Defensa de Arnold Leese
Defensa de Arnold Leese
Mi Defensa No Pertinente
por ARNOLD LEESE
Dedicado sin autorización al
Sr. OLIVER LOCKER-LAMPSON, M.P.,
y al Hon. Sr. JUSTICE GREAVES-LORD. 1938, LONDRES:
El I.F.L. Printing & Publishing Co.,
30, Craven Street, W.C.2.
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"Para destruir el prestigio del heroísmo por crimen político, lo pondremos a prueba en la categoría de robo,
asesinato, y cada crimen abominable y sucio. La opinión pública confundirá entonces en su concepción de
esta categoría de crimen con la desgracia que le ata a otro y le marcará con hierro con el mismo desprecio."
"Si yo mato una rata con un palo y la tengo arriconada una esquina, no estare indignado si ella trata de
morderme y emite chillidos o grita con rabia. Mi trabajo no es enojarme, sino guardar serenidad, para lo cual
debo ocuparme de mi labor y procurar pegarle donde sea el mejor."
El 15 de julio de 1936, Sr. Oliver Locker-Lampson, M.P., un amigo desde la niñez del clan
Rothschild, preguntó en la Camara de los Comunes al Attorney-General si había hecho uso
de procedimientos del instituto legal en contra de los autores o publicadores de The Fascist,
ya que la emisión del diario del mes julio contiene alegatos contra los Judíos sobre la práctica
del asesinato ritual. El Attorney-General contestó que la materia estaba bajo consideracion.
Bajo la ley de libelo, no se pueden usar como un argumentos en mi defensa las verdades de
mis declaraciones con referencia al Asesinato Ritual; se juzgó bajo ley la veracidad de lo que
se había escrito en las declaraciones, y que ello "dio los argumentos a Su Majestad para
hacer responsable a la fe Judía responsable de sospecha, afrenta y boicot" y así se sumó a
una campaña pública.
De nuevo, el Attorney-General, quien actuaba como Prosecutor del Consejo, interrumpió otra
pregunta mía al mismo testigo, por el comentario: "En mi consideración, se sienta
correctamente que el demandado no está en ningún caso autorizado de probar la basura de
un libelo sedicioso como una justificación para haberlo publicado". El juez entonces dijo, "Esa
es la ley como yo la entiendo". ¡Me hizo deterner en ese proceder y no ir más allá en tal línea
de defensa porque sería de desprecio para la Corte, porque la "verdad" del "libelo" no era
"pertinente" a la emisión del juicio! ¡Tal sería la ley, pero no es justicia!
¡La última cosa que la Mano Oculta Juedo-Masónica quería era el verdad acerca de Asesinato
Ritual! Desde que salí de prisión el 6 de febrero de 1937, hasta esta fecha, he estado muy
ocupado en escribir sobre el asunto del Asesinato Ritual; pero a pesar de los tantos hallazgos
que han encontrado los anti-judíos, las personas que nunca han investigado la materia
todavía imaginan que el Asesinato Ritual Judío no sólo no ha existido y no existe, sino que es
una ficción inventada por fanáticos y locos anti-judaicos, y como tal, aprovechada por mí en
mi campaña contra los Judíos, por lo que me llega a ser necesario tomar pasos defender mi
reputación, propia como un hombre de buena fe, por compilar y publicar este libro.
El asunto de Asesinato del Ritual ha estado siempre controlado por el Poder del Dinero Judío,
que manda en este país de modo tan satisfactorio como los otros, y ha tomado todos los
pasos posibles de suprimir el tema. La razón es ese Asesinato Ritual era la dinamita que
finalmente voló al Judío fuera de Inglaterra en 1290, fuera de España en 1492, y fuera de
Alemania en nuestro tiempo. ¡Los Judíos lo saben; y yo lo sé demasiado!
Pero no hay ninguna ley británica, ni un Mando, que haga del Asesinato Ritual Judío un
tópico prohibido en este país. Se publicó un libro de Sir Richard Burton acerca de esto poco
después de su muerte, cerca al fin del último siglo; el libro de Strack, que defiende a los
Judíos de esta imputación, se tradujo y publicó en Inglaterra en 1909; mientras el Judío, C.
Roth, publicó su Ritual Murder Libel and the Jews, en 1935. En Francia como en Alemania,
hay libertad de expresión sobre el asunto.
¡Desafío y desafío al Poder Judeo-Masónico que rige este país, con la publicación del
presente trabajo, en 1938, no sólo en mi defensa, sino además en el interés público de
romper el ataque a la Libre Expresión, que se desarrolla rápidamente y donde quiera que
cualquier crítica de la conducta pasada o presente de los Judíos se convierta en un ataque,
contando para su ello con el cargo ridículo de que es probable que se altere la paz si se habla
la verdad sobre los mismos!. Pongo así en orden que los Judíos no escaparán absolutamente
-pese al Poder de Dinero y Masonería- del peso de un cargo que, en mi opinión, ha sido
probado contra algunos de ellos en varias ¿pocas. Mi objeto es, y siempre ha sido, a pesar
de que mi Masónico juez tenía que alteraba "una materia de Estado establecido", dar a saber
que hay un estado de Judíos dentro de este país en igualdad con británicos, una condición
que es intolerable en nuestra civilización, e iluminar el público en su naturaleza verdadera
como seres que poseen instintos absolutamente incompatible con los nuestros, para que se
vayan, legal y pacíficamente, a un Hogar Nacional en que se requierán vivir juntos. En esta
opionión guardo similitud con el más gran de reyes ingleses, Edward I, quien expulsó a los
Judíos de estas fronteras en 1290.
ARNOLD LEESE.
1 de marzo, 1938.
En compilar este trabajo que he recibido la ayuda más valiosa de miembros de seguridad
imperial y la Liga Fascista, que nunca requiere gracias por su ayuda. Me es grato reconocer
la guía que he recibido en cartas privadas del Señor G., de Bristol, y del trabajo Le Crime
Rituel chez les Juifs, del Sr. A. Monniot; también a los artículos en las actas de defunción del
Sr. A. Arcand.
CAPITULO I:
Es indiscutible que los antiguos "Semitas" manifestaron una inclinación extraña hacia la
práctica de sacrificios sangrientos a sus dioses.
Típico es el cuento Judío de Abraham, que ofrece matar con un cuchillo su primer nacido,
Isaac, como una ofrenda a Yahvé quien lo había ordenado hacer así . Más típico todavía es la
idea semita de que su dios requeriría de tales asesinatos. En Excavations at Gezer, R. A. S.
Macalister dice que halló cuerpos sacrificados de niños jóvenes en la totalidad de un estrato
semítico; este trabajo describe los restos de estas víctimas y muestra imágenes de las
mismas.
Isaías le encarga a los Judíos "quemarlos a ellos con ídolos debajo de cada árbol verde,
matar a los niños en los valles debajo de los riscos de las rocas" (Isaías VII, 5). Hay muchas
otras referencias del Viejo Testamento a la práctica del sacrificio de niños a Moloch.
Le dice al Rev. J. Kitto en el Cyclopaedia of Biblical Literature, 1895: "sus altares humearon
con sangre humana desde el tiempo de Abraham a la caída de los Reinos de Judah e Israel."
La Jewish Encyclopedia (1904, Vol. VIII, p. 653) dice: "El hecho, generalmente aceptado
ahora por escuelas críticas, está en que se le ofrecieron a Yhwh, en los últimos días del
Reino, los sacrificios humanos, como Rey o Consejero de la Nación y que los Profetas
desaprobaron de él."
Jesús mismo dice de los fariseos (San Juan VIII, 44) que ellos son asesinos hereditarios, que
término puede tener ningún otro significado que asesinos rituales:"Es su padre el diablo y las
lujurias de su padre harán. Es un asesino desde el principio..." ¡Esto está en el Libro sobre el
que, cuando "se da testimonio de", se jura al dar evidencia de ser "anti-semita" a quien
expone sobre el asesinato de niños cristianos por Judíos!
CAPITULO II:
EL IMPULSO RACIAL
Algunas personas dicen que es el Talmud hizo al Judío lo que es. Tomo otro punto de vista.
Digo que es el Judío lo que hizo al Talmud.
Creo que el impulso por sacrificio del humano viene no religión acabada, pero sí por la raza;
la idea es, según pienso, algo original y vino a mí de observación de la raza en particular,
como la Armenoide o la Asiática cercana, que considero tiene un instinto claro hacia el
sadismo. Creo que es la fuerza Armenoide o la tensión Asiática cercana que existen en la
Nación Judía, a las que tenemos que culpar de la responsabilidad de muchos rasgos
desagradables de los Judíos y sus prácticas, entre ellas el Asesinato Ritual.
Los Judíos son una nación sin un hogar, no una raza; son una mezcla de razas, y el factor
racial que más fuertemente está en ellos es el Armenoide, o, como se le llama a veces, el
Asiático cercano. Las otras razas que han contribuido más al tipo judaico, sea Ashkenazi o
Sefardí, son las Mongoloide, Negroide, Oriental y Blanco Alpino.
La nación Judía como todo el mundo sabe, ha contaminado casi cada país en el mundo. La
Raza Armenoide tiene características físicas similes: altura y figura, medidas; cabeza corta
detrás de la frente, con nariz grande y carnosa de abajo en la punta. Los labios son bastante
prominentes. El cabello es negro y rizado, la piel es del color moreno, y los ojos son negros o
castaños. Es un rasgo marcado de esta raza que el cráneo vaya recto de arriba hacia atrás;
en otras palabras, el Armenoide no tiene "nada de nuca". Hay también una tendencia por las
cejas a "unidas" sobre la nariz. La barbilla está usualmente poco desarrollaba. En
temperamentos el Armenoide es el que marcha atrás del franco. Aventaja en habilidades
bajas, como su expresión a menudo denota. Es hábil en negocio a causa de su olfato para
dar con la humildad, y su conocimiento de los aspectos más bajos de naturaleza humana. No
se dota una fundación usualmente con mucho valor, pero la crueldad deliberada es
demasiado frecuentemente manifesta en su naturaleza. El espíritu de venganza, y el odio
contra quienes se le oponen, está muy marcado en personas del tipo Armenoide.
Cada nación que contiene una proporción considerable de personas de raza Armenoide,
pronto establecerá por ello una reputación por alevosía de la crueldad, deshonestidad y
deleite en el uso del poder por causa de poder. Esto ocurre porque tales naciones no nunca
florecen a lo largo de un territorio propio. Lo hacen por la de su vecinos.
Tomo esto como que no está principalmente en la Religión Judía el hecho de que la Nación
Judía reparta su odio sobre todo el mundo; es la fuerte dosis de sangre de raza Armenoide
en sus venas. El afgano está tan cruel, porque es un Armenoide musulmán; el abisinio es tan
traicionero, porque es un Armenoide cristiano; el armenio es tan malvado, porque es otro
Armenoide cristiano.
Los antiguos Asirios eran Armenoides por raza, y era notorio por su crueldad desmedida.
Dondequiera que la raza Armenoide sea predominate, hay crueldad organizada a los
prisioneros de guerra; en Afganistán, las mujeres salían después de una batalla a buscar al
enemigo herido y les practicaban mutilaciones horribles; en Algeria del Sur, hay una práctica
similar contra los heridos franceses, mientras recientes acontecimientos en Abisinia prueban
que hay un deseo por el mismo tipo de cosas. Los Turcos de raza Armenoide parecen
celebrar a sangre fría su crueldad, mientras el Bolcheviques Judíos de Rusia, Hungría,
España y en otras partes, han establecido el vigésimo siglo tan bárbaro como el duodécimo. .
. simplemente a causa de los instintos raciales importados de los Armenoides.
Según la Jewish Encyclopedia, 1903, Vol. IV. p. 99, cuando ejecuta la operación de
circuncisión niños, el mohel (operador) "toma algo de vino en su boca y lo aplica con sus
labios a la parte removida en la operación, lo succiona, y después expele la mezcla de vino y
sangre en un receptáculo previamente preparado."
¿Acaso este "rito religioso" establece al Armenoide como algo básicamente diferente de
nosotros? Toda está en la Raza; no hay ninguna otra verdad.
El Ario asume con dificultad la idea que cualquiera raza humana pueda tener un instinto
hacia sacrificio sádico, porque el Ario no tiene tal instinto. El inglés no hace lo que el Judío, el
Afgano, y que hace al Armenio diferentemente de él, y es su buena naturaleza propia, que
ha estado muy relacionada con la Judaización de la mente que él que ha adquirido por dejar
que Judíos lo controlen por tanto tiempo.
CAPITULO III:
No soy un estudioso del Talmud. No tengo ninguna intención de serlo. Por la misma razón
que no llegaré a ser un estudioso del Ocultismo, no lo seré de Sistemas del Desagüe. Si
huelo los olores malos me aparto de su fuente. No obstante, ya que los defensores de la
judería usan como línea segura el argumento para negar que haya ocurrido alguna vez una
cosa como Asesinatos Rituales de cristianos por Judíos, me obliga a citar unas indenunciables
autoridades sobre el asunto.
Este "argumento" está en que si bien la ley religiosa judía despenalizaría la práctica del
Asesinato Ritual, además prohibe el derramamiento de sangre en general. ¡Es un argumento
que se ha usado por todas partes y épocas, aún ahora, y ha sido también la fundación del
veredicto de "No Culpable", en casos donde Judíos han estado acusados por asesinato ritual!
Era el argumento lo usó el sultán de Turquía cuando, sobornado con dinero, emitió una firma
en 1840 diciendo que las imputaciones de Asesinato Ritual contra los Judíos eran calumnias.
(Descrito en capítulos de más detalle).
Pero que siempre se ha habido de dos métodos de instrucción entre los Judíos: uno
Exotérico, que abiertamente enseñaron las Leyes de Moisés y las tradiciones rabínicas; y otro
Esotérico, con misterios que se confiaron sólo a personas seguras, limitadas a secretos. En
tiempos modernos, la enseñanza Esotérica se asocia con Ocultismo, conocido como Magia
Negra, y la Cabala Mística es su fuente, con toda seguridad con ritos donde la sangre de las
ceremonias es necesaria; y ritos confidenciales de los que saben sólo unos pocos.
Aún cuando se escribe que las Leyes Judías no sancionan esta práctica, esto no prueba que
Judíos no hayan asesinado de acuerdo con algunos Rituales Ocultistas. Permítamos que un
Judío hable por nosotros: Bernard Lazare, un Judío que declaró estar "fuera de cualquier
convicción religiosa" (Enciclopaedia Judaica de 1904, Vol. VII, p. 650) definiendo como "un
estudio imparcial de la historia y sociología de los Judíos" a su libro L-Antisemitisme; en la
edición de 1934, Vol. II, p. 215, escribe, después de mencionar las imputaciones contra los
Judíos por Asesinato Ritual:
"A esta creencia del general se agregan las sospechas, a menudo justificadas, contra los
Judíos que se entregan a prácticas mágicas. Realmente, en las Edades del Medio, el Judío fue
considerado por las personas como la excelencia de la equivalencia del mago; algunos
hallazgos sobre fórmulas de exorcismos en el Talmud, y la Demonología Talmúdica y
Cabalística son algo muy complicado. Ahora sabemos la posición que la sangre siempre
ocupó en las prácticas de hechicería. En Caldea la magia que tenía una gran importancia...
Ahora, esto es muy probable, e igualmente seguro es que estos magos Judíos deban haber
sacrificado a niños; es el origen de la leyenda del sacrificio ritual."
Se sabe bastante bien, como se mostrará en el Capítulo VI, que en los Rituales Ocultistas
que existen llevan a cabo toda clases de prácticas abominables, y que derivan de la Cabala
Judía. ¡Cuán ridículo es entonces el "argumento" de que las Leyes Mosaicas y el Talmud no
demandan Asesinatos Rituales, e igualmente prohiben el uso de sangre, por lo que Isaac y
Abraham no pueden ser culpables de ningún Asesinato Ritual!
Tome un caso análogo. El Octavo Mandamiento prohibe el hurto. ¿Ha oído alguna vez que
este hecho sea traido a una corte en defensa de un cristiano acusado por ese crimen?
¿Puede imaginar al abogado de un preso argumentando que ese John Smith no podía haber
robado una colecta de William Brown porque la religión cristiana le prohibe tal cosa? Más,
¿puede imaginar que el abogado no sea castigado por tal argumento? Pero eso es lo que los
Judíos han llegado hacer a menudo.
Tan tonto es ese chillido histérico, "Nuestras Leyes no lo permiten", que yo, como un
investigador y científico, al concederlo como un hecho, sin investigación más amplia de las
leyes Judías, el Asesinato Ritual está en contra a estas leyes. Le concedería porque el punto
no es de ninguna importancia para mi caso contra el Judío. Si se estableció el punto, ¿qué
diferencia lo hace hace al veredicto del caso Trent, el caso Damasco, o a las cuentas de
casos que voy a traer ante usted en los próximos capítulos? Otro punto. ¿Es probable que
debamos hallar una sanción clara por tal crimen como Asesinato Ritual en las Leyes Judías?
Porqué, si tal cosa se hallara, me aventuro a decir que ningún Judío se quedaría vivo, y la
indignación popular contra la nación Judaica sería enorme. Debemos tratarlos a ellos,
precisamente, como el Señor W. H. Sleeman trató a los Gamberros, los asesinos rituales de
India, cuando los estableció fuera de existencia como criminales hereditarios en el siglo
último.
El Dr. Erich Bischoff, el jefe alemán y autoridad en ley Judía y religión, denunció poniendo su
dedo sobre el Asesinato Ritual de un extracto del pasaje en el Thikunne Zohar (Edición
Berdiwetsch), un libro de teosofía de la Cabala. El pasaje corre: "Además, hay un
mandamiento relacionado con la matanza de extranjeros, quienes son como bestias. Esta
matanza tiene que hacerse con un método legal. Los que no se adscriban a la ley Judaica
religiosa se deben ofrecer como sacrificios al Dios de lo Alto."
No obstante, las Leyes Judías nos dicen algo más; sin cualquier sanción directa de Asesinato
Ritual, nos muestran sin cualquier posibilidad de duda, que el Judío normalmente tiene una
espiritualidad en guerra con el resto de la humanidad, y es éste el argumento en que baso
mi declaración de que las Leyes Judías fundamentan ampliamente al investigador científico a
tomar la determinación de que no hay nada improbable sobre el Asesinato Judío, que no voy
tomar en la misma línea que como otros investigadores anti-judíos han hecho acerca de esta
materia; no voy citar cualquiera de las Leyes Mosaicas ni extractos del Talmud. Estoy
simplemente volcado a citar al gran explorador y orientalista, Sir Richard Burton, un
británico que hizo su trabajo sobre el estudio del Talmud detalladamente y registró sus
conclusiones en las relaciones que reveló que existían entre el Judío y el Gentil. Cito ahora
de su obra The Jew, the Gypsy and El Islam, revisado por W. H. Wilkins, y publicado por
Messrs. Hutchinson en 1898, página 73:
"El dogma más importante y fértil de las creencias judaicas modernas es que el Ger, o los
extranjeros, de hecho todo esos que no pertenecen a su religión, son bestias brutas y no
tienen más derechos que la fauna del campo."
Tengo por sabido que ésta es la Llave de la Política Internacional; y muestra por qué debe
asesinarse sólo a un Ario en una Matanza por un judío talmudista. Página 81: "El Talmud
declara tan hay dos géneros de sangre agradable al Señor: (1) la del Paschal holocausto y;
(2) la de una circuncisión." (El Paschal holocausto es la Pascua de Resurrección o Sacrificio
de Easter)
Supongo que cada nación tiene al Dios que merece y admira. ¿Cómo puede haber un grupo
de personas como estas, cuyo Dios Definitivo toma la sangre obtenida de mutilaciones de
órganos del genital humanos como algo "agradable"?. Sir Richard Burton comenta en la
página 115: "Obviamente, una enseñanza tan cruel y vindicativa como ésta, que recontó en
el capítulo previo, debió rendir sus frutos en el crimen y en las atrocidades."
El Schulchan Aruch Judío, que codifica las enseñanzas del Talmud, va mucho más allá en
demandar prácticas vergonzosas contra el Gentil; no lo cito porque mi objeto sea incitar a la
venganza, pero para culpar a los Judíos de haber sido responsables, o colectivamente o
individualmente, de asesinatos rituales. Quisiera que el Gentil tomara las medidas para
quitar a los Judíos de nuestros centros, por expulsión a un Hogar Nacional de su propio, y
por medios legales.
Hay una buena razón para pensar que es entre la secta de los "Chassidim" que se pueden
rastrear los Asesinatos Rituales Judíos más recientes; se considera a veces que el Chassidim
es una secta moderna, que se levantó en Polonia sólo en el siglo XVIII; pero el Jewish
Encyclopedia (1905), Vol. IX, p. 661, dice que el Fariseísmo es originalmente idéntico al
Chassidim; el Chassidim es fanático en gran medida, y empapado de misticismo.
CAPITULO IV:
El motivo del Asesinato Ritual de cristianos por Judíos está casi exclusivamente en el odio.
Es, de hecho, el mismo motivo por el que Disraelí admitió sería la causa de las actividades
revolucionarias contra los gobiernos Gentiles; según sus palabras (en Life of Lord George
Bentinck, 1852) donde dice: "El Pueblo de Dios coopera con los ateos -los acumuladores más
diestros de propiedad se alían con los Comunistas; la peculiar y escogida Raza toca la mano
de toda la escoria y las castas bajas de Europa- y todo esto porque se quiere destruir la
Cristiandad tan ingrata que le debe su nombre, y cuya tiranía nadie puede soportar más."
Odiar a la Cristiandad es una tradición entre los Judíos: lo mismo que el odio a Inglaterra es
de algún modo una pervertida religión entre una clase inferior de irlandeses. Se debe
recordar que el que escribió el Himno de Odio, del que se culpó a los alemanes durante la
guerra, fue realmente el Judío Lissauer.
Una de las principales días de fiestas Judíos son el del Purim. Esta fiesta es una orgía de odio
contra Haman, de la historia que se halla en el Libro de Esther, del Viejo Testamento. El
cuento, que sea probablemente un mito, dice que Xerxes, Rey de Persia, llegó a ser amante
de una Judía, Esther, y la hizo su Reina en el lugar de su esposa. Haman, hermano del Rey,
se quejó ante él de la conducta de los Judíos diciendo que no respetaban las leyes, y obtuvo
del Rey una orden para matarlos. Esther, suplicándole al Rey, acordó con él de convocar
Haman a un banquete. Allí, la Reina Esther convenció al Rey de perdonar a los Judíos y de
colgar a Haman en una horca que preparó para la ejecución de su guardián. En lugar del ser
de los Judíos los que destruyeran, se mataron a sus enemigos, incluso a los diez hijos de
Haman, que fueran colgados.
Se celebra esta fiesta a menudo por una exhibición de glotonería, intoxicación, y maldiciones
en la memoria de Haman; del mismo modo, en este día en Londres, los panaderos Judíos
hacen pasteles en la forma de orejas humanas que son comidas por los Judíos en este día, y
las llaman "Orejas de Haman," lo que revela una vez más el odio inherente y el barbarismo
del Judío en nuestra sociedad.
Los dos días de fiestas principalmente asociados con Asesinato Ritual han sido (1) el Purim, y
(2) el Passover, el primero en la Pascua de Resurrección y el anterior aproximadamente un
mes antes de él. Cuando un Asesinato Ritual ocurre en el Purim, éste ocurre usualmente
sobre un cristiano adulto a quien se asesinó por su sangre; se dice que se le secaba la
sangre y el polvo se mezclaba en las tortas triangulares para comer; es posible que la sangre
seca de un asesinato del Purim, a veces, se usara para el Passover siguiente.
Cuando se hacía un Asesinato Ritual de Passover, se usaba usualmente para éste a un niño
de siete años de edad o menos, como perfecto un espécimen si tenía sangre blanca; se le
crucificaba, a veces se le circuncidaba y se le coronaba con espinas, torturándolo,
sometiéndolo, apuñalándolo, e incluso terminando con heridas en el costado del cuerpo en
imitación del asesinato de Cristo. La sangre tomada del niño se mezclaba en estado de polvo
para ser parte del pan del Passover.
Otra fiesta en la que, según se cree, se han realizado a veces Asesinatos Rituales es la
Chanucah, que ocurre en diciembre, y conmemora la recuperación de Jerusalén por los
Macabeos en el año 165 d.C.
Ejemplos de asesinatos de Purim son los de Damasco, Rodas, Xanten Polna, Gladbeck y
Paderborn.
CAPITULO V:
El 6 de mayo de 1912, El Times publicó una carta, firmada por muchos hombres de
autoridad, en protesta contra lo que llamaron el reavivamiento del "cargo horroroso de
Asesinato Ritual" que se traía en contra de un Judío en Kiev. "La imputación de la Sangre
-dijeron- es una reliquia de los días de Brujería y Magia Negra."
¡Desgraciadamente para los firmantes de esta carta, que contó entre ellos a los Arzobispos
de Canterbury, York y Armagh, el Cardenal Arzobispo de Westminster, más varios Obispos,
Duques, Condes, Jueces, Masters de Universidades y Editores de ese período, la imputación
de la Sangre no tiene nada de medieval en absoluto!; ¡era corriente en el siglo XIX y no
estaba en tiempos medievales!
¡Cuán extraordinario es que hombres tan influyentes se puedan inducir a firmar tal
declaración que he citado! ¡Y cuán extraño es eso, que donde intereses Judíos están en
juego, estos mismos hombres influyentes cristianos no verán nada impropio en intentar
perjudicar el curso de la acusación delictiva del Judío Beiliss en Kiev, un curso que nunca
seguirían en cualquiera otra causa! Permita que confundamos a los autores de la carta de
The Times con palabras de la boca de los propios Judíos. La Jewish Encyclopedia, 1903, Vol.
III, pág. 266-7, da una lista de imputaciones de Asesinato Ritual hechas contra los Judíos
por los siglos; se presentan 122 casos en orden cronológico, y al menos 39 de ellos se
hicieron en el siglo XIX! Había, lejos, más que el doble del número de imputaciones de la
Sangre hechas en el siglo XIX que en cualquier siglo previo, según esta lista oficial Judía.
Permita que examinemos la lista de imputaciones de Asesinato Ritual hecha por un Judío
converso, Cesare Algranati, en 1913, y publicada en Cahiers Romains; ¡aquí se muestra una
lista de 101 imputaciones, de las que se hicieron 28 en el siglo XIX y sólo 73 por todo los
ocho siglos precedes! De igual modo, Roth argumenta diciendo (pág. 16 de su Ritual Murder
Libel and the Jew, 1935): "El decimonoveno siglo probó ser un poco menos crédulo que los
que lo precedieron". Los "Anti-semíticos" autores de las listas de imputaciones de la sangre
están de acuerdo en este punto con las listas hechas por Judíos; Der Sturmer, el diario de
Julius Streicher, en una edición especial sobre el Asesinato Ritual publicada en 1934,
muestra que en el siglo XIX hubo 32 víctimas de asesinatos rituales, lo que significa diez
casos más que en cualquier otro siglo en la historia europea registrada por él.
El hecho que los cargos aumentan en número como la época llega a ser más y más cercana,
lo que es particularmente significativo, pues el poder del Dinero Judío impulsa e impone
silencio sobre las actividades que desarrolló alguna vez y se puede haber esperado reducir el
número de cargos.
Vive hoy; diría con el gran Sir Richard Burton (The Jew, the Gypsy and El Islam, 1898, P.
129): "de todos modos, suficiente se ha adelantado en estas páginas para abrir los ojos del
estudiante y del etnógrafo; estará de pie en registro hasta Elijah."
CAPITULO VI:
Este argumento, "no podía pasar ahora", parece bastante bueno para muchas personas
cuando se aplica a la materia de Asesinato Ritual Judío. Esto, quizás, conforta a la mente
democrática pensar que "Progreso" asegura que tan mal práctica, aún cuando ocurrió en días
sin instrucción, no podía haber sobrevivido hasta hoy. Deseo que se pueda ver algún
consuelo en este argumento, pero no hago. No hay ningún argumento para apoyarlo. Que el
pueblo Ario haya progresado o no lo haya hecho no lo niego; pero no pienso que haya alguna
evidencia para mostrar algo parecido al progreso entre algunas de las otras razas.
De la cuenta de Dio (Cassius en 78º Libro de su Historia, Capítulo 32): "Entonces los Judíos
en Cyrene (en el Tripoli moderno, de la costa de África Norte) escogiendo como su jefe a
Andreas, mataron a Romanos y Griegos, y devoraron sus cuerpos, bebieron su sangre,
vistieron las pieles que les desollaron, y aserraron a muchos por la mitad de la cabeza;
algunos fueron tirados a bestias salvajes y a otros se les obligó a luchar en combate, y
finalmente, en total, se mataron 220.000 personas. En Egipto hacían muchas cosas
similares, también por Cyprus, que llevó por ellos el nombre de Artemion; y allí se mataron
otros 40.000."
Es el 1936 d.C.
Del Daily Mail del 17 de septiembre (describiendo los horrores de la Revolución Roja en
España): "Baena (Provincia de Cordoba): 91 asesinatos, principalmente por tiroteos, golpes
de hachas de mano, o estrangulamiento. Otros fueron quemados vivos. Dos monjas que se
habían arrastrado fuera del convento de la Madre de Dios, tenían sus medallas religiosas con
la figura de la Virgen clavadas en las cuencas de sus ojos."
"La Campana (Sevilla): Rojos, llevados por una mujer llamada Concepción Velarde Caraballo,
que mató o era responsable por matanza 11 personas en prisión. Se le disparó a los
prisioneros en hasta que los tumbaron a todos, les cubrieron con gasolina, y se les prendió
fuego. Algunos se retorcían todavía en las llamas cuando la ciudad fue penetrada". "Lore del
Rio (Sevilla): 138 asesinados. Se arrastraron al cementerio, fila arriba, y se les disparó en
las piernas, para ser enterrados vivos mientras caían en una trinchera. Cuando se entró en el
pueblo se puedía ver todavía como se retorcía la tierra."
¡No puedo ver mucha diferencia entre la forma de actuar de los diablos Judíos responsables
por estas dos matanzas, aunque hay 15 siglos de diferencias entre ambas!... En vista de esto
¿por qué se vacila a la idea de que el Asesinato Ritual Judío todavía sobrevive? ¿Por qué se
arma tal alboroto cuando se topan con la práctica del Asesinato Ritual Judío? Se sabe que
otros Asiáticos lo practicaban hasta 1850, y, si no los hubiesen detenido, habrían mantenido
inalterable esta costumbre.
En la India, de 10.000 a 50.000 asesinatos se perpetran cada año por un cuerpo religioso
conocido como a los Thugs (Gamberros). Son personas principalmente adeptas del
Mahometanismo, pero se enrolaron varios hindús también. Rendían culto a Kali, la diosa
hindú de la destrucción. Su costumbre era ingresar a clubes juntos, generalmente como
viajeros, donde ganaban lentamente la confianza de las personas inocentes, y, a una señal
dada, las estrangulaban en una manera prescrita, que veían como un deber religioso;
entonces le robaban cualquier cosa de valor que tuviera y enterraban el cuerpo con tal
habilidad que no dejaban ningún rastro. Los Thugs realmente recibieron protección de
algunos de los príncipes nativos y jefes que se asustaron por completo a la idea de su poder
como una secreta secta religiosa. ¡Cómo nos recuerda esto a la actitud de los hombres
influyentes en este país que adoptan la misma actitud con la Masonería y la Judería!
Entonces el Gobierno británico decidió que la cosa debía parar. Después de muchos años de
investigación, el Señor W. H. Sleeman puso fuera de orden a la secta de los Thugs, y ningún
asesinato Thugs se registró en adelante desde 1850. Encontró que esa necesidad Thuggee
era hereditaria entre miembros masculinos de una familia, y alcanzó con ello su objetivo de
confinar a la segregación de por vida a todos los miembros masculinos de familias de Thugs.
Ahora mi punto es que esa secta Thuggee ya pasó; y pasó en el siglo XIX, desconocida por
los británicos hasta antes de Sleeman. ¡Pasó un largo tiempo antes de que la administración
británica aceptara la existencia del Thuggee, que permanecía tan cuidadosamente oculta;
otra analogía con el Asesinato Ritual Judío!
"No podría pasar ahora". ¿Por qué no?. Ya el 13 de septiembre de 1937, se les envió al
Times desde Delhi un telegrama informando del sacrificio de un joven de 17 años para el
dios de la lluvia, en el Estado de Sirmoor. Se llevó al joven hasta el pueblo de Gunpur por
una muchedumbre de personas encabezadas por un sacerdote y el líder del pueblo, y se le
decapitó en un altar especial con el acompañamiento de cantos de los devotos. La cabeza fue
hallada por la policía al pie de la deidad, en el templo del pueblo.
Como el gobierno Ario sobre la India se relaja, el Thuggee y otro sacrificios humanos pueden
reaparecer. "No podía pasar ahora". ¿Por qué no de nuevo? Aquí está un extracto de Magick
por el Master Therion, publicado en 1929 por el Lecram Press, número 26 de la Rue
d'Hautpool de París, pág. 94-5: "... Era la teoría de los magos antiguos que cualquier ser
viviente es un almacén de energía variante según la cantidad, el tamaño y la salud del
animal, y en calidad según su carácter mental y moral. A la muerte del animal se libera esta
energía de repente. Se debe matar el animal, por eso, dentro del Círculo, o Triángulo, según
el caso, para que su carga de la energía no escape. Por el funcionamiento más alto en lo
espiritual, uno debe escoger la víctima que contiene mayor tamaño y la fuerza más pura. Un
niño masculino de inocencia perfecta e inteligencia alta es el más apropiado y satisfactorio".
Una nota a pie de página 95 dice: " (4) Esto aparece del Archivo Mágico de Frater Perdurabo
que dice que este tipo de sacrificios, en término medio, registró aproximadamente 150 casos
anuales entre 1912 y 1928."
Esta nota a pie de página se refiere a la última frase en el párrafo. "No podía pasar ahora."
¿Por qué no, en el nombre del Diablo?. Sir Richard Burton nos muestra que se habló la
desaparición de niños a Passover de en Roma y en los otros pueblos de Italia por todas
partes de la parte temprana del siglo XIX, cuando la vigilancia eficaz era desconocida, como
también por todas partes del siglo en Smyrna y otro lugares, en el Levant y en Turquía. ¿No
podía pasar ahora? Pero la costumbre Judía de matar ganado sigue ocurriendo ahora a pesar
de pasar por alto todas las restricciones del Acta Matanza de Animales de 1933, que ordena
el que en la acción se deba aturdir todo ganado para comida Gentil con un instrumento de
operación mecánica antes de cortarle la garganta. El método Judío corta la garganta de oreja
a oreja sin cualquier previo aturdimiento. Ha sido condenado por una Comisión de Gobierno
en 1904 como algo inefectivo en rapidez, produce un dolor innecesario y representa una
completa falta de sensibilidad. Todavía "pasa ahora" y se protege en esta, nuestra
Inglaterra, por una Ley inglesa, y de los ataques la Sociedad Real por la Prevención de
Crueldad hacia los Animales. ¿Por qué no podía pasa ahora?
Aquí presento un párrafo de una publicación periódica que no será nombrada, de 1936,
exhibiendo que el impulso al "Misterios" no está muerto: "Los sofisticados Fariseos del siglo
XX ininterrumpidamente les dan gracias a sus Ancestros con fábulas y rituales que han
sobrepasado las posibilidades del sistema. Al hombre de sabiduría mundana le encantan las
evidencias y se exaspera ante eso que no es evidente. Plutócratas y proletarios por igual
miran como victimarios a esa persona cuyas palabras o acciones que no entienden. Amamos
lo obvio porque nos adula, y odiamos el misterioso porque condena nuestra inteligencia con
desmayada alabanza. Los enigmas son despreciados. El lamento moderno es por los hechos.
Todavía, con hechos por su fetiche, el modernista es más tonto que sus antepasados.
Desacreditar la superstición, es más supersticioso; rechazar fantasías, es el producto
imaginativo de una edad ficticia. El mundo moderno está aburrido con su importancia propia;
la vida del mismo ha llegado a ser una confusión. ¿Padecer esto crónicamente, cómo puede
un mundo alguna vez llega a estar interesado en cualquier cosa por lo mismo? Sofocados en
su auto-complacencia, estos piden hechos. ¿Pero qué hechos están allí para que esos necios
puedan entender? ¿Cómo puede el desvalido superficial asirse de lo desesperadamente
profundo, en esas realidades que se reservaron para los magos?"
A lo largo de esta cosa sin sentido, estaba la imagen de un asesinato ritual, con la víctima
crucificada, y bajo él, un retrato del autor, obviamente un Judío. ¡Tomo así que esto sí
"pasaría ahora" si este Judío tuviera su oportunidad!
CAPITULO VII:
El prime caso del que se sabe ocurrió en 1144; después de éste, varios casos seguirían de
vez en cuando hasta que se expelieron los Judíos del reino por Edward I. El más famoso de
estos casos era ese del Pequeño San Hugh, de Lincoln en 1255.
1144 - Norwich:
En J. C. Cox Norfolk Churches, Vol. II, pág. 47, como también en el Victoria Country History
of Norfolk, 1906, Vol. II, hay una ilustración de un viejo pintor mostrando el Asesinato Ritual
de San William, la misma escena está en la Iglesia de Loddon, Norfolk, salvo que el Poder de
Dinero Judío la haya quitado ya. Nadie niega este caso como un evento histórico, pero los
Judíos, por supuesto, dicen que no es un Asesinato Ritual. El Judío, C. Roth, en su The Ritual
Murder Libel and the Jew (1935) dice: "investigadores modernos, después del examen
cuidadoso de los hechos, han concluido que el niño probablemente perdió la conciencia
consecuencia de un ataque cataléptico, y se le enterró prematuramente por sus parientes".
Sobre cómo estos investigadores modernos llegaron a una conclusión precisa después de
todos estos años, el Sr. Roth no dice: "no es del cumplimiento a la Iglesia sugerir que su
ministros dejaran que la muerte del muchacho se celebre como el martirio de un santo, sin
haberle hecho antes las heridas en el cuerpo que confirmaron la crucifixión y el perforarlo del
costado". Y por qué los parientes debieron sepultar al muchacho en un saco y a continuación
colgarlo de un árbol, confundiría igualmente un Judío que lo tratara de explicar. En los
registros de Artes y Monumentos de la Iglesia, de John Foxe, se registra este ritual asesino,
como lo haría Bollandists y otro historiadores. El Prior, William Turbe, quien después llegó a
ser Obispo de Norwich, era el más empreñado en insistir que el crimen era un Asesinato
Ritual Judío; en el Diccionario de Biografía Nacional (¡revisado por un Judío!) aclarara que su
carrera, aparte de este caso de Ritual Asesino, era la de un hombre de gran fuerza de
carácter y valor moral.
1160 - Gloucester:
El cuerpo de un niño llamado Harold se halló en el río con las heridas usuales de una
crucifixión. El caso, a veces, es fechado erróneamente en 1168. Está registrado en el
Monumenta Germania Historica, Vol. VI (Erfurt Anales); Polychronicon, R. Higdon; Crónicas,
R. Grafton, pág. 46.
1192 - Winchester:
1232 - Winchester:
1235 - Norwich:
1244 - Londres:
El cuerpo de un niño halló insepulto en el cementerio de San Benedict, con cortes de tipo
ritual. Fue enterrado con gran pompa en San Paul. Fuente: Social England, Vol. Yo, pág.
407, revisado por H. D. Traill.
1255 - Lincoln:
Un muchacho llamado Hugh fue secuestrado por los Judíos y se le crucificó y torturó en odio
de Jesucristo. La madre del muchacho halló el cuerpo en un pozo dentro de los predios de un
Judío llamado Joppin Copinus. A este Judío le perdonó el juez su vida a cambio de una
confesión, tras la cual se arrestaron a 91 Judíos involucrados; eventualmente 18 de ellos
fueron colgados por el crimen. El Rey Henry III, que personalmente ordenó la investigación
jurídica del caso cinco semanas después del descubrimiento del cuerpo, se negó a dejar que
se mostrara misericordia al judío Copinus, quien acabó siendo también ejecutado.
A una visita reciente a Lincoln de la Jewish Historical Society, en 1934, el Alcalde, Sr. G.
Deer, les dijo: "Esto de que él (San Hugh) fue muerto por Judíos por propósitos rituales no
puede ser otra cosa que una acusación basada en los prejuicios y la ignorancia de una época
sin instrucción". El Canciller en la misma ocasión dijo: "Es bastante obvio que éste es uno de
esos muchos casos para desatar calumnias sobre los Judíos que hay de vez en cuando. Sin
ninguna duda, el niño murió o se ahogó en el pozo". Estas personas, Judíos y gentiles, no
traen ninguna evidencia -cualquiera sea- para justificar sus declaraciones; no podía haber
pasado, dicen. ¿Por qué no? ¿Era Henry III, débil en carácter cuando sabemos que, alguna
vez, reclamó ser un hombre inmoral? ¿No examinaron los jueces el cuerpo, el cual estaba
sólo cuatro semanas muerto? ¿Es acaso el Haydn's Dictionary of Dates (edición de 1847)
medieval y supersticioso cuando dijo de este caso: "Ellos (los judíos) crucificaron a un niño
en Lincoln, por lo cuál 18 fueron colgados"? ¡Aquí no hay ningún "si.." o "pero"! ¿O acaso la
confesión de Copinus no semeja con esa de Theobald, que cita sobre el primer caso de
Norwich? Copinus dijo, "Para la muerte de este niño, casi todo los Judíos de Inglaterra
habían venido juntos y cada pueblo había enviado a representantes para que asistieran al
sacrificio". Nadie pregunta sobre los hechos históricos en este caso; pero Judíos y Gentiles
judaizados se unen para negar el hecho de Asesinato Ritual.
Strack, en su The Jew and Human Sacrifice, que escribe en defensa de los Judíos contra la
imputación de la Sangre, omite toda mención de este famoso caso, que es el asunto del
Prioress's Tales (Canterbury Tales) de Chaucer y se refiere al Judío de Marlowe de Malta. La
History of the Jews in England, de Hyamson, consagra el Capítulo IX completamente a "El
Pequeño San Hugh de Lincoln," mostrando la importancia de la presencia de Asesinatos
Rituales en la mente Judía de hoy.
Los siguientes Rollos de Cierre del Reino se refieren al caso de St. Hugh: Henry III, 39, m.
2,7.10 1255; 39, m. 2,14.10.1255; 40, m. 20, .ii. 1255; 40, m.13,13.3.1256; 42, m. 6;
19.6.1258. Y los Rollos de Patentes, Henry III, 40,m.20,26.11.1255; 40,m.19,9.12.1255;
40,27.3.1256; and 40,m.5, 20.8.1256.
1257 - Londres:
Un niño sacrificado. Fuente: Cluverius. Epítome Historia, pág. 541. Faltan detalles.
1276 - Londres:
Un niño crucificado. Fuente: Rollo de Cierre del Reino, 4, Edward I, membrana 14, 3.3, 1276.
1279 - Northampton:
Un niño crucificado. El Haydn's Dictionary of Dates, 1847, dice de este caso: "Ellos (los
judíos) crucificaron a un niño a Northampton por lo que fueron estirados por caballos 50
culpables y luego colgados". Fuentes más amplias: Reiley, Memorials of London, pág. 15; H.
Desportes, Le Mystere du Sang.
1290 - Oxford:
El Rollo de Patente 18, Edward I, membrana 21, del 21 de junio de 1290, contiene una orden
de entrega contra un Judío, Isaac de Pulet, detenido por el asesinato de un muchacho
cristiano a Oxford. Solo un mes después de esto, el Rey Edward emitió su decreto que expele
a los Judíos del Reino. Hay, entonces, una razón para creer que es el asesinato de Oxford el
que colmó su tolerancia.
El lector verá (pág.20) que este era un caso de ritual similar al que sería uno de los
estimulantes principales para el Rey y Reina de España de expulsar a los Judíos de ese país
en 1492.
Los Judíos, intentando escapar de la responsabilidad por estas muertes con Asesinato Ritual,
no vacilan en cuestionar el honor de dos de los Reyes de Inglaterra, contra cuyo carácter
moral nadie más se ha atrevido a lanzar una mancha. Aquí hay unos ejemplos. Del Jewish
Chronicle Supplement de abril de 1936, pág. 8 (hablando del caso de Lincoln en el reinado
de Henry III): "De aquí en adelante y sobre todo bajo la protección del Crisitiano Edward I,
la Corona y sus funcionarios llegaron a ser un peligro peor para los Judíos que el intento de
amotinamientos de las chusmas, y eran llevados por sacerdotes fanáticos y derrochadores
caballeros que le habían pedido prestado dinero a los Judíos. Cuando escritores de historia
del siglo XVIII empezaron a examinar viejos archivos con un nuevo sentido escéptico, se
hallaron aventurados algunos en conclusiones tan duras como que la alegada crucifixión de
niños cristianos sólo parecía ocurrir cuando los reyes estaban cortos de dinero". La
imputación sucia contra hombres de carácter recto es repetida por el Judío Hyamson (History
of the Jews in England, edición de 1928, p. 21), que escribe: "se ha señalado también que
las Acusaciones de Sangre eran como una regla hecha en un tiempo en que la Tesorería Real
necesitaba estar llena".
Negar que los casos de San William de Norwich y San Hugh de Lincoln fueron Asesinatos
Rituales Judíos es acusar sin dudas a los Reyes ingleses, sin dudas al Clero inglés, y sin
dudas a los oficiales ingleses, conocidos por ser hombres de buena moral, de asesinar y
torturar a Judíos para hacer dinero, después de haberlos inculpado de crimenes horribles. En
el caso de San Hugh, la sentencia fue judicial; en el caso de San William, la chusma tomó
materia con sus propias manos porque el alguacil no tomaría ninguna acción. ¿A quien se le
debe creer, a los Judíos o a los ingleses?. "Es difícil negar todo crédito a cuentos tan
circunstanciales y tan frecuentes". Así le dice el Social England acerca de Asesinatos Rituales
en Inglaterra, Vol. I, p. 407, I893, editado por H. D. Traill.
Un hecho significante es que el Haydn's Dictionary of Dates, por lo menos hasta 1847, citaba
los Asesinatos Rituales en Norman y Plantagenet de Inglaterra como hechos indiscutibles.
¡En ediciones posteriores de los sesentas, toda mención de ellos fue sacada! Tomaríamos
esto como que el Poder del Dinero Judío empezó a dirigir a la Prensa de Inglaterra en algún
momento de los cincuentas del siglo último.
CAPITULO VIII:
En este capítulo registro casos de entre 1171 y 1510 inclusive; y señalo al lector la gran
importancia del asesinato de San Simón de Trento en 1475 y del caso Toledo en 1490; de
hecho, si el lector es uno de esos que se aproximan al asunto como incrédulos, recomiendo
leer acerca de estos dos casos primero, y los otros después.
Se usan en este capítulo, entre las referencias a fuentes, las abreviaciones siguientes:
"Magd. Cent." por Magdeburg Centuries, la Protestant History of the Christian Church,
compilada en Magdeburg, en el siglo decimosexto. "Chron. Hirsaug." para Chronicon
Hirsaugiense, la historia producida por Abbot J. Trithemius, en 1514. "Cosm. Munst". por la
obra de Sebastian Munster, Cosmographia Universalis, 1544. Y "Spec. Vinc." para la
Speculum Historiale, de Vincent de Beauvais, del siglo XIII.
En un Passover se crucificó un niño cristiano, su cuerpo vació de sangre para luego ser tirado
en el río. Se procesaron y ejecutaron a varios Judíos. Fuente: Monumenta Germania
Historica, VI, 520; Magd Cent., 12, C. 14 y 13, C. 14.
1179 - Pontoise:
Las fuentes para este caso son el Bollandists (Acta, Vol. III, marzo, 591); Madg. Cent., 23, c.
14; Spec. Vinc, 129, C. 25; y Cosm. Munst., 23, C. 14. Un muchacho llamado Richard se
torturó, se le crucificó y se le desangró. Los capellanes e historiadores de Philip Augustus,
Rigord y Guillaume l'Armoricain, atestiguaron en este caso. El cuerpo del muchacho fue
recuperado por la Iglesia de los Santos Inocentes en París y fue canonizado como San
Richard.
Bajo la fecha 1080, el Haydn's Dictionary of Dates de 1847, pág. 282, dice: "Pensando
invocar la misericordia divina, en una solemnización del Passover, ellos (los Judíos)
sacrificaron a un joven, el hijo de un mercader rico a París, por lo que se ejecutaron todos
los criminales y todos los Judíos fueron desterrados de Francia."
1192 - Braisne:
Philip Augustus se ocupó de este caso personalmente, y los criminales fueron quemados. Era
un caso de crucifixión de un cristiano vendido a los Judíos por Agnes, la Condesa de Dreux, a
quien la consideró culpable de homicidio y robo. Fuente: Histoire des Ducs et Comtes de
Champagne, IV, 1st parte, p. 72, París, 1865) por A. de Jubainville; Sped. Vinc., 129, c. 25;
Gaguin. L. 6, De Francis; Magd. Cent., 12, C. 14, col. 1670.
Cinco niños fueron asesinados; unos Judíos confesaron bajo tortura, pero dijeron que con la
sangre buscaban intenciones de sanación. Frederick II exoneró los Judíos acusados de
sospecha, pero los Cruzados ya habían intentado dar muerte a un número de ellos. Frederick
II convocó a varios Judíos conversos, quienes le negaron la existencia del asesinato ritual
Judío. Pero la preocupación de Frederick se hace evidente, en sus propias palabras, cuando
en la publicación de su decisión, les da a estas personas estos objetivos: "aunque nuestra
conciencia vió la inocencia de los Judíos mencionados, adecuadamente se probaron los
fundamentos de las severas acusaciones". Si Frederick II viviera hoy, habría contado con
pequeños datos de la literatura religiosa para decidir si el Asesinato Ritual Judío existe o no.
Fuente: Chron. Hirsaug., y Magd. Cent., 13, C. 24.
1250 - Zaragoza:
Una mujer vieja le vendió una niña de siete años a unos Judíos, quienes la desangraron, la
estrangularon y tiraron el cuerpo en un río. Se declaró culpable a la mujer ante evidencia
presentada por su propia hija. Se condenaron varios Judíos a muerte, pero dos se
suicididaron. Fuentes: Bollandists, Acta, Vol. II, p. 838; Rohrbacher, L' Histoire Universelle
de l'Eglise Catholique, Vol. XVIII, pág. 697-700; Thos. Cantipranus, De ratione vitae Vol. II,
XXIX. El niño fue canonizado como un santo.
1287 - Berna:
Un muchacho llamado Werner fue torturado por tres días en un Passover, colgado por las
piernas y desangrado. Se halló el cuerpo en el río. Se beatificó este muchacho en el diócesis
de Treves, y su aniversario es el 19 de abril. Una representación esculpida de este asesinato
ritual se ve en la Iglesia de Oberwesel. Fuentes: Aventinus, Annals of Bavaria, 1591, 17, p.
576; Chron. Hirsaug., Magd. Cent., 13, c. 14.
Un muchacho llamado Andreas Oxner fue conseguido por los Judíos y sacrificado por su
sangre en una piedra en el bosque. El cuerpo fue hallado por su madre en un árbol de
abedul. No se aprehendió ningún Judío porque, al estar la frontera muy cerca de ahí, habían
huido cuando se hizo sabido el crimen. El Abbe Vacandard, defensor de los Judíos, dice que
hubo ningún juicio. Pues, por supuesto, no lo hubo. ¡Igual que en 1937 no habrá ningún
juicio por un crimen donde los criminales han escapado! El muchacho ha sido santificado por
Papa Benedicto XIV en su Bula Beatus Andreas, Venice, 1778, donde dice que fue
"cruelmente asesinado por los Judíos en odio de la fe de Jesucristo". Esto último es admitido
por Papa Clemente XIV, quien escribió su informe en la investigación que se hizo en la
materia del Asesinato Ritual Judío cuando, siendo el Cardenal Ganganelli, lo había
comisionado el Papa Benedicto XIV para ir en la materia; y en este informe, dice "le admito
al verdad de otro hecho, que pasó en el el año de 1462 en el pueblo de Rinn, en la Diócesis
de Brixen, en la persona del Bendito Andreas, un muchacho bárbaramente asesinado por los
Judíos en odio de la fe de Jesucristo". Nadie por pregunta la ocurrencia histórica de este
caso. Un grabado madera que representa este Asesinato Ritual todavía existe en la iglesia.
Imagen y nota de nosotros: ilustración que se localizaba en la Iglesia del Culto de Anderl von
Rinn (San Andreas del Rinn), hasta fechas recientes, retratando el Martirio de San Anderl, el
niño asesinado ritualmente. Se señalan claramente como judíos a sus asesinos que cortan su
garganta, tanto por sus ropas como los sombreros que eran forzados a llevar los judíos por
decreto de la Iglesia. Un tercer judío, abajo de la imagen, reune la sangre del niño en un
recipiente para hacer los panes y matzohs del Passover, que requería de sangre de un niño
cristiano, según veremos. En 1990, el Obispo Reinhold Stecher, influido por el poder judaico,
ordenó que las imagenes se quitaran y se suprimera el culto, ya que, según la iglesia,
definitivamente "no puede creerse" en nuestros días que el caso haya sido un "asesinato
ritual judío". Nosotros nos preguntamos, ¿por qué no?... El texto del pie inferior que
acompañaba a la imagen dice: "Sie schneiden dem Marterer, die Gurgl ab und nemen alles
Blut von Ihm", es decir, "Cortaron garganta del mártir y tomaron toda la sangre de él".
Los Judíos sacrifican a un niño cristiano en un cruz. El Obispo local investigó el crimen, y
ordenó culpables en Segovia, donde fueron ejecutados. Es importante hacer saber que este
Obispo era hijo de un Judío convertido; Jean d'Avila era su nombre. La Historia de
Colmenares de Segovia registra los hechos del caso, que fue judicialmente decidido por un
hombre de sangre Judía. Esa sería la razón por la que no se hace ninguna mención de él en
el libro de Strack en defensa de los Judíos, The Jew and Human Sacrifice.
¡Nadie se ha atrevido alguna vez a reprobar y negar los eventos históricos de este caso; sólo
los Judíos inventan "razones" de por qué no era un Asesinato Ritual!. Pero no hay ningún
escape a la conclusión opuesta. En 1759, en respuesta a una apelación Judía de Polonia, la
Inquisición envió al Cardenal Ganganelli (que más tarde llegó a ser el Papa Clemente XIV)
para investigar e informar de todo este asunto, con referencia particular a los muchos casos
que por entonces se informaron en Polonia; aunque este hombre salió con una torcida mente
en favor de los Judíos (en su informe, dice: "Con mis facultades débiles estoy imposibilitado
de demostrar la inexistencia del crimen que se imputó a la nación Judía en Polonia.") apenas
el espíritu con que entró en tal investigación, realmente le dice de este caso de Trento (ver
Informe del Cardenal Ganganelli, en el The Ritual Murder Libel and the Jew, de C. Roth,
1935, pág. 83): "admito entonces como verdadero el hecho del Bendito Simón, muerto a los
tres años de edad, asesinado por los Judíos en Trento en el el año de 1475 en odio de la fe
de Jesucristo (aunque sea discutido por Basnage y Wagenseil); por el famoso Flaminio
Cornaro, un Senador Veneciano, en su trabajo En el Culto del Niño San Simón de Trento
(Venice, 1753) dispone de todas las dudas levantas por los mencionados críticos". Los Judíos
tratan de tirar a descrédito a los jueces que condenaron a los asesinos Judios, como el Papa
Sixto IV, quien enfrentó la posibilidad de sancionar el culto de San Simón; pero la razón de
esto estaba en que el culto no era entonces autorizado por Roma, sino un movimiento
popular sin autoridad y en contra la disciplina de la Iglesia; este mismo Papa, más tarde,
expresó su aprobación del veredicto sobre los Judíos en la Bula Papal XII Kal. Julio, 1478.
La urna de San Simón está en la Iglesia de San Pedro, en Trento; se muestran reliquias de él
todavía, entre ellos el cuchillo sacrificatorio.
Para resumir, el Asesinato Ritual de San Simón de Trento es apoyado por tal evidencia que
quien dude de la condena, en consecuencia, lo hace sin razón de las altas autoridades
jurídicas y eclesiásticas de cuya probidad e inteligencia no hay la más ligera excusa para
ponerlas en duda.
Imagen y nota de nosotros: Otra representación artística del famoso caso anterior: "El
Martirio de San Simon de Trent", del prestigioso pintor Gandolfino d' Asti, fines del siglo XV.
1480 - Venecia:
Este caso, como se admitiera en la Jewish Encyclopedia de I906, Vol. XII, p. 410, se
estableció por un juicio. Tres judíos fueron ejecutados.
1485 - Padua, Italia:
La víctima en este caso fue canonizada como San Lorenzino. El Papa Benedicto XIV lo
menciona como un mártir en su Bula Beatus Andreas. Este caso fue atestado por la Corte
Episcopal de Padua.
1490 - Toledo:
Éste es uno de los casos más importantes, por las circunstancias que se han clarificado para
nosotros por W. T. Walsh en su interesante libro Isabella of Spain, 1931 (Sheed & Guarda),
en que consagra las páginas 441 a 468 a sus investigaciones de esta acusación de Asesinato
Ritual. ¡Con lo referido al Sr. Walsh, no puedo haber sido influido en la declaración de la
Jewish Encyclopedia (1903, Vol. II1, p. 262) de que "historiadores modernos también niegan
que un niño haya desaparecido en lo absoluto" sobre este caso!. Esfuerzos extremos fueron
hechos por Loeb y H. C. Lea para aislar a los Judíos de su culpa en este asesinato; como
también por Abbe Vacandard. Walsh muestra que el 17 de octubre de 1490, un Judío
llamado Yuce confesó haber estado presente a la crucifixión de un muchacho llamado
Cristofer, en La Guardia, cercana a Toledo. Hizo esta confesión sin la "ayuda" de cualquier
tortura; no se le amenazó tampoco con eso, un año después de su confesión. El 19 de julio
1491, se le prometió inmunidad de castigo a Yuce y él describió la crucifixión completa,
dando los nombres de sus cómplices. El 25 de octubre de 1491, un jurado de siete
Académicos del Renacimiento, nombrados por quienes ocupaban las Sillas de la Universidad
de Salamanca, examinó el caso y decidió en forma unánime el hecho de que Yuce era
culpable. No sería hasta después de esto que Yuce sufriría la tortura. Se aplicó esta tortura
para que dijera por qué razón al muchacho Cristofer se le había crucificado en lugar de
matarlo de cualquier otra manera; pero no fue la "principal" pregunta del examen. Después
de esto, el caso fue ante un segundo jurado de cinco hombres sabios de Ávila, que consideró
la evidencia acerca de los cómplices de Yuce, quienes habían sido arrestados y puestos bajo
interrogatorio; ellos unánimemente los declararon culpables. Ocho Judíos (algunos de ellos
Marranos, o pretendidamente convertidos a la Cristiandad) se ejecutaron..
Escribiendo de los esfuerzos hechos para desacreditar los juicios de este caso, Walsh dice
(pág. 464): "¿Debemos asumir que (en los dos doctos jurados) eran todos asesinos
fanáticos, deseosoa de sacrificar a hombres inocentes, y que ese Dr. Leob, Dr. Lea, y del
lado católico el demasiado crédulo Abbe Vacandard, lograron calificar mejor la evidencia
después del lapso de cuatro siglos?". Walsh no es un "anti-semita". Es un historiador, y no
ha sugerido que el asesinato ritual sea parte oficial de alguna ceremonia Judía. Pero dice: "El
historiador, lejos de estar obligado a hacer vindicación de todos los Judíos acusados de
asesinato, está libre, de hecho, a límitarse a considerar en cada caso individual sus méritos",
Walsh declara (pág. 441) ese este caso de Asesinato del Ritual era "uno de los factores
principales, si no el mayor, en la decisión de Fernando e Isabel" (para la expulsión de los
Judíos de España). Muestra que el registro completo del testimonio en el juicio de uno de los
acusados ha estado disponible desde que se publicó en 1887 en el Boletín de la Real
Academia de Madrid (Vol. XI, páginas 7-160), del manuscrito del original. (¡Esto estaba, por
supuesto, hasta antes de la revolución Roja!) Walsh acusa a Lea, el autor pro-Judío, de
deshonestidad intelectual (pág. 628) porque en su Inquisition in Spain desacredita a los
hombres influyentes que eran jurados en este caso. "¿Si los Inquisidores enviaron a ocho
hombres a una muerte vergonzosa sin estar convencidos más allá de toda duda razonable de
su culpa, la falta de honestidad del veredicto de esta historia no puede reducirse sólo a
Torquemada y a sus jueces, sino que al Rey Fernando y Reina Isabel, al Cardenal Mendoza y
a varios de los profesores más ilustres de la Universidad de Salamanca, culpables de
complicidad en uno de los asesinatos judiciales más brutales registrados?" (Walsh, pág.
442). Aquellos que reducen las acusaciones a los Judíos por la práctica del Asesinato Ritual a
consecuencia de esto, condenan algunos de los carácteres más finos en estafase de historia
europea.
Finalmente, debemos registrar que el muchacho asesinado fue canonizado como San
Cristofer con la autoridad de Papa Pio VII.
1510 - Brandenberg:
CAPITULO IX:
Naturalmente, aquí presentamos los casos decididos de varios juicios, como se puede
esperar.
1603 - Verona:
1670 - Metz:
¡Como estará de bien establecido este caso, que uno no halla ninguna mención de él en el
libro de Strack en defensa de los Judíos!. Un muchacho tres años de edad fue extraviado por
su madre camino a un pozo. El muchacho llevaba una gorra roja, y se dieron testimonios de
testigos que lo había visto siendo llevado lejos por un Judío montado a caballo. Este Judío
era Raphael Levi. Al principio, no se pudo rastrear el cuerpo del muchacho. Los Judíos, un
tanto asustados, presentaron en el informe que unos lobos debían haberlo matado en el
bosque. Se examinó el bosque y, eventualmente, apareció la cabeza, el cuello y algunas
costillas de un muchacho, junto con ropa que se identificó como la del niño perdido por su
propio padre, incluyendo la gorra roja. Pero como estas ropas no tenían ninguna rasgadura
ni rastros de sangre, se concluyó que el cuento del lobo era un "tapavista", y entonces se
siguió adelante con los testimonios de quienes habían visto a Raphael Levi con el muchacho
en tales lugares y en tales momentos, lo que quitó toda duda sobre su culpa. Se sentenció a
Levi a muerte por el orden del Parlamento de Metz, y se le quemó vivo. Fuente: La France
Juive, de Drumont.
Fuente: El Judío Cecil Roth, en el Ritual Murder Libel and the Jew, pág. 24. El tribunal más
alto en el país, el de Lublin, condenó a un Judío por Asesinato Ritual. La corte local debió
exculparlo.
Judíos condenados por Asesinato Ritual por la Corte Episcopal. Mencionado por Roth.
Más Judíos condenados por Asesinato Ritual en la Corte Episcopal. Mencionado por Roth.
En este caso se asesinó un infante de tres años; Judíos fueron enjuiciados por la Corte
Episcopal de Kiev y se les condenó a muerte. Una pintura se hizo para conmemorar entre las
visitas este asesinato, aun visible ahora por peregrinos del Monasterio de Carthusian a
Kalwarya, cerca de Cracowia. Fuente: El Judío Cecil Roth, en el Ritual Murder Libel and the
Jew, pág. 25. Por supuesto, el Judío Roth niega que los casos citados fueron Asesinatos
Rituales.
CAPITULO X:
Entre estos están los casos famosos como el de Damasco, 1840; Tisza Eszlar, 1882; y Polna,
1899. En este siglo el Poder del Dinero Judío había obtenido ponerse sobre el mando de las
finanzas de muchos países europeos, y el lector verá cómo esto influyó en las Leyes, los
Gobernantes, la Corte y la "opinión pública" cuando quiera que se hicieron acusaciones de
Sangre contra los Judíos.
El caso fue a parar al Concilio Imperial a San Petersburgo, luego de que todas las cortes más
bajas que trataron el caso habían hallado a los Judíos culpables. ¡El Concilio Imperial invirtió
el veredicto y, el 18 de enero de 1835, se le enviaron a Siberia las tres mujeres rusas
convertidas en Judías mientras se descargó a todos los Judíos del crimen! Fuentes:
registrado en la Jewish Encyclopedia, 1903, Vol. III, p. 267; descrito en Der Sturmer, mayo,
1934.
La hija de un funcionario no-comisionado era la víctima en este caso. Había cinco jueces, de
los cuales cuatro reconcieron el carácter ritual del asesinato. Se transportaron los asesinos
Judíos a Siberia. Monniot dice que no se pueden discutir los hechos de este caso.
1840 - Rodas:
Yusuf Pasha, Gobernador de la isla, tomó deposiciones sobre los testimonios y las envió a
Constantinopla para recibir instrucciones acerca de qué hacer proximamente. Entretanto,
"una la instigación del clero griego y los cónsules europeos" (según lo admite la Jewish
Encyclopedia, 1905, Vol. X, pág. 401) obstruyó el barrio Judio y los principales Judíos fueron
arrestados. El Cónsul austríaco, de todos modos, apoyó a los Judíos, ante la necesidad de
Austria por recibir préstamos de los Rothschild. Pero "debido a los esfuerzos del Conde de
Camondo, Cremieux y Montefiore, que fueron Judíos ricos" (citado de nuevo de la Jewish
Encyclopedia) "se obtuvo una firma del sultán que declaró todas las imputaciones de
asesinato ritual nulas y caducadas". ¡Se soltaron los Judíos!. Ahora Camondo, Cremieux y
Montefiore eran todos Judíos ricos. Cremieux y Montefiore figuran en el caso Damasco, que
veremos. El Conde de Camondo "ejerció tan grande influencia sobre los sultanes Abdal-al
Majid y Abd-Al-Aziz y encima del Gran Vizir y de los ministros Otomanos y que su nombre
llegó a ser proverbial. Era el banquero del Gobierno Otomano". (Todo esto está en la Jewish
Encyclopedia, 1903, Vol. III, pág. 521) no puede haber una sombra de duda de que los
procedimientos en este caso fueron detenidos por la fuerza del Poder del Dinero Judío, a
pesar de todo los esfuerzos que hizo "el clero griego y los cónsules europeos". Fuentes: M. P.
N. Hamont en Egypt Under Mehemet Ali, y la Jewish Encyclopedia como se citó.
Este caso, ahora casi completamente olvidado por la Democracia, que convulsionó a Europa
por un tiempo considerable, pero aún sigue debiéndole a la agitación motivada por el Poder
del Dinero Judío el intento de no se pudieran determinar responsabilidades individuales ni se
lograra llevar a todos los Judíos a la justicia.
Achille Laurent, un Miembro del Societe Orientale, reunió todos los detalles del juicio a los
culpables, como era informado en los periódicos árabes de su tiempo, y publicó los hechos
enteros del caso en Relation Historique des Affaires de Syrie, 1840-1842 (Cuenta Histórica
de Asuntos de Siria, 1840-1842), que se editó en Francia como un Yellow Booken de dos
volúmenes, en 1846.
El Festival Judío del Purim tuvo lugar el 15 de febrero de 1840. El Padre Thomas, un monje
católico, desapareció en Damasco el día 5 de febrero. Su sirviente fue buscarlo, pero también
desapareció. El Cónsul Francés, Comte Ratti-Menton, inició las investigaciones e hizo llamar
al Sherif Pasha para llevar el caso. Después de un tiempo, fueron arrestados siete Judíos.
Confesaron algunos de ellos, tras recibir castigo con golpes de bastón, que habían asesinado
al Padre Thomas para obtener su sangre. Se le prometió perdón a cuatro de ellos a cambio
de confesar la verdad; entre éllos estaba Mousa Abou-el-Afieh, quien llegó a ser un
Mahometano, que dijo estar en condiciones de poder confesar acerca de los crimenes de otro
Judíos: Aslan Farkhi; Suliman, un barbero; y Mourad el Fathal. Confesaron completamente.
Se hallaron envueltos dieciséis Judíos en el caso, y se les arrestó a todos.
Varios de los Judíos, incluyendo a Mourad el Fathal, Mousa Abou-el-Afieh, Isaac Arari y Aaron
Arari, describieron cómo se requirió la sangre y cómo fue reunida desde la garganta cortada
de la víctima para enviarla a un rabí para ser usada en la preparación del pan ceremonial
(pains azymes)
Se trajo al Gran Rabí ante la Corte de Investigación; su nombre era Yakub el Entabi. Se
requirió escuchar cuidadosamente las respuestas de Mousa Abou-el-Afieh, y a las respuestas
de ese Judío, y confirmar o negar cada declaración hecha por Mousa. De esta manera, el
Rabí admitió que ese sangre se necesitaba para el pan ceremonial. También confesó haber
recibido la sangre del Padre Thomas.
Según la costumbre turca, se le aplicó el castigo de los golpes de bastón a los Judíos que
hablaron, antes de dejarlos libres. El Poder del Dinero Judío le hace creer al mundo de hoy
que fue esta tortura la que habría forzado una falsa confesión de hombres inocentes.
Desgraciadamente para el Poder del Dinero Judío, una de las preguntas hechas se refería al
lugar en donde se habían abandonado los restos del Padre Thomas; y se halló su cadáver
precisamente en donde los prisioneros dijeron que estaba, dentro del covertor de unas
grandes cañerías. Los restos fueron identificados por doctores europeos como
pertenencientes al malogrado Padre Thomas.
Posteriormente, los desgraciados confesaron haber procedido con el sirviente del padre
Thomas de la misma manera: cortando su garganta, reuniendo su sangre, y deshaciéndose
de los restos, este caso en una letrina.
Ahorramos al lector los detalles enfermos de este crimen según las confesiones y admisiones
de los depravados asesinos Judíos; se pueden obtener extractos largos de los procedimientos
del juicio en el siguiente libro francés: Le Crime Ritual chez les Juifs, de A. Monniot,
introducido por el famoso Edouard Drumont, 1914, de P. Tequi, 82 Rue Bonaparte, París, a
un precio de 10 francos. Este libro muestra que las confesiones hechas por los culpables
coincidían en cada detalle, y que las preguntas que tenían que contestar no eran "preguntas
principales".
Se halló a catorce Judíos culpables, y se condenaron diez de ellos a muerte; dos fueron
ejecutados.
Nuestro objetivo no es horrorizar, sino exponer los métodos de los Judíos para crear intriga y
la corrupción que se usó intentando ocultar las culpas de los responsables por miedo a la
reacción natural de los Gentiles ante los hechos, si estos llegaban a ser de conocimiento
general. En cuanto los primeros informes del caso llegaron hasta el Oeste de Europa, el
Poder del Dinero Judío se puso en marcha para esconder las huellas más obvias hechas por
los criminales. ¡El dinero puede lograr maravillas, como lo sabemos bastante bien, en una
democracia como también en las Resoluciones y en la política de los potentados Orientales (y
¡ay!, a menudo también en los Occidentales)!. Es mejor, quizás, tratar cada una de estas
materias separadamente:
1. La Agitación de la Prensa: ésta se refería al Asesinato Ritual típicamente Judío como "una
invención Gentil"; Comte Ratti-Menton, el Cónsul francés que había insistido en la
investigación, fue atacado desde cada ángulo; se dijo que perseguía a los Judíos, y así
sucesivamente y en adelante.
3. Sobornos al Jedive de Egipto con Dinero: Los millonarios Judíos, Moses Montefiore en
Inglaterra, Cremieux y Munck en Francia, fueron por tierra hacia el Este. Llegaron hasta
donde el Jedive de Egipto, cuyo régimen incluía Damasco, para conseguir una revisión de la
sentencia. Se le ofreció una gran suma de dinero y la aceptó, para luego soltar a los Judíos
condenados. Note el resultado. ¡Los Judíos proclamaron por todas partes que el Jedive había
invertido el veredicto! Nunca se había hecho algo parecido. Hubo ninguna inversión sin
ninguno nuevo juicio. Las palabras del Jedive, que emitió al soltar los asesinos Judíos, deja
en claro lo lejos que llegó la cosa entera: "De la cuenta y demanda de Messrs. Moses
Montefiore y Cremieux, quienes vinieron a nosotros como delegados de todos los europeos
que profesan la religión de Moses, tenemos que reconocer que desean la liberación y
seguridad para los Judíos que se han detenido o que se han acusado en el caso del juicio del
Caso del Padre Thomas, el monje, perdido en Damasco junto a su sirviente, Ibrahim... Y, a
causa de su numerosa población, no sería conveniente negar su demanda y su petición,
mandamos que se soltarán los prisioneros Judíos y que se de seguridad para el retorno de
los fugitivos. Y se tomarán todas las medidas posibles para que no sufran mal alguno y para
que se queden tranquilos por todas partes. Tal es nuestra voluntad. Mehemet Ali". Soltó a los
Judíos por causa del número de la población Judía... e indudablemente por el dinero en
efectivo que recibió. Sabía de sus culpas, y nunca las negó. Aún hoy, la Jewish Encyclopaedia
(1903, Vol. IV, pág. 420), se aventura en afirmar que los tres millonarios Judíos afianzaron
en el Jedive un "reconocimiento de la inocencia" de los hombres condenados. El precio del
Jedive para soltarlos se declara en la mitad un millón de piastras. Un Rabí converso,
Chevalier P. L. B. Drach, escribió en su The Harmony between the Church and the
Synagogue (1844, Paris, pág. 79): "El dinero jugó a un gran papel en este negocio."
4. Soborno al Sultán: Habiendo ganado el primer round con el Jedive, el Judío Montefiore
siguió partiendo a ver al Sultán de Turquía, y asegurado de él un decreto de que la
Acusación de Sangre era sin base y que los Judíos de aquí en adelante iban a permanecer
por la misma razón en los dominios del sultán como cualquier otro no musulmán. El precio
de ésto era un enorme soborno de la Casa de Rothschild. Sobre su firma, el sultán Abd-ul-
Mejid dijo: "que un examen completo de los libros religiosos de los hebreos ha demostrado la
prohibición absoluta del uso de sangre humana o animal en cualquiera de sus ritos religiosos.
Sirva esto en la defensa de que los cargos contra ellos y contra su religión son calumnias".
Esto, tal como se muestra en el Capítulo III, no es más que un sofisma, pero de igual modo
en 1936 la Srta. C.W. Finn tuvo el descaro de traer este documento al juicio como
"evidencia" que las Acusaciones de Sangre son falsas; esto está en una carta a la Jewish
Chronicle, del 2 de octubre de 1936. Se cita la redacción del documento en la Jewish
Encyclopaedia, Vol. Yo, pág. 47 (1906). Bajo su iniciativa, Montefiore trató de lograr una
audiencia con el Papa, Gregorio XVI, pero le fue negada.
6. Soborno de diplomáticos austríacos: Por todas partes los procedimientos del Cónsul
austríaco apoyaban a los Judíos contra el cargo de asesinato del ritual. Aquí, de una fuente
Judaica, la razón de esto es debidamente reconocida: The History of the Jews in Vienna, del
Judío Max Grunwald, 1936 (Filadelfia), pág. 228 - 9. Allí se lee: "Partidarios la política de la
Casa (de Rothschild) en otro países, donde obtuvieron privilegios de los Judíos a cambio por
préstamos -en Roma, la abolición del barrio judío, y en Inglaterra, emancipación Judía-
Solomon (Rothschild) obtuvo de Metternich concesiones a los Judíos en la legislación. Fue él
quien influyó en el Canciller para que tomara en el Caso Damasco, sobre una acusación de
delito de sangre de 1840, una posición favorable". Allí lo tiene; el Poder del Dinero de
Rothschild; el Canciller austríaco, Metternich; el Cónsul Austríaco de Damasco; la actitud de
la Cónsul hacia el cargo del Asesinato Ritual. Una cadena continua de corrupción Judía por
vía del Dinero.
7. Supresión de los Informes del Juicio: Hemos mencionado ya, en el párrafo del segundo de
esta descripción del caso, el registro del juicio publicado en el libro de Achille Laurent. Ya no
se puede obtener este libro en cualquier parte. Gougenot des Mousseaux, de todos modos,
había imprimido una cuenta muy amplia del juicio (tomada de Laurent) en el Le Juif, le
Judaisme et la Judaisation des Peuples Chretiens, un trabajo por el que ganó los elogios del
Papa Pio IX, quien le hizo Chevalier; y el escritor ha tenido una copia de éste que él le
prestó. Pero el libro de Gougenot des Mousseaux ahora es muy raro, y el Chevalier mismo
murió de repente, en circunstancias misteriosas, nueve horas después de recibir una carta-
amenaza. Monniot, en un trabajo, es mencionado en la Bibliografía (pág. 56) de cualquier
modo, haciendo fácil para alguien que desea leer los detalles del juicio.
Pero, el lector se preguntara, ¿qué hay acerca del expediente oficial del asunto?. Este,
naturalmente, reposó en los archivos de la Oficina Extranjera Francesa. ¡Pero Desportes, en
su Mystere du Sang, informó que bajo el Ministerio de Cremieux (uno de los Judíos que
fueron al Este a sobornar al Jedive para soltar los asesinos rituales de Damasco) desapareció
(en 1870)!. Como este informe despertó comentarios, la Cancillería hizo una declaración (5
de mayo de 1892) sobre que el mismo era incorrecto y que el expediente quedó en un
completo del Ministerio. De cualquier modo, éste estaba aún cuando Albert Monniot, en
1913, quizo consultar los documentos asistiendo por escrito su Le Crimen Rituel les chez
Juifs, y halló que se se negó el permiso para acceder a ellos. Si están, a pesar de eso,
existentes o no aún, no lo podemos decir; todo lo que sabemos es que se guardan en
secreto por los Judíos y muy bien. Pero no lo sificiente, como espero que el lector por ahora
esté de acuerdo.
Sir Richard Burton, el gran explorador y orientalista que sería Cónsul Inglés en Damasco 30
años después del Asesinato Ritual, estudiaba el asunto completo de la Acusación de la
Sangre, y, eventualmente escribió The Jew, the Gypsy and El Islam, de que tengo la edición
revisada por NS. H. Wilkins y publicada por Hutchinson en 1898. Este trabajo contiene una
acusación de condena al Talmud, y una lista de Asesinatos Rituales Judios, pero Wilkins en
su Prefacio (pág. x) escribe: "En el ejercicio que la discreción me da, he pensado poner en el
presente el Apéndice el alegado Rito de Sacrificios Humanos entre el Sefardísmo y el
asesinato del Padre Tomaso (Padre Thomas); la única alternativa era publicarlo en una forma
mutilada".
Permita que sigamos por eso: (1) el Libro; (2) el Apéndice de Asesinato Ritual.
(2) El Apéndice del Asesinato del Ritual. ¿Qué pasó con él? Esto es qué pasó a él... Veamos a
D. L. Alexander contra Manners Sutton, de la Bench Division del Rey, el 27 de marzo de
1911, informado en The Times al día siguiente. Aquí, D. L. Alexander, un Judío y presidente
de la Mesa Judaica de Diputados, podía mostrar que ha obtenido una asignación del
manuscrito de los ejecutores sobrevivientes de Sir Richard Burton. Los ejecutores se lo
habían vendido a un librero, quien, en vuelta, se los vendió a Manners Sutton; y él (Sutton),
sin saber de cualquier asignación, le hizo los arreglos para la publicación en el Apéndice. D.
L. Alexander trató de detener la publicación, exigiendo derechos de propiedad literaria y de
rescate del manuscrito. El Judío ganó su caso.
Queda sólo decir que la lápida sepulcral del Padre Thomas, en el cementerio a Damasco
contiene (y probablemente todavía la tenga) una inscripción en arábico y en italiano que
dice: "Aquí yacen los restos del Padre Thomas de Sardinia, Misionero Capuchino, asesinado
por los Judíos el 5 de febrero de 1840."
1880 - Smyrna:
Tuvo lugar una masacre de muchos Judíos después de ser hallado en una playa el cuerpo de
un niño perdido, lleno de heridas punzantes hechas en un Passover. Fuente: Moniteur de
Rome, 15 de junio de 1883.
Éste es el decimonoveno caso del siglo en donde los prisioneros habían confesado
debidamente y donde, después de largos procedimientos llevados en ausencia, fue todo
descargado como resultado del Poder del Dinero Judío Organizado.
Otro hijo del sacerdote Judío era Maurice Scharf, de 14 años. Admitió que había visto por el
ojo de la cerradura en la puerta de la sinagoga que Esther había sido asesinada ciertamente
por los Judíos y luego desangrada, para guardar su sangre en una jarrón. Fue hallado, por
una inspección ocular, el sitio preciso en donde se dijo que habían ocurrido estos eventos
calculando el rango de la vista de alguien desde el ojo de la cerradura. Se dió testimonio,
además, de que se habían oído lamentos desde la sinagoga en el día en que la muchacha se
había perdido.
Para probar la veracidad de la declaración del muchacho de 14 años, Maurice, el juez, le dijo
que su historia no podía ser verdadera si Esther estaba viva; el muchacho contestó a eso que
"nadie podría estar vivo después de que se le cortara el cuello de esa forma". Se arrestaron
varios Judíos, y reconocieron que habían tomado parte en el asesinato ritual de Esther
tomando su sangre para el Passover.
Uno pensaría que quedaba sólo un poco más que informar. ¡Pero no! Todo Israel empezó a
trabajar con su Poder del Dinero, y la Prensa de cada país de Europa fue empleada para
calumniar a la Corte Húngara y a la Justicia de Hungría. Se sobornaron los Fiscales Públicos y
se trabajó en desacreditar al honorable juez que presidió sobre la Corte. Ninguna piedra se
quedó sin lanzar, ninguna cochina acción corruptiva no fue probada buscando derrotar el
curso de justicia; y los Judíos ganaron. Aquí hay algunos de los métodos con que los Judíos,
con su dinero, trataron de confundir el curso:
- Por ofrencer a la madre de Esther un soborno para decir que su hija estaba viva y en
alguna otra parte. Esto fue hecho por el Judío Reiszmann.
- Por tratar de robar los registros de la Corte desde la casa del juez.
- Por alterar el cierre de la llave de la sinagoga, para que no fuera posible volver a ver el
lugar del asesinato que paparecía precisamente por la ojo de la cerradura..
- Por extender informes de que Esther había huido; o se había ahogado. El Juez Examinador
investigó el río sin resultados.
Se halló también que el cuerpo no podía haber estado en el agua más de cuatro días; esa
muerte no podía haber ocurrido más de 10 días antes. Esther había desaparecido por 78
días. ¡De cualquier modo, a pesar de toda esta exposición de corrupción, la Corte no halló
para sí, entonces, algún aislado apoyo en una Europa hostil; y los Judíos fueron liberados de
los cargos!. ¡Entonces se supo que el 21 de julio de 1883, el Barón Bela Orczy, el Ministro
Húngaro, había visitado al Ministro de Justicia Pauler y le había dicho que Goldschmidt, el
representante de Budapest de Rothschild, había demandado que se retiran los cargos!. En
este tiempo la deuda-conversión era una materia seria para Hungría, y principalmente
dependió del Poder del Dinero de Rothschild. ¡Más tarde, el Barón Orczy dijo a Pauler que
Goldschmidt realmente demandó que se debían condecorar los dos Fiscales Públicos que
habían hecho imposibles las condenas de los prisioneros!
El hecho de que había estado "trabajando" contra toda la evidencia se explica al dar un
ejemplo: En noviembre de 1882, se solicitó hacer un examen más amplio del cuerpo hallado
hacía cinco meses en el río por un nuevo Comité de Expertos, y este comité declaró que los
hallazgos del comité anterior ¡no tenían ninguna base científica, que el cuerpo era Esther y
ese como no se le cortó la garganta, no podía haber sido un caso de asesinato ritual!.
Así finaliza una triste historia del inmundo engaño Judío para permitir a unos degenerados
miserables escapar del bien merecido castigo.
Un niño de cinco años de edad, llamdo Hegmann, fue asesinado y desangrado. "El Gobierno
hizo todo en su poder para suprimir el rumor" de asesinato ritual (Jewish Encyclopedia, Vol.
I, pág. 645). El doctor que examinó el cuerpo dijo (29 de junio) lo siguiente: "El rastro de
sangre parece ser posterior al desangramiento". ¡El 9 de julio se retractó de esto y explicó
que su equivocación se debía a que estaba oscuro al momento de su examen!. Pienso que el
lector supondrá qué pasó entre 29 de junio y 9 de julio en su cuenta bancaria. El ministro de
Justicia, de Schelling, era un Judío. El acusado arrestado fue liberado del cargo de asesino
ritual judaico.
Un hombre llamado Peschak había visto a un Judío de nombre Hilsner, con otros dos judíos
más, en el día del asesinato y por el lugar donde se halló el cuerpo. Se arrestó a Hilsner y se
le interrogó; otro testigo testificó que había visto el prisionero muy agitado el 29 de marzo,
viniendo desde el lugar en donde se halló el cuerpo.
La Corte, junto con reconocer que Hilsner debió haber tenido cómplices, lo halló culpable y lo
condenó a muerte. Entonces confesó, e implicó dos otros Judíos, pero más tarde retractó
estas declaraciones, como también de su confesión. Los dos hombres emtieron coartadas
satisfactorias.
Por el Poder de Dinero Judío y la agitación que podía levantar, se ordenó un nuevo juicio.
Entretanto, el Dr. Baxa, abogado por la madre de la muchacha asesinada, tenía en un
lenguaje en el Dictado Bohemio, el 28 de diciembre, una acusación al Gobierno de
parcialidad en la exhibición a los Judíos en la manera que manejaron este caso. Entonces, se
halló el cuerpo de otra muchacha, demasiado descompuesto para mostrar la causa de
muerte; éste era el cuerpo de Maria Klima, quien había desaparecido el 17 de julio de 1898.
Se cargó a Hilsner con ambos asesinatos cuando el caso avanzó, de nuevo, en noviembre.
Esta vez, un testigo declaró ese al tiempo del primer asesinato, Hilsner tenía el cuchillo del
asesino ritual.
El Dr. Baxa insistió que fuera un caso de Asesinato Ritual. La Corte halló al prisionero
culpable, aunque de cualquier modo sin alegar razones de ritual, y se sentenció el prisionero
a muerte el 14 de noviembre de 1900. Acto seguido, el Emperador intervino, y se conmutó la
pena a encarcelamiento perpetuo.
¡El consejero del prisionero en este juicio era Masaryk, más tarde Presidente de
Checoslovaquía, y este trabajo parece haberle asegurado un lugar bueno después en la
vida!. Se soltó a Hilsner de prisión por los marxistas en las revueltas de 1918; murió unos
años más tarde.
CAPITULO XI:
El mejor conocido de estos casos es el Caso Beiliss, en Kiev, 1911-13. Usted se dará cuenta
de que también hay varios casos en Alemania, en los tiempos en que los Judíos eran el poder
supremo allí, previamente al éxito de Hitler.
Éste es lejos el más importante de los casos coprobados de asesinato ritual del siglo XX en
general, como se sabe, con el Caso Beiliss.
(1) El 17 de octubre de 1913, el juez presidente tenía que advertir a los periodistas Judíos de
no persistir en informar tergiversadas interpretaciones de la evidencia, y los dijo que, si
continuaban en esta práctica, entonces se les negaría a permiso asistir a la Corte.
(2) Dos niños, Genia y Valentine Tcheberiak, que fueron importantes dando testimonio en
contra de Beiliss, murieron súbitamente poco después de su arresto. Esto habría ocurrido
después de que habían comido golosinas que les diera un degradado agente policíaco
llamado Krassowsky. Fueron examinados por dos doctores Judíos en una clínica y se certificó
que padecieron de disentería, ya que se habrían hallado en ellos, según el informe, el bacilo
de esa enfermedad. Posteriormente, se descubrió que se había ofrecido a su madre (y ella se
había negado) un soborno de 40.000 rublos por un abogado del Judío, a cambio de tomar en
ella la culpa por el asesinato del muchacho Joutchinski. ¡Finalmente, los Judíos realmente
sugirieron que había envenenado a los dos niños, por lo que los Judíos tuvieron que olvidar
por el momento a esos bacilos de la disentería que se habían informado como descubiertos!.
(3) Varios testigos importantes dieron la opinión experta de que es cierto que los Judíos usan
sangre Cristiana para mezclar con el pan ázimo en sus fiestas, y esos niños cristianos son
asesinados por Judíos con este propósito. Uno de estos expertos era el Padre Pranaitis,
teólogo y hebraista, quien consideró que la evidencia que se le mostró había de ser para él
típica de un asesinato ritual Judio. El Padre Pranaitis dijo que el Zohar, el libro del cabalismo
de la secta de los Judíos Chassidim, describía el ritual de asesinato, prescribiendo trece
puñaladas en la sien derecha y siete en la izquierda, que era exactamente como se encontró
la cabeza del muchacho asesinado. Otro testigo experto era el del profesor Sikorski, de la
Universidad de Kiev, un psicólogo médico, quien también definió el caso como de Asesinato
Ritual. Después de la Revolución Bolchevique Judía, los rojos dispararon a matar contra el
juez, el Fiscal Público y muchos de los dieron testimonio, incluso Padre Pranaitis, el médico
especialista Kozoratov, y el profesor Sikorski. ¡El profesor Pawlow, que era uno de los
testigos por la defensa, llegó a ser uno de los principales científicos de la Rusia Bolchevique!.
El ex-General Alexandre Netchvoldov, del Ejército Imperial Ruso, nos dice al final de un
artículo, "La Russie et les Juifs" en Le Front Unique, publicado en Oran, 1927, pág. 59:
Citando al Evrijskaja Tribune del 24 de agosto de 1922, dice "durante una visita del rabí de
Moscú a Lenin, la primera palabra que Lenin dijo a su visita fue preguntarle si habían sido
satisfechos los Judíos con la anulación del resultado del tribunal soviético sobre el veredicto
contra Beiliss, diciendo en su lugar que Joutchinksy había sido asesinado por un cristiano".
¡Sí, el Bolchevismo es Judío!.
(4) Una "protesta británica," publicada en el Times, fechada el 6 de mayo de 1912, firmada
por los Arzobispos y obispos, junto con duques (como por el Duque de Norfolk, quien se
había casado con una mujer Judía), Condes (como Rosebery, casado con una Rothschild), y
personas como el Hon. Rt. A. J. Balfour, dispararon en contra del "reavivamiento" del cargo
de Asesinato Ritual; la "Acusación de la Sangre" se describió en esta protesta como "una
reliquia de los días de brujería y magia negra, una acusación cruel y absolutamente cargada
sin base contra el". ¿No es sorprendente que donde los intereses Judios sean interesados,
ingleses de permanente voluntad jurídica tratarán de influir en el curso de justicia
interfieriendo, tal como interfirieron anteriormente con Beiliss, en similares juicios?.
Beiliss murió en América en 1934, y se hizo de él, en su entierro, un Héroe Nacional Judío.
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Éste caso ocurrió en la temporada del Purim; un muchacho de veinte años llamado Helmuth
Daube se halló muerto frente a su hogar, con su garganta cortada, sin sus órganos genitales,
mientras había heridas en las manos y puñaladas en el abdomen. Nada de sangre había
donde se halló el cuerpo y éste estaba pálido, completamente desangrado. Expertos dijeron
en la Corte que la garganta mostraba el corte de tipo ritual Judío. Los Judíos se pusieron a
trabajar y eventualmente un joven Gentil llamado Huszmann se acusó del asesinato, siendo
la lujuria innatural la alegada como móvil del crimen. Se condujo el caso contra Huszmann
por un Judío llamado Rosenbaum, y se había enviado policía especial de Berlín a preguntar
por las circunstancias; el presidente de la policía a Berlín era el Judío Bernhard Weiss. Estos
policías especiales intentaron convencer a la Corte de que era un "asesinato por lujuria",
pero se libró de los cargos a Huszmann. El Bochumer Abendblatt y Der Sturmer, entre
ambos, dijeron que en su opinión se trataba de un Asesinato Ritual por Judíos, y
posteriormente se suprimió el periódico por un tiempo, y su editor se encarceló.
Martha Kaspar era la sirvienta Gentil de la casa de un carnicero Judío, de apellido Meyer.
Este hombre tenía un hijo llamado Kurt, que había tenido relaciones sexuales con la sirvienta
a quien llegó a dejar embarazada. Ella le demandó que debían casarse, y el padre e hijo le
prometieron que esto pasaría, pero, secretamente, decidieron mandar lejos a la muchacha.
El 18 de marzo, cerca del Purim, desapareció. Dos días más tarde se hallaron algunos trozos
carne humana en el camino, y la Prensa Judía empezó a extender la idea tan había habido
un "asesinato por lujuria". La investigación reveló que había sangre en las ropa de Kurt y en
un henil de Meyer, y se arrestó a ambos Meyers. El Dr. Frank, un abogado Judío, consiguió
hacer que al padre se le certificara como un loco y le envió a un asilo, pero fue puesto en
libertad muy pronto y huyó el país. El hijo, Kurt, dijo que había intentado procurar un aborto,
y que había cortado el cuerpo del muchacha y distribuido sus partes en varios lugares; sin
embargo, un doctor dijo ante la Corte que se debieron de haber tomado unos litros de la
sangre de la víctima. Más tarde, Kurt dijo que había asesinado a la muchacha en un ataque
de ira. La Corte dio un veredicto de homicidio involuntario, y sentenció a Kurt Meyer al
encarcelamiento de 15 años. Los periódicos en general no informaron del caso; Der Sturmer
dijo que era un Asesinato Ritual, y se le suprimió por un tiempo. Estas circunstancias me
llevan incluir este caso entre los "bien autentificados".
Se notará que los últimos tres casos ocurrieron a un tiempo en que los Judíos estaban en la
supremacía en Alemania, sólo antes de la revolución de Hitler, cuando era fácil suprimir toda
expresión de opinión acerca de la naturaleza verdadera o los asesinatos.
CAPITULO XII:
LA DEFENSA JUDIA
Los Judíos y sus abogados usan varios argumentos con los que parecen haber camuflado con
éxito y casi borrado en este país el sendero de hechos históricos sobre la práctica de
Asesinato Ritual. ¡Cuando se procedió en contra de quien escribe, en 1936, por atreverse a
mencionar el Asesinato Ritual Judío, se informó del Juicio en unos periódicos bajo del título
de "Cuento Asombroso", como si lo hubiese inventado!. Permitanos exponer la lista de
"argumentos" judíos y las respuesta a ellos:
1. Que las confesiones hechas por los Judíos acusados se extrajo por tortura. Esto es verdad
en muchos casos medievales; pero es imposible que los Judíos confesaran sin tales ayudas a
la memoria, a causa de las consecuencias -de seguro horribles- que seguirían la confesión.
Muestro en el Capítulo 13 (que veremos) que muchas confesiones de la práctica de Asesinato
Ritual se han hecho por Judíos que se ha convertido a la fe cristiana y que lo hicieron
libremente; muchas confesiones han sido hechas por acusados Judíos sin tortura, o por sus
relaciones sin tortura; mientras en Damasco, dónde se usó el ayuda-memoria a través de
varillazos a los acusados, los llevó a revelar donde se encontraban los restos de los cuerpos
de los hombres asesinados, y efectivamente estaban en el lugar que indicaron. ¿Debo
interpretar ésto como que los Judíos alegan que los varillazos dotaron a los culpables con
una visión telepática?. Así, nada hay en este argumento.
2. Que las Leyes Judaicas no sólo no sancionan la práctica de Asesinato del Ritual, sino que
prohiben el uso de sangre. En otras palabras, John Smith no puede ser culpable del robo a
William Brown, porque el Octavo Mandamiento le dice "Tú no robarás". Nada hay tampoco en
este argumento, tratado en el Capítulo III.
5. Eso de que ahora no podía pasar. En el Capítulo VI que se se dedica esta objeción. Se
verá que tampoco hay algo de valor en ella. La objeción apela a la buena naturaleza a la que
obedece el hombre Ario, que no puede concebir nada así, ajeno al deseo de cometer
Asesinatos Rituales. Es la falsa enseñanza de la Igualdad de las Razas, fomentada por la
Masonería, que pervirtió la religión y la democracia, siendo ésta la responsable por tal actitud
mental.
6. Todas las Bulas Papales niegan la creencia del cargo de Asesinato Ritual. Se trata en el
Capítulo XV esta materia. Hay Papas que obviamente quisieron registrar su incredulidad en
la práctica de Asesinatos Rituales por Judíos, y así lo hicieron. Pero hay otros Papas que
igualmente registraron en sus acciones y sus Bulas que creían en el cargo. Tampoco hay
nada en este argumento.
7. El Informe del Papa Gregorio XIV de 1758 (hecho cuando era el Cardenal Ganganelli) es
un examen final y una refutanción del cargo. En el Capítulo XV muestro cómo realmente este
informe del Cardenal no confiable en lo absoluto cuando se dice en él que "es un esfuerzo
por demostrar la inexistencia del crimen", que muestra que no hace empeño en demostrar el
verdad, que es todo lo que un investigador cualquiera tiene obligación de hacer; mientras
específicamente admite que San Simón de Trento y San Andreas del Rinn fueron asesinados
por Judíos en odio de la fe de Jesús Cristo. Así, el Papa Gregorio XIV es el testigo más
valioso en el apoyo de la Acusación de Sangre; un testigo mal dispuesto.
8. Los cargos son indignos de creer porque se han establecido por anti-semitas. Éste es un
argumento usado por un Judío, Israel Abrahams, en su artículo sobre el Asesinato Ritual en
la edición 11 de la Encyclopedia Britannica, en la que escribe: "La literatura en el otro lado es
enteramente anti-semítica y en ningún ejemplo puede sobrevivir a las pruebas críticas". ¡Qué
extraña es la forma en que trabaja la mente Judía! ¿Cómo podría dejar alguien de ser "anti-
semítico" si cree que que Judíos cometen asesinatos rituales de niños Gentiles? Si no hay
una plétora de literatura del asunto en inglés, no es debido a ninguna prueba crítica que
haya causado tal escasez, sino al Poder del Dinero Judío, que ha perseguido esa literatura,
haciéndola tan escasa que nadie puede hacer sostenimiento de ella. Por ejemplo, el libro de
Sir Richard Burton, The Jew, the Gypsy and El Islam, es de un autor de intachable integridad
y de fama ilustre; un libro de cuyo destino se ha hablado en la página 28, visto aquí.
Estos son los métodos de los Judíos de argumentos de defensa. Ahora permita que veamos
qué otros métodos de defensa adoptan. éstos son:
1. El asesinato de los autores o de los testigos que den testimonio, o de otros con
conocimiento del asunto. En la página 27 se registran las circunstancias de la muerte de
Gougenot des Mousseaux, autor de Le Juif, le Judaisme et la Judaisation; en página 32 se
registra el hecho de la muerte de niños que dan testimonio en el Caso de Kiev de 1911-13;
en la página 33 se expone el destino del juez, el consejo y el experto que da testimonio en el
mismo caso, terminando asesinados por los Judíos Bolcheviques.
4. El silencio con referencia al Asesinato Ritual. Las leyes penales son estiradas en favor del
judío en los países para afianzar el encarcelamiento de alguien que se atreva a romper el
silencio impuesto por el Judío en torno al asunto del Asesinato Ritual. Se encarceló a Herr
Julius Streicher en 1928 por esta "ofensa", y el autor del presente trabajo fue sentenciado
por un juez masónico del 31º grado del Rito Escocés en 1936 a seis meses de
encarcelamiento entre criminales por un cargo de la misma naturaleza. No obstante, no hay
ninguna ley en Inglaterra que prohiba hacer referencias al Asesinato Ritual.
6. Soborno para los testigos de la prosecución, a los oficiales de las cortes, o a los
Potentados que podían declarar en esas cortes. Ejemplos de esto son los casos de Rodas y
de Damasco en 1840, el de Tisza Eszlar en 1882, el de Konitz en 1900, y el de Kiev, 1911
-13.
7. Falsas acusaciones contra personas inocentes. Como en los casos de Kiev y de Gladbeck.
CAPITULO XIII:
Judíos que han profesado la conversión a la Cristiandad han negado que alguna vez haya
existido cualquier práctica de Asesinato Ritual de cristianos entre personas de la fe Judaica.
En cambio, muchos "convertidos" han confesado que Judíos practican Asesinato Ritual.
Cuando uno considera la historia del Marrano (Judío "convertido") vemos que ésta ha
mostrado, de forma concluyente, que la conversión de estos Judíos es simplemente una
artimaña y tan falsa como el mismo Judío, y que el establecimiento de la Inquisición
Española se debía casi completamente al hecho de que no se podía tratar de convertidos de
ninguna otra manera; ellos practicaban secretamente los ritos Judío mientras exteriormente
fingían ser seguidores devotos de la Iglesia, por lo que uno dará naturalmente más
creedibilidad a esos "convertidos" que admiten que el Asesinato Ritual Judio es practicado,
que en esos quienes lo niegan. Sería interesante saber si esos convertidos, que han admitido
el hecho del Asesinato del Ritual, fueron personas con una mezcla de tendencia racial Aria o
Alpina en su sangre. Pero hoy se nos niega este conocimiento.
1468 - Obispo Jean d'Avila, hijo de un judío convertido, realmente investigó el caso de
Asesinato Ritual en Segovia, España, y halló a los Judíos culpables, a quienes se ejecutó
después (ver página 18).
1475 - Hans Vayol, Judío convertido, culpó al rabí de Ratisbon de Asesinato Ritual por causa
sangrienta. Fuente: Jewish Encyclopedia, Vol. II, pág. 16 (1903).
1475 - Wolfkan de Rutisban, Judío converso a la Cristiandad, condenó a los Judíos por el
Asesinato del Ritual de San Simón de Trento por causa del sangre que requirieron para su
celebración del Passover. Fuente: Ibid, Vol. XII, pág. 554 (1906).
1490 - Torquemada, él, de sangre Judía (Roth, History of the Marranos, 1931, pág. 39),
debió de haber confirmado la sentencia de muerte contra los Judíos responsables por el
Asesinato Ritual de Toledo, y sería a través suyo que Fernando e Isabel sabrían del asunto.
Este caso de Asesinato Ritual era uno de los principales argumentos que dispusieron el Rey y
Reina para expulsar a los Judíos de España.
1494 - Alonzo de Spina, que declaró para un historiador Judío poseer sangre Judaica (History
of the Marranos, Roth, 1932, pág. 34), acusó a los Judíos de asesinar a niños por propósitos
rituales. Ocupó la alta posición de Rector de la Universidad de Salamanca y se su acusación
fue hecha en el trabajo Fortalitium Fidei.
1555 - Hananel di Foligno, de Roma, Judío convertido a la Cristiandad, acusó a los Judíos
ante el Papa Marcelo XI, por el Asesinato Ritual de un muchacho. Interrogados bajo los
auspicios de un Cardenal, resultó que un Mahometano apóstata, guardián del muchacho
asesinado, habría realizado la crucifixión de su protegido "para tomar posesión de algunas
propiedades". Esto suena a la usual exageración jactanciosa a la que, bajo la influencia
poderosa de Dinero Judío, se acude cuando se la Corte se ve con el difícil trabajo de escudar
a los Judíos de "Acusaciones de Sangre". ¿En qué parte de la Tierra un hombre debe
crucificar a un muchacho en vez de deshacerse de él sileciosamente, de una manera más
convencional? Fuente: Jewish Encyclopedia (1903), Vol. V, pág. 423.
1614 - Samuel Friedrich Brenz, un Judío que se había convertido en 1610, escribió un libro
en el que revela la práctica del Asesinato Ritual de los Judíos. Se llamaba Judischer
Abgestreifter Schlangenbalg y se publicó a Nuremberg. El título traducido es La Serpiente
Judaica Despojada de la Piel. La descripción que hace la Jewish Encyclopedia del autor habla
de su "ignorancia espesa, odio, falsedad y fanatismo pernicioso". El libro era fue republicado
en 1680 y de nuevo en 1715.
18.. - Paulus Meyer, Judío converso, acusó a los Judíos de Asesinato Ritual en su Wolfe in
Schafsfell, Schafe in Wolfspelz (Lobo en Traje de Oveja, Oveja en Traje de Lobo). Tenía un
registro de la acción que tomaron contra él los Judíos que acusó de estar involucrados en un
caso de asesinato ritual, y se le sentenció al arresto de cuatro meses. La Jewish Encyclopedia
describe a estos tres autores como "malévolos y enemigos ignorantes de sus personas."
17.. - Un Judío convertido, Serafinovicz, escribió un libro en el que admite el Asesinato del
Ritual como una práctica Judaica. Fuente: obra de C. Roth The Ritual Murder Libel and the
Jew, 1935, pág. 24.
1759 - Un Judío convertido, J. J. Frank, fundó una secta llamada Frankistas en Lemberg.
Estas personas eran todos Judíos que habían llegado a ser cristianos en rebelión contra la
maldad que les enseñaron en el Talmud. Afirmaban que el Talmud era la raíz de todos los
problemas entre Judíos y Gentiles. El Príncipe Etienne de Mikoulissky, administrador de la
Arquidiócesis de Lemberg, instituyó debates públicos entre los Frankistas y los Judíos
Talmúdicos. Un debate tuvo lugar en julio, donde se trataron punto por punto varias
materias que se habían establecido, pero hasta el punto sexto; el séptimo era la afirmación
de los Frankistas, respecto de que "el Talmud enseña el empleo de sangre Cristiana y quien
cree en el Talmud debe usar esta sangre". Los Frankistas dijeron que habían aprendido esto
en su juventud como Judíos. Bajo del título Baruch Yavan, la Jewish Encyclopedia de 1903,
Vol. II, pág. 563, admite que los Frankistas lanzaron la acusación de sangre contra los
Talmudistas; también en Vol. VII, pág. 579, bajo Judah Lob ben Nathan Krysa. Los
Frankistas derrotaron por completo a sus opositores en estos debates. Finalmente, llegaron a
ser asimilados en la comunidad cristiana. Hay una gran bibliografía con referencia a la
comunidad Frankista, de las que las obras de dos de sus partidarios recibirán mención aquí:
La Malfaisance Juiv, de Pikulski, Lvov, 1760; y Materiaux sur la question relative aux
accusations portees contre les Juifs a propos des crimes rituels, por J. O. Kouzmine, San
Petersburgo, 1914.
1826 - Paul Louis Bernard Drach, ex-Gran Rabí de Strasburg, publicó Deuxieme lettre d'un
rabbin converti, País, 1827. En la página 7 dice: "El celo de estos rabís va tan lejos como
condenar a muerte a todos aquellos que siguen la doctrina del Trinidad, y por consiguiente, a
todos los Israelitas cristianos".
1840 - Ex-Rabbi Mousa Abou-el-Afieh, quien llegó a ser un Mahommetano, durante el Caso
de Asesinato Ritual de Damasco, entregó evidencias de que la sangre del asesinado Padre
Tomás había sido mandada a obtener por el Gran Rabí Yakoub el Entabi, y se requirió para el
uso de personas anónimas que le enviaron harina para el Passover, que debía ser mezclada
con la sangre del cristiano. El uso de esta sangre era un secreto de los Grandes Rabís.
1913 - Un Judío converso, Cesare Algranati, enumeró varios asesinatos rituales en el libro
Cahiers Romains, de 1913, una publicación católica de Roma. Su fecha era el 29 de
noviembre, 1913. Cita sobre 100 casos, de los que 27 eran del Siglo XIX. Fuente: A. Arcand,
en Le Miroir, Montreal, septiembre de 1932, pág. 12.
CAPITULO XIV:
Hay una analogía muy exacta con tiempos más modernos en el caso de los negros del Sur de
los Estados Unidos. Todo el mundo sabe que se han ocurrido linchamientos en donde se ha
sospechado de negros que ha protagonizado ultrajes confirmados contra mujeres blancas y
niños. Todo el mundo sabe también que la chusma, en su sed racial por venganza y en su
impaciencia ante un lento y adulterado procedimiento legal, ha linchado a hombres
inocentes. ¡Pero nadie argumentará en tales hechos que los negros culpables de tales delitos
no ha encontrado frecuentemente la áspera justicia que merecían en las manos de la
chusma, o que esos negros nunca atacaron mujeres blancas y niños! ¡Todavía los Judíos
usan este mismo argumento podrido para escudarse del cargo de Asesinato Ritual! ¡Porque
se han linchado Judíos inocentes, ningún Judío alguna vez cometió un Asesinato Ritual!
Tenemos, afortunadamente, muchos casos en registro en que constituyó una autoridad que
ha interrogado debidamente a los asesinos Judíos y los halló los culpables, o tiene dado, a
veces sin hallazgo del culpable, un veredicto acerca de la causa de muerte en el que no cabe
ninguna duda acerca de su carácter ritual. Permítanos enumerar algunos de estos casos:
1255: El caso del "Pequeño San Hugh" de Lincoln, fue debidamente probado por una
autoridad propia y el juicio fue aprobado por el Rey Henry III.
1288: Judíos juzgados por la propia autoridad por asesinato ritual de Troyes.
1490: Judíos juzgados en Toledo de asesinato ritual por los hombres más sabios de las
Universidades de Salamanca y de Ávila, bajo la propia autoridad.
1494: Judíos juzgados por la propia autoridad luego del asesinato ritual de Hungría.
1670: Judío juzgados por la propia autoridad de Metz. Sentenciados por orden del
Parlamento.
1698: Judío juzgados por el tribunal más alto del país tras un asesinato ritual en Sandomir,
Polonia.
1748: Judíos juzgados por asesinato ritual en Duniagrod, Polonia, por la Corte Episcopal.
1753: Judíos juzgados por la Corte Episcopal de Kiev, por un asesinato ritual en Zhytomir.
1753: Judíos juzgados por la Corte Episcopal por asesinato ritual en Pavalochi, Polonia.
1831: Judíos juzgados por la propia autoridad de San Petersburgo, por asesinato ritual.
1840: Judíosjuzgados por la propia autoridad de Damasco, por el asesinato del ritual del
Padre Thomas y su sirviente.
1852 y 1853: Judíos juzgados por dos asesinatos rituales a Saratov. Ensayo real ocho años
después del asesinato.
1899: Judío declarado culpable por el asesinato de Polna, por la propia autoridad.
1911 - 1913: Veredicto de la Corte en el Caso Kiev de que la víctima había sido desangrada
y entonces aesinada; el asesino no identificó. Vea pág. 32.
Finalmente mencionamos también el caso a Breslau en 1888 (ver Capítulo XVIII) donde se
halló a un estudiante del rabinato culpable de extraer la sangre de un muchacho cristiano sin
intención de causar lesión fatal. ¡Es interesante notar que cuando el Judío Jacob Selig, hizo
su apelación al Papa en 1758, se quejó de una "persecución" de Judíos en Polonia por medio
de la acusación de sangre, admitiendo que los casos de los que se quejó habían sido
llevados, entonces, ante las Cortes!
Durante el control Judío de la Alemania pre-hitleriana, hubo varios casos en los que se haría
un evidente uso de las Cortes para sofocar las acusaciones de Asesinato de Ritual, lo mismo
que se hizo después en Old Bailey, en 1936, en un intento de imponerme silencio sobre el
mismo tema.
CAPITULO XV:
El Judío Cecil Roth, en Ritual Murder Libel and the Jew, 1935, pág. 20, escribe: "La Iglesia
católica nunca le dio la más ligera importancia a la calumnia (de la acusación de sangre)".
Parece ser que está muy equivocado, según lo demostraremos.
Los Judíos dicen que los Papas Inocencio IV, Gregorio X, Martín V, Nicolás V, Paulo III,
Clemente XII y Clemente XIV expresaron todos su incredulidad en la práctica del Asesinato
Ritual Judío.
Permita que nosotros tomemos primero el caso de Inocencio IV, quien emitió unas Bulas
acerca de la materia el 28 de mayo y el 5 de julio de 1247, y de nuevo el 25 de septiembre
de 1253. Ahora, la primera de estas simplemente demandaba que no se debía tomar contra
Judíos ninguna acción en un cargo de Asesinato Ritual a menos que se haya probado y se
hallen culpables; ¡la Bula de 1253 defendía a los Judíos del cargo de Asesinato Ritual porque
el Viejo Testamento no sancionaba esa práctica!
Pero las visiones de Inocencio IV son tratadas en el Boletín Católico, Dublin, agosto de 1916,
pág. 435 - 8, que citaré. Tiempo después, Lord Rothschild se preocupaba de un juicio de
Asesinato Ritual; había seguido al caso de Kiev en 1913, que describimos totalmente en este
libro (ver pág. 32). Le escribió una carta al Cardenal Merry del Val, preguntandole si la Bula
de Inocencio IV, fechada el 5 de julio de 1247, era auténtica; Lord Rothschild agregaba que
esta Bula declaraba el Asesinato Ritual como "una invención infundada y pérfida". ¡Cuando el
Cardenal contestó que la carta era auténtica, éste tomó la respuesta como que la existencia
del Asesinato Ritual Judío había sido negada por Inocencio IV! ¡Pero nótese que ninguna
declaración tal, como la que el Barón Rothschild imputó a Inocencio IV, aparece en la Bula
señalada!
"El documento (la Bula) consta de dos partes: una parte resume el caso como se presentó
por los Judíos. El Papa declara que ha recibido una queja de que reprimió a los Judíos y que
fueron saqueados por ambos príncipes eclesiásticos y seculares, que los lanzaron a prisión, e
igualmente a la muerte, sin juicio o confesión de culpa, acusándolos falsamente del crimen
ritual, que ellos afirman es manifiestamente opuesto a su ley contenida en las Sagrada
Escritura de Dios. La segunda parte, en cambio, expresa sólo la mentalidad del Papa, tal
como sigue: "no se desea, por esto, que como se dijo, los Judíos sean injustamente
atormentados, cuya conversión Dios espera en su misericordia. . . deseamos que se muestre
un trato benigno y favorable hacia ellos. Restauren a su propio estado esas mencionadas
materias que buscan, probadas precipitadamente por lo dicho por los Nobles contra los
Judíos, y no permitan en el futuro que ellos sean por estos o por similares pretextos
injustamente molestados por alguien."
"Los Judíos deben considerar a los cristianos como faltos crítica e incautos si piensan que
pueden sugerir como aceptable a este documento como una declaración papal de que el
crimen ritual no existe. Es obvio que el Soberano Pontífice da meras instrucciones, según
principios generales, de que los Judíos no sean injustamente oprimidos o molestados. No
hace ninguna declaración con respecto al veracidad o falsedad de los cargos específicos.
Naturalmente, debe salir la decisión con respecto a este punto en el juicio de los obispos a
quienes escribe. Menos aún podría probar que él estaba impresionado por la sofistería de que
ese crimen ritual no podía existir entre los Judíos porque se los prohibía las Sagradas
Escrituras. Nadie podría saber mejor que él que esas no eran las enseñanzas de las Sagradas
Escrituras, pero las enseñanzas infames del Talmud provocaron que las personas vieran a
Judíos como un peligro grave para la sociedad. Sólo tres años antes de la aparición de su
carta, en 1244, demostró claramente qué pensaba del Talmud al urgir a Luis IX para que
reuniera todas las copias que se podieran obtener del mismo y las arrojaran a las llamas."
Antes de Inocecio IV, ¡Preguntaría al lector sobre la típica habilidad Judía exhibida por
Rothschild para aprovecharse de la respuesta del Cardenal de Val con respecto a la
autenticidad de la carta para confirmar una interpretación de los contenidos de ese carta por
Rothschild! ¡Qué Judío!
Gregorio X, en una Bula del 7 de octubre de 1272, es breve y más explícito que Inocecio IV;
se hace por ensayo legal de todos los casos la misma exhortación, pero dice que deben "no
ser arrestados de nuevo en un cargo tan infundado a menos que (lo que pensamos
imposible) sean capturados en crimen flagrante". Gregorio, así, no niega que el crimen
exista; sólo dice pensar que es improbable.
Los Papas Martín V, Nicolás V, Paulo III y Clemente XIII emitieron declaraciones que
muestran, según mi impresión, interés en no parecer escritores antijudíos, ya que no
quisieron apoyar la opinión de que el cargo de Asesinato Ritual era verdadero contra los
Judíos.
Entonces llegamos a Clemente XIV. Antes de llegar a ser Papa, era el Cardenal Ganganelli.
Fue asignado por la Inquisición en 1759 para investigar cargos de Asesinato Ritual contra los
Judíos en Polonia, y escribió un largo informe sobre lo mismo. Este informe es citado por
completo en el Ritual Murder Libel and the Jew, de Roth, y es, verdaderamente, la única
"evidencia" que presenta Roth en ese libro, publicado en 1935. Al empezar concluir el
informe de Ganganelli, nada hay de lo que un investigador científico miraría como evidencia
de que el Asesinato Ritual no era practicado por Judíos. Los casos polacos que admite fueron
decididos judicialmente; y presenta ejemplos de casos donde, definitivamente, los cargos de
Asesinato Ritual eran falsos, tal como todo el mundo sabe que se han levantado, pero que no
afecta en lo más mínimo la pregunta de si el Asesinato Ritual ocurre o no. Meramente, opone
su opinión a la de esos hombres de autoridad en el lugar.
Pero hay más. Definitivamente, y lejos de poder refutar el cargo de Asesinato Ritual contra
los Judíos, Ganganelli admite a los Asesinatos Rituales de San Simón de Trento y de San
Andreas del Rinn con estas palabras: "admito entonces como verdadero, el hecho del
Bendito Simón, un muchacho de tres años, asesinado por los Judíos en Trento en el el año
1475, en odio a la fe de Jesuscristo"; y "también admito como real otro hecho, ocurrido en el
año 1462 en el pueblo de Rinn, en la Diócesis de Brixen en la persona del Bendito Andreas,
un muchacho brutalmente asesinado por los Judíos en odio de la fe de Jesucristo".
Una cosa del informe de Ganganelli que parece haber escapado de la vista de otros autores
anti-judíos, y a mi parecer que condenaba el informe desde un principio, es que en un
proyecto y una investigación tal como esa, con la cual se confrontó Ganganelli, ¿uno debe
salir realmente con una perspectiva imparcial?. Lea la admisión de Ganganelli acerca de su
propia perspectiva cuando fue a Polonia a investigar: "Con mis facultades débiles, yo estoy
empeñado en demostrar la inexistencia del crimen que se imputó a la Nación Judía en
Polonia".
¡El juego del Cardenal no era saber si el Asesinato Ritual existió o no existió en Polonia, sino
"demostrar la inexistencia del crimen"! ¡Y aún así, tuvo que admitir como verdaderos los
crimenes de Trento y del Rinn! ¡Así, el libro Ritual Murder Libel and the Jew, del Judío Roth,
basado enteramente en Ganganelli y su trabajo, no tiene valor excepto para el autor anti-
judío para quien prácticamente cae del cielo!
¡Más aún, qué una buena "prensa" publicitó este libro en 1935!. El Morning Post lo citó (16
de enero de 1935) con los titulares "Asesinato Ritual: Personas judías absueltas: extraña
denuncia" y llamó al libro como "un examen final y una refutación de la insostenible
acusación del horroroso Asesinato". Está claro que el crítico no se había tomado el trabajo de
leer el libro o desencaminar deliberadamente al público acerca de su publicación; está no
"refutación de lo insostenible"; es un conglomerado de materias no cientíticas ni pertinentes,
con un confesado sesgo de la verdad de la acusación del Asesinato Ritual mismo. El Catholic
Times (15 de febrero de 1935) dice: "El sabio Cardenal refuta completamente a los
perseguidores de los Judíos y expone concluyentemente los vicios de los cargos contra ellos
y su absurdidad inherente". Ganganelli no "refuta completamente" nada, y todo que él
"muestra concluyentemente" es que los Asesinatos Rituales eran una práctica Judía.
El Birmingham Mail, el 22 de septiembre de 1936, tuvo la típica actitud del crítico "británico"
de libros: "es sintomático del estado enfermo de la mente Continental se pueda entregarse a
la idea de que en ciertas partes de Europa a atroces acusaciones en que se alegó que sangre
Cristiana era un elemento necesario de las celebraciones del Passover Judío".
Aunque el libro fue publicitado extensamente cuando salió, los Judíos parecen tener
entendido que da mera evidencia en favor de Asesinato del Ritual, por lo difícil que me
resultó tratar hacerme de una copia del mismo, en 1936, teniendo finalmente que acudir a
un amigo para reservar un ejemplar de segunda mano en el comercio. Así, Clemente XIV,
estado lejos de ser un testigo para la defensa de los Judíos, es un testigo mal dispuesto para
la verdad de la acusación anti-judaica.
¿Y qué hay de los Papas que han apoyado la acusación de Asesinato Ritual por sus actos?...
Hay muchos.
Sixto IV aprobó en su Bula XII Kal. En Julio de 1478, la conducta del Obispo que trató el caso
de los Judíos involucrados en el asesinato de San Simón de Trento. La artimaña de los Judíos
es alistar a Sixto IV a su lado, señalando que él había suspendido el culto de San Simón de
Trent; esto fue hecho por Sixto IV solamente como una medida disciplinaria, pues a Simón
no se le había beatificado aún por la autoridad papal, siendo de todos modos el centro de un
culto local.
Resumen: Los Papas que han aparecido desmintiendo la existencia del crimen del Asesinato
Ritual, con la excepción de Clemente XIII, son aquellos que vivieron en los tiempos menos
ilustrados; muchos Papas posteriores han dado una opinión opuesta ante la muy clara
evidencia que tienen. El lector tiene los hechos ante él y puede juzgar por sí mismo.
Recuérdese que a muchos muchachos martirizados, víctimas de Asesinato Ritual Judío, se les
ha mirado en varios lugares como santos sin la autorización papal, sin que haya registros de
alguna desaprobación papal de estos cultos, exceptuando el caso de Sixto IV, ya
mencionado, cuya acción era completamente disciplinaria y que personalmente aceptaba la
conducta del Caso del Asesinato Ritual al que la materia se refirió. Localmente se beatificó
como "santos" o mártires a San William de Norwich (1144), San Richard de Pontoise (1179),
San Hugh de Lincoln (1255), San Werner de Oberwesel (1286) y San Rodofo de Berne
(1287). En cada caso era bastante obvio que el culto tenía la plena aprobación, por lo menos
de las autoridades espiscopales regidoras de los lugares mencionados.
Aquellos que condenan la Acusación de la Sangre como una mala invención por el propósito
de perseguir a Judíos para robarles, deben condenar al mismo tiempo gratuitamente a
algunos de los dignatarios más altos de la Iglesia Católica, hombres contra quienes no se
sabe nada más allá de que tenían conductas irreprochables, como William Turbe, Obispo de
Norwich, por dar un ejemplo inglés.
Cuando el lector conozca los detalles de los casos que he citado en este libro, verá que han
sido Cortes Episcopales las que han tratado muchos de ellos; en otro palabras, los Judíos
fueron condenados por la autoridad religiosa que existía en el momento. Muchos de los
documentos más recientes que tenemos de estos Asesinatos Rituales vienen de las plumas
de historiadores católicos, como el Bollandists, un cuerpo de Jesuitas Belgas; una lista del
principal trabajo en el asunto se hallará al final del libro. El Padre Creagh, Redemptorista,
acusó públicamente a los Judíos de la práctica de Asesinato Ritual, el 11 de enero de 1904,
en un discurso de Limerick. Fuente: Jewish Encyclopedia (1904), Vol. VIII. pág. 89.
Quizás convendría cerrar este capítulo, dando los nombres de los doce miembros del jurados
que investigaron, debatieron y condenaron a los Judíos en el caso del Asesinato Ritual de La
Guardia, en Toledo, junto con sus calificaciones:
La presencia de tales hombres allí es algo que ciertamente tenemos derecho contar.
CAPITULO XVI:
Se resume esto muy brevemente. La Iglesia protestante parece haberse aliado a la judería,
si uno juzgara de las opiniones políticas expresadas por nuestros Arzobispos y más de
nuestros obispos. Estas opiniones casi invariablemente son las mismas expresadas por los
Masones, y casi siempre son perniciosas. De cualquier modo, hubo un tiempo cuando los
protestantes eran protestantes, no afectados por la Masonería ni por la poderosa propaganda
de la que el dinero Judio es la fuente.
Martín Lutero parece haber tenido a una intuición de la verdadera naturaleza del Judío
cuando dijo: "Tal como a los Judíos les encanta el Libro de Esther, éste es tan satisfactorio a
su apetito sanguinario, vengativo, asesino y esperanzado. El sol nunca ha brillado en tales
personas sanguinarias y vengativas, que se consideran a sí mismas como los escogidos para
que puedan asesinar y estrangular al pagano". (Del Erlangen edición del Table Talks de
Lutero, Vol. XXXII, pág. 120.)
Estas palabras parecen ser bastante definitivas; pero hallamos que el Judío C. Roth, en
Ritual Murder Libel and the Jew, cita a Martín Lutero como condenando el "libelo" de
Asesinato Ritual "en términos indiscutibles". De cualquier modo, la Jewish Encyclopedia
(1904), Vol. VIII, pág. 213, definitivamente establece que Lutero relacionó a los Judíos con
Asesinatos Rituales.
John Foxe en sus Actos y Monumentos de la Iglesia (1563) dice: "En cada año era común
que ellos (los Judíos) acostumbraran secuestrar un niño de algunos padres cristianos y en
Viernes Santo, crucificarlo contra de nuestra religión". Describe la crucifixión ritual de niños
británicos por los Judíos en Norwich y Lincoln, antes de la expulsión.
En la pág. 68 cita varias fuentes sobre "que los Judíos en París robaban cada año algunos
niños cristianos, a pesar de presencia de la Corte de la Rey, y lo llevaban en secreto a una
casa o bóveda, en Viernes Santo o Día de Pascua de Resurrección, y en desprecio y mofa de
Cristo y su religión cristiana, lo crucificaban en un Cruz. . . y que se han sido capturados
frecuentemente, insistiendo siempre en cometer este acto; por lo que, en Dirección, a veces
se asesinaron, apedrearon, quemaron, destruyeron y colgaron por una violenta multitud
furiosa, o se les procesó un juicio, encarcelándoles, desterrándoseles por Reyes Cristianos y
Magistrados, y todavía tal era su odio a Cristo, que aún en ese acto insistirían volviendo a
hacerlo de nuevo en cada oportunidad."
¡Este libro de Prynne, que salió con dos ediciones, está en el Museo Británico y la Dirección
de Bibliotecas, pero está inaccesible, aunque hayan declarado los libreros que no posee
ningún valor; en la Biblioteca de Londres no hay ninguna copia del mismo, pero sí hay una
refutación Judía de él!
Nuestra nación ha estado tan cuidadosamente educada por el Poder del Dinero Judío, que ha
podido destruir o rarificar todas las fuentes de información existentes sobre el Asesinato
Ritual, que en el vigésimo siglo la Iglesia Protestante ha venido a creer que la cosa no es
más que una reliquia de superstición medieval.
CAPITULO XVII:
No se piensa hacer una historia exhaustiva del Asesinato Ritual Judío en este libro. En
capítulos previos he descrito los casos que ocurrieron antes de la Expulsión de los Judíos de
Inglaterra, y también los casos que a mí me parecen eventos históricos sin que admitan
ninguna duda razonable acerca de su interpretación correcta como a Asesinatos Rituales
Judíos. En este capítulo doy una lista de varios casos informados de Asesinato Ritual que, de
acuerdo a mi opinión y siendo digno de creencia, no se apoyan por el mismo detalle o
autoridad que constituya autenticidad.
Hay muchos descubrimientos de cuerpos de niños donde se piensa que han sido ritualmente
asesinados por Judíos, que no se mencionan en esta lista, y desde que el sultán emitió su
firma en 1840 negando que Asesinato Ritual exista entre los Judíos, no es sorprendente que
tantos de estos casos pasaran en territorios bajo la ley turca.
A.C. 419 - Sócrates (Hist. Eccles., Lib. VII, Cap. XVI) da una cuenta de un caso en Inmestar,
un pueblo entre Chalcis y Antioquía.
El Sirio Posidonius (135 - 51 A.C.) y los primeros griegos del siglo Apollonius Molon y Apion
había informado previamente que era una costumbre Judaica secuestrar y matar anualmente
a un muchacho griego, especialmente engordado para la ocasión. La posible razón por la que
las acusaciones de Asesinato Ritual se hicieron contra cristianos los en los años tempranos
de la Religión era que estos cristianos eran de origen Judio. 1285 - Munich. Descrito en
Bavaria Sancta.
1270 - Wissembourg. Monniot cita en la pág. 148 de su Le Crimen Rituel chez les Juifs una
carta fechada el 19 de noviembre de 1913, del cura del pueblo, en la que se cita los detalles
de este caso de la Historia de Alsacia de Hertzog, que dice que la tumba de la víctima estuvo
por muchos años en la iglesia.
1283 - Mayence.
1305 - Praga. La muchedumbre tomó por sus propias manos la justicia en un caso de
presunta crucifixión de un cristiano en el Passover.
1331 - Lieberlingen. Se halló el cuerpo de un niño con heridas que indicaban que había sido
sacrificado por los Judíos. Los jueces del lugar ordenaron quemar a varios Judíos.
1347 - Cologne. Se guarda en la Iglesia de San Sigbert el cuchillo sacrificatorio de este caso.
1401 - Diessenhofen.
1407 - Cracowia. Un sacerdote polaco, Budek, acusó a los Judíos de asesinar a un muchacho
en Pascua de Resurrección.
1429 - Ravensbourg.
1435 - Palma.
1470 - Endingen, Baden. Judíos fueron quemados por la previa matanza de cuatro niños
cristianos de ocho años.
1529 - Propone, Hungría. Niño asesinado por su sangre. Muchos Judíos fueron quemados
después de la confesión por tortura de algunos.
1598 - Podolia. Judíos enjuiciados y condenados, después de que un rabí había confesado
matar a Alberto en el Passover, un niño de cuatro años, y proveerse de su sangre.
1764 - Orcuta, Hungría. Muchacho hallado muerto, cubierto con heridas que sugerían
Asesinato Ritual.
1797 - Galatz, Rumania. Acerca de esta época "La imputación del Asesinato del Ritual llegó a
ser epidémico" (Jewish Encyclopedia, 1905, Vol. X, pág. 513)
1812 - Corfu. Se condenaron por el asesinato de un niño cristiano a tres Judíos. Monniot, en
Le Crimen Rituel chez les Juifs, dice que los archivos de la isla informan este caso.
1847 - Montaña, Líbano. Mencionado por Señor Richard Burton en The Jew, the Gypsy and El
Islam, 1898, pág. 128.
1935 - Afganistán. El diario White Russian, Nasch Put de Harbin, el 7 de octubre, informa un
caso en Afganistán donde un Mahometano secuestró un niño y se le asesinó a puñaladas por
Judíos, según el veredicto de la Corte que se hizo por propósitos del rituales. Repito que hay
muchos otros casos de imputaciones de Asesinato Ritual no mencionadas en este libro; se
omiten porque no tengo detalles suficientes de ellos.
CAPITULO XVIII:
Durante el Juicio del Asesinato del Ritual de Damasco, el Cónsul francés, Comte Ratti-
Menton, por cuya energía y determinación se reabrió a la luz el caso, recibió una carta de
Comte de Suzannet, quien escribía: "Hace casi un año, una caja llegó a la aduana y a un
Judío que la exigía se le pidió abrirla, negándose a hacerlo y ofreciendo primero 100 piastras,
entonces 200, luego 300, luego 1.000 y finalmente 10.000 piastras (2.500 francos). El oficial
aduanero insistió, y abrió la caja, descubriendo en el interior una botella con sangre. En
preguntar al Judío por una explicación, él dijo que tenían la costumbre de guardar a los
sangre de sus Grandes Rabíes u hombres importantes. Se le permitió ir y quedarse en
Jerusalén". Comte Ratti-Menton entonces buscó al jefe de aduanas, ¡pero encontró que éste
había muerto!. Su sucesor, quien se había asociado con él, sólo vagamente recordó el
asunto; pero confirmó que la caja había contenido varias botellas de líquido rojo y que
recordaba que el Judío que llegó a exigirlo era Aaron Stambouli, de Damasco, quien le había
dicho que la substancia era usada como una droga eficaz. La muerte rápida del principal
funcionario de aduanas no fue sorprendente; da testimonio de que entre los crímenes de los
Judíos está el asunto del fallecimiento súbito. ¡Pero el lector estará quizás más impresionado
por el hecho que este señor Aaron Stambouli sería uno de los que posteriormente se halló
culpables y se condenó por el Asesinato Ritual del Padre Thomas en Damasco!
El 21 de julio, Max Bernstein, de 24, un alumno del Talmudic College, se encontró con un
muchacho cristiano de ocho años, Severin Hacke, le compró unas golosinas y lo llevó a su
hogar (de los Bernstein). Allí, despojó el muchacho de su ropa y con un cuchillo hizo
incisiones en una parte precisa del cuerpo del niño, recolectando la sangre que fluyó de los
cortes con un pedazo de papel secante. Cuando el muchacho se asustó, naturalmente, el
Judío le dijo había ninguna razón para sentir miedo, pues él sólo quería poco sangre. El
muchacho fue a casa y no le dijo a nadie acerca del asunto; pero su padre, al ver las
heridas, le preguntó y la verdad salió. Se arrestó a Bernstein, y el abogado querellante,
previniendo una maniobra de parte de la defensa de aconsejar que el caso se estableciera a
puertas cerradas, sostuvo ese éste era un caso ritual por el extracto de sangre, siendo
necesariamente un rito Judío. La Corte, de todos modos, se resistió a reconocer esto, pero
sentenció Bernstein al encarcelamiento de tres meses por haber hecho incisiones en el
cuerpo del niño. Los hechos de este caso no son discutidos por alguien. Los Judíos, por
supuesto, lo cubren con el rumor de que Bernstein era un maniaco religioso. El Dr. Edmond
Lesser de Breslau le escribió un informe a ese efecto que el Comité Real Científico por la
Profesión Médica endosó. Este profesor era un Judío, por supuesto. ¡Pero el lector debe notar
que se emitió el informe en 1890, y que la Corte misma nunca tuvo algún "experto" como
éste en propaganda antes de esto!.
CAPITULO XIX:
Durante mi juicio, le pregunté al único testigo que se trajo contra mí, Inspector Kitchener,
"¿Es usted un Detective-Inspector"?
Kitchener: "Sí."
Leese: "Está allá en cualquiera de los casos de infanticidios de hoy día que no se pueden
resolver?"
Kitchener: "Sí."
Leese: "Alguna vez tuvo usted la ocurrencia de que algunos de ellos serían casos de
Asesinato del Ritual por Judíos?"
El juez: "Si la tenía, habría actuado sin evidencia, y no tiene derecho a hacerlo."
El hijo del Coronel Lindbergh se extravió el 1 de marzo de 1932. La Fiesta Judaica de Purim
tuvo lugar el 22 de marzo. Se halló el cuerpo de un niño el 12 de mayo, muerto por lo menos
dos meses según los expertos, con el cráneo fracturado en dos partes. No puedo asegurar
que en ese estado se haya logrado probar alguna vez que el cuerpo hallado era el del hijo del
Coronel Lindbergh. Es verdad que se identificaron las ropa del niño, pero el "cuerpo" era sólo
un esqueleto, y la "identificacion" por la niñera, Betty Gow, se hizo por medio de las ropas y
un "dedo del pie torcido" del infante (debemos recordar que el caso Tisza Eszlar, ver pág. 30,
se conjuró con por el hallazgo e identificación falsa de un cuerpo que el asesino vistió econ la
ropa de la muchacha). Chas. Lindbergh, el padre, el héroe de aviación de América, ubicó a
dos Judíos, Salvatore Spitale e Irving Bitz, como intermediarios entre él y una pandilla que
pretendía saber donde estaba su hijo. En la Pandilla Purpura eran todos Judíos y la lideraba
uno llamado Fleischer; era objeto de la búsqueda de la policía. Finalmente, un alemán
llamado Hauptmann fue arrestado, y la totalidad de la Prensa Judaica de América lo condenó
desde mucho antes que lo hiciera su juicio; realmente, se le halló al final "culpable" en
evidencia que no haría colgar ni a un perro, y encontró su muerte en la silla eléctrica. El
condenado dijo que Reilly, su abogado, había causado su fatal destino por sabotear su
defensa; Reilly se volvió demente y cometió suicidio. Hauptmann dijo que el receptor del
dinero para rescate del secuestrado era Isador Fisch, un Judío; pero había muerto. La
chusma de personas fuera del recinto para la ejecución de Hauptmann, gritó, se burló y rió
en el misma forma obscena como hacían las furiosas hembras encima de las víctimas de la
guillotina en la Revolución Francesa. ¡Se consideraba en América que Hitler, y no
Hauptmann, había de ser hallado culpable!. Es posible que se le pagó por robar al niño a
Hauptmann, sin saber que iba a resultar ser cualquier cosa menos un secuestro ordinario; y
que el muchacho estaba destinado a una Matanza Ritual para el Purim. Era Chas. El padre de
Lindbergh se había opuesto fuertemente el establecimiento de la Reserve Banking System,
banca patrocinada por intereses de poderosos Judíos y había hecho circular también una
carta pública con estas denuncias contra la American Banking Association, que mandaba a
las bancas asociadas a provocar una deflación para "hacer una estrechez monetaria entre
sus Patrones". Esto, se piensa, pudo determinar el trágico destino del niño inocente de Chas.
El hijo del famoso Lindbergh fue una víctima.
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Nota e imágenes de nosotros: La horrible muerte ritual del hijo del coronel Charles Lindbergh
es un tema tabú en nuestros días por tratarse de uno de los escándalos más graves que han
involucrado prácticas de sacrificios humanos por los judíos, a pesar de que el poder secreto
logró esconder la realidad de los hechos a nivel judicial. Aquí vemos una secuencia de esta
triste historia: a la izquierda, Charles Lindbergh Jr. en su primer y último cumpleaños, con su
padre en un recuadro; al centro, afiche emitido por su familia buscando desesperadamente
alguna pista de muchachito, con la esperanza de que aún estuviera vivo; a la derecha, los
presuntos restos del niño tal como fueron encontrados.
1937 - Argentina:
MEDITACIONES NO PERTINENTES
Escribo este capítulo en un intento por probar y explicar la actitud extraña adoptada por los
Gentiles, a menudo personas influyentes, en apresurarse a escudar a los Judíos, no sólo del
cargo del Asesinato Ritual, sino de todo tipo de acusaciones acerca de otras actividades
hostiles a la Civilización Occidental.
Considere la Carta de Protesta firmada por arzobispos, obispos, señores, juristas, editores y
profesores, que le enviaron a The Times como se declaró en la pág. 8 contra el
"reavivamiento" de la imputación de la Sangre contra un Judío en Kiev, 1911-13. Considere
que no se había hecho el juicio del acusado. Considere que ninguno de los signatarios habría
pensado intervenir en el curso de justicia en un país extranjero en nombre de alguien en un
asunto no británico. Sin embargo, lo hacían por causa de un Judío. ¿Por qué?
Aquí hay otro ejemplo: lo que el Sr. J. Hall Richardson reporta en las pág. 216 - 217 de su
libro, From the City to Fleet Street (S. Paul & Co., 1927). Escribe de los asesinatos de Jack El
Destripador, y dice: "se creería escasamente que la Policía Metropolitana tiene la pista para
la identificación del asesino en sus manos propias y deliberadamente la tiró lejos, debajo de
la dirección personal del entonces Comisionado de policía, Señor Chas. Warren, quien actuó
en la creencia de que un alboroto anti-semítico podría ocurrir si se le permitía quedar en las
paredes a un rayado de escritura incriminatoria."
Sobre la escritura del asesino: "Alguna elegante rareza lo había llevado escribir en la pared
esta frase: 'Los Judíos no son hombres que censuren por nada'. Yo he sabido que nunca que
se hizo algún registro fotográfico de esta inscripción, y cuando la Policía de la Ciudad vino a
oír de él, se horrorizaron al saber que sus colegas en la Fuerza Metropolitana habían limpiado
lo que podía haber sido un pedazo importante de evidencia circunstancial acerca de la clase a
la que el asesino perteneció."
Que los asesinatos de Jack El Destripador eran rituales no se discute; pero que eran Judíos
parece ser algo posible a juzgar por los citados párrafos de arriba. Todavía se pasó la pista
por encima y el asesino quedó tranquilo. ¿En qué otra causa harían tal cosa para que se
ignorara un pedazo importante de evidencia, y los intereses de los comunidad entera fueran
sacrificados por causa de un Judío? Esto se debe a que ese Señor Chas. Warren no era sólo
Gran Maestro de Distrito de la Masonería, 1891-5, sino que fue realmente el fundador de la
primera investigación Lodge-Quatuor Coronati.
- Acta Sanctorum. Éste es el trabajo del Bollandists, quien era una banda de Jesuitas
consagrada al registro histórico entre 1643 y 1883. Los volúmenes en que registraron varios
asesinatos rituales por Judíos están principalmente en aquellos que escriben en el
decimoséptimo siglo.
- Histoire Universelle de l'Englise Catholique, por Abbe Rohrbacher (Gaume et Freres, 1845).
- Lives of the Saints, por Alban Butler.
- Annales Ecclesiastici, ab. 1198, pág. 568, por O. Raynaldus, 1753. Este libro y el anterior
tratan del caso de San Simón de Trento.
- A Short Demurrer to the Jewes long discontinued Remitter into England, por William
Prynne, 1656.
- Meine Antworten an die Rabbiner: Funf Briefe uber den Talmudismus und das Blut-Ritual
Juden, por August Rohling (1883), Canon of Prague Cathedral.
- La France Juive, por Edouard Drumont. Obtainable de M. Petit, 12 rue Laugier, París 17. 70
francos.
- Le Juif, le Judaisme et la Judaisation des Peuples Chretiens, por Gougenot des Mousseaux,
Chevalier, 1886. Da un Capítulo entero, el VI, consagrado a los Asesinatos Ritual.
- Le Mystere du Sang chez les Juifs de tous les Temps, por Henri Desportes, 1889 (Savine).
- Le Crime Rituel chez les Juifs, por A. Monniot, 1914. Obtainable de M. Petit, 12 rue Laugier,
Paris 17. 10 francos. Una guía general excelente al asunto entero, con prólogo de Edouard
Drumont. Fue Drumont quien expuso los escándalos Judíos de Panama.
- Der Mord Ritual, por G. Utikal. Este libro fue recomendado por el Reich y su Oficina por la
Promoción de Literatura Alemana como "una verdadera representación nacional de Asesinato
Ritual Judío".
- Der Sturmer, Edisión Especial del Asesinato Ritual de mayo de 1934, Nuremberg. El lector
no debe ser perjudicado por la campaña Judaica de odio contra el editor de Der Sturmer. La
emisión del Asesinato del Ritual es un preciado registro histórico.
- The Jew, the Gypsy, and El Islam, por Sir Richard Burton, revisado por W. H. Wilkins
(Hutchinson, 1898).
- Isabella of Spain, por ECU. T. Walsh, 1931 (Sheed & Ward), pág. 125, 439-468, y 628.
Referencias a otras autoridades en casos particulares de Asesinato Ritual se hacen en el
texto, cuando se describen estos casos.
- Al total de esta lista se debe agregar un trabajo reciente que intentó liberar a los Judíos de
la imputación de la Sangre, pero que, por lo menos en mi opinión, aparece apoyarlo: The
Ritual Murder Libel and the Jews, por C. Roth (Woburn Press, 1935)