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Revision Bibliografica-Tuberculosis

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis que se transmite por el aire. Los síntomas incluyen tos con flema, dolor torácico, debilidad y pérdida de peso. El documento revisa la prevención, diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis, incluyendo la vacuna BCG, las pruebas de diagnóstico como la prueba cutánea de Mantoux y la prueba de IFN-gamma, y los tratamientos con combinaciones de medicamentos. El objetivo es actualizar los conocimientos

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La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis que se transmite por el aire. Los síntomas incluyen tos con flema, dolor torácico, debilidad y pérdida de peso. El documento revisa la prevención, diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis, incluyendo la vacuna BCG, las pruebas de diagnóstico como la prueba cutánea de Mantoux y la prueba de IFN-gamma, y los tratamientos con combinaciones de medicamentos. El objetivo es actualizar los conocimientos

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Nombre: Elsi Carolina Macias Zea Paralelo: J-1 Materia: Morfo micro teórico

Tuberculosis, una revisión


sistemática
4 junio, 2020

Incluido en: Enfermedades infecciosas

Etiquetas: diagnóstico, prevención, tratamiento, tuberculosis

Tuberculosis, una revisión sistemática

Autora principal: Laura Palomar Gimeno

Vol. XV; nº 11; 520

Fecha de recepción: 23/03/2020

Fecha de aceptación: 27/05/2020

Incluido en Revista Electrónica de PortalesMedicos.com Volumen XV. Número


11 – Primera quincena de junio de 2020 – Página inicial: Vol. XV; nº 11; 520

Autores:

Laura Palomar Gimeno. Graduada en enfermería. Laboratorio. Hospital Royo


Villanova, España.

Eduardo Izuel Sobrevilla. Graduado en enfermería. Urgencias. Hospital


Universitario Miguel Servet, España.

Patricia Valero Tapia. Graduada en enfermería. Hemodiálisis. Hospital


Universitario Miguel Servet, España.

Laura Marín Giménez. Graduada en enfermería. Urgencias. Hospital Universitario


Miguel Servet, España.

Gloria Palomar Valero. Graduada en enfermería. Hemodiálisis. Hospital


Universitario Miguel Servet, España.

Lorena Martínez Gracia. Graduada en enfermería. Hemodiálisis. Hospital Clínico


Universitario Lozano Blesa, España.
Nombre: Elsi Carolina Macias Zea Paralelo: J-1 Materia: Morfo micro teórico

Alex Malavilla Martínez. Graduado en enfermería. Hemodiálisis. Hospital


Universitario Miguel Servet, España.

RESUMEN

Introducción. La tuberculosis es una enfermedad infecciosa producida por una


micobacteria que recibe el nombre de Mycobacterium tuberculosis. El vector a través del
cual se transmite de persona a persona es el aire. Los pulmones son los órganos
mayormente afectados. Su sintomatología suele ser inespecífica, pero la hemoptisis nos
hace sospechar y comenzar con el diagnóstico y posterior tratamiento. A nivel mundial
causa una grave morbilidad y mortalidad en todas las edades y sexos. La prevención es
decisiva en las personas que conviven con pacientes infectados. El tratamiento que se
administrará a los pacientes será la combinación de una serie de medicamentos.

Objetivo. Actualizar los conocimientos de prevención, diagnóstico y tratamiento de la


tuberculosis.

Metodología. Se realizó una revisión bibliográfica para conocer la evidencia actual sobre
la tuberculosis en diferentes bases de datos y organismos nacionales e internacionales.

Conclusiones. La tuberculosis es una enfermedad bacteriana con alta prevalencia y


mortalidad. Para reducir ambas situaciones deberemos prevenir y detectar precozmente
esta patología infecciosa.

Palabras clave. Tuberculosis, prevención, diagnóstico, tratamiento.

INTRODUCCIÓN

La tuberculosis (TB) es una enfermedad transmisible causada por una bacteria


denominada Mycobacterium tuberculosis. Su propagación se produce por contacto
cercano entre una persona infectada y otra no infectada. Cuando el enfermo de TB expulsa
(cuando habla, tose, estornuda…) gotas que quedan suspendidas en el aire, será suficiente
la inhalación de esos bacilos para contagiarse.

La zona corporal principalmente afectada son los pulmones, pero también puede
diseminarse e implantarse en otros órganos y tejidos del organismo. Los síntomas
comunes de la TB pulmonar son: tos intensa productiva (a veces acompañada de sangre),
dolores torácicos, debilidad, pérdida de peso, fiebre y sudores.

Hay dos tipos de transmisión: las personas con TB activa, que son aquellas capaces de
contagiar, y las personas con TB latente, que no están enfermas y que tampoco son
capaces de infectar a otras, son portadoras.

Está afección puede prevenirse y curarse si se toman medidas adecuadas y se realiza un


diagnóstico precoz. De lo contrario, si sigue su evolución natural y se instaura la
enfermedad sin un tratamiento oportuno podría resultar mortal (1, 2).
Nombre: Elsi Carolina Macias Zea Paralelo: J-1 Materia: Morfo micro teórico

La TB es considerado una epidemia mundial, situándose entre las diez primeras causas
de muerte, la principal como patología que infecta a través de un único agente (incluso,
siendo superando las cifras de VIH y/o SIDA) y la causante de una importante morbilidad.

Según la Organización Mundial de la Salud, en los últimos años, las cifras de personas
enfermas de TB se han mantenido estables en torno a 10 millones. En el 2018, el número
de muertes por TB en personas coinfectadas con VIH fue de 251.000, superando esta
cantidad, las muertes por TB en personas no coinfectadas con VIH, alcanzando los 1,2
millones.

En cuanto a la afectación según sexo y edad, el 57% afecta a hombres, seguido de las
mujeres con un 32%, y, por último, los niños (menores de 15 años) en un 11%.

Atendiendo a la localización geográfica, el mayor número de casos por TB fue registrado


en las regiones en vías de desarrollo, siendo Asia Sudoriental la más afectada con un 44%.
Sin embargo, Europa representa el 3% mundial (3).

Existe una vacuna denominada BCG, descubierta en 1921, compuesta por una cepa
atenuada de Mycobacterium bovis, siendo la única disponible en España y que proviene
de la primera cepa del bacilo Calmette-Guerin. Es altamente eficaz en la prevención de
formas graves de TB como la meningitis y la TB miliar, pero contra las formas moderadas
muestra una inmunidad impredecible. Ampliamente utilizada en los países en los que la
TB es endémica.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que ‘‘la mejor prevención de la TB,


debido al objetivo limitado de la vacuna BCG, es la identificación y el tratamiento de las
personas infectadas’’ (4).

Para que exista un contagio de una persona infectada a una sana se requiere un contacto
próximo y duradero entre ellos. Pero además de lo anterior, influirán otros factores de
riesgo. Entre ellos destacan: la cantidad de bacilos presentes en el paciente, la edad de
contagio, y la duración y la distancia durante la exposición. Indudablemente, las personas
sanas que se encuentran conviviendo con las afectadas tendrán una mayor probabilidad
que las que no lo hacen.

Existen dos métodos para el diagnóstico de la infección por TB: la prueba de la


tuberculina (PT) y la prueba de determinación de la producción de interferón gamma
(IFN-gamma).

El método de elección para detectar el contagio de TB es la PT. Es una prueba cutánea,


conocida con el nombre de test de Mantoux, en la que se estimula una reacción en el
interior de la dermis.

La técnica consiste en inyectar a través de la vía intradérmica en la cara ventral del


antebrazo de 0,1 ml del líquido de derivado proteico purificado de la TB (PPD). Una vez
administrado, aparecerá un bulto en el brazo, al que se denomina habón, que disminuirá
su elevación levemente.
Nombre: Elsi Carolina Macias Zea Paralelo: J-1 Materia: Morfo micro teórico

El resultado del procedimiento es considerado aceptable durante la primera semana, será


interpretado en las primeras 48-72 horas. En el momento de la lectura, mediremos (en
milímetros) respecto al eje longitudinal del antebrazo, el diámetro transversal de la
induración. Para delimitar el habón, podemos aproximar un objeto, como una regla, hacia
la zona elevada y donde se frene será uno de los puntos lo formarán.

En España, se considerará que la prueba tiene un resultado positivo cuando:

• En personas a las que no se le ha administrado la vacuna BCG, la induración


es mayor o igual a 5 mm.
• En las que, si han sido vacunadas con la BCG, su interpretación resulta
compleja al interferir ésta en la prueba. Por ello, será un antecedente que no
se tendrá en cuenta en personas con gran posibilidad de enfermar. La
induración tendrá que ser mayor o igual a 5 mm, en personas son contactos
frecuentes y estrechos con pacientes infectados o ser portador de lesiones
residuales de TB y seguimientos evolutivo y bacteriológico que descarten
la patología.
• En personas con situación de inmunosupresión (VIH, trasplantados…)
cualquier induración será considerada.

Existe un efecto denominado de empuje o booster que puede dar lugar a errores en las
interpretaciones del resultado al poderse entender como una conversión de la TB y, sin
embargo, ser el resultado de la realización de la PT. Esta prueba no sensibiliza pese a que
se lleve a cabo múltiples veces, pero si puede estimular una respuesta en personas que
han estado infectadas en un tiempo anterior. Por todo ello, será un factor de gran
importancia a tener en cuenta en personas que se les realiza un seguimiento con las
consecuentes pruebas de control. Cuando este efecto se manifiesta, se debe repetir la
prueba pasados entre 7 y 10 días. Esta segunda lectura se tomará como resultado
definitivo, descartando si es un falso negativo.

Por otro lado, la IFN-gamma surgió como necesidad de responder a casos en los que la
PT tiene limitaciones. Consiste en detectar en sangre una citonina denominada interferón
gamma, la cual se libera al estimular las células T con antígenos específicos de la TB que
no se encuentran presentes en la vacuna BCG. Esta prueba muestra una serie de ventajas
respecto a la PT, entre las que se destaca: capacidad para discernir entre los pacientes
vacunados y los que han sido infectados por otras bacterias, evitar los falsos negativos y
el efecto booster, los resultados se interpretan con facilidad y sin la continua visita del
afectado a consulta. Sin embargo, es menos económico que la PT.

La enfermedad tuberculosa será desarrollada por las personas infectadas que más factores
de riesgo presenten. De esta manera, estarán más expuestas las que han sido contagiadas
recientemente y las que su sistema inmunitario se encuentra debilitado (5).

Generalmente se clasifica en dos grandes grupos: pulmonar y extrapulmonar. Según la


zona del organismo que se vea afectada encontraremos una serie de manifestaciones
clínicas (6).
Nombre: Elsi Carolina Macias Zea Paralelo: J-1 Materia: Morfo micro teórico

La TB pulmonar puede presentarse de forma aislada o simultánea a una TB pleural.


Frecuentemente los infectados muestran síntomas de varias semanas de evolución tales
como tos productiva, a veces acompañada de sangre, dolor torácico, fiebre, debilidad,
sudoración y pérdida de peso, entre otros. Sin embargo, puede manifestarse de manera
inespecífica o incluso en pacientes que no presentan síntomas. Los estudios diagnósticos
comenzarán cuando el paciente presente hemoptisis y/o síntomas respiratorios de más de
2 o 3 semanas de duración. En la TB pleural será característica la sintomatología de un
derrame pleural, normalmente unilateral (5).

Respecto a la TB extrapulmonar, encontramos diferentes localizaciones:

• Miliar: es una de las formas más graves y progresivas de la TB. Se produce


cuando a través de la sangre y el sistema linfático se desplaza la enfermedad
y afecta a múltiples órganos y tejidos del organismo, entre los que destacan:
hígado, bazo, pulmón, ganglios linfáticos, meninges, médula ósea y
glándulas suprarrenales. Una lesión típica que puede observarse en la
superficie de los pulmones son las llamadas ‘‘semillas de mijo’’ (nódulos
de reducido tamaño y con un tono blanquecino).
• Pericárdica: suele aparecer concomitante a otra zona afectada, la cual se ha
extendido, o por diseminación sanguínea.
• Laríngea: es la localización más contagiosa. Puede manifestarse junto a una
TB pulmonar, y en ocasiones puede confundirse con una neoplasia al
presentarse como masas en las cuerdas vocales y laringe. Su síntoma
fundamental es la disfonía.
• Gastrointestinal: cualquier zona del aparato digestivo puede verse afectada,
sin embargo, con mayor frecuencia se localiza en la ileocecal. Provoca la
inflamación del tejido mucoso con la consecuente formación de masas
abdominales, pudiendo llegar a desarrollar fístulas y úlceras. Suele
manifestarse mediante sintomatología inespecífica progresiva y crónica,
aunque es característico el dolor abdominal.
• Cutánea y partes blandas: es la que menos casos provoca. La lesión más
típica es el granuloma tuberculoso. Por lo general, son inflamaciones
granulomatosas, que pueden ir acompañadas de necrosis y vasculitis en
menor o mayor medida.
• Osteoarticular: se manifiesta frecuentemente en las rodillas, la columna y
la cadera, siendo el dolor el síntoma representativo. Observaremos abscesos
en los casos más graves.
• Sistema nervioso central: la presentación más frecuente es la meningitis,
pero también pueden aparecer abscesos cerebrales o tuberculomas. Es una
forma grave de TB, registrando altas cifras de morbilidad y de mortalidad
pese al inicio del tratamiento. En ocasiones deja secuelas.
• Genitourinario: la semiología inicial es polaquiuria, dolor al orinar y
hematuria, pudiendo presentar cólicos renales. Las mujeres pueden
presentar infertilidad, así como dolores abdominopélvicos. Por otro lado,
los órganos masculinos que con frecuencia podrán estar afectados serán la
próstata, el epidídimo y los testículos (6).

A continuación, se describen las diferentes pruebas que pueden llevarse a cabo en un


paciente con sospecha de TB, se dividen en 3 grupos:
Nombre: Elsi Carolina Macias Zea Paralelo: J-1 Materia: Morfo micro teórico

• Las técnicas de imagen como las radiografías simples, la tomografía


computarizada y la resonancia magnética. Su uso nos permite en un primer
momento localizar alteraciones estructurales en el organismo y discernir los
tipos de lesiones y si corresponden a una TB activa o residual.
• Las técnicas de microbiología se componen de: baciloscopia (método más
rápido y sencillo mediante el uso de técnicas de tinción. Serán necesarias
un mínimo de 3 muestras de esputo pertenecientes a 3 días sucesivos),
cultivo de micobacterias (su indicación es habitual al superar la sensibilidad
de la baciloscopia, es decir, la capacidad para detectar a las personas
infectadas. Permite detectar la especie bacteriológica y valorar el antibiótico
más adecuado. Sin embargo, presenta un gran inconveniente y es que el
crecimiento de los patógenos es lento, demorando la obtención del
resultado), antibiograma (consiste en estudiar la capacidad que tiene un
grupo de antibióticos frente a un microorganismo) y métodos moleculares
(su eficacia no puede valorarse debido a su limitada práctica universal).
• Otros procedimientos: histología (análisis de una muestra de tejido del
órgano afectado. En las TB extrapulmonares su uso es frecuente. La lesión
representativa es la inflamación granulomatosa con o sin presencia de
necrosis. Tras la toma de la biopsia se realizará el cultivo) y determinación
de adenosina desaminasa (conocida como ADA, es una enzima que
producen los monocitos y macrófagos en procesos de respuesta inflamatoria
y que está directamente relacionada con la TB cuando la detectamos en
grandes cantidades. Su uso es habitual en la forma pleural) (5).

El tratamiento que deberán tomar los infectados por esta patología está formado por una
serie de fármacos antituberculosos. La importancia del inicio precoz e intensivo, así como
la continuación del tratamiento beneficiará tanto al paciente como a la sociedad que le
rodea. De esta manera, se reducirá la morbimortalidad del paciente al disminuir la
cantidad de bacilos presentes en su organismo y, por tanto, su contagiosidad. El régimen
terapéutico de primera elección tiene una duración total de 6 meses. En los 2 primeros se
administra Rifampicina, Isoniazida, Etambutol y Piracinamida, y se mantienen
Rifampicina e Isoniacida los 4 meses siguientes. Sin embargo, el tratamiento siempre
deberá ser individualizado a cada paciente, adaptando la dosis, la duración y los fármacos
de acuerdo a la situación médica que presente. Los efectos adversos más frecuentes
debido a la medicación son alteraciones gastrointestinales, hepatotoxicidad y
manifestaciones cutáneas (como rash). Durante el seguimiento del paciente, deberemos
asegurarnos de que no presente efectos secundarios, y en caso de que lo hicieran hacer
las modificaciones pertinentes, para que pueda alcanzar la adherencia al tratamiento con
éxito y con ello su total recuperación (5, 7).

METODOLOGÍA

Este trabajo ha surgido de la necesidad de recopilar la información con mayor evidencia


y actualidad sobre la tuberculosis. Para ello, se ha llevado a cabo una revisión
bibliográfica en diferentes bases de datos y organismos nacionales e internacionales.

Se han realizado múltiples búsquedas en los siguientes soportes: Google académico,


Dialnet plus, scielo, Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR),
World Health Organization (WHO), Centers for Disease Control and Prevention (CDC),
Nombre: Elsi Carolina Macias Zea Paralelo: J-1 Materia: Morfo micro teórico

European Lung Foundation (ELF), European Respiratory Society (ERS) y Asociación


Española de Pediatría (AEP).

Para acotar los resultados que pretendíamos obtener se han empleado los siguientes
criterios: años comprendidos entre 2010 y 2020, idiomas (español y/o inglés) y el
operador booleano AND. Del total de 30 artículos y documentos que se consultaron, 7
fueron los seleccionados para el desarrollo del tema.

CONCLUSIONES

La tuberculosis es una patología infecciosa que continúa afectando a una gran proporción
de personas en el mundo. Tanto la prevención como la detección precoz de la tuberculosis
serán las medidas prioritarias para reducir las altas cifras de morbimortalidad existentes.

El papel de los profesionales sanitarios será fundamental en la educación del paciente con
tuberculosis. La participación activa del paciente para que se involucre en su proceso nos
permitirá evitar el contagio a otras personas, lograr su adherencia al tratamiento y, en
definitiva, su completa recuperación.

BIBLIOGRAFÍA

1. Centers for disease control and prevention (CDC). Datos básicos sobre la
tuberculosis [Internet]. 2016 jun. [Consultado el 18 de enero de 2020].
Disponible en: https://www.cdc.gov/tb/esp/topic/basics/default.htm
2. Organización Mundial de la Salud (OMS). Nota descriptiva de tuberculosis
[Internet]. 2019 oct. [Consultado el 18 de enero de 2020]. Disponible en:
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/tuberculosis
3. Global tuberculosis report 2019. Geneva: World Health Organization; 2019.
4. European Respiratory Society (ERS). Enfermedades Pulmonares e
información: tuberculosis [Internet]. [Consultado el 18 de enero de 2020].
Disponible en: https://www.europeanlung.org/es/enfermedades-
pulmonares-e-informaci%C3%B3n/enfermedades-
pulmonares/tuberculosis
5. González-Martín J, García-García JM, Anibarro L, et al. Documento de
consenso sobre diagnóstico, tratamiento y prevención de la tuberculosis.
Arch Bronconeumol. 2010; 46(5): 255-274.
6. Ramírez-Lapausa M, Menéndez-Saldaña A, Noguerado-Asensio A.
Tuberculosis extrapulmonar, una revisión. Rev Esp Sanid Penit. 2015; 17:
3-11.
7. Pascual-Pareja JF, Carrillo-Gómez R, Hontañón-Antoñana V, Martínez
Prieto M. Tratamiento de la enfermedad tuberculosa pulmonar y
extrapulmonar. Enferm Infecc Microbiol Clin. 2018; 36(8): 507-516.

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