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Fintech: Innovación y Desafíos en LATAM

El documento describe el concepto de FINTECH y su situación global y regional. Explica que las empresas FINTECH ofrecen servicios financieros innovadores utilizando tecnología. Describe los principales segmentos de FINTECH como pagos, préstamos y gestión financiera. Explica que América Latina ha visto un crecimiento en estas empresas, especialmente en pagos, préstamos y gestión empresarial. Finalmente, analiza los beneficios de las FINTECH para las empresas como mayor accesibilidad, agilidad y automatización.

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Fintech: Innovación y Desafíos en LATAM

El documento describe el concepto de FINTECH y su situación global y regional. Explica que las empresas FINTECH ofrecen servicios financieros innovadores utilizando tecnología. Describe los principales segmentos de FINTECH como pagos, préstamos y gestión financiera. Explica que América Latina ha visto un crecimiento en estas empresas, especialmente en pagos, préstamos y gestión empresarial. Finalmente, analiza los beneficios de las FINTECH para las empresas como mayor accesibilidad, agilidad y automatización.

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UNIVERSIDAD MARIANO GALVEZ DE GUATEMALA

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS


MAESTRÍA EN ESTÁNDARES INTERNACIONALES DE
CONTABILIDAD Y AUDITORIA CON ENFOQUE EN
RIESGOS

Curso: Riesgo de Mercado y Riesgo de Liquidez


Catedrático: Lic. Julio Josué Gómez Villatoro

Tema de investigación: FINTECH

Grupo 3:
1937-11-1720 Miguel Ángel Gil García
1937-12-2328 Eber Samuel Coló Chacaj
1937-12-8422 Willy José Raguay Hernández
1937-13-1810 Ricardo Javier Hernández Barrios
1937-14-636 Carlos Viviano García Pérez
1937-15-11340 Lesly Rubí Son Say

Sección "D"

Guatemala, 23 de abril de 2022.


ÍNDICE

Contenido
ÍNDICE ...................................................................................................................................2
Introducción ............................................................................................................................3
FINTECH................................................................................................................................4
Descripción de la Situación Global y Regional ......................................................................5
Principales Segmentos ............................................................................................................8
Estructura del mercado de Fintech de América Latina por segmentos.................................10
Ley de Fintech de México.....................................................................................................11
La regulación en Colombia ...................................................................................................14
Ejemplos de empresas Fintech..............................................................................................16
Fintech Guatemala ................................................................................................................17
Bibliografía ...........................................................................................................................21
Introducción

El término fintech es utilizado para denominar a aquellas empresas que proveen productos y
servicios financieros innovadores, mediante la utilización de tecnología o a través de
plataformas tecnológicas. Los desarrollos tecnológicos que han tenido lugar durante las
últimas décadas en el mundo, junto con los nuevos modelos de negocio que estos han
generado, desafían a la industria de los servicios financieros (BID, 2017). A través de estas
nuevas tecnologías, se reducen los costos y se simplifican los procedimientos, mejorando la
eficiencia de los servicios financieros, lo que facilita el acceso a un mayor número de
personas y empresas. De esta manera, se reducen las brechas, favoreciendo la inclusión
financiera y el acceso al crédito para las pequeñas y medianas empresas.

Si bien las empresas fintech no son nuevas, la cantidad de emprendimientos en el mundo en


este segmento aumentó exponencialmente luego de la crisis mundial del año 2008 (Torres,
2017). En el mismo sentido, la adopción de esta tecnología por los consumidores también lo
ha hecho. La consultora internacional EY entrevistó a más de 27.000 consumidores en 27
mercados para elaborar el Índice global de adopción de Fintech 2019. Encuentran que el 96%
de los consumidores globales conoce al menos un servicio fintech de transferencia y pago de
dinero, el 75% utiliza un servicio fintech de transferencia de dinero y pagos y el 48% un
servicio de seguro. En cuanto a la evolución, destacan un marcado crecimiento en la
utilización de estas tecnologías. En 2015, el 16% de los encuestados utilizaba dos o más
servicios de fintech, cifra que se duplicó en el 2017 (33%), alcanzando al 64% de los
entrevistados en 2019 (EY, 2019).

América Latina no se ha quedado al margen de esta evolución, produciéndose un marcado


crecimiento en los emprendimientos fintech. En BID (2018) se relevó la existencia de este
tipo de empresas en América Latina, registrando 1.166 empresas jóvenes, distribuidas en 11
segmentos de negocio. Dentro de ellos destacan: pagos y remesas (24%), préstamos (14%) y
gestión de finanzas empresariales (15%).

En la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) se presentan los


resultados de una encuesta realizada a instituciones de regulación financiera de 11 países de
América Latina. En ella se consulta a autoridades y expertos sobre el impacto potencial, el
tratamiento normativo y regulatorio, y las oportunidades y riesgos de las fintech. Se encuentra
que el segmento de pagos y transferencias es mencionado como el de mayor impacto, seguido
por los de crédito colaborativo y la inversión alternativa o colaborativa. Entre los factores de
riesgo, surge que el principal problema es la ciberseguridad, mientras que los expertos no
prevén grandes riesgos en cuanto a liquidez, insolvencia o interrupciones en los flujos de
fondos. Respecto a las oportunidades, se destaca el alto potencial de la tecnología financiera
digital, su impacto en la reducción en los costos de transacción y en la mayor eficiencia en
los sistemas de pago, así como la mejora en el acceso universal a los servicios financieros
por parte de individuos y PYMES, además del aumento de la competencia en el sector
(CEPAL, 2018).
FINTECH

¿Qué es Fintech?
FinTech es una industria naciente en la que las empresas usan la tecnología para brindar
servicios financieros de manera eficiente, ágil, cómoda y confiable. La palabra se forma a
partir de la contracción de los términos finance y technology en inglés.

FINANZAS + TECNOLOGÍA = FINTECH

Las empresas FinTech ofrecen diversos tipos de servicios financieros y operan dentro de
mercados variados. Algunas prestan sus servicios directamente a los usuarios del sistema
financiero y otras diseñan soluciones para otras empresas.

¿Cómo funciona una fintech?


Las FinTech ofrecen una gran variedad de servicios y también son capaces de adaptarse a
distintos mercados.

Algunas cumplen el objetivo de brindar diversos servicios a los usuarios que se encuentran
dentro del sistema financiero, mientras que otras buscan ofrecer soluciones a las empresas
que necesitan este tipo de tecnología.

Con el paso de los años, han ido demostrando que, en comparación con los bancos
tradicionales, es posible brindar servicios con mucha menos burocracia, costos operativos
más bajos y a su vez mayor inteligencia y agilidad en los procesos.

¿Cuáles son los servicios que brinda una fintech?


La tecnología financiera ocupa nuevos mercados y ofrece servicios más amplios, podemos
mencionar algunos de sus principales servicios:

Operaciones bancarias como pagos, transferencias y similares.


Inversiones
Banca personal
Operaciones con divisas
Préstamos y créditos.
Microseguros
Crowdfunding

Beneficios de las Fintech para las empresas


A medida que crece la tecnología financiera, se descubren nuevos beneficios. En este caso
destacaremos 3 que con seguridad serán de gran ayuda para las empresas:

 Más accesibilidad
Las FinTech están promoviendo que incluso las pequeñas empresas, puedan acceder
a soluciones innovadoras.
Antes era necesario tener un gran conocimiento en la temática, hoy las empresas
buscan implementar interfaces más amigables con los usuarios y no exigen una
inversión económica tan grande.

 Agilidad y flexibilidad
Gracias a las FinTech se construyen nuevos flujos de trabajo más ágiles. Esto permite
guardar datos, hacer operaciones a través de una financiación alternativa, entre varias
alternativas más.
Esto en contracara con los servicios financieros tradicionales y la rigidez en sus
operaciones.

 Automatización
La mayoría de las fintech operan bajo el formato SAAS (Software como servicio). El
mismo, permite automatizar procesos costosos para las empresas y emprendedores.
La automatización es muy importante ya que disminuye tiempo y costos en muchos
procesos, permitiendo concentrar el talento humano y la inversión en actividades más
estratégicas.

Descripción de la Situación Global y Regional

Las empresas fintech irrumpen en el mercado financiero con una propuesta de valor que las
posiciona en un lugar más competitivo que los bancos tradicionales. En primer lugar, brindan
un servicio sencillo y rápido mediante una interfaz web, lo que implica una mayor
accesibilidad. Por otra parte, su estructura sin sucursales físicas y su menor utilización de
recursos humanos les permite ofrecer un servicio con menores costos. Este menor costo les
otorga el potencial de impulsar la competencia y presionar los márgenes, aliviando así las
consecuencias adversas de los sistemas bancarios altamente concentrados. El carácter
transversal del sector financiero conduce a que mejoras en sus costos se trasladen a la
economía en su conjunto. En lo relativo a la seguridad, cuentan con herramientas para la
protección de fraude (big data e inteligencia artificial), lo que les permite competir en
igualdad de condiciones. Por último, su estructura de base tecnológica les permite desarrollar
soluciones enfocadas en el cliente y no en el producto. Esto le posibilita alcanzar segmentos
a los cuales el sistema financiero tradicional no atiende de manera adecuada debido a
ineficiencias o asimetrías de información, como clientes de “bajo valor”, favoreciendo la
inclusión financiera. En particular, a través de servicios como las plataformas de
financiamiento, los mercados electrónicos y los servicios de descuento de facturas, el sector
fintech atiende de manera más eficiente a las PYMES reduciendo su brecha de
financiamiento.

Por otra parte, la irrupción de estas nuevas tecnologías trae aparejada una serie de riesgos. Se
destacan cuatro riesgos para América Latina: inestabilidad financiera, integridad financiera,
ciberseguridad y protección de datos personales. Entienden que aún no se conocen bien los
efectos potenciales de estas tecnologías en la estructura del sistema financiero, en especial
en su etapa inicial, cuando no se han implementado aún sistemas y prácticas de gestión de
riesgos que las empresas financieras tradicionales han estado desarrollando durante décadas
en medio de mayores demandas regulatorias. En lo relativo a la integridad del sistema
financiero, si bien resaltan la capacidad de estas tecnologías para fortalecer el cumplimiento
de la normativa contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo, alertan sobre
la posible utilización de las mismas para actividades ilícitas. En este sentido, la rápida
expansión de actividades de fintech, con modelos de transacción cada vez más complejos,
sin una adecuada supervisión y regulación representa una potencial amenaza para la
integridad del sistema financiero. Por otra parte, el aumento en la digitalización y
conectividad expone a operadores y consumidores a ataques cibernéticos, siendo necesaria
una gestión activa del riesgo. Por último, destacan el desafío que representa la protección en
el uso indebido de los datos del consumidor por parte de las empresas de tecnología
financiera, debido a que los requisitos reglamentarios para la privacidad de los datos están
menos desarrollados.

En este sentido, el FMI y el Grupo del Banco Mundial lanzaron a fines de 2018 la Agenda
Fintech de Bali. Esta iniciativa consiste en la recomendación de un conjunto de políticas
destinadas a ayudar a los países miembros a aprovechar los beneficios y oportunidades de
los rápidos avances en tecnología financiera. A su vez, se realizan recomendaciones para la
gestión de los riesgos inherentes. Se entiende que las fintech contribuyen a profundizar y
mejorar la eficiencia de los sistemas financieros, ampliar el acceso a los servicios financieros
—especialmente en países de bajos ingresos y para poblaciones desatendidas— y apoyar un
crecimiento económico más amplio e inclusivo. En esta línea, insta a los países a facilitar las
infraestructuras fundamentales (telecomunicaciones, internet de banda ancha, servicios de
datos móviles, repositorios de datos y servicios de pago y liquidación), fomentar su acceso
abierto y asequible, y garantizar un entorno político propicio para permitir que las nuevas
tecnologías mejoren la provisión de servicios financieros. Por otra parte, se sostiene que se
deben abordar los riesgos de la concentración del mercado y fomentar la estandarización, la
interoperabilidad y el acceso justo y transparente a las infraestructuras clave. Se recomienda
a su vez, reforzar la competencia y el compromiso con los mercados abiertos, gratuitos y
competitivos para garantizar la igualdad de condiciones y promover la innovación, la
elección del consumidor y el acceso a servicios financieros de alta calidad.

En lo relativo a la regulación se sostiene que se deben adaptar los marcos regulatorios y las
prácticas de supervisión para lograr un desarrollo ordenado, garantizar la estabilidad del
sistema financiero y facilitar la entrada segura de nuevos productos, actividades e
intermediarios. Se llama la atención acerca de que las fintech podrían transformar los
mercados financieros a través de los cuales se transmiten las acciones de política monetaria
y podrían desafiar la conducción de la política monetaria, así como redefinir el papel de los
bancos centrales como prestamistas de última instancia. Por otro lado, las fintech podrían
ayudar a los bancos centrales a mejorar sus servicios, a través del uso de tecnología para
respaldar el cumplimiento y la supervisión reglamentarios, la emisión potencial de moneda
digital y la ampliación en el acceso a los servicios de pagos.

Más allá de los beneficios y riesgos que estas tecnologías implican, del lado de la demanda
los consumidores están aumentando la utilización de fintech de manera significativa. El
Índice global de adopción de Fintech encuentra además de este aumento, diferencias
significativas entre países. Los mercados emergentes lideran la adopción de fintech. Tanto
en China como en India, la tasa de adopción es del 87%, mientras que Rusia y Sudáfrica,
ambas con un 82% se encuentran muy cerca. La mayor adopción en India se debe en parte al
plan del gobierno, anunciado en 2017, para disminuir la cantidad de papel moneda en
circulación. En Rusia, la alta tasa puede estar relacionada con las sanciones extranjeras
impuestas a los principales bancos, lo que ha elevado el perfil de proveedores alternativos
para servicios tales como el envío de remesas y el cambio de divisas. Entre los países
desarrollados, los Países Bajos, el Reino Unido e Irlanda lideran la adopción, lo que refleja
en parte el desarrollo de la banca abierta en Europa (EY, 2019). Los países latinoamericanos
estudiados se encuentran levemente por encima del promedio (Perú 75%, México 72%,
Argentina 67%, Chile 66% y Brasil 64%), mientras que destacan por su baja adopción países
como EEUU (46%), Francia (35%) y Japón (34%).

En los últimos años, si bien el nivel mundial de la inversión en fintech ha presentado un


aumento importante, el mismo no ha sido constante. Luego de un aumento sostenido entre
2013 y 2015, en dónde la inversión se triplicó, se produce un descenso en los dos años
posteriores. La inversión de fintech en todo el mundo se duplicó durante 2018 alcanzando a
los 111.8 billones de dólares. Este aumento fue impulsado en parte por una pequeña cantidad
de mega acuerdos1 (KPMG, 2019) y es liderado por EEUU con el 41% de la inversión
recibida total, seguido de Europa con el 31% y Asia con un 20%.
En América Latina, si bien se atrae una proporción muy menor de la inversión mundial en
fintech, el sector ha venido creciendo en los últimos años. Las inversiones de capital de riesgo
en empresas de tecnología en América Latina se duplicaron en 2018 alcanzando una cifra
cercana a los 2 mil millones de dólares, de los cuales, el 25% se realizó en empresas de
fintech. Dentro de estas inversiones en fintech, destaca la recibida por las empresas brasileras
como Nubank (banca digital), Creditas (préstamos), Ebanx (pagos) y ContaAzul (gestión de
empresas), y la argentina Ualá (transferencias y pagos).

Principales Segmentos
Las empresas fintech se desarrollan en diferentes segmentos de negocios. En este apartado
se presenta la descripción de sus principales características. El segmento de préstamos es
uno de los más destacados. En él ubicamos a las plataformas de préstamos de persona a
persona (peer to peer), personas a empresas (peer to business) y a empresas que otorgan
créditos o descuentan facturas. Las plataformas de préstamos de persona a persona funcionan
como intermediarios entre prestatarios y prestamistas, asumiendo este último el riesgo por el
préstamo. Dicho riesgo se encuentra limitado por los requerimientos que la plataforma exige
a los tomadores de préstamos. Por otra parte, los prestamistas pueden disminuir el riesgo a
través de su fraccionamiento, es decir, prestando pequeñas cantidades a muchas personas.
Una de sus principales contribuciones es la disminución de las tasas de interés a partir de una
estructura más eficiente que la de los préstamos tradicionales. A su vez, permite el acceso a
crédito a personas o PYMES que por sus características no podían acceder a un crédito en
una institución financiera tradicional. Dentro de este segmento, a nivel mundial destacan
empresas como Lending Club, Prosper, On Deck, Kabbage, Borro, NoviKap, Affirm, Patch
of Land, Avant, SoFi, Zopa y RateSetter.

Pagos y transferencias es otro de los segmentos más relevantes, compuesto por empresas
que brindan servicios de pago en línea para el comercio electrónico, puntos de venta, tarjetas
recargables o prepago, agregadores de tarjetas de crédito, pagos a través de lectura de códigos
QR, billeteras móviles, transferencias de persona a persona, entre otras. En este segmento, el
diferencial de las fintech respecto al sistema de pagos tradicional es su velocidad y menor
costo. En el segmento de pagos destacan empresas como ApplePay, Samsung Pay, PayPal,
Alipay, Square, M-Pesa, Google Wallet y Venmo, mientras que en el de transferencias
ubicamos a WorldRemit, Clip, Kantox, CurrencyFair y Transferwise.

Por otra parte, dentro del segmento finanzas personales se encuentran las aplicaciones para
su administración, permitiendo a través de la utilización de datos y la sistematización de
información, un manejo más eficiente en el uso del dinero y la toma de decisiones de ahorro,
gasto e inversión. A nivel internacional en este segmento se han destacado empresas como
Bills & Guard, Credit & Karma, CoverHound, Qapital y Earnin.

En el área de inversiones, encontramos a las aplicaciones de: financiamiento de capital (En


este segmento encontramos a empresas como Circle Up, Gust, Loyal3, Crowdcube,
OurCrowd, SeedInvest, Seedrs, AngelList, Early Shares y Funding) (crowdsourcing) que
permiten a las empresas obtener capital de inversionistas a cambio de acciones o instrumentos
de deuda, asesoramiento de inversión mediante educación financiera o información para la
toma de decisiones e inversión institucional (Se destacan en este segmento E-Toro; Kapital,
Future Adviser, Nutmeg, Betterment, WealthFront, Robinhood, Magna, eStimize y Xoom)
para la optimización de la rentabilidad de las carteras de inversión a través del análisis de los
valores de acciones, bonos, divisas, deudas, commodities, etc.

En otro segmento del sistema financiero, como alternativa a la moneda tradicional surgen las
monedas digitales, que pueden usarse en todo el mundo sin el control de un organismo
central y sin intermediarios. En 2009 se lanza al mercado Bitcoin, la primera criptomoneda.
Esta moneda utiliza la tecnología Blockchain, consistente en un registro distribuido que
forma una “cadena de bloques”. Los bloques contienen información que se encuentran
empaquetada y verificada, son validados y pasan a ser parte de una cadena de transacciones
e información de bloques previos, siendo registrados permanentemente en el registro
distribuido que es el Blockchain. Además de la pionera Bitcoin existen en este segmento
otras criptomonedas como Bistamp, Xapo o BitPay.

A su vez, como alternativa a los bancos tradicionales se crean los bancos digitales, los cuales
operan con una licencia bancaria propia o la de un tercero, brindando servicios bancarios a
través de soluciones digitales. Caracterizados por no contar con infraestructura física y una
baja utilización de recursos humanos, brindan un servicio ágil y de menor costo. Dentro de
los bancos digitales más exitosos a nivel internacional ubicamos a Simple, Cardlike, Atom,
Moven, WeBank, CBD Now, Bank Mobile, N26, Monzo y Orange Bank.

Por último, existen empresas que brindan servicios a los bancos con soluciones de
infraestructura (Algunos ejemplos internacionales son: Kapitall, Future Adviser,
DemystData, SeekingAlpha, Finitec, Size Up, Cash flower, SnapCard, Kensho y Elsen) que
mejoran el funcionamiento del banco, incluyendo el manejo y análisis de bases de datos, y el
desarrollo de la interfaz para aplicaciones de terceros con los sistemas internos de los bancos,
y otras que ofrecen servicios en el área de seguridad, autenticación y prevención del
fraude (Por ejemplo, Ebury, Ewise, Standard Treasury, Riskfied, Dashlane, Aire, Bonify,
Kredit Karma, Secure Key, EFL Lenddo y Connaizen.), orientadas a soluciones tecnológicas
que permitan hacer frente a los riesgos de ciberataques o fraudes, por ejemplo, mediante la
utilización de tecnologías para el cálculo de puntajes crediticios alternativos o biometría.

Es importante resaltar que existen dentro de los segmentos dos tipos de servicios. Por un
lado, están aquellos que intervienen en el mercado financiero con un servicio “disruptivo”
que históricamente ha sido ofrecido por el sector tradicional como los seguros o el cambio
de divisas. En este caso, mediante la utilización de tecnología se brinda un mejor servicio a
menores costos, lo que presiona a los sectores tradicionales a modernizar sus servicios para
mantenerse competitivos. Por otra parte, se encuentran los nuevos servicios, caracterizados
por ser posibles gracias a la tecnología, como los préstamos entre pares y los pagos mediante
teléfonos móviles. Este tipo de servicio tiene un impacto aún mayor dado que llenan nichos
de mercado y en algunos casos tienen potencial para redefinir y transformar subsectores
financieros.

Estructura del mercado de Fintech de América Latina por segmentos


La cantidad de emprendimientos fintech en América Latina ha crecido en 2018 de acuerdo a
los relevamientos realizados por BID y Finnovista. En el último estudio, se constató la
existencia de 1.166 emprendimientos fintech distribuidos en 11 segmentos de negocio (BID,
2018). El segmento con mayor número de emprendimientos es el de pagos y remesas,
representando el 24.4% del total. Lo siguen, un escalón más abajo, el segmento préstamos
con el 17.8% de los emprendimientos totales y gestión de finanzas empresariales con el
15.5% (véase el gráfico 3). El importante peso de estos tres sectores en el total se explica por
la alta penetración de dispositivos móviles inteligentes en la región, la elevada proporción de
población subatendida o excluida del sistema financiero formal y las limitaciones e
ineficiencias de la oferta de servicios financieros tradicionales.

El segmento pagos y remesas en la región se ve impulsado dos factores. Por un lado, la


elevada proporción de la población sin acceso a una cuenta en una institución financiera
representa una oportunidad. En América Latina y el Caribe el 46% de las personas mayores
de 15 años no poseen una cuenta (Global Findex Data). Por otra parte, la penetración de
teléfonos móviles inteligentes es más elevada alcanzando al 62% de la población (GSMA,
2018), constituyéndose en una alternativa para la inclusión financiera.
A nivel de Latinoamérica, Brasil y México se destacan sobre el resto de los países tanto por
la cantidad de emprendimientos como por el monto de las inversiones realizadas. En el caso
de Brasil, un tercio de los nuevos emprendimientos relevados en 2018 en América Latina se
desarrollaron en ese país.

En lo relativo a las inversiones recibidas, destaca que la empresa Nubank en el segmento de


banca digital que ha alcanzado una valoración superior al billón de dólares americanos. En
2019 alcanza a 12 millones de clientes con sus servicios de tarjetas de créditos y cuentas
corrientes, empleando a más de 850 personas.

El mercado general de fintech en Brasil mostró una fuerte maduración en el transcurso de


2018, particularmente en los espacios de pagos y préstamos, la cual se puede visualizar en
las exitosas salidas a la bolsa de las compañías de pagos PagSegaro y Stone Pagamentos.

Por su parte, en México se localiza el 23% de los nuevos emprendimientos relevados en


América Latina.

Ley de Fintech de México


La Ley de Fintech en México ha sido un ejemplo pionero en América Latina sobre cómo
abordar la regulación de las fintech desde una perspectiva general. Esta Ley está basada en
los principios de inclusión e innovación financiera, promoción de la competencia, protección
al consumidor, preservación de la estabilidad financiera, prevención de operaciones ilícitas
y neutralidad tecnológica. Su objetivo se centra en ofrecer una mayor certeza jurídica a través
de un marco legislativo para regular las plataformas denominadas Instituciones de
Tecnología Financiera (ITF), así como establecer un marco que asegura una competencia
justa entre los emprendimientos fintech y las instituciones financieras y bancarias
tradicionales. Se enfoca principalmente en cuatro áreas: i) ITF, compuestas por Instituciones
de Financiamiento Colectivo e Instituciones de Fondos de Pago Electrónico, ii) activos
virtuales (criptomonedas), iii) interfaces de programación aplicadas (API) y iv)
autorizaciones temporales para pruebas de innovación (sandboxes).

En el caso de las Instituciones de Financiamiento Colectivo (IFC) se establece la necesidad


de obtener una autorización para operar, los requisitos para que se otorgue y la institución
encargada de la habilitación. Por otra parte, estipula que tanto el Gobierno Federal como las
entidades de administración pública no serán responsables ni garantizarán los recursos
utilizados en las operaciones celebradas por las IFC. Los clientes de una IFC podrán efectuar
entre ellos y a través de dicha institución operaciones de financiamiento colectivo de deuda,
con el fin de que los inversionistas otorguen préstamos, créditos o cualquier otro
financiamiento causante de un pasivo directo o contingente a los solicitantes; financiamiento
colectivo de capital, con el fin de que los inversionistas compren o adquieran títulos
representativos del capital social de personas morales que actúen como solicitantes; y
financiamiento colectivo de copropiedad o regalías, con el fin de que los inversionistas y
solicitantes celebren entre ellos asociaciones en participación o cualquier otro tipo de
convenio por el cual el inversionista adquiera una parte alícuota o participación en un bien
presente o futuro o en los ingresos, utilidades, regalías o pérdidas que se obtengan de la
realización de una o más actividades o de los proyectos de un solicitante.

Por otra parte, se establecen las obligaciones que las IFC deberán cumplir. Dentro de ellas
encontramos, entre otras, a la obligatoriedad de dar a conocer a los inversionistas los criterios
de selección de los solicitantes y proyectos objeto de financiamiento, la prohibición de ofertar
proyectos que estén siendo ofertados en ese mismo momento en otra institución de
financiamiento colectivo, analizar por medio de metodologías de evaluación y calificación
de los solicitantes y proyectos, e informar a los posibles inversionistas sobre su riesgo,
incluyendo indicadores generales sobre su comportamiento de pago y desempeño, y utilizar
al menos una sociedad de información crediticia.

En cuanto a las Instituciones de Fondos de Pago Electrónico (IFPE), la ley define las
operaciones que abarca y establece también la necesidad de obtener una autorización para
operar, los requisitos para que se otorgue y la institución encargada de la habilitación. Entre
otras cosas, se estipula que podrán operar en moneda nacional, o en moneda extranjera o
activos virtuales previa autorización. Además establece ciertas condiciones restrictivas en las
cuales podrán otorgar créditos y préstamos por sobregiros sin cobrar intereses o comisiones.
Tanto las operaciones de las IFC como de las IFPE deberán llevarse a cabo con la
autorización de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y deberán cumplir con
los siguientes requisitos básicos: tener estatutos sociales que se ajusten a lo dispuesto por la
Ley Fintech, contar con una política de divulgación de riesgos, disponer de un plan de
negocios, tener una política de prevención de fraude y de operaciones con recursos de
procedencia ilícita y contar con información sobre el órgano de administración de la persona
moral.

En lo relativo a los activos virtuales, la ley los define como la representación de valor
registrada electrónicamente y utilizada entre el público como medio de pago para todo tipo
de actos jurídicos y cuya transferencia únicamente puede llevarse a cabo a través de medios
electrónicos. Las ITF solo podrán operar con los activos virtuales que sean determinados por
el Banco de México y necesitarán una autorización expresa. Las ITF que operen con activos
virtuales deberán estar en posibilidad de entregar al cliente respectivo, cuando lo solicite, la
cantidad de activos virtuales de que este sea titular, o bien el monto en moneda nacional
correspondiente al pago recibido de la enajenación de los activos virtuales que corresponda.
Las ITF tendrán prohibido vender, ceder o transferir su propiedad, dar en préstamo o garantía
o afectar el uso, goce o disfrute de los activos virtuales que custodien y controlen por cuenta
de sus clientes, excepto cuando se trate de la venta, transferencia o asignación de dichos
activos por orden de sus clientes. Las ITF que operen con activos virtuales deberán divulgar
a sus clientes, además de lo previsto en esta Ley, los riesgos que existen por celebrar
operaciones con dichos activos, lo que deberá incluir, como mínimo, informarles de manera
sencilla y clara en su página de internet o medio que utilice para prestar su servicio, que el
activo virtual no es moneda de curso legal y no está respaldado por el Gobierno Federal, ni
por el Banco de México, la imposibilidad de revertir las operaciones una vez ejecutadas, la
volatilidad del valor del activo virtual, y los riesgos tecnológicos, cibernéticos y de fraude
inherentes a los activos virtuales.
La ley establece que las Entidades Financieras, los transmisores de dinero, las sociedades de
información crediticia, las cámaras de compensación, las ITF y las sociedades autorizadas
para operar con “Modelos Novedosos” estarán obligadas a establecer interfaces de
programación de aplicaciones (APIs) informáticas estandarizadas que posibiliten la
conectividad y acceso de otras interfaces desarrolladas o administradas por los mismos
sujetos a que se refiere este artículo y terceros especializados en tecnologías de la
información. Se deberán compartir datos financieros abiertos, datos agregados y datos
transaccionales, previa autorización del cliente.

La ley también contempla una provisión regulatoria popularmente conocida como sandbox,
que permite la implementación de nuevos productos, servicios y modelos de negocio de
carácter innovador, por medio de los denominados Modelos Novedosos, los cuales requerirán
una autorización temporal de la autoridad financiera correspondiente. Este espacio
provisional para la innovación permite crear dentro de un ambiente libre.

Las disposiciones secundarias de la Ley Fintech establecen la información y documentación


adicional que se debe presentar para actuar como una Institución de Tecnología Financiera
(ITF), incluyendo la situación patrimonial y el origen de los recursos. Algunas de estas reglas
secundarias determinan el monto de capital mínimo para las ITFs, tomando en cuenta el tipo
de operaciones que tienen autorizadas, así como las actividades adicionales que llevan a cabo
y los riesgos que enfrenten. En el caso de ITFs que realicen un solo tipo de operación, deberán
contar con un capital social mínimo de 170.000 dólares11 (500.000 UDI). Cuando sean
autorizadas para realizar dos o más tipos operaciones, deberán tener como capital social
mínimo el equivalente a 240.000 dólares (700.000 UDI).

Por otra parte, se establecen los siguientes límites al financiamiento de las IFC: i) para
financiamiento colectivo de deuda de préstamos personales entre personas el equivalente a
17.268 dólares (50,000 UDI) y ii) para financiamiento colectivo de deuda de préstamos
empresariales entre personas, de deuda para desarrollo inmobiliario, de capital y de
copropiedad o regalías el equivalente a 576.740 dólares (1.670.000 UDI). Adicionalmente,
se establece que las IFC que cuenten con una metodología de evaluación, selección y
calificación de solicitudes y proyectos adecuada a criterio de la autoridad financiera, podrán
solicitar autorización para realizar operaciones hasta por 2.313.865 dólares (6.700.000 UDI).

A partir de estos límites, se advertía que algunas empresas fintech no podrían obtener la
licencia para operar debido a su tamaño o a los altos costos que podría generar el cumplir con
la totalidad de los requisitos contenidos en la ley. En el caso específico de las IFC o empresas
de crowdfunding, estas no van a poder publicar en sus plataformas solicitudes de
financiamiento de proyectos que superen determinado monto, lo que no permitirá que
grandes proyectos se puedan fondear utilizando el mecanismo de financiamiento colectivo
(Bancomext, 2018).

En efecto, si bien un año antes la CNBV estimaba que existían 330 emprendimientos fintech
en México, cumplido el plazo para registrarse, la Comisión había recibido a octubre de 2019
sólo 85 solicitudes de autorización para operar como ITF, 60 en el segmento de IFPE y 25
como IFC12. Más allá de esto, esta ley se encuentra aún en proceso de implementación por
lo que no es posible sacar conclusiones sobre los resultados y el impacto que ha tenido en el
sistema financiero.

La regulación en Colombia
En Colombia a través de un decreto del año 2018 se reguló la actividad de financiación
colaborativa a través de la emisión de valores. El proyecto de decreto se publicó un año antes
para ser sometido a consulta. Busca viabilizar el acceso a productos de financiamiento por
parte de ciertos sectores de la economía que tienen necesidades particulares, como las
PYMES, y establecer un marco regulatorio para el funcionamiento de la financiación
colaborativa de proyectos productivos a través de valores. Define la actividad de financiación
colaborativa como aquella desarrollada por entidades autorizadas por la Superintendencia
Financiera de Colombia, a partir de una infraestructura electrónica, que puede incluir
interfaces, plataformas, páginas de internet u otro medio de comunicación electrónica.
Establece a su vez dos modalidades de financiación, la constituida a través de valores
representativos de deuda y la de capital social. La actividad de financiación colaborativa será
desarrollada por sociedades anónimas de objeto exclusivo que tengan como propósito poner
en contacto a un número plural de aportantes con receptores que solicitan financiación en
nombre propio para destinarlo a un proyecto productivo, las cuales se denominarán
sociedades de financiación colaborativa. Tanto las sociedades como los proyectos y
aportantes deben ser nacionales. El decreto estipula que para poder funcionar deberán: i)
establecerse como sociedades anónimas, ii) inscribirse en el Registro Nacional de Agentes
del Mercado de Valores, iii) adoptar medidas para garantizar la continuidad y la regularidad
de los mecanismos y dispositivos implementados para llevar a cabo la financiación
colaborativa, y iv) disponer de procedimientos administrativos y contables adecuados,
mecanismos de control interno, técnicas eficaces de administración y control de riesgos y
mecanismos eficaces de control y salvaguardia de sus sistemas informáticos. Por otra parte,
establece la prohibición de asegurar retornos o rendimientos sobre la inversión realizada y de
que un mismo proyecto se financie a través de varias plataformas. Por último, se fija un
monto máximo de financiación equivalente a 10.000 salarios mínimos13 mensuales por
proyecto (Aproximadamente 3 millones de dólares americanos) y el requisito de devolver el
dinero invertido si no se alcanza el porcentaje mínimo de financiación, a su vez, se establece
un límite a la inversión por aportante del 20% de sus ingresos anuales o de su patrimonio, el
que resulte mayor.

Al igual que en el caso de la Ley Fintech de México, el breve período de tiempo que ha
pasado desde la implementación de este decreto, no permite aún sacar conclusiones sobre su
impacto.

En otro orden, en febrero de 2020 la autoridad monetaria de Colombia presentó un proyecto


de decreto con el objetivo de regular la conformación de espacios controlados de prueba para
actividades de innovación financiera. Este proyecto se hace público con el propósito de que
sea discutido públicamente por los actores interesados.

Dicho proyecto establece el conjunto de normas, procedimientos, planes, condiciones,


requisitos y requerimientos prudenciales que permite probar desarrollos tecnológicos
innovadores en la prestación de actividades propias de las entidades vigiladas por la
Superintendencia Financiera de Colombia. Se establece que este espacio debe aprovechar la
innovación en la prestación de servicios y productos financieros, velar por la protección y los
intereses de los consumidores financieros, preservar la integridad y estabilidad del sistema
financiero y prevenir los arbitrajes regulatorios. Los emprendimientos que quieran acceder a
estos espacios deberán tramitar un certificado de operación temporal, para lo cual deberán
presentar: el proyecto de los estatutos sociales y la solicitud de constitución para operación
temporal; los objetivos específicos del desarrollo tecnológico innovador; el modelo de
negocio, definición del producto o servicio financiero propuesto, factibilidad del negocio,
metas y punto de equilibrio financiero del mismo; una descripción de las herramientas o
medios tecnológicos que se empleará; la identificación de los requisitos prudenciales,
incluido el capital mínimo, operativos y de administración de riesgo que necesiten ser
flexibilizados, la propuesta de las condiciones, requisitos y requerimientos prudenciales
diferenciados aplicables a las pruebas,

junto con un análisis justificativo de la necesidad y proporcionalidad de dicha flexibilización


de acuerdo con el modelo de negocio; políticas y procedimientos que aplicará la entidad para
la gestión, administración y revelación de situaciones generadoras de conflictos de interés;
la propuesta de las políticas de análisis y administración de riesgos de los productos y
servicios financieros que usen desarrollos tecnológicos innovadores que pretendan probarse;
la identificación de las actividades que se pretenden desarrollar en el espacio controlado de
prueba; las disposiciones jurídicas que regulan la actividad financiera que obstaculizan el
desarrollo de los productos o servicios; la métrica e indicadores para la evaluación de los
objetivos propuestos; el mercado objetivo y número máximo de consumidores financieros a
los que se les ofrecería el producto o servicio de que se trate el proyecto, especificando en su
caso, la ubicación geográfica respectiva; el monto máximo de recursos que propone captar
de cada consumidor, así como el monto máximo total que podrá recibir durante la vigencia
de su certificado de operación temporal; el plazo propuesto de prueba y cronograma; la forma
en que pretende informar y obtener el consentimiento de sus consumidores financieros
respecto a que los productos y servicios financieros ofrecidos hacen parte de un espacio
controlado de prueba, así como los riesgos a que se encuentran expuestos por ello; un
propuesta de plan de desmonte y la propuesta de las medidas que se adoptarán para lograr la
protección del consumidor financiero, conforme al nivel de riesgo de la prueba temporal.

Una vez la Superintendencia Financiera de Colombia verifique el cumplimiento de los


requisitos establecidos se expedirá al solicitante el certificado de operación temporal, la cual
autorizará a los participantes para llevar a cabo la actividad. El certificado de operación
temporal contendrá las condiciones en las cuales se desarrollarán las pruebas, que incluirá
como mínimo: los límites a la operación, los requerimientos de capital que apliquen y
procedimientos definidos para la gestión de los riesgos del proyecto, las garantías u otros
mecanismos de cobertura que le permita cubrir la responsabilidad por los daños y perjuicios
en los que pudiera incurrir, la información que se deberá reportar a la Superintendencia
Financiera de Colombia y el cronograma para el envío de esta información, la información
que se deberá suministrar a los consumidores financieros sobre los riesgos a los que se
exponen y los mecanismos de protección definidos, el término de duración del espacio
controlado de prueba autorizado y las disposiciones jurídicas o prácticas de supervisión que
serán exceptuados en el espacio controlado de prueba.
Ejemplos de empresas Fintech

Para poder entender completamente lo que son las tecnologías financieras y cómo estos
servicios se aplican en el funcionamiento de los pequeños y grandes negocios, veamos 5
ejemplos de fintech en Latinoamérica:

Xepelin (lending)
Se trata de una empresa fintech chilena que por medio de recursos de data science evalúa
los riesgos para las pymes. La plataforma asigna puntajes de acuerdo al flujo de caja por
medio de herramientas de machine learning, y posteriormente califica los resultados de
acuerdo a la probabilidad de default. De esta manera, los pequeños y medianos negocios
pueden obtener aprobación de financiamientos de forma más rápida.

Global66 (payments & remittances)


Esta es una empresa fintech chilena que ofrece servicios para la transferencia de dinero,
giros y remesas internacionales de forma rápida y completamente online desde Chile,
Argentina, Perú, Colombia, México, Ecuador y Brasil, a más de 55 destinos alrededor del
mundo.

Konfío (lending)
Esta empresa fintech mexicana es una de las más grandes de Latinoamérica y que más ha
levantado capital en el país. En general, se encarga de asignar microcréditos en línea a pymes,
con plazos largos y accesibles, para aquellos que desean levantar su negocio.

Simetrik (enterprise financial)


Es una empresa fintech de Colombia que ofrece servicios de visibilidad y control de finanzas
a través de un software, con el cual se pueden gestionar las transacciones y automatizar
conciliaciones para asegurar la trazabilidad sin necesidad de un código.

Innova Funding (business lending)


Se trata de una empresa fintech de Perú que cuenta con una plataforma online tipo
marketplace donde se conectan pequeños y medianos negocios con inversionistas. La idea es
que por medio de subastas sea posible facilitar la liquidez mediante factorings. Cada
inversionista determina la factura que desea comprar y la plataforma le ofrece opciones bajo
este criterio, con información adicional sobre el riesgo y la tasa anual de la empresa pagadora.
Fintech Guatemala

La Asociación tiene como objetivo principal agrupar a todas las empresas del sector Fintech
del país para ofrecerle a sus miembros y al público general un espacio inclusivo de
colaboración en el que se les permita impulsar la evolución de la industria.

29 entidades asociadas forman parte del ecosistema Fintech en Guatemala:


15 socios estratégicos:

14 aliados:

La asociación Fintech Guatemala busca tener incidencia sobre los siguientes ejes:
 Impulsar el ecosistema fintech por medio de colaboraciones con entidades públicas,
privadas e internacionales.
 Promover la colaboración entre bancos y fintechs.
 Atraer inversión nacional e internacional para las empresas fintech.
 Mantener el diálogo constante con las entidades regulatorias y promover una política
pública favorable para el ecosistema fintech.
 Promover el mercado en Guatemala, el talento que existe en el país y el potencial para
la industria fintech.
 Fomentar la inclusión financiera del país a través de fintech y el uso de tecnologías y
modelos de negocio disruptivos.
 Promover el rol de la mujer en el sector fintech.
 Empoderar a los consumidores a través de una experiencia segura y transparente.

Mesas de Trabajo:
 Legal y Regulatorio: Actuar como contacto directo con las autoridades y
reguladores de interés con el fin de promover y buscar cambios regulatorios
beneficiosos para los miembros de la Asociación y el sector en general,
exponiendo de forma transparente y con las mejores prácticas los intereses de la
comunidad fintech.
 Alianzas y Promoción: Apoyar en la consolidación de la red de contactos de la
Asociación para generar enlaces clave que contribuyan al desarrollo del
ecosistema y a la creación de beneficios para los asociados.
 Pagos Digitales: Crear un espacio en donde los miembros puedan compartir su
conocimiento y experiencias para el desarrollo del ecosistema en términos de
infraestructura tecnológica y métodos innovadores.

Normativa:
 Resolución JM-120-2011 Reglamento para la prestación de servicios financieros
móviles: Tiene por objeto regular los aspectos mínimos que deben observar los
bancos, así como las empresas especializadas en emisión y/o administración de
tarjetas de crédito que formen parte de un grupo financiero, en la prestación de
servicios financieros móviles.

El modelo de negocio deberá estar alineado con la estrategia de negocios de la


institución y su aprobación deberá basarse en un estudio de viabilidad operativa y
tecnológica que incluya la ejecución de pruebas previas con resultados satisfactorios.
El modelo de negocio deberá comprender, como mínimo, los aspectos siguientes:
 Estrategia de la institución a la que obedece la utilización del modelo de
negocio de servicios financieros móviles;
 Esquema operativo de los servicios financieros móviles que contemple, según
corresponda, el rol de la institución, incluyendo a los agentes bancarios, los
terceros que apoyen el modelo de negocio adoptado y otros participantes, y
las fases de las operaciones de los servicios financieros móviles;
 Procedimiento de afiliación a los servicios financieros móviles;
 Procedimientos a seguir para que los usuarios de los servicios financieros
móviles puedan realizar las distintas operaciones contempladas en el modelo,
tales como ingreso y salida de efectivo, transferencias y pagos de bienes y
servicios;
 Límites máximos mensuales de monto por operación, de monto acumulado y
cantidad de operaciones; y,
 Descripción de la plataforma tecnológica, hardware y software a utilizar, los
controles informáticos que se implementarán para garantizar la
confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información, la seguridad
informática que se implementará y cualesquiera otros aspectos necesarios
para la comprensión del funcionamiento informático y de seguridad de los
servicios financieros móviles.

 Resolución JM-4-2016 Reglamento para la administración del riesgo


operacional: Las instituciones deberán implementar políticas, procedimientos y
sistemas que les permitan realizar permanentemente una adecuada administración del
riesgo operacional, acorde al nivel de tolerancia al riesgo de la institución,
considerando la naturaleza, complejidad y volumen de las operaciones que realiza.

Las instituciones como parte de sus políticas, procedimientos y sistemas para la


administración del riesgo operacional deben determinar los factores de riesgo
operacional a los cuales se encuentran expuestas, considerando los relativos a
recursos humanos, procesos internos, tecnología de la información y factores
externos.

Las instituciones deberán gestionar los eventos de riesgo asociados a la tecnología de


la información, relacionados con la interrupción, alteración o falla de la
infraestructura de tecnología de la información, sistemas de información, bases de
datos y procesos de tecnología de la información, conforme lo dispuesto en el
Reglamento para la Administración del Riesgo Tecnológico.

 Resolución JM-104-2021 Reglamento para la administración del riesgo


tecnológico: Las instituciones deberán gestionar la seguridad de su información con
el objeto de garantizar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de los datos,
así como mitigar los riesgos de pérdida, extracción indebida y corrupción de la
información, debiendo considerar, como mínimo, los aspectos siguientes:
 Identificación y clasificación de la información de acuerdo a criterios de
sensibilidad y criticidad.
 Roles y responsabilidades para la gestión de la seguridad de la información.
 Monitoreo de la seguridad de la información.
 Seguridad física que incluya controles y medidas de prevención para
resguardar adecuadamente la infraestructura de TI de acuerdo a la importancia
definida por la institución conforme al riesgo a que esté expuesta.
 Seguridad lógica que incluya controles y medidas de prevención para
resguardar la integridad y seguridad de la infraestructura de TI, los sistemas
de información y de las bases de datos.
Bibliografía

• Banco Interamericano de Desarrollo (2018), Fintech: América Latina 2018: Crecimiento


y consolidación.
• (2017), Fintech: Innovaciones que no sabías que eran de América Latina y el Caribe.
Washington, D.C.: BID.
• Bancomext (2018), Fintech en el mundo: la revolución digital de las finanzas ha llegado
a México. Banco Nacional de Comercio Exterior de México.
• Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Datos, algoritmos y
políticas: la redefinición del mundo digital (LC/CMSI.6/4), Santiago, 2018.
• EY (2019), Global FinTech Adoption Index 2019. As FinTech becomes the norm, you
need to stand out from the crowd.
• Fondo Monetario Internacional (2019), Fintech in Latin America and the Caribbean:
Stocktaking. Working Paper WP/19/71.
• FMI-Banco Mundial (2018), La Agenda Fintech de Bali: un plan para aprovechar con
éxito las oportunidades de Fintech.
• Business Magazine (2021) FinTech ¿Una revolución para la industria financiera?
• Fintech Guatemala, Un ecosistema para la innovación.
• Superintendencia de Bancos (2011), Resolución JM-120-2011 Reglamento para la
prestación de servicios financieros móviles.
• Superintendencia de Bancos (2016), Resolución JM-4-2016 Reglamento para la
administración del riesgo operacional.
• Superintendencia de Bancos (2021), Resolución JM-104-2021 Reglamento para la
administración del riesgo tecnológico.

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