0% encontró este documento útil (0 votos)
77 vistas1 página

Cuento Corto

Una hoja de papel se queja de haber sido manchada por la tinta negra, pero la tinta le explica que ya no es una simple hoja sino que ahora custodia el pensamiento del hombre a través de las palabras escritas. Cuando alguien va a tirar las hojas, se da cuenta que la hoja con tinta contiene un mensaje valioso y la devuelve, mientras quema el resto.

Cargado por

Ivana Garcia M
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
77 vistas1 página

Cuento Corto

Una hoja de papel se queja de haber sido manchada por la tinta negra, pero la tinta le explica que ya no es una simple hoja sino que ahora custodia el pensamiento del hombre a través de las palabras escritas. Cuando alguien va a tirar las hojas, se da cuenta que la hoja con tinta contiene un mensaje valioso y la devuelve, mientras quema el resto.

Cargado por

Ivana Garcia M
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

2.

El papel y la tinta
Había una hoja de papel sobre una mesa, junto a otras hojas
iguales a ella, cuando una pluma, bañada en negrísima tinta, la
manchó completa y la llenó de palabras.

– “¿No podrías haberme ahorrado esta humillación?”, dijo


enojada la hoja de papel a la tinta. “Tu negro infernal me ha
arruinado para siempre”.

– “No te he ensuciado”, repuso la tinta. “Te he vestido de


palabras. Desde ahora ya no eres una hoja de papel sino un
mensaje. Custodias el pensamiento del hombre. Te has convertido
en algo precioso”.

En ese momento, alguien que estaba ordenando el despacho, vio


aquellas hojas esparcidas y las juntó para arrojarlas al fuego. Sin
embargo, reparó en la hoja “sucia” de tinta y la devolvió a su
lugar porque llevaba, bien visible, el mensaje de la palabra.
Luego, arrojó el resto al fuego.

También podría gustarte