0% encontró este documento útil (0 votos)
161 vistas20 páginas

Leyendas

Este documento presenta 18 resúmenes de leyendas mexicanas en 3 oraciones o menos cada uno. Las leyendas incluyen la del callejón del beso, el hilo rojo del destino, la llorona, la ser de la luna, las pascualas, la mariposa azul, los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl y otras. Cada resumen ofrece de forma concisa la información clave de la trama de cada leyenda mexicana tradicional.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
161 vistas20 páginas

Leyendas

Este documento presenta 18 resúmenes de leyendas mexicanas en 3 oraciones o menos cada uno. Las leyendas incluyen la del callejón del beso, el hilo rojo del destino, la llorona, la ser de la luna, las pascualas, la mariposa azul, los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl y otras. Cada resumen ofrece de forma concisa la información clave de la trama de cada leyenda mexicana tradicional.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Colegio Minatitlán

Leyendas

Lengua Materna

Luis Antonio Medina Bremont

Nelly González Sánchez

Minatitlán Veracruz

5 de Mayo del 2022


Índice.
1.- Vanessa - Leyenda del callejón del beso.
2.- Karla – Leyenda del hilo rojo del destino.
3.- Herold – La llorona.
4.- Yohan – La ser de la luna.
5.- Aline – Las pascualas.
6.- Mia – La mariposa azul.
7.- Fernando – Leyenda de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl.
8.- Kaleb – Hanako san y el Charro negro.
9.- Erick – La creación del hombre.
10.- Luis – La llorona.
11.- Nicolás – La planchada.
12.- Paula – La zorra de nueve colas.
13.- Evelyn – La leyenda del maíz.
14.- Flor – El autobús número 40.
15.- Ángel – La leyenda del chupacabras.
16.- Mariano – La leyenda del nahual.
17.- Arantxa – La sirena de ojo de agua.
18.- Emy – La balsa de la mora.
Antes de empezar…
¿Qué son las leyendas?
La leyenda es una narración sobre hechos sobrenaturales, naturales o una
mezcla de ambos que se transmite de generación en generación, de forma
oral o escrita. Se ubica en un tiempo y lugar similar al de los miembros de
una comunidad, lo que aporta cierta verosimilitud al relato.

_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Vanessa:
Leyenda del callejón del beso
Sabías que esta leyenda mexicana se sitúa en Guanajuato y cuenta la historia
de dos enamorados. Carmen, hija única de un padre celoso, estricto y
violento, y Don Carlos, un humilde minero. Resulta que Carmen de vez en
cuando se daba sus escapaditas y en una de ellas conoció a Carlos. De hecho,
así fue como empezaron a salir, encontrándose en una iglesia cerca de su
casa.
Sin embargo, su padre la descubrió y como castigo la encerró y la amenazo
con mandarla a un convento. Con el fin de casarla con un viejo noble español
a quien le debía un favor. Antes las doncellas tenían damas de compañía. Así
que Carmen le pidió a la suya que le hiciera llegar una carta a Carlos,
advirtiéndole sobre los terribles planes que tenía su padre con ella. Pronto
Carlos se dio cuenta que una de las ventanas de la casa de Carmen daba a un
angosto callejón. Si él lograba entrar a la casa de enfrente podría hablar con
su amada desde los balcones.
Después de tanto preguntar por fin dio con el dueño de la casa y sin dudarlo
se la compró a precio de oro.
Por ello todas las noches platicaban, pero una noche el padre de Carmen
escucho murmullos, entonces descubrió a la pareja.
Enfurecido clavo una daga en el pecho de su hija ante los ojos del pobre
Carlos.
Pocos días después, Don Carlos no podía soportar no vivir sin su amada
Carmen, por ello se lanzó desde el tiro principal de la mina de la valenciana.
_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Karla:
Leyenda del hilo rojo del destino
Cuenta una antigua leyenda que, hace muchos años, un emperador invitó a
una poderosa bruja que tenía la capacidad para ver el hilo rojo del destino.
Cuando la hechicera llegó al palacio, el emperador le pidió que siguiera el hilo
rojo de su destino y lo condujera hacia la que sería su esposa. La bruja
accedió y siguió el hilo, desde el dedo meñique del emperador, que la llevó
hacia un mercado. Allí se detuvo frente a una campesina en cuyos brazos
sostenía a un bebé. El emperador, enojado, pensó que se trataba de una
burla de la bruja e hizo caer a la joven al suelo, provocando que la recién
nacida se hiriera la frente. Luego, ordenó que los guardias se llevaran a la
bruja y pidió su cabeza.
Años después, el emperador decidió casarse con la hija de un poderoso
terrateniente a la que no conocía. Durante la ceremonia, al ver por primera
vez el rostro de su futura esposa, el emperador observó una cicatriz peculiar
en su frente.
_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Herold:
La llorona
Cuenta la leyenda que, a mediados del siglo XVI, durante las noches de luna
llena, los vecinos de Ciudad de México se despertaban sobresaltados al
escuchar los fuertes lamentos de una mujer, la cual gritaba. ¡Ay mis hijos!
La figura iba vestida de blanco y un velo cubría su rostro, mientras recorría
las calles de la ciudad dirigiéndose hasta las orillas de un río, donde se
desvanecía.
Dicen que la mujer, tras el abandono de su marido, decidió ahogar a sus hijos
en el rio. Desde entonces, lamenta lo sucedido arrepentida y vaga por las
calles de la ciudad. Hay quien afirma que a día de hoy se puede oír su triste
lamento.
_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Yohan:
La ser de la luna
Hace mucho tiempo, un hombre viejo y humilde que se dedicaba a cortar
bambú vio que no de los troncos que había recolectado brillaba de forma
extraña, como si la luna estuviera iluminándolo. Al tomarlo entre sus manos,
se dio cuenta que dentro se encontraba una hermosa y pequeñísima niña, de
unos 7 centímetros de altura.
El hombre la llevó a casa pues nunca había tenido hijos, y entre él y su esposa
cuidaron de ella como si fuera su propia hija; la nombraron “Princesa luz de
luna”. La rama de bambú donde el hombre había encontrado a la extraña
visitante comenzó a producir oro y gemas, que harían al cortador de bambú
un hombre rico en poco tiempo.
La extraña joven creció convirtiéndose en una hermosa mujer de tamaño
normal, y con los años, la gente comenzó a enterarse de la existencia y la
belleza de la dama. Pretendientes de todos lugares viajaron para pedir su
mano.
En una ocasión, cinco honorables caballeros llegaron a la casa del cortador de
bambú, quien intentaba convencer a su hija adoptiva de casarse, pues él era
viejo y no quería morir dejándola sola. Ella se negaba a tomar un esposo,
pidiendo cosas imposibles a los pretendientes a cambio de casarse con ellos.
La existencia de la hermosa joven llegó a oídos del emperador, quien solicitó
que ésta se presentara en su corte. Cuando ella se negó, él la visitó y, al verla,
se enamoró perdidamente de ella. El emperador intentó llevar a la joven
aseguró que si la llevaban a la fuerza se convertiría en una sombra y
desaparecería para siempre.
Cada noche, la joven observaba el cielo con melancolía; era momento de que
volviera a su lugar de origen y fue entonces cuando ella confesó entre
lágrimas a su padre adoptivo que ella había venido de la luna y que su tiempo
en la tierra estaba por terminar.
Al enterarse de esto, el emperador envió guardias a la casa del cortador de
bambú, para tratar de evitar que la princesa fuera llevada de vuelta a su
satélite de origen.
Al poco tiempo, una noche, la luna se cubrió con una nube que rápidamente
comenzó a descender hacia la tierra, al tiempo que el cielo se oscurecía. Una
carroza tripulada por seres luminosos llegó por la princesa, quien antes de
irse dejó una carta y una pequeña botella con el Elixir de la vida para el
emperador.
Asustado, éste ordenó que ambas fueran llevadas a la cima más sagrada de
aquella tierra y quemadas. Hasta el día de hoy se sabe que, cuando hay humo
sobre el monte fuji, se trata de la carta y el elixir que la princesa de la luna
dejo al emperador, que aún arden en las alturas.
_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Aline:
Las pascualas
Un forastero, que había llegado a hospedarse a la casa donde vivían las tres
con su padre, se habría enamorado de ellas, y cada una le habría
correspondido su amor en secreto. En la duda de no saber a cuál elegir, el
forastero las habría citado a la laguna en la Noche de San Juan. Desde un
bote, al ver el reflejo de una de ellas, le habría gritado « ¡Pascuala! ¡Pascuala!
¡Pascuala!», y cada una, al creer que se trataba de ella, habría acudido a su
llamado, ahogándose en las aguas. Desde entonces, cada Noche de San Juan
se dice que aparece un bote desde el cual se escucha una voz angustiada
llamando a las hermanas.
En ambos casos, los lugareños llamarían a partir de entonces a la laguna
como Laguna Las Tres Pascualas, nombre con el que se conoce hasta ahora.}
_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Mia:
La mariposa azul
Una antigua leyenda oriental cuenta que, hace mucho tiempo en Japón, vivía
un hombre viudo con sus dos hijas. Las muchachas eran muy curiosas e
inteligentes y siempre estaban dispuestas a aprender. Continuamente le
hacían preguntas a su padre y este trataba siempre de darles respuesta.
A medida que pasaba el tiempo, las niñas tenían cada vez más dudas y hacían
preguntas más complejas. Incapaz de responder, el padre decidió mandar a
sus hijas una temporada con un sabio, un antiguo maestro que vivía en la
colina.
Enseguida, las niñas quisieron hacerle todo tipo de preguntas. El sabio
siempre respondía todas las cuestiones.
Pronto, las niñas decidieron buscar una pregunta para la que el maestro no
tuviera respuesta. Así, la mayor decidió salir al campo y atrapó una mariposa,
después, le explicó a su hermana el plan: “Mañana, mientras sostengo la
mariposa azul en mis manos, le preguntarás al sabio si está viva o muerta. Si
dice que está viva, la aplastaré y la mataré. En cambio, si responde que está
muerta, la liberaré. De esta forma, sea cual sea su respuesta, siempre será
incorrecta”.
Al día siguiente, cuando le preguntaron al sabio si la mariposa estaba viva o
muerta, deseando que cayera en su trampa, este les respondió calmado:
“Depende de ti, ella está en tus manos”.
_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Fernando:
Leyenda de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl
Cuenta la leyenda de los volcanes cuenta que el Iztaccíhuatl representa a una
doncella que era considerada la princesa más hermosa y el Popocatépetl
representa a un guerrero muy apuesto.

Ellos se enamoraron tanto que Popocatépetl le pidió matrimonio y ella muy


emocionada aceptó, pero él puso una condición.

Acordaron que se casarían cuando Popocatépetl llegara de la guerra contra


los aztecas, sano, salvo y victorioso.
Popocatépetl partió hacia la guerra mientras que ella lo esperaba con mucho
amor.

Se sabía que había un enamorado de Iztaccíhuatl que celaba su amor con


Popocatépetl, así que él la buscó mientras que Popocatépetl estaba en la
guerra y le dijo a que su amado  guerrero había muerto.

Iztaccíhuatl murió de tristeza con la idea de que su amado había fallecido en


la guerra.

Tiempo después Popocatépetl llegó victorioso dispuesto a casarse con


Iztaccíhuatl pero se enteró que su amada murió engañada por un hombre
que le dijo que él estaba muerto.

Cuenta la leyenda de los volcanes que Popocatépetl vagó por varios días y
noches para buscar la manera de honrar el gran amor que se tenían.

Y fue así como encontró una tumba bajo el sol amontando 10 cerros para
levantar una enorme montaña.

Una vez construida la montaña recostó el cuerpo de la princesa y la besó por


última vez arrodillándose para velar su sueño eterno.

Con el tiempo la nieve cubrió sus cuerpos y se convirtieron en los dos


enormes volcanes que conocemos actualmente. Es por eso que conocemos al
volcán del Iztaccíhuatl como “La mujer dormida”.

_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Kaleb:

Hanako-san

Según la leyenda, cuando una persona llama tres veces a la tercera puerta del
baño de mujeres, en el tercer piso y dice "Hanako-san, Hanako-san, Hanako-
san ¿Estás ahí, Hanako-san?", el espíritu contestará "Sí, estoy aquí". Si
la persona entra podrá encontrar a una niña pequeña con falda roja.

El charro negro
Según cuenta la leyenda, el charro negro se aparece en las noches, por las
calles de las ciudades o en los caminos rurales. Siendo misterioso, en
ocasiones acompaña a los caminantes, pero si la persona accede a subirse al
caballo o recibe el saco de monedas de oro de este, su alma tomara lugar del
charro negro como el cobrador personal del diablo.
El personaje de la leyenda es descrito como una entidad maligna que recibe
este nombre por su vestimenta oscura. Siempre se aparece enfundado en un
elegante traje de charro color negro con detalles finos en oro y plata, con un
sombrero de ala ancha. Se le puede ver montado sobre su caballo, del mismo
color, un animal cuyos ojos parecen bolas de fuego.
_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Erick:
La creación del hombre:
Los dioses decidieron que ya que había un nuevo mundo era necesaria la
recreación del hombre para poblar la Tierra.
Según el mito Quetzalcóatl debía ir al inframundo a recuperar los huesos
humanos de la última era, es decir, la raza que fue convertida en pez por la
inundación. El inframundo era un lugar peligroso conocido como Mictlan,
gobernado por Mictlantecuhtli, señor del inframundo. El siguiente verso es la
versión de Histoyre du mechique y de La leyenda de los soles. Una vez ahí
Quetzalcóatl le pidió a Mictlantecuhtli y a su esposa, Mictecacíhuatl, la
señora del inframundo los huesos de los ancestros:
“… y entonces Quetzalcóatl fue a Mictlan. Se acercó a Mictlantecuhtli; y le
dijo: "He venido por los huesos, los huesos preciosos, los huesos de jade",
decía Quetzalcóatl. "¿Puedo con ellos poblar la tierra?” Mictlantecuhtli le
respondió: "Puedes quitarme lo que guardo con tanto cuidado con una
condición - que desfilen cuatro veces alrededor de mi trono al soplar con esta
concha”. De mala gana el Señor de Mictlan, daba su consentimiento. Le
entregaba a Quetzalcóatl una concha de caracol que no tenía agujeros para
los dedos. Pero los gusanos aburridos creaban los agujeros y las abejas
volaban en su interior para hacer el sonido. Quetzalcóatl tenía que actuar con
rapidez para tomar los huesos. El Señor de Mictlan, finalmente dio la orden
para que los huesos se recuperan, pero Quetzalcóatl pensaba que se trataba
de un truco. En consecuencia Quetzalcóatl comenzó a correr. Entonces el
señor de Mictlan ordenó que un pozo se excavara en el camino del dios que
huía, cayendo en él. Quetzalcóatl revive eventualmente pero los huesos
están rotos, y de ahí que haya seres humanos en todos los tamaños.
Una vez más allá de la tierra muerta, junto con otros dioses, les roció con su
propia sangre, restaurando la vida. Así, la humanidad ha nacido de la
penitencia de los dioses.
Y este regalo tuvo que ser cancelado en la sangre del sacrificio. “¿Qué otra
cosa podría ser, motivado a los antiguos, desde la muerte precedido a su
reaparición, la muerte debe ser la causa de la Vida?”
_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Luis:
La llorona
Cuenta la leyenda que, a mediados del siglo XVI, durante las noches de luna
llena, los vecinos de Ciudad de México se despertaban sobresaltados al
escuchar los fuertes lamentos de una mujer, la cual gritaba. ¡Ay mis hijos!
La figura iba vestida de blanco y un velo cubría su rostro, mientras recorría
las calles de la ciudad dirigiéndose hasta las orillas de un río, donde se
desvanecía.
Dicen que la mujer, tras el abandono de su marido, decidió ahogar a sus hijos
en el rio. Desde entonces, lamenta lo sucedido arrepentida y vaga por las
calles de la ciudad. Hay quien afirma que a día de hoy se puede oír su triste
lamento.
_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Nicolás:
La planchada

En un hospital de la Ciudad de México, aun que ronda por diferentes lugares


del país.

Eulalia era una muchacha guapa, rubia de ojos claros que trabajaba como
enfermera en el Hospital Juárez.

Su apariencia siempre era impecable con su uniforme alineado y planchado.


Un día ingreso al cuerpo del personal un doctor llamado Joaquín quien entre
rumores era muy coqueto con las enfermeras.

Pero eso no le importo a Eulalia quien se encargo de enamorarlo.

Sin embargo la enfermera hacia caso omiso a las advertencias que le daban,
ya que estaba muy enamorada y después de un tiempo el médico le propuso
matrimonio.

Pero Joaquín antes de la boda tenía que asistir a un seminario de 15 días, se


marcho prometiéndole a Eulalia que regresaría lo antes posible para que
pudieran casarse.

A los pocos días de su partida un compañero de Eulalia se acerco a confesarle


lo que todos ya sabían: que el doctor había renunciado y se había ido de luna
de miel con su verdadera esposa.

_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.

Paula:

La zorra de nueve colas

“Había una vez un joven campesino pobre y de buen corazón que vivía solo
con su anciana madre en una choza retirada del bosque. Un día caluroso de
verano, la anciana expresó el deseo de comer unos fideos fríos en horchata
de soja. Como hacía falta hielo para preparar el plato, el joven salió a recorrer
la aldea en su búsqueda. Unos muchachos, para burlarse de su deseo de
encontrar hielo en pleno verano, le dijeron que se fuera a un recóndito valle
de las inmediaciones al que todos evitaban porque decían que vivían
fantasmas y espíritus malignos. De todos modos, dispuesto a satisfacer el
deseo de su madre a toda costa, el joven se dirigió al valle. Llegó cuando era
noche cerrada y la luna llena brillaba con toda su luz. En un claro del bosque
vio una escena que le heló la sangre.
Una zorra de nueve colas le estaba arrancando con sus mandíbulas el hígado
palpitante a un hombre que aún estaba vivo y trataba de defenderse. La
escena era tan cruenta que no pudo evitar lanzar un grito. Descubierta, la
zorra de nueve colas avanzó hacia él en actitud amenazante. El joven se
arrodilló y, juntando suplicante las dos manos, le explicó que había venido al
valle en busca de hielo para prepararle a su madre un cuenco de fideos fríos.
Conmovida por el amor filial del joven, la zorra lo dejó ir, pero antes le hizo
jurar solemnemente que jamás le contaría a nadie lo que había visto aquella
noche.

Pasó el tiempo y un día apareció una joven mujer en la solitaria choza donde
vivían el joven y su anciana madre. La mujer se quedó a vivir con ellos y poco
después contrajo matrimonio con el joven. La joven pareja era muy feliz,
pero eran tan pobres que cuando ella dio a luz a su primera hija, su marido
no pudo prepararle siquiera un plato de sopa de algas. Cuando tuvieron a su
segunda hija, crecieron las preocupaciones y la mujer comenzó a
comportarse de manera extraña. Todas las noches, cuando todos dormían, la
esposa desaparecía hasta la madrugada y a veces volvía con unas extrañas
perlas de gran valor. Vendiéndolas en el mercado, la familia no sólo consiguió
escapar del hambre sino que poco a poco la abundancia se instaló en la casa.
Aunque el joven estaba intrigado por la procedencia de las perlas, prefirió no
preguntar y hacer la vista gorda ante las desapariciones nocturnas de su
mujer. Con el tiempo llegó a exigirle que trajera más y más perlas. Una
mañana su esposa volvió con una herida de flecha en el costado que casi le
cuesta la vida. Arrepentido de su proceder, el joven la curó con amoroso
cuidado. Para entretenerla durante su convalecencia, le contó que diez años
atrás había visto a la zorra de nueve colas comiendo el hígado de un hombre.
No bien terminó de hablar, su mujer lanzó un grito desgarrador y se
transformó ante los ojos del joven en nada menos que la mismísima zorra de
nueve colas. Con la voz ahogada de furia, la zorra le dijo: “Mañana se
cumplen diez años de conocernos. ¡Si hubieras guardado tu juramento hasta
mañana en que se cumplen diez años de nuestro encuentro, me habría
convertido definitivamente en mujer, pero tú lo has echado todo a perder!”
No bien terminó de decir esto, tomó a sus dos hijas en sus brazos y
derramando gruesas lágrimas de desconsuelo, desapareció para siempre en
el aire”.

_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.

Evelyn:

La leyenda del maíz

Cuenta la leyenda que, antes de la llegada del Dios Quetzalcóatl, los aztecas
solo se alimentaba de raíces y algún que otro animal que podían cazar.

El maíz era un alimento inaccesible porque estaba oculto en un recóndito


lugar situado más allá de las montañas.

Los antiguos dioses intentaron por todos los modos acceder quitando las
montañas del lugar, pero no pudieron conseguirlo. Entonces, los aztecas
recurrieron a Quetzalcóatl, quien prometió traer maíz. A diferencia de los
dioses, este utilizó su poder para convertirse en una hormiga negra y,
acompañado de una hormiga roja, se marchó por las montañas en busca del
cereal.

El proceso no fue nada fácil y las hormigas tuvieron que esquivar toda clase
de obstáculos que lograron superar con valentía. Cuando llegaron a la planta
del maíz, tomaron un grano y regresaron al pueblo. Pronto, los aztecas
sembraron el maíz y obtuvieron grandes cosechas y, con ellas, aumentaron
sus riquezas. Con todos los beneficios, se cuenta, que construyeron grandes
ciudades y palacios.

Desde aquel momento, el pueblo azteca adora al Dios Quetzalcóatl, quien les
trajo el maíz y, con ello, la dicha.

_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Flor:
El autobús número 40

Hace muchos años casi a principios de los años ochenta un autobús de


pasajeros con el número 40 se encontraba realizando un viaje de Toluca
hacia Ixtapan de la Sal, sin imaginar el destino que le esperaba.

En esos tiempos las carreteras eran realmente estrechas y sus cuervas


bastante peligrosas con terribles acantilados a los costados.

Una noche, todos los pasajeros del autobús número 40 de Toluca se


encontraban durmiendo en total paz sin imaginar el aterrador final de su
viaje, una tragedia que dio origen al autobús fantasma de Toluca.

El chofer que manejaba el autobús fantasma de Toluca hacia Ixtapan de la Sal


ya conocía el camino, sin embargo, en esta ocasión sería diferente pues el
viaje se salió de control aunado a una espesa lluvia que caía esa noche.

La lluvia era densa, los truenos cada vez se escuchaban más fuertes y las
luces del camión no alcanzaban a alumbrar todo el camino.

El chofer intentó controlar el autobús en cada curva que pasaba pero la


tragedia sucedió, el vehículo se había quedado sin frenos.

El vehículo comenzó a descender poco a poco, el conductor no lo pudo


controlar más y el ambiente de paz que se respiraba dentro del autobús
terminó.

Pronto el silencio se convirtió en un ambiente de terror, gritos y mido era lo


que se respiraba en el autobús y en ese momento sucedió lo inevitable,
el autobús fantasma de Toluca se fue a un barranco.

Los segundos pasaron lentamente para todas las personas dentro del
autobús que caía hacia las profundidades del acantilado, algunos pasajeros
murieron al instante sin saber que ese sería su último viaje.
Mientras otros que lograron sobrevivir murieron calcinados debido al
incendio que ocurrió después sin que nadie se percatara del terrible suceso
de esa noche.

Años después varios pobladores han contado que ese mismo camión número
40, es decir, el autobús fantasma de Toluca de aspecto antiguo y fantasmal,
aún sale de la carretera Toluca rumbo a Ixtapan de la Sal.

Se dice que quienes lo han tomado mencionan que el ambiente en el camión


es realmente espeluznante, pues todos los pasajeros van vestidos de forma
elegante pero con atuendos de otra época.

Una vez a bordo del autobús el nuevo pasajero comienza a sentir miedo y la
piel se le comienza a enchinar debido a la energía que emana el lugar, nadie
habla solo hay silencio, ni si quiera se cobra el boleto debido a que no hay un
destino.

Cuenta la leyenda que hay quienes se suben al camión y nunca regresan,


mientras que otros que suben al autobús fantasma de Toluca nunca llega a la
terminal.

Antes de continuar el viaje, el conductor ordena al último pasajero bajar del


vehículo en un sitio de la carretera sino quiere que su parada final sea la
muerte.

Dicen que no tienes que voltear hacia atrás, únicamente bajarte del autobús
fantasma de Toluca y que en caso de no hacerlo tu vida podría terminar de
una forma trágica como el destino de los pasajeros que fallecieron esa noche.

Así que si estas solo en esa carretera por la noche fíjate bien que camión
tomas, pues el autobús número 40 podría estar esperando por ti para
llevarte a tu última parada.

_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Ángel:

La leyenda del chupacabras

Según cuentan, la leyenda del Chupacabras se origina en un pueblo


de Moca (Puerto Rico) donde originalmente fue llamado a este terrible ser "el
Vampiro de Moca".

Muchos animales eran encontrados sin vida pero lo altamente sorprendente,


era que aquellos cadáveres estaban intactos pero tenían dos agujeros en sus
cuellos y sin una gota de sangre. Algunos decían que esto se debía a que una
terrible bestia bebía su sangre y la obtenía a base de una gran mordida con
filosos colmillos.

Conforme el poblado dio a conocer este suceso, fue expandiéndose la noticia


sobre la matanza a estos animales por el "Vampiro". Otros países también
comentaron sobre cómo sus animales perecían de la misma forma y
rápidamente, empezó a conocerse a este terrible monstruo con el nombre
de: el Chupacabras.

Tiempo después, este mismo avistamiento sucedió en México, donde un


granjero afirmó que una noche, escuchó ruidos en su granja y temiendo que
sean los coyotes, de inmediato tomó su escopeta y fue hacia su granja a ver
que sucedía. Su sorpresa fue grande al ver que muchos de sus animales (en
especial las cabras) estaban sin vida echados en el suelo.

Impactado, buscó constantemente el responsable de dicho mal, pero no


encontró nada hasta que de pronto, al salir de su granja observó en el monte
entre los arbustos, unos ojos color rojo brillosos que lo observaban. Sin
dudarlo, empezó a disparar hacia aquel misterioso ser, pero no le atinó y
huyó.

Al día siguiente, sólo pudo presenciar un rastro de sangre que iba hacia el
monto que pertenecía a aquella bestia.
_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Mariano:
La leyenda del nahual
Desde tiempos inmemoriales, en la cultura mexicana se narra la leyenda del
nahual, una criatura nocturna, que durante el día funge como una persona
normal y por las noches se convierte en una bestia.

Los abuelos relataban que el nahual era un ser oscuro, mitológico y


poderoso, ya que posee dones especiales de brujo y quizá sobrenaturales. En
Tlaxcala se creía que en tiempos de Tlaxcallán, los nahuales eran protegidos
por el dios prehispánico de la guerra y el sacrificio: Tezcatlipoca.

Te recomendamos: El dragón de Zacatlán; la leyenda de una bestia que


habitó debajo del convento franciscano Asimismo, decían que un nahual
podía transformarse en diferentes criaturas, lobos, coyotes, caballos,
zopilotes, burros, guajolotes e incluso ranas o ajolotes. De igual modo,
contaban que si llegaban a lastimar al nahual en su estado animal, al
convertirse en humano su cuerpo tendrá la misma cicatriz que se le hizo
estando transformado.
_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Arantxa:
La sirena de ojo de agua

En el día de San Juan Bautista celebrado el 24 de junio, pasada la


medianoche, una sirena emerge del centro de la Laguna de Ojo de Agua.
Un día de San Juan, un hombre que vivió en Orizaba caminaba con paso lento
a la orilla de la Laguna cuando de pronto se le apareció una hermosa mujer
quien surgía del agua; en lugar de piernas tenía una cola de pez, se trataba de
una sirena cuya belleza dejó hipnotizado al hombre.
La sirena le pidió que la tomara a cuestas y la llevara a la iglesia más cercana,
con lo cual lograría desencantarla a cambio de otorgarle varios tesoros
sumamente valiosos, sin embargo, había una condición: “oigas lo que oigas y
por más curiosidad que sientas mientras me cargues, jamás deberás voltear a
verme”.
El hombre así lo hizo, la envolvió y comenzó a caminar rumbo a la iglesia de
Santa Gertrudis, la más cercana. La tarea no le parecía tan difícil a pesar de lo
rara que pudiera ser la situación.
Conforme pasaba el tiempo, el hombre se percató que el peso de la sirena
era cada vez más grande por lo que comenzó a pausar su camino para
descasar un poco y recuperarse.
Siguió su trayecto y de repente ruidos extraños comenzaron a perturbarlo,
haciéndolo dudar en si fue una buena decisión aceptar la tarea.
La pesada carga y los estruendosos ruidos fueron tan insoportables que poco
antes de llegar a la iglesia decidió rendirse y voltear llevándose increíble
sorpresa…Una serpiente estaba sobre su espalda, misma que decidió aventar
al suelo en la primera oportunidad. Esta exclamó: “¡Maldito! Me has hundido
más”.
Al poco tiempo, el hombre murió y por ello cada año, el 24 de junio
nuevamente la sirena otorga una oportunidad a un valiente hombre que
desee grandes fortunas, con la condición de desencantarla en una iglesia de
Orizaba.
_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Emy:
La balsa de la mora
Dice la leyenda que hace muchos siglos, cuando el dominio de los árabes se
había expandido por todo el Norte de África y había invadido la mayor parte
de la Península Ibérica, un grupo de cristianos emboscaron al séquito de una
princesa mora que intentaba cruzar los Pirineos. Siendo la princesa la única
superviviente del ataque, intentó escapar de los enemigos afanándose por
subir montaña arriba, intentando aprovechar la vegetación para camuflarse a
medida que avanzaba.
La princesa estaba desesperada por huir, y por eso apenas se atrevía a
erguirse por miedo a quedar expuesta y visible a los ojos de los cristianos;
quizás por eso, cuando llegó a un lago formado por agua de glaciar que se
había ido acumulando en la intersección entre varios picos, tan solo se dio
cuenta de dónde estaba cuando ya era demasiado tarde. El agua casi helada
fue paralizándola y le fue imposible salir del lago, de modo que quedó
atrapada bajo su superficie para siempre.
Se dice que si hoy en día una persona de corazón puro va a la Balsa de la
Mora (actualmente conocido también como Ibón de Plan) y se lava la cara en
sus aguas en la noche de San Juan, verá a la princesa bailando sobre el lago,
rodeada de serpientes de varios colores.

También podría gustarte