Medea: Traición y Venganza
Medea: Traición y Venganza
CORIFEO MEDEA
Así lo haré, que tienes razón para vengarte, Abrazándose a sus rodillas.
Medea. No me extraña que tu caso deplores.
¡No, no, por tus rodillas, por la que se ha casado!
Viendo llegar a Creonte acompañado por unos CREONTE
guardias. Son vanas tus palabras; no me convencerás. 325
CREONTE CREONTE
¡Eh, tú, la que ceñuda con tu esposo te enojas, Es que a mi hogar no puedo preferir tu persona.
Medea! Yo te ordeno que salgas desterrada
de esta ciudad tomando contigo a tus dos hijos MEDEA
y que no te demores; pues yo soy responsable 275 ¡Oh, patria mía, qué recuerdo de ti tengo!
del mandato y no pienso volver a casa sin
haberte de los límites de esta tierra expulsado. CREONTE
También yo la amo mucho, pero más a mis hijos.
que, aunque hubiera podido deshacer mis proyectos
MEDEA de la ciudad arrojándome, me ha dejado que el día
¡Qué gran mal el amor es para los mortales! 330 de hoy pase aquí, en el cual a mis tres enemigos
voy a matar, el padre, la muchacha y mi esposo. 375
CREONTE Conozco muchas vías que la muerte les den,
Según, supongo yo, como vengan las cosas. mas no sé, mis amigas, con cuál he de actuar:
MEDEA ¿incendiaré la casa nupcial u ocultamente
¡No se te oculte, Zeus, quien así me maltrata! en la alcoba entraré donde está hecha la cama
a rasgar sus entrañas con agudo puñal? 380
CREONTE Pero una sola cosa me detiene, el que puedan
Vete, insensata, ya y evítame disgustos. sorprender mis manejos cuando penetre allí
y me maten causando júbilo a quienes me odian.
MEDEA Mejor es el camino más recto, en el que soy
Disgustos son los míos; no me faltan por cierto. más experta, y su muerte con pócimas causar. 385
Bien;
CREONTE ya han muerto; ¿qué nación me va a acoger ahora?
Haciendo un gesto a su escolta. ¿Quién será el extranjero que mi persona salve
ofreciéndome asilo y habitación segura?
Al punto van a echarte los brazos de mi tropa. 335 No lo hay. Esperaré, pues, durante algún tiempo
y, si alguien se aparece como firme baluarte, 390
MEDEA pondré en práctica el hecho con silencio y astucia;
¡Eso no, en modo alguno! Yo te ruego, Creonte... más, si me acosa algún caso desesperado,
la espada tomaré y, aunque haya de morir,
CREONTE les mataré, a la fuerza recurriendo y la audacia.
Paréceme, mujer, que te pones pesada. Porque, por la señora lo juro a quien venero 395
de modo especial, Hécate, que me ayuda y habita
MEDEA en el rincón más íntimo de mi casa, ninguno
Me marcharé; no es eso lo que ahora te suplico. de ellos podrá reír pensando que padezco.
Yo haré que amargas sean y funestas las nupcias,
CREONTE su alianza y mi destierro ele esta tierra. ¡Ea, pues! 400
¿Por qué entonces insistes sin salir del país? No te abstengas, Medea, de ningún plan o trama
en que puedas emplear todo lo que tú sabes.
MEDEA Lánzate a lo terrible; de bravos es la lid
Déjame que me quede tan sólo el día de hoy 340 Ya ves lo que te pasa; no sirvas de chacota,
para pensar en cómo va a poder ser mi exilio pues hija eres de noble padre y de Helio desciendes, 405
y a mis hijos recursos buscarles, pues su padre ante ese sisifeo connubio de Jasón.
allegar no se digna ningún medio para ellos. Tienes conocimientos; y la naturaleza
Compadéceles tú, que también tienes prole; nos ha hecho a las mujeres ineptas para el bien,
es natural, por tanto, que propicio les mires. 345 pero artesanas hábiles de las maldades todas.
Por mí no me preocupo si he de estar desterrada,
mas sí lloro por ellos, que en tal trance se ven. CORO
Hacia arriba ya fluyen las aguas de los sacros ríos; 410
CREONTE la justicia y todo yace por tierra.
Nada hay en mi carácter que tiránico sea; Engañosa es el alma del hombre y no vale
el mostrar compasión fue siempre mi desdicha. la fe en que se invoca a los dioses.
Y así ahora, aunque veo, mujer, que me equivoco, 350 Mas mi vida de nuevo tendrá en las historias inmensa [gloria; 415
concedo lo que pides; mas te advierto que, si honrado será el sexo femenino.
os ve la luz del dios que ha de llegar mañana Ya no habrá mala fama que pese sobre mujer [ninguna. 420
a ti y a tus hijos dentro del país, morirás;
ésta quiero que sea mi sentencia verídica. Cesarán las canciones de antiguos poetas que ahora
Y, si hay aplazamiento, tómate un día solo 355 siempre insisten en mi pérfida mente.
y tiempo no tendrás de hacer lo que recelo. No nos ha dado Febo señor del canto,
el don de la armónica lira; 425
Sale de escena con la escolta. sonarían si tal ocurriera mis himnos contra la raza
de los hombres. El tiempo en su transcurso
CORIFEO tantas cosas podrá relatar de nosotras como de [ellos. 430
¡Desgraciada mujer!
¡Ay de ti, la infeliz, qué grande es tu dolor! Tú del hogar paterno navegaste
¿A qué tierra te irás? ¿Quién te habrá de hospedar? con espíritu insano y la doble barrera franqueaste
¿Qué casa o región va a salvarte del mal? 360 de las rocas marinas;
¡A qué oleaje de penas, a qué inmenso mar, y habitas en tierra extraña 435
Medea, algún dios te arrojó! privada de esposo y lecho,
pobre de ti, y te destierran
MEDEA de aquí con oprobio.
Todo me ha fracasado: ¿quién lo podrá negar?
Mas no quedará así, no vayáis a creerlo. 365 Se fue el respeto de los juramentos,
Aun les aguardan pruebas a los recién casados el pudor ya no es dueño de la Hélade inmensa; voló [al cielo. 440
y no pequeñas cuitas al padre de la novia. Tú en la morada paterna
¿Cómo pude adularle sino por conseguir no puedes echar el ancla
algo con mis enredos? Jamás le habría hablado desde el mar de tus dolores
ni mis manos habrían tocado a un hombre tal. 370 y otra reina casa y tálamo
Pero a tan gran extremo de necedad llegó a quitarle viene. 445
¡Voy a ser del país desterrada, expulsada,
Jasón entra en escena por un lateral y con mis hijos tan solos como yo, sin amigos!
se dirige a Medea. ¡Qué bochorno el del novio, que en mendiguez errante
anden por ahí tus hijos y yo, que le salvé! 515
JASÓN ¡Oh, Zeus, que a los humanos diste claros indicios
Muchas veces he visto que son los caracteres para reconocer la mala ley del oro!,
ásperos un incordio con el que no hay quien luche. ¿cómo ninguna seña colocaste en los cuerpos
Así tú, que podías conservar casa y tierra con que al hombre perverso pudiera distinguirse?
llevando con buen ánimo las reglas del que manda,
por tus locas palabras expulsada te ves. 450 CORIFEO
Y no es que ello me importe: por mí no ceses nunca Es tremenda y difícil de aplacar la iracundia 520
de repetir que no hay hombre peor que Jasón. que a querella de amigos contra amigos induce.
Pero, después de cuanto de los reyes has dicho,
date por satisfecha con un destierro solo. JASÓN
Yo, queriendo que aquí te quedases, sus iras 455 Me toca, al parecer, no ser mal orador,
por apaciguar siempre me esforcé; pero tú sino, como el experto piloto de un bajel,
no cejabas en esa necedad e insultábasles capear con las solas fajas de mi velamen
mil veces hasta que del país te arrojaron. esa impúdica cháchara con que, mujer, me acosas. 525
Mas, aun así, aquí estoy, soy fiel a mis amigos Yo, frente a tal manera de realzar tus favores,
y por ti me preocupo, mujer, para que no 460 creo que entre los dioses y los hombres es Cipris
te vayas con tus hijos en la indigencia estando la única a quien debió mi flota su salud.
o en la necesidad; pues son muchos los males Tu espíritu es sutil, pero odioso resúltate
que al exilio acompañan. Y, aunque tu me detestes, el tener que contar cómo Eros te obligó 530
no sentiré jamás aversión hacia ti. con invencibles dardos a salvar mi persona.
Mas no aquilataré demasiado este punto:
MEDEA de aquel modo o del otro me salvaste y en paz.
¡Oh, pésimo entre todos, que es el mayor insulto 465 Pero en tal salvación fue más lo que tomaste
con que pueda mi lengua tu maldad fustigar! que lo que recibí, como demostraré. 535
¿Has venido a nosotros tú, el más que nadie odiado? 467 Habitas ante todo tierra helena y no bárbara,
No es eso atrevimiento ni tampoco valor, 469 conoces la justicia y el vivir según ley
mirar de frente a aquellos a quienes se ha hecho mal, 470 y no bajo el imperio tan sólo de la fuerza.
sino la mayor plaga que se da entre los hombres, No hay heleno ninguno que ignore que eres sabia
el impudor. Hiciste bien empero en venir: y así tienes prestigio; si siguieras viviendo 540
yo desahogaré mi alma con lo que he de decirte en el fin de la tierra, nadie de ti hablaría.
y tú padecerás cuando oigas mis injurias. Y a mí ni oro en mi casa me des ni el cantar himnos
Comenzaré ante todo por cómo comenzó. 475 más hermosos que Orfeo si ello no va a traerme
Te salvé, como salven cuantos de los Helenos el gozar de una fama que distinga mis dotes.
contigo en la nave Argo se embarcaron, al ser Eso es lo que tenía que decir de mi viaje, 545
tú enviado a gobernar a los toros de soplo y ello porque tú fuiste la que inició el litigio.
ígneo y a arar con ellos la yugada mortal. Y en cuanto a la real boda que tú me echas en cara,
Y a aquel dragón insomne de innúmeras volutas en eso mostraré que ante todo soy hábil
que con su cuerpo el áureo vellocino guardaba y también moderado y además gran amigo
muerte le di alumbrándole con mi luz salvadora. de ti y de nuestros hijos;
Dejé luego mi casa y a mi padre contigo
a Yolco la peliótide me vine, más vehemente Ante los gestos indignados de Medea.
que cuerda siendo en ello maté después a Pelias 485
del más penoso modo que pueda hallarse, a manos mas manténte tranquila. 550
de sus hijas, y así tú temor disipé. Una vez que aquí estoy, venido de la tierra
Y tú, el peor de los hombres, tras ese tratamiento yolcia y tras mí trayendo problemas insolubles,
mío quieres dejarme y a un nuevo lecho vas 490 ¿qué golpe de fortuna pude encontrar mejor
teniendo hijos de mí; pues, si ellos te faltaran, que unirme, un desterrado, con la hija del monarca?
disculpable el buscar nuevas nupcias sería. Y no, si ello te escuece, porque odiara tu lecho 555
Se esfumó de tal guisa la fe del juramento o me hiriera el deseo de tener nueva esposa
y o crees que no imperan ya los dioses de entonces o de rivalizar con padres de más hijos
o que nueva es la ley de los hombres de ahora —bastan ya los que tengo, no me apetecen otros—,
pues para mí convicto resultas de perjurio. 495 sino, cosa importante, para que bien viviéramos
¡Ay, mi mano derecha, que tanto me tomaste! sin carecer de nada, sabiendo que a los pobres 560
¡Mis rodillas, que fuisteis falsamente abrazadas les huyen los amigos, todos de ellos se apartan;
por un vil que al hacerlo mi esperanza engañó! para que en forma digna de esta casa se criasen
Veamos, a consultarte voy como si un amigo mis hijos, a los cuales yo les daría hermanos
fueras. ¿Qué es lo que espero? Nada, mas, [sin embargo, 500 que, habitando con ellos en un linaje unido,
lo haré porque pudor tus respuestas te den. nos hicieran felices. ¿A qué más descendientes? 565
¿Adónde ahora me vuelvo? ¿Tal vez a la paterna A mí sólo me importa que los nacidos hoy
casa, que traicioné con mi patria al seguirte? gocen de otros futuros. ¿Es malo esto? Tú misma
¿Con las pobres Pelíades? ¡Que bien recibirían lo aceptaras si no te irritase el pensar
en su morada a aquella que a su padre mató! 505 en la cama. Que a un grado tal llegáis las mujeres
Pues he aquí lo que ocurre: mis amigos de antaño como para creer que todo lo tenéis 570
me aborrecen y aquellos a quienes no debí si ello va bien; y, en cambio, cuando no, en enemigas
maltratar como lo hice sólo por complacerte. os tornáis de lo que es más conveniente y justo.
¡Y hoy entre las mujeres de la Hélade envidiable Deberían los hombres buscar otra manera
ciertamente parezco después de tal conducta! 510 de engendrar a la prole sin sexo femenino,
¡Es admirable y fiel, pobre de mí, mi esposo! y así no sufriría mal alguno el varón. 575
MEDEA
CORIFEO Ni pienso con tus huéspedes tener el menor trato
Bien adornado está, Jasón, eso que dices, ni de ti recibir nada; no me lo ofrezcas;
pero a mí me parece que, aunque otra cosa creas, no aprovechan los dones del hombre que es perverso.
no obras bien al estar traicionando a tu esposa.
JASÓN
MEDEA Pues yo pongo a los dioses por testigos de que
Hablando consigo misma. dispuesto estoy a hacerte bien a ti y a los hijos; 620
pero no te complace lo bueno y tenazmente
Ciertamente son muchas las cosas en que yo rechazas al amigo; pues más te dolerá.
de los demás discrepo; que el malvado elocuente 580
creo que se hace reo del más duro castigo MEDEA
cuando osa delinquir creyendo que su lengua Vete, que mucho tiempo fuera de casa llevas
disfrazará lo injusto; pero no, no es tan diestro. y la nostalgia sientes de la recién casada.
De novio haciendo sigue; quizá—los dioses óiganlo- 625
A Jasón. tu boda va a ser tal que de ella te arrepientas.
Así tampoco tú vengas con bellas formas Jasón sale por un lateral.
y argumentos; hay uno que te va a derribar: 585
si no fueras un vil, debiste ir con mi asenso CORO
a esa boda, no a espaldas de toda tu familia. El amor al que falta mesura
no aporta a los humanos
JASÓN renombre o virtud; mas,
¡Pues sí que habrías sido muy útil en mi plan si Cipris se mantiene en sus límites, no hay 630
si yo te hubiera hablado de él, tú, que aun hoy no accedes otra diosa que más grata a los hombres resulte.
a aplacar la gran ira que en tu corazón arde! 590
No me hieran, señora, los áureos dardos que embadurnas
MEDEA con los certeros filtros eróticos.
No era tal el obstáculo, mas mis bárbaras nupcias
que a una vejez oscura te iban encaminando. La templanza me inspire el altísimo 635
regalo de los dioses;
JASÓN que nunca insaciables rencores
Pues bien, sabe que no es una mujer la causa o airadas querellas me infunda,
de mi entrada en el lecho principesco que ocupo, excitando mi pasión hacia un lecho foráneo
sino, como te dije, mi afán de protegerte 595 la temible Cipris mas honre y mantenga sabiamente 640
y de dar a mis hijos hermanos de la estirpe la paz en las coyundas domésticas.
tiránica que fueran baluarte de mi casa.
¡Oh, patria y casa! Jamás
MEDEA llegue a estar desterrada
¡No me alcance esa vida dichosa, pero acerba, llevando una vida difícil, 645
ni una felicidad que mi ánimo atormente! angustiosa y llena de penoso llanto!
¡El morir el morir venga y no el día
JASÓN en que tal cosa suceda!
¿Tú sabes con qué voto resultarás sensata? 600 No hay dolor mayor que verse 650
¡No le parezca amargo lo que es bueno ni creas privada de la tierra patria.
que eres desventurada cuando la suerte es tuya!
Lo hemos visto no ha hecho falta
MEDEA que nadie nos lo cuente.
Insúltame, pues tienes lugar a que te acojas; Ni la ciudad ni los amigos 655
yo, en cambio, solitaria dejaré este país. comparten la pena tremenda que sufres.
¡Perezca el ingrato que al amigo
JASÓN no honre abriéndole las puertas 660
Tú misma lo escogiste; no eches la culpa a nadie. 605 de su alma pura! Un tal hombre
jamás mi amistad gozará.
MEDEA
¿Cómo? ¿Mujer tomando y haciéndote traición? Entra por un lateral Egeo, vestido con ropas de caminante.
JASÓN EGE0
Impías maldiciones lanzando contra el rey. ¡Alégrate, Medea! No hay preámbulo más bello
que éste para iniciar pláticas amistosas.
MEDEA
Y también, ciertamente, contra tu propia casa. MEDEA
¡Y alégrate también, Egeo, hijo del sabio 665
JASÓN Pandión! ¿De dónde vienes a pisar esta tierra?
Bien, no discutiré más contigo; si quieres,
con miras al exilio de tus hijos y tuyo, 610 EGEO
recibir el dinero con que pueda ayudarte, He dejado el antiguo santuario de Febo.
dilo, pues presto estoy a dar con mano pródiga
y a enviar signos a huéspedes que bien te tratarán. MEDEA
Y, si esto no lo aceptas, estás loca, mujer; ¿Y a qué fuiste al ombligo profético del mundo?
mayor será el provecho si cejas en tu cólera. 615
EGEO
Para investigar cómo podría tener hijos. EGEO
¿De qué manera? Infórmame con mayor claridad.
MEDEA
¿Sin prole, por los dioses, llegaste hasta tu edad? 670 MEDEA
Nos ha puesto bajo otra dueña de nuestra casa.
EGEO
Sin prole; ésa es la suerte que a alguno de ellos debo. EGEO
¡No me digas que un acto tan vergonzoso osó! 695
MEDEA
¿Teniendo esposa o bien no habiéndote casado? MEDEA
Sí, y a los que antes éramos sus amigos desprecia.
EGEO
No he rehuido el yugo de la unión marital. EGEO
¿Se enamoró o tal vez odio cobró a tu lecho?
MEDEA
¿Y cuál es la respuesta de Febo a tu consulta? MEDEA
EGEO Y con un gran amor; fiel no ha sido a los suyos.
Demasiado sutil para el ingenio humano. 675
EGEO
MEDEA Pues que se vaya si es tan malo como dices.
¿Lícito es que sepamos lo que el dios contestó?
MEDEA
EGEO La alianza con el rey, de eso quedó prendado. 700
Sí, que además de mentes sagaces necesita.
EGEO
MEDEA Pero ¿quién se la dio? Termina con el cuento.
Mas ¿qué vaticinó? Dime si puedo oírlo.
MEDEA
EGEO Creonte, el que es tirano de esta tierra corintia.
Que el piezgo que del odre sobresale no suelte...
EGEO
MEDEA Entonces explicable, mujer, es que te duela.
¿Antes de hacer qué cosas o de llegar adónde? 680 MEDEA
Muerta estoy, y además de esta ciudad me expulsan.
EGEO
Antes de regresar de nuevo al lar paterno. EGEO
¿Quién? Ese es otro mal nuevo del que me informas. 705
MEDEA
¿Y a qué fin navegaste con rumbo a este país? MEDEA
De Corinto y sus tierras Creonte me ha arrojado.
EGEO
Existe un tal Piteo, rey de: tierras trecenias... EGEO
¿Y Jasón lo permite? Tampoco eso lo apruebo.
MEDEA
Varón de gran piedad, dicen que hijo de Pélope. MEDEA
Aunque dice que no, su idea es permitirlo.
EGEO
A ése comunicar quiero el divino oráculo. 685 Arrojándose a los pies de Egeo.
EGEO EGEO
Pero ¿por qué marchitos están tu rostro y tez? Son muchos los motivos por los que presto estoy,
mujer, a complacerte y ante todo los dioses 720
MEDEA y la futura prole que prometiendo estás,
El peor de los hombres es, Egeo, mi esposo. 690 de la cual por mi parte no hay previsión alguna.
He aquí, pues, lo que haré: si vienes a mi tierra
EGEO trataré de auxiliarte como es mi obligación.
¿Qué dices? Claramente tus disgustos explícame. Pero una sola cosa, mujer, te he de advertir: 725
a sacarte de aquí no accederé. Si vienes
MEDEA a casa por tus medios, allí tendrás asilo
Jasón me está ofendiendo sin culpa por mi parte. sin temor a que a nadie yo te entregue jamás.
Mas tienes que salir tú sola: yo no quiero
que mis huéspedes puedan acusarme de nada. 730 diciéndole que quiero verle ante mi presencia 775
y, cuando haya venido, le hablaré con blandura:
MEDEA que estoy con él de acuerdo; que me parece bien
Así será; mas todo compuesto quedaría la unión que traicionándonos contrae con la princesa;
si alguna garantía de eso tuviera yo. que es cosa conveniente y está bien discurrida.
Pero le pediré que mis hijos se queden, 780
EGEO no porque en tierra hostil quiera dejarlos, sino 781
¿No me crees? ¿A qué dificultades temes? para a la hija del rey poder matar con dolo. 783
Pues les enviaré con dones en las manos 784
MEDEA y, cuando el atavío se ponga, morirá 787
Te creo, pero me odian la familia de Pelias malamente y, con ella, quienquiera que la toque:
y Creonte. Ligado por aquello que jures 735 tales son los venenos con que ungiré el regalo.
no les permitirás de tu tierra sacarme; Mas aquí a otro lenguaje paso y a gemir voy 790
mas si sólo en palabras, sin juramento alguno por la terrible cosa que a continuación
divino, se basara nuestra amistad, tal vez haré: porque a mis hijos mataré, sin que nadie
ante sus embajadas cedieses: yo soy débil pueda salvarlos ya; y así, tras destruir
y ellos tienen riqueza y una casa real. 740 la casa de Jasón, me obligará a marchar
de esta tierra la muerte de mis hijos amados 795
EGEO y mi crimen inicuo; que tolerable no es,
Es grande la prudencia que inspira tus palabras amigas, que se rían de mí mis enemigos.
Pues bien, si tal opinas, yo no me niego a hacerlo. Veamos, ¿para qué quiero vivir si no
Para mí es un partido más seguro el tener tengo ya hogar ni patria ni abrigo contra el mal?
pretexto que mostrar pueda a tus enemigos Me equivoqué en los tiempos en que dejé la casa 800
y tú quedas más firme: cita, pues, a los dioses. 745 paterna persuadida por palabras de un Griego
que me las pagará si los dioses me ayudan.
MEDEA Porque ni verá nunca más vivos a mis hijos
Por Tierra y por su suelo y Helio, mi abuelo, jura, ni podrá procrear a otros con la muchacha
añadiendo el linaje de los dioses entero... recién casada, a quien forzoso sucumbir 805
EGEO será de mala muerte por obra de mis drogas.
¿Que haré o no haré qué cosa? Tú me 1o indicarás. Y que nadie me crea tonta, indolente o débil,
sino, por el contrario, para mis enemigos
MEDEA tan dura como amable para aquellos que me aman.
Que ni tú de tu tierra me vas a expulsar nunca Y no hay gloria mayor que la del que es así. 810
ni, si algún enemigo mío quiere llevárseme, 750
se lo permitirás de modo voluntario. CORIFEO
Pues ya que de tu intento nos has hecho partícipes,
EGEO queriéndote ayudar y servir a las leyes
Por Tierra y la brillante luz del Sol y los dioses humanas te prohíbo que lo lleves a cabo.
todos te juro que cumpliré lo que te oigo.
MEDEA
MEDEA No es posible otra cosa; mas puede perdonársete
Bien: ¿qué sufrir aceptas si el juramento incumples? que hables así, pues no has sufrido lo que yo. 815
EGEO CORIFEO
Lo que ocurre a los hombres que resultan impíos. 755 ¿Entonces a tu prole, mujer, vas a matar?
MEDEA MEDEA
A Egeo mientras sale de escena. Sí, porque es lo que más dolerá a mi marido.
MEDEA MEDEA
Ellos no viven ya; te dolerá ello mucho. 1370 Ahora sí que les hablas y mimas;
ayer les dejabas sin ti.
JASÓN
Sí viven; y a vengarse van de ti cruelmente. JASÓN
¡Por los dioses, la piel
MEDEA de los niños tan suave tocar déjame!
Los dioses saben bien quién el mal inició.
MEDEA
JASÓN No se puede; es inútil y vano insistir.
E igualmente conocen tu mente despreciable.
Desaparece de la escena.
MEDEA
¡Sigue odiando! Aborrezco tus amargas palabras. JASÓN
¿Oyes, Zeus, cómo soy rechazado y de qué 1405
JASÓN modo me trata la leona feroz
Y yo las tuyas; fácil será ya el despedirnos. 1375 que a sus hijos de forma terrible mató?
Pero, en fin, en mis manos tan sólo ahora está
MEDEA el llorar estos males y al cielo invocar
¿Cómo? ¿Qué he de hacer yo? También lo mismo quiero. y hacer a los dioses testigos de que, 1410
tras haber a mis hijos matado, ahora tú
JASÓN que les toque me impides y tierra les dé.
Déjame que a estos muertos entierre y que les llore. ¡Engendrarles jamás yo debí para ver
cómo han muerto a tus manos así!
MEDEA
No, seré yo quien con mis manos les sepulte, Se retira. El coro abandona
al recinto llevándoles de la diosa Hera Acrea, la escena desfilando.
porque los enemigos no vayan a ultrajarles 1380
removiendo sus tumbas; y una fiesta con rito CORIFEO
solemne instauraremos para siempre en la tierra Muchas cosas el Zeus del Olimpo gobierna; 1415
de Sísifo que expíe crimen tan despiadado. lo que cumplan los dioses prever no se puede.
Yo me iré a la ciudad de Erecteo, a vivir Lo esperado no dejan que llegue a su fin,
en ella con Egeo, vástago de Pandión, 1385 consiguen que se llaga real lo imposible.
y tú, como es debido, morirás malamente 1386 Así en esta historia ocurrió..
habiendo visto el fin acerbo de tus bodas. 1388
JASÓN
De tus hijos la Erinis que muerte te dé
y Justicia también. 1390
MEDEA
¿Qué dios o qué genio tu voz va a escuchar,
la voz de un perjuro y un huésped felón?
JASÓN
¡Ay, ay! ¡Parricida, maldita mujer!
MEDEA
Ve a casa, a tu esposa enterrar debes ya.
JASÓN
Ya me voy, mas mis hijos me faltan los dos. 1395
MEDEA
No llores aún: ya vendrá la vejez.
JASÓN
¡Hijos, cómo os amé!
MEDEA