Huitzilopochtli en la Peregrinación Mexica
Huitzilopochtli en la Peregrinación Mexica
YÓLOTL G. DE LESUR
" Este trahajo fue elaborado como parte de una investigación dirigida por Wigberto
Jiméncz Moreno sobre "La Migración Mexica".
' Al flnal de este estudio se inserta un Cuadro comprensivo de las fuentes en que
se
hace referencia al dios Huitzilopochtli durante la peregrinación mexica. Las fuentes
hablan de la peregrinación, pero que no mencionan a Huitzilopochtli, esh1n incluidas que
en
las referencias. .
2
La etimología más aceptada de Aztlán es ''lugar de las garzas", pero hay otras dos:
la de Mengin (1952, p. 418) que interpreta la figura de una flecha en el agua
que se
encuentra en el Códex Mexicanus y en la Tira de la Peregrinación como el glifo
de Aztlán,
siguiendo la etimología de Aztapil!i, "grosroseau" o "jonc blanc"; la de Barlow
( 1949, p.
104), para quien la etimología de Azcatitlan sería "junto a la hormiga", lo que
según él
explica por qué está representado este insecto en el sitio Azcatitlan, en el códice
del mismo
nombre .
3
Según Jiménez Moreno, aunque el jeroglífico podría leerse como significando ''cerro
curvo" y existe en náhuatl la palabra colhic (torcido), sería mejor traducir "lugar
de los
nahuas ( colhua )".
175
176 ANALES DEL INSTITUTO N ACJONAL DE A1'sTHOl'Ol.O<.:ÍA E lllSTOHlA
que a<lernás puede significar en sentido mctafórieo, "el vientre materno",' o sea,
también un "lugar <le origen", por lo que vendría a tener un significado eq ui-
valente a Quinehuayan. Ambos nombres , por lo tanto , pudieron haber sido
aplicados a cualquier sitio <JllCse considerara lugar de origen o de nacimiento.
Para nosotros este lugar de origen o de nacimiento era Cullwacán, un san-
tuario que estaba localizado en un sitio vecino a Aztlán, y del cual estaba separa-
do por cierta extensión de agua, la que sólo podía ser atravesada por medio de
barcas.
Cttlhuacán se encontraba en una cueva -de ac1uí que tamhién fuese llam ado
Chícomoztoc- y debe haber sido un santuario en donde se adoraba a uno o
varios dioses tribales o patronales, de grupo:; ocupacionales c¡ue vivían en Aztlán
o en sus cercanías y <_¡ueacudían a las cuevas:-· Uno de estos grupos, los azteca-
mexica, honraban a su dios, Tetzauhteotl, ofrendándole ramas de "acxoyate".
Debemos recordar que los mexica eran un grupo dedicado básicamente a la
caza y a la pesca de animales acuáticos'; para lo que utilizaban el átlatl o lan-
zadardos y que sabían sembrar, utilizando tanto sistemas de riego como de
temporal; por esto suponemos que las características o atributos de su <líos セ@
patrono, Tetzauhteo-tl, deben haber correspondido a las actividades de s11gente .'
Existen dos versiones acerca de los motivos c_¡ueimpulsaron a los rnexica a
abandonar Aztlán, una de ellas·~ es la alegada opresión que sufrían bajo los
aztecas -de quienes eran súbditos- sobre todo porque les hací an excesivas
demandas de los productos que aquéllos recolectaban. La otra 9 es que al divi-
dirse el reino azteca entre dos hermanos, el mayor de ellos intentó usurpar el
trono, ante lo cual el menor decidió emigrar con su gente.
Las fuentes'º mencionan que eran uno o dos jefes o sacerdotes los que inicia-
ron la per egrinación. A uno de ellos se le llama llttitzítl o Huitziton, y es el
mismo personaje que puede ser identifi cado con el que posteriormente fue
• Ruiz <le Alarcón, H . ( 1892, p. 219) transcribe un conjuro para quitar la calentura
en el que el médico indígena se dirige a la medicina diciéndol e : "Tlanimitzoncahauti chi-
comoztoc, que qui ero ir a dejarte a las siete cuevas ( al vientre)".
0
La mayor parte de los datos para esta etapa de Aztlán a Culhuacán , han sido tomados
de tres fuentes que, a su vez, parecen haber obtenido datos ele una fuente original; ésta:t
son, Tczozómoc Ctónica Mexicayotl; Chimalpain, Memorial Brev e y Cristóbal del Castillo
para escribir las otras obras ya mencionadas , tomando de ella lo qu e no contradecía su
historia anterior; Serna, J. de la, 1892, tambi én relata la deificación únicam ente para datos
que no aparecen en otras fuentes.
0
Martín ez Marín, C., 1964, pp. 115-16.
7
Chimalpain, Q. D ., 1958; Del Castillo, C ., 1908, p. 82; Torquemada , Fray J. de , vol.
I, p. 78. A este respecto , Jiméncz Moreno, W ., 1963, pi ensa qu e Tetzauhteotl era Tezcat/i,-
poca. Sin embargo, nosotros lo encon tram os más relacionado con Tláloc, o Tlaloques, por
haber sido, como se mencionó antes, patrono de un grupo dedicado a la s labores acuáticas,
)' porque posteriormente durante la misma peregrinación Tlálnc dice que es su hijo ( Historia
de los Mexicanos por sus Pinturas , p. 223; Códice Aubin, p. 22) y, por último, por ser los
dos dioses, Tláloc y I-luitzilopochtli, los que ocupan junto s el sitio de honor en el templo
mayor de Tenochtitlan.
• D el Castillo, C., 1908, p. 32.
° Chimalpain, Q. D., 1958, pp, 17-18 ; Tezozómoc, H. A., 1949, pp . 15-16.
'·º D el Castillo, C., op. cit ., p. 82; Chimalpain, Q. D ., op. cit., pp. 15, 16 y 19; Tor -
quemada, Fray J. de, op. cit., I, pp. 78-79 .
EL DJOS lllJlTZJLOl'OCIITLl EN LA l'EllEClllNACJ<)N MEXlCA 177
"la primera cosa con la cual os iréis adornando o inspirando serú la cualidad del
tigre, del águila ( q .d. el arrojo, la valentía), el agua hirviente ( q.d . el ardimiento) ,
la flecha, la rodela; ésto es <¡ne andaréis atemorizando: su paga de vuestro pecho,
de vuestro corazón, irá siendo que anclaréis destruyendo a todos los plebeyos,
pobladores que ya están asentados allí, en cuanto sitio andaréis poblando" .
Y como premio a los c1ue siguieran lo ordenado, imponía que únicamente los
que siguieran el camino de la valentía y la obediencia tendrían derecho a los
altos cargos, a las insignias y las riquezas. 11
La mayor parte de las fuentes callan acerca de lo acaecido de Aztlán a
Culhuacán . Y precisamente las fuentes que no hacen diferencia entre estos sitios
son las que mencionan la existencia del dios 1-luitzilo¡wchtli desde Aztlán ,
Cristóbal del Casti1101' nos relata detalladamente la forma en que ocurrió
la deificación de l-/uítzitl el sacerdote: lfuitzítl fue llevado a lo alto del cerro
de Cttlhuacán y enfrentado a Tetzauhteotl, el que le anunció que pronto mori·
ría, añadiendo sin embargo , que después de que ello ocurriera y en premio
a su devoción, él, Tetzauhteotl, encarnaría en sus huesos , para continuar guiando
en esta forma a su pueblo .
Obedeciendo las órdenes de su dios, Huítzítl reunió a sus seguidores, les
relató que su fin se acercaba, les indicó c1ue cuando esto aconteciera debían
colocar sus restos en una urna de piedra durante cuatro años, pasados los cuales
debían sacarlos parn conservarlos en un envoltorio, a través del cual Tetzauh-
teotl-1-foítzilopochtli continuaría guiando e instruyendo a su pueblo durante
la peregrinación .
Todas las fuentes que omiten los sucesos que acabamos de relatar 16 toman,
sin embargo, a Culhttacán como el lugar en donde se les apareció o se identificó
" Códice Telleriano, lám. 25.: Códice Vaticano Ríos, lám. 67.
'" lb., lám. 44 v.
13
Del Castillo, C., op. cit., pp. 82-83; Chimalpain , Q. D., op. cit., pp. 15, 19.
'' Del Castillo, C., op. cit., pp. 84-85 .
"' lb., pp. 88-92.
"' Ver Cuadro al final.
EL DIOS HUITZlLOl'OCHTLI El\ LA l'EllEClUNACIÓN MEXICA 179
por primera vez J-luitzi107JOchtlicomo dios, y en donde les muestra la forma
ele adorarle. Alli se nombraron los cuatro teomarnas, "cargadores del dios", y
se les indicó la forma de llevar el envoltorio.
En C1ilh1wcán, en el año 1 téc¡)(ltl, signo calendárico de Huitzilopochtli, los
mexica iniciaron "oficialmente" su marcha junto con varias tribus o clanes que
los seguían. También en e·;te año "nació" Huit .zilopochtli como dios , no de una
virge11 en forma milagrosa, sino por la deificación de unos huesos en los que
ha hía encarnado Tetzauhteotl.';
Creemos que en esta etapa de la peregrinación el dios Huitzilopochtli era
el envoltorio sagrado que contenía sus reliquias'' y que, como es mencionado
por la mayor parte de los cronistas, iba guardado en un cofre o caja que cui-
daban los teorrwmas. Aparentemente estas reliquias eran los huesos de Huitzitl
o algún objeto que le perteneció, como su manto , su maxtlatl o sus armas. Estas
reliquias eran pasadas de un caudillo a otro durante la peregrinación -segu-
ramente como señal del liderazgo-. Por ejemplo, el "dios de los chichimecas"
encontró al indio que traía el rrwxtlatl de Huitzilopochtli y cuando los culhua
vencieron a los mexicanos tomaron como prenda los objetos mencionados. rn
En la Tira de la Peregrinación, el dios es representado como una cara huma-
na saliendo del pico abierto de un colibrí. En el Códice Azcatitlan, un personaje
con disfraz de colibrí está de pie sobre la isla que representa a Azcatítla y más
adelante los teumamas llevan cargando una efigie de ese pájaro. A nuestra
manera de ver, esto no es más que la forma jeroglífica del nombre del dios, o
del mismo guía -de la misma manera que el nombre de Huítzilihuitl, el rey .
rnexica, se señalaba por medio de la figura de un colibrí- ·"º y no la representa-
ción de una imagen con las características que tenía la de Huítzílopochtli a la
llegada de los españoles. :i,
Pensamos que en ocasiones Huítzilopochtli oTetzauhteotl, también asumía
la forma de un ave, y que como tal, era representado en algunos códices; por
" V'lrios autor es han seüalado la idea de que Huitzil opochtli hubiera sido originalme
nte
un hombre ( Seler, E., 1961, vol. IV, p. 167; Paso y Troncoso, en su introducción
a la obra
de Del Castillo , OJJ. cit., p. 55; .Jiménez Moreno, W. y otros, 1963, p. 116).
Otrm;. han
tratado Lle refutar esta idea ( Cha vero, A., ] 882, vol. II, pp. 61-63).
" Como se sabe , In costumbre d e llevar envoltorios sagrados conteniendo objetos
-no
ne<.:esariamente reliquias ele un ser humano- estaba muy difundida entre los indios
de Amé-
rica del Norte. Entr e los mismos mexica, nos dicen Mendieta ( 1945, vol. I, p. 90)
y Torque-
mada ( 1943, vol. II, p. 78) , que acostumbraban _guardar los restos de sus héroes,
y los
mismos Mendiet a ( 1945, vol. I, pp. 85-86) y Torquemada ( 1943, vol. II, p. 78)
relatan,
además de la Historia de los Mexicanos por sus Pinturas, que los adoradores de
los dioses
que fueron destruidos después del primer sol llevaban consigo los mantos de estos
dioses, a
los que aclaraban corno tales. Sabemos también que cuando la diosa Itzpapalotl fue
quemada,
se deshizo en varios pedernales ( Códice Chimalpopoca , p. 3) que fueron conservado
s en
sus respectivos envoltorios, v adorados como su dios por varios grupos. Tambi én
se puede
apreciar en varios códices ( por ejemplo en el Nuttal, láms. 8, 17, 18, etc . ) este
envoltorio
sagrado .
10
Relaciones de Texcoco. Historia de los Mexicanos por sus Pinturas, pp . 13-22.
2
º Sahagún , Fray B. de, 1905. Primeros Memoriales , cap. III, Estampa XVIII.
" Httitz-ilopochtli quiere decir "el colibrí zurdo", de huítzUl, colibrí, y opochtli,
do. Cristóbal del Castillo ( 1908, p. 82) dice que era llamado así porque efectivame izquier-
nte era
zurdo . Torquemad a (1943, vol. I, p. 41) y Ramírez ( 1858, p. 126) atribuyen
el nombre
de izquierdo a que la imagen del dios llevaba un adorno de pluma en ese brazo.
Seler ( 1961,
vol. IV, p. 157) piensa que se le llamaba "el izquierdo" porque era el sol que iba
hacia el sur.
180 ANALES DEL lNSTJTVTO NACIO.\AL m: A:\TH01'0LOCÍA E lllSTOHlA
22
Chimalpain, Q. D., op. cit. p. 22; Ton1uema<la, Fray J. de, op. cit., vol. I, pp. 78-
79, piensa que se le llamaba "el izquierdo" porqu e era el sol que iba hacia el sur.
"" Chimalpain, Q. D., op. cit., p. 22; Torqu emada, Fray J. de, op. cit., vol. I, pp. 78-79.
"" Codex Mexicanus, láms. 18, 19 y 22.
2
" Mapa de Sigüenza.
20
Tira de la Peregrinación.
27
Jiménez Moreno, en pláticas impartidas a los miembros del Departam ento de Investi-
gaciones Históricas del INAH, declaró que pensaba que el águila que aparec e en la Tira
de la Peregrinación es Quilaztli, por el pasaje que relata Torqu emada '( op. cit., vol. I, p. 80)
en el cual, una h echicera llamada Quilaztli , se le aparece a dos jefes guerreros y los trata
de provocar. Esto sucede, sin embargo, en Cohuatlidm ac. De acuerdo con Jiménez Moreno ,
la misma Quilaztlí es tambi én llamada Cuauhcihuatl (mujer águila).
28
Códice Aubin, pp. 5-6; Tezozómoc, H. A.; op. cit., p. 19, dice qu e llegaron al lugar
donde se alza el árbol; Tira de la .Pere grinación, en la que para Jiménez Moreno Cuauh -
itzintlan significa "junto al árbol" identificando como su jeroglífico el "árbol que se rompe" .
29
Códice Azcatitlan, lám. 5; Torqu ema da, Fray J. de, op. cit., pp. 78 -79.
EL DIOS HUITZLLOPOCI!TI.I EN LA PEREGIUNACIÓN MEXICA 181
"" Tezozómoc, H . A., op. cit., pp. 27-28; Durán, Fray D., 1951, vol. 1, 21; Rarnírez,
J. F., 18.58, p. 25.
"' Tezozúrnoc, H . A., 1949, p. 31; Durán, Fray D., op. cit., vol. I, pp. 22-23.
ª" Sahagún, Fray B. de , op . cit., vol. I, pp. 259-61; Díbble, Ch. y Anderson, A. J. O.,
Lib. III, pp. 1-3; Torquemada, Fray J. de, op. cit., vol. II, pp. 41-42.
33
La palabra Huitznahuaq11e viene ele la raíz huítz-itl, espina. Se ha evitado usar la
traduc ción más usual de "los surianos", para no darle la connotación que esta traducci ón
lleva consigo. Seler ( 1961, vol. IV, pp. 156, 167; y en Sahagún , 1938, vol. V, p. 18) y todos
los investigador es que le han seguido interp retan la lucha de Huitzilopochtlí contra su h er-
mana Coyolxa11hqt1.i y sus hermanos los Centzon Hiiitznahuaqtt e, corno el joven dios sol que
nace en todo su esplendor, decapita a su hermana, la luna, y ahuyenta a los "cuatrocientos
surianos", las estrellas. Indudablem ente que est_a interpretación puede ser míticamente justi-
ficable, pero no hay una sola fu ente que la sugiera. Es indudable que el nombr e que se
utilizaba en nahuatl para designar el sur era Huítznahuac, "el lugar de las espinas", pero
eso está lejos de autorizar la interpretación de r¡ue los H11itznahuaque eran las estrellas del Sur.
Sobre todo si tenemos noticias bien claras de c¡ue había un ,grupo dentro de la sociedad
mexica con ese nombre .
182 Al\ALES DEL INSTITUTO NACIO I\ AL J)t,; Al\:THOl'OLO C:ÍA E HI STOHlA
o quizá fue un lugar en donde un nuevo jefe con esta gran vic.:toria se consagró
como cacique y asumió el nombre del dios. Los hombres con (1uienes tuvo qu e
luchar no pertenecían a un pueblo extraüo, sino al mismo grupo de su madre ,
o sean los J-foitzruihuaque, que habían salido junto con el resto del grupo d e
Aztlán,:i· y que ahora luchaban por la suprema cía, o que la habían tenido y en
este lugar la perdieron, razón por la cual nació otra vez Huitzilopo chtli, perte-
neciendo entonces a otro grupo .
A pesar de haber sido vencidos los Huitznahuaque en Coatep ec, continuaron
ocupando un lugar importante en la sociedad mexica, ya que sabemos que uno
de los principales barrios, y un grupo de gente de Tenochtitlan , llevaba est e
nombre. ''" Monzón"" consid era a este grupo un dan y encuentra que :mlament e
habían tres clanes de señores, entre los qu e se encontr aban los l!u:itznahuaque .
La batalla de Coatepec se escenificaba en la fiesta d e Iluitzilopochtli' º cele-
brada en Panquetzali ztli. Antes de que emp ezaran las principales ceremonias ,
se cantaba el Tlaxotecayotl, o canto de Huitzílopochtli , que según la Crónica
Mexicáyotl 11 fue inventado por el mismo dios I-Iuitzilopochtli, en Coat epec.
"' Dur{m, Fray D., op. cit., vol. I, pp. 24-26 ; Ramíre z, J. F. , op. cit ., p. 20; Tezozómoc;
H. A., 1949, pp. 31-32; Tezozómo c, H. A., 1944, p. 13; Torquem ada, Fray J. d e, op. cit., vol.
l. pp . 81-82.
"' Tezozómoc, H. A., 1949, p. 32.
"º Historia de los Mexícanos por sus Pinturas, pp . 220-21.
"' Durán, Fray D ., op . cit., vol. I, p. 20 ; Tezozómoc, H . A., 1949, pp . 27, 32; Jiménez
Moreno (1963, p. 116) identifica a los Huitznahuaqu e con los tolte cas, con qui enes, dice,
venían combatiendo los mexica, indicando que míticament e, los toltec as apare cen como her-
manos mayores de los mexicas.
•• Caso , A., 1956, pp. 21, 24.
•• Monzón, A., 1949, pp. 29, 56.
•• Sahagún , Fray B. de, vol. I, pp. 196-98; Durán, Fray D ., op. cit ., vol. II, p. 90 ;
Torquemada, Fray J. de, op. cit., vol. II, pp . 281-83.
" Tezozómoc, H. A., 1949, p . 33.
EL DIOS IIGlTZILOl'OCIITLI El'\ LA PEHEGRINACIÓN MEXICA 183
Para nuestro estudio, lo que nos parece más importante de esta descripción,
que coincide con las de los demás cronistas,"' es su anecuyotl y sus armas, que
jugaron sin duda un importante papel en la batalla que analizamos .
El anecuyotl era el arma o las insigniasª" de los Huitznahuaque, y Huitzi-
lopochtli se las quitó al vencerlos. Los esclavm que iban a ser sacrificados en
Panq11etzaliztlien honor de Huitzilopochtlí eran también ataviados con el ane-
cuyotl, al cual se describe de esta manera: 4 '
00
Dibble, Ch. y Anderson, A. J. O., op. cit., vol. II , p. 134.
" Sahagún, Fray B. de, op. cit., vol. I, pp. ]70, 260; Dibbl c, Ch. y Anderson, A. J. O.,
1
op. cit., vol. II, p. 134; Seler, E., op. cit., vol. IV , p. 161.
º" Sahagún, Fray B. de, op. cit., vol. I, p. 187.
"" Torquemada, Fray .[Link], op. cit., vol. II, p . 43.
•• Sahagún, Fray B. de, op . cit., vol. IV, pp. 101, 104, dice: "que nuestro dios Vitzilo-
p11chtli usaba de dos cosas para contra sus enemigos para aterrados y ahuyentarlos: la una
se llama xiuhcóatl y la otra mamalhoaztli'', "Vitzilop ochtli. . . arrojaba entre los enemigos
su saeta que se llamaba [Link]óatl y mamalh1taztli".
º" Esta palabra no tiene tradu cción aparente.
•• Sahagún, Fray B. de, op. cit., vol. V, p. 65 ( tr. de Seler); Garibay, A. M., op. cit.,
p. 78.
(1j Sahagún> Fray B. de, op. cit., vol. II , p~ 81; 1905, Primeros Ñlemoriales, Estampas
VII y IX.
•
MATLAHUACA-
LAN. Templo (p.
220).
OCOZAZA. Tem- PATZCUARO - MICHOACAN - PATZCUARO.
plo ( p. 220 ) . MALINA LCO. MALINALCO - Abandonan tara s-
Abandonan taras- TEXCALTEPEC. cos (pp . 21-22) y
tos y Malinalxoch Abandonan taras- Malina lxoch ( pp .
(p. 4). cos y Malinalxoch 25-26).
( pp. 28-30).
º" Durán , Fray D., op. cit., vol. II, p. 81; Ramírez, J. F., op. cit., p.124; Sahagún, Fray B.
de, 1938, vol. V, p. 69 ( interpretación de Seler); Torqu emada, Fray J. de, op . cit., vol.
II, p. 142.
00
Para Jiménez Moreno estas tres aseveraciones: l. Culhua can, verdad ero punto de
partida; 2. Ciilhuacan, lugar donde murió Huit zilopochtli; 3. Culhuacan lugar donde se
inició el culto de H11itzilopochtli, invitan a una amplia discusión entre qui enes no coinciden
en ese punto de vista.
EL DlOS lllJJTZJLOl'OCH'l'U .EN LA l'fü\EC:HINACIÓN ]<.1EXICA 189
coincide con la descripción que hacen los informantes ele Sahagún de la imagen
que de este dios había en el templo mayor de Tenochtitlan.
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