Estrategias de reformulación de un escrito 1
Cuando se necesita reescribir un texto, hay que recurrir a las siguientes habilidades:
1) Supresión o borrado
Esta práctica se relaciona con la actividad de resumir. Se trata, entonces, de parafrasear para
reducir un texto de partida más extenso o con mayor densidad conceptual. Generalmente es una
actividad que el escritor realiza durante el proceso de textualización, pero también al releerlo,
cuando se corrige. En el nivel local del texto borra repeticiones, información redundante, lo que
se considera “fuera de tema”. Esto, a la vez, lo obliga a producir cambios en la puntuación,
reordenamientos de la frase o el párrafo, elegir nuevas formas de cohesión, tanto léxicas como
gramaticales, entre otros. Se trata de una actividad que requiere analizar previamente qué puede
suprimirse de acuerdo con el género y el propósito del texto fuente, más aún si la finalidad es
obtener un resumen: también se deberá tener en cuenta el propósito del texto resultante.
2) Sustitución o reemplazo
Como toda actividad de reformulación, ésta requiere una correcta evaluación de las
restricciones que imponen el entorno verbal y el contexto frente al repertorio de opciones que
brinda la lengua. Recordemos que sustituir incluye usar sinónimos, pero no se limita a ello:
existen reemplazos léxicos y pronominales, de palabras o frases y algunas restricciones
normativas para el uso de unos u otros.
3) Ampliación o inserción
Expandir un texto fuente es una actividad que exige competencias muy variadas, como saber
sobre los contenidos del texto de partida de modo de tener “algo que agregar sobre el tema”;
además, el manejo de procedimientos que se ponen en juego, como saber explicar, describir,
realizar comparaciones pertinentes, mantener el registro del texto de partida, entre otros;
también la capacidad para evaluar la extensión de lo que se inserta, de modo de no afectar la
coherencia global. Se puede ampliar un texto mediante: explicaciones – especificaciones-,
descripciones, ejemplificaciones, definiciones, intertextos (por ejemplo, citas aclaratorias,
enunciados referidos).
4) Recolocación o desplazamiento
Esta operación demanda conocimientos gramaticales y reflexión sobre el sentido del texto
fuente, ya que puede afectarlo en el nivel local (reordenamiento sintáctico) tanto como el global
(re-jerarquización de la información). La tarea exige a veces buscar nueva información que
permita ampliar el tema que se elige relevar y establecer nuevas relaciones de cohesión y
coherencia. Los ejes desde los que se realizan los cambios permiten pensar en cómo obtener
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Extraído y adaptado del Portal Educ.ar
distintos efectos y obligan, a la vez, a reflexionar sobre las variaciones a medida que se van
produciendo.