I
4 Ritual del Diácono
Presentación
Rito de la Celebración
Dominical y Festiva en
ausencia de Presbítero
4 Ritual del Diácono
Presentación
El domingo es el Día del Señor, de Cristo Jesús muerto y resucitado. El día de
la
resurrección -primer domingo cristiano- el Señor se reunió con sus discípulos en el
Cenáculo. A los ocho días volvió a estar con ellos. Desde entonces, cada domingo el
Resu-
citado convoca a su Iglesia para vivir con ella su Pascua redentora.
Por voluntad de Cristo, la Eucaristía es el memorial de su Pascua: "Cada vez
que
comen este pan y beben de este cáliz anuncian la muerte del Señor hasta que él
vuelva",
decía san Pablo a los cristianos de Corinto (l Cor 11, 26); "Anunciamos tu muerte, pro-
clamamos tu resurrección. [Ven, Señor Jesús!", decimos los cristianos en cada
Eucaristía.
Qué más quisiera Cristo que vivir su Pascua con todas sus comunidades
eclesíales
cada domingo ... La presencia del sacerdote -sacramento de Cristo- cabeza en persona
es indispensable para la celebración de la Eucaristía. Por desgracia, no siempre es
posible
la presencia del sacerdote todos los domingos. Sin embargo, la voluntad de Cristo, que
quiere reunirse con los suyos ese día, persiste. La Iglesia es consciente de ello. Por eso
ha
querido facilitar la reunión dominical de los fieles con su Señor glorioso. Ya el
Concilio
Vaticano Ir lo apuntaba: "Foméntense las celebraciones sagradas de la Palabra de Dios
en
las visperas de las fiestas más solemnes, en algunas ferias de Adviento y Cuaresma y
los
domingos y días festivos, sobre todo en los lugares donde no haya sacerdotes; en cuyo
caso, debe dirigir la celebración un diácono u otro delegado por el Obispo"
(Sacrosanctum
Concilium, n. 35, 4).
Ante la necesidad de orientar la práctica creciente de dichas celebraciones de la
Palabra, la Congregación para el Culto Divino publicó un Directorio para las
celebraciones
dominicales en ausencia de Presbítero (2-VI-1988). Con todo, faltaba una guía
práctica. La
Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica ha querido proporcionar a todos los pastores
este valioso instrumento que ahora presentamos.
Somos conscientes+ de queRamos
Efrén estas Salazar
celebraciones no deberían multiplicarse sin ver-
Obispo de Chílpancíngo-Chílapa
Presidente de
dadera necesidad. La Congregación la Comisión
para el Culto Episcopal
Divino es explícita en este punto,
tanto de Pastoral Lítúrgíca.
en el Directorio mismo como en la carta en la que hacía su presentación: "Este docu-
mento no trata de promover y ni siquiera de facilitar de manera innecesaria o artificial
las
reuniones dominicales sin celebración de la Eucaristía. Quiere simplemente orientar y
regular lo que conviene hacer cuando las circunstancias reales piden una decisión de
este
género (nn. 21-22)" (Carta deI2-Vl-1988, Prot. 691/86).
Los Obispos, como pastores de sus diócesis, velarán para que el encuentro
domi-
nical de todos sus fieles con el Señor Resucitado sea posible y provechoso . En todo
caso.
como afirma la carta de la Congregación para el Culto Divino ya citada, "el fm de la
pasto-
ral del domingo -según las afirmaciones de Pablo VI (n. 21) y de Juan Pablo 11 (n.
50)-
sigue siendo el de siempre: celebrar y vivir el domingo según la tradición cristiana".