SAM UEL RA MO S
FILOSOFIA
DE LA
VIDA ARTISTICA
ESPASA-CALPE, MEXICANA, S.A.
Pitágoras, 1139
Delegación Benito Juárez
03100 MEXICO, D.F.
Ediciones para
COLECCION AUSTRAL
Décimotercera edición julio de 1994,
1950 Herederos de Samuel Ramos
Espasa Calpe Mexicana, S.A.
Reimpresión erclusiva para México de:
Espasa Calpe Mexicana, S.A.
Pitágoras 1139 Col. del Valle
03100 México, D.F.
ISBN 968413-023-6
No está permitida la reproducción totaB o
parcial de este libro,
ni la recopilación en un sistema informático, ni la
transmisión en cualquier forma o por
cualquier medio, por registro o por
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permiso del editor.
Impreso en México
Printed in Mexico
Esta obra se terminó de imprimir
el día 8 de julio de 1994
en los talleres de Impres08 y Acabados Marbet
Privada de Alamo No. 35 Col. Arenal VallejoD.P.
1NDICE
Pdg.
INTRODUCCION 11
E concepto de la Estética.. 11
Ambito de la Estética... 11
Método problemas de la Estética 12
PRIMERA PARTE
EL SUJETO DEL ARTE.... 25
La posición estética ... 25
Lo apol'nes y lo dionisíaco 26
sentinmiento en el arte 28
Lae presión en el arte... 32
Relación de la forma expresiva con su contenido 38
lenguaje artístico.. 38
PSICOLOGÍA DEL ARTISTA Y DE LA CREACIÓN 41
Psicología del artista 42
La memoria ... ....
La fantasía
La voluntad artistica
Proyección sentimental 50
La abstracción en el arte 53
La creación artística ... 54
El gusto. 56
LA PERSONALIDAD ARTiSTICA 57
La personalidad en general 57
La personalidad artistica 58
El desinterés del artista 59
El artista y el burgués ... 61
artista y las masas 62
La libertad del artista 63
El artista y la política
El artista y el amor .. 65
Arte y religión 68
Tipos de personalidad artistica 66
NDICCB
Pág.
EL ESPECTADOR ...... . 75
EL INTÉRPRETE 79
EL CRITICO .... 83
SEGUNDA PARTE
EL OBJETO ESTÉTICO .... 89
Metafisica del arte .... 89
Relaciones entre el arte y la realidad 91
La transposición del sentido ... 95
VALORES ESTETICoS.... 98
Problemas relacionados con los valores estéticos 104
Lo bello natural ... . 105
Valores no estéticos en la obra de arte 105
Los valores estéticos, como una constelación de va-
lores 108
Lo bonito 109
LA POESÍA.... 110
poeta y la poesía 110
La expresión metafórica 111
El Ritmo ... . 112
LAMOSICA....... 115
La esencia de la música 115
El sentimiento en la músicaa 116
La música de la acción .... 118
Clasicismo y Romanticismo 120
LAS ARTES PLASTICAS . . 122
El sentido de la visión plástica 122
Arte primitivo y arte moderno 124
La caricatura . . 127
LA DANZA ..... 130
LA ESENCIA DEL ARTE Y SU FUNCI6N EN LA
VIDA HUMANA.... 132
EL ARTE Y LA SOCIEDAD 137
Notas . *** .. 143
INTRODUCCIÓN
concepto de la Estética.-La reflexión sobre los
problemas de lo bello y el arte se encuentran ya en el
pensamiento griego y no está del todo
filosofía medioeval, ni de los pensadores deausente
los
de la
siglos de la edad moderna. Pero esas meditaciones primeros
no
constituían una disciplina separada, sino
ban que halla-
se
integradas el conjunto de la filosofía sin
en
supiera a punto fijo en qué lugar de ésta debíanque se
colo-
carse. La estética se constituye como
hasta el siglo XVII por obra de ciencia especial
Alejandro
discipulo de Christian Wolf ("). BaungartenBaungarten,
denomina
Estética a una ciencia que a
semejanza
cional sería una especie de lógica
de la lózica ra-
de la representación
sensible. Ahora bien; influído por una idea de
piensa Baungarten que así como la perfecciónLeibnitz,
del co-
nocimiento racional es la verdad, la
perfección de la
representación sensible es la belleza. Esta convierte,
se
por lo tanto, en el objeto fundamental de la nueva cien-
cia llamada Estética. A pesar de que la obra de Baun
garten no tiene que ver mucho con el verdadero
blema de la belleza, su designación se pro-
impuso,
para nombrar, no la ciencia de la sensibilidad como
al fin,
corresponde a su etimologia, sino la ciencia que se ocupa
exclusivamente de los problemas del arte y de lo ballo.
E uso del vocablo se ha
mundo le da esta última
generalizado, y hoy todo el
significación.
En su sentido
técnico, Estética ciencia filosófica que pretende
es una
tratar su objeto con el mismo rigor metódico con que la
logica o la ética tratan el suyo.
Ambito de la Estética.-Tradicionalmente, la esté-
tica, desde Platón, se ocupa del problema filosófico
de lo bello, unas veces en la naturaleza, otras en el arte.
Fero el pensamiento contemporáneo tiende a circuns
Cribir el ámbito de la estética a la reflexión filosófica
Sobre el fenómeno del arte en
toda su amplitud que
12 SAMUEL RAMO9
comprende también el problema de lo bello. Esto no ex-
cluye la consideración de lo bello en la naturaleza, aun
cuando como asunto complementario y de secundaria
importancia. En efecto, no se puede desconocer que ell
arte llena una porcion considerable del mundo de la
cultura y este hecho se impone a la atención de la filo-
sofia con un interés mucho mayor que el tema sobre
lo bello natural. El arte es un
producto de la actividad
espiritual del hombre y debe ser considerado ante todo
como un fenómeno de
la cultura, no como un
fenómeno
natural. La Estética debe proponerse, pues, como
su
objeto peculiar, el fenómeno del arte, entendiendo
por
este nombre todo cuanto sucede en este vasto
de la existencia humana, individual
dominio
y social, que de-
signamos con a expresión de vida artística. Dentro
de este concepto quedan incluídas todas las
humanas que se refieren al arte, lo mismo la
actividades
creación
que la contemplación artística, la
crítica de arte, etc. Naturalmente todas estas interpretación,
la
activi-
dades se refieren a un conjunto de obras
que llama-
mos artísticas y se sobrentiende
que la estética, examina
también, de modo preferente a estas obras, en cuanto
que son hechos dados en nuestra realidad humana. El
fenómeno del arte se ofrece en una dualidad de ele-
mentos que son, por una parte un sujeto artístico, que
puede ser creador, espectador, intérprete o critico y
por la otra un objeto real que es la obra de arte. Las
notas esenciales del fenómeno estético deben buscarse
entonces en las variadas relaciones que se entablan
entre estos dos polos: el sujeto del arte y la obra ar-
tistica.
Pero es indudable también que la esencia del arte no
podrá ser plenamente descubierta mientras de-
termine lo más exactamente posible qué relaciones exis-
no se
ten entre las actividades
artísticas y la vida humana
en su realidad total.
(")
Método y problemas de la estética.-Lo que hoy
lamamos estética, es decir, la reflexión filosófica en
Torno al arte y a la belleza, nació en el seno de a me
tafisica de Platón y sólo hasta el siglo XVIII se cons
tuyó en una disciplina filosófica independiente.
es
de extrañar que haya permanecido aún en el s5
pasado anclada en la
metafísica. El concepto del a
FILOSOF1A DE LA VIDA ARTiSTICA
d e lo bello, en este tipo de estética, se deduce de
una previa concepción del mundo y de la vida a fin
de incorporarlos dentro de la arquitectura metafisica.
Cuando cae esta metafisica cae también la concepción
estética. Lo caracteristico de esta estética metafisica
es que los valores artisticos quedan más o menos bajo
la dependencia de otros valores extraños, como el bien
o la verdad. De este modo se desconoce la sustantivi-
dad de la función artística. Pero esta manera de pen-
sar no impide que se conceda al arte una alta digni-
dad en la vida espiritual, como ocurre en la filosofíia
alemana del romanticismo. Sin embargo, el impulso más
fecundo para la estética procede de aquella filosofía
que ha reconocido el valor autönomo del arte y la be-
1leza. Tal sucede por ejemplo con el pensamiento de
Kant, que al investigar sobre el principio en que se
funda la validez de los juicios de gusto encuentra las
notas que diferencian a la belleza, de lo útil, de lo
agradable, de lo moral, del conocimiento, etc. Ningún
filósofo hasta Kant habia señalado con tanto rigor el
carácter autónomo de la esfera de lo bello así como su
dignidad, reservándole un lugar aparte dentro de la
filosofía, al mismo nivel que la lógica y la ética.
En el siglo XIX, como reacción contra los excesos de
la metafisica especulativa del romanticismo alemán,
Gustavo Teodoro Fechner pretende convertir la esté-
tica en una ciencia positiva independiente, sujeta a los
métodos de las ciencias de la naturaleza. Es lo que
llama «estética desde abajo», e n contraposicion a a
estética desde arriba», que es la puramente especu-
lativa. El propósito de Fechner consiste en someter 1os
hechos del arte a un riguroso método experimental.
En el fondo Fechner redujo la estética a una rama de
la psicología que investiga los procesos del alma, pro-
Vocados por el arte. De manera semejante otros pen
sadores de la centuria pasada han investigado el arte
fenómenos tales como los
círculos de
en relación con
biológicos y sociológicos. de
Desde fines del siglo pasado aparece una serie
ciertas
rabajos que pretenden estudiar aisladamente
nanifestaciones especiales del arte y que sus autores
Separan de la estética general, denominándola cienca
e arte (Kunstwissenschaft). Esta ciencia del arte tie-
E SUs antecedentes más remotos en la Poética de Aris-
14 SAMUEL RAMOS
tóteles, y posteriormente en obras como el Laocoonte de
Lessing, o las investigaciones de Winkelmann. En nues-
tra época esta direccion esta representada por hombres
como Sempers, Wölfflin, Riegl, Worringer, etc. Estas
investigaciones, a diferencia de la estética psicológica
y subjetivista, muestran una dirección objetiva, par-
ten del examen de la obra de arte en su peculiaridad
concreta. Estudian separadamente la pintura, la mú-
sica, la literatura, etc., o aun se circunscriben a una
época o a un estilo: el arte griego, el arte gótico, etc.
Justamente se lama ciencia por la particularidad
de su objeto, de sus métodos y principios explicativos
que no pretende hacer valer como una estética general.
Worringer llega a sostener que la llamada estética ge-
neral es, en realidad, una estética del arte clásico. A
querer o no esta ciencia del arte imdlica una serie de
principios estéticos, algunos derivados de la investi-
gación misma, que rebasan los límites particulares de
su aplicación y que pueden valer para toda estética,
como sucede ya en los descubrimientos de Aristóteles
al investigar la tragedia griega.
En el campo de la filosofía el descubrimiento de la
nueva esfera de los valores (axiología) tiene también
gran resonancia para la estética, que en algunas de
sus direcciones se aplica al examen y determinación
de los valores del arte, a semejanza de lo que se ha
hecho en otros dominios filosóficos, como por ejemplo
en la ética.
No obstante la unilateralidad de cada una de las
tendencias antes señaladas, es innegable que todas
ellas han sido de gran valor para la estética, la cual
dispone hoy de un inmenso material de datos, como
seguramente no ha tenido en ninguna de sus anterio
res épocas. Tal vez el más arduo problema de la esté-
tica es recoger, interpretar y ordenar sistemática-
mente esta riquísima documentación que ahora en-
cuentra en torno suyo. De todo lo anterior se des-
prende que la estética ha usado de diferentes métodos,
que son: l0. el metafísico especulativo, que consiste en
partir de una concepción filosófica del mundo e_in-
cluir en ella el arte, como una pieza del sistema. Esta
estética se ocupa preferentemente del problema de lo
bello y lo considera en conexión con otras entidades
del mundo espiritual, como lo verdadero y lo bueno.
FILOSOFIA DE LA_VIDA ARTiSTICA 15
La doctrina estética se funda en los postulados me
tafisicos del sistema y tiene en consecuencia un ca-
rácter heterónomo. 20. El método trascendental de Kant
y los neo-kantianos que parte de la conciencia artís-
tica para indagar las condiciones que hacen posible
el arte, y los fundamentos de la validez de los juicios
y normas estéticas. En este lugar pueden citarse como
ejemplos, además de la Crítica del Juicio de Kant, la
Estética Normativa de Jonas Cohn. 30. El método em-
pirico de Fechner, que hace de la estética una ciencia
positiva, de dirección principalmente subjetiva y psi-
cológica. 40. La ciencia del arte (Kunstwissenschaft)
que estudia a la obra de arte en sus manifestaciones
concretas y pretende averiguar cuál es la esencia par-
ticular de cada una de ellas. Ejemdlo: la esencia del
gótico, del barroco, del primitivo, etc. (*).
Puesto que la estética tiene que definir el concenmto
del arte, su gran problema radica en la multiolicidad
de formas históricas que avenas parecen tener algo
de común entre sí. Las formas del arte varían con los
pueblos, las épocas, las culturas, los lugares; en un
mismo lugar y en el mismo tiempo el arte varia de in-
dividuo a individuo. Los valores artísticos tienen alzas
y bajas, a veces en cortos intervalos y varecen estar
Sujetos al capricho de la moda. La historia del arte
ofrece los tipos más disímbolos de lo que debe reco-
nocerse como belleza. Bastaría comvarar algunos ejem-
plares del arte griego, el arte chino, el arte maya o
el arte moderno europeo, para combrender como son
distintos los ideales de belleza que corresponden a cada
uno de estos pueblos. La estética como ciencia se ve
imDulsada a buscar un concepto unitario del arte que
convenga a todas sus formas, pero esta aspiración pa
rece inconciliable con la multiplicidad de éstas. Pare-
ceria justificada la afirmación de la ciencia del arte
de que lo más prudente es contentarse con la estética
particular relativa a un tipo concreto de arte.
El arte es un arduo problema para la filosofía a
causa de la movilidad e imorecisión de la vida artis-
Cague es el dato primordial_en que deben fundarse
las investigaciones estéticas. La vida artística com-
prende por una parte las obras artísticas de toda es-
pecie, y por la otra los sujetos de esa vida que son los
artistas y el público, los cuales realizan diversas acti-
SAMUEL RAMOSs
16
vidades referidas al arte como son la creación, la con-
templación, el juicio de valoración, etc. Si lanzamoa
una ojeada al panorama del arte contemporáneo adver
timos que los artistas aparecen afiliados a tendencias
o escuelas muy dispares y hasta contradictorias, que
se combaten entre sí. A veces parece que los artistas
no poseen una clara conciencia de lo que como tales
tienen la misión de hacer. En nuestro tiempo esas di-
recciones divergentes que imperan en los dominios del
arte se reflejan en la configuración de las obras artís-
ticas de una variedad ilimitada, que desconcierta la
reflexión filosófica. En efecto. Cómo podemos encon-
trar notas esenciales de una cierta validez general en
algo que no parece sujet0 a normas fijas? Cómo de-
finir leyes de un mundo en que parece reinar lo arbi-
trario?
Si del conjunto de la vida artística pasamos a con-
siderar la obra de arte aislada, encontramos en ella,
a un primer examen, nuevos aspectos que dificultan
la tarea de la estética. Cualquiera que sea la filiación
de una obra de arte, si ella tiene un sentido propio,
no es en ningún caso un sentido racional, sino que se
debe originar de cierta función específica. Ahora bien,
como el fin de la estética es comprender racionalmente
el arte, ino resulta entonces una imposibilidad de la
filosofía el tener que reducir a ideas a un objeto que
es en sí racional? Es preciso, además, consignar el
hecho de que la obra artística alcanza su plenitud cuan-
to más se singulariza para diferenciarse de las otras,
de lo que resulta entonces una mayor complicación del
problema, si tomamos en cuenta que la inteligencia,
unidad
por naturaleza, tiende en sus concepciones a la
cientifi-
y generalización. Mientras que la pretensión
ca de la estética le impone la obligación de definir un
concepto del arte que pueda convenir por igual a todas
sus manifestaciones concretas, 1la producción artistica
se dispersa en una heterogeneidad de obras que ape-
nas parecen tener entre sí algún rasgo comün.
Sin embargo, por más distintas que estas numero
misma
sas variedades del arte sean, desempeñan la diver-
función humana. Los hombres pertenecientes a
sas épocas o culturas experimentan ante los productos
gue cada una de éstas llaman su arte, los mismos sen
una
imientos. Así, pues, parece que el arte es como
FILOSOFIA DE LA VIDA ARTiSTICA
17
dirección del espíritu siempre la misma, pero que pue-
de satisfacerse en obras de la forma más variada. A
esta dirección del espiritu en los sujetos corresponde
en las obras un modo de ser que es siempre el mismo.
Es decir, que por mas heterogéneas que sean las obras
de arte, todas tienen de común su sentido de represen-
taciones o fantasias, que son vividas por los sujetos
como tales y no como verdaderas realidades. De estas
consideraciones se deduce que el método en la estética
debe tender a la investigación de esa función espiritual
constante que llamamos artística, diferenciándola cla-
ramente de otras funciones semejantes o próximas; a
la determinación del sentido que tiene para la vida
humana en general aquella función artistica. Y por
otra parte la estética debe comprender una especie de
ontología del arte que tendria como propósito la de-
terminación precisa del modo de ser de la obra de arte.
Llamaría a esta parte de la estética una metafísica del
arte que no implicaría la inclusión del arte dentro de
una concepción general del mundo y de la vida, sino
simplemente la investigación especial acerca del modo
de ser del arte con independencia de toda metafísica
general. Seria lo que llama Husserl, una ontologia re-
gional». En la solución a las cuestiones aquí señaladas
va implícita la respuesta a esas preguntas que se sue
len proponer como los enigmas de toda estética: Qué
es el arte?, o cuál es el sentido del arte?
Es evidente que una adecuada solución a estos pro-
blemas sólo puede darla el filósofo que cuenta con una
rica experiencia artística. Sólo sumergiéndose en la
vida del arte puede el estético orientarse acertada-
mente en las cuestiones que corresponden a su esfera.
La experiencia personal del arte así como una amplia
documentación sobre los resultados obtenidos anterior
mente serían los instrumentos de la investigación es-
tetica. F'inalmente las verdades conquistadas por la
gran tradición filosófica de la estética, siempre que
sean utilizadas como supuestos que primero es nece-
sario verificar con la propia experiencia del arte, para
gue puedan ser admitidas como categorias del pensa-
miento estético.
Puede el filósofo del arte adoptar como principio de
método la consideración objetiva de la obra de arte y,
del mismo modo, las actividades creadoras de Bos ar-
18 SAMUEL RAMos
tistas, así como las distintas formas de la contempla
ción en los espectadores del arte. Pero a querer o no
tiene que influir en sus meditaciones filosóficas su
propia conciencia artistica, la manera cómo él vive y
comprende en concreto las obras de arte, de acuerdo
con su gusto personal. En una palabra, la Estética no
puede ser ajena a las modalidades individuales del tem-
peramento artistico del filósofo, al matiz de sus viven-
cias y a la interpretación que les imprime en cada caso
particular. A mi modo de ver, esta posición personal
del filósofo ante el arte es el factor_fundamental que
decidirá la orientación de sus conclusiones estéticas.
Por ello es indispensable exigir al filósofo del arte no
sólo un temperamento, sino una cierta cultura artis-
tica organizada bajo la dirección del buen gusto. De
otro modo, la deficiencia de este bagaje personal del
filósofo puede ser causa de errores fundamentales en
sus especulaciones estéticas, de los que, por esa misma
deficiencia, no puede ser consciente. Es también de la
seña-
mayor importancia que cuando las capacidades
ladas existan en el filósofo del arte cuide éste de no
desvirtuarlas y anularlas, colocándose, desde luego, ante
la obra de arte como filósofo en vez de hacerlo como
simple espectador artístico, pues su experiencia sólo
tendrá valor mientras no pierda su autenticidad.
la mayoria de los casos los es-
Es de suponer que enatraídos a este campo de la fi-
téticos se han sentido
losofía en virtud de una inclinación personal y gusto
la creen-
por el arte, y no únicamente impulsados por
cia de que el filósofo tiene la obligación de ocuparse
de la estética para no dejar una laguna en la concep-
ción del universo. La estética debe ser considerada como
un territorio especial de la filosofía al que no debe
penetrar el pensador que no esté dotado al mismo tiem-
po de cierta vocación artística, ya sea para la creación
O simplemente para la contemplación. Que esto sucede
así me lo demuestra el hecho de que son muy pocoS s
filósofos que se preocupan por las cuestiónes estéti-
cas, si comparamos el número de éstos con los que se
dedican a otras ramas de la filosofía.
En resumen, la delimitación del dominio propio de
la Bstetica es el problema que hemos abordado, des-
de luego, para evitar ciertos errores que desorientan
el concepto de esta disciplina. En primer lugar, la Es-
FILOSOFIA DE LA VIDA
ARTíSTICA 19
tética no tiene por objeto prescribir normas para la
creación artistica. Su misión comienza cuando la acti-
lerminado su obra, como una refle-
vidad artística ha
trata de descubrir las leyes que ri-
xión posterior que
fenómeno estetico. El papel de la filosofía del
gen el
se origina de una necesidad
arte es puramente teörico, el arte en ge-
de comprender intelectualmente que es
relaciones con el conjunto de laa
neral y cuáles son sus
actividad que presenta
vida humana. El arte es una
manifestaciones multiformes a través de
la historia.
en medio de los
La estética debe buscar lo permanente
cambios del arte, con los tiempos y los lugares, hasta
encontrar su esencia intemporal;
debe perseguir el ele-
fluencia histórica del
mento ahistórico en medio de la
arte.
deben atri
Muchos errores de la Estética tradicional
buirse al conocimiento insuficiente
del filósofo sobre
una radical
cuestiones artisticas y, a veces también, a
una sensibilidad
incomprensión del arte por falta de
adecuada. Es un principio elemental de método, que
artística
el filósofo disponga de una rica experiencia
como base para fundar sus reflexiones. Si bien la es
vida misma del
peculación estética debe partir de la
a proceder conformne
arte, esto no significa que se vaya
sus manifestaciones
a un método empírico. El arte en
concretas es el material de la Estética, pero el objeto
busca a trav s de aquéllas tiene un caracter
que ésta
ideal. Se puede establecer que el método de la estética,
para evitar construcciones artificiales, debe combinar
de los
la deducción a priori, con la observación directa
fenómenos del arte. Sin poseer ciertos supuestos pre-
del
Vios seria imposible una interpretación filosófica
deducción
arte. Y por otra parte, los resultados de la
Sin confrontarse con la experiencia artística pueden
encontrarse
Ser muy satisfactorios para la lógica, pero
en total discordancia con la realidad del arte.
Uno de los escollos más serios de la Estética,
como
indu-
esfuerzo de comprensión intelectual, es el hecho
D1table de la irracionalidad del arte. El arte aparece,
esde luego, como un hecho emocional. Y lo que paraa
sentimiento es perfectamente claro y comprenslDie,
se muestra rebelde al entendimiento lógico.
Como hecho emocional, el arte ha atraído la atención
por su lado psicológico. El concepto del arte como ex-
20
SAMUEL RAMOS
presión del sentimiento; el descubrimiento de una pro-
yección sentimental en la obra de arte, son fenómenos
aclarar el concepto del arte lo han con.
que en vez de
fundido. La omnipotencia de la emoción en todo fenó-
es algo para desorientar al más
Como
meno artístico,
perspicaz investigador. No es extrano, pues, que la
Estética haya sido absorbida, muchas veces, por el re-
conmo un capítulo
molino de la psicologia, y aparezca
No negamos que la Psicología
especial de esta ciencia. la estética. El
del arte es un dato indispensable para
estudio es de indis-
arte tiene un lado subjetivo, cuyo
el placer esté-
cutible importancia, como por ejemplo
Pero la consideración de los
tico, la creación estética. en el fenómeno
elementos psicológicos que intervienen
conocimiento de los prin-
del arte no debe ocultarnos el estético.
les dan un sentido
cipios no psicológicos que su eficaz
Toda investigación estética requiere para
ciertas categorías para la
aplicación ir provista de
material empirico. Este ma-
adecuada elaboración del
las obras de
terial está compuesto principalmente por
Es evidente que tales
arte y las vivencias estéticas.
son empleadas en otras
categorías no deben ser las que
del objeto de la Estética
ciencias. La îndole peculiar
acertadamente estudiado categorías
reclama para ser
modo exclusivo al trata-
especiales, destinadas de
ofrece la vida del arte.
miento de los materiales que
de las doctrinas estéticas que
Es posible que en muchas emplea-
figuran enla historia de la filosofía se hayan
do categorías de aquella naturaleza,
inconscientemente
en que se descubriô la
sobre todo desde el momento
esencia propia del arte y se
ha cuidado de no expli-
tomados de otros dominios.
carla mediante principios
ahora no se ha emprendido
Pero lo cierto es que hasta son los
claro cuáles
una investigación para poner en la
exclusivos del campo de
principios que deben ser
ser muy instruc-
estética. Sobre esta cuestión puede
vivencias estticas,
tivo y fecundo el análisis de las
el método fe-
cuando se emplea en esta investigación
ser decl
en este análisis puede
nomenolOgico. L0 que la intuición,
por medio de
sivo es el descubrimiento, de los fenómenos del arte,
de ciertas notas esenciales
conductores para
que servirán después como principios
el desarrollo de la doctrina estética. La intuicion per
rela
mite abstraer de una vivencia individual ciertas
FILOSOFIA DE LA VIDA ARTISTICA 21
validez universal. Sólo
ciones esenciales que adquieren
de este modo puede establecerse, por
ejemplo, la dife-
entre un sentimiento estético y uno
rencia que existe
no lo Enes. sólo por medio de este prin-
general,
que
las investigaciones
cipio, descubierto por la intuición,trascender la esfera
psicológicas sobre el arte pueden dominio de la Es-
el
de la psicologia para penetrar
en
tética.