La teoría de Gregory
Establece que usamos nuestro conocimiento existente y el recuerdo de experiencias pasadas para
formar hipótesis específicas sobre los significados de la nueva información.
No es de extrañar que las experiencias previas influyan indudablemente en cómo se percibe la
nueva información a medida que nosotros, como seres humanos, usamos el conocimiento que
obtuvimos de eventos anteriores para construir expectativas para percibir nueva información.
En lugar de utilizar grandes cantidades de energía para percibir de forma individual cada
sensación, la teoría de Gregory sostiene que combinamos el uso de nuestros sentidos para
interpretar nuevos estímulos entrantes con conocimientos previos y experiencias pasadas para
encontrar significado.
Nuestros cerebros están moldeados por el mundo externo, a través del contexto y la experiencia,
nuestra percepción también está moldeada por el mundo externo.
La influencia de la cultura en la configuración de nuestras percepciones no se puede ignorar, ya
que la cultura crea diferencias en los contextos y experiencias de las que los individuos extraen
cuando perciben nueva información (Deregowski, 1972).
La motivación también puede influir en el procesamiento de arriba hacia abajo, ya que puede
estar más motivado para percibir las cosas según sus necesidades y deseos (Swets, 1964).
Por ejemplo:
Digamos que estás esperando una llamada telefónica que determina si fuiste elegido o no para un
puesto reciente para el que fuiste entrevistado, y escuchas el timbre del teléfono cuando te estás
duchando, cuando de hecho, el teléfono nunca sonó.
Este es un ejemplo perfecto de cómo la motivación puede influir en la percepción porque la
necesidad y deseo de que el teléfono suene con esa llamada tan importante es tan fuerte que se
imagina escuchar el timbre del teléfono cuando en realidad no suena en absoluto.
Ejemplos de procesamiento descendente
Puede comprender cómo funciona el procesamiento de arriba hacia abajo si considera ejemplos
de este fenómeno en acción.
Errores tipográficos
La mente humana no lee cada letra individualmente, sino las palabras colectivamente. Siempre
que la primera y la última letra de la palabra estén en el mismo lugar, podemos identificar la
palabra correcta, a pesar del error tipográfico.
Goldstein (2018) argumenta que nuestra capacidad para dar sentido a los errores tipográficos y
ortográficos es otro ejemplo de procesamiento de arriba hacia abajo.
Efecto Stroop
El efecto Stroop, llamado así por el psicólogo estadounidense John Ridley Stroop (1935), transmite
cómo la interferencia afecta el tiempo de reacción.
Ilusión Óptica
Según Gregory, los espectadores pueden cambiar fácilmente entre las dos orientaciones porque el
cerebro ha creado dos hipótesis distintas, y ambas tienen la misma posibilidad de ser ciertas.
Debido a su igual plausibilidad, el cerebro no puede decidir qué hipótesis es verdadera y puede
cambiar continuamente entre las orientaciones visuales
Ilusión auditiva
La restauración fonética es una ilusión auditiva que ocurre cuando escuchamos partes de palabras
que realmente no están ahí. El término para este fenómeno fue acuñado por Richard Warren
(1970), donde buscó explicar cómo los ruidos de fondo que aparentemente cubren fonemas
particulares dentro de la conversación verbal, la humanidad aún es capaz de entender fonemas
individuales.
Imagina que se te pide que escuches una oración y luego escribas palabra por palabra lo que
escuchaste. Sin embargo, durante la oración el hablante tose al comienzo de una de las palabras,
eliminando algunos fonemas.
La ilusión de la Restauración fonética sostiene que, a pesar de la tos del hablante, el oyente podría
escribir los fonemas que faltan.
Enfoque bayesiano.
A estas alturas está claro que la percepción humana no funciona de forma aislada. No se puede
confiar únicamente en sus sentidos o en conocimientos y experiencias previas para interpretar con
precisión nuevos estímulos.
Más bien, Kersten et al. (2004) argumenta: que la percepción humana es una combinación del uso
tanto de nuestros sentidos como de conocimientos y experiencias previas para interpretar nuevos
estímulos.
La combinación de procesamiento de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba se conoce como
Enfoque Bayesiano.
La Teoría de Bayesian afirma que interpretar la ambigüedad del mundo externo requiere una
estrategia de decisión óptima que nos permita conocer el estado más factible del mundo. Este
enfoque sostiene que esta decisión perceptiva es un cuidadoso equilibrio entre la fiabilidad de los
estímulos sensoriales actuales y la probabilidad de estímulos previos.
Podemos ver el Enfoque Bayesiano en acción cuando creamos escenas y objetos que están dentro
de nuestro campo visual. Según el Enfoque Bayesiano, nuestro entorno consiste en estructuras
probables y las propiedades de la escena, como la forma, la luz y la iluminación de un objeto, no
son más que meras regularidades estadísticas (Kersten et al., 2004).
Por ejemplo, cuando nuestro cerebro intenta distinguir formas de patrones de sombreado, es
nuestro conocimiento previo el que corrige esta ambigüedad en la estructura.
En pocas palabras, el Enfoque Bayesiano establece que podemos tomar patrones sombreados
ambiguos e interpretarlos como formas porque hemos visto una forma similar a la que tenemos
frente a nosotros antes.