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Análisis de la Violencia Vicaria

Este documento discute el concepto de "violencia vicaria" propuesto por la psicóloga Sonia Vaccaro. En la primera parte, analiza la importancia del lenguaje preciso y el uso apropiado de palabras en un texto académico. Luego, presenta la definición de "violencia vicaria" dada por Vaccaro como violencia ejercida sobre los hijos con el objetivo de dañar a la madre. Finalmente, anuncia que realizará un análisis sobre si la denominación corresponde al fenómeno descrito.

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Análisis de la Violencia Vicaria

Este documento discute el concepto de "violencia vicaria" propuesto por la psicóloga Sonia Vaccaro. En la primera parte, analiza la importancia del lenguaje preciso y el uso apropiado de palabras en un texto académico. Luego, presenta la definición de "violencia vicaria" dada por Vaccaro como violencia ejercida sobre los hijos con el objetivo de dañar a la madre. Finalmente, anuncia que realizará un análisis sobre si la denominación corresponde al fenómeno descrito.

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Violencia Vicaria

Nota hacia el lector

Considerando esencial para todos los miembros de la familia humana la preservación


del conocimiento, la conservación de su integridad moral, la protección de su
integridad física y la importancia de la digni cación del ser humano en cuanto al saber,
y la difusión a través de la libertad de palabra y conciencia en temas de interés dentro
de las sociedades occidentales, este tema: “Violencia Vicaria”, cuya autoría intelectual
pertenece a Sonia Vaccaro, será analizado cuestionando las limitaciones en cuanto a
criterio intelectual, eximiendo de su contenido toda forma sentimental que obstaculice
o de pauta a entender que su planteamiento puede abordarse desde una óptica
emocional y evitar cuestionamientos que propicien una opinión falta de razón y solo se
concentren en lo comprobable de una investigación de carácter cualitativa; y
posteriormente será replanteado, argumentando y sostenido bajo el propósito de
maximizar la contemplación de su de nición y del fenómeno que describe, para lo
cual, haré de mi introducción un argumento central en las que todas mis indagaciones
y a rmaciones se sustenten y fundamenten a sí mismas, cuya fuente principal será una
critica que comience por un análisis al lenguaje.

Consideraciones importantes sobre el lenguaje empleado

Considerando la importancia de evitar tergiversaciones y arbitrariedades en el


planteamiento que puedan ofuscar, confundir, llamar a la especulación o la
interpretación,

Considerando necesario que esta investigación no sea sujeto de criticas


pseudolingüistas cuyas opiniones estén infundadas y/o erradas,

Considerando lo imperativo y necesario que es hablar con el lenguaje formal en una


investigación y que cada expresión debe ser utilizada bajo su concepto real para que
el planteamiento esté escrito con propiedad, y

Considerando fundamental el proceso de comunicación como una forma de respeto


al intelecto humano,

Esta investigación no contendrá bajo ningún concepto vocablos ajenos a la morfología


de la lengua española y castellana, ninguna grafía, término, palabra, su jos, pre jo, o
terminaciones que alteren la signi cación real de las palabras o que se basen en
criterios de la supramodernidad cuyo sustento es la moralidad y no la cienti cidad.
Teniendo como argumento que los cambios que ha sufrido la gramática como
consecuencia de las nuevas ideologías y las tradiciones contemporáneas de occidente
han ocasionado una desavenencia social que condena la ciencia lingüística a un uso
cimentado, en esencia, a estándares morales pseudo incluyentes que no tienen porqué
ser los de cualquier persona que se sustente con fundamento en la ciencia y la
sistematización del lenguaje, ya que dada la naturaleza de nuestro y cualquier otro
idioma, el hecho que las palabras posean un género semántico y uno de ellos se
emplee para incluir al otro, no signi ca que sea una alusión a la discriminación de los
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géneros humanos femenino y masculino. Establecida esta perspectiva, este texto
está construido no para provocar un sentimiento de inclusión hacia mujeres y
hombres, sino para generar el conocimiento que ambos podrán emplear para bien de
toda la humanidad.

Consideraciones sobre los diferentes criterios de interpretación

Las personas tienen la libertad de pensar e interpretar lo que les plazca bajo los
criterios que cada uno determine, incluso si eso implica en determinado momento que
una persona cambie de opinión decidiendo cambiar la rigidez de su argumento
encaminándolo hacia otra perspectiva. El tema de Violencia Vicaria, postulado por la
psicóloga argentina Sonia Vaccaro es analizado cuestionando el panorama intelectual
que engloba mientras que al mismo tiempo se eximió de su contenido cualquier forma
sentimental y emocional que obstaculice u otorgue pauta o razón que dé a entender
que su planteamiento puede abordarse desde una óptica emocional, para evitar
cuestionamientos que propicien una opinión falta de razón y solo se concentren en lo
comprobable de una investigación de carácter cualitativa.

Primera parte: El análisis al lenguaje

En cualquier tema, la denominación o nomenclatura debe corresponder con el


fenómeno que está describiendo, la taxatividad del lenguaje en la comunicación formal
permite que el receptor comprenda todo el conocimiento sin que la retórica del emisor
lo confunda o lo obligue a sobre interpretar las expresiones, analogías o cualquier
forma literaria que pudiera encontrar, de esta manera, el canal de comunicación debe
evitar tener rémoras (obstáculos) que ofusquen (confundan) al receptor. Dicho esto, la
emisión del conocimiento que transmite el interlocutor debe tener una carga
semántica equilibrada para que las personas que reciban el mensaje y no tengan un
argot avanzado lo podrán comprender con la misma facilidad que quienes tengan un
vocabulario desarrollado. Por eso, ningún escrito debe abusar del uso de palabras
rimbombantes; puesto que el don de comunicarse reside en la facilidad del orador
para que todos entiendan lo que dice.

Sin embargo, la taxatividad —que se re ere a que un texto debe ser exacto en lo que
contiene— no lo es todo. Hay algo más que prevalece sobre esto y es: Hablar
propiamente o hablar con propiedad; bastará decir con el su ciente rigor que no es
más sino que el utilizar las palabras con su signi cado real. Verbigracia: muchas
personas suelen pedir a otras que les sean sinceros con la frase “quiero que seas
honesto y me digas la verdad”. Esto no es un grave error, empero sí una confusión, una
confusión que alienta a pensar que “sinceridad” y “honestidad” son lo mismo, la
diferencia entre una y otra es que la primera es decir la verdad y la segunda es
respetar las cosas ajenas, en el ámbito material. La propiedad semántica lleva a la
taxatividad a un nivel más elocuente, ya no es solo ser exacto, sino ser coherente, y
aunque muchas veces el signi cado de una palabra cambia de acuerdo al contexto, no
debemos olvidar que son casos muy especí cos que penden de ciertas circunstancias
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en donde se podrían encontrar que dependen del tipo de material de lectura, al menos
aquí, en todo este planteamiento de esta investigación, tratáre de evitar las
ambigüedades, porque a n de cuentas esto no es literatura ni poesía. No obstante,
tampoco debemos omitir el hecho que en la redacción existen recursos literarios que
ayudan a tener una mejor descripción, por ejemplo en analogías o metáforas y algunas
más que son más comunes dentro de la literatura clásica; en su género de novela,
relato, mitos, epopeyas, etcétera.

Por supuesto, aducir estas a rmaciones como preludio —antes de entrar en materia—
tiene una utilidad, que precisamente servirán para establecer el verdadero concepto de
Violencia Vicaria.

Segunda parte: La de nición de acuerdo al contexto

La connotación es una herramienta que muchas veces se pasa por alto, su función es
otorgar un concepto diferente a una palabra, independientemente de cuál sea su
signi cado, a esto también se le conoce como contexto; que es la óptica desde donde
se observa, sin embargo, una cuestión es emplear un término como relación de un
campo semántico de un tema, y otro emplear un término solo para nombrar o describir
un fenómeno sin que su de nición propia aporte algo relacionado con lo que en
escénica está tratando de explicar.

En este punto, es donde entraré a analizar directamente lo que es la Violencia Vicaria a


partir de un estudio que arroje la de nición de lo que describe, a modo de escudriñar
si la denominación del tema corresponde al fenómeno. Sin embargo, para tener una
percepción comparada quiero interponer la de nición que postuló la psicóloga clínica
y perita judicial, Sonia Vaccaro:

Estos hombres violentos, frente a los obstáculos que las leyes y la justicia ponen
a su afán de ejercer la violencia sobre la que consideran “su” propiedad privada,
han encontrado el modo de continuar ejerciendo violencia y maltrato a través de
la parte más vulnerable para ella: sus hijas/os. Todos los días vemos cómo
hombres que durante el matrimonio no se preocuparon ni interesaron por sus
hijas/os, al momento del divorcio, solicitan la custodia compartida, un régimen
de visitas amplio y algunos solicitan la custodia plena, sólo por su afán de
continuar en contacto con la mujer y continuar el maltrato, ahora a través de los
hijos y las hijas. A este fenómeno, lo he denominado “violencia vicaria”:
aquella violencia que se ejerce sobre los hijos para herir a la mujer. Es una
violencia secundaria a la víctima principal, que es la mujer. Es a la mujer a
la que se quiere dañar y el daño se hace a través de terceros, por
interpósita persona. El maltratador sabe que dañar, asesinar a los hijos/
hijas, es asegurarse de que la mujer no se recuperará jamás. Es el daño
extremo. (Sic) 1*

Ofrecida la de nición o cial, haré el siguiente análisis:

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Vicario: adj. del latín Vicarius, que corresponde a suplente y también a esclavo
comprado como suplente por otro esclavo, de vicios que signi ca turno, alternativa.
Del acusativo vicem que quiere decir ‘en lugar de’, ‘en vez de’.

Dentro del estudio sobre el análisis de casos de violencia vicaria extrema, llamado:
VIOLENCIA VICARIA: UN GOLPE IRREVERSIBLE CONTRA LAS MADRES existen
preceptos que argumentan que la Violencia Vicaria es (y no al mismo tiempo),

A) Un golpe contra las “madres” 2*

B) Una violencia “secundaria” a la víctima principal que es la “mujer”. 3*

El objetivo en esta sección es establecer si dentro de la de nición o cial, las palabras


“madre” y “mujer” puede abocarse indistintamente a la explicación de lo que la
violencia vicaria es. Y dado que hay un contraste entre las posturas de Vacaro de estos
dos términos en ocasiones especi cas dentro de todo su trabajo, puedo aducir por
esa razón, que no se pueden emplear ambas palabras al mismo tiempo bajo las
mismas circunstancias. Y esto se debe a que la autora de este postulado (Sonia
Vacaro) no contempla una única signi cación que funja como de nición formal que
responda a los parámetros que conceptualicen especí camente lo que es la violencia
vicaria, de este modo podría justi car porqué la de nición tiene que ver con 3 sujetos
[(A)] donde uno es el agresor; quien quiere continuar dañando a la madre; y el tercero
son los hijos, a quienes re ere como “interpósita persona”.

Sin embargo, la misma Sonia V. re ere en otras ocasiones y secciones de su propio


postulado que esta Violencia no necesariamente tiene que ver con los hijos, sino con
otras personas o bienes de la “propiedad” de la mujer, como documentos importantes
o incluso mascotas. Léase con detenimiento la palabra “propiedad”.

Esto lleva a pensar que no hay una de nición global que concentre la descripción del
problema. Por lo que hay que reunir todos los elementos para arrojar una de nición
formal del problema, ¡y no solo eso!: de hecho, de ser necesario debe replantearse el
tema para que, con el fundamento adecuado, logre determinar si este tipo de violencia
es o no exclusivo de una ejecución masculina; es decir, que este tipo de violencia sea
ejercido exclusivamente por hombres (aunque esto último lo resolveré más adelante).
La nomenclatura es nueva, pero el fenómeno antiguo; en últimas instancias es valorar
la nomenclatura, pero ahora mismo, solo habré de reorientar el planteamiento inicial
para maximizar su contemplación.

Tercera parte: Elementos fenomenológicos

Es imprescindible mencionar que el objetivo de esta violencia es desestabilizar


emocionalmente a su víctima, sin embargo, para encontrar quiénes son lo sujetos que
intervienen en este tipo de violencia hay de delimitar los elementos fenomenológicos
según los casos en que se puede ejecutar la violencia vicaria.

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Primer caso:

Tenemos a un agresor, a un progenitor (víctima) y sus hijos —el agresor (sea hombre o
mujer) puede o no ser el padre o madre de los hijos del progenitor víctima—, el agresor
ejecuta sobre los hijos cualquier tipo de agresión (verbal, física, emocional o sexual e
incluso hasta llegar al homicidio) para que el progenitor, consciente de estos hechos,
incapaz de defenderlos y presenciando o no la tortura, desequilibre su estado mental,
dirigiéndolo (a) al sufrimiento, y que, según el tipo de violencia que se ejecute sobre los
hijos, sea proporcional al sufrimiento mental que se le quiere provocar al progenitor
víctima. Sin embargo, pero sin que lo que expresé con anterioridad sirva de
impedimento, no necesariamente tienen que ser hijos de la víctima, puede ser
cualquier familiar o cualquier persona que tengan un vínculo sentimental que lo una
con esta.

Segundo caso:

Tenemos a un abusador, algún objeto inanimado, pero propiedad de la víctima y a la


víctima. El objetivo es que el abusador, que también puede ser denominado agresor
bajo cierta perspectiva, rompa, destruya, desaparezca, altere o maltrate (y cualquier
forma análoga a estos) los objetos que son propiedad de la víctima; estos pueden ser
objetos queridos por la víctima: documentos importantes y/o personales, recuerdos,
galardones y reconocimientos, ropa, etcétera. Sin embargo, pero sin que lo que
expresé con anterioridad sirva de impedimento, no necesariamente tienen que ser
objetos, en casos más graves, pueden ser las propias mascotas; animales domésticos
al cuidado de la víctima y quienes consideran parte de su familia.

Habiendo establecido en stricto sensu los únicos casos aplicables a este tipo de
violencia, voy a enunciar los elementos fenomenológicos que intervienen y cuál es el
elemento vicario.

—Agresor: Persona cuyo propósito es dañar y desequilibrar psicológicamente a la


víctima ejerciendo cualquier tipo de violencia al elemento vicario.

—Víctima: Persona, progenitor o no, que recibe en forma de daño emocional las
agresiones —en cualquiera de sus modalidades— que se ejercen sobre el elemento
vicario.

—Elemento Vicario: Son todos aquellos seres vivos y objetos de alto valor que la
víctima ama y/o necesita, siendo los objetivos sobre quienes se ejerce transgresión
para que la víctima reciba proporcionalmente el daño que se les causó, convirtiéndolo
en sufrimiento emocional.

Cuarta parte: El replanteamiento del fenómeno


Efectuado el esclarecimiento de los elementos fenomenológicos, y sometidos a un
panorama que engrandece la contemplación del fenómeno, mis argumentos someten
al tema a replantear sus preguntas de origen para que responda bajo una óptica más
amplia el signi cado real del problema que describe.

Ya no es solo la violencia vicaria un tipo de violencia que se aboca a los hijos o a la


propiedad de la víctima, la nueva visión de la violencia vicaria se fundamenta ya en la
de nición taxativa de la palabra VICARIA: que, grosso modo, es uno en vez de otro.

VIOLENCIA VICARIA:

—NO es una modalidad de la Violencia Familiar, por eso no es exclusivo el término de


aplicarse solo a los hijos, es a cualquier ente pensante o no que tenga un vínculo tan
importante para la víctima que de destruirse o alterarse la haga sufrir.

—NO es una ejecución exclusiva de hombres hacia mujeres, sino que puede ser a la
inversa.

—NO solo tiene que ver con un daño a la maternidad, sino a la paternidad también.

S. Vacaro dijo en su de nición:

“A este fenómeno, lo he denominado “violencia vicaria”: aquella violencia que se


ejerce sobre los hijos para herir a la mujer. Es una violencia secundaria a la
víctima principal, que es la mujer. Es a la mujer a la que se quiere dañar y el
daño se hace a través de terceros, por interpósita persona…” (sic).

Admitir que es una violencia “secundaria” (énfasis en secundaria) viola la naturaleza


del reconocimiento igualitario de los derechos humanos, tergiversa el establecimiento
que todo ser humano es igual ante la ley. Mal emplear términos en materia de Derecho
es un grave error que muchas veces es imperceptible, hablar con propiedad es una
obligación para la ejecución de la teoría; la violencia vicaria no es una violencia
secundaria a la víctima “principal” (énfasis en principal). Establecer esto inferioriza la
violencia que se le comete a niños y niñas incapaces de defenderse por interponer la
errada visión de “que quien va a sufrir más es la mujer, madre de los hijos a quienes se
les hace daño”.

La Violencia es una trágica práctica desleal a la familia humana que por desgracia es
tan inclusiva que cualquier ser humano puede sufrir sus consecuencias. La concepción
de este nuevo planteamiento (fundamentado desde su raíz etimológica hasta la
correcta interpretación jurídica) no admite establecer víctimas primarias ni secundarias
y violencias primarias ni secundarias.

La V. Vicaria es un dolor paralelo, proporcional e instantáneo que sufren ambas


víctimas simultáneamente.

Quinta parte: La nueva de nición


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La epistemología y la hermenéutica jurídica comprenden un método exegético, esto
quiere decir que cada término tiene un signi cado que debe ser empleado dentro de
sus propias limitaciones y dentro de su propia connotación jurídica, enunciado este
principio de la argumentación, es fácil reconocer que la grafía “vicaria” no contiene
limitaciones taxativas que la obliguen a signi car que, en conjunto con la grafía
“violencia”, signi que juntas una forma en que solo sufren exclusivamente las mujeres,
ya que dada la naturaleza de su raíz etimológica, grosso modo, vicario (a) signi ca
“uno en lugar de otro” y no “uno en lugar de una mujer”.

Resultando como nueva de nición:

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