¿Qué es Lógica?
En nuestra vida cotidiana aceptamos frecuentemente sin dudar de su verdad, afirmaciones que
oímos en los medios de comunicación o que leemos en algún periódico. También, opinamos sobre
algún tema sin sentir la necesidad de fundamentar porqué opinamos de esa manera y no de otra.
No estamos todo el tiempo reflexionando, buscando razones, justificando nuestras acciones o
pidiendo explicaciones a nuestros compañeros sobre sus opiniones o decisiones. Pero, a veces, nos
enfrentamos a un problema y queremos resolverlo o deseamos buscar una respuesta a una duda
que nos ha surgido o necesitamos reflexionar para tomar una decisión importante. Son momentos
en que precisamos ordenar nuestros pensamientos, conectarlos entre sí y extraer conclusiones.
Ejemplo:
Armando es una persona oven a quien se le ha presentado la posibilidad de cambiar de trabajo. Le
han ofrecido un empleo en otra empresa. Armando está preocupado. Debe tomar una decisión en
los próximos días y teme equivocarse. No quiere dejarse llevar por un impulso. Por eso, trata de
evaluar la oferta que ha recibido y de compararla con su trabajo actual. Armando piensa: “en mi
empleo actual me siento bien. Tengo buenos compañeros y me siento cómodo. No es un trabajo
muy esforzado aunque a veces tengo que trabajar horas extras. El sueldo no es muy bueno. Sé que
merezco un aumento, Además, tengo que tener en cuenta que la oficina queda lejos de mi casa y
que gasto bastante plata en viajes. En la otra empresa, me ofrecen un sueldo mejor. No es mucha
la diferencia pero puedo ir caminando pues queda cerca de mi casa. Además, creo que tengo
posibilidades de ascender. Parece que es un trabajo más exigente. Creo que lo puedo hacer bien.
Lo que me preocupa es que no conozco a nadie. Parece buena gente pero, ¡quién sabe! En
definitiva, si me quedo en mi empleo actual, puedo sentir que perdí una buena oportunidad. Si me
cambio de trabajo, seguramente sentiré el gusto por el nuevo desafío pero tal vez no me sienta
cómodo con la gente y extrañe el clima de compañerismo que existe en mi trabajo actual. No sé,
tengo que darme unos días más para seguir pensando.
En este ejemplo podemos ver alguien que, enfrentado a la necesidad de tomar una decisión,
ordena sus ideas, copara la información de que dispone, razona con la intención de no
equivocarse.
Cuando conectamos unas ideas con otras con el fin de producir una conclusión hacia la que está
dirigido nuestro pensamiento, estamos razonando.
Todos razonamos, Todos conectamos información y extraemos conclusiones. En un razonamiento,
los pensamientos están conectados de tal manera que conducen a una conclusión. La conclusión
es una afirmación que culmina o da fin a un razonamiento.
La lógica es el estudio de los métodos y principios para distinguir el razonamiento correcto del
incorrecto. Pero no se interesa por el proceso que se da en nuestras mentes cuando razonamos,
sino que se ocupa de los razonamientos ya formado s y que son expresados en forma escrita u
oral. Por eso, la lógica no debe ser confundida con ninguna rama de la psicología. La lógica es una
ciencia que proporciona métodos y criterios para poder determinar cuándo un razonamiento es
correcto y cuando no lo es. ¿Cuál es la utilidad de este estudio? ¿Acaso solo el estudioso de la
lógica sabe razonar correctamente? Por supuesto que no, muchas personas construyen
razonamientos sumamente interesantes y correctos y no han estudiado nunca un tratado de
lógica, así como muchas personas hablan un correcto español sin haber estudiado gramática. Es
que estas disciplinas estudian algo que ya existe en la realidad. La gente razonaba antes de que
alguien se le ocurriese preguntarse por la distinción entre razonamientos correctos e incorrectos y
la gente ya hablaba antes de que alguien se le ocurriese preguntarse sobre las estructuras de las
oraciones. Sin embargo, la persona que estudia lógica tiene mayor posibilidad de razonar
correctamente que aquella que nunca se interesa por estas cuestiones. En efecto, analizar los
razonamientos correctos, reconocer sus errores o sus trampas nos ayuda a evitar esos errores y a
no caer en esas trampas. En suma, la distinción entre el razonamiento correcto y el razonamiento
incorrecto es el problema central de la lógica.
Es necesario aclarar, como veremos más adelante, que la lógica no se ocupa de determinar si lo
que se dice en un razonamiento es verdadero o falso. Sólo se ocupa de la estructura del
razonamiento Por eso, cualquier razonamiento puede interesaran a un lógico. No importa si sus
contenidos versan sobre temas políticos, científicos, económicos, artísticos o deportivos. Solo
importa determinar si la forma de ese razonamiento es correcta.
Elementos del Razonamiento
Ejemplos:
Ejemplo 1: El Club está pasando por una grave crisis económica pues tiene deudas que no están en
condiciones de saldar y no recaudar lo suficiente como para pagar los sueldos de su personal.
Ejemplo 2: Todos los socios del club están preocupados por el futuro de la institución. Jorge es
socio del club, Por lo tanto, Jorge está preocupado por el futuro de la institución.
Hemos afirmado que la lógica se ocupa de los razonamientos ya construidos y que son expresados
a través del lenguaje oral o escrito.
Un razonamiento es, entonces, un conjunto de afirmaciones, pero no todo conjunto de
afirmaciones es un razonamiento. Para que haya razonamiento es necesario que una de las
afirmaciones, llamada conclusión se derive de las otras, llamadas premisas. Las premisas son
enunciados que se toman como elementos de juicio a favor de la verdad de la conclusión.
Entonces, la conclusión es la afirmación que se hace sobre la base de otras afirmaciones (las
premisas). Y las premisas son las que aportan pruebas o razones para llegar a esa conclusión.
Obtener una conclusión a partir de afirmaciones dadas es la función primordial de un
razonamiento. En el ejemplo 1 hay un conjunto de afirmaciones pero no estamos en presencia de
un razonamiento. Si bien existe una conexión entre estas afirmaciones, ninguna de ellas es
conclusión de las otras. En cambio, en el ejemplo 2 sí estamos en presencia de un razonamiento
pues se extrae una conclusión a partir de otras afirmaciones formuladas. En este ejemplo, las
premisas son: “Todos los socios del club están preocupados por el futuro de la institución” y “Jorge
es socio del club” y la conclusión es: “Jorge está preocupado por el futuro de la institución”.
Ninguna afirmación es, en sí misma, una premisa o una conclusión. “premisa” y “conclusión son
términos relativos. Esto significa que no existen premisas sin conclusión ni conclusión sin premisas.
Una afirmación puede ser premisa en un contexto y conclusión en otro, o una conclusión de un
razonamiento puede ser a la vez premisa de otro razonamiento.
¿Cómo reconocemos en un razonamiento dado cuáles son las premisas y cuál la conclusión? Es
usual que los razonamientos contengan expresiones que nos orienten en nuestra localización.
Estas expresiones son llamadas nexos o expresiones derivativas. Algunas indican la conclusión.
Otras indican las premisas. Por ejemplo, son indicadores de conclusión las expresiones: por lo
tanto, luego, por ende, en consecuencia. Son indicadores de premisas: porque, pues, dado que,
puesto que, ya que. Hay que tener en cuenta que estas expresiones pueden no estar presentes en
un razonamiento. En ese caso, el contexto es de gran ayuda para advertir dónde está la conclusión
y cuáles son las premisas.
Por su parte, la conclusión puede hallarse al principio, en el medio o al final del razonamiento. En
resumen, los elementos del razonamiento son: premisas, conclusión y nexo. El nexo es lo único
que puede faltar.
Cabe aclarar que un razonamiento puede tener sólo una o varias premisas.
Ejemplos:
Todos los argentinos son americanos (premisa)
Por tanto (nexo), algunos americanos son argentinos (conclusión)
Todos los argentinos son americanos. Juan es argentino. (premisa)
Por tanto (nexo), Juan es americano (conclusión)
Si todos los porteños son argentinos (premisa) y todos los argentinos son americanos
(premisa) y Juan es porteño (premisa), entonces (nexo) Juan es americano. (conclusión)
Estos esquemas nos permiten ver cómo pueden distribuirse las premisas y la conclusión y cuáles
son las expresiones derivativas más usuales:
Premisas - (por tanto, en consecuencia, por ende, luego) – Conclusión
Ejemplo: Las personas que no usan cinturón de seguridad corren serios riesgos en caso de
accidente. Roberto no usa el cinturón de seguridad. Por lo tanto, Roberto corre serio riesgo en caso
de accidente.
Conclusión – (ya que, porque, pues, dado que, puesto que) – Premisa
Ejemplo: Carlos aumento su cotización en el mercado futbolístico puesto que ha sido goleador del
último torneo y todos los goleadores aumentan su cotización en el mercado futbolístico
Premisa - por tanto – conclusión - ya que – premisa
Ejemplo: Elena se dio la vacuna Sabin oral. Por tanto, Elena está inmunizada contra la poliomielitis
ya que todos los que se dan la vacuna Sabin oral quedan inmunizados contra esa enfermedad.