La Gloria Del Nuevo Pacto
La Gloria Del Nuevo Pacto
Estamos a punto de embarcarnos en nuestro estudio de 2 Corintios, capítulo 3; en un estudio muy, muy
importante. Comenzando en el versículo 6 de este capítulo y hasta el final del capítulo, vamos a estar estudiando
la gloria del nuevo pacto. La gloria del nuevo pacto.
Ahora, esta mañana quiero decirle algunas cosas que quiero que entienda como material preliminar para este
mensaje y esta serie en la que vamos a estar involucrados en este capítulo. Esta es una de las secciones más
difíciles, sino la más difícil en 2 Corintios. Difícil de interpretar, difícil de entender, a menos de que se entregue
con cierta devoción a su estudio.
Al mismo tiempo, como es el caso con frecuencia, la dificultad, cuando es quitada, va a dar lugar a la profundidad
más grande de esta epístola. Esta sección en particular es profunda, es presentada de manera brillante por Pablo.
Es amplia y profunda en su impacto. Y, además, no permanece sola.
Esta porción en particular de las Escrituras tiene ramificaciones amplias a lo largo de la Biblia entera. Es uno de
esos pasajes parteaguas que influencia en toda dirección. Entender el corazón de lo que el apóstol Pablo está
diciendo aquí es entender el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. Es entender la ley de Moisés y el
Evangelio. Es una sección profunda y estratégica de las Escrituras.
Ahora, también es inmensamente pertinente y sumamente aplicable al escenario en el que nos encontramos en la
Iglesia evangélica en Estados Unidos de Norteamérica en la actualidad. Yo me atrevería a decir que, a primera
vista, si alguno de ustedes leyera esto, quizás estaría algo confundido por todo versículo, porque demanda algo
de estudio y discernimiento y estudio concienzudo para comprenderlo.
Y aun cuando quizás haya hecho eso, podría estarse rascando la cabeza y decir” “bueno, todo eso es bueno y
está muy bien, pero ¿qué tiene que ver esto con el punto en el que estoy en la actualidad y la Iglesia en esta
parte en particular del mundo en este tiempo en particular?” Y simplemente, le quiero decir que se relaciona,
como usted verá en esta mañana y a lo largo de la serie, de maneras muy, muy específicas.
Voy a explicar este texto a detalle un poco, como sé que ocasionalmente se sabe que lo hago a lo largo de los
años. No voy a apurarme, porque quiero que entienda. Es fundamental. Y un mensaje, necesariamente va a
edificar sobre el anterior y no voy a poder regresar y reestablecer el cimiento cada semana.
Entonces, si usted realmente va a entender esto y si usted va a llegar a entender las implicaciones tremendas e
impacto de esto, lo primero que tiene que hacer es venir cada domingo, porque va ser muy difícil si usted no
estuvo aquí, el poder entender y el poder retomar lo que explicamos el domingo anterior y entenderlo que
veremos la siguiente semana. Entonces, quiero que sea fiel, quiero que piense y quiero que siga estas verdades
con cuidado no sólo para poder entender, sino por lo que ese entendimiento va a significar para usted y para
nuestra Iglesia y para la causa de Cristo.
Voy a ir tan lento, tan concienzudamente, de manera tan detallada como pueda, conforme explico los detalles de
este texto. Este es un pasaje de las Escrituras que he estado esperando a lo largo de estos tantos años para
predicar, finalmente. Y no voy a apurarme para terminarlo. Voy a escucharme más como maestro que como
predicador. Me voy a oír más como profesor que como pastor. Y quizás, esto se pueda sentir más como salón de
clases que un servicio de Iglesia. Y al principio, quizás pueda sentirse más preparado que motivado. Y pueda
sentir que es más teológico que práctico. Pero sea paciente. Esta es una parte muy, muy importante de las
Escrituras.
Ahora, esa fue la introducción a la introducción. Aquí viene la introducción. El entendimiento apropiado de la
Iglesia cristiana y del ministro cristiano ha sido nublado severamente por el sistema eclesiástico y ceremonial
sacramental de la Iglesia Católica romana, la Iglesia griega ortodoxa y los grupos protestantes ritualistas. El
Evangelio puro, verdadero, claro, del nuevo pacto, la fe cristiana auténtica ha sido amenazada severamente por
parte del catolicismo romano, la ortodoxia griega y el ceremonialismo protestante - el ritualismo de la Iglesia
elevada.
De hecho, fue esa batalla misma que llevó a la reforma -cuando los verdaderos evangélicos se separaron a sí
mismos del ceremonialismo, ritualismo, sacerdotalismo o el sacramentalismo como es llamado, en donde la
Iglesia se convierte en un reemplazo de Cristo al cual usted está apegado mediante una ceremonia externa,
ritual, sacramento, función sacerdotal. La Iglesia se convierte en un reemplazo de Cristo haciendo a un lado al
Cristo verdadero y la gente tiene una conexión con la Iglesia mediante medios mecánicos en lugar de una
conexión con el Dios vivo mediante Cristo. Y muchos de ustedes entienden esto.
Yo me atrevería a decir que probablemente el 50% de la gente que es parte de Grace Community Church fueron
salvados de un trasfondo de tipo católico romano o algún otro tipo de trasfondo sacramental. La mayoría de
ellos, de un trasfondo católico romano. Los servicios de la Iglesia son ritualistas, son ceremoniales, son
mecánicos y son externos. Los ministros son vistos como funcionarios. El clero, sacerdotes que están haciendo
algunas cosas físicas y están involucrados en algunas rutinas físicas cumpliendo con ciertos rituales físicos.
Esta no es la realidad del cristianismo auténtico, en donde el servicio de la iglesia es adoración verdadera,
espiritual, del corazón y donde los ministros son sacerdotes y el clero. Pero ellos son profetas y heraldos y siervos
y pastores y maestros. Y la distinción entre ambos es tan grande como la distinción entre el antiguo pacto y el
nuevo pacto en las Escrituras.
La religión sacramental siempre ha sido vista en el cristianismo histórico ortodoxo como una herejía mortal. Y es
una herejía que ha plagado de manera incansable a la Iglesia desde la época oscura, la ceremonia externa en
lugar de la adoración interna. Un reemplazo de Cristo en lugar del Cristo real. Un ritual impersonal en lugar de la
salvación personal. Ceremonias y sacramentos como medios de gracia en lugar de ser símbolos de gracia.
Todo eso dio lugar a la reforma protestante. Los ministros no son vistos en fe cristiana auténtica como hombres
de rango exaltado eclesiástico quienes administran ceremonias, sino que más bien los ministros en la fe cristiana
verdadera son hombres que ven el rostro del Dios y oyen en Su voz y salen de Su presencia a hablarle a Su
pueblo.
Y amados, les quiero decir que la Iglesia necesita estar en contra de la corrupción sacramental del cristianismo
verdadero en la actualidad como siempre lo ha resistido. Y eso es exactamente lo que usted va a ver a Pablo
hacer en este capítulo. Él no está en contra de un sacramentalismo en la forma en la que lo vemos en la
actualidad en el catolicismo romano, o la ortodoxia griega o digamos el protestantismo episcopal de la Iglesia
elevada. Él no está en contra de ese tipo de ceremonialismo, sino que más bien está en contra del
ceremonialismo inicial que plagó a la Iglesia y eso fue el judaísmo. Pero realmente es el mismo tipo de problema.
El pasaje que tenemos frente a nosotros es una provisión maravillosa y rica para ayudarnos a pensar con claridad
acerca de este asunto de divorciar la fe cristiana verdadera del ceremonialismo. De la ilusión engañosa y
condenadora y la herejía que de alguna manera usted puede tener una relación correcta con Dios mediante algún
medio externo.
Pablo, en el momento en el que escribe esto, estaba enfrentando la plaga devastadora de ceremonialismo. Y
estaba infiltrándose en la fe cristiana en la forma de los judaizantes que estaban promoviendo las ceremonias
mosaicas como componentes necesarios en la salvación, incluyendo la circuncisión física. Ellos eran llamados del
grupo de la circuncisión. Estaban aferrándose a la ceremonia. Días de reposo, lunas nuevas, festividades, rituales.
Estaban promoviendo a las ceremonias como medios de gracia, medios de bendición.
Ahora, ellos se habían reunido para redactar una afirmación de cooperación y armonía y alianza entre los
evangélicos auténticos y el catolicismo romano. El documento es un documento muy alarmante, extremadamente
preocupante. Dice cosas como ésta: “debemos reconocer como evangélicos que los católicos romanos son
nuestros hermanos y hermanas en Cristo.”
Me gustaría que eso fuera verdad. Hay cristianos en la Iglesia Católica romana, pero son la excepción. Fue más
allá de eso para decir esto: “necesitamos confesar nuestro pecado de intentar convertirlos, reconociendo que eso
es pecado.” Inclusive, dijo esto: “tenemos algunos desacuerdos, pero no podemos dejar que esos desacuerdos
nos separen porque somos uno en Cristo.”
¿Qué desacuerdos? Desacuerdos como éste: los católicos ven el bautismo como un medio de gracia. Nosotros
vemos al bautismo como un símbolo de gracia. Ahí hay una diferencia inmensa. El documento dice que no
podemos dejar que esa diferencia separe nuestra unidad en Cristo. Si usted ve al bautismo como un medio de
gracia, usted no está en Cristo porque esa es una salvación por obras.
Y el documento continúa así durante 25 páginas, celebrando el hecho de que somos uno en Cristo como católicos
romanos y cristianos. El reemplazo de Cristo, mecánico, la Iglesia ceremonial, ritual siendo una y la misma con la
Iglesia verdadera. Es algo al aterrador. Realmente aterrador. Es un ataque contra la reforma.
Y eso es exactamente lo que Pablo estaba enfrentando aquí. De hecho, usted va a encontrar que algunos de los
líderes católicos romanos están rogando por esta unificación porque quieren absorber a todo el mundo en su
sistema. Y están rogando por esa unificación en base a que el catolicismo es el único cristianismo verdadero,
porque incluye en su sentido espiritual al nuevo pacto en su sentido formal y al antiguo pacto. Y eso es verdad.
Antiguo pacto y nuevo pacto.
Y cuando dicen eso, están mostrando que no entienden que el antiguo pacto se acabó y que no hay lugar para
las ceremonias y que no hay lugar para los rituales que han cesado. Ahora, eso es precisamente lo que está en el
trasfondo de este texto conforme Pablo escribe.
Ahora, permítame darle algo del cimiento para que podamos entender esto. Segunda de Corintios es la carta más
personal de Pablo. Diríamos que, en esta carta, él es sumamente transparente. En el capítulo 6, él básicamente
dice eso en el versículo 11: “nuestra boca se ha abierto a vosotros, oh corintios, nuestro corazón se ha
ensanchado.” Honestidad absoluta. No he sido hipócrita. No he retenido nada. He dicho todo y he abierto mi
corazón y soy absolutamente transparente. Ustedes están viendo la profundidad de mi alma.
Esta es su carta que más revela de él. Usted siente la profundidad de su corazón más en esta carta que en
cualquier otra carta que él escribió de las trece del Nuevo Testamento. No sólo es que aquí a Pablo lo vemos de
la manera más honesta y transparente, y no sólo aquí es cuando él más se revela, sino que, en segundo lugar,
esta carta fue escrita a la congregación que más provocó su afecto. No sé por qué, pero él tuvo un amor por esa
congregación que era excepcional, excepcional. Él los llama en 1 Corintios 4:14, hijos amados a quien él ha
engendrado.
En 2 Corintios capítulo 12 él dice: ‘ustedes son hijos,’ versículo 14; después, en el 15: ‘yo me gastaré
gustosamente,’ esto es voy a entregar todo lo que tengo y ‘ser gastado a entregar mi vida por vuestras almas. Y
si los amo más, ¿seré amado menos?’ Él les está diciendo yo los amo más. ¿Es apropiado que yo los ame menos?
Debido a que esta congregación produjo más afecto del corazón de Pablo que cualquier otra, ellos tenían el
potencial de lastimarlo con mayor profundidad. Y así fue. Su corazón estuvo totalmente abierto para ellos. Él
estaba totalmente expuesto, fue totalmente transparente. Y él los amó con un afecto más allá de cualquier otro.
Y lo lastimaron profundamente en el corazón.
Debido a su fuerte amor hacia ellos, él genuinamente estaba triste. Y a él le dolía el pecado de ellos. Y ellos,
estaban en rebelión. Había tantos problemas para que él se desanimara, amenazas y tramas en contra de su vida
a diario. Y lo más probable es que él estaba sufriendo de una enfermedad casi fatal. La frase ‘casi muerto’, de
una u otra manera, se repite a lo largo de esta carta.
Y más allá de eso, lo peor de todo es la merimna, la ansiedad, versículo 28, la merimna, la ansiedad de enfrentar
a cristianos infieles. Esta Iglesia había quebrantado su corazón cien veces al día. Ellos estaban capacitados de
una manera tan rica con dones espirituales, dice 1 Corintios 1:5 al 7, que ellos habían recibido todo conocimiento,
toda sabiduría y no ejercían ningún don. Ellos estaban dotados de una manera tan eminente, estaban ubicados
de una manera tan estratégica, estaban tan bendecidos de manera tan singular al tener a Pablo como su pastor
durante casi dos años.
Y tenían tanto y, sin embargo, eran un desastre. Estaban llenos de conflicto y caos y divisiones, celos, evidencias
de orgullo, inmoralidad sexual, incesto, demandas entre cristianos, prostitución, abusos del matrimonio, falta de
amor hacia cristianos más débiles, estaban involucrados en adoración de ídolos, abusaron de la mesa del Señor,
llegaban a la fiesta de amor borrachos, pervirtieron sus dones espirituales. Inclusive, maldijeron a Cristo, caos en
los servicios de adoración, errores en el área de la resurrección. Ellos se rehusaron a darle a los santos pobres y
todo eso lo enfrentó en 1 Corintios.
Ahora hay otro problema y este asunto es el tema de la herejía destructiva de los sacramentalistas, el grupo de la
circuncisión, los judaizantes que habían entrado a la Iglesia y dijeron: “tienen que guardar la economía antigua.
Tienen que guardar los días de reposo, las leyes y las ceremonias y los lavamientos y las limpiezas y todos los
rituales.”
Y aquí, él estaba otra vez con el corazón roto. Esta confusión devastadora de lo externo ceremonial con un
corazón verdadero por Dios lo entristeció. No era suficiente que él estuviera enfermo con una enfermedad casi
fatal. No fue suficiente que él estuviera triste y entristecido por todos los pecados que él enfrentó en la primera
carta. No fue suficiente que él estuviera solo y estaba esperando que Tito viniera y se uniera a él. No fue
suficiente que él había enfrentado un tumulto por su ministerio en Éfeso y tenía que salir de ahí con su vida en
juego. No fue suficiente que él llegó a Troas y estaba tan desanimado y golpeado que, aunque hubo una puerta
abierta del ministerio, él le dio la espalda y dejó el lugar en el que estaba en un desánimo tan profundo. Él tuvo
suficiente dolor en la vida y en su ministerio sin esto. Y el peor dolor de todos, la deserción de su amada Iglesia
entregándose al sacramentalismo, ceremonialismo y ritualismo.
A. T. Robertson escribió, y cito: “si Pablo puede ver el lado brillante de la vida del predicador, él también sabe
cómo es el lado oscuro. Hay bastantes nubes en su vida como para oscurecer la luz. De hecho, cuando Pablo fue
impulsado a jactarse de su trabajo en comparación con aquel de los judaizantes en Corinto, es el catálogo de sus
pruebas lo que él relata. Él tiene prisiones, sus azotes, su náufrago, sus peligros de todo tipo. Sus desvelos, su
hambre y su sed. Si necesito gloriarme, me gloriaré de las cosas que tienen que ver con mi debilidad,” dice él.
Pero simplemente ahora, Pablo no puede gloriarse ni siquiera en su debilidad. Él no puede gloriarse en nada. A.
T. Robertson dice que él es un hombre quebrantado, quebrantado en espíritu y cuerpo. Así es como usted lo
encuentra cuando él escribe. Ahora, usted tiene que recordar algo: el pastor o el predicador puede entender esto
porque aquí es donde todos vivimos, dos cosas cautivan y entristecen el corazón del pastor: uno, son los pecados
de su congregación. Dos, es su abandono doctrinal. Y eso es precisamente lo que Pablo está enfrentando en
Corinto. La carta número uno enfrentó el asunto del pecado y la carta número dos enfrenta el asunto de la
doctrina.
Corriendo el riesgo de colocarme en una categoría en la que yo no pertenezco, creo que entiendo lo que Pablo
está sintiendo aquí, porque me he llegado a cargar de la misma manera y me he afligido de la misma manera en
mi alma y me he llegado a preocupar por igual y he llegado a tener el mismo celo al combatir esos dos mismos
asuntos. ¿Qué es lo que destruye a la Iglesia? El pecado y la deserción doctrinal.
La gente me pregunta por qué escribo los libros que escribo. Porque me siento tan obligado como el apóstol
Pablo y cualquier otro hombre quien es fiel a su llamado, a proteger a la Iglesia de caer en pecado y caer en el
error. Batallar por la autenticidad del cristianismo no es algo marginal, es lo que hacemos. No es un trabajo de fin
de semana. Es por lo que vivimos.
Ahora, yo entiendo esto. Yo entiendo la naturaleza triunfal del ministerio que él describió en el capítulo 2,
versículos 14 al 17. Yo comprendo que hay gozo y triunfo en el ministerio. Y entiendo que Dios nos está usando y
guiándonos en un desfile triunfal en términos de ministerio.
Pero al mismo tiempo que estamos triunfando en Cristo en este llamado maravilloso de ser predicadores del
Evangelio, siempre estamos peleando en esos dos frentes. Manteniendo a la Iglesia pura en su estilo de vida y
pura en su teología. Pablo no quería que nadie corrompiera las vidas de su congregación. Y él no quería que
nadie corrompiera la mente de su congregación.
Y una cosa que él dice acerca de un ministro adecuado, un siervo adecuado, comienza todo este pasaje.
Versículo 6, él dice: “el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto.” Díganles a esos
judaizantes que el antiguo pacto se acabó. Es historia. Con todos sus sacrificios y todas sus ceremonias, se
acabó.
El judaísmo tenía sacrificio, tras sacrificio, tras sacrificio, tras sacrificio, ¿verdad? Así también el catolicismo
romano. Misa, tras misa, tras misa, tras misa. Y usted sabe lo que es la misa. Es el sacrificio de Cristo otra vez.
Es un paralelo a los judaizantes de la Iglesia del Nuevo Testamento.
Ahora, recuerde que, al defender la integridad y la autenticidad de su ministerio en contra de los judaizantes, él
dice: “un verdadero ministro es conocido porque él predica el nuevo pacto.” Un hombre no es un ministro
verdadero, quien se ve a sí mismo como algún ceremonialista, un ritualista. El hombre que es un verdadero
ministro predica el nuevo pacto.
Y fue eso lo que lo llevó al resto de este capítulo. Y el resto del capítulo trata de la gloria del nuevo pacto. La
gloria del nuevo pacto. Y el término del antiguo pacto. El catolicismo romano, la ortodoxia griega y el
protestantismo de la Iglesia elevada básicamente es un estilo de religión de antiguo pacto externo. Y muchos de
ustedes lo saben porque salieron de ahí. Y estuvieron ahí quizás durante años y nunca conocieron a Dios y nunca
conocieron a Cristo. Y nunca tuvieron certeza de su salvación porque no tuvieron salvación. Simplemente, tenían
un comité que se reunió y decidió que todos los católicos romanos y los ortodoxos griegos y los sacramentalistas
son hermanos y hermanas por igual en Jesucristo. Es uno de los golpes más fuertes jamás dados en contra de los
evangélicos que jamás he escuchado en mi vida entera.
¿Qué vamos a decir? ¿Deja de testificar a la gente en esos sistemas? ¡Qué pensamiento tan horrendo! ¿Vamos a
confesar como un pecado el dar testimonio a alguien que está cautivo en una de esas religiones ceremoniales
externas y, por lo tanto, darle la espalda a su necesidad espiritual? El ceremonialismo es una herejía mortal y
debe ser vista como tal.
Ahora, Pablo dice que debemos ser siervos de nuevo pacto. Ahora sé que se están preguntando qué es el nuevo
pacto. “Quiero asegurarme de que lo entiendo.” Y voy a hacer esto. Y esta mañana le voy a explicar acerca del
nuevo pacto. Vamos a entrar a este pasaje la próxima vez, pero quiero hablarle del nuevo pacto y quiero que
escuche con mucha, mucha atención porque esto es parte del nuevo nacimiento.
Mateo 26:28, no lo busque, simplemente escuche, Jesús dijo, con Sus discípulos, en el aposento alto, en la última
cena, con una copa en Su mano: “esta es Mi sangre del pacto. Este es el nuevo pacto de Mi sangre que es
derramada por,” ¿qué? “Por el perdón de pecados”. Esta es la distinción del nuevo pacto. Es un pacto que provee
mediante la muerte de Cristo perdón por los pecados.
Ahora, tengo mucho que decir de esto. Y cuando haya dicho lo que le voy a decir esta mañana, aun así, tendrán
algunas preguntas. Pero serán respondidas en las próximas semanas. Ciertamente, los corintios sabían esto. Ellos
conocían el nuevo pacto. Después de todo, tenían la mesa del Señor. Pablo había sido su pastor, les había
enseñado todo eso. Ellos fueron salvos al creer en el nuevo pacto. Ellos habían celebrado el nuevo pacto cada vez
que tenían comunión. Ellos conocían el nuevo pacto. Ellos entendían que era el pacto en la sangre de Cristo
mediante el cual el pecado podía ser perdonado de manera permanente y para siempre. Esa es la razón por la
que el sacrificio nunca más necesita ¿qué? Ser repetido.
Usted dice ‘si sabían eso, si sabían que el nuevo pacto perdonaba el pecado y que era la provisión completa,
¿cómo es que llegaron a caer en eso? ¿Cómo es que aceptaron eso? ¿Cómo es que llegaron a creer esa mentira
engañosa de que el ritual sacramental ceremonial externo de alguna manera es un medio de gracia?’
¿Quiere saber algo? El antiguo pacto, por maravilloso y por glorioso que era, simplemente apuntaba al Salvador.
Simplemente son símbolos. Todos esos sacrificios, todos esos lavamientos, todas esas ceremonias, circuncisión
todo eso era simbólico, no real. Y todo apuntaba a la realidad. Y usted no puede tomar la sombra y el retrato
igual a la realidad, o de lo contrario, habrá confundido a la realidad. Si usted hace del símbolo el medio de
salvación, usted ha confundido sin esperanza alguna la salvación.
Y Pablo sabía eso. Y esa es la razón por la que él está tan preocupado por hablar de esto. ¿Y sabe una cosa?
Usted dice: “Bueno, seguramente los corintios sabían eso”. Sí. ¿No es sorprendente que ellos sabían eso, se les
enseñó eso y, sin embargo, aceptaron esta es herejía mortal? Usted piensa que es sorprendente. Es
sorprendente. Después de haber sido pastoreados por Pablo, usted pensaría que ellos no habrían hecho eso.
Pero escuche, si una Iglesia en donde Pablo fue el pastor cayó en eso, no tengo ilusión alguna acerca de esta
Iglesia, porque usted sólo me tiene a mí. Esa es la razón por la que quiero ser un vigilante. Entonces,
necesitamos entender el nuevo pacto.
Ahora, lo voy a llevar a un pasaje, Hebreos 8. Hebreos, capítulo 8. Quiero que entienda el nuevo pacto, ¿muy
bien? Y la mejor manera en la que usted puede entender está aquí, en Hebreos 8. Ahora, no podemos cubrir
todo esto a detalle, pero usted va a recibir lo suficiente para entenderlo. Versículo 6: hablando de Cristo, quien es
un Sumo Sacerdote mejor que Aarón o que cualquiera de los sacerdotes levíticos, dice, hablando de Cristo, “pero
ahora, tanto mejor ministerio es el Suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores
promesas.”
El nuevo pacto es un ¿qué? Un mejor pacto. Usted pregunta por qué es un mejor pacto. En primer lugar, porque
tiene un Mediador mejor. El nuevo pacto es el pacto en la sangre de Cristo. Ese es un mejor pacto. Tiene un
mejor mediador. Un mediador, ¿qué es eso? Bueno, significa alguien que está entre dos partes y las une. Alguien
que está en medio de una disputa o un conflicto. Y para ser un mediador que realmente es bueno, tiene que
representar por igual a ambas partes, ¿verdad?
¿Sabe usted que en el Antiguo Testamento hubo algunos mediadores en el antiguo pacto? Según Gálatas 3:19,
Éxodo 20:19 y Deuteronomio 5:5, Moisés fue un mediador. Él fue un mediador en el antiguo pacto. Él vino entre
el hombre y Dios. Y los profetas fueron mediadores en cierta manera porque trajeron la Palabra de Dios al
hombre. Y los sacerdotes fueron mediadores porque trajeron las necesidades del hombre a Dios. Moisés fue un
mediador. Los profetas fueron mediadores y los sacerdotes fueron mediadores.
¿Y sabe una cosa? Digamos que fueron mediadores reales, pero tuvieron un problema serio. No representaban
por igual a ambas partes. Moisés fue un hombre, pero él no era Dios, ¿verdad? Los profetas eran hombres, pero
no eran Dios. Los sacerdotes eran hombres, pero no eran Dios. Un mediador perfecto tendría que ser tanto
hombre como Dios. Entonces, dice el apóstol Pablo escribiéndole a Timoteo: “tenemos un mediador entre Dios y
los hombres, Jesucristo hombre.”
Ellos fueron mediadores en sombra, tratando de reflejar lo que el mediador verdadero sería. No fueron
mediadores falsos. Ellos fueron mediadores reales. Hay algunas religiones falsas que tienen mediadores
totalmente falsos. Pero en el judaísmo, ellos fueron mediadores reales. Sólo que fueron ineficaces, inadecuados,
fueron sombras porque no representaron realmente de manera completa a Dios.
Pero en el nuevo pacto, no necesitamos ningún sacerdote, ¿verdad? No necesitamos a ninguna persona para que
sea mediador entre nosotros y Dios. No necesitamos a ningún santo. Tenemos al mediador, Cristo. Y no tenemos
que ir a buscarlo. Él está en nosotros. Y no tenemos que pedirle a María si fuera tan amable en suavizarlo por
nosotros, para que Él nos dé lo que queremos.
El nuevo pacto es un mejor pacto porque tiene un mejor Mediador. Y, en segundo lugar, es un mejor pacto
porque tienes mejores promesas. Mejores promesas. Todos los pactos están basados en promesas. Eso es lo que
son los pactos. Y el antiguo pacto hizo algunas promesas.
Pero el nuevo pacto hace una mejor promesa. ¿Sabe cuál es? Por el sacrificio de Jesucristo, una vez hecho para
siempre, Él borró nuestro pecado para siempre. Esa es una mejor promesa. El perdón de pecados realizados de
una vez por todas mediante la sangre de un sacrificio, el Señor Jesucristo. El punto es que eso es todo lo que
usted necesita en el nuevo pacto, ¿no es cierto?
Como puede ver, cuando usted ve el catolicismo romano, usted ve todos esos sacrificios repetidos en la misa
todo el tiempo. Usted ve a todas esas personas con los cuellos al revés, siendo sacerdotes y papas y cardenales y
todo eso. Y están operando como si estuvieran bajo el antiguo pacto, bajo un formato diferente. Y mezclado con
eso, el nuevo pacto confunde la pureza de la fe cristiana auténtica.
Abrir sus brazos y aceptar eso sería como si el apóstol Pablo le estuviera diciendo a los corintios en 2 Corintios
“esta es una carta corta, estoy tan emocionado porque aceptaron y recibieron a los judaizantes.” Firma, Pablo.
Claro. Observe el versículo 7 de Hebreos 8: “porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se
habría procurado lugar para el segundo.” Si el primer pacto pudiera haberlo hecho, no habría habido un segundo
pacto, pero no era perfecto.
De hecho, el versículo 8 dice “reprendiéndolos”. Después, el resto del pasaje, hasta el versículo 12 es una cita
directamente del profeta Jeremías en Jeremías 31. Y Jeremías prometió el nuevo pacto y esto es tomado de ahí.
El antiguo pacto tenía fallas. Tenía algunas fallas reales.
Entonces, tenía que haber un nuevo pacto. Y hay siete factores descriptivos que muestran la naturaleza del
nuevo pacto. En primer lugar, él dice: “he aquí, vienen días, dice el Señor, en que estableceré con la casa de
Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto.” Lo primero acerca del nuevo pacto es que es de Dios. Es de Dios.
Estableceré. Eso es lo que el Señor dice. Está basado en la soberanía de Dios. Es Su propósito y Su plan y lo ha
establecido desde antes de la fundación del mundo.
En segundo lugar, es diferente. Él dice en el versículo 9: “no como el pacto que hice con sus padres el día que los
tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto.” No va a ser así. Es diferente. No es una mejora. Es uno
nuevo. Su naturaleza básica es diferente. Un nuevo pacto, nuevo en el sentido de diferente.
En tercer lugar, esto es realmente importante, es con Israel. Este pacto es con Israel como el antiguo pacto. Éste
nuevo pacto va a ser con Israel. Observe lo que dicen el versículo 8: “con la casa de Israel, con la casa de Judá.
Y ahí en el versículo 10: “este es el pacto que haré con la casa de Israel.”
Ahora, ¿está listo para escuchar esto? Piense conmigo. Dios nunca ha hecho un pacto con gentiles. Jamás. Esa es
la razón por la que Jesús dijo en Juan 4:22 “la salvación es de los judíos”. Ahora, usted pregunta si eso acaso
deja afuera a los gentiles afuera. No, no, no. Muy, muy, muy atrás en el pacto Abrahámico, el cual precede al
pacto mosaico, mucho tiempo atrás en el tiempo Abrahámico Dios dijo: “voy a traer a un pueblo mediante los
lomos de Abraham y mediante este pueblo todas las naciones de la tierra serán benditas.” Hace el pacto con el
pueblo. El pacto no es exclusivo para esas personas. Simplemente, son las personas que lo representan para el
resto del mundo en nombre de ese pacto. Gentiles por la fe pueden compartir en los beneficios del nuevo pacto,
así como los gentiles compartieron en los beneficios con el antiguo pacto. Los gentiles podían participar en el
pacto mosaico. Sería un gentil que temía a Dios, ¿verdad? Quien se comprometía con obedecer el pacto mosaico
y cumplir con los sacrificios.
Lo mismo es el caso en el nuevo pacto. Los gentiles pueden entrar en el nuevo pacto mediante la fe. Vino,
mediante Israel, la línea mesiánica vino a través de Israel. El Mesías vino a través de Israel. El plan entero vino a
través de Israel. El mensaje de los profetas vino a través de Israel. El sacerdocio fue el sacerdocio Levítico que
vino de los lomos de Abraham.
Y cualquier gentil que cree, se convierte en un verdadero hijo de Abrahán, ¿no es cierto? Gálatas, capítulo 3. Por
lo tanto, escribe Pablo, son aquellos que son de la fe que son hijos de Abraham. Y la Escritura, previendo que
Dios justificaría a los gentiles por la fe, predicó el Evangelio de antemano a Abraham diciendo “todas las naciones
en ti serán benditas”. Después, en el versículo 29 dice: “si vosotros pertenecéis a Cristo, sois descendencia de
Abraham.”
Pero, el pacto fue hecho con Israel y los gentiles participan de él. En este momento hay más gentiles en el nuevo
pacto que judíos, ¿verdad? Porque los judíos han rechazado, pero Romanos nos dice que viene un día cuando
todo Israel será salvo.
Entonces, el nuevo pacto es diseñado por Dios. Es diferente del antiguo. Es hecho con Israel. Es uno nuevo. Eso
significa que el antiguo es hecho a un lado.
En cuarto lugar, no es legalista. Versículo 9: “No es como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de
la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; Porque ellos no permanecieron en Mi pacto, y Yo me desentendí de
ellos, dice el Señor.”
En el nuevo pacto, Él continúa limpiándonos de todo pecado. No tenemos que regresar otra vez para hacer otro
sacrificio, hacer otra vez todo como en el antiguo pacto. Tratar de regresar a Su gracia buena.
En quinto lugar, observe el versículo 10. Este pacto no sólo es escrito por Dios, es diferente del antiguo, hecho
con Israel, no es legalista, sino que es interno en lugar de ser externo. Versículo 10: “Por lo cual, este es el pacto
que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: Pondré Mis leyes en la mente de ellos, Y
sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo.” ¡Boom! Una relación
permanente, interna. Mentes, corazones, no piedras, no pergaminos, no afuera, sino dentro. Ezequiel dijo que Él
implantaría Su Espíritu en ellos. Esto es interno, no es externo.
En sexto lugar, es personal. Versículo 11: “Y ninguno enseñará a su prójimo, Ni ninguno a su hermano, diciendo:
Conoce al Señor…” En otras palabras, usted no tiene que ir por todos lados diciendo de todo el mundo afuera:
“conoce al Señor. Conoce al Señor. Conoce al Señor.” ¿Por qué? “Porque todos me conocerán,” será interior,
estará adentro, “desde el menor hasta el mayor de ellos.” Su ley en nosotros, Su Espíritu en nosotros. Ése es el
nuevo pacto.
Y finalmente, trae perdón completo. Observe el versículo 12: “Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más
me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.” Esa es la culminación del nuevo pacto. Esto es lo que los
hombres necesitan más que cualquier otra cosa, necesitan el perdón de pecados final, completo, total.
Y después, el escritor concluye en el versículo 13 con una de las afirmaciones más poderosas en el Nuevo
Testamento en esta área. Escuche lo que él dijo: “Al decir,” esto es cuando Dios, hablando a través de Jeremías
en el capítulo 31 de Jeremías, “Nuevo pacto,” y literalmente la palabra pacto es añadida, “al decir nuevo pacto,”
¿qué?, “ha dado por viejo al primero…” Se acabó. Él tomó al ceremonialismo y el ritualismo y a la religión
simbólica y los hizo obsoletos. Esa es la razón por la que usted no viene aquí y no estamos caminando con todo
tipo de cosas floridas que cuelgan de nosotros por todos lados. Y usted no ve inmobiliario santo en las paredes. Y
no hay incienso que esté ardiendo y altares y humo y todo eso. Eso es obsoleto. Y cuando usted lo reintroduce,
usted de hecho está judaizando. Usted no puede nada más abrir sus brazos y meterlo en lo que es Evangelio
auténtico. Esa es la razón por la que hubo una reforma.
Usted no puede nada más decir: “bueno, para nosotros cristianos el bautismo es un medio de gracia y para otros,
es un símbolo de gracia” o de lo contrario le acaba de decir a miles de anabautistas que entregaron sus vidas
como mártires, que murieron por una trivialidad porque murieron por el tema del bautismo. Y es obsoleto y no
podemos dejar que entre.
Al final del versículo 13: “Y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.” Ahora, esta es una
palabra fuerte para los judíos. Si no lo cree, usted no la próxima vez que vaya a Israel en una sinagoga jasídica
local. Vea si puede salir con vida cuando les diga que el antiguo pacto es obsoleto; pero así es.
Esta es una verdadera piedra de tropiezo para muchos judíos. Es difícil para los judíos reconocer que el antiguo
pacto con sus leyes y rituales y ceremonias fue simplemente un símbolo y ahora la realidad ha venido y los
símbolos se han acabado. Pero Dios lo explicó claramente, ¿no es cierto?, cuando Él rasgó el velo en el templo de
arriba hacia abajo en la muerte de Jesucristo.
Y después, menos de cinco años después de que esta parte de Hebreos se escribiera, Jerusalén ya no existía y el
templo había sido destruido y la adoración ya se había acabado y había terminado en la devastación que llevó a
cabo el general romano Tito. Y todo el sistema sacrificial se había acabado y todo eso se había acabado y aún en
el día de hoy se ha acabado.
¿Por qué? No necesita existir, habiendo inventado una forma de lo mismo en el sacramentalismo que se llama a
sí mismo cristianismo, hacer esto es resucitar lo que está muerto y es viejo y es obsoleto; y confunde la
simplicidad de la verdad cristiana auténtica. El antiguo pacto fue reemplazado de manera total con el nuevo.
Ahora, quiero cerrar al pedirle que me acompañe al capítulo 9 por un par de minutos, versículo 11. Esto le va a
ayudar a entender este nuevo pacto. “Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros,”
eso es el nuevo pacto, “por el más amplio y más perfecto tabernáculo,” un mejor pacto, con un mejor sumo
sacerdote y mejores promesas y un mejor tabernáculo, “no hecho de manos,” es decir no de esta creación,
ahora, observe esto, “y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por Su propia sangre, entró una
vez para siempre…” ¿Cuántas veces tenían que entrar los sumos sacerdotes ahí? Todo el tiempo, y en el lugar
santísimo, una vez al año.
Jesús, una vez, entró, ¿obtuvo redención temporal hasta que la próxima misa se llevara a cabo? ¡No! “Porque si
la sangre de los toros y de los machos cabríos y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para
la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí
mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?”
Los antiguos sacrificios tuvieron una limpieza temporal de la carne, ¡cuanto más ha logrado Cristo en la limpieza
eterna! Y en el versículo 15: “Así que, por eso es Mediador,” ¿qué?, “de un nuevo pacto.” Se ha llevado a cabo
una muerte para la redención de las transgresiones que cometimos inclusive bajo el primer pacto, la muerte de
Cristo lavó los pecados de la gente del primer pacto. No había nada en ese pacto que podía hacer eso. El nuevo
pacto se remonta hacia atrás en la historia e inclusive salva la gente del antiguo pacto.
Usted pregunta cómo podía hacerlo. Porque estaban viendo al antiguo pacto de manera apropiada. Ellos estaban
viéndolo como simbólico del Mediador que estaba por venir. ¿Se acuerda cuando dice que Moisés veía hacia
delante y vio a Cristo? Lo veían por lo que era, era simbólico.
Pero los judíos del día de Jesús y aquellos que confrontaron a Pablo habían tomado los símbolos y en lugar de
verlos como aquello que apunta al Mesías, inventaron su religión a partir de todos los símbolos y tenían una
religión mecánica como un reemplazo el cristianismo que tenemos en la actualidad. Si las cosas antiguas fueron
símbolos buenos, ¡cuánto mejor es lo real que eso simbolizaba! Si lo externo y físico y temporal sirvió también al
propósito de Dios, ¡cuánto mejor el pacto interno espiritual eterno servirá Sus propósitos santos y eternos!
Tenemos un mejor sumo sacerdote con un mejor santuario quien hizo un mejor sacrificio con una mejor
promesa. No redención temporal, sino redención eterna y de una vez por todas y para siempre, el perdón de
pecados.
Isaac Watts escribió, y cito: “no toda la sangre de bestias matadas en altares judíos podía darle a la conciencia
culpable paz o lavar la mancha. Cristo, el Cordero celestial, quita todos nuestros pecados, un sacrificio de un
hombre más noble y una sangre más rica que esos sacrificios.” Fin de la cita Este es el nuevo pacto y un ministro
genuino y una Iglesia genuina es el nuevo pacto.
Padre, acabamos de comenzar a entender estas verdades y Te bendecimos y Te alabamos por la claridad con la
que la Verdad viene a nuestros corazones. Te damos gracias porque la sangre de Cristo, quien mediante el
Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, ha limpiado nuestra conciencia de obras muertas, de
estos rituales antiguos para servir al Dios vivo.
Te damos gracias porque Jesús hizo todo lo que Él hizo en la tierra en obediencia a Ti mediante el Espíritu,
especialmente Su sacrificio supremo. Y al hacer eso, Él proveyó la limpieza de las conciencias. Él libera nuestra
conciencia de la culpabilidad para que podamos acercarnos con corazones limpios de una conciencia mala y
cuerpos lavados con agua pura. Padre, los sacerdotes de la antigüedad limpiaban lo de afuera sólo
simbólicamente, de manera imperfecta y temporal. Pero Cristo, limpia el interior.
Padre, no nos dejes enredarnos en aquello que es externo. Ayúdanos a ser fieles en aquello que es el corazón.
Que seamos una Iglesia genuina del nuevo pacto y cristianos del nuevo pacto, ministros del nuevo pacto.
Te agradecemos, Padre, por un privilegio como este, el vivir en esta época. Una época hacia la cual miraban y
escudriñaban los profetas de la antigüedad, un tiempo cuando las cosas han sido completadas, ¡cuán
privilegiados somos! Haznos fieles a ese nuevo pacto. Protege a Tu Iglesia de la infiltración de las mentiras
antiguas, de las herejías mortales, del ceremonialismo. Y oramos por toda persona que aquí, Señor, que Tu
gracia especial satisfaga cada necesidad espiritual. En el nombre de Cristo. Amén.
Capítulo 4:
LA DOCTRINA DEL
ESPÍRITU SANTO
EN EL ANTIGUO
TESTAMENTO
INTRODUCCIÓN
Aumenta grandemente nuestro aprecio de la obra del
Espíritu Santo al estudiar su actividad en el Antiguo
Testamento. Aun como creyentes que seguimos el Nuevo
Testamento, nuestro sentido de dependencia del Espíritu
de Dios se incrementa cuando examinamos sus múltiples
obras en las vidas de los héroes de la fe del Antiguo
Testamento.
Índice
Capítulo 1: Introducción al estudio sobre el Espíritu Santo
Capítulo 2: La deidad del Espíritu Santo
Capítulo 3: La personalidad del Espíritu Santo
Capítulo 4: La doctrina del Espíritu Santo en el Antiguo Testamento
Capítulo 5: La obra del Espíritu Santo en relación a Cristo
Capítulo 6: La obra del Espíritu Santo en la inspiración
Capítulo 7: Los símbolos que representan al Espíritu Santo
Capítulo 8: La obra del Espíritu Santo en la gracia común - Parte 1
Capítulo 9: La obra del Espíritu Santo en la gracia común - Parte 2
Capítulo 10: La obra preparatoria del Espíritu en la salvación
Capítulo 11: La obra del Espíritu Santo en la regeneración
Capítulo 12: El Espíritu Santo morando en nosotros
Capítulo 13: La obra del Espítitu para hacernos sentir seguros
Capítulo 14: El Consolador
Capítulo 15: El Espíritu Santo de la promesa
Capítulo 16: El Espíritu Santo como maestro
Capítulo 17: La llenura con el Espíritu Santo
Capítulo 18: El fruto del Espíritu
Capítulo 19: Los pecados contra el Espíritu Santo
Capítulo 20: El bautismo con el Espíritu Santo
Capítulo 21: Los dones del Espíritu
Capítulo 22: Los dones temporales
Capítulo 23: La salud y el don de sanidad
Capítulo 24: El don de lenguas
Capítulo 25: Adición sobre Hechos 19:1-7
Sed llenos del Espíritu, 1ª Parte
Veamos juntos Efesios 5:18-21: "Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, antes bien sed llenos
del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando con
vuestro corazón al Señor, dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor
Jesucristo, Someteos unos a otros en el temor de Dios".
Oremos juntos. Padre, te damos gracias por esta gran palabra; y Señor, me siento inclusive, en cierto modo,
incapaz de tratar un concepto tan grandioso como la llenura del Espíritu Santo. Y sin embargo sé, Señor, lo
práctico y esencial que es; y que de hecho es una orden. Y por lo tanto, Señor, brinda Tu sabiduría mientras
hablo y sabiduría a los que escuchan, para que seamos obedientes y comprendamos la plenitud de esto que Tú
nos dices. En el nombre de Cristo. Amén.
Usted recordará que estamos analizando el libro de Efesios versículo a versículo –lo hemos estado haciendo hace
ya hace un tiempo- y hemos descubierto que: debemos caminar con un andar digno, vivir un cierto estilo de vida
y que Dios ha establecido para nosotros los parámetros de nuestro vivir de manera muy, muy clara. Y hemos
visto los capítulos 4 y 5 de Efesios -veremos el capítulo 6 en el futuro- y encontramos que todos estos capítulos
realmente describen cómo el cristiano debe vivir. Y la clave de cómo el cristiano vive esta aquí mismo, en el
capítulo 5, versículo 18. ¿Se da cuenta de que si el capitulo 5, versículo 18 no estuviera en el libro de Efesios, el
libro de Efesios nunca podría cumplirse? Si este versículo fuera eliminado de este libro, todo en él sería legalista.
Si este libro fuera removido, usted sería el gran motor, el gran vehículo descrito en los capítulos 1 al 3; usted aún
tendría su hoja de ruta en los capítulos 4, 5 y 6 -pero no tendría combustible para ir a ningún lugar. Fuera de
esta hermosa declaración en el capítulo 5, versículo 18, estaría funcionando completamente en la carne: "Sed
llenos del Espíritu". Ese es el corazón de todo el asunto. Esa es la energía del andar digno. Esa es la clave para
vivir la vida cristiana. Eso es el fondo de todo. Usted nunca puede caminar con humildad, nunca puede caminar
en unidad, nunca puede caminar de manera diferente a la que el mundo camina, nunca puede caminar en la luz,
nunca puede caminar en amor y usted nunca puede caminar en sabiduría a menos que esté fortalecido por el
Espíritu de Dios. La vida de Dios en el alma es lo único que puede producir ese tipo de vida. Si esto no fuera
cierto, entonces las personas no regeneradas podrían vivir así.
Y por lo tanto, éste es el tema esencial en el versículo 18; nos revela horizontes de comprensión colosales. Y, por
cierto, supongo que tendría que decir que, si usted no obedece el capítulo 5 versículo 18, es el más necio de
todos. En el versículo 15 dice: "Mirad que andéis, no como necios sino como sabios". Y el más necio de todos
sería el que trató de caminar con humilde unidad un tipo de vida único, en amor, en luz, en sabiduría, cumplir
toda la voluntad de Dios y cumplirla en la carne. Esa es la mayor necedad de todas. Un cristiano debe hacerlo en
el poder del Espíritu Santo.
Ahora, ¿qué significa ser lleno del Espíritu? Bueno, muchas personas están confundidas acerca de esto. Algunas
personas piensan que significa que usted recibe alguna energía divina. Algunas personas piensan que esto es lo
que sucede cuando usted habla en lenguas y comprende lo que la gente dice: "¿Estás lleno del Espíritu?" Ellos lo
aíslan. Tienen los “energizados y los que no”. Si ha tenido algún tipo de experiencia exultante lo tiene; si no, no
lo tiene. Y hay mucha variación y discusión sobre este concepto. Hay gente que por un lado dice que es cuando
usted consigue una carga extática y hay gente, por otro lado, que se acerca muy estoicamente y simplemente lo
reconoce como la idea de que el Espíritu Santo está presente y así sucesivamente. Tiene muy poco impacto en
algo práctico. Pero ambos están equivocados, no es algo estoico y no es una carga extática, no es nada de eso.
La llenura del Espíritu es una realidad muy profunda y queremos entenderla como mejor podamos, tal como la
compartiremos esta mañana.
Veremos tres puntos, sólo para darle un marco a lo que vamos a decir. Veremos el contraste, la orden y sus
consecuencias. Ya hemos visto el contraste, la próxima vez veremos las consecuencias; hoy nos vamos a centrar
en la orden misma y la instrucción es: "Sed llenos del Espíritu". Esa es la orden. Permítanme mencionar el
contraste para quienes se puedan haber olvidado o no hayan estado aquí.
En primer lugar, el contraste en el versículo 18: "No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución" o
disipación o libertinaje o enfermedad incurable sin esperanza; y eso es lo que lleva a: "Pero sed llenos del
Espíritu". Está el contraste entre la embriaguez y el ser llenos del Espíritu. Y hemos tratado de señalar a usted, en
el último par de semanas, que la embriaguez era un método usado en las religiones paganas para inducir una
supuesta comunión con las deidades. En otras palabras, no es un problema social del que está hablando
fundamentalmente -a pesar de que sin duda es cierto-, antes de que usted fuera cristiano es posible que se
emborrachara, cuando se convierte en cristiano no debería. Es cierto en un elemento social, pero él realmente se
centra en un problema teológico. Los paganos estarían borrachos; y así sentían que producirían un alto nivel de
conciencia religiosa y estarían en comunión con los dioses. Y cuando se emborrachaban, realmente lo hacían;
incluso vomitaban para poder beber más. Han descubierto arqueológicamente que hay lugares donde tenían
pozos para ese fin. Ellos provocarían la estupidez de la embriaguez que creían que los elevaría a la comunión con
los dioses; y el apóstol Pablo está contrastando eso muy crudamente, diciendo que ustedes están en comunión
con Dios, ustedes adoran con salmos, con himnos y cánticos espirituales, viven sus vidas de mujeres sometidas
a los esposos y los maridos amorosos con las esposas, etc. Ustedes hacen todo esto, no producto de la
embriaguez, sino producto de ser llenos del Espíritu de Dios. Completamente diferente. Pablo señala que
encontramos nuestra alegría, nuestro júbilo y nuestra comunión con Dios, encontramos la base de nuestra
adoración, la motivación para nuestra liturgia -si quiere llamarlo así- por ser llenos del Espíritu Santo. Ellos son
malvados, viles, libertinos, liturgia de música infame ligada con el baile grosero, conectado con inmoralidad
sexual inducida por la embriaguez. Nuestra adoración verdadera, nuestra hermosa música, nuestra comunión con
Dios, son provocadas por el poder del Espíritu Santo. Y así, en la mente de Pablo, está el marcado contraste
entre el culto borracho desenfrenado de los sistemas paganos y la belleza de la adoración llena del Espíritu al
Dios verdadero; y él está diciendo: como cristiano tienes que dejar esas cosas y tienes que llegar a este punto,
donde estás lleno del Espíritu.
Ahora bien, esto es un contraste común en la Escritura; Lucas 1:15, por ejemplo. En Lucas 1:15 se dice con
respecto a Juan el Bautista - y ya hemos hablado de esto en detalle en un mensaje anterior- "Porque será grande
delante de Dios". Y aquí está una de las cosas que lo caracterizará: "No beberá vino ni sidra, y será lleno del
Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre". Ahí está el mismo contraste. Él no será un bebedor, será lleno
del Espíritu, no tendrá sus actitudes religiosas inducidas por el vino y por beber mucho, sino por el Espíritu de
Dios; no estará influenciado internamente por la bebida sino por el Espíritu de Dios, no estará motivado por lo
que el alcohol le hace a su cerebro, sino por lo que el Espíritu de Dios hace a su mente. En otras palabras, será
guiado por el Espíritu de Dios, en contraste con lo que guía a tanta gente en la embriaguez.
Capítulo 2 de Hechos; nos encontramos nuevamente con el mismo contraste. Recordará que dice, en el capítulo
2 versículo 4, que en el día de Pentecostés "fueron todos llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras
lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen." Y aquí estaban los discípulos; y se pusieron a hablar todos
estos idiomas, e incluso nombra los idiomas en el versículo 9, enumera las diversas lenguas de nuevo en el
versículo 10 y el versículo 11; y estaban hablando de todas estas maravillosas obras de Dios en idiomas que
nunca habían aprendido. El Señor les dio milagrosamente la capacidad de hacerlo; y el punto era, cuando fueron
llenos del Espíritu en el día de Pentecostés, esto es lo que sucedió. Así que llenos del Espíritu hicieron esto; pero
la gente dijo, en el versículo 12: "Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere
decir esto? Mas otros, burlándose, decían: están llenos de (gleukous) mosto." Esto es sólo otra orgía pagana,
esto es sólo una típica actividad religiosa gentil. Para un judío era algo muy desagradable; gentiles motivando su
adoración por medio de la embriaguez. Esto es sólo eso; se han rebajado a un tipo gentil de culto, se han
rebajado a un paganismo, expresan su adoración a Dios de esta manera inaceptable, burlona. En otras palabras,
tenían la intención de emborracharse.
Gleukous era mosto. Y dicen que aquí es temprano en la mañana y ya están saturados de este tipo de vino
fresco; se están burlando de ellos, actividades típicas de paganos y es por eso que los ridiculizan. Y luego dicen
"¿Quién quiere escuchar lo que tienen que decir?" Pedro se levanta y dice en el versículo 15: "no están ebrios,
como vosotros suponéis". Esto no es la embriaguez, es la llenura del Espíritu. Pero a veces el mundo en su
sandez, no sabe la diferencia entre la expresión de un culto pagano y lo que es real. Y así, la comparación es
utilizada varias veces.
Regresemos a Efesios 5:18. Nos encontramos nuevamente la misma comparación: "No os embriaguéis con vino,
en lo cual hay disolución, antes bien sed llenos del Espíritu". Y estoy seguro de que Pablo tiene en su mente el
relato de Pentecostés. Estoy seguro de que está mirando hacia atrás y pensando en eso mismo. El día en que los
apóstoles y los discípulos fueron llenos por primera vez del Espíritu de Dios, hicieron cosas que para los demás se
veía como si estuvieran borrachos y practicando un estilo pagano de adoración. Y por lo tanto, aquí está el
contraste.
Echemos un vistazo al mandato, una verdad colosal. Muchos de ustedes saben esto y lo han estudiado antes,
pero muchos de ustedes no; y muchos de ustedes son nuevos, por lo que queremos tomarnos nuestro tiempo y
compartir estos pensamientos con ustedes, un comando infinitamente profundo. Mírenlo en el versículo 18: "No
os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, antes bien sed llenos del Espíritu".
Lo que está diciendo es que esto es algo que Él le exige de usted, esto es una orden. Hay en la lengua griega un
modo indicativo, que es la afirmación de un hecho y hay un modo imperativo, que es un comando. Éste es un
imperativo. Estar lleno del Espíritu. Esta es una orden para el creyente. No es una opción, no es una sugerencia;
Dios rara vez o nunca ha hecho una sugerencia. Él da comandos y expone hechos. Él no se ocupa de dar
sugerencias. De hecho, hay muy pocas cosas opcionales con Dios; ésta no es una de ellas, es una orden. Y lo
que me preocupa profundamente es que muchos llamados cristianos no saben lo que es ser llenos del Espíritu.
¿Sabe usted que hay algunos cristianos que nunca están realmente comprometidos con este principio? Y todos
nosotros, en algún momento de nuestra vida, no lo cumplimos; pero no por eso deja de ser una instrucción.
Y realmente me preocupo por esto porque sé que hoy hay una gran cantidad de material que surge y gran
cantidad de literatura y mucha discusión sobre el hecho de que se puede ser cristiano y no preocuparse por
cualquiera de estas cosas. Hay una especie de una nueva categoría. Por un lado, el hombre natural, no salvo, no
regenerado, en camino al infierno. Por otro, tenemos el cristiano espiritual, quien ama a la Palabra, ama al Señor,
Le obedece, camina en la Verdad, camina en los mandamientos, anda en la luz. Y en el medio, esta nueva
sección donde se ubica a personas salvas e indiferentes. Se las sacó del infierno, pero nunca estarán mucho en el
cristianismo, no se comprometen.
Ayer leí un artículo de un prominente teólogo que dice que esta es la gente que es salva pero que nunca camina
en la luz. No entiendo, no puedo comprender que si se les salvó de las tinieblas al Reino de su amado Hijo, tal
como Él anda en luz, nosotros andemos en la luz. Dice que ellos son salvos pero que nunca salen de la oscuridad.
Ellos son salvos, pero nunca pasa nada y hemos creado esta nueva categoría conveniente. Tenemos a los
naturales, los espirituales y los carnales. Metemos a todos allí y podemos decirles: "Usted está bien, es salvo, irá
al cielo. Está bien si usted elige no adoptar un estilo de vida cristiano, no va a perder su salvación, podrá ir
felizmente al cielo y tan solo que no tendrá un lugar tan grande como el resto de nosotros; pero va a estar bien,
después de todo, es el cielo." Y usted tiene esa categoría muy conveniente; pero no es así con Dios. El Señor no
dice: "Ahora, si quieres ser uno de los comprometidos, haz esto; si lo que deseas es estar en la sección carnal,
también es una opción." Es una norma que Dios estableció, y no creo que el señorío de Cristo es opcional, creo
que es esencial para la fe salvadora. Y no quiero acumular gente en una sección conveniente que dice que puede
ser cristiano y no hacer nada.
El Señor nos ha mandado a que seamos llenos de Su Espíritu y cualquier cosa menos que eso es de clara
desobediencia; y si su vida se caracteriza por este tipo de desobediencia Primera de Juan dice que usted no es un
cristiano, no importa lo piense. Por lo tanto, esto es crítico. Los verdaderos cristianos, cuya fe es real, no se
contentarán negando el señorío de Cristo. Los verdaderos cristianos, cuya fe es real, no se contentarán negando
la llenura del Espíritu de Dios. No estarán contentos de vivir cómodamente en una sección carnal en la que
podrán decir: "Bueno, yo soy uno de los que no optan por no continuar al paso dos." No. Creo que esto es una
orden y creo que es un comando porque Dios dice que se une a cada creyente; y lo único que se puede hacer
con un mandamiento de Dios es obedecerlo.
Ahora vamos a hablar específicamente sobre el significado de ser lleno. ¿Qué significa? Voy a darles algunas
ideas que creo que encontrarán fascinantes. Y quiero que ustedes tengan los fundamentos claros.
Comenzaremos con lo primero. Primer punto: cada cristiano posee el Espíritu Santo en toda su plenitud. Cada
cristiano posee el Espíritu Santo.
Recientemente, escuché a un cristiano decir: "Oh, he sido cristiano por mucho tiempo y acabo de descubrir que
no tenía el Espíritu Santo. Y desde que le pedí a Dios, Él me dio el Espíritu Santo y todo ha cambiado." ¿Ha sido
cristiano por mucho tiempo pero no tenía el Espíritu Santo? El punto es este: cada cristiano, desde el momento
que él cree, posee el Espíritu Santo. No existe un cristiano sin el Espíritu Santo. Es la vida de Dios en usted; esa
es la realidad redentora. Cuando se convierte en un hijo de Dios, Dios mora en usted a través de Su Espíritu. No
hay un cristiano sin el Espíritu de Dios.
Permítanme mostrarles. Romanos 8:9. Voy a intentar enfocarlo desde un ángulo un poco diferente. Romanos
8:9 es una escritura fascinante. Por cierto, la mayoría de las veces que se utiliza la palabra carnal en la Biblia, es
para hablar de las personas incrédulas, no cristianas. Aquí hay una buena ilustración: "Por cuanto los designios
de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven
según la carne no pueden agradar a Dios", dice en el versículo 7. Aquí "los que viven según la carne" significa los
que no son salvos. Aquí está diciendo que si vives según la carne no eres salvo. Algunos dicen, bueno yo soy sólo
un cristiano carnal. La realidad puede ser que sea un cristiano carnal de acuerdo a Primera Corintios 3; o que sea
carnal y punto, tal como Romanos 8, y no sea salvo en absoluto. Así que si usted se siente cómodo con su
carnalidad mejor que se examine para ver si es realmente salvo, porque es posible que sea carnal de acuerdo a
Romanos 8, en lugar de carnal de acuerdo a Primera Corintios 3. Puede haber cristianos que actúan carnalmente,
pero la carnalidad es principalmente una característica de las personas incrédulas. Están en enemistad con Dios,
no están sujetos a la ley de Dios, no pueden estar sujetos a la ley de Dios, no pueden agradar a Dios. Pero,
versículo 9: "Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu". Si usted es un cristiano, está en el
Espíritu, si es cristiano no está en la carne. Miren el final, donde dice: "Si es que el Espíritu de Dios mora en
vosotros." En otras palabras, cuando usted es un cristiano, está en el Espíritu, porque el Espíritu de Dios mora en
usted; y luego, al final del versículo: "Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Él." ¿Lo ve? Si no tiene el
Espíritu Santo no es que usted es carnal, no es que usted aún no lo ha obtenido, usted no es salvo. Si alguien no
tiene el espíritu de Cristo, no pertenece a Cristo. Si alguien pertenece a Cristo, tiene el espíritu de Cristo. Es una
simple declaración. Al final del versículo 9: "Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Él. Pero si Cristo
está en vosotros…" Versículo 10. En otras palabras, si es cristiano con Cristo en usted, posee el Espíritu Santo.
Quiero que usted entienda esto desde el principio. Algunos de ustedes son cristianos nuevos y podrían no
comprenderlo. Como cristiano, usted posee el Espíritu y Él está allí en plenitud, está allí en su totalidad. No hay
dosis, usted no lo consigue por partes, no tiene que decir -he escuchado personas que dicen- Dame más de Tu
Espíritu. No hay más que obtener, Él no viene en medidas, está allí por completo. Cada creyente posee el
Espíritu.
Ahora vean 1 Corintios 12:13, otro versículo importante que se ocupa de la misma realidad. Aquí tenemos otra
vez el mismo énfasis; y es muy interesante saber que los corintios eran cristianos carnales. Su carnalidad era la
carnalidad del cristiano. Eran cristianos viviendo como si no fueran cristianos en muchos casos; y estoy seguro de
que algunos de ellos no eran cristianos sino que sólo aparentaban serlo. Pero les dice aun a aquellos que eran
pecadores, incluso a los cristianos pecadores: "Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo,
sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu." A todos los
creyentes se nos ha hecho beber de un mismo Espíritu. Todos los creyentes han sido bautizados en el cuerpo de
Cristo. Y me apresuro a decir que el bautismo del Espíritu no es una experiencia, el bautismo del Espíritu es no
experimental, usted no lo siente, no sabe cuándo ocurre, no se advierte, físicamente no le pasa nada a usted
cuando esto ocurre, porque aquí nos dice que por un solo Espíritu fuimos bautizados en el cuerpo de Cristo. El
bautismo del Espíritu de Dios es el acto por el cual el Espíritu Santo le coloca en el cuerpo de Cristo cuando cree;
es una realidad teológica, no es una experiencia, es un acto por el cual Cristo, quien bautiza, a través del Espíritu,
le sitúa a usted en el cuerpo. Así que cuando usted es salvado, es colocado en el cuerpo de Cristo; y al final del
versículo dice que se le da de "beber de un mismo Espíritu." Usted recibe al Espíritu Santo. Todos los creyentes,
dice allí. Hemos sido bautizados y se nos ha dado a beber de un mismo Espíritu. No hay ningún cristiano que no
lo haya hecho. Ninguno. Todos poseemos el Espíritu Santo.
Ahora regresen a 1 Corintios 6:19. Les está escribiendo a los corintios acerca de su inmoralidad. Ellos cometían
fornicación, iban a la cama con rameras, estaban haciendo cosas malas, ruines, viles; y ¿qué les dice?" Y usted
espera que les diga: ¿por qué no se llenan del Espíritu Santo, para que puedan limpiar su vida? Pero no se los
dice. No les dice que lo que cristianos necesitan es el Espíritu Santo. Si ustedes tuvieran al Espíritu Santo no
tendrían este problema, no dice eso. Por el contrario, dice: "¿Ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu
Santo, el cual está en vosotros?" No dice: "miren, si tuvieran el Espíritu Santo no actuarían así". Él dice que
"mejor que dejen de actuar así porque están profanando al Espíritu Santo que ya está ahí. ¿No saben que su
cuerpo es el templo del Espíritu Santo? ¿No saben que están profanando al Espíritu de Dios que está en
vosotros?"
Incluso cuando un cristiano vive en pecado, se ve que el Espíritu Santo está aún allí. Está, sólo que está siendo
profanado. O si lo prefieren, Efesios 4:30 dice: "no contristéis al Espíritu Santo de Dios." O 1Tesalonicenses 5:19:
"No apaguéis al Espíritu." Usted puede apagar al Espíritu, puede verter el agua de su pecado sobre Su fuego de
santidad. Puede contristar al Espíritu. El Espíritu es una persona y Él se entristece, se lamenta y está angustiado
por nuestro pecado; y es profanado cuando el templo, que es nuestro cuerpo, es profanado. Cada creyente
posee el Espíritu, "Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Él". Cada creyente es bautizado en el cuerpo
y bebe del Espíritu. Cada creyente es el templo del Espíritu de Dios. Gálatas 2:20 lo expresa de otra manera,
dice: "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí." ¿Se dan cuenta? El
espíritu de Cristo vive en mí. Cuando entendí esta doctrina fue la verdad más impresionante imaginable para mí.
Que el Dios del universo, Dios mismo, soberano, todopoderoso y majestuoso, pudiera residir en mi cuerpo era
una realidad inconcebible para mí. ¡Qué pensamiento! Y esa es exactamente la verdad del Nuevo
Testamento. Juan 7:37: "En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si
alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de
agua viva."
Ahora ¿quién recibe los ríos de agua viva? El que cree, cualquiera que crea, alguien que viene y dice: "tengo sed
y quiero beber" y toma a Cristo, recibe los ríos. Y ¿cuáles son los ríos de agua? Versículo 39: "Esto dijo del
Espíritu que habían de recibir los que creyesen en Él". Detengámonos aquí. ¿Quiénes reciben el Espíritu? Los que
creen. Es el simple acto de fe salvadora que le da a usted el Espíritu Santo, Él se convierte en el río de agua viva
y toma residencia permanente en nuestras vidas. Y nunca puede perderlo. El Espíritu es un residente permanente
en la vida del creyente. Y ese es el motivo de todos los comandos en el Nuevo Testamento; y hay un sinnúmero
de ellos. De todas las instrucciones en el Nuevo Testamento, nunca hay un comando para ser bautizados con el
Espíritu. Nunca. Hay siete referencias al bautismo del Espíritu en el Nuevo Testamento. Ni una de ellas está en el
modo imperativo, ninguna de ellas es una orden. Nunca se ordena a ser bautizados por el Espíritu, porque el
bautismo con el Espíritu es cuando usted es colocado en el cuerpo de Cristo. Y eso ocurre en el momento de su
salvación.
En segundo lugar, nunca en ningún lugar del Nuevo Testamento, se le ordena a usted a que “sea morado” por el
Espíritu. Nunca. Eso también es una promesa ya garantizada, nunca se le ordena a usted a ser sellado por el
Espíritu o a estar seguro en Él, eso es también un regalo de Dios. Efesios 1: usted ya ha sido sellado, ya ha sido
bautizado, nunca son dados como órdenes. El comando es este, Efesios 5:18: "sed llenos del Espíritu." Es
diferente. No que more, que sea bautizado o sellado, sino que sea lleno. ¿Qué significa? En primer lugar, es lo
contrario al tipo pagano de actividad y éxtasis, pero el verbo significa esto. El verbo, en su sentido literal presente
dice: "ser", en pasivo, ser mantenidos llenos con el Espíritu. Y la idea es de algo constante. No dice que me
llené con el Espíritu y ya está -por el resto de mi vida. Ser, mantenerse llenos, momento a momento. Día a día,
no de una vez y para siempre. Es momento a momento a momento. Ser, mantenerse constantemente lleno, es
pasivo, es algo que le llena, no lo hace usted mismo, usted recibe la acción; y es el espíritu de Dios que le llena.
Tiempo presente; siendo constantemente -en el tiempo presente- lleno por el Espíritu de Dios. Usted puede ser
bautizado en el cuerpo, en usted puede morar el Espíritu, usted puede ser sellado por el Espíritu hasta el día de
la redención; ¿pero sabe algo? Usted puede vivir su vida cristiana en derrota si no sabe lo que es vivir momento a
momento siendo continuamente llenado por la experiencia del Espíritu de Dios.
Expresa la idea de un trabajo continuo, momento a momento. No es algo secundario que es bueno para el resto
de su vida. El que yo fuera lleno del Espíritu hace cinco minutos no es bueno para este momento. Para nada. El
que yo sea lleno del Espíritu mañana no es bueno para hoy. Es momento a momento.
Cuando usted piensa en ser lleno, piensa en un vaso o una caja en donde usted vuelca algo; pero esa no es la
idea. Voy a darles tres conceptos para que atesoren. La palabra pleroo se utiliza para un viento que colma una
vela y la infla para mover el barco. Eso es lo que está en el principio en la mente de Pablo como pensamiento;
ser llevado, un pensamiento hermoso. Ser llevado, poner su vida en las manos de; y que la energía y la presión
de su vida sea el poder del Espíritu de Dios.
En otras palabras usted no se mueve en su propia energía, no se mueve en su propia carne, no se mueve con
sus propias ideas, no se mueve con sus propios ideales, no genera su propia voluntad, está siendo llevado bajo el
viento del Espíritu de Dios. Está siendo llevado por el camino que Él irá. Es en un sentido muy real como quienes
escribieron la Escritura, quienes eran guiados por el Espíritu de Dios. Como si usted fuera no más que un palo en
un arroyo corriendo hacia abajo, siendo llevado por el Espíritu de Dios. Usted está siendo soplado como una vela
en el viento; esa es una idea. Ser lleno del Espíritu es ser llevado de día a día, momento a momento, de una
tarea a otra, de pensamiento a pensamiento, palabra a palabra, de una acción a otra, por el poder de la energía
del Espíritu de Dios. Por lo tanto, tiene la idea de presión, la presión de llevarle de acuerdo a la voluntad de Dios.
Hay una segunda, que es la idea de impregnación. Pleroo a veces se utiliza para algo que impregna; y creo que
una buena ilustración es la sal. La sal impregna, de hecho impregna tan bien que si pone la cantidad suficiente
sobre algo, lo preservará, ¿no es así? Cuando quiere comer algo y le pone sal, le da sabor; impregna todo de
sabor. Solía usar la ilustración de una pastilla efervescente; y si ha leído mi pequeño libro llamado "La voluntad
de Dios", ha leído sobre el principio de la pastilla efervescente. Existia una especie de Alka-Seltzer, sólo que con
sabor a uva, naranja, cereza y demás. Se ponía una pastilla efervescente en un vaso lleno de agua y le daba
sabor; y pleroo se utiliza en ese sentido. El espíritu de Dios quiere aliñar su vida para que se sienta como el
Espíritu de Dios; y para que cuando alguien llegue a su lado, el sabor de su vida sea el de Dios, por lo que estar
con usted es en cierto modo como estar con Dios. Por lo que es la idea de presión para perfeccionarlo y la idea
de permearlo para que cuando alguien se le acerque a usted, ellos piensen que tal vez han estado con Jesús,
porque Él le da sabor a su vida. Pero el pensamiento dominante en mi mente en comparación con el registro del
Evangelio en particular, es el uso dominante de pleroo para hablar de control, control total. Esa es la idea,
avanzar, permear; pero la idea de control es la clave.
Permítame ver si lo puedo ilustrar. En el Evangelio, siempre que el escritor quiere hablar de alguien que está
dominado por una emoción, usará la palabra pleroo que se emplea aquí. En otras palabras, en Juan 16:6 dice: "la
tristeza ha llenado vuestro corazón." En otras palabras, una pena a tal grado que no puede ser mitigada por la
felicidad; y están íntegramente tristes.
Permítame darles una ilustración para ayudarles a comprender esto. En nuestra vida, la mayoría del tiempo
podemos balancear las cosas. Tomemos el concepto de la pena. Tenemos dolor en una balanza y felicidad en la
otra. Y pasamos por la vida con un poco de tristeza; y luego pensamos en algo feliz. Si no va demasiado bien en
casa, voy a la oficina y es mejor; y si no va demasiado bien en la oficina, voy a casa. Lo balanceamos. Hablamos
de cosas tristes; y no queremos ya hablar de ello. Vamos a hablar de algo feliz, ¿lo ve? Nos gusta. Pero de vez en
cuando, no podemos mantener ese balance. Muere la persona que más amamos. De pronto, la balanza está
completamente hacia abajo, en el lado triste. Y nada que nadie diga y nada que nadie haga puede quitarnos el
dolor. Lleno. Y es entonces cuando se usaría esa palabra. Domina por completo. Por otro lado, usted va por la
vida feliz y triste. La tía Marta muere y le deja mucho, mucho dinero. Nunca lo esperaba, ahora de repente usted
está lleno de felicidad y ese es el concepto de la palabra, está totalmente dominado por ella y no necesita ningún
equilibrio. Y lo más triste que sucede a su alrededor no le interesa, usted es feliz. Y así es la vida. Puede haber
cosas que dan seguridad; y cosas que nos asustan y nos dan miedo. Un esposo obtiene un aumento de salario y
adquirimos una nueva casa y los niños están bien y nos sentimos…llenos de seguridad.
Por otro lado, algún desastre ocurre, algo terrible, estamos aterrados; es de noche y alguien se mete por las
ventanas. Eso es pleroo, ser controlado por esa emoción de modo que ya no puede mantener su equilibrio. Está
fuera de control, está controlado por lo que influye su pensamiento y su emoción. Lo mismo sucede con nuestra
forma de vivir la vida cristiana. Así es el modo en que caminamos la mayoría de nosotros, un poco en nosotros,
un poco en el Espíritu Santo... Pero de repente, en algún momento nos rendimos al Espíritu de Dios; y cuando el
ego desaparece completamente, estamos llenos del Espíritu. Todo es controlado por Él, todas nuestras
emociones, todos nuestros actos de voluntad, todos nuestros procesos de pensamiento. Eso es lo que significa
ser lleno del Espíritu. Es esencialmente el concepto. La idea de ser llevado, la idea de ser permeado para tener el
sabor de Jesucristo, pero también es la idea de ser controlado por y por una mano firme de control.
Permítanme darles una ilustración; miren en Mateo 4:1. Dice: "Entonces fue Jesús llevado por el Espíritu al
desierto para ser probado por el diablo." Aquí está el Espíritu Santo operando en la vida de Jesús; y dice que el
Espíritu Santo llevó a Jesús. Ahora vamos a Lucas 4:1. Llevó a Jesús -en Mateo 4:1- a la tentación, en Lucas 4:1
tenemos el mismo suceso, la tentación, la misma situación, pero aquí dice: "Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió
del Jordán y fue llevado por el Espíritu al desierto."
Ahora, ¿cuál era la condición en la cual Le llevó el Espíritu? ¿Cómo estaba Él? Lleno del espíritu. ¿Ven lo que
significa ser llenos del Espíritu Santo? Significa ser guiados por el Espíritu, ser controlados por el Espíritu. Marcos
capítulo 1, el mismo tema una vez más - la tentación de Jesús. Y en Marcos 1:12 dice: "Y luego el Espíritu -se
utiliza la palabra ekballo- le impulsó al desierto." Y esa es una palabra muy fuerte. Él lo condujo al desierto; Él le
empujó al desierto. En otras palabras, Jesús mismo estaba bajo el poder del Espíritu de Dios, el Espíritu de Dios
literalmente lo llevó donde Él quería que fuera. Él estaba controlado por el Espíritu de Dios, y por eso más tarde,
cuando llegaron a Jesús, dijo que lo que hacían, lo hacían por el poder de Satanás. Él dijo: "No me han
blasfemado a Mí, ¿sino a quién? Al Espíritu Santo". ¿Por qué? Porque Él había cedido el control de su vida al
poder del Espíritu de Dios. Estaba lleno del Espíritu; y por eso era llevado por el Espíritu.
Ser llenos del Espíritu Santo es lo mismo; es la idea de ser impulsado por el Espíritu de Dios, de ser movido por el
Espíritu de Dios, de estar impregnado del Espíritu de Dios, de ser controlado por el Espíritu de Dios. Esa es la
cuestión. Y eso es de lo que estamos hablando, estamos hablando de vivir su vida bajo el control del Espíritu de
Dios, Él está allí y si usted no vive de esa manera, usted por un lado Le hace sufrir y por otro lado, Le apaga.
Usted Le contriste, que es como Él siente pena; Le apaga, que es como Le restringe de lo que Le gustaría hacer;
por lo que lo trata negativamente a Él y a Sus propósitos. Y por cierto, a menos que usted esté lleno del Espíritu
de Dios, usted es inservible.
Solía usar la ilustración de un guante. Si tengo un guante apoyado aquí y digo: "guante toca el piano", ¿qué hace
el guante? El guante no toca el piano, solo yace allí. Si pongo mi mano en ese guante y, a continuación, toco el
piano, ¿qué pasa? Caos. Un desastre. Después de mi primer recital, me dediqué al béisbol. Pero conoces el
guante, colocas una mano en él y el guante se mueve. No dice: "dedos, muéstrenme el camino a seguir". No
hace eso y no lucha, el guante sólo se mueve. Como cristiano, usted es un guante y puede yacer sobre la mesa y
gruñir por siempre; pero nunca influirá en nada para Dios, a menos que esté lleno de Su Espíritu. Un guante no
puede hacer nada sin una mano. Y usted no puede hacer nada sin la energía de la plenitud del Espíritu. Todo que
usted intenta hacer por su cuenta, se realiza en la carne y es inútil; como mucho, es una migaja. No de oro,
plata, piedras preciosas. Lo que la Escritura está diciendo aquí es que usted debe ser lleno del Espíritu de Dios
para ser eficaz. Para cumplir con un andar digno, para cumplir con el andar en amor, de luz, sabio, para hacer
cualquier cosa para Dios, para caminar en sabiduría; usted debe ser lleno del espíritu de Dios, debe ser permeado
por Su persona, nacido de Su poder y debe ser controlado por Su presencia.
Permítanme mostrarles algo; usted sabe a menos que sea de ese modo, es inútil al Señor, Él no puede hacer
nada con usted, es una pérdida de tiempo. Funcionar en la carne no cosecha absolutamente nada. Cuando el
Señor quiere un trabajo hecho, siempre consigue a alguien lleno del Espíritu. En el capítulo 6 de Hechos,
versículo 5 necesitaban a algunos hombres para un trabajo especial, y ¿cuáles eran las calificaciones? Hechos
6:5: "Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo." Lo
eligieron porque estaba lleno de fe y lleno del Espíritu Santo. Y dice en 7:55: "Pero Esteban, lleno del Espíritu
Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios." Estar lleno del
Espíritu le lleva fuera de este mundo, ¿no es así? Ser lleno del Espíritu Santo le da una visión de Dios, le aleja del
sistema. Significa que no me importa lo que me suceda a mí, sino que Él sea glorificado. Es algo trascendente, es
una realidad trascendental, que lo lleva fuera del mundo, de sus circunstancias, fuera de sus vicisitudes, fuera de
sus pruebas para ver a Dios. Cuando Dios quiere un hombre para un trabajo, Él quiere a un hombre lleno del
Espíritu porque puede suceder que el hombre sea apedreado; y si él no está lleno del Espíritu, nunca será capaz
de soportarlo.
Más adelante, en el capítulo 9 Él necesitaba a un hombre. Necesitaba a un hombre llamado a Saúl, que
francamente era intransigente. Fue un perseguidor de la Iglesia, pero el Señor lo alcanzó a él y tuvo una
condición básica para él en el capítulo 9, versículo 17: "Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo
sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo" -esto es después de su experiencia de camino a Damasco- "el Señor
Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del
Espíritu Santo." Saúl, antes de comenzar tu trabajo tienes que ser lleno del Espíritu o será hecho en la carne. Ser
llenos del Espíritu es vivir momento a momento bajo el control del Espíritu Santo. Eso es todo. Es un
sometimiento, vaciarme para que Él me pueda llenar. Más adelante, en el capítulo 11 versículo 22, el Señor
necesita a un hombre llamado Bernabé para ayudar a un hombre llamado a Pablo; y cuando el Señor quería
escoger a un hombre llamado Bernabé tenía algunas condiciones. Versículo 22: "enviaron a Bernabé." ¿Por qué
Bernabé? Versículo 24: "Porque era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo." Tenía que ser así, ¿qué más exigiría
Dios? Más adelante, en el capítulo 13 versículo 9: "Entonces Saulo, lleno del Espíritu Santo, fijando en Él sus
ojos." Aquí está él más tarde, aún lleno del Espíritu Santo. Capítulo 13 versículo 52, me encanta este: "Y los
discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo". ¿Y qué sucedió? "Aconteció en Iconio que entraron juntos
en la sinagoga de los judíos, y hablaron de tal manera que creyó una gran multitud de judíos, y asimismo de
griegos." ¿No es maravilloso? Cuando Dios quiere a alguien para ministrar a Su iglesia, cuando Dios quiere
alguien para un trabajo misionero, cuando Dios quiere alguien para ganar personas para Cristo, Él encuentra a
alguien que sea lleno del Espíritu. Alguien que se atiene a la voluntad de Dios por la presión del Espíritu de Dios,
permeado por el sabor de Jesús mismo y alguien que está absolutamente controlado por ese Poder. Es el
estándar que Dios ha establecido.
Ese es el significado de estar lleno, pero ¿cómo se logra? ¿Cómo me lleno? Permítame decirle rápidamente; y con
esto terminamos. ¿Cómo obtengo la llenura del Espíritu? ¿Cómo puedo saber esto? Es una orden. Es increíble,
escucho a gente que ora por la llenura del Espíritu. No tiene que orar por ella, no es una petición de oración, es
una orden. Usted no tiene que decir: "Señor, quiero ser lleno." Él le está diciendo: Sed lleno; y usted Le está
diciendo: quiero ser lleno. Hay una especie de obstáculo allí. Si Él le dio a usted una orden, entonces usted tiene
los recursos, ¿correcto? Y los recursos para vaciarse a sí mismo de uno mismo, es un asunto de confesar el
pecado. Le voy a dar una manera simple de mirarlo. Se trata de una rendición de su voluntad, su intelecto, su
cuerpo, su tiempo, su talento, su tesoro, todo, para Su control. Es la muerte del ego. Es la crucifixión del ego. Es
aniquilar la voluntad propia. Es la mortificación de los miembros de su cuerpo. Es la muerte de uno mismo.
Cuando usted muere Él le llena, cuando se vacía de usted mismo, Él le llenará.
Ahora permítame darle una ilustración de eso; veamos Efesios capítulo 5 muy rápidamente. En Efesios capítulo 5
versículo 18 tenemos esta declaración: "No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed
llenos del Espíritu." Ahora, ¿qué sucede cuando usted está lleno del Espíritu? Esto es lo que sucede: hablarán
entre ustedes con salmos, himnos y cánticos espirituales, versículo 19. Versículo 20, estarán agradecidos;
siempre darán gracias por todo. Versículo 21, se someterán mutuamente. Verso 22, las casadas llenas del Espíritu
estarán sujetas a sus maridos. Versículo 25, los maridos llenos del Espíritu amarán a sus esposas. Capítulo 6
versículo 1, los hijos llenos del Espíritu obedecerán a sus padres. Capítulo 6 versículo 4, los padres llenos del
Espíritu no provocarán a sus hijos a la ira. Efesios 6:5, los siervos llenos del Espíritu serán obedientes; y los amos
llenos del Espíritu, Efesios 6:9, tratarán bien a sus siervos.
Ahora que lo ve, ¿no es increíble? La llenura del Espíritu nunca produce algo extático; provoca cantar, decir
gracias, sometimiento y un montón de relaciones humanas correctas. Nadie cae sobre su espalda; nadie entra en
algún tipo de experiencia extática, ¿qué pasa? Todas las relaciones son correctas. Su relación con Dios es
correcta porque canta y le da gracias. Su relación con otras personas es correcta, porque usted se somete, ya
sea en el matrimonio o la familia o en una situación laboral; todo es muy práctico, está todo muy claro, la llenura
del Espíritu afecta a todas estas relaciones con Dios, nuestras familias y los demás.
Ahora permítanme mostrarles algo. Colosenses capítulo 3, versículo 16; un maravilloso paralelo. Dice en el
medio del versículo: "enseñándoos y exhortándoos unos a otros". De nuevo, exactamente como Efesios 5: "con
salmos e himnos y cánticos espirituales." Versículo 17: "Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo
todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de Él." Nuevamente la misma rutina.
Condensada, pero está todo aquí: esposas sométanse a sus esposos, maridos amad a vuestras esposas, hijos
obedeced a vuestros padres, padres no provoquen a sus hijos, siervos obedezcan a sus amos. Y luego en el
capítulo 4 versículo 1: "Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros siervos".
La misma secuencia está toda allí: el canto, el agradecimiento, la sumisión, las esposas, los esposos, los hijos, el
padre, el siervo, el amo, idéntico. Ahora sabemos bien lo que produce Efesios 5, la llenura del Espíritu. ¿Qué lo
produce aquí? Aquí es diferente, versículo 16: "La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, en toda
sabiduría."
Déjenme decirles algo, ser lleno del Espíritu es lo mismo que permitir que la palabra de Cristo more en usted en
abundancia. Tiene que ser lo mismo ya que produce los mismos resultados. La gente dice que ser lleno del
Espíritu es algo místico, muy místico. No, la llenura del Espíritu es tomar la palabra que Cristo nos ha dado y
dejarla morar, ¿en dónde? En su corazón. Si quiere ser lleno del Espíritu no se siente en un rincón y suplique a
Dios. Si quiere ser lleno del Espíritu, aliméntese de la Palabra de Cristo; y a medida que es alimentado y lleno de
la Palabra y como resultado de que ella viva en usted plousios, abundantemente, ricamente en plenitud, se
encontrará bajo su control. ¿Quién es el autor de la Palabra de Cristo? El Espíritu. Y cuando se vierte la Palabra
en él, se convierte en quien le controla. Como dijo Spurgeon: "su sangre se convertirá en bíblica". Tiene razón.
Es una cosa sencilla y no hay motivo para que sea confusa. Ser lleno del Espíritu es simplemente dejar que la
Palabra domine mi vida. Si usted quiere saber lo que es ser lleno del Espíritu, aliméntese con la palabra de Dios;
porque cuando la Palabra entra, el Espíritu tiene la verdad con la cual darle dirección y guía.
Para concluir, una ilustración que he utilizado muchas, muchas veces: Pedro. Pedro quería estar donde estaba
Jesús. Narro esta historia en mi pequeño libro La voluntad de Dios. Siempre quería estar donde Jesús estaba.
Pedro le seguía el rastro por todas partes. El Señor subía a una montaña; Pedro subía a una montaña. El Señor
preguntó: "¿te vas?" Él dijo: "¿dónde voy a ir?" Pedro siempre estaba cerca. Y yo sé por qué estaba ahí; porque
cuando estaba cerca de Jesús tres cosas se destacan en la Biblia: hacía milagros, decía cosas milagrosas y tenía
una valentía milagrosa. La primera vez que vemos a Pedro, él está en un barco en el mar. Y está nervioso. En
una tormenta, sacudido en medio del mar de Galilea. De repente ve en la distancia que Jesús viene caminando
sobre el agua. Y a continuación, él va con Jesús. Ha sido un pescador toda su vida en la orilla del mar de Galilea,
pero todavía nunca ha andado sobre el agua. Cada vez que él la pisaba, se hundía. Sabe que nunca ha sido
diferente y aún así, sale el barco y va por el agua. No era consciente de lo que estaba haciendo ya que su
compulsión a estar con Jesús excedía todo. Sólo iba a estar donde Jesús estuviera; y por supuesto conoció a
Jesús y comenzó a hundirse. Y el Señor se agachó y le levantó; y regresaron hacia el barco. Y puedo
imaginármelo caminando junto a Jesús de regreso al barco sintiéndose fascinante. Mírennos.
Siempre me da risa porque un escritor dijo que había un banco de arena, que andaban sobre un banco de arena,
pero... es el mismo escritor que dijo que no había un gran pez que se tragó a Jonás; que ese sólo fue el nombre
del bote en la parte posterior de la nave. Por supuesto, mi pregunta fue ¿quién escuchó decir que un bote
vomitó? De todas formas, Pedro y Jesús estaban caminando hacia la barca; y cuando Pedro estaba cerca de
Jesús podía hacer cosas milagrosas. Me refiero a que no podía caminar sobre el agua, pero sí pudo hacerlo
cuando tenía a Jesús cerca, ¿no es cierto? La próxima vez que lo vemos en nuestra pequeña analogía, está
reunido con los discípulos. Jesús pregunta: "¿quién decís que soy Yo?" - Mateo 16-, "Ellos dijeron: Unos, Juan el
Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas. Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy
yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente." Y estoy seguro que él pensó
para sí mismo, ¿de dónde que vino eso? La boca de Pedro estaba disponible; un poco más adelante en este
capítulo, Satanás la utiliza, ¿recuerdan? Y Jesús tuvo que decir: "¡Quítate de delante de mí, Satanás!". Su boca
estaba disponible, y entonces Dios la usó: "Tú eres el Cristo, el hijo del Dios viviente." ¡Qué sorpresa! Y Jesús lo
miró y dijo: "no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos". Mi Padre acaba de utilizar tu
boca por un momento. No es de extrañar que quisiera estar donde estaba Jesús, él podía hacer milagros y decir
cosas milagrosas.
Tercero, él podía tener un valor milagroso; en el jardín, todos los soldados llegaron a capturar a Jesús, llevarlo a
juicio; y Jesús dijo: "¿a quién buscáis?" Y el ejército romano en conjunto se cayó, como fichas de dominó, en el
piso. Y Pedro pensó que eso iba a ser fácil. Y así, de pie al lado de Jesús y cada vez más irritado, muy pronto
decide arremeter. Toma su espada y comienza con el primer hombre en la línea, iría a través de la pila entera.
Había quizás quinientos de ellos de Fortaleza Antonia; él le cortó la oreja a Malco e iba por su cabeza; pero Malco
se agachó, no tengo duda de eso. Él no iba solo por su oreja, iba por todo. Y comenzó con el primer hombre de
la línea; y continuaría con la tropa entera. Nosotros decimos, ¿de dónde sacó el valor? Bien, sabía que todo lo
que tenía que hacer era mirar a Jesús; y Jesús haría que se cayeran nuevamente, por lo que no tenía nada de
qué preocuparse.
Tenía la capacidad de hacer milagros, decir lo milagroso y tener un valor milagroso cuando estaba cerca de
Jesús; no es de extrañar dónde quería estar. No es de extrañar que cuando Jesús le preguntó si se iría, él le
contestó ¿dónde iría Señor?" Y sin embargo, ¿saben lo que sucede la próxima vez que lo vemos? Es apartado de
Jesús, Jesús está dentro siendo juzgado, él está fuera calentando sus manos; y la Biblia dice que le negó tres
veces ¿No es eso terrible? Para Pedro solo bastó estar separado de Jesús para ser un fracaso. Hay un gran
principio en allí. ¿Quiere decir que él era un cobarde cuando Jesús estaba a cien metros de distancia? Sí. Lo
próximo que sucede: Jesús va al cielo, usted pensará que ese es el final de Pedro. Él es un cobarde estando a
cien metros de distancia, ¿ahora qué hará? El Señor está ciertamente en el cielo. ¿Sabe lo que él hace? Él da la
cara el día de Pentecostés y dice: "Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y
oíd mis palabras." Y continúa predicando acerca de Jesús, a quien crucificaron como Señor y Cristo; y predica
una obra maestra fantástica. Dios está utilizando su boca nuevamente, con inspiración divina y "Al oír esto, se
compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les
dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y
recibiréis el don del Espíritu Santo." Y había tres mil personas. Otra vez estaba hablando en un modo milagroso;
él abría su boca y Dios hablaba. La próxima vez que lo vemos, él y Juan van al templo para el culto; y hay una
persona tirada en el piso, un mendigo cojo que lo mira y él dice, "No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te
doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda". Y el hombre saltaba y andaba y entró al templo
haciendo todo eso. No sólo podía decir cosas milagrosas, también podía hacer milagros; por lo que no les
gustaba lo que estaba haciendo. Lo arrastraron ante el Sanedrín y le dijeron que dejara de predicar. Y les dijo:
"Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios"; y lo dejaron ir. Y salió e inició una
reunión de oración. Y oraron para que Dios les diera más audacia; y ellos salieron y predicaron aún más.
Es increíble para mí que cuando Pedro estaba con Jesús podía hacer cosas milagrosas, decir cosas milagrosas,
tener una valentía milagrosa. Más tarde, cuando Jesús estaba en el cielo, él podía hacer milagros, hablar cosas
milagrosas, tener un coraje milagroso. ¿Cuál es la conexión? Antes de que diera la cara en Pentecostés la Biblia
dice en Hechos 2:4: "fueron todos llenos del Espíritu Santo". Aquí está la conclusión. ¿Ser llenos del Espíritu es lo
mismo que vivir como si estuviera al lado de quién? Jesucristo. Ser llenos del Espíritu es lo mismo que dejar que
la presencia de Cristo domine su vida. No es algo místico; es llenarme con la palabra de Dios para que la verdad
de Cristo domine mi pensamiento. Y luego el Espíritu de Dios, a medida que me rindo a la verdad de Cristo en mí
que me conducirá a hacer y decir y ser lo que Dios quiere que sea. Más acerca de esto la próxima semana.
Vamos a orar.