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Pruebas Funcionales Columna Lumbar

Este documento presenta varias pruebas funcionales para evaluar diferentes regiones del cuerpo. Describe pruebas para la región cervical, dorsal, lumbar, hombro, codo, rodillas y pie/tobillo. Para cada prueba, explica cómo realizarla y cómo interpretar los resultados para diagnosticar posibles problemas musculoesqueléticos o neurológicos.

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Pruebas Funcionales Columna Lumbar

Este documento presenta varias pruebas funcionales para evaluar diferentes regiones del cuerpo. Describe pruebas para la región cervical, dorsal, lumbar, hombro, codo, rodillas y pie/tobillo. Para cada prueba, explica cómo realizarla y cómo interpretar los resultados para diagnosticar posibles problemas musculoesqueléticos o neurológicos.

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PRUEBAS FUNCIONALES

KINESIOLOGÍA

JESSENIA LUNA PEREZ


FISIOTERAPIA 9A
Primer parcial
Contenido
PRUEBAS FUNCIONALES PARA LA REGIÓN CERVICAL ............................. 2

PRUEBAS FUNCIONALES PARA LA REGIÓN DORSAL ................................ 3

PRUEBAS FUNCIONALES PARA LA REGIÓN LUMBAR ............................... 3

PRUEBAS FUNCIONALES PARA LA REGIÓN DEL HOMBRO....................... 5

PRUEBAS FUNCIONALES PARA LA REGIÓN DEL CODO ............................ 7

PRUEBAS FUNCIONALES PARA LA REGIÓN DE LAS RODILLAS ................. 8

PRUEBAS FUNCIONALES PARA LA REGIÓN DEL PIE Y TOBILLO .............. 10


PRUEBAS FUNCIONALES PARA LA REGIÓN CERVICAL
Prueba de Maigne. Evalúa la insuficiencia de la arteria vertebral.
Realización: Se evalúa estando el paciente en decúbito supino, con la cabeza fuera de
la camilla de exploración. El fisioterapeuta, que mantiene la cabeza del paciente en sus
manos, la lleva hacia una posición de extensión que se mantiene 30 segundos.
Valoración: La prueba se considera positiva cuando el paciente experimenta sensación
de vértigo, nistagmus, tinnitus, náuseas, vómitos, alteraciones visuales, mala
pronunciación o incluso síncope.

Prueba de Hautant. Valora la insuficiencia arterial vertebro-basilar.


Realización: La exploración se realiza con el paciente en sedestación, con los brazos
extendidos hacia delante y ambos antebrazos en supinación. Se solicita al paciente que
lleve la cabeza hacia extensión con rotación asociada hacia un lado.
Valoración: Se considera positiva cuando, una vez extendida y girada la cabeza, el
paciente desciende la mano y coloca en pronación el antebrazo del lado comprometido.

Prueba de SOTO-HALL. Prueba funcional cervical inespecífica.


Realización: El paciente se encuentra en decúbito supino y levanta ligeramente la
cabeza, con el fin de acercar el mentón al esternón. A continuación, el fisioterapeuta
efectúa un movimiento pasivo de la cabeza del paciente, hacia adelante, al tiempo que
presiona ligeramente el esternón con la otra mano.
Valoración: El dolor en la nuca, cuando se presiona ligeramente el esternón al elevar
pasivamente la cabeza, sugiere una enfermedad ósea o ligamentosa en la zona cervical.
Asimismo, los dolores tensionales que aparecen durante la elevación activa de la cabeza
indican un acortamiento de la musculatura cervical.

Prueba de O'DONOGHUES. Diferencia el dolor cervical de tipo ligamentoso y el de


tipo muscular.
Realización: El fisioterapeuta mueve de un lado a otro y de forma pasiva la cabeza del
paciente. Que se encuentra en sedestación. A continuación, se pide al paciente que
mueva la cabeza intentando vencer la resistencia que ofrecen las manos del clínico en
la sien y hueso cigomático.
Valoración: La aparición de dolor durante el movimiento activo, con tensión isométrica
especialmente de la musculatura paravertebral ipsilateral, aunque también contralateral,
puede indicar una disfunción muscular. El dolor durante el movimiento pasivo de las
vértebras cervicales sugiere un trastorno ligamentoso o articular/degenerativo.

PRUEBAS FUNCIONALES PARA LA REGIÓN DORSAL


Signo de Adam. Evaluación de una escoliosis estructural o funcional.
Realización: El paciente está en bipedestación o sedestación. El clínico se encuentra
detrás del paciente y le indica que se incline hacia delante.
Valoración: Esta prueba se efectúa en pacientes con escoliosis evidente de origen
desconocido o en pacientes con anamnesis familiar referente a una desviación lateral
escoliosica dentro del marco de una exploración preventiva. Si la desviación lateral
escoliosica se reduce o corrige la inclinación ventral, se trata de una escoliosis funcional.
Si se produce una mal posición escoliosica con formación de un abobamiento de un lado
del tórax o de la zona lumbar, se trata de una alteración estructural.

Prueba de Johnson. Valorar el alineamiento vertical de la columna dorsal.


Realización.: El paciente en bipedestación el fisioterapeuta de pie, detrás del paciente y
subido en un banco. El examinador, situado detrás del paciente, pone ambas manos
sobre los hombros del paciente y aplica una compresión axial en sentido descendente.
Valoración.: Aumenta o aparición del dolor en el área.

Prueba de Schepelmann. Diferenciación de Dolores torácicos.


Realización: El paciente sentado, debe inclinarse su columna vertebral primero hacia un
lado y después hacia el otro.
Valoración: El dolor en lado cóncavo indica una neuralgia intercostal, mientras que el
dolor en el lado convexo indica pleuritis. Las fracturas costales duelen con cualquier
movimiento de la columna vertebral.

PRUEBAS FUNCIONALES PARA LA REGIÓN LUMBAR


Prueba de Brudzinski-Kernig. Evidenciar la presencia de una lesión mecánica en
la columna lumbar.
Realización: El paciente de cubito supino con las manos entre lazadas y detrás de la
cabeza. El paciente hace una flexión forzada de la cabeza hacia el pecho, mientras el
paciente mantiene una flexión de cadera y rodilla. A continuación, se extiende la rodilla
pasiva y lentamente la rodilla del lado afectado.
Valoración: Presencia de dolor en el cuello y especialmente en la zona lumbar durante
la extensión de rodilla.

Signo del psoas. Detección de dolores lumbares.


Realización: El paciente se encuentra en decúbito supino y eleva la pierna extendida, a
continuación, el fisioterapeuta ejerce una presión inesperada sobre la zona extendida
anterior del muslo.
Valoración: Debido a la presión rápida y súbita en la parte distal del muslo, se produce
un a tensión refleja de músculos psoas ilíaco conjuntamente con una tracción de apófisis
transversas lumbares. Puede manifestarse dolor en afecciones de la columna lumbar
(espondilo-artrosis, espondilitis, hernia de discal).

Prueba de extensión de la pierna. Diferenciación entre el dolor lumbar y


sacroilíaco.
Realización: El paciente en decúbito supino, el fisioterapeuta de pie a la altura de las
rodillas. El clínico dobla la rodilla del paciente intentando acercar lo más posible el talón
a los glúteos, se le pide al paciente que de manera pasiva haga una flexión de rodilla,
luego que intente extender nuevamente la pierna, venciendo la resistencia que le pone
el fisioterapeuta.
Valoración: Se observa primero una tensión en la articulación sacroilíaca, después una
tensión en la zona lumbosacra y al final en la columna lumbar. Esta prueba debe
efectuarse en caso de sospecha de alteraciones de los ligamentos pélvicos y en los
discos intervertebrales. El dolor en las articulaciones sacroilíaca, lumbosacra o lumbar,
sin irradiación radicular del dolor indica cambios degenerativos y/ o insuficiencias
ligamentosas refiere a un trastorno degenerativo.

Prueba diferencial de Lasegue. Permite la diferenciación entre la ciática y una


patología de la cadera.
Realización: El paciente se encuentra e decúbito supino. Con una mano, el clínico sujeta
el talón y con la otra la rodilla por la parte de delante. La pierna extendida se levanta
lentamente hasta el punto en que el paciente indica dolor, y se registran entices su tipo
y su localización. Se estima en grados la posición angular alcanzable sin que el paciente
indique dolor. La prueba se repite y la pierna se flexiona por la articulación de la rodilla
cuando se alcanza el punto doloroso.
Valoración: Un paciente con irritación del nervio ciático presenta una disminución
considerable o incluso desaparición completa de las molestias cuando efectúa una
flexión de la rodilla. Si existe una patología de la articulación coxofemoral, el dolor se
acentúa al efectuar una flexión más pronunciada de esta articulación.
Observaciones: El dolor que aparece como consecuencia de un trastorno de la
articulación coxofemoral se localiza en la región inguinal y solo de manera excepcional
en la zona dorso lateral de la articulación. Solamente si el dolor es dorso lateral puede
ser difícil diferenciar una irritación radicular de los dolores debidos a una patología de la
articulación coxofemoral.

PRUEBAS FUNCIONALES PARA LA REGIÓN DEL HOMBRO


Signo de bursitis. Determinación del origen de dolor inespecífico del hombro
Realización: Con el dedo índice y el dedo medio se palpa la zona subacromial latero-
ventral. El espacio subacromial puede ensancharse mediante la extensión o la leve
hiperextensión del brazo con la mano libre y la presión sobre la cabeza del humero con
el dedo pulgar de la mano exploradora. Además, puede palparse la porción craneal del
manguito de los rotadores y su inserción en el tubérculo mayor.
Valoración: La presencia de dolor localizado a la presión en el espacio subacromial indica
un estado irritativo de la bolsa subacromial, pero también una afección del manguito de
los rotadores.

Prueba del músculo subescapular


Realización: La prueba tiene una acción inversa en comparación con el musculo
infraespinoso. El codo ligeramente separado del cuerpo se mide la capacidad de rotación
externa pasiva en comparación con la contralateral, así como la rotación interna activa
de la articulación glenohumeral contra una resistencia.
Valoración: Si se observa un aumento de la rotación externa pasiva en comparación con
la contralateral, así como una pérdida de la rotación interna activa es indicativo de una
rotura del musculo subescapular (rotador interno). En la mayoría de los casos, la causa
de un aumento de la rotación externa es la inactividad del musculo subescapular y no su
rotura. La afección del musculo subescapular se manifiesta por la disminución de la
capacidad de rotación interna y por dolor. Una falta de fuerza con dolor de poca
intensidad sugiere rotura; si el dolor es más intenso, la mayoría de las veces resulta
imposible distinguir si el musculo está roto o no.

Signo del brazo caído


Realización: Con esta prueba pueden comprobarse roturas musculaturas de mayores
dimensiones en la región del manguito de los rotadores. Con el paciente sentado, se
efectúa una abducción de 120° del brazo en hiperextensión. El paciente debe mantenerlo
en esta posición, sin ayuda, y posteriormente dejarlo caer lentamente.
Valoración: La dificultad para mantener el brazo levantado (debilidad) junto a la presencia
o ausencia de dolor, así como un descenso repentino del brazo indica una lesión del
manguito de los rotadores, ocasionada la mayor parte de las veces por una alteración
del músculo supraespinoso. En caso de existencia de la denominada pseudoparálisis, el
paciente es incapaz de elevar el brazo afectado.

Prueba de chasquido, prueba de subluxación del tendón de la porción


larga del bíceps.
Realización: El fisioterapeuta palpa la corredera bicipital con los dedos índice y corazón
de una mano, mientras que, con la otra, sujeta la articulación de la muñeca con el brazo
abducido de 80 a 90° y flexionado en ángulo recto por la articulación del codo, efectúa
movimientos pasivos de rotación de la articulación del hombro.
Valoración: En caso de subluxación del tendón largo del bíceps, el dedo de la mano
exploradora percibe un chasquido del tendón en la corredera bicipital.

Prueba de Yergason. Determinación funcional del tendón de la porción larga del


bíceps.
Realización: El paciente sitúa el brazo paralelo al cuerpo y flexionado en la articulación
del codo en ángulo recto. El fisioterapeuta apoya una mano en el hombro y palpa con el
dedo índice la corredera bicipital, y con la otra sujeta la mano del paciente, como en un
saludo. El paciente debe efectuar una supinación del antebrazo venciendo la resistencia
que ofrece el clínico. Con ello se produce una tensión aislada del tendón largo del bíceps.
Valoración: La presencia de dolor en la corredera bicipital indica una alteración del
tendón de la porción larga del bíceps, de su vaina tendinosa o del anclaje ligamentoso
con el ligamento transverso. El dolor de provocación típico puede intensificarse mediante
la presión sobre el tendón de la corredera.

PRUEBAS FUNCIONALES PARA LA REGIÓN DEL CODO


Prueba de Thomson (signo del codo de tenista). Proporciona indicios de
epicondilitis lateral.
Realización; Se pide al paciente que, con la mano en ligera extensión dorsal, cierre el
puño con fuerza y extienda el codo. Con una mano, el fisioterapeuta fija la articulación
de la muñeca del paciente por la cara ventral mientras con la otra sujeta el puño. El
paciente debe continuar la extensión de la mano venciendo la oposición del clínico, quien
intenta hacer presión para flexionar el puño (en posición de extensión dorsal) venciendo
la oposición del enfermo.
Valoración: La aparición de dolor intenso en el epicóndilo lateral y en la parte radial de la
musculatura extensora es muy indicativa de epicondilitis lateral.

Signo Del Golfista. Proporciona indicios de epicondilitis humeral medial.


Realización: El paciente flexiona el codo y efectúa una flexión palmar de la mano. El
clínico sujeta con una mano la mano de un enfermo y con la otra fija el brazo. El paciente
debe de extender el brazo venciendo la resistencia del clínico.
Valoración: La aparición del dolor en el epicóndilo medial indica una epicondilopatia
(codo del golfista)

PRUEBAS FUNCIONALES PARA LA REGIÓN DE


LA CADERA
Prueba De Comprensión. Valora la contractura del músculo tensor de la fascia lata.
Realización: El paciente se encuentra en decúbito supino. El clínico hace que flexión. De
la articulación de la rodilla 90⁰ y la de la cadera 50⁰. Con los dedos de la mano izquierda,
situados sobre el muslo, el médico realiza una ligera presión sobre el cóndilo femoral
lateral. Manteniendo la flexión de la cadera y la presión sobre el cóndilo lateral del fémur,
la articulación de la rodilla se va extendiendo progresivamente de forma pasiva. Cuando
el grado de flexión de la rodilla alcanza 40⁰ se pide al paciente que efectúe lentamente
una extensión completa de ésta.
Valoración: La presencia de dolor en el recorrido de la cintilla iliotibial proximal y distal
indica contractura del músculo (de la cintilla). La aparición de dolor en la parte dorsal del
muslo al realizar una extensión cada vez mayor indica contractura de la musculatura
isquiocrural, que no debe confundirse con una contractura del músculo tensor de la fascia
lata.

Prueba de Galeazzi-ellis. Valora diferencias en la longitud de las piernas.


Realización. El paciente se encuentra en decúbito supino, con las rodillas flexionadas y
los pies encima de la mesa de exploración. El clínico valora el aspecto, la posición y la
postura de ambas rodillas.
Valoración. Habitualmente ambas rodillas se encuentran a la misma altura. Si una queda
más arriba que la otra significa que la tibia de esa extremidad es más larga (o la de la
otra más corta). Una posición más avanzada de la rodilla indica que el fémur es más
largo (o el otro fémur más corto). Hay que efectuar la prueba de valoración de la longitud
del muslo para evaluar una luxación de cadera. Se trata de una diferencia de longitud
aparente, dado que ambas piernas son igual de largas (muslos), aunque en la luxación
de cadera uno de los muslos parezca más corto que el otro. Hay que tener en cuenta
que en la luxación bilateral la prueba de Galeazzi-Ellis tiene un resultado falso negativo.

PRUEBAS FUNCIONALES PARA LA REGIÓN DE LAS


RODILLAS
Prueba de tracción y presión de Apley.
Realización: El paciente se encuentra en decúbito prono flexionando 90⁰ la rodilla afecta.
El fisioterapeuta fija el muslo con su rodilla mientras efectúa una rotación de la rodilla del
paciente primero traccionándola y después presionándola
Valoración: La aparición de dolor en la articulación de la rodilla (flexionada) durante la
rotación con tracción que efectúa el clínico indica una alteración de la cápsula y de sus
ligamentos (prueba de tracción positiva). Cuando el dolor aparece cuando se está
ejerciendo una presión indica una lesión meniscal (prueba de presión positiva). Cuando
hay desplazamientos meniscal o quistes, pueden aparecer signos de resorte (resaltes).
La aparición de dolor durante una rotación interna indica una lesión del menisco externo,
es decir, una alteración de la cápsula y los ligamentos laterales. El dolor durante una
rotación externa indica una lesión del menisco interno, es decir, una alteración de la
cápsula y los ligamentos mediales.
Prueba de Mcmurray.
Realización: El paciente se encuentra en decúbito supino y la articulación de la rodilla y
la cadera están completamente flexionadas. El fisioterapeuta o sujeta la rodilla con una
mano y el pie con la otra, y efectúa una rotación externa o interna del muslo, mantiene la
pierna en esta posición y realiza una extensión hasta obtener un ángulo de 90⁰.
Valoración: La aparición de dolor durante la extensión de la rodilla en rotación externa y
en abducción del muslo indica una lesión del menisco interno. En rotación interna, en
cambio, indica una lesión del menisco externo. Cuando hay un pinzamiento de una
«lengüeta del menisco" del asta posterior, aparece un resalte o un chasquido articular al
realizar una flexión pronunciada. El resalte en posición de ángulo recto indica una lesión
de la porción media del menisco.

Prueba de Cajón anterior con Flexión de 90° de la Rodilla Prueba pasiva del cajón
anterior para comprobar la estabilidad del ligamento cruzado anterior. Realización.
Paciente en decúbito supino con la articulación de la cadera flexionada en 45° y la de la
rodilla en 90°. El Fisioterapeuta fija con los glúteos del pie del paciente en la posición de
rotación deseada. Con ambas manos sujeta la cabeza tibial y, con la musculatura flexora
relajada, la tracciona en posición ventral. La prueba se realiza en posición neutral o en
rotación externa de 15° del pie para verificar la inestabilidad anterointerna y en rotación
interna de 30° para verificar la inestabilidad anteroexterna. Valoración. Si existe
insuficiencia crónica del ligamento cruzado anterior, se puede palpar un cajón anterior,
es decir, un desplazamiento ventral de la tibia, con un tope suave. En las lesiones
recientes, la exploración del cajón anterior en flexión de 90°suele ser negativa, dado que
los pacientes a menudo no alcanzan este ángulo de flexión de forma indolora y efectúan
una contracción refleja. Además, la mayoría de la rotura tendinosa parcial se producen
de forma combinada, de modo que, con las maniobras del cajón anterior, se distienden
las estructuras mediales y laterales parcialmente desgarradas. El dolor a la exploración
puede provocar falsos negativos en el examen del cajón anterior, simulando una
aparente estabilidad.

Prueba de distención del cuádriceps.


Realización: El paciente se encuentra en posición de decúbito prono el fisioterapeuta
lleva pasivamente el talón hacia los glúteos flexionando la rodilla.
Valoración: Normalmente puede llevarse el talón bilateralmente a los glúteos un
acortamiento de la musculatura del cuádriceps se acompaña de u aumento de la
distancia talón / glúteos.
Prueba de la rótula bailarina. Proporciona indicios de derrame articular de la
rodilla.
Realización: El paciente se encuentra en decúbito supino o en bipedestación. Con una
mano el fisioterapeuta presiona desde arriba el fondo de saco suprarrotuliano y con la
otra presiona la rótuta contra el fémur o la mueve en dirección medial y lateral (con una
ligera presión).
Valoración: La resistencia elástica (rótula bailarina) es un signo patológico de derrame
articular.

Signo de Zohlen.
Realización: El paciente se encuentra en decúbito supino con las piernas extendidas. El
fisioterapeuta presiona la rótula desde la parte proximal medial y lateral con el dedo
pulgar y pide al paciente que efectúe una nueva extensión de la pierna para que tense el
músculo cuádriceps.
Valoración: El músculo cuádriceps tira de la rótula hacia arriba y presiona el cóndilo
femoral. Si hay alteraciones de los cartílagos retrorrotulianos aparece dolor
retrorrotuliano y/o pararrotuliano. Observación. La prueba es positiva en gran parte de
los individuos sanos. Sin embargo. Si el signo de Zohlen es negativo. Es poco probable
que los cartílagos estén lesionados.

PRUEBAS FUNCIONALES PARA LA REGIÓN DEL PIE Y


TOBILLO
Prueba de Grlfka. Valora los síntomas del pie plano.
Realización: Paciente en sedestación Tras una extensión dorsal pasiva de los dedos del
pie, el fisioterapeuta realiza una presión (distal-plantar) en dirección longitudinal de las
cabezas de los metatarsianos en la base de los dedos.
Valoración: Esta carga corresponde a la presión sobre las cabezas metatarsiana en la
fase de despegue de la marcha. En el pie plano transverso a menudo resulta dolorosa,
mientras que a la presión planta todavía es indolora.

Signo de strunsky. Prueba de provocación de metatarsalgias.


Realización: El paciente se encuentra en decúbito supino con Los pies colgando de la
mesa de exploración. El fisioterapeuta sujeta los dedos gordos de cada pie y efectúa una
flexión plantar de la articulación de la base de los dedos.
Valoración: En los fenómenos irritativos crónicos de las articulaciones proximales con
metatarsalgias, la acción del clínico provoca un aumento de las molestias (presión
aumentada sobre la articulación proximal de los dedos). Al palpar la articulación proximal
de los dedos aparece dolor.

Prueba de presión de Thompson. Proporciona indicios de rotura del tendón de


Aquiles.
Realización: El paciente decúbito prono, el fisioterapeuta sujeta con una mano la
pantorrilla que va a explorar y ejerce una comprensión fuerte en la musculatura.
Valoración: La comprensión de la musculatura de la pantorrilla debe provocar una flexión
plantar rápida y pasiva. Si no se reproduce, ello es indicio de rotura del tendón de Aquiles.
La reacción a la prueba de presión en la rotura parcial del tendón o siempre es clara y
depende del grado d rotura. En caso de rotura del tendón de Aquiles resulta imposible
apoyarse sobre las puntas de los dedos, especialmente el apoyo exclusivo sobre la
pierna lesionada, ya que falta el reflejo del tendón de Aquiles.

Prueba de cajón. Estabilidad de la parte superior de la articulación del tobillo.


Realización: Paciente en decúbito supino, fija la tibia dorsalmente y con la otra sujeta la
parte media del pie. Lo mueve para la parte superior de la articulación en dirección dorsal
y mantiene fija la tibia con la otra mano. En segundo momento sujeta la tibia por la cara
ventral y el pie desde atrás, por el hueso calcáneo. Mientras mantiene fija la tibia con la
mano, mueve el pie en dirección ventral.
Valoración: se hace comparación de ambos lados. Si existe una rotura de ligamentos
lateral por la parte superior de la articulación del tobillo se observa mayor movilidad del
pie por esta articulación (hacia delante si existe rotura del ligamento lateral anterior y
hacia atrás si la lesión se sitúa en los ligamentos laterales posteriores.

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