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Trabajo Final

Este documento presenta una introducción al Derecho de Familia en Panamá. Explica que el Derecho de Familia regula las relaciones entre miembros de la familia y que incluye institutos como el matrimonio, divorcio, guarda y crianza, y pensión alimenticia. Luego procede a describir detalladamente los procedimientos y requisitos para contraer matrimonio civil en Panamá tanto para nacionales como para extranjeros.
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Trabajo Final

Este documento presenta una introducción al Derecho de Familia en Panamá. Explica que el Derecho de Familia regula las relaciones entre miembros de la familia y que incluye institutos como el matrimonio, divorcio, guarda y crianza, y pensión alimenticia. Luego procede a describir detalladamente los procedimientos y requisitos para contraer matrimonio civil en Panamá tanto para nacionales como para extranjeros.
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DERECHO DE FAMILIA Y SUS INSTITUTOS JURÍDICOS

ESTUDIANTE
AURISTELA COCHERÁN

CENTRO DE EXCELENCIA EDUCATIVA DE PANAMÁ


CEEDPA

DIPLOMADO DE DERECHO DE FAMILIA

FACILITADORA
NICKYSHA GONZÁLEZ AUSTIN

ARRAIJÁN, 18 DE MAYO DE 2022


Dedicatoria

A Dios que ha sido un Padre Celestial, de infinita bondad y misericordia, al permitirme estar

con vida, llena de salud, para poder terminar esta etapa educativa de mi vida.

A mi madre, por ser papá y mamá, ayudarme en todo momento y creer en mi deseo de

superación profesional.

A mi abuela, por ser quien me crio para convertirme en la mujer forjada en valores y

conocimientos de hoy en día.

A mi hijo, por ser el motor de mi superación profesional.


Tabla de Contenido

Portada

Dedicatoria

Agradecimiento

Contenido

Derecho de Familia

Matrimonio

Divorcio

Capitulaciones Matrimoniales

Guarda y Crianza y Reglamentación de Visitas

Pensión alimenticia

Mensaje al Lector

Bibliografía
Agradecimiento

Agradezco a Dios por darme la bendición de despertar cada mañana y dotarme de los dones de

su Santo Espíritu, para adquirir más conocimientos sobre la profesión de la abogacía y servir de

esta manera, a mis prójimos y a la Nación.

A mi familia imperfectamente perfecta por estar conmigo en los buenos y malos momentos.
Derecho de Familia

El Derecho de Familia es una rama del derecho civil, porque regula las relaciones entre

particulares, específicamente, la familia.

La familia como base de la sociedad, no puede quedar desamparada en un Estado de Derecho.

El Derecho de Familia tiene su origen en la familia.

Considero que el matrimonio no es el origen del Derecho de Familia, ya que la realidad social

permite observar que los progenitores que forman una familia, no necesariamente están atados a

través del vínculo matrimonial.

Sí fuera así, las capitulaciones matrimoniales, el divorcio, la guarda y crianza, la

reglamentación de visitas y la pensión alimenticia también se constituyeran en el origen del

Derecho de Familia, por una relación de causa a efecto y se perdiera de vista el concepto

aprendido sobre el Derecho de Familia.

El Derecho de Familia es el conjunto de normas jurídicas creadas por el legislador para

proteger a la familia.

Dicho en otro modo, el Derecho de Familia o también llamado Derecho familiar, es el

conjunto de normas e instituciones jurídicas que regulan las relaciones personales

y patrimoniales de los miembros que integran la familia. Recuperado de Derecho de familia -

Wikipedia, la enciclopedia libre.

Los cónyuges, concubinos, parientes, adoptantes y adoptados, personas que ejercen la patria

potestad y las personas sujetas a ella, tutores e incapaces, son sujetos del Derecho de Familia.

En nuestro país, las normas jurídicas que protegen a la familia son los tratados internacionales,

la Constitución Política y el Código de Familia.


El capítulo segundo del Título III de la Constitución Política está dedicado exclusivamente a

la familia.

El matrimonio, las capitulaciones matrimoniales, el divorcio, la guarda y crianza y

reglamentación de visitas y la pensión alimenticia son los institutos jurídicos creados por ley para

que el Estado pueda cumplir fidedignamente su misión de proteger a la familia.


Matrimonio

El matrimonio es la unión de un hombre y una mujer, reconocida por el derecho e investida de

ciertas consecuencias jurídicas. Recuperado de [Link] ([Link])

Para nuestra legislación, el matrimonio es la unión voluntariamente concertada entre un

hombre y una mujer, con capacidad legal, que se unen para hacer y compartir una vida en común.

En nuestro país, existe el matrimonio civil, religioso y especial.

El procedimiento de solicitud y celebración de matrimonio civil son:

1. El usuario debe retirar en los Centros de Información y Atención al Ciudadano (CIAC) o

en cualquier Juzgado Municipal de Familia, Juzgado Municipal Civil o Juzgado

Municipal Mixto, los requisitos y la solicitud para contraer matrimonio civil. Esta

solicitud debe contener nombres, apellidos, estado civil, nacionalidad, edad, profesión y

domicilio o residencia de los futuros contrayentes y de los padres de éstos. De igual

forma, podrá solicitar la información a los facilitadores judiciales de su comunidad. Una

vez cuente con todos los requisitos debe presentarlo al Registro Único de Entrada (RUE),

al Juzgado Municipal Civil, Municipal de Familia o Municipal Mixto del Distrito Judicial

que le corresponda.

2. El Registro Único de Entrada (RUE) recibe la solicitud de matrimonio civil, la cual debe

estar firmada por ambos interesados, lo reparte y entrega al despacho judicial

determinado.

3. De no existir RUE, el usuario debe presentar la solicitud ante el Juzgado Municipal Civil,

Municipal de Familia o Municipal Mixto en turno.

4. El juzgado procede a la fijación de fecha de matrimonio.


5. El usuario debe apersonarse al juzgado a notificarse sobre la fecha y hora de la

celebración del matrimonio civil.

6. Se celebra el matrimonio civil en el juzgado o a domicilio fuera de horas hábiles de

trabajo del despacho.

7. El juzgado entrega al usuario el certificado del Acta de Matrimonio.

8. El juzgado remite el certificado de Acta de Matrimonio al Registro Civil.

En las Notarías Públicas de Panamá y el Tribunal Electoral de Panamá también se efectúan el

matrimonio civil.

Los requisitos para los nacionales son:

1. Uno o ambos contrayentes deben residir en el Distrito donde el juzgado sea competente.

2. Copia de cédula de los contrayentes.

3. Certificado de Nacimiento (expedido sin costo alguno por el Registro Civil al llevar la

hoja de requisitos de matrimonio con el sello de la autoridad competente).

4. Certificado de Soltería (expedido sin costo alguno por el Registro Civil al llevar la hoja de

requisitos de matrimonio con el sello de la autoridad competente).

5. Pruebas de laboratorios de biometría hemática, electroforesis de hemoglobina, uroanálisis

y prueba de HIV y VDRL (deben practicarlas, pero no presentarlas al juzgado, solo a un

médico que expedirá el certificado médico de constancia que se han realizado las pruebas

y tienen una validez de dos meses).

6. Certificado de Salud Pre-Nupcial, expedido dentro de los quince días anteriores a la fecha

de celebración del matrimonio. El médico debe dejar constancia que los contrayentes se

practicaron los cinco laboratorios antes mencionados y que conocen el resultado de los

mismos.
7. Dos testigos mayores de edad (con sus respectivas copias de cédulas, pasaporte o carné de

migración). No pueden ser testigos padres, abuelos, bisabuelos, hijos, nietos, hermanos,

sobrinos, tíos, primos, madrastra, padrastro, nuera, yerno o cuñados.

8. Certificado de Nacimiento de los hijos de la pareja que va a contraer matrimonio (solo si

no están reconocidos al momento de contraer matrimonio).

9. Si la contrayente estuvo casada puede contraer nuevas nupcias una vez inscrita la

sentencia de divorcio, previa comprobación de si está o no embarazada, cuya constancia

debe acreditarse al momento subsiguiente si este se efectúa ante de los trescientos días

siguientes a la disolución del vínculo matrimonial.

Los requisitos para los extranjeros:

1. Pasaporte vigente o carné de migración (con el fin de acreditar su permanencia legal en

Panamá). En caso de pasaporte tiene 90 días de vigencia.

2. Certificado de Nacimiento y Soltería de su país de origen: Apostillados en caso de que el

país de procedencia esté suscrito al Convenio. En caso contrario, autenticado por el cónsul

de Panamá, en el país de procedencia de los documentos, luego, deben ser llevados al

Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá (Departamento de Legalizaciones y

Autenticaciones), con el fin de que se autentique la firma del cónsul de Panamá, en el país

de origen de los documentos. En caso que el certificado de nacimiento y soltería estén en

un idioma distinto al español debe ser traducido por un traductor público autorizado de

este país.

3. Certificado de no existencia de matrimonio del contrayente extranjero, expedido por la

Dirección General de Registro Civil.

4. Pruebas de laboratorios de biometría hemática, electroforesis de hemoglobina, uroanálisis

y prueba de HIV y VDRL (deben practicarlas, pero no presentarlas al juzgado, solo a un


médico que expedirá el certificado médico de constancia que se han realizado las pruebas

y tienen una validez de dos meses).

5. Certificado de Salud Pre-Nupcial, expedido dentro de los quince días anteriores a la fecha

de celebración del matrimonio. El médico debe dejar constancia que los contrayentes se

practicaron los cinco laboratorios antes mencionados y que conocen el resultado de los

mismos.

6. Dos testigos mayores de edad (con sus respectivas copias de cédulas, pasaporte o carné de

migración). No pueden ser testigos padres, abuelos, bisabuelos, hijos, nietos, hermanos,

sobrinos, tíos, primos, madrastra, padrastro, nuera, yerno o cuñados.

No pueden contraer matrimonio:

1. Las personas menores de 18 años de edad.

2. Los que se hallaren ligados por vínculo matrimonial.

Sobre el segundo ítem, es evidente que en nuestro país está prohibido la bigamia.

Cometidamente, no pueden contraer matrimonio entre sí:

1. Las personas del mismo sexo.

2. Los parientes por consanguinidad o por adopción en línea recta descendente y ascendente;

y en la línea colateral hasta el segundo grado.

3. Los parientes por afinidad en la línea recta descendente y ascendente.

4. El condenado como autor o cómplice de un homicidio, ejecutado, frustrado o intentado,

contra uno de los cónyuges, con el otro cónyuge sobreviviente. Mientras estuviese

pendiente el juicio criminal, tampoco podrá celebrarse el matrimonio.

Con esto quiere decir que, en nuestro país, está prohibido el matrimonio entre personas del

mismo sexo y parientes cercanos.


Con relación al numeral cuatro, puedo apuntalar que es consecuencia del deber de protección

que tiene el Estado para con la familia.

Está prohibido el matrimonio:

1. A las personas menores de 18 años de edad.

2. A la mujer cuyo matrimonio haya sido disuelto, durante los 300 días siguientes a la fecha

de la disolución o antes de dar a luz si hubiese quedado embarazada, a menos que,

acredite, con certificado médico, que no se hallaba en estado de gestación al momento del

divorcio.

3. Al padre o madre que administre los bienes de sus hijos o hijas menores, mientras no haya

hecho inventario judicial de los bienes de dichos hijos o hijas.

4. Al tutor y a sus descendentes con la persona que está o ha estado bajo su guarda, hasta

que, fenecida la tutela, se aprueban judicialmente las cuentas de su cargo.

Sabido es que el derecho está en constante transformación de acuerdo a las necesidades

socioeconómicas y sistemas políticos del momento, lo que me da la impresión que pudiera ser la

causa de ambigüedad en las normas jurídicas que se relacionan entre sí en el Código de Familia.

Afortunadamente, fue superado en la Ley 30 de 5 de mayo de 2015, la ambigüedad que

existía en el artículo 33 y 35 del Código de Familia, cuando en su orden, establecía que los

varones menores de 16 años y mujeres menores de 14 años, salvo excepción y que el menor de 18

años tenía prohibido el matrimonio, sin el consentimiento expreso de quien ejerza en relación a él

la patria potestad o la tutela.

La ley reconoce que son válidos, para los efectos civiles, los matrimonios que se celebren

conforme al culto católico o cualquier otro culto que tenga personería jurídica en la República de

Panamá, y que haya sido autorizado previamente para ello por el Ministerio de Gobierno.
No obstante, a lo anterior, el matrimonio religioso no surtirá efectos civiles cuando el

matrimonio civil lo haya precedido.

Siendo que la religión católica es la predominante en nuestro país, haremos mención de los

requisitos para contraer matrimonio bajo este culto religioso, a saber:

1. Certificación de asistencia al curso prematrimonial.

2. (Original y copia) Certificado del matrimonio civil.

3. Expediente matrimonial. Esta es una declaración jurada que se realiza ante el párroco de

la iglesia, con presencia de 2 testigos (no involucrados).

4. Documento o partida de bautismo, de ambas partes.

5. Documento o partida de confirmación, de ambas partes.

6. Copia de cédula de los contrayentes.

7. Certificado de nacimiento.

Los matrimonios especiales son: matrimonio por poder, matrimonio en inminente peligro de

muerte, matrimonio a bordo de buque o aeronave, matrimonio de hecho y matrimonio en los

grupos indígenas.

El matrimonio por poder es cuando a una persona se le confiere poder especial otorgado

mediante escritura pública por el contrayente ausente. Es necesario que en este poder se

establezca el nombre de la persona con quien ha de celebrar las nupcias y sus generales para su

identificación.

El matrimonio en inminente peligro de muerte es cuando se realiza con prescindencia de los

requisitos de forma y la lectura de los derechos y deberes de los cónyuges.

En el caso del matrimonio a bordo de buque o aeronave, el funcionario autorizado es el

capitán de la nave con bandera panameña de servicio internacional, sin distinción de la


nacionalidad de los contrayentes. El funcionario debe realizar la anotación en el Diario de

Navegación y Libro de Actas de Matrimonio y remitir la documentación a través de sus

autoridades superiores en un plazo no mayor de 30 días.

El matrimonio de hecho es cuando una pareja ha convivido 5 años consecutivos, en condición

de singularidad y estabilidad, esto quiere decir, que no se haya dado lugar a infidelidades y

rupturas temporales. Este matrimonio no es más que la solicitud que realiza la pareja para que su

unión sea reconocida como tal.

En cuanto al matrimonio en los grupos indígenas, el Sáhila es el funcionario autorizado para

celebrar el matrimonio de los kunas y no tendrán que cumplir con las formalidades del

matrimonio civil. El funcionario encargado de la Dirección Comarcal del Registro Civil debe

inscribir el acto en el libro de matrimonio.

Los otros grupos indígenas podrán solicitar reconocimiento civil para los matrimonios que se

celebren conforme a sus respectivas tradiciones, y a ese efecto, deberán comprobar la existencia

de sus tradiciones.

Es muy importante señalar que el matrimonio es válido judicialmente, siempre y cuando esté

inscrito en el Registro Civil.

Como cualquier atadura de derecho, el matrimonio tiene como efecto jurídico el conjunto de

derechos y deberes de los cónyuges, relacionados al régimen económico matrimonial y a las

relaciones paternofiliales.
Divorcio

El divorcio es una de las causales de disolución del matrimonio.

Son causales de divorcio:

1. El atentado de uno de los cónyuges contra la vida del otro, o de sus hijos, hijas, hijastros o

hijastras.

2. El trato cruel físico o psíquico si con él se hace imposible la paz y el sosiego doméstico.

3. La relación sexual extramarital.

4. La propuesta de uno de los cónyuges para prostituir al otro.

5. El conato del marido o de la mujer para corromper o prostituir a sus hijos, hijas, hijastros,

o la connivencia en su corrupción o prostitución.

6. El abandono absoluto por parte del marido de sus deberes de esposo o de padre, y por

parte de la mujer, de sus deberes de esposa o de madre, si al presentar la demanda de

divorcio han transcurrido por lo menos seis meses, contados desde el día en que se originó

la causal, salvo que se trate del abandono de mujer embarazada, en cuyo término será de

tres meses.

7. El uso habitual e injustificado de drogas o sustancias psicotrópicas.

8. La embriaguez habitual.

9. La separación de hecho por más de un año, aun cuando vivan bajo el mismo techo.
10. El mutuo consentimiento de los cónyuges, siempre que se cumpla con los siguientes

requisitos: que los cónyuges sean mayores de edad, que el matrimonio tenga como

mínimo un año de celebrado y que las partes ratifiquen su solicitud de divorcio

transcurridos dos meses desde la presentación de la demanda de divorcio y antes de los

seis meses de la citada presentación.

Para que los cónyuges o uno de éstos, puedan divorciarse, necesitan contratar los servicios

profesionales de un abogado, el cual deberá escuchar de forma paciente y empática para

reconocer ante qué tipo de causal nos encontramos y asesorar al cliente adecuadamente.

La única causal que no es litigiosa es la de mutuo consentimiento de los cónyuges; cuyo

proceso puede tener una duración de dos a cuatro meses.

La solicitud o divorcio es un procedimiento común u ordinario.

La demanda debe constar por escrito y contener la designación del Juez a quien se dirige, el

nombre y generales de las partes, lo que se demanda, los hechos que fundamentan la pretensión y

las disposiciones legales en que se apoya.

Si el tribunal advirtiera defectos de forma en la demanda, podrá corregirlos de oficio a citar al

interesado para que lo haga antes de ordenar su traslado al demandado. También podrá disponer

la corrección al momento de iniciar la audiencia antes del vencimiento, y antes de iniciarse el

periodo para la práctica de prueba. De aquí es importante el seguimiento y atención que brinda el

abogado a su caso.

Admitida la demanda, el juez le dará traslado al demandado por el término de tres días y, en el

mismo acto, le citará a audiencia. La citación para la audiencia se hará en un término no mayor

de quince días, contados a partir de la fecha del traslado.

Las partes podrán promover la práctica de pruebas antes de la audiencia. La audiencia se

celebrará el día y hora previamente fijados, con cualquiera de las partes que concurra. Al darle
inicio, el juzgador procurara b conciliar a las partes y, de no lograrlo, se les recibirán las pruebas

aducidas y las contrapruebas respectivas, además de las que el Tribunal estime necesarias.

De lo actuado en la audiencia se levantará un resumen en forma de acta que firmará el juez y

los que hubiesen intervenido. En caso de que alguna de las partes rehúse firmar, el juez dejara

constancia de su renuencia.

La sentencia se pronunciará al finalizar la audiencia y se notificará en el acto, salvo que, a

juicio del juzgador, resulte indispensable la práctica de pruebas adicionales, para cuyo efecto

dispondrá de un plazo máximo de diez días. Vencido el término anterior, fallará dentro de los

días siguientes con las pruebas que consten en autos. En este último caso, la notificación de la

sentencia se hará personalmente, si la parte concurre a recibirle dentro de los días siguientes, o

por edicto en los estrados del juzgado donde permanecerá fijado por dos días.

En los juicios de divorcio por mutuo consentimiento, se requiere la formalización de la

solicitud frente al juzgado competente y la manifestación personal de los demandantes de que

obran conforme a su libre voluntad, la que podrán realizar en el tribunal, ante agentes consulares

de la República o en declaración jurada ante Notario Público. Si alguna de las manifestaciones

contradice el propósito de la solicitud de divorcio, el juez citará a las partes para aclarar la

situación y, si es posible, a venirlas dejando constancias de ello en el expediente.

Para que una demanda de divorcio prospere, debe tomarse en cuenta como mínimo los

siguientes elementos de prueba:

1. Certificado de matrimonio.

2. Si producto del matrimonio, concibieron hijos en común, certificado de nacimiento. Si por

circunstancias el/los hijos nacieron en otro país, la declaración de nacimiento debe estar

apostillada por el ente de Panamá en el extranjero (lugar donde nació el o los hijos).
3. Si los hijos en común son menores edad, documentos que soporten todos los aspectos

relacionados con el régimen de visitas, aporte económico y otros privilegios que

garanticen el cumplimiento de los mismos en beneficio de la familia y del hijo menor.

4. Si no tuvieron hijos en común durante el matrimonio, certificado de no hijos.

Según el tipo de causal, es necesario enunciar como elemento de prueba la comparecencia de

testigos, no siendo esta la única prueba que a bien se tenga.

Una vez se tenga la demanda con todos sus elementos de prueba, la misma debe ser

presentada en el Registro Único de Entrada (RUE), para que realice el reparto y lo entregue al

despacho judicial determinado. El abogado debe esperar una semana para regresar al Registro

Único de Entrada, en donde le proporcionarán un número de control interno y le dirán a qué

juzgado le correspondió el conocimiento de la demanda. Seguidamente deberá ir al juzgado de

conocimiento para que le digan el número de expediente y finalmente darle seguimiento al caso,

conforme a las reglas del proceso común.

Si en el lugar donde se debe interponer la demanda de divorcio, tomando como referencia, del

domicilio de los cónyuges, no hay Registro Único de Entrada (RUE), se hará directamente en el

Juzgado Seccional de Familia o Juzgados Mixtos.

Le corresponde el conocimiento de las demandas de divorcio a los Juzgados Seccionales de

Familia y en caso de los kunas, al Sáhila.

El divorcio lleva aparejado la liquidación del régimen económico matrimonial.


Capitulaciones matrimoniales

El principio que caracteriza nuestro ordenamiento jurídico en materia de familia, es la

igualdad de derechos y deberes de los cónyuges.

El deber conyugal incluye a las relaciones de pareja que aún no se encuentra unidas

legalmente y a los hijos nacidos de relaciones previas o paralelas.

Este asunto es legislado de acuerdo al sistema político de la época. Así tenemos:

1. Régimen de sociedad de gananciales. Del 3 de noviembre de 1903 al 1 de octubre de

1917.

2. Régimen de separación de bienes. Del 1 de octubre de 1917 al 2 de enero de 1995.

3. Régimen de participación de las ganancias. Regente desde el 3 de enero de 1995.

De acuerdo a Rowland Cruz (2002), el régimen económico matrimonial es el conjunto de

normas que determinan el status jurídico de los bienes de los esposos durante el matrimonio y al

tiempo de su disolución, y que rigen las relaciones pecuniarias de los cónyuges entre sí o con los

terceros con que contratan (p. 1).

El régimen económico matrimonial inicia con el matrimonio y puede finalizar por sentencia

de divorcio o a solicitud de uno de los cónyuges.


El régimen económico del matrimonio será el que los cónyuges estipulen en capitulaciones

matrimoniales.

La capitulación matrimonial es el convenio que suscriben los futuros esposos antes o después

del matrimonio para estipular, modificar o sustituir el régimen económico matrimonial y debe

constar en escritura pública.

En toda inscripción de matrimonio en el Registro Civil se hará mención, en su caso, de las

capitulaciones matrimoniales que se hubiesen otorgado, así como de los pactos, resoluciones

judiciales y demás hechos que modifiquen o sustituyan el régimen económico del matrimonio. Si

aquéllas o éstos afectasen a inmuebles se inscribirá en el Registro Público.

Será nula cualquier estipulación contraria a las leyes o a las buenas costumbres, o limitativa

de la igualdad de derechos y deberes de los cónyuges.

Todo lo que se estipule en capitulaciones bajo el supuesto de futuro matrimonio, quedará nulo

y sin efecto alguno, en caso de no contraerse en el plazo de un año.

La invalidez de las capitulaciones matrimoniales también se regirá por las reglas generales de

los contratos.

En ausencia del pacto conyugal relativo a las capitulaciones matrimoniales entra a regir el

régimen de participación de las ganancias.

El régimen de participación de las ganancias consiste en el derecho de cada uno de los

cónyuges en participar de las ganancias obtenidas por su consorte durante la vigencia del

régimen.

Para establecer el patrimonio de cada consorte, se puede contar con el auxilio de un perito

contable, deduciendo las obligaciones no satisfechas.


Las reglas para establecer el monto para cada consorte según el régimen de participación de

las ganancias se encuentran establecidas en los artículos 106, 109, 111, 112, 113, 115, 116, 119,

120, 121 y 122 del Código de Familia.

En nuestra legislación, aparte del régimen de participación de las ganancias, también se tiene

el régimen de separación de bienes y sociedad de gananciales.

En el régimen de separación de bienes, pertenecerán a cada cónyuge los bienes que tuviese en

el momento inicial del mismo y los que después adquiera por cualquier título.  Así mismo,

corresponderá a cada uno la administración, goce y libre disposición de tales bienes.

El artículo 128 del Código de Familia dispone “Los cónyuges contribuirán en el sostenimiento

de las cargas del matrimonio, proporcionalmente a sus respectivos recursos económicos. El

trabajo para la casa de cualquiera de los cónyuges será computado como contribución a las cargas

y dará derecho a obtener una compensación que el juez señalará, a falta de acuerdo, a la extinción

del régimen de separación”.

De esta disposición, queda claro que se deberá aportar en los gastos de la casa de manera

“proporcional a sus respectivos recursos económicos” por un lado, y por el otro, que “el trabajo”

será considerada la contribución a las cargas generadas en el matrimonio, permitiendo que en

caso de divorcio el juez disponga el monto que recibirá como compensación.

En la sociedad de gananciales se hacen comunes para el marido y la mujer, por partes iguales,

los bienes obtenidos a título oneroso durante el matrimonio, indistintamente por cualquiera de

ellos, y los frutos, rentas e intereses que produzcan los bienes privativos y los bienes gananciales.

El artículo 135 del Código de Familia establece cuales son los bienes privativos de cada uno

de los cónyuges.

Es muy importante que al iniciar el régimen cada uno de los cónyuges, individualice

adecuadamente estos bienes, para evitar conflictos innecesarios.


De acuerdo al artículo 144 del Código de Familia, los cónyuges pueden de común acuerdo,

atribuir la condición de gananciales a los bienes que adquirieron a título oneroso durante el

matrimonio, cualquiera que sea la procedencia del precio o contraprestación y la forma y plazos

en que se satisfaga.

Si la adquisición se hiciere en forma conjunta y sin atribución de cuotas, se presumirá su

voluntad favorable al carácter ganancial de tales bienes.

Esta norma es muy importante porque en muchas ocasiones la autonomía de la voluntad de

las partes soluciona muchos conflictos que se presentan, sin las imposiciones de la ley.

La sociedad de gananciales es una figura accesoria al matrimonio, porque su liquidación se da

con la terminación del matrimonio, además de las mismas causales de la participación de las

ganancias; cuando se decrete la separación de cuerpo, o a través de modificación en las

capitulaciones matrimoniales y en los casos en que los cónyuges puedan solicitar su conclusión a

través de la vía judicial.

También se establece como causal de liquidación, la falta grave y reincidente de alguno de los

cónyuges en no cumplir su obligación de comunicar la marcha y rendimiento de sus actividades

económicas, en este caso, opera una terminación del régimen, por resolución.

Una vez se disuelve la sociedad se deberá realizar un inventario para determinar el pasivo y

activo de la sociedad de gananciales.

El activo de la sociedad estará compuesto, además, de los bienes que le pertenezcan en el

momento de extinguirse, por los valores de los bienes enajenados por actos fraudulento, si no

hubiesen sido recuperados es decir si el adquiriente estaba de buena fe. Además de los créditos

que la sociedad tenga a cargo de alguno de los cónyuges por razones de haber pagado la

sociedad, las obligaciones que le correspondía exclusivamente a uno de los cónyuges.


El pasivo estará compuesto, por las deudas pendientes al terminarse la sociedad, de igual

forma los créditos que uno de los cónyuges tenga contra la sociedad por haber cubierto este las

obligaciones que le correspondían a la sociedad.

Guarda y Crianza y Reglamentación de Visitas

En este apartado, no podemos confundir la Patria Potestad y la Guarda y Crianza.

La Patria Potestad o relación parental es el conjunto de deberes y derechos que tienen los

padres con respecto a la persona y los bienes de los hijos o hijas, en cuanto sean menores de edad

y no se hayan emancipado.

Mientras que la guarda y crianza es un proceso judicial por medio del cual se determina con

cuál de los padres, el o los hijos estarán bajo su cuidado y custodia de forma habitual.

El proceso de guarda y crianza es lo que conocemos como custodia de los niños habidos en el

matrimonio o en la relación que se termina, esto pues, los niños no son objetos y no podemos

pretender que sean partidos en dos, en esa misma línea de pensamiento, si el niño queda viviendo

con uno de los padres, es lógico que ese mismo niño tenga derecho a relacionarse con el otro

progenitor, por ende, se establece lo que se conoce como régimen de visitas.


Los juzgados competentes para decidir sobre los procesos de guarda y crianza y

reglamentación de visitas, son los Juzgados Seccionales de Familia, a prevención de los Juzgados

de Niñez y Adolescencia. Además, será el Juez competente el del domicilio del menor de edad.

La guarda y crianza y reglamentación de visitas es un procedimiento sumario y requiere la

intervención de abogado.

La demanda podrá ser verbal o escrita y no revestirá formalidad alguna.

Si con la demanda se presentan pruebas que acrediten plenamente lo demandado, el juez

dispondrá las medidas cautelares y tutelares que correspondan y, de inmediato, citara a audiencia

al actor, a su contraparte y demás interesados. En caso contrario, hará lo necesario para recabar

previamente las pruebas procedentes y fijará el día y hora de la audiencia de un término no mayor

de tres días.

En estos casos, participa el Ministerio Público para emitir concepto.

El juez podrá ordenar la ejecución provisional de la sentencia, sin perjuicio del recurso de

apelación en efecto devolutivo.

Contra la decisión de primera instancia cabe el recurso de apelación. Este recurso puede

interponerse y sustentarse verbalmente en el acto de la notificación del fallo; o por escrito, dentro

de los dos días siguientes a su notificación y sustentarse dentro de los tres días siguientes,

vencido el término de la interposición, ante el mismo Tribunal.

Si las circunstancias en que el juez otorgo la guarda y crianza han variado, cualesquiera de los

progenitores pueden solicitar su modificación.

Se puede presentar como pruebas el certificado de nacimiento, certificados médicos (en el

caso que el infante sufra de alguna condición o enfermedad); informe de evaluación psicológica y

psiquiátrica, informe de evaluación socioeconómica por la trabajadora social al medio donde

reside, certificado del Centro Educativo (para obtener alguna información específica del menor
de edad o hasta de los padres), cconversatorio con el menor o menores (los mismos debe tener 7

años en adelante para poder participar del mismo) y la deposición de testigos.

Los criterios que el juez toma en cuenta para basar su decisión son: no separar a los hermanos,

las necesidades afectivas y emocionales de los niños, la cercanía de otros miembros de la familia,

la disponibilidad de los padres para poder atenderlos mejor o si alguno de los cónyuges tiene

algún tipo de adicción, enfermedad mental o tipo de vida desordenada y la dedicación que haya

tenido cada progenitor hacia el hijo antes de producirse la separación.

Pensión alimenticia

Los alimentos comprenden una prestación económica, que debe guardar la debida relación

entre las posibilidades económicas de quien está obligado a darlos y las necesidades de quien o

quienes los requieran. Éstos comprenden:

1. El suministro de sustancias nutritivas o comestibles, de atención médica y medicamentos.

2. Las necesidades de vestido y habitación.

3. La obligación de proporcionar los recursos necesarios a fin de procurar la instrucción

elemental o superior o el aprendizaje de un arte u oficio, aun después de la mayoría de

edad hasta un máximo de 25 años, si los estudios se realizan con provecho tanto en

tiempo como en el rendimiento académico, salvo si se trata de un discapacitado profundo,

en cuyo caso hasta que éste lo requiera.


4. Tratándose de menores, todo lo necesario para lograr su desarrollo integral desde la

concepción.

Están obligados recíprocamente a darse alimentos los cónyuges y los ascendientes y

descendientes. Los hermanos sólo se deben los auxilios necesarios para la vida, cuando los

necesiten por cualquier causa que no sea imputable al alimentista y se extenderá en su caso a los

que precisen para su educación.

La reclamación de alimentos cuando proceda y sean dos o más los obligados, se hará por el

siguiente orden: al cónyuge; a los descendientes de grado más próximo; a los ascendientes,

también de grado más próximo y a los hermanos, pero están obligados en último lugar los que

sólo sean de vínculo sencillo. Si la persona llamada en grado anterior a la prestación no estuviera

en condiciones de soportar la carga en todo o en parte, dicha obligación será puesta en todo o en

parte a cargo de las personas llamadas en grado posterior.

Cuando recaiga sobre dos personas o más la obligación de dar alimentos, se repartirá entre

ellas el pago de la pensión en cantidad proporcional a su caudal respectivo.

Los alimentos se reducirán o aumentarán proporcionalmente, según el aumento o disminución

que sufran las necesidades de quien los recibe y el caudal o medios de quien hubiere de

satisfacerlos.

La obligación de dar alimentos será exigible desde que los necesitare, para subsistir, la

persona que tenga derecho a percibirlos; pero no se abonaran sino desde la fecha en que se

interponga la demanda. Se verificará el pago por meses anticipados, y cuando fallezca el

beneficiario, sus herederos no estarán obligados a devolver lo que él hubiese recibido

anticipadamente.

El obligado a prestar alimentos podrá satisfacerlos pagando la pensión que se fije, o

recibiendo y manteniendo en su propia casa al que tiene derecho a ellos.


El derecho de alimentos es exigible por la vía del apremio corporal.

No es renunciable ni transmisible a un tercero el derecho de alimentos.

La obligación de suministrar alimentos se transmite con la muerte del obligado.

La obligación de alimentos se suspenderá previa evaluación de la autoridad competente:

1. Cuando la fortuna del obligado a darlos se hubiera reducido hasta el punto de no poder

satisfacerlos sin desatender sus propias necesidades y las de su familia.

2. Cuando el beneficiario de alimentos pueda ejercer un oficio, profesión o industria, o haya

adquirido un destino o mejorado su fortuna, de suerte que no le sea necesaria la pensión

alimenticia para su subsistencia.

La suspensión durará el tempo que subsista la causal que la origina.

La obligación de alimentos cesará:

1. Por llegar el beneficiario a la mayoría de edad, excepto en el supuesto de la educación

universitaria o de prórroga de la Patria Potestad.

Para ampliar este apartado, debemos conocer que la Patria Potestad con relación a los

hijos o hijas que hayan sido incapacitados por deficiencia o anomalías físicas o psíquicas

profundas, quedará prorrogada por ministerio de la ley al llegar a la mayoría de edad.

También se prorroga la Patria Potestad con relación al hijo o hija mayor de edad, que

viviese en compañía de sus padres o de cualquiera de ellos, y fuera incapacitado por una

de estas causas.

2. Por emancipación del alimentista.

3. Por muerte del beneficiario.

La pensión de alimentos es un procedimiento especial según el Código de la Familia.


El proceso de alimentos será oral. El demandante debe presentar o aducir la prueba de

parentesco o de matrimonio y suministrar, si fuera posible, los datos concernientes a las

generales, situación económica y fuentes de ingresos del demandado.

Si las pruebas presentadas fueren concluyentes, y el demandado, previamente notificado, no

hubiese comparecido, el juzgador fijará el monto de la cuota de alimentos en el mismo acto de

audiencia y, simultáneamente, tomará las medidas pertinentes para hacerla efectiva de inmediato.

Si la prueba de parentesco, de matrimonio o de situación económica no fueran presentadas con

la demanda, el juzgador practicara de oficio, inmediatamente, las investigaciones y pruebas

pertinentes, las cuales deben concluir en un término no mayor de diez días. El Registro Civil debe

enviar la certificación de nacimiento en un término máximo de cinco días, a partir del recibo del

oficio.

Para hacer efectiva la prestación de alimentos, el juzgador ejecutará y ordenará de oficio el

descuento directo del salario y remuneraciones del obligado a favor del beneficiario y podrá, a

petición del interesado y sin necesidad de caución alguna, ordenar el secuestro de bienes para

asegurar su cumplimiento, e incluso decretar el impedimento de salida del país al obligado. Si el

empleador o persona que debe realizar el descuento directo o la retención por secuestro, si fuere

el caso, no lo hace, queda responsabilizado solidariamente en la obligación de dar alimentos, sin

perjuicio de la sanción que le corresponde por desacato.

Contra la decisión de primera instancia cabe el recurso de apelación. Este recurso puede

interponerse y sustentarse verbalmente en el acto de la notificación del fallo; o por escrito, dentro

de los dos días siguientes a su notificación y sustentarse dentro de los tres días siguientes,

vencido el término de la interposición, ante el mismo Tribunal.

La apelación será concedida en el efecto devolutivo.


El recurso de apelación se resolverá en audiencia oral, sin perjuicio de que se permita la

gestión escrita de las partes.

El juzgador de primera instancia de oficio, o a petición de parte, sancionará de inmediato por

desacato al obligado en proceso de alimento, hasta 30 días de arresto a partir de la notificación de

la resolución. Esta sanción durará mientras se mantenga la renuencia en los siguientes casos:

1. Cuando no se consigne la cuota alimenticia en las fechas y condiciones decretadas.

2. Cuando de mala fe eluda el pago de las cuotas alimenticias. Se presume de mala fe

cuando el obligado renuncie o abandone un trabajo eludiendo su obligación, o cuando su

conducta y los hechos así lo pongan de manifiesto.

3. Cuando el demandado traspase sus bienes después de que haya sido condenado a dar

alimentos, si con ese traspaso elude su obligación.

Corresponde al Secretario del Juzgado levantar el expediente en que se establezcan los hechos

justificativos de la sanción.

Las peticiones de rebaja y de aumento de la cuota alimenticia, se tramitarán de la misma

forma que para la demanda de alimentos.

Si por medio de investigación, se establece que el demandante no hace uso debido o da uso

distinto a la pensión de alimentos que recibe, el juzgador podrá disponer que los beneficiarios

sean atendidos por el demandado o el acogente, o comisionar a una persona honorable o

institución pública debidamente autorizada para que se ocupe de ello, por el término necesario.

Los Jueces Municipales de Familia le corresponde el conocimiento de los procesos de

alimentos, a prevención de las autoridades de policía y a los Jueces de Niñez y Adolescencia, a

prevención de los Jueces Municipales de Familia y autoridades de policía.

Corresponde a los Tribunales Superiores de Familia y de Niñez y Adolescencia resolver la

apelación contra la sentencia de primera instancia en los procesos de alimentos.


Para el proceso de alimentos de primera instancia no requiere la intervención de un abogado a

diferencia de la segunda instancia.

La pensión alimenticia está desarrollada en la Ley 42 de 7 de agosto de 2012, siendo

modificada en alguna de sus partes por la Ley 45 de 14 de octubre de 2016.

Mensaje al Lector

Este es un trabajo realizado con mucho esfuerzo y dedicación para tener a la mano un

compendio de fácil lectura y consecuente comprensión del Derecho de Familia y sus principales

institutos jurídicos, ya que no hacemos mención de la tutela.

Está diseñado para que cualquier persona, inclusive desconocedora del derecho, pueda tener

conocimiento de las implicaciones del matrimonio, divorcio, capitulaciones matrimoniales,

guarda y crianza y régimen de visitas y pensión alimenticia, puesto que realizan actos que

jurídicamente llevan a tales institutos jurídicos del Derecho de Familia.


“El éxito no es un accidente, es trabajo duro, perseverancia, aprendizaje, estudio y lo más

importante de todo, amor por lo que estás haciendo o aprendiendo a hacer”.

Bibliografía

1. Rowland Cruz, James. Los Regímenes Matrimoniales. Ediciones Jurídicas Trajano


Potentini. Santo Domingo. República Dominicana. 2002. Pág. 1. 

2. Constitución Política.

3. Código de Familia.
Infografía

1. Derecho de familia - Wikipedia, la enciclopedia libre.

2. [Link] ([Link])

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