Anemia Infantil: Desarrollo Cognitivo y Rendimiento Académico
Anemia Infantil: Desarrollo Cognitivo y Rendimiento Académico
Terapéutica
ISSN: 0798-0264
[email protected]
Sociedad Venezolana de Farmacología Clínica y
Terapéutica
Venezuela
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Artículos
Resumen:
Abstract
El objetivo principal del presente estudio de revisión es de- terminar si la anemia tiene alguna incidencia en el desarrollo cognitivo
y el rendimiento académico en niños. La pertinencia del estudio radica en la necesidad de abordar la anemia como un problema
de salud mundial que impacta negativa- mente a toda la población, especialmente el desarrollo de los niños. La investigación se
enmarca dentro de una revisión bibliográfica, de tipo descriptivo, retrospectivo y comparativo, que emplea la técnica de análisis
e interpretación de contenidos, tomando como fuente de información artículos indexados consultados en las bases de datos
Springer Link, Scielo, Dialnet, Lilacs y Pubmed, complementada con la literatura científica no indexada de Google Académico.
Los resultados de las diversas investigaciones en este campo concluyen que que la anemia ferropénica está relacionada de manera
directa con el rendimiento de los niños en la etapa escolar dado que el déficit de hierro ocasiona una disminución significativa en
el desarrollo y desempeño cognitivo del cerebro.
Palabras clave: Anemia infantil, rendimiento académico, desarrollo cognitivo, estado nutricional..
Abstract:
e main objective of the present review study is to deter- mine if anemia has any incidence on cognitive development and academic
performance in children. e relevance of the study is justified in the need to address anemia as a global health problem that
negatively impacts the entire population, especially the development of children. e research is part of a bibliographical review, of
descriptive, retrospective and comparative type, which uses the technique of analysis and interpretation of contents, taking as an
information source in- dexed articles consulted in the databases Springer Link, Sci- elo, Dialnet, Lilacs and Pubmed, complemented
by the non indexed scientific literature of Google Scholar. e results of the various researches in this topic conclude that iron defi-
ciency anemia is directly related to the performance of chil- dren in the school due to iron deficiency causes a significant decrease
in brain development and cognitive performance.
Keywords: Infant anemia, academic performance, cognitive development, nutritional status..
Introduccion
Los primeros años de vida de una persona determinan en gran medida su posterior desarrollo como ser
humano a lo largo del ciclo vital. Gran parte de las desigualdades en salud y estatus socioeconómico que
se observan en edades adultas y avanzadas tienen su origen en la infancia e incluso en la etapa prenatal 1
. Los problemas nutricionales exhiben un comportamiento latente y en ascenso en nuestros días. En estas
circunstancias las carencias nutricionales específicas constituyen un ejemplo de gran significación, dentro
de este grupo de enfermedades, a escala universal. Más de 30 micronutrientes son esenciales para la salud
humana y para el adecuado crecimiento y desarrollo de los niños, todos son vitaminas y minerales disponibles
en los alimentos. Es lo que se ha llamado “Hambre Oculta”, en la medida en que sube el nivel de vida y se
reduce la desnutrición calórica proteica, se hacen manifiestas deficiencias de micronutrientes importantes
(minerales, vitaminas) 2 . Dentro de estas entidades, la deficiencia de hierro como enfermedad sistémica cuya
manifestación más sobresaliente y conocida es la anemia, re- presenta la carencia nutricional más extendida
en el mundo; un verdadero problema de salud en las poblaciones tanto de países desarrollados como en vías
de desarrollo 3 .
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la anemia representa un gran problema de salud
en muchos lugares del mundo afectando a 1620 millones de personas, lo que corresponde al 24,8% de la
población, la máxima prevalen- cia se da en los niños en edad preescolar 47,4%, y la mínima en los varones
12,7%. Representando un importante problema de salud, principalmente en los países subdesarrollados 4 . La
Organización Panamericana de la Salud (OPS) estima que todos los años muere aproximadamente medio
millón de niños menores de cinco años de edad, y el 27 % de estas muertes se debe a enfermedades infecciosas y
a trastornos nutricionales, lo que representa más de 150 mil defunciones anuales de menores de cinco años en
todo el continente americano 5 . Es indudable que una alimentación y nutrición adecuada son fundamentales
para la salud y el bienestar del ser humano. El consumo de alimentos es uno de los indicadores más valiosos,
no sólo para evaluar el esta- do nutricional de una población, sino también para planificar y evaluar programas
de prevención de desnutrición infantil, de intervención nutricional y de mejoramiento de la calidad de vida
de las poblaciones 6 .
Según el Ministerio de Salud y Protección Social en América Latina, la anemia estuvo presente en el 59,7%
de los meno- res de dos años, afectando a más de 77 millones de niños en América Latina y el Caribe. Los
infantes tienen un mayor riesgo de anemia debido a su rápido crecimiento y las fuentes dietéticas limitadas
en hierro. En el primer año de vida, 10% de los niños en los países desarrollados, y cerca del 50% en los
países subdesarrollados, padecen de anemia; debido a esto podrían sufrir retardo en el desarrollo psicomotor
ocasionando daños y una vez que asistan a planteles educativos, su habilidad vocal y su coordinación motora
habrán reducido significativamente 7 . Por lo tanto, la anemia es un problema de salud mundial, que afecta
tanto a los países desarrollados como a aquellos en desarrollo. Sus causas pueden ser multifactoriales y
frecuentemente pueden coexistir varias de ellas; la principal es la baja ingestión de alimentos con fuentes
adecuadas de hierro, tanto en cantidad como en calidad. A pesar de todo el esfuerzo, no se han obtenido los
impactos esperados, y existen diversos factores que pueden estar incidiendo en ello y que pueden sinergizarse.
La evidencia indica que la baja prevalencia de lactancia materna, debe medirse, aunque no todas las anemias
estén causadas por ferropenia. La prevalencia de la anemia es un indicador sanitario importante y, cuando
se utiliza con otras determinaciones de la situación nutricional con respecto al hierro, la concentración de
hemoglobina puede proporcionar información sobre la intensidad de la ferropenia 10 .
La anemia por deficiencia de hierro es una condición nutricional que afecta a niños de diferentes estratos
socioeconómicos, y su prevalencia es mayor en niños de poblaciones de escasos recursos económicos y
educacionales. Los niños que viven en pobreza están al mismo tiempo más expuestos a factores de riesgo
ambiental. El bajo peso al nacimiento (menos de 2,500 g), la prematuridad, nivel socioeconómico bajo,
malnutrición, enfermedades parasitarias, padres adolescentes, madres solteras, ausencia del padre, depresión
materna, bajo nivel educacional de los padres y problemas psiquiátricos de los padres son algunos de los
factores de riesgo que se asocian con pobreza. 1 ,12. Estos factores no ocurren aisladamente; la presencia
simultánea de dos o más factores de riesgo no actúa en forma aditiva, sino más bien sinérgica. De esta manera, a
medida que se combinan un mayor número de factores de riesgo, la probabilidad de observar una disminución
en el desarrollo cognitivo infantil aumenta, de modo que los niños que viven en medios empobrecidos son
los más seriamente expuestos 13 .
Se estima que aproximadamente la mitad de la anemia en la población se debe a la deficiencia de hierro
afectando el desarrollo y crecimiento de los niños, disminuye la resistencia a las infecciones y altera el
desarrollo cognitivo y psicomotor. Los tipos más frecuentes de anemia se deben a deficiencias nutricionales de
hierro, ácido fólico y con menor frecuencia de vitamina B12 y proteínas. La carencia de hierro es actualmente
un problema nutricional en todo el mundo; la sufren por lo menos la mitad de niños, adolescentes y
mujeres en14 el escaso consumo de frutas y vegetales y la deficiencia vitaedad fértil, en los cinco continentes.
La importancia de tratar mínica ejercen influencia en la prevalencia de la anemia en Latinoamérica. Por
tales motivos, se hace necesario, especialmente en la población pediátrica, un diagnóstico temprano de la
enfermedad, para así poder aplicar la terapéutica adecuada y emprender medidas preventivas para evitar el
aumento de su prevalencia 8 ,9 .
La anemia es considerada un trastorno en el cual el número de eritrocitos (y, por consiguiente, la capacidad
de transporte de oxígeno de la sangre) es insuficiente para satisfacer las necesidades del organismo. Las
necesidades fisiológicas específicas varían en función de la edad, el sexo, la altitud soy prevenir la anemia
por deficiencia de hierro en niños, radica en que éste es un elemento indispensable en el desarrollo del
sistema nervioso del niño o niña. Su carencia puede provocar alteraciones neurológicas irreversibles que se
manifiestan con una disminución del coeficiente intelectual, entre otras. La anemia implica un descenso del
aporte de oxígeno a los tejidos. Se necesita un mínimo de 250 ml/minuto de oxígeno para mantener la vida.
Las causas de este padecimiento en la infancia se deben al déficit del ingreso (ingestión y absorción), aumento
de las demandas y aumento de las pérdidas crónicas de sangre. Las manifestaciones clínicas de la enfermedad
son de instalación lenta y progresiva, por 15 bre el nivel del mar a la que vive la persona, el tabaquismo y
las diferentes etapas del embarazo. Se cree que, en conjunto, la carencia de hierro es la causa más común de
anemia, pero pueden causarla otras carencias nutricionales (entre ellas, las de folato, vitamina B12 y vitamina
A), la inflamación aguda y crónica, las parasitosis y las enfermedades hereditarias o adquiridas que afectan
a la síntesis de hemoglobina y a la producción o la supervivencia de los eritrocitos. La concentración de
hemoglobina por sí sola no puede utilizarse para diagnosticar la carencia de hierro o ferropenia. Sin embargo,
ello los síntomas son bien tolerados .
Los síntomas que presente el enfermo anémico dependerán de la edad, de la rapidez de instauración
de la anemia, de su severidad y de su estado cardiovascular 10,16 . Los síntomas que caracterizan la anemia
son: cansancio, somnolencia, falta de apetito, decaimiento, mareos, palidez de la piel, debilidad muscular
y sensación de frio. En los casos más graves, el niño puede ponerse irritable, tener un nivel de crecimiento
reducido, un rendimiento escolar bajo, entre otros. Siendo el hierro fundamental en el desarrollo neuronal y
su deficiencia, es una de las principales causas de anemia 13 . La clínica de la anemia ferropénica no es diferente
a la del resto de las anemias, es decir, es inespecífica y se traduce fundamentalmente en fatiga, cansancio y
falta de fuerzas, pero estos síntomas van a depender más de la velocidad de instauración de la anemia que
de los niveles de hemoglobina 4 . El hierro resulta esencial para el crecimiento cerebral, la diferenciación
celular, la producción de hormonas y diversos aspectos del metabolismo. De este modo, la deficiencia de
hierro se asocia con la alteración funcional de distintas enzimas relaciona- das con la síntesis y la degradación
de neurotransmisores.
El diagnóstico de la anemia en el laboratorio clínico es verificable mediante hemogramas, constantes
corpusculares, recuento de reticulocitos, determinación de hierro sérico y el examen microscópico de lámina
periférica, lo que facilita al médico de atención primaria una conducta adecuada para el tratamiento de la
enfermedad 19 .
La OMS define, a título indicativo, los límites biológicos que deben servir de punto de referencia para
definir la anemia, tanto con el ámbito individual como en las poblaciones. Se considera anemia en los niños,
cuando los niveles de hemoglobina están por debajo de los <11,5 g/dL; cabe mencionar que los valores de
corte varían según la edad y el sexo. Así, la anemia se clasifica en leve (10 a 10,9 g/dL), moderada (8 a 9,9 g/
dL) y severa (<8g/dL) 20 .
Valores hematológicos según edad en niños
Hernández Merino 21
Durante años la preocupación en la comunidad científica por los efectos de la anemia por falta de hierro
sobre el desarrollo infantil ha ido en aumento, especialmente en el grupo de lactantes de 6 a 24 meses de
edad, período en el que se produce un crecimiento rápido cerebral y una explosión de habilidades cognitivas
y motoras del niño. La presencia de anemia en los niños produce cambios importantes en el organismo, que
pueden llegar a ser irreversibles y se refleja en un bajo coeficiente intelectual, alteraciones en la memoria,
aprendizaje y atención 22 .
Los riesgos de la deficiencia de hierro son su elevada morbilidad y mortalidad, particularmente en niños y
jóvenes. Esta deficiencia se ha asociado, a su vez, con el compromiso del
Los riesgos de la deficiencia de hierro con su elevada movilidd y mortalidad, particularmente en niños
y jovenes. Esta deficiencia se ha asociado, a su vez, con el compromiso del crecimiento puberal y con la
reducción en las habilidades cognitivas, tanto en niños en edad preescolar como en jóvenes en edad escolar.
Esto predispone a los niños y jóvenes a experiencias negativas en el medio escolar, tales como bajo rendimiento
y deserción 23 . El objetivo principal la presente revisión es determinar si la anemia tiene alguna incidencia
en el desarrollo cognitivo y el rendimiento académico en niños.
Material y método
factores relacionados al cuidado de la salud del niño. Un análisis secundario en el Perú durante el año 2016
encontró que en menores de 6 a 35 meses, la anemia está asociada tanto a factores sociodemográficos (lugar
de residencia fuera de Lima, bajo nivel socioeconómico, madre adolescente y con poco nivel educativo, sexo
masculino del menor, edad menor a 24 meses, fiebre reciente), como al cuidado madre-niño (falta de control
prenatal y de tratamiento contra la anemia en la gestación, parto en el hogar, anemia materna durante la
encuesta y ausencia de tratamiento antiparasitario en el menor) 25 .
ANEMIA: CLASIFICACION 26,27
Clasificación fisiopatológica
Desde este punto de vista, las anemias pueden clasificarse según la respuesta reticulocitaria: anemias
regenerativas e hiporregenerativas.
Anemias regenerativas: se observa una respuesta reticulocitaria elevada, lo cual indica incremento de la
regeneración
Anemia normocítica: Una causa característica es la anemia secundaria a hemorragia aguda. En estos casos,
los tres índices eritrocitarios mencionados se encuentran dentro de los valores normales.
Clasificación según la forma de instauración
Anemia aguda: los valores de Hb y hematíes descienden en forma brusca por debajo de los niveles normales.
Esta forma de anemia se presenta en dos situaciones bien definidas: hemorragia y por un aumento en la
destrucción de los hematíes (hemólisis).
Anemia crónica: se instala de forma lenta y progresiva y es la forma de presentación de diversas
enfermedades que inducen insuficiencia en la producción de hematíes por la médula ósea o limitación en la
síntesis de la hemoglobina de carácter hereditario o adquirido. En este grupo, se incluyen: anemias carenciales
(ferropenia), anemias secundarias a enfermedades sistémicas (nefropatías, infecciones crónicas, neoplasias,
etc.) y síndromes de insuficiencia medular.
Tipos de anemias según criterios morfológicos y fisiopatológicos
Hernández Merino 21
El nutriente con más frecuencia implicado en las anemias nutricionales tanto en los países en vías de
desarrollo como industrializados, es el hierro seguido de los folatos y de vita- mina B12 10 . En los niños, la
deficiencia de hierro se asocia con retraso del crecimiento y desarrollo, así como disminución estadísticamente
significativa de la función cognitiva, incluidas alteraciones conductuales que persisten hasta 10 años después
de corregida la deficiencia 28 . La ADH se produce cuando se rompe el balance entre el hierro ingerido, sus
reservas, necesidades y pérdidas corporales, lo que hace imposible mantener el suministro del mineral para
la eritropoyesis. La ADH es también reconocida por causar disfunción cognitiva. El daño neurológico es
particularmente relevante en la infancia, durante el desarrollo cerebral. Se ha plantea- do que las alteraciones
cognitivas perduran, a pesar de la terapia; es por ello que la ADH debe ser tratada durante la infancia para
prevenir los posibles daños cognitivos 29.
Anemia ferropénica es aquella en la existe una deficiencia primaria del hierro disponible para el eritrocito
(generalmente debido a pérdidas de sangre, pero causas incluyen una deficiencia dietética y malabsorción);
la pérdida de sangre cronica siempre debería dar lugar a un análisis más profundo, ya que a menudo se
encuentra asociada con una neoplasia. Este tipo de anemia es el déficit nutricional de mayor prevalencia en
todas las edades y constituye la principal causa de anemia, observándose en mayor medida en edad preescolar
especialmente entre los 6 y 34 meses. Para distinguir entre la ferropenia y la anemia de enfermedad crónica
hay una serie de exámenes de laboratorio que resultan útiles además de la determinación del RDW (De
sus siglas en Ingles, Red Cell Distribution Width). El diagnóstico típicamente se realiza empleando ensayos
adicionales de suero o de sangre completa. Sin embargo, ya que la anemia ferropénica siempre se asocia con la
pérdida de hierro almacenado unido a la proteína ferritina en los macrófagos de médula ósea. El diagnóstico,
en principio, siempre puede realizarse mediante una biopsia de médula ósea con una tinción de hierro que
muestre la ausencia de hierro medular. Este proceso resulta ser invasivo y sólo debe realizarse como último
recurso 30 .
Los niños son especialmente susceptibles, debido a su pro- pio crecimiento y a que sus depósitos de hierro
son escasos; ha sido asociada con déficit cognitivos en niños y disminución de la capacidad laboral del adulto.
Desempeño cognitivo de los niños en función de su estado nutricional
El proceso cognitivo se inicia desde la vida fetal hasta alcanzar la maduración completa del individuo y
depende no solo de los patrones genéticos, sino también de las influencias psicosociales como del ambiente en
el que crece el individuo. Si bien existen bases neurofisiológicas que influyen sobre las funciones cognoscitivas,
también debe considerarse el efecto que la cultura tiene sobre la forma de pensar o utilizar la inteligencia 31 .
Las variables socioambientales como el nivel educativo y ocupacional de los padres, la estimulación en el
ámbito familiar y escolar, los cuidados parentales y las habilidades lingüísticas impactan en el desarrollo de
competencias cognitivas. Se han encontrado diferencias significativas en términos del desarrollo cognitivo
en general y del lenguaje en particular. El entorno familiar, en la medida en que pueda aportar y presentar
estímulos adecuados, repercute en el desarrollo de capacidades cognitivas necesarias para relacionarse de
modo competente con su entorno físico y social 32-34 .
Por otra parte, estudios recientes confirman que el neurodesarrollo exitoso guarda estrecha relación no
solo con la genética, sino también con una nutrición adecuada, sumado a estas, hay que añadir el ambiente de
estimulación que rodea al niño. Esos factores influyen indiscutiblemente en la mayor producción de sinapsis
neuronales, proceso que conlleva una mayor integración de las funciones cerebrales, las que permiten al niño
logros adaptativos necesarios como: coordinación de movimientos, adquisición del lenguaje, interacción
con el contexto, retroalimentación sociocultural, entre otras; y se constituyen en aspectos decisivos frente
al desarrollo y a la adaptación 35 . Por otro lado, la asociación entre las alte- raciones del neurodesarrollo y
el estado nutricional del niño determinan que la alimentación durante el primer año es indiscutiblemente
decisiva para su desarrollo futuro. Según la evidencia, una alimentación equilibrada, unida a la estimulación
y satisfacción de necesidades básicas, puede prevenir efectos tempranos de la desnutrición sobre el cerebro,
por lo que el estado nutricional se convierte en predictor independiente de la presencia de trastornos del
neurodesarrollo en el niño críticamente enfermo. Aquellos niños que no consiguen lograr su potencial
de crecimiento durante las primeras semanas de vida postnatal tienen menos posibilidades respecto al
crecimiento y neurodesarrollo 36 .
Un estudio señala que los niños se ven afectados en su neurodesarrollo por la malnutrición, que repercute
considerablemente en el desarrollo del sistema nervioso central y periférico. Esto provoca alteraciones
estructurales y funcionales que impiden el normal funcionamiento de estructuras neurales de las que
dependen las funciones cognitivas y el comportamiento del menor. Por ejemplo, niños con desnutrición
crónica en la primera infancia presentan con mayor frecuencia trastornos de ansiedad, déficit de atención,
déficit cognitivo, trastorno por estrés postraumático, síndrome de fatiga crónica y depresión, entre otras
manifestaciones psicopatológicas. Los nutrientes son importantes en el desarrollo del sistema nervioso,
por tanto, se recomienda en el caso de los niños con afecciones neurológicas y neuropsiquiátricas realizar
evaluación nutricional para detectar posibles casos secundarios a desnutrición o a déficit de micronutrientes,
que pueden ser reversibles con tratamiento adecuado y oportuno 37 .
Existe evidencia que muestra la relación entre estado nutricional, pobreza y neurodesarrollo. En lo
concerniente al rendimiento cognitivo en casos de desnutrición severa en la vida temprana, las consecuencias
de este tipo ocurren al margen de las condiciones socioeconómicas en las que se desarrolla el menor,
principalmente si el déficit se produce durante la concepción y los primeros tres años de vida. Sin embargo,
si la afección causada por la desnutrición severa, que a su vez está dada por los factores socioeconómicos,
se da durante etapas posteriores, tendría relación directa con el déficit cognitivo. Los resultados destacan
que los niños pobres, independientemente de su estado nutricional, manifestarían una disminución de sus
capacidades cognitivas 38 .
Los hallazgos de las investigaciones desde la perspectiva neuropsicológica son importantes, pues develaron
que los niños con desnutrición de leve a moderada presentan un bajo de coeficiente intelectual comparados
con los niños con normo peso. La afectación se manifiesta en trastornos externalizantes e internalizantes
y los niños presentan problemas de función ejecutiva relacionada con su rendimiento académico, dichos
hallazgos son importantes para prevención e intervención 39 . A nivel escolar los deterioros neuropsicológicos,
como problemas de memoria, función ejecutiva, o leguaje, pueden tener influencia en el rendimiento
académico del niño. La malnutrición afecta al niño convirtiéndose en factor de riesgo, ya que en sus
manifestaciones se encontraron comportamientos de inadaptación (hiperactividad, hipoactividad, rebeldía),
inapetencia, cansancio muscular, somnolencia, déficit de atención y problemas digestivos, causas que traen
como consecuencias para el niño: bajo rendimiento académico, fácil dispersión, no querer compartir las
actividades con sus compañeros y, lo más grave, que presente deserción escolar 40 .
El impacto de la desnutrición sobre el rendimiento escolar se explica; en parte por la influencia que tiene
sobre el sistema nervioso central. No es menos importante, sin embargo, la acción sobre la inmunidad,
que explicó la alta incidencia de morbilidad en niños que viven en ambientes muy deprimidos, lo que
afecta negativamente la ingesta de alimentos, la capacidad de aprendizaje y la asistencia escolar. Por último,
existe una disminución de la actividad física, como un mecanismo de compensación al déficit energético,
limitándose así la posibilidad de interacción con el medio ambiente, elemento fundamental en el proceso de
aprendizaje 41 . La desnutrición afecta radicalmente el rendimiento escolar de los niños. El haber nacido con
bajo peso, haber padecido anemia por deficiencia de hierro, o de otros micronutrientes, pueden significar un
costo de hasta 15 puntos en el Coeficiente Intelectual teórico, y varios centímetros menos de estatura. Un
niño de baja talla social tiene hasta veinte veces más riesgo de repetir grados que otro de talla normal, y la
repetición de curso o grado escolar, lógicamente se va haciendo más frecuente a medida que se avanza en los
grados, o sea a medida que las exigencias curriculares se van haciendo mayores 42,43 .
Lograr un desarrollo adecuado ya no solo depende exclusivamente de contar con un sistema nervioso
intacto, sino también de experiencias tempranas enriquecedoras y variadas, que proporcionen estimulación
por medio de los distintos canales sensoriales y que permitan ensayar diversas y variadas respuestas frente a esa
estimulación. La ausencia de experiencias afectivas satisfactorias y de contacto puede afectar el crecimiento y
el desarrollo del niño tanto como la falta de alimentos y nutrientes adecuados 44 .
Deficiencia de hierro: desarrollo y la mielinización a nivel cerebral
Debe reconocerse que el cerebro tiene una gran plasticidad, entendiendo como tal la flexibilidad que tiene
para adaptarse a diferentes condiciones ambientales. Hay información muy sólida sobre rehabilitaciones
espectaculares después de que el organismo ha estado expuesto a traumas biológicos y sociales durante el
período más crítico del crecimiento. Otro concepto importante es el de la canalización, es decir la tendencia
que tiene el organismo a seguir su propio canal de crecimiento y desarrollo, lo que le permite soportar
presiones ambientales fuertes y prolongadas antes de que sufra una desviación de la trayectoria esperada 45 .
La deficiencia de hierro, afecta la formación de la mielina en las neuronas cerebrales. No está claro aún,
si la activación de estos mecanismos está restringida a los dos o tres prime- ros años de edad, cuando la
vulnerabilidad del cerebro está acentuada. En animales de experimentación, la deficiencia de hierro tiene
efectos directos en la formación de mielina, inclusive en una disminución de los lípidos y proteínas que la
conforman 46 . Se ha encontrado evidencia reciente en humanos, monos y roedores acerca de que la deficiencia
de hierro en su dieta, producía alteraciones en la morfología, neuroquímica y bioenergía. Los hallazgos
en infantes consistieron en un proceso de mielinización alterado y trastornos a nivel de la función de las
monoaminas. En los primates se encontró un efecto significativo en el neurodesarrollo cerebral. En ratas
sometidas a dietas con déficit de hierro se aprecia una disminución general del volumen de mielina, así como
en la composición de proteínas y fosfolípidos. Estas alteraciones persisten hasta la edad adulta del animal,
inclusive después de suplementar y corregir la deficiencia de hierro en las mismas 47,48 .
Estos datos indican que el tiempo en que se presenta la defi- ciencia de hierro durante el desarrollo
temprano del cerebro, en estas especies, es más importante que tener concentraciones normales de hierro
en el cerebro adulto. Una explicación probable para este efecto sobre la mielina a largo plazo debido a la
deficiencia de hierro, se aprecia en la disminución del número de oligodendrocitos en el cerebro adulto de
animales sometidos a dietas pobres en hierro 49 .
Hay múltiples evidencias que sugieren que la deficiencia de hierro tiene un gran impacto en la proliferación
de células precursoras del oligodendrocito y en la formación de este, es importante este proceso, pues al tener
menos oligoden- drocitos se limita la efectividad de las intervenciones de tipo terapéutico 46,50 .
Konofal y col. 51 , señalan la deficiencia de hierro se ha sugerido como una posible causa contribuyente del
trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en los niños. El estudio examinó los efectos
de la suplementación con hierro en el TDAH en niños con niveles séricos de ferritina <30 ng / ml que
cumplieron con los criterios del DSM-IV para el TDAH, a suplementación con hierro (80 mg / día) pareció
mejorar los síntomas del TDAH en niños con niveles bajos de ferritina en suero.
Sanjiv y col. 52 en un estudio prospectivo realizado con recién nacidos ≥35 semanas de edad gestacional
se le recolectaron muestra de sangre del cordón umbilical poco después del nacimiento y tuvieron uno o
más factores de riesgo de deficiencia en el estado de hierro en el útero. Compararon la mielinización neural
auditiva en lactantes con deficiencia de hierro latente (ferritina sérica del cordón umbilical, 11-75 ng /
ml) y lactantes con estado normal de hierro (ferritina sérica del cordón umbilical, >75 ng / ml) al nacer,
encontrando que la deficiencia de hierro latente se asocia con una mielinización neural auditiva anormal al
nacer, en los recién nacidos estudiados.
Los lactantes anémicos tienen una menor maduración del sistema nervioso central. La maduración de las
fibras nerviosas y de las conexiones sinápticas producen durante los primeros dos años de vida una reducción
progresiva en el tiempo de conducción central. Los lactantes anémicos continúan mostrando un tiempo
de conducción más largo depués de recibir un tratamiento prolongado con hierro oral (4 meses hierro
medicamentoso, 6 meses hierro profiláctico) 53 .
La evidencia 54-56 ofrece un mecanismo explicativo del efecto de la anemia por deficiencia de hierro sobre
el desarrollo mental y motor. La mayor sensibilidad de los métodos neurofisiológicos con respecto de las
pruebas psicomotoras permitirá estudiar el impacto de la carencia de hierro sobre la indemnidad del sistema
nervioso central, en forma mucho más objetiva. Los efectos a largo plazo de la deficiencia de hierro en los
seres humanos, que alteran el proceso de mielinización, provocan una conducción más lenta en los sistemas
auditivo y visual, que se puede descubrir a través de las pruebas de potenciales evocados en infantes. Ambos
sistemas se mielinizan durante el período de deficiencia de hierro en forma rápida, debido a que son críticos
para el aprendizaje y la interacción social.
En los niños con deficiencia crónica o severa de hierro, se observa que hay un retraso en el desarrollo
sensorial, motor y cognitivo, asimismo, los trastornos afectivos pueden afectar su interacción con el ambiente
físico y social, y comprometer aún más su desarrollo. Con el tiempo, los efectos directos de la deficiencia de
hierro en el cerebro en vías de desarrollo y los indirectos sobre su relación con el medio, contribuirán a un
resultado en el rendimiento intelectual y escolar más pobre, si se compara con el de los niños que no han
tenido deficiencia de hierro 57 .
Anemia - Rendimiento escolar
En los primeros años de la vida, existen tres momentos pico de riesgo para identificar anemias, basados en
gran parte en las perturbaciones en el equilibrio entre el suministro de hierro y la demanda de hierro. Estos
períodos de tiempo son fetal tardío/neonatal temprano, niñez y adolescencia, particularmente en las mujeres
58
.
Los signos neurológicos de la deficiencia de hierro en los niños incluyen pobre desempeño escolar,
disminución de las capacidades cognitivas, y problemas de comportamiento 59 .
El hierro es un componente estructural esencial de la molécula de hemoglobina, que transporta oxígeno a
todos los órganos del cuerpo, incluido el cerebro. La sub producción de hemoglobina debido a la deficiencia
de hierro, es un factor de riesgo para el deterioro cognitivo a corto y largo plazo. Esta sub producción de
hemoglobina durante la infancia se asocia con un desarrollo mental y motor deficiente y durante la infancia
posterior, con una cognición y un rendimiento escolar deficientes. Los estudios longitudinales también
han demostrado consistentemente que los niños que habían sido anémicos antes de los 2 años de edad
continuaron mostrando deficiencias en la cognición y el rendimiento escolar de 4 a 19 años de edad 60 . Estos
efectos a largo plazo pueden persistir incluso si se proporciona tratamiento con hierro durante la infancia.
Los adolescentes con anemia por deficiencia de hierro en la infancia continuaron obteniendo puntuaciones
más bajas que sus pares no anémicos en coeficiente intelectual, problemas sociales y falta de atención, a pesar
de que recibieron tratamiento con hierro cuando eran bebés 60 .
La deficiencia de hierro en la vida temprana se asocia con un desarrollo tardío, según lo evaluado por
varios ensayos clínicos que utilizan escalas globales de desarrollo similares; este desarrollo deficiente durante
la infancia persiste en la mayoría de los casos después de que la terapia con hierro haya corregido el estado del
hierro. Si la deficiencia de hierro ocurre en preescolar y niños mayores, las consecuencias parecen reversibles
con el tratamiento 61 .
Son muchos los factores que condicionan el rendimiento es- colar, entre los que se mencionan a los aspectos
afectivos, sociales, económicos. Las alteraciones cerebrales se reflejan a largo plazo en un retraso del desarrollo
mental y físico de los niños que han tenido anemia, y como consecuencia un menor desempeño escolar, con
altos niveles de repetición de grados y deserción de la escuela primaria en comunidades económicamente
pobres. Sin embargo, los resultados de las diversas investigaciones en este campo, no arrojan resultados
concluyentes acerca de una relación causal, y es probable que los efectos sobre la conducta y el desarrollo
en los niños anémicos se vean aumentados por la presencia de factores ambientales desfavorables para un
normal desarrollo. La anemia afecta la regulación, síntesis y almacenamiento de neurotransmisores como son
la anemia serotonina, la dopamina y el ácido gamma-aminobutírico (GABA) 62 .
Felt BT y cols.7 estudiaron ratas con deficiencia de hierro y anemia perinatal crónica mostraron
alteraciones del comportamiento que sugieren dopamina estriatal persistente y disfunción del hipocampo a
pesar de la normalización de la hematología, el crecimiento y la mayoría de las mediciones cerebrales.
La identificación temprana, de deficiencias de hierro en los períodos de tiempo fetal/neonatal o de niños
pequeños, da como resultado trastornos neuroconductuales a largo plazo y potencialmente permanentes.
No es sorprendente que el cerebro no funcione normalmente mientras tenga deficiencia de hierro. El
hierro es absolutamente necesario para el metabolismo neuronal, la producción de neurotransmisores y la
mielinización 58 .
La malnutrición crónica es particularmente nefasta en la segunda parte del embarazo y durante los
primeros años de la vida. Produce efectos permanentes sobre la mielinización, el desarrollo dendrítico y
sináptico y el metabolismo energético y de los neurotransmisores. El cerebelo se afecta de manera selectiva
debido a su proliferación celular tardía, sobre todo de las neuronas de la capa granular, cuanto más precoz es
la malnutrición, más profundos son los trastornos que genera 63 .
La captación de hierro en el cerebro es máxima durante el periodo de rápido crecimiento neuronal, el
cual coincide con el pico de mielo génesis. Evidentemente, el hierro es esencial para la mielinización, más sin
embargo la captación de hierro en el cerebro continúa durante toda la vida. En este mecanismo interviene
proteínas principales que suministran hierro al cerebro: transferrina, ferritina y lactoferrina 49 . La falta
de hierro perturba el metabolismo dopaminérgico y la mielinización y repercute de forma negativa en la
estructura y la función del hipocampo 63 .
La síntesis de mielina depende del hierro para una serie de mecanismos definidos y, probablemente, aún no
definidos. La mielina es sintetizada por oligodendrocitos y comienza prenatalmente en roedores y humanos.
Los oligodendrocitos son células altamente metabólicas. La deficiencia de hierro temprana, compromete el
estado de la energía celular, probablemente reduce la capacidad de los oligodendrocitos para generar energía y,
por lo tanto, restringe las capacidades celulares. Además, las enzimas que contienen hierro están involucradas
en la síntesis de ácidos grasos contenidos en la mielina. La deficiencia temprana de hierro altera el perfil de
ácidos grasos de la mielina 64 , así como los genes que codifican las proteínas estructurales involucradas en
la generación de mielina, como la proteína básica de la mielina 65 . Los análisis metabólicos del hipocampo
y el estriado demuestran anormalidades a largo plazo en los precursores de la mielina 66,67 . Los efectos de la
mielina en el metaboloma son los principales impulsores de las anomalías en la memoria del procedimiento
basada en el estriado inducida por la identificación temprana en ratas 67 . Estos efectos a largo plazo de la
mielina probablemente subyacen a las velocidades de conducción neuronal más lentas observadas en los niños
después de la recuperación de la deficiencia de hierro temprana 68 .
El cerebro no es metabólicamente homogéneo, ciertas áreas como el hipocampo, la corteza prefrontal y
la corteza cingulada anterior que muestran una mayor actividad metabólica dependiente del hierro en una
etapa más temprana de la vida que otras áreas. Esta tasa metabólica más alta ocurre durante periodos de rápida
diferenciación celular 69 .
Más allá de las evaluaciones de comportamiento, las anomalías electrofisiológicas también persisten en
neonatos. Los latentes potenciales evocados del tronco encefálico auditivo son más prolongados en los niños
de 6 meses deficientes en hierro y en los recién nacidos prematuros con deficiencia de hierro. En estos estudios,
las velocidades de conducción más lentas se han atribuido a anomalías en la formación de mielina 70 .
Es evidente que en la carencia de hierro existe un compromiso de funciones cognitivas y no cognitivas,
con la posibilidad de que alteraciones no cognitivas (disminución de la atención, irritabilidad, inseguridad,
etc.) pudieran al menos explicar parcialmente las anomalías en el coeficiente de desarrollo mental o en el
coeficiente intelectual. La evidencia actual de que estas alteraciones del intelecto se corrigen parcialmente con
terapia de hierro enfatiza la importancia de la prevención de esta carencia, empleando alimentos fortificados
con hierro o suplementos medicinales a los grupos más expuestos 71 ,72 .
En términos de rendimiento cognitivo general, los niños con deficiencia de hierro no solo tienen un
cociente de desarrollo promedio más bajo en la prueba inicial, sino que también tienen un cociente de
inteligencia más bajo en la adolescencia. De hecho, la brecha en la función cognitiva general se amplía
entre el hierro suficiente y el grupo deficiente de hierro a medida que envejecen. En el seguimiento, los
neonatos anteriormente deficientes de hierro muestran niveles más bajos de actividad física, afecto positivo
y verbalización durante tareas estructuradas a los 5 años de edad 73 . Además, los niños que anteriormente
tenían deficiencia de hierro demostraron más síntomas de ansiedad-depresión entre los 11 y los 14 años de
edad 74 .
El (RE), se encuentra determinado por factores propios del educando, familiares, del sistema educacional
y de la sociedad en general. Numerosos estudios han demostrado que el funcionamiento cerebral es sensible
a las variaciones de la disponibilidad de nutrientes a corto plazo. En resumen, podemos decir que el proceso
educativo tiene naturaleza multicausal y multifactorial por lo que resulta necesario proporcionar información
que describan los efectos de la nutrición y la salud, sobre el rendimiento escolar. Una nutrición adecuada
durante los primeros años de un niño juega un papel importante a lo largo de toda su vida, por eso es
transcendental proporcionarle y enseñarle a elegir alimentos saludables, pues el principal problema de salud
tiene como origen la alimentación. Cuando un niño no tiene una alimentación balanceada comienzan los
problemas nutricionales tanto de déficit como exceso y como los principales en edad escolar tenemos: retardo
en talla (carencia de nutrientes por largo tiempo) y deficiencias específicas de nutrientes, anemia, siendo la
anemia una de las deficiencias nutricionales más común a nivel mundial 78 .
El Rendimiento Escolar (RE), hace referencia a la evaluación del conocimiento adquirido en el ámbito
escolar, terciario o universitario. Un estudiante con buen rendimiento escolar es aquél que obtiene
calificaciones positivas en los exámenes que debe rendir a lo largo de una cursada. En otras palabras, es una
medida de las capacidades del alumno, que expresa lo que éste ha aprendido a lo largo del pro- ceso formativo.
También supone la capacidad del alumno para responder a los estímulos educativos. En este sentido el (RE),
está vinculado a la aptitud 75 . Para Vélez y Roa 76 el (RE), se define el cómo el cumplimiento de las metas,
logros u objetivos establecidos en el programa o asignatura que está cursando un estudiante.
El (RE), es un indicador del nivel de aprendizaje alcanzado por el estudiante; por ello el sistema educativo
brinda tanta importancia a dicho indicador. En tal sentido, se convierte en una “tabla imaginaria de medida”
del aprendizaje logra- do en el aula, que constituye el objetivo central de la educación. Sin embargo, en el
(RE), intervienen muchas otras variables externas al sujeto, como la calidad del maestro, el ambiente de clase,
la familia, el programa educativo, etc., y variables psicológicas o internas, como la actitud hacia la asignatura,
la inteligencia, la personalidad, el auto concepto del estudiante, la motivación, etc. El (RE), es una medida de
las capacidades del estudiante, que expresa lo que éste ha aprendido a lo largo del proceso formativo. También
supone la capacidad del alumno para responder a los estímulos educativos. En este sentido, está vinculado a
la aptitud. En la educación, ya sea escolar o universitaria, el estudiante deberá cumplir con los requerimientos
necesarios del grado de estudios en que se encuentra, para lograr un aprendizaje óptimo. Rendimiento en el
marco de la educación, toma el criterio de productividad; además mejorar los rendimientos no solo quiere
decir obtener notas buenas, si no también, el grado de satisfacción psicológica, de bienestar del propio
alumnado y del resto de elementos implicados (padres, profesorado, administración) 77 .
En una cohorte de Costa Rica se observó que los individuos con anemia en la infancia no alcanzan el mismo
nivel de desarrollo cognitivo que aquellos con un adecuado nivel del hierro, aquellos que pertenecían a niveles
socioeconómicos más bajos presentaron una brecha de desempeño cognitivo de 10 puntos menos que en la
niñez, esta se hizo mayor a los 19 años con una brecha de 25 puntos. En dicho estudio fueron evaluados 185
niños entre los 12 y 23 meses de edad, cuyos datos fueron analizados a los (5, 11) a (14, 15) y a (18 y 19) años
de edad 79. Por otro lado, otro estudio realizado en Chile, se encontró que en adultos que tuvieron anemia en
su primer año de vida y que luego fue corregida mediante suplementación, presentaron patrones alterados de
la conectividad cerebral a la edad promedio de 21,5 años, lo que sugiere que la anemia produce algún efecto
en el desarrollo mental a largo plazo, a pesar de la corrección de los niveles de hemoglobina 80.
En niños que tuvieron anemia en el primer año de vida (a los 6, 12 y 18 meses), y que luego fue corregida
mediante suplementación, se encontró que, a los 10 años de seguimiento, tuvieron tiempos de reacción
más lentos y menor capacidad para controlar respuestas impulsivas, lo que se le denomina pobre control
inhibitorio 81 . Esta dificultad es uno de los déficits conductuales que se relaciona con trastornos como déficit
de atención e hiperactividad, entre otros. Estos comportamientos no deseados y problemas de conducta
tienen un impacto no solo dentro de cada hogar, sino también en las escuelas, y posiblemente, con el tiempo,
generen algún tipo de problema social mayor 82 .
Un estudio realizado en China en niños entre 4 y 6 años de edad que mostraron niveles relativamente
bajos de Hb tuvieron más problemas de conducta tanto en la atención como en comportamientos agresivos
independientemente de la adversidad social, además en los resultados hallados se evidencio una diferencia
según sexo en la manifestación conductual predominantemente a los seis años, los niños tenían más
problemas de atención, mientras que las niñas presentaron mayores situaciones de agresividad 30 .
El desarrollo mental o cognitivo incluye funciones de ejecución del pensamiento, memoria, razonamiento,
atención, procesamiento visual, así como solución de problemas 83 . De manera similar que, con el desarrollo
motor, la anemia en la infancia reduce las habilidades cognitivas de los niños 59,84,85 .
Balarezo86, en su estudio titulado “Anemia y su Relación Con Rendimiento Escolar en Niños y Niñas
de 6 A 12 años de la Escuela República de Chile, demostró que la población estudiada presentó una media
de edad de 8,8 años y una 18 desviación estándar de 1,83 años; siendo los escolares más numerosos los de
sexo masculino con el 58,5%; la prevalencia de desnutrición crónica se ubicó en el 38% y de anemia en estos
pacientes del 69,23%; la media de rendimiento es- colar fue de 8,42 puntos con una desviación estándar
de 1,07 puntos, calificaciones sobre 10 puntos; la desnutrición crónica fue mayor en niños de mayor edad
del sexo masculino; los niños desnutridos tenían un riesgo aumentado de 5,3 veces de poseer rendimiento
malo (puntaje menor a 8 puntos); en cambio, los niños con anemia un riesgo aumentado de 2,7 veces más.
Concluyendo que la desnutrición y anemia se asocian con el bajo rendimiento escolar en los niños de la
Escuela República de Chile 86 .
En base a una revisión sistemática del 2014, se sabe que tanto la deficiencia de hierro, como la anemia con
o sin deficiencia de hierro causan algún déficit cognitivo 87 . Las poblaciones más afectadas en la infancia son
los niños en edad prescolar, debido a que en estas etapas del ciclo vital la demanda de hierro se incrementa
en forma exponencial y la dieta no es suficiente para cubrirla.. En países en vía de desarrollo, una tercera
parte de la población presenta anemia por deficiencia de hierro. Dada la importancia de esta patología en el
mundo, son numerosos los países realizan intervenciones para reducir la anemia.. En los niños, la principal
causa de esta deficiencia se debe al aumento de los requerimientos nutri- cionales de hierro en relación con
el crecimiento85 .
Se ha documentado que los niños que tienen deficiencia de hierro crónica y severa presentan desventajas
inmediatas y a largo plazo, en el desarrollo intelectual y en el comportamiento social (procesos cognitivos,
funcionamiento mental y motor, mayor posibilidad de repetir un año escolar, problemas sociales y de
atención) en relación con los que no presentan esta deficiencia 79 .
La importancia de tratar y prevenir la anemia por deficiencia de hierro en niños radica en que éste es un
elemento indispensable en el desarrollo del sistema nervioso del niño o niña. Su carencia puede provocar
alteraciones neurológicas irreversibles que se manifiestan con una disminución del coeficiente intelectual,
entre otras. Los síntomas que caracterizan la anemia se han descrito anteriormente 80 .
Discusión
El desarrollo infantil es un proceso de continuos cambios en el niño. En este análisis se centra la atención
en solo tres de las áreas del desarrollo infantil, en las cuales se ha documentado ampliamente la asociación
que existe con la anemia en las primeras etapas de vida; estas áreas son el desarrollo mental, motor y
conductual del individuo 89,59 . Di- versos estudios en los últimos años han dejado evidencia acerca de
anormalidades cognoscitivas irreversibles como consecuencia de ferropenia durante períodos de crecimiento
y diferenciación del cerebro; algunas investigaciones evidenciaron menor desempeño académico entre
escolares y adolescentes portadores de ferropenia, aún sin anemia 71 ,72,80,81 . Los estudios han tratado
de dilucidar la relación entre anemia ferropénica y alteraciones cognitivas y psicomotoras; y los mismos
señalaron que el déficit de hierro desencadena anormalidades en el metabolismo de neurotransmisores,
disminución en la formación de mielina y alteración en el metabolismo cerebral 83,90 .
Resultados de la literatura existente confirman una relación importante entre la prevalencia de anemia y
el rendimiento educativo. Encontrando que la probabilidad de asistir a la es- cuela sin rezago es explicada
parcialmente por la prevalencia de anemia 64 .
Hallazgos observados en estudios realizados por Sanoja y col.90 demostraron el efecto deletéreo de la
anemia ferropénica en el desarrollo cognitivo y motor fino de los preescolares; la disminución de habilidades
como el lenguaje, restringe el potencial académico y social del individuo, mermando la capacidad de destrezas
como la comunicación, imprescindible para la formación académica exitosa. Además, la disminución de
habilidades motoras podría repercutir negativamente en el desempeño laboral de estos individuos en el
futuro90
Por otra parte, Navia y col. 43 en su investigación realizada en Bolivia; determinó cuál sería la frecuencia
de anemia en escolares y su relación con el rendimiento escolar, concluyendo que la frecuencia de anemia es
de 13,5%, y no tiene relación significativa con el rendimiento escolar.
Martínez y Menéndez 91 en un estudio realizado en Cuba, sobre la limitación cognitiva en niños con
anemia drepanocítica sin historia de afectación neurológica, evaluaron las dificultades cognitivas en niños
con anemia, sin afectación neurológica evidente. Estudiaron 44 pacientes sin ningún elemento recogido en
sus historias clínicas que evidenciara afectación del sistema nervioso central. Observaron disminución en los
cocientes de inteligencia (CI) de la escala total (p= 0,014) y de la escala ejecutiva (p= 0,008) y también en las
subescalas semejanzas (p= 0,048), ordenar figuras (p= 0,017) y diseño de bloques (p= 0,001). Los maestros
consideraron el rendimiento en 38% menor que en los demás alumnos. Concluyeron que el déficit neuro-
cognitivo, está presente en niños con anemia 91
Resultados similares hallados por Ruiz 92 en su investigación en la escuela nacional de Naguanagua
(Carabobo – Colombia) quien concluyó que la anemia ferropénica afecta la función cognitiva de los niños
en edad escolar.
Cárdenas y Jiménez observaron una asociación o relación estadísticamente significativa entre anemia y
rendimiento escolar (p-valor = 0,003 < 0,05) en la asignatura de matemática y lenguaje en los alumnos del
nivel primario de ese centro.
En un estudio realizado en Lima, en varios grupos poblacionales, se determinó que en niños de 24 a 59
meses con anemia sólo el 39% de los casos tenía anemia ferropénica, lo que llama la atención, pues sugiere
que una importante proporción de la anemia pudiera tener otras causas 16 . Investigaciones realizadas por
Delgado y col., demostraron las consecuencias que pudieran traer en el estado de salud de los pacientes
tratados, ya que la anemia actúa negativamente sobre el sistema nervioso, tanto en su desarrollo morfológico
como en su funcionamiento bioquímico; es responsable de fallos del desarrollo psicomotor y cognitivo, del
comportamiento, del control motor, del aprendizaje y de la memoria y afecta a su sistema inmunitario.
Es posible que la anemia ferropénica pueda tener impacto en otros aspectos que deben ser considerados,
como por ejemplo la deserción escolar; nuestro país, a pesar de los cambios en el modelo educativo que ha
experimentado en los últimos años, y que tiene como objetivo insertar a la mayor cantidad de individuos en
el sistema escolar, muestra aun cifras importantes de deserción que alcanza el 76% en la educación primaria
95
. La razón de esta elevada cifra es multifactorial, encabezada por razones socioeconómicas, sin embargo, no
es desdeñable plantear que debido a la alta prevalencia de anemia en nuestra población infantil, la capacidad
cognitiva de los niños que acuden a la educación primaria se encuentra disminuida, lo que resulta en menor
habilidad para desempeñarse en el ámbito académico. Es necesario reconocer la anemia ferropénica como
una enfermedad con gran impacto en el bienestar psicobiológico, de allí la necesidad de promover estrategias
que permitan su prevención, diagnóstico y tratamiento precoz, para de esta manera garantizar el potencial
del desarrollo psicomotor en los infantes.
Se resaltan los resultados de varios estudios que las deficiencias en la primera infancia se relacionan con
alteraciones del desarrollo psicomotor, accidentes vasculares de tipo isquémico o hemorrágico, episodios
de apneas respiratorias, parálisis de nervios craneales y disfunción cognitiva 96,97 , bajas concentraciones de
hierro en la sangre no solo se debe a anemia ferropénica, también pueden ser causadas por enfermedades
genéticas (anemia de células falciformes y talasemia), deficiencias nutricionales (hierro, vitamina B12, ácido
fólico, vitamina A y cobre, entre otros), malaria, esquistosomiasis, entero parasitosis, infección por VIH y
otras enfermedades 98 . Algunos estudios correlacionan los niveles de hemoglobina con la función cognitiva,
mientras que otros reportan una mejora en las funciones cognitivas después de la suplementación con hierro
99
. Por otro lado, autores informan una mejoría del comportamiento, pero no mejores resultados en la
función cognitiva después de la suplementación con hierro, mientras que otros destacan una mejoría en el
aprendizaje verbal y la memoria en personas con deficiencia de hierro 100 .
En una revisión sobre los efectos de la deficiencia de hierro (ID), en los primeros dos años, se concluye
que la relación entre la deficiencia de hierro (ID) y la deficiencia de hierro y anemia (IDA) con el desarrollo
cognitivo y mental en la infancia todavía no está clara. En general, los estudios de seguimiento han encontrado
puntuaciones cognitivas más bajas en las mediciones del funcionamiento mental y cognitivo a largo plazo.
En un estudio de salud y nutrición de niños menores de 5 años de Bagua, Condorcanqui y Amazonas
(2012), se encontró un 56,2% de niños con desnutrición crónica y 51,3% con anemia, siendo la desnutrición
crónica infantil más del doble en los niños indígenas respecto de los no indígenas, mientras que más de 70% de
los niños indígenas menores de 2 años eran anémicos. Estos hallazgos incluso son superiores a los encontrados
en nuestro análisis y refuerzan una realidad que se presumía, que la población infantil indígena presenta
uno de los más altos niveles de desnutrición crónica, pobreza y vulnerabilidad de todo el país. Lo que en
consecuencia afecta la productividad de su población y sus capacidades de desarrollo socioeconómico 102 .
La deficiencia de hierro y anemia (IAD), en la infancia podría afectar diversas funciones del cerebro a través
de diferentes vías. El hierro participa en la biosíntesis de los lípidos, que son sustratos importantes para las
membranas celulares y la síntesis y el metabolismo de la mielina 102 .
La desnutrición crónica y anemia infantil son un importante problema de salud pública, cuyas
consecuencias se manifiestan a lo largo de todo el ciclo vital y que afecta principalmente a los pobres o
pobres extremos. De ahí la importancia de enfrentar la desnutrición crónica porque tiene efectos negativos
inmediatos, como mayor probabilidad de ocurrencia de enfermedades o muerte prematura en niños menores
de cinco años, y a largo plazo afecta el desempeño escolar, la capacidad de trabajo y ocasiona costos y pérdidas
económicas a la familia y la sociedad 103 ,104 .
Montilva y Padród 105 estudiaron la relación entre el estatus de hierro en escolares midiendo también
atención-concentración, memoria, razonamiento y discriminación visual. El promedio de puntuación en
prueba de dígitos y aritmética, en niños con status de hierro normal fue de 6,57 y 8,78 respectivamente,
mientras que en deficientes de hierro fue menor de 5,25 y 7,10 (p<0,03). En las pruebas de claves y
figuras incompletas, que además miden la coordinación visomotora y organización visual, no se encontraron
diferencias significativas al comparar los 26 grupos al igual que en nuestro estudio.
Estudios realizados por Ting Zhang y col., Sule Paksu y col. y Hall Moran y Lowe108; para determinar
si la IDA en la infancia afectó el control inhibitorio cognitivo y la inhibición de la respuesta a largo plazo.
Los investigadores descubrieron que, a pesar de los tratamientos con hierro en la infancia, los 4 años de
escolaridad formal y la ausencia de IDA a la edad de 10 años, los niños con IDA en la infancia tuvieron
un peor desempeño en la tarea Go / No-Go que los participantes de comparación. El estudio puede ayudar
a comprender las diferencias específicas en el funcionamiento del sistema cerebral en niños con IDA en la
infancia, lo que podría subyacer a más disfunciones cognitivas y conductuales globales16. Estas disfunciones
incluyen alteraciones en la actividad motora y los patrones de sueño y menos cognitivas, motrices y cognitivas
en general 106 ,107 . Funcionamiento socioemocional años observados después del tratamiento con hierro 108 .
De acuerdo a un meta-análisis reciente de los experimentos aleatorios para mejorar el aprendizaje en las
escuelas en países en desarrollo, las intervenciones nutricionales principalmente dirigidas a mejorar el estatus
en micro nutrientes tienen un efecto favorable.
Otras estrategias pueden ser los subsidios a la producción y al consumo de alimentos fortificados,
los programas de distribución directa de alimentos a hogares, los desayunos escolares, la distribución de
Conclusiones
El Estado Nutricional es uno de los factores ambientales implicado en el neurodesarrollo del niño. La
alimentación durante el primer año de vida es un factor decisivo en su desarrollo. De manera indirecta puede
asumirse como un marcador de condiciones de vida, favorables o desfavorables, que se asocian en el tiempo
con condiciones nutricionales del niño
Un apropiado neurodesarrollo en la infancia depende principalmente de tres aspectos básicos: la genética,
el estado nutricional y el ambiente de estimulación en el que se desenvuelve el niño, los cuales, en conjunto,
inciden en los procesos de producción de sinapsis neuronal, que permite la integración de las funciones
cerebrales. Particularmente, sobre el estado nutricional, la revisión teórica concuerda que el cerebro del
niño demanda determinados neuro nutrientes para realizar sus funciones básicas de neurotransmisión y
neurogénesis, determinantes en el desarrollo del niño.
La revisión de la literatura mostrada nos lleva a concluir que la deficiencia de hierro durante los
primeros meses de la vida produce un déficit neuropsicológico a muy largo plazo. Como resultado de estas
investigaciones la anemia sigue teniendo un impacto en la atención prioritaria infantil y esto nos lleva a la
necesidad de implementar medidas que brinden un diagnóstico oportuno y eficaz con la finalidad de mejorar
sus efectos sobre el crecimiento y desarrollo de los niños.
Es por eso que el aporte adecuado de hierro demuestra una importante disminución en la prevalencia de
anemia en gru- pos de alta vulnerabilidad (niños de primera infancia, escolares, gestantes).
Numerosos estudios revelaron que la anemia ferropénica está íntimamente relacionada con el bajo
rendimiento de niños en etapa escolar ya que el déficit de hierro ocasiona una disminución significativa en
el desarrollo y desempeño cognitivo del cerebro.
Se ha demostrado que la práctica supervisada en la administración del suplemento de hierro a escolares ha
garantizado el consumo y asegurado su efectividad.
Si bien la mayoría de estudios investigativos objetos de la revisión proponen una relación directa entre
las deficiencias nutricionales “Hambre Oculta” y el neurodesarrollo en la primera infancia, existen otros que
afirman que, de existir una relación, esta no es tan determinante como algunos de los procesos fisiológicos
y endocrinos que se llevan a cabo durante este proceso. Por tanto, la invitación es a preguntarse y a buscar
respuestas alrededor de esta relación, con el ánimo de aportar al conocimiento en el tema.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflicto de intereses en la realización del estudio.
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