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TÉCNICASYSISTEMAS

Las técnicas constructivas tradicionales de tierra en Europa incluyen el encestado y entramado en el norte, la tapia en la Península Ibérica y partes de Europa Central y Oriental, y el adobe que se encuentra de forma dispersa pero con una mayor variedad de soluciones. Cada técnica varía según la región pero todas demuestran la importancia de la tierra como material de construcción a lo largo de la historia europea.

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Las técnicas constructivas tradicionales de tierra en Europa incluyen el encestado y entramado en el norte, la tapia en la Península Ibérica y partes de Europa Central y Oriental, y el adobe que se encuentra de forma dispersa pero con una mayor variedad de soluciones. Cada técnica varía según la región pero todas demuestran la importancia de la tierra como material de construcción a lo largo de la historia europea.

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TÉCNICAS TRADICIONALES DE TIERRA EN EL TERRITORIO EUROPEO

El continente europeo revela técnicas constructivas tradicionales en las que se


utiliza la tierra en sus componentes arquitectónicos. Este es el caso de las cubiertas
construidas con tierra en la Isla de Madeira, en Portugal, de los revoques de tierra
apreciables en Suecia o de los muros edificados mediante técnicas mixtas, las
cuales conforman los sistemas constructivos con mayor variedad de soluciones. La
ejecución de mampostería de adobe representa, al igual que a escala nacional, una
distribución dispersa y fragmentada, con núcleos circunscritos o en segmentos a lo
largo de cuencas hidrográficas, concretamente, aquellas con suelos de aluvión ricos
en sílice y feldespatos. Es posible reconocer cierta tendencia a la concentración del
patrimonio de tierra junto a zonas litorales, con penetraciones asociadas a las
respectivas cuencas o áreas de relieve más plano y deprimido.

Tal como podía esperarse, la técnica constructiva del tapial presenta una
distribución muy extensa, con áreas circunscritas de grandes dimensiones y
significativamente homogéneas. Asociada a las áreas que permanecieron bajo la
ocupación musulmana en Europa, previo a la consolidación de los reinos cristianos,
la tapia tiene en la Península Ibérica, su expresión más evidente y desarrollada. Sin
embargo, su presencia es considerable en Europa Central y Oriental,
evidenciándose un corredor que se extiende por la región sajona. En el extremo
Noreste europeo se verifica la existencia de algunos casos de patrimonio de tapia,
de dimensión significativa, particularmente en países con climas muy fríos como
Finlandia, Estonia y Letonia, donde es claramente la técnica constructiva
dominante. Esto se explica también por la gran migración de Estonia y Letonia hacia
Finlandia, durante el siglo XIX.

Las paredes de encestado, que llenan la estructura de entramado, presentan áreas


de destrucción de significativa extensión, y se evidencia una mayor concentración
en el norte de los territorios. Algunas regiones, como la Península Ibérica, presentan
un contrapunto geográfico en relación con las áreas con predominio de tapia. Se
observa una gran extensión que se prolonga sin interrupciones entre las regiones
Centro y Este, y que se expande desde Alemania, hacia el este, y abarca gran parte
de Polonia y continúa hacia el sur, hasta el extremo de Rumania. A pesar de su
dominio absoluto en el norte alemán y francés, el encestado fue, en general, tan
utilizado como la tapia o el adobe en muchos territorios de Europa Central.
Actualmente, es una de las técnicas mayormente empleadas en la restauración
patrimonial en estas regiones.

ESPECIFICIDADES DE LAS CULTURAS CONSTRUCTIVAS EN EUROPA

Entramado y Encestado

Las técnicas mixtas constituyen una de las principales familias constructivas de las
tecnologías que emplean a la tierra como material constitutivo, y se conforman por
estructuras de madera, “entramados”, rellenas en los intersticios por “encestados”
(también denominados bahareques). En portugués, la técnica conocida como
tabique, consiste en paredes de madera con relleno o recubrimiento de tierra; en
francés el torchis puede integrar el sistema constructivo que constituye el
colombage. Estos sistemas tienen diversas denominaciones a nivel local y varían
según el área en que se encuentren. El encestado consiste en una estructura
portante de madera interconectada que se rellena con tierra arcillosa, que puede
también contener fibras vegetales.

El encestado, si bien contribuye de forma secundaria a la estabilidad de la


estructura, asume la función de relleno. Su desempeño está asociado a su carácter
envolvente, es decir, al cerramiento de separación entre el interior y el exterior con
especial incidencia en la regulación higrotérmica. Esta combinación ampliamente
difundida por toda Europa, constituye la base del modelo cognitivo colectivo de lo
que significa una ciudad medieval europea. Se trata de una de las más antiguas
técnicas conocidas, con evidencia prehistórica tanto en la región norte como en la
región central de Europa. A grandes rasgos esta técnica puede clasificarse de
diversas formas, conforme al modo de aplicar la tierra o al tipo de estructura base
utilizada. En el primer caso, existen dos grupos: el primero aplica la tierra en
paneles, previamente elaborados, que luego se insertan dentro de la estructura de
madera. El segundo, se caracteriza por aplicar directamente la tierra en la
estructura, al carecer de un panel prefabricado.

Más allá de las distintas variantes de este sistema constructivo, cabe destacar, que
se trata de uno de los sistemas históricos que ofrece mayor resistencia a los
movimientos sísmicos, ya que la ductilidad del entramado de madera y su carácter
liviano, lo convierten en una técnica sumamente adecuada para responder a las
solicitaciones horizontales. De hecho, una variante a destacar se encuentra en la
región sur de Europa y se conoce como “pared Pombalina”. Se trata de una
estructura de madera con elementos dispuestos de tal modo, que recrean la cruz
de San Andrés y utilizan distintos materiales de relleno en las paredes interiores,
uno de los cuales, es la tierra.

Adobe

Es una de las pocas técnicas constructivas de tierra cuya terminología es igual en


castellano, portugués, inglés o francés. Su empleo, es el resultado directo de la
divulgación de la técnica durante el periodo musulmán en la Península Ibérica. La
singularidad de su uso y significado hace que el término “adobe” sea utilizado amplia
e históricamente en la Península Ibérica, y después del siglo XV en América Latina.
En el territorio europeo, la tecnología asociada al adobe puede ser dividida en cinco
grupos genéricos, todos ellos centrados en la ejecución de muros

 La variante más común, consiste en un sistema poco elaborado, constituido


por paños de muro exclusivamente compuestos de hiladas de adobe.
 Tres de sus variantes, están asociadas a la integración de otros elementos
en el muro de adobe, con el objetivo de incrementar sus características
mecánicas. Para ello, una de las soluciones comúnmente empleadas,
consiste en alternar cada cierto número de hiladas, capas de otros materiales
de los muros que componen la envolvente del edifico. Cuando se busca
mejorar la flexibilidad, estas capas son realizadas con cañizo, pero si el
interés consiste en mejorar la compresión, las capas son realizadas con losas
de piedra. Más allá de la alternancia de materiales en las hiladas, se procura
reforzar aquellas partes del edificio que están sometidas a mayores
solicitaciones con la introducción de ladrillos. Es el caso de la trabazón de los
muros en esquina, los zócalos y la formación de vanos.
 La quinta variante, menos común, requiere el revestimiento externo de los
muros con panales de madera, que sustituye la capa de revoques de tierra o
cal, que en los casos anteriores es indispensable.

A diferencia de las otras técnicas, la diversidad del adobe está menos circunscrita
geográficamente, y existe una mayor combinación de soluciones en un mismo
entorno. En los países con mayor desarrollo industrial, se constata el reemplazo de
esta tecnología por el empleo de ladrillo cocido, situación sumamente evidente en
las regiones centrales de Europa, especialmente en las áreas de mayor
productividad económica. Esta técnica tiene un vínculo directo con la especificidad
del suelo de cada localidad, aspecto que demuestra, en comparación con las
restantes técnicas, una menor aptitud para rectificaciones compositivas de la
materia original.

La utilización del adobe como relleno en las estructuras de entramados de madera,


es una de las combinaciones más recurrentes. Esta tendencia se encuentra,
obviamente, relacionada con las culturas constructivas más propicias a la utilización
de la madera y de las respectivas técnicas de carpintería. Aun así, se puede
encontrar en las áreas más vulnerables frente a los movimientos sísmicos, pues
mejora el desempeño estructural de los edificios, principalmente los esfuerzos a
tracción. El entramado de adobe en España, es un buen ejemplo de este último
sistema. Respecto a esta variable, es posible identificar una tendencia de carácter
geográfico; en las regiones del sudoeste europeo, existe un mayor empleo de
revestimientos externos a base de morteros de cal (de igual modo que en la tapia),
que ocultan los diferentes materiales y otorgan una apariencia uniforme a los
edificios. En su vertiente opuesta, principalmente en las regiones centrales y
orientales de Europa, una exposición externa de la madera es propia de los
entramados, y sólo los espacios intersticiales rellenos con piezas de adobe, son los
que poseen un revestimiento de tierra, hecho que resulta en fachadas de mayor
complejidad compositiva.

La combinación del adobe con hiladas de ladrillos cocidos, principalmente en los


elementos de mayor esfuerzo estructural, representa una de las evoluciones más
evidentes, concretamente en las áreas de carácter más urbano y de mayor densidad
habitacional.

Tapia

La tapia es la técnica de construcción de los muros monolíticos de tierra,


comprimidos en encofrados deslizantes. La base del sistema, a modo genérico,
consiste en un sistema constructivo de paredes estructurales constituidas por
gruesas capas superpuestas (50-70 cm), ejecutadas a partir de la compactación de
la tierra en el interior de paneles de madera modulares que se encuentran
debidamente anclados. Esta técnica apisona la tierra húmeda sin inclusión de fibras.

Un primer análisis de la aplicación de la tapia en el territorio europeo, confirma una


coherencia en el proceso de ejecución. Dicho proceso aplicado, aparenta
implementar procedimientos similares, tanto desde el punto de vista de la
preparación de la tierra, como en el ciclo de ejecución de la obra. Si bien, no se
advierten grandes diferencias en lo referido a los principales procedimientos, la
composición del sistema constructivo presenta un número significativo de variantes.

En el territorio europeo, fueron identificadas aproximadamente 20 categorías que


incluían a la tapia, como el sistema constructivo más diversificado de Europa entre
sus congéneres tecnológicos. La mayoría de las variantes conjugan a la tapia con
otros sistemas, o bien, con técnicas mixtas en los pisos superiores, que le confieren
un mejor desempeño estructural. Su alternancia con mamposterías y argamasas o
revoques a base de cal o yeso, constituyen sus principales combinaciones.

En España, por ejemplo, se registra una mayor heterogeneidad constructiva de la


tapia. Frecuentemente se emplean sistemas de construcción mixtos que conjugan
mamposterías, trozos de madera o secciones de tapia, en el mismo elemento. En
la Península Ibérica, la difusión de esta técnica, al igual que ocurre con el adobe, es
atribuida a los musulmanes. Su mayor desarrollo se encuentra, naturalmente, en las
áreas que estuvieron bajo dominio árabe prolongado, como Alentejo y Algarve, en
Portugal, y Andalucía en España. En esta región, se utilizan por lo general dos
planchas paralelas, de longitudes no menores a 150 cm, compuestas por un
entablado horizontal de pino, con una altura mínima de 60 cm. Las planchas están
generalmente trabadas y ancladas entre sí, por elementos puntuales que se
desmontan fácilmente, con un reducido impacto en la sección fabricada. Las
argamasas, los revoques y las pinturas a base de cal, forman parte de la cultura
constructiva local asociada a esta técnica.

La técnica de la tapia suele combinarse con elementos de madera, como los


envolventes externos de entablado, colocados en la parte superior del edificio, con
los cuales se resuelve la transición entre las grandes cubiertas a dos aguas,
revestidas con caña, tejas de madera o, más recientemente, con chapas de metal
perfiladas. De este modo, se constata que esta tecnología, a pesar de su menor
representatividad actual, permanece como una solución válida en la tradición
constructiva europea.

BIBLIOGRAFÍA

[Link]
20242018000200009&lng=es&nrm=iso&tlng=es

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