LA CONDUCTA
CRIMINAL
Lic. Juan Carlos Delgadillo Escobar
Integrantes📌:
✓ Eline dos Santos
✓ Norman Edgar Encinas Herrera
✓ Hugo Fernando Serrate Revollo
✓ Selena Ilse Molina Anez
✓ Alan Vargas Zuniga
✓ Deyna Jael Severich Vargas
INTRODUCIÓN A LA PSICOLOGÍA FORENSE
La psicología forense es una rama de la psicología jurídica que, al igual que la
psicología criminal, se preocupa por las causas, motivos, normales o patológicos,
que conducen a una persona a convertirse en un criminal (Soria & Roca, 2006).
Esta rama de la psicología intenta abordar la comprensión del fenómeno de la
criminalidad, sus causas, efectos y tratamientos, con el fin de auxiliar a la justicia y
ayudarle a tomar decisiones que conduzcan a la reducción del crimen y a tomar
medidas preventivas. Según Soria y Roca (2006), la psicología forense, al igual que
la criminología, se ocupa de estudiar la conducta criminal, su génesis, desarrollo y
configuración; centrándose en el estudio de la individualidad criminal y de aquellos
factores significativos en la historia personal.
La conducta criminal no se presenta por sí sola en el individuo, ni este nace con
ella; hay una serie de razones que la produce, sustenta y mantiene. La conducta
criminal puede ser consecuencia de un proceso deficiente de la conciencia, una
deficiencia en la voluntad, o puede ser resultado de un proceso de influencia
psíquica, de cierta incapacidad psíquica, de una afectación psicológica o de unos
patrones de personalidad establecidos desde la infancia.
La conducta criminal depende de una falta de conciencia, el individuo no consciente
en el momento de llevar a cabo un crimen, no se percata de lo que hace, ni de
sensaciones, percepciones, recuerdos ni sentimientos producidos en el mismo acto
criminal; no se encuentra en estado de vigilia ni lucidez clara y organizada propia
de una mente normal, lo que llama Morris (1992), no estar consciente. Por
consiguiente, el sujeto no comete el acto criminal a sabiendas, lo hace
automáticamente, sin pensar, no sabe qué está haciendo, no sabe de las propias
acciones, no sabe del mundo interior: pensamientos, sentimientos y actos; no sabe
del mundo exterior: eventos ambientales, sonidos y olores alrededor del momento,
no se percata de sensaciones, percepciones, recuerdos y sentimientos, no presenta
un estado de vigilia y lucidez clara y organizada y no tiene conocimiento de los
propios procesos mentales (Morris, 1992).
LA CONDUCTA CRIMINAL
La conducta criminal depende de una falta de
PSICOLÓGICAS LA CONDUCTA conciencia: por ejemplo, se ha comprobado que
algunas personas comenten actos criminales sin
SOCIOLÓGICAS CRIMINAL tener conocimiento de la ilegalidad o del daño en
• Sueño el que incurren.
BIOLÓGICAS
• Psicosis Razones que sustentan la conducta:
:_.criminal:
• Meditación • Formación moral
• Hipnosis deficiente
• Psicofármacos FALTA DE
CUIDADOS • Las sanciones
INAPROPIADOS fueron inmoderadas
• Inmadurez Psicológica CONCIENCIA
• Ciertos Trastornos Mentales
• Etc.
• etc.
• Biología
•
INCAPACIDAD OTRAS RAZONES • Ciertas funciones neurológicas
• Dementes PSÍQUICA
• Abuso de sustancias psicoactivas
• Enfermos mentales • Pulsión personal hacia la maldad
• Los impúberes • Etc.
FALTA DE CIRCUNSTANCIA
• Temor
CAPACIDADE DE
VOLUNTAD
AFECCION EXTERIORES
• Violencia
PSIQUICA
• Estatutos
socioeconómicos bajo
• Generación de miedo
insoportable • Miedo producido por maltrato psicológico • Nivel educativo bajo
• Intimidación o provocación
• El estrés pos traumático B • Entorno
• Etc.
• Etc. • Etc.
Es anomalías de personalidad incluyen también mecanismos adaptativos, recursos psíquicos, deficiencias
mentales que llevan al comportamiento violento, conductas que implican la transgresión de la norma.
CONCLUSION
“ La psicología forense es una rama de la psicología jurídica que, al igual que la
psicología criminal, se preocupa por las causas, motivos, normales o patológicos,
que conducen a una persona a convertirse en un criminal (Soria & Roca, 2006). ”
De la lectura del texto de Psicología Forense, cap. 2, “La Conducta Criminal”,
podemos inferir que, la psicología forense acude en auxilio de la justicia,
estudiando y descubriendo las causas y las razones de una acción criminal, para
que los jueces puedan tomar decisiones justas y generar políticas de prevención de
la criminalidad.
La conducta criminal de un individuo, está determinada por influencias internas y
externas como eventos o experiencias traumáticas, falta de control o dirección en el
crecimiento, por trastornos psíquicos, por el uso de fármacos, por miedo, por crecer
en un ambiente violento, por falta de entendimiento de la acción criminal, por falta
de madurez mental, por ausencia de valores, etc. De ahí que, es necesario
discriminar entre una acción criminal voluntaria, donde el individuo es consciente
del daño que va a causar y aun así realiza la acción de una acción criminal
involuntaria, donde el individuo que comete la acción criminal, no es consciente
del daño que ocasiona su acción o es consciente, pero, cree que el daño es menor
al daño que puede sufrir el o alguien de su entorno.
Todas los motivos y razones se deben considerar para evaluar un crimen y
determinar el origen de dicha acción criminal.