Sueño 1 (LOS SUEÑOS EN LA TERAPIA GESTALT/LowensTern)
Paciente de sexo femenino, casada, de profesión psicóloga y que trabaja en una secundaria.
La paciente viene a trabajar un sueño que ha tenido en días recientes, lo relata como podría relatar cualquier
evento.
La invito a que se siente cómodamente, que haga consciente su respiración y se vaya relajando, ya en esta etapa
le pido que haga contacto con el sueño como si estuviera ocurriendo en este preciso momento y lo relate en
tiempo presente y primera persona.
Ella comienza el relato que transcribo:
“Es fin de cursos y el director se dirige a cada salón de clases para recoger los informes correspondientes.
Yo me encuentro frente a mi mueble ordenando el estante y descubro que hay muy buenos trabajos de los
alumnos; es más, son magníficos y no quiero tirarlos a la basura. Les pido a otros alumnos que busquen a los
dueños de estos trabajos para que vengan a recogerlos. El director me felicita, estoy contenta de haber
entregado todo. Mientras, observo angustia entre mis compañeros maestros pues a ellos sí les faltan cosas.
Contenta por mí y angustiada por ellos, cierro mi salón y me voy.
En el camino encuentro a dos maestras distraídas caminando por un sendero de lodo, más adelante veo un río
de desagüe con una barda de contención, una de ellas brinca la barda y cae al desagüe, pero en ese instante
veo que no es la maestra sino que soy yo, y me estoy asfixiando.
Mi compañera y yo nos metemos para salvarla y no nos ensuciamos pero me da asco, aunque quiero abrazarla.
En ese momento veo nuevamente al director y regreso al estante que está muy ordenado y es muy alto, veo que
hay cosas arriba, hay un trabajo, entrego todo. Yo estoy ahora arriba pero ya no es un estante sino el ropero de
mi infancia y estoy sintiendo que soy muy alta.
Ahora tengo ganas de orinar pero sé que se pueden mojar los libros de conceptos básicos.
Atrás del ropero hay camisas de mi papá pero yo traigo puesta la bata blanca. Por la ventana los maestros
observan y comentan: ¡Qué barbaridad! ¿Cómo es posible que se esté orinando en el salón?
Tengo un dolor, como una contracción, me orino y despierto.
Trabajo del sueño 1
T: ¿Cuáles de todas estas figuras te llaman más la atención?
P: Los trabajos de los alumnos que están en el estante.
T: Te voy a pedir que cierres tus ojos, respires profundo y vas a imaginar que, como si fueras una actriz,
interpretas el rol de esos trabajos de tus alumnos y puedes hablar como lo harían ellos.
T: ¿Hola trabajos, me podrían decir cómo son?
P: Somos bien hechos, con dedicación, además somos creativos, pero no nos reconocen.
T: ¿ Quién no los reconoce, trabajos?
P: Los muchachos.
T: ¿Por qué no los reconocen?
P: Es que fuimos creados solamente para cumplir con una calificación.
T: Muy bien C, te voy a pedir que respires y abras tus ojos, ¿con qué te cuadra esta situación de cumplir?
P: Me cuadra con que pretendo hacer las cosas perfectas.
T: ¿De dónde crees tú que escuchaste este mensaje de cumplir con perfección?
P: Por supuesto, ya sé, de mi mamá, de cuando me decía que era yo muy mal hecha o sea que no hacía las
cosas como ella esperaba que fueran hechas.
T: ¿Hay algo de lo que te des cuenta?
P: De que me exijo perfección, no por que yo lo decida, sino porque cumplo con el deber que me exigía mi
mamá.
T: Bueno, vuelve por favor a cerrar tus ojos y hacer contacto con tu respiración y regresa al sueño. ¿Hay alguna
otra figura que quieras trabajar?
P: El estante donde se hallan los trabajos.
T: Cierras tus ojos por favor, respiras e imaginas ahora que eres el estante donde se hallan los trabajos y vas a
comunicarte conmigo, compartiéndome cómo eres.
P: Soy un estante bonito, tengo mucho espacio para guardar dentro de mí, tengo un buen cerrojo, aunque no lo
usan porque soy seguro, guardo hasta polvo.
Pausa prolongada y de pronto cambia su expresión facial por sorpresa y abre sus ojos.
P: Si así soy yo, guardo todo y mi ceño fruncido, mi rostro sin sonrisa es el cerrojo que me pongo para que
nadie se me acerque y así sentirme segura.
T: ¿Te recuerda a alguien?
P: A mi mamá.
T: Oye C ¿Cuál es el polvo que tú guardas?
P: Algunos recuerdos que no quiero quitar.
T: ¿ Por qué no los quieres quitar?
P: Para defenderme de mi debilidad.
T: ¿Esto que acabas de mencionar te recuerda algo?
(Hago esta pregunta dado que su fenomenología cambia y se endereza
en el asiento).
P: No debo mostrar mi debilidad, pues de lo contrario se aprovecharán de mí.
Me doy cuenta que esto también me lo decía mi madre.
Quiero intercalar un comentario antes de continuar con el trabajo y es que no olvidemos que se está trabajando
un sueño y no una sesión de terapia, ya que la diferencia está en que de los sueños surgen muchas figuras a
trabajar en sesión, sin embargo, este no es el caso.
T: ¿ Por cuál de las otras figuras sientes atracción o rechazo?
P: Siento rechazo por el río de desagüe que veo, me da verdadero asco.
T: Muy bien, regresa a contactar con tu respiración, cierra tus ojos e imagina el rol de río. Hola río, ¿cómo eres?
P: Soy largo y estoy sucio; deberían agradecerme porque yo les saco su basura, soy, por lo tanto, bueno.
T: ¿ Cómo es tu existencia, río?
P: Doble, soy bueno, porque en mí echan lo que no les sirve y mala porque luego se asquean de mí.
T: Por favor abre tus ojos, respira y piensa en esto que acabas de decir ¿representa algo en tu vida?
P: Con todos los mensajes que hemos estado trabajando.
T: ¿ Qué quieres hacer con ellos?
P: Quitarlos, porque aunque en la superficie parezco imperfecta y mal hecha, en el fondo hay cosas buenas.
En este instante surge el llanto.
Acompaño su emoción en silencio y luego de un espacio de tiempo razonable prosigo con el trabajo.
T: Por favor quiero que ahora vuelvas a cerrar tus ojos e imagines el río que quieres ser.
El Paciente respira y se permite estar en silencio, sus facciones cambian a un estado de agrado y relajación. En
este momento le pregunto si hay algo más que quiera descubrir a lo que responde que es suficiente y que se
encuentra bien.
En este trabajo el mensaje es hacer las cosas como “yo quiero hacerlas”, sin agregados que hoy puedo desechar
y que al no ser míos estaba rechazando.
Estos mensajes son los introyectos, que se hallan en los sueños junto al mensaje existencial del que hablaba
Perls. Aquí el manejo se desarrolló sobre la base de que el paciente asumió el rol de cada elemento del sueño y
retomó la proyección, reidentificándose con ellos.
Sueño 2 (LOS SUEÑOS EN LA TERAPIA GESTALT/LowensTern)
Estudiante de posgrado, género masculino, casado.
Le solicito que vuelva a relatar su sueño en primera persona, como si estuviera soñando en este momento para
lo cual le pido que cierre los ojos, se acomode en el sillón, respire relajadamente
y haga contacto con su zona interna y que cuando se sienta en confianza comience a relatar el episodio onírico.
Este es su relato:
“Tenemos un aborto con el cual mi esposa y yo estamos de acuerdo.
Me siento satisfecho de haber abortado y de alguna manera estoy aquí en mi escuela y algunos de mis
compañeros sacerdotes me recriminan mucho. Me están diciendo que actúo mal, sin embargo no recuerdo que
me digan asesino ni que soy pecador. Eso es todo, no recuerdo más.”
T: ¿Cómo te gustaría terminar tu sueño? Complétalo por favor.
P: Comienza a relatar nuevamente el sueño y para finalizarlo comenta:
“Detenerme a pensar que es lo que quiero hacer, porque en el sueño actué impulsivamente”.
Trabajo Sueño 2
T: ¿Hay algo en este momento de tu existencia que quieras abortar?
P: No había pensado en eso.
(Lleva su mirada hacia arriba como buscando la respuesta)
Bueno, sí, es verdad hay algo que quisiera abortar en mi trabajo.
T: ¿Qué es lo que quieres abortar en tu trabajo?
P: Quiero abortar los trámites burocráticos y además también, ¡sí, eso es! (lo dice con énfasis), las entrevistas
que estoy haciendo ahora.
T: T ú comentas que abortar sería algo impulsivo si no te detienes a pensar, ¿De qué te das cuenta con esto?
P: Que cuando actúo sin pensar posteriormente me arrepiento de mis propias tomas de decisión.
T: M uy bien regresemos al sueño. ¿Cuál de todas las figuras que aparecieron es la que más te llama la atención
en este momento?
P: El bebé abortado.
T: Por favor cierra tus ojos, respira lentamente llevando tu atención a establecer contacto contigo mismo. Ahora
imagina que tú eres ese bebé y que vamos a comunicarnos. ¡Hola bebé! ¿Cómo eres?
P: Soy muy chiquito y llevo poco tiempo de vida, no estoy desarrollado del todo, apenas alcanzo a distinguir
mis partes.
T: ¿ Cómo es tu existencia bebé?
P: Es cálida, por la temperatura que hay en este espacio, sin embargo tengo miedo porque me están haciendo
daño, de hecho ya me hicieron daño.
T: Bien C abre tus ojos, respira y dime ¿con qué te cuadra esto último que acabas de mencionar?
P: Sí, es con respecto a las entrevistas, las estoy haciendo sin saber cómo lograr que el entrevistado me diga la
verdad, necesito a alguien que sepa interrogar,
“sacarle la verdad”.
T: ¿De algún modo hay una voz interior que te está diciendo que debes sacarle la verdad?
P: Sí, sí, que debo sacar la verdad y ser más mañoso con esta gente.
Este material nos conduce al trabajo terapéutico, que por ética profesional no será mencionado.
Posteriormente continuamos con el sueño:
T: Busca otra figura que te llame la atención.
P: El sacerdote.
T: Elige a uno de ellos, por favor.
P: Bueno, Juan (el nombre es inventado, por supuesto).
T: Le solicito que se acomode, cierre sus ojos y haga contacto consigo mismo. Imagina por favor que Juan
está sentado frente a ti.
Obsérvalo, cómo se presenta vestido, qué expresión tiene su rostro y ahora toma el rol de Juan y preséntate a C,
por favor.
P/J: Soy un sacerdote con gran ética y con principios bien cimentados, llevo la palabra de Dios y cumplo con
mi trabajo eclesiástico.
T: Juan ¿ qué crees que sucedió con C?
P/J: No me explico, sucede que cometió un grave error porque no reparó en los estragos que esto le va a causar
a él y a su familia, ya que me ha dicho muchas veces que quería ese niño.
T: Juan ¿se lo podrías decir directamente tú a C?
P/J: Estoy molesto contigo C por lo que sucedió ya que tú me dijiste a mí que
querías ese bebé.
Le solicito a C que abra sus ojos, respire profundamente y que cambie de silla, para responderle a Juan como C.
P: Es que este bebé viene a estorbarme y no voy a permitir que siga adelante.
Además sería un gasto excesivo. Eso es.
T: Bien, regresa a tu lugar por favor, ¿crees que en esta situación hay algo que tiene que ver con tu momento
presente?
P: Se queda en silencio y su rostro cambia de color.
T: ¿Hay algo que te preocupa?
P: Los gastos.
T: Anteriormente comentaste: “y si aborto el trabajo…”
P: Obviamente tendría más dificultades.
T: ¿Encuentras algún mensaje en tu sueño?
P: Que por el momento mantenga este trabajo.
T: ¿Porque debo o porque me conviene?.
P: Porque me conviene. Sí, sí, porque de alguna manera u otra es un ingreso.
T: A unque…
P: Aunque haga cosas con las cuales no me siento desarrollado. Yo soy el que está abortado
T: A sí que te sientes abortado, ¿no hay forma entonces de que te desarrolles?,
¿o sí?
P: Bueno es curioso, yo estuve pensando en que me sentía así, abortado, no precisamente con esta palabra,
pensaba que podría desarrollarme en otra institución donde se dedicaran a la salud mental. Sentí que había
abortado mi proyecto de ocuparme en algo que tuviera que ver con mi carrera.
T: ¿ Hay algún mensaje desde atrás que te frene a hacerlo?
P: No sé .
T: ¿Qué dice tu sacerdote interior?, podemos preguntarle.
P: Dice que no debo ser insensato, no debo perder la mesura, o sea, no ser impulsivo.
Aquí concluye el trabajo del sueño y continuamos en sesión terapéutica con esta gestalt que se ha abierto.
Para concluir quiero resumir las técnicas con que se trabajó. Estas fueron:
La proyección–identificación
La silla vacía
Se halló el mensaje existencial de este presente y el introyecto.
Sueño 3 (LOS SUEÑOS EN LA TERAPIA GESTALT/LowensTern)
Alumna de la Maestría en Psicoterapia Gestalt, casada, tiene una hija pequeña, trabaja dando capacitación a
empresas.
Relato: La paciente lo repite en presente y primera persona.
“Estoy en casa, en una reunión con unos amigos, mientras que mi esposo está con otros. De repente lo pierdo
de vista y lo encuentro besándose con su exnovia o una amiga mía que lo admira mucho, no sé bien.
Al darse cuenta él de mi presencia le digo que estoy muy enojada y que me voy de la casa. Tomo mi maleta,
agarro a mi hija y me voy en taxi al aeropuerto.
T: ¿Es así como acaba tu sueño?
P: Sí, así termina.
T: ¿Quieres finalizarlo así o te gustaría cambiar el final?
P: No, así está bien.
Trabajo Sueño 3
T: De todo este relato ¿cuál es la parte que más rechazas?
Hago esta pregunta por la fenomenología observada en la paciente durante el relato.
P: La parte que no quiere oír explicaciones.
T: Bien, entonces ahora te voy a pedir que cierres tus ojos y contactes con tu respiración, Dime, parte que no
quieres oír, ¿por qué te vas?
P: Porque lo que no quiero es enfrentar, eso sería romper la armonía aparente.
T: ¿Qué pasa si se rompe la armonía aparente?
P: Habría un caos.
T: ¿Qué sucedería luego del caos?
P: Que creceríamos, logrando una armonía real.
T: Por favor abre tus ojos, inhala profundo y dime si te escuchaste.
¿Qué es, entonces, lo que está impidiendo que crezcas?
P: Es que si mi pareja cambia, estaría siendo diferente a la de mis padres.
T: ¿Alguna otra figura que quieras revisar?
P: Ahora me gustaría trabajar la maleta que tomo al irme.
T: Bien, ya conoces el proceso, así que cierra tus ojos, contacta contigo
y pon en tu conciencia la imagen de la maleta del sueño.
¿Cómo eres maleta?
P: Soy grande aunque cargo poco ropa con relación a mi tamaño. Mi dueña no sabe aprovecharme. ¡Ay! esto
me cuadra con la sensación de que no estoy desarrollándome al 100%.
T: ¿ Alguna otra figura que quieras trabajar?
P: Sí, el avión.
T: Bien, como ya sabes, tú puedes interpretar el rol de avión y responder
a mis preguntas, por lo tanto, descríbete como avión, por favor.
P: Soy un avión que cargo gente, sus maletas y algunas cajas que transporto de un lugar a otro.
T: ¿ Cómo es tu existencia como avión?
P: Arribo a algún lugar y vuelvo a salir, no me detengo, sólo lo hago para lo elemental, aguanto. ¡¡Ya!! , ya me
di cuenta que aguanto como aguanta mi mamá y como me enseñó a mí a hacerlo, es decir: estar para los demás
y olvidarme de mis necesidades. Hasta aquí quiero trabajar, creo que ya me di cuenta del mensaje de mi sueño.
El trabajo de sueños se llevó a cabo hasta este momento ya que el mensaje existencial o del Yo estaba muy claro
para la paciente. Con este tipo de situaciones se interrumpe el trabajo onírico, si así lo sugiere el paciente. Lo
que resta es llevar a cabo un trabajo terapéutico o esperar a que surja la necesidad del paciente para realizarlo.
La técnica empleada nos condujo a la identificación de un patrón conocido de conducta en los padres y repetido
sin darse cuenta por la paciente El introyecto manejado en este caso es: solamente una pareja como la de mis
padres es viable, de lo contrario habría caos. Otro mensaje no asimilado por el Yo, es el de aguantar sin tomar
en cuenta las propias necesidades.