Matrix y el mito
de la Caverna
Platón describió una situación en la que explicaba que para él existe una dualidad de la
realidad. Existían dos mundos, uno que llegaba a través de los sentidos representado con la
caverna y otro, que era el mundo de las ideas, que llegaba a través de la educación y de las
experiencias.
Si comparamos esta situación con la película que hemos visto en clase, Matrix, vemos que
también nos encontramos con dos mundos diferentes. Primeramente, nos encontramos con
un lugar en el que las mentes de las personas son manipuladas y controladas por las máquinas
y, por otro, un mundo real que era la ciudad de Sión donde se encontraban los cuerpos
dormidos de los humanos de los que las máquinas obtenían energía.
En el mito de Platón hay unos hombres que vivían en una caverna y que son prisioneros desde
que nacieron. Estaban atados con cadenas y mirando fijamente a una pared donde había un
conjunto de sombras que se reflejaban, siendo estas, lo único que conocían del mundo en el
que “existían”.
Entre ellos y la salida de la caverna había un muro que no les permitía ver lo que había detrás
de ellos. En algún momento, uno de los hombres encadenados, escapa de las cadenas y sale al
exterior de la caverna. En un primer momento, no puede ver nada porque había estado toda
su vida en la oscuridad y no estaba acostumbrado a esa realidad. Poco a poco se acostumbra y
descubre que lo que ha visto y vivido a lo largo de su vida era totalmente falso.
En Matrix podemos ver algo parecido. Neo es el elegido que salvará a toda la humanidad de
vivir sumido en ese sueño producto de las máquinas, algo similar a lo que le ocurría a los
hombres del mito de Platón. El deber de Neo, que lo podríamos relacionar con el hombre que
escapa de la caverna, era abrir los ojos a la humanidad que en gran parte no estaba preparada
para despertar.
Él creía vivir en un mundo ideal donde salía a comer, trabajar y continuar con su vida, como lo
hacían las personas de la caverna con su “realidad” de las sombras. Ahí es donde aparece
Morfeo y le muestra la verdadera realidad de las cosas.
Nos encontramos con diferentes escenas que tienen características en común con el mito. Un
ejemplo podría ser la escena en la que Morfeo, líder del grupo, le plantea a Neo la elección
entre dos píldoras, una roja y otra azul. Si nos fijamos en el trasfondo de la situación, vemos
que Morfeo le estaba dado una elección entre la realidad y la ficción. En el Mito de la Caverna
nos encontramos con algo parecido. El hombre que escapa, debe elegir entre la realidad en la
que vive, el mundo de las Formas y las sombras, y el que sería la realidad en el exterior de la
caverna.
En resumen, tanto en Matrix como en el Mito de la Caverna de Platón, los personajes son
personas que debido a la limitación que tienen para poder vivir, crean un mundo paralelo que
les permite hacer una vida cotidiana.
Ejemplo del dualismo de Plató n en la vida cotidiana.
Un ejemplo del dualismo de Platón nos lo podríamos encontrar en los hogares de todo
el mundo. Actualmente, cuando entramos en casas de países desarrollados, vemos
que no hay ninguno que no tenga algún tipo de tecnología, ya sea directa o
indirectamente.
Si nos fijamos en nuestra propia casa, vemos que desde la electricidad que utilizamos
para hacer la comida hasta la Tablet con la que trabajamos o nos entretenemos viendo
Netflix necesitamos de tecnología.
De hecho, si nos fijamos en los números, 95,3% de los hogares españoles tienen acceso
a internet; y hablando mundialmente, un 13% de la población mundial no tienen
acceso a la electricidad. En resumen, actualmente es raro que hoy en día en un hogar
del mundo desarrollado no tenga ningún tipo de tecnología por muy mínima que sea.
Ahora imaginemos que nace un bebe al cual no le damos la oportunidad de estudiar
toda la historia de la humanidad, ni lo informamos de los países que existen en el
mundo subdesarrollado. Él solo ve la realidad que tenemos hoy en día. El niño,
conforme va creciendo observa que su vida gira en torno a la tecnología. Al final
acabará creyendo que el mundo tal y como lo conoce ha sido siempre así, cuando la
realidad es que todo lo que tenemos actualmente ha sido gracias al desarrollo de
nuestros antepasados.
Cuando le informemos al niño la realidad de los países subdesarrollados, le enseñemos
cómo evolucionaron los primeros teléfonos y ordenadores, sacaremos a ese niño de la
“cueva” en la que ha estado sumido a lo largo de su vida.