ISBN 99926 - 698 - 0 - 2
9 789992 669808
355.03 Honduras. Secretaría de Defensa Nacional
H75 Honduras: Libro de la Defensa Nacional / Honduras. Secretaría
de Defensa Nacional. -- [Link]. -- (Tegucigalpa): (Lithopress), (2006)
172 p.: cuadros, fotos, mapas
ISBN 99926-698-0-2
1. HONDURAS-POLITICA MILITAR
Portada
General Francisco Morazán (1792-1842)
Escultura ubicada en los jardines exteriores
de la Academia Militar “General Francisco
Morazán”, Tegucigalpa, Honduras.
Secretaría de Defensa Nacional
Estado Mayor Conjunto, Barrio Guacerique, frente al
Parque El Soldado, Tegucigalpa, Honduras, Centroamérica.
Apartado postal 20296
(504) 220-1949
[Link]
CONTENIDO
Presentación D. EL CONFLICTO Y LAS FORMAS
Presidente de la República de Honduras I DE SOLUCIÓN 38
1. Tipología de los conflictos 39
Mensaje 2. Solución pacífica de los
Secretario de Estado en el conflictos 40
Despacho de Defensa Nacional III 3. Medios de solución pacífica 41
4. Conflictividad y tendencias 42
TEMA I TEMA III
EL LAS BASES DE
ESTADO LA POLÍTICA DE
DE DEFENSA
HONDURAS 1 NACIONAL 47
A. LOS FUNDAMENTOS Y LAS A. EL MARCO CONCEPTUAL DE LA
CARACTERÍSTICAS 2 POLÍTICA DE DEFENSA 48
1. Territorio 2 1. Introducción 48
2. Población 6 2. Concepto 49
3. Gobierno 9 3. Fundamentos jurídicos 49
4. Principios 49
B. LOS INTERESES Y OBJETIVOS 5. Objetivos de la defensa nacional 50
NACIONALES 10 6. Características 51
C. LA FUNCIÓN DEFENSA 14 B. LA POLÍTICA EXTERIOR Y LA
DEFENSA 52
TEMA II 1. Medidas de fomento de la
confianza en el ámbito de la
LOS defensa 54
ESCENARIOS 2. Operaciones de Mantenimiento
DE LA de la Paz 55
DEFENSA 19 3. Operaciones de desminado
humanitario 57
4. Políticas sobre intereses
A. LA SEGURIDAD Y LA DEFENSA 20 marítimos 59
1. Seguridad y defensa 20 5. Políticas de desarrollo
2. Evolución del concepto de transfronterizo 61
seguridad 22 6. Integración regional 63
7. Derecho Internacional
B. LAS TENDENCIAS EN LA Humanitario 64
SEGURIDAD INTERNACIONAL 24 8. Derechos humanos 65
C. LOS ENTORNOS DE LA C. LA DEFENSA Y LAS POLÍTICAS
DEFENSA 26 NACIONALES 67
1. Entorno mundial 26 1. Defensa y políticas de
2. Entorno continental 27 desarrollo 67
3. Entorno regional 29 2. Defensa y cooperación con
4. Entorno vecinal 36 otras instituciones del Estado 72
Honduras: Libro de la Defensa Nacional
TEMA IV A. LOS RECURSOS HUMANOS DE
LA DEFENSA 122
LA CONDUCCIÓN 1. Personal para la defensa 122
Y ORGANIZACIÓN 2. Servicio Militar 126
DE LA DEFENSA 3. Código Militar 127
NACIONAL 75 B. LOS RECURSOS FINANCIEROS
DE LA DEFENSA 128
A. LA CONDUCCIÓN DE LA
DEFENSA 76 1. Economía y defensa 128
1. Instituciones superiores de la 2. Presupuesto de defensa 130
defensa 77 3. Transparencia en el
2. Conducción político-estratégica 82 Presupuesto 136
3. Conducción militar 82
TEMA VII
B. LA SECRETARÍA DE DEFENSA LA
NACIONAL 83 EDUCACIÓN
1. Reseña histórica 83
2. Organización de la Secretaría PARA LA
de Defensa Nacional
3. Ejes para la transformación y
83 DEFENSA 141
modernización 87 A. LA EDUCACIÓN MILITAR 142
4. Inteligencia para la defensa 91
5. Controles democráticos de la B. LA UNIVERSIDAD DE DEFENSA
defensa 93 DE HONDURAS 146
TEMA V C. LA FORMACIÓN DE PERSONAL
CIVIL EN DEFENSA 148
LOS
MEDIOS
Participantes en el Proceso de 149
DE LA elaboración del Libro de la Defensa
DEFENSA 97 Nacional
A. LA MISIÓN DE LAS FUERZAS Índice de Gráficos, Recuadros,
ARMADAS 98 Organigramas, Cuadros y Mapas 158
B. LA ORGANIZACIÓN DE LAS Índice de Siglas Utilizadas 159
FUERZAS ARMADAS 99
1. Estado Mayor Conjunto 100
2. Ejército 104
3. Fuerza Aérea 110
4. Fuerza Naval 115
TEMA VI
LOS
RECURSOS
DE LA
DEFENSA 121
I HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
Presentación del Presidente
de la República
Tengo el honor de presentar a la comunidad nacional e internacional el
Libro de la Defensa Nacional, que contiene en sus siete temas centrales las
Ricardo Maduro Joest bases para una Política de Defensa del Estado de Honduras, concebida
Presidente de la República como una política pública, producto del interés cívico de diferentes sectores
de Honduras
de la sociedad que debatieron y consensuaron durante muchos meses de
trabajo constante y entusiasta, los temas y subtemas que hoy se articulan en
este Libro.
El Libro de la Defensa Nacional representa un importante paso en el
proceso de transformación que experimentan las Fuerzas Armadas
hondureñas desde hace varios años y que nos permite afirmar que hoy son
percibidas, desde dentro y desde fuera de las mismas, como parte de la
institucionalidad del Estado y con una clara subordinación a las
autoridades legítimamente constituidas.
El Libro es consecuente con la necesidad de fortalecer la Secretaría de
Estado en el Despacho de Defensa Nacional, proceso que se inició con la
reforma legislativa de 1998-1999, que eliminó la Comandancia en Jefe de
las Fuerzas Armadas, fortaleciendo las atribuciones de la Secretaría
encaminadas a contar con un órgano encargado de la aplicación de la
política de Estado relacionada con la defensa.
Esto propició las condiciones para que el Presidente de la República
nombrara libremente al titular de la Defensa Nacional, sin la limitación de
que debía ser un militar, como había sido la tradición, potestad que se
reafirma con el nombramiento consecutivo de tres civiles al frente de la
misma. Otro hecho importante es que, a partir de la reforma, el Jefe de
Estado Mayor Conjunto depende del titular de la Secretaría y su
nombramiento es potestad del Presidente de la República, atribución que
correspondía anteriormente al Comandante en Jefe de las Fuerzas
Armadas.
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL II
Lo anterior nos permite sentar las bases de una relación más transparente
entre civiles y militares, en un esfuerzo por avanzar en el proceso de
transformación y modernización de la Secretaría de Defensa y de las
mismas Fuerzas Armadas. El desafío es continuar avanzando con saltos
cualitativos que nos permitan realizar los cambios legislativos,
administrativos y organizativos que se requieren para sustentar la defensa
como una política de Estado y que nos permita, en el futuro cercano, hacer
realidad el reto de formular, con el concurso de todos los sectores de
nuestra sociedad, la Política de Defensa del Estado de Honduras.
Además de proporcionar las bases de lo que debe ser una política de
Defensa Nacional, el Libro precisa las funciones de defensa y seguridad
pública, analiza los escenarios de la defensa y proporciona información
transparente sobre las instituciones superiores, los medios y los recursos de
la defensa, con lo cual se plantea el desafío de que todos los sectores de
nuestro país conozcan a profundidad el significado y los alcances de la
función defensa.
Con la publicación de este Libro, Honduras se suma al grupo de países
pioneros en América Latina en plasmar sus intenciones de defensa con
transparencia y responsabilidad, en un mundo que cada vez más se
caracteriza por la solución pacífica de las controversias o amenazas
tradicionales, pero que requiere nuevas estrategias para combatir las
amenazas no tradicionales que configuran hoy en día los escenarios de la
defensa nacional.
La elaboración y publicación de este libro es fruto del esfuerzo de todos los
hondureños y hondureñas que participaron en el proceso, conociendo,
opinando, cuestionando y proponiendo, y demanda su continuidad en un
proceso de difusión que permitirá su enriquecimiento y apropiación por
parte de civiles y militares, para hacer realidad la idea de que la defensa
nacional es responsabilidad de toda la ciudadanía hondureña.
III HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
Mensaje del Secretario de Estado
en el Despacho de Defensa Nacional
El Libro de la Defensa Nacional representa el esfuerzo, la voluntad y
dedicación de los diferentes sectores de la sociedad hondureña, que
aportaron al proceso los elementos necesarios para diseñar una política de
Federico Brevé Travieso
Secretario de Estado en el Estado consecuente con la realidad actual que vivimos dentro del contexto
Despacho de Defensa Nacional
de un mundo globalizado que requiere el compromiso de todos para
elaborar las bases de la Política de Defensa Nacional.
Este valioso instrumento, producto del consenso, refleja en el desarrollo de
sus siete temas centrales, un alto contenido de lo fundamental para la
elaboración de una política pública y, en forma relevante, precisar el papel
de las Fuerzas Armadas en el cumplimiento de su misión constitucional
como institución profesional preparada para la defensa de la nación, no
sólo conforme lo manda la Constitución de la República, sino
desarrollando estrategias nacionales y regionales para combatir las nuevas
amenazas como el narcotráfico y el terrorismo, sin descuidar su función
principal, además de cooperar en las tareas del desarrollo nacional en los
tiempos de paz.
El proceso, apoyado sin ninguna reserva por la Presidencia de la República
y por la Secretaría de Estado a mi cargo, con el valioso respaldo de la
Organización de Estados Americanos (OEA) y otras organizaciones
internacionales y, en lo interno, por el Foro Nacional de Convergencia
(FONAC), el Comisionado Nacional de Derechos Humanos, la Federación
de Organizaciones Privadas de Desarrollo de Honduras (FOPRIDEH) y la
Universidad Pedagógica Nacional “Francisco Morazán”, respaldando y
otorgando un Diplomado en Políticas de Defensa Nacional, se constituyó
en un verdadero éxito con la contribución de representantes de la sociedad
civil que mostraron su interés en las mesas de diálogo desarrolladas en
Tegucigalpa y en los diferentes conversatorios realizados en siete
importantes ciudades del país.
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL IV
El Libro de la Defensa Nacional es, además, una expresión del alto sentido
de cooperación internacional en materias de seguridad y defensa, ante el
surgimiento de las nuevas amenazas que discurren por el mundo, y para
cumplir con aquellos compromisos contraídos por el Estado de Honduras
para el mantenimiento de la paz, el sostenimiento de la democracia y los
programas de desarrollo económico, además de actuar en forma
coordinada con la Política Exterior del país.
En este sentido, Honduras expresa, con diáfana transparencia, sus
intenciones, objetivos y capacidades militares para generar confianza en la
región y ratificar su existencia de Estado pacifista, respetuoso de las
normas establecidas en la jurisprudencia internacional.
El Libro de la Defensa Nacional se ha enmarcado en el programa que se
está desarrollando para la modernización de la Secretaría de Defensa, al
transformarse su nivel ejecutivo a partir de las reformas que se
introdujeron a la Constitución de la República con el mando directo del
poder político sobre las Fuerzas Armadas, formulando las bases para que,
en el futuro inmediato, se legisle en la elaboración de importantes leyes
sobre la prestación del servicio militar voluntario y el Código Militar.
Para concluir, agradezco a las instituciones nacionales e internacionales
cooperantes, al grupo de civiles y militares que se incorporaron a las tareas
de asesoramiento, y a los miembros del Comité Ejecutivo Permanente que
dedicaron muchas horas de trabajo para darle a la nación hondureña este
singular producto que se traduce en el resultado de una gran experiencia
compartida por diferentes sectores de la sociedad hondureña.
TEMA I
EL ESTADO
DE HONDURAS
onduras ocupa un lugar geográfico privilegiado
H en el continente americano. Ubicado en el
corazón de Centroamérica, tiene acceso a los
océanos Atlántico y Pacífico; posee límites terrestres
con tres países y límites marítimos con nueve; es
esencialmente montañoso y tiene una extensa superficie
cubierta de bosques. En su territorio vive una población
que es producto del mestizaje, de la cual un 8% está
constituida por pueblos indígenas y negros, lo que la
vuelve multiétnica, pluricultural y multilingüe.
La población hondureña tiene costumbres, valores y
tradiciones que se han conservado en el tiempo, aunque
han experimentado la influencia de los cambios políticos,
económicos y culturales que se han producido en el
mundo, situación que moldea su identidad y afirma su
valoración del pasado, presente y futuro.
Honduras, con su territorio, su población y su forma de
gobierno republicana, democrática y representativa, se
abre al mundo, forma parte del sistema internacional y
sostiene relaciones con muchos países con los que
comparte esfuerzos y lazos de solidaridad, conservando
su condición de país soberano. Como tal, posee
intereses y objetivos nacionales que responden a los
requerimientos de independencia, soberanía,
integridad territorial y desarrollo material, político y
cultural, contemplados en la Constitución de la
República, los cuales son garantizados por el
Estado a través de la función de defensa.
2 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
A. LOS FUNDAMENTOS Y LAS CARACTERÍSTICAS
La nación es una comunidad humana establecida por vínculos de idioma,
cultura, historia y territorio. El Estado se constituye por tres elementos
fundamentales: territorio, población y gobierno. Estos elementos, articulados
alrededor de intereses y objetivos comunes, dan lugar a la organización del
Estado y a lo que se conoce como Estado Nación.
El Estado se crea para la defensa y el bienestar del conjunto poblacional en
función del cual se ha integrado. Lo anterior queda claramente establecido en el
artículo 1 de la Constitución de la República, que señala “Honduras es un
Estado de Derecho, soberano, constituido como república libre, democrática e
independiente para asegurar a sus habitantes el goce de la justicia, la libertad,
la cultura y el bienestar económico y social”. El Estado hondureño tiene la
obligación de velar por la integridad de su territorio y asegurar a sus habitantes
el acceso al bienestar, preservando los valores, intereses y objetivos nacionales,
establecidos en la Constitución de la República.
1. Territorio
Honduras está situado entre los 12º 58' 00" y los 16º 02' 00" latitud norte y los
83º 10' 00" y 89º 22’ 00” longitud oeste. Limita al norte, noreste y este con el
Mar Caribe o de las Antillas; al sur, con la República de El Salvador y con el
Océano Pacífico; al este y sur este, con la República de Nicaragua; y al oeste,
con la República de Guatemala.
La extensión territorial de Honduras es de 112,492 km², con un perímetro de
2,400.5 km., distribuido de la siguiente forma: litoral norte (Mar Caribe): 671
Km.; litoral Golfo de Fonseca (Océano Pacífico): 133 Km.; frontera con
Guatemala: 256 Km.; frontera con El Salvador: 374.5 Km.; y frontera con
Nicaragua: 966 Km. La mayor longitud es de 675 Km. y se extiende desde el
Cerro Montecristo, en el departamento occidental de Ocotepeque, hasta el Cabo
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 3
de Gracias a Dios en el departamento oriental que lleva el mismo nombre, la
parte más ancha es de 360 kilómetros y se extiende desde Punta Castilla en el
Departamento de Colón, hasta la antigua desembocadura del Río Negro, en el
Golfo de Fonseca.
La República de Honduras es un país bioceánico, ubicado en el corazón de
América Central y en base al Derecho internacional público del mar tiene los
siguientes límites marítimos: en el Mar Caribe o de las Antillas, Honduras limita
con Guatemala, Belice, México, Cuba, Jamaica, Reino Unido de la Gran
Bretaña e Irlanda del Norte (Islas Gran Caymán), Colombia y Nicaragua; y en el
Océano Pacífico, con Nicaragua y El Salvador.
Mar Caribe
Océano Pacífico
Honduras en el corazón
de América Central.
Honduras ha definido sus límites marítimos con Colombia, mediante el Tratado
López Contreras-Ramírez Ocampo del 2 de agosto de 1986, ratificado en 1999;
con Reino Unido de la Gran Bretaña, por medio del Tratado Flores Bermúdez-
Osborne del 4 de diciembre de 2001, el cual entró en vigencia el 1 de marzo de
2002; con México, mediante el Tratado Rosa Bautista-Derbéz del 18 de abril de
4 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
2005, pendiente de ratificación; se tienen negociaciones en curso con Cuba y
Jamaica; los límites con Nicaragua están pendientes de ser definidos por la
Corte Internacional de Justicia. En el marco de la Conferencia del Caribe sobre
Delimitaciones Marítimas celebrada en México, D.F., en septiembre de 2005,
Honduras y Belice anunciaron la pronta inscripción de su negociación a la
Secretaría Ejecutiva de dicha Conferencia. Finalmente, con Guatemala está
pendiente la delimitación marítima, que dicho país ha condicionado a una previa
solución de su diferendo territorial con Belice.
Pertenecen al Estado de Honduras: el mar territorial, cuya anchura es de 12
millas marinas; la zona contigua, que se extiende hasta las 24 millas marinas; la
zona económica exclusiva, que se extiende hasta una distancia de 200 millas
marinas; y la plataforma continental, que comprende el lecho y el subsuelo de
las zonas submarinas y se extiende más allá de su mar territorial y a todo lo
largo de la prolongación natural de su territorio. Honduras posee dos fajas
costeras y varios puertos en ambas costas. En la costa norte se encuentran:
Puerto Cortés, Tela, La Ceiba, Puerto Castilla y puertos menores en Islas de la
Bahía; y en la costa sur, los puertos de Amapala y San Lorenzo o Henecán. En
la costa norte se encuentran las bahías de Omoa, Puerto Cortés, Tela y Trujillo;
y en el Golfo de Fonseca, las bahías de Chismuyo, la Unión y San Lorenzo. En
el Mar Caribe o de Las Antillas, el Golfo de Honduras, compartido con Belice y
Guatemala, y en el Océano Pacífico, el Golfo de Fonseca que comparte con
Nicaragua y El Salvador.
Honduras posee dos archipiélagos, uno en el Mar Caribe o de Las Antillas y otro
en el Golfo de Fonseca. En el Mar Caribe o de Las Antillas, el archipiélago tiene
una extensión que excede los 235 kilómetros cuadrados y está compuesto por
Islas de la Bahía, las Islas del Cisne (Swan Islands) llamadas también Santanilla
o Santillana, Viciosas, Misteriosas; y los Cayos Zapotillos, Cochinos, Vivorillos,
Seal (Foca o Becerro), Caratasca, Cajones o Hobbies, Mayores de Cabo Falso,
Cocorocuma, Palo de Campeche, Los Bajos Pichones, Media Luna, Gorda y los
Bancos Salmedina, Providencia, De Coral, Cabo Falso, Rosalinda, Serranilla
(véase Tratado de Delimitación Marítima entre Honduras y Colombia); y los
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 5
1 2 3
cayos Bobel, South Savanna y Port Royal y los demás situados en el Atlántico
1. Pico Bonito en Atlántida.
que histórica, geográfica y jurídicamente le corresponden. En el Golfo de 2. Atardecer en Islas de la Bahía.
Fonseca, tiene una extensión que excede los 93 kilómetros cuadrados, y está 3. Vista aérea de Cayos Cochinos.
formado por las Islas siguientes: Ramaditas, Conejo, Garrobo, Fríjol, Grande,
Chocolatillo, Chocolate, Santa Elena, Tigrito, Zacate Grande, Guegüensi, Del
Toro, Exposición, El Coyote, Violín, Inglesera, Sirena, Del Tigre, El Pacar,
Comandante, De la Vaca, De las Almejas, De Pájaros, La Boca, Los Matones, y
todas las que histórica, geográfica y jurídicamente le corresponden.
Entre sus lagos y lagunas Honduras posee el Lago de Yojoa, ubicado a una
altura de 650 metros sobre el nivel del mar, entre los Departamentos de Cortés,
Comayagua y Santa Bárbara, tiene un perímetro de 50 kilómetros y una
superficie de 90 kilómetros cuadrados. También en el litoral del Caribe están las
lagunas de Caratasca, Brus, Criba, Guaymoreto, de los Micos, Tinta, de
Alvarado, Ticamaya, Jucutuma, Toloa, Wuarunta, Tansín, Cauquira y Cohunto.
Honduras es el país más montañoso de América Central. Sus montañas se
dividen en dos grandes grupos: el orográfico occidental, que forma parte del
sistema guatemalteco-hondureño, y el oriental, que forma parte del sistema
hondureño-nicaragüense. Ambos grupos montañosos se encuentran separados
por una gran depresión transversal, denominada Depresión de Honduras, que
va de norte a sur desde el Golfo de Honduras hasta el Golfo de Fonseca. Ésta
se localiza a lo largo del Valle de Sula, Lago de Yojoa, Valle de Comayagua y
cuenca del Río Goascorán.
Honduras es el país centroamericano con la mayor superficie cubierta de
6 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
bosques, un 53% del uso actual de la tierra. El Informe Nacional de Desarrollo
Humano del año 2000 estima que existen más de 1000 especies de plantas de
las cuales 400 especies son latifoliadas. Desde el año 1997, el gobierno de
Honduras declaró protegido el 9,9% de la superficie total del territorio nacional.
El país cuenta con 72 áreas protegidas que suponen más de 2.3 millones de
hectáreas, además de la reserva de la biosfera del Río Plátano, declarada
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982. Esta biósfera comprende
unas 500,000 hectáreas y figura entre las franjas de selva tropical húmeda más
significativas que hay en Centroamérica. El Estado hondureño ha ratificado
acuerdos medioambientales internacionales relativos a biodiversidad, cambio
climático, desertización, certificación, especies en peligro de extinción, vertidos
peligrosos, derecho del mar, prohibición de ensayos nucleares, protección de la
capa de ozono, madera tropical y humedales.
2. Población
A la llegada de los españoles, Honduras estaba enmarcada en el área cultural
mesoamericana vinculada a la civilización Maya. En 1502 Cristóbal Colón llegó
a las costas de Honduras y se inició un largo proceso de conquista y
colonización; se convirtió, desde entonces, en una colonia española,
dependiente del Virreinato de Nueva España. Esa relación de conquista y
colonización, produjo, entre otros resultados, el mestizaje de la población.
Honduras es una nación pluricultural, multilingüe y multiétnica, que conforma un
mestizaje particular en el que elementos que pertenecen a varios grupos
humanos se integran en el hondureño. Este proceso de mestizaje y de identidad
nacional da a los individuos permanencia e integración en un espacio y en un
tiempo determinado. En la actualidad, el 8% de la población hondureña está
constituida por pueblos indígenas y negros, entre los que destacan lencas,
misquitos, garífunas, chortís y en menor medida, isleños, xicaques o tolupanes,
pechs y tawahcas.
Según datos estimados al año 2004, Honduras tiene una población de
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 7
7,028,400 habitantes, 3,382.300 es urbana (48.1%) y 3,646.100 es rural
(51.9%); evidencia un incremento relativo de 2.4% anual y posee una
densidad demográfica de 63 personas por kilómetro cuadrado. La
población hondureña se caracteriza por ser joven, un 50.2% es menor de
18 años. La población de la tercera edad, compuesta por adultos mayores
de 60 años, representa un 7%.
Honduras se ha convertido en un país de migrantes. El fenómeno de la
migración se produce tanto en el orden interno como externo. En lo interno,
la corriente migratoria predominante es la urbana-urbana y la rural-urbana,
que tiene como principal destino los polos de desarrollo más importantes,
en particular la capital de la República, sin minimizar el peso de la
migración rural-rural que centra su importancia en la movilidad de la mano
de obra en el sector agrario. En el orden externo, la emigración de
hondureños se produce hacia diversos países, principalmente hacia
Estados Unidos de América.
La Constitución de la República establece que la educación es función
esencial del Estado para la conservación, el fomento y difusión de la
cultura, la cual proyecta sus beneficios a la sociedad sin discriminación de
ninguna naturaleza. La educación nacional es laica y se fundamenta en los
principios esenciales de la democracia, promoviendo profundos
sentimientos y valores hondureños de pertenencia, respeto mutuo,
solidaridad entre sus habitantes y vinculación con el proceso de desarrollo
económico y social del país. El Estado tiene la obligación de proporcionar
la educación básica de la sociedad; por ello, la erradicación del
analfabetismo es tarea primordial.
En el área de salud, la esperanza de vida de la población se estima en 70
años, 72 para las mujeres y 68 para los hombres. El acceso a los servicios
de salud es un derecho de toda la población hondureña.
En relación al patrimonio nacional, Honduras tiene recursos naturales entre
8 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
los que se destacan la tierra apta para cultivo, el bosque, los yacimientos
mineros, las fuentes naturales de agua y las costas en el norte con el
Océano Atlántico (Mar Caribe) y en el sur con el Océano Pacífico. Esta
base patrimonial permite la producción en torno a la pesca y enmarca
otras actividades económicas como la industria, el turismo, la maquila,
el transporte y las telecomunicaciones.
Del total de la población económicamente activa ocupada, el 34.9% se
encuentra en la agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca; el
21.1% en el comercio, restaurantes y hoteles; el 15.8% en la industria
manufacturera; el 15.4% en servicios comunales, sociales y
personales y el restante 12.8% en construcción, transporte,
establecimientos financieros, electricidad y explotación de minas y
canteras.
Las características del territorio nacional y de la población, los
cambios experimentados en el ambiente internacional, la
globalización y los avances propios del desarrollo de la
nación, se han visto reflejadas en nuestras
costumbres, valores e idiosincrasia. Se han
producido cambios en los ámbitos político, económico, cultural y de toda índole,
Estela “C” de las Ruinas Mayas que han repercutido en nuestra identidad nacional. A pesar de la riqueza
de Copán. histórica y cultural, y de ser una nación multiétnica, multicultural y plurilingüe, o
quizás debido a ello, la conciencia colectiva no está suficientemente integrada a
los elementos constitutivos de nuestra identidad nacional, manteniéndose
procesos de identificación asociados más al lugar de nacimiento, crecimiento o
residencia (aldea, municipio, departamento o región), y en menor grado a la
etnicidad, estrato social, ámbito religioso y organizativo en el que participa. Un
punto de coincidencia cultural de diferentes sectores de la sociedad hondureña
se da en torno al mestizaje, el estilo culinario, la religión y la geografía, lo que
indica un amplio sentido de pertenencia e identificación que le da sentido pleno
al significado de identidad nacional.
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 9
La identidad nacional es un proceso integrador de derechos, deberes y
responsabilidades vinculados a los derechos políticos y civiles, el civismo, la
solidaridad y la ética, la valoración del pasado con sus costumbres y tradiciones,
un destino común y el conocimiento y capacidad reflexiva sobre la realidad
política, social y cultural de la nación.
3. Gobierno Templos Mayas en las Ruinas
de Copán.
El artículo 2 de la Constitución de la República establece que “la soberanía
corresponde al pueblo del cual emanan todos los Poderes del Estado que se
ejercen por representación”. El Estado de Derecho se expresa,
fundamentalmente, en el imperio de la Ley; su sometimiento a ella favorece la
convivencia social y garantiza la continuidad y la permanencia del Estado.
El artículo 4 constitucional enuncia que “la forma de gobierno es republicana,
democrática y representativa. Se ejerce por tres poderes, Legislativo, Ejecutivo
y Judicial, complementarios e independientes y sin relaciones de subordinación.
La alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República es obligatoria.
La infracción de esta norma constituye delito de traición a la patria”. En el
10 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
artículo 5 se amplía este precepto, precisando que “el gobierno debe
sustentarse en el principio de la democracia participativa del cual se deriva la
integración nacional, que implica participación de todos los sectores políticos en
la administración pública, a fin de asegurar y fortalecer el progreso de Honduras
basado en la estabilidad política y en la conciliación nacional”.
El poder Ejecutivo lo ejerce el Presidente de la República, con el apoyo de sus
Secretarios de Estado incluidos en el Gabinete de Gobierno. El poder
Legislativo se ejerce por un Congreso Nacional constituido por 128 diputados
propietarios y sus respectivos suplentes, y el poder Judicial se integra por una
Corte Suprema de Justicia, por las Cortes de Apelaciones, los Juzgados y
demás dependencias que señala la Ley.
El Estado hondureño presenta un avance importante en materia de
transformación y modernización: destaca su condición humanista, soberana,
incluyente y de cohesión social, y reconoce que la institucionalización de los
partidos políticos legalmente inscritos y el equilibrio de poderes, han tenido una
incidencia positiva en la gobernabilidad democrática del país.
B. LOS INTERESES Y OBJETIVOS NACIONALES
Los intereses nacionales son las aspiraciones comunes permanentes que
constituyen las condiciones en que la sociedad desea convivir, tanto en lo
interno como en lo externo. Se definen en términos de carácter general y están
estrechamente vinculados a valores y aspiraciones compartidas por la sociedad
hondureña, como la democracia, la justicia, el desarrollo humano sostenible, la
solidaridad, la paz, entre otros.
El interés nacional es una categoría general que integra a todos los intereses
particulares y expresa lo que el Estado trata de alcanzar y proteger. El interés
nacional o aspiración común permanente, al cotejarse con la realidad nacional e
internacional, se transforma en objetivos nacionales. De aquí que los objetivos
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 11
nacionales son una expresión concreta de los intereses nacionales, los cuales
se definen en términos de situación por alcanzar. El Preámbulo de nuestra
Constitución enuncia las siguientes aspiraciones nacionales:
1. El fortalecimiento del Estado de Derecho;
2. El logro de una sociedad política, económica y socialmente justa;
3. La plena realización de la persona humana;
4. La obtención de justicia, libertad y seguridad para todos;
5. El logro de la estabilidad y la paz;
6. El fortalecimiento del pluralismo y la democracia representativa; y,
7. La búsqueda del bien común;
8. La restauración de la unión centroamericana.
Salón de Sesiones del Congreso
Los objetivos nacionales se derivan de las aspiraciones nacionales y están Nacional.
relacionados con los intereses nacionales, convirtiéndose en elementos básicos
12 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
que rigen la vida del Estado hondureño. En el sector defensa, su
responsabilidad se centra en velar por la protección de la soberanía e integridad
territorial; con esa finalidad busca fortalecer instancias de coordinación entre las
diferentes instituciones del Estado y, específicamente, entre la Política Exterior y
la Política de Defensa.
Los objetivos nacionales buscan las aspiraciones fundamentales de
independencia, soberanía, integridad territorial, desarrollo material, político y
cultural, bien común y preservación de los valores de la sociedad. La
Constitución de la República establece los siguientes objetivos nacionales
permanentes:
1. Conservar la independencia y la soberanía;
2. Mantener la seguridad y la inviolabilidad del territorio nacional;
Alfarero moldeando un jarrón 3. Mantener la paz y seguridad nacional;
de barro.
4. Garantizar la vigencia del Estado de Derecho;
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 13
5. Proteger la vida, bienes y libertad de los habitantes;
6. Lograr un desarrollo económico sostenible;
7. Lograr un desarrollo social justo y equitativo;
8. Conservar el patrimonio y la identidad nacional; y,
9. Procurar una adecuada inserción internacional.
Los objetivos nacionales estratégicos representan un horizonte temporal y
responden a la necesidad de establecer etapas para la consecución de los
objetivos nacionales permanentes, razón por la cual pueden cambiar en el
tiempo, de acuerdo a las variaciones del contexto nacional e internacional. Entre
los objetivos nacionales estratégicos están:
1. Defender la soberanía nacional, la independencia e integridad territorial,
ante cualquier amenaza;
Venta de flores en un mercado
2. Fortalecer el sistema democrático representativo y participativo;
de Tegucigalpa.
3. Fortalecer el sistema educativo y promover el desarrollo de la ciencia y
14 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
la cultura;
4. Reducir la pobreza y eliminar la pobreza extrema;
5. Promover la correcta administración del sistema de justicia;
6. Asegurar a toda la población el acceso a los servicios básicos;
7. Combatir la corrupción, el crimen organizado, el narcotráfico, la
violencia juvenil y la delincuencia común;
8. Asegurar la existencia de instituciones de defensa y seguridad pública
respetuosas de la ley, modernas y profesionales;
9. Promover la conservación y protección de los recursos naturales;
10. Impulsar el desarrollo socioeconómico de zonas fronterizas;
11. Fortalecer los sistemas de cooperación y de integración regional y
hemisférica; y,
12. Delimitar y demarcar todas las fronteras marítimas y terrestres.
El Estado debe promover procesos de diálogo que permitan el consenso en
torno a los objetivos nacionales y una visión compartida y concertada de país.
Sólo de manera colectiva puede asegurarse la defensa, promoción y realización
de nuestros intereses y objetivos nacionales.
C. LA FUNCIÓN DEFENSA
El Estado tiene como funciones primarias las de gobierno interior, relaciones
exteriores, obtención y asignación de recursos financieros, administración de
justicia y defensa nacional. Respecto a la función de defensa, su propósito
general es proteger a la población, preservar el territorio nacional y resguardar
la capacidad del Estado para el ejercicio de su soberanía frente a las amenazas
que afecten los intereses de la nación. También es su propósito apoyar el logro
de los objetivos nacionales en el ámbito internacional.
El Estado debe poseer los medios de la defensa nacional para dar protección a
la población, al territorio, a los bienes y a las actividades que se desarrollan
dentro de las fronteras nacionales, y para apoyar la gestión de la Política
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 15
Exterior del país. Las Fuerzas Armadas constituyen el soporte del poder
defensivo del país y conforman el órgano militar con el cual el Estado Fortaleza colonial de “Santa
Bárbara” en Trujillo.
materializa su función de defensa, entendida ésta como un esfuerzo colectivo
expresado en un amplio espectro de actividades destinadas a garantizar la
soberanía nacional y la integridad territorial. Es importante destacar que la
defensa es una tarea nacional que involucra al conjunto del potencial de la
nación, dirigida desde su nivel político, y no es exclusivamente una función
militar.
A las tareas de la defensa externa se agregan, en los tiempos modernos, las de
cooperación internacional. Además de las razones humanitarias y legales que
explican las tareas de cooperación (en especial las Operaciones de Paz), un
Estado contribuye a su propia seguridad al concurrir a este tipo de actividades.
Esto es importante porque este tipo de cooperación fortalece el multilateralismo
y contribuye a crear un entorno de seguridad que hace más estable y seguro el
desarrollo del país. Esta cooperación debe regirse por el Derecho internacional,
tanto en su contenido como en su forma, por lo que sólo el Consejo de
Seguridad de las Naciones Unidas es el órgano competente para definir en qué
situaciones es legítima la presencia de fuerzas multinacionales.
16 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
Las Fuerzas Armadas existen para disuadir o enfrentar las amenazas y
asegurar el monopolio del uso de la fuerza por parte del Estado. El monopolio
del uso legítimo de la fuerza le corresponde al Estado. Este principio se refiere a
la función de coacción o fuerza, que es uno de los medios que el Estado utiliza
para garantizar la paz, la tranquilidad y la gobernabilidad. La utilización de la
fuerza se relega a una última instancia, cuando fallan todos los mecanismos
pacíficos.
En el ámbito externo, la utilización de los medios de la defensa para enfrentar
una situación conflictiva sólo debe producirse en caso de agresión. En el ámbito
interno, la utilización de los medios de defensa debe producirse para garantizar
la estabilidad del Estado, cuando éste se vea amenazado y cuando las fuerzas
policiales no puedan garantizar la seguridad de las instituciones y el orden
público, pero este accionar debe ser llevado a cabo conforme a las leyes que al
respecto dicte el poder político.
En un Estado de Derecho se ejerce el monopolio del uso legítimo de la fuerza
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 17
para garantizarle a la ciudadanía el disfrute del bienestar y la tranquilidad. Esto
conlleva tres elementos fundamentales: 1) La subordinación de las Fuerzas
Armadas y de las fuerzas policiales a la autoridad legítimamente constituida; 2)
La necesidad de garantizarle a la ciudadanía el debido control democrático de
las instituciones encargadas de la defensa y de la seguridad; y 3) La
imposibilidad de que cualquier grupo o movimiento, fuera del Estado, intente
romper ese monopolio, porque sería el principio de la anarquía y la imposición
de criterios sectarios por la fuerza.
El recurso de la fuerza, y de su uso como última instancia, es un medio
indispensable para conseguir el objetivo mínimo de un gobierno, que es la
conservación de las condiciones que salvaguarden la convivencia pacífica. Esa
convivencia es básica para lograr los demás fines, ya que sólo en una situación
pacífica el poder político puede llevar a cabo con buen suceso las actividades
relacionadas con la conducción y administración del Estado.
A. LA SEGURIDAD Y LA DEFENSA
La seguridad es un bien público que se convierte en un derecho y en una
condición para el ejercicio de los demás derechos. Como bien público, la
seguridad es una responsabilidad del Estado ante sus ciudadanos y, como
derecho, constituye un estímulo para promover una demanda social
encaminada a su obtención. La concepción de la seguridad como una condición
supone la existencia de un clima de paz y tranquilidad para garantizar el acceso
ciudadano a los recursos que le permitan obtener su pleno desarrollo.
El Departamento para Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas definió en
1986 que la seguridad es, en principio, “una condición en la cual los Estados
consideran que no hay peligro de ataque militar, presión política o coerción
económica de tal modo que sean capaces de buscar su libre desarrollo y
progreso”. El vínculo entre seguridad y defensa es tan estrecho que nos lleva a
definir la defensa como el conjunto de procedimientos y acciones que el Estado
pone en práctica para prevenir y enfrentar cualquier amenaza que ponga en
peligro la integridad, la soberanía y la independencia del país.
1. Seguridad y defensa
Al definirse como un bien público, la seguridad es proporcionada por el Estado
que, al ofrecer condiciones aceptables para la misma, garantiza el derecho de la
ciudadanía a ejercer plenamente sus libertades. La seguridad es la condición
para ejercer los derechos y garantías, individuales y colectivos, que consigna la
Constitución y demás leyes secundarias.
La seguridad es un concepto multidimensional, que engloba aspectos diversos
de la realidad nacional. Es una garantía para el desarrollo en la medida que
genera condiciones apropiadas para la inversión productiva y la generación de
empleo. La seguridad es responsabilidad del Estado y genera
corresponsabilidad, participación y apropiación pública al interior de la sociedad
en la defensa y mantenimiento de la seguridad común.
Hoy, cuando las condiciones regionales han cambiado sustancialmente y los
conflictos interestatales han disminuido en grado e intensidad, dando paso a
nuevos tipos de conflictividad intraestatal, Centroamérica está en mejores
condiciones para reformular sus modelos de seguridad y crear nuevos sistemas
de seguridad estatal y regional. La adopción del Tratado Marco de Seguridad
Democrática en 1995, es una evidencia de los esfuerzos que se hacen en la
región para buscar nuevas formas y sistemas de seguridad.
El esquema de seguridad se complementa con un sistema articulado de
defensa nacional, que es su complemento necesario. Mientras la seguridad se
percibe como una condición, la defensa se define como un conjunto de acciones
y capacidades para garantizar la integridad territorial, la soberanía y la
independencia del país. La defensa nacional se orienta principalmente a
prevenir y neutralizar las amenazas externas que ponen en peligro los intereses
nacionales.
Entre ambos conceptos hay una relación de causa y efecto. La defensa
adecuada garantiza la seguridad, pero no es suficiente para generarla. Hace
falta integrar un tercer componente en esta relación conceptual: el desarrollo
integral del país, cuyo resultado más inmediato es la estabilidad política, la
gobernabilidad democrática y la necesaria cohesión social que hacen posible y
viable el clima de seguridad.
La seguridad del Estado es garantizada en el plano externo esencialmente por
las Secretarías de Relaciones Exteriores y Defensa Nacional, cada una en el
ámbito de su competencia, y en el plano interno, principalmente por la
Secretaría de Seguridad. Las políticas que conducen estas Secretarías deben
tener como denominador común garantizar la seguridad, el fortalecimiento del
Estado de Derecho y la consolidación de la democracia. Son políticas públicas
que procuran el bienestar de la ciudadanía y la seguridad del país. La seguridad
y la defensa son responsabilidad de todos, aspecto que es importante
destacarlo para facilitar la apropiación, por parte de la ciudadanía, de la
seguridad como un bien público y, dentro de ella, de los conceptos de defensa
nacional y seguridad ciudadana.
2. Evolución del concepto de seguridad
Los cambios ocurridos en el nuevo escenario internacional, crearon
condiciones apropiadas para replantear el concepto de seguridad en el mundo.
Centroamérica no podía ser la excepción, lo que significó el tránsito hacia la paz
y el fortalecimiento de la democracia. Estos dos procesos forjaron las
condiciones para buscar nuevos modelos de seguridad regional y nacional,
modificando los conceptos tradicionales de la seguridad.
Después de la Segunda Guerra Mundial, cuando los escenarios de convivencia
internacional quedaron seriamente dañados, se fue afianzando el concepto de
seguridad colectiva como un mecanismo para generar instancias
internacionales capaces de garantizar seguridad a los Estados y procedimientos
de mutuo entendimiento y coordinación.
En las últimas décadas fue conformándose una nueva visión de la seguridad, la
llamada seguridad cooperativa, que define con más detalle y precisión las ideas
de la seguridad colectiva, a fin de hacer más operativo el concepto de
cooperación (medidas de confianza mutua, libros blancos, maniobras militares
conjuntas o previamente anunciadas, información compartida en áreas
sensibles de inteligencia y seguridad, definición de amenazas comunes y
1 2
medios para enfrentarlas). A medida que se reformulaba el concepto tradicional
de seguridad y se dejaba atrás la concepción ortodoxa sobre la misma, el
contenido del concepto se fue ampliando e incluyendo nuevas facetas que
convirtieron la idea de seguridad en algo más complejo y general.
Como una iniciativa combinada, el Gobierno de Canadá y la Organización de las
Naciones Unidas (ONU) formularon en 1993 un nuevo concepto de seguridad
humana, que destaca el carácter integrador, señalando la importancia central de
ubicar la protección de la persona como eje articulador de la seguridad
internacional. En este sentido, el nuevo concepto establece aquellas
dimensiones que afectan a la seguridad de las personas e identifica amenazas
tradicionales y no tradicionales a la seguridad bajo este prisma. La seguridad
humana es complementaria a la seguridad estatal y la seguridad internacional.
Con la instauración de la paz en Centroamérica, como resultado de las
iniciativas del Grupo de Contadora y las Cumbres Presidenciales de Esquipulas
(I y II), esta región empezó a reconstruir sus estructuras políticas y de
seguridad, orientando su desarrollo hacia la construcción y consolidación de la
democracia. De esa forma, el Estado de Derecho, como forma de convivencia
política y social, se convirtió en el eje articulador de una nueva visión sobre la
seguridad y la defensa en la zona. Es en estas circunstancias que nace el
Tratado Marco de Seguridad Democrática, firmado en nuestro país en diciembre
de 1995.
La seguridad democrática es un nuevo concepto que da forma y consistencia a
un nuevo esquema de seguridad regional, creando para ello una nueva
institucionalidad representada por la Comisión de Seguridad de Centroamérica,
que centra su atención en el fortalecimiento del Estado de Derecho y en la
consolidación de la democracia.
El artículo No 1 de la Constitución de la República contiene una definición con
varios puntos de coincidencia con los conceptos de seguridad humana y
seguridad democrática: "Honduras es un Estado de Derecho, soberano,
constituido como república libre, democrática e independiente para asegurar a
sus habitantes el goce de la justicia, la libertad, la cultura y el bienestar
económico y social".
B. LAS TENDENCIAS EN
LA SEGURIDAD INTERNACIONAL
Los sistemas regionales de seguridad se encuentran en un intenso proceso de
renovación. Han recibido la influencia de diversos factores que han moldeado la
situación de la seguridad internacional, como el fin de la guerra fría, la
globalización, los procesos de democratización que caracterizaron la década de
los noventa y los sucesos terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados
Unidos de América.
En el continente americano, desde la segunda guerra mundial se realizaron las
alianzas militares necesarias para la cooperación, mediante la creación de la
Junta Interamericana de Defensa (JID) en 1942. En 1947 se firma el Tratado
Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) y en 1948 se crea la
Organización de Estados Americanos (OEA). Esta institucionalidad de seguridad
es complementada por una cantidad importante de acuerdos bilaterales y
regionales, el más importante de ellos, el Tratado de Tlatelolco, firmado en
1967, que regula el empleo de la energía nuclear y proscribe la proliferación de
armas nucleares en el hemisferio.
La Comunidad Internacional ha experimentado un proceso de cambios,
adaptación y revitalización, que ha fortalecido la Diplomacia de Cumbres. En
ese contexto, adquieren importancia singular las Cumbres Iberoamericanas, de
las Américas, de Presidentes de Centroamérica y el Caribe, Pacto Andino y
Mercosur. A estas se suman otras instancias más específicas como las
Conferencias de los Ministros de Defensa, de Comandantes de Fuerzas de
América (Aérea, Ejército y Naval), la Conferencia de Fuerzas Armadas de
Centroamérica y la Conferencia Especial de Seguridad Hemisférica.
La Diplomacia de Cumbres se combina con los procesos de democratización,
pacificación y promoción de los derechos humanos. Los procesos de
democratización fortalecieron el Estado de Derecho y el proceso de pacificación
puso fin a confrontaciones derivadas de la guerra fría. Finalmente, la promoción
de los derechos humanos ubicó al ser humano en el centro de la preocupación
de la sociedad y el Estado.
Los procesos anteriores influyeron en la construcción de la agenda de seguridad
de los países. En los años ochenta generaron una agenda de seguridad en la
que las funciones de defensa y seguridad pública aparecían fusionadas,
situación que cambió en los años noventa gracias a un contexto de distensión
mundial. Actos terroristas como el del 11 de septiembre de 2001 en Estados
Unidos de América y otros fenómenos asociados, han venido a alterar esta
tendencia, obligando a los tomadores de decisiones políticas a definir los
ámbitos de cooperación de las Fuerzas Armadas en temas que competen a
otras agendas, como la del desarrollo o la de la seguridad pública.
C. LOS ENTORNOS DE LA DEFENSA
1. Entorno mundial
La ONU es la organización universal con competencias en materia de seguridad
y de desarrollo para facilitar una definición consensuada en la promoción del
“bien común” universal. Sus propias motivaciones, propósitos y principios
contenidos en su Carta Constitutiva, han animado la acción colectiva hacia lo
que, hasta ahora, se está perfilando como evolución de un concepto humano de
la seguridad.
La Carta establece un vínculo estrecho entre la paz y la seguridad. Para
desarrollar el objetivo del mantenimiento de la paz y seguridad internacionales,
se proveyeron formas y métodos calificados, como medidas colectivas eficaces.
Este concepto tiene el mérito de subrayar que todo Estado tiene el derecho a
ver su paz y seguridad protegidas y el deber de concurrir, con su apoyo, a
asegurar la paz y la seguridad de los demás, lo que está en la base de la
construcción de la Seguridad Colectiva.
El mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales tiene también otro
componente, el arreglo pacífico de las controversias internacionales y de
situaciones susceptibles de poner en peligro la paz y la seguridad
internacionales. En este aspecto, tiene un papel relevante la Corte Internacional
de Justicia.
2. Entorno continental
Desde 1990, los Estados de Centroamérica declararon al istmo como “Región
de Paz, Libertad, Democracia y Desarrollo”, y firmaron, en 1991, el tratado de
integración global denominado “Protocolo de Reformas a la Carta de la
Organización de Estados Centroamericanos” (Protocolo de Tegucigalpa),
previéndose la responsabilidad de desarrollar un nuevo modelo de seguridad
regional. En cumplimiento de esa responsabilidad, los Estados
centroamericanos suscribieron en 1995 el Tratado Marco de Seguridad
Democrática.
En el Caribe se adoptó en 1996 el “Sistema de Seguridad Regional del Caribe”
para la prevención de la narcoactividad, casos de desastre, control de
inmigrantes, contaminación ambiental, contrabando, control aduanero y tarifario,
protección de recursos pesqueros, policía marítima y situaciones de emergencia
nacional. Los países del Cono Sur se declararon como Zona de Paz en 1999 y,
en el 2002, los Estados miembros de la Comunidad Andina firmaron la Carta
Andina para la Paz y la Seguridad, estableciendo los principios de una “política
comunitaria de seguridad”, basada en la cooperación, reducción de gastos
militares y solución pacífica de controversias.
La OEA tiene como propósitos esenciales: el afianzamiento de la paz y la
seguridad del continente; la acción solidaria de sus miembros en caso de
agresión; el logro de una efectiva limitación de armamentos convencionales; la
promoción de la democracia representativa y la cooperación; la prevención de
conflictos y la solución pacífica de controversias; la promoción del desarrollo y la
erradicación de la pobreza extrema.
Los Estados miembros de la Organización han intensificado su cooperación
para enfrentar nuevos e importantes desafíos. A través de las reuniones
periódicas de los Jefes de Estado y de Gobierno en el proceso de las Cumbres
de las Américas, se le ha encomendado a la OEA responsabilidades para
ayudar a promover una visión compartida de los países de la región. La Carta
de la OEA contiene un capítulo sobre “seguridad colectiva” que, en lo que
concierne a los Estados parte, remite a la aplicación de medidas y
procedimientos del TIAR que establece un sistema de seguridad colectiva para
el continente.
La renovación y el fortalecimiento de la OEA han sido impulsadas desde 1994
por las Cumbres de las Américas para darle seguimiento a los acuerdos
adoptados. En esa dirección se perfilaron las resoluciones adoptadas en la
Conferencia Especial de Seguridad (México, 2003). Sobre la base de los
propósitos y principios de la Carta de la OEA, y del mayor énfasis que se da en
la actualidad en las Américas al fortalecimiento y consolidación de la
democracia, se aprobó la Carta Democrática Interamericana, el 11 de
septiembre de 2001. La Carta Democrática es una guía para la buena
gobernabilidad y refleja la vinculación inseparable de la democracia con los
derechos humanos en sus expresiones políticas, civiles, económicas, sociales y
culturales.
La Conferencia Especial sobre Seguridad (México, 2003) se celebró para
actualizar los conceptos y enfoques de la Conferencia de Chapultepec, de 1945.
La conferencia concluyó con la firma, el 28 de octubre de 2003, de la
Declaración sobre Seguridad en las Américas para promover y fortalecer la paz
y seguridad en el Hemisferio, cuyo eje político articulador es la vigencia del
régimen democrático representativo en los Estados Miembros.
La Declaración destaca la nueva concepción de la seguridad en el Hemisferio,
con alcance integral y multidimensional, incluyendo así las amenazas
tradicionales, las nuevas amenazas y otros desafíos. En ese acto declarativo se
reconoce que el modelo de seguridad en nuestro hemisferio ha de ser flexible y
debe contemplar las particularidades de cada región y de cada Estado. Este
último, con sujeción plena al imperio de la Constitución, los Tratados y las leyes,
tiene el derecho soberano de identificar sus propias prioridades nacionales de
seguridad y definir las estrategias, planes y acciones para enfrentar las
amenazas tradicionales y las nuevas amenazas, preocupaciones y otros
desafíos de naturaleza diversa.
Las reuniones de Ministros de Defensa se realizan también por mandatos
impartidos en el marco del Proceso de Cumbres de las Américas.
3. Entorno regional
La institucionalización del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) se
produjo en la Cumbre de Presidentes realizada en Tegucigalpa el 13 de
diciembre de 1991, en la que se firmó el Protocolo de Tegucigalpa. El SICA fue
creado mediante ese Protocolo, como la expresión de la nueva Centroamérica
organizada, reemplazando a la Organización de los Estados Centroamericanos
(ODECA), con el reconocimiento de que todos los países del istmo, incluyendo a
Panamá y Belice, constituyen una comunidad, cuyo objetivo fundamental es
convertirse en Región de Paz, Libertad, Democracia y Desarrollo, basado en la
integración, el respeto, la tutela y la promoción de los derechos humanos y el
desarrollo integral.
El SICA surgió con un enfoque orientado a la promoción de la persona humana,
como eje central de la construcción normativa que prevé, en consecuencia, un
nuevo concepto de seguridad sustentado en los derechos humanos y el
desarrollo de los habitantes. También reclama una necesaria participación
ciudadana permanente y responsable por medio del Comité Consultivo,
integrado por las que se denominaron “fuerzas vivas” del istmo
centroamericano, en su acepción actual de sociedad civil organizada; y una
región de Derecho que sería garantizada con la creación y funcionamiento de
una Corte Centroamericana de Justicia.
El Protocolo de Tegucigalpa establece principios que definen el marco jurídico
que debe observarse para el avance del cumplimiento de sus disposiciones, al
referirse a las relaciones entre los Estados miembros y la solución pacífica de
sus controversias, la buena fe en el cumplimiento de sus obligaciones, el respeto
a las Declaraciones emitidas en las Reuniones de Presidentes y a los principios y
normas de las Cartas de la OEA y de la ONU, y a la importancia de este
Protocolo y sus instrumentos complementarios y derivados en las materias que
regula.
a. Tratado Marco de Seguridad Democrática
en Centroamérica
En 1991, Honduras presentó un proyecto de “Carta de la Comunidad del Istmo
Centroamericano” que centró la atención en la dignidad humana y su
promoción. En dicho proyecto se precisaron los elementos fundamentales que
integraban el concepto de un nuevo modelo de seguridad. Honduras consignó,
en su proyecto, la responsabilidad de “concretar un nuevo modelo de seguridad
regional orientado a fortalecer el poder civil, superar la pobreza extrema,
promover el desarrollo sostenido, proteger el medio ambiente, erradicar la
violencia, la corrupción, el terrorismo y el narcotráfico”.
El 15 de diciembre de 1995 se firmó en San Pedro Sula el “Tratado Marco de
Seguridad Democrática en Centroamérica”. Ese tratado incluyó la lucha contra
la corrupción como uno de los elementos del nuevo concepto de seguridad e
insertó, en un aporte significativo, el concepto de seguridad en la unión
indivisible entre el desarrollo, la democracia, la paz y la libertad.
Los órganos de aplicación del Tratado Marco, en orden de jerarquía, son: la
Reunión de Presidentes, el Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores y la
Comisión de Seguridad. Esta última es una instancia de coordinación,
ejecución, evaluación y seguimiento y, cuando sea pertinente, de acción
inmediata. Está integrada por los Viceministros de Relaciones Exteriores,
Seguridad Pública y Defensa de los Estados parte.
b. Conferencia de Fuerzas Armadas Centroamericanas
La Conferencia de Fuerzas Armadas Centroamericanas (CFAC) fue creada
mediante acuerdo de los Presidentes de las Repúblicas de Guatemala, El
Salvador, Honduras y Nicaragua, el 12 de noviembre de 1997. Desde su
creación, se ha caracterizado por ser un foro militar regional concreto y
coadyuvante al SICA, especialmente en los ámbitos de defensa y seguridad
regional, actuando de forma congruente en el camino a la integración
centroamericana.
Tiene como visión contribuir al logro de los objetivos regionales que persiguen
los gobiernos centroamericanos, en búsqueda del bien común de todos sus
conciudadanos, y desempeña un papel cohesivo, como parte integral de la
sociedad centroamericana, para impulsar los procesos de paz, democracia,
libertad y desarrollo en la región.
Su misión es contribuir a la seguridad cooperativa, al desarrollo e integración
militar de la región, y tiene como finalidad impulsar, de forma permanente y
sistemática, la cooperación, coordinación y apoyo mutuo entre las Fuerzas
Armadas, para el estudio colegiado de asuntos de interés común, así como
proporcionar un óptimo nivel de defensa contra las amenazas a la democracia,
la paz, la libertad y el desarrollo regional.
La CFAC está organizada por un Consejo Superior que tiene como función,
entre otras, asesorar a los Presidentes de cada país en materia de integración
militar, defensa y seguridad regional; un Comité Ejecutivo responsable de
asesorar, controlar y dar seguimiento a las decisiones tomadas por el Consejo
Superior; y una Secretaría General Pro-témpore, integrada por el Secretario,
Sub-Secretario y los representantes de los países miembros, cuya
responsabilidad es administrar los planes de trabajo, desarrollar programas y
actividades especializadas, así como dar seguimiento a los acuerdos y
decisiones del Comité Ejecutivo y del Consejo Superior de la CFAC.
Los objetivos de la CFAC son congruentes con los intereses del SICA (Paz,
Democracia, Libertad) y son los siguientes:
1) Recomendar acciones concretas contra las amenazas a la democracia,
la paz y la libertad, con el fin de proporcionar el nivel óptimo de
defensa;
2) Intercambiar información y experiencias en todos los aspectos de
cooperación, e impulsar los mecanismos de confianza mutua entre los
países miembros;
3) Participar en foros políticos, económicos, psicosociales y militares de
interés para la integración de la defensa, la seguridad democrática, la
paz y la libertad de la región;
4) Promover por medio de actividades especializadas el estudio, discusión
y reflexión sobre los asuntos militares de interés común;
5) Coadyuvar en los estudios que contribuyan a proveer el desarrollo de la
región y a la reducción del impacto en caso de desastres; y,
6) Establecer comunicación permanente con la Secretaría General del
SICA en asuntos de defensa y seguridad.
La CFAC basa su desempeño en su convicción de que la seguridad
democrática de Centroamérica es necesaria para garantizar a los habitantes de
la región el goce de la libertad, el respeto a los derechos humanos, la unidad
cultural, el bienestar económico, la justicia social y el equilibrio ecológico; en
consecuencia, define las responsabilidades de las Fuerzas Armadas y/o
Ejércitos miembros en la contribución al logro de los intereses regionales que
persiguen los gobiernos de los Estados y que sirven de guía para la
programación y ejecución de sus planes operativos.
Desde su fundación, la CFAC promueve constantemente temas regionales de
interés para ampliar e inducir el camino a la integración centroamericana, para
lo cual tiene como política formular planes de trabajo, programas y actividades
especializadas, según se denominan a continuación:
1) Plan de la CFAC de Cooperación Integral para Prevenir y Contrarrestar
el Terrorismo, Crimen Organizado y Actividades Conexas;
2) Creación y empleo a nivel local y regional de la Unidad Humanitaria y
de Rescate de la CFAC (UHR-CFAC);
3) Programa anual de Medidas de Fomento de la Confianza de Carácter
Militar;
4) Intercambios de oficiales en el área educativa entre las Fuerzas
Armadas y Ejércitos;
5) Reuniones de trabajo del Consejo Superior, Comité Ejecutivo,
Representantes, Actividades Especializadas y Eventos Deportivos Inter-
Fuerzas Armadas; y,
6) Comunicación permanente con la Secretaría General del SICA,
Conferencia de Ejércitos Americanos y Junta Interamericana de
Defensa.
La Declaración de Cartagena, adoptada en la tercera Conferencia de Ministros
de Defensa de las Américas, reconoce que la Conferencia de las Fuerzas
Armadas Centroamericanas es un organismo regional de seguridad y defensa,
cuyos postulados son congruentes con el espíritu de integración hemisférica y el
derecho de cada nación de mantener, en el marco de su ordenamiento jurídico,
fuerzas de seguridad y de defensa.
Las Fuerzas Armadas de Honduras participan activamente en los programas de
desarrollo de la CFAC, la integración militar, el programa de medidas de
fomento de la confianza, actividades especializadas y hace esfuerzos
permanentes en el entorno nacional e internacional, a través de diferentes
actividades y foros militares, para promover los fines de la CFAC en el contexto
de la Política de Defensa Nacional.
4. Entorno vecinal
Los Estados del istmo centroamericano han institucionalizado su sistema
regional de seguridad con una visión integral y cooperativa, que es el marco
apropiado para examinar las relaciones y temas que se plantean entre Estados
con fronteras comunes. Para entender este entorno es preciso tener presente lo
preceptuado en la Constitución de la República de Honduras, y saber que, aún
cuando las fronteras son elementos definitorios principales en las relaciones
entre Estados vecinos, más allá de su consideración como líneas de
delimitación entre los Estados, debemos enfocarlas igualmente como líneas de
cooperación para favorecer la integración humana del istmo y su consolidación
como Región de Paz, Libertad, Democracia y Desarrollo. La cooperación
transfronteriza es concebida como una medida adicional de confianza mutua
entre los Estados vecinos, además del adecuado manejo y conservación de
cuencas hidrográficas compartidas que son tan importantes para el desarrollo
nacional y regional.
a. Honduras y Guatemala
La frontera terrestre está delimitada por la Sentencia Arbitral de Washington, del
23 de enero de 1933. Está pendiente de resolver el límite marítimo.
b. Honduras y El Salvador
Frontera delimitada por el Tratado General de Paz de 1980 y por la Sentencia
de la Corte Internacional de Justicia del 11 de septiembre de 1992, confirmada
por la Sentencia de 18 de diciembre de 2003, en el juicio de revisión de
Sentencia promovido por El Salvador ante la Corte Internacional de Justicia, el
10 de septiembre de 2002, con una situación especial en lo que respecta a la
contigüidad marítima en el interior y el exterior del Golfo de Fonseca a definirse
de acuerdo a la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia.
Es importante velar por el cumplimiento debido de la responsabilidad de
demarcar la frontera común, conforme a lo previsto en el Acuerdo para la
Ejecución del Programa de Demarcación de la Frontera Honduras - El Salvador
del 19 de enero de 1998, y de las obligaciones que derivan de la Convención
sobre Nacionalidad y Derechos Adquiridos en las Zonas Delimitadas por la
Sentencia de la Corte Internacional de Justicia del 11 de septiembre de 1992.
c. Honduras y Nicaragua
Frontera delimitada por la Comisión Mixta de Límites de 1900 y 1901 en lo
concerniente a la contigüidad marítima en el Golfo de Fonseca hasta el Portillo
de Teotecacinte, y la frontera terrestre por el Laudo Arbitral del 23 de diciembre
de 1906, ratificado por la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia del 18
de noviembre de 1960.
La Corte Internacional de Justicia conoce, desde 1999, de la controversia entre
Honduras y Nicaragua en cuanto a sus límites marítimos en el Mar Caribe o de
las Antillas, establecidos por la costumbre internacional local entre ambos
Estados en el paralelo 14º 59´ 08” Norte. Está pendiente la delimitación de la
parte hacia la bocana del Golfo y zonas adyacentes en el Océano Pacífico, en lo
que corresponde a la contigüidad marítima de Honduras y Nicaragua en el Golfo
de Fonseca.
d. Honduras y Belice
Los límites marítimos están sin definir, existiendo un compromiso de ambos
Estados por delimitarlos en el corto plazo.
e. Honduras y el Caribe Insular
Honduras está vinculada geográficamente a los países antillanos o caribeños
por la situación de su tierra firme con respecto al Mar de las Antillas o Mar
Caribe y por el importante archipiélago integrado por las Islas de la Bahía, Islas
del Cisne, demás islas, cayos y bancos.
D. EL CONFLICTO Y LAS
FORMAS DE SOLUCIÓN
Los convenios internacionales de la Haya, de 1899 y 1907, prescriben, por
primera vez, el arreglo pacífico de las disputas internacionales que se incorpora
después al Pacto de la Sociedad de Naciones de 1919, y en el Tratado de París
o Pacto Briand-Kellogg de 1928. Ambos instrumentos condenan el recurso a la
guerra como medio de solución de controversias internacionales y establecen la
renuncia a ella como instrumento de política nacional, a la vez que los Estados
reconocen que la solución de los conflictos debe efectuarse por medios
pacíficos.
Este principio fundamental alcanza su pleno valor jurídico en la Carta de las
Naciones Unidas de 1945, y se expresa en varias declaraciones y tratados de
alcance mundial y regional. En el sistema interamericano es adoptado
principalmente por la Carta de la Organización de los Estados Americanos y el
Tratado Americano de Soluciones Pacíficas.
La región centroamericana, en la década de los ochenta, generó e impulsó una 1
gestión internacional sistemática en búsqueda de una solución al panorama de
crisis. Con la ayuda del Grupo de Contadora, las sociedades centroamericanas
lograron superar las diferencias que las enfrentaba y le pusieron fin a los
conflictos armados internos que se habían desarrollado. A partir de los acuerdos
establecidos, en un proceso de negociación genuinamente regional, asumieron
el compromiso de sentar las bases para alcanzar la paz, democracia, seguridad 2
y desarrollo en toda la región.
Honduras tiene en su historia ejemplos muy claros de su vocación pacifista y de
la disposición constante a acudir a las instancias jurídicas correspondientes
para solucionar cualquier conflicto con países vecinos.
3
1. Tipología de los conflictos
En los últimos años se ha producido un cambio significativo de los conflictos, al
disminuir los conflictos interestatales e intensificarse los que se producen al
4
interior y a través de los Estados. Dependiendo de las características o
tipologías de los conflictos, surgen varias causas y tendencias que vienen a
condicionar los mecanismos de solución pacífica, lo que nos indica que existe
una multiplicidad de factores que inciden en la conformación de los mismos,
tales como la economía, narcotráfico, trafico de armas, desastres naturales,
etnias, religión, etc.
a. Conflictos interestatales
Todo conflicto internacional o interestatal tiene causas propias, actores,
fenómenos especiales y medios particulares de solución de los mismos, y posee
como sujetos a un número variable de países, lo que permite afirmar que sólo
los litigios entre Estados son conflictos internacionales.
b. Conflictos intraestatales
Son aquellas situaciones de tensión que se producen entre diferentes sectores
sociales, incluido o no el Estado. Éstas no necesariamente generan violencia o
afectan el funcionamiento del Estado, ya que pueden responder a un proceso de
cambio en la sociedad, dirigido a crear consensos o superar diferencias
sociales, políticas y económicas.
c. Conflictos transnacionales
Son causados por agentes no estatales desde fuera de un Estado, aún cuando
puedan contar con todo el apoyo encubierto de otros Estados. Se reflejan en
formas de lavado de activos, inmigración ilegal, terrorismo, crimen internacional,
tráfico de drogas, tráfico ilícito de armas, migraciones incontroladas de
refugiados y daños ambientales, y otras como el terrorismo cibernético,
extorsión, corrupción, tráfico de migrantes, tráfico de personas, secuestros,
falsificaciones, fraude con tarjetas de crédito y otros delitos financieros, robo de
propiedad intelectual y sus asociaciones. Afectan severamente la vida de un
Estado y, al poner en peligro la gobernabilidad democrática, son verdaderas
amenazas a la seguridad porque pueden generar violencia interna. Estos
conflictos requieren de acuerdos con otros Estados de la región y el permanente
intercambio de información.
2. Solución pacífica de los conflictos
Dos principios generales inspiran la solución de los conflictos en el Derecho
internacional contemporáneo: 1) la obligación de un arreglo pacífico y 2) la libre
elección de medios.
Es una norma imperativa del Derecho internacional, consagrada en la Carta de
las Naciones Unidas, que todos los Estados deben solucionar sus conflictos
utilizando medios exclusivamente pacíficos y que ningún Estado puede ser
obligado a someter sus controversias con otros Estados a un medio de solución
pacífica que no haya consentido.
3. Medios de solución pacífica
El Derecho internacional prevé dos clases de medios de solución que la doctrina
califica como medios políticos o diplomáticos y medios jurídicos.
a. Medios políticos o diplomáticos
Son aquellos en que se propone la solución de los conflictos internacionales en
forma pacífica. Entre estos procedimientos de solución están: la negociación,
los buenos oficios, la mediación, la investigación y la conciliación.
b. Los medios jurídicos
Se aplican entregando la responsabilidad para resolver un conflicto a un tercero
o entidad a la cual se otorgan facultades a fin de que adopte las decisiones que
estime pertinente. El Derecho internacional contempla el arbitraje y el arreglo
judicial.
4. Conflictividad y tendencias
Las sociedades centroamericanas lograron resolver la conflictividad política,
pero han ido apareciendo nuevos fenómenos en los que predominan los
conflictos económico-sociales y los asociados con la violencia criminal y la
exclusión social. Esa conflictividad refleja los mismos problemas estructurales
que estaban subyacentes en los conflictos armados del pasado.
Para enfrentar esa nueva conflictividad se han producido espacios
institucionales de diálogo, conciliación y/o negociación para incidir en la toma de
decisiones expresada en políticas públicas, en los cuales han participado
representantes del Estado, de la sociedad civil y, en ocasiones, de la comunidad
internacional. Estos han variado en su naturaleza jurídica y política, su eficacia y
eficiencia para tratar los diferendos y sus resultados concretos, pero la
tendencia apunta a la existencia de una nueva actitud de los actores estatales y
sociales para entrar en esa dimensión de prevención y resolución de conflictos.
La visualización de un escenario de conflictos futuros, se puede construir
cruzando una proyección de la conflictividad regional existente con las
valoraciones para el futuro en el entorno mundial y hemisférico. El esfuerzo de
las Naciones Unidas para valorar las actuales amenazas a la paz y la seguridad
internacionales, y proyectar esa perspectiva hacia las décadas futuras, nos da
una idea de los conflictos que podemos esperar en el plano internacional:
a. Pobreza
b. Enfermedades infecciosas
c. Degradación del medio ambiente
d. Guerra y violencia interna
e. Proliferación y posible uso de armas nucleares, radiológicas, químicas y
biológicas
f. Terrorismo
g. Delincuencia organizada transnacional
h. Conflictos por el agua en las cuencas hidrográficas internacionales
En el sistema interamericano, la Conferencia Especial sobre Seguridad (2003),
hizo el siguiente recuento de amenazas a la seguridad:
a. El terrorismo, la delincuencia organizada transnacional, el problema
mundial de las drogas, la corrupción, el lavado de activos, el tráfico
ilícito de armas y las conexiones entre ellos;
b. La pobreza extrema y la exclusión social de amplios sectores de la
población, que también afectan la estabilidad y la democracia. La
pobreza extrema erosiona la cohesión social y vulnera la seguridad de
los Estados;
1 c. Los desastres naturales y los de origen humano, el VIH/SIDA y otras
enfermedades, otros riesgos a la salud y el deterioro del medio
ambiente;
d. La trata de personas;
e. Los ataques a la seguridad cibernética;
f. La posibilidad de que surja un daño en el caso de un accidente o
incidente durante el transporte marítimo de materiales
potencialmente peligrosos, incluidos el petróleo, material radioactivo
y desechos tóxicos; y,
g. La posibilidad de acceso, posesión y uso de armas de destrucción
en masa y sus medios vectores por terroristas.
En el nivel centroamericano, la Comisión de Seguridad de Centroamérica en
2
una de sus recientes reuniones se refirió a varios temas de seguridad que
tienen actualidad:
a. Prevención de la violencia y rehabilitación de jóvenes en conflicto
con la ley
b. Trata y tráfico ilícito de personas
c. Desminado y rehabilitación de víctimas
d. Narcoactividad
e. Medidas de Fomento de la Confianza Mutua
3
En Honduras las amenazas, preocupaciones y desafíos son percibidas por
la población, básicamente alrededor de la pobreza extrema y la exclusión
social, la delincuencia organizada, la corrupción, el deterioro del ambiente y
de la calidad de vida, y el problema de las drogas; los desastres naturales
ocupan una segunda posición, porque son ocasionales; y el terrorismo y las
armas de destrucción masiva, tienen una posición menor.
Lo anterior indica que los conflictos van disminuyendo su connotación
interestatal y aumentando su connotación intraestatal, en la cual destacan los
problemas socioeconómicos, políticos, ambientales, de participación y de
seguridad ciudadana, que se complementan con conflictos que articulan lo
internacional con lo nacional o doméstico.
La situación anterior requiere la atención constante de las Secretarías de
Relaciones Exteriores, Defensa Nacional, Seguridad y otras instituciones en el
marco de integración de la cooperación, prevención, disuasión y solución de las
amenazas que puedan presentarse a la seguridad, en la dimensión múltiple que
la caracteriza dentro del Estado de Derecho.
A. EL MARCO CONCEPTUAL
DE LA POLÍTICA DE DEFENSA
1. Introducción
La defensa nacional se define como el conjunto de procedimientos y acciones
que el Estado pone en práctica para prevenir y enfrentar cualquier amenaza que
ponga en peligro la integridad, la soberanía y la independencia del país.
La Política de Defensa orienta sus acciones principalmente hacia el exterior, lo
que la subordina a la Política Exterior del Estado y se formula y ejecuta de
conformidad con el Derecho internacional y las normas humanitarias que se
aplican en caso de conflictos internacionales.
El instrumento esencial de la defensa nacional son las Fuerzas Armadas, cuya
existencia y desempeño se encuentran especificados en el marco jurídico
constitucional que las determina y condiciona, y que sirve de sustento para la
formulación de una Política de Defensa con las siguientes características:
estatal, pública, consensuada y de largo plazo.
En tiempos de paz los recursos humanos y materiales de las Fuerzas Armadas
también se utilizan para apoyar el desarrollo nacional y prestar cooperación a
las instituciones del Estado que lo requieran, todo ello dentro del marco jurídico
que caracteriza al Estado democrático de Derecho, en el cual se inserta el
quehacer fundamental de las Fuerzas Armadas.
La Política de Defensa es el marco que propicia y condiciona la elaboración de
una política militar basada en la concepción de una organización flexible, de alta
movilidad, ágil, bien comunicada, con líderes altamente capacitados y unidades
entrenadas con excelencia. El despliegue en tiempos de paz será con la menor
cantidad de efectivos y de pertrechos en las zonas fronterizas. Para la
planificación de la defensa se determinarán teatros y áreas de operaciones
marítimas, aéreas y terrestres, en los que se aplicará la doctrina para las
operaciones conjuntas en el diseño y conducción de las campañas y
operaciones militares, convencionales y no convencionales.
2. Concepto
La defensa es un bien público, materializado por el Estado de Honduras a
través de la Secretaría de Defensa Nacional, en decisiones, acciones y
estrategias que están orientadas a asegurar principalmente su soberanía e
integridad territorial y mantener su independencia política. Su propósito es
alcanzar la condición de seguridad necesaria para que el país pueda lograr el
desarrollo de sus objetivos nacionales, libre de cualquier interferencia.
3. Fundamentos jurídicos
La Política de Defensa se fundamenta en la Constitución de la República de
Honduras, las leyes secundarias, los tratados, convenios y mecanismos de
cooperación suscritos por el país.
4. Principios
El Estado de Honduras sustenta su Política de Defensa en su vocación histórica
de apego al Derecho internacional, a su Constitución Política y al Estado de
Derecho, garantizando un nivel de seguridad que propicie el desarrollo nacional
sin obstáculos. Estos principios se expresan de la siguiente manera:
a. El Estado de Honduras ha definido y continuará definiendo sus límites
fronterizos de acuerdo al Derecho internacional;
b. El Estado de Honduras tiene la responsabilidad de proteger a su
población, mantener su soberanía nacional, integridad territorial e
independencia política de la Nación, y defender sus intereses y
objetivos nacionales;
c. El Estado de Honduras propicia el fortalecimiento de los procesos de
integración centroamericana y fomenta iniciativas de seguridad
cooperativa, adoptando una postura esencialmente defensiva;
d. El Estado de Honduras aplica por su vocación pacífica y en
cumplimiento del Derecho Internacional los medios políticos,
diplomáticos y jurídicos para la solución de los conflictos que se
produzcan en el ámbito internacional;
e. El Estado de Honduras tiene la responsabilidad de mantener una
capacidad militar para salvaguardar sus intereses y objetivos
nacionales, y sus compromisos con la paz y seguridad internacionales;
y,
f. El Estado de Honduras fortalecerá el servicio militar voluntario con las
garantías e incentivos apropiados, y establecerá un sistema de
movilización adecuado para las emergencias relacionadas con la
defensa nacional que sean decretadas por los poderes Ejecutivo y
Legislativo.
5. Objetivos de la defensa nacional
Los objetivos de una política se conciben para obtener un efecto deseado sobre
los intereses nacionales en el ámbito de su competencia. En este sentido, los
objetivos de la defensa nacional se derivan de los objetivos nacionales y son los
siguientes:
a. Preservar la soberanía del Estado;
b. Mantener la integridad territorial en todas sus dimensiones;
c. Garantizar la paz de la nación;
d. Contribuir a la protección de la vida, la integridad de su población y su
identidad cultural;
e. Contribuir al desarrollo económico y social del país;
f. Contribuir a preservar la institucionalidad del Estado de Derecho; y
g. Garantizar el sistema de gobierno republicano, democrático y
representativo.
6. Características
a. La Política de Defensa es de carácter nacional porque involucra a todos
los sectores de la sociedad hondureña y obliga a realizar esfuerzos de
coordinación y planificación que hagan realidad el postulado de que la
defensa es responsabilidad de todos y cada uno de los sectores que
conforman la nación;
b. La Política de Defensa es estatal y se expresa con la referencia a la
defensa como una de las funciones esenciales e indelegables del
Estado y con el involucramiento de todas las instancias del mismo.
c. La Política de Defensa es una Política de Estado con visión de largo
plazo, que trasciende los periodos de gobierno;
d. La Política de Defensa es una política pública sujeta a las regulaciones
de cualquier otra política de Estado, caracterizada esencialmente
por la transparencia y la rendición de cuentas de su gestión; y,
e. La Política de Defensa es una política consensuada con los
diversos sectores económicos, sociales, políticos y
estatales, difundida y comunicada a nivel nacional e
internacional.
B. LA POLÍTICA EXTERIOR Y LA DEFENSA
La Política Exterior es la proyección externa de los objetivos políticos del Estado
y se encuentra condicionada por la concurrencia de intereses nacionales de
muchos Estados en el ámbito externo. Su característica más relevante y
esencial es el interés nacional, que es concebido como objetivo político del
Estado; se entiende en su proyección internacional como un todo que tiene tres
componentes: seguridad, independencia y bienestar individual y colectivo.
La seguridad se constituye en la garantía de supervivencia del Estado, de su
territorio y de su población; la independencia está íntimamente ligada al
concepto de libertad y a la proyección histórica de la nación; y el bienestar
individual y colectivo es el resultado del desarrollo económico sostenible. Estos
tres elementos son la base del interés nacional y son de importancia singular
para la Política Exterior hondureña, pues a partir de ellos se planifican y
estructuran los objetivos externos del Estado de Honduras.
Entre los elementos permanentes de nuestra Política Exterior, se incluyen
principios que han formado y forman parte de la tradición internacional
hondureña, lo cual se ratifica en la Constitución de la República en su Título I,
Capítulo III, artículo 15, en donde establece que “Honduras hace suyos los
principios y prácticas del Derecho internacional que propenden a la solidaridad
humana, al respeto de la autodeterminación de los pueblos, la no intervención y
al afianzamiento de la paz y la democracia universal”.
Le corresponde a la Política Exterior del Estado, mantener la unidad de la
acción exterior, aunque sus rasgos fundamentales pueden modificarse en razón
de los cambios que experimenta la sociedad internacional. La observancia del
Derecho internacional constituye la piedra angular de la relación de Honduras
con el mundo, lo cual se sustenta en el apego irrestricto a los siguientes
principios:
1. Respeto al Derecho internacional;
2. Inviolabilidad de los tratados internacionales;
3. Solución jurídica y pacífica de las controversias internacionales;
4. No intervención en los asuntos internos de otros Estados; y,
5. Defensa y promoción de la paz, la democracia y el desarrollo sostenible.
Los principios enunciados guardan estrecha relación con los objetivos de la
Política Exterior y se expresan de la siguiente manera:
1. Establecer y mantener relaciones diplomáticas, promoviendo un clima
externo para el logro de la estabilidad democrática;
2. Fortalecer el proceso de integración centroamericana, para actuar como
región en el plano internacional;
3. Insertar económica y políticamente a Honduras en los grandes bloques
regionales y mundiales;
4. Demarcar y dar mantenimiento fronterizo a los espacios terrestres.
Proseguir o continuar la delimitación pendiente de los espacios
marítimos en el Mar caribe, Golfo de Fonseca y Océano Pacífico;
5. Proteger los intereses del país y de los hondureños en el extranjero, de
conformidad con el Derecho internacional;
6. Fortalecer el sistema interamericano;
7. Promover y proteger los derechos humanos;
8. Apoyar los procesos de reestructuración de los organismos
internacionales como la ONU y la OEA; y,
9. Fortalecer la cooperación internacional para combatir la pobreza y el
subdesarrollo.
La Política de Defensa es un componente activo de la Política Exterior, en su
sentido más amplio, ya que ésta es la expresión de todos los medios políticos,
jurídicos y pacíficos para la prevención y solución pacífica de los conflictos.
Tanto la Política Exterior como la Política de Defensa tienen como finalidad los
intereses nacionales, razón que les motiva a realizar una estrecha coordinación.
En materia de defensa, los compromisos internacionales de Honduras, referidos
a diversas formas de seguridad colectiva y cooperativa, constituyen elementos
que condicionan a la Política de Defensa y esto guarda relación con los
compromisos a que se obliga el país con respecto a otros Estados y organismos
internacionales. El vínculo entre la Política Exterior del Estado y la Política de
Defensa se produce alrededor de ocho acciones básicas: Medidas de fomento
de la confianza, operaciones de mantenimiento de la paz, desminado
humanitario, políticas sobre intereses marítimos, de desarrollo transfronterizo y
de integración, Derecho Internacional Humanitario y derechos humanos.
1. Medidas de fomento de la confianza
en el ámbito de la defensa
Honduras propicia un clima de paz, diálogo, solidaridad y confianza en el ámbito
regional y por ello desarrolla y fortalece una política de buena vecindad para
propiciar nuevas formas de cooperación y medidas de confianza en el ámbito
hemisférico.
La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por consenso, en 1988,
que el fomento de la confianza es un “proceso que se desarrolla paso a paso y
que consiste en la adopción de todas las medidas concretas y eficaces que
entrañan un compromiso político, cuyo objetivo es avanzar hacia el
fortalecimiento de la confianza y la seguridad, con el fin de aliviar las tensiones y
apoyar la limitación de los armamentos”.
En el marco del SICA y de la CFAC, se han desarrollado programas anuales
que tienen como marco referencial las Medidas de Fomento de la Confianza del
Continente Americano y bajo los auspicios de la OEA se aprobaron las primeras
Medidas de Fomento de la Confianza y de la Seguridad en la Declaración de
Santiago de Chile del 10 de noviembre de 1995, las Medidas Complementarias
en la Declaración de San Salvador del 27 de febrero de 1998, las establecidas
en la reunión de expertos en el Consenso de Miami, del 4 de febrero de 2003, y
los conceptos instituidos del Tratado Marco de Seguridad Democrática en
Centroamérica.
En base a estos preceptos, la CFAC ejecuta el programa de Medidas de
Fomento de la Confianza de Carácter Militar para los países miembros, el que
sirve de base para la presentación del Informe Regional a la Comisión de
Seguridad del SICA. Entre estas medidas se encuentran las siguientes: entrega
de inventarios de armas y equipos, intercambio de estudiantes militares, y
maniobras combinadas, entre otras.
La adopción de Medidas de Fomento de la Confianza en el ámbito
centroamericano tiene como fin contribuir a la transparencia, el entendimiento
mutuo y la seguridad regional centroamericana, lo cual contribuye al logro de los
objetivos que persiguen los gobiernos en la búsqueda del bien común de todos
sus conciudadanos, como parte integral de la sociedad centroamericana, para
impulsar los procesos de paz, democracia, libertad y desarrollo en la región.
2. Operaciones de mantenimiento de la paz
Una de las misiones de las Fuerzas Armadas, ordenada en nuestra
Constitución, es la participación en operaciones de paz.
a. Operación de paz en República Dominicana
La OEA hizo un llamado el 6 de mayo de 1965 a sus países miembros para
participar con fuerzas militares de tierra, mar, aire o Policía, en la conformación
de una Fuerza Interamericana de Paz (FIP) para asistir a la República
Dominicana en la restauración del orden y proteger a los ciudadanos. Honduras
fue el primer país en responder a esta solicitud, participando desde el 14 de
mayo de 1965 hasta el 1 de agosto de 1966, con 250 soldados, entre oficiales y
tropa, cumpliendo, entre otras misiones, la de separar a las partes en conflicto e
impedir la violación de los derechos humanos.
b. Operación de paz en el Sahara Occidental
La Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sahara Occidental
(MINURSO) fue establecida el 29 de abril del año 1991, mediante la resolución
No. 690 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En el año 1992
Honduras envió su primer contingente de 14 oficiales como observadores
militares, manteniéndose hasta esta fecha y desempeñando como principales
misiones la supervisión para el cumplimiento del acuerdo de cese del fuego por
los beligerantes y la supervisión del no incremento de personal y armamento en
el área.
c. Operación de paz en la República de Haití
Honduras participó en la misión de paz en la República de Haití, de acuerdo a la
resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas No. 940, con un
contingente de 120 soldados, entre oficiales, suboficiales y tropa, desde febrero
de 1995 hasta enero de 1996, conduciendo operaciones de estabilidad para
crear un ambiente favorable para la realización de elecciones libres y justas.
Entre las misiones desempeñadas se encuentran: asesoramiento, seguridad y
apoyo logístico a la ronda final de elecciones primarias y generales, y
participación en adiestramiento de prevención de desastres.
d. Operación de paz en la República de Irak
Mediante resolución No. 1483 del Consejo de Seguridad de las Naciones
Unidas, en la que se hizo un llamamiento a los Estados miembros para ayudar
en la reconstrucción de Irak, Honduras envió un contingente de 370 soldados,
entre oficiales, sub oficiales y tropa, desde agosto de 2003 a febrero de 2004.
Entre las principales misiones desarrolladas se encuentran: seguridad y apoyo a
la distribución de ayuda humanitaria; proyectos de desarrollo y reconstrucción; y
organización y adiestramiento de la Defensa Civil y la Policía de Fronteras.
3. Operaciones de desminado humanitario
Honduras, en su condición de Estado parte del Convenio de Ottawa, destruyó
las minas antipersonales de su inventario y ubicó y destruyó campos minados
en su territorio; puso en marcha un programa de asistencia al desminado en su
territorio, con la ayuda de la OEA, jugando un papel primordial en este esfuerzo
la Junta Interamericana de Defensa y las Fuerzas Armadas de Honduras, con la
participación del Equipo de Tarea Conjunto ALPHA.
ACTIVIDADES DE DESMINADO EN HONDURAS
ACTIVIDADES CANTIDAD UNIDADES DE MEDIDA
Área barrida 446,724.70 Metros 2
Desechos de guerra destruidos 60,543 Unidades
Artefactos explosivos eliminados 214 Unidades
Minas destruidas 2,191 Unidades
Población beneficiada 70,000 Familias
En la Declaración del Estado de Honduras sobre este programa, del 29 de
octubre de 2004, se plantea que: “En estas operaciones ejecutadas en el
programa durante aproximadamente 10 años se observaron los procedimientos
y estándares más altos de seguridad, conforme a las normas internacionales de
acción contra las minas, lo que impidió pérdidas humanas; empleando además,
los más adecuados equipos y materiales técnicos de detección y destrucción de
minas y artefactos explosivos; y procediendo a la capacitación de efectivos
militares en este tipo de actividades, lo que ha permitido que Honduras cuente
con capacidad instalada en la materia y pueda colaborar con otros Estados
Miembros de la OEA en tareas similares”.
Bajo el mandato de la OEA, desde el año de 1992 hasta el 2004 participaron en
la Misión de Asistencia para la Remoción de Minas en Centroamérica
(MARMINCA) y en el año 2004 en la misión de asistencia para remoción de
minas y artefactos explosivos en Surinam. Desde el 2002 a la fecha, participan
en la Misión de Asistencia para Remoción de Minas de América del Sur en los
países de Perú y Ecuador (MARMIDAS).
4. Políticas sobre intereses marítimos
En 1970 se convocó la Tercera Conferencia sobre Derecho del Mar, que trabajó
desde 1973 hasta que se adoptó la Convención de Jamaica en 1982. Este
instrumento establece un marco completo que regula todos los espacios
oceánicos, permite establecer un mar territorial de 12 millas marinas, además,
fuera de las aguas territoriales, una zona contigua de 12 millas, donde el Estado
ribereño puede tomar las medidas de fiscalización pertinentes para prevenir las
infracciones de sus leyes y reglamentos aduaneros, fiscales, de inmigración o
sanitarios. Permite una zona económica exclusiva que no excede de 200 millas
y una plataforma continental que se extiende hasta el borde exterior del margen
continental hasta 200 millas, pero se puede extender hasta 350 millas náuticas;
el Estado ribereño, según el nuevo Derecho del mar posee derechos de
soberanía y jurisdicción para la explotación y conservación de estas zonas.
Honduras, como país bioceánico y teniendo en cuenta los avances sustanciales
en el Derecho del Mar, y especialmente la entrada en vigor de la Convención de
las Naciones Unidas sobre el Derecho del mar y de la Sentencia de la Corte
Internacional de Justicia, del 11 de septiembre de 1992, que ratificó el derecho
de nuestro país en los espacios marítimos en el Océano Pacífico, requería de
una estructura legislativa armónica, global, moderna y eficaz para fortalecer la
cooperación y los intereses de Honduras en ambos mares.
Por esta razón, el Congreso Nacional, mediante Decreto No.172-99, de fecha
30 de octubre de 1999, aprobó la Ley de los Espacios Marítimos, que en uno de
sus considerandos establece: “El Estado de Honduras es un país bioceánico,
por lo que es necesario la aprobación de Leyes que regulen los espacios
marítimos, que armonicen el área jurídica, política, económica y ambiental,
siendo prioritario velar por la conservación y explotación de los recursos
naturales del medio marino, ya que constituyen un espacio importante de
contenido económico y medio ambiente”.
Esa trascendental ley contiene las normas básicas para la delimitación global de
los espacios marítimos nacionales, así como el régimen jurídico de los mismos
en lo referente a navegación, pesca y otras actividades económicas, y faculta al
Poder Ejecutivo para establecer las líneas de base rectas, de conformidad con
lo que establece el artículo 7 de la Convención sobre el Derecho del Mar. Es así
que el poder Ejecutivo, mediante Acuerdo número PCM007-2000, de fecha 29
de marzo del año 2000, estableció las líneas de base rectas en el Mar Caribe.
En el Océano Pacífico, dichas líneas fueron determinadas por la Sentencia de la
Corte Internacional de Justicia del 11 de septiembre de 1992.
Al analizar un mapa general de la región, se observa que el Mar Caribe es un
mar medio cerrado, en el sentido del artículo 122 de la Convención del Derecho
del Mar, ya que está constituido completamente por los mares territoriales y las
zonas económicas exclusivas de varios Estados. Esto se debe a que la
distancia que separa los espacios marítimos de varios países entre sí es inferior
a 400 millas marinas y, por consiguiente, su totalidad podría estar cubierta por la
zona económica de los diferentes Estados costeros.
La delimitación se ha convertido en un imperativo de los países de la cuenca del
Caribe, ya que esta acción es importante para llegar a acuerdos en el manejo
de los recursos y prevenir el potencial conflictivo y la postergación de soluciones
negociadas.
5. Políticas de desarrollo transfronterizo
Son esfuerzos conjuntos de desarrollo económico, social, forestal, rural,
educativo y de diversa índole, focalizados en un área geográfica en la que
convergen territorio y población de dos o más Estados vecinos. Honduras tiene
tres fronteras terrestres que requieren de atención estatal y de apoyo
comunitario, lo que ha propiciado la ejecución de proyectos conjuntos que
tienen como propósito mejorar la calidad de vida de la población.
a. Frontera Honduras - Nicaragua
En este corredor se está implementando el Programa Binacional de Desarrollo
Sostenible Frontera Honduras-Nicaragua en torno a la Cordillera de Dipilto. Este
programa es ejecutado por los Vicepresidentes de Honduras y Nicaragua,
Secretarías de Relaciones Exteriores de ambos países y alcaldías municipales.
El programa tiene una cobertura de siete municipios en Honduras y ocho en
Nicaragua, tiene una duración de tres años y se realiza con la cooperación
italiana y el apoyo de la OEA y el Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD).
b. Frontera Honduras - Guatemala
Con la finalidad de disminuir la degradación ambiental y contribuir con la
Estrategia de Reducción de la Pobreza de esta población ubicada en la parte
alta y media de la Cuenca del Río Motagua y en las subcuencas aledañas, a
través del manejo integral y sostenible de sus recursos naturales, se ha
formulado el Plan de Manejo Integral de la Cuenca del Río Motagua entre
Honduras y Guatemala, que desarrollará componentes ambientales, productivos
y de fortalecimiento institucional y local.
Las alcaldías municipales, comunidades y organizaciones, comprometidas en
estos dos países, presentaron un conjunto de proyectos y micro-proyectos
ambientales, productivos, sociales y de fortalecimiento institucional, enfocados
hacia la protección y conservación de cuencas y subcuencas productoras de
agua.
c. Frontera Honduras - El Salvador
En esta frontera se ha generado un conjunto de proyectos de desarrollo
fronterizo, auspiciado por la Unión Europea, a través del Programa Binacional
de desarrollo fronterizo Honduras-El Salvador. Uno de los requisitos para la
generación de los proyectos fue la demarcación de la frontera entre Honduras y
El Salvador.
d. Plan Trifinio
El Plan de Integración Regional, Trifinio, es un tratado suscrito por Honduras, El
Salvador y Guatemala para el desarrollo agropecuario de la zona, y la
capacitación y educación de la población en protección ambiental. El plan
2
abarca aproximadamente 7,500 km y participan 22 municipios de Honduras, 15
de Guatemala y 8 de El Salvador.
6. Integración regional
Para Honduras, la integración regional parte del reconocimiento de la existencia
de una comunidad de Estados que aspira a su integración en el marco del
SICA, el cual aspira a sustentarse en un ordenamiento institucional y jurídico
que se fundamente en el respeto mutuo entre los Estados que la conforman.
Entre los propósitos esenciales del sistema está el de alcanzar una unión
económica entre sus miembros y el de fortalecer la región como bloque
económico, para insertarlo en la economía internacional. Existen otros
propósitos de naturaleza política que merecen ser destacados, dentro de los
cuales hay que mencionar la consolidación de la democracia, la potenciación de
un régimen amplio de libertad, la concreción de un nuevo modelo de seguridad,
logrando un sistema de bienestar y justicia económica y social, y promoviendo
el desarrollo sostenido económico, social, cultural y político de los Estados
miembros de la región.
7. Derecho Internacional Humanitario
Entre los primeros instrumentos internacionales se mencionan la Declaración de
París de 1865, sobre la guerra marítima; el Convenio de Ginebra de 1864, para
mejorar el tratamiento de los heridos y enfermos de las Fuerzas Armadas en
campaña; la Declaración de San Petersburgo de 1868, sobre prohibición del uso
de determinados proyectiles en tiempos de guerra; y la Declaración de Bruselas
de 1874, sobre leyes y costumbres de guerra.
Posteriormente, representan hitos fundamentales en el desarrollo del Derecho
Internacional Humanitario (DIH), las Conferencias de la Haya de 1899 y 1907;
los Convenios de Ginebra de 1949 y sus protocolos adicionales de 1977; la
protección de los bienes culturales en caso de conflictos armados en la
Convención de la Haya de 1954 y sus dos protocolos; la Convención de 1972
sobre armas bacteriológicas; la Convención de 1980 sobre el uso de ciertas
armas convencionales y sus cinco protocolos; la Convención de 1993 sobre el
uso de armas químicas; el Tratado de Ottawa de 1997 sobre las minas
antipersonales; y el protocolo facultativo de la Convención de los derechos del
niño, relativo a la participación de los niños en los conflictos armados.
Honduras se acoge al DIH o Derecho Internacional de los Conflictos Armados
(DICA), que es el conjunto de normas internacionales que restringen por
razones humanitarias el derecho de las partes en un conflicto armado,
internacional o no, a utilizar indiscriminadamente los métodos y medios de hacer
la guerra, y protegen a las personas y los bienes afectados o que puedan verse
afectados por el conflicto. El DIH guarda una relación especial con el Derecho
Internacional de los Derechos Humanos (DIDH), dado que la finalidad común de
estas normas es la protección de la persona o de grupos humanos.
Honduras es signatario del Tratado de Roma que crea la Corte Penal
Internacional que conoce de las violaciones constitutivas de genocidio, crímenes
de lesa humanidad y crímenes de guerra, y los sujetos responsables pueden ser
sometidos a juicio y sancionados por dicha Corte.
8. Derechos humanos
Toda política pública debe responder a las normas del Estado de Derecho y la
Política de Defensa no puede ser una excepción. Para ello debe existir una
observancia estricta de la Constitución de la República, el Derecho
internacional, las leyes en general y un irrestricto respeto a los derechos
humanos. El artículo 59 de la Constitución de la República establece que “La
persona humana es el fin supremo de la sociedad y del Estado. Todos tienen la
obligación de respetarla y protegerla. La dignidad del ser humano es inviolable”.
Honduras tiene la obligación, en materia de derechos humanos, de la
prevención, investigación, sanción y reparación de las violaciones de esos
derechos, debiendo asegurarse que no se cometan violaciones o se interfiera
en el libre ejercicio de éstos.
La tortura, las ejecuciones extrajudiciales, las detenciones ilegales, las
desapariciones forzadas y todo acto que atente contra la dignidad de la persona
humana están prohibidos en cualquier tiempo y lugar, sin que se puedan invocar
circunstancias excepcionales que permitan su comisión. De igual manera,
ningún miembro de las Fuerzas Armadas podrá aducir razones de obediencia
debida a orden de un superior, militar o civil, para cometer tales actos.
Las Fuerzas Armadas, como institución del Estado, tienen la doble obligación de
respetar y hacer que se respeten los derechos humanos que forman parte del
Derecho nacional e internacional.
En el marco anterior, dentro de las Fuerzas Armadas, el conocimiento, difusión y
aplicación de los derechos humanos se ha convertido en un eje central de la
misma, formando parte del proceso de educación integral de los miembros de la
institución en las diferentes etapas de su formación profesional.
En 1999, como parte del proceso de modernización de las Fuerzas Armadas, se
creó la Dirección de Derecho Humanitario, según acuerdo No. 0012-99
SEDENA. Esta Dirección asume la responsabilidad de supervisar el
cumplimiento de las leyes y reglamentos, y el debido proceso judicial, y velar por
la protección de los derechos fundamentales de los miembros de las Fuerzas
Armadas de manera particular y en su relación con la población en general,
estableciendo, desde el interior de la institución, los mecanismos que conducen
a la recepción, clasificación e investigación de las denuncias, y la puesta de los
supuestos infractores a la orden de las instancias correspondientes.
La creación de un Centro de Lecciones Aprendidas, Pistas de aprendizaje en
Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario y los Departamentos
de Derechos Humanos en cada una de las tres Fuerzas y la capacitación en los
centros de estudio de las Fuerzas Armadas, son responsabilidad de la Dirección
de Derecho Humanitario. Bajo este mandato, esa Dirección se convierte en el
instrumento que le permite a las Fuerzas Armadas ejercitar sus funciones con
legitimidad y ética dentro del marco de respeto de los derechos humanos.
C. LA DEFENSA Y LAS POLÍTICAS NACIONALES
Las Fuerzas Armadas contribuyen al desarrollo nacional porque poseen varias
características, tales como: el equipamiento, la distribución territorial, la
presencia en zonas apartadas y las capacidades logísticas, que las habilitan
particularmente para dar apoyo en determinadas condiciones al conjunto del
esfuerzo nacional para el desarrollo.
La Constitución de la República establece en su artículo 272 la misión principal
de las Fuerzas Armadas: “Se instituyen para defender la integridad territorial, la
soberanía de la República, mantener la paz interna, el imperio de la
Constitución, los principios de libre sufragio y la alternabilidad en el ejercicio de
la Presidencia de la República”. En el artículo 274 se le adjudican funciones de
cooperación con otras Secretarías e instituciones del Estado, incluida la
Secretaría de Seguridad, a petición de las mismas.
Para el cumplimiento de esta norma constitucional, la cooperación se regulará
en tres sentidos: a) Definir el ámbito de la cooperación en funciones de apoyo;
b) Precisarlas en lo logístico, material y financiero, con planificación,
presupuesto y auditorías sociales; y c) Definir el tiempo de la cooperación.
1. Defensa y políticas de desarrollo
La defensa como función primaria del Estado, al garantizar la seguridad externa,
permite las condiciones para el desarrollo nacional. Las políticas de desarrollo
están encaminadas a lograr el crecimiento económico y social capaz de
satisfacer las necesidades humanas y de mejorar su calidad de vida, basándose
en el uso eficiente, equitativo y responsable de los recursos naturales, humanos
y económicos de la sociedad. Las Fuerzas Armadas contribuyen al desarrollo en
áreas principales de la seguridad de los bienes territoriales y patrimoniales,
apertura y mantenimiento de vías de acceso en zonas aisladas, seguridad
humana y generación de capital humano como recurso para la defensa.
La salud y la educación son fundamentales en las funciones básicas del Estado.
En este marco, las Fuerzas Armadas cooperan con acciones subsidiarias a
aumentar la cobertura de estos servicios, facilitando el desarrollo eficiente de las
instituciones competentes.
a. Defensa y políticas de prevención
y mitigación de desastres
Las Fuerzas Armadas integran, junto con otras instituciones gubernamentales y
no gubernamentales, la Comisión Permanente de Contingencias (COPECO),
que tiene como objetivo fundamental “la adopción de políticas y medidas
orientadas a atender la población, rehabilitación y reconstrucción de las áreas
dañadas por la incidencia de fenómenos naturales que afecten la actividad
económica y el bienestar de la población, así como programar y desarrollar
diferentes actividades, a fin de prevenir consecuencias negativas en las zonas
de incidencia de tales fenómenos”.
Las Fuerzas Armadas cooperan con COPECO en las siguientes
responsabilidades: a) organizar y dirigir las acciones que sea necesario ejecutar
en caso de emergencia, desastres y calamidades que surjan en el país;
b) adoptar medidas preventivas, tendentes a contar con los recursos y
mecanismos apropiados para afrontar esas situaciones críticas; c) organizar y
capacitar grupos y brigadas de voluntarios, en zonas de salvamento, asistencia
y rehabilitación de zonas afectadas; d) integrar y coordinar las comisiones y
grupos de trabajo que se consideren apropiados para atender en forma eficiente
las necesidades de emergencia; e) elaborar al final de cada situación de
emergencia, desastres o calamidad que hubiere sido declarada, la evaluación
de los daños ocurridos y la determinación de sus orígenes y las acciones y
medidas de prevención para futuras situaciones.
La aplicación del sistema de gestión de riesgos se orienta a la prevención de
contingencias y a dar respuesta a su eventual ocurrencia. Las Fuerzas
Armadas, dentro de la Política de Defensa, están preparadas para proteger a la
ciudadanía y contribuir a mitigar los efectos de los desastres naturales. Para
estas tareas se organizan, equipan y entrenan en todo tiempo.
b. Defensa y políticas de ordenamiento territorial
La política de ordenamiento territorial procura territorializar las políticas y
estrategias de desarrollo. El ordenamiento territorial se relaciona con el
desarrollo fronterizo en su dimensión transfronteriza, por los convenios
internacionales que Honduras ha firmado y por la delimitación territorial de sus
fronteras. Las zonas de frontera son relevantes para las Fuerzas Armadas
porque en ellas convergen aspectos históricos y de identidad nacional. En su
dimensión interna, se orienta a apoyar la actividad productiva y el desarrollo
económico, social y cultural, lo que implica garantizar el derecho ciudadano a
disfrutar de un clima de seguridad y tranquilidad, aspecto en el cual la actividad
de la Policía y la cooperación de las Fuerzas Armadas son prioritarias para
garantizar el manejo político-administrativo del territorio.
La delimitación de las áreas protegidas constituye un eje fundamental del
ordenamiento territorial, por la referencia a la normativa jurídica y a la
incorporación de sistemas de vigilancia, en particular de bosques y áreas
protegidas, estableciéndose el vínculo con el concepto de soberanía ambiental.
c. Defensa y política ambiental
La Ley General del Ambiente de Honduras señala en su artículo 1: “La
protección, conservación, restauración y manejo sostenible del ambiente y de
los recursos naturales son de utilidad pública y de interés social. El gobierno
central y las municipalidades propiciarán la utilización racional y el manejo
sostenible de esos recursos, a fin de permitir su preservación y
aprovechamiento económico. El interés público y el bien común constituyen los
fundamentos de toda acción en defensa del ambiente, por tanto, es deber del
Estado a través de sus instancias técnico-administrativas y judiciales, cumplir y
hacer cumplir las normas relativas al ambiente”. Las acciones del Estado se
concretan en protección de las vedas con patrullajes en los bancos de pesca, el
control de incendios forestales, campañas de reforestación, protección de
reservas naturales marinas y, en general, la protección de la flora y la fauna.
La seguridad ambiental es un componente esencial de la seguridad humana. En
este sentido, las Secretarías de Recursos Naturales y Defensa, y otras
instituciones nacionales e internacionales, mantienen acciones coordinadas
para la conservación de los recursos naturales.
d. Defensa y política de seguridad interior
La Policía Nacional, dependencia de la Secretaría de Seguridad, tiene como
fundamento garantizar la seguridad de los ciudadanos tal y como lo describe su
misión: “La Policía Nacional es una institución profesional permanente del
Estado, apolítica en el sentido partidista, de naturaleza puramente civil,
encargada de velar por la conservación del orden público, la prevención y
combate de delitos, proteger la seguridad de las personas y de sus bienes;
ejecutar las resoluciones, disposiciones, mandatos y decisiones legales de las
autoridades y funcionarios públicos, todo con estricto respeto a los derechos
humanos”.
La participación de las Fuerzas Armadas en la seguridad interior es de carácter
excepcional, cuando la Policía es rebasada por la fuerza de las organizaciones
delictivas y debe ser en todos los casos regulada por el poder político mediante
los instrumentos legales correspondientes.
2. Defensa y cooperación con otras
instituciones del Estado
La relación de la defensa con otras políticas de desarrollo se sustenta en tres
aspectos centrales: a) la dimensión cuantitativa y cualitativa, y la cobertura
nacional de las Fuerzas Armadas, b) las misiones de cooperación de las
Fuerzas Armadas consignadas en el artículo 274 de la Constitución de la
República y c) las limitaciones de las instituciones del Estado para satisfacer las
necesidades de la población en todos los ámbitos geográficos del país.
La cooperación que la Secretaría de Defensa proporciona a otras instituciones
del Estado son las siguientes:
a. Secretaría de Seguridad: Coopera en el combate al narcotráfico,
pandillas o maras, delincuencia común, terrorismo, crimen organizado y
tráfico de armas y personas.
b. Secretaría de Educación: Coopera en campañas de alfabetización,
educación, censo escolar, distribución de textos escolares y mobiliario,
seguridad de instalaciones educativas y otras.
c. Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente: Coopera en el control de
áreas protegidas, corte ilegal de madera, protección de la fauna,
combate de incendios forestales y reforestación.
d. Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda: Coopera en la
apertura y mantenimiento de caminos y carreteras de la red secundaria,
reconstrucción de obras públicas, apoyo a comunidades de escasos
recursos.
e. Secretaría de Salud: Coopera en campañas de vacunación,
erradicación de vectores, saneamiento ambiental, concientización,
apoyo a instituciones humanitarias, formación y capacitación de
personal médico y paramédico, y seguridad y apoyo a hospitales.
f. Tribunal Supremo Electoral: Coopera en la custodia, transporte y
vigilancia de los materiales electorales y demás aspectos de la
seguridad del proceso de elecciones primarias y generales.
g. Otras instituciones: Coopera, a petición de las Corporaciones
Municipales, en tareas encaminadas a beneficiar a las comunidades.
Este apoyo no debe ir en detrimento de las funciones de defensa y constituye
una de las mejores oportunidades para construir una relación armónica e
integral con los diversos sectores de la sociedad, ya que las Fuerzas Armadas
son, por esencia, una institución nacional que contribuye a la cohesión social,
identificándose con todos los sectores de la sociedad.
A. LA CONDUCCIÓN DE LA DEFENSA
Uno de los cambios más importantes que se han producido en los últimos
tiempos en materia de defensa nacional, se relaciona con la necesidad de
asumir la Política de Defensa como política de Estado, lo que implica que la
conducción de la misma le compete al Presidente de la República, de manera
directa o por medio del Secretario de Estado en el Despacho de Defensa
Nacional.
Este proceso de cambio, asumido por diversos países que han realizado
importantes avances sobre la administración de la defensa, se ha plasmado a
nivel regional la realización de las Conferencias de Ministros de Defensa ha
respondido a esta voluntad. Durante décadas la defensa se vio como asunto
exclusivamente militar, en la actualidad la política general del Estado marca la
orientación y la conducción de la misma, garantizando que el sector de la
defensa se integre a las restantes instituciones del Estado.
La combinación de la dirección política con el conocimiento militar es un aspecto
relevante que abre múltiples posibilidades en las relaciones civiles-militares y
acentúa la tendencia democrática del proceso de transformación y
modernización del sector defensa. De ahí la necesidad de distinguir entre la
conducción político estratégica, que se inserta en la valoración política de los
entornos de la defensa y su relación con los intereses y objetivos nacionales, y
la conducción militar, que conlleva la ejecución de la directiva política en el
campo militar.
Lo anterior es el marco que condiciona la organización de la institucionalidad de
la defensa y reafirma el papel central que debe desempeñar la Secretaría de
Defensa para convertirse en el órgano de conducción, evaluación y control que
se ejerce por el poder que el Presidente de la República delega en sus
Secretarios de Estado para la correcta y eficiente administración pública.
1. Instituciones superiores de la defensa
La Presidencia de la República es la institución superior de la defensa; al mismo
tiempo funciona como la Comandancia General de las Fuerzas Armadas, con
mando directo sobre las mismas ejercido en forma directa o a través de la
Secretaría de Estado en el Despacho de Defensa Nacional. De esta Secretaría
depende el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, como el órgano
superior técnico militar de asesoramiento, planificación, coordinación y
supervisión. El Congreso Nacional, por sus facultades legislativas en materia de
defensa nacional, es otra de las instituciones superiores, al igual que el Consejo
Nacional de Defensa y Seguridad, institución de asesoría creada en el artículo
287 de la Constitución de la República.
a. Presidencia de la República
La Constitución de la República establece que la titularidad del Poder Ejecutivo
la ejerce, en representación y para beneficio del pueblo, el Presidente y, en su
defecto, el Vicepresidente de la República, quienes son elegidos conjunta y
directamente por el pueblo, por simple mayoría de votos. En relación con la
defensa, sus órdenes deberán ser acatadas y ejecutadas con apego a la
Constitución de la República y a los principios de legalidad, disciplina y
profesionalismo militar.
El Presidente de la República tiene a su cargo la administración general del
Estado y ejerce las siguientes atribuciones en relación con la defensa, de
acuerdo a los artículos 245 Constitucional y 23 de la Ley Constitutiva de las
Fuerzas Armadas:
1) Cumplir y hacer cumplir la Constitución, los tratados y convenciones,
leyes y demás disposiciones legales;
2) Dirigir la política general del Estado y representarlo;
3) Mantener incólume la independencia y el honor de la República, la
integridad e inviolabilidad del territorio nacional;
4) Mantener la paz y seguridad interior de la República y repeler todo
ataque o agresión exterior;
5) Restringir o suspender el ejercicio de derechos, de acuerdo con el
Consejo de Ministros, con sujeción a lo establecido con esta
Constitución;
6) Dirigir la política y las relaciones internacionales;
INSTITUCIONES SUPERIORES DE LA DEFENSA
PRESIDENCIA DE
CONGRESO LA REPÚBLICA
NACIONAL (COMANDANCIA GENERAL
DE LAS FUERZAS ARMADAS)
CONSEJO NACIONAL
DE DEFENSA
Y SEGURIDAD
SECRETARÍA DE
DEFENSA NACIONAL
JEFATURA DEL
ESTADO MAYOR
CONJUNTO
7) Celebrar tratados y convenios, ratificar, previa aprobación del Congreso
Nacional, los Tratados Internacionales de carácter político, militar, los
relativos al territorio nacional, soberanía y concesiones…;
8) Ejercer el mando en jefe de las Fuerzas Armadas en su carácter de
Comandante General y adoptar las medidas necesarias para la defensa
de la República;
9) Declarar la guerra y hacer la paz en receso del Congreso Nacional, el
cual deberá ser convocado inmediatamente;
10) Velar porque las Fuerzas Armadas sean apolíticas, esencialmente
profesionales, obedientes y no deliberantes;
11) Permitir o negar, previa autorización del Congreso Nacional, el tránsito
por el territorio de Honduras, de tropas de otro país;
12) Permitir, previa autorización del Congreso Nacional, la salida de tropas
hondureñas a prestar servicios en territorio extranjero, de conformidad
con los tratados y convenciones internacionales para operaciones sobre
el mantenimiento de la paz;
13) Conferir grados militares desde Subteniente hasta Capitán, inclusive;
14) Movilizar las reservas por medio del Secretario de Estado en el
Despacho de Defensa Nacional, en caso de guerra, trastorno de la paz
interna y emergencia nacional, por razones de desastres naturales,
prácticas y maniobras, reemplazos de personal y los que indique la ley
de Defensa Nacional; y
15) Asegurar que las Fuerzas Armadas mantengan su unidad institucional,
eficiencia operativa y dispongan de los recursos humanos y materiales
necesarios para el desempeño de las funciones que la Constitución de
la Republica y demás leyes les asigna.
b. Secretaría de Estado en el Despacho
de Defensa Nacional
El Secretario de Estado en el Despacho de Defensa Nacional es nombrado o
removido libremente por el Presidente de la República. Corresponde a la
Secretaría de Defensa Nacional (SEDENA) la dirección, formulación,
coordinación, ejecución, supervisión y evaluación de las políticas relacionadas
con la defensa nacional.
c. Estado Mayor Conjunto de las
Fuerzas Armadas
Es el órgano superior técnico militar de asesoramiento, planificación,
coordinación y supervisión, dependiente de la Secretaría de Estado en el
Despacho de Defensa Nacional y conducido por una Jefatura y su
correspondiente Sub-Jefatura. La Jefatura del Estado Mayor Conjunto es el
órgano ejecutor de las órdenes, instrucciones y disposiciones emitidas por el
Presidente de la República y Comandante General, y por el Secretario de
Estado en el Despacho de Defensa Nacional.
d. Congreso Nacional
De conformidad con el artículo 205 de la Constitución de la República, el
Congreso Nacional tiene varias atribuciones importantes en el área de defensa
nacional, entre las que se destacan:
1) Decretar la restricción o suspensión de derechos de conformidad con lo
prescrito en la Constitución y ratificar, modificar o improbar la restricción
o suspensión que hubiere dictado el Poder Ejecutivo de acuerdo con la
Ley;
2) Conferir los grados de Mayor a General de División, a propuesta del
Secretario de Estado en el Despacho de Defensa Nacional, por
iniciativa del Presidente de la República;
3) Fijar el número de miembros permanentes de las Fuerzas Armadas;
4) Autorizar o negar el tránsito de tropas extranjeras en el territorio del
país;
5) Autorizar al Poder Ejecutivo la salida de tropas de las Fuerzas Armadas
para prestar servicio en territorio extranjero, de conformidad con
tratados y convenciones internacionales;
6) Declarar la guerra y hacer la paz;
7) Autorizar la recepción de misiones militares extranjeras de asistencia o
cooperación técnica en Honduras;
8) Aprobar o improbar los tratados internacionales que el Poder Ejecutivo
haya celebrado;
9) Interpelar a los Secretarios de Estado y a otros funcionarios del
gobierno central, organismos descentralizados, empresas estatales y
cualquiera otra entidad en que tenga interés el Estado, sobre asuntos
relativos a la administración pública;
10) Aprobar anualmente el Presupuesto General de Ingresos y Egresos
tomando como base el proyecto que remite el Poder Ejecutivo,
debidamente desglosado y resolver sobre su modificación; y,
11) Aprobar o improbar la liquidación del Presupuesto General de Ingresos
y Egresos de la República y de los presupuestos de las instituciones
descentralizadas y desconcentradas.
e. Consejo Nacional de Defensa y Seguridad
El artículo 287 de la Constitución de la República crea el Consejo Nacional de
Defensa y Seguridad, estableciendo que una ley especial regulará su
organización y funcionamiento. Este Consejo debe tener una amplia
participación de instituciones del Estado vinculadas a las decisiones en materia
de defensa y seguridad nacional, y una adecuada participación de sectores de
la sociedad, integrados en el Foro Nacional de Convergencia (FONAC), para
hacer realidad el principio de que la defensa es un derecho y una
responsabilidad de todos. Asimismo, debe ser una instancia de asesoría a las
instituciones superiores de defensa que le dé seguimiento a las variaciones del
escenario estratégico y que formule propuestas de prevención y alternativas de
solución a los conflictos que puedan presentarse.
2. Conducción político-estratégica
El Presidente de la República es la máxima autoridad en materia de seguridad y
defensa nacional. En su calidad de Jefe de Estado y de Comandante General
de las Fuerzas Armadas, le compete dirigir todos los aspectos relacionados con
la defensa del país, traducidos en la política y conducción de la misma.
La línea de mando que viene desde la Comandancia General de las Fuerzas
Armadas, la Secretaría de Estado en el Despacho de Defensa Nacional, hasta
el Estado Mayor Conjunto y las Unidades Operativas, constituye la cadena de
mando que hace posible el funcionamiento efectivo de la institución militar.
3. Conducción militar
La Política de Defensa Nacional, como parte de las políticas y estrategias
nacionales definidas por el más alto nivel de conducción política del Estado y
respaldada por un amplio consenso social, establece las orientaciones
generales de las Fuerzas Armadas, respecto a cómo se concretarán las
estructuras y las normas propiamente militares que se derivan de dicha Política
de Defensa, la conformación de la institución militar y su funcionamiento en los
niveles de conducción estratégica militar, operacional y táctica.
La conducción militar requiere un análisis de las misiones, capacidades y
medios disponibles para diseñar el despliegue de las fuerzas, la distribución de
recursos entre las mismas, la planificación y ejecución presupuestaria, y las
políticas de recursos humanos, educación y capacitación que sean necesarias
para la ejecución de la Política de Defensa.
B. LA SECRETARÍA DE DEFENSA NACIONAL
1. Reseña histórica
La Secretaría de Defensa Nacional tuvo en el pasado diferentes
denominaciones, reflejo de las condiciones nacionales e internacionales de las
distintas épocas, del creciente proceso de modernización del Estado y del
proceso de definición institucional y funcional que fue adoptando la Secretaría
hasta llegar a la actualidad.
2. Organización de la Secretaría de Defensa Nacional
a. Organización
La Constitución de la República en su artículo 273 expresa: “Las Fuerzas
Armadas estarán constituidas por el Alto Mando, Ejército, Fuerza Aérea, Fuerza
Naval y los organismos que determine su Ley Constitutiva; dicha ley en el
artículo 20 señala: “El Alto Mando está constituido por el Presidente de la
República en su carácter de Comandante General, el Secretario de Estado en el
Despacho de Defensa Nacional y el Jefe del Estado Mayor Conjunto”.
De la Secretaría de Defensa Nacional dependen:
1) Sub-Secretaría de Estado en el Despacho de Defensa Nacional
2) Estado Mayor Conjunto
3) Secretaría General
4) Pagaduría General de las Fuerzas Armadas
5) Universidad de Defensa de Honduras
6) Colegio de Defensa Nacional
7) Industria Militar de las Fuerzas Armadas
8) Auditoría Interna
9) Dirección de Relaciones Públicas
10) Dirección de Ceremonial y Protocolo Militar
11) Dirección de Historia Militar
b. Funciones específicas
Corresponden a la Secretaría de Estado en el Despacho de Defensa Nacional
las funciones específicas siguientes:
1) Velar porque se ejecute debidamente la Política de Defensa Nacional
por las Fuerzas Armadas;
2) Representar a Honduras en los organismos internacionales de defensa;
3) Autorizar, reglamentar y controlar la producción, importación,
exportación, almacenamiento, préstamo, transporte, compra y venta de
armas, municiones, explosivos y demás implementos similares de
conformidad con la ley;
4) En relación con los asuntos que corresponden a las Fuerzas Armadas:
a) Las funciones de órgano administrativo de las mismas;
SECRETARÍA DE DEFENSA NACIONAL
ORGANIZACIÓN 2005
SECRETARÍA
DE DEFENSA
NACIONAL
SECRETARÍA ESTADO MAYOR
GENERAL CONJUNTO
EJÉRCITO FUERZA AÉREA FUERZA NAVAL
INDUSTRIA
COLEGIO
PAGADURÍA AUDITORÍA MILITAR DE
DE DEFENSA
GENERAL GENERAL LAS FUERZAS
NACIONAL
ARMADAS
PROTOCOLO Y
RELACIONES HISTORIA
CEREMONIAL
PÚBLICAS MILITAR
MILITAR
b) La conducción de los asuntos relativos al cumplimiento del servicio
militar de conformidad con la Ley; y,
c) Asegurarse de la preparación e implantación de los Planes y
Programas para el sostenimiento, desarrollo y empleo de las
Fuerzas Armadas;
5) Hacer que se cumplan los programas de funcionamiento y desarrollo de
las Fuerzas Armadas con la debida probidad;
6) Ordenar la elaboración o actualización de los planes de defensa
nacional;
7) Proponer al Comandante General los ascensos de grados
desde Subteniente hasta Capitán inclusive o sus equivalentes,
previo dictamen de cumplimiento de requisitos del Estado
Mayor Conjunto; y,
8) Supervisar, inspeccionar y ejercer control sobre la organización
y funcionamiento de las Fuerzas
Armadas.
3. Ejes para la transformación y modernización
La transformación de la Secretaría de Defensa Nacional se inició con la reforma
constitucional de 1998-99 que eliminó la figura de Comandante en Jefe de las
Fuerzas Armadas y restituyó las funciones correspondientes a la Secretaría,
que hasta entonces había funcionado como instancia administrativa de las
Fuerzas Armadas. Los cambios realizados con la reforma constitucional y las
atribuciones establecidas en la Ley General de la Administración Pública y la
Ley Constitutiva de las Fuerzas Armadas, hacen necesario profundizar el
proceso de transformación y modernización.
A partir de la reforma constitucional se plantearon diferentes desafíos para la
Secretaría, entre ellos:
a. Establecer mecanismos e instancias para asegurar la conducción
política;
b. Ubicar funcionalmente la Secretaría de Defensa dentro de la cadena de
mando;
c. Fortalecer la institucionalidad en la Secretaría de Defensa;
d. Establecer competencias y responsabilidades entre civiles y militares
dentro de la Secretaría;
e. Fortalecer su participación en las decisiones presupuestarias,
adquisiciones de equipo y control presupuestario;
f. Participar intensamente en la administración, educación y capacitación
de personal;
g. Participar en la planeación estratégica y operacional de la defensa; y,
h. Conducir y controlar las actividades relacionadas con la inteligencia
para la defensa nacional.
Los desafíos planteados demandan decisiones e iniciativas en los siguientes
aspectos:
a. Promover reformas a la Ley General de la Administración Pública y a la
Ley Constitutiva de las Fuerzas Armadas para armonizarlas con la
Constitución de la República;
b. Fortalecer el proceso de modernización de la Secretaría de Defensa
Nacional;
c. Elaborar y actualizar leyes fundamentales para la defensa que sean
congruentes con el proceso de modernización;
d. Revisar, regular y controlar las misiones de cooperación que deben
desempeñar las Fuerzas Armadas; y,
e. Perfeccionar las estrategias de cooperación nacional e internacional.
Para hacerle frente a los desafíos planteados se propone el reforzamiento de la
organización actual de la SEDENA con las siguientes Direcciones Generales: a)
Cooperación, b) Recursos Humanos, c) Modernización Institucional y d) Política
de Defensa Nacional.
a. Dirección de Cooperación
1) Asistir al Secretario y Sub-Secretario de Estado en la formulación,
coordinación y evaluación de las políticas relativas a la cooperación
externa de países y organismos internacionales, en las áreas de
educación, ejercicios multinacionales, equipo, material, transferencia de
tecnología y misiones internacionales de paz.
2) Coordinar y evaluar la cooperación con las Secretarias de Estado y
otras instituciones, como lo establece el artículo 274 de la Constitución
SECRETARÍA DE DEFENSA
ORGANIZACIÓN 2006
AUDITORÍA
INTERNA
SECRETARÍA
DE DEFENSA ASESORÍA
SECRETARÍA PLANEAMIENTO NACIONAL
GENERAL Y EVALUACIÓN
DE GESTIÓN
PAGADURÍA
GENERAL
ESTADO
UNIVERSIDAD MAYOR
DE DEFENSA CONJUNTO
DE HONDURAS
COLEGIO DE FUERZA FUERZA
DEFENSA EJÉRCITO AÉREA NAVAL
NACIONAL
RELACIONES
PÚBLICAS POLÍTICA DE
RECURSOS MODERNIZACIÓN
COOPERACIÓN HUMANOS INSTITUCIONAL
DEFENSA
PROTOCOLO Y NACIONAL
CEREMONIAL
MILITAR
RECURSOS POLÍTICA
INTERNA HUMANOS MODERNIZACIÓN
HISTORIA DE DEFENSA
MILITAR
MOVILIZACIÓN EDUCACIÓN ESTUDIOS
INDUSTRIA EXTERNA
NACIONAL EN DEFENSA ESTRATÉGICOS
MILITAR DE
LAS [Link].
DESARROLLO
de la República, y establecer las normativas que regularán dichas
actividades en coordinación con el Estado Mayor Conjunto.
b. Dirección de Recursos Humanos
1) Asistir al Secretario y Sub-Secretario de Estado en la formulación,
coordinación y evaluación de la políticas y normativas en cuanto al
cumplimento del servicio militar y a la fijación del número de miembros
permanentes de las Fuerzas Armadas, de acuerdo a lo establecido por
el Congreso Nacional; también en la promoción del bienestar y
desarrollo del recurso humano de las Fuerzas Armadas.
90
2) Asistir al Secretario y Sub-Secretario de Estado en la formulación,
coordinación y evaluación del proceso integral y permanente de la
defensa nacional, en lo que se refiere a la movilización de los recursos
humanos, materiales, industriales y financieros reales o potenciales,
para hacerle frente a cualquier conflicto bélico, desastres naturales,
emergencias u otras amenazas que afecten la vida normal del país.
c. Dirección de Modernización Institucional
Es la responsable de las acciones orientadas a diseñar, coordinar y evaluar las
acciones de modernización en todos los componentes y ejecuciones de la
institución, en especial en educación, legislación y tecnología.
d. Dirección de Política de Defensa Nacional
1) Asistir al Secretario y Subsecretario de Estado en los asuntos relativos
a la formulación, coordinación, ejecución y evaluación de políticas y
estrategias de la defensa nacional formuladas por el Alto Mando.
2) Elaborar estudios relativos a la defensa nacional ordenados por el
Secretario y Sub-Secretario de Estado en el Despacho de Defensa
Nacional.
4. Inteligencia para la defensa
a. Concepto
Las actividades de inteligencia incluyen la obtención, clasificación, evaluación,
interpretación, distribución y diseminación de la información básica que
necesitan las máximas autoridades del país para tomar las decisiones correctas
en función de los intereses y objetivos nacionales. Estas actividades son
necesarias para el buen funcionamiento institucional y requieren de legitimidad
ante la sociedad, mediante la aprobación de una ley que regule su desempeño y
la existencia de controles democráticos que garanticen su funcionamiento
dentro del Estado de Derecho.
El Estado requiere de servicios de inteligencia para la defensa, que
proporcionen la información necesaria para la toma de decisiones. La misión
principal de las Fuerzas Armadas es el referente inmediato para la realización
de las actividades de inteligencia para la defensa.
b. Normas de actuación
La inteligencia para la defensa nacional se regulará por las siguientes normas:
1) Desempeño profesional de sus integrantes;
2) Respeto a los derechos humanos;
3) Actuación dentro del marco de la ley;
4) Responsabilidad ante la autoridad competente;
5) Apertura ante el derecho a la información pertinente de la sociedad;
6) Coordinación con otras instituciones de inteligencia;
7) Protección de la información para la inteligencia y contrainteligencia;
8) Rendición de cuentas ante las instancias competentes; y,
9) Existencia de una directiva política anual de inteligencia que oriente las
actividades institucionales.
c. Marco institucional
Hasta ahora, las Fuerzas Armadas de Honduras han contado con un sistema de
inteligencia militar dependiente del Estado Mayor Conjunto, denominado
Dirección de Información Estratégica (C-2), que proporciona la información
requerida por la Secretaría de Defensa y la Jefatura del Estado Mayor Conjunto,
con la finalidad de apoyar la toma de decisiones; asimismo, planifica, coordina y
supervisa a nivel del sector defensa las actividades de información necesarias
en la preparación y ejecución de los planes de operaciones, directivas e
instructivos para el cumplimiento de la misión constitucional. En el marco del
proceso de modernización de la Secretaría de Defensa se desarrollará la
institucionalidad necesaria que afirme la capacidad de conducción y control
político de las actividades de inteligencia para la defensa.
d. Marco legal
Las bases de la futura Ley de Inteligencia Nacional están contempladas en el
Tratado Marco de Seguridad Democrática, en la Constitución de la República y
en la Ley Constitutiva de las Fuerzas Armadas. Es importante asegurar la
existencia de niveles, funciones e instancias independientes para desarrollar
inteligencia a nivel estratégico nacional y sectorial, y establecer una instancia
superior de coordinación que dependa directamente del Presidente de la
República. Esta separación funcional e institucional permitirá asegurar la
responsabilidad específica en las instancias correspondientes.
La existencia de una organización descentralizada, flexible y coordinada del
sistema nacional de inteligencia permitirá la existencia de subsistemas
especializados e independientes, con una mayor dinámica en los flujos de
intercambio de información y en los productos de inteligencia que deben
entregar cada uno de ellos a la instancia coordinadora central. Esta
diferenciación funcional e institucional posibilitará la generación de controles
políticos, presupuestarios, jurídicos y administrativos más transparentes y
eficientes.
La aparición de amenazas transnacionales por agentes no estatales requiere de
una coordinación e intercambio de información permanente entre las agencias
responsables de la seguridad interior y la seguridad exterior.
5. Controles democráticos de la defensa
Uno de los principales componentes de las relaciones civiles-militares es la
existencia de mecanismos democráticos de control sobre la institucionalidad de
defensa que permitan asegurar la subordinación efectiva de la institución
armada a la autoridad política del Estado de Derecho.
Los controles objetivos, entendidos como mecanismos institucionales creados
para asegurar el control y la supervisión del desempeño militar, incluyen la
definición y redefinición del marco legal en que debe desempeñarse el sector
defensa, la existencia de una estructura de conducción en el Poder Ejecutivo y
el desempeño del Congreso Nacional como instancia efectiva de control. Estos
mecanismos incluyen la formulación de la Política de Defensa, la conducción
política de las Fuerzas Armadas, el control de la estrategia militar consecuente
con la Política de Defensa, la asignación de recursos para la defensa y la
regulación legal sobre la participación de las Fuerzas Armadas en la seguridad
interior.
Los controles subjetivos se refieren a los mecanismos internos desarrollados por
la institución militar para promover los valores y visiones del mundo que
permitan la adhesión y el compromiso con las aspiraciones, los valores y fines
del Estado hondureño.
En Honduras sigue pendiente la revisión de la legislación existente, la
elaboración y aprobación de leyes que reflejen los cambios que ya se han
producido en el proceso de transformación de las Fuerzas Armadas, que deben
deducirse de la Política de Defensa y reflejarse en la Ley de Defensa Nacional,
la Ley del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad, la Ley de Inteligencia para
la Defensa y su inserción en una ley más amplia como la Ley de Inteligencia
Nacional, el Código Militar y la Ley del Servicio Militar, entre otras. Estas leyes
deberán regirse por los cambios contenidos en la Constitución de la República,
la Ley Constitutiva de las Fuerzas Armadas, la Ley General de la Administración
Pública, el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Competencia del
Poder Ejecutivo, y otras.
Los controles democráticos se aplican al funcionamiento general del sector
defensa, incluyendo las actividades de inteligencia, y se deben expresar en tres
instancias claramente delimitadas: el control presidencial, el control
parlamentario y el control judicial. El control presidencial es competencia del
Presidente de la República y del Secretario de Defensa Nacional, y tiene como
objetivo garantizar la correcta administración de los recursos humanos y
técnicos, el uso adecuado de fondos y procedimientos respetuosos de las
garantías constitucionales. El control parlamentario es competencia del
Congreso Nacional y tiene como objetivo garantizar la legitimidad de la
estructura y las acciones, procurando que éstas respondan a los objetivos
nacionales; en materia de inteligencia, este control debe ser objetivo, estricto,
prudente y reservado. El control judicial le compete al poder Judicial y al
Ministerio Público, teniendo como propósito garantizar que las actividades de
defensa en general y de inteligencia en particular, no afecten los derechos y
garantías individuales consignados en la Constitución de la República y en la
Convención Americana de Derechos Humanos.
Finalmente, una forma adecuada y necesaria de control en una sociedad
democrática es el que ejerce la sociedad sobre las instituciones del Estado.
Todo tipo de control que genere transparencia, como la auditoría social, es
fuente de legitimidad institucional que produce la confianza suficiente para la
ejecución de una política pública.
A. LA MISIÓN DE LAS FUERZAS ARMADAS
La Constitución de la República establece en su artículo 272 la misión principal
de las Fuerzas Armadas: “Se instituyen para defender la integridad territorial, la
soberanía de la República, mantener la paz interna, el imperio de la
Constitución, los principios de libre sufragio y la alternabilidad en el ejercicio de
la Presidencia de la República”.
En el artículo 274 se le asignan funciones de cooperación con otras Secretarías
de Estado y demás instituciones, incluida la Secretaría de Seguridad, a petición
de las mismas. De acuerdo al texto constitucional, las Fuerzas Armadas
“cooperarán con las Secretarías de Estado y demás instituciones, a pedimento
de éstas, en labores de alfabetización, educación, agricultura, protección del
ambiente, vialidad, comunicaciones, sanidad y reforma agraria.
Participarán en misiones internacionales de paz en base a tratados
internacionales, prestarán apoyo logístico de asesoramiento técnico en
comunicaciones y transporte; en la lucha contra el narcotráfico; colaborarán con
personal y medios para hacer frente a desastres naturales y situaciones de
emergencia que afecten a las personas y los bienes; así como en programas de
protección y conservación del ecosistema, de educación académica y formación
técnica de sus miembros y otros de interés nacional.
Además cooperarán con las instituciones de seguridad pública, a petición de la
Secretaría de Estado en el Despacho de Seguridad, para combatir el terrorismo,
tráfico de armas y el crimen organizado, así como en la protección de los
poderes del Estado y del Tribunal Supremo Electoral, a pedimento de éstos, en
su instalación y funcionamiento”.
B. LA ORGANIZACIÓN DE
LAS FUERZAS ARMADAS
Para garantizar el cumplimiento de su misión constitucional, las Fuerzas
Armadas están conformadas por las fuerzas, organismos y comandos
especiales que dependen de la Jefatura del Estado Mayor Conjunto la cual se
apoya en la Secretaría General, Dependencias de la Secretaría de Defensa y
Junta de Comandantes, para cumplir las disposiciones que emanen del
Presidente de la República y del Secretario de Defensa.
ORGANIZACIÓN DE LAS FUERZAS ARMADAS
PRESIDENCIA DE
LA REPÚBLICA
COMANDANCIA
GENERAL DE LAS
FUERZAS ARMADAS
SECRETARÍA
SECRETARÍA
DE DEFENSA
GENERAL
NACIONAL
JEFATURA DEL
JUNTA DE
ESTADO MAYOR
COMANDANTES
CONJUNTO
FUERZA FUERZA ORGANISMOS COMANDOS
EJÉRCITO AÉREA NAVAL ESPECIALES
1. Estado Mayor Conjunto
a. Reseña histórica
La visión político estratégica de utilizar en forma integrada la acción de las
Fuerzas Armadas viene de varias décadas atrás. La Ordenanza Militar de 1906
estableció la formación del Estado Mayor del Ejército como colaborador
indispensable de la Secretaría de Estado en el ramo de Guerra y Marina. En
1920, mediante acuerdo No. 5 de fecha 5 de junio del mismo año, se creó el
Estado Mayor del Ejército para que funcionara según la prescripción de la Ley
Orgánica, con el fin principal de elaborar anteproyectos de leyes, reglamentos y
demás disposiciones tendentes a un mejoramiento racional y práctico de la
institución militar. Hasta 1946, funcionó la sección del Estado Mayor como
anexo a la Secretaría de Guerra, Marina y Aviación.
Las Constituciones de 1924 y 1936 establecieron que una ley determinaría la
organización y atribuciones del Estado Mayor del Ejército. En 1946 se
reorganizó bajo la dependencia y como auxiliar inmediato de la Comandancia
General del Ejército, de la forma siguiente: Departamentos de Personal,
Información, Operaciones, Comunicaciones y Adiestramiento, Abastecimiento y
una compañía de infantería del Cuartel General.
La Constitución Política de 1957 creó la Jefatura de las Fuerzas Armadas que
posteriormente se denominó Comandancia en Jefe y establece el Estado Mayor
de las Fuerzas Armadas como un organismo de la Jefatura de las mismas. Tal
disposición se reitera en la Constitución de 1965. El Estado Mayor de las
Fuerzas Armadas se transformó en 1982 en el actual Estado Mayor Conjunto.
Mediante la reforma constitucional de 1999, el Estado Mayor Conjunto pasó a
depender de la Secretaría de Estado en el Despacho de Defensa Nacional.
b. Marco constitucional
El Estado Mayor Conjunto es el órgano superior técnico militar de
asesoramiento, planificación, coordinación y supervisión, dependiente de la
Secretaría de Estado en el Despacho de Defensa Nacional. El Jefe del Estado
Mayor Conjunto asiste y asesora al Secretario de Defensa y al Presidente
Constitucional de la República, en materia de su competencia y atiende en la
elaboración del planeamiento militar conjunto, de acuerdo con las orientaciones
dadas por el Presidente de la República y el Secretario de Defensa.
c. Acción conjunta
El concepto de "acción conjunta” es el que involucra el empleo de dos o más
fuerzas (Ejército, Fuerza Aérea y Fuerza Naval), con la finalidad de optimizar el
empleo eficaz y eficiente de los medios militares disponibles en el cumplimiento
de la misión constitucional.
Las operaciones militares requieren de una doctrina conjunta para la
planificación y conducción de las misiones, mediante la integración de los
sistemas operativos en los distintos niveles. En época de paz se imparte
adiestramiento conjunto a los cuadros de mando en los distintos centros de
estudios militares y se entrena a las fuerzas mediante la realización de
ejercicios y maniobras conjuntas.
La interoperabilidad de las fuerzas es un requerimiento esencial para la
ejecución de operaciones militares conjuntas; debe existir como compatibilidad
de sistemas y estandarización de procedimientos entre unidades o fuerzas. La
experiencia reciente indica -especialmente en Operaciones de Mantenimiento
de la Paz- que los requerimientos han sido mejor satisfechos en forma conjunta.
d. Funciones de la Jefatura del Estado Mayor Conjunto
La Jefatura del Estado Mayor Conjunto es el órgano ejecutor de las órdenes,
instrucciones y disposiciones emitidas por el Presidente de la República, quien
es el Comandante General de las Fuerzas Armadas, y el Secretario de Estado
en el Despacho de Defensa Nacional; está formada por el Jefe y Sub-Jefe del
Estado Mayor Conjunto.
Son atribuciones principales del Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas
Armadas:
1) Ejercer el mando operativo militar de las Fuerzas Armadas;
2) Cumplir y hacer cumplir las órdenes y disposiciones que emitan el
Presidente de la República y el Secretario de Estado en el Despacho de
Defensa Nacional, en relación con las Fuerzas Armadas;
3) Ordenar la elaboración o actualización de planes y programas para el
desarrollo y superación de las Fuerzas Armadas y supervisar su
cumplimiento;
4) Proponer los ascensos para oficiales de las Fuerzas Armadas, desde el
grado de Subteniente hasta el grado de General de División o su
equivalente;
5) Convocar a la Junta de Comandantes y presidirla;
6) Preparar el proyecto de planificación de las Fuerzas Armadas y
someterlo a la aprobación del Secretario de Estado en el Despacho de
Defensa Nacional y del Comandante General;
7) Proponer los candidatos a miembros de la Junta de Comandantes para
su nombramiento, observando el orden jerárquico que establece el
Escalafón y la prelación de méritos.
ORGANIZACIÓN DEL ESTADO MAYOR CONJUNTO
JEFATURA DEL
ESTADO MAYOR
CONJUNTO
JUNTA DE
COMANDANTES
COMANDO
FUERZA FUERZA
EJÉRCITO DOCTRINA APOYO RESERVA
AÉREA NAVAL
LOGÍSTICO
INSPECTORÍA AUDITORÍA ESCUELA INSTITUTO DE ESTADO
ESTADO MAYOR ESTADO MAYOR HOSPITAL
GENERAL DE JURÍDICO COMANDO Y PREVISIÓN MAYOR
COORDINACIÓN ESPECIAL MILITAR
LAS [Link]. MILITAR ESTADO MAYOR MILITAR PERSONAL
C-1
PLANES,
SANIDAD SECRETARÍA
PROGRAMAS Y
C-2 MILITAR GENERAL PROTOCOLO
PRESUPUESTO
AYUDANTÍA
C-3
DIRECCIÓN COMANDANCIA
DERECHO CUARTEL
C-4 HUMANITARIO GENERAL RELACIONES ASESORÍA
PÚBLICAS LEGAL
C-5
ENLACE
CFAC CAPELLANÍA
C-6
e. Funciones principales del Estado Mayor Conjunto
1) Consolidar y elaborar el Anteproyecto de Presupuesto de las Fuerzas
Armadas y elaborar los Planes Estratégicos de conformidad con el Plan
de Defensa Nacional;
2) Mantener y desarrollar la unidad de doctrina de las Fuerzas Armadas
con apego a la Constitución de la República y demás leyes;
3) Elaborar y revisar los anteproyectos de reglamento de las Fuerzas
Armadas que designe el Secretario de Defensa;
4) Planificar y supervisar las maniobras y ejercicios anuales de nivel
táctico, operacional y estratégico;
5) Supervisar la organización y los programas de las instituciones de
educación militar superior;
6) Emitir dictámenes, presentar informes, elaborar planes y órdenes,
incluyendo la directiva anual de adiestramiento y formular
recomendaciones de acuerdo a las disposiciones de la Comandancia
General o de la Secretaría de Estado en el Despacho de Defensa
Nacional.
2. Ejército
a. Reseña histórica
El Ejército de Honduras tuvo su origen con la primera Constitución Política
sancionada el 11 de diciembre de 1825, que en uno de sus artículos contempló
disponer de una fuerza armada para la defensa del Estado. Las guerras durante
la Federación Centroamericana, que tuvieron como figura central al General
Francisco Morazán, fueron un elemento importante en la conformación del
Ejército de Honduras; en este período de 1825 a 1842 sobresalió la creación de
una Escuela Militar en 1831, la creación de milicias departamentales,
denominadas Batallones y los primeros intentos por dotar al Ejército de un
cuerpo de leyes como la Ley de Organización Militar de 1837.
Después de la época del General Morazán, el Ejército estaba fragmentado y era
dirigido por los Comandantes de Armas Departamentales, lo que imposibilitó un
mayor desarrollo en su organización.
La amenaza que representó en Centroamérica el filibustero William
Walker, motivó la participación de los Ejércitos centroamericanos
para hacerle frente a sus pretensiones, destacándose en esas
campañas los generales hondureños Florencio Xatruch y José
Santos Guardiola.
Un nuevo momento de significativas transformaciones se produjo a
partir de 1876, en el gobierno reformista del Dr. Marco Aurelio
Soto, creándose una segunda Escuela Militar bajo la dirección del
oficial francés Guillermo Gallinier y decretándose un moderno
cuerpo de leyes; estos esfuerzos se malograron debido a las
guerras internas que dominaron el escenario hondureño en el
último cuarto del siglo XIX.
En la primera década del siglo XX se introdujeron importantes
cambios en el Ejército, como la adquisición de armamento
moderno, una nueva codificación y organización y la creación de
una Escuela Militar que produjo una generación de oficiales que
imprimieron un mayor dinamismo a la profesionalización del
Ejército, como los generales Abel Villacorta y Vicente Tosta
Carrasco.
La suscripción del “Acuerdo entre el Gobierno de la República de
Honduras y el Gobierno de los Estados Unidos de América” para la
primera Misión Militar Norteamericana en el país en 1946, produjo
un nuevo impulso para el desarrollo y profesionalización del
Ejército; ejemplo de ello fue la creación de la Escuela Básica de
Armas, Escuela de Cabos y Sargentos y la Escuela de Aplicación
para Oficiales del Ejército, las cuales se fusionan para crear, en
1952, la Escuela Militar Francisco Morazán que, a partir de 1957,
comenzó a funcionar como un Centro de Formación de Oficiales.
Mediante el Convenio de Asistencia Militar con los Estados Unidos de América
en 1954, se crearon unidades militares con un moderno concepto de
organización que fueron sustituyendo paulatinamente las antiguas plazas
militares.
A finales de la década de los setenta e inicios de los ochenta, Honduras, por
razones geopolíticas, se ve envuelta en la confrontación Este-Oeste. Esta
situación internacional hizo que la ayuda militar de Estados Unidos para nuestro
país aumentara sustancialmente, ocasionando, por consiguiente, un crecimiento
del Ejército. A partir de la década de los noventa se produjeron cambios en el
entorno internacional, relacionado con la seguridad y defensa nacional,
ocasionando modificaciones estructurales y organizacionales dentro del Ejército.
b. Misión
El Ejército es la fuerza que contribuye al cumplimiento de la misión
constitucional de las Fuerzas Armadas, principalmente en el espacio terrestre,
debiendo para ello organizar, entrenar y equipar sus unidades y al personal con
la logística necesaria para poder conducir y mantener operaciones tácticas y
estratégicas.
c. Organización
Para el cumplimiento de su misión, el Ejército está organizado en once regiones
militares a cargo de cuatro brigadas que cubren los dieciocho departamentos del
país; cuenta también con el Comando Central, el Décimo Batallón de Infantería,
el Primer Batallón de Ingenieros y el Comando de Operaciones Especiales.
BRIGADAS Y REGIONES DEL EJÉRCITO
EN EL TERRITORIO NACIONAL
REGIÓN MILITAR DEPARTAMENTO RESPONSABILIDAD MILITAR
Atlántida
I REGIÓN Yoro
Islas de la Bahía 105 Brigada de Infantería
Cortés
II REGIÓN
Santa Bárbara
Copán
III REGIÓN Lempira Comando Central
Ocotepeque
Intibucá
IV REGIÓN 10 Batallón de Infantería
La Paz
V REGIÓN Comayagua 1 Batallón de Ingenieros
Valle
VI REGIÓN 101 Brigada de Infantería
Choluteca
Comando de Operaciones
VII REGIÓN Francisco Morazán
Especiales
VIII REGIÓN Gracias a Dios
X REGIÓN Olancho 115 Brigada de Infantería
XI REGIÓN Colón
IX REGIÓN El Paraíso 110 Brigada de Infantería
ORGANIZACIÓN DEL EJÉRCITO
COMANDANCIA
GENERAL
ESTADO AUDITORÍA
INSPECTORÍA COMANDO
MAYOR JURÍDICO
GENERAL DOCTRINA
GENERAL MILITAR
101 BRIGADA
105 BRIGADA COMANDO DE COMANDO DE
COMANDO
OPERACIONES APOYO
110 BRIGADA CENTRAL
ESPECIALES LOGÍSTICO
115 BRIGADA
DE INFANTERÍA
10 MO. BATALLÓN BATALLÓN DE BATALLÓN DE
DE INFANTERÍA COMUNICACIONES INGENIEROS
d. Capacidades
Son el conjunto de recursos humanos, materiales y financieros, que organizados
en unidades equipadas y adiestradas, aseguran el cumplimiento de su misión
para la defensa nacional en el espacio terrestre.
Para cumplir con eficiencia sus misiones asignadas, el Ejército ha desarrollado
las siguientes capacidades:
1) Ejecutar operaciones militares en el espacio terrestre en forma
independiente o en el marco de las Operaciones Conjuntas;
2) Sostenimiento de operaciones terrestres en los niveles, Estratégico,
Operacional y Táctico;
3) Movilidad y flexibilidad en el desarrollo de las operaciones;
4) Efectuar operaciones humanitarias y de rescate;
5) Apoyar a otras instituciones del Estado, a solicitud de las mismas ante
situaciones de emergencia social o catástrofes naturales o antrópicas;
6) Ejercer mando y control en la realización de las operaciones terrestres;
7) Participar en Operaciones de Mantenimiento de la Paz, en base a
tratados internacionales.
El Ejército proyecta la adquisición de tecnología moderna, de acuerdo a la
capacidad presupuestaria que le asigne el Estado para estos fines; continuando
con los programas de sostenimiento del equipo e infraestructura disponible,
mejorar las condiciones de bienestar de su personal y el sistema de educación
militar.
e. Medios
El Ejército según sus misiones asignadas posee medios operativos, compuestos
por Unidades tamaño Brigada, desplegadas estratégicamente en el territorio
nacional, conformadas por Unidades de Combate, Apoyo de Combate y Apoyo
de Servicio de Combate.
Las Unidades de Infantería cuentan con armamento liviano, que les permite
operar con rapidez en cualquier condición de tiempo y terreno utilizando medios
terrestres o aéreos. La Caballería Blindada, posee vehículos blindados de
reconocimiento, Scimitar, Scorpion, Sultan y Saladin, además cuenta con
vehículos RBY. La Artillería, cuenta con Obuses de 155mm y 105mm y con
Morteros de 160mm. Las Unidades de Apoyo de Servicio de Combate,
garantizan el sostenimiento de las operaciones terrestres.
3. Fuerza Aérea
a. Reseña histórica
El primer avión militar tipo Bristol H-9 se adquirió en la administración del
General Rafael López Gutiérrez en el año 1921, llegando a Tegucigalpa
piloteado por el Capitán inglés Iván Lamb.
La Fuerza Hondureña tuvo su origen en el año de 1931, durante el gobierno del
Doctor Vicente Mejía Colindres, cuando se emitió el Decreto No. 198 el 10 de
abril, creándose la Escuela Militar de Aviación. En diciembre de 1933, el
Presidente de la República, General Tiburcio Carias Andino, (1933-1949)
adquirió tres aviones monoplanos, tipo Stinson, de combate, biplazas. En el año
1936, se hizo cargo de la Dirección de la Escuela Militar de Aviación y de la
Comandancia de la Fuerza Aérea el Coronel William C. Brooks. Varios aparatos
aéreos, entre ellos el Boeing 95 y el 40 B, fueron adquiridos por la escuela para
entrenamiento de pilotos cuya primera promoción de nueve se graduó el 14 de
septiembre de 1939.
En la década de los cuarenta, la Fuerza Aérea se modernizo al incorporar los
aviones tipo AT-6, de combate y entrenamiento; aviones de transporte C-47 y
tres aparatos Lockheed. En los años cincuenta, la Fuerza Aérea obtuvo aviones
de combate P-50 (King Cobra), caza-bombarderos P-38 y se aumentó la flota de
aviones de transporte C-47; en 1956, se adquirieron aviones tipo Corsario
modelos F4U-4 y F4U-5.
En los años sesenta se adquirieron aviones tipo T-28 para
entrenamiento y combate, y las primeras flotas de
helicópteros; en los años setentas la Fuerza Aérea se
incorpora a la era del jet con el F-86K (SABRE)
pasando después a los aviones a reacción tipo
C-101, los A-37, los Súper Mystere y los F-5,
destinando para entrenamiento los aparatos de
fabricación brasileña tipo Tucano.
Otros aparatos que contribuyeron a modernizar la Fuerza
Aérea fueron los del tipo Arava, de fabricación israelita,
para operar en pistas cortas, los helicópteros tipo Bell 412 y los
aviones de transporte C-130.
Las necesidades de la defensa nacional dieron paso a la
creación de diferentes bases, unidades y centros de
capacitación en varios puntos del país:
1) Base Aérea “Coronel Armando Escalón
Espinal”, en el año de 1969;
2) Base Aérea “Coronel Hernán Acosta
Mejía”, en el año de 1974;
3) Comandancia General, en el año de 1975;
4) Base Aérea “Coronel Héctor Caraccioli Moncada”, en el año de 1978;
5) Primer Escuadrón de Defensa Aérea, en el año de 1983;
6) Escuela de Capacitación de Mandos Intermedios, en el año de 1985.
b. Misión
La Fuerza Aérea contribuye a defender la integridad territorial y la soberanía de
la Republica, especialmente a lo que el espacio aéreo se refiere, debiendo para
ello organizar, equipar y entrenar a sus unidades y al personal con la logística
necesaria para conducir y mantener operaciones aéreas táctico-estratégicas,
brindar apoyo a las autoridades civiles y otras que la Constitución de la
República señale.
c. Organización de la Fuerza Aérea
Para el ejercicio del mando, el cumplimiento de la misión asignada y de acuerdo
a las necesidades militares, la Fuerza Aérea se encuentra organizada en
BASE AÉ
AÉREA CNEL. HÉ
HÉCTOR CARACCIOLI MONCADA
BASE AÉ
AÉREA CNEL. ARMANDO ESCALON
I
II
IV
BASE AÉ
AÉREA CNEL. ENRIQUE SOTO CANO
BASE AÉ
AÉREA CNEL. HERNÁ
HERNÁN ACOSTA MEJIA
III
PRIMER ESCUADRÓ
ESCUADRÓN DE DEFENSA AEREA
regiones aeroespaciales, distribuidas en el territorio nacional de la siguiente
manera:
1) Región I: Base Aérea Héctor Caraccioli Moncada, comprende los
departamentos de Atlántida, Colón, Yoro e Islas de la Bahía;
2) Región II: Base Aérea Armando Escalón Espinal, comprende los
departamentos de Cortés, Santa Bárbara y Copán;
3) Región III: Base Aérea Enrique Soto Cano, comprende los
departamentos de Comayagua, La Paz, Intibucá, Lempira y
Ocotepeque;
4) Región IV: Base Aérea Hernán Acosta Mejía, comprende los
departamentos de Francisco Morazán, Gracias a Dios, Olancho, El
Paraíso, Choluteca y Valle.
d. Capacidades
La Fuerza Aérea de Honduras, como parte de las Fuerzas Armadas, tiene las
capacidades de:
1) Realizar operaciones estratégicas, interdicción, patrullaje y operaciones
especiales de inserción y extracción de tropas;
2) Dar apoyo aéreo cercano a las fuerzas de superficie;
3) Apoyar al sostenimiento de las operaciones militares de las fuerzas de
superficie;
ORGANIZACIÓN DE LA FUERZA AÉREA
COMANDANCIA
GENERAL
ESTADO AUDITORÍA CENTROS
MAYOR INSPECTORÍA DE ESTUDIOS
JURÍDICO
GENERAL GENERAL AERONÁUTICOS
MILITAR
BASE BASE
BASE ESCUELA ACADEMIA
BASE HERNÁN ARMANDO HÉCTOR
ENRIQUE DE MANDOS MILITAR DE
ACOSTA MEJÍA ESCALÓN CARACCIOLI
SOTO CANO INTERMEDIOS AVIACION
ESPINAL MONCADA
4) Apoyar con transporte aéreo la búsqueda, el rescate y la acción cívica
en los diferentes puntos del país;
5) Formar, entrenar y capacitar el recurso humano en las diferentes áreas
técnicas que tienen relación con la aviación;
6) Vigilar del espacio aéreo nacional, alertando sobre cualquier incursión
de aeronaves no autorizadas dentro del territorio nacional;
7) Cooperar en la vigilancia y protección de las áreas forestales y el
combate de incendios;
8) Participar en Operaciones de Mantenimiento de la Paz de acuerdo a los
tratados internacionales.
e. Medios
La Fuerza Aérea posee medios operativos, compuestos por escuadrones de ala
fija y rotatoria, operando a lo largo del territorio nacional desde su ubicación
permanente o bases aéreas. Son parte de las unidades operativas el escuadrón
de interdicción, vigilancia del espacio aéreo y el apoyo aéreo cercano, además
cuenta con el escuadrón de helicópteros, tipo Bell 412, UH-1H y MD-500D, los
que son utilizados para transporte de personal y carga, vigilancia, operaciones
de búsqueda y rescate, evacuación aero-médica, control de incendios
forestales; el escuadrón de transporte está compuesto por aeronaves tipo C-
130, C-47, Arava, bimotores y monomotores livianos, cuya misión principal es el
transporte de personal y carga; y aviones de entrenamiento Tucano, Cessna y
C-101, de la Academia Militar de Aviación.
Las unidades de servicio, mantenimiento y logística, son las que garantizan el
mantenimiento y reparación de los medios aéreos y terrestres, suministran las
piezas de repuesto, combustible y lubricantes y otras actividades propias en el
área de la logística.
4. Fuerza Naval
a. Reseña histórica
En el año de 1885 se inició la organización de una fuerza con responsabilidades
en el espacio marítimo. Durante el Gobierno de Policarpo Bonilla se adquirieron
las primeras dos embarcaciones que fueron bautizadas con los nombres de 22
de Febrero y Tatumbla, y, posteriormente, el Vapor Hornett.
Entre 1910 y 1950 se adquirieron las embarcaciones Honduras, Vapor General
Barahona, Tigre Guardacostas, General Carías, Zambrano, Búfalo, Vapor Víctor,
Guardacostas Cabañas y Lempira. El propósito de adquirir estas embarcaciones
fue para controlar el tráfico y el comercio marítimo en el sector del Mar Caribe
en el Océano Atlántico y el Golfo de Fonseca en el Océano Pacífico.
El 20 de abril de 1964 se creó el Primer Destacamento de Botes Hondureños
con el fin de establecer un Servicio de Guardacostas en Puerto Cortés. En ese
mismo año se adquirieron las primeras lanchas patrulleras OLA (Oswaldo López
Arellano) y ARO (Andrés Ramírez Ortega) y en 1970 los guardacostas
Francisco Morazán y Cabañas (segundo en llevar este nombre). El
25 de junio de 1976 este destacamento se convirtió en la Base
Naval de Puerto Cortés. El 1 de agosto de 1976 se creó la Fuerza
Naval de Honduras con la misión constitucional de proteger el
espacio marítimo, fluvial y lacustre, y el territorio insular de nuestro
país.
El Destacamento Naval de Amapala se creó el 20 de abril de 1979
y se constituyó en Base Naval de Amapala el 24 de octubre de
1980. El 31 de enero de 1983 se fundó en Puerto Cortés la Escuela
Técnica Naval. En ese mismo año se creó el Destacamento Naval
de Puerto Castilla, el cual adquirió la categoría de Base Naval el 1
de julio de 1988.
El 1 de febrero del año 2000 se creó la Academia Naval de
Honduras, actualmente ubicada en la ciudad de La Ceiba,
Atlántida. En esta misma ciudad se fundó el 1 de abril de 2001 el
Primer Batallón de Infantería de Marina.
b. Misión
La Fuerza Naval contribuye al cumplimiento de la misión
constitucional asignada a las Fuerzas Armadas, principalmente en
el espacio marítimo, fluvial, lacustre y el territorio insular,
manteniendo la seguridad, el control de las costas y fronteras
marítimas y preservando los recursos del mar en las aguas
territoriales, zona contigua, zona económica exclusiva y plataforma
continental, debiendo para ello organizar, entrenar y equipar las
unidades y el personal con la logística necesaria.
c. Organización
Para el ejercicio del mando, el cumplimiento de la misión y de acuerdo a las
necesidades militares, las bases navales se encuentran distribuidas en el
territorio nacional para darle cobertura a los espacios marítimos, lacustres y
fluviales de Honduras.
ORGANIZACIÓN DE LA FUERZA NAVAL
COMANDANCIA
GENERAL
AUDITORÍA COMANDO DE
ESTADO MAYOR INSPECTORÍA DOCTRINA Y
JURÍDICO
GENERAL GENERAL EDUCACIÓN NAVAL
MILITAR
CENTRO DE
BASE NAVAL BASE NAVAL DE BASE NAVAL DE BATALLÓN DE ESTUDIOS
DE CORTÉS AMAPALA CASTILLA INFANTERÍA NAVALES
d. Capacidades
1) Defender los espacios marítimos, lacustres, fluviales, las costas y
puntos críticos en todas las regiones navales;
2) Proteger el tráfico marítimo mercante, la pesca, el turismo y otras
actividades en nuestras aguas nacionales;
3) Mantener comunicación entre todas las Bases Navales, Unidades de
Superficie y Apostaderos y enlazar con las unidades de la Fuerza Aérea
y Ejército a través de las redes de comunicaciones estratégicas y
tácticas;
4) Llevar a cabo apoyo general y refuerzo a las operaciones terrestres y
aéreas;
5) Llevar a cabo apoyo de servicio de combate en mantenimiento,
transporte, abastecimiento de todas las clases y sanidad a las unidades
de la Fuerza Aérea y el Ejército;
6) Cooperar con la población en caso de desastres naturales;
7) Efectuar operaciones de búsqueda y rescate en las zonas marítimas,
lacustres y fluviales;
8) Conducir operaciones de interdicción naval para el control del
narcotráfico y otros ilícitos, en coordinación con las autoridades
competentes;
9) Realizar operaciones navales conjuntas o combinadas con Fuerzas
Navales de la Región;
10) Participar en Operaciones de Mantenimiento de la Paz de acuerdo a los
tratados internacionales.
e. Medios
Para el cumplimiento de su misión, la Fuerza Naval de Honduras está
organizada en escuadrones de patrulleras, de acuerdo a la eslora de las
mismas.
1) Los escuadrones de buques patrulleros están integrados por
embarcaciones de 65 y 105 pies de eslora y su misión es el patrullaje
en alta mar para ejercer soberanía y proteger los recursos marinos;
2) Los escuadrones de guardacostas están integrados por embarcaciones
rápidas de 25 a 40 pies de eslora y su misión es el patrullaje a
inmediaciones de las costas, ríos y lagos, para combatir el
contrabando, el narcotráfico y el terrorismo;
3) Los escuadrones de apoyo están integrados por embarcaciones LCU y
LCM-8, con capacidad anfibia, para el apoyo logístico a las
embarcaciones empeñadas en patrullajes, transporte de personal y
suministros de todas las clases, darle mantenimiento y realizar
reparaciones en alta mar;
4) Los escuadrones de lanchas de búsqueda y rescate están integrados
por embarcaciones de 44 pies de eslora y su misión es el auxilio de
embarcaciones en el mar;
5) Los escuadrones de lancha para rescate y evacuación están integrados
por embarcaciones de 18 pies de eslora y su misión es el auxilio de
personas y sus bienes en caso de inundaciones.
BTN. INF. DE BASE NAVAL DE CASTILLA
MARINA, LA
CEIBA
BASE NAVAL DE PUERTO
CORTES
ESTADO MAYOR NAVAL
BASE NAVAL DE
AMAPALA
TEMA VI
LOS RECURSOS
DE LA DEFENSA
a función defensa del Estado requiere de los medios
L adecuados, y también de los recursos necesarios para el
cumplimiento de las misiones constitucionales.
Los recursos básicos son los humanos y los financieros;
ambos deben insertarse en el proceso de transformación
y modernización que experimenta el Estado en general
y el sector de la defensa en particular.
Además de contar con el recurso humano para el cumplimiento de
sus misiones son necesarios los recursos financieros, dentro
de las limitaciones presupuestarias del Estado, para propiciar un
desempeño institucional profesional, oportuno y eficiente.
Para el cumplimiento de lo anterior se requiere contar con
instrumentos legales, como la Ley del Servicio Militar, que permitan
la aplicación de la reforma constitucional que estableció el servicio
militar en forma voluntaria en tiempos de paz, bajo la modalidad de
un sistema educativo, social, humanista y democrático. También se
necesita un Código Militar moderno, que recoja nuevas
regulaciones, normas y procedimientos
que orienten el desempeño militar.
La institucionalidad de la defensa asume la transparencia en el
manejo presupuestario, igual que cualquier otra institución del
Estado, para lo cual se ha adoptado el Sistema Integrado de
Administración Financiera (SIAFI) y se están desarrollando
las instancias adecuadas de transparencia,
control y rendición de cuentas.
122 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
A. LOS RECURSOS HUMANOS DE LA DEFENSA
1. Personal para la defensa
a. Caracterización conceptual
1) Estado militar
Es la situación jurídica de los integrantes de las Fuerzas Armadas,
basada en el conjunto de deberes y derechos establecidos por las leyes
y reglamentos militares.
2) Principales obligaciones del estado militar
El ciudadano o ciudadana que ingrese a las filas de las Fuerzas
Armadas tendrá los siguientes deberes esenciales impuestos por el
estado militar:
a) Cumplir y hacer cumplir la Constitución de la República y acatar
las leyes y reglamentos militares;
b) Sujetarse a la disciplina y justicia militar;
c) Ejercer el mando y las facultades disciplinarias para cada grado
y cargo, de acuerdo a las disposiciones legales;
d) Desempeñar los cargos, funciones y comisiones del servicio
ordenada por la autoridad competente;
Parada militar en la plaza “Francisco
Morazán” en los campus de la
e) Aceptar los cargos, funciones, o empleos ajenos a la actividad
Universidad de Defensa de Honduras. militar, previa autorización de la autoridad competente; y,
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 123
f) Aceptar el nombramiento y distinciones militares concedidas
por autoridad competente de acuerdo a las necesidades y
disposiciones legales.
b. Situación actual de los efectivos
Honduras tiene una población estimada de 7,028,400 habitantes; las Fuerzas
Armadas están conformadas por 11,895 efectivos que equivalen al 0.17% del
total de la población. El Ejército tiene 7,113 efectivos incluyendo 561 oficiales; la
Fuerza Aérea 1,527, con 159 oficiales; la Fuerza Naval 1,140, con 89 oficiales;
la Secretaría de Defensa 396, con 36 oficiales; y el Estado Mayor Conjunto
1,719, con 379 oficiales.
DISTRIBUCIÓN DE EFECTIVOS EN
LAS FUERZAS ARMADAS
Secretaría
Fuerza
de Defensa Estado
Naval
3% Mayor
10%
Fuerza Conjunto
Aérea 14%
13%
Ejército
60%
c. Sistema de ingreso a las Fuerzas Armadas
Los ciudadanos hondureños ingresan a las Fuerzas Armadas en las categorías
siguientes:
1) Cadetes de las Academias Militares nacionales y extranjeras
2) Estudiantes de los Centros de Formación de Suboficiales
124 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
3) Estudiantes de los Centros de Formación Técnica
4) Personal de Tropa
5) Personal Auxiliar
d. Participación de la mujer en la defensa
Oficiales representando al
Ejército, Fuerza Aérea
y Fueza Naval. En nuestro país la defensa demanda el concurso de todos los hondureños y
hondureñas, lo que ha motivado el ingreso creciente de la mujer a las Fuerzas
Armadas y su participación en las diversas categorías de la estructura orgánica,
tales como:
a) Oficiales de las armas, cuerpos y servicios;
b) Oficiales Auxiliares en Justicia Militar, Relaciones Públicas, Sanidad
Militar y Administración;
c) Cadetes y estudiantes;
d) Suboficiales egresadas de escuelas de formación en las armas, cuerpos
y servicios;
e) Tropa (prestando su servicio militar voluntario); y,
f) Auxiliares y técnicos
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 125
LA MUJER EN LAS FUERZAS
ARMADAS
900 843
800
700
600 453
500
400
300 133
200 50 26 10
100
0
s
os
a
es
s
s
le
op
le
re
et
ic
ia
ia
a
Tr
cn
il i
fi c
fi c
Ca
x
Té
O
O
Au
b-
Su
La presencia de la mujer en las Fuerzas Armadas obedece también a la
demanda de igualdad de derechos y de oportunidades. En la actualidad, el
personal femenino asciende a 1,515 y ocupa el 12.9% del total de efectivos de Mujeres integrantes de
la Fuerza Naval.
las Fuerzas Armadas, desempeñándose en unidades de combate, apoyo de
126 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
combate, apoyo de servicio de combate y actividades
administrativas. La mujer empieza a ocupar un importante lugar
dentro de la Secretaría de Defensa. Del total de mujeres, el 13
% se encuentra en el Estado Mayor Conjunto; el 45% en el
Ejército; el 10% en la Fuerza Aérea; el 10% en la Fuerza Naval
y el 22% en la Secretaría de Defensa.
2. Servicio Militar
La obligatoriedad del servicio militar aparece en varias
Constituciones Políticas, desde su reconocimiento en la
Reforma Liberal de 1876 y su inclusión en la Constitución de
1880.
La Constitución Política de 1982 estableció el servicio militar
obligatorio en su artículo 276; la obligación de defender la
Patria en el artículo 38, y el deber de cumplir con el servicio
militar en el artículo 40. En estos artículos se trataba de
garantizar que todos los ciudadanos comprendidos en la edad
de prestación del servicio militar, estuviesen prestos y
disponibles para ser llamados a las filas militares y defender la
Patria cuando ésta lo requiriera.
En 1995, el Congreso Nacional, a iniciativa del Poder Ejecutivo,
mediante decreto 65-95 del 26 de marzo de 1995, reformó el
artículo 276 de la Constitución de la República y estableció el
Servicio Militar en forma voluntaria en tiempos de paz, bajo la
modalidad de un sistema educativo, social, humanista y
democrático, y le otorgó al Estado la facultad de llamar a filas
de conformidad con la Ley del Servicio Militar. Una nueva ley
Formación militar y técnica de hondureños que prestan su
servicio militar en las unidades de las Fuerzas Armadas.
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 127
fortalecerá el Servicio Militar voluntario estableciendo incentivos que motiven el
ingreso y permanencia de los jóvenes en las Fuerzas Armadas.
3. Código Militar
El Código Militar es la normativa jurídica que
regula el fuero militar o fuero de guerra; su
propósito fundamental es tipificar los delitos y
faltas de orden penal militar, estableciendo las
penas y los procedimientos mediante los cuales
éstos deberán ser juzgados y castigados. Es un
fuero diferente en razón de la especificidad que
representa el campo militar en el cual, además de
proteger los bienes jurídicos normalmente
conocidos, incluye la protección de la disciplina militar que, junto a la jerarquía,
constituyen los pilares en los cuales se sustentan los institutos armados. De ahí
la característica de que las penas sean normativas y ejemplarizantes en relación
al fuero común, de manera que los miembros militares mantengan la firme idea
de que tanto la disciplina como la jerarquía deben ser respetadas por todos, en
cualquier escala en que se encuentren.
El Código Militar vigente establece todo un procedimiento que respeta los
principios del debido proceso, derecho a la defensa y presunción de inocencia.
La modernización del Estado requiere la formulación de un nuevo Código que
regule el fuero de guerra, de acuerdo a lo establecido en la Constitución de la
República y que sea congruente con el procedimiento oral y público,
manteniendo su carácter ejemplarizante en función de la protección de la
disciplina militar. Algunos aspectos relevantes de lo que debe ser este nuevo
Código se resumen de la siguiente manera:
a. Cambio del sistema inquisitivo a los juicios orales y públicos, adoptando
las figuras del juicio abreviado;
128 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
b. Tipificación de los delitos militares de acuerdo a lo establecido en el
artículo 90 de la Constitución de la República;
c. Inclusión de nuevas figuras delictivas e infracciones disciplinarias;
d. Nuevas figuras de magistrados y fiscales militares, y jueces de
instrucción militar; y,
e. Nuevo proceso para las faltas penales.
El nuevo Código Militar modernizará el sistema de justicia militar, desarrollando
el fuero de guerra, de acuerdo a lo establecido en la Constitución de la
República, con la participación de todas las instituciones operadoras de justicia
en nuestro país y el concurso de la sociedad.
B. LOS RECURSOS FINANCIEROS DE LA DEFENSA
1. Economía y defensa
La defensa es un bien público que sólo puede ser proveído por el Estado por
ser una función primaria e indelegable. Es un bien público por excelencia ya
que, a diferencia de lo que ocurre con otros bienes, no existe rivalidad en su
consumo.
La Economía de defensa trata sobre la mejor forma posible de asignar recursos
para brindar protección a la nación. Las situaciones político-estratégicas son
cambiantes e impredecibles, hoy podemos estar en paz y mañana producirse un
conflicto de intereses que escale rápidamente hacia formas extremas del uso de
la fuerza. Y aunque es muy difícil que un conflicto de esta naturaleza perdure,
en el caso de producirse, es imprescindible que el Estado posea los medios
para hacerle frente en el ámbito jurídico, diplomático y militar.
Lo anterior plantea la necesidad de un esfuerzo permanente en la actualización
de la doctrina, en avances tecnológicos y científicos del campo militar,
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 129
equipamiento, educación y capacitación de cuadros. La justificación principal del
gasto militar es su aporte a la seguridad y estabilidad nacional. La defensa es
un bien público que, como gasto, tiene consecuencias sobre el conjunto de la
actividad económica del país.
a. Defensa como gasto
El gasto en defensa en tiempos de paz se expresa como porcentaje del
Producto Interno Bruto (PIB). La demanda de defensa no es fácil de determinar,
ya que estando asociada a la percepción de amenazas tradicionales y no
tradicionales, sus necesidades de financiamiento no son fácilmente
cuantificables; el monto del gasto requerido se vuelve independiente de otras
variables como la política fiscal y las consideraciones de tiempo.
b. Defensa como inversión
El objetivo de la inversión en defensa es garantizar la paz y la seguridad
nacional que permitan la estabilidad política y social necesaria para el
crecimiento y el desarrollo. La defensa es un bien público que le pertenece a
P R E S U P U E S TO D E D E FE N S A
C OMO P OR C E N TAJE D E L P IB
2000-2005
0.65
2005
0.68
2004
0.76
2003
0.66
2002
0.65
2001
0.66
2000
0.55 0.6 0.65 0.7 0.75 0.8
130 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
toda la sociedad. La necesidad de invertir en ella no debe ser el fruto de
decisiones políticas arbitrarias, pues su aspiración última es garantizar la
seguridad que permite el desarrollo económico y social, y el logro del bien
común.
Los bienes públicos, entre ellos la defensa, producen beneficios adicionales
como la educación, conocimientos, experiencias y destrezas, del personal que
posteriormente se incorporará a la vida civil.
Al igual que la salud y la educación son consideradas como inversión, ya que
con una buena salud y una buena educación se incrementa la productividad, la
defensa contribuye a crear un bien público que es la seguridad, generando un
ambiente propicio para la gobernabilidad democrática y el desarrollo económico
del país.
2. Presupuesto de defensa
La Constitución de la República de Honduras, la Ley General de la
Administración Pública, la Ley Orgánica del Presupuesto y otras como la Ley de
Racionalización de las Finanzas Públicas, la Ley de Equidad Tributaria y la Ley
de Reordenamiento del Sistema Retributivo del Gobierno Central, establecen la
obligatoriedad que tienen las instituciones de seguir las indicaciones de política
presupuestaria aprobadas por el Gabinete Económico para la elaboración de los
anteproyectos institucionales, antes de que la Secretaría de Estado en el
Despacho de Finanzas someta a consideración del Congreso Nacional el
Proyecto de Presupuesto General de Ingresos y Egresos.
El proceso de elaboración del presupuesto se basa en el modelo de gestión
orientado a resultados, con el soporte que brinda el nuevo Sistema Integrado de
Administración Financiera, (SIAFI), lo cual se hace con la aplicación de los
formatos correspondientes y los instructivos del nuevo Manual de Formulación
Presupuestaria.
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 131
Las inversiones a incluir en el presupuesto se programan tomando en
consideración el marco del Plan de Gobierno, las prioridades establecidas en la
Estrategia de Reducción de la Pobreza, los Objetivos y Metas de Desarrollo del
Milenio y lo establecido en la Ley Orgánica del Presupuesto. Los gastos totales
de la Administración Central se calculan utilizando los lineamientos de la política
presupuestaria en materia ocupacional y salarial, compras y contrataciones,
servicio de la deuda, inversiones, transferencias, asignaciones globales,
contingencias y otros.
La Secretaría de Defensa Nacional es una de las primeras instituciones que se
incorporan al desarrollo de los sistemas y procesos administrativos y
operacionales que aseguran la transparencia, legalidad, eficiencia, austeridad y
agilidad en el manejo de los recursos del Estado y su sostenimiento, desarrollo y
operación, basada en los principios básicos del presupuesto.
132 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
Los organismos externos que intervienen en el proceso de aprobación y control
de presupuesto son:
! Presidencia de la República
! Congreso Nacional de la República
! Secretaría de Estado en el Despacho de Finanzas
! Tribunal Superior de Cuentas
Los organismos internos que intervienen en el proceso de gestión del
presupuesto son:
! Secretaría de Estado en el Despacho de Defensa Nacional
! Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas
! Fuerzas, Organismos y Dependencias
a. Proceso de elaboración del presupuesto
El anteproyecto del presupuesto de las Fuerzas Armadas se inserta en las
disposiciones de la política presupuestaria del Gobierno Central,
específicamente en la política de gastos orientada al manejo eficiente de los
PRESUPUESTO DEL GOBIERNO CENTRAL Y DE
DEFENSA, 2001-2005 (millones de lempiras)
Presupuesto Gobierno Central
50,000 3,000
45,000
Presupuesto de Defensa
40,000
35,000
2,000
30,000
25,000
20,000
15,000 1,000
10,000
5,000
0 0
2001 2002 2003 2004 2005
Presupuesto Gobierno Central Presupuesto de Defensa
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 133
limitados recursos con que cuenta el Estado, en los lineamientos de política y en
la comunicación de los techos presupuestarios por parte de la Secretaría de
Finanzas.
Internamente, el anteproyecto de presupuesto se inicia en las Fuerzas, a través
de sus Estados Mayores, quienes lo formulan en un ciclo de reuniones con la
Comisión de Presupuesto de las Fuerzas Armadas (COPREFFAA), previo a su
presentación al Secretario de Estado en el Despacho de Defensa Nacional para
su revisión, sobre la base de la planificación respectiva y de la aplicación del
SIAFI. Después de su aprobación en esta instancia, el presupuesto se remite a
la Secretaría de Estado en el Despacho de Finanzas, la cual, luego de su
revision e incorporación en el proyecto de presupuesto, lo presenta al Consejo
de Ministros para su aprobación y, finalmente, lo remite al Congreso
Nacional para su aprobación como el Presupuesto General de Ingresos y
Egresos.
El presupuesto de defensa considera en cada programa y proyecto las
condiciones de bienestar del personal, el sostenimiento, la operación y el
desarrollo de los sistemas. Las Fuerzas Armadas mantienen en forma
permanente la planificación estratégica, bajo un proceso debidamente
organizado que permite cumplir con las exigencias técnicas para la
administración de los recursos.
Definidos los objetivos generales y específicos, y las actividades, se determinan
los resultados esperados para los cuales se establecen las unidades de medida
y los medios de verificación.
b. Monto y estructura del presupuesto
El presupuesto general del Gobierno Central en el año 2005 fue de 39,289
millones de Lempiras, de los cuales se destinaron alrededor de 1003 millones
de Lempiras para la defensa nacional, lo que equivale al 2.55 % del
presupuesto total. Si comparamos el total asignado a la Secretaría de Defensa
134 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
PRESUPUESTO DE DEFENSA
2001-2005
(en millones de Lempiras)
1200.0 1003.4
918.8 928.4
1000.0
716.3
800.0 646.0
600.0
400.0
200.0
0.0
2001 2002 2003 2004 2005
PRESUPUESTO DE DEFENSA
(En millones de Dólares)
2001-2005
60 52.4 52.8
50.4
50 41.3 43.1
40
30
20
10
0
2001 2002 2003 2004 2005
Nacional en los últimos cinco años, podemos observar una leve tendencia al
alza, la cual se mantiene de forma constante si consideramos el presupuesto en
Lempiras; la situación se altera un poco si analizamos el presupuesto en
dólares, pues se observa una tendencia creciente entre 2001 y 2003, y una
tendencia ligeramente decreciente entre 2003 y 2004.
El presupuesto de la Secretaría de Defensa se clasifica por programas, por
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 135
S E C R E T A R ÍA D E D E F E N S A
PRESUPUESTO PO R PRO G RAM AS
2005
F u e rz a S e c r e t a r ía
N av al d e D e fe n s a
10% 11%
F u e rz a E s ta d o
Aé re a M a yo r
16% C o n ju n t o
12%
E jé r c it o
51%
grupos, por política institucional y por actividades gubernamentales. El
presupuesto asignado en el 2005 se distribuyó de acuerdo a los programas y
proyectos planificados, según los siguientes valores porcentuales que
representan la distribución por programas: 51.2% al Ejército, 15.9% a la Fuerza
Aérea, 9.7% a la Fuerza Naval, 12.2% al Estado Mayor Conjunto y 11.0% a la
Secretaría de Defensa.
c. Presupuesto proyectado
La Secretaría de Estado en el Despacho de Finanzas ha establecido un techo
presupuestario a la Secretaría de Defensa, para la elaboración de un
S E C R E T A R ÍA D E D E F E N S A
P R E S U P U E S T O P L U R IA N U A L
2 0 0 6 -2 0 1 0
1680.9
2010
1461.7
2009
1282.2
2008
1144.8
2007
1040.7
2006
0 500 1000 1500 2000
136 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
presupuesto plurianual para el período 2006-2010, basado en las necesidades
mínimas de la Secretaría y en la distribución presupuestaria actualmente
existente.
3. Transparencia en el presupuesto
a. Base legal de la transparencia y rendición de cuentas en
la Secretaría de Defensa Nacional
1) Constitución de la República
Por norma constitucional, el Tribunal Superior de Cuentas es el ente
rector del sistema de control de los recursos públicos; tiene como
función la fiscalización de los fondos y recursos administrados por los
poderes del Estado.
En el cumplimiento de su función, deberá realizar el control financiero,
de gestión y de resultados, fundado en la eficiencia y eficacia,
economía, equidad, veracidad y legalidad. Le corresponde, además, el
establecimiento de un sistema de transparencia en la gestión de los
servidores públicos, la determinación del enriquecimiento ilícito y el
control de los activos, pasivos y, en general, del patrimonio del Estado.
2) Ley del Tribunal Superior de Cuentas
Dispone de los componentes del sistema de control de los recursos
públicos que determinan y marcan las pautas para la formulación,
ejecución, control y liquidación de las operaciones y los presupuestos.
b. La estructura organizativa del Sistema de Transparencia
de la Secretaría de Defensa Nacional
1) Auditoría Interna
Tiene como finalidad evaluar las operaciones contables, financieras,
administrativas y de otra naturaleza, como base para prestar un servicio
preventivo a la administración. Es un control que funciona midiendo y
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 137
valorizando la eficacia y la eficiencia de todos los controles establecidos
en las Fuerzas Armadas. La auditoría comprueba que se realizan los
controles preventivos que correspondan, pudiendo adoptar las medidas
preventivas para impedir la consumación de los efectos del acto
irregular detectado. Asimismo, realiza auditorías concurrentes o a
posteriori sobre la ejecución de las operaciones; a la Auditoría Interna le
corresponde practicar la fiscalización de los órganos, dependencias y
organismos de las Fuerzas Armadas, en coordinación con los entes
contralores del Estado; su intervención se materializará en informes y
dictámenes que remitan al Secretario de Estado en el Despacho de
Defensa Nacional.
2) Inspectoría General de las Fuerzas Armadas
La Inspectoría General de las Fuerzas Armadas tiene como misión
evaluar el apresto operacional en todos los niveles, prevenir riesgos
138 HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL
humanos y materiales oportunamente, mejorar la gestión de la
administración en forma eficiente y transparente, de acuerdo a las
leyes, reglamentos, directivas y órdenes del Alto Mando Militar en forma
permanente, mediante las inspecciones operativa y administrativa.
3) Dirección de Planeamiento, Programación y Presupuesto
Esta Dirección tiene la función de satisfacer las necesidades de diseño,
formulación, elaboración, ejecución, control, evaluación, monitoreo y
liquidación del presupuesto, sistemas de información financiera
integrada, normativa general de control interno, compras y
contrataciones con agilidad, transparencia, eficiencia y eficacia. Para
este fin se ha creado la normativa de control en las operaciones que
realizan las Fuerzas Armadas con una serie de directivas, manuales y
reglamentos, como ser:
a) Directivas de normas técnicas de control interno y de
procedimientos administrativos, entre otras;
b) Manuales relativos a normas generales de control interno;
procedimientos administrativos; planificación y formulación
presupuestaria anual y plurianual; administración pública;
control, evaluación y liquidación del presupuesto; compras y
contrataciones; y diseño, formulación y evaluación de
proyectos.
c) Reglamentos de fondos rotatorios.
c. El SIAFI en las Fuerzas Armadas
El Gobierno ha diseñado y aplicado un Sistema Integrado de Administración
Financiera (SIAFI), que responde a la nueva concepción integral de los sistemas
que la conforman, fundamentado en un marco legal y organizacional que
persigue eficacia con probidad y probidad sin burocracia. La Secretaría de
Estado en el Despacho de Defensa Nacional ha ejecutado este sistema,
modernizando sus estructuras presupuestarias internas y desarrollando
prácticas consecuentes con la rendición de cuentas y en el uso transparente de
los recursos asignados.
HONDURAS: LIBRO DE LA DEFENSA NACIONAL 139
Las estructuras internas de la Secretaria de Defensa, en las que se aplica el
SIAFI son:
1) El sistema presupuestario de la Secretaría de Defensa, conformado por
Órganos de Decisión, de Planeamiento y de Ejecución;
2) La estructura organizativa de transparencia y rendición de cuentas de la
Secretaría de Defensa, constituida por las Comisiones de Presupuesto,
Prospectiva, Compras y Contrataciones, y Reglamentos Internos; y,
3) La estructura de control, ejecución, monitoreo y liquidación del
presupuesto de la Secretaría de Defensa.
A. LA EDUCACIÓN MILITAR
La educación militar es un sistema basado en principios, que se complementan
con un conjunto de valores éticos, morales, cívicos, sociales, culturales y
políticos, con la finalidad de desarrollar habilidades, capacidades, destrezas y
aptitudes en quienes integran las Fuerzas Armadas para el cumplimiento de su
misión, generando una profesionalización única y especial con fundamento en la
identidad nacional, el respeto al orden constitucional y el fortalecimiento de la
democracia.
1. Comando de Doctrina Conjunta
y Educación Militar
El Comando de Doctrina Conjunta y Educación Militar es el responsable de la
investigación y desarrollo de la Doctrina Militar y de establecer las políticas y
metas a seguir por todos los Centros de Estudios Militares que conforman el
Sistema de Educación; velar porque las actividades académicas se difundan y
fortalezcan los valores y derechos, principios y normas jurídicas del régimen
constitucional democrático, los símbolos patrios, el civismo y la ética, además
de los valores humanos y sociales, y los principios que sustentan la profesión
militar.
2. Áreas de educación militar
El profesional militar requiere de una formación integral que responda al
cumplimiento de sus deberes y coadyuve en los esfuerzos para el
fortalecimiento de la democracia participativa y el respeto a los derechos
humanos; se educa en las siguientes áreas:
a. Adiestramiento
El adiestramiento militar es la actividad más importante
para las Fuerzas Armadas, en tiempo de paz. Su finalidad
es preparar individuos, unidades, grandes unidades y
comandos conjuntos para el logro de las capacidades
necesarias para el cumplimiento de misiones de guerra y
no guerra.
El adiestramiento debe ser concurrente, realista y referido a
normas doctrinarias. Las distintas fuerzas dedicarán el
máximo esfuerzo, tanto en recursos como tiempo, para
alcanzar niveles de adiestramiento mediante el
planeamiento sistemático de la enseñanza de las diferentes
habilidades, destrezas, conocimientos y aptitudes
requeridas, con la debida observancia de medidas de
seguridad y el respeto a la dignidad humana. Aprender
haciendo es la filosofía básica del adiestramiento, debiendo
orientarse, con prioridad, al cumplimiento de las misiones
de defensa.
Es requisito indispensable el dominio de las tácticas
particulares de las fuerzas en todos sus niveles, previo a la
conducción de maniobras conjuntas que integran los
niveles táctico, operacional y estratégico militar. Se
concederá igual importancia al adiestramiento de las armas
de combate, apoyo de combate y apoyo de servicio de
combate de todas las fuerzas.
b. Administración de Recursos
Incluye la economía y las disciplinas comunicacionales y
organizativas de la administración militar para la defensa.
c. Capacitación para el cumplimiento de tareas secundarias
Es la capacitación que se ofrece a los efectivos militares para su formación
integral como ciudadano y para el cumplimiento de las tareas de cooperación
que establece la Constitución de la República.
d. Adiestramiento para Operaciones de Mantenimiento de
Paz
Es el adiestramiento que reciben los efectivos militares, para participar en
misiones internacionales de paz, en base a tratados y convenios
internacionales.
3. Centros de educación militar
La educación militar se adquiere en los centros de estudio de las Fuerzas
Armadas, que se estructuran en centros de formación, de capacitación y de
estudios superiores:
a. Centros de formación
Son los centros de estudios que proporcionan la formación militar a los
aspirantes a oficiales, suboficiales y oficiales de reserva de las Fuerzas
Armadas, y son los siguientes:
! Academia Militar de Honduras “General Francisco Morazán”
! Academia Militar de Aviación “Capitán Roberto Raúl Barahona Lagos”
! Academia Naval de Honduras
! Liceo Militar del Norte
! Escuela de Suboficiales
b. Centros de capacitación
La capacitación es el proceso que permite que se ejerza eficientemente la
profesión militar. A la fecha, las Fuerzas Armadas cuentan con los siguientes
centros:
! Escuela de Aplicación para Oficiales del Ejército
! Escuela de Mandos Intermedios de la Fuerza Aérea “General
Gerardo Enrique Carvajal Midence”
! Escuela de Capacitación de Mandos Navales
! Centros Especiales de Capacitación en Artillería, Ingeniería,
Caballería y Comunicaciones
! Escuela de Lenguas
! Escuela de Inteligencia Militar
! Escuela Técnica del Ejército
! Escuela Técnica Naval
! Escuelas de Adiestramiento Especial (Paracaidismo, Tesón,
Buceo, etc.)
! Centro de Experimentación Agrícola y Conservación Ecológica
(CEDACE)
! Centro de Adiestramiento Militar del Ejército (CAME)
c. Centros de estudios superiores de las Fuerzas Armadas
Son los centros de estudio que permiten un mayor nivel de especialización en
las áreas de defensa y desarrollo; son los siguientes:
! Colegio de Defensa Nacional
! Escuela de Comando y Estado Mayor
B. LA UNIVERSIDAD DE DEFENSA DE HONDURAS
1. Generalidades
En el proceso de modernización de las Fuerzas Armadas, la Secretaría de
Defensa propicia el fortalecimiento y la modernización de la institución militar,
estableciendo en el marco del Plan Estratégico 2000 2005, la fundación de la
Universidad de Defensa de Honduras.
2. Visión
Ser una universidad estatal dentro del sistema de educación militar superior
consolidada, con excelencia y liderazgo en la docencia, investigación y
extensión de las artes y ciencias militares, comprometida con la defensa y el
desarrollo del país, fortaleciendo el profesionalismo militar.
3. Misión
Formar, capacitar y especializar profesionales en las ciencias militares con
liderazgo, capacidad administrativa y una sólida formación ética y moral, para la
planificación de la defensa de nuestra patria, el fortalecimiento del Estado y la
consolidación de la democracia.
4. Objetivo
Fortalecer la profesionalización del militar hondureño, promoviendo la educación
militar superior en las Fuerzas Armadas, a fin de desarrollar con eficacia y
eficiencia las actividades y funciones que la sociedad exige y demanda de un
servidor público, cumpliendo su misión de defensa y desarrollo nacional.
5. Organización y proyección
De conformidad al artículo 60 de las normas académicas de la Educación
Superior, la Universidad de Defensa de Honduras es un centro estatal de
educación superior, autónomo y responsable de la pluralidad de áreas y
programas académicos en las ciencias militares. Para ello está organizada en
tres facultades con pregrado:
a. Facultad de Ciencias Militares en el campus de la Academia Militar
“General Francisco Morazán", con sede en la aldea Las Tapias, Distrito
Central;
b. Facultad de Ciencias Aeronáuticas en la Academia Militar de Aviación
“Capitán Raúl Barahona Lagos”, con sede en Palmerola, Departamento de
Comayagua; y,
c. Facultad de Ciencias Navales en la Academia Naval, en la ciudad de La
Ceiba, Departamento de Atlántida.
A futuro se proyecta el nivel de postgrado con los siguientes centros de
capacitación y especialización:
a. Escuela de capacitación para oficiales
b. Escuela de Comando y estado Mayor
c. Colegio de Defensa Nacional
C. LA FORMACIÓN DE PERSONAL CIVIL EN DEFENSA
Los cambios en el contexto internacional en torno a la seguridad y la defensa
han planteado la necesidad de formación de personal civil en materia de
defensa, para que los sectores de la sociedad y los líderes políticos puedan
gestionar, conducir y administrar la Política de Defensa.
Por ello, es importante fortalecer la formación en temas de defensa en los
diversos niveles del sistema educativo nacional, enfatizando en postgrados,
diplomados y cursos de capacitación y actualización, que permitan establecer
las bases del personal que requieren las instituciones superiores de la Defensa,
para propiciar la consolidación de una Comunidad de Defensa Nacional, a fin de
estudiar, analizar, investigar, socializar, evaluar e incidir en temas de defensa.
La institución que ha realizado un importante trabajo formativo en este tema es
el Colegio de Defensa Nacional que ha graduado más de quinientos
profesionales entre civiles, militares y policías, generando nuevos espacios de
conocimiento académico y debate en la sociedad hondureña.
Participantes del proceso de elaboración
del Libro de la Defensa Nacional
l proceso de elaboración del Libro de la Defensa Nacional se inició con la fase preparatoria en la
E que los miembros del Comité Ejecutivo Permanente del Proceso (CEPP) se dedicaron a diseñar el
contenido, metodología, bases del proceso y planificación de actividades que permitirían su culminación con
la publicación y presentación del Libro en el mes de enero del año 2006.
Consecuentes con lo establecido en el Decreto Ejecutivo No.003-2004, que permitió el inicio del proceso, en
el cual se establece la necesidad de propiciar un alto grado de participación social en la elaboración del
Libro, se tomó la decisión de dar prioridad a la participación de la sociedad civil y que el Libro debía
escribirse como resultado del proceso, para lo cual se estableció la dinámica de las Mesas de Diálogo, en las
que debían exponerse Documentos Base elaborados por especialistas civiles y militares, que permitiría a los
expositores nacionales e internacionales, ilustrar a los participantes en el conocimiento y manejo conceptual
de los diferentes temas y subtemas seleccionados para el Libro de la Defensa Nacional.
En el proceso se desarrollaron dieciocho Mesas de Diálogo en la ciudad de Tegucigalpa, siete conversatorios
iniciales y siete conversatorios finales en diferentes ciudades del país. Las Mesas comenzaban con una
Plenaria Inicial en las que se desarrollaban las conferencias magistrales de un expositor internacional y uno o
dos expositores nacionales; luego, se constituían cuatro Mesas de Trabajo en las cuales se debatía
alrededor de tres o cuatro preguntas generadoras centrales relacionadas con el tema, conducidas por un
equipo de moderadores y facilitadores, y, finalmente, se desarrollaba una Plenaria Final en la que un relator,
nombrado por cada Mesa, exponía las respuestas consensuadas por los participantes de las mismas.
Al finalizar la fase de las Mesas de Diálogo, la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán y
el Colegio de Defensa Nacional, desarrollaron un Diplomado en Políticas de Defensa, con la participación
de los diferentes sectores que acompañaron el proceso -organizaciones sociales, académicos, partidos
políticos y representantes gubernamentales civiles y militares-, con el propósito de
sistematizar los conocimientos adquiridos en las Mesas de Diálogo.
La elaboración del Libro de la Defensa Nacional se realizó al final del proceso, con los insumos que se
produjeron en el mismo, lo que incluyó documentos base, exposiciones magistrales,
ayudas memorias de los conversatorios y relatorías de mesas, entre otros.
150 Participantes del proceso de elaboración
del Libro de la Defensa Nacional
CONSEJO DEL LIBRO DE
LA DEFENSA NACIONAL
PODER EJECUTIVO
Secretario de Defensa Nacional y Presidente del Consejo
Federico Brevé Travieso
Secretario de Relaciones Exteriores
Mario Fortín Midence
Secretario de Gobernación y Justicia
Roberto Pacheco
Secretario de Finanzas
William Chong Wong
Secretario de Seguridad
Oscar Arturo Álvarez Guerrero
Secretario de la Presidencia
Ramón Medina Luna
Jefe del Estado Mayor Conjunto y Secretario del Consejo
Gral. de Div. Romeo Orlando Vásquez Velásquez
CONGRESO NACIONAL
Presidente Comisión de Defensa
Pompeyo Bonilla
Presidente Comisión de Seguridad
Mauricio Oliva
151
COMITÉ EJECUTIVO PERMANENTE
DEL PROCESO (CEPP)
Coordinador General
Nahum Valladares
Secretario Ejecutivo
Gral. (r) Marco Antonio Bonilla Reyes
Secretario Ejecutivo Adjunto
Gral. (r) Jorge Abelardo Andino Almendares
Asesora Académica Nacional y Editora
Leticia Salomón
Asesor por la Secretaría de Relaciones Exteriores
Eduardo Martell
Asesores por la Secretaría de Defensa
Cnel. Carlos Eduardo Andino Cobos
Cnel. David Ricardo Murillo Arteaga
Cnel. Fredy Santiago Díaz Zelaya
Cnel. Gonzalo Isaías Castillo Brown
T/ Cnel. Gustavo Adolfo Amador Funez
Cnel. Martín Rodríguez Benítez
Cnel. Sergio Gómez Perdomo
Cnel. Víctor Manuel Vega Flores
152 Participantes del proceso de elaboración
del Libro de la Defensa Nacional
ASESORES DEL CEPP
Eugenio González Guerrero
Henry A. Mancía G.
Omar Elvir
COMITÉ DE APOYO DEL CEPP
Fabiola Montserrat Carvajal
Myr. German Velásquez Romero
Gaudy Alejandra Bustillo
María del Rosario Mejía Pineda
Roberto Herrera Cáceres
Rosenda García Padilla
Segisfredo Infante
Suyapa Cálix Figueroa
153
ORGANIZACIONES CONVOCANTES
A LAS MESAS DE DIÁLOGO
Secretaría de Defensa Nacional
Comité Ejecutivo Permanente del Proceso
Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH)
Foro Nacional de Convergencia (FONAC)
Federación de Organizaciones Privadas de Desarrollo de Honduras (FOPRIDEH)
APOYO TÉCNICO
NACIONAL E INTERNACIONAL
Organización de Estados Americanos (OEA)
Comité Internacional de la Cruz Roja
Instituto Interamericano de los Derechos Humanos (IIDH)
Foro Nacional de Convergencia (FONAC)
Comité Nacional de la Cruz Roja
Alexis A. del Pozo Garnham (Guatemala)
Carlos Barrachina (España)
Guillermo Pacheco (Guatemala)
Herber Ortega (Guatemala)
154 Participantes del proceso de elaboración
del Libro de la Defensa Nacional
CONFERENCISTAS INTERNACIONALES
Carlos Barrachina (España) Luís Alonso Serrano (Costa Rica)
Carlos Solar Rojas (Chile) Marcela Donadio (Argentina)
Florentín Meléndez (El Salvador) Marcos Robledo (Chile)
Gabriel Aguilera (Guatemala) Martín Balsa ( Argentina)
Gabriel Gaspar Tapia (Chile) Pablo Celi ( Ecuador)
Guillermo Pacheco (Guatemala) Raúl Benítez (México)
Gustavo Sibilla (Argentina) Ricardo Camacho Zea (Ecuador)
Juan Belikow (Argentina) Richard Goetze (EUA)
Juan Ramón Quintana (Bolivia) Rut Diamint (Argentina)
Juan Rial (Uruguay)
CONFERENCISTAS NACIONALES
Gral. (r) Álvaro A. Romero Salgado Cap. Nav. Juan Pablo Rodríguez
Alfredo Landaverde Leticia Salomón
Cnel. Alfredo Tábora Cnel. Manuel Enrique Cáceres Díaz
Armida López Gral. (r) Marco A. Bonilla Reyes
Eduardo Martell Cnel. Mario David Villanueva
Ernesto Paz Aguilar Cnel. Martín Rodríguez Benítez
Cnel. Gerardo Fuentes Gonzáles Marvin Barahona
German Espinal Norma Lizette Archila
Guillermo Molina Chocano Cnel. (r) José Oscar Flores
Gustavo Adolfo Aguilar Ramón Custodio López
Henry A. Mancía G. Roberto Herrera Cáceres
Heriberto Flores Sub Com. de Policía Rodolfo Cálix Hollman
Hilda Caldera Shiony Midence
Cnel. Jerónimo Barahona Pérez Suyapa Cálix Figueroa
Jesús Ricardo Rodríguez Pineda Cnel. Víctor M. Galeano Chávez
Cnel. (r) José Martínez Amador Víctor Meza
155
MODERADORES
DEL PROCESO DE CONSULTA
Hilda Caldera Mirna Lidia Ortega
Luz Ernestina Mejía Oscar Erazo
Melvin Venegas Suyapa Cálix F.
FACILITADORES
DEL PROCESO DE CONSULTA
Ada Maria Mejía T/Cnel. Jorge Cabrera Lobo
Adylia Zavala Cárcamo Gral. Jorge Estrada Guzmán
Carlos López Contreras José María Leiva Leiva
Carlos Mauricio Palacios Cnel. (r) José Martínez Amador
Celso Donadín Alvarado H. Cnel. (r) José Oscar Flores
Cristian Alberto Zamora Juan Carlos Pérez Cadalso
Delia Armida López Herrera Cap. Nav. Juan P. Rodríguez Rodríguez
Eduardo Martell Leo Valladares
Ernesto Paz Aguilar Leticia Salomón
Eugenia Idiáquez Cárcamo Lilian Ferrera
Cnel. Fredy Santiago Díaz Zelaya Luz Ernestina Mejía
Gaudy Alejandra Bustillo M. Magda Cálix
German Espinal Zúniga Cnel. Manuel Enrique Cáceres Díaz
Guillermo Molina Chocano María Digna Barahona Herrera
Gustavo Adolfo Aguilar Miriam Serapia Casco Ortega
Helen Gutiérrez Mirna Rosales
Heriberto Flores Olga Joya
Hilda Caldera Rafael Alfredo Valladares S.
Cnel. (r) Isaac Ramón Santos Rafael Leiva Vivas
Cnel. Jerónimo Barahona Pérez Roberto Herrera Cáceres
Jessica Urbizo Martínez Rutilia Calderón
Gral. (r) Jorge A. Andino Almendares Cnel. Víctor M. Galeano Chávez
156 Participantes del proceso de elaboración
del Libro de la Defensa Nacional
DIPLOMADO EN POLÍTICAS DE DEFENSA
EQUIPO DE COORDINACIÓN
T/Cnel. Gustavo Adolfo Amador Funez
Fuerzas Armadas
Sandra Inés Castellón López
Universidad Pedagógica Nacional “Francisco Morazán”
Suyapa Cálix Figueroa
Colegio de Defensa Nacional
CONFERENCISTAS DEL DIPLOMADO
Alan Oviedo
Padre Aníbal Montoya
Gral. (r) Evergisto de Vergara (Argentina)
German Espinal
Gustavo Adolfo Aguilar
Gral. (r) Jorge Abelardo Andino Almendares
Julio Raudales
Cnel. Mario David Villanueva
Rafael Valladares
Rutilia Calderón
157
GRADUADOS DEL DIPLOMADO
Ada María Mejía Pineda José Lizandro Sánchez R.
Adán Hilario Suazo Molina José Ramón Agüero López
Adylia Zavala Cárcamo Juan Ramón Barahona Uriarte
Albert Suazo Orellana Julio Rubén Salazar
Alex Isabel Oseguera C. Julio Cesar Gonzáles Murillo
Bárbara Guadalupe López Funez Lenin Darío Gonzáles Cruz
Bessy Azucena Izaguirre Marco Antonio Bonilla Reyes
Claudia Zavala María Arcadia Gómez Medina
Digna Ávila Gonzáles Martha D. Herrera Andrade
Digna Emérita Castro Cruz Mercy Elena Monroy Chavarría
Edy G. Espinal Galo Olga Esperanza Domínguez
Gaudy Alejandra Bustillo M. Oscar Rolando Erazo Ordóñez
Guillermo E. Bustillo Pagoaga Paulino Maldonado Santos
Guillermo Pagán Solórzano Reina Lizzette Coello
Héctor Rubén Padilla Cerna Reina Sagrario Solórzano Juárez
Helen Margarita Gutiérrez Ricardo Augusto López Siles
Henry Antonio Mancía García Roberto Andino Benítez
Hilda Emperatriz Caldera Tosta Sybia Magda Cálix Gómez
Jennifer Córdova Araque Tania Suyapa Meza
Jorge Arturo Cabrera Lobo Vilma Balahwy M.
Jorge Cerrato Pavón Yessica Cecilia Cáceres Escobar
José Adalberto Manzano Yoleth Emelina Calderón Umanzor
José Adolfo Ramírez Funez
158 Índice de Gráficos, Recuadros,
Organigramas, Cuadros, y Mapas
GRÁFICOS ORGANIGRAMAS
Distribución de Efectivos en las Fuerzas Instituciones Superiores de la Defensa 78
Armadas 123 Secretaría de Defensa Nacional.
La Mujer en las Fuerzas Armadas 124 Organización 2005 85
Presupuesto de Defensa como Secretaría de Defensa Nacional.
porcentaje del PIB, 2000-2005 129 Organización 2006 89
Presupuesto del Gobierno Central y de Organización de las Fuerzas Armadas 99
Defensa, 2001-2005 132 Organización del Estado Mayor Conjunto 103
Presupuesto de Defensa, 2001-2005. En Organización del Ejército 108
millones de lempiras 134 Organización de la Fuerza Aérea 114
Presupuesto de Defensa, 2001-2005, En Organización de la Fuerza Naval 117
millones de dólares 134
Secretaría de Defensa: Presupuesto por
Programas, 2005 135 CUADROS
Secretaría de Defensa: Presupuesto
Actividades de Desminado en Honduras 57
Plurianual 2006-2010 135
Brigadas y Regiones del Ejército en el
107
territorio nacional
RECUADROS
Conferencias de Ministros de Defensa de
las Américas 30
MAPAS
Las diferentes denominaciones que ha Mapa de Honduras 3
recibido la Secretaría de Defensa 84 Regiones del Ejército 109
Fechas y hechos principales en la Regiones de la Fuerza Aérea 112
educación militar 144 Regiones de la Fuerza Naval 119
159
Índice de Siglas Utilizadas
ARO Andrés Ramírez Ortega FAH Fuerza Aérea Hondureña
C-1 Dirección de Recursos Humanos FIP Fuerza Interamericana de Paz
C-2 Dirección de Información Estratégica FNH Fuerza Naval de Honduras
C-3 Dirección de Organización, Operaciones FONAC Foro Nacional de Convergencia
y Adiestramiento JID Junta Interamericana de Defensa
C-4 Dirección de Logística MARMIDAS Misión de Asistencia para Remoción de
C-5 Dirección de Planes, Políticas y Minas de América del Sur
Programas MARMINCA Misión de Asistencia para la Remoción
C-6 Dirección de Comunicaciones e de Minas en Centroamérica
Informática MINURSO Misión de las Naciones Unidas para el
CAME Centro de Adiestramiento Militar del Referéndum del Sahara Occidental
Ejército ODECA Organización de Estados
CDN Colegio de Defensa Nacional Centroamericanos
CEDACE Centro de Experimentación Agrícola y OEA Organización de Estados Americanos
Conservación Ecológica OLA Oswaldo López Arellano
CFAC Conferencia de Fuerzas Armadas PIB Producto Interno Bruto
Centroamericanas SEDENA Secretaría de Defensa Nacional
COPECO Comisión Permanente de Contingencias SIAFI Sistema Integrado de Administración
COPREFFAA Comisión de Presupuesto de las Financiera
Fuerzas Armadas SICA Sistema de Integración
DICA Derecho Internacional de los Conflictos Centroamericana
Armados TIAR Tratado Interamericano de Asistencia
DIDH Derecho Internacional de los Derechos Recíproca
Humanos UDH Universidad de la Defensa de Honduras
DIH Derecho Internacional Humanitario UHR-CFAC Unidad Humanitaria y de Rescate de la
EMC Estado Mayor Conjunto CFAC
160
161
Tipografía utilizada:
Arial
Arial Narrow
Bickley Script Let
DiskusDMed
KabarettD
Times New Roman
Diseño y diagramación:
Omar Meza
omezasal@[Link]
Fotografías:
Hugo Gil
hugogil2@[Link]
Archivo de la Secretaría de Relaciones Exteriores
Archivo de Relaciones Públicas de las Fuerzas Armadas
Diario La Tribuna
Juan Bendeck
Impreso en Honduras por:
LITHOPRESS Industrial S.A.
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