Sabiduria - Mons. Juan Straubinger
Sabiduria - Mons. Juan Straubinger
Sabidurı́a
Versió n de Mons. Juan Straubinger
Libro 25 de la Biblia
Introducción
El Libro de la Sabiduría forma juego con loslibros de los
Proverbios y Eclesiastés. Tratade la Sabiduría, pero
presentándola no ya comoaquel —en forma de virtud de
orden prácticoque desciende al detalle de los problemas
temporales—,ni tampoco, según hace éste, comoun concepto
general y anti-humanista de la vida,en sí misma, sino como
una sabiduría todaespiritual y sobrenatural, verdadero secreto
reveladoamorosamente por Dios. Más que otroslibros del
Antiguo Testamento, tiene éste porobjeto inculcar a los reyes
y dirigentes la nociónde su cometido, su alto destino y su
tremendaresponsabilidad ante Dios, y a todos laadmiración y
el amor de la sabiduría, la cualaparece dotada de
personalidad y atributos divinos,como que no es sino el
Verbo eternodel Padre, que había de encarnarse porobra del
Espíritu Santo para revelarse a loshombres.
En los Salmos presenta el Profeta David alsol como una
imagen de Dios, de cuyo benéficoinflujo nadie puede
esconderse (Salmo 18,6 s.). Esto no es una mera figura literaria
sino-como todo en los Salmos— una enseñanza. Elsol es
como Dios, fuego ardiente y abrasador(Éxodo 24, 17;
Deuteronomio 4, 24; 9, 3; Isaías 10, 17; Hebreos11, 29) o sea
que arde en sí mismo y ademáscomunica su llama. El sol es
luz y calor a untiempo, y nos envía sus rayos gratuitamente.Y
en el rayo solar (como vemos cuando atraviesael transparente
vidrio de una ventana) estambién inseparable la luz del calor.
Así la luz, el Verbo-Jesús (Juan 1, 9; 11 Timoteo 1, 10)y la
llama del amor del Espíritu Santo (Mateo 3, 11; Hechos de los
Apóstoles 2, 3) proceden ambas inseparablementedel divino
Sol, del divino Padre. Elapóstol Santiago resume ambos
aspectos deDios diciéndonos a un tiempo que Él es “el Padre
de las luces”, y que de Él procede todoti bien que recibimos
(Santiago 1, 17). Él es almismo tiempo la “Luz en la cual no
hay tinieblas” (I Juan 1,5), y el Padre del amor quese derrama
en misericordia (Salmo 102, 13; II Corintios 1,3;Efesios2,4).
Pues bien, ese rayo de sol que nos envía elPadre con su
Verbo de luz y con su Espíritude amor, eso es la sabiduría. De
ahí que en ellasean inseparables conocimiento y amor, así
comopor Cristo, Palabra del Padre, nos fue dadoel Espíritu
Paráclito que vino en lenguas defuego. Sapientia sápida
scientia, dice San Bernardo,esto es, ciencia sabrosa, que
entraña a un tiempo el saber y el sabor. Así es la divina
maravilla de la Sabiduría. Es decir, que probarla es adoptarla,
pero también que nadie la querrá mientras no la guste,
porque, ni puede amarse lo que no se conoce, ni tampoco se
puede dejar de amar aquello que se conoce como
soberanamente amable.
Tal es el misterio del Dios Amor (“Caritas Pater”), que nos
da su Hijo (“Gratia Filius”) y que luego, aplicándonos, como
si fueran nuestros, los méritos de ese Hijo, nos comunica la
participación a su divina Esencia (II Pedro 1, 4) mediante su
Santo Espíritu (“Communicatio Spiritus Sanctus”: cf. la
antífona 1ª del III Nocturno de la Santísima Trinidad, inspirada
en II Corintios 13, 13), engendrándonos de nuevo para esa
vida divina (Juan 1,13; 3, 5; I Pedro 1, 3), según la cual somos
y seremos hijos suyos, no sólo adoptivos (Efesios 1, 5) sino
verdaderos (l Juan 3, 1), nacidos de Dios (Juan 1, 12-13),
semejantes al mismo Jesucristo: desde ahora, en espíritu (I
Juan 3, 2): y un día, también en el cuerpo (Filipenses 3, 21),
para que Él sea nuestro Hermano mayor (Romanos 8, 29).
Tal es la sabiduría cuya descripción, que es como decir su
elogio, se hace en este libro sublime.Como fruto de ella,
podemos decirque, al hacernos sentir así la suavidad de
Dios,nos da el deseo de su amor que nos lleva abuscarlo
apasionadamente, como el que descubreel tesoro escondido
(Isaías 45, 3) y la perlapreciosa del Evangelio (Mateo 13). He
aquí elgran secreto, de incomparable trascendencia:La moral
es la ciencia de lo que debemoshacer. La sabiduría es el arte
de hacerlosin esfuerzo y con gusto, como todoel que obra
impelido por el amor (Kempis, III, 5).
El mismo Kempis nos dice cómo este saborde Dios, que la
sabiduría proporciona, excedea todo deleite (III, 34), y cómo
las propias Palabrasde Cristo tienen un maná escondido
yexceden a las palabras de todos los santos (I,1, 4). ¿Podrá
alguien decir luego que es unaociosidad estudiar así estos
secretos de la Biblia?Cada uno puede hacer la experiencia,
ypreguntarse si, mientras está con su mente ocupadaen estas
cosas, podría dar cabida a la inclinación de pecar, ¿No basta,
entonces, parareconocer que éste es el remedio por
excelenciapara nuestras almas? ¿No es el que la madreusa por
instinto, al ocupar la atención del niñocon algún objeto
llamativo para desviarlo dever lo que no le conviene? Y así es
como laSabiduría lleva a la humildad, pues el que
estoexperimenta comprende bien que, si se libródel pecado,
no fue por méritos propios, sinopor virtud de la Palabra
divina que le conquistó el corazón.
Tal es exactamente lo que enseña, desde el Salmo 1°
(versículos 1-3), el Profeta David, a quien Dios puso “a fin de
llenar de sabiduría a nuestros corazones” (Eclesiastés 45, 31):
El contacto asiduo con las Palabras divinas asegura el fruto de
nuestra vida. Cf. también Proverbios 4, 23; 22, 17; Eclesiastés
1, 18; 30, 24; 37, 21; 39, 6; 51, 28; Jeremías 24, 7; 30, 21;
Baruc 2, 31; Ezequiel 36, 26; Lucas 6, 45; Mateo 15, 19;
Hebreos 13, 9.
Mas para probar la eficacia de este remedio sobrenatural,
claro está que hay que adoptarlo. Y eso es lo que el Papa
acaba de proponer a los Pastores de almas, recordándoles,
con San Jerónimo, que si el conocimiento de Cristo es lo
único que puede salvar al mundo, ello supone el
conocimiento de las Escrituras, porque “ignorar las Escrituras
es ignorar a Cristo”.
He aquí lo que el Sumo Pontífice Pío XII se propone al
promover con la nueva Encíclica “Divino Afflante Spiritu” el
amor a la Biblia, y su enseñanza al pueblo, sin detenerse hasta
llegar a darla y comentarla en la prensa.
El libro de la Sabiduría fue escrito en griego y pertenece, por
lo tanto, a los Libros deuterocanónicos de la Biblia. Fue
compuesto probablemente no en Palestina sino en Egipto,
donde había muchos judíos que ya no comprendían el
hebreo, y por consiguiente usaban los Libros Santos en lengua
griega.
El texto griego señala como autor al rey Salomón; no así la
Vulgata, la cual no ponenombre de autor. La opinión de que
el Librofuese escrito por Salomón fue abandonada yaen los
primeros siglos, y esto con toda razón.Ahora bien, como
Salomón aparece hablandoen los capítulos 7,8 y 9, nada
impideque miremos esas palabras como propias
delsapientísimo rey y trasmitidas posteriormente.(Véase
introducción al Libro del Eclesiastés).
El verdadero autor, desconocido, debió deser un varón
piadoso que buscaba consueloen la contemplación de los
misterios de Dios,y parece que se propuso fortalecer a las
víctimasde una persecución, para lo cual el Libroes de una
inspiración incomparable.
El tiempo de la composición no ha de fijarseantes del año
300 a. C. Lo más probablees que se escribiera hacia el año
200 a. C. Aesta conclusión llegan los exégetas en atencióna
que el libro fue compuesto en griego y queel autor conoce
ideas cuyos orígenes han debuscarse en la escuela filosófica de
Alejandría;lo cual no significa en manera alguna que elautor
sagrado pague tributo a ellas. Antes por el contrario es éste,
por su asunto, uno de los libros más esencialmente
sobrenaturales dela Escritura, como vemos por su altísima
teologíaque parece un anticipo del Nuevo Testamento.
Tratándose de un libro deuterocanónico, queno está en la
Biblia hebrea, presentamos el texto(corregido) de nuestra
edición de la Vulgata(Edit. Guadalupe).
El Libro de la Sabiduría
Capı́tulo 2
Los impíos niegan la vida eterna
111Dijeron entre sí, discurriendo sinjuicio: Corto y lleno de
tedio es el tiempo denuestra vida; no hay consuelo en el fin
delhombre; ni se ha conocido nadie que hayavuelto de los
infiernos.
2Hemos nacido de la nada, y pasado lopresente seremos
como si nunca hubiésemossido. La respiración de nuestras
narices es humo,y el habla como una chispa, con la cualse
mueve nuestro corazón.
312Apagada que sea, quedará nuestro cuerporeducido a
ceniza; y el espíritu se disipará,cual sutil aire. Se ha de
desvanecer nuestra vida;como una nube que pasa; y
desaparecerá, comoniebla herida de los rayos del sol y
oprimidade su calor.
4Caerá en olvido con el tiempo nuestronombre, sin que
quede memoria de nuestrasobras.
513Porque el tiempo de nuestra vida es unasombra que
pasa; ni hay retorno después denuestra muerte; porque queda
puesto el sello, ynadie vuelve atrás.
Los impíos corren tras los placeres
614Venid y gocemos de los bienes presentes;apresurémonos
a disfrutar de las creaturas, como en la juventud.
7Llenémonos de vinos exquisitos, y de olorososperfumes, y
no dejemos pasar la flor dela edad.
815Coronémonos de rosas antes que se marchiten;no haya
prado por donde no pase nuestraintemperancia.
9Ninguno de nosotros deje de tomar parteen nuestra
lascivia; dejemos por todas partesvestigios de nuestro
regocijo, ya que nuestraherencia es ésta, y tal nuestra suerte.
El odio de los impíos al justo
1016Oprimamos al justo desvalido, no perdonemosa la
viuda, ni respetemos las canas delanciano de muchos días.
1117Sea nuestra fortaleza la ley de la justicia;pues lo flaco de
nada sirve.
1218Armemos lazos al justo, visto que élno es de provecho
para nosotros, y que escontrario a nuestras obras. Nos echa
en caralos pecados contra la ley; y nos desacredita,divulgando
nuestra conducta.
1319Protesta tener la ciencia de Dios, y se llamaa sí mismo
hijo de Dios.
14Se ha hecho el censor de nuestros pensamientos.
15No podemos sufrir ni aun su vista; porqueno se asemeja
su vida a la de los otros, ysigue una conducta muy diferente.
16Nos mira como a gente frívola, se abstienede nuestros
usos como de inmundicias, prefierelas postrimerías de los
justos, y se gloría detener a Dios por padre.
17Veamos ahora si sus palabras son
verdaderas;experimentemos lo que le acontecerá, yveremos
cuál será su paradero.
1820Que si es verdaderamente hijo de Dios,Dios le tomará a
su cargo, y le librará de lasmanos de los adversarios.
1921Examinémosle a fuerza de afrentas y tormentos,para
conocer su resignación y probarsu paciencia.
2022Condenémosle a la más infame muerte;pues que según
sus palabras será él atendido.
La muerte obra del diablo
21Tales cosas idearon, mas desatinaron, cegadosde su propia
malicia.
22No entendieron los misterios de Dios,ni esperaron la
recompensa de la justicia;ni hicieron caso de la gloria de las
almassantas.
2323Porque Dios creó inmortal al hombre, y le formó a su
imagen y semejanza;
2424mas por la envidia del diablo entró la muerteen el
mundo;
2525e imitan al diablo los que son de su bando.
Capı́tulo 3
El destino de los justos
126Mas las almas de los justos están en la manode Dios; y no
llegará a ellas el tormentode la muerte.
227A los ojos de los insensatos pareció que morían;y su
tránsito se miró como una desgracia,
328y como un aniquilamiento su partida de entre nosotros,
mas ellos reposan en paz.
4Y si delante de los hombres han padecidotormentos, su
esperanza está llena de la inmortalidad.
529Su tribulación ha sido ligera, y su galardónserá grande,
porque Dios hizo prueba de ellos,y los halló dignos de sí.
630Los probó como el oro en el crisol, y losaceptó como
víctima de holocausto, y a sutiempo se les dará la
recompensa.
731Brillarán los justos, y discurrirán como centellaspor un
cañaveral.
832Juzgarán a las naciones y dominarán a lospueblos. El
Señor reinará sobre ellos eternamente.
933Los que confían en Él, entenderán la verdad;y los fieles a
su amor descansarán en Él,pues que la gracia y la paz es para
sus escogidos.
La desdicha de los impíos
10Mas los impíos serán castigados a medidade sus
pensamientos: ellos que no hicieron casode la justicia, y
apostataron del Señor.
11Porque desdichado es quien desecha la sabiduríay la
instrucción, y vana es su esperanza;sin fruto sus trabajos, e
inútiles sus obras.
12Las mujeres de los tales son unas locas,y perversísimos sus
hijos.
1334Maldita la raza de ellos. Porque dichosa será la estéril; la
sin mancilla, la que conservó inmaculado su lecho, ella
recibirá la recompensa en la visitación de las almas santas.
1435Asimismo el eunuco, cuyas manos no han obrado la
iniquidad, ni ha pensado cosas criminales contrarias a Dios;
pues se le dará un don precioso por su fidelidad, y un destino
muy distinguido en el templo de Dios.
1536Porque glorioso es el fruto de las buenas obras; y nunca
se seca la raíz de la sabiduría.
16Mas los hijos de los adúlteros jamás alcanzarán madurez,
y extirpada será la raza del tálamo impuro.
17Y dado que tuvieren larga vida, para nada se contará con
ellos, y su última vejez será sin honra.
18Si murieron pronto, no tendrán esperanza, ni quien los
consuele en el día de la cuenta.
19Porque la raza de los malvados tiene un fin nefasto.
Capı́tulo 4
Alabanza de la castidad
137Oh, ¡cuán bella es la generación casta con claridad!
Inmortal es su memoria, y en honor delante de Dios y de los
hombres.
2Cuando está presente, la imitan; y cuando se ausenta, la
echan de menos; coronada triunfa eternamente, ganando el
premio en combates inmaculados.
3Pero la raza de los impíos, aunque multiplicada, de nada
servirá; no echarán hondas raíces los pimpollos bastardos, ni
tendrán una estable consistencia.
4Que si por algún tiempo brotan sus ramas, como no están
firmes serán sacudidos por el viento, y desarraigados por la
violencia del huracán.
5Con lo que serán desgajadas sus ramas antes de acabar de
formarse; inútiles y de ásperogusto son sus frutos, y para nada
buenos.
638Porque los hijos nacidos de uniones ilícitas,al
preguntárseles de quién son, vienen aser testigos que deponen
contra la maldad desus padres.
De la temprana muerte de los justos
739Mas el justo, aunque arrebatado de la muerte, estará en
lugar de refrigerio.
840Porque no hacen venerable la vejez los muchos días ni
los muchos años; sino que la prudencia del hombre suple las
canas,
9y es edad anciana la vida inmaculada.
1041Porque agradó a Dios, fue amado de Él;y cómo vivía
entre los pecadores, fue trasladadoa otra parte.
1142Fue arrebatado para que la malicia no alterasesu modo
de pensar, ni sedujesen su almalas apariencias.
1243Pues el hechizo de la vanidad oscurece elbien; y la
inconstancia de la concupiscenciapervierte el ánimo inocente.
13Con lo poco que vivió, llenó una largavida.
14Porque su alma era grata a Dios; por esose apresuró Él a
sacarle de en medio de losmalvados. Mas viendo las gentes,
no entendieron,ni reflexionaron en su corazón:
15que la gracia de Dios y la misericordia sonpara sus santos,
y que Él fija su mirada sobrelos escogidos.
16El justo muerto condena a los impíos queviven; y su
juventud presto acabada, la largavida del pecador.
17Verán el fin del hombre prudente, y nocomprenderán los
designios de Dios sobre él,ni cómo el Señor le ha puesto en
salvo.
18Le verán, y le mirarán con desprecio, mas el Señor se
burlará de ellos.
El in tremendo de los impíos
1944Al cabo vendrán a morir sin honor, y estaráncon eterna
infamia entre los muertos;porque Él hará que hinchados
revienten pormedio, sin que osen abrir su boca, y los
desquiciarádesde los cimientos. Serán reducidos a extrema
desolación; quedarán gimiendo, yperecerá su memoria.
2045Comparecerán llenos de espanto por el
remordimientode sus pecados, y sus iniquidadesse levantarán
contra ellos.
Capı́tulo 5
Lamento de los condenados
146Entonces los justos se presentarán, con granvalor, contra
aquellos que los angustiaron yles robaron sus fatigas.
247A cuyo aspecto se apoderará de éstos laturbación, y un
temor horrendo; y han de asombrarse de la repentina
salvación de ellos, que noesperaban.
3Arrepentidos, y arrojando gemidos de suangustiado
corazón, dirán dentro de sí: Estosson los que en otro tiempo
fueron elblanco de nuestros escarnios y el objeto deoprobio.
448¡Insensatos de nosotros! Su vida nos parecíauna necedad,
y su muerte una ignominia.
549Mirad cómo son contados en el númerode los hijos de
Dios, y cómo su suerte es estarcon los santos.
650Luego descarriados nos hemos ido del caminode la
verdad; no nos ha alumbrado la luz dela justicia, ni para
nosotros ha nacido el solde la inteligencia.
7Nos hemos fatigado en seguir la carrera dela iniquidad y
perdición; andado hemos porsenderos fragosos, sin conocer el
camino delSeñor.
8¿De qué nos ha servido la soberbia? O,¿qué provecho nos
ha traído la ostentación delas riquezas?
El verdadero aspecto de la vida
951Pasaron como sombra todas aquellas cosas,y como
mensajero que pasa corriendo;
1052o cual nave que surca las olas del mar, de cuyo tránsito
no hay que buscar vestigio, nila vereda de su quilla en las
olas;
11 o como ave que vuela a través del aire, decuyo vuelo no
queda rastro ninguno, y solamentese oye el sacudimiento de
las alas conque azota al ligero viento y se abre camino
rasgandocon fuerza la atmósfera; ella bate susalas y vuela sin
dejar detrás de sí señal ningunade su rumbo.
12 0 como una saeta disparada contra el blanco;corta el
aire, y luego éste se reúne, sinque se conozca por donde pasó.
1353Así también nosotros, apenas nacidos, dejamosde ser; y
ninguna señal de virtud pudimosmostrar, y nos consumimos
en nuestra maldad.
1454Así discurren en el infierno los pecadores,
1555porque la esperanza del impío es como lapelusa que
arrebata el viento; o cual espumaligera que la tempestad
deshace; o como humoque disipa el viento; o como la
memoria delhuésped de un día.
La recompensa de los justos y el castigode los impíos
1656Mas los justos vivirán eternamente; su galardónestá en
el Señor, y el Altísimo tienecuidado de ellos.
1757Por tanto, recibirán de la mano del Señorel reino de la
gloria, y una brillante diadema.Los protegerá con su diestra, y
con su santobrazo los defenderá.
1858Se armará de todo su celo, y armará lascreaturas para
tomar venganza en sus enemigos.
1959Tomará la justicia por coraza, y por yelmoel juicio
cierto;
20embrazará por escudo impenetrable la rectitud;
2160de su inflexible ira hará una aguda lanza: yel universo
peleará con Él contra los insensatos.
2261Irán derechamente los tiros de los rayos,los cuales serán
lanzados de las nubes, comode un arco bien asestado, y
herirán a un puntofijo.
2362Y de la cólera como de una ballesta lloverándensos
granizos. Se embravecerán contraellos las olas del mar, y los
ríos todos correránimpetuosamente.
24Se levantará contra ellos un furioso huracán,y en
torbellino de viento serán destrozados.Por su iniquidad
quedará convertida enun yermo toda la tierra; y los tronos de
lospotentados serán derrocados por la maldad.
Capı́tulo 6
Los reyes y la sabiduría
163Más vale la sabiduría que la fuerza; y elvarón prudente
más que el valeroso.
2Escuchad, pues, oh reyes, y estad atentos;aprended
vosotros, oh jueces de toda la tierra.
3Dad oídos vosotros que tenéis el gobiernode los pueblos, y
os gloriáis del vasallaje demuchas naciones.
464Porque la potestad os la ha dado el Señor; del Altísimo
tenéis esa fuerza; el cual examinarávuestras obras, y
escudriñará los pensamientos.
5Porque siendo vosotros ministros de su reino,no juzgasteis
con rectitud, ni observasteisla ley de la justicia, ni procedisteis
conforme ala voluntad de Dios.
665Él se os mostrará espantosa y repentinamente;pues los
que ejercen potestad sobreotros, serán juzgados con extremo
rigor.
766Porque con los pequeños se usará de compasión;mas los
grandes sufrirán grandes tormentos.
867Que no exceptuará Dios persona alguna, nirespetará la
grandeza de nadie; pues al pequeñoy al grande, Él mismo los
hizo, y de todoscuida igualmente;
9si bien a los más grandes amenaza mayorsuplicio.
1068Por tanto, a vosotros, oh reyes, se dirigenestas mis
palabras, a fin de que aprendáisla sabiduría, y no vengáis a
resbalar.
11Porque los que guardan santamente lascosas santas, serán
justificados; y los que habránaprendido estas cosas, hallarán
con quédefenderse.
12Codiciad, pues, mis mandamientos; amadlosy seréis
instruidos.
Es cosa fácil encontrar la sabiduría
1369Luminosa es e inmarcesible la sabiduría;y se deja ver
fácilmente de los que la aman,y hallar de los que la buscan.
14Se anticipa a aquellos que la codician;
poniéndoselesdelante ella misma.
1570Quien madrugare en busca de ella, no tendráque
fatigarse; pues la hallará sentada en supuerta.
16El tener, pues, el pensamiento ocupado enella, es
prudencia consumada; y el que poramor de ella velare, bien
presto estará en reposo.
17Porque ella misma va por todas partes,buscando a los que
son dignos de poseerla; ypor los caminos se les presenta con
agrado,y en todas las ocasiones les sale al encuentro.
La sabiduría asegura los tronos de los reyes
1871El principio de la sabiduría es un deseosincerísimo de
instrucción.
19Procurar instruirse es amar (la sabiduría);amarla es
guardar sus leyes; y la observanciade estas leyes, es la perfecta
incorrupción.
20La incorrupción une con Dios;
2172luego el deseo de la sabiduría conduce alreino eterno.
22Ahora bien, oh reyes de los pueblos, si oscomplacéis en
los tronos y cetros, amad la sabiduría,a fin de reinar
perpetuamente.
2373Amad la luz de la sabiduría, todos los queestáis al frente
de los pueblos.
Exhortación a adquirir la sabiduría
2474Yo os declararé qué cosa es la sabiduría,y cómo fue
engendrada; no os ocultaré losmisterios de Dios; sino que
subiré investigandohasta su primer origen, y pondré en
clarosu conocimiento, sin ocultar la verdad.
25No me acompañaré por cierto con el quese repudre de
envidia; pues un tal no seráparticipante de la sabiduría.
2675La muchedumbre de sabios es la felicidaddel mundo; y
un rey sabio es firme sostén delpueblo.
27Recibid, pues, la instrucción por mediode mis palabras,
porque os será provechosa.
Capı́tulo 7
Igualdad de los hombres
176A la verdad, soy también yo mortal, semejantea los
demás, y del linaje de aquel queel primero fue formado de la
tierra. En elvientre de la madre fui modelado en carne;
277en el espacio de diez meses fui formadode sangre
cuajada, y de la semilla de un hombre,concurriendo lo
apacible del sueño.
378Y luego que nací, respiré el común aire,y caí sobre la
misma tierra que todos; y miprimera voz, como la de todos,
fue de llanto.
4Fui criado entre pañales, y con grandescuidados.
5Porque no ha tenido otra manera de nacerque ésta,
ninguno de los reyes.
679Una misma, pues, es para todos la entradaa la vida, y
semejante es la salida.
Elogio de la sabiduría
780Por esto deseé yo la inteligencia, y me fue concedida;
rogué y vino sobre mí el espíritude sabiduría.
8La preferí a los reinos y tronos, y en sucomparación tuve
por nada las riquezas;
9ni parangoné con ella las piedras preciosas;porque todo el
oro, respecto de ella, no esmás que una menuda arena, y a su
vista laplata será tenida por lodo.
1081La amé más que la salud y la hermosura;y propuse
tenerla por luz, porque su resplandores inextinguible.
1182Me vinieron, juntamente con ella, todoslos bienes, e
innumerables riquezas por mediode ella.
1283Me gozaba en todas las cosas, porque meguiaba esta
sabiduría; e ignoraba yo que ellafuese madre de todos estos
bienes.
1384La aprendí sin ficción, y la comunico sinenvidia, ni
encubro su valor.
1485Pues es un tesoro infinito para los hombres,que a
cuantos se han valido de él, hahecho partícipes de la amistad
de Dios, y recomendablespor los dones de la doctrina.
La sabiduría divina madre de la sabiduríahumana
15A mí me ha concedido Dios el expresarlo que siento; y
tener pensamientos dignos delos dones recibidos, porque Él es
la guía de lasabiduría, y el que corrige a los sabios;
16puesto que estamos en sus manos nosotros,y nuestros
discursos, y toda la sabiduría, y laciencia del obrar, y la
disciplina.
1786Él me dio la verdadera ciencia de las cosasexistentes;
para que yo conozca la constitucióndel mundo, y las virtudes
de los elementos,
18el principio, fin y medio de los tiempos,las mudanzas de
las estaciones, y las vicisitudesde los tiempos;
19el curso del año, y las posiciones de las estrellas;
20la naturaleza de los animales, y la bravurade las fieras; la
violencia de los vientos, ylas inclinaciones de los hombres; la
variedadde las plantas, y las virtudes de las raíces.
2187Aprendí cuantas cosas hay ocultas, y nuncavistas; pues
me instruyó la sabiduría que esel artífice de todas.
Origen y atributos de la sabiduría
2288Porque en ella tiene su morada el espíritude
inteligencia, el cual es santo, único, multiforme,sutil,
elocuente, ágil, inmaculado, infalible,suave, amante del bien,
perspicaz, irresistible,benéfico,
2389amador de los hombres, benigno, estable,constante,
seguro. Lo puede todo, todo lo prevé,y abarca todos los
espíritus; es inteligente,puro y sutil.
24Pues la sabiduría es más ágil que todas lascosas que se
mueven, y alcanza a todas partes,a causa de su pureza;
25siendo como es una exhalación de la virtudde Dios, o
como una pura emanación, dela gloria de Dios omnipotente;
por eso no tienelugar en ella cosa manchada;
2690como que es el resplandor de la luz eterna,un espejo sin
mancilla de la majestad de Dios,y una imagen de su bondad.
2791Con ser una sola lo puede todo, y siendoen sí
inmutable todo lo renueva; se derramapor las naciones, entre
las almas santas, formandoamigos de Dios y profetas.
2892Porque Dios solamente ama al que moracon la
sabiduría,
2993la cual es más hermosa que el sol, y sobrepuja a todo el
orden de las estrellas, y si se la compara con la luz, le hace
muchas ventajas;
3094visto que a la luz la alcanza la noche; perola malicia
jamás prevalece contra la sabiduría.
Capı́tulo 8
La sabiduría abarca todos los bienes
195Ella abarca fuertemente (todas las cosas),de un cabo a
otro, y las ordena todas consuavidad.
296A ésta amé yo, y la busqué desde mi juventud,y procuré
tomarla por esposa mía, yquedé enamorado de su hermosura.
397Realza su nobleza la estrecha unión quetiene con Dios; y
además la ama el Señor detodas las cosas;
498siendo ella la maestra de la ciencia de Dios,y la directora
de sus obras.
599Y si en esta vida se codician las riquezas,¿qué cosa más
rica que la sabiduría, creadorade todas las cosas?
6Si la industria es la que produce las obras,¿quién mejor que
la sabiduría mostró el arteen estas cosas existentes?
7100Si alguno ama la justicia, frutos son de lostrabajos de
ésta las grandes virtudes, porqueenseña la templanza, y la
prudencia, y la justicia,y la fortaleza, que son las cosas más
útilesa los hombres en esta vida.
8101Si alguno desea el mucho saber, ella es laque sabe lo
pasado, y forma juicio de lo futuro;conoce los artificios de los
discursos, ylas soluciones de los argumentos; adivina
losprodigios y maravillas antes, que sucedan, ylos
acontecimientos de los tiempos y de lossiglos.
La sabiduría compañera de nuestra vida
9102Propuse traérmela, para vivir en sucompañía, sabiendo
que comunicará conmigosus bienes, y será el consuelo mío, en
mis cuidadosy penas.
10103Por ella seré ilustre entre las gentes; jovenseré honrado
de los ancianos.
11104Me reconocerán por agudo en el juzgar,seré admirable
a los ojos de los grandes, y lospríncipes manifestarán en sus
semblantes la admiraciónque les causo.
12105Si callo, estarán en expectación, y si hablome
escucharán atentos; y cuando me extendiereen mi discurso,
pondrán el dedo en suslabios.
13Además de esto, por ella adquiriré la inmortalidad,y
dejare memoria eterna de mí alos venideros.
14106Gobernaré los pueblos, y se sujetarán amí las naciones.
15Temblarán los reyes feroces, al oír minombre; con el
pueblo me mostraré benigno,y valiente en la guerra.
16107Entrando en mi casa tendré con ella mireposo, porque
su conversación no tiene amargura,ni tedio su trato, sino
consuelo y alegría.
Esfuerzos por adquirir la sabiduría
17108Considerando yo esto para conmigo, y revolviendoen
mi corazón cómo en la unióncon la sabiduría se halla la
inmortalidad,
18109y un santo placer en su amistad, e inagotablestesoros en
las obras de sus manos, y laprudencia en el ejercicio de
conversar con ella,y grande gloria en participar de sus
razonamientos,andaba por todas partes, buscandocómo
apropiármela.
19110Ya de niño era yo de buen ingenio, y mecupo por
suerte una buena alma.
20Creciendo en la bondad vine a un cuerpoincontaminado;
21111y luego que llegué a entender que no podríaser
continente, si Dios no me lo otorgaba—y era ya afecto de la
sabiduría el saber dequién venía este don— acudí al Señor, a
quiense lo pedí con fervor, diciendo de todo micorazón:
Capı́tulo 9
Oración de Salomón
1112Oh Dios de mis padres, y Señor de misericordia,que
hiciste todas las cosas por mediode tu Palabra,
2y con tu sabiduría formaste al hombre, paraque fuese
señor de las creaturas que Tú hiciste;
3a fin de que gobernase la redondez de latierra con equidad
y justicia, y ejerciese eljuicio con rectitud de corazón;
4113dame aquella sabiduría que asiste a tu trono,y no quieras
excluirme de entre tus hijos;
5ya que soy siervo tuyo e hijo de tu esclava,hombre flaco, y
de corta edad, y poco idóneopara entender el juicio y las
leyes.
6114Porque aun cuando alguno de entre loshijos de los
hombres fuese consumado, si seausentare de él tu sabiduría,
no valdría nada
7Tú me escogiste por rey de tu pueblo, ypor juez de tus
hijos e hijas.
8115Me mandaste edificar el Templo en tusanto monte, y un
altar en la ciudad de tumorada, a semejanza de tu santo
tabernáculo,que dispusiste desde el principio.
9Contigo está tu sabiduría, que conoce tusobras, la cual se
hallaba también entoncescuando creabas al mundo, y sabía lo
que eraacepto a tus ojos, y qué cosa era conforme atus
decretos.
10116Envíala de tus santos cielos y del solio detu grandeza,
para que esté conmigo, y conmigotrabaje, a fin de que sepa
yo lo que te place.
11117Porque sabe ella todas las cosas, y todolo entiende; me
guiará con acierto en misempresas, y me protegerá con su
118
poder;
12con lo cual mis obras serán aceptas, y gobernarécon
justicia a tu pueblo, siendo dignodel trono de mi padre.
13119Pues, ¿quién de los hombres podrá saberlos consejos de
Dios? ¿O quién podrá averiguarqué es lo que Dios quiere?
14Porque inseguros son los pensamientos delos mortales, e
inciertas nuestras providencias.
15120El cuerpo corruptible agrava al alma, y lamorada
terrestre deprime la mente, ocupadaen muchas cosas.
16121Difícilmente llegamos a formarnos un conceptode las
cosas de la tierra; y a duras penasentendemos lo que tenemos
delante. ¿Quiénpodrá, pues, investigar lo que está en el cielo?
17Y ¿quién podrá conocer tu voluntad, si Túno le das la
sabiduría y no envías desde lo másalto tu santo Espíritu;
18con que sean enderezados los caminos delos moradores
de la tierra, y aprendan loshombres lo que te place?
19122Visto que por la sabiduría fueron salvados,oh Señor,
cuantos desde el principio te fueronaceptos.
Capı́tulo 11
La sabiduría protegió a Israel en el desierto
1141La misma dirigió sus pasos bajo el gobiernodel santo
profeta.
2Viajaron por desiertos inhabitados, y acamparonen lugares
yermos.
3142Hicieron frente a sus enemigos, y se vengaronde sus
contrarios.
4143Tuvieron sed, y te invocaron, y lesfue dadaagua de una
altísima peña, y refrigerio a sused de una dura piedra.
Cómo la sabiduría castigó a los egipcios
5Por tanto, en lo mismo que fueron castigadossus enemigos,
cuando les faltó el aguapara beber, los hijos de Israel se
gozaban portenerla en abundancia;
6y por eso cuando a aquéllos les faltó, recibieronéstos tan
singular beneficio.
7144Porque realmente a los malvados les distea beber sangre
humana, en vez de las aguas delperenne río.
8Y cuando perecían éstos, en pena de haberhecho morir a
los niños, diste a los tuyos aguaabundante contra toda
esperanza;
9 demostrando por la sed, que hubo entonces,cómo
ensalzabas a los tuyos, y hacías perecera sus contrarios.
10145Pues viéndose ellos puestos a prueba, y afligidos, bien
que con misericordia, echaronde ver cómo los impíos eran
atormentados ycastigados con indignación.
11146Verdaderamente que a los unos los probastecomo
padre que amonesta; mas a losotros los pusiste en juicio, y los
condenaste comorey inexorable,
12siendo atormentados igualmente, en ausenciay en
presencia.
13Porque eran castigados con doble pesar yllanto, y con la
memoria de las cosas pasadas.
14Pues al oír que era bien para los otros loque para ellos
había sido tormento, conocieronla mano del Señor,
asombrados del éxito delos sucesos.
15147Así fue que a aquel de quien en aquellainhumana
exposición se mofaban, como de undesechado, al fin de los
sucesos le miraban conadmiración, habiendo ellos padecido
una sed,bien diferente de la de los justos.
Castigo de la idolatría de los egipcios
16148Y en castigo de las ideas locas de su iniquidad,según las
cuales algunos, desviados, adorabanmudas serpientes, y viles
bestias, Túenviaste contra ellos para vengarte una
muchedumbrede animales estúpidos,
17149a fin de que conociesen cómo por aquellascosas en que
uno peca, por esas mismas esatormentado.
18150No porque tu mano omnipotente, que creóal mundo
de una materia nunca vista, no pudieraenviar contra ellos
multitud de osos yde feroces leones,
19151o fieras de una nueva especie desconocida, llenas de
furor, que respirasen llamasde fuego, o despidiesen una negra
humareda,o arrojasen por los ojos espantosas centellas,
20que no solamente con sus mordeduras hubieranpodido
exterminarlos, sino aun con lasola vista hacerlos morir de
espanto.
21152Pero aun sin nada de todo esto, con unsolo aliento
podían ser muertos, perseguidos desus propios crímenes, y
disipados por un soplode tu potencia; mas Tú dispones todas
las cosascon medida, número y peso.
22Porque Tú solo tienes siempre a manoel sumo poder.
¿Quién puede resistir a la fuerzade tu brazo?
Castigo misericordioso
23El mundo todo es delante de Ti como ungranito en la
balanza, y como una gota derocío que por la mañana
desciende sobre latierra.
24153Pero Tú tienes misericordia de todos, porlo mismo que
todo lo puedes, y disimulas lospecados de los hombres, a fin
de que haganpenitencia;
25154porque Tú amas todo cuanto tiene ser, ynada
aborreces de todo lo que has hecho; quesi alguna cosa
aborrecieras, nunca la hubierasordenado ni hecho.
26 ¿Cómo podría durar alguna cosa, si Túno quisieses? ¿Ni
cómo conservarse nada sinorden tuya?
27155Pero Tú eres indulgente para con todas lascosas,
porque tuyas son, oh Señor, amador delas almas.
Capı́tulo 12
Longanimidad de Dios
1156¡Oh, cuan benigno y suave es, oh Señor,tu espíritu en
todas las cosas!
2157De aquí es que a los que andan perdidos Túlos castigas
poco a poco; y los amonestas porlas faltas que cometen, y les
hablas, para que,dejada la malicia, crean en Ti, oh Señor.
Castigo de los cananeos
3Porque Tú miraste con horror a los antiguosmoradores de
tu tierra santa;
4pues hacían obras detestables a tus ojos conhechicerías y
sacrificios impíos,
5158matando sin piedad a sus propios hijos, ycomiendo las
entrañas humanas, y bebiendo lasangre en medio de tu
sagrada tierra.
6A estos padres, procreadores de aquellascriaturas
abandonadas, los quisiste hacer perecerpor medio de nuestros
padres;
7a fin de que la tierra, de Ti la más amadade todas,
recibiese una digna colonia de hijosde Dios.
8159Mas aun a éstos, por ser hombres, les tuvistecompasión,
y les enviaste avispas, a manerade batidores de tu ejército,
para que los exterminasenpoco a poco.
9No porque no pudieses someter, a manoarmada, los
impíos a los justos, o exterminarlosde una vez por medio de
bestias feroces, o conuna severa palabra;
10160sino que castigándolos poco a poco, dabaslugar a la
penitencia; bien que no ignorabascuan malvada era su casta, y
connatural su malicia,y que no se mudarían jamás sus ideas.
11161Pues venían de una raza maldita desde elprincipio; y sin
que fuese por temer Tú anadie, les dabas tregua en sus
pecados.
12162Porque quién te dirá a Ti: ¿Por qué hashecho eso? ¿O
quién se opondrá a tus juicios?¿O quién se presentará ante Ti
para defendera hombres malvados? ¿O quién te hará
cargospor haber exterminado las naciones que Túcreaste?
13Porque no hay otro Dios sino Tú; que detodas las cosas
tienes cuidado, para demostrarque no hay injusticia en tus
juicios.
14No hay rey ni príncipe delante de Ti que pueda pedirte
cuenta de aquellos que Tú hashecho perecer.
15163Siendo como eres justo, dispones todas lascosas
justamente; y crees ajeno de tu poder elcondenar a aquel que
no merece ser castigado.
La razón de la indulgencia del Señor
16164Pues tu poder es el principio de la justicia;y por lo
mismo que eres el Señor de todas lascosas, eres con todos
indulgente.
17165Muestras, empero, tu poder, cuando no tecreen
soberanamente poderoso, y confundesla audacia de aquellos
que no te reconocen.
18Pero como Tú eres el soberano Señor, juzgassin pasión, y
nos gobiernas con moderaciónsuma; teniendo siempre en tu
mano el usar delpoder cuando quisieres.
19166Por esta tu conducta has enseñado a tupueblo que el
justo debe también ser humano,y has dado a tus hijos buenas
esperanzas,puesto que cuando los juzgas por sus
pecados,dejas lugar a la penitencia.
20167Pues si a los enemigos de tus siervos, y reosde muerte,
los castigaste con tanto miramiento,dándoles tiempo y
comodidad, para que searrepintiesen de su malicia;
21 ¿con cuánto cuidado juzgarás a tus hijos,a cuyos padres
hiciste grandes promesas conjuramentos y pactos?
22168Así cuando a nosotros nos das alguna corrección,a
nuestros enemigos los castigas demil maneras; para que
reflexionando consideremostu bondad, y cuando nos hagas
experimentartu justicia, esperemos en tu misericordia.
23169Por la misma razón a esos otros, que vivieroncomo
insensatos e injustos, les hiciste sufrirhorribles tormentos por
medio de aquellas cosasque adoraban.
24170Así es que anduvieron largo tiempo extraviadospor la
senda del error, creyendo diosesa las creaturas más viles entre
los animales,y viviendo como niños, sin ningún juicio.
25Por lo mismo les diste un castigo, a manerade escarnio,
como a muchachos sin seso.
26171Mas los que no se corrigieron con escarniosy
reprensiones, vinieron a experimentarun castigo digno de
Dios.
27Porque irritados de lo que padecían, yviéndose
atormentados por las mismas cosasque creían dioses, y que
ellas eran su ruina,reconocieron ser el verdadero Dios Aquel
aquien en otro tiempo negaban conocer. Por locual descargó
al cabo sobre ellos la condenaciónfinal.
Capı́tulo 13
Diversas formas de idolatría
1172Vanidad son ciertamente todos los hombresen quienes
no se halla la ciencia de Dios, y quepor los bienes visibles no
llegaron a conocer aAquel que es; ni considerando las obras,
reconocieronal artífice de ellas;
2173sino que se figuraron ser el fuego, o elviento, o el aire
ligero o las constelacionesde los astros, o la gran mole de las
aguas, o el sol y la luna los dioses gobernadores delmundo.
3174Y si encantados de la belleza de tales cosaslas
imaginaron dioses, debieron conocer cuántomás hermoso es
el dueño de ellas; pues el quecreó todas estas cosas es el autor
de la hermosura.
4O si se maravillaron de la virtud e influenciade estas
creaturas, entender debían porellas que Aquel que las creó, las
sobrepuja enpoder.
5175Pues de la grandeza y hermosura de lascreaturas, se
puede a las claras venir al conocimientode su Creador.
6176Mas los tales son menos reprensibles; porqueyerran tal
vez buscando a Dios y esforzándosepor encontrarle,
7177por cuanto le buscan discurriendo sobre susobras, de las
cuales quedan como encantadospor la belleza que ven en
ellas;
8aunque ni tampoco a éstos se les debe perdonar.
9178Porque si pudieron llegar por su sabiduría aconocer el
mundo, ¿cómo no echaron de vermás fácilmente al Señor del
mismo?
Descripción irónica de la fabricaciónde un ídolo
10Pero, malaventurados son, y fundan en cosasmuertas sus
esperanzas, aquellos que llamarondioses a las obras de la
mano de los hombres,al oro y a la plata, labrados con arte,
oa las figuras de los animales, o a una piedrainútil, obra de
mano antigua.
11179Como cuando un artífice hábil corta delbosque un árbol
derecho, y diestramente lequita toda la corteza, y valiéndose
de su artefabrica mañosamente un mueble a propósitopara el
servicio de la vida,
12y los restos de aquella obra los recoge paracocer la
comida;
13y a uno de estos restos, que para nadasirve, por estar
torcido y lleno de nudos,lo cincela diligentemente en ratos
desocupados,y con la pericia de su arte va dándolefigura,
hasta hacer de él la imagen de unhombre,
14o darle la semejanza de un animal, pintándolede
bermellón, y poniéndole la encarnadura,y cubriéndole todas
las manchas quehay en él;
15y haciéndole un nicho conveniente, la colocaen la pared,
y la afirma con clavos,
16180para que no caiga al suelo, usando con ellade esta
precaución, porque sabe que no puedevalerse por sí misma,
puesto que es una meraimagen, la cual ha menester ayuda.
17Y sin embargo, ofreciéndole votos, le consultasobre su
hacienda, sobre sus hijos, y sobresus matrimonios. No tiene
vergüenza de hablarcon aquello que carece de vida.
18Antes bien suplica por la salud a un inválido,y ruega por
la vida a un muerto, e invocaen su ayuda a un inútil.
19Para hacer un viaje se encomienda a quienno puede
menearse, y para sus ganancias ylabores, y el buen éxito de
todas las cosas haceoración al que es inútil para todo.
Capı́tulo 14
Necedad del culto de los ídolos
1181Asimismo piensa otro en navegar, y estandopara surcar
las encrespadas olas, invocaun leño más endeble que aquel
que lelleva.
2Este leño lo inventó la codicia de ganar, y lofabricó el
artífice con su saber.
3182Mas tú providencia, oh Padre, lleva el timón;por cuanto
aun en medio del mar leabriste camino, y le diste paso
segurísimo porentre las olas;
4demostrando que eres poderoso para salvarde todo riesgo,
aunque alguno sin arte se metaen el mar.
5183Pero a fin de que no quedasen inútiles lasobras de tu
sabiduría, por eso los hombres fíansus vidas a un débil leño, y
atravesando el marsobre un barco llegan a salvo.
6184De esta suerte también al principio, cuando merecieron
los soberbios gigantes, una barca fue el refugio de la
esperanza de toda la tierra;barca que siendo gobernada por
tu mano,transmitió al mundo semilla de posteridad.
Maldito el ídolo y el que lo hace
7185Porque bendito el leño que sirve a la justicia;
8pero maldito el leño de un ídolo hecho demano, tanto él
como su artífice; éste porquele fabricó, y aquél porque no
siendomás que una cosa frágil recibió el nombrede Dios.
9186Puesto que a Dios le son igualmente aborreciblesel
impío y su impiedad.
10Por donde así la obra hecha como el hacedorserán
castigados.
11Y por eso no se perdonará a los ídolos delas naciones; por
cuanto siendo creaturas deDios se hicieron abominación,
tentación paralas almas de los hombres, y lazo para los piesde
los insensatos.
Cómo los hombres inventaron los ídolos
12187Pues la invención de los ídolos fue el origende la
fornicación, y su hallazgo la corrupciónde la vida.
13Porque ni los había al principio, ni loshabrá siempre.
14Fueron introducidos en el mundo por lavanidad de los
hombres, y con esto vendrámuy pronto el fin de ellos.
15188Hallándose un padre traspasado de acerbodolor por la
prematura muerte de su hijo,formó de él un retrato; y al que
como hombreacababa de morir, comenzó luego a
honrarlecomo a dios, y estableció entre sus criados
ceremoniasy sacrificios.
16189Después con el discurso del tiempo, tomandocuerpo
aquella impía costumbre, elerror vino a ser observado como
ley, y seadorabanlos simulacros por mandato de los tiranos.
17190Y así hacían traer desde lejos los retratosde quiénes no
podían los hombres honrar personalmentepor estar distantes;
y exponían ala vista de todos la imagen del rey, a
quienquerían tributar honores, a fin de reverenciarlecon su
culto, como si estuviera presente.
18La extremada habilidad del artífice atrajoa los ignorantes
a este culto;
19porque deseando complacer al que le hacíatrabajar,
empleó todos los esfuerzos del artepara sacar más al vivo la
imagen.
20Con eso, embelesado el vulgo con la bellezade la obra,
comenzó a calificar por un dios alque poco antes era honrado
como un hombre.
Inmoralidad de la idolatría
21191Y éste fue el error del género humano;pues los
hombres, o por satisfacer a un afectosuyo, o a los reyes,
dieron a las piedras y leñosel nombre incomunicable.
22Ni se contentaron con errar en orden alconocimiento de
Dios, sino que viviendo sumamentearruinados por su
ignorancia, dieronel nombre de paz a un sinnúmero de
muygrandes males.
23192Pues ya sacrificando sus propios hijos, yaofreciendo
sacrificios entre tinieblas, o celebrandovigilias llenas de
delirios,
24no respetan las vidas, ni la pureza de losmatrimonios,
sino que unos a otros se matanpor celos, o con sus adulterios
se contristan.
25193Por todas partes se ve efusión de sangre,homicidios,
hurtos y engaños, corrupción, infidelidad,alborotos, perjurios,
vejación de losbuenos,
26194olvido de Dios, contaminación de las almas,trastorno
de la naturaleza, inconstancia de losmatrimonios, desórdenes
de adulterio y de lascivia;
27siendo el abominable culto de los ídolos lacausa, y el
principio y fin de todos los males;
28porque o hacen locuras en sus fiestas, oa lo menos fingen
oráculos falsos, o viven enla injusticia, o perjuran con
facilidad;
29como que confiados en sus ídolos, que soncreaturas
inanimadas, no temen que por juraren falso les venga ningún
daño.
El justo castigo de los idólatras
30195Más por entrambas cosas tendrán su justocastigo:
porque entregados a sus ídolos sintieronmal de Dios, y
porque juraron injustamentey con dolo, menospreciando la
justicia.
31Pues no el poder de aquellos por quienesjuran, sino la
venganza sobre los pecadores eslo que persigue siempre la
prevaricación delos injustos.
Capı́tulo 15
Israel fue preservado de la idolatría
1Mas Tú, oh Dios nuestro, eres benigno,veraz y longánimo,
y todo lo gobiernas conmisericordia.
2196Porque si pecamos, tuyos somos, sabiendocomo
sabemos tu grandeza; y si no pecamos,sabemos que nos
cuentas en el número de lostuyos.
3197Porque conocerte a Ti es la justicia consumada,y conocer
tu justicia y poder es la raízde la inmortalidad.
4Y así no nos ha inducido a error la humanainvención de
un arte malo, ni el vano artificiode las sombras de una
pintura, ni laefigie entallada y de varios colores,
5cuya vista excita la concupiscencia del insensato,que ama la
compostura de un retratomuerto e inanimado.
6Dignos son de poner su esperanza en semejantescosas,
aquellos que aman el mal; comotambién los que las hacen, los
que las aman,y los que les dan culto.
Culpabilidad de los que se ocupande la fabricación de ídolos
7198Un alfarero, manejando la blanca greda,forma de ella, a
costa de su trabajo, toda suertede vasijas para nuestros usos; y
de un mismobarro hace vasos que sirven para cosas limpias,e
igualmente otros para cosas que no lo son;siendo el alfarero
el árbitro del destino quehan de tener los vasos.
8199Y con vana fatiga forma del mismo barroun dios aquel
que poco antes fue formado dela tierra, y que muy en breve
volverá a reducirsea ella, obligado a restituir la deuda del
alma que tiene.
9Pero él no se cura del trabajo que le ha decostar, ni de la
brevedad de su vida; sino queva a competencia con los
artífices de oro y deplata, e imita también a los broncistas, y
ponesu gloria en formar cosas vanas.
10Pues su corazón es ceniza, y vil tierra suesperanza, y su
vida más despreciable que elbarro,
11como que no conoce al que le ha creado einfundido el
alma con que trabaja, y al quele inspiró el espíritu de vida.
12200Y aún han creído éstos ser nuestra vida unjuego, una
manera de vivir hecha para ganar, yque conviene el ganar por
cualesquiera medios,aunque sean malos.
13Porque aquel que de materia terrena formavasijas y
simulacros, bien conoce que pecamás que todos.
Insensatez de los paganos
14201Son, pues, necios, desgraciados y soberbios,más que
alma nacida, todos los que son enemigosde tu pueblo y que
le tienen avasallado;
15202porque reputaron dioses a todos los ídolosde las
naciones; los cuales ni pueden usar delos ojos para ver, ni de
las narices para respirar,ni de las orejas para oír, ni de los
dedosde las manos para palpar, ni aun sus pies soncapaces de
menearse.
16Porque es hombre quien los hizo, y recibióprestado el
espíritu quien los formó; ni jamáspodrá hombre alguno
fabricar un dios semejantea sí;
17por cuanto, siendo mortal, forma con manossacrílegas
una cosa muerta. El mismo esmejor que aquellos a quienes
adora, pues él,aunque mortal, ha obtenido la vida, pero
aquéllosnunca vivirán.
18203Y aún adoran a los más viles animales,que comparados
con las demás bestias irracionales, son de peor condición que
éstas.
19204Ni hay quien pueda observar cosa buenaen el aspecto
de estos animales; como queahuyentaron de sí la aprobación
y bendiciónde Dios.
Capı́tulo 16
La sabiduría interviene a favor de los israelitas
1205Por eso con semejantes cosas fueron
justamenteatormentados, y exterminados por unaturba de
animales.
2Mas a tu pueblo, en lugar de estos tormentos,le hiciste
favores; concediéndole los apetecidosdeleites de un nuevo
sabor, con traerlepor manjar gordas codornices;
3de manera que cuando los otros, bien quehambrientos,
perdían las ganas aun del necesariosustento, por el asco de
aquellas cosasque se les ponían delante de los ojos, y leseran
enviadas, éstos padeciendo necesidadpor un poco de tiempo,
lograron un nuevomanjar.
4Porque convenía que a los que se portabancomo tiranos,
les sobreviniese irremediableruina, y a estos otros se les
mostrase solamentede qué manera eran exterminados sus
enemigos.
5Así que cuando contra ellos se enfurecieronlas bestias
crueles, perecían de las mordedurasde venenosas serpientes.
6206Pero no duró siempre tu enojo, sino quefueron
aterrados por un breve tiempo paraescarmiento, recibiendo
luego una señal desalud, para recuerdo de los mandamientos
detu Ley.
7A la cual (insignia) quien miraba, quedabasano; no por
virtud del objeto que veía, sinopor Ti, oh Salvador de todos.
Lección para los egipcios
8Con lo que demostraste a nuestros enemigosque Tú eres el
que libra de todo mal.
9Pues ellos perecieron mordidos de las langostasy moscas,
sin que se hallase remediopara su vida; porque merecían ser
así exterminados.
10Mas contra tus hijos ni aun los dientes dedragones
venenosos pudieron prevalecer, porqueacudió a curarlos tu
misericordia.
11Pues eran puestos a prueba, a fin de quese acordasen de
tus preceptos; y presto quedabancurados, para que no
sucediese quecayendo en un profundo olvido, no
pudiesengozar de tu socorro.
12207Porque no fue yerba, ni ningún emplastosuave lo que
los sanó, sino que fue tu palabra,oh Señor, la cual sana todas
las cosas.
13Tú eres, Señor, el dueño de la vida y dela muerte;
conduces hasta las puertas de lamuerte y de allí retiras.
14208Un hombre bien puede matar a otro pormalicia; pero
salido que haya el espíritu, novolverá, ni hará tornar el alma
una vez recogida(allá).
Otra intervención del Señor
15Mas el huir de tu mano es cosa imposible.
16209Así los impíos, que negaban conocerte,fueron azotados
por tu fuerte brazo, siendoperseguidos de extrañas lluvias, de
pedriscos ytempestades, y consumidos por el fuego.
17Y lo más maravilloso era que el fuego enel agua, que lo
apaga todo, tenía mayor actividad;porque el universo venga
a losjustos.
18A veces se amansaba el fuego, para noquemar a los
animales, enviados contra los impíos;a fin de que viéndolo
ellos mismos, acabasende conocer que por juicio de Dios
eranperseguidos.
19210Otras veces el fuego, contra su natural virtud,ardía en
el agua por todas partes, paraconsumir las producciones de
aquella tierramaldita.
El milagroso manjar en el desierto
20211Al contrario, alimentaste a tu pueblo conmanjar de
ángeles, y le suministraste del cieloun pan aparejado sin fatiga
suya, que conteníaen sí todo deleite, y la suavidad de
todosabor.
21212Y así este tu sustento demostraba cuandulce eres para
con tus hijos; y acomodándoseal gusto de cada uno, se
trasmutaba en loque cada cual quería.
22213La nieve y el hielo resistían a la fuerzadelfuego, y no se
derretían, para que viesen, cómoarrasaba las cosechas de los
enemigos aquelfuego que ardía y relampagueaba en medio
delgranizo y de la lluvia.
23Aquí, al contrario, seolvidó el fuego de sumisma
actividad; para que tuviesen los justosde qué alimentarse.
24Pues la creatura, sirviéndote a Ti, hacedorsuyo, redobla
los ardores para atormentar alos injustos, y los mitiga en
beneficio de aquellosque en Ti confían.
25Por eso también entonces, tomando el gustode todos los
manjares, servía a tu gracia, sustentadorade todos,
acomodándose al deseo deaquellos que a Ti recurrían;
26214a fin de que tus hijos, oh Señor, de Ti tanamados,
reconociesen que no tanto son losfrutos naturales los que
alimentan a los hombres,sino que tu palabra sustenta a los
quecreen en Ti.
27215Porque lo que no podía ser consumido delfuego,
calentado al más leve rayo del sol, luegose deshacía;
28para que supiesen todos que era necesarioadelantarse al
sol para obtener tu bendición,y adorarte así que amanece.
29Porque la esperanza del ingrato se deshacecomo la
escarcha del invierno, y desaparececomo agua perdida.
Capı́tulo 17
Otros ejemplos del amor de Dios a su pueblo
1216Grandes son, oh Señor, tus juicios, e inefablestus
palabras. Por eso las almas privadas dela ciencia, cayeron en
el error.
2217Pues cuando los inicuos se persuadían poderoprimir al
pueblo santo, fueron ligados con cadenasde tinieblas y de una
larga noche; y encerradosdentro de sus casas yacían
excluidosde la eterna Providencia.
3218Creyendo estar escondidos con sus negrasmaldades,
fueron separados unos de otros conel velo tenebroso del
olvido, llenos de horrendopavor, y perturbados con
grandísimoasombro.
4219Porque ni las cavernas en que se habían metidolos
libraban del miedo; sino que el estruendoque bajaba los
aterraba, y selesaparecíanhorrorosos fantasmas, que los
llenaban deespanto.
5No había ya fuego, por grande que fuese,que pudiese
alumbrarlos; ni el claro resplandorde las estrellas podía
esclarecer aquella horrendanoche.
6Al mismo tiempo, de repente, les daban enlos ojos
terribles fuegos; y aturdidos por eltemor de aquellos
fantasmas, que veían confusamente, se imaginaban más
terribles todos losobjetos.
7220Allí fueron escarnecidas las ilusiones del artemágica, y
afrentosamente castigada la jactanciade su sabiduría.
8Pues los que prometían desterrar de los ánimosabatidos los
temores y las perturbaciones,esos mismos llenos de terror
estaban con vergüenzasuya desmayados.
9221Porque aunque nada de monstruoso solía
espantarlos;aquí despavoridos con el pasar delas bestias, y los
silbidos de las serpientes, semorían de miedo, y hubieran
elegido no percibirel aire, lo que nadie puede evitar de
ningúnmodo.
10222Pues la maldad, siendo medrosa, da testimoniode su
propia condenación; porque unaconciencia agitada presagia
siempre cosas atroces.
11223Que no es otra cosa el temor, sino el pensarque está
uno destituido de todo auxilio.
12Y cuanto menos, dentro de sí espera elhombre, tanto
mayor le parece aquella causadesconocida que le atormenta.
Descripción de la plaga de las tinieblas
13Lo cierto es que los que en aquella noche,verdaderamente
intolerable y salida de lo másinferior y profundo del infierno,
dormían elmismo sueño,
14parte eran agitados por el temor de losmonstruosos
espectros, parte desfallecían deabatimiento, sobresaltados de
un terror repentinoe inesperado.
15Y si alguno de ellos llegaba a caer, allíquedaba como
preso, encerrado en una cárcel,sin cadenas de hierro.
16Pues, o bien fuese algún labrador, o unpastor, o jornalero
que trabajase en el campo,Se hallaba sorprendido, y envuelto
en aquellainsuperable angustia.
17224Porque todos quedaban aprisionados conuna misma
cadena de tinieblas; donde ya elsusurro de los vientos, ya el
canto suave de lasaves entre las frondosas ramas de los
árboles,ya el ímpetu de corrientes caudalosas de agua,
18ya el recio estruendo de peñascos que sedesgajaban, ya el
correr de los animales, queandaban retozando, y a los cuales
no divisaban,ya el fuerte alarido de las bestias que aullaban,ya
el eco resonante de los montes altísimos,los hacía desfallecer
de espanto.
19Y entretanto todo el resto del mundo estabailuminado de
clarísima luz, y se ocupabasin embarazo alguno en sus labores
ordinarias.
20225Solamente sobre ellos reinaba una profunda noche,
imagen de aquellas tinieblas, quedespués los aguardaban; por
eso se hacían másinsoportables a sí mismos que las tinieblas.
Capı́tulo 18
Una columna de fuego alumbra a los israelitas
1226Mas tus santos gozaban de una grandísimaluz; oían la
voz de aquéllos pero sin verlos.Y te daban a Ti la gloria de
que no padeciesenlas mismas angustias,
2227tributándote gracias porque no eran maltratados,como
antes lo habían sido; y te pedían la merced de que subsistiese
esta diferencia.
3228Por lo cual al ir por un camino desconocidotuvieron por
guía una luminosa columna defuego, y les diste un sol que no
los incomodabacuando descansaban.
4229Bien merecían los otros el quedar privadosde la luz, y
padecer una cárcel de tinieblas, yaque tenían encarcelados a
tus hijos, por cuyomedio había de ser dada al mundo la luz
inmaculadade la Ley.
La muerte de los primogénitos egipcios
5230Cuando resolvieron quitar la vida a los infantesde los
justos, y Tú libraste para castigosuyo uno de ellos que había
sido expuesto, les quitaste muchísimos de sus hijos;y a ellos
mismos los ahogaste en las reciasaguas.
6231Fue aquella noche previamente anunciada anuestros
padres, para que conociendo la verdadde las promesas
juradas, a que habían dadocrédito, estuviesen más confiados.
7Y con esto vio tu pueblo, a un mismo tiempo, la salvación
de los justos, y el exterminiode los malvados.
8232Que así como castigaste a los enemigos, asíllamándonos
a nosotros, nos ensalzaste.
9233Porque los justos, hijos de los santos, teofrecían en
secreto el sacrificio, y concordesestablecieron esta ley de
justicia, que los justosse ofrecían a recibir igualmente los
bienes comolos males, cantando ya los himnos de los
patriarcas.
10Mientras tanto resonaban los desentonadosgritos de los
enemigos, y seoía el llanto delos que se lamentaban por la
muerte de losniños;
11estando afligidos con la misma pena el esclavoy el amo, y
padeciendo el mismo castigoel hombre plebeyo que el rey.
12234Todos igualmente tenían innumerablesmuertos, que
habían perecido con el mismo génerode muerte; ni ya
bastaban los vivos paraenterrarlos; pues en un momento fue
extirpadala más noble porción de su prole.
13235Entonces los que a ninguna cosa creían,por engaño de
los hechiceros, luego que acaecióel exterminio de los
primogénitos, reconocieronque aquel era el pueblo de Dios.
El ángel exterminador
14Cuando un tranquilo silencio ocupaba todaslas cosas, y la
noche, siguiendo su curso,se hallaba en la mitad del camino,
15236tu omnipotente palabra, desde el cielo, desdetu real
solio, cual terrible campeón, selanzó en medio de la tierra
condenada al exterminio.
16Llevaba por aguda espada tu irresistibledecreto, y a su
llegada lollenó todo de lamuerte, y estando sobre la tierra
alcanzabahasta el cielo.
17Entonces visiones de sueños funestos losllenaron de
turbación, y lossobrecogieron imprevistostemores.
18Y arrojados medio muertos, unos en unaparte, otros en
otra, mostraban la causa de sumuerte.
19Porque los mismos fantasmas que los habíanturbado, los
habían antes advertido deesto, a fin de que no muriesen sin
saber lacausa del mal que padecían.
Aarón aplaca la ira del Señor
20237También los justos estuvieron un tiempo enpeligro de
muerte; y la muchedumbre experimentócalamidades en el
desierto; pero no durómucho tu enojo.
21238Porque acudió a toda prisa un varón irreprensiblea
interceder por el pueblo. Embrazóel escudo de su ministerio,
y presentando laoración con el incienso de la expiación,
contrastóa la ira, y puso fin al azote, mostrandoser siervo
tuyo.
22Calmó luego el desorden, y no con lasfuerzas del cuerpo,
ni con el poder de las armas,sino con la sola palabra desarmó
al quele afligía, haciendo presentes los juramentos yalianza
hecha con los patriarcas;
23porque cuando ya caían muertos a montones,unos sobre
otros, se puso él de por medio,y cortó la cólera, y le impidió
el pasar hacialos vivos.
24239Por cuanto en la vestidura talar que llevaba,estaba
simbolizado todo el mundo; comotambién los gloriosos
nombres de los patriarcasestaban esculpidos en los cuatro
órdenes depiedras, y grabada en la tiara de su cabeza
tuMajestad.
25A estas cosas, pues, cedió el exterminador, y lasrespetó;
pues bastaba ya esta sola muestrade ira.
Capı́tulo 19
El paso del Mar Rojo
1Mas sobre los impíos descargó la ira, sinmisericordia hasta
el fin; como que Él estabapreviendo lo que les había de
acontecer.
2240Porque después de haber ellos permitidoque los hebreos
se marchasen, y aun habiéndolesdado prisa para que saliesen,
arrepentidosluego les iban al alcance.
3De modo que, estando todavía cubiertos deluto,
derramando lágrimas sobre los sepulcrosde los muertos,
tomaron otra resolución de locura,y sepusieron a perseguir
como a fugitivosa los que habían hecho marchar con ruegos.
4A este fin los conducía una necesidad merecida;y perdían
la memoria de lo que leshabía acaecido, para que el castigo
pusiese elcolmo al resto de sus tormentos;
5y así tu pueblo pasase milagrosamente, y losotros hallasen
un nuevo género de muerte.
6241Porque las creaturas todas, según su género,obedeciendo
a tus preceptos, tomaban unanueva, forma a fin de que tus
hijos se conservasenilesos.
7Así una nube hacía sombra a su campamento;y donde
antes había agua, apareció tierraenjuta, un camino sin
tropiezo en medio delMar Rojo, y en el profundo abismo una
verdaderapradería,
8por la cual atravesó todo el pueblo, protegidode tu mano,
viendo tus maravillas y portentos.
9242Pues como caballos bien pacidos, y comocorderillos,
daban brincos de alegría, engrandeciéndote a Ti, oh Señor,
que los libraste.
10Pues se acordaban todavía de aquellas cosasque habían
sucedido allá donde moraron comoforasteros; cuando en vez
de crías de animalesprodujo la tierra moscas; y en lugar
depeces echó fuera el río muchedumbre de ranas.
11243Y a la postre vieron una nueva creación deaves, cuando
llevados del antojo pidieron viandasdelicadas.
12Porque para contentar su apetito vinieronvolando del
mar codornices; pero sobre los pecadoresvinieron venganzas,
precediendo losmismos fenómenos que antes se habían
producidopor la violencia de los rayos; pues
justamentepadecían según sus maldades.
Crueldad de los egipcios
13244Pues su hospitalidad fue muy inhumana,porque si otros
no acogieron a unos forasterosdesconocidos, los egipcios
reducían a la esclavituda huéspedes bienhechores.
14Ni es de considerar solamente esto, sinoque hay otra
diferencia en aquellos que hospedabande mala gana a unos
extraños.
15Afligían con crudelísimos trabajos a los quehabían
recibido con alegría, y que vivían bajolas mismas leyes.
16245Por lo que fueron castigados con la cegueraal modo
que lo fueron aquellos otros ala puerta del justo, cuando,
envueltos en repentinastinieblas, buscaban cada uno la
puertade su casa.
17246Porque los elementos cambiaban entre sísus propias
funciones, como en un salterio varíanlos sonidos bien que
cada cuerda retengael propio tono. Esto se puede conocer
evidentementepor la misma experiencia.
18A este modo las creaturas terrestres se hacíanacuáticas y
las que nadaban se pasabana la tierra.
19El fuego, excediendo su condición, era activoen medio
del agua, y el agua se olvidabade su natural virtud de apagar.
20247Al contrario, las llamas no dañaban a loscuerpos de los
animales corruptibles, de suyocombustibles, que andaban
dentro de ellas, ni derretían aquel delicioso manjar, que se
deshacíatan fácilmente como la escarcha. Asíque, oh Señor, en
todo y por todo engrandecistea tu pueblo, y le honraste ni te
desdeñastede asistirle en todo tiempo y en todolugar.
Notas
[←1]
1. Los que juagáis: los príncipes y gobernantesde los pueblos y
todos los superiores. En la Bibliajuzgar es sinónimo de gobernar.
Cf. el nombre deJueces que la Biblia da a los caudillos de
Israel.Véase también Salmos 71, 2; 95, 10; 109, 6; 100, 2 y
siguientes Sentir bien de Dios; cosa mucho más rara de lo
queparece, pues aunque no lleguemos a blasfemar ni a
rebelarnos abiertamente contra su voluntad, nuestracriterio
carnal suele estar muy lejos de mirarlo aDios como infinitamente
santo, insinuándonos a cadapaso el descontento, o sea, la idea de
que la Providenciapudo arreglar las cosas de otro modo mejor,y
entonces nos resulta más natural —aunque nomás sobrenatural—
alabar a un santo célebre por su bondad como San Antonio o
San Vicente de Paúl, sobretodo porque a esos santos no tenemos
que decirlescomo a Dios: “Hágase tu voluntad”. Por lo
tantosentir bien de Dios es un grandísimo acto de adhesióna
Dios; es algo que, si lo hacemos de corazón, nossantifica también
a nosotros. Ésta es la primera y másalta enseñanza que nos da la
Sabiduría. Véase 3, 14.
[←2]
2. Que no le tientan con su desconfianza y faltade fe, es decir,
que creen en la palabra de Dios y en la asistencia de su gracia. La
obra por excelencia,según Jesús, es dar crédito a las palabras
ypromesas que Él nos transmite de parte de su Padre(Juan 6, 29;
17, 8). Se manifiesta a aquellosque en Él confían: Jesús curó
solamente a los quetenían fe y confianza en Él (cf. Mateo 8, 13;
9. 20-22; 11, 28-30; 15, 28, etc.). Por eso dijo a sus discípulos: “Si
tenéis fe y no andáis vacilando, no sóloharéis lo de la higuera,
sino que aun cuando digáisa ese monte: Arráncate y arrójate al
mar, así lohará. Y todo cuanto pidiereis en la oración, si tenéisfe,
lo alcanzaréis” (Mateo 15, 21 s.).
[←3]
3. El poder de Dios tan manifiesto, convence denecios a los
que niegan su Providencia (San Buenaventura).Y nos invita Él
mismo a ponerla aprueba (véase Malaquías 3, 10).
[←4]
5. El Espíritu Santo... huye de las ficciones.Crampón
(traduciendo del griego) pone más expresivamente: huye de la
astucia. Es la solemne condenaciónde lo que el mundo llama
“vivezas”. Lasalmas “llenas del Espíritu Santo” han sido
siemprelas sencillas. Estas han comprendido por divina
iluminación(Lucas 10, 21) el misterio de la sabiduría(I Corintios 2,
7; 3, 18), la cual consiste, como señalaSan Agustín, en la
contemplación de la verdad y enla expresión de un ánimo lleno
de fe, esperanza ycaridad. La astucia es propia de la serpiente
(Génesis 3, 1). “No habita, el Espíritu Santo en el corazónfingido
y doble. No hay finura mejor y más apreciableque la sencillez. La
prudencia del mundo y elartificio de la carne son propios de los
hijos delsiglo. Los hijos de Dios no andan con rodeos ni
tienendobleces en el corazón, como dice el Sabio(Proverbios 10,
9). El que camina con sencillez, caminacon confianza. El alma
que usa de mentira, doblezy simulación, muestra debilidad y
vileza” (San Francisco de Sales, Filetea III, 30). Eclesiastés 1, 36.
[←5]
6. Es benigno: según el griego: es un espíritu queama a los
hombres. ¡Admirable revelación! Más tarde,gracias al Nuevo
Testamento, descubrimos queesta Sabiduría amante es el mismo
Jesús. Véase Proverbios1, 2; 3, 19; 8, 4; 9, 4; Salmo 118, 89 y
notas. De ahíque ese espíritu de bondadoso amor no pueda
soportarla maledicencia y que Jesús sea en esto tan
terminante(Mateo 5, 22).
[←6]
7. Cf. 7, 24; 8, 1. El que contiene, es decir, elEspíritu. El
traductor latino vertió: “lo que contiene”,conservando así en la
Vulgata el neutro del originalgriego, como si dijera “lo Espíritu”
(to pneuma).Es, pues, el Espíritu de Dios, que mantiene todaslas
cosas en su lugar e impide que recaigan en elcaos primitivo
(véase Salmo 103, 29 y nota). Texto usadoen el Introito de la
Misa del Espíritu Santo. SanAgustín aprovecha el pasaje para
probar la divinidaddel Espíritu Santo, del cual dice San Basilio.
“Asícomo el sol no pierde nada de su sustancia iluminandoel
universo, así también el Espíritu Santo, comunicándonos sus
gracias, se queda en su plenitudinfinita”. Cf. I Reyes 2, 3 y nota.
[←7]
10. “Las paredes oyen”, no siempre con oídos dehombres,
pero siempre con los de Dios cuando se hablacontra el prójimo.
Véase Lucas 12, 3.
[←8]
11. Leyendo este pasaje, después de habérsele escapadouna
leve mentira,San Andrés Avelino fue tocadopor la gracia, se
despidió del mundo y se hizosanto (II Nocturno del Breviario).
También de otrossantos sabemos. que fueron convertidos por
una palabrade la Sagrada Escritura, por ejemplo, San Franciscode
Asís, cuando oyó la palabra de Cristo enMateo 10, 9: “No llevéis
oro, ni plata, ni dinero algunoen vuestros cintos, etc.”, o San
Agustín, al leerel pasaje de San Pablo sobre la vida decente
(Romanos13, 13), o San Antonio, el padre de los monjes, el
cualal entrar en una iglesia oyó las palabras del Evangelio: “Si
quieres ser perfecto, anda y vende cuantotienes, y dáselo a los
pobres, y tendrás un tesoroen el cielo” (Mateo 19, 21).
[←9]
13 y siguientesDios no hizo la muerte. Esta no entraba ensu
plan, y sólo es consecuencia del pecado (Romanos5, 12 y
siguientes). En el Paraíso no había nada ponzoñosoni nocivo
(versículo 14); el estado de justicia del primerhombre era de suyo
perpetuo, si no hubiera pecado (versículo 15). “Del orgullo de la
desobediencia provienela pena de la naturaleza” (San Agustín).
Cf- 2, 14y nota. Reino del infierno: reino de la muerte. En
ellenguaje del Antiguo Testamento infierno (hebreo scheol,
griego Hades) y muerte son sinónimos. Cf.Job 19, 25 s. y nota.
[←10]
16. Se lee como ironía. Los hombres amaron a lamuerte y la
llamaron, como fruto de sus pecados,haciéndose dignos de
pertenecerle (Romanos 5, 12; 5,17; 6, 23; I Corintios 15, 56;
Proverbios 8. 36). Jesús es laresurrección y la vida (Juan 6, 55;
11, 25 y siguientes). Elque se alimenta con la Eucaristía como
prenda deinmortalidad, “tiene vida eterna y Yo le resucitaréen el
último día” (Juan 6, 55). Muchos Padres creenque los justos que
vivan en la segunda venida delSeñor, no morirán, sino que se
librarán de la muertecorporal (los padres griegos y San Jerónimo
y Tertuliano).Cf. Simón-Prado s. I Corintios 15, 51 y siguientes y
ITesalonicenses 4, 15 y siguientes Cuando la Sagrada Escritura
diceque vendrá como un ladrón, no habla de la muerte,como
algunos suponen, sino del Retorno de Jesús.Véase 3, 2; I
Tesalonicenses 5, 2; II Pedro 3, 10; Apocalipsis 3,3; 16, 15; Marcos
13, 32-37; Mateo 24, 36-44; Lucas12, 37.
[←11]
1 s. Admiremos esta conversación de los impíos,típica de los
ateos de todos los tiempos. No hay consuelo,etc. En griego: no
hay remedio (contra lamuerte).
[←12]
3. Véase Eclesiastés 12, 7 y nota.
[←13]
5. Porque queda puesto el sello: esto es, quedacerrado (Job 14,
17; Daniel 6, 17; Apocalipsis 20, 3).La amargura dé todo este
lenguaje hiere hasta elfondo el Corazón paternal de Dios (Salmo
102, 13),porque es como decirle que Él no ha sido capaz
dedarnos cosa mejor; Él. que nos predestinó para seriguales a su
amantísimo Hijo. Véase Romanos 8, 29;Efesios 1, 5.
[←14]
6 y siguientes Es el “gaudeamus igitur”; consecuencia dela
impiedad que no conoce los bienes celestiales. “Elsensualismo
epicúreo es la consecuencia lógica delmaterialismo filosófico y
del pesimismo existencialista” (Bover-Cantera). Véase Isaías 22,
13; 56, 12; I Corintios 15, 32.
[←15]
8. Coronémonos de rosas: ¿No es éste acaso elsueño pagano
con que muchos hemos envenenadonuestra juventud, so capa de
cultura? No haya prado, etc. Es el ideal hedonista del don Juan,
explotadopor tantos poetas: “En todas partes dejé
memoriaamarga de mi” (Zorrilla).
[←16]
10. Otra consecuencia de la impiedad es el odio alos justos,
cuya vida es una constante acusación contra la mala conducta de
los impíos. Véase Salmos 34,16; 36, 12; 111, 9 s. y notas.
[←17]
11. He aquí un antecedente de la “nueva moral” del “Evangelio
de la fuerza”, que tiene tantos admiradoresy hace tantos estragos
entre los pueblos.Véase Salmo 67, 31.
[←18]
12 y siguientes Como observan gran número de los Padres,hay
aquí una admirable profecía sobre la Pasión delJusto por
excelencia, Jesucristo (Juan 7, 7). Es tambiénun cuadro perfecto
de lo que el mundo reprocharásiempre a los amigos del
Evangelio (Juan 15,18-21; 16, 1 y siguientes). Oigamos al respecto
la voz de unalma piadosa: “Nuestra sola presencia fastidia a
losque son del mundo. También ellos son hijos de Diosy llevan
en si el soplo de Dios, el alma que aspira aunirse nuevamente
con su Creador. También su almaanhela llegar a Dios, pero
resisten a la voz que losllama, la hacen callar y viven a su modo,
tranquilos,despreocupados. Pero hay una gota amarga en elcáliz
de la alegría: la conducta de los justos, hoydiríamos, de los
cristianos, es decir, de los verdaderoscristianos, que viven con
Cristo. Nuestra conductadespierta en ellos la voz de la conciencia
y les enseñacómo deberían ser. De ahí nace el odio del cualya
nos habló Jesús (Juan 15, 18 y 19). Nuestra paciencialos irrita,
nuestro silencio los provoca y nuestroamor los confunde. Buscan
hacernos caer paraverse ellos mismos justificados y desean
encontrar ennosotros faltas, las que les servirían de excusa.
Instintivamentesienten en nosotros lo sobrenatural quequisieran
negar: la vida de Cristo en nosotros. Sesienten humillados por
nuestra virtud y por eso nos acusan de soberbia.”
[←19]
13. Véase versículo 15; 9, 7; 12, 19. Cf. Mateo 11, 27;Juan 7,
16; 15, 15; 20, 21, donde Jesús nos descubreque Dios es su Padre.
16. Gente frívola: Crampón vierte: escoria, estoes, cosa falsa y
adulterina.
[←20]
18. Estas mismas palabras usaron contra Cristolos jefes del
sacerdocio judío (Mateo 27, 43) y estabananunciadas en el
Salmo 21, 9.
[←21]
19. Véase Isaías 50, 6;53, 7; Jeremías 11, 19.
[←22]
20. La muerte más infame era la de la cruz, porqueequivalía a
ser “maldito de Dios” (Deuteronomio 21, 23). ¡Y Jesús aceptó
por nosotros esa maldición! (Gálatas3, 13).
[←23]
23. Dios creó: Véase Génesis 1, 27; 2, 7 y notas.Inmortal:
palabra que sale muy pocas veces en elAntiguo Testamento. Hay
que ponderarla, porque esun precioso testimonio de la
inmortalidad del almay de la vida eterna. En sentido cristiano la
vida noes sino la preparación para la eternidad… “Aunqueel
tiempo rige nuestras obras, la eternidad debe, sinembargo,
hallarse en nuestra intención” (San Gregorio). San Agustín señala
los cuatro grados que conducena la eterna bienaventuranza: la
lectura, lameditación la oración y la contemplación. “Unid,dice
el gran Santo, vuestro corazón a la eternidadde Dios, y seréis
eternos con Él” (In Psalmo XCI).Cf. 3, 4.
[←24]
24. Véase 1, 16 y nota. En Génesis 3, 3 Dios prohibiósolamente
el fruto que acarreaba la -muerte. Eldiablo, por envidia, engañó
a la mujer y por mediode ésta movió a Adán a que
desobedeciese a Dios,y con esto vino la muerte (Romanos 5, 12).
Así se explica,además, ese tremendo misterio del poder
queSatanás, no obstante ser impotente contra Dios (Juan12,31;
14, 30; Lucas 10, 18; Apocalipsis 12,7-12), tienesobre este mundo,
al punto de que Cristo le llama “príncipe” del mismo. Hubo una
elección; el hombre.puesto entre el Reino del Padre, que le habla
dado todo,y el de Satanás, que no le daba nada, prefirió
librementecreer a la víbora. Entró así bajo la potestaddel diablo,
que tiene sobre él un derecho de conquista(Juan 8, 44; Hechos
de los Apóstoles 13, 10; II Pedro 2, 19). Desdeentonces somos
“hijos de ira” (Efesios 2, 3) y Satanásnos reclama como cosa
propia (Lucas 22, 31; Job 1,6 y siguientes). Sólo el divino Padre,
mediante la fe en Cristo,puede "librarnos de la potestad de
tinieblas yllevarnos al Reino de su Hijo amadísimo, en el
cualtenemos redención por su Sangre” (Colosenses 1, 12-14)Cf.
Salmo 38, 12 y nota.
[←25]
25. Este versículo dice en el texto griego: la experimentan(la
muerte) los que le pertenecen (aldiablo).
[←26]
1. Están en las manos de Dios. Son palabras quenos llenan con
infinita paz, puesto que nos traen eldescanso en Dios. Nos
enseñan que todas nuestrasinquietudes, nuestras preocupaciones
y nuestros temorespor la salvación de nuestra alma son
innecesarios,ya que nuestra alma está en las manos deDios, y allá
la sabemos cuidada, amparada, guardada.¿Dónde podría estar
más segura? De la muerte:el griego sólodice tormento. Desde esta
vida en Diosel alma piadosa “no teme las -malas noticias” (Salmo
111, 7) ni “a los que matan el cuerpo” (Mateo 10, 28).Santa
Felicitas, dando a luz en vísperas de su martirio,se quejaba de
esos dolores, y un verdugo ledecía; “¿Qué será cuando te veas
despedazar por lasfieras?” Ella contestó: “Ahora soy yo quien
padece.Entonces habrá otro que sufra en mí, Jesucristo…” De ahí
la muerte jubilosa de tantos ilustresy valientes Mártires. La
Liturgia aplica estos versículosen la Misa de ellos. Cf. Romanos 8,
8; II Corintios4, 17.
[←27]
2. Pareció que morían En esto se oculta el misteriode la
inmortalidad que Nuestro Señor prometiómuchas veces. Véase
Juan 8, 33, 40, 49-52, 59;11, 25, etc.
[←28]
3. Reposan en paz, es lo que pide la oración
litúrgica;Requiescant in pace, esperando la resurrecciónde sus
cuerpos, que será la plenitud de la Redención,el día del
prometido retorno de Cristo. VéaseApocalipsis 6, 9-11; Romanos
8, 23; Lucas 21, 28 y Filipenses 3,20 s., que es el texto citado en
el frontispicio delCementerio de la Recoleta de Buenos Aires:
“Expectamus Dominum”.
[←29]
5. Su tribulación ha sido ligera: ¿Acaso la prueba del justo dura
toda su vida? No, por cierto. Apenases una etapa. El mismo
Jesús, varón de dolores, quepadeció infinitamente más de cuanto
somos capaces de pensar, no estuvo toda su vida clavado en
laCruz. Sus persecuciones, luchas, ingratitudes, durarontres años;
el sumo tormento de la Cruz durótres horas. Gran lección es esta
para recordar lo pasajerode las penas, como también lo fugaz de
los goces de aquí abajo, a fin de no alegrarse
desmesuradamentepor éstos, ni entristecerse por aquéllos. Loque
Dios quiere probar mediante las pruebas esla sinceridad de
nuestra fe para premiarla (I Pedro 1,7 9) y hacerle dar mayor
fruto de amor (Juan 15, 2;Gálatas 5, 6). Sobre la prueba del
justo, que es el casode Job, véase Tobías 12, 13; Judit 8, 23;
Proverbios 3, 12;17, 3; Eclesiastés 8, 14; Eclesiastés 2, 1-5; Isaías
48, 10; Mateo 10, 37.
[←30]
6. Ya veis, dice San Bernardo, que las aflicciones de la carne
aumentan las fuerzas del espíritu y ledan valor. La fuerza de la
carne, al contrario, debilita la del espíritu. Cf. I Pedro 1, 7;
Apocalipsis 3, 18.
[←31]
7. En griego: al tiempo de la recompensa Imitarán,etc. Véase el
premio máximo según Daniel 12, 3 yMateo 13, 43. Además, los
justos participarán en juzgara los hombres (véase Mateo 19, 28; I
Corintios 6, 2;Daniel 7, 27; Apocalipsis 20, 4), y según San Pablo
tambiéna los ángeles (I Corintios1, 3).
[←32]
8. Reinará sobre ellos: Otros: reinará con ellos.La plena
revelación de que reinaremos con Cristo,estaba reservada al
Nuevo Testamento. Véase Mateo 19,28: Apocalipsis 2, 26 s.: 3,
21; 5, 10; 20, 4, etc. La Liturgiade Todos los Santos recuerda este
pasaje en la Misade la Vigilia como para señalar una de las
grandespromesas hechas por Dios a sus amigos. Cf. Salmo 149, 5.
[←33]
9. Texto importantísimo en cuanto nos descubre ladisposición
necesaria para poder entender los misteriosde la Revelación
(véase 1, 2 y nota). Es lo queSan Anselmo expresaba diciendo;
“Creo para entender”.11. Desdichado: porque sus goces son falsos
yllenos de agitación. Los impíos, dice Isaías, son comoun mar
enfurecido que no puede apaciguarse ycuyas olas sólo arrojan
fango y espuma (Isaías 57, 20).
[←34]
13. La Ley mosaica prometía a los justos muchoshijos, en tanto
que los impíos quedarían estériles. Notener hijos se consideraba,
por consiguiente, comocastigo (cf. Génesis 30, 23; Jueces 11, 37;
Isaías 4, 1; Lucas 1, 25). Llamando dichosa a la estéril, el autor
sagradose eleva aquí sobre sus contemporáneos haciala altura del
Nuevo Testamento (véase 4, 1 y nota).
[←35]
14. Contrarias a Dios: véase 1, 1 y nota. Los eunucosestaban
separados del servicio del Templo (Deuteronomio 23, 1; Levítico
21, 20). Se trata aquí de aquellos eunucosde los cuales habla el
Señor en Mateo 19, 12 ycuya herencia es para siempre la casa de
Dios (véaseIsaías 56, 3-5). Se les promete aquí un don precioso
porsu fidelidad. Scío traduce: el don escogido de la fe.Fidelidad y
fe son sinónimos, más aun, la fidelidades hija de la fe.
[←36]
15. Es decir: si hay cuerpos estériles, el alma nuncalo es. Los
hijos de los eunucos son sus buenasobras, fruto de la sabiduría y
santidad.
[←37]
1. Oh cuan bella, etc. En griego: más vale la esterilidadvirtuosa.
Es continuación del capítulo anterior, versículo 13 y siguientes
Este elogio del matrimonio casto y legítimo,y más aún de la
virginidad, se aplica en la Liturgiaa las Santas Vírgenes. Véase I
Corintioscapítulo 7.
[←38]
6. Nótese la trágica elocuencia de este argumento,igualmente
aplicable a los divorciados, que dejan sinpadres a sus propios
hijos. Véase Malaquías 2, 14 y siguientes. Ojalá que todos los
hijos de padres cristianos pudieran decir, como el joven Tobías:
Somos hijos desantos (Tobías 2, 18).
[←39]
7. Lugar "de refrigerio: se refiere al sitio dondese encuentran las
almas. (Apocalipsis 6, 9-11), a la esperade la resurrección gloriosa
de los cuerpos (3, 3 ynota).
[←40]
8. La plenitud de la vida no está en los muchosaños; está en la
perfección. “¿Qué importa ser joven,cuando al ímpetu de la
juventud no se une la reflexióny la prudencia? y ¿qué aprovecha
ser anciano,si el largo rodar de los años no logró acabarcon la
frivolidad y ligereza?” (Fernández, Flor. Bibl.IX, p. 20 s.). La
piedad y sabiduría suplen lo quefalta del número de años. Véase
Salmo 118, 99 s.; ProverbiosI, 4 y nota. Corneille, en El Cid, se
vale de esteconcepto.
[←41]
10. Así el patriarca Henoc fue trasladado a otraparte (Génesis
5, 24 y nota). Véase Eclesiastés 44, 16; Hebreos 11, 5.
[←42]
11 y siguientes. Esta palabra que nos enseña que todo lohace
Dios por misericordia y para nuestro mayorbien (Romanos 8, 28)
es un inmenso consuelo para losque pierden en la flor de la
juventud a sus seresqueridos. No lo olvidemos en nuestras cartas
de condolencia.
[←43]
12 s. Es “la fascinación de la bagatela”: VéaseEclesiastés 7, 40;
Salmo 13, 1 y notas. La inconstancia de la concupiscencia
pervierte el ánimo inocente: “Dedonde da a entender el Espíritu
Santo, que aunqueno haya precedido malicia concebida en el
entendimientodel alma, sólo la concupiscencia y gozo deéstas
basta para hacer en ella este primer grado deeste daño, que es el
embotamiento de la mente yoscuridad del juicio para entender
bien la verdad yjuzgar de cada cosa como es” (San Juan de la
Cruz,Subida del Monte Carmelo, III, 18). Con lo pocoque vivió
(versículo 13): Ese mismo Santo nos explicacómo el amor llena
los pocos años y suple un largoperiodo de vida (cf. I Corintios
13). Es lo que nos descubrióJesús en la parábola de los obreros de
la última hora (Mateo 20, 1 -y siguientes.).
[←44]
19. Perecerá su memoria.Véase Salmo 9b, 6; Proverbios 10,7.
[←45]
20. Los pecados son representados como personasque acusan
en el día del juicio a los malvados, demodo que estos no podrán
negarlos ni excusarlos. Jesúsdice que el juez será la palabra por Él
predicaday que no quisieron escuchar (Juan 12, 48).Cf. Romanos
2, 15 y nota.
[←46]
1. Entonces: en el día del juicio. Se presentarán.Literalmente:
estarán de pie. Lo mismo dice Jesúsen Lucas 21, 36. Nótese el
contraste con los impíossegún Salmo 1, 5. Les robaron sus fatigas:
en griego:despreciaron sus trabajos. Los versículos 1-5 formanla
Epístola del Común de Mártires en el TiempoPascual.
[←47]
2. Salvación: la de los justos. Véase 2, 10; 2, 12;2, 19.
[←48]
4. Es lo que se dijo, en3, 2 s.
[←49]
5. Hijos de Dios: esto es, justos, santos, los queobran
impulsados por el espíritu de Dios. Cf. Génesis 6, 2;
Deuteronomio 14, 1.
[←50]
6. Tardío lamento como el de Proverbios 5, 12 y siguientes.
Sobreel pecar contra la luz véase Job 24, 13 y nota;Efesios 4, 18.
[←51]
9. Como sombra: Imagen frecuente en la Biblia(I
Paralipómenos 29, 15; Job 8, 9; Salmo 101, 12; 108, 23; 143,4).
¡Qué ironía! Los impíos usaban antes la mismaimagen (2, 5) para
animarse mutuamente a gozarla vida. “Hay, dice San Gregorio,
quienes al ver lagloria de otros, la estiman en mucho y anhelan
merecerla;pero cuando los ven morir, confiesan sertodo vanidad,
y gimiendo exclaman: Ved la nadadel hombre. ¡Oh alma
carísima! ¿qué son todas lascosas del mundo sino vanos sueños?”
(San Buenaventura,Soliloquio, capítulo II),
[←52]
10. Véase Proverbios 20, 18-19; Salmo 89, 5; 102, 16 y notas.
[←53]
13. “Teniendo en cuenta el versículo 8, que precede
inmediatamentela serie de imágenes o comparaciones,parecía
que el término de las mismas era la soberbia,la riqueza y la
jactancia de los impíos. Considerandola conclusión del versículo
13, que sigue a la serie y estáunido a ella con la conjunción
comparativa así, másbien parece que el término de comparación
es la brevedadde la vida: apenas nacidos, dejamos de ser. Se
pueden unir, sin embargo, amigablemente los dos términos,pues
lo que hace más vanas las riquezas, y consiguientementela
soberbia y jactancia fundadas enellas, os el breve tiempo que
pueden durar” (Cultura Bíblica N° 52, p. 250).
[←54]
14. Este versículo sólo existe en la Vulgata.
[←55]
15. Véase Salmo 1, 4; Proverbios 10, 28; 11, 7.
[←56]
16 s. En el Señor: esto es: El mismo Dios serásu recompensa
como lo dijo El a Abrahán (Génesis 15,1). Jesús también prometió
traer el premio consigo.Ver Apocalipsis 22, 12; Isaías 40, 10; 62,
11.
[←57]
17. Brillante diadema: la corona de justicia que San Pablo,
promete a los que aman Su Venida (II Timoteo 4, 8. La diadema
significa que los elegidos serán reyes en el cielo; pues obtendrán
el reino de Jesucristo y toda su gloria, como vencedores del
mundo, de satanás y de la carne.
[←58]
18. Se armará: figura muy usada en la Biblia, orasea de Dios o
Cristo que se reviste de su poder (Isaías59, 17), ora del hombre
que se cubre con la armadurade la fe (Efesios 6, 13 s.) y recibe el
ropaje de la salud(Isaías 61, 10).
[←59]
19. ¡Admirable don que se ofrece al que es rectode corazón!
Tendrá un juicio cierto, es decir, unacerteza y convicción interior
sobre lo que es verdadero,de modo que no puedan engañarlo las
tremendasseducciones que rodean a todo hombre. Cf. Mateo24,
24; II Tesalonicenses 2, 10.
[←60]
21. Sobre la naturaleza como arma en manos deDios véase 16,
17; 19, 18; Salmo 82, 14. El universo peleará:“En aquel día, dice
San Crisóstomo, el cielo,la tierra, el aire, el agua y todo el
universo se levantaráncontra nosotros, para dar testimonio de
nuestrospecados, y nada tendremos que responder.”
[←61]
22. Véase II Reyes 22, 15; Salmo 17, 15; Hababuc 3, 11.
[←62]
23. Véase Éxodo 9, 13-35; Josué 10, 11; Isaías 28, 17;Ezequiel
13, 13; 38, 22; Éxodo 14, 23-31; Jueces 5, 21.
[←63]
1. El primer versículo falta en el griego, peroigual sentencia se
halla en Eclesiastés 9, 18; Proverbios 16, 32.Empieza aquí un
elogio, mil veces maravilloso, de lasabiduría de la divina palabra,
que recuerda a Job28, Proverbios 8 s., Eclesiastés 24, Baruc 3 s.
“Si hay algunacosa, oh Paula y Eustoquia, que pueda
sujetarnosaquí abajo a la sabiduría y que en medio de las
tribulacionesy torbellinos del mundo conserve el equilibriode
nuestra alma, yo creo que es ante todo elconocimiento y la
meditación de las Escrituras” (SanJerónimo).
[←64]
4. Véase Romanos 13, 1 y siguientes. He aquí el nexo entre
losobrenatural y lo temporal. Aun en los sistemas noteocráticos,
también el gobernar es acto de religión.Recordemos las palabras
de un digno Arzobispo: “Lavida cristiana y el culto de Dios (en
espíritu y enverdad) no están divorciados de las tareas
cotidianaso de las urgentes preocupaciones del pueblo.
Nadadebe poder separarnos de aplicar constantemente, yen
todos los terrenos, el universal e inmutable mensaje de amor que
es el Evangelio.”
[←65]
6. Esta tremenda responsabilidad de los poderososes el tema
del Salmo 81 (véase también el Salmo100 y Eclesiastés 7, 4). Ellos
fueron los que reprobarona Cristo (Marcos 8, 31; Lucas 9, 22; 17,
25, etc.).
[←66]
7. Sobre los pequeños véase Proverbios 9, 4 y nota. “Sentaos
hermano mío, en el lugar más bajo,para que viniendo otro
menor que vos, os manden subirmás arriba. ¿En quién pensáis
que reposa el Señory está satisfecho sino en el humilde y quieto
yque tiembla de sus palabras? Mirad, al que dan más,mayor
cuenta le pedirán. Y así los poderosos serán poderosamente
atormentados” (San Jerónimo, A Heliodoro).
[←67]
8. Véase Deuteronomio 10, 17; II-Paralipómenos 19, 7;
Eclesiastés 35, 15;Hechos de los Apóstoles 10, 34; Romanos 2, 11;
Gálatas 2, 6; Efesios 6, 9; Colosenses3, 25; I Pedro 1, 17.
[←68]
10. No vengáis o resbalar: He aquí el proceso:Dios nos habla
de su divino libro para enseñarnosla sabiduría, y la enseña no
como un adorno, sinoporque sabe que ella transforma la vida.
Véase IITimoteo 3, 16; Hebreos 4, 12.
[←69]
13 y siguientes.De los que la aman: De aquí deduce SanJuan
Crisóstomo que si alguien dice no entender laspalabras de Dios,
no es que le falte inteligencia, sinoamor. Cf. Proverbios 1, 20 y
nota. Amar la sabiduríaes ya tenerla. Esta maravillosa revelación
que Diosnos hace por medio del Sabio, se confirma y
demuestraintensamente a través de toda la divina Escritura.El que
desea la sabiduría ya la tiene, pues sila desea es porque el Espíritu
Santo ha obrado enél para quitarle el miedo a la sabiduría, ese
sentimientomonstruoso de desconfianza que nos hace temerla
santidad y aun huir de ella como si la sabiduríano fuese nuestra
felicidad sino nuestra desdicha.Vérnoslo, pues, claramente: si yo
no creo queesto es un bien ¿cómo voy a desearlo? Por
consiguiente, si lo deseo, ya he descubierto que ello es unbien
deseable y ya me he librado de aquel miedo quees la obra
maestra del diablo y del cual nadie puedelibrarme sino el Espíritu
Santo, que es el Espíritude mi Salvador Jesús, y entonces ya soy
sabio, puesque deseo lo que hay que desear. Y ahora viene
lasecunda confirmación de esta maravilla: desear lasabiduría es
ya tenerla, porque ella está deseandodarse, es decir, que se da a
todo el que desea. Elque sale a buscarla se hallará con que a la
puertade su propia casa estaba ella esperándolo (versículos 14-
15).Y Santiago nos enseña que todo el que necesita sabiduríano
tiene más que pedirle a Dios que la da(Santiago 1, 5). La
sabiduría personificada es Jesús,encarnación de la Sabiduría del
Padre (Proverbios 1. 2;3, 19; 8, 4; 9, 4; Salmo118. 89; Job 28, 12;
38, 5).Es Él quien “está a nuestra puerta y. nos llama” a su
banquete (Apocalipsis 3, 20).
[←70]
15. Así encontró Tobías a Rafael (Tobías 5, 5). Esimposible leer
estas maravillas sin sentirse conquistadopor la magnitud de estas
promesas. Véase Proverbios1, 2 y nota.
[←71]
18. Nótese que hay aquí un perfecto silogismo(sorites), que
recuerda a Romanos 5, 2-5 y II Pedro1, 5-7. La admirable
conclusión está en el versículo 21.Hay aquí todo un tratado de
vida espiritual.
[←72]
21. Al reino eterno: véase Romanos 5, 17; II Timoteo2, 12;
Apocalipsis 5, 10; I Pedro 2, 9; Daniel 7, 27; I Corintios15, 24 y
siguientes.
[←73]
23. Este versículo falta en el griego.
[←74]
24. Engendrada: “y no hecha”, según enseña elCredo. La
Sabiduría es el Verbo (versículo 17), que salióde Dios como
exhalación de su virtud (7, 25). y esartífice de todas las cosas del
mundo (7, 21). Eslo que San Juan nos explica en el Evangelio con
queacaba la Misa (1, 1 y siguientes.).
[←75]
26. La muchedumbre de sabios es la felicidad delmundo. Hoy
se cree erróneamente que en la multitudde técnicos consiste el
bienestar de la humanidad.Pero dada la tecnificación de las
ciencias, éstasestán, en general, fuera del ámbito de la
sabiduría,aunque la palabra sabiduría se usa hoy en sentidode
ciencia, lo cual significa, ni más ni menos, negarla.Uno puede ser
un hombre de ciencia, el máserudito de su gremio, y sin embargo
estar adicto aideologías perversas, porque le falta la sabiduría; ya
la inversa, un hombre sencillo y sin título universitario,puede ser
muy sabio, porque se arraigaen Dios y camina por los senderos
de la Ley divina.
[←76]
1. Desde aquí deja el autor hablar a Salomón enprimera
persona. Su objeto es destacar que semejantesabiduría no se
concibe sino en función de Dios(véase la Introducción a los
Proverbios) y que esedon no es privilegio de ciertos hombres,
sino quetodos pueden participar de él, con tal que lo deseeny lo
pidan (véase versículos 7 y 15).
[←77]
2. Véase Job 10, 10. Habla de diez meses lunares.Véase Salmo
80, 4 y nota.
[←78]
3. Mi primera vox... fue de llanto: El niño, sinsaberlo, dice San
Agustín, presiente el dolor; su mirada,como una mirada
profética, abraza las milaflicciones de la vida que tendrá que
sufrir y quedeplora. Nótese la cruda elocuencia, propia del
Eclesiastés,que nos dispone a despreciar lo temporal.Es todo lo
contrario del humanismo.
[←79]
6. Véase Job 1, 21.
[←80]
7. Recuerda el capítulo 3 del tercer Libro de los Reyes,donde se
relata cómo Salomón pidió a Dios eldon de la sabiduría y cómo
el Señor accedió a suhumilde pedido. Nótese que no sólo la
sabiduría sinotambién su uso es un don de Dios. El sabio, dice
San Bernardo, es el que ve las cosas tal como son ensí mismas; es
decir, que ve las cosas divinas comodivinas, las humanas como
humanas, y distingue laseternas de las transitorias.
[←81]
10. He aquí el “amor de preferencia”, piedra de toque de la
santidad. Es simplemente el primero delos diez mandamientos.
[←82]
11. Véase Proverbios 24, 4; III Reyes 3, 13; Mateo 6,33. Nótese
el contraste con la ciencia humana enEclesiastés 1, 18; 2, 13 y
notas.
[←83]
12. Me gozaba en todas las cosas: Para el queacepta el don de
la sabiduría todas las cosas son motivode gozo. ¿Puede haber
mayor felicidad?
[←84]
13. La comunico: Aquí, como en 6, 24, vemosque no hay nada
esotérico u oculto (Proverbios 1, 20).Observemos además la
suma audacia de este lenguaje,que sería una impostura si no
fuese Dios quienhabla. Cf. Proverbios 1, 2 y nota.
[←85]
14. Un tesoro infinito: De ahí que sean ricos interiormentelos
que renuncian a todas las cosas perecederas. “Es cierto, dice San
Bernardo, cuanto menosse desean las riquezas, más libres somos,
dueños denosotros mismos y verdaderamente ricos.
Desprendidoel hombre de todo, lo posee todo y lo posee
plenamente.porque la adversidad, lo mismo que la
prosperidad,le está sometida y opera en su favor. Elavaro tiene
hambre de las cosas de la tierra, y el fiel,por el contrario, las
desprecia como dueño. Poseyéndolas,el primero las mendiga;
despreciándolas, elsegundo las posee” (Sermo XXI in Cantico
Canticorum).
[←86]
17 y siguientes. Véase la descripción que los Libros de losReyes
hacen de Salomón, sobre todo III Reyes 3,16-28; 4, 33; 5, 9-14;
10, 1-9.
[←87]
21. Véase sobre esto Proverbios 30, 4 y su nota.
[←88]
22. El Hijo, o Verbo, Sabiduría eterna del Padre,que “siempre
está obrando, lo mismo que el Padre” (Juan 5, 17) y “por quien
fueron hechas todas lascosas” (Credo de la Misa), es al mismo
tiempo nuestroInstructor (versículo 21) y “único Maestro”
(Mateo 23,10), porque en él está la plenitud del Espíritu
Santo(Isaías 11, 2; 61, 1; Lucas 4, 18) que aquí se
describe.Tenemos, pues, en este pasaje, una perfectadefinición
espiritual de Jesús. Podemos ver otras enIsaías 42, 1 y siguientes,
citado por Mateo 12, 18-21; 17, 5; Cantar de los Cantares5, 10-
16; Hebreos 1, 3 y I Juan 4, 16. Multiforme:en la variedad de los
dones que comunica (I Corintios12, 4 y siguientes). “Don
Septiforme” lo llama la Liturgia(Isaías 11, 1 s.; Apocalipsis 1, 4).
Elocuente: en los Profetas, “por cuya boca habla”, y en los
creyentes, a quienesinspira (Marcos 13, 11; Lucas 21, 14 s.). “El
EspírituSanto ilumina a todos los hombres para hacerles conocera
Dios, inspira a los profetas, hace sabios a loslegisladores, consagra
a los sacerdotes...” (San Basilio).
[←89]
23. Amador de los hombres: He aquí lo que nosinteresa sobre
todas las cosas. Porque es la fe eneste Amor lo que nos hace
corresponder a Él. Ver11, 27; Salmos 102, 13; 110, 10 y notas.
[←90]
26. Véase versículo 22 y nota. Demuestra la
consubstancialidaddel hijo con el Padre. El Verbo Amor es laluz
que refleja la bondad del Padre cuya esencia esamor (cf.
Introducción). San Pablo y San Juan empleanexpresiones casi
idénticas. Hebreos 1, 3 pareceuna cita de este versículo y así la
considera Fillión.Sería una de las pocas citas de los Libros
deuterocanónicoshechas en el Nuevo Testamento.
[←91]
27. Una sola: Hijo Unigénito. Lo puede todo: “ElPadre ama al
Hijo y ha puesto todas las cosas ensus manos” (Juan 3, 35).
Formando amigos de Dios:“Nadie viene al Padre sino por Mi”
(Juan 14, 6).
[←92]
28. Dios solamente ama al que mora con la sabiduría,es decir, a
los que se rigen por la palabra deDios. La bondad del divino
Padre nos ha mostradopor experiencia a muchas almas que así se
han acercadoa Él mediante la miel escondida en su palabra y
que, adquiriendo esa palabra, han gustado el sabor de la
Sabiduría que es Jesús (cf. Proverbios 8, 22;Eclesiastés 1, 1), y
hallan cada día tesoros de paz, defelicidad y de consuelo en este
monumento —elúnico eterno (Salmo 118, 89)— de un amor
compasivo e infinito (cf. Salmo 102, 13; Efesios 2, 4 y notas).Para
ello sólo se pide atención, pues claro está queel que no lee no
puede saber. Como cebo para estacuriosidad perseverante, se nos
brindan aquí todoslos misterios del tiempo y de la eternidad.
Sóloquedarán excluidos de este banquete los que fuesentan
sabios que no necesitasen aprender; tan buenos,que no
necesitasen mejorarse; tan fuertes, que nonecesitasen protección.
Por eso los fariseos se apartaronde Cristo que buscaba a los
pecadores. ¿Cómoiban ellos a contarse entre las “ovejas
perdidas”?Por eso el Padre resolvió descubrir a los
insignificantesesos misterios que los importantes —asíse creían
ellos— no quisieron aprender (Mateo 11,25). Y así llenó de
bienes a los hambrientos deluz y dejó vacíos a aquellos “ricos”
(Lucas 1, 53).Por eso se llamó a los lisiados al banquete que
losnormales habían desairado (Lucas 14, 15-24). Y la
Sabiduría,desde lo alto de su torre, mandó su pregóndiciendo:
“El que es pequeño que venga a Mi.” Y a los que no tienen juicio
les dijo: “Venid a comerde mi pan y a beber el vino que os tengo
preparado” (Proverbios 9, 3-5).
[←93]
29. Más hermosa que el sol: El Padre llama a Jesús “el
hermosísimo entre los hijos de los hombres”,véase Salmo 44, 3 y
nota: Hebreos 1, 8 s.
[←94]
30. Jamás prevalece: Nótese cómo nuestra fe estriunfal (I Juan
5, 4). Aunque atravesamos el períodode prueba (I Pedro 1, 7) y
persecución (Juan16, 1 y siguientes) sabemos que el príncipe de
este mundo detinieblas no tiene poder alguno sobre Cristo
(Juan14, 30), ni prevalecerá contra los que están unidosa Él
(Mateo 16, 18); que las tinieblas aunque rechacenla luz, no
podrán ocultarla (Juan 1, 5), quenuestro Rey es el vencedor del
mundo (Juan 16, 33)y que lo veremos venir en su gloria (Mateo
26, 64;Juan 1, 51; Apocalipsis 1, 7). No es, pues, nuestra Religión
“la derrota al pie de un Crucifijo”, como escribióuna vez
impíamente Romain Rolland, ni reconoceuna lucha entre dos
principios equivalentes del bieny del mal, como Ormuzd y
Ahrimán, según los persas.Sólo existe el “misterio de iniquidad”
(II .Tesalonicenses2, 6 s.) hasta que Jesús lo destruya en su
Parusíao segunda venida (ibíd. versículo 8; Apocalipsis 19, 15).
[←95]
1. Abarca todas las cosas: “Por Él (por Jesús, ohPadre) todo lo
creas, lo santificas, lo vivificas, lobendices y nos lo das” (Canon
de la Misa). Consuavidad: Divino ejemplo que contrasta con
nuestranerviosidad, nuestro celo inquieto, nuestra fiebre deobras.
La primera palabra de Jesús es siempre: “Lapaz sea con vosotros;
no se turbe vuestro corazón.” Condición indispensable de la
infancia espiritual, queen todo cuenta con la actividad de Dios
antes quecon la propia. Véase la preciosa revelación que
recibeElías en la cueva (III Reyes 19, 9 y siguientes): No está
elSeñor en vendavales ni terremotos sino en la suavebrisa.
Observa el Doctor de Hipona: “La sabiduríahace pacífico como
Dios al que la practica; le ponesereno, tranquilo, imperturbable,
elevado; le haceandar como un ángel lo mismo en las
adversidadescomo en la prosperidad.”
[←96]
2. Jesús es por excelencia el Esposo, como se veen el Cantar de
los Cantares, y el papel femeninocorresponde al alma, porque el
varón es cabeza dela mujer (Efesios 5, 23). Así lo es también Él
parala Iglesia, con la cual el Cordero celebrará sus Bodascomo
nos enseña el Apocalipsis 19, 6-9. Salomónhabla aquí de la
sabiduría como fruto y tesoro cuyaposesión intima codicia el
alma. No creemos, sinembargo, que en este pasaje pueda
identificarse a laPersona de Jesús con el de una esposa. Él es
demasiadorico y nosotros demasiado pobres para tal
presunción.Pero es Él, ciertamente, quien nos da supropia
sabiduría como compañera nuestra y saludableconsejera.
[←97]
3. La unión que tiene con Dios nos la dice Juan:el Verbo era en
Dios desde el principio y el Verbo era Dios (Juan 1, 1). De ahí que
sea inseparablede Él (véase 7, 25). La ama el Señor: “Este es
miHijo en quien tengo puesta mi complacencia” (Mateo3, 17).
[←98]
4. Véase en Proverbios 8, 22-31 cómo el Verbo
Eternoacompañó al Padre en la Creación. En cuantoa nosotros,
Él es también “la luz verdadera que viniendoa este mundo
ilumina a todo hombre” (Juan 1, 9).
[←99]
5. Creadora de todas las cosas: por donde vemoscuán lejos está
de ser ociosidad la adquisición dela sabiduría. Sin ella, en vano
querríamos realizarobras que agradasen a Dios. Véase 9, 10 y
nota;Eclesiastés 39, 1.
[←100]
7. La Sabiduría es madre de las virtudes, en primerlugar de las
cuatro cardinales o fundamentalesque aquí se enumeran. De este
texto las ha tomadola Teología.
[←101]
8. Nótese aquí el aspecto profético de la Sabiduría.Dios se
gloria muchas veces de ser el único queanuncia, desde mucho
antes, las cosas que han desuceder (Isaías 46, 10; 42, 9; 44, 26-
28). Lo mismohace Jesús (Juan 16, 4, etc.), y nos dice que
tambiénel Espíritu Santo nos revelará lo porvenir (Juan16, 13),
como efectivamente lo hizo en las cartas de los apóstoles San
Pedro y San Pablo y en el Apocalipsisde San Juan. De ahí que
hemos de cuidarnosde “despreciar las profecías” (I Tesalonicenses
5, 20),cuyo estudio es lo propio del que quiere ser sabiosegún
Dios (Eclesiastés 39, 1). Véase principalmente Mateo 24, que es la
profecía más transcendental del NuevoTestamento.
[←102]
9. Será el consuelo: Es lo que San Pablo llamala “consolación
de las Escrituras” (Romanos 15, 4).
[←103]
10. He aquí la ambición legítima, la más alta deun joven. Véase
Proverbios 1, 4; Sabiduría 4, 13; Salmo 118, 99 s.;I Corintios 1, 31;
Jeremías 9, 24; Daniel 12, 3.
[←104]
11. Y los príncipes... causo: falta en el griego.
[←105]
12. Poner los dedos en los labios es señal de silencioy
reverencia. Cf. Tob 21, 6; Proverbios 30, 32.
[←106]
14. Gobernaré los pueblos: Véase 3, 8; 6, 21 ynotas.
[←107]
16. Véase versículo 2; Salmo118, 162 y notas. Es éste untexto
ideal para grabar como lema en nuestro gabinetede estudio o en
la tapa de nuestra Biblia. Familiarizarsecon la sabiduría que se nos
manifiestaa través de las páginas de la Sagrada Escritura nopuede
decirse que sea cosa difícil, pues Dios la facilitaa los humildes, a
quienes Él descubre lo queoculta a los sabios (Mateo 11, 25).
Cosa larga, sí, es;tan larga que nadie le da término en su vida.
Perocon la ventaja de que interesa desde el primer-
momento,pues cada día vamos descubriendo nuevasmaravillas.
En eso se distingue de otros estudios,como p. ej. el de un
instrumento musical, que noagrada sino cuando se está algo
adelantado. Porquequien no busca la erudición vana sino el
aprovechamientoespiritual, lo halla inagotablemente en
cadaSalmo, en cada versículo del Evangelio, de San Pablo,etc. y
descubre así con cuánta verdad nos diceaquí la misma Sabiduría
que su conversación nosatrae consuelo y alegría.
[←108]
17. Se halla la inmortalidad: Cómo esto se realizalo dice Jesús
en Juan 17, 3: “La vida eterna consisteen que te conozcan a Ti,
solo Dios verdadero, y a Jesucristo, Enviado tuyo.”
[←109]
18. Conversar con ella: ¿Cómo mejor que meditando la Palabra
de Dios? “'Tenemos necesidad deleer la Sagrada Escritura, puesto
que por ella aprendemoslo que debemos hacer, lo que hay que
dejar y lo que es de apetecer”. (San Bernardo).
[←110]
19 s. “El sentido general es: aun cuando yo erade buena índole,
no bastaba esto para alcanzar lasabiduría, que es don de Dios.
De ahí el sentidoconcesivo o adversativo de los versículos 19-20,
cuya significación,por tanto, no es lícito forzar o extremar.Más
concretamente, en el versículo 20 vine a uncuerpo no significa la
preexistencia del alma, sinomás bien su procedencia extrínseca, es
decir, de lacreación de Dios, no de la generación humana.
Elllamar incontaminado al cuerpo no niega el pecadooriginal, del
cual no se habla aquí (cf. 10, 1-2); masafirma que la materia no es
sustancialmente mala” (Bover-Cantera).
[←111]
21. No podría ser continente: Otros traducen: Nopodría
alcanzarla. San Agustín lo refiere a la continenciaque consiste en
practicar las virtudes, inclusivela castidad, y huir de los vicios; lo
queno puede conseguirse sin un particular don deDios. Cf.
Proverbios 2, 16 y nota. Por eso la oraciónque sigue.
[←112]
1. Esta Palabra es Jesús, el Verbo (Logos) encarnado “por quien
fueron hechas todas las cosas” (Juan 1, 3). El autor de esta
oración se inspira enIII Reyes 3, 5 y siguientes, donde el rey
Salomón pide a Diosel don de la sabiduría. Cf. Génesis 1, 1 y
nota.
[←113]
4. La Sabiduría asiste al trono del Altísimo porquees igual a Él
en esencia. Ahora también con (suHumanidad Santísima, está
Jesús “sentado a la diestradel Padre”. De entre tus hijos: véase
Juan 15,15, donde Jesús distingue entre amigos y siervos
segúnque conozcamos o no los secretos de la Sabiduríaque Él
vino a enseñarnos.
[←114]
6. No valdría nada, “como un globo desinflado”,dice un
piadoso autor. En efecto, Jesús enseña quela carne es flaca
(Marcos 14, 38) y para nada sirve(Juan 6, 64). El espíritu es lo
que da la vida, esdecir, el gas que llena el globo para que pueda
levantarse.Ese espíritu no es el nuestro, sino el Espíritude Dios
que Él nos comunica por medio desu Palabra Omnipotente, ya
que es el Espíritu Santoquien habla en ella, y Jesús nos dice que
sus palabrasson “espíritu y vida” (Juan 6, 63; Vulgata 6,64). Hay,
pues, que renovar ese gas cada día, a cadainstante, porque, en,
cuanto lo olvidamos, el globose desinfla y vuelve a caer. Tal es el
sentido de lo que Jesús nos dice en Juan 15, 5.
[←115]
8. La ciudad de tu morada: Jerusalén. Para construirel Templo
asistió a Salomón la Sabiduría, inspirándolea él y a los artífices.
Véase I Paralipómenos 28,11, 20. Que dispusiste desde el
principio. El Templode Jerusalén tiene su modelo en el
Tabernáculo queDios ordenó hacer en el desierto (Éxodo 25, 9;
26, 30).Véase Hebreos 8, 2; 9, 11; Apocalipsis 13, 6; 15, 5.
[←116]
10. Nótese que hay aquí una gran luz. Saber entodo momento
lo que a Dios le agrada es la sumasabiduría, al mismo tiempo que
es la plena claridadde la conciencia y la felicidad del corazón.
Cuandoalguien se empeña en invitarnos con manjares excesivoso
que nos desagradan, no comprende que,
pretendiendoobsequiarnos neciamente, nos hace sufrir.Así
también es muy fácil que, por no conocer el corazónde Dios tal
como Él se ha revelado, creamoscomplacerlo con cosas que no le
gustan, v. gr. conoración a fuerza de palabras (Mateo 6, 7 s.) o
deobras que no son según su Espíritu (véase Isaías 1,11 y
siguientes; 66, 3; I Reyes 15, 22; Proverbios 15, 8; Jeremías 6,19
s.; Oseas 6, 6; Amós 5, 21 s.; Miqueas 6, 6 y siguientes; I
Corintios3, 12 s?.; 13, 1 y siguientes; Marcos 7, 6 y siguientes;
Mateo 23, 15; Salmo 49, 8 y siguientes y nota). Podemos
comprender bien todo estosabiendo que Dios no se nos ha
revelado como unfuncionario, que busque el cumplimiento
material desus ordenanzas, ni menos como una abstracción
metafísica,sino como un Padre que tiene corazón detal
(recordemos la parábola del hijo pródigo), porlo cual nuestros
obsequios no pueden agradarle sinoen la medida del sincero
amor y la filial confianzaque los inspiren. Véase Eclesiastés 1, 34;
Hechos de los Apóstoles 10, 15 ynota.
[←117]
11. Me guiará: El modelo para esto es Jesús, quesabía siempre
(versículo 9) lo que al Padre agrada, y lohacía siempre (Juan 8,
29).
[←118]
Catequesis del Papa. (Sabiduría 9, 1-6. 9-11)
Dame, Señor, la sabiduría
Laudes del sábado de la semana III
1. El Cántico que se acabamos de escuchar nos presenta gran
parte de una amplia oración puesta en labios de Salomón, que
en la tradición bíblica es considerado el rey justo y el sabio por
excelencia. Nos la ofrece el capítulo noveno del Libro de la
Sabiduría, un escrito del Antiguo Testamento compuesto en
griego posiblemente en Alejandría de Egipto, en los umbrales de
la era cristiana. Se puede percibir la expresión del judaísmo vivaz
y abierto de la Diáspora hebrea en el mundo helénico.
Este libro nos propone fundamentalmente tres recorridos de
pensamiento teológico: la inmortalidad bienaventurada como
punto de llegada final de la existencia del justo (Cf. capítulos 1-
5); la sabiduría como don divino y guía de la vida y de las
opciones del fiel (Cf. capítulos 6-9); la historia de la salvación, en
particular del acontecimiento fundamental del éxodo, que
comienza con la opresión egipcia, signo de esa lucha entre el
bien y el mal, y termina con una salvación plena y con la
redención (Cf. capítulos 10-19).
2. Salomón vivió diez siglos antes del autor inspirado del Libro
de la Sabiduría, sin embargo ha sido considerado como el
iniciador y artífice de toda una reflexión sapiencial posterior. La
oración en forma de himno, puesta en sus labios, es una
invocación solemne dirigida al «Dios de los padres y Señor de la
misericordia» (9,1) para que conceda el don preciosísimo de la
sabiduría.
Es evidente en nuestro texto la alusión a la escena narrada en
el Primer Libro de los Reyes, cuando Salomón, en los inicios de su
reino, se dirigió a los altos de Gabaón, donde se levantaba un
santuario, y después de haber celebrado un grandioso sacrificio,
en la noche tiene un sueño-revelación. Por petición misma de
Dios, que le invita a pedirle un don, él responde: «Concede,
pues, a tu siervo, un corazón que entienda para juzgar a tu
pueblo, para discernir entre el bien y el mal» (1 Reyes 3, 9).
3. La inspiración ofrecida por esta invocación de Salomón se
desarrolla en nuestro Cántico en una serie de llamamientos
dirigidos al Señor para que conceda el tesoro insustituible de su
sabiduría.
En el pasaje presentado por la Liturgia de los Laudes
encontramos estas dos imploraciones: « Dame la sabiduría...
Mándala de tus santos cielos, y de tu trono de gloria» (Sabiduría
9, 4.10). Sin este don, uno se da cuenta de que se queda sin guía,
como privado de una estrella polar que orienta las opciones
morales de la existencia: «siervo tuyo soy..., hombre débil y de
pocos años, demasiado pequeño para conocer el juicio y las
leyes..., sin la sabiduría, que procede de ti, será estimado en
nada» (versículos 5-6).
Es fácil intuir que esta «sabiduría» no es la simple inteligencia o
la habilidad práctica, sino más bien la participación en la mente
misma de Dios que «con tu sabiduría formaste al hombre» (Cf.
versículo 2). Es, por tanto, la capacidad de penetrar en el sentido
profundo del ser, de la vida y de la historia, yendo más allá de la
superficie de las cosas y de los acontecimientos para descubrir el
significado último, querido por el Señor.
4. La sabiduría es como una lámpara que ilumina nuestras
opciones morales de todos los días y nos conduce por el camino
recto «que sabe lo que es grato a tus ojos y lo que es recto según
tus preceptos» (Cf. versículo 9). Por este motivo la Liturgia nos
hace rezar con las palabras del Libro de la Sabiduría al inicio de
una jornada, para que Dios con su sabiduría esté junto a mí y
«para que me asista en mis trabajos» diarios (Cf. versículo 10),
revelándonos el bien y el mal, lo justo y lo injusto.
De la mano de la Sabiduría divina nos adentramos confiados
en el mundo. A ella nos agarramos, amándola con un amor
conyugal como Salomón, que como dice el Libro de la Sabiduría
confesaba: «Yo la amé [la sabiduría] y la pretendí desde mi
juventud; me esforcé por hacerla esposa mía y llegué a ser un
apasionado de su belleza» (8, 2).
5. Los Padres de la Iglesia han identificado en Cristo la
Sabiduría de Dios, siguiendo a san Pablo, que definía a Cristo
«potencia de Dios y sabiduría de Dios» (1Cor 1, 24).
Concluyamos con una oración de san Ambrosio, que se dirige
a Cristo con estas palabras: « ¡Enséñame las palabras ricas de
sabiduría, pues tú eres la Sabiduría! Abre mi corazón, tú, que has
abierto el libro. ¡Tú abres esa puerta que está en el cielo, pues tú
eres la Puerta! Quien se introduzca a través tuyo, poseerá el
Reino eterno; quien entre a través tuyo, no se engañará, pues no
puede equivocarse quien ha entrado en la morada de la Verdad»
(«Comentario al Salmo 118/1»).
[←119]
13. Véase Isaías 40, 13; Jeremías 23, 18; Romanos 11, 34;I
Corintios 2, 16. ¿Quién podrá? Notemos que el hombreno llega
al conocimiento perfecto de Dios porinvestigación propia o
especulación a manera deTeosofía, sino que es Dios quien ha
tomado la iniciativade darse a conocer, primero por el
AntiguoTestamento y luego más ampliamente por la
Encarnacióndel Hijo (Hebreos 1, 1 s.).
[←120]
15. “Este enlace que tiene con el cuerpo corruptibleel alma, le
sirve de gran estorbo para entendermuchas cosas” (San
Bernardo). Véase Romanos7,24;II Corintios 4, 7; 5, 4; Efesios 4,
22.
[←121]
16. Véase lo que Jesús dice a Nicodemo en Juan3, 10 s. “Es una
comparación de menor a mayor.Si con mucha dificultad y a costa
de mucha fatigaapenas llegamos a entender alguna de las cosas
queestán acá abajo, ¿cómo podemos llegar a rastrear,y mucho
menos sondear las que están en el cielo,tan distantes de
nosotros?” (Scío).
[←122]
19. Fueron salvados: “Jesucristo es Redentor porla palabra y
por la sangre.”La segunda parte del versículo falta en el original
griego.
[←123]
1. En la segunda parte, que comienza con el capítulo 10, se
describe la actividad de la Sabiduría en laHistoria. Véase Hebreos
11, donde San Pablo atribuyea la fe lo que se dice aquí de la
Sabiduría,Para aumentar el interés el autor no pone nombres.
[←124]
2. Habla de Adán. Vemos aquí que él se arrepintiódel pecado.
Potestad: pero no ya como antes.Compárese Génesis 1, 26 y
siguientes; 2, 20, con 3, 16 y siguientes.
[←125]
3. El impío es Caín, que por envidia mató a suhermano Abel
(Génesis 4).
[←126]
4. Al justo: Noé, a quien Dios salvó en el Arca(Génesis 6-8).
[←127]
5. Precioso elogio de nuestro Padre espiritual Abrahán.Véase
Génesis 22; Romanos 4, 16-25.
[←128]
6. Justo: Lot. Pentápolis: Las cinco ciudades deSodoma,
Gomorra, Adama, Seboím y Segor. Estaúltima, cuyo nombre
significa “pequeña”, fue perdonadapor intervención de Lot
(Génesis 14, 1-12; 19, 19-23).
[←129]
7. Alusión a la mujer de Lot que, por su apegoa la ciudad
maldita, fue convertida en una columnade sal (Génesis 19, 26)...
Jesús recuerda este ejemplo(Lucas 17, 32) para indicar que el
cristiano cuyoprimer pensamiento, a la venida del Hijo del
hombre,se fijase en la seguridad de sus bienes temporales,no sería
digno del Reino (Fillion). Cf. Mateo24, 16-18.
[←130]
10. Se refiere a Jacob (Génesis 27-32). Le mostró elreino de
Dios. Evoca la visión de la misteriosaescala que tuvo Jacob en
Betel (Génesis 28, 12 y siguientes).La idea del Reino de Dios no es
exclusiva propiedaddel Nuevo Testamento. La encontramos
desde la primerapágina del Génesis (cf. las notas a Génesis 1,
28;2, 16 s.; 12, 1; Salmos 92; 94; 95; 96; 21, 29;44, 7; 46, 7-9;
144, 10-13; I Paralipómenos 29, 11; Tobías 13,1-6; Ester 13, 9-14) y
especialmente en los profetas.Así, por ejemplo, el profeta Abdías
concluye suescrito con las palabras consoladoras: “El imperioserá
de Yahvé” (21); Zacarías profetiza; “Y reinará Yahvé sobre la
tierra toda y Yahvé será único, y único su nombre” (14, 9). Isaías
escribe al respecto: “La luna se enrojecerá, el sol palidecerá,
cuando Yahvé Sabaot será proclamado rey” (24, 23); y en
Danielleemos: “En tiempo de esos reyes el Dios de loscielos
suscitará un reino que no será destruido jamás,y que no pasará a
poder de otro pueblo; destruiráy desmenuzará a todos esos
reinos, mas Él permanecerá por siempre” (2, 44). También
Miqueasprometió el Reino de Dios cuando dijo: “Y ala coja le
daré descendencia, y a la descarriada laharé un pueblo poderoso,
y Yahvé reinará sobreellos en el monte Sión desde ahora para
siempre” (4, 7). Todo el Antiguo Testamento está lleno deeste
anhelo que nosotros formulamos todos los díasen el
Padrenuestro: Venga a nos tu Reino. Le enriqueció:Cf. Génesis 30,
31-43. Recompensó; másexactamente: completó. De todos
modos, es la granrevelación de cómo obra activamente Dios, sin
elcual no cae un solo pajarillo (Mateo 10, 29). Nonos lleva Él,
como los sabios del mundo, a buscaren la satisfacción del amor
propio “la alegría quees compañera inseparable del acto
perfecto” (Aristóteles),sino a obrar como niños confiados en
quesu Padre añadirá y suplirá lo que falte a nuestrapobre
pequeñez y ceguera. Véase Salmo 85, 1 y nota.Los versículos 10-
14 forman la Epístola de la primera Misadel Común de Mártires.
[←131]
11. Alusión a Labán y a su familia, que engañarona Jacob
(Génesis 29, 15 y siguientes; 31, 7).
[←132]
12. La gran lucha que Jacob tuvo que sostenercon el Ángel
(Génesis 32, 25-33). La sabiduría: elgriego dice: la piedad (véase I
Timoteo 4; 8).
[←133]
13. Recuerda la historia de José, hijo de Jacob,que es un tejido
de acontecimientos milagrosos (Génesis 39-41). Los pecadores: los
hermanos de José, Putifary su mujer.
[←134]
14. Convenció de mentirosos: Es el sentido de lo que dice Jesús:
“La sabiduría ha sido justificadapor sus hijos” (Mateo 11, 19).
Porque los que sedejan guiar por ella triunfan al fin siempre, y se
veentonces que ella es la que salva (9, 19).
[←135]
15. Por el pueblo justo ha de entenderse el pueblode Israel,
escogido entre todas las naciones paratrasmitir la revelación
divina (Éxodo 3, 15).
[←136]
16. Entrándose en el alma: Notemos siempre laeminente
actividad de la sabiduría. Basta dejarlaentrar, y luego ella es la
que obra. El siervo deDios es Moisés (Éxodo 14, 31; Números 12,
7; Hebreos 3,5). Reyes formidables: los faraones de Egipto.
[←137]
17. Por el toldo durante el día y la luz durante lanoche se
entiende la columna maravillosa que guiabaa los israelitas (Éxodo
13, 21 y siguientes; Deuteronomio 8, 2).
[←138]
19. Los retiró: Otra traducción: los lanzó afuera, esdecir, a los
enemigos. Los despojos de los impíos:los objetos de oro y plata
que los israelitas pidierona los egipcios por orden del mismo Dios
(Éxodo 3, 21 y siguientes; 11, 2 s.; 12, 35 s.; Salmo 104, 37).
[←139]
20. Con cánticos: Véase Éxodo 15, 1-21.
[←140]
21. ¡Cuántas veces se nos inculca este consoladormisterio!
Véase Éxodo 4, 10 y siguientes; Salmo 8, 3; Mateo 11, 25;21, 16;
Lucas 10, 21. etc.
[←141]
1. El santo profeta es Moisés, caudillo del pueblode Israel
durante el viaje por el desierto.
[←142]
3. Alusión a los combates de los israelitas con los amalecitas
(Éxodo 17, 8 y siguientes), con el rey de Arad(Números 21, 1-3) y
con los amorreos (Números 21, 21-35; Deuteronomio 2, 31 y
siguientes).
[←143]
4. Véase Éxodo17, 1 y siguientes; Números 20, 2 y siguientes
[←144]
7. Los malvados: los egipcios. El perenne rio: elNilo, cuyas
aguas se convirtieron en sangre (Éxodo 7, 17): Los versículos 6 y
7 en griego: “Porque cuandolos egipcios en vez de un río
perenne, se hallaronconturbados con inmunda sangre, en castigo
del decretomatador de los niños, diste agua a los israelitas,etc.”
[←145]
10. Viéndose ellos puestos a prueba: es decir, losisraelitas, con
privilegio de hijos. Los impíos: losegipcios.
[←146]
11. Los probaste: Cf. Ester 13, 18 y nota; Proverbios3, 12.
[←147]
15. Le miraban con admiración, al verlo triunfantede su
perversa oposición, a aquel Moisés a quien deniño habían
expuesto en las. aguas del Nilo (Éxodo 2, 3).
[←148]
16 y siguientes. Véase Éxodo 8, 1 y siguientes; 10, 1 y siguientes.
Los egipciosadoraban hasta ranas y reptiles inmundos.
[←149]
17. Sobre este concepto véase Proverbios 5, 22 y nota.Cada
pecado trae consigo una pena que le es propia. “Todo espíritu
desarreglado es el castigo de sí mismo” (San Agustín,
Confesiones). “Si el hombre no haceel bien que debe hacer,
sufrirá la pena merecida.Así, por una admirable disposición de la
Providencia,cuando abandonamos la justicia, nos abandona ellay
se venga de cada una de las prevaricaciones deque nos hemos
hecho culpables” (San Bernardo, InCantico Canticorum).
[←150]
18. Materia nunca vista: en griego: materia informe:es el caos
de que habla el Génesis 1, 2.
[←151]
19. Saludable enseñanza. Tan poca cosa somos,que moriríamos
de espanto a la sola vista de ciertosmonstruos. Véase Job 40 y 41
sobre Behemot y Leviatán.
[←152]
21. Tú dispones, etc. Cf. Proverbios 16, 11.
[←153]
24. Tú tienes misericordia de todos. Pareciera quealgunas veces
olvidamos sus misericordias antiguas.Por eso nos exhorta Santa
Teresa: “Atajad el pensamientode vuestra miseria lo más que
pudiereis yponedle en la misericordia de Dios” (Camino
dePerfección XXIX, 3). Cf. III Reyes 8, 46 y. nota.
[←154]
25. Dios, aunque aborrece el pecado, que no esobra suya, ama
al mismo tiempo la creatura que Élhizo (San Agustín). Harto
ignorado es este dogmainmensamente consolador y propio para
inspirar contricióncuando caemos. Todo padre sabe por
experienciaque, aunque el hijo le ofenda, su corazónpaternal no
deja de amarlo, sino que sufre al verleextraviado, precisamente
porque sigue amándolo.¿Acaso el divino Padre no nos ha
revelado que suCorazón es así? Véase Salmo 102, 13 s. y nota.
Aquíalega, para persuadirnos de ello, la más convincentede las
razones; nos ama porque somos cosa suya,no porque seamos
amables. Es el mismo argumentoque da Jesús como Buen Pastor.
Véase Juan 10,12-15.
[←155]
27. Amador de las almas: Es éste el más consoladorde los
dogmas que han sido revelados al hombre.Podría, en efecto, el
Creador ser poderoso, eterno,omnisciente... y todo eso ya lo
vemos por lanaturaleza (véase 13, 1 y nota; Romanos1, 20).
Pero¿qué sería de nosotros sí con todo eso fuera malo y cruel?
¡Mas San Juan nos dice que Él es amor (IJuan 4, 8) y San Pablo
no se cansa de destacar eseexcesivo amor con que Él nos ama
(Efesios 2, 4) y esainfinita bondad que lo llevó hasta dar su Hijo
pornosotros (Juan 3, 16) para hacernos semejantes aese Hijo
único (Filipenses 3, 21). Santo Tomás formulael mismo
pensamiento diciendo que Dios está másdispuesto a darnos que
nosotros a recibir. Esta BuenaNueva de la bondad de Dios nunca
hubiera podidoser conocida si Él mismo no nos la
hubiesedescubierto. En ella reside nuestra suprema felicidad,y
nuestra salvación, porque el hombre que no se cree amado y
redimido por la gracia de Dios,caerá o en el abismo de la
desesperación al ver sumiseria propia, o en la soberbia de creerse
justificadopor sí mismo. Véase Denz. 192-194.
[←156]
1. En griego: porque tu espíritu incorruptible estáen todas las
cosas. Quiere decir que Dios no sólocrea sino también mantiene
todas las cosas por supoder. Véase Salmo 103, 29 s. y nota.
[←157]
2. He aquí todo un capítulo de vida espiritualque nos descubre
la pedagogía de Dios para connosotros (véase versículos 25 y
siguientes). “Las almas inspiradas eiluminadas por el Espíritu
Santo se elevan a la espiritualidad,se convierten en templo, en
mansiónde las gracias del Espíritu Santo, y aún en mansióndel
mismo Espíritu Santo y hacen descender sugracia sobre los
demás” (San Basilio).
[←158]
5. Bover-Cantera, quien traduce del griego, da a este versículo
la siguiente versión: por sus homicidiosdespiadados de sus hijos,
banquetes canibalescos decarnes humanas y de sangre, a esos
iniciados salidosde en medio de una bacanal. Los cananeos
inmolabana sus propios hijos (Levítico 18, 21; Deuteronomio 12,
31;18, 10; IV Reyes 3, 27). Dios enseña muchas vecessu horror
por esas cosas (Jeremías 7, 31; 19, 5; IV Reyes3, 27; 16, 3; Jueces
11, 35). De ahí que Él mismoordenó (versículo 6) el exterminio
de ésos pueblos (Números 33, 51-56; Deuteronomio 20, 17;
Salmo 77, 54). En medio detu sagrada tierra; literalmente: en
medio de tu juramento,es decir, en la tierra que por medio
deljuramento hecho a Abrahán estaba dedicada al cultoTuyo.
[←159]
8. Véase Éxodo 23, 28; Deuteronomio 7, 20. Josué 24, 12.
[←160]
10. ¡Cuántos acontecimientos de la historia antiguay moderna
podrían explicarse a la luz de estarevelación! Cf. I Corintios 5, 5.
[←161]
11. Noé había maldecido a Canaán, hijo de Camy padre de los
cananeos (Génesis 9, 25). De Camprocede, como se cree,
también la raza negra, que aúnsufre ciertas desventajas. Pero
como Dios ama atodos (ver 11, 25) no podemos dudar de que
ladivina bondad sabe sacar de ello también bienes
espirituales,que algún día conoceremos, como puedeverse en
otros casos de la Escritura (cf. Romanos 8,28; I Corintios 5. 5; II
Corintios 2. 6; I Pedro 3, 20, etc.).
[←162]
12. Recojamos esta saludable lección, sin la cualnuestro natural
orgullo pretende juzgar a la sabiduríainfinitamente buena y se
escandaliza de lasSagradas Escrituras porque la santidad que ellas
enseñanno siempre coincide con nuestra opinión. En este sentido
nadie produjo mayor escándalo que elHijo de Dios cuando se
hizo hombre. Véase II Corintios10, 5; I Corintios 1, 19; Isaías 28,
9; 29. 14; 33, 18; Romanos9, 20; Job 42, 3; Eclesiastés 6, 25 a.;
Mateo 11, 6; 24, 10.
[←163]
15. Dios no obra nunca contra la justicia, aunquesí más allá de
la justicia, esto es, con misericordia(Santo Tomás). No podemos,
pues, decir que sufrimosinjustamente, ni aun en las guerras. Es
unarcano que sólo Dios conoce.
[←164]
16. No como hombres, los cuales cuando son poderosossuelen
violar los derechos del prójimo (versículo 19).
[←165]
17. Que no te reconocen: en griego: que no loconocen, esto es,
que sabiendo tu poder te desobedecen.El primer hemistiquio
alude especialmente alos príncipes paganos (Éxodo 5, 2; IV
Reyes18, 35;II Macabeos 9. 4). El segundo a todos nosotros.
[←166]
19. El justo debe ser humano: Profunda meditaciónpara el que
se sienta irreprensible como elhermano mayor en la parábola del
hijo pródigo (Lucas15, 29 s.), o como el fariseo del Templo (Lucas
19,9), y en nombre de la moral se muestra implacablecon los
caídos. Para estos últimos vino especialmenteJesús. Véase Mateo
18, 11; 21, 31; tac. 19,10. Un dramaturgo moderno ha fustigado
bajo eltítulo de “malhechores del bien”, a los que incurrenen
crueldad so pretexto de beneficencia.
[←167]
20. Sobre esta suavidad de Dios, véase por ejemplo loque nos
revela San Pedro acerca de los que murieronen el diluvio (I Pedro
3, 19 s.; Génesis 8, 21). “Dios, dice San Agustín, ha amado al
impío a finde hacerle justo; ha amado al enfermo a fin de
curarle;ha amado al perverso para volverlo a traer albuen
camino; ha amado al que había muerto para devolverle la vida.”
[←168]
22. “¡Admiremos este amor que no castiga paravengarse ni
para aterrorizar, sino para dar lugar a la misericordia!” Este
privilegio de Israel es mayoraún en los cristianos, para quienes
Jesús instituyo misericordiosamente el Sacramento de la
Penitencia.De ahí la admonición de San Pablo enRomanos 11, 22.
[←169]
23. Por medio de aquellas cosas: De ahí el refrán:In quo quis
peccat, in eo punietur. Cf. 11, 17 y nota.
[←170]
24. Alusión a los egipcios, que adoraban cocodrilos,ranas,
moscas, etc. que vinieron a convertirseen plagas para Egipto (11,
16; Romanos 1, 23).
[←171]
26 s. Vemos una vez más la preocupación de Diospor evitar
castigos (versículo 2). Un castigo digno de Dios:la terrible muerte
de los primogénitos y finalmentela destrucción del ejército
egipcio en el Mar Rojo.
[←172]
1. En los tres capítulos que siguen, se describenel origen, las
formas y la insensatez de la idolatría;primeramente la adoración
de la naturaleza y luegola fabricación y el culto de los ídolos.
Enseñan ymuestran cómo la idolatría es locura, o sea todolo
contrario de la sabiduría. La bellísima verdad deque por las cosas
creadas puede el hombre conoceral Creador, al adorable Artífice
y sus perfeccionesinvisibles, está confirmada por San Pablo
ampliamente(Romanos 1. 19 y siguientes) al punto de que él
declarainexcusables a los paganos que no conocen a Dios.Véase
11, 27 y nota y el Juramento Antimodernistade Pío X (Denz.
2.145). Aquel que es: Equivale enhebreo al nombre de Yahvé.
Véase Éxodo 3, 14 ynota.
[←173]
2. Véase Deuteronomio 4, 19; 17, 3.
[←174]
3. Estas divinas palabras deberían estar escritascomo un lema
en el taller de todos los artistas.
[←175]
5. Véase Salmo 18, 2. A las claras: Crampón vierte:por
analogía. La misma Escritura suele valerse de las cosas naturales,
el sol, el arco iris, el trueno, etc.,como imagen de los divinos
atributos.
[←176]
6. Menos reprensibles, en comparación con los idólatras,de los
cuales va a tratar en los versículos 10 y siguientes. Nótese la
preciosa disculpa: es que buscaron a Diosfuera de sí mismos, y no
pretendieron destronar aDios endiosando las obras propias. Cf. II
Tesalonicenses 2, 4;Apocalipsis 13, 14 y siguientes.
[←177]
7. Se nos previene contra el sentimentalismo paraque no lo
confundamos con lo espiritual.
[←178]
9. No echaron de ver al Señor: Ahí está lo trágicodel
paganismo. Sin embargo el mundo conocióal principio a Dios (cf.
14, 13), pero lo olvidó. SanPablo no relega a un pasado lejano el
conocimientoque los paganos tenían de Dios. Poseían en las
creaturas algo así como un espejo en que el Creadorse refleja, y
el Concilio Vaticano I, apoyándose enSan Pablo, definió que Dios
puede ser conocido porla sola luz de la razón. Por haber
olvidado a Dioslos paganos sufrieron el más terrible de los
castigos:fueron entregados a sí mismos, a sus pasiones, alespíritu
de error y mentira (cf. Romanos 1, 24 y siguientes.); lacual no es
otra cosa que una sustracción de lagracia, cuya disminución y
falta aumenta necesariamentelas caídas y provoca mayores y más
severoscastigos. Así se explica la gran difusión de la idolatría.El
paganismo antiguo no debe confundirsecon el neopaganismo.
Los antiguos creían demasiado,tenían en cada casa una estatua o
un ídolo, ofrecíanmuchos sacrificios y se sentían en todas las
empresasatados a un dios, en tanto que el neopaganismoque
entró en el mundo en tiempos del Humanismo,pronto degeneró
en racionalismo y ateísmo, que noreconoce ni a Dios ni a dioses.
Por eso es el colmode la apostasía.
[←179]
11 y siguientes. Véase Isaías 14, 9-20; Jeremías 10, 3-5. La
necedadde la idolatría se nos manifiesta aquí en uncuadro
maestro de ironía que recuerda la estupendacarta de Jeremías en
el capítulo 6 de Baruc. Véasetambién Éxodo 20, 4;
Deuteronomio 16, 22; Salmo 105, 19; 113B,4. La historia muestra
que tales locuras han sidopura realidad, y San Pablo vuelve a
condenar laidolatría (I Corintios 6, 9; Gálatas 5, 20, etc.) cuyo
conceptoextiende a la avaricia y a la lujuria (Efesios 5,5;
Colosenses 3, 5). El mundo de hoy, adorador del hombre,no es
mejor que aquéllos, y el Apocalipsis (21,8; 22, 15) habla de los
idólatras, no obstante referirsea los últimos tiempos, pues que en
ellos seadorará al Anticristo (Apocalipsis 13).
[←180]
16. Véase Baruc 6, 26 y 57; Isaías 46, 2.
[←181]
1. Un leño: un ídolo. Más que el endeble ídolovale el barco
porque fue construido con sabiduríay es capaz de salvar a los
hombres con la ayuda deDios.
[←182]
3 y siguientes. En esta oración de la Sabiduría es de notarla
invocación de Dios bajo el nombre de Padre, comoJesús nos
enseñara llamarlo en el Nuevo Testamento.Cf. Isaías 63, 16;
Jeremías 3, 4 y 9. Sobre la navegaciónvéase Salmo 106, 23-31 y
nota.
[←183]
5. Las obras de tu sabiduría: Esto nos hace notarcómo las
maravillas de la naturaleza que el hombredescubre, como por
ejemplo la radio, etc., no sonobra nuestra, sino de Aquel que las
puso en laCreación.
[←184]
6. Alude al diluvio. Por la esperanza de todala tierra se
entiende Noé y su familia que fue salvadomientras que los
malvados perecieron. Cf. Génesis 7, 21 y nota.
[←185]
7. Los santos Padres ven en esta expresión nosolamente el arca
sino una alusión profética al leñode la Cruz (Hechos de los
Apóstoles 5, 30; Gálatas 3, 13), en la cualCristo nos mereció la
justicia.
[←186]
9. Pero “no desea Dios la muerte del pecadorsino que se
convierta a Él y viva”, como lo revelóJesús en la parábola del
hijo pródigo (Lucas 15, 20).
[←187]
12. Fornicación: en lenguaje bíblico: idolatría (véase Salmo
105, 19 y nota).
[←188]
15. He aquí el culto de los muertos, muy comúnentre los
pueblos antiguos, y aun hoy entre los chinosy japoneses. Entre
sus criados: el padre delmuerto establece ciertos ritos, según los
cuales suscriados han de ofrecer al hijo sacrificios.
Aprendemosaquí a no honrar inmoderadamente los retratosy
estatuas de los muertos.
[←189]
16. Véase por ejemplo el decreto de Nabucodonosor sobrela
adoración de su imagen de oro (Daniel 3).
[←190]
17. Otro origen de la idolatría: el culto de lossoberanos: en
Roma, por ejemplo, el culto del Césarprovocó la persecución y
martirio de los que adorabana Dios y a su Hijo Jesucristo. Hoy
día estáen boga el culto de los grandes deportistas y boxeadores.
[←191]
21. El nombre incomunicable: es decir, Yahvé(Aquel que es);
nombre de Dios que no puede darsea otro, ni tampoco podía
pronunciarse entre los judíos.Véase Éxodo 3, 14 y nota.
[←192]
23. Véase Deuteronomio18,10; Jeremías7, 6.Alusión a
lossacrificios hechos a Moloc (ver 12, 5). Sacrificiosentre tinieblas:
que se hacían durante la noche encuevas y lugares subterráneos.
Alude a los cultosclandestinos de Cibeles. Adonis, etc. Vigilias
llenasde delirios: las bacanales, ritos en honor de Baco.
[←193]
25. Véase San Pablo en Romanos 1, 29 y siguientes; II
Corintios12, 20; I Timoteo 1, 9 y siguientes.
[←194]
26. Trastorno de la naturaleza, es decir, el pecadocontra la
naturaleza, que reprende San Pabloen los paganos (Romanos 1,
26). El autor sagrado parecetrazar un cuadro de los tiempos
presentes.
[←195]
30. Sintieron mal de Dios: Véase 1, 1 y nota.Toda forma de
idolatría es causa de otros males;porque irrita al amante corazón
de Dios, como unadulterio que nos aparta de Él. La bondad de
unesposo llega a todo menos a permitir que la esposase entregue
a otro. Por eso en el versículo 31 se hablade venganza.
[←196]
2. Mientras los paganos nada pueden esperar nitemer de parte
de sus ídolos impotentes, Israel queteme al Dios verdadero,
nunca apostatará del todo,pues sabrá que puede convertirse
confiando en lamisericordia del Señor. Es lo que enseña San
Juan(I Juan 3, 20 s.; cf. Proverbios 24, 12).
[←197]
3. Es, pues, el conocimiento de Dios lo que llevaa una vida
pura y a la inmortalidad. Así lo diceJesús en Juan 17, 3 para
mostrar la suprema importancia de conocer al Padre. “El
conocimiento deun solo Dios, dice San Jerónimo, es la posesión
detodas las virtudes.” Y añade: “Amad la ciencia delas Escrituras,
y detestaréis los vicios de la carne.” Véase Salmo 118 y sus notas.
[←198]
7. Parece que el orden del texto se halla un pocoalterado
(Nácar-Colunga), pues el autor vuelve altema de la fabricación
de los ídolos. No se puedemostrar más vivamente la ridiculez de
los ídolos.Véase capítulo 13 y notas; Isaías 45, 9 y siguientes;
Jeremías 10, 3 y siguientes,Baruccapítulo6.Cf. Romanos 9, 20 s.;
II Timoteo 2, 20 s.
[←199]
8. La deuda del alma: o sea, de la vida. Profundaexpresión
para mostrar que no es nuestra, sino quela recibimos con la vida,
y que debemos restituirlaal Creador.
[←200]
12. Una manera de vivir hecha para ganar: engriego es más
vigoroso: la vida como un mercadopara ganar.
[←201]
14. Alma nacida: en griego alma pueril (alma deun rapazuelo,
dice Bover-Cantera). Le tienen avasallado:San Pablo recuerda, en
contraste con lacristiana luz de la conciencia, esta servidumbre
quesignifica el culto de los paganos (I Corintios 12, 1 y siguientes),
cuyas religiones “no ofrecían ningún principio parael
discernimiento de espíritus” (Buzy).
[←202]
15. Véase las mismas expresiones sarcásticas en Salmo 113 B, 4 y
siguientes. Cf. 13, 10 y siguientes; Salmo 105, 9; 134, 17;Isaías 44,
9 y siguientes; Jeremías 10. 3; Hebreos 2, 19.
[←203]
18. Los egipcios adoraban a los animales más abyectos,como
ranas y cocodrilos, y representaban asus dioses con cabeza de
gato, vaca, ibis, etc. Véase12, 24 y nota. De la idolatría
babilónica tenemosuna descripción en Baruccapítulo 6 y en
Danielcapítulo 14.
[←204]
19. Dios en el día de la Creación bendijo a lasbestias (Gen, 1,
22). Esta bendición setransformaen maldición cuando se les
tributa culto idolátrico.
[←205]
1 y siguientes. Nótese el contraste, que continúa en todo
elcapítulo: los egipcios castigados con ranas (Éxodo 8,1 y
siguientes) y los israelitas alimentados con aves (Éxodo 16,2 y
siguientes). Véase también Números 11, 31 y siguientes, donde se
vecómo la concupiscencia de Israel fue castigada.
[←206]
6 s. Una señal de salud: la serpiente de bronce, lacual salvó a
quienes la miraban (Números 21, 6 y siguientes),no por virtud del
objeto (versículo 7), sino por la fe, comofigura del Salvador.
Jesús lo confirma en Juan3, 14 s. diciendo a Nicodemo: “Así
como Moisés enel desierto levantó la serpiente, así es necesario
queel Hijo del hombre sea levantado (en la Cruz),para que todo
el que cree tenga en Él la vida eterna.” Esta admirable enseñanza
tiene un alcanceuniversal para que no atribuyamos virtud propia
anada ni a nadie, fuera de “Dios y su Hijo Jesucristo”,pues que,
aun los medios más santos queÉl mismo pone, sólo obran por la
virtud que les vacomunicando Él en su actividad incesante (Juan
5,17), sin la cual toda creatura volvería automáticamentea la
nada de donde salió (Salmo 103, 29 s. ynota). De ahí resulta el
inmenso valor de la Cruzcomo imagen sagrada, en contraste con
cuanto aquíse enseña sobre las imágenes idolátricas. El rey
Ezequíasdestruyó la serpiente de bronce, sin duda paraevitar su
culto supersticioso (IV Reyes 18, 4).
[←207]
12. Tu palabra sana todas las cosas: El Primadode la Argentina
ha recordado este carácter de laPalabra como remedio,
acentuándolo fuertemente, enforma de condición sine qua non:
“Volver a lalectura y a la meditación constante del Santo
Evangelio,para luego, por medio de las obras, poner enpráctica
esa doctrina, será el único remedio paratantos males que afligen
a la humanidad” (Cardenal Copello). Véase versículo 26; Éxodo
15, 26; Salmo 106, 20; Mateo8, 8; San Juan Crisóstomo, Homilía
12 sobre el Génesis.
[←208]
14. Una vez recogida: Se refiere al sepulcro(scheol). Véase Job
10, 21; 14, 12; 19, 25 y notas.Cf. Salmo 103. 29 y nota.
[←209]
16 y siguientes. Véase Éxodo 9, 22 y siguientes. Las fuerzas de
la naturalezaluchan por Dios obrando en favor de los
israelitas(versículo 17) y en contra de los egipcios (versículo
18).Véase versículo 23; 5, 21 y siguientes y nota; 19, 18 y
siguientes.
[←210]
19. San Bernardo compara este fuego con la ingratitudhumana,
la cual es un viento abrasador, “que seca el manantial de la
piedad, el rocío de lamisericordia, los canales de la gracia”.
(Sermo XLI in Cantico Canticorum).
[←211]
20. Manjar de ángeles: el maná, que alimentó alos israelitas en
el desierto (Éxodo 16, 31; Números 11,8; 21, 5), y que es figura
de la Eucaristía. Tododeleite, etc.: texto tomado para la antífona
Panemde coelo praestitisti eis, omne delectamentum in
sehabentem. Si el deleite de Cristo consiste en estarcon los hijos
de los hombres, ¡cuántas han de serlas delicias de éstos al estar
con Cristo y al recibirloen sus corazones!
[←212]
21. Acomodándose al gusto de cada uno: San Agustín, San
Gregorio Magno y otros Padres creen queel maná adquiría el
gusto que deseaban los israelitas(versículo 25), si éstos eran fieles
y lo tomaban con gratitudy ánimo devoto, pero para los otros
era cosacomún. Véase I Corintios 11, 29, donde el apóstol
SanPablo hace análoga distinción respecto de la
SagradaEucaristía.
[←213]
22. Alude al maná, que tenía la apariencia denieve y hielo
(Éxodo 16, 14), y no se derretía al sercocido o asado.
[←214]
26. Tu palabra sustenta a los que creen en Ti:En el versículo 12
era remedio; aquí es alimento: comiday bebida, dice San Agustín.
Véase Proverbios 9, 5; Jeremías15, 16 y Deuteronomio 8, 3 que
Jesús cita en Mateo 4, 4.De ahí la necesidad de predicar la
palabra de Dios,lo cual es, según San Gregorio, el primer oficio
delsacerdote. “Desdichado de mí si no predicare elEvangelio” (I
Corintios 9, 16). “Así como las aguas deuna fuente corren
siempre, aunque nadie se aprovechede ellas, así también el
predicador debe siemprecumplir su deber y anunciar la palabra
de Dios,aun cuando pocas personas le escuchen y se conviertan”
(San Crisóstomo, Homilía I de Lázaro).
[←215]
27 y siguientes. Admiremos el milagro y la belleza de todaesta
enseñanza. En los capítulos siguientes se narracómo Dios sigue
multiplicando sus maravillas enfavor del pueblo amado.
[←216]
1. Tus palabras: El griego sólo habla de los juicios,y los llama
grandes e inescrutables- Muestraasí que no podemos
comprenderlos con el esfuerzode nuestra inteligencia, sino
solamente estudiando laRevelación que Él mismo nos dio.
[←217]
2 y siguientes. Sobre la plaga de las tinieblas véase Éxodo 10,
21-29.
[←218]
3. Negras maldades: Los sortilegios y pecados cometidosen el
silencio de la noche fueron castigadoscon la misma oscuridad en
que se escondían.
[←219]
4. Aquí y en lo siguiente, el autor sagrado refierealgunos rasgos
que no se hallan en el libro del Éxodo,pero que se transmitían en
la tradición judía.
[←220]
7. Los hechiceros egipcios, maestros en el artemágico, habían
intentado imitar los milagros queMoisés hizo por orden de Dios
(Éxodo 7, 11 y 22;8, 19).
[←221]
8. Todos estos cuadros de estupenda elocuencia,son a un
tiempo, como se ve, lecciones para mostrarla insensatez de toda
soberbia humana.
[←222]
10. Véase Proverbios 28, 1 y nota.
[←223]
11. Es decir, todo miedo seria contra la fe; y enefecto, Jesús nos
enseña a no temer ni aún a losque podrían matarnos (Mateo 10,
28), y San Pablodice: “Si Dios con nosotros, ¿quién contra
nosotros?” (Romanos 8, 21; Salmo 3, 7; 22, 4; 26, 1; 55, 5; 117,
6,etc.). No se trata, como se ve, del valor estoico,fundado en
nuestra suficiencia harto falible, sino dela confianza en la
protección indefectible del divinoPadre. En griego este texto
forma, el versículo 12 y defineel miedo como el abandono de los
recursos quenos da la reflexión (Bover-Cantera: traición hechaa
los socorros de la razón). Es el terror pánico,que enloquece.
[←224]
17. En la vida espiritual la cadena de tinieblasconsiste en el
hábito, del pecado. “La sugestión deldemonio engendra el placer
del pensamiento; el placerengendra el consentimiento, el
consentimiento laacción; la acción lleva a otra acción; y de ahí
vieneen seguida el hábito. Luego viene el abandono deDios, el
endurecimiento y la condenación.”
[←225]
20. Alusión a las tinieblas del sepulcro (véase16, 14).
Insoportables a sí mismos: Entre las tribulaciones del alma,
ninguna mayor, ni más continua, ni más cruel, que la conciencia
de los propiospecados (San Agustín).
[←226]
1. Sigue el contraste de tantos horrores con lasbendiciones
prodigadas a los israelitas. Según elgriego eran los egipcios
quienes oían las voces deéstos, y los llamaban felices no obstante
la opresiónque habían sufrido en Egipto (Éxodo 1).
[←227]
2. En griego son los egipcios quienes agradecen alos israelitas
porque, maltratados por ellos, no sevengaron; y les piden
perdón de haber sido sus enemigos.
[←228]
3. -Porque la misma luminosa columna que losguiaba de
noche, les servía de día como sombra.Véase Éxodo13, 21 s.: 14,
.9 s.; 40, 34 s.; Números 9, 15 s. y notas. Un sol que no los
incomodabacuando descansaban: Bover-Cantera (según el
griego): y sol inofensivo de pundonorosa emigración.Nácar-
Colunga: un sol inofensivo de gloriosa peregrinación.
[←229]
4. Al mundo: Grandioso anuncio de que las revelacionesdadas
al pueblo de Israel estaban destinadasa iluminar al mundo
entero. Nótese que fue hecho antes de Cristo, y confirmado
después de Él(Lucas 2, 32; Romanos 1, 5; II Corintios 3, 14-16).
Véasetambién Salmo 21, 28; 147, 8 s.; Isaías 2, 2 y siguientes; 61,
11;Miqueas 4, 1 y siguientes; Tobías 13, 13 y siguientes; 14, 8 y
siguientes.
[←230]
5. Los justos: los israelitas. Uno de ellos: Moisés,que fue
expuesto en el Nilo (Éxodo 2, 1-11). Les quitaste... recuerda la
muerte de los primogénitosde los egipcios (Éxodo 11 y
siguientes). Los ahogaste (a los egipcios)cuando persiguieron a los
israelitas (Éxodo 14,21-31).
[←231]
6. Véase Génesis 22, 16; 26, 3; Éxodo 13, 5; 32,13; 33, 1.
[←232]
8. Llamándonos: a hacer alianza con Dios. Tansólo por la salida
de Egipto se hizo posible la alianzadel Sinaí.
[←233]
9. Evoca el sacrificio del cordero pascual (Éxodo 12,1-28). A
recibir igualmente: Admiren los sociólogosesta solidaridad que
une a todos en igual destino (véase Salmo 132, 1 y nota).¡Cuánto
más deberíamostenerla los que somos miembros del mismo
Cuerpode Cristo! (cf. I Corintios 12, 12 y siguientes). Los himnos:
véase Salmo 112 y II Paralipómenos 30, 21; 35, 15.
[←234]
12. Ni bastaban: Véase Números 33, 4; porque losegipcios
solían embalsamar a los muertos, procedimientoque exigía
mucho tiempo.
[←235]
13. A ninguna cosa creían de cuantas pruebas dieronMoisés y
Aarón (Éxodo 7, 8 y siguientes). Pueblo de Dios:en griego:
Confesaron que el pueblo de Israel erahijo de Dios. Así lo llama el
mismo Dios en Éxodo 4, 22 y siguientes. Véase Jeremías 31, 9 y
20; Oseas 11, 1; Mateo2, 15.
[←236]
15. Tu omnipotente palabra: Expresión del poderdivino. Véase
Oseas 6, 5; Salmo 147, 4; I Paralipómenos 21, 16.El Ángel
exterminador representado como un guerrero,que alcanza hasta
el cielo (versículo 16), en aquellanoche dio muerte a los
primogénitos de los egipcios(Éxodo 11, 4 s.). En la Liturgia se
aplica la palabraen sentido acomodaticio a la Encarnación del
Verbo(Introito del Domingo infraoctava de Navidad). Porque
también éste vino como un guerrero esforzadoa quebrantar el
poder de Satanás y unir el cielocon la tierra, pero no para llenar
todo de muerte(versículo 16) y de turbación (versículo 17), sino
para traernosla vida que es Él mismo (Juan 1, 4; I Juan 4, 9; 5,
12) y la paz que también es Él mismo (Efesios 2,14) y que
anunciaron tos ángeles en la noche deNavidad (Lucas 2, 14), tan
distinta de aquella terriblenoche egipcia. Esta parece más un
símbolode la segunda Venida de Cristo, cuando “juzgará alas
naciones” (Salmo 109, 6), así como llenará de felicidada sus
amigos (I Tesalonicenses4, 16 s.), y a “los queaman su venida” (II
Timoteo 4, 8).
[←237]
20. También los justos: los israelitas. Aplicándoloa los cristianos
podemos decir con Salmo Crisóstomo; “No son los buques
vacíos los que temen atos piratas, sino los que están cargados de
oro, deplata y de piedras preciosas; de la misma manerael
demonio no atormenta fácilmente al pecador, sinomás bien al
justo” (Homilía IV in Isaías).
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21. s. Un varón irreprensible: Aarón que intercediópor el
pueblo pasando por donde las llamasdevoraban al pueblo y
apagando la ira del exterminador(versículo 25) “con la sola
palabra”(versículo 22) de suoración. Véase Números 16, 47 y
siguientes. Aarón, a quienDios generosamente llama aquí
irreprensible, habíacaído antes en la apostasía idolátrica que el
mismoDios llamó “asquerosa abominación”(véase Éxodo 32,2 y
siguientes y 25). Entonces la oración de Moisés le libróde ser
destruido por Dios (Deuteronomio 9, 20). Pero sinduda fue
grande su contrición junto con la del pueblo(Éxodo 33, 1 y
siguientes). El Eclesiástico (45, 7) hablade él y no hace mención
de su pecado, si bien, contrastandocon el gran elogio de Moisés,
se refieremás a la dignidad sacerdotal que a la persona deAarón.
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24. El Sumo Sacerdote Aarón llevaba un racional,en el cual
estaban grabados los nombres de los docepatriarcas (Éxodo 28,
15-21), y en la tiara una láminacuya inscripción rezaba:
consagrado al Señor (Éxodo 28, 36; 39, 29). En el racional
estaban también losUrim y Tummim (Éxodo 28, 30), por cuyo
medio elSumo Sacerdote consultaba al Señor quien
habíaprometido revelarle así su voluntad en los
asuntosimportantes. Era un especialísimo privilegio divino, que
sólo fue ejercido mientras Israel se mantuvofiel a Dios (Schuster-
Holzammer). Véase Esdras 2,63. Simbolizado todo el mundo:
“Aquel pontifical,dice Fray Luis de León, así en la forma de él
como en las partes de que se componía, y en todossus colores y
cualidades, era como una representaciónde la universidad de las
cosas; y el sumo sacerdotevestido de él era un mundo universo;
y comoiba a tratar con Dios por todos, así los llevaba todos
sobre sus hombros. Pues de la misma maneraCristo, sumo y
verdadero sacerdote, para cuya imagenservía todo el sumo
sacerdocio pasado, cuando subióal altar de la cruz a sacrificar por
nosotros, fue vestidode nosotros en la forma que dicho es, y
sacrificándosea sí y a nosotros en sí, dio fin de este modoa
nuestra vieja maldad” (Nombres de Cristo).
[←240]
2 s. Véase Éxodo 12, 31-33; 14, 5. De luto (versículo 3):por los
primogénitos (Éxodo 13, 15).
[←241]
6 y siguientes.Tus hijos: Admiremos una vez más el amorde
Dios hacia Israel, y esa solicitud que llega hastaalterar en su favor
las leyes naturales y a destruira todos sus enemigos (véase Salmo
77, 13 s.; 104, 28 y siguientes; 105, 8 siguientes y notas; Joel
capítulo 3, etc.). Así escomo todo este Libro remata en una
honda exclamación de reconocimiento (versículo 20).
[←242]
9. Véase en Éxodo 15. 19 el grandioso cántico dealegría que
entonaron con Moisés.
[←243]
11. Véase 16, 2; Éxodo 16, 13; Números 11, 13; Salmo 77, 26 y
siguientes.
[←244]
13 y siguientes. Paralelo entre los egipcios y los habitantesde
Sodoma (Génesis 19), siendo más culpable la conductade los
primeros, porque oprimían a los mismosvecinos (Éxodo 1, 10-14).
[←245]
16. A la puerta del justo: Se refiere a Lot (cf. Génesis 19).
[←246]
17. En griego es el versículo 18 y dice en la versiónde Bover-
Cantera: Y es así que los elementos naturalespermutándose los
unos al son de los otrosson como los sonidos en el salterio, que
cambian elgénero de ritmo, conservando siempre su propia
sonoridad,lo cual se puede colegir puntualmente dela
consideración de las cosas acaecidas, pues el milagrono suprime
la armonía de las fuerzas de lanaturaleza, sino que produce una
nueva y maravillosaconcordancia de ellas. Nácar-Colunga vierte
deotra manera: para ejercer en ellos la justicia sepusieron de
acuerdo los elementos, comoen el salteriose acuerdan los sonidos
en una inalterable armonía, como claramente puede verse por los
sucesos:y agrega en la nota: “Para ejercer la justicia divina,los
elementos formaron como un salterio,
combinandoarmónicamente su condición. Estos animales
acuáticos (versículo 18) han de ser las ranas, queinvaden la tierra
de Egipto (Éxodo 8, 1-15). el fuego(versículo 19) son los rayos,
que, destruyendo los ganados,perdonan a las ranas, como el sol
derrite el maná que, por otra parte, era cocido al fuego. Todo
sucedepara glorificación de Israel (16, 17).”
[←247]
20. Delicioso manjar: el griego dice: alimento celestial. Véase
16, 20 y nota. Como hemos visto,los nueve primeros capítulos
nos han presentado ala Sabiduría en sí misma, identificada con la
divinaPersona del Verbo, que se manifestó más tarde enla
Encarnación. Por consiguiente cuando los diezúltimos capítulos
nos muestran a esa misma Sabiduría-Cristo como el autor de
todas las bendicionesrecibidas por Israel en la salida de Egipto,
nosexplicamos el misterioso pasaje de San Judas versículo
5,donde dice que Jesús salvó a su pueblo de la tierrade Egipto,
no obstante haber esto ocurrido unosquince siglos antes de la
Encarnación (véase Éxodo 14, 19; 23, 20 y siguientes; Números
20, 16; I Corintios 10, 4-9).Porque, como señalamos en la
Introducción a estedivino Libro, el Padre lo hace todo para la
gloriade su Hijo (Hebreos 1, 2), así como el Hijo todo lohace
siempre (y lo hizo cuando, “habitó entre nosotros”),para la
gloria de su Padre (Salmo 39, 8; Lucas2, 19; Juan 8, 49 S-; 14, 13;
17, 1, etc.), en virtuddel amor que los une a Ambos y que es el
EspírituSanto: en lo cual consiste el dulcísimo poema delAmor
infinito, que llamamos misterio de la Trinidad.A él somos
convocados, no sólo para conocerlo,sino también para tomar
participación, mediante lainvitación al banquete de la Sabiduría
(Proverbios 9, 1-6).