Fintech: Innovación y Desafíos en LATAM
Fintech: Innovación y Desafíos en LATAM
Grupo 3:
1937-11-1720 Miguel Ángel Gil García
1937-12-2328 Eber Samuel Coló Chacaj
1937-12-8422 Willy José Raguay Hernández
1937-13-1810 Ricardo Javier Hernández Barrios
1937-14-636 Carlos Viviano García Pérez
1937-15-11340 Lesly Rubí Son Say
Sección "D"
Contenido
ÍNDICE ...................................................................................................................................2
Introducción ............................................................................................................................3
FINTECH................................................................................................................................4
Descripción de la Situación Global y Regional ......................................................................5
Principales Segmentos ............................................................................................................8
Estructura del mercado de Fintech de América Latina por segmentos.................................10
Ley de Fintech de México.....................................................................................................11
La regulación en Colombia ...................................................................................................14
Ejemplos de empresas Fintech..............................................................................................16
Fintech Guatemala ................................................................................................................17
Bibliografía ...........................................................................................................................21
Introducción
El término fintech es utilizado para denominar a aquellas empresas que proveen productos y
servicios financieros innovadores, mediante la utilización de tecnología o a través de
plataformas tecnológicas. Los desarrollos tecnológicos que han tenido lugar durante las
últimas décadas en el mundo, junto con los nuevos modelos de negocio que estos han
generado, desafían a la industria de los servicios financieros (BID, 2017). A través de estas
nuevas tecnologías, se reducen los costos y se simplifican los procedimientos, mejorando la
eficiencia de los servicios financieros, lo que facilita el acceso a un mayor número de
personas y empresas. De esta manera, se reducen las brechas, favoreciendo la inclusión
financiera y el acceso al crédito para las pequeñas y medianas empresas.
¿Qué es Fintech?
FinTech es una industria naciente en la que las empresas usan la tecnología para brindar
servicios financieros de manera eficiente, ágil, cómoda y confiable. La palabra se forma a
partir de la contracción de los términos finance y technology en inglés.
Las empresas FinTech ofrecen diversos tipos de servicios financieros y operan dentro de
mercados variados. Algunas prestan sus servicios directamente a los usuarios del sistema
financiero y otras diseñan soluciones para otras empresas.
Algunas cumplen el objetivo de brindar diversos servicios a los usuarios que se encuentran
dentro del sistema financiero, mientras que otras buscan ofrecer soluciones a las empresas
que necesitan este tipo de tecnología.
Con el paso de los años, han ido demostrando que, en comparación con los bancos
tradicionales, es posible brindar servicios con mucha menos burocracia, costos operativos
más bajos y a su vez mayor inteligencia y agilidad en los procesos.
Más accesibilidad
Las FinTech están promoviendo que incluso las pequeñas empresas, puedan acceder
a soluciones innovadoras.
Antes era necesario tener un gran conocimiento en la temática, hoy las empresas
buscan implementar interfaces más amigables con los usuarios y no exigen una
inversión económica tan grande.
Agilidad y flexibilidad
Gracias a las FinTech se construyen nuevos flujos de trabajo más ágiles. Esto permite
guardar datos, hacer operaciones a través de una financiación alternativa, entre varias
alternativas más.
Esto en contracara con los servicios financieros tradicionales y la rigidez en sus
operaciones.
Automatización
La mayoría de las fintech operan bajo el formato SAAS (Software como servicio). El
mismo, permite automatizar procesos costosos para las empresas y emprendedores.
La automatización es muy importante ya que disminuye tiempo y costos en muchos
procesos, permitiendo concentrar el talento humano y la inversión en actividades más
estratégicas.
Las empresas fintech irrumpen en el mercado financiero con una propuesta de valor que las
posiciona en un lugar más competitivo que los bancos tradicionales. En primer lugar, brindan
un servicio sencillo y rápido mediante una interfaz web, lo que implica una mayor
accesibilidad. Por otra parte, su estructura sin sucursales físicas y su menor utilización de
recursos humanos les permite ofrecer un servicio con menores costos. Este menor costo les
otorga el potencial de impulsar la competencia y presionar los márgenes, aliviando así las
consecuencias adversas de los sistemas bancarios altamente concentrados. El carácter
transversal del sector financiero conduce a que mejoras en sus costos se trasladen a la
economía en su conjunto. En lo relativo a la seguridad, cuentan con herramientas para la
protección de fraude (big data e inteligencia artificial), lo que les permite competir en
igualdad de condiciones. Por último, su estructura de base tecnológica les permite desarrollar
soluciones enfocadas en el cliente y no en el producto. Esto le posibilita alcanzar segmentos
a los cuales el sistema financiero tradicional no atiende de manera adecuada debido a
ineficiencias o asimetrías de información, como clientes de “bajo valor”, favoreciendo la
inclusión financiera. En particular, a través de servicios como las plataformas de
financiamiento, los mercados electrónicos y los servicios de descuento de facturas, el sector
fintech atiende de manera más eficiente a las PYMES reduciendo su brecha de
financiamiento.
Por otra parte, la irrupción de estas nuevas tecnologías trae aparejada una serie de riesgos. Se
destacan cuatro riesgos para América Latina: inestabilidad financiera, integridad financiera,
ciberseguridad y protección de datos personales. Entienden que aún no se conocen bien los
efectos potenciales de estas tecnologías en la estructura del sistema financiero, en especial
en su etapa inicial, cuando no se han implementado aún sistemas y prácticas de gestión de
riesgos que las empresas financieras tradicionales han estado desarrollando durante décadas
en medio de mayores demandas regulatorias. En lo relativo a la integridad del sistema
financiero, si bien resaltan la capacidad de estas tecnologías para fortalecer el cumplimiento
de la normativa contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo, alertan sobre
la posible utilización de las mismas para actividades ilícitas. En este sentido, la rápida
expansión de actividades de fintech, con modelos de transacción cada vez más complejos,
sin una adecuada supervisión y regulación representa una potencial amenaza para la
integridad del sistema financiero. Por otra parte, el aumento en la digitalización y
conectividad expone a operadores y consumidores a ataques cibernéticos, siendo necesaria
una gestión activa del riesgo. Por último, destacan el desafío que representa la protección en
el uso indebido de los datos del consumidor por parte de las empresas de tecnología
financiera, debido a que los requisitos reglamentarios para la privacidad de los datos están
menos desarrollados.
En este sentido, el FMI y el Grupo del Banco Mundial lanzaron a fines de 2018 la Agenda
Fintech de Bali. Esta iniciativa consiste en la recomendación de un conjunto de políticas
destinadas a ayudar a los países miembros a aprovechar los beneficios y oportunidades de
los rápidos avances en tecnología financiera. A su vez, se realizan recomendaciones para la
gestión de los riesgos inherentes. Se entiende que las fintech contribuyen a profundizar y
mejorar la eficiencia de los sistemas financieros, ampliar el acceso a los servicios financieros
—especialmente en países de bajos ingresos y para poblaciones desatendidas— y apoyar un
crecimiento económico más amplio e inclusivo. En esta línea, insta a los países a facilitar las
infraestructuras fundamentales (telecomunicaciones, internet de banda ancha, servicios de
datos móviles, repositorios de datos y servicios de pago y liquidación), fomentar su acceso
abierto y asequible, y garantizar un entorno político propicio para permitir que las nuevas
tecnologías mejoren la provisión de servicios financieros. Por otra parte, se sostiene que se
deben abordar los riesgos de la concentración del mercado y fomentar la estandarización, la
interoperabilidad y el acceso justo y transparente a las infraestructuras clave. Se recomienda
a su vez, reforzar la competencia y el compromiso con los mercados abiertos, gratuitos y
competitivos para garantizar la igualdad de condiciones y promover la innovación, la
elección del consumidor y el acceso a servicios financieros de alta calidad.
En lo relativo a la regulación se sostiene que se deben adaptar los marcos regulatorios y las
prácticas de supervisión para lograr un desarrollo ordenado, garantizar la estabilidad del
sistema financiero y facilitar la entrada segura de nuevos productos, actividades e
intermediarios. Se llama la atención acerca de que las fintech podrían transformar los
mercados financieros a través de los cuales se transmiten las acciones de política monetaria
y podrían desafiar la conducción de la política monetaria, así como redefinir el papel de los
bancos centrales como prestamistas de última instancia. Por otro lado, las fintech podrían
ayudar a los bancos centrales a mejorar sus servicios, a través del uso de tecnología para
respaldar el cumplimiento y la supervisión reglamentarios, la emisión potencial de moneda
digital y la ampliación en el acceso a los servicios de pagos.
Más allá de los beneficios y riesgos que estas tecnologías implican, del lado de la demanda
los consumidores están aumentando la utilización de fintech de manera significativa. El
Índice global de adopción de Fintech encuentra además de este aumento, diferencias
significativas entre países. Los mercados emergentes lideran la adopción de fintech. Tanto
en China como en India, la tasa de adopción es del 87%, mientras que Rusia y Sudáfrica,
ambas con un 82% se encuentran muy cerca. La mayor adopción en India se debe en parte al
plan del gobierno, anunciado en 2017, para disminuir la cantidad de papel moneda en
circulación. En Rusia, la alta tasa puede estar relacionada con las sanciones extranjeras
impuestas a los principales bancos, lo que ha elevado el perfil de proveedores alternativos
para servicios tales como el envío de remesas y el cambio de divisas. Entre los países
desarrollados, los Países Bajos, el Reino Unido e Irlanda lideran la adopción, lo que refleja
en parte el desarrollo de la banca abierta en Europa (EY, 2019). Los países latinoamericanos
estudiados se encuentran levemente por encima del promedio (Perú 75%, México 72%,
Argentina 67%, Chile 66% y Brasil 64%), mientras que destacan por su baja adopción países
como EEUU (46%), Francia (35%) y Japón (34%).
Principales Segmentos
Las empresas fintech se desarrollan en diferentes segmentos de negocios. En este apartado
se presenta la descripción de sus principales características. El segmento de préstamos es
uno de los más destacados. En él ubicamos a las plataformas de préstamos de persona a
persona (peer to peer), personas a empresas (peer to business) y a empresas que otorgan
créditos o descuentan facturas. Las plataformas de préstamos de persona a persona funcionan
como intermediarios entre prestatarios y prestamistas, asumiendo este último el riesgo por el
préstamo. Dicho riesgo se encuentra limitado por los requerimientos que la plataforma exige
a los tomadores de préstamos. Por otra parte, los prestamistas pueden disminuir el riesgo a
través de su fraccionamiento, es decir, prestando pequeñas cantidades a muchas personas.
Una de sus principales contribuciones es la disminución de las tasas de interés a partir de una
estructura más eficiente que la de los préstamos tradicionales. A su vez, permite el acceso a
crédito a personas o PYMES que por sus características no podían acceder a un crédito en
una institución financiera tradicional. Dentro de este segmento, a nivel mundial destacan
empresas como Lending Club, Prosper, On Deck, Kabbage, Borro, NoviKap, Affirm, Patch
of Land, Avant, SoFi, Zopa y RateSetter.
Pagos y transferencias es otro de los segmentos más relevantes, compuesto por empresas
que brindan servicios de pago en línea para el comercio electrónico, puntos de venta, tarjetas
recargables o prepago, agregadores de tarjetas de crédito, pagos a través de lectura de códigos
QR, billeteras móviles, transferencias de persona a persona, entre otras. En este segmento, el
diferencial de las fintech respecto al sistema de pagos tradicional es su velocidad y menor
costo. En el segmento de pagos destacan empresas como ApplePay, Samsung Pay, PayPal,
Alipay, Square, M-Pesa, Google Wallet y Venmo, mientras que en el de transferencias
ubicamos a WorldRemit, Clip, Kantox, CurrencyFair y Transferwise.
Por otra parte, dentro del segmento finanzas personales se encuentran las aplicaciones para
su administración, permitiendo a través de la utilización de datos y la sistematización de
información, un manejo más eficiente en el uso del dinero y la toma de decisiones de ahorro,
gasto e inversión. A nivel internacional en este segmento se han destacado empresas como
Bills & Guard, Credit & Karma, CoverHound, Qapital y Earnin.
En otro segmento del sistema financiero, como alternativa a la moneda tradicional surgen las
monedas digitales, que pueden usarse en todo el mundo sin el control de un organismo
central y sin intermediarios. En 2009 se lanza al mercado Bitcoin, la primera criptomoneda.
Esta moneda utiliza la tecnología Blockchain, consistente en un registro distribuido que
forma una “cadena de bloques”. Los bloques contienen información que se encuentran
empaquetada y verificada, son validados y pasan a ser parte de una cadena de transacciones
e información de bloques previos, siendo registrados permanentemente en el registro
distribuido que es el Blockchain. Además de la pionera Bitcoin existen en este segmento
otras criptomonedas como Bistamp, Xapo o BitPay.
A su vez, como alternativa a los bancos tradicionales se crean los bancos digitales, los cuales
operan con una licencia bancaria propia o la de un tercero, brindando servicios bancarios a
través de soluciones digitales. Caracterizados por no contar con infraestructura física y una
baja utilización de recursos humanos, brindan un servicio ágil y de menor costo. Dentro de
los bancos digitales más exitosos a nivel internacional ubicamos a Simple, Cardlike, Atom,
Moven, WeBank, CBD Now, Bank Mobile, N26, Monzo y Orange Bank.
Por último, existen empresas que brindan servicios a los bancos con soluciones de
infraestructura (Algunos ejemplos internacionales son: Kapitall, Future Adviser,
DemystData, SeekingAlpha, Finitec, Size Up, Cash flower, SnapCard, Kensho y Elsen) que
mejoran el funcionamiento del banco, incluyendo el manejo y análisis de bases de datos, y el
desarrollo de la interfaz para aplicaciones de terceros con los sistemas internos de los bancos,
y otras que ofrecen servicios en el área de seguridad, autenticación y prevención del
fraude (Por ejemplo, Ebury, Ewise, Standard Treasury, Riskfied, Dashlane, Aire, Bonify,
Kredit Karma, Secure Key, EFL Lenddo y Connaizen.), orientadas a soluciones tecnológicas
que permitan hacer frente a los riesgos de ciberataques o fraudes, por ejemplo, mediante la
utilización de tecnologías para el cálculo de puntajes crediticios alternativos o biometría.
Es importante resaltar que existen dentro de los segmentos dos tipos de servicios. Por un
lado, están aquellos que intervienen en el mercado financiero con un servicio “disruptivo”
que históricamente ha sido ofrecido por el sector tradicional como los seguros o el cambio
de divisas. En este caso, mediante la utilización de tecnología se brinda un mejor servicio a
menores costos, lo que presiona a los sectores tradicionales a modernizar sus servicios para
mantenerse competitivos. Por otra parte, se encuentran los nuevos servicios, caracterizados
por ser posibles gracias a la tecnología, como los préstamos entre pares y los pagos mediante
teléfonos móviles. Este tipo de servicio tiene un impacto aún mayor dado que llenan nichos
de mercado y en algunos casos tienen potencial para redefinir y transformar subsectores
financieros.
Por otra parte, se establecen las obligaciones que las IFC deberán cumplir. Dentro de ellas
encontramos, entre otras, a la obligatoriedad de dar a conocer a los inversionistas los criterios
de selección de los solicitantes y proyectos objeto de financiamiento, la prohibición de ofertar
proyectos que estén siendo ofertados en ese mismo momento en otra institución de
financiamiento colectivo, analizar por medio de metodologías de evaluación y calificación
de los solicitantes y proyectos, e informar a los posibles inversionistas sobre su riesgo,
incluyendo indicadores generales sobre su comportamiento de pago y desempeño, y utilizar
al menos una sociedad de información crediticia.
En cuanto a las Instituciones de Fondos de Pago Electrónico (IFPE), la ley define las
operaciones que abarca y establece también la necesidad de obtener una autorización para
operar, los requisitos para que se otorgue y la institución encargada de la habilitación. Entre
otras cosas, se estipula que podrán operar en moneda nacional, o en moneda extranjera o
activos virtuales previa autorización. Además establece ciertas condiciones restrictivas en las
cuales podrán otorgar créditos y préstamos por sobregiros sin cobrar intereses o comisiones.
Tanto las operaciones de las IFC como de las IFPE deberán llevarse a cabo con la
autorización de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y deberán cumplir con
los siguientes requisitos básicos: tener estatutos sociales que se ajusten a lo dispuesto por la
Ley Fintech, contar con una política de divulgación de riesgos, disponer de un plan de
negocios, tener una política de prevención de fraude y de operaciones con recursos de
procedencia ilícita y contar con información sobre el órgano de administración de la persona
moral.
En lo relativo a los activos virtuales, la ley los define como la representación de valor
registrada electrónicamente y utilizada entre el público como medio de pago para todo tipo
de actos jurídicos y cuya transferencia únicamente puede llevarse a cabo a través de medios
electrónicos. Las ITF solo podrán operar con los activos virtuales que sean determinados por
el Banco de México y necesitarán una autorización expresa. Las ITF que operen con activos
virtuales deberán estar en posibilidad de entregar al cliente respectivo, cuando lo solicite, la
cantidad de activos virtuales de que este sea titular, o bien el monto en moneda nacional
correspondiente al pago recibido de la enajenación de los activos virtuales que corresponda.
Las ITF tendrán prohibido vender, ceder o transferir su propiedad, dar en préstamo o garantía
o afectar el uso, goce o disfrute de los activos virtuales que custodien y controlen por cuenta
de sus clientes, excepto cuando se trate de la venta, transferencia o asignación de dichos
activos por orden de sus clientes. Las ITF que operen con activos virtuales deberán divulgar
a sus clientes, además de lo previsto en esta Ley, los riesgos que existen por celebrar
operaciones con dichos activos, lo que deberá incluir, como mínimo, informarles de manera
sencilla y clara en su página de internet o medio que utilice para prestar su servicio, que el
activo virtual no es moneda de curso legal y no está respaldado por el Gobierno Federal, ni
por el Banco de México, la imposibilidad de revertir las operaciones una vez ejecutadas, la
volatilidad del valor del activo virtual, y los riesgos tecnológicos, cibernéticos y de fraude
inherentes a los activos virtuales.
La ley establece que las Entidades Financieras, los transmisores de dinero, las sociedades de
información crediticia, las cámaras de compensación, las ITF y las sociedades autorizadas
para operar con “Modelos Novedosos” estarán obligadas a establecer interfaces de
programación de aplicaciones (APIs) informáticas estandarizadas que posibiliten la
conectividad y acceso de otras interfaces desarrolladas o administradas por los mismos
sujetos a que se refiere este artículo y terceros especializados en tecnologías de la
información. Se deberán compartir datos financieros abiertos, datos agregados y datos
transaccionales, previa autorización del cliente.
La ley también contempla una provisión regulatoria popularmente conocida como sandbox,
que permite la implementación de nuevos productos, servicios y modelos de negocio de
carácter innovador, por medio de los denominados Modelos Novedosos, los cuales requerirán
una autorización temporal de la autoridad financiera correspondiente. Este espacio
provisional para la innovación permite crear dentro de un ambiente libre.
Por otra parte, se establecen los siguientes límites al financiamiento de las IFC: i) para
financiamiento colectivo de deuda de préstamos personales entre personas el equivalente a
17.268 dólares (50,000 UDI) y ii) para financiamiento colectivo de deuda de préstamos
empresariales entre personas, de deuda para desarrollo inmobiliario, de capital y de
copropiedad o regalías el equivalente a 576.740 dólares (1.670.000 UDI). Adicionalmente,
se establece que las IFC que cuenten con una metodología de evaluación, selección y
calificación de solicitudes y proyectos adecuada a criterio de la autoridad financiera, podrán
solicitar autorización para realizar operaciones hasta por 2.313.865 dólares (6.700.000 UDI).
A partir de estos límites, se advertía que algunas empresas fintech no podrían obtener la
licencia para operar debido a su tamaño o a los altos costos que podría generar el cumplir con
la totalidad de los requisitos contenidos en la ley. En el caso específico de las IFC o empresas
de crowdfunding, estas no van a poder publicar en sus plataformas solicitudes de
financiamiento de proyectos que superen determinado monto, lo que no permitirá que
grandes proyectos se puedan fondear utilizando el mecanismo de financiamiento colectivo
(Bancomext, 2018).
En efecto, si bien un año antes la CNBV estimaba que existían 330 emprendimientos fintech
en México, cumplido el plazo para registrarse, la Comisión había recibido a octubre de 2019
sólo 85 solicitudes de autorización para operar como ITF, 60 en el segmento de IFPE y 25
como IFC12. Más allá de esto, esta ley se encuentra aún en proceso de implementación por
lo que no es posible sacar conclusiones sobre los resultados y el impacto que ha tenido en el
sistema financiero.
La regulación en Colombia
En Colombia a través de un decreto del año 2018 se reguló la actividad de financiación
colaborativa a través de la emisión de valores. El proyecto de decreto se publicó un año antes
para ser sometido a consulta. Busca viabilizar el acceso a productos de financiamiento por
parte de ciertos sectores de la economía que tienen necesidades particulares, como las
PYMES, y establecer un marco regulatorio para el funcionamiento de la financiación
colaborativa de proyectos productivos a través de valores. Define la actividad de financiación
colaborativa como aquella desarrollada por entidades autorizadas por la Superintendencia
Financiera de Colombia, a partir de una infraestructura electrónica, que puede incluir
interfaces, plataformas, páginas de internet u otro medio de comunicación electrónica.
Establece a su vez dos modalidades de financiación, la constituida a través de valores
representativos de deuda y la de capital social. La actividad de financiación colaborativa será
desarrollada por sociedades anónimas de objeto exclusivo que tengan como propósito poner
en contacto a un número plural de aportantes con receptores que solicitan financiación en
nombre propio para destinarlo a un proyecto productivo, las cuales se denominarán
sociedades de financiación colaborativa. Tanto las sociedades como los proyectos y
aportantes deben ser nacionales. El decreto estipula que para poder funcionar deberán: i)
establecerse como sociedades anónimas, ii) inscribirse en el Registro Nacional de Agentes
del Mercado de Valores, iii) adoptar medidas para garantizar la continuidad y la regularidad
de los mecanismos y dispositivos implementados para llevar a cabo la financiación
colaborativa, y iv) disponer de procedimientos administrativos y contables adecuados,
mecanismos de control interno, técnicas eficaces de administración y control de riesgos y
mecanismos eficaces de control y salvaguardia de sus sistemas informáticos. Por otra parte,
establece la prohibición de asegurar retornos o rendimientos sobre la inversión realizada y de
que un mismo proyecto se financie a través de varias plataformas. Por último, se fija un
monto máximo de financiación equivalente a 10.000 salarios mínimos13 mensuales por
proyecto (Aproximadamente 3 millones de dólares americanos) y el requisito de devolver el
dinero invertido si no se alcanza el porcentaje mínimo de financiación, a su vez, se establece
un límite a la inversión por aportante del 20% de sus ingresos anuales o de su patrimonio, el
que resulte mayor.
Al igual que en el caso de la Ley Fintech de México, el breve período de tiempo que ha
pasado desde la implementación de este decreto, no permite aún sacar conclusiones sobre su
impacto.
Para poder entender completamente lo que son las tecnologías financieras y cómo estos
servicios se aplican en el funcionamiento de los pequeños y grandes negocios, veamos 5
ejemplos de fintech en Latinoamérica:
Xepelin (lending)
Se trata de una empresa fintech chilena que por medio de recursos de data science evalúa
los riesgos para las pymes. La plataforma asigna puntajes de acuerdo al flujo de caja por
medio de herramientas de machine learning, y posteriormente califica los resultados de
acuerdo a la probabilidad de default. De esta manera, los pequeños y medianos negocios
pueden obtener aprobación de financiamientos de forma más rápida.
Konfío (lending)
Esta empresa fintech mexicana es una de las más grandes de Latinoamérica y que más ha
levantado capital en el país. En general, se encarga de asignar microcréditos en línea a pymes,
con plazos largos y accesibles, para aquellos que desean levantar su negocio.
La Asociación tiene como objetivo principal agrupar a todas las empresas del sector Fintech
del país para ofrecerle a sus miembros y al público general un espacio inclusivo de
colaboración en el que se les permita impulsar la evolución de la industria.
14 aliados:
La asociación Fintech Guatemala busca tener incidencia sobre los siguientes ejes:
Impulsar el ecosistema fintech por medio de colaboraciones con entidades públicas,
privadas e internacionales.
Promover la colaboración entre bancos y fintechs.
Atraer inversión nacional e internacional para las empresas fintech.
Mantener el diálogo constante con las entidades regulatorias y promover una política
pública favorable para el ecosistema fintech.
Promover el mercado en Guatemala, el talento que existe en el país y el potencial para
la industria fintech.
Fomentar la inclusión financiera del país a través de fintech y el uso de tecnologías y
modelos de negocio disruptivos.
Promover el rol de la mujer en el sector fintech.
Empoderar a los consumidores a través de una experiencia segura y transparente.
Mesas de Trabajo:
Legal y Regulatorio: Actuar como contacto directo con las autoridades y
reguladores de interés con el fin de promover y buscar cambios regulatorios
beneficiosos para los miembros de la Asociación y el sector en general,
exponiendo de forma transparente y con las mejores prácticas los intereses de la
comunidad fintech.
Alianzas y Promoción: Apoyar en la consolidación de la red de contactos de la
Asociación para generar enlaces clave que contribuyan al desarrollo del
ecosistema y a la creación de beneficios para los asociados.
Pagos Digitales: Crear un espacio en donde los miembros puedan compartir su
conocimiento y experiencias para el desarrollo del ecosistema en términos de
infraestructura tecnológica y métodos innovadores.
Normativa:
Resolución JM-120-2011 Reglamento para la prestación de servicios financieros
móviles: Tiene por objeto regular los aspectos mínimos que deben observar los
bancos, así como las empresas especializadas en emisión y/o administración de
tarjetas de crédito que formen parte de un grupo financiero, en la prestación de
servicios financieros móviles.