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Huitzilopochtli en la Peregrinación Mexica

Este documento resume la peregrinación de los mexicas desde Aztlán a Tula. Explica que Huitzilopochtli originalmente era un ser humano llamado Huitzitl que guió a su pueblo desde Aztlán. En Culhuacán, un santuario sagrado, Huitzitl fue deificado y se convirtió en el dios Huitzilopochtli después de su muerte, guiando a su pueblo como deidad protectora.

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Huitzilopochtli en la Peregrinación Mexica

Este documento resume la peregrinación de los mexicas desde Aztlán a Tula. Explica que Huitzilopochtli originalmente era un ser humano llamado Huitzitl que guió a su pueblo desde Aztlán. En Culhuacán, un santuario sagrado, Huitzitl fue deificado y se convirtió en el dios Huitzilopochtli después de su muerte, guiando a su pueblo como deidad protectora.

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EL DIOS .

HUITZILOPOCHTLI EN LA PEREGRINACION MEXICA 0


DE AZTLAN A TULA

YÓLOTL G. DE LESUR

Revisando las fuentes que contienen datos sobre la peregrinac10n Mexica 1


v enfocando nuestro estudio hacia la comprensión del papel que representó el
dios l-/uitzilo7wchtli en dicha peregrinación, nos percatamos de que todo parece
indicar que los mitos relacionados con este dios están basados en hechos ocu-
rridos a un ser humano, el que fue deificado durante dicha peregrinación,
identificándose y fundiéndose con un antiguo dios y transformándose poste-
riormente en un dios guerrero.
El primer punto que se trató de averiguar en este estudio, fue si Huitzílo-
pochtli era mencionado como dios desde Aztlán. Aquí nos enfrentamos ante el
problema de que el lugar de partida de los mexicas era designado con varios
nombres que parecían referirse a un solo lugar. Estos nombres, que aparecen
en las fuentes en diversas combinaciones, son: Aztlán, "lugar de las garzas"/
Culhuacán o Teoculhuacán, "cerro del pico curvo" o "cerro sagrado del pico
curvo"/ Quinehuayan, "lugar de origen"; y Chicomoztoc, "las siete cuevas",

" Este trahajo fue elaborado como parte de una investigación dirigida por Wigberto
Jiméncz Moreno sobre "La Migración Mexica".
' Al flnal de este estudio se inserta un Cuadro comprensivo de las fuentes en que
se
hace referencia al dios Huitzilopochtli durante la peregrinación mexica. Las fuentes
hablan de la peregrinación, pero que no mencionan a Huitzilopochtli, esh1n incluidas que
en
las referencias. .
2
La etimología más aceptada de Aztlán es ''lugar de las garzas", pero hay otras dos:
la de Mengin (1952, p. 418) que interpreta la figura de una flecha en el agua
que se
encuentra en el Códex Mexicanus y en la Tira de la Peregrinación como el glifo
de Aztlán,
siguiendo la etimología de Aztapil!i, "grosroseau" o "jonc blanc"; la de Barlow
( 1949, p.
104), para quien la etimología de Azcatitlan sería "junto a la hormiga", lo que
según él
explica por qué está representado este insecto en el sitio Azcatitlan, en el códice
del mismo
nombre .
3
Según Jiménez Moreno, aunque el jeroglífico podría leerse como significando ''cerro
curvo" y existe en náhuatl la palabra colhic (torcido), sería mejor traducir "lugar
de los
nahuas ( colhua )".
175
176 ANALES DEL INSTITUTO N ACJONAL DE A1'sTHOl'Ol.O<.:ÍA E lllSTOHlA

que a<lernás puede significar en sentido mctafórieo, "el vientre materno",' o sea,
también un "lugar <le origen", por lo que vendría a tener un significado eq ui-
valente a Quinehuayan. Ambos nombres , por lo tanto , pudieron haber sido
aplicados a cualquier sitio <JllCse considerara lugar de origen o de nacimiento.
Para nosotros este lugar de origen o de nacimiento era Cullwacán, un san-
tuario que estaba localizado en un sitio vecino a Aztlán, y del cual estaba separa-
do por cierta extensión de agua, la que sólo podía ser atravesada por medio de
barcas.
Cttlhuacán se encontraba en una cueva -de ac1uí que tamhién fuese llam ado
Chícomoztoc- y debe haber sido un santuario en donde se adoraba a uno o
varios dioses tribales o patronales, de grupo:; ocupacionales c¡ue vivían en Aztlán
o en sus cercanías y <_¡ueacudían a las cuevas:-· Uno de estos grupos, los azteca-
mexica, honraban a su dios, Tetzauhteotl, ofrendándole ramas de "acxoyate".
Debemos recordar que los mexica eran un grupo dedicado básicamente a la
caza y a la pesca de animales acuáticos'; para lo que utilizaban el átlatl o lan-
zadardos y que sabían sembrar, utilizando tanto sistemas de riego como de
temporal; por esto suponemos que las características o atributos de su <líos セ@
patrono, Tetzauhteo-tl, deben haber correspondido a las actividades de s11gente .'
Existen dos versiones acerca de los motivos c_¡ueimpulsaron a los rnexica a
abandonar Aztlán, una de ellas·~ es la alegada opresión que sufrían bajo los
aztecas -de quienes eran súbditos- sobre todo porque les hací an excesivas
demandas de los productos que aquéllos recolectaban. La otra 9 es que al divi-
dirse el reino azteca entre dos hermanos, el mayor de ellos intentó usurpar el
trono, ante lo cual el menor decidió emigrar con su gente.
Las fuentes'º mencionan que eran uno o dos jefes o sacerdotes los que inicia-
ron la per egrinación. A uno de ellos se le llama llttitzítl o Huitziton, y es el
mismo personaje que puede ser identifi cado con el que posteriormente fue

• Ruiz <le Alarcón, H . ( 1892, p. 219) transcribe un conjuro para quitar la calentura
en el que el médico indígena se dirige a la medicina diciéndol e : "Tlanimitzoncahauti chi-
comoztoc, que qui ero ir a dejarte a las siete cuevas ( al vientre)".
0
La mayor parte de los datos para esta etapa de Aztlán a Culhuacán , han sido tomados
de tres fuentes que, a su vez, parecen haber obtenido datos ele una fuente original; ésta:t
son, Tczozómoc Ctónica Mexicayotl; Chimalpain, Memorial Brev e y Cristóbal del Castillo
para escribir las otras obras ya mencionadas , tomando de ella lo qu e no contradecía su
historia anterior; Serna, J. de la, 1892, tambi én relata la deificación únicam ente para datos
que no aparecen en otras fuentes.
0
Martín ez Marín, C., 1964, pp. 115-16.
7
Chimalpain, Q. D ., 1958; Del Castillo, C ., 1908, p. 82; Torquemada , Fray J. de , vol.
I, p. 78. A este respecto , Jiméncz Moreno, W ., 1963, pi ensa qu e Tetzauhteotl era Tezcat/i,-
poca. Sin embargo, nosotros lo encon tram os más relacionado con Tláloc, o Tlaloques, por
haber sido, como se mencionó antes, patrono de un grupo dedicado a la s labores acuáticas,
)' porque posteriormente durante la misma peregrinación Tlálnc dice que es su hijo ( Historia
de los Mexicanos por sus Pinturas , p. 223; Códice Aubin, p. 22) y, por último, por ser los
dos dioses, Tláloc y I-luitzilopochtli, los que ocupan junto s el sitio de honor en el templo
mayor de Tenochtitlan.
• D el Castillo, C., 1908, p. 32.
° Chimalpain, Q. D., 1958, pp, 17-18 ; Tezozómoc, H. A., 1949, pp . 15-16.
'·º D el Castillo, C., op. cit ., p. 82; Chimalpain, Q. D ., op. cit., pp. 15, 16 y 19; Tor -
quemada, Fray J. de, op. cit., I, pp. 78-79 .
EL DJOS lllJlTZJLOl'OCIITLl EN LA l'EllEClllNACJ<)N MEXlCA 177

Fig. 1, Huitzilopochtli, el Guía.


( Códice Vatieano Ríos, Lám. 67).

Fig. 2, Huitzilopochtli , el Dios.


( Códice Vaticano Ríos, Lám . 44v).
178 ANALES DEL J;',;S'f!TUTO ;',;ACIOJ\AL DE A:-.:THO!'OLOcÍA ¡,; IIISTOHJA

deificado como fluitzilopochtli. En d Códice Vaticano Híos 11 se encuentra


la ilustradón del homhre y <ld <lios. El personaj e representado al principio de
la peregrinación lleva por toda inclurnentaria un taparrabo, y en las n1anos un
arco y una flecha ( fig. 1). La leyenda que acompaña a la figura en el Códice
Vaticano Híos dice: "Vchilupuchtli il primo capitano de qucsta gente mexicana ".
Vale la pena comparar esta representación de 1-foitzilopochtli, el guía , con la
de Huitzilopochtli, el dios, en el mismo cóclice12 ( fig. 2) en la que la indumen-
taria y la pintura facial y corporal es totalmente diferente.
Según Cristóbal del Castillo y Chimalpain,1:: J-luitzitl era el sacerdot e que
iba a ofrendar los acxoyates a Tetzauhteotl en el santuario ele Cttlhuacán , y en
calidad de representante de su pueblo le pidió a Tetzauhteotl que los ayudara
a liberarse de la opresión azteca. El dios accedió imponiendo corno condición
que sus órdenes fueran obedecidas. Y en estas órdenes se concentra el com-
portamiento posterior de los mexica:

"la primera cosa con la cual os iréis adornando o inspirando serú la cualidad del
tigre, del águila ( q .d. el arrojo, la valentía), el agua hirviente ( q.d . el ardimiento) ,
la flecha, la rodela; ésto es <¡ne andaréis atemorizando: su paga de vuestro pecho,
de vuestro corazón, irá siendo que anclaréis destruyendo a todos los plebeyos,
pobladores que ya están asentados allí, en cuanto sitio andaréis poblando" .

Y como premio a los c1ue siguieran lo ordenado, imponía que únicamente los
que siguieran el camino de la valentía y la obediencia tendrían derecho a los
altos cargos, a las insignias y las riquezas. 11
La mayor parte de las fuentes callan acerca de lo acaecido de Aztlán a
Culhuacán . Y precisamente las fuentes que no hacen diferencia entre estos sitios
son las que mencionan la existencia del dios 1-luitzilo¡wchtli desde Aztlán ,
Cristóbal del Casti1101' nos relata detalladamente la forma en que ocurrió
la deificación de l-/uítzitl el sacerdote: lfuitzítl fue llevado a lo alto del cerro
de Cttlhuacán y enfrentado a Tetzauhteotl, el que le anunció que pronto mori·
ría, añadiendo sin embargo , que después de que ello ocurriera y en premio
a su devoción, él, Tetzauhteotl, encarnaría en sus huesos , para continuar guiando
en esta forma a su pueblo .
Obedeciendo las órdenes de su dios, Huítzítl reunió a sus seguidores, les
relató que su fin se acercaba, les indicó c1ue cuando esto aconteciera debían
colocar sus restos en una urna de piedra durante cuatro años, pasados los cuales
debían sacarlos parn conservarlos en un envoltorio, a través del cual Tetzauh-
teotl-1-foítzilopochtli continuaría guiando e instruyendo a su pueblo durante
la peregrinación .
Todas las fuentes que omiten los sucesos que acabamos de relatar 16 toman,
sin embargo, a Culhttacán como el lugar en donde se les apareció o se identificó
" Códice Telleriano, lám. 25.: Códice Vaticano Ríos, lám. 67.
'" lb., lám. 44 v.
13
Del Castillo, C., op. cit., pp. 82-83; Chimalpain , Q. D., op. cit., pp. 15, 19.
'' Del Castillo, C., op. cit., pp. 84-85 .
"' lb., pp. 88-92.
"' Ver Cuadro al final.
EL DIOS HUITZlLOl'OCHTLI El\ LA l'EllEClUNACIÓN MEXICA 179
por primera vez J-luitzi107JOchtlicomo dios, y en donde les muestra la forma
ele adorarle. Alli se nombraron los cuatro teomarnas, "cargadores del dios", y
se les indicó la forma de llevar el envoltorio.
En C1ilh1wcán, en el año 1 téc¡)(ltl, signo calendárico de Huitzilopochtli, los
mexica iniciaron "oficialmente" su marcha junto con varias tribus o clanes que
los seguían. También en e·;te año "nació" Huit .zilopochtli como dios , no de una
virge11 en forma milagrosa, sino por la deificación de unos huesos en los que
ha hía encarnado Tetzauhteotl.';
Creemos que en esta etapa de la peregrinación el dios Huitzilopochtli era
el envoltorio sagrado que contenía sus reliquias'' y que, como es mencionado
por la mayor parte de los cronistas, iba guardado en un cofre o caja que cui-
daban los teorrwmas. Aparentemente estas reliquias eran los huesos de Huitzitl
o algún objeto que le perteneció, como su manto , su maxtlatl o sus armas. Estas
reliquias eran pasadas de un caudillo a otro durante la peregrinación -segu-
ramente como señal del liderazgo-. Por ejemplo, el "dios de los chichimecas"
encontró al indio que traía el rrwxtlatl de Huitzilopochtli y cuando los culhua
vencieron a los mexicanos tomaron como prenda los objetos mencionados. rn
En la Tira de la Peregrinación, el dios es representado como una cara huma-
na saliendo del pico abierto de un colibrí. En el Códice Azcatitlan, un personaje
con disfraz de colibrí está de pie sobre la isla que representa a Azcatítla y más
adelante los teumamas llevan cargando una efigie de ese pájaro. A nuestra
manera de ver, esto no es más que la forma jeroglífica del nombre del dios, o
del mismo guía -de la misma manera que el nombre de Huítzilihuitl, el rey .
rnexica, se señalaba por medio de la figura de un colibrí- ·"º y no la representa-
ción de una imagen con las características que tenía la de Huítzílopochtli a la
llegada de los españoles. :i,
Pensamos que en ocasiones Huítzilopochtli oTetzauhteotl, también asumía
la forma de un ave, y que como tal, era representado en algunos códices; por
" V'lrios autor es han seüalado la idea de que Huitzil opochtli hubiera sido originalme
nte
un hombre ( Seler, E., 1961, vol. IV, p. 167; Paso y Troncoso, en su introducción
a la obra
de Del Castillo , OJJ. cit., p. 55; .Jiménez Moreno, W. y otros, 1963, p. 116).
Otrm;. han
tratado Lle refutar esta idea ( Cha vero, A., ] 882, vol. II, pp. 61-63).
" Como se sabe , In costumbre d e llevar envoltorios sagrados conteniendo objetos
-no
ne<.:esariamente reliquias ele un ser humano- estaba muy difundida entre los indios
de Amé-
rica del Norte. Entr e los mismos mexica, nos dicen Mendieta ( 1945, vol. I, p. 90)
y Torque-
mada ( 1943, vol. II, p. 78) , que acostumbraban _guardar los restos de sus héroes,
y los
mismos Mendiet a ( 1945, vol. I, pp. 85-86) y Torquemada ( 1943, vol. II, p. 78)
relatan,
además de la Historia de los Mexicanos por sus Pinturas, que los adoradores de
los dioses
que fueron destruidos después del primer sol llevaban consigo los mantos de estos
dioses, a
los que aclaraban corno tales. Sabemos también que cuando la diosa Itzpapalotl fue
quemada,
se deshizo en varios pedernales ( Códice Chimalpopoca , p. 3) que fueron conservado
s en
sus respectivos envoltorios, v adorados como su dios por varios grupos. Tambi én
se puede
apreciar en varios códices ( por ejemplo en el Nuttal, láms. 8, 17, 18, etc . ) este
envoltorio
sagrado .
10
Relaciones de Texcoco. Historia de los Mexicanos por sus Pinturas, pp . 13-22.
2
º Sahagún , Fray B. de, 1905. Primeros Memoriales , cap. III, Estampa XVIII.
" Httitz-ilopochtli quiere decir "el colibrí zurdo", de huítzUl, colibrí, y opochtli,
do. Cristóbal del Castillo ( 1908, p. 82) dice que era llamado así porque efectivame izquier-
nte era
zurdo . Torquemad a (1943, vol. I, p. 41) y Ramírez ( 1858, p. 126) atribuyen
el nombre
de izquierdo a que la imagen del dios llevaba un adorno de pluma en ese brazo.
Seler ( 1961,
vol. IV, p. 157) piensa que se le llamaba "el izquierdo" porque era el sol que iba
hacia el sur.
180 ANALES DEL lNSTJTVTO NACIO.\AL m: A:\TH01'0LOCÍA E lllSTOHlA

ejemplo, la forma de indicarles a los rnexka el momento de iniciar la peregri-


nación, fue precisamente convirtiéndose en colibrí o en úguila, <iue a través
de un trino los incitó a partir."" Tamhi<.':nles fue indicando el camino en forma
de águila/" y esta misma ave les seÍJaló, como es bien sabido, el lugar donde
debían construir Tenochtitlan. En el Co<lex Mexicanus"' no tenemos ninguna
representación o huella del dios l/ uitzilopochtli, pero sí aparece el águila, indi-
cando al pueblo el momento de partir y después volando y posándose en los
lugares en donde deseaba que se detuvieran. En el mapa de [Link]"'' encon-
tramos de igual manera al águila <1uc los incita a partir, y por último, en la
Tira de la Peregrinación '" es un águila la que les entrega el arco y la flecha
en Quahuitzintla, la que suponemos es también el dios-guía, aunque para
Jiménez Moreno 27 es la diosa Quilaztli.
Una vez que el nuevo dios del grupo fue creado o identificado como tal, e
iniciada ya la peregrinación, ocurre un importante acontecimiento: los mexica
adquieren un nuevo nombre y son sefialados como escogidos del dios . Según
algunas fuentes esto sucedió en el lugar llamado Quah11itzintla/ ~ "el lugar del
árbol enhiesto", pero según otras, ocurrió en Chiconwztoc.w
Ya hemos visto que el dios-guía impuso la obediencia y la valentía como
condiciones para llevarlos a la tierra prometida. Solamente la gente que demos-
trara ser capaz de seguir las órdenes del dios podía continuar bajo su protec-
ción, formando parte de un solo grupo disciplinado, de tal manera que tuviera
la fuerza suficiente para luchar contra los peligros que les esperaban en el
camino; los que fallaran por algún motivo debían separarse , y ello ocurre por
primera vez en el sitio mencionado, Quahuitzintla o Chicomoztoc. Como pre-
monición se rompió un árbol, símbolo de disensión. El dios ordenó a su grupo
que se separara del resto, y ya solo, lo nombró el pueblo elegido, marcándoles
el rostro y cambiándoles el nombre de azteca a mexica. Además, les propor-
cionó las armas necesarias -arco, Hecha y chitatli, o red para recolectar- de
manera que pudieran subsistir mejor en la nueva vida de cazadores nómadas
que acababan de iniciar .
El cambio ocurrido en este lugar no fue solamente del pueblo, sino también
del dios, que, habiendo tenido hasta entonces los atributos de una deidad

22
Chimalpain, Q. D., op. cit. p. 22; Ton1uema<la, Fray J. de, op. cit., vol. I, pp. 78-
79, piensa que se le llamaba "el izquierdo" porqu e era el sol que iba hacia el sur.
"" Chimalpain, Q. D., op. cit., p. 22; Torqu emada, Fray J. de, op. cit., vol. I, pp. 78-79.
"" Codex Mexicanus, láms. 18, 19 y 22.
2
" Mapa de Sigüenza.
20
Tira de la Peregrinación.
27
Jiménez Moreno, en pláticas impartidas a los miembros del Departam ento de Investi-
gaciones Históricas del INAH, declaró que pensaba que el águila que aparec e en la Tira
de la Peregrinación es Quilaztli, por el pasaje que relata Torqu emada '( op. cit., vol. I, p. 80)
en el cual, una h echicera llamada Quilaztli , se le aparece a dos jefes guerreros y los trata
de provocar. Esto sucede, sin embargo, en Cohuatlidm ac. De acuerdo con Jiménez Moreno ,
la misma Quilaztlí es tambi én llamada Cuauhcihuatl (mujer águila).
28
Códice Aubin, pp. 5-6; Tezozómoc, H. A.; op. cit., p. 19, dice qu e llegaron al lugar
donde se alza el árbol; Tira de la .Pere grinación, en la que para Jiménez Moreno Cuauh -
itzintlan significa "junto al árbol" identificando como su jeroglífico el "árbol que se rompe" .
29
Códice Azcatitlan, lám. 5; Torqu ema da, Fray J. de, op. cit., pp. 78 -79.
EL DIOS HUITZLLOPOCI!TI.I EN LA PEREGIUNACIÓN MEXICA 181

patrona de un grupo eminentemente profesional, se transforma en una deidad


agresiva que exige como valores máximos obediencia y valentía. Significativa-
mente uno de los nombres bajo el eual es conocido el sitio en c1ue ocurren estos
cambios, se llamaba Chícomoztoc, que también designaba como antes señala-
mos, el vientre materno. Y los mexica, al tomar este nuevo nombre, vuelven a
nacer, esta vez como un grupo guerrero.
Todavía algunos de estos mexicanos elegidos demostraron no ser dignos de
la confianza del dios"º por lo que al pasar por Pátzcuaro tuvieron que dejar a
otro grupo. Inmediatamente después de este suceso, la hermana de Huitzilo-
pochtli, M alinalxoch, "flor de ma linalli" ( malinallí, yerba torcida) es a su vez
abandonada, dchido a sus malas artes y a que pretendió disputar el liderazgo
a su hermano. Malinalxoch, al verse abandonada, se dirigió con su gente a
Tlaxcaltepec y Malinalco. cuyos habitantes la recibieron gustosos. Al poco tiem-
po dio a luz un hijo, Cópil." El odio de Malínalxoch hacia Huitzilopochtli y
sus seguidores nunca desapareció y fue transmitido a Cópíl , su hijo, lo que
ocasionó luchas posteriores.
A pesar de que en esta etapa de la peregrinación, el dios Huitzilopochtli
era sólo un envoltorio de reliquias , tuvo dificultades con hermanas o parientes
femeninos, de los cuales daremos noticia más adelante. Pero pensamos que tal
hecho puede ser interpretado más bien como luchas y disensiones entre grupos
de parentesco, seguramente por la línea femenina, que se disputaban la supre-
macía del grupo o linaje al que pertenecía Huitzilopochtli, o el sacerdote que
lo representaba.
Posteriormente a la separación de Malinalxoch y su gente -en las fuentes
que incluyen tal relato-, ocurre el pasaje que parece tener dos versiones o dos
formas de relato. Se trata de lo acontecido en Tula y Coatepec. Indudablemente
en este lugar ocurrió un acontecimiento muy importante relacionado con una
batalla ganada por el grupo al que pertenecía [Link]. Una de las for-
mas de interpretar esta lucha es que Huitzilopochtli fue concebido en Coatlictte
"la de la falda de serpientes" por un plumón que cayó del cielo.ª 2 Coatlicue era
madre de Coyolxauhqui, "la que se atavía con cascabeles ( en la cara)" y de los
Centzon Huítznahuaque, "los cuatrocientos Huitznahuaque ".33 Cuando éstos se

"" Tezozómoc, H . A., op. cit., pp. 27-28; Durán, Fray D., 1951, vol. 1, 21; Rarnírez,
J. F., 18.58, p. 25.
"' Tezozúrnoc, H . A., 1949, p. 31; Durán, Fray D., op. cit., vol. I, pp. 22-23.
ª" Sahagún, Fray B. de , op . cit., vol. I, pp. 259-61; Díbble, Ch. y Anderson, A. J. O.,
Lib. III, pp. 1-3; Torquemada, Fray J. de, op. cit., vol. II, pp. 41-42.
33
La palabra Huitznahuaq11e viene ele la raíz huítz-itl, espina. Se ha evitado usar la
traduc ción más usual de "los surianos", para no darle la connotación que esta traducci ón
lleva consigo. Seler ( 1961, vol. IV, pp. 156, 167; y en Sahagún , 1938, vol. V, p. 18) y todos
los investigador es que le han seguido interp retan la lucha de Huitzilopochtlí contra su h er-
mana Coyolxa11hqt1.i y sus hermanos los Centzon Hiiitznahuaqtt e, corno el joven dios sol que
nace en todo su esplendor, decapita a su hermana, la luna, y ahuyenta a los "cuatrocientos
surianos", las estrellas. Indudablem ente que est_a interpretación puede ser míticamente justi-
ficable, pero no hay una sola fu ente que la sugiera. Es indudable que el nombr e que se
utilizaba en nahuatl para designar el sur era Huítznahuac, "el lugar de las espinas", pero
eso está lejos de autorizar la interpretación de r¡ue los H11itznahuaque eran las estrellas del Sur.
Sobre todo si tenemos noticias bien claras de c¡ue había un ,grupo dentro de la sociedad
mexica con ese nombre .
182 Al\ALES DEL INSTITUTO NACIO I\ AL J)t,; Al\:THOl'OLO C:ÍA E HI STOHlA

enteraron de que su madr e estaba en cinta , la trataron de matar , pero lluitzilo-


pochtli nació en forma milagrosa, blandi endo la Xiuh cóatl, "serpient e de fue go
o de turquesa" -arma prodigiosa- c on la qu e mató y d espedazó a la hermana
y ahuyentó a los Huitznahuaqtt e.
La otra versión de lo acontecido en Coat cpe c o en Tula "' es qu e Hu itzilo-
pochtli transformó el lugar en un lago, a semejanza del sitio prometido , pero
un grupo de gente se rebeló tratando de ignorar la autoridad d el dios o de su
representante. En la Crónica Mexicayott "·· los rebeldes son llamados con el
mismo nombre con que se d esigna a la madr e y a los hermanos, a sab er, C o-
yolxauhqui y l-Iuit;:.nahuaque, llamándoles madr e y tíos , encontrándonos aquí
otra vez una relación de parentesco por la rama femenina .
¿Qué es lo que sucedió en este lugar qye permite decir que Huit zilopochtli
nació allí, si ya existía? Indudablemente se obtiene una respuesta en la Historia
de los Mexicanos por sus Pinturas, :rn

"nació. . . Uchilogos otra vez, allende de las


otras veces qu e había nacido , porque como
era dios hacía y podía lo que querí a ... " ,

o quizá fue un lugar en donde un nuevo jefe con esta gran vic.:toria se consagró
como cacique y asumió el nombre del dios. Los hombres con (1uienes tuvo qu e
luchar no pertenecían a un pueblo extraüo, sino al mismo grupo de su madre ,
o sean los J-foitzruihuaque, que habían salido junto con el resto del grupo d e
Aztlán,:i· y que ahora luchaban por la suprema cía, o que la habían tenido y en
este lugar la perdieron, razón por la cual nació otra vez Huitzilopo chtli, perte-
neciendo entonces a otro grupo .
A pesar de haber sido vencidos los Huitznahuaque en Coatep ec, continuaron
ocupando un lugar importante en la sociedad mexica, ya que sabemos que uno
de los principales barrios, y un grupo de gente de Tenochtitlan , llevaba est e
nombre. ''" Monzón"" consid era a este grupo un dan y encuentra que :mlament e
habían tres clanes de señores, entre los qu e se encontr aban los l!u:itznahuaque .
La batalla de Coatepec se escenificaba en la fiesta d e Iluitzilopochtli' º cele-
brada en Panquetzali ztli. Antes de que emp ezaran las principales ceremonias ,
se cantaba el Tlaxotecayotl, o canto de Huitzílopochtli , que según la Crónica
Mexicáyotl 11 fue inventado por el mismo dios I-Iuitzilopochtli, en Coat epec.

"' Dur{m, Fray D., op. cit., vol. I, pp. 24-26 ; Ramíre z, J. F. , op. cit ., p. 20; Tezozómoc;
H. A., 1949, pp. 31-32; Tezozómo c, H. A., 1944, p. 13; Torquem ada, Fray J. d e, op. cit., vol.
l. pp . 81-82.
"' Tezozómoc, H. A., 1949, p. 32.
"º Historia de los Mexícanos por sus Pinturas, pp . 220-21.
"' Durán, Fray D ., op . cit., vol. I, p. 20 ; Tezozómoc, H . A., 1949, pp . 27, 32; Jiménez
Moreno (1963, p. 116) identifica a los Huitznahuaqu e con los tolte cas, con qui enes, dice,
venían combatiendo los mexica, indicando que míticament e, los toltec as apare cen como her-
manos mayores de los mexicas.
•• Caso , A., 1956, pp. 21, 24.
•• Monzón, A., 1949, pp. 29, 56.
•• Sahagún , Fray B. de, vol. I, pp. 196-98; Durán, Fray D ., op. cit ., vol. II, p. 90 ;
Torquemada, Fray J. de, op. cit., vol. II, pp . 281-83.
" Tezozómoc, H. A., 1949, p . 33.
EL DIOS IIGlTZILOl'OCIITLI El'\ LA PEHEGRINACIÓN MEXICA 183

Mientras Paynal, "el veloz", llamado el vicario de lfoitzilopochtlí, llevaba al


cabo un recorrido que parecía marcar los sitios en los que los mexíca obtuvieron
victorias importantes en las cercanías del lago/" se efectuaba un simulacro de
batalla en el que tomaban parte los esclavos que iban a ser sacrificados en la
fiesta y los valientes del barrio de 11uitzrwlwac."' Esta batalla era suspendida
ha:,ta el momento en que regresaba Paynal.
Huitzilopochtli nace ya en Coatepec con la indumentaria con la que descri-
ben su imagen los informantes de Sahagún:• 1

"En la cabeza tiene puesto un gorro de plumas amaríllas


de guacamaya con su penacho de quetzal,
en la frente su soplo de sangre,
en el rostro sobre la faz tiene rayas,
sus orejeras de pájaro azul,
su doble, una serpiente de turquesa,
su anccuyotl lo va cargando en la espalda,
en su mano una bandera de plumas de quetzal.
Están atadas sus caderas con mallas azules,
sus piernas de color azul claro.
Campanillas, cascabeles hay en sus piernas,
sus sandalias de príncipe,
su escudo un tehuehuelli,
tu haz de flechas de rastrillo sobre el escudo,
su bastón de serpientes erguido en una mano."

Para nuestro estudio, lo que nos parece más importante de esta descripción,
que coincide con las de los demás cronistas,"' es su anecuyotl y sus armas, que
jugaron sin duda un importante papel en la batalla que analizamos .
El anecuyotl era el arma o las insigniasª" de los Huitznahuaque, y Huitzi-
lopochtli se las quitó al vencerlos. Los esclavm que iban a ser sacrificados en
Panq11etzaliztlien honor de Huitzilopochtlí eran también ataviados con el ane-
cuyotl, al cual se describe de esta manera: 4 '

"este era una hechura de pluma fina, un artefacto


entretejido totalmente de plumas de varias clases
y colores, a manera de gorro o morrión; tenía sus
flecos de plumas blancas . . . "

En los manuscritos de los informantes de Sahagún 48 podemos ver represen-


tado gráficamente el anecuyotl que lleva Huitzilopochtli a la espalda; éste tiene

" Sahagún, Fray B. de, op. cit., vol. I, pp. 196-97.


" lb., p. 197; Dibble, Ch. y Anderson, A. J. O., Lib. II, p. 134.
" León Portilla, M., 19.58,vol. IV, p. 422. La traducción de Seler al alemán se encuen-
tra en su obra de 1961, vol. IV, p. 422.
•• Durán, Fray D., op. cit., vol. II, pp. 80-81; Sahagún, Fray B. de, op. cit., vol. I, p .
261 y vol. IV, p . 166; Dibble, Ch. y Anderson, A. J. O., Lib. III, p. 4; Torquemada, Fray
[Link], op. cit., vol. II, pp . 41-42, 70-71; Ramírez, J. F., op. cit., pp. 123-24. .

0
Sahagún, Fray B. de, op. cit., vol. I, p. 261; Dibble, Ch. y An<lersonA. J. O., op. cit .,
Lib. II, pp. 3-5.
17
· Garibay, A. M., 1961, p. 143.
•• Sahagún, Fray B. de, 1905, vol. IV, Primeros Memoriales, Cap. I, fatampa VII, fig. l.
184 ANALES DEL Ji\STITUTO :\:ACIONAL DE A:-STIHJl'OLOCÍA E HISTOHIA

cierto parecido a la insignia portada también en la espalda por Xiuhtecuhtli, "el


dios del fuego"/' sin embargo, la insignia ele este último dios es llamada xiuh-
coanaual en el Códice Matritense,"º misma palabra c1ue León Portilla traduce
c.;omo"su bastón de serpiente",;, refiriéndose a la xiuhcoatl que llev a Ilu ítzilo-
pochtli en la mano y de la c¡uc ahora hablaremos.
En todas las repres entacion es de Ilitzilopochtli" ~ se le ve portando en una
mano su escudo y sus dardos -generalmente cuatro- , y en la otra la xiuhcoatl
o un átlatl. Seler'-''' identifka la xiuhcoatl <¡nelleva J1uitzilo7JOchtli con un <Ítlatl
de fuego. En la traducción que hace el mismo autor '·' al Códi<:e Matritense, de
las armas que portaba I-Iuit z ilo7JOchtlíal nac er, dice: Ymiuh yoan yiatlauh xoxoc-
tic mitoa xiuatlatl, "y con su Hecha y sn tiradera verde, que se llama tiradera
de turqu esa". Aunque en algunos dihu jos la xiuhcoatl no tiene ninguna aparien-
cia de lanzadardos, nos inclinamos a creer r¡uc sí se trataba d e este tipo de
arma, aunque aparezca transformada en las representaciones por el carácter
mágico que se le atribuía.
Es indudable que la xiuhcoatl estaba relacionada con el dios del fuego; su
mismo nombre significa "serpiente de turquesa o serpiente de fuego ", y en
ocasiones , en lugar de decir qu e se había encendido el fuego nu evo, se decía
"cayó la serpiente de fuego", xiuhcoatl onca temoc. ;-,, , Sahagún"" relata en una
nota que a uno de los misioneros de la Nueva España le cayó un rayo -al que
llama xiuhcoatl- que lo cegó. En la fiesta de Panquetzaliztli se representaba
a la xiuhcoatl como una serpiente hecha de papel, la cual era bajada por un
sacerdote del templo llamado Coate71ec y quemada en el Quauhxícallí o la
vasija del águila que se encontraba frente al templo de lluitzilopochtlí .'··
La xiuhcoatl de Httitzilopochtli era gua1·dada como reliquia en uno de los
templos de Tenochtitlan ,'•' y cuando los mexicanos estaban luchando contra
los españoles y se vieron perdidos, como último recurso mandaron a uno de los
valientes que se armara con las armas de Huitzilopochtli?n

"el fundamento y la fortaleza de los mexicanos en


Vitzilopuchtli es puesta , el cual arrojaba entr e
los enemigos sus saetas rpie se llamaban xiucoatl y

"'' lb., fig. 11.


"º Seler, E., op. cit., vol. II, p. 458, lo tradu ce como "el traje de la scrp iC'nt c de fuego" .
"' Leém Portilla, M., op. cit., pp. 126-27.
"' Sahagún, Fray B. de, 1905, Primeros Memoriales, Cap. 1, Estampa VII, y Hl38, vol.
I, libro I, fig. 1, Libro III, figs. l, 2, 3; Códice Azcatitlán , lúms. 6 y 8; Dur án, Fray D., op.
cit., vol. III, Uuns. 3 y 24; Códice Vati cano Ríos, lárn. 44 v.; Códice Ramír ez, lám. 22;
Códice Magliabecchiano , lám. 43; Códice Telleriano Reme nsis, lám. 6.5.
"" Seler, E., op. cit., vol. IV, p. 161.
"' Sahagún, Fray B. de, 1938, vol. V, p. 67.
"" Códice Azcatitlan, hím. Vl.
r.n Sahagún, Fray B. de, 1938, vol. V, p. 103.
"' lb. , vol. I , p. 198. De acuerdo con Jiménez Moreno, aparte de lo dicho, la X'iuhcóatl
representaba el poder destructor de los rayos del sol, por ejemplo en la sequía, que abrasaba
la tierra como fuego. Por esto mismo lleva disfraz de xiuhcóa tl ( xiuhcoarwhiwlli) el dios
Xiuhternlitli .
~li Sahagún, Fray B. ele, 1938 , vol. IV, p. 104.

"" lb., y nota pp. 101-02.


EL DIOS l!UITZILOl'OCHTLI EN LA PEREGI\INACIÓN MEXICA 185

, la misma saeta llevúis ahora vosotros


111a111alh11a;::;t/i
que es agiiero de todos no~otros".

En esa misma página, un poco mús adelante, se hace mención de un "arco y


saeta ", y es la única referencia qu e tenemos del arco corno arma de Huitzilo-
¡iocl1tli, aunque naturalmente esta puede haber sido traducción incorrecta del
cronista <Jtie tal vez debió escribir "lanzadardos". Por lo demás, lo único que
encontramos de especial en esta arma-reliquia de 1-Iuitzilopochtli es que "tenía
cas<¡nillos de pedernal", lo que es interesante por lo que se verá más adelante.
En primer lugar, "los bañados" o esclavos que iban a ser sacrificados y que
luchaban contra lo~ Huitznalwaqtte - o sea del lado de Iluitzilopochtli- en el
simulacro de batalla el día de Panquetzaliztli, llevaban "dardos de pájaro" ,
totomitl, con punta de pedernal /" mientras que los Iluitznahuaque, tanto en el
simulacro de batalla como en la lucha real, llevaban dardos con puntas barba-
das de madera." 1
Otra fiesta importante en su honor tenía lugar el sexto día del mes Que-
cholli/ , cuando todos los hombres de Tenochtitlan y Tlatelolco sólo se dedica-
ban a fabricar saetas en honor de H uítzilopochtli.
Torquemada'"' dice que Httitzilopochtli "les dio las armas con que peleaban,
<¡ne era una caña larga a manera de dardo, con un pedernal por remate, que
tiraban con cierto artificio que llamaban átlatl". Por lo expuesto anteriormente,
parecería que la victoria de lfoitzilopochtli contra los Huitznahuaque fue de-
cidida por su arma tecnológica o "mágicamente" superior, y que esta arma era
aparentemente un átlatl con punta de pedernal , o más bien un átlatl relacionado
con el fuego o con los implementos para obtenerlo, o sea con el mamalhuaztli.'"
Por último, resta hac er referencia al teueuelli ,"5 escudo de 1-Iuitzilopochtli .
Es indudable que el escudo tenía gran importancia, ya gue inclusive uno de los
cantos sagrados que transcribe SahagúnG6 es llamado precisamente así: "canto
del (nacido) con el escudo". En este canto se celebra el nacimiento prodigioso
en CoaterJec del caudillo guerrero "que ganó su título de héroe en la mon-
taüa de la culebra". ·
El teueue lli, según se puede ver en los manuscritosn' y según lo describen
los cronistas, era un escudo redondo hecho de bambú con cinco "pegujones"
de plumas blancas de águila, de las que colgaban plumas amarillas colocadas

00
Dibble, Ch. y Anderson, A. J. O., op. cit., vol. II , p. 134.
" Sahagún, Fray B. de, op. cit., vol. I, pp. ]70, 260; Dibbl c, Ch. y Anderson, A. J. O.,
1

op. cit., vol. II, p. 134; Seler, E., op. cit., vol. IV , p. 161.
º" Sahagún, Fray B. de, op. cit., vol. I, p. 187.
"" Torquemada, Fray .[Link], op. cit., vol. II, p . 43.
•• Sahagún, Fray B. de, op . cit., vol. IV, pp. 101, 104, dice: "que nuestro dios Vitzilo-
p11chtli usaba de dos cosas para contra sus enemigos para aterrados y ahuyentarlos: la una
se llama xiuhcóatl y la otra mamalhoaztli'', "Vitzilop ochtli. . . arrojaba entre los enemigos
su saeta que se llamaba [Link]óatl y mamalh1taztli".
º" Esta palabra no tiene tradu cción aparente.
•• Sahagún, Fray B. de, op. cit., vol. V, p. 65 ( tr. de Seler); Garibay, A. M., op. cit.,
p. 78.
(1j Sahagún> Fray B. de, op. cit., vol. II , p~ 81; 1905, Primeros Ñlemoriales, Estampas
VII y IX.

186 ANALES DEL J;s.;STJTUTO NAC.10:\AL DE A:'\'THOl'OLOCÍA E IIISTOHIA

CuADHO l>E IIEFEI\ENC:IAS SO!llllc El. IHOS HUITZILOPOCIITI.l

Historia de los Tezozámoc . T czozámo c ,


M exícanos por sus Códice Aubín D,mín
Crónica Mexiwna Crónica Mcxica,¡otl
Pintw·as

AZCLA CUL- CHIC(Hv10ZTOC ,AZTLAi\', Hogahan 1


1-IUACAN. Traían o AZTLAi\1 y rezaban a II. ( p.
figura de los tem- 12) . .
plos para erigirlos ()UINEHUAYAN
en honor de H. 0 a - CHICOMOZTOC
donde quiera que Cuando salieron
llegasen ( p. 218). traían a su bulto
al <1ue oían hablar
( p. 17) .
COLHUACAN. COLHUACAN. TEOCULHUA-
Adoraban a H. 4 lo Traían a H. en un CAN. 4 cargaban a
cargaban (p. 4). cofr e. 4 teomuma,· H . ( pp. 16-17).
(pp. 18-W) .

ENTRE LAS DOS


SIERRAS. Se le
construye el pri-
mer tt•mplc> ( p .
220).

QUAHUITZIN- DONDE SE ALZA


TLA . H. ordena se EL ARBOL . S e
:letengan . Cambio rompió el árbol. Se
de nombre. Seiiiil separan. Cambio
en el rostro. Arco ele nombre . Sei'íal
y Hecha ( p. 5). en el rostro. Arco v
flecha ( pp. 23-29).

MATLAHUACA-
LAN. Templo (p.
220).
OCOZAZA. Tem- PATZCUARO - MICHOACAN - PATZCUARO.
plo ( p. 220 ) . MALINA LCO. MALINALCO - Abandonan tara s-
Abandonan taras- TEXCALTEPEC. cos (pp . 21-22) y
tos y Malinalxoch Abandonan taras- Malina lxoch ( pp .
(p. 4). cos y Malinalxoch 25-26).
( pp. 28-30).

~OA:'_fEBEQUE. TEXCALTEPEC - MALINALCO - COATEPEC -TU-


Nac10 otra ve z COATEPEC. Hi- TEXCALTEPEC - LA. H. forma la-
U chilogos". Cele- cieron templo de C OA TEPE C. Se guna . Lucha con-
braron en este ce- H. con su juego de est ablece Malina!- tra Coyolxauh y
rro "la primera fies- pelota. Se reb eló xoeh, H. forma la- los Huitznahu aqu e
ta de Uchilogos y un grupo encab e- guna. Se rebelan que quieren per-
los hombres que zado por Coyol- los Cent zonhuitz- man ecer en ese si-
mató ..." ( pp. 220- xauh (pp. 11-13). nahua c1ue y Coyol- tio (pp. 24-26).
21 ). xauh ( pp . 31-32).

• La pal abra lluitzilop ochtli se abrevía en este Cuadro con la letra H.


EL DIOS I!UlT.lILOPOCllT1,I EN LA PERECHINACTÓN MEXICA 187
EN L\S FUENTES HI<:LATIVAS A J..-\ l'EIIE<alJNACION l\lEXICA

Códice Torquerruufo Anales d e Códice Tira de la


Ramírez 1'latelolco Az.catitlar1 Peregrinación
-- ---- - - ----~ ---- ------ - ·------ -- -- --- -- ----1 - --- ----
AZTLAN. Traían AZTLAN. Se les ... Salieron en el AZCATITLAN. AZTLAN . Sobre el
a H. que les man- ,,parece un ave a aiio 1 acatl. Día l. Sobre un cerro-isla templo el glifo de
dó salir de su tie- lluitzon y Teepat- cipactli (p. 31 ). H. con cuerpo hu- una flecha y agua.
rra ( pp. 18-24). zin ( p. 78). mano y disfraz de Fecha l. técpatl.
colibrí ( lám. II ) .

TEUCULHUA- HUEYCULIIUA- COLHUACAN. COLHUACAN.


CAN. En una eaja CAN. Se identifica Dentro de la cueva H. , al que sólo se
de juncos, lo lleva- H ., diciéndol es su un colibrí ( lám. le ve la cabeza, en
ban 4 sacerdotes nombre . Nombra III ). un templete de ca-
( pp. 18-24). teomamas ( p. 78). ña.

CHICOMOZTOC. TLATZALLAN. H. CHICOMOZTOC. QUAHUITZIN-


Se rompe el árbol. se le aparece al je- H. en forma de ave TLA . Bajo el árbol
Se separan. Cambio fe y le dice qu e él de cuyo pico aso- quebrado H. sobre
de nombre. Señal los guiará ( p. 32). ma una cara huma- un templo. H. les
en el rostro. Arco na, saca fueg;o ord ena se separen.
y flecha ( pp. 7S- (lám. V). · Ad elante un águi-
79). la entrega armas.

MICHUACAN- APANCO. H . efec-


M ALI NA L C O . túa milagro hacien-
Abandonan a un do creeer ag uas
grupo y posterior- del río, para qu e
mente a Malina!- los nativos aban-
xoch ( pp . 25-26). donen el sitio a los
mexica nos ( p. 81 ) .

TULA - COATE- COHUATEPEC. COHUATEPEC .


PEC. Forma lagu - Ha cen templo ( p. Sobre un cerro con
na, rebe lión de un 32). serpientes un tem-
grupo ( pp . 26-27). TULA - COATE- plo. Sobr e éste H.
PEC . Fo rma lagu- con figura de ave,
na. Reb elión de un en las mano s una
grupo ( pp. 81-82). lanza y escuelo, etc.
La leyenda dice
XIUHCOATL ON-
CATEMOC (lám.
VI) .
188 ANALES DEL JXSTJTUTO 1'iAClONAL DE ANTHOPOLOCÍA l·: IllSTOH!A

en cruz.<;., En cambio, los Huitznahwu¡ue llevaban unos cseudos "pintados de


unas esférulas blancas y negras."
¿Por qué Huitzilo¡Jochtli ganó la batalla eon la ayuda de un átlatl, si ya el
grupo al que pertenecía conocía el arco y la fleeha, que son rnús eficaces en
la batalla? Es muy posible que el motivo para enfatizar tanto a la xi11hcoatl, o
para identific~r el arma de lluitzilo¡JOchtli con el poder destructor de uu rayo
fuera únicamente por<1ue se trataba de un arma divina y, eorno tal , tenía c¡uc
tener mayor poder que la de los humanos. O bien que fuera una forma de marcar
el nuevo cambio de los mexica, cp1e llegaban a un habitat parecido ni ele [Link]tlán
y volvían a iniciar su antiguo modo de vida: la caza y la pesca ele animales
acuáticos para las que necesitaban otra vez del átlatl.
Hcsumiendo, nuestro análisis conduce a considerar que Huitzilo¡,ochtli fue
un ser humano que existió realmente y que convenció a su pueblo de c1tie saliera
de Aztlán, asegurándole que contaba con la protección de su dios Tetzauhteotl.
lluitzilopochtli, el hombre, murió en Culhuacán, y fundiéndose con el antiguo
dios Tetzauhteotl fue deificado. De allí en adelante se llevan las r clicp1ias del
guía, que actúan como oráculo. Cullwaccí.n fue el verdadero lugar de partida,
en donde se reunieron todas las familias para iniciar la marcha, y el lugar donde
se inició el culto al dios 1-Iuitzilopochtli."!J El año 1 técpatl era el signo calen-
dárico del dios, así como el año en <1ue se inició la peregrinación.
Posteriormente, en Chicomoztoc o Qtwuh-itzintla, el dios pidió que con-
tinuara sólo el pueblo mexica y que despidiera a los demás. Marcó a su pueblo
como el escogido, le dio un nuevo nombre y las armas con las que se ayudarían
a abrirse camino en la nueva vida que acababan d e iniciar. Después hubieron
nuevas disensiones , probablemente de grupos familiares que se rebelaron contra
la familia gobernante, y que además eran parientes de Huitzilopochtlí, y en esta
forma fueron abandonados dos grupos: los tarascos y los rnalinalca.
El triunfo más importante de Huitzilopochtli, o de su representante personal
o familiar, ocurrió en Coatepec, en donde el grupo emparentado de los Huítz.
nahuaque se rebeló contra el liderazgo de la familia de llttitzilopochtli y trató
de asumir el poder. lfuitzilopochtli, o su representante, los venció definitiva -
mente por medio de su arma "mágica", la xiuhcoatl, la serpiente o el Ianzadardos
de fuego. En Panquetzalíztli, la fiesta principal de 1-Iuítzilopochtli , se celebraba
la batalla que sostuvo contra los Huitznahuaque, llevando al cabo una repre-
sentación dramática de dicha batalla en la que el papel de los hermanos ele
Huitzilopocht!.i era representado por los mismos integrantes del barrio de l:luitz-
nahua. La forma en que estaba ataviado al nacer es la misma en que se
representa su imagen en la mayor parte de los códices en que aparece y que

º" Durán , Fray D., op. cit., vol. II, p. 81; Ramírez, J. F., op. cit., p.124; Sahagún, Fray B.
de, 1938, vol. V, p. 69 ( interpretación de Seler); Torqu emada, Fray J. de, op . cit., vol.
II, p. 142.
00
Para Jiménez Moreno estas tres aseveraciones: l. Culhua can, verdad ero punto de
partida; 2. Ciilhuacan, lugar donde murió Huit zilopochtli; 3. Culhuacan lugar donde se
inició el culto de H11itzilopochtli, invitan a una amplia discusión entre qui enes no coinciden
en ese punto de vista.
EL DlOS lllJJTZJLOl'OCH'l'U .EN LA l'fü\EC:HINACIÓN ]<.1EXICA 189

coincide con la descripción que hacen los informantes ele Sahagún de la imagen
que de este dios había en el templo mayor de Tenochtitlan.

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