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Culto a María en la Liturgia Católica

El documento describe varias formas en que la liturgia católica honra a María, incluyendo festivales como la Anunciación y la Asunción. También explica cómo María sirve como modelo para la Iglesia a través de su escucha, oración, maternidad y ofrenda. Además, enfatiza la importancia de que la piedad mariana tenga una nota trinitaria, cristológica y eclesial. Finalmente, promueve el rezo del Angelus y el Rosario como formas de honrar a María que son bíblicas, lit

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Culto a María en la Liturgia Católica

El documento describe varias formas en que la liturgia católica honra a María, incluyendo festivales como la Anunciación y la Asunción. También explica cómo María sirve como modelo para la Iglesia a través de su escucha, oración, maternidad y ofrenda. Además, enfatiza la importancia de que la piedad mariana tenga una nota trinitaria, cristológica y eclesial. Finalmente, promueve el rezo del Angelus y el Rosario como formas de honrar a María que son bíblicas, lit

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MARIALIS CULTUS

PARTE I EL CULTO A MARÍA EN LA LITURGIA


1. EN LA LITURGIA ROMANA RESTAURADA
Tiene un contenido doctrinal en los libros de Rito romano, por ello la importancia de la
reforma litúrgica y la revisión del Calendario General.
Durante el Adviento, se recuerda a María Inmaculada como una preparación radical para la
Natividad, que a la vez es una prolongada memoria de la maternidad divina, virginal. Y
además como Madre del Príncipe de la Paz, se celebra la Jornada mundial por la Paz, en la
octava de navidad.
Se cambió la denominación de la Encarnación a la antigua denominación la Anunciación,
en el que se celebra como memoria el Fiat salvador del verbo encarnado, convirtiéndose la
Virgen en el Arca de la Nueva Alianza y verdadero templo de Dios, además como memoria
del culmen de diálogo de salvación entre Dios y el hombre, y el libre consentimiento de la
Virgen y de su concurso al plan de redención.
La fiesta de la Asunción, fiesta del destino de plenitud y de bienaventuranza, de la
glorificación de alma inmaculada y de su cuerpo virginal y del cumplimiento de la
esperanza final. También se vio por conveniente prolongar esta fiesta en la fiesta de la
Realeza de María, resplandeciendo como Reina y Madre intercesora.
Entre otras fiestas esta la Natividad de María, la Visitación, la memoria de María Dolorosa,
la Purificación de María que se le devolvió la denominación de Presentación del Señor,
algunas celebraciones marianas difundidas por comunidades y órdenes religiosas, y por
último la memoria de Santa María “in Sabbato”: memoria antigua y discreta.
Con esta exhortación se quiere poner en valor la restauración del Rito romano y su gran
riqueza en relación a María como las preces eucarísticas del Misal (canon romano) que
contienen una significativa memoria de la Bienaventura. De este modo la liturgia pide
traducir el culto a la Virgen en un concreto y sufrido amor por la Iglesia.
En el caso del Leccionario, favoreció a tener por la exegesis una gran variedad de textos
que se pueden considerar marianos.
En la Liturgia de la Horas contiene testimonios de piedad hacia la Madre del Señor, como
el “Sub tuum praesidium”.
Con toda esta reforma no quiere dar entender que se cambió el grado de culto a la persona
de María, sino que sigue siendo un culto derivado, prolongado y un incremento incesante
del culto que la Iglesia le ha tributado con un estudio de la verdad y prudente nobleza de
formas.

2. LA VIRGEN MODELO DE LA IGLESIA EN EL EJERCICIO DEL CULTO

- MARIA Y LITURGIA: María es ejemplo de la actitud espiritual con que la Iglesia


celebra y vive los divinos misterios
- María “VIRGEN OYENTE”: porque escucha con fe, acoge, proclama, venera la
Palabra, distribuye el pan de vida y escudriña a su luz los signos de los tiempos,
interpretándolos y viviendo los momentos de la historia.
- María “VIRGEN ORANTE”: la oración por excelencia de María es el Magnificat y
otro momento en el que refleja su oración: las Bodas de Caná donde hace un suplica
delicada por una necesidad temporal, obteniendo una parte de la gracia.
Por último, la encontramos en actitud orante con los Apóstoles en la Iglesia naciente
(Pentecostés) y en la Iglesia de todo tiempo.
- María “VIRGEN-MADRE”: es decir por fe y obediencia engendra al Hijo y por
tanto en la madre de los frutos de la fecundidad de la Iglesia.
- María “VIRGEN OFERENTE”: en la Presentación de Jesús en el templo, que a la
vez orienta en varios aspectos hacia el acontecimiento salvífico de la cruz.
Además, que María es maestra de vida espiritual para cada uno de los cristianos, es
ejemplo de aquel culto que consiste en hacer de la propia vida una ofrenda a Dios.

PARTE II POR UNA RENOVACION DE LA PIEDAD MARIANA


1. NOTA TRINITARIA, CRISTOLÓGICA Y ECLESIAL
El documento recalca lo conveniente que los ejercicios de piedad mariana tengan la
nota trinitaria y cristológica que le es intrínseca y esencial. Porque en la Virgen María
todo es referido a Cristo y todo depende de Él.
Por tal motivo toda manifestación de piedad mariana debe ser un instrumento eficaz
para llegar al conocimiento del Hijo de Dios, y con ello contribuir a incrementar el culto
a Cristo.
En relación al Espíritu Santo, María es santificada por Él, generando que los padre y
escritores eclesiásticos afirmaran que gracias a la acción del Espíritu María es
convertida en nueva criatura.
Y es necesario que los ejercicios de piedad expresen la veneración a la Virgen y a la vez
manifiesten el puesto que ella ocupa en la Iglesia: “el más alto y más próximo a
nosotros después de Cristo”. De este modo el C.V II busca que reconozcan la misión de
María en el misterio de la Iglesia y el puesto eminente que ocupa en la Comunión de los
Santos, porque el amor operante de María tiene su continuidad en la Iglesia haciendo
notar que el amor a la Iglesia se traducirá en amor a María y viceversa, y sin María no
se puede hablar de Iglesia ni de Iglesia sin la presencia de María.

2. ORIENTACIONES PARA EL CULTO A LA VIRGEN


La finalidad última del culto a la bienaventurada Virgen María es glorificar a Dios y a
empeñar a los cristianos en una vida absolutamente conforme a su voluntad, pero es
necesario ciertas orientaciones para que ese culto sea el más acorde a la persona de
María
- Bíblica: la Palabra es el postulado general de la piedad cristiana, porque es el libro
fundamental de oración encontrando vigor y ayuda segura, y de este modo algunos
se inspiran en fórmulas de oración y composiciones musicales.
- Litúrgica: es necesario que los piadosos ejercicios sean de acurdo al tiempo
litúrgico, se inspiren en ella y conduzcan a ella al pueblo cristiano.
Teniendo en cuenta en tomar una de las siguientes posturas que no van de acuerdo
al espíritu de las orientaciones eclesiales actuales: la primera el desprecio de los
ejercicios piadosos haciendo abandonarlo y crean vacíos incluso llegan a
suprimirlos y unir el tiempo de ejercicios piadosos con los actos litúrgicos en
celebraciones híbridas.
- Eclesial: Genera un movimiento ecuménico por ejemplo con las Iglesias ortodoxas
el alto lirismo y la profunda doctrina sobre la Theotokos, con los anglicanos la base
escrituristica del culto a María.
Ya lo decía León XIII: la causa de la unión de los cristianos pertenece
específicamente al oficio de la maternidad espiritual de María.
- Ciencias humanas: en la política la Virgen a conquistado alcanzando un poder de
intervención en la sociedad, en la literatura devocional.
La Virgen es propuesta por la Iglesia a la imitación de los fieles, pero según las
condiciones concretas de vida que Ella adquirió total y responsablemente a la voluntad
de Dios.
Es necesario considerar que María es el mayor ejemplo de vida femenina porque es
Virgen, Esposa, Madre, el modelo eximio de la condición femenina y ejemplar
limpidísimo de vida evangélica para la mujer contemporánea. Porque María habiéndose
abandonado a la voluntad del Señor, fue algo del todo distinto de una mujer
pasivamente remisiva o de religiosidad alienante.
III PARTE: SOBRE EL ANGELUS Y EL ROSARIO
1. EL ANGELUS
Se exhorta a mantener su rezo acostumbrado, donde y cuando sea posible; porque su
estructura es sencilla, bíblico, tiene un origen histórico, el ritmo litúrgico que santifica
momentos de la vida diaria, la apertura hacia el misterio pascual.
Se reza en la mañana, mediodía, tarde y constituyen una invitación a hacer un alto para
orar.
2. EL SANTO ROSARIO
Se le considera como el Compendio de todo el Evangelio, y san Pio V en su carta
apostólica Consueverunt Romani Pontifices definió la forma tradicional del Rosario.
La pastoral del Rosario fue muy trabajada por los hijos de Santo Domingo, siendo
tradicionales custodios y propagadores de esta saludable devoción, porque tiene una
armónica sucesión de los hechos salvíficos realizados por Cristo desde su concepción
hasta su Ascensión, y además sobre la asunción en cuerpo y alma a los cielos.
Tiene un valor laudatorio, deprecatorio y de contemplación, por ello exige un ritmo
tranquilo y un reflexivo remanso que favorezcan en quien ora la meditación de los
misterios de la vida del Señor.
El santo rosario tiene una importancia en la familia, por ello es recomendable que las
familias que quieran vivir plenamente la vocación y la espiritualidad propia de la
familia cristiana, deben de desplegar toda clase de energías para que no obstaculicen el
encuentro familiar y la oración en común.
En conclusión, para los cristianos la fe en el Dios uno y Trino va de la mano con el culto a
la virgen María, porque ayuda al hombre a renovar su vida cristiana, a vencer al pecado y a
conquistar su plenitud como ser humano

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