda cos tocar la caja al mismo tiempo. Un instrumento
tocar esa caja” (foto 2). que suena exclusivamente en la época del carnaval
La construcción de la caja llega a su cúl- cañari es el huajairo, especie de quena elaborada con
men cuando el cajero (constructor e intérprete del hueso de canilla de cóndor; en este punto considero
52 Traversari
importante destacar la analogía semántica entre
huajairo y huayro, este último término vinculado
En la sierra austral del
con un culto a los muertos que se sigue practicando
en el cantón Sígsig, provincia del Azuay, conocido
Ecuador, las músicas
como Juego del Huayro, que se realiza con un dado de
hueso, pudiendo establecerse una interesante rela-
de las poblaciones
indígenas evidencian
ción entre ambos objetos por el hecho de haberse
encontrado un huajairo con figuras grabadas de los
esquemas de un dado de huayro en la provincia del
Cañar (ver fotos 3 y 4). la influencia kañari
Para que suenen bien los instrumentos deben
hacerse arishcas, condición adquirida a través de e inka. Los grupos
un proceso que incluye la utilización de cebo de
borrego, chicha, aguardiente puro para las cajas o originarios de la
balsas (Solano, 2016) y de “chicha de jora (maíz),
trago (alcohol), vino blanco o moscatel, un huevo
de gallina batido y calabaza picada” (Godoy, 1991:
provincia del Cañar
127), para los instrumentos de viento.
Según Solano, “los lalays son veinticuatro,
mantienen prácticas
que hay que cantar en orden lógico y en diferen-
tes lugares”; sus textos rinden pleitesía al Papa
de rituales vinculados
Santo y diversas advocaciones de la Iglesia cató-
lica, así como a animales (toro, mula), aves (cóndor, con el culto
cuyvivi, gallo), o temas alusivos al cortejamiento y
conquista amorosa, a veces improvisados. Sus melo- heliolátrico (solsticios
días son pentafónicas, con ritmo yámbico (corchea
– negra) en compás de 6/8. Tradicionalmente los y equinoccios), el
lalays han sido cantados por varones; sin embargo,
en una investigación realizada con la etnomusicó- calendario católico
loga Allison Adrian en el Pawkar Raymi de 2017,
se constató que jóvenes mujeres kañaris, también y actos civiles,
cuyos ritmos y
melodías ancestrales
constituyen elemento
fundamental de su
praxis.
• Foto 3: huAjAiro pArA el pAwkAr rAyMi
Octubre 2020 53
En el Pawkar Raymi, el canto de los
lalays es acompañado por el ritmo
de la caja o balsa, con melodías de
pingullos y huajairos, instrumentos
vinculados con el agua de las
cascadas y lagunas sagradas,
donde mora el sirinu, entidad
energética que brinda el sonido a
través de su aliento.
54 Traversari
Papa Santo ama piñarinkichu
ama raviarinkichu.
Wasiyu wasiyu taytitu
wasiyu wasiyu mamita, Papa santo Romamanta
ñukamari shamuni Jerusalen llaktamanta,
ñukamari chayamuni. ñukamari chayamuni
kampa sumak punkuman.
Alabado Jesucristo
virgen María taytitu, Urku urkuta shamuni
alabado Jesucristo uksha ukshata shamuni,
virgen María mamita. yaku yakuta shamuni
lamar mundo shamuni.
Clavel sisa taytitu
rosa sisa mamita, Watakunata yupashpa
clavel sisa taytitu killakunata yupashpa,
rosa sisa mamita. sukta killa ukshata
sukta killa yakuta.
Karu llaktamanta shamuni
shuktak mayllamanta shamuni, Chunka ishkay ushutata,
pukarita rurashpa tukuchishpami shamuni,
costumbriditu nikllapi, chunka ishkay kushmata
uyancita nikllapi, tukuchishpami chayamuni.
Octubre 2020 55
Toro wayllak sapipi churakpipish
manatapish manchanichu.
Toritulla torito
yanayashca torito, Kutirinki doncella
uchupa tullpu wakritu anchurinki kuytsaku,
toro tullpu wakritu. pakta simbalu ukuta,
pacta shulala ukuta
Yana wakrapak wawa kani wikupash shitayma.
toro tullpu wakrapak wawa kani,
yana wakrapa wawa kani Kayka millay wakrami
chaska vacapa wawa kani. kayka piña wakrami,
mana pitak manchanichu
Manatapish manchanichu mana armata manchanichu.
manatapish uyanichu,
kutirinkilla kuytsa Yana wakrapak wawami kani
kutirinki sintula. uchupa tullpupak wawami kani,
chaskapak wawami kani
Arrayan sapipi churakpipish mana pitak manchanichi
manallatak manchanichu, mana pitak uyanichu.
56 Traversari
Cuybibi Sukta killa sirikpi
patakunaman llukshinki,
Cuybibilla, cuybibi willankapak cuybibi
sumaymana cuybibi, rimankapak cuybibi.
cuybibilla, cuybibi
sumaymana cuybibi. Septiembrepi shamunki
tarpuypacha ninkapak
Ishkay ñañantin cuybibi uka tarpuy ninkapak
ñakcharikushcarkakuna, sara tarpuy ninkapak.
ishkay ñañantin cuybibi
ñakcharikushcarkakuna. Cuybibilla, cuybibi
kutu siki cuybibi,
Cuybibilla, cuybibi cuybibilla, cuybibilla
kutu siki cuybibi, kutu siki cuybibi.
cuybibilla, cuybibilla
kutu siki cuybibi. Mayta kanpak punta tarpuy
mayta kanpak punta killpay,
Llamburikushkarkakuna maytayari tamianka
sumaymana cuybibi, maytayari izhinka.
willankilla cuybibi.
Sinbalupak sisapi
Watapilla shamunki shulalapak sisapi,
tuta, tuta purishpa, warmi uksha ukupi
punzhallata samashpa rikurinkilla cuybibi.
mamakuta mañashpa.
Octubre 2020 57
El kuchunchi ceremonial de rincón a rincón y cumpliendo con las
reglas de juego determinadas por el maestro de cere-
En la parroquia Quilloac, perteneciente al cantón monia” (Dután, 2011: 23).
Cañar, provincia del Cañar, al matrimonio indígena La música y el canto del kuchunchi inauguran
se denomina kuchunchi (foto 5) término que carece de el ritual, dirigido por el Maitru,6 que interpreta can-
una traducción específica al español. Para el inves- ciones de bienvenida. Los padrinos solicitan silencio
tigador Bolívar Zaruma (Zaruma, 1993: 112), en su para cumplir con la importante labor de aconsejar a
obra Kañari, de la serie Los pueblos indios en sus mitos, los novios. El padrino pide que las mujeres desalo-
dicho término proviene de las voces kichwas cuchu = jen momentáneamente la sala para quedarse con el
rincón y nchi = danza. El etnomusicólogo Juan Mullo novio y los varones presentes; le explica la importan-
manifiesta que el kuchunchi puede ser conocido tam- cia del matrimonio y las obligaciones que tiene para
bién como sahuari: “Es ejecutado en el matrimonio con su esposa. El novio escucha con atención los con-
kañari o sahuari y se describe la acción de la danza y sejos del padrino, se arrodilla y recibe su bendición.
el rito que deben cumplir ordenadamente; caso con- A continuación, el padrino acompaña al novio a un
trario, los músicos pedirán se cumpla una multa; este
simbolismo tiene relación con ‘el lavado de la ropa 6 Denominación tradicional con que se identifica a un
de los novios” (Mullo, 2009: 98). Para Rafael Dután, músico reconocido por la comunidad indígena kañari.
“kuchunchi significa ritualizar a través de la danza
58 Traversari
A lo largo de la ceremonia, son las letras el leit
motiv de sus diversas fases, con las respectivas
danzas y escenificaciones. Los asistentes
son protagonistas activos que acompañan
vocalmente y con las palmas al Maitru. La
alegría va subiendo, a la par que el consumo
de chicha, mientras la música sigue sonando y
todos disfrutan del encanto del kuchunchi.
Octubre 2020 59
• Foto 7: novios con quipis en lA espAldA
La música —de acuerdo a la letra que el can- par que el consumo de chicha, mientras la música
tante va interpretando— conduce las acciones del sigue sonando y todos disfrutan del encanto del
kuchunchi. Así, en un momento determinado, los kuchunchi (foto 8).
padrinos lavan la ropa de los novios, sacan las Se incluye, a continuación, tres estrofas del canto
prendas que llevan en los quipis y simulan que las del kuchunchi en lengua quichua, con su respectiva
refriegan, las ponen a secar y luego colocan sobre traducción:
las cabezas de algunos invitados. Mientras se reali-
zan estas representaciones, los invitados esconden la
ropa que se ha ido lavando y secando. Los padrinos
las buscan en diversos sitios y entre los asisten-
tes, y piden a San Chucurillo (representación de un
amuleto de la buena suerte) que les ayude a encon-
trarlas. Para el efecto, prenden una vela y le rezan
pidiendo su ayuda. Cuando encuentran las prendas
perdidas, agradecen al santo por el favor concedido
y presentan a los convidados la ropa recuperada.
A lo largo de la ceremonia son las letras el leit
motiv de sus diversas fases, con las respectivas
danzas y escenificaciones. Los asistentes son prota-
gonistas activos que acompañan vocalmente y con
las palmas al Maitru. La alegría va subiendo, a la • Foto 8: BAile generAl del kuchunchi
60 Traversari
Kuchunchik Sawaripi Taki Kuchunchik Sawaripi Taki
Octubre 2020 61
62 Traversari
BiBliograFía
adrian, Allison
2018 Música cañari. Tres videos sobre identidad cultural en Cañar,
Ecuador, Universty St. Catherine, Minessota.
cordero Palacios, Octavio
1981 El quechua y el cañari, Universidad de Cuenca.
dután Rafael
2011 Estudio musical del cuchunchi cañari. Tesis de licenciatura
en Instrucción Musical, Director: Carlos Freire Soria,
Carlos Freire soria
Facultad de Artes, Universidad de Cuenca.
Godoy, Mario Doctorando en Musicología y Magíster en
1999 La música tradicional andina y nuestra identidad cultural, Pedagogía e Investigación Musical. Se ha desem-
Promuart, Quito. peñado como Director de la Carrera de Música
Mullo, Juan de la Facultad de Artes de la Universidad de
2009 Música patrimonial del Ecuador, IPANC, Quito. Cuenca, Presidente de la Orquesta Sinfónica
Quindi, Andrés de Cuenca, Presidente de la Casa de la Cultura
2005 ‘Lenguas andinas’, Revista Yachay Ñan, Cañar. Ecuatoriana Benjamín Carrión, Núcleo del
stobart, Henry Azuay. Ha ejercido la docencia y dictado con-
1996 La flauta de la llama, malentendidos musicales en los Andes, ferencias en diversas universidades del país
Early Music, New York. y el exterior, entre ellas la Universidad ELTE
torres, Glauco de Budapest, Hungría; Universidad de La
1992 Diccionario Kichua – Castellano, CCE Núcleo del Azuay, Plata, Argentina; Instituto de Musicología del
Cuenca. Centro de Investigación de Humanidades de la
varios autores Academia de Ciencias de Hungría; Universidad
2018 La nación cañari, sus expresiones culturales, Smithsonian Católica Argentina; Universidad de Carabobo,
Institute, Washington. Venezuela; Governors State University of
ZaruMa, Bolívar Chicago, EE. UU.; Instituto Superior de Arte de
1993 ‘Los pueblos indios en sus mitos’, Nº 6. Cañari, Tomo 2, La Habana, Cuba.
Abya Yala, Quito.
En la actualidad dicta diversas cátedras —como
Profesor Titular— en la Carrera de Música; es
Entrevista a Pedro Solano Falcón, Quilloac, Cañar (02-04/2016). Miembro del Consejo Universitario, del Comité
Entrevista a Pedro Solano Falcón, Cuenca, Azuay (20-06/2020). Académico y Docente del Módulo Historia
Entrevista a Andrés Quindi Pichizaca, Cuenca, Azuay de la Música del Ecuador en las Maestrías en
(20-06/2020). Musicología y Educación Musical en la Facultad
de Artes de la Universidad de Cuenca; es inte-
grante de Arte Vivo Ensamble; Miembro Invitado
del Instituto de Investigación Musicológica
Carlos Vega, de Argentina; Miembro del Consejo
Científico de la revista Clang de la Facultad de
Bellas Artes de la Universidad de La Plata,
Argentina.
Octubre 2020 63
MISKILLA 1
Resumen
El Ecuador posee un amplio repertorio de ritmos y estilos que influenciaron en la música popular. Dentro
de la música tradicional con nuevas versiones y en diferentes estilos y culturas, se han heredado instrumen-
tos musicales como el requinto mexicano; el charango boliviano; el tiple colombiano; la quena; las zampoñas
bolivianas (estilo ecuatoriano); así como el Trío vocal, con el contrapunto melódico instrumental del bolero
mexicano, las escalas y armonías del jazz. Han aparecido nuevos ritmos como la tecnocumbia, la chicha, el
bolero rocolero; las interpretaciones con tratamiento jazzístico del sanjuán y fusiones con el hip hop. Se ha
dejado de lado el uso de instrumentos musicales del país como el bandolín, la bandola, el guitarrón, el arpa,
el rondador, el pingullo, las dulzainas, los pífanos, la ocarina, la paya, las chirimías y la hoja. La relación
armónica en el canto a dos voces y el contrapunto melódico instrumental en los distintos formatos propios
de nuestra música, se ha ido perdiendo, igualmente el uso de escalas y armonías, la improvisación en el bor-
doneo contrapuntístico de la segunda guitarra y otros aspectos.
64
Miskilla
E
l concepto generador que relaciona lo la manera con que se debe interpretar la música
musicológico, lo social y lo antropoló- nacional. Contempla los aspectos armónicos, rít-
gico, así como lo técnico, es la miskilla. El micos y melódicos que ayudan a recrear lo que se
tratamiento musical en la interpretación conoce como ‘sentimiento tradicional’. La presente
melódica, el contrapunto, la rítmica, la manera de investigación recoge este saber popular e intenta
utilizar las voces cantantes, el uso de las escalas ecua- convertirlo en conocimiento, desde aspectos teó-
torianas, la orquestación, la técnica de ejecución en rico-musicales, cuyo objetivo es servir de apoyo a
la guitarra para el acompañamiento y los bordoneos los nuevos músicos. Para su estudio se utilizarán
lleva el nombre de miskilla. Es el saber, sentimiento, tres pies rítmicos, los ritmos poéticos griegos,3 que
estilo y ‘sabor’ de la música ecuatoriana. son los que se utilizan formalmente para este tipo
Miskilla es la palabra que utilizaron los anti- de investigaciones.
guos músicos populares ecuatorianos, para indicar
Trocaico Danzante
Pírico Raymi
Octubre 2020 65
Se conocen tres tipos de ritmos yumbo: pírico,
en ritmo de 2/8
Trocáico o Saltadito
66 Traversari
Pírico o Raymi
Octubre 2020 67
Pentafonía
Modos pentáfonos
Acordes pentáfonos
68 Traversari
Chaquiñanes (Enrique Sánchez de la Vega)
Para el estudio de los círculos armónicos ecuato- y el estilo, corresponde a un grupo de canciones
rianos, se han tomado los más conocidos y se los ha que tienen unidad temática, funcional y estructu-
dividido en macrogéneros, según su herencia, fusión ral.4 Algunos géneros se diferencian no solamente
y escala utilizada para su melodía. Como círculo por los acentos rítmicos, sino también por el uso de
armónico, según Julio Bueno Arévalo (2014), se com- las escalas en sus melodías.
prende al número, orden y relación que mantienen
los acordes de un tema musical, en base a una forma,
género, ritmo y práctica. Así mismo, define al género 4 Julio Bueno Arévalo, Taller de composición, Quito, enero de
musical como una relación entre la época, la cultura 2014.
Octubre 2020 69
Menor diatónica natural (europea)
70 Traversari
Macrogéneros, géneros y ritmos
de una cuarta ascendente o descendente, según sea
Las melodías de los macrogéneros A, B y C están el caso.
construidas en base a escalas pentafónicas o a la El género D usa una escala diatónica europea al
escala melódica ecuatoriana y sus centros tonales en igual que el comportamiento armónico (tablas 1 y 2).
su mayoría menores, estos centros están a distancia
Tabla 1
Macrogéneros, géneros y ritMos
Tabla 2
Macrogéneros identificados en la Presente investigación
Octubre 2020 71
Círculos armónicos tradicionales
Es el nombre dado por la forma y relación de en arpegio que sirve de introducción y de interme-
acordes, utilizados en muchos estilos musicales dio entre las partes. Este detalle queda a gusto del
ecuatorianos. En la música popular ecuatoriana se intérprete (tabla 3).
suele presentar un estribillo o ritmo característico
Tabla 3
Para poder relacionar el acorde con las notas de la escala utilizaremos la nomenclatura que se muestra
en la tabla 4.
Tabla 4
1er grado
72 Traversari
3er grado
Quinto grado 7
En la parte B se usa un acorde mayor, este actúa relativo mayor de, mientras no cumpla el papel de
como una nueva pentafonía para la construcción de dominante, como se ha demostrado. El tercer grado
una melodía sobre el acorde, que en la mayoría de de la escala pentafónica es mayor. Por lo tanto, en
temas está a un intervalo de sexta en relación a la el ejemplo que se expone a continuación, el acorde
tónica del tema. Se utiliza la escala pentafónica de sería Fa mayor y la escala que le afecta sería, Re
su relativa menor. En la música tradicional, todo menor pentafónica.
acorde mayor se lo considera como tercero de, o
Octubre 2020 73
Ejemplo Parte B:
74 Traversari
Progresión armónica nativa
ecuatoriana
Forma y armonía
Forma 1: A/B/B
Existe una forma cercana a la nombrada anterior- una de éstas, van al acorde de 5to grado menor y en este
mente, pero las partes A y B (primera y segunda) actúan se realiza el estribillo, arpegiando el acorde o el acompa-
sobre la misma pentafonía y solamente, al resolver cada ñamiento en el ritmo propio del tema.
Octubre 2020 75
Parte A y B. Melodía en la escala de La menor grado del acorde introductorio); 3er grado (mayor);
pentafónica 5to grado (menor o mayor); primer grado; acorde
puente y resolución al acorde introductorio. Parte
Introducción o estribillo. Parte A: consta de B: 5to grado mayor; 1ero. 3ero. 5to. 1ero. Acorde
tres acordes. 1er grado (acorde menor sobre el 4to puente, resolución sobre el acorde introductorio.
Ejemplo
76 Traversari
Acorde puente
En la progresión nativa ecuatoriana existe melodía o como segundo bemol del acorde de inicio.
un acorde que se utiliza en algunas oportunida- En todo caso, este acorde se debe utilizar cuando en
des como puente para resolver al acorde de inicio, la melodía se presenta la trecena o en otros casos
luego de presentar las melodías y volver al estribi- la oncena del acorde, pero si no pasa la melodía
llo, este acorde tiene dos funciones armónicas: como por una de esas notas, la resolución es directa, omi-
sexto grado de la tonalidad en la que se presenta la tiendo el acorde puente.
La melodía
Escalas
Octubre 2020 77
escala Melódica ecuatoriana.- Es el resultado donde su utilización es casi obligada, ya que el
de unir los sonidos de la escala pentafónica con hecho de escribir sobre la pentafonía hace que la
sus cromáticos de adorno, que son los que dan música pierda dulzura y alegría, y hasta la ubica-
su característica y belleza melódica. Estos acerca- ción geográfica, pues el uso de las pentafonías es
mientos cromáticos ascendentes, actúan muchas de carácter universal. Al descender la melodía si
veces a manera de acciacatura y otras ocasiones, se utiliza adornos, estos también están dentro de
como notas de paso de real duración. Se han rea- la escala pentáfona.
lizado estudios a una gran cantidad de melodías, Ejemplo:
78 Traversari
lloradito.- Las melodías utilizan las escalas antes notas de color del estilo ecuatoriano, estas son:
mencionadas, arpegios del acorde y adornos, pero Sobre un acorde mayor la nota de mayor belleza
tienen una característica especial que en los músicos es su trecena. Sobre un acorde menor es su oncena.
de antaño lo llamaban ‘Lloradito’, refiriéndose a las
Macrogéneros A
Yumbo
Diyámbico; Yámbico Compás 3/8; Diyámbico corchea. Forma: Ostinato rítmico melódico, sobre el
6/8. Forma o estructura del tema musical A-A/ motivo creado para la fiesta Círculo armónico típico
B-B/ A-B Círculo armónico típico ecuatoriano. ecuatoriano. Escala trifónica y pentafónica. Tempo
Escala pentafónica para el uso de la paya, instru- allegro.
mento tradicional en este estilo, se puede utilizar la
escala melódica ecuatoriana. Tempo: allegro hasta Sanjuán
Vivace.
Dáctilo. Compás 2/4 Con pequeñas variaciones
Danzante rítmicas de un compás de 1/4. Forma: A-A/ B-B/
A-B. Del género de los Raymis. Círculo armónico
Trocaico Compás 3/8; Di Trocaico 6/8. Forma: típico ecuatoriano. Círculo de sanjuán moderno.
A-A/ B-B/ A-B Círculo armónico típico ecuatoriano. Primero menor. Séptimo mayor- tercero mayor-
Escala pentafónica para el uso de la Paya, instru- quinto menor. Escalas pentafónicas y melódica
mento tradicional en este estilo, se puede utilizar la ecuatoriana.
escala melódica ecuatoriana. Tempo lento.
Sanpedros
Raymi
Dipírico con acento en la cuarta corchea. Forma:
Género, progenitor del sanjuán y de los sanpe- AA, repetición de la melodía creada para las coplas
dros de Cayambe. Dipírico con acento en la cuarta referentes a la fiesta. Círculo armónico típico
Octubre 2020 79
ecuatoriano: escala trifónica y pentafónica, en algu- Tempo allegro del género de los Raymis. Se utiliza
nos temas se puede encontrar una parte B que en la guitarras de Cayambe de nueve cuerdas en seis
música de Cayambe se la conoce como la ‘vuelta’. órdenes con afinaciones Galindo, las melodías son
Esta se basa en el acorde de sexto grado de la tonali- pentafónicas y el canto responsorial, la técnica de
dad principal, pero su melodía está fundamentada la guitarra permite tocar la melodía y el acompaña-
en la escala pentáfona de su relativa menor (todo miento mientras se rasguea (tabla 5).
acorde mayor es un tercero de un acorde menor).
Tabla 5
algunas afinaciones galindo
Kachullapi
80 Traversari
En la mayoría de casos la melodía lleva la misma
acentuación rítmica. Siempre empieza la melodía
en la alzada al tercer tiempo. Progresión armónica
nativa ecuatoriana. Escala hexáfona del sur. Tempo
vivace.
Saltashpa
Macrogéneros B
Sanjuanito
Octubre 2020 81
Albazo
Es un albazo lento y presenta las mismas condi- Es un albazo en 3/4 pero no presenta la síncopa;
ciones, excepto la síncopa. tiene un acento en el tercer tiempo. Dos escalas. La dia-
tónica mayor y la melódica ecuatoriana.
82 Traversari
Bomba del Chota platillos de aire; percusión menor como
la guacharaca; hoja de naranjo a manera
Coriyambo. Su compás puede variar puesto de clarinete; cilindro de penco; instru-
que es un estilo que no ha detenido su desarrollo. mentos parlantes para cantar las voces
Hay bomba 2/4 - bomba 3/4 - bomba 6/8, depende de una orquesta llamados puros, bajos y
del estilo y de la región donde pertenece el autor. contestadores.
Círculo armónico típico ecuatoriano. Forma: A-A/
B-B/ A-B Kapishka
Se interpreta en algunos formatos:
Originario del sur del país. Su movimiento rít-
1. Canto, requinto, guitarra de acompaña- mico se encuentra en dos compases. Progresión
miento y guitarra que hace de bajo, bomba armónica nativa ecuatoriana. Escala hexáfona del sur
(instrumento de percusión). y melódica ecuatoriana. Tempo vivace.
2. Tres voces cantantes y bomba.
3. Banda mocha. Formato que está integrado
por flauta traversa de carrizo; bombo;
Octubre 2020 83
Macrogéneros C
84 Traversari
Toro rabón
Octubre 2020 85
influencian de inmensa manera en los músicos Según la cantidad de sílabas (longas y bre-
ecuatorianos de las ciudades, quienes adapta- vis) que conforman los ritmos poéticos, estos
ron la música nacional a este nuevo estilo. pueden ser: bisilábicos (2 sílabas); trisilábicos (3
En esta etapa, se eliminaron muchos len- sílabas); tetrasilábicos (4 sílabas); pentasilábicos,
guajes musicales; las escalas propias, las formas (5 sílabas), etc. De entre estos, los ritmos bisilábi-
interpretativas, los instrumentos de cuerda cos y trisilábicos se los considera ritmos simples
como el bandolín, la bandola, el guitarrón, el (de base) y los restantes constituyen los ritmos
arpa, algunos aerófonos como las dulzainas, compuestos, siendo estos últimos conforma-
chirimías, pífanos, pingullos, entre otros. dos por los simples en diversas combinaciones.
Anexo 2
86 Traversari
bibliografía
b. ritMos coMPuestos 6
brouwer, L.
1972 Síntesis de la armonía contemporánea, primera
parte, Instituto Cubano del Libro, Cuba.
carredano, c., y eli, v., (Eds.)
2010 Libro Historia de la música en España e
Hispanoamérica en el siglo XIX, volumen 6,
Madrid. p.108.
giuleani, v.
1974 Teoría superior de la música, Bucarest.
Jara chávez, Hólger
2007 Tulipe y la cultura Yumbo. Arqueología comprensiva
del subtrópico quiteño, Fonsal, Quito.
Octubre 2020 87
Primeros documentos de la etnomusicología ecuatoriana
Resumen
El presente documento puede considerarse como uno de los primeros estudios etnomusicológicos de
las culturas originarias del Ecuador. Es un documento histórico de escritura caligráfica realizado a tinta en
el año 1902, por el compositor e investigador quiteño Pedro Traversari Salazar (1874-1956).2 (foto 1). Debido
a su accionar en el campo de la organología y la colección de instrumentos musicales del mundo, uno de los
museos especializados del país lleva su nombre.3 En este manuscrito se describen los instrumentos musi-
cales, lo personajes, las fiestas, las melodías, los géneros musicales y los bailes. Según datos de las fuentes
documentales, se conservó en la Biblioteca de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. En algunas partes de este se
lee, por ejemplo: “Véase ejemplares Nos. 7 y 8 del 2do. grupo de la colección”, lo que significa que el autor
estimulaba a visitar las muestras de instrumentos musicales de su acervo, el cual lo inicia tempranamente
en Chile cuando era estudiante de música.4
Palabras clave: instrumentos musicales 1902: pingullo, pífano, flauta. Bailes populares: alza que te han
visto, sanjuanito, canerico, el costillar. Cantares antiguos.
1 En la carátula del texto se lee: Profesor del Instituto Nacional y profesor de teoría, solfeo e historia de la música del Conservatorio N.
de Música en Santiago de Chile. Subdirector-secretario del Conservatorio Nacional de Música de Quito. 1902.
2 Pedro Traversari Salazar es uno de los primeros musicólogos del Ecuador y coleccionistas de instrumentos musicales, cuyo acervo se
exhibe en el Museo que lleva su nombre, en la Casa de la Cultura Ecuatoriana de la ciudad de Quito.
3 Museo de Instrumentos Musicales Pedro Traversari de la Casa de la Cultura Ecuatoriana.
4 La actual es una transcripción de un manuscrito, cuya documentación y primera versión la realiza el musicólogo Pablo Guerrero. La
transcripción de los ejemplos musicales fue elaborada por Jeferson Flores y la revisión final por Martha Susana Morales, Quito, junio
de 2020. Cabe anotar que dada la deficiente calidad de la copia del documento a nuestro alcance, algunas fotografías y dos ejemplos
88
musicales no fue posible publicarlos.
Los instrumentos del Ecuador La marimba y la chirimía ya aparecen descritas
en los países centroamericanos y en México, que son
(…) Los principales instrumentos usados en iguales a las que se usan en el Ecuador, salvo peque-
el Ecuador desde antes de la conquista son: la ñas variantes. El churo es un instrumento de viento,
marimba, la chirimía, el churo o churru, la bocina, construido de un cuerno o de un caracol; usado en
el banay, la zambomba, el pingullo o carrizo, el ron- la costa. Los hay de varias dimensiones, pero por lo
dador y el violín. De los instrumentos cuyo uso no común tienen veinte centímetros de largo. Es un ins-
se conoce desde cuándo datan, citaremos: el salterio, trumento guerrero que hoy en día le dan diferentes
el arpa, la guitarra, el tiple, el bandolín, la bandola usos. He aquí algunos (ver esquema 1).
y el monacordio. Es preciso observar que de cada
uno de los instrumentos existe una variedad enorme esquema 1
como no sucede en otros países.
esquema 2
Octubre 2020 89
Hay otros muchos tamboriles, tambores 6 y El pingullo es una especie de pífano hecho
bombos; son construidos toscamente y hay algunos de una caña especial llamada carrizo, los hay de
que son adornados y pintados. Casi todos estos, todos tamaños (foto 2). No todos los pingullos tie-
tienen atados a unas cuerdas en la parte inferior nen el mismo sistema de embocadura; algunos la
un palito en forma de lengüeta que produce repe- tienen semejante a la de un pito, otros con un corte
tidas vibraciones cuando recibe el golpe en la parte especial y otros en forma travesera como la flauta.
superior. Generalmente lo tocan con un solo palli- Tienen de tres a cinco agujeros para hacer sus notas.
llo o maso. Comúnmente el pífano es acompañado por el tambor.
El presente documento
puede considerarse como
uno de los primeros estudios
etnomusicológicos de las
culturas originarias del
Ecuador. Es un documento
histórico de escritura
caligráfica realizado a tinta
en el año 1902, por el
compositor e investigador
quiteño Pedro Traversari
Salazar (1874-1956). • Foto 2. indio tocando el Pingullo.
Fuente: Pedro traversari salazar, 1902.
90 Traversari
El rondador, he aquí el nombre dado a la famosa
flauta del Dios (…). Este instrumento es el más popu-
lar del Ecuador y lo tocan con mucha destreza. No hay
campiña de la Sierra donde no se oiga el rondador
como instrumento favorito; pasarán de 50 el número
de especies de este instrumento. Los hay de todos
tamaños, desde con cinco tubos hasta 44 y más.7
En cuanto a las notas que producen los tubos,
hay varias disposiciones pero las comunes son las
dos siguientes:
Octubre 2020 91
• Foto 4.
anteriores al piano. Hoy ya ha desaparecido el uso Los bailes populares y originarios del
de estos instrumentos en el Ecuador. Ecuador
La guitarra12 y el tiple (guitarrita muy pequeña,
especie de mandolina).13 El bandolín y la bandola, Los bailes populares y originarios del Ecuador
instrumentos muy en boga en el día, son de tanta (foto 5,6 y 7) son el alza que te han visto, el san-
importancia como el mandolino italiano y la ban- juanito, el canerico, el costillar, el ají de queso, la
durria española; su construcción, afinación y timbre puerca raspada y el pasillo. El alza que te han visto
está entre estos dos. Son instrumentos que se puede es uno de los bailes más antiguos y de más popu-
sacar tanto partido o más que los citados.14 laridad en el interior del Ecuador; consiste esta
En cuanto al arpa (foto 4) diremos que las hay de danza en combinaciones de personas, hombre[s]
diferentes tamaños y formas y las afinaciones corres- y mujeres forman parejas, y al son de una música
ponden a las arpas egipcias y griegas.15 particular y monótona en el movimiento, se
observa un cuadro desordenado de las parejas que
dan saltos irregulares y ciertos pasos como para
asegurarse si el suelo está firme.
Se atribuye el origen de este baile según cuenta
la varonesa de Wilson, que sabiendo Atahualpa que
iba a ser atacado por fuerzas españolas hizo cavar
12 Véanse ejemplares No. 12 del 1er grupo de nuestra colección. a la redonda de su campamento grandes hoyos a
13 Véanse ejemplares No. 7 del 1er grupo de nuestra colección. distancia de medio metro cada uno, haciéndolos
14 Véanse ejemplares No. 16 y 29 del 1er grupo de nuestra cubrir con ramas para que se aparentara un terreno
colección. firme y parejo. De este modo tenía preparada una
15 Véanse ejemplares No. 51 y 28 del 1er grupo de nuestra trampa, o sea, la táctica que usó para atacar a sus
colección. enemigos.
92 Traversari
Se cree, pues, que el origen de este baile pro- que da en la tierra, como si probara la firmeza del
ceda de este hecho porque el danzante, en memoria terreno.
de aquellas excavaciones, se asegura con los pasos
Octubre 2020 93
Los bailes populares y originarios del
Ecuador son el alza que te han visto,
el sanjuanito, el canerico, el costillar,
el ají de queso, la puerca raspada y el
pasillo. El alza que te han visto es uno
de los bailes más antiguos y de más
popularidad en el interior del Ecuador.
94 Traversari
ecuatoriano citaremos: el mashalla, el caramba y el
tacuamán. El mashalla es un canto vulgar destinado
para la ocasión de un matrimonio. La madre de la
novia se presenta y hace como que busca a su hija,
y el cantor, que es regularmente el mismo que tañe
el arpa, comienza:
Octubre 2020 95
Gestión de políticas del patrimonio sonoro en las currículas
interculturales:
Resumen
Palabras clave: género musical, juego de artificios, lúdico, interculturalidad, patrimonio sonoro, festividad,
mestizo urbano, representaciones, construcciones identitarias, indigenismo.
Introducción
U
n punto esencial para la comprensión de este docu-
mento, sugiere al docente partir de los géneros musicales
nacionales de metro ternario, en la medida de dar sis-
tematicidad a nuestros lenguajes musicales desde los
sistemas rítmicos de danza andinos y mestizos, ubicados bajo esta
* El presente artículo es parte de un libro a publicarse cuyo título es: Cartografía festiva escolar del Ecuador, patrimonio sonoro en las
currículas educativas y los escenarios interculturales.
96
métrica: danzante-yumbo, tonada, albazo, capishca, de reapropiarse de las estructuras sonoras y los
vals y pasillo. A este contenido teórico referencial significados culturales de las identidades musi-
hemos denominado: Metodología de los géneros de cales locales. La música nacional para las culturas
metro ternario aplicada al aprendizaje de la música mestizas, por ejemplo, cumple un papel funda-
nacional ecuatoriana. A futuro se propondrá de mental dentro del reconocimiento de su identidad,
manera complementaria otro tipo de repertorio, los aunque no sea un estilo que deba obligarse a prac-
géneros de metro binario: sanjuanito y pasacalle. ticarlo, puede convertirse en una herramienta
Esta metodología relaciona los géneros musica- valiosa para generar representaciones simbólicas
les con el contexto sociocultural e histórico, la parte de esa identidad cultural. Por otro lado, desde el
medular de este ensayo plantea la relación festivi- sentido pedagógico, a través de la música nacional
dad-escolaridad. Para ello se ha elaborado un plan se sonorizan los paisajes, el entorno, la ecología, la
sintético y un plan analítico, en el primero se carac- arquitectura, los valores patrios, aspectos que no
teriza la temática del género musical escogido, con solo interpretan tal o cual realidad, sino que permi-
una actividad didáctica dentro del ciclo educativo ten crear y recrear nuevas expresiones.
escolar. La refuncionalidad de los calendarios cele-
brativos en torno a la educación integran elementos
como la fiesta y la oralidad. En el segundo, se plan- Aplicación de formas lógicas de
tea el aprendizaje lógico del género musical, a través aprendizaje de los sistemas de
de algunos parámetros como el texto, el estilo y pensamiento musical
la estructura. Finalmente, se da una apreciación
sociocultural y valoración del patrimonio sonoro, Por un lado, nuestra metodología apunta a con-
como un aval de la identidad cultural, destacando siderar de manera interdisciplinaria a la música, las
su potencialidad para renovar la cohesión social y artes plásticas, la danza y la dramatización como
apoyar los desafíos colectivos de las comunidades ejes fundamentales en la educación integral de niños
y grupos sociales. y niñas, estos constituyen no solo un importante fac-
tor de desarrollo cultural y artístico sino también un
medio de equilibrio emocional, y en el plano socio-
La contemporaneidad artística cultural, promueven la reapropiación, participación
y los nuevos enfoques y construcción de su memoria histórica. Por otro
pedagógico-musicales lado, se plantea la aplicación de formas lógicas de
aprendizaje de los sistemas de pensamiento musical
Se propende a la asimilación de conceptos que local, a formatos instrumentales y orquestales, gru-
van configurándose a partir de importantes fun- pos de cámara y agrupaciones corales. En general
damentos como la identidad, la diversidad, la este proyecto promueve la incorporación de elemen-
interculturalidad, pero, además, generando creativi- tos de la música académica, aportando un desarrollo
dad a partir del reconocimiento práctico. Elementos musical integral.
simbólicos que la cultura ha ido construyendo a lo
largo del tiempo y que se han convertido en referen-
tes de un lenguaje musical propio, en este caso los Repertorio infantil y escolar de
géneros musicales nacionales ecuatorianos. compositores nacionalistas
El dominio de estos códigos para el caso artís-
tico se lo debe hacer desde edades tempranas En el auge del magisterio ecuatoriano hacia la
mediante métodos de enseñanza-aprendizaje y el década del cuarenta del siglo XX, la música vocal
método constructivista, que promueve la investi- infantil y los géneros funcionales a la educación pri-
gación y construye su conocimiento, en la medida maria como himnos, marchas infantiles, canciones
Octubre 2020 97
escolares, rondas y otros, cumplieron un rol impor- esa generación, que sugería el cultivo de valores
tante en la producción de obras de compositores patrios, familiares, ecologistas, entre otros, como lo
académicos como Sixto María Durán, Inés Jijón, indica el siguiente cuadro 1.
Enrique Espín Yépez y casi todos los creadores de
98 Traversari
Ángel Honorio Jiménez Canción escolar Aire de marcha
(1907-1965) Canción de niñas Canción
Canto a la madre Aire habanera
Coro de las niñas Canción escolar
El pan Canción escolar aire de
pasodoble
El reloj de blanca esfera Canción escolar
La siembra Canción escolar
La vaca Canción escolar aire de
pasodoble
Las flores Ronda aire de vals
Los inocentes Ronda
Octubre 2020 99
Lidia Noboa (1919) Adivinanzas Canciones infantiles
Canción de cuna
Canción de navidad
Enciclopedia de los niños
El avión
El payaso
La orquesta de mi jardín
La siembra
la vaca
Las frutas
Mi cometa
Periquín pericón
Adiós adiós Rondas
Cabalgar
Los conejitos
Los patitos
Los pollitos
Ronda a la luna
Ronda de los animales
Adiós adiós mi colegio lindo Canciones para coro
Maestra (o)
Villancico indio mi ponchito
100 Traversari
Uso pedagógico de los géneros
musicales dentro del repertorio
El patrimonio
La elaboración del repertorio es algo muy
importante, los aspectos para realizarlo deben par-
tir de una planificación no solo técnico-musical, sino
sonoro es fuente de
histórica y sociocultural. El profesor debe investigar
de antemano cuáles son los parámetros estructu-
conocimiento sobre
rales, estilísticos, culturales del contexto en el que
pueda sistematizarse el género escogido. Aquí pon-
nuestros imaginarios
histórico-culturales
dremos como ejemplo al pasillo. Este género, si bien
tiene sus raíces en el vals europeo y luego en el pasi-
llo bolivariano, desde las primeras décadas del siglo
XX se estructura bajo un estilo propio, un proceso y reservas de
al que denominaremos de ‘yaravización’, es decir,
cuando el sistema de pensamiento musical andino- información creativa
pentafónico le influencia potencialmente. A partir
de este momento adquiere un estilo nacional ecua- para el desarrollo
toriano, concretamente en el pasillo serrano. Otra
cultura del pasillo es el de la Costa ecuatoriana, el
pasillo porteño o costeño. En este último, su proceso
de valores.
histórico es bastante interesante, desde finales del
siglo XIX es uno de los géneros con mayor diversi-
dad de pertenencias e identidades sociales, ya que
lo podemos ubicar como un baile de salón o pasi- (1902-1975); César Guerrero (1893-1975); Marco Tulio
llo-danza. Otra identidad sonora es el pasillo rocolero, Hidrovo (1906-1961); Enrique Ibáñez Mora (1903-
producto de la marginalidad social y los procesos 1998); Ramón Moya Alzamora (1897-1963); Cristóbal
de modernización de la sociedad ecuatoriana en la Ojeda Dávila (1910-1947); Francisco Paredes Herrera
segunda década del siglo XX. (1891-1952); Víctor Paredes G. (1896-1963); Carlos
Una gran época para el pasillo, y en general para Silva Pareja (1909-1968); Clodoveo González (1909-
la música nacional, es la década de los treinta del 1984), Nicasio Safadi (1897-1968); Rubén Uquillas
siglo XX, pero se extiende hasta aproximadamente (1904-1976); Víctor Valencia (1894-1966); Gonzalo
los años cincuenta y sesenta, aquí se encuentra la Vera Santos (1917-1989); Carlos Rubira Infante
mayoría de obras consagradas de este repertorio (1921); Mesías Carrera (1923) entre otros. Dentro
sobre todo pasillos. Varios son los compositores de una producción académica sobre la base de
populares y académicos que se pueden mencionar este cancionero nacional encontramos a composi-
como los gestores del pasillo y en general del can- tores como Salvador Bustamante Celi (1876-1935),
cionero nacional: Carlos Amable Ortiz (1859-1937); Carlos Amable Ortiz (1859- 1937), Sixto María
Nicolás Guerra (1869-1937); Casimiro Arellano Durán (1875-1947), Segundo Luis Moreno (1882-
(1880-1970); Ángel Leonidas Araujo Chiriboga 1972), Ángel Honorio Jiménez (1907-1965), Néstor
(1900-1993); Jorge Araujo Chiriboga (1892-1970); Cueva Negrete (1910-1981), José Ignacio Canelos
Carlos Brito (1891-1943); Julio Cañar (1898-1986); (1898-1957), Corsino Durán (1911-1975), Juan Pablo
Constantino Mendoza (1898-1985); Rafael Carpio Muñoz Sanz (1898-1964), Enrique Espín Yépez
Abad (1905); Ricardo Becerra (1905-1975), Segundo (1924-1997), Carlos Bonilla Chávez (1923), Gerardo
Cueva Celi (1901-1969); Guillermo Garzón Ubidia Guevara (1930), Terry Pazmiño (1949) entre otros.
practicarlo, puede
convertirse en Invernal (pasillo)
Música: Nicasio Safadi
102 Traversari
Y siempre cuando mueran crepúsculos de olvido, ritual de la curiquinga, los niños deben conocer el
hilaré en mi nostalgia el sol que se ha dormido, mito andino de la curiquinga, ave falcónica que
en la seda fragante de tu melena rubia. habita los páramos. Deben imitar sus movimientos
cuando se defiende del ataque de la culebra, deben
comer el ‘cucito’ que ataca a los frutos; así, la curi-
Didáctica aplicada al repertorio: quinga beneficia a los sembríos. Animar significa dar
animación, texto y dramatización. alma, dar ánimo al acto de cantar o al movimiento
Las artes escénicas corpóreo.
104 Traversari
Segunda versión curiquingue (sanjuanito) dramatización.- Actividades relacionadas con lo
teatral, la improvisación y el juego. Desarrollo de las
Garras, garras, curiquingue actividades lúdicas para el desarrollo psicomotriz
salta, salta, curiquingue tomando en cuenta el espacio, el tiempo, la creati-
cógete el piche curiquingue vidad, la precisión, el manejo del espacio. Acciones
con el piquito, curiquingue procedimentales hacia un cambio actitudinal, es la
dale la vuelta, curiquingue evaluación del proceso seguido. En el plano práctico
clávale el pico, curiquingue se ejecuta las canciones y las danzas bajo representa-
baila, baila, curiquingue. ciones teatrales, un guión elaborado por los propios
(En Juegos infantiles tradicionales ecuatorianos, 1990: 10). niños y el facilitador, sobre la base del repertorio
dado y el contexto.
la canción y texto.- Unión de música y lenguaje,
el texto aporta el aspecto cognitivo, interacción y lo escénico.- Básicamente lo escénico es un juego
participación con los contenidos, el niño o niña a de artificios que tienen su fundamento en las for-
través del texto desarrolla su imaginación y des- mas o los elementos formales, la estructura. Estos
pierta su capacidad de crear y expresar. El albazo El elementos pueden ser manipulados y combinados
toro barroso por ejemplo, permite imaginar a través de acuerdo a todo tipo de posibilidades: luz, sonido,
de su texto el ‘claseo’ del ganado, la corrida de toros personajes, colores, objetos, etc. Este proceso des-
y el mundo de la cultura chagra propia del páramo, cribe el paso de una realidad concreta a una realidad
ingresar a una cultura campesina y el conocimiento escénica que puede reconstruir la realidad a la que
del entorno andino. queremos representar.
106 Traversari
el albazo.- En algunos rituales andinos el albazo El baile marca el paso con un trote rápido, variacio-
hace referencia a la llegada del amanecer, el alba, nes con pausas y remates completos. Otra forma del
cuando los danzantes llegan al pretil de la iglesia capishca o chashpishca es el canto de La taruga o La
a las seis de la mañana para participar en la misa. venada, ejecutada antiguamente por los trabajadores
De allí se dirigen al desayuno de lo priostes y aquí de las haciendas australes; se lo hace a manera de
son ejecutados los albazos. Coreográficamente coplas del carnaval. Capishca en quichua significa
sobre el ritmo ceremonioso de la tonada, se lo ‘sim- exprimir la leche de vaca.
plifica’ marcando un ritmo básico y haciéndolo un
tanto más ligero. Así se goza (Ricardo Mendoza); ProPosición coral: Cantar a una sola voz mientras
Misa de doce (Leonardo Páez); Negra del alma se marca el ritmo de capishca.
(Benjamín Aguilera); Que lindo es mi Quito (Mary
Coryle y Humberto Dorado Pólit); Si tú me olvidas La venada (capishca)
(Jorge Araujo Chiriboga); Taita Salasaca (Benjamín
Aguilera). Por ese cerro nevado
viene bajando un venado.
ProPosición coreográfica: Sobre el ritmo ceremo- ¡Ay, caraju!
nioso y complejo de la tonada se lo ‘simplifica’ Compadre Manuel Antonio
marcando el ritmo básico en dos tiempos (6/8) y vamos a cazar venado.
haciéndolo un tanto más ligero. ¡Ay, caraju!
1. Pasos ligeros adelante y atrás
2. A los costados
el vals y el Pasillo.- El primero marca el tiempo
Así se goza (albazo) principal de un baile formal de vals, se reconoce en
Autor: Ricardo Mendoza el Ecuador un vals criollo que ahora casi solamente
se lo canta. Junto al pasillo, son bailes de salón de
Como dicen que no se goza raigambre europea, que en el caso de la región
que no se goza, que no se goza andina se dejan influenciar por aires y ritmos loca-
ay ay ay, yo gozo mejor que el dueño (bis). les. En la Costa el baile del pasillo es distinto a la
Sierra, posiblemente porque emparenta su coreo-
Que bonito corre el agua grafía con las contradanzas europeas o montubias,
debajo de los almendros con el diseño de figuras imitativas de juegos con
así correría mi amor movimientos corporales, galanteos, cruzamien-
si no hubiera malas lenguas. tos de piernas, gestos de brazos y manos. En el
pasillo se define el pie métrico dáctilo: negra con
Dame de tu boquita, de tu boquita punto, corchea y negra, esto le da su rasgo funda-
lo que tú comes, mental y herencia europea en su función de baile
como dan las palomas ay ay ay de salón romántico del siglo XIX. Según los coreó-
a sus pichones. grafos andinos existen al menos tres tipos: pasillo
valseado, pasilleado y zapateado. En el caso de la
música es importante referirnos a un prototipo de
el caPishca.- En la provincia de Cañar así como en pasillo como lo es Alma en los labios, de Medardo
otras zonas indígenas del Austro ecuatoriano, este Ángel Silva, y la música de Francisco Paredes
género tiene una funcionalidad ritual en las ceremo- Herrera, en su introducción instrumental observa-
nias del Carnaval, se lo canta al visitar las casas de mos el ritmo y carácter básico del pasillo.
amigos y familiares para los convites de la chicha.
108 Traversari
nacionales le lleva a explorar su cuerpo para bibliografía
manifestar sus necesidades expresivas. El dra-
matizar lo observado crea formas corporales y aimeri, A.
expresiones que manifiestan lo que ocurre en su 2001 Música. De la acción tradicional a la acción innovadora,
cultura. Homo Sapiens Ediciones, Rosario-Santa
• La escucha. El escuchar relaciona los paisajes Fe-Argentina.
sonoros, la música; la atención con la danza; el guerrero, P.
vocabulario con el teatro; la representación de 2001-2005 Enciclopedia de La Música Ecuatoriana, Conmúsica,
situaciones con la mímica y el dibujo. Estos ele- tomo I y II, Quito.
mentos que pueden ser relacionados desde lo guerrero, P. – de la torre, A.
observado en la fiesta, conducen al enriqueci- 2006 Gonzalo Benítez, tras una cortina de años, Fonsal,
miento intelectual y creativo. Quito.
• La actividad artística es una forma de expresión guerrero, P. – mullo, J. – Santos, C.
sencilla de manifestarse, el canto y el baile deben 2003 La música en el Ecuador, Ministerio de Relaciones
estimular los potenciales artísticos y las capaci- Exteriores, Quito.
dades de análisis, síntesis, enriquecimiento del __________
vocabulario, motricidad fina y gruesa, rítmica, 2005 El pasillo en Quito, Museo de la Ciudad, Quito.
melodía, es decir, el desarrollo integral. godoy, m.
1986 Educación musical 1, s/d.
hidalgo alzamora, l.
La fiesta, la oralidad y el 1984 Coplas del Carnaval de Guaranda, Editorial El Conejo,
patrimonio Quito.
Jurado noboa, f.
La planificación educacional musical debe par- 2006 Rincones que cantan, Fonsal, Quito.
tir de los cambios sufridos en los últimos tiempos, ministerio de bienestar social
estableciendo políticas culturales adecuadas. Las Marzo, 1990 Juegos infantiles tradicionales ecuatorianos,
primeras experiencias que los niños deben com- Quito.
prender es su participación en las festividades ministerio de educación y cultura
comunitarias, considerando algunos principios del 1991 Guía didáctica 1 Juegos-rondas y canciones, Convenio
aprendizaje oral como lo hicieron sus padres y abue- Ecuatoriano-Alemán, Quito.
los, por ejemplo, saboreando la gastronomía local, mullo sandoval, J.
practicando ciertos juegos, danzas y bailes, can- 2007 Música popular tradicional del Ecuador, Convenio
tando nuestra música, aproximarlos a lo que hoy Andrés Bello - Instituto Iberoamericano del
se conoce como patrimonio sonoro. Se debe for- Patrimonio Natural y Cultural, IPANC, Quito.
mar educadores cuyas técnicas de sistematización y noboa de granda, l.
formulación teórica estén al servicio de estos fines, 1986 Espejito. Niño de mi patria, mírate en su música, Quito.
en la medida de encontrar en la cotidianidad fami- sandoval, P.
liar, el barrio o la comunidad, elementos históricos 2006 Patrimonio cultural en la tradición de finados, Instituto
y culturales sistémicos, factibles de ser aplicados Iberoamericano del Patrimonio Natural y Cultural
posteriormente en el aula de clase. Estos elementos del CAB, IPANC, Quito.
no serán ataduras de lo tradicional, sino única-
mente referentes o herramientas que permitan en
lo posterior la legítima innovación o renovación de
cualquier expresión cultural y artística.
SANJUANITOS INDIGENISTAS
DE MEDIADOS DEL SIGLO XX
Jeferson Darío Flores Guagcha
Quito, abril, 2020
Resumen
Los sanjuanitos mestizos ecuatorianos de las décadas de 1940, 1950 y 1960 constituyen un arquetipo para
entender las representaciones identitarias de la sociedad mestiza ecuatoriana de mediados de siglo. En este
artículo se realiza una catalogación discográfica, desglosando los elementos estructurales relacionados a la
pertenencia, la festividad, los oficios, las costumbres y el estilo vanguardista-indigenista, para así denotar
las representaciones y estereotipos mestizos e indígenas.
Palabras clave: discografía, lugar, romántico, estereotipos, comunicación, interpretación, sanjuanito mes-
tizo urbano, representaciones, construcciones identitarias, indigenismo.
A
mediados del siglo XX, en el Ecuador, la denominada música
nacional alcanza su máximo esplendor, para dar como resul-
tado una extensa discografía de los géneros musicales. El
sanjuanito, al ser un referente en lo bailable, se consolida
con el aparecimiento de numerosas piezas musicales interpretadas por
diferentes artistas de la época. En sus letras concurrían diversas temáti-
cas asociadas a las festividades, al sentido de pertenencia a un lugar, el
cortejo amoroso y los oficios. A través de una recopilación, se catalogó
un total de treinta sanjuanitos (que datan de los años cuarenta, hasta los
años sesenta del siglo XX).
110
Registro de sanjuanitos urbanos de mediados del siglo XX
Pase la agüita comadre Años 50 ca. L y M: Ángel Ayala Hermanas Orbe Desconocido
Chamizas Año 1955 Letra: José Guerra Hermanas Orbe Sello Orión
Música: Víctor de
Veintimilla
Así como en la literatura, el indigenismo se hace música, se ha mostrado una imagen melancólica de
visible en varias composiciones musicales. En este lo indio. La idea, desde la perspectiva mestiza, es
caso, se tomó dos canciones cuya temática, desde que, a partir de la Conquista, le fue arrebatada su
una perspectiva mestiza, ahonda en la ‘tristeza’ y cultura, su cosmovisión y que a través de las déca-
‘soledad’. Entre los sanjuanitos indigenistas constan: das ha seguido sintiendo nostalgia por su pasado
Lamento del indio (1940 ca.) (Letra: César Humberto (Silva, 2004).
Baquero; música: César Humberto Baquero); Runa En la segunda estrofa de la canción, se mani-
suerte (1940 aprox.) (Letra: Guillermo Garzón; fiesta lo siguiente:
música: Guillermo Garzón).
Por donde quiera que va
toca triste el rondador (bis)
‘Lamento del indio’, una visión sobre la porque en su alma solo hay penas,
tristeza del indio sufrimiento y gran dolor (bis).2
112 Traversari
de la ‘suerte’; pero más bien refiere a la mala suerte
del indio, a quien le perseguirá la tristeza y la explo-
tación a donde vaya.
Pertenencia y el lugar
de 1940, 1950 y
En la tercera estrofa se hace alusión a la forma
de ser de los ciudadanos de Alausí, destacando
la dulzura de las mujeres y el rasgo trabajador de
1960 constituyen los hombres. En varias composiciones musicales
referentes a las ciudades, comúnmente se alude a
un arquetipo sus pobladores como personas alegres, hospitala-
rias y trabajadoras. Además, Rubira hace mención
para entender las del cóndor, ave emblemática del Ecuador, como
el mediador entre el canto de Rubira y Alausí, en
representaciones el sentido en que el cóndor llevará hasta Alausí el
canto de Rubira.
mediados de siglo. 5 Obtenido de Oswaldo Carrión, Lo mejor del siglo XX: música
ecuatoriana. Tomo I Quito, EC: Duma, 2002.
114 Traversari
para los habitantes de Alausí, debido al sentimiento del río Tomebamba. Así, puede presumirse que el
de pertenencia que ésta genera en el cantón. compositor observaba cotidianamente el curso del
Tomebamba. Además, incluye un aspecto social de
las cuencanas de la época: lavar ropa a orillas del
‘A orillas del Tomebamba’, una postal hecha río. Debido a estos detalles, Oswaldo Carrión con-
canción cibe a este tema musical como una “postal hecha
canción”.7
A orillas del Tomebamba es compuesto por Rafael
Carpio Abad. En este sanjuanito se retrata la ima-
gen de las mujeres cuencanas que lavaban la ropa Oficios
en las orillas del Tomebamba (Carrión, O., 2002:
169). Esta canción ha sido interpretada por artistas En los sanjuanitos mestizos, no es muy común
como Gonzalo Benítez (1977, Discos Ónix LP 50184), encontrar referencias a oficios o personajes que rea-
versión que tomaremos como referencia. Incluye lizaban ciertas labores en la época. Sin embargo,
instrumentos como el órgano, el arpa y el requinto en otros géneros musicales, tales como el pasaca-
(que ejecutan la melodía principal y arreglos musi- lle, se puede vislumbrar figuras como la del Chulla
cales), la guitarra (cumple la función de bajo) y el Quiteño (que, en este caso, se refiere más bien a un
tambor. estereotipo del ciudadano quiteño popular-mestizo
Oswaldo Ortega menciona que Cuenca se de la ciudad). De igual manera, en varios albazos,
encuentra atravesada por cuatro ríos: Tomebamba, entre los que cabe destacar a El canelazo, aparece la
Yanuncay (río que es nombrado en el pasacalle Chola figura de la vendedora de este licor. Entre los sanjua-
cuencana), Machángara y Tarqui. Añade que hasta nitos con vinculación a los oficios, se encuentran los
épocas contemporáneas existe la costumbre de lavar siguientes: El Comisario Municipal (1960 ca.) (Letra:
la ropa al pie del río, lo que es visto como un atrac- Segundo Bautista; música: Los Montalvinos); Soy
tivo de la ciudad de Cuenca (Idem). Rafael Carpio capariche (Años sesenta ca.) (Letra y música: Manuel
Abad, cuencano, muestra a través de esta canción la María Espín).
cotidianidad de la urbe. Al mismo tiempo, retrata
al sector como un lugar con costumbres de antaño.
La primera estrofa de la canción habla de que el ‘El Comisario Municipal’, el trago
personaje encontró a su pareja lavando ropa en el
río. En el coro añade que al lugar van todas las cho- El Comisario Municipal es uno de los sanjuanitos
litas a lavar la ropa, además de destacar la belleza más reconocidos e interpretados a nivel nacional.
de las playas. En la segunda estrofa, una de las más Fue compuesto a mediados de siglo por Segundo
significativas, se menciona: Bautista, fundador del trío Los Montalvinos. El
tema gira en torno a la vida bohemia del Comisario
De San Roque vienen Municipal, quien se dedicaba a beber mientras rea-
a lavar su ropa lizaba sus labores diarias.
y en el Tomebamba En la primera estrofa, el compositor da a enten-
yo beso su boca6 der que se está contando una historia de su pasado,
debido a que inicia con la frase: “Cuando era joven
San Roque es el barrio en el que Rafael Carpio me tomaba un trago y me dormía sobre un tendal”.
pasó la mayor parte de su vida. Queda muy cerca
7 Oswaldo Carrión manifiesta que la información de la canción
6 Letra obtenida de Carrión, O (2002). Lo mejor del siglo XX. la adquirió de la Sra. Teresa Carpio, hija del compositor Rafael
Tomo II. Ediciones Duma. Quito-Ecuador. P.169. Carpio (Carrión, O., 2002: 169).
116 Traversari
• LF uentes: Barrendero de zámBIza, QuIto, 1901. FotÓGraFo: PauL Grosser. Fondo: arcHIvo LeIBnIz-InstItut Für
änderkunde. LeIPzIG, aLemanIa. entIdad InvestIGadora: InstItuto metroPoLItano de PatrImonIo.
Costumbres
118 Traversari
Falconí.13 Esta canción cuenta con una peculiaridad primera de ella radica en que el cambio de ritmo
sonora, debido a que empieza como sanjuanito y puede traducirse como un viaje hacia el pasado,
posteriormente se transforma en un albazo, cam- a cuando los personajes eran enamorados. Así
biando, incluso, el sentido de la canción. mismo, también podría constituirse como una his-
toria totalmente distinta a la inicial, incluso siendo
Ay, desde que me fui, no te has peinado, una canción diferente. No te has peinado evoca una
no te has peinado, no te has peinado imagen del campo, en donde el personaje masculino
Cómo estará ese pelo de enredado… debe ir a la ciudad a trabajar. Así se produce una
Cómprate una peinilla pa’ que te paines, cierta distinción entre el aseo del personaje que va
pa’ que te paines, pa’ que te paines (SIC)14 a la ciudad y el desaseo de su esposa que se queda
en el campo.
En el verso siguiente, el personaje masculino
le reclama al personaje femenino sobre qué ha
hecho con el dinero que le dio; ni siquiera tiene ‘Peshte longuita’, la huida
zapatos. Acto seguido, el personaje masculino le
dice: “Atatay, asco de vos, mujer”; y le dice que se Peshte longuita fue compuesta por Manuel
salga de ahí, porque ya no la aguanta. En la estrofa María Espín y musicalizada en 1965 por el Dúo
siguiente, el personaje masculino reclama al feme- Benítez-Valencia, en el disco ‘Amor indiano’ (Discos
nino que no se ha bañado, que su cuerpo ha de Granja, LP 12019). La canción habla de la tristeza
estar enlodado. En torno a estos versos, se mues- de un hombre debido a la huida de su amada. En
tra cómo iba cambiando el imaginario de entonces, la primera estrofa, el personaje lamenta la huida
sobre la suciedad. El hombre es quien regaña a su de su ‘longuita’ y anhela su regreso. En la estrofa
pareja, por su suciedad y desaseo. Cabe señalar que siguiente, ha pasado el tiempo desde que se fue:
desde los años cuarenta y cincuenta el tema de la
higiene y salubridad (baño, aseo personal, aseo en Han pasado ya seis cosechas
los mercados y calles) fue importante en las políticas en el campo solo hay rastrojos.
municipales del país. Con tu partida has dejado
Pero ocurre el cambio de ritmo musical, de en mi alma solo abrojos.
sanjuanito a albazo. En ese momento, también el Ya las ramas de los sauces
sentido de la canción varía completamente, debido se inclinaron más al río (…).
a que se muestra lo siguiente:
El compositor de la canción refleja el transcurrir
Cholita si me querís, salite por el potrero: del tiempo a partir de los elementos de la natura-
tu mama, escasa de vista, leza, como el paso de seis cosechas y la inclinación
ha de creer que soy ternero (bis).15 de las ramas de los sauces hacia el río. En el texto
se incluye la palabra ‘peshte’, que según Pablo
Cambia el sentido de la canción y se convierte Guerrero no tiene un significado quichua, pero que
en una canción referente al galanteo. Este cambio puede significar ‘ingrata’ o ‘mala’ (Guerrero, P.,
puede ser sujeto a diversas interpretaciones. La 2002: 117). La gran mayoría de las composiciones en
ritmo de sanjuanito tratan temáticas similares en las
13 Información proporcionada por la página en facebook de que el protagonista de la historia de la canción sufre
Gonzalo Godoy, acordeonista ecuatoriano. o anhela el amor de alguien más, pero ese amor se
14 Transcripción de la versión de Carlos Rubira Infante y Fresia convierte en frustración o pérdida.
Saavedra.
15 Transcripción realizada de la versión de Luis Alberto Valencia.
cotidianos. De
luz en el año de 1955, en Disco Orión.16
En la primera estrofa, la canción nos introduce a
la celebración de San Juan, en la cual los indios están
igual manera, bailando junto a la hoguera en donde se está que-
mando la chamiza. Además, se añade que a pesar
muestra una de que está “chispeando” los indios celebran con
alegría. En el tercer verso de la estrofa se menciona
visión hacia el que “por sus amores, trago beberán, todito el día”,
aludiendo a la relación entre el amor y el licor, que
indio, desde normalmente se le asocia con el despecho debido
a los malos amores. En el verso siguiente, se men-
120 Traversari
convierte en un símbolo de la festividad y la música ‘Toros de pueblo’, expresión de la serranía
nacional.
En el coro de la canción se manifiesta lo El sanjuanito mestizo Toros de pueblo fue com-
siguiente: puesto por Marco Tulio Hidrobo y popularizado
por el Dúo Benítez y Valencia, incluyéndolo en el
Y la chamiza que quemando está, LP ‘En la mitad del mundo’ (Discos Rondador LP
se contagió de la alegría 550001), perteneciente al año 1967, bajo la dirección
y con los indios que bailan al son, de Ramón Pereda.18 La canción incluye instrumentos
se amaneció a la luz del día, como violín, arpa, guitarras, contrabajo, redoblante
Y así terminan a la luz del sol la algarabía, y las voces de Gonzalo Benítez y Alberto Valencia.
es la chamiza que se celebró en la serranía, siiií. En las dos canciones anteriores, la fiesta era
abordada a partir de los sentimientos que generaba
La quema de la chamiza es un rito popular que entre los pobladores de la comunidad. En el caso
se realiza en la víspera de las fiestas. En las culturas de Toros de pueblo, se incluyen más elementos, tales
ancestrales el fuego fue parte esencial de su reli- como el aparecimiento de la banda mocha, los toros
gión. Ante esto, Soraya Quiyupangui manifiesta lo de pueblo y las bailadoras. Así mismo, nuevamente
siguiente: se hace referencia a la fiesta de San Juan, así como
en Chamizas. En la primera estrofa de la canción se
En las comunidades del norte de Pichincha e manifiesta lo siguiente:
Imbabura, especialmente la víspera del 24 de junio,
se encendían fogatas, y ese fuego era el que represen- En San Juan, los toros de pueblos:
taba al Sol. Luego llegaron las fiestas católicas y se expresión de la serranía,
tomó ese símbolo y se incorporó a la fiesta religiosa. donde dejo tantos recuerdos
Según otras narraciones, el nacimiento del acarreo y la de la fiesta que yo vivía, ay sí.
quema de la chamiza se originó en los encuentros de
amigos; para conversar y poder abrigarse, prendían el En el primer verso de la canción, se introduce
fuego con las malezas que se encontraban cerca. Otros a los toros de pueblo y la celebración de la fiesta
relatan que la tradición nació en el campo, ya que los de San Juan. En el segundo verso se manifiesta
productores agrícolas utilizaban el fuego para contro- que estos son una expresión de la serranía. Según
lar las heladas.17 Marcelo Naranjo, Pichincha es una de las provin-
cias en donde los ‘toros de pueblo’ son una de las
En este sentido, la quema de chamiza siempre principales actividades lúdicas en las festivida-
ha estado ligada al proceso ritual y la convivencia. des. Destaca que su práctica se encuentra presente
Dentro de la canción, la chamiza es la que da alegría en todos los rincones de la provincia (Naranjo, M.,
de la comunidad. Incluso, se hace referencia al Sol, 2007). En el caso de Toros de pueblo, se hace referencia
mencionando que al entrar la luz del sol termina la a la fiesta de San Juan de Imbabura.
algarabía que comenzó entrada la noche. La canción Dichas corridas normalmente se llevaban a
finaliza con la frase “es la chamiza que se celebró en cabo a partir de las dos de la tarde; los habitantes
la serranía”. Con esta frase, la canción nos sitúa en se reunían para contemplar esta actividad, algunos
la sierra ecuatoriana, en donde las prácticas men- de ellos arriesgándose a ser parte de ella, ‘lanzán-
cionadas anteriormente definieron la nacionalidad. dose al ruedo’. Esta celebración se mantiene hasta la
17 Quiyupangui, Soraya, La chamiza enciende la fiesta popular, 18 Información adquirida del blog denominado Música
Publicado en Diario Últimas Noticias. (04-05-2016). Andina. Disponible en: http://musicaandina2011.blogspot.
Disponible en: https://bit.ly/39kW3hQ com/2018/12/discografia-del-duo-benitez-valencia.html
122 Traversari
navas, Miriam
2010 El alma de la fiesta: bandas de pueblo en Quito,
Investigación y textos, EC: Fundación Museos de
la Ciudad, Quito.
rodríguez, Martha
2018 Pasillo ecuatoriano, radio e industrias culturales,
1920-ca.1965: disputas por el mercado de la música y
el poder simbólico en el campo cultural, Universidad
Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador, Área de
Letras y Estudios Culturales, Quito.
silva, Erika
2004 Identidad nacional y poder, Ediciones Abya-Yala,
Quito, Ecuador.
verdesoto, María Cristina
2017 ‘El sanjuanito como elemento nacionalista en
la música académica ecuatoriana’. En El Diablo
Ocioso (Revista musical ecuatoriana), Pablo
Guerrero (Ed.). III Época, Quito-Ecuador: Archivo
Equinoccial de la Música Ecuatoriana. Agosto de
2017
Wong, Ketty
2011 ‘La música nacional: una metáfora de la identidad
nacional ecuatoriana’ (artículo), Ecuador Debate 84,
Quito-Ecuador.
Resumen
El plan de este breve artículo pretende, en primer lugar, establecer quiénes fueron los principales autores
y compositores del período y sus características. Luego un registro de los niveles de frecuencia e incidencia
de los diferentes ritmos y formas musicales en el período, en base a algunas muestras que ha sido posible
ubicar, no obstante la dificultad de encontrar el material dada la casi total ausencia de ediciones gráficas o
sonoras de las obras. En muchos casos, al no haber sido posible obtener las obras, se ha inferido su existen-
cia, de manera indirecta en base a la bibliografía consultada.
Palabras clave: compositor, autor, creador musical, género popular, forma, archivo histórico, nacionalismo.
Introducción
D
e mucha validez es la afirmación del etnomusicólogo
francés Gerard Behágue cuando expresa: “A la música
latinoamericana hay que aceptarla en bloque, tal como
es, admitiéndose que sus más originales expresiones,
lo mismo puede salirle de la calle como venirle de las academias”
(Behágue, G., 1986: 193). Al tratar de acercarse al hecho de la crea-
ción musical en los años treinta, en cuanto elaboración individual, no
se puede soslayar esta característica de la unidad del hecho musical,
unidad dada por los propios elementos de la obra sonora que, al no
requerir un código previo, es asimilada directamente por el receptor. Al
ser sonora, su cobertura es total, indiferentemente de que, como en el
caso de la literatura, el receptor sepa o no previamente el código.
* Originalmente esta obra es un mecanografiado de cincuenta hojas, escrito a fines del noventa del siglo XX. La
transcripción del documento es más extensa que el presente artículo, pues corresponde a la investigación que el autor
realizó bajo fines académicos. Aquí se presenta una versión reducida.
124
La música de los años treinta tuvo un incen- el grado de desarrollo de los factores productivos
tivo en cuanto a su difusión en la producción (Tinajero, F., 1981: 104).
discográfica, así como en el aparecimiento de la En la región interandina, los ritmos musica-
radiodifusión. La producción de obras de música les populares (pasillo, yaraví, sanjuán, albazo, aire
popular fue prolífica; abundan tanto los creadores típico, costillar, danzante, pasacalle, yumbo, etc.)
como los intérpretes. La música académica tuvo cul- influenciaron en mayor medida en los creadores
tores, pero en menor número, dadas las condiciones musicales y tuvieron un proceso de difusión y gene-
del país con respecto a la infraestructura educativa ralización a nivel nacional.
musical. Por ello, el canal de la creación musical Ritmos del Litoral como el amorfino, el anda-
tomó su amplio cauce en la música popular, no rele, la caderona, la iguana, el moño, la contradanza,
obstante, los esfuerzos y aportes en el campo de la galopa, etc., o de minorías étnicas como la bomba,
música académica estuvieron presentes. Ahora bien, los arrullos y chigualos, no alcanzaron tal difusión
cabe preguntar, ¿cuáles fueron los factores determi- para la época (Salgado, L. H., 1958: 72). Tampoco
nantes para ese desarrollo de la música popular, los compositores toman estos últimos ritmos como
que llegó a penetrar casi en todas las capas sociales? elementos para sus creaciones, sino que se circuns-
Para eso habrá que remitirse necesariamente al con- cribieron más a los de origen interandino (Salgado,
texto histórico en sus aspectos económicos, políticos L. H., 1952: 14-16).
y sociales.
La crisis económica habría sido el factor para
la gestación de una serie de hechos: levantamiento Los creadores
indígena, transformaciones políticas y, el que
más interesa para el caso de la música, los pro- Se ha trabajado sobre una muestra representa-
cesos migratorios hacia los centros urbanos. tiva de 62 creadores musicales. De estos: un 79,4%
Campesinos, pequeños artesanos, pequeños corresponde a autores de ritmos populares y, en su
comerciantes, en suma, las clases subalternas, mayoría, no han tenido acceso a una formación aca-
tomando el concepto de Maiguashca (1988: 1), démica musical. Un 20,6% son compositores y en
comenzaban a trasladarse dentro del espacio ellos predomina la creación de obras musicales en
de las regiones litoral e interandina. Pero esta base a esquemas formales de carácter universal, a
población se desplazaba con una serie de costum- más de ciertas incursiones en los géneros populares.
bres, creencias, tradiciones y, desde luego, con Todos ellos han tenido una formación académica
su música. Varios de los géneros y formas musi- regular en Conservatorios u otras instituciones
cales que se habían cultivado desde la Colonia, musicales (cuadro 1).
así como otros adoptados a lo largo del período
republicano, tuvieron amplia difusión, y el pasi- cuadro 1. creadores Por tiPo de creación
llo fue el de mayor manifestación (Granja, 1987: 4;
Núñez, J., 1980: 2). Autores Compositores
Los propios autores, tanto de los textos como No. % No. %
de la música de esas obras, eran los sujetos de estos 50 79,4 13 20,6
procesos y su creatividad ya expresada en ese con-
texto. A esto se refiere Jorge Núñez cuando afirma En cuanto a la diferenciación por sexo, hay un
que el pasillo es una canción de desarraigo (Núñez, 6,4% de craedoras frente a un 93,6% de creado-
J., 1980: 223-230), pues el nivel de las necesidades res varones. Si diferenciamos por sexo y por cada
ideológicas (de los diferentes actores de la socie- uno de los tipos de creación establecidos (autores y
dad) en la década del treinta y su expresión a través compositores), tenemos los datos siguientes que se
de las formas artísticas, están determinados por muestran en los cuadros 2 y 3.
sus más originales siglo XIX y que promedian una edad entre 40 y 50
años para ese período. Representan estos el 20,4%
academias”.
Nº % Nº %
Autores 10 20,0 40 89,0
126 Traversari
en vivo, y en menor grado en la radio, la impresión
gráfica o en discos. En el trabajo de recopilación se
detectó que casi la totalidad de partituras recolecta-
das, eran manuscritas.
Los compositores
128 Traversari
ArAujo chiriBogA, ángel leonidAs (1900-1993)
título género año instrumento
Rebeldía Pasillo 1930-1940 -
Amor grande y lejano Pasillo 1930-1940
Cuando me miras Pasillo 1930-1940
Almas gemelas Pasillo 1930-1940
Ojeras Pasillo 1930-1940
Nunca Pasillo 1930-1940
Tinieblas Pasillo 1930-1940
Heridas Pasillo 1930-1940
Se va la vida Pasillo 1930-1940
Esta noche Bambuco 1930-1940
130 Traversari
cAñAr, julio césAr (1898-1986)
título género año instrumento
Sangre ecuatoriana Pasodoble 1930-50 c. a. Piano
Arlequines de seda y oro Ídem Ídem -
Conchita Citrón
Arena y sol
Adoración incaica Fox incaico
Soñando en mi rondador Ídem
Promesas de un mendigo Pasillo
Madre mía Pasillo
El peregrino Pasillo
Elevación Pasillo
Adiós morena Pasillo
El rosal Pasillo
Besándote me despido Pasillo
Dulce esperanza Pasillo
Últimos recuerdos Pasillo
La última oración de un moribundo Pasillo
Quito a Bolívar Marcha
Marcha de las juventudes ecuatorianas Ídem
Virgencita de mi barrio Ídem
Échale morocho al pollo Sanjuán
Huasicama Cachullapi
En la tumba de mi madre Yaraví
132 Traversari
sixTo mAríA durán (1875-1947)
guzmán, A.
título género año instrumento
Bella María Pasillo 1934 -
134 Traversari
iBáñez morA, enrique (1903-1998)
título género año instrumento
Sé que me matas Pasillo 1930 c.a. Piano
La culpa la tuvo un beso Pasillo
No pretendas Pasillo
Desolación Pasillo
Solo y triste Pasillo
Mi sufrimiento Pasillo
Endechas Pasillo
Adoración Pasillo
Rosa de amor Pasillo
No te puedo olvidar Pasillo
Yo me he visto en tus ojos Pasillo
Sueño y dicha Pasillo
136 Traversari
• segundo luIs Moreno (CotaCaChI,
1882-1972)
• franCIsCo Paredes herrera
(CuenCa, 1891-1952) • n(l ICasIo safadI
íbano, 1897-1968)
138 Traversari
Bajo cenizas Pasillo
Latidos Pasillo
Ojos negros Pasillo
140 Traversari
rodríguez, remBerTo s. XIX-XX
título género año instrumento
Cariño de madre Vals 1924 Piano
142 Traversari
TrAversAri s. pedro pABlo
título género año instrumento
Canto bolivariano Himno 1935 Coro y piano
El tambor ecuatoriano Marcha 1930-40 c.a -
El Congreso en Quito Pasodoble
El General Plaza Ídem
Las obras
Los niveles de frecuencia de ritmos y formas Para la música popular y también para la
musicales presentes en las obras tanto de autores música académica hay un predominio absoluto del
como de compositores de la época, se distribuyen piano, es decir que los creadores musicales pauta-
de la siguiente manera: ban, o hacían pautar en el pentagrama, sus obras
instrumentadas para piano. Claro que una vez
Ritmos populares: 251 obras (54,8%) que se difundía, las interpretaciones sufrían una
Formas europeas: 208 obras (45,2%) serie de versiones, pero estas se hacían justamente
Total: 459 obras (100%) a partir de la partitura para piano. Los composito-
res también componían para piano, instrumento
Antes de iniciar una aproximación a la temá- que por sus características se prestaba de manera
tica de las obras, veremos el aspecto relativo a la más adecuada para el trabajo musical. En el cua-
instrumentación. dro 5 podemos apreciar dicho predominio, pues
144 Traversari
La música de los años treinta tuvo un
incentivo en cuanto a su difusión en la
producción discográfica, así como en
el aparecimiento de la radiodifusión.
La producción de obras de música
popular fue prolífica; abundan tanto
los creadores como los intérpretes.
el 79% de las obras estaban instrumentadas para
piano, un 12% habían sido creadas y pautadas para
voz (sea solo o a coros) con acompañamiento gene-
ralmente de piano, un 51% eran elaboradas para
pequeños grupos de cámara, un 2,9% instrumen-
tado para orquesta sinfónica o instrumento solista
con orquesta sinfónica y un 0,3% para banda. Hay
que destacar que para estos años aún no se había
fundado la Orquesta Sinfónica Nacional y los gru-
pos de cámara no eran muy numerosos.
Instrumentación Nº de obras %
Banda 1 0,3
Temática %
1) Temas sociales
Situación laboral e indígena 3,5
Educación 2,8
Deportes 0,7
Costumbrismo 3,5
Subtotal 10,5
2) Temas políticos
De carácter patriótico: himnos, a los héroes, a los 19,0
símbolos patrios, etc. 8,0
Históricos: etnias indígenas, conmemoraciones,
cívicas, movimientos sociales, etc.
Subtotal 27,0
5) Temas estéticos
Belleza de la mujer 1,0
Belleza de la naturaleza 5,8
Amor de pareja 30,9
Amor maternal 4,2
La música 14,2
Subtotal 56,1
Total 100,0
146 Traversari
Para la música popular y también para
la música académica hay un predominio
absoluto del piano, es decir que los
creadores musicales pautaban, o hacían
pautar en el pentagrama, sus obras
instrumentadas para piano.
[…] esta forma de forma sonora y expresiva, existente La armonía de los sonidos, fenómeno maravilloso en
hasta hoy y arraigada a nuestra sentimentalidad con los primeros años de la vida, estimulará el sentido
su sencillez e ingenuidad encantadoras, a través de del orden, del orden natural, porque el orden que se
siglos y siglos, ¿no constituirá una base sólida de forma simplemente, es arte (Durán, S. M., 1931: 266).
expresión particular estética, en formas de construir
lo que hoy llamamos una escuela regional, como la Un nacionalismo musical con raíces exógenas es
italiana, la alemana, la francesa? (Durán, S. M., 1927: lo que se aprecia en este compositor y que se tras-
248-249). lada a su obra musical de una manera sui géneris.
Dentro de un contexto formal basado en la armonía
Pero él mismo, al dar respuesta deja ya entrever tonal funcional, se desarrollan elementos formales
su concepción unilineal del proceso y el sentido de de la música local, tales como el melos, o el ritmo; tal
imitación de lo que sucede en el mundo europeo; vez sea en las formas y ritmos populares nacionales
habla del retraso que llevamos respecto a otros luga- donde se vea una relación más consecuente entre el
res, aunque con la ‘posibilidad’ de alcanzarlos: raza, esquema de composición y la raigambre local expre-
territorio y tiempo, ¿qué nos falta? Obra, es verdad, sada sonoramente.
pero cien años de cultura autónoma dejan ya vislum-
brar un futuro glorioso (Durán, S. M., 1927: 249).
Por lo demás, al hablar de influencia externa,
advierte que es solo en el aspecto formal, pero no
en los contenidos, intuición relativa a la necesidad
de asimilar la técnica como patrimonio universal sin
dejarse asimilar por culturas extrañas a la nuestra,
más aún en un país pluricultural y multiétnico como
el nuestro. Nos afirma Durán:
148 Traversari
bibliografía salgado, Luis Humberto
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de profesores’, en: Edmundo Ribadeneira (comp.),
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Ecuador, (1931), pp. 257-271.
____________
Resumen
Finalizaba el siglo XIX e iniciaba el XX y las últimas voces de una cultura se apagaban definitiva-
mente. Eran los yumbos del noroccidente de Pichincha. Antes de la invasión española dominaron un
extenso territorio enclavado entre montañas, selvas, valles, innumerables cascadas y ríos cristalinos y
caudalosos. Primero las epidemias, luego la sobreexplotación eclesial, finalmente las fugas y probable-
mente su asimilación a la cultura mestiza marcaron su definitiva extinción. A sus antiguos dominios
arribaron colonos, algunos de ellos fueron testigos de su desaparición. Los pioneros colonos configura-
ron una identidad cultural que evocaba la memoria de un pueblo ancestral. Los que progresivamente
iban llegando trajeron sus tradiciones culturales que se convirtieron en la fuerza subjetiva sobre la que
establecieron su adaptación a una región desconocida y adversa. Circularon diversas y extraordinarias
manifestaciones culturales como la polca, el cañirico, los tonos de San Pedro, la danza del caderazo con
música bomba, también distintos géneros musicales de la denominada ‘música nacional’ y la puesta en
escena de géneros dramáticos. Así, milagrosamente el arte afianzó la identidad de los nacientes pue-
blos mestizos.
Palabras clave: yumbo, polca, cañirico, caderazo, bomba, afroandino, tonos de San Pedro, identidad
cultural.
150
Aspectos socioculturales de la …en las
colonización en el noroccidente
de Pichincha
parroquias de
A
ntes de la invasión española, el noroc-
cidente de la provincia de Pichincha Pacto, Nanegal,
fue habitado por la cultura Yumbo. Sus
huellas y presencia han sido motivo de Nanegalito y
estudio de la arqueología, etnohistoria, antropolo-
gía, sociología, entre otras disciplinas. Los yumbos Gualea, que
fueron decreciendo demográficamente de modo
progresivo; llegaron a su merma casi total en el
siglo XVIII y su desaparición definitiva, a princi-
configuran
pios del siglo XX.1
Desde entonces, la región territorial y cultural
la región
de la Nación Yumbo fue gradualmente colonizada,
lo que dio paso a formaciones sociales contem- noroccidental
poráneas, en la dinámica propia de la memoria
histórico-cultural de la Región en relación con las del Distrito
nuevas presencias. En las expresiones concretas, a
la par que se inscribieron en la memoria de quie- Metropolitano
nes recién llegaron reminiscencias culturales de los
antiguos pobladores, también se crearon lazos iden-
titarios en el nuevo territorio a través de la música y
de Quito,
las artes como mediaciones culturales.
En este rol de creación, deconstrucción y
los primeros
recreación, la música y la puesta en escena de los
pioneros colonos del noroccidente de Pichincha pobladores
se convirtieron en puentes de reconocimiento y
cohesión social en el territorio habitado. Fueron colonos fueron
procesos espontáneos en los que el tiempo discon-
tinuo de la experiencia individual y colectiva, puso pioneros en la
en circulación los diversos saberes y conocimientos
artístico-musicales de origen indígena, afroandino y
mestizo a través de la memorial oral.
formación de una
De este modo, en las parroquias de Pacto,
Nanegal, Nanegalito y Gualea, que configuran la
identidad cultural
región noroccidental del Distrito Metropolitano
que evoca la
1 Según Galo Ramón (2001) esta hecatombe demográfica
ocurrió por la explotación laboral que sufrieron los yumbos en memoria de un
las haciendas de los mercedarios, lo cual provocó fugas selva
adentro, así como por guerras intestinas de los mismos. Por pueblo ancestral.
su parte Lippi (1998) menciona adicionalmente las epidemias
como un factor importante para el decrecimiento demográfico.
152 Traversari
lengua aparte del idioma castellano. Esto quiere
decir que la mayoría de la población era colona,
mestiza, o se trataba de colonos de raigambre
indígena que no querían visibilizar su identidad
étnica.
En el censo de población efectuado en la pro-
vincia de Pichincha por el Ministerio de Gobierno
en 1950, el total de la población de Gualea, Mindo,
Pacto y Nanegal se identifica como monolingües; el
lugar menos poblado es Mindo con 351 habitantes,
mientras que las otras parroquias tienen un prome-
dio de 630 habitantes.
Para 1974 el mismo censo arrojaba resultados
similares, es decir, toda la población se autodeter-
minaba monolingüe y aunque las parroquias habían
duplicado su población, Mindo seguía teniendo la
mitad de las restantes.
En el censo del INEC de 1990 la población de
Gualea apenas sobrepasaba los 2.000 habitantes,
•A dán Ortiz nAnegAl y lAs trA-
relAtAndO lA histOriA de Mindo ya alcanzaba esta cifra y era la parro-
diciOnes musicAles de lOs primerOs cOlOnOs ,
pArque de
nAnegAl, 2007. FOtOgrAFíA: AriAdnA reyes. quia con mayor aceleramiento demográfico de
la región junto con Pacto que alcanzaba los 4.403
pobladores; Nanegal y Nanegalito conservaban la
los pies. Lo que sí puedo darle dato concreto era que tendencia a duplicar su población en un período
los culuncos eran huecos de no menos de 5 metros o similar y todos los habitantes se consideraron
10 metros y la montaña por encima, y tenían que ir monolingües.
con unas palitas o palos porque los animales se estre- Desde aquí en adelante el crecimiento pobla-
chaban. Al estrecharse las cargas no podían caminar cional va a ser mínimo. Para el 2001 la población
y entonces picaban de los lados para que puedan de Nanegal alcanzaba los 2.560 habitantes;
pasar los animales. Cuando llovía, venían como ríos Nanegalito 2.474 habitantes; Gualea, 2.121; Pacto,
y era llenecito y se les llevaba los animales; venían las 4.820 y Mindo, 2.429. Para el 2010 encontramos
corrientes y se caían unos contra otros. El que conocía en Nanegal 2.636 habitantes; en Nanegalito 3.026
esos laberintos podía, por ejemplo, llegar por la parte habitantes; en Gualea 2.025 y en Pacto 4.798.7
de atrás de Nanegal cogiendo por Gualea Cruz y de
ahí a Urcutambo. Otro camino que va por Palmito y
sale por el Imbabura. Esos caminos comunicaban a la Reminiscecia de los Yumbo
sierra norte con el noroccidente de Pichincha y con
territorios de la costa.6 Según Alfredo Mena,8 los pueblos matrices de la
zona fueron Nanegal, Mindo y Gualea, idea que es
A pesar de la larga presencia de la cultura compartida por otros colonos pioneros al inicio del
Yumbo en la región noroccidental, los censos de siglo XX, como Beatriz Molina:
población y vivienda llevados a cabo en el siglo
XX no identificaron población que hablara otra
7 Datos de los censos del INEC del 2001 y 2010.
6 Testimonio Adán Ortiz (Entrevista: 2007) 8 Testimonio Alfredo Mena (Entrevista: 2007)
Los tres pueblos matrices de la zona son Nanegal, Oviedo, Rivera, Velásquez, Andagoya, Barrera,
Mindo y Gualea. Lo que no se sabe es cuál fue el Chango, Coronado, en Pacto; los Miño, Velasteguí,
primero, cuál es el más viejo. Se sabe que no se lla- Molina, Cerón, Collahuazo en el sector de La
maba Gualea sino Guale o Guala. Que alguien le puso Armenia, parroquia Nanegalito.
Gualea pero no sabemos quién. Lo que sí puedo decir Fueron estas familias las pioneras que a prin-
es que mi padre fue el que desmontó para hacer el cipios del siglo XX hicieron los cambios sociales,
centro poblado y poder jugar a la pelota de guante. Al económicos y culturales de la región. Muchos se
rato que desmontó encontró una piedra grande donde internaron en la selva por afinidad o parentesco,
sabían golpear la pelota. otros traídos por las noticias de abundancia de
la zona, y, los más, por la apertura de la carretera
En la época de los últimos descendientes yum- Quito – Tandayapa – Nanegalito. “Nada fácil. Todo
bos (Nachillón, Quinde, Andagoya) se intensificó el ha sido muy duro al principio”.9
proceso de formación de los nuevos asentamientos Los relatos actuales sobre la región reviven voces
humanos en el territorio de las parroquias Pacto, e historias con una clara recordación de la cultura
Gualea y Nanegalito. Las familias pioneras fueron Yumbo. Sin embargo para la mayor parte de los
su sello: los Mena en el sector de Gualea; los Ortega,
Ruales, Morales, Viteri y Ortiz en Nanegalito; los 9 Testimonio Alfonso Espín (Entrevista:2007)
154 Traversari
•c uluncO del sectOr de l A A rmeniA .
FOtO: JuAn cArlOs FrAncO
habitantes este legado es absolutamente desconocido; agua o bebidas alimenticias) y los culuncos (caminos
la conciencia sobre la región como un territorio habi- precolombinos usados para intercambios de produc-
tado desde tiempos antiguos es relativa y claramente tos y conocimientos simbólicos y shamanísticos).
con mayor incidencia en pocos adultos mayores.10
Los colonos heredaron de los yumbos la chala (instru- Usamos la chala, la piedra de moler para el morocho.
mento para la carga construido de fibra vegetal que Antiguamente el agua se cargaba en puros y los pro-
usaron los yumbos para transportar productos a lar- ductos en chalas. Era difícil el camino. Hacíamos una
gas distancias); el puro11 (calabazas para el acarreo de semana y más en llegar a Cotocollao. Usábamos los
caminos antiguos. Nosotros decimos culuncos y ahora
10 Solamente Adán Ortiz, fallecido hace algunos años, y Cecilia conocemos que eran caminos de los yumbos para ir
Calderón conocieron ciertos aspectos de la cultura Yumbo, de Quito a la costa por el Pachijal. Los culuncos se les
algunos de los cuales fueron heredados a los pioneros colonos, puede observar todavía, por ejemplo, en el Puntazul,
tales como el puro y la chala. mientras que por acá se han perdido. Por Las Tolas sí
11 Al respecto Alfredo Mena (Entrevista: 2007) señala: Puros hay culuncos. También hay por más allá de Nanegal
llamábamos. Eso se sembraba como el zapallo, de ahí se cría, se arriba, partes, partes se pueden observar.
hace podrir el chungo, se hace el hueco y de ahí saca la pepa y Antes la gente cargaba en chala para transportar pro-
de ahí lavaba con agua hervida o agua limpia para cargar el agua. ductos y cargaba agua en los puros; antes cargábamos
agua, cuando era niña, no había canecas y entonces dadores del actual pueblo de Gualea, menciona: “Se
cargábamos en chalas y puros; la comuna de Buenos oía decir que en Nanegal había una piedra en un río,
Aires y el Progreso también.12 la piedra yumba donde bailaba una india yumba. Por
eso los nanegalitos dicen yumbos a los de Nanegal…”.
En el imaginario colectivo y en la memoria de
los habitantes de Gualea, Nanegalito y del mismo
Nanegal, se conservan testimonios y creencias sobre Tradiciones musicales de los
rastros de los yumbos en el área de chontapamba, colonos migrantes en el
actual Nanegal. A esta zona se la conocía como ‘la noroccidente de Pichincha
yumbada’, justamente por ser tierra de yumbos, pero
también por ciertas creencias asociadas a esta cultura. Las expresiones artísticas y musicales de los
Al respecto Alfredo Mena,13 descendiente de los fun- colonos migrantes en el noroccidente de Pichincha
estuvieron marcadas por distintos orígenes. Sus
12 Información Taller sobre Memoria Oral en Pacto, 2007. diversas procedencias determinaron la circulación
13 Testimonio Alfredo Mena (Entrevista: 2007) fugaz de tradiciones culturales: fiestas, danzas y
156 Traversari
músicas de distintos lugares del país, especialmente
de las zonas andinas más cercanas con las cuales
mantenían relaciones de parentesco y comerciales.
En otros momentos, la “música nacional”14 se cons-
tituyó en el vehículo articulador y de cohesión social
y cultural de los pioneros colonos, siendo esencial
La Banda de
para su sobrevivencia y cohesión social.15
Los colonos, en su condición de migrantes Nanegal obtuvo un
de distintos lugares, trajeron consigo sus acervos
culturales entre los cuales constan instrumen- importante prestigio
tos musicales como la dulzaina, la guitarra o la
flauta. La mayor parte de objetos culturales fueron en la zona, sin
adaptados, reutilizados o refuncionalizados en los
nuevos asentamientos humanos, algunos de ellos
temporales y sin una continuidad en el tiempo,
embargo su vida fue
como en el caso de Cariyacu o su españolización
Cariaco. De hecho, una permanencia o inestabili-
corta, problemas de
dad otorgada básicamente por las oportunidades
que abrieron los caminos troncales y la expansión índole burocrático
de la frontera agrícola.
En efecto, Cariaco, pueblo fundado por los pio- marcaron su
neros colonos, tuvo una vida corta. Se ubicó al otro
lado del río Alambí en una zona cercana al actual desintegración.
pueblo de Nanegal. Sus primeros habitantes tras-
ladaron consigo distintas tradiciones ritualistas y
dancístico-musicales. Destacan en este ámbito la
Durante su corta
fiesta de San Pedro que la celebraban a finales del
mes de julio, bailaban alrededor de la cancha de
existencia, la Banda
pelota nacional, al ritmo de sanjuanitos interpre-
tados por flautas traversas de carrizo. El baile del de Nanegal fue
caderazo con música bomba es una danza propia
fundamental para
14 Wong (2010: 321) vislumbra la música nacional como una la circulación del
metáfora de la identidad nacional, (un concepto abierto) en
donde cada clase social incluye o excluye determinados repertorio de la
géneros musicales en concordancia con sus imaginarios
sobre la configuración étnica de la nación mestiza. Según
Espinosa Apolo (2003:77) hacia 1920 se asiste en Quito “al
música popular
remozamiento de la cantina e íntimamente vinculada a ella,
la afirmación de la llamada música nacional, sobre todo el
mestiza.
pasillo”.
15 No obstante este importante movimiento artístico musical se
estanca, siendo las expresiones musicales actuales mínimas,
aisladas y sin referentes propios.
de los afroandinos del valle del chota e Intag16 que Cariaco fue un pueblo de avanzada de los
también formó parte del acervo cultural de los habi- colonos, se situaba justamente al frente del
tantes de la efímera Cariaco, al igual que lo fueron último reducto yumbo conocido con el nom-
algunas fiestas ligadas al santoral católico como bre de Chontapamba, en la actual Nanegal.
Navidad y Santos Reyes, en estas últimas se bailaba
la polca y el cañirico.17 Córdoba, Segundo Luis Moreno, Alberto Moreno, Francisco
Salgado, Julio Cañar, entre otros. Según Guerrero (2005: 621-
16 Según Franco (2000: 107), el caderazo es una danza de 625), el cañirico fue una pieza musical que formó parte del
pareja de los afroandinos de la cuenca del río Chota-Mira, en fandango, festejo que se extendió por ciudades de la sierra y
donde la mujer busca tumbar al hombre con su cadera. la costa y fue perseguido por las autoridades administrativas
17 La polca, ritmo de origen europeo, fue introducida en el y eclesiásticas por considerarlo impúdico, de gente baja, en
Ecuador en el siglo XIX por las Bandas Militares. Variantes la que se come, se bebe y se baila con algazara. A finales
regionales con este ritmo fueron compuestas por compositores del siglo XVIII fue prohibido por el prelado Juan Bernadino
ecuatorianos que vivieron en esta época, tales como Aparicio Jiménez Crespo en un barrio de Azogues.
158 Traversari
Progresivamente los colonos fueron tomando pose- pasillos, pasodobles y sanjuanitos. La Banda de
sión de las tierras de los yumbos de Chontapamba, Nanegal obtuvo un importante prestigio en la zona,
quienes durante un lapso de tiempo compartieron sin embargo su vida fue corta, problemas de índole
su cultura con los migrantes. Los últimos yumbos burocrático marcaron su desintegración. Durante
de chontapamba realizaron donaciones de tierras su corta existencia, la Banda de Nanegal fue fun-
a favor del asentamiento de Nanegal y se integra- damental para la circulación del repertorio de la
ron a la cultura mestiza de los colonos a través de música popular mestiza.
matrimonios interétnicos18. De esta forma desapa-
rece chontapamba como último reducto yumbo y Había la banda de Nanegal. Un Isaac Portilla, un
los habitantes de Cariaco cruzan el río Alambí para Juan Parra. A los pocos años de casados pasamos una
establecerse definitivamente en la naciente Nanegal. fiesta en Nanegal porque el párroco de Calacalí venía
Ya en Nanegal y luego de algunas décadas, los cada año a dar misa. Entraban, estaban un mes y se
colonos fundan su banda de pueblo, conocida como iban. Se hacían las fiestas de cada año y ahí se reu-
la Banda de Nanegal, la única que existió en la zona nían. Priostes habían. Los de la banda eran Priostes
del noroccidente y estuvo conformada por alrededor (Calderón, 2007)21.
de diez músicos.19 Las fiestas religiosas, los matri-
monios y otros acontecimientos importantes no El priostazgo ejercido por los miembros de la
solamente de Nanegal sino de varias poblaciones Banda fue un factor esencial para la integración
del sector estuvieron acompañados de la Banda de comunitaria, pues se consideraba obligación de
Nanegal. Su instructor fue Manuel Bastidas, quien los priostes la organización y financiamiento de
impartió conocimientos de teoría y lectura musi- las festividades locales, aspecto que debió haber-
cal a sus integrantes.20 De preferencia interpretaban les otorgado un gran estatus entre las poblaciones
del noroccidente.22
18 Entrevista a Adán Ortiz (2007) En el proceso de construcción de esta identidad
19 El origen de las bandas de pueblo en nuestro país viene migrante se dio cabida a distintas tradiciones cul-
dado por el fenómeno de la difusión y la imitación, pues turales musicales que se reproducen en escenarios
desde la introducción de las bandas militares en la época diferentes. Las tradiciones viajaban con los migran-
de la independencia con la llegada del Batallón Numancia tes y permitieron la integración de estos; fue el caso
en 1818, Banda enviada desde Bogotá y que actuó en casi de los colonos que llegaron al sector de Santa Elena,
todas las ciudades de la sierra, se llegaron a conocer nuevos La Armenia, Gualea y Pacto.
instrumentos musicales. Más tarde se conformarían las retretas
que eran conciertos de las bandas militares al aire libre en las Aquí no había luz, no había radios, no había absolu-
plazas de ciudades y pueblos. Estas a su vez influenciaron para tamente nada; entonces la música era guitarra y un
la conformación de las bandas civiles o de pueblo que podían acordeón de un señor ya fallecido que tocaba muy
estar formadas por pocos instrumentistas: un saxofón, un bajo y bien. Para hacer ciertas fiestas y sacar fondos para
un redoblante. Las que superaban los 8 integrantes eran escasas la iglesia y la escuela, se hacían veladas, o sea dra-
y se las consideraban grandes. Las bandas proliferaron en los mas, y eso era un tiempo muy bonito donde todos
pueblos y tomaron presencia a través de los municipios que las hacían de actores y de actrices y nos salía bastante
incorporaron como parte de los espectáculos de las ciudades en bien y nos íbamos de un pueblo a otro para sacar
los siglos XIX y XX. Este fue el caso de la Banda de Nanegal. fondos: de La Armenia a Santa Elena, a Gualea,
23 Testimonio Bruna Mazepán (Entrevista: 2007) sanjuanito y pasacalle. Pasillos para dar serenos.
24 Testimonio Esther Miño (Entrevista:2007) Se daban serenos…, venían a darnos serenos por
160 Traversari
el camino viejo a las tres de la mañana; a la una…, Los colonos, en su
enlodados los pobres…, y antes llovía y llovía. Por
donde había señoritas iban dando serenos, no se per-
dían. Hacían entre dos o tres guitarristas o a veces
condición de migrantes
por amistad, por onomásticos. A mi papacito le gustó
tener vitrolas, él escuchaba con esos discos negros y
de distintos lugares,
duros y gruesos; había para festejar las fiestas el 10 de
agosto..., no sólo se agasajaba sino que se hacían dra- trajeron consigo sus
mas en la noche y se hacían sainetes cómicos con la
misma. Se apropiaban de los papeles y hacían llorar y acervos culturales entre
reír. Luego se hacía bailar dos o tres horas, no se ama-
necía sino que se iba a la casa a las 12 (Miño, Bolaños, los cuales constan
Villamaría, Lascano, 2007).25
25 Grupo de trabajo constituido por Josefina Miño, Luis Lascano, res eran felices. La gente era unida, solidaria en
Germán Villamarín y José Bolaños. todo lo que había que hacer. Luego ya había en
27 Al respecto Adán Ortiz (Entrevista: 2007) señala: “La zona jornada, un tiempo. Anteriormente se hacían las min-
noroccidental fue la despensa de la ciudad de Quito”. Las gas, sea para la casa o para la carretera. Era en estos
fiestas de San Miguel en Zámbiza; San José en Cocotog y trabajos donde se compartía…
162 Traversari
… En la noche se hacía la farra. Llegaban con una b. La relación entre arte y sociedad a través de la
costumbre bonita porque entraban los vecinos, cada estructuración de eventos colaterales de orden
quien con su botellita y las guitarras. Ahí venían las político, religioso, cultural o educativo como en
guitarras y otros instrumentos: rondador, dulzaina. el caso del cañirico, danza que formaba parte
Mi papá sí tocaba el rondador pero es un instrumento del fandango y se remonta a la época colonial,
de la serranía. Ahí es cuando la gente participaba y expresión artística perseguida por el poder ecle-
cantaban y bailaban. Se bailaba al son del sanjua- sial por considerarla impúdica.
nito, bolero, porros, pero se bailaba con la guitarra. c. El acontecimiento permanente de la memoria
Se hacían coplas pero era poco, solo algunas personas originaria que, como en el caso de la música y
hacían. De una copla, me acuerdo: “Quítate de ade- danza bomba de los afroandinos de la cuenca
lante con tu calzón remendado porque ha de pensar del río Chota-Mira y valle de Íntag, se instala
la gente que eres sastre de mi cuidado…”. en el territorio seguramente difundida a través
… Aquí no había muchos instrumentos, predominaba de los caminos antiguos que conectaban las
la guitarra. Con dos o tres guitarras era suficiente. Por población de Cariaco con Peñaherrera y el valle
ningún lado mismo la gente tenía iniciativa de hacer de Íntag. El diplomático Haussarek lo registra
instrumentos. Lo que siempre hubo hasta hoy es la en 1864 en la hacienda Chamanal sobre el río
guitarra. Todavía hay cantores de guitarra, lamenta- Mira.
blemente la gente joven que existe está migrando. Mi d. En el mismo sentido, la concurrencia de los
hermano más que tocar la guitarra, cantaba (Molina tonos andinos, predecesores del sanjuanito indí-
y Alarcón: 2007). gena que forman parte de la fiesta de San Pedro.
164 Traversari
muriel b., Inés Entrevista a Hólger Oviedo. 2007.
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1982 La fiesta religiosa campesina, Ediciones de la Juan carlos franco cortez
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salomon, Frank Musicólogo, compositor y guitarrista. Licenciado
1997 Los yumbos, niguas y tsátchila o colorados durante en Antropología Aplicada por la Universidad
la colonia española: etnohistoria del noroccidente de Politécnica Salesiana y Magíster en Musicología por
Pichincha, Abya Yala, Quito. la Universidad de Cuenca. Consultor de la Unesco
villavicencio, Manuel (Programa de Desarrollo y Diversidad Cultural
1984 Geografía de la República del Ecuador, Corporación para la reducción de la pobreza e inclusión social-
Editora Nacional, Quito. Ecuador 2009). Coordinador del Atlas sonoro del
WonG, Ketty Ecuador para el Ministerio de Cultura y Patrimonio
2013 La música nacional, Casa de la Cultura Ecuatoriana, Quito. (2010). Director del proyecto de Registro del
Patrimonio Sonoro en el Distrito Metropolitano de
Quito (2015-2016). Autor de varias investigaciones,
fuentes documentales y de hemeroteca publicaciones y compilaciones etnomusicológi-
SIISE. Sistema Integrado de Indicadores Sociales del Ecuador. 4.5: cas en el valle del Chota, Esmeraldas y la Región
2001. Censo de Población y Vivienda; Sidenpe; Simujeres. Amazónica. Fundador del grupo Yagé Jazz en el
Ministerio de Energía y Minas. Dirección Regional de Minería de año 2000, con el cual ha producido tres discos, dos
Pichincha (Dinami). Resolución Número 401432. Fecha de fijación de los cuales han sido premiados. En la actuali-
y difusión 2002-06-24. dad es docente de Etnomusicología e Historia de
Ministerio de Energía y Minas. Dirección Regional de Minería de las Músicas del Ecuador en la Universidad de las
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lFOnsO
uente: JuAn
cAchiguAngO (1956-2020) AgrupAción ñAndA mAñAchi.
mullO sAndOVAl
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Uno de los
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Atención de
martes a sábado Lira, siglo XIX
Descripción del instrumento: Caja de madera, tapa de pergamino con figuras
09h00 a 16h30 geométricas. según el método Hornbostel-Sachs entra en la categoría de
Cordófono, es un instrumento de cuerda punteada.