Universidad Tecnológica de Panamá
Facultad de Ingeniería Mecánica
Licenciatura en Mecánica Industrial
Materia:
Supervisión y Relaciones Humanos
Asignación:
Tipos de Mobbing
Alumnos:
Juan Marcos, 20-58-4756
Elizabeth Pérez. 8-945-801
José G. Jordán, 8-868-1537
Javier Espino, 8-925-1777
Grupo
1LP-131
Profesora:
Arianne Araica
Fecha
21/09/21
Segundo Semestre
Definición
El acoso laboral (mobbing) es una realidad cada vez más estudiada
y reconocida. Sin embargo, aún puede ser difícil identificar el
mobbing allí donde se da, especialmente teniendo en cuenta que
esta forma de acoso no siempre presenta las mismas
características.
Los diferentes tipos de mobbing hacen que, en ocasiones, este
fenómeno quede camuflado o incluso interpretado como algo que
entra dentro de la normalidad. A fin de cuentas, allí donde se
produce esta forma de acoso hay intereses en que lo que ocurra no
pueda ser utilizado ante un juez, y esto hace que en cada tipo de
entorno de trabajo estos ataques se adapten a las circunstancias.
Sin embargo, distinguir los distintos tipos de mobbing no resulta
imposible. En este artículo los repasaremos, pero antes veremos un
ejemplo que servirá para reconocer las características de esta clase
de acoso.
El bullying laboral es un comportamiento sistemático que intenta
discriminar, humillar, ridiculizar, hundir u ofender a un trabajador. El
acosador, si es un compañero, trata de hacer el vacío a la víctima,
le ridiculiza en público o le esconde información clave para que no
pueda desempeñar su trabajo correctamente.
Causas
El mobbing es una forma de estrés laboral que se caracteriza
porque no ocurre por causas relacionadas directamente con
el desempeño del trabajo o con su organización. Tiene su origen en
las relaciones entre las personas que se generan entre las
personas.
Algunas de las variables que pueden originar el acoso son:
La organización del trabajo
A la víctima del mobbing se le empiezan a atribuir tareas para que
realice mal su trabajo. Esto se consigue cuando, por un lado, se le
atribuyen cometidos que tienen una sobrecarga cuantitativa. Es
decir, el trabajador tendrá mucha demanda de trabajo, pero poco
control sobre él. Por otro lado, tendrá un déficit cualitativo, se verá
obligado a realizar un trabajo que se caracteriza por ser aburrido,
inútil y repetitivo. Todo esto origina un estrés que puede ser el caldo
de cultivo idóneo para que empiecen a aparecer conflictos y culmine
en un tipo de maltrato psicológico y mobbing.
La dirección
Los jefes autoritarios, aquellos que buscan optimizar y tener los
mejores resultados, pero, sin tener en cuenta el factor humano pueden
causar también conflictos que desemboquen finalmente en acoso
laboral.
Las tareas
Cuando una persona realiza siempre las mismas tareas, la monotonía
y la repetición constante puede provocar malestar y conflictos entre los
miembros del equipo. Si el trabajo no supone un reto para el empleado
o no le permita crecer a nivel laboral o personal pueden acabar
causando presión, frustración que en muchas ocasiones deriva en que
ese trabajador canalice su malestar con alguna forma de acoso hacia
otro trabajador.
Síntomas
Existen muchos indicadores que pueden ayudar a identificar si un
trabajador está sufriendo algún tipo de acoso moral:
Dificultades en la comunicación
Una de las conductas que pueden causar moobing son aquellas
que limitan la comunicación del trabajador: a este no se le da toda la
información que debería tener y, por tanto, el acoso va encaminado a
disminuir las oportunidades de la víctima para comunicarse
adecuadamente con el resto del equipo.
Para conseguirlo, el jefe o el acosador impedirán que la víctima pueda
comunicarse. Éste se verá continuamente interrumpido mientras habla
y no podrá expresarse.
Además, los compañeros podrán gritar, chillar e injuriar a la víctima en
voz alta. Criticarán su vida privada y los trabajos que realizan. En
ocasiones le amenazarán verbalmente, por escrito o telefónicamente.
Por último, ignorarán su presencia, se dirigirán a otras personas como
si él o ella no existiera y se rechazará el contacto con la víctima.
Aislamiento social
Los trabajadores pueden realizar una serie de acciones para evitar que
el trabajador tenga la posibilidad de mantener contactos sociales y
propiciar el mobbing. Las más frecuentes son no hablar con él ni
permitir que se dirija directamente al jefe o a un compañero o que los
compañeros le hablen. Ubicarle en un sitio en el que estará aislado,
etc.
Desprestigio ante el resto de los trabajadores
El acoso laboral también puede aparecer ante actividades que tienen el
objetivo de desacreditar la reputación laboral o personal. Para
conseguirlo el agresor maldecirá, calumniará, inventará rumores,
cotilleos o enfermedades de la víctima.
También lo ridiculizará mediante la imitación de gestos, posturas o de
su voz, se burlará de su vida privada, de su nacionalidad, de sus
orígenes o intentará llevarlo al extremo, incluso atribuyéndole
enfermedades mentales.
Se le podrá obligar a realizar trabajos humillantes, se le monitorizará y
registrará su actividad con malas intenciones y se cuestionará o
contestarán las decisiones que toma la víctima.
Por último, también pueden darse casos de acoso sexual con gestos y
proposiciones.
Desprestigio laboral
Los acosadores también pueden realizar acciones y actividades de
acoso que pretendan reducir la ocupación de la víctima y su
empleabilidad al desprestigiarle laboralmente.
Para conseguirlo el responsable no le asignará ningún trabajo, se le
asignan quehaceres inútiles o absurdos, inferiores a su capacidad o
competencias profesionales o, por el contrario, le imponen tareas que
exigen tener más experiencia y conocimientos a sus competencias.
Salud física o psíquica
Por último, los jefes o compañeros pueden comprometer la salud de la
víctima obligándolo a realizar trabajos peligrosos o nocivos para la
salud. Si la situación empeora, pueden amenazarle físicamente,
agredirlo, ocasionar desperfectos en su puesto de trabajo o incluso
atacarlo sexualmente. Todo esto puede derivar en que el trabajador
tenga depresión o ansiedad.
Tipos de mobbing
El mobbing se puede clasificar
de dos maneras: según la
posición jerárquica o según el
objetivo. ¿Cuáles son estos
tipos de acoso laboral? A
continuación quedan
resumidos:
1. Acoso laboral según la
posición jerárquica
Dependiendo de la posición jerárquica, el mobbing puede ser:
1.1. Mobbing horizontal
Este tipo de mobbing se caracteriza porque el acosador y la víctima
se encuentran en el mismo rango jerárquico. Es decir, que suele
darse entre compañeros de trabajo, y las repercusiones a nivel de
psicológico para la víctima pueden ser devastadoras.
Las causas de este tipo de acoso laboral pueden ser muchas y
variadas, aunque las más comunes son: para forzar a un trabajador
a conformarse con determinadas normas, por enemistad, para
atacar al más débil, por las diferencias con la víctima, o por falta de
trabajo y el aburrimiento.
1.2. Mobbing vertical
El acoso laboral vertical recibe este nombre porque o bien el
acosador se encuentra en un nivel jerárquico superior a la víctima o
se encuentra en un nivel inferior a ésta. Por tanto, existen dos
clases de mobbing vertical: ascendente y descendente.
Mobbing ascendente: Ocurre cuando un empleado de nivel
jerárquico superior es atacado por uno o varios de sus
subordinados.
Mobbing descendente o bossing: Ocurre cuando un empleado de
nivel jerárquico inferior recibe acoso psicológico por parte del uno o
varios empleados que ocupan posiciones superiores en la jerarquía
de la empresa. Tal y como hemos visto en el caso de Cristóbal,
puede llevarse a cabo como estrategia empresarial para conseguir
que el trabajador acosado abandone la empresa.
2. Acoso laboral según el objetivo
En función de los objetivos que el hostigador pretenda conseguir
con el mobbing, este puede clasificarse de la siguiente manera:
2.1. Mobbing estratégico
Este es un tipo de acoso descendente o “institucional”. Se
caracteriza porque el mobbing forma parte de la estrategia de la
empresa, y el objetivo suele ser que el acosado rescinda su
contrato de forma voluntaria. De esta manera, la empresa no tiene
que pagarle la indemnización que le correspondería por despido
improcedente.
2.2. Mobbing de dirección o gestión
Este tipo de mobbing es llevado a cabo por la dirección de la
organización, generalmente por varios motivos: para prescindir de
un trabajador poco sumiso, para llegar a situaciones de esclavismo
laboral o para acabar con un trabajador que no se ajusta a las
expectativas del jefe (por ejemplo, por estar demasiado capacitado
o para dejarle en evidencia).
Además, este tipo de acoso laboral puede realizarse para
maximizar la productividad de la empresa a través del miedo,
empleando amenazas reiteradas de despido en caso de no cumplir
los objetivos laborales.
2.3. Mobbing perverso
El acoso laboral perverso hace referencia a un tipo de mobbing que
no tiene un objetivo laboral, sino que las causas se encuentran en la
personalidad manipulativa y hostigadora del acosador. Es un tipo de
mobbing muy perjudicial porque las causas que producen el acoso
no pueden solucionarse implantando
otras dinámicas de trabajo mientras la
persona que acosa siga en la
organización o no sea reeducada.
Este tipo de acosador suele llevar a
cabo el mobbing frente a la víctima, sin
testigos. Es muy seductor y
rápidamente consigue la confianza de los demás. Es habitual que el
mobbing perverso sea un mobbing horizontal o ascendente.
2.4. Mobbing disciplinario
Este tipo de mobbing se emplea para que la persona acosada
entienda que debe “entrar en el molde”, porque si no lo hace será
castigada. Pero con este tipo de acoso no solo se infunde miedo en
las víctimas, sino que también advierte a los demás compañeros de
lo que podría sucederles de actuar así, creando un clima laboral en
el que nadie se atreve a llevar la contraria al superior.
También se emplea en contra de esas personas que tienen muchas
bajas laborales, mujeres embarazadas, y todos aquellos que
denuncian el fraude de la institución (por ejemplo, el contable que
presencia sobornos por parte de la empresa).
Prevención
Ante el incremento de los casos de mobbing, la Agencia Europea para
la Seguridad y la Salud en el Trabajo ha elaborado una serie de
indicaciones para prevenir el acoso laboral, mejorar la vida laboral y
evitar que la víctima acabe en un entorno de trabajo destructivo. Estas
recomendaciones son:
Aumentar la información
sobre los objetivos del
trabajo.
Ofrecer a cada
empleado la posibilidad
de elegir cómo puede
realizar sus tareas.
Reducir el volumen de
trabajos repetitivos y
monótonos.
Evitar especificaciones
poco claras de funciones y tareas.
Desarrollar el estilo democrático de dirección.
Bibliografías
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acoso-laboral
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