Carta de amor y despedida a Julieth
Carta de amor y despedida a Julieth
Mierda, niña, yo sabía que no iba a poder mantenerte bloqueada, creo que hubiera sido más
fácil haberte sacado de mi vida, haber hecho que me odiaras y toda esa mierda porque
mírame, apenas así puedo hablarte, aún estando escribiendo las cosas no tengo fuerzas para
decírtelas, no puedo parar de decirte estás cosas, pero está vez, no lo hice. No lo hice porque
no me parece correcto, tienes novia, Julieth, y estoy tan feliz por ti, te ves muy bien con ella.
No lo digo para quedar bien, lo digo en serio, me hace bien saber que estás con alguien y que
ya tienes a alguien, me hace feliz saber que ya me superaste.
Yo aún no, tal vez te diste cuenta que aún no te superó, pero he aprendido a verte como una
amiga porque se que eso es todo lo que tú quieres conmigo, y no es porque me tengo que
conformar o algo, sino que tal vez mi lugar en tu vida sea ese, a pesar de que algunas veces,
llega una voz y me dice que debería irme, que eso no me hará bien, la eliminó. No me quedo
contigo porque me gustes, sino porque realmente siento que necesitas de mi ayuda, eso me
hace sentir bien, me hace feliz saber que puedo ayudar a alguien siendo un tremendo pedazo
de mierda, siendo un completo desastre, sabes.
Nunca te conté Julieth, pero tal vez está sea la última vez que hablemos, tal vez no, pero no me
puedo ir, Julieth, sin antes haberte dicho esto y es que, ¿Recuerdas cuándo nos conocimos? Te
envié un mensaje y creí que no responderías, creí que eras una chica tan patética, que
simplemente ponía su número de teléfono para llamar la atención pero, me sentí tan
conectada, y nunca antes había sentido que conectaba tan bien con alguien. Por primera vez,
Julieth, había sentido que encajaba, por primera vez en toda mi maldita vida, yo estaba
encajando con alguien.
Recuerdo que después de unos días dejamos de hablar porque tú tenías escuela, yo no lo sabía
pero, me sentí tan mal, me sentí tan mierda, me quedé tan apagada que la verdad, me metía a
WhatsApp simplemente para ver si estabas conectada. Pensé que ya no querías hablarme. No
puedo explicarte el dolor que sentí cuando pensé que ya te habías aburrido de mí cuando
recién nos habíamos conocido, estaba tan dolida que, después de eso tú me mandaste
mensajes, y yo comencé a ignorarte, porque pensé que solo era tu juego. No quería hablar
contigo, estaba tan dolida pero todo eso se fue a la basura, después de ver como de cierta
forma te afecto, no pude evitarlo y te hablé, te dije que estaba mal, pero jamás te dije la razón,
y era por eso, porque me sentía bien contigo, encajé tanto contigo que me asustaba. Entonces,
comencé a sentirme bien otra vez. Julieth, no me daba cuenta que estabas empezando a
gustarme desde ese momento. Desde ahí me estabas gustando, es la primera vez que no me
doy cuenta de que me enamoró de alguien, y esa vez en la que te enamoras por sorpresa, son
las más fuertes y por sobre todo, las más especiales.
Recuerdo cuando te mandé una foto mía, y tú respondiste con los emojis de mujer
embarazada, me pareció tan gracioso y tan tierno a la vez que, no pude evitar ponerme roja,
porque estaba pareciéndole atractiva a alguien ajeno a mi, alguien que no me lo decía para
quedar bien conmigo.
Recuerdo cuando me confundí, cuando pensé que me gustaba otra persona porque no lograba
entender mis sentimientos por ti. Me cayó como un balde de agua fría llena de realidad, miedo
e inseguridad de que mi oportunidad de tener algo por primera vez con una chica, tal vez ya se
había esfumado. Fue entonces que le hable a mis amigas, ellas me dijeron que me arriesgará,
que fuera contra todo y lo hice.
Joder, recuerdo cuando te conté que me gustabas, estaba tan aterrada por tu reacción y
respuesta cuando vi que mis mensajes no te llegaban, pensé que ya había sido demasiado
tarde. ¿Sabías que estaba sollozando porque pensé que me habías bloqueado? Estaba tan
asustada que cuando tus mensajes me llegaron, me quedé atónita. Sentía que podían
meterme a un pozo de azúcar y yo estaría feliz de ahogarme ahí.
“aquí es cuando te empiezo a llamar amor”, sentí como mí corazón quería explotar en ese
momento. Me estabas matando tan solo con el hecho de llamarme “amor”.
Siempre miraba tus fotos, jamás podía parar de hacerlo, porque en mi cabeza siempre había
una duda, ¿Cómo es posible que después de cada 5 minutos, te volvieras más hermosa? Esa
pregunta me acechaba todos los días, “joder, ella es tan hermosa”, era lo que siempre decía.
Lo sigo diciendo y pensando, Julieth, después de tanto tiempo, ¿Cómo es posible que después
de cada 5 minutos, te vuelvas más hermosa?
Recuerdo cuando vi tu sonrisa por primera vez, Dios mío, me estaba muriendo, ¿En serio
alguien podía ser tan hermoso con el solo hecho de sonreír?
Recuerdo que cuando nos decíamos “amor”, yo quería alejarte de mí porque tenía miedo.
Tenía miedo porque sentía que no era suficiente. Sentía que tú merecías algo bonito, algo que
fuera bueno, no una mierda como yo lo era. Joder, pensaba tanto en que era mejor que me
dejarás porque yo no tenía nada que ofrecerte hasta que dije, “a la mierda todo, tengo que
hacerlo” y lo hice, comenzó a importarme una mierda si era buena o no en tu vida, no lo sabía.
Sigo sin saberlo, solo me queda decir que si puedo ser vista como una fuente de positivismo en
tu vida, entonces estaba bien, porque tú lo fuiste y lo sigues siendo. Me ayudaste a cambiar
tanto, fuiste una de las principales razones porque las que empecé a cambiar, si no hubiera
sido por ti, seguiría siendo muchísimo más mierda. Me ayudaste a cambiar, me sigues
motivando a cambiar y no sabes lo valioso que es para mí.
Ya se que molesto mucho con este tema, pero la verdad es que, está es la séptima y última
carta. La estoy escribiendo aún porque siento, que aún tengo tantas cosas que decir, por está
razón, he decidido escribirte por aquí, porque si no logró enviarlas o una mierda así, entonces
simplemente prefiero que tengas la última y enterarte de todo lo que tenía que decirte, hasta
quedarme vacía en palabras y tal vez, en sentimientos. Se que sigo perdiendo mi dignidad (si
es que aún me queda después de todo), pero no quiero ahogarme con el sentimiento y con
todas las cosas que tengo que decir porque uno, ya lo hice una vez, dos, simplemente es está
vez.
Julieth, ¿Sabes cuánto ame que me llamaras “mi dulce de leche”? Me daba tanta risa aquel
apodo tan estúpido y ridículo que me parecía, pero cuando tú lo decías, era como, “joder, ¿En
serio una voz también puede matarte?”
Aún recuerdo que los primeros meses después de que hubiéramos terminado, estaba tan
triste porque no podía escuchar aquel audio en el que me llamabas “mi dulce de leche”,
simplemente decías eso, parecían ser solo 3 segundos, si mal no recuerdo, pero joder, para mí
fueron una maldita gloria. Lo dijiste con una suavidad que, sentí que era como si me clavaran
cuchillos tan delicadamente, dejándome en la agonía por tu dulce voz. Fue la primera vez que
me llamaste así por audio, ¿Se puede ir al cielo con solo escuchar una voz? Porque te juro que
así fue como me sentí.
¿Ya te dije cuánto amo tu nombre? Si, ya lo hice, pero volveré a decirlo porque Julieth, créeme
que puedo sentir cada letra de tu nombre resbalar por mi lengua y mi paladar, dejándome
aturdida por el sabor embriagante que posee solo tú nombre.
Siempre tuviste una forma de verme que me tenía maravillada, porque mirabas más allá de la
mierda que era. Mirabas más allá del desastre que era y soy, y no sabes cuanto te agradezco
eso. Jamás sabrás lo insegura que estaba con respecto a ese pensamiento.
¿Sabías que yo pensaba que cupido me había castigado para así nunca ser amada por nadie y
tampoco saber que era lo que se sentía ser amada? Por eso el apodo “Valentín” hacía más que
nada referencia a eso, ya que yo decía ser hija de cupido, pero que esté me repudiaba y me
castigaba porque simplemente no lo merecía. Valentín hace referencia a lo que muchos me
llaman y me dicen que soy; valiente, según muchas personas, incluso hasta la psicóloga con la
que acudí por un tiempo, me dijo que era una mujer muy valiente y sobre todo, muy fuerte. La
verdad es que, yo no pensaba eso para nada pero, ¿Qué más da ya?
Julieth, gracias, gracias por haberme enseñado lo que se siente ser querido, entonces, ¿Así es
como se siente? Si no hubiera sido por ti, me hubiera ido de este mundo sin haberlo sabido.
Me enseñaste tantas cosas, incluso el hecho de que tenía que aprender a amarme. Ahora ya se
lo que se siente ser querida, puedo morir en paz. Puedo descansar finalmente porque ya pude
vivirlo, honestamente, fue absolutamente hermoso a pesar de haber durado tan poco, fue
maravilloso después de todo.
Después de casi un día, he decidido seguir escribiendo porque de verdad, a veces no es tan
fácil llegar y escribir, tengo que parar cada que siento que digo algo fuerte, porque el
sentimiento que tengo lo es, es fuerte y tormentoso, pero para nada puedo arrepentirme de
esto, sería arrepentirme y renunciar a todo lo que aprendí y viví.
Julieth, ¿Sabes cuál es el sentimiento más hermoso que alguien te puede hacer sentir cuando
estás enamorada? No es el hecho de que te hagan sentir que le perteneces, no es el hecho de
que les digas, “soy tuya” porque no es así. El sentimiento más hermoso, Julieth, es cuando esa
persona, te hace sentir que eres tan suya y a la vez tan tuya, porque así después de todo, sabes
a dónde volver cuando tú corazón está roto y su amor se ha evaporado, como la tristeza en los
días nublados. Eso porque en el fondo, te perteneces y no tienes porque decir, “soy tuya”
porque no es hermoso, es una mierda.
Así fue como me sentí contigo, así es como me siento contigo. Siempre soñé con encontrar a
alguien que me hiciera sentir eso, llegaste tu, me hiciste sentir que era tan tuya y a la vez tan
mía, y eso fue tan genial, que ahora sabía a dónde debía ir una vez que mi corazón estuviera
más roto de lo que ya ha estado todo esté tiempo.
¿Sabías que cuando tenía entre 7 y 11 años, salía todas las noches que había luna llena a
hablar con ella, mientras que le suplicaba entre llantos miserables y patéticas oraciones que
por favor, me convirtiera en un chico porque entonces y solo entonces, así solo las chicas se
fijarían en mi? Me sentía tan decepcionada cada mañana que despertaba, cuando me daba
cuenta que seguía siendo esto. Que seguía siendo yo.
Me estaba ahogando en 2020, me estaba pudriendo por dentro que, no se si sabías pero todas
las noches que te ibas a dormir, yo no podía hacerlo, tenía miedo. Miedo de que al día
siguiente, yo me hubiera muerto y después de todo, ¿Qué iba a pasar con mi cabrona?, ¿Con
mi niña? Todas las noches, una vez que te ibas a dormir, tomaba mi teléfono y empezaba a
escribirte, joder te decía tantas cosas que sonreía con solo el hecho de escribirlas, porque me
sentía bien al hacerlo, me sentía en paz porque entonces, si yo moría al día siguiente, tu
entonces ibas a reírte por un buen rato hasta que te enterarás y a llenarme el chat entero de
largos “awwwwww”.
Julieth, ¿Has escuchado “You Found Me” de The Fray y “Viernes 13” de Marcos Menchaca? Si
no lo has hecho, por favor escúchalas porque son las canciones que yo te dedico a ti.
Barbosa, por favor, quiero que un día te mires al espejo y si algún día, llegas a ver una
“imperfección” en ti, solo sonríe, no te trates mal. Eres hermosa, eres demasiado humana y no
hay nada bello que eso. Eres imperfectamente perfecta, y yo encaje a la perfección contigo.
Por favor ¿Puedes imaginarme estando ahí?, ¿Puedes imaginarte que me encuentras con mi
chaqueta negra, con todas mis mierdas acompañándome, sonriéndote mientras llego a ti?,
¿Puedes por favor mirarme a los ojos, imaginar que te sonrió con un piercing en mi labio, con
mi cajetilla en mi mano para después, poder decirte esto mientras te miro a los ojos?
Si soy un ángel en el cielo, un demonio en el infierno, o si soy un polvo en la nada, ten por
seguro que te seguiré amando.
Te amo Julieth, y no se hasta cuándo dejaré de hacerlo pero, te amare hasta donde mi cuerpo,
mi alma y mi existencia me lo siga permitiendo.
Fuiste mi droga, y ya sabes lo que digo, la droga más poderosa de una persona es otra persona.
Recuerda lo mucho que te ame, princesa. Corre Julieth, tienes que y se que lo harás, se que
conocerás a alguien, bueno, si es que en algún momento las cosas se terminan con tu chica
que, ojalá y no, pero en todo caso, se que podrás salir. Quiero que salgas y conozcas a
personas, que te llenes de vida y que compartas tu felicidad con quien tu decidas el tiempo
que quieras. Si muero, por favor, recuérdame y déjame así como te dije que lo hicieras, yo
estaré por ahí, guiándote y cuidándote por sobre todo.
Te amo.
Te dedico “To Make You Feel My Love” the sleeping at last, tú me la dedicaste una vez, ahora
te la dedico yo, escúchala mientras lees esto y te dedico otra vez, “Die For You”, ya lo hice una
vez, ya te la dedique pero, me da igual, te la dedico otra vez porque, esa canción es hermosa.
Después de unos ciertos días, he decidido volver a escribirte como segunda parte de esta
carta. Creo que será la carta más larga que habré hecho nunca, me estás haciendo hablar y
expresar lo que siento hasta por los codos, mocosa.
¿Ya todo se arregló con tu mejor amiga? Espero que si, porque siento que ya fue así, la verdad
me siento muy feliz por eso. Me alegro que todo se haya solucionado con ella y que ya puedas
hablar con ella como en los viejos tiempos. Estoy feliz por ti.
En fin, ya hace varios días me vi encantó, como te había prometido. Tiene un mensaje muy
bello, la verdad me sorprendió bastante. Me gustó mucho la historia del abuelo Pedro, fue
muy triste pero muy bello. La canción de “dos oruguitas” me recuerda a ti y a mí.
Julieth, te odio, te odio por ser tan malditamente tú, tan malditamente bella. Tan simplemente
y meramente tu. Te odio porque después de tanto tiempo, te sigo amando, no me salgas con
que, “tienes que salir adelante, conoce a alguien” porque lo hecho, carajo. Lo he hecho y no
sabes cuántas veces lo he intentado, pero que tú puedas hacerlo, Julieth, no debería hacerte
creer que otras personas también pueden, porque a algunos como a mi, les quema el alma el
sentimiento tan masoquista de amar. No puedo simplemente esperar o ir a buscar a alguien,
Julieth, porque estaría usándola, lo siento, pero yo seré una mierda de persona, pero jamás le
daría dolor a alguien de esa forma. No puedo, mucho menos debería.
Julieth, siento que mi maldito corazón explota cada vez que te recuerdo.
Hoy soñé contigo, tal y como siempre lo hago pero está vez, fue diferente, porque yo estaba
hablando con una chica, tú no parabas de vernos, pero ela solo era una amiga mía. Cuando
terminamos de hablar, llegué hacia tu lugar, actuaste tan celosa que me pareció tierno.
Estabas seria, quieta en tu lugar, observándome con cautela para que al final, tus ojos
quedasen estampados a los míos. Nos veíamos fijamente y yo no paraba de reír porque sabía
lo que pasaba. Así que me agache para quedar a la altura de tu rostro, con mi voz burlona te
pregunté, “¿Celosa?” Tu simplemente, achicaste los ojos lamiéndote los labios, pero aún así,
no me respondiste, seguíamos mirándonos fijamente, con tanta intensidad que, al no tener
una respuesta tuya, con ambas manos tome tu rostro y te bese. Julieth, te bese en ese puto
sueño, te juro que se sintió tan bien. No creo que se sienta igual de bien besarte en verdad que
en un sueño, pero para mí, joder, fue hermoso y lo sentí. Sentí la textura y el calor de tus
labios, Julieth, la ternura en tu cuerpo a pesar de no ser tu. Cuando te deje de besar, seguías
con los ojos cerrados, con una pequeña sonrisa plasmada en tus labios. Abriste los ojos y me
miraste, tus ojos que tanto me encantaban me seguían mirando pero está vez, había
muchísimo más brillo en ellos. Me pare correctamente y me fui, sintiendo el sol contra mi
cuerpo, volvía a brillar al son del sol, mi cabello revoloteaba con el viento, y mientras eso
pasaba, de mi rostro una sonrisa deslumbraba todo a su paso y alrededor. Volteé una última
vez, para darme cuenta que ahí seguías tu, observándome. Con tu mano haciendo un ademán,
me dijiste adiós. Casi no podía verte, porque tú también brillabas por el sol. Entonces, desperté
en la oscuridad de mi cuarto, sintiendo ardor en la garganta por la sed que me mataba. La sed
de probar tus labios. ¿Será igual de bueno como en el sueño o será muchísimo mejor?
Realmente me da igual, con que solo pruebe tus labios, todo me sabrá bien, estaré agradecida
por el resto de mi vida por haber sido digna del sabor abrazador y embriagante de tus labios.
Bueno, siguiendo con la gigante carta, te mandaré una lista de canciones que espero y puedas
escuchar, pero por favor, hazlo.
- Kiss me – Ed Sheeran.
- Yellow – Coldplay.
- Freebola – Glup!
Empecemos por Freebola que, en su momento, la conocí por 2020, a principios de ese año, es
decir, enero, estaba encantada y no podía dejar de escucharla, sin embargo, siempre se me
venía a la mente la imagen de mi amiga ya que en ese entonces, estaba enamorada de ella. La
tenía guardada en Spotify desde julio en 2020, ya que apenas había podido tener Spotify.
Cómo sea, después de un tiempo la había olvidado, pero a principio de el año pasado, en 2021,
había bajado hasta el inicio de mi lista de canciones que me gustan en Spotify, ahí la vi,
entonces comencé a escucharla y está vez, ella no se me venía a la mente. Me veía a mi misma
y jamás entendí porque. Y aún me sigo viendo a mi misma cada vez que escucho esa canción.
Me gusta escucharla cuando está atardeciendo, me hace sentir libre, o no sé, son tantas cosas
que no puedo explicar y que estoy o bueno, al menos espero y tú también sientas lo mismo
que yo siento cada vez que la escucho.
La historia de esta canción tiene que ver con un canal de YouTube el cual subía tiktoks para
perder el tiempo, eran videos muy buenos y que realmente, valían la pena ver.
Estos videos tenían una intro de canción, la cual era “Oka”, era como por marzo cuando
empecé a escuchar esa canción y me recordaba bastante a ti por algunas letras como; “todo lo
que fui ella se lo llevó, solo lo queda es esta canción, puedo recordar también puedo matar,
ahora solo lo que queda es ver la realidad”, “¿Qué voy a hacer cuando tenga sed en este
atardecer? No te puedo ver, ni tampoco oler, buscando una manera para poder volver”.
Incluso, hay algunos dibujos que hice en los que se puede ver algunas letras de esta canción
que, puede no ser la gran cosa, pero para mí lo fue, más aparte el significado que tenía y en el
tiempo que la escuchaba. Porque en ese tiempo estaba hundida en la depresión demasiado
fuerte. En la parte que dice, “buscando una manera para poder volver”, es realmente yo al
intentar y estar rogándole al universo que me dejará estar contigo otra vez. Lloré muchas
noches, me siento patética y ridícula al recordarlo. Soy patética y Barbosa, tu también lo eres.
Used To This, siempre quise dedicártela, incluso cuando recién habíamos empezado a ser
novias no podía creérmelo, y todavía tenía que acostumbrarme a la idea de que tú eras mi
novia y “Used To This” es la definición perfecta de como me sentía.
“Kiss Me” siempre quise dedicártela, pero no pude hacerlo, más porque hay tres partes que
me definen demasiado, la primera es, “i’m falling for your eyes, but they don’t know me yet” y
es que, es tan cierto, estoy enamorada de tus ojos, Julieth, pero ellos todavía no me conocen
lo cual es triste. Después sigue, “fui hecho para mantener tu cuerpo caliente, pero soy frío
como el viento, así que, sostenme en tus brazos”. Es verdad, estoy fría de las manos, si yo
llegase a tomar tu mano (clamo a Dios que así sea, al menos por un maldito día), está estaría
helada y no podría mantenerte con calor. Estoy fría sentimentalmente, Julieth, no puedo darte
ese calor que tú corazón necesita, me siento mal por ello. Por último, “he sentido de todo, del
odio al amor, del amor a la lujuria, de la lujuria a la verdad, supongo que así fue como te
conocí", es cierto, tuve que sentir todo eso y más antes de ti.
“The One That Go Away” está me recuerda mucho a ti, la escuché mucho cuando estaban en
las marchas por la situación que pasó en Colombia el año pasado. Tenía el corazón en la mano,
sollozando, pensando en que algo podría pasarte porque, si de algo estoy segura Julieth, es
que aún tu me apartes de tu vida o alguna mierda así, y yo te llegase a ver en problemas, te
ayudaría. Incluso si tú me odiases, yo te ayudaría, no porque te ame Julieth, sino porque
realmente quisiera hacerlo. Porque tú me salvaste primero, Julieth, entonces, yo te salvaría de
eso y más.
Quería dedicarte esa canción hace mucho, antes de que termináramos, era porque que quería
que te quedará en claro que siempre estaría ahí yo, para ayudarte, siempre estaría para
cuidarte, y por sobre todo, seríamos nosotras dos contra el mundo. Estaré ahí para evitar que
caigas, cariño. Yo sería la única que no se marcha, o que se marchaba, pero tal vez ahora
Julieth, tal vez ahora me marché, y por eso te dejo esa canción, todas estas porque todas me
recuerdan a ti. Van dedicadas únicamente a ti, excepto Freebola, que es la única canción en la
que me veo reflejada.
Julieth, se que dije que me mantendría con vida, pero a veces, la vida da muchas vueltas, por
más que uno quiera no se puede, a pesar de que el dicho diga lo contrario, “el que quiere
puede”. Pero aún así, Julieth, incluso si no me muero, espero algún día, créeme que trataré de
viajar a Colombia, no solo porque tenga un interés que es solo conocerte, planeo ir a Colombia
porque quiero hacer un diario escribiendo sobre su gente, su cultura, aprendiendo cosas de
ahí, sobre todo, quiero visitar pueblitos mágicos. Si luego, si tú estás de acuerdo, yo podría
viajar para conocerte, el cual sería un gusto ya que, planeo que me ayudes con algunas cosas,
obviamente, si gustas ayudarme, claro está. No voy a obligarte a nada, bueno nadie dijo eso,
ósea yo sí, ¿Sabes qué? Creo que ya entendiste el punto, pero ya sabes, pienso demasiado y es
agobiante, como sea. El punto es que, al igual que tú una vez me dijiste, si realmente estamos
destinadas a ser, espero encontrarte más adelante.
¿Cómo es posible que me den tantas ganas de comerte esa boca, Julieth Barbosa? Tienes los
labios más hermosos que he visto nunca, el solo hecho de ver tus labios, me provocan una
sensación de besarlos hasta que mi aliento se consuma. Hasta que estos estén hinchados y
desgastados por los míos.
Me siento tan ridícula al estar escribiendo esta enorme carta, pero la verdad, se que de igual
manera, estarás feliz de leerla, ya que puede que está, sea la última que tengas de mi.
Cada vez que estés triste, mi pequeña, escucha esta canción, “terrible Vlad – te amo de
verdad”. Este será un abrazo eterno de mi, para ti.
“Mientras mi corazón palpite, mi cerebro recuerde, ahí siempre estarás” cariño, siente cada
letra dicha en esta canción, espero y sientas que soy yo cantándola. “te amo de verdad, te amo
de verdad” espero y sientas como está parte, te acaricia el oído, si lo sientes, entonces, esa soy
yo diciéndote que te amo. “cuando, cierren tus heridas, y hasta que tú me digas, ahí siempre
estaré”, siempre estaré ahí, cuidando de ti, princesa, y si puedo, cerraré y sanaré tus heridas,
tu alma, tu corazón, y tu mente. “vente, te invito a estar juntas, solo unos cuantos años, toda
la eternidad”, cuando sientas al viento mover tu cabello, seré yo jugando con el y
revoloteándolo. Si sientes frío, te sientes perdida e incomprendida, entonces cariño, mira al
Sol, esa será yo estando contigo y cuidando de ti, dándote de mi luz, para que tú, pequeña mía,
no te apagues, porque créeme Barbosa, esa sería una de las últimas cosas que yo permitiría
que pasase.
Simplemente, espero y recuerdes, tengas en mente siempre que todo lo que te dije
anteriormente, cuando me extrañes mucho y sientas que tú corazón se hunda, tu estómago se
retuerza, entonces, recuerda todo lo que te dije.
Hoy domingo 30 de enero, tuve la extraña sensación de como si estuvieras ahí conmigo, podía
sentirte, sin embargo, jamás te llamé, porque tal vez, me estaba equivocando. No se si tú
también me sentiste estando allá o si solo fue una cosa mía, pero hoy, justo hoy, te sentí
demasiado cerca y sentí que estabas ahí, incluso, una silla hizo un sonido de como cuando
alguien se sienta, me quedé un tanto inquieta. Tal vez solo fui yo.
Por cierto, volveré a enviarte otra lista de canciones, ¿Por qué? Porque aún hay muchas cosas
que tengo que contarte, que enseñarte, explicarte, dedicarte, etcétera, la lista parece no tener
fin, bueno, tal vez sea la carta más larga que haya escrito nunca, pero la verdad es que, no me
estoy arrepintiendo de nada. Pequeña, el amor no es algo del que yo puedo arrepentirme, y
mucho menos, si a quien amo es a ti.
Quiero salir de aquí, Julieth. Quiero evitar ahogarme y quedarme postrada en la cama. No
quiero que mi cuerpo duela con solo respirar. No quiero volver a sollozar sin que haya ninguna
lágrima de por medio, resbalando por mi rostro. No quiero volver a tener pesadillas y tener
miedo hasta de respirar. O que pierda peso porque la comida ha comenzado a asquearme
ridículamente. Después de tanto tiempo, mi cuerpo comienza a inquietarse a la idea de que yo
tenga una re caída, que mi cuerpo quedé inerte después de casi sufrir de un colapso, que mi
cuerpo y mi alma, se queden hechos polvos. Tal vez, solo tal vez, debería permitirme llorar y
dejar de ser fuerte por una vez. Tal vez deba dejar derrumbarme solo por hoy. Quitarme está
máscara que he creado y que ahora, ha comenzado mi nuevo, sin embargo, hay veces como
hoy, la máscara no puede evitar caerse, dejando así a la plenitud ante todos, mi verdadero
rostro. Mi verdadero yo, pero, ¿Quién soy yo?, ¿Qué hago en este mundo?, ¿Para qué he sido
hecha?
Me permití caer. Caer en lo que pensaba, sería un gran error, sin embargo, fue grata la
sorpresa mía en la que descubrí que todo esto, no era un error. Viendo los casi imperceptibles
árboles, lo cuales se teñían de completa oscuridad, haciendo juego con la noche. El frío viento
revoloteaba de forma un tanto violenta mi cabello, convirtiéndose en una maraña algo
preciosa. Sumergida en mis pensamientos, me encontraba de pie, observando los tenues
colores amarillos y los delirantes color naranjas, haciendo un increíble contraste a juego con el
azul casi blanco. Pensaba en como no caer, en que debía hacer para mantener mi mente
distraída. La respiración me fallaba y yo no lograba entender si era por el gigantesco nudo en la
garganta que tenía, o si era por la cruel ansiedad. La ahora fría piel de mis brazos y manos, se
erizaba por completo. Decidida, arrastré con gran esfuerzo mis piernas en dirección a la puerta
de madera y maya para así, poder entrar al calor de la casa. Con torpeza, bajaba los escalones
para poder ir lo más rápido (aunque no lo pareciese) posible al baño. El blanco piso, con
machas de pies y zapatos, que estaban prácticamente tatuados sobre este. Deje mi cuerpo
caer con pesadez, sabiendo y dándome por vencida ante aquel aborrecido derrumbe. Mis
lágrimas caían con una gran gentileza y elegancia, resbalando sobre mi rostro, perdiéndose en
la curva de mi un poquitico, ancho cuello. Con el mentón alzado, la cabeza en alto, la cual
reposaba en la blanca y algo sucia pared de aquel frío baño en el que siempre terminaba
entrando para poder sollozar con comodidad al menos. El silencioso llanto, ahogando las ganas
de gritar mordiéndome los labios, sosteniendo fuertemente mis manos porque al final del día,
era yo a mi misma a la única que tenía para y poder ayudarme. Cerré los ojos aceptando la
desdicha de ahogarme y derrumbarme siendo este para mí, un asqueroso momento. Entendí
que en igual de ser amable con todos, también debía serlo conmigo misma. En igual de ser una
perra asquerosa conmigo, debía ser más suave.
Estaba olvidando que tan mal me había tratado que cuando, me abrace a mi misma, pude
sentir el corazón roto de una niña en mi interior. Sentí tanta lástima por mi, llore por mi. Llore
porque estaba siendo cruel conmigo misma. Llore porque me la pasaba castigándome y
diciéndome cosas horribles a mi misma. Llore por todo lo que pase. Llore por todo lo que tuve
que ver. Llore por todas las veces en las que me sentí insuficiente, en las que respirar me dolía,
más si lo hacía, sentía que explotaría. Llore por todas esas veces en la que mi cuerpo termino
desnudo, humillado y golpeado en el suelo del baño. Llore por todos los cortes que había en mi
cuerpo y que siempre habría. Pero sobre todo llore porque me di cuenta que nadie me amaría
tanto como me he empezado a amar a mi misma. Llore porque a pesar de todo, yo era
simplemente una chica. Y me abracé, me abrace tan fuerte que podía escuchar como mi
corazón crujía. De repente, todo empezó a brillar. Respirar a mí ya no me dolía. Mi corazón se
había perdido, se había ido. Los trozos habían sido quemados y estos, se habían vuelto cenizas,
se fueron en la misma sintonía en que mis cabellos son molestados por el viento. Se perdieron
de la misma forma en que las olas se pierden en el mar. Y se fueron a un lugar al que yo no
conocía pero que no necesitaba conocer para saber que estás, bien estarían. No necesito un
corazón para saber amar porque ya lo hice aún cuando esté, había estado roto. No necesito un
corazón para amar porque he aprendido que sea como sea, el amor siempre estará en mi. No
necesito un corazón para saber que no soy un monstruo, porque eso era lo que veía en el
reflejo del espejo cada mañana que a la cara iba a lavarme. Veía a un monstruo horrible,
oscuro, su parte del rostro carbonizado, y el otro lleno de sangre. Los dientes totalmente
deformes y asquerosos, era como estos estaban. Sus ojos, oh sus ojos, por sus ojos era que
existía la palabra “terror” y por su presencia, “miedo”.
¿Sabes, Julieth? Estuve pensando y, es un poco gracioso lo que diré tal vez pero, si cuando nos
llegáramos a conocer, ¿Crees que estarías conmigo? Bueno, no se porque lo pregunto no se si
te gusto, ¿Te gustó?, ¿Aún sientes algo por mi? No debería preguntar, pero aún sabiendo si la
respuesta es que si sientes algo por mi, no podría emocionarme. No podría porque, una
relación a distancia es una mierda. Por eso nuestra relación fracaso, Julieth, porque esa
relación, con todo respeto, no tenía futuro. Es algo que ambas sabemos y que no se puede
negar. Era obvio que no funcionaría, en primera porque, éramos muy jóvenes, Julieth,
dependientes en el peor de los casos. Éramos jóvenes que necesitaban sentirse ahí, tenerse
ahí, y ninguna de las pudo hacerlo, porque la distancia, estuvo de por medio. Es parte de
crecer aceptar que una relación a distancia no funcionaría, y menos con dos chicas tan jóvenes
como nosotras. Julieth, pero algo que ni tú, ni yo, ni nadie puede negar es que, tu y yo somos
tan opuestas como iguales. Somos dos polos total y enormemente opuestos, pero tan
enormemente iguales.
Encajamos, Julieth, y yo sé que no soy la única que lo sabe, porque se que tú también lo
sientes. Julieth, somos imperfectamente perfectas juntas, ¿Te has dado cuenta? Eres la luna y
yo el sol. Descubrí mi pequeña, que hay oscuridad en ti, mi gran rayo de luz, en mi, toda mi
oscuridad, los demonios y tormentos plasmados en mi cuerpo, hay luz.
Julieth, yo no voy a venir con el típico, “tu y yo, simplemente seremos algo en otra vida”
porque no es cierto, porque mira, en dado que las cosas salieran bien, yo pueda salir de aquí y
toda esa mierda, entonces, yo conocería Colombia, haría lo que necesito hacer y de paso, te
conozco a ti, si llegasen a darse las cosas, créeme que funcionaría, pero si lo llegáramos a
intentar por mensajes y toda esa mierda, ambas sabemos, que sería un desastre, aparte el
único desastre que puede haber aquí soy yo, porque si, soy un maravilloso y hermoso
desastre. Pura en su definición. Algo para que te rías un poco. ;)
Te hablaré de mi clase de filosofía, el profesor pregunto que era lo que nos frustraba, yo puse
varias cosas, entre ellas, “que no me dejen leer, que no me dejen escuchar mi música, que no
me dejen escribir, leer los de PDF’S de cultura, feminismo, sociedad, gastronomía, política,
sobre todo política, los niños” JAJAJAJA, lo peor, es que el profesor me preguntó que era lo que
me frustraba frente a todo el salón, y yo terminé respondiendo, “la gente estúpida” pero lo
escupí con odio. Ahora creo que le caigo mal a algunos del salón, en fin, no es mi culpa tener
tanta genialidad y que no puedan lidiar con ella. Como sea, terminé respondiendo eso en
primera porque si, no hay nada más que me frustre enormemente en este mundo que la gente
estúpida. Esa que se desborda a escalas ridículamente altas en la sociedad. Esa que habita y te
encuentras en cualquier lado. Esa estupidez que a pesar de ser alguien tan serio y pacífico, te
darían ganas de golpearlo repetidas veces. Esa, mi querida pequeña, es la estupidez de la que
yo hablo. Segundo porque iban a llamarme "única y diferente” si pendejo, única si soy,
¿Cuándo has visto un desastre hermoso que te robe el aliento, ese que hace que lo anheles y
del que quieras tener siempre? Nunca. Patético. ¿Diferente? Pues obvio que si, en mi
encuentras todo. El misterio diferente, el dolor satisfactorio, la tristeza feliz, el enojo
embriagante, la presencia delirante. Yo soy todo y nada a la vez. No hay una palabra que me
defina con exactitud porque yo soy todas. Yo soy extraordinariamente extraña que te hará
quererme a como de lugar. Jamás encajo con nada y es precisamente por eso. Porque no hay
algo que me defina. No hay un cuadro en el que tú puedas encerrar, llamar y decir el tipo que
soy, porque soy demasiado. Jamás estoy satisfecha con lo que tengo, por ende busco más, al
tenerlo, busco más. Siempre es así. No estoy conforme con nada. Es tan difícil de explicar, que
hasta yo misma terminó enredándome. Es el efecto “E’V’H’V”. Luego entenderás lo que digo,
es el nombre al cual, tengo pensado cambiarme.
Quiero desaparecer, tengo que desaparecer más bien, aunque no es correcto para mí familia,
es lo mejor para ellas y para mí. Me duele, me quema la idea hasta cierto punto, porque a
pesar de ser una mierda tóxica, no puedo evitar sentir pena.
Pero tengo que hacerlo, porque fui yo quien metió la pata, y si tengo que hacer esto para
protegerlas y protegerme entonces, lo haré.
Mi bonita, por favor, mi pequeña, no seas tan dura contigo misma. No quiero que te trates
mal, ¿Si? Quiero ver esa sonrisa preciosa, en esos labios que tanto anhelo y que son mi delirio
y mi perfecto tormento. Espero volver a escucha esa tierna risa, y esa dulce voz que tanto me
mata. Te amo, Julieth. Si digo esto cada cierto tiempo en esta carta, es porque siento que voy a
morir, entonces mis últimas palabras serán, “te amo, mi pequeña Julieth Barbosa”.
Son las 5:13 de la madrugada y te amo, Julieth. Iba a decir que tienes los lunares y las manos
más hermosas que he visto nunca, pero olvidé que toda tú es hermosa.
Mis manos están más frías que nunca, casi no puedo escribir bien. Están acalambrados y casi
azules por el frío.
Estaba afuera de mi casa desde las 5 de la madrugada. Sin abrigo, simplemente así, existiendo.
Hoy mire tu estado de instagram, JAJAJAJAJAJA, eras una cosita. Lo sigues siendo, pero eres
pequeña, mi pequeña. No se porque digo “mi pequeña”.
Como sea, hoy me sentí muy bien, no sentí nada más que pura felicidad. Iba a llamarte pero,
preferí no hacerlo. Sabía que iba a ser muy difícil para mí colgar una vez que comenzáramos a
hablar. Quisiera poder contarte todo. Todo de mi, Julieth Barbosa, pero no puedo, porque
tengo conocerte, ¿De qué me sirve hacerlo si no te lo cuento en persona? Aparte, tengo
muchas cosas que enseñarte. Me he dado cuenta que te he llamado, cariño, pequeña,, mi
bonita, y se que no debo. Se que no debo hacerlo, pero no sé, no entiendo nada, no entiendo
nada, Julieth.
Quiero, quiero… Dios, joder, mierda, es que quiero contarte, quiero explicarte. Quiero
abrazarte, Julieth. Quiero decirte que todo va a estar bien pero se que eso sería mentirte. Te
he estado mintiendo, Julieth. Nada saldrá bien de aquí. Lo siento. Se que no tendría porque
hacerlo, pero siento la necesidad de decirlo, porque entre todos mis sentimientos lo que más
hay, es culpa, y me he esforzado, te juro que me esfuerzo con que todo salga bien, pequeña.
Te juro que lo he hecho. Te juro que me he cuidado y que he tratado de pensar positivo pero
no puedo. No puedo porque en lo único que pienso es, "¿Será está la última vez que
duerma?”, “¿Será está la última vez que sienta el viento golpear mi rostro?”, “¿Será está la
última vez que vea el rostro de ella?, ¿De Julieth?”
Julieth, ¿Tú aún tienes fotos de mi? Porque una vez, me dijiste que las tenías, y yo me
emocioné. Lo entiendo, y acepto que no tiene sentido alguno. Tengo ansiedad, no puedo parar
de pensar, siempre pienso demasiado, pero mis pensamientos van a una velocidad
multiplicada por 5, te juro que se siente de la mierda porque quiero dejar de sentir muchas
cosas, de ver muchas cosas.
Ayer, me encerré en un baño porque tenía ansiedad y quería vomitar. Mi saliva salía, sentía
que el vomitó iba a brotar. Mi amigo se acercaba y me preguntaba si estaba bien, yo solo lo
tome de los hombros y le dije con la voz entrecortada, más ronca de lo normal, “vete de aquí”.
Mis dedos y manos tienen callos, se que no te gustarían tocarlos y qué tal vez, te darían asco,
pero quiero que sepas, cariño, que yo con ellos, te estoy entregando la última parte de mi
corazón porque se que la vas a necesitar. Julieth, a la gente que he conocido para que me
ayude a salir de aquí, le he hablado de ti. Les he dicho lo mucho que he querido besarte.
Les he dicho que si no cuentas tus sueños, estos últimos, se hacen realidad. Desde entonces,
cada sueño que he tenido contigo me lo guardo porque sigo pensado que será verdad.
De pronto, tus recuerdos, todas esas cosas que quisiste hacer, que quisiste decir, se te
revuelve en el estómago y sientes como te sofoca, como te comprime. Después, comienzan a
aparecer las personas, Julieth, todas y cada una de ellas, las ves ahí. Ahí están y al final, llega la
última persona. Llega la persona a la que amas. Llegas tú.
Te he dicho que tienes el perfil más hermoso que he visto nunca?, ¿Te he dicho que tienes las
manos más hermosas?, ¿Qué tú cuello y el lunar en tu pecho, hacen a juego con tu piel
acaramelada? Te amo, Barbosa.
Mi familia aún no lo sabe y no pienso decirles, tampoco creo poder decirte que fue lo que
pasó, porque no quiero. No me hagas recordar lo que pasó por favor. Lo que hice. Lo que tuve
que hacer.
Así como el signo positivo y negativo no pueden aplicarse en el cero, este se vuelve neutral,
igual que la vida. La vida ni es buena, ni es mala. Es neutral. La vida es por completo un cero.
Somos humanos siendo imperfectamente perfectos. Somos neutrales al mismo momento en
que ni hay negatividad ni positividad en uno mismo en algunas ocasiones infortunadas. En
matemáticas somos un cero al ser neutros.
Amo la vida al igual que amo el básquetbol. Amo la vida al igual que te amo a ti. Amo la vida a
pesar de que está, me haya golpeado innumerablemente en repetidas ocasiones. Amo la vida
al igual que amo el cigarro. Te amo a ti al igual que amo apreciar como los árboles se tiñen de
oscuridad, ¿Será está oscuridad mala simplemente por ser oscura? Es lo que me preguntó,
¿Será está oscuridad que hay dentro de mi completamente mala meramente por el hecho de
ser oscura?
¿Desde cuándo la maldad ha sido vista como el color oscuro? Soy un poco mala, ya lo sé,
puedes darte cuenta tal vez, pero si al girar a la derecha me ves ahí, ¿De qué color me ves?
Estoy hecha de múltiples colores, cada uno de ellos, de diferentes tonos de intensidad, con los
que si el color es claro y puro, será vista como buena mi maldad. Si mi maldad se tiñe de azul,
te hará caer en un coma depresivo. Te sentirás morir a cada momento y tu alma se irá de tu
cuerpo, dejándote tirada al igual que como cuando tiras las cascaras de unas naranjas. Si mi
maldad se tiñe de negro entonces, no es tan mala, solo es ridículamente cruel. Igual de cruel
que cuando alguien se retira al dejar mi cuerpo tirado en el piso del baño, totalmente
golpeado. Así torpemente será.
Así como me encantan las manzanas, me encanta escribir poesía mientras fumo marihuana.
Apreciar la maraña de nubes por la mañana. Las hojas del otoño, caen sobre el techo, y recaen
en la calle sobre su piso. Caen y recaen sobre mi pelo, mientras yo le escribo cartas a tu
invierno.
Julieth, ¿Has visto ese meme donde salen los tres Spidey’s y dice: “yo en la universidad
haciendo equipo con un señor de 47 y un niño de 17 años”? Bueno pues, esa es una
descripción gráfica del equipo que estoy haciendo con los señores. Bueno, dos son un poco
jóvenes, uno de 23 y otro de 27, él otro tiene bastante edad, yo soy la más “pequeña”. Entre
comillas la más pequeña, porque de altura, me veo como un monstruo al lado de ellos.
En fin, me hice amiga de un vagabundo también. Fue bonito. Me contó muchas cosas, me
contó de lo mucho que ama a su familia, tanto que, acepto quedarse en la calle mientras era
odiado por ellos. Fue realmente triste porque perdió todo menos su cordura, dice que a veces
desearía no tenerla, porque lo único que hace, es pensar en ellos todo el día mientras le ruega
a Dios, que le ceda un milagro.
No se si desaparecer, Julieth. Dicen que es lo mejor que podemos hacer en estos casos. Me
tengo que crear una nueva vida, un nuevo nombre y olvidar quien fui, olvidar a mi familia.
Estoy haciendo un dibujo, que posiblemente me tatué después del tuyo, claro. Me gusta
porque es como un sueño, es como un tipo “collage” de las cosas que me gustan, que amo y
son de mi importancia, estoy pensando en ponerte a ti en el porque si, te amo, Julieth
Barbosa, pero eso no tiene mucho que ver. Lo hago porque me marcaste mucho y fuiste una
luz. Me sacaste de ahí, o bueno, fuiste uno de mis motores para salir adelante. Me hiciste
darme cuenta que el amor no tiene nada de malo. Me hiciste sentirme amada y enamorada.
Me ayudaste a encontrarme a mi misma. Me has ayudado mucho y por sobre to, me enseñaste
que a pesar de que un día sea una completa mierda, al menos puedo aprender de el, mientras
que yo en mi mente decía, “pff, que estupidez. ¿Así de fácil?” Y la respuesta era un rotundo no,
era “así de fuerte y de valiente”.
No pienso poner tu nombre, pienso poner algo simbólico tuyo, y por debajo de esta poner,
“MJ”. Cualquier persona que lo lea pensará, Mary Jane seguro, pero no, eres tú.
Hasta ahora voy captando el “MJ” y casi me explotaba la cabeza. Bueno, el lado positivo de
esto es que si te caes, no se te va a romper el cuello como Gwen.
Ojalá pudiera cantarte las canciones, porque te he escrito canciones, pero me da pena
mostrarlas. Trato de hacerte sentir mi amor por ti, y de hacerte reír, aunque se que tú rostro
se llenará de lágrimas en más de una ocasión cuando leas esta carta. Yo sé que por más que no
quiero que llores, lo harás, porque eres una niña, y eres humana.
Se que me quieres, Julieth. Se que lo haces, no se sí sea de la forma en que pienso, es decir,
que aún te gustó. Porque creo que ya lo dije, pero pienso que así es, que si te gusta, pero aún
así la respuesta sea afirmativa, no puedo ilusionarme, porque yo no pienso volver a tener una
relación a distancia, porque yo sé, y tú sabes, Julieth que, tú vas a querer que yo esté ahí, yo
también quiero estar ahí, quiero poder acariciar tus mejillas, y poder mirar directamente hacia
lo profundo de tus ojos. Aquellos ojos que me matan de histeria, y me hacen tener tatuada la
palabra “impaciencia”. Quiero poder ayudarte, quiero mostrarte todo lo que se. Quiero
enseñarte a ver mi mundo, y a moverte en mi mundo con mi misma rapidez.
Julieth, el tatuaje que estoy haciendo, tiene unas nubes y un sol. Yo soy el Sol. Y por el lado
superior izquierdo, está la luna, sola en su agonía, y me recuerda por completo a ti, mi
pequeña. Hay un cigarro de marihuana, un arcoíris por detrás de este, acompañado de hojas
de otoño y una calle hacia la nada completamente lleno de árboles preciosos. El arcoíris y el
humo del cigarro tienen que combinarse, haciendo así una combinación de humo arcoíris. Hay
un cero. Y por debajo pone, “Welcome to my…” No sé si llamarlo “Neverland” o “Wonderwall”.
Pero me parece mejor llamarlo “Wonderwall”, su traducción sería como “muro de maravillas”
pero la verdad es que como una traducción literal y no muchas veces dan con el blanco del
objetivo de la letra o melodía. “Wonderwall” se refiere a una persona, cosa, o idea con la que
uno está absolutamente obsesionado ya que, puede llegar a generar inspiración, motivación y
amor. Puede ser la razón de tu felicidad, una persona, alguien a quien amas, el alma gemela,
aunque suene un poco tonto. Antes, solía llamarte “My Wonderwall”, aún lo hago, aunque te
llamo de muchas formas. Se que no debería pero también te llamo, “el amor de mi vida” y me
da igual sabes, ¿Por qué tendría que sentirme avergonzada de mis sentimientos? No puedo, no
estoy haciendo nada malo, simplemente estoy amando y por primera vez, no lo estoy
ocultando. Quiero tocarte, Julieth, pero no de esa forma. Porque para el solo hecho de llegar a
sentir la calidez de tu piel contra la frialdad de mis dedos, que recorrerían con delicadeza esa
piel canela en tu brazo hasta llegar a tu hombro, siguiendo por tu cuello, hasta llegar a tus
mejillas, las cuales con el dorso de mi mano, te acariciaría.
Quiero hacerte el amor. Quiero recorrer la calidez en que se desenvuelve tu cuerpo, con una
delicadeza que te hará suspirar y hasta temblar. La luna por detrás siendo testigo de algo tan
bello como una obra de arte. Siendo testigo de como dos personas se están juntando
volviéndose uno. Viendo como se tocan con tanta anhelación, sus suspiros perdiéndose y
colándose por los labios de ambas, mientras que estos se estrellan con destreza. Siguen
tocándose y tocándose hasta que, sus corazones laten con fuerza, sus almas se han unido, la
luna se ha marchado, dándose cuenta que ya había amanecido. Solo eran dos cuerpos
sudados, casi desvanecidos por el desprendiente calor de ambas. Se miraban con ternura,
ambas perdiéndose en lo profundo de sus ojos, miraban más allá del color. Miraban lo que
había dentro de cada una y sonreían, porque no había nada más hermoso que dos almas
uniéndose con tantas ansias después de un agobiante tiempo. Ahí, cuando sabían que ambos
tactos quemaban sobre la piel de una con la otra. Ahí, cuando sus frentes se juntaron y con
cansancio se rieron. Ahí, cuando ambas se dijeron "te Amo” en la misma sincronía en que el
oleaje de las faldas danzan. En esa sincronía en que ahora ambas se reían. Eso princesa, es
hacer el amor, y es lo que quiero hacerte yo.
Hoy te envié un mensaje, diciendo “estoy bien, MJ”, porque lo estoy, por ahora, quien sabe
que pase más adelante. Mi equipo, me dice que todo saldrá bien. Ellos me cuidan mucho,
realmente lo hacen. Me dicen que no pierda la fé, que saldremos de aquí todos y que
podremos ser felices sin importar nuestro pasado.
El mensaje de Instagram jamás se te envío, bueno, si lo envié, pero tú jamás lo verías. Fueron
tres mensajes, decían “estoy bien, MJ”.
Intenté seguirte y lo hice, pero inmediatamente me di cuenta que, estaba cometiendo una
estupidez, así que deje de hacerlo. Trate de enviarte un mensaje de SMS, lo hice pero jamás te
llegó. Luego un mensaje por Messenger y tampoco, solo me queda esta carta que, no se si
contestarás, no se si responderás a algunas de las cosas que dije, pero si lo llegas a hacer,
tampoco se sabe si yo logré responder a estás mismas.
Por cierto, encontré tu Facebook, vi que había historias con tu mejor amiga, no se si sea de la
que me contaste que estaban dejando de hablar como antes y eso te ponía triste de cierta
manera. Si es ella que, espero que si, pues pequeña, déjame decirte que realmente, me alegro
por ti. Me alegro que sigan siendo muy buenas amigas, pero si algo he aprendido Julieth es
que, si en algún momento ella se va, no detengas tú vida. Tu estabilidad emocional no
depende de nadie, mucho menos debería de depender de tus amigos, porque en cualquier
momento, todos se irán, serán un simple polvo que te hará alucinar y te hará caer. No caigas,
Julieth. No caigas por ese tipo de personas. Algún día te darás cuenta que lo mejor era que se
fueran, que al final de cuentas, nada es para siempre, que sin importar que tanto hayan
pasado juntas y cuántos años de amistad hayan tenido, se irán y te dejarán. Todos esos años
en los que se juraban jamás apartarse, serán solo promesas vacías. Se desvanecerán. Se que es
cruel lo que estoy diciendo, o tal vez, un poco duro, pero solo espero que entiendas que no lo
hago con ningún tipo de maldad, para ser sinceras, no tendría porque hacerlo, sin embargo,
prefiero decirte y hacerte ver está realidad, aunque se que tú ya eres consciente de eso.
Wonderwall – Oasis.
18 – One Direction.
Empecemos con la historia de “¿A qué te sabe el café?”, En lo personal esta canción siempre
me encantó. Desde la primera vez que la escuché (junio del 2018) hasta la actualidad. Jamás
había pensado en nadie al escuchar esa canción, hasta que tú apareciste. Son como un montón
de dudas que surgen y que podrán ser estúpidas, pero en una canción suenan muy bien.
“Gone, gone, gone” creo que no hace falta explicación, princesa, solamente mira la letra y
sabrás lo que quiero decirte con ella, aparte que siempre me pone muy feliz. Me trae
recuerdos de una playa soleada.
“Hasta la raíz” , fue como un proceso que lleve al momento de superar el duelo de nuestro
rompimiento.
También es una narración de como fui superando mis inseguridades, mi depresión, mis
tormentos y resentimientos.
Y como aún después de tanto tiempo, sigo trabajando y sacando espinas de mi interior.
No te he olvidado, jamás te olvidé, pequeña y se que jamás podré hacerlo, porque no puedo,
es decirle adiós a todo lo que me ayudó. A todo lo que me hizo y me ayudó a construirme
como alguien nuevo.
Mi rayo de Luna, ahí siempre estarás. Veo la Luna, con la esperanza de que tú veas el Sol y que
me sientas contigo. Ahí mismo, a tu lado.
“Favorite crime”, esta canción, solía tocarla con una guitarra que logré comprarme a mitad de
ese año, es decir, en junio. Jamás hablé sobre esa guitarra por su historia, pero admito que fue
la mejor compañía que pude haber tenido en ese momento. En las noches en las que había
Luna llena, yo tocaba esta canción con un sentimiento crudo y doloroso. Podías sentirlo y tu
piel podía erizarse por la intensidad de este.
“Yeah, everthing we broke and all the trouble that we’d made”.
Era donde justamente mi voz salía con más dolor, volviéndose ronca a más no poder pero
tenía que seguir cantando. Tenía que continuar. Lo hacía, pero con el corazón hecho todo un
lío. Escuchar esta canción ya no me duele pero en su momento, me marco muchísimo y la
canté demasiado.
“Girl crush” esta canción olvide añadirla a lista, pero es básicamente en todas esas veces en las
que yo me comparé con todas esas chicas. ¿Me arrepiento? Claro que sí. Jamás debí que algo
tan ridículo y patético como eso, me afectará, y siento pena por mi yo de ese tiempo. Aquella
que no podía verse al espejo sin llorar, sin sentir asco de su cuerpo. Aquella que se odio y creyó
que lo mejor era dejar de continuar con su vida sin darse cuenta que no valía la pena, y que
realmente yo sí valía la pena. No estoy diciendo que las otras chicas no lo valgan, porque todo
nos sirve, todo nos ayuda. Las relaciones sirven para crecer. A lo que quiero llegar es que, no
valía la pena que yo me derrumbará y mucho menos que me comparará, porque al final
aprendí que yo sí valía la pena. Sí valgo la pena y estoy feliz por mí. En fin, esa canción también
la tocaba y me gustaba mucho como Harry Styles la interpretaba, así que yo también la
cantaba de esa misma manera. Estas últimas canciones me recordaron a ti en su momento.
Aquel en el que actuaba como pendeja y bueno, ahora las escucho sin dolor alguno, he
aprendido a reírme sobre esto también, porque ya pude soltar todo. Estoy bien.
Como te he dicho anteriormente, tuve una guitarra, pero jamás la mencioné hasta ahora,
incluso miento en que jamás tuve una, solo por el mero hecho de la historia de esta última. Es
algo muy íntimo y tal vez, solo tal vez logré contarte sobre ella.
“Met a girl” esta canción, me recordó muchísimo a ti y a mí más que nada por la letra.
Julieth, creo que es momento que te diga algo para que al menos, entiendas un poco las cosas.
Barbosa, yo siempre estuve metida en este tipo de cosas. No fue porque yo quisiese, sino que
fue por mi maldito padre, quien decidió venderme y adentrarme a este mundo como pago de
su error. Error que hasta la maldita fecha nos sigue costando, bueno, a mí más que nada,
porque a pesar de todo, ellas no saben ni sabrán nunca sobre esto. No pueden saber y mucho
menos quiero que sepan. No estoy en esto porque quiero, no me he adentrado en este mundo
por mi propia voluntad. Las cosas que he tenido que hacer, las he hecho porque prácticamente
me he visto obligada a hacerlo. Nada de lo que hice fue porque quería. Mucho menos esto, el
cual me tiene al borde de la muerte y no se que hacer. Se que soy un monstruo, pero solo te
pido que entiendas que nada de esto, fue porque yo lo quisiese. Al final, Julieth, he terminado
por convertirme en este monstruo. Esto es lo que soy, el miedo, el terror, el misterio, el coraje,
la decepción, la valentía, el desprecio, el desastre, la ambición, la astucia, inteligencia, el
despecho. Todo, soy todo. Jamás he podido tener una vida normal o medianamente normal.
Mi infancia, ¿Qué es la maldita infancia si prácticamente me la han arrebatado? De ahí nació el
“Wonderwall” o como antes solía llamarlo, “El Neverland”. Tal vez te hablé más adelante sobre
este.
Jamás tome el dinero que gane ahí. Nunca hasta ahora, que a pesar de que se de donde sale
toda esa mierda de dinero, se que lo necesito, no lo quiero, pero tengo que tomarlo. Tomaré
solo lo suficiente para poder salir de aquí. Nunca había tomado ese dinero antes por su lugar
de origen, “el oscuro” así era como lo llamaba. Pero a la vez me arrepiento sabes, me
arrepiento porque el bastardo de mi padre se quedaba con el. El dinero se desaparecía como
lo hace el agua cuando tratas de sostenerla con tu mano. Justo así lo hacía. Una vez, intenté
escaparme de mi casa cuando tenía 7 años, pero él me atrapó y me golpeó en todo el cuerpo
menos en la cara. Mi cuerpo quedó adolorido y trataba de que nadie se diera cuenta de lo
mucho que me costaba mover mi pequeño cuerpo de ese entonces. Le tengo odio a mi padre.
Se que no tendría que pero, lo odio, joder, lo odio por todo lo que me hizo. Lo odio por la
maldita vida que me dio. Lo odio por eso y muchas cosas más. ¿Sabías que él muy cobarde, me
dejó a mi suerte en este mundo? Yo solo fui parte de su juego. Fui la maldita pieza en su
tablero de ajedrez. Yo solo soy un juego para él. Soy su diversión.
¿Alguna vez has visto un arma?, ¿Un rifle, una pistola, escopeta?, ¿Has tocado una alguna vez?
Y por último, ¿La has sostenido por más de un minuto en tus pequeñas manos? La vida de una
persona depende de ti. Pero como sabes, si te atrapan, ya puedes darte por muerto. Desde
entonces, mi vida jamás ha sido ni será en algún momento, normal como tanto quisiese. Tenía
miedo de esa vida pero después de tantos años en ella, ya me da igual, ya no me asusta. He
dejado de tener miedo por todo lo que he visto, lo que he vivido, experimentado y a todas
esas mierdas, les perdí el miedo. Me he acostumbrado a este estilo de vida, sin embargo, no
significa que estoy diciendo que está bien, porque no lo está, pero he tenido que
acostumbrarme a ver el brillo de sus ojos extinguiéndose. Recuerdo la primera vez que tuve
que ver eso. No pude dormir esa noche porque sentía que ahí estaba. En 2020, soñaba con
uno. Se me aparecía bañado en sangre mientras me decía, “¿Por qué no me ayudaste?” Lo
repetía una y otra vez. Lo veía y escuchaba por todos lados. Así estuviera rodeada de personas,
él siempre estaba ahí, viéndome mientras lloraba de forma horrible. Escuchaba su tormentoso
llanto y dolorosa voz diciéndome “¿Por qué no me ayudaste?” Era él con quien soñaba y que
no me dejaba dormir. Era él quien me aterraba todas las noches. Era él de quien quería
hablarte pero no podía y termine contándote otra historia. Tuve contarte historias que me
dolían pero de diferente manera. Tuve que contarte historias graciosas que me pasaban muy a
lo largo.
Déjame decirte, mi pequeña, que esto que te estoy mostrando y contando, es solo la punta del
IceBerg.
Yo sé que si me atrapan, me llevarán a un lote baldío, una vez estando ahí, van a matarme
posiblemente. Yo sé como mueren. Yo sé como los matan y disuelven los cuerpos en ciertas
sustancias. Yo sé como los desaparecen porque yo lo he hecho. He tenido que hacerlo. Y todo
eso, me desencadenó millones de traumas, mi depresión se desenvolvió mayormente a eso.
Todo lo que has sabido de mi vida, todo lo que te he podido mostrar, se desencadenó por eso.
Solo quiero que entiendas que yo aquí, no era la mala. Yo no era el monstruo que soy ahora.
Me han golpeado bastantes veces ahí mismo. Jamás los he considerado mis amigos, nunca lo
haré, ellos lo saben, por eso me odian y me han golpeado varias veces. Puedo defenderme,
pero honestamente, prefiero no hacerlo porque, ¿Y si le hacen algo a mi familia? No puedo
permitirlo, por eso prefiero dejarme, ¿Qué más da tener unos cuantos golpes más?, ¿Qué más
de tener más cortes y cicatrices?
¿Sabes? Me hace gracia cuando mi madre dice, “yo sé y conozco lo que tengo” siento tanta
vergüenza y pena de verla a los ojos que, solo intento sonreír mirando hacia el suelo.
Borre Instagram. Sentí que alguien me seguía y no quiero que alguien de ellos sepa sobre tu
existencia. No es en mal plan, sin embargo, ya sabes o te harás una idea de porque no lo
quiero. Tenía poco con ese Instagram. Fue hasta que te pedí que me bloquearás que vi tu
perfil. Ya lo había dicho pero, es mi única forma de monitorearte, aunque solo pueda ver
estados y mierdas así, me basta con saber que sigas viva, pero no sé como estás
emocionalmente y eso me hace sentir mal. Se que es algo que no es mi culpa, pero no puedo
evitar sentirme así porque, ¿Y si yo tuve que ver con ese sentimiento?
Te quiero contar como fue que caí en el mundo de las adicciones. Siento que ahora mismo,
bueno, cuando leas esta carta, estarás como una chamaca metiche, JAJAJAJAJA, eres mi
chamaca metiche.
Ahora sí, seriedad. Empecemos con el alcohol y el tabaco. Ya te había contado, si mal no
recuerdo, que había empezado a consumirla desde que era una niña. No lo hacía tanto, con
tanta frecuencia como bien sabrás y te imaginarás. Tomaba de algunos botes que dejaba mi
padre, el bastardo. Se que no debería llamarlo así, pero él siempre será un bastardo para mí.
¿Sabes que es lo más gracioso dentro de todo esto? Es que aún lo quiero un poco, aún quiero
poquitico a ese maldito bastardo, a ese bastardo que es mi padre. Se que dije que lo odiaba,
pero no, odio lo que me hizo, odio la vida que me dio, odio el mundo al que me metió y al que
posiblemente e infortunadamente, me haya condenado. Pero no puedo odiarlo, después de
todo, de ser un bastardo y cobarde, es mi padre, él no merece nada de mi, menos mi odio.
Quisiera poder arrancarme del cuerpo este sentimiento, pero no hay manera de tomarlo. No
es un objeto, es un sentimiento simplemente y tengo que aprender a sobrellevarlo.
En fin, me desvíe del tema. Como mencionaba al principio, solo tomaba de algún bote que
dejaba mi… Bueno, ya sabes a quien me refiero. No tomaba tanto porque, sabía que dejaría un
olor asqueroso en mí. Mi ropa y mi aliento quedarían impregnados de este embriagante
(literalmente) aroma. Tomaba a escondidas siempre que él lo hacía, así fue hasta que, dejo de
hacerlo, y comenzó a consumirlo cada cierto tiempo. Lo hacía eventualmente y por
consecuente, yo también.
El cigarro lo desarrolle en el mismo periodo del alcohol. Encontraba algunos sin acabar que él
solía dejar por ahí, ni siquiera los apagaba, los dejaba prácticamente a mi merced. Jamás me
ahogué como a muchos les pasa cuando es el primero que fuman. No tenía tanta lógica, solo
recuerdo que lo puse entre mis labios, sosteniéndolo con mis dedos pequeños (en ese
momento) e inhale, lo contuve mientras apartaba el cigarro, y lo deje salir. Me gustó el sabor
tan delicioso de el tabaco en mi paladar, su aroma era tan espléndido. Y así fue como comencé
a fumar, aunque no muchas veces los dejaba prendidos pero si dejaba algunos por ahí sin
empezar.
Las únicas veces en las que él fue bueno conmigo, fue cuando apenas tenía 4 años, a partir de
entre los 6 – 7 años, el infierno comenzó. A los 6 años, lo veía haciendo cosas raras. Hablando
de manera extraña, junto con un celular que yo nunca antes había visto en mí corta edad.
Podía ver como sudaba y reía de forma tan enferma y exasperada. Me asustaba, me asustaba
mucho porque aquel hombre que yo observaba, ya no era mi padre. Pero luego todo cambio
en una llamada. El estaba nervioso, temblando, el sudor frío le recorría por los sienes y pasaba
todo un trayecto para al fin acabar en su barbilla, haciendo que está quede colgando y luego
caiga. Tenía los ojos rojos, y miraba en todas direcciones pero jamás hacia tus ojos. Recorría
toda la casa como cuan hombre loco y paranoico se tratase, seguía caminando con el celular
en su mano y a pesar de que yo no entendía podía escuchar como decía: “yo no hice eso”. Una
y otra vez, luego dijo algo que yo no entendí pero cuando lo dijo, su mirada después de varios
minutos, se poso en mí. Ojalá me hubiera dado cuenta como sus ojos me miraban como si
fuera un montón de dinero más. Como si fuera un simple objeto. Un maldito juguete. Mi vida
cambio. No puedo decirte lo que él hizo como para que me usara para remendar su error. No
se porque lo hizo, no se porque tuve que ser yo. No entiendo porque él fue tan malditamente
cobarde.
Quiero enseñarte muchas cosas. Quiero que en mí, veas a alguien en quien puedas confiar. Tal
vez lo hagas, tal vez no, pero quiero ayudarte, no lo digo porque estoy enamorada de ti, o
porque también pueda amarte como amiga. No, lo hago porque todos necesitamos a alguien
así en algún momento, a alguien que pueda enseñarte otra perspectiva del mundo. Yo sería el
villano que te muestra el otro lado de la historia. Quiero enseñarte muchas, ayudarte, guiarte,
no solo a ti, quiero ayudar a las demás personas, quiero ayudar a otros a salir de ese pozo sin
fondo en el que mucho terminamos sometidos en algún momento.
Hoy es lunes 21, mañana será martes 22 (¿No me digas?, ¿En serio?), El día de mañana, será el
último día en que te escriba, será cuando termine mi carta. Tal vez mandé algún o que otro
mensaje diciéndote un par de cosas como, “te amo, Barbosa”. Sabes, si algunas vez me
escucharás decir tu nombre, hasta tu quedarías fascinada por lo bien que se escucha.
Me gusta tu cara, Barbosa, es muy bonita. El color de tu piel también, suelo imaginar como
será la textura de está.
Te voy a platicar sobre algo que me pasó cuando niña. Una vez, estaba corriendo porque era
solo una niña, tenía sentido que yo estuviera corriendo por ahí. El bastardo me llevo otra vez a
ese maldito lugar, estaba vacío y era grande y por obvias razones, me puse a correr. Entre
tanta euforia y adrenalina de estar corriendo, me volteo de espaldas, es decir, me puse a
correr de espaldas porque había escuchado algo y quise ver pero no quería dejar de correr, y
cuando menos pensé me caí. ¿Has visto la escena en la Gwen Stacy cae y su cuerpo queda
colgado mientras su cabeza golpeó fuertemente contra el piso? Bueno, pues eso fue lo que me
pasó, bueno, casi. Mi cuerpo quedó colgado sin embargo, no me golpeé la cabeza lo cual es
bueno, es decir, ya me hubiera muerto.
Hoy me desbloqueaste, mi corazón latió con fuerza cuando pude ver tu foto de perfil, ¿En serio
Barbosa, un Minion?, No se porque me sorprendo si te gusta “Chu Chu ua”, la chica que amo le
gusta “chu chu ua” ¿Esa es tu forma de coquetear? Porque honestamente, ya funcionó
conmigo.
Dijiste que no estabas tan borracha, pero a mí sí me lo pareció, no podías escribir bien. Eres
muy tierna estando borracha, mocosa, eres una cosita. Cosita hermosa.
¿Qué pasó, Barbosa?, ¿Me extrañaste mucho y tuviste que desbloquearme? Solo te aclaro
que, no hay que mentir para convivir, cariño, así que no temas en decir tu respuesta, JAJAJAJA,
me río de mi propio chiste porque pues, ¿Por qué no?
Algún día te enseñaré el Wonderwall, la verdad es que te enseñaré muchas cosas así que, vete
preparando.
Me da tanta pena terminar está carta porque de verdad, quería continuarla, quería seguir
escribiendo pero, creo que ya llegó la hora de terminarla y de concluir está pequeña historia
que te he podido enseñar sobre mi vida. Espero que entiendas que todo lo que hice, no lo hice
porque quería, lo hice porque tuve que hacerlo, me hicieron hacerlo. Por favor, no te molestes
conmigo por estarte apartando de mi, entiende que lo hago por tu bien, mi niña, entiende que
todo esto lo hago simplemente por el hecho de que quiero que todo marche bien en tu vida.
Yo sé que tal vez no sea fácil decir adiós, o que simplemente sientas que algo te quema, pero
tú sabes que lo último que yo quisiera es que te sintieras mal, te sintieras triste, te amo,
Barbosa, ahora soy consciente que probablemente nunca pare de hacerlo. Ni hoy ni nunca, ni
mañana ni pasado, ni en esta vida ni en la siguiente.
Por favor, se buena contigo misma, no te trates mal, no te culpes por nada, porque nada de
esto fue tu culpa. Esto simplemente estaba fuera del alcance de tus manos y de cualquier otra
persona. Se fuerte, corazón, yo sé que tú puedes. Seguiré cuidando de mi, esperando que tú
también lo hagas. Quiero que cumplas todos tus sueños y todas tus metas, yo sé que lo
lograrás, cariño, mientras yo estaré cuidando de ti, evitando que caigas y que te derrumbes.
Go little rockstar.
No se cómo.
Quien me salve.
No se cómo.
Quien me salve.
Quien me salve.
Quien me salve.
Te amo.
Atentamente: