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Guía Espiritual: Biblia, Evangelio y Rosario

El documento presenta información sobre la Biblia, los Evangelios, el Rosario y el Catecismo. Resume que la Biblia es la carta de amor de Dios para la humanidad, los Evangelios registran las historias de Jesús, el Rosario es una oración que permite acercarse a Jesús y María, y el Catecismo enseña sobre Dios y los sacramentos para preparar a los jóvenes para la Primera Comunión.
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Guía Espiritual: Biblia, Evangelio y Rosario

El documento presenta información sobre la Biblia, los Evangelios, el Rosario y el Catecismo. Resume que la Biblia es la carta de amor de Dios para la humanidad, los Evangelios registran las historias de Jesús, el Rosario es una oración que permite acercarse a Jesús y María, y el Catecismo enseña sobre Dios y los sacramentos para preparar a los jóvenes para la Primera Comunión.
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Carlo Acutis

Kit para ser Santo


Biblia:
¡La Biblia es el libro más maravilloso que podemos
leer! Es la carta de amor de nuestro Padre celestial
para cada uno de nosotros. En ella él nos revela su
deseo de que cada ser humano tenga una amistad cer-
cana con él, que lo adore y viva en comunión con él desde
ya y por toda la eternidad.

Son muchas las bendiciones que Dios nos quiere dar por
medio de su Palabra. Para recibirlas necesitamos tener la acti-
tud correcta al leerla, orando antes y prestando atención a la voz de
Dios. La Biblia no nos deja igual porque la Palabra de Dios es viva y llega
hasta los rincones más escondidos de nuestro corazón. ¡Permitamos que haga su
obra en nosotros! Leámosla con el deseo de ser transformados.

Veamos 9 de las muchas razones que hay para leer la Biblia.

1. Para conocer mejor a Dios y acercarme más a él


2. Para aprender a discernir la voz de Dios
3. Para conocer la voluntad de Dios
4. Para fortalecer mi fe
5. Para recibir sabiduría y tomar las decisiones correctas
6. Para inspirarme a alabar a Dios
7. Para aprender a reflejar el carácter de Cristo
8. Para permanecer firmes ante los ataques del enemigo
9. Para entender la historia de la humanidad - el
pasado, el presente y el futuro
Evangelio Diario:
Los Evangelios son cuatro libros encontrados en el
Nuevo Testamento que registran las historias de lo
que Jesús dijo e hizo. Fueron, muy probablemente,
producidos en la segunda mitad del primer siglo, ya
en los años 60. Curiosamente, el texto existente más
antiguo del Nuevo Testamento es un fragmento del
Evangelio de Juan, que data alrededor del año 125 d.C.
Los Evangelios proporcionan información detallada
sobre aquellos acontecimientos no encontrados en ninguna
otra parte del Nuevo Testamento. Además, los Evangelios con-
tienen información acerca de su nacimiento y su ministerio y por lo
tanto son fuentes esenciales para cualquier intento de reconstruir la vida de
Jesús de Nazaret.

Cierra los ojos. Pero apriétalos bien. Luego, vete a un lugar desconocido y
empieza a correr sin abrirlos. Eso es la vida sin el Evangelio. ¿No lo pensabas
así? Pues quita el Evangelio y el alma se te seca, la vida se apaga y la esperan-
za queda en números rojos. Sin el evangelio el alma es ciega y la vida un as-
censor sin cable. Un cristiano no puede vivir sin el Evangelio. Pretender vivir
una vida plena y feliz rechazando el Evangelio es como querer terminar un
puzzle con las piezas de otro o ir al cine cuando ya terminó la película.

De hecho, en este estado de confusión y desencanto estaba el mundo en


tiempos de Juan Bautista. Pero vino Jesucristo y lo remedió. Jesús sazonó
el mundo. Trajo la vida, trajo la luz, el agua, la sal y el alimento para el
alma. Y cuando hubo arreglado todo... lanzó un
mensaje. Pidió que sus amigos y discípulos lo
predicaran esperando que algún día llegara
hasta ti. Les decía; “Anunciad el... ¡el
Evangelio!”.
Y lo hicieron. Primero lo vivieron con él, luego lo
predicaron y, un poco más tarde, también lo escri-
bieron. Por eso el Evangelio es en realidad el mensa-
je de Jesús. Mensaje que te llega de oídas, a través de
otros (tradición), pero también lo puedes leer (aun-
que en el fondo, los evangelios no son ni para leer ni
para escuchar, ¡son para “vivir”!).

Porque esto es el Evangelio. Dios estaba cansado de que


no le encontrásemos y se reveló. Se acabó el juego del
escondite. Dios se hizo conocer, tocar, amar (y también
odiar), en Jesús. Dijo todo lo que tenía que decir y se aseguró de
que quedase por escrito escogiendo él mismo a sus discípulos. Así que
cuando abres el Evangelio aprendes cómo es Dios contigo, qué espera de
ti, cómo te ha salvado y, también, por qué lo hizo. Pero también aprendes
cómo eres tú, cómo puedes responderle a Dios, qué espera Él de ti y para
qué te ha puesto sobre esta tierra. El Evangelio no es un libro de referencia ni
un manual de instrucciones. El Evangelio es la mayor herencia que jamás te
hayan dejado (quizás aún por estrenar y descubrir). Pero ante todo el Evange-
lio es Cristo, Cristo mismo que alarga sus brazos hasta tocarte para dejar en
tu corazón una carta de amor escrita por quien mejor te conoce, y firmada
con la sangre de un enamorado... la del mismo Dios. ¿Puede esto no ser im-
portante?

Rosario:
En esta ocasión, y tomando como referencia la
insistencia de la Virgen de rezar el Rosario a los
pastorcitos de Fátima.
1. ¡Nuestra Señora nos dijo que lo hiciéramos! Si
una madre repite muchas veces a su hijo una
orden es porque, en el fondo de su corazón, sabe
muy bien que la orden que está dando es de gran
importancia. A los videntes de Fátima se les apare-
ció seis ocasiones, y las seis les pidió que rezaran el
Rosario. Pero no nada más ellos, sino pidió que lo
rezáramos todos por la salvación del mundo.

2. El Rosario es una oración bíblica. Muchos no católi-


cos condenan la recitación del Santo Rosario. Sin embar-
go, pocos saben que el Rosario es una oración que, casi en su
totalidad, tiene sus orígenes en los evangelios. Por ejemplo, la pri-
mera serie de Misterios, los Misterios Gozosos, provienen del Evangelio
de Lucas, capítulos uno y dos. Así, meditando los misterios del Rosario,
meditamos, también, sobre el amor de Dios.

3. Podemos aprender a conocer, amar e imitar a Cristo. San Ignacio de


Loyola nos dice que existe un fruto cuando meditamos o contemplamos la
vida de Cristo: el conocimiento y el amor a Él. Quien más ardientemente lo
sigue, más cerca está de su Sagrado Corazón. De forma paralela, cuando
nos habituamos a rezar el Rosario, nos acercamos a Jesús a través de las
oraciones de intercesión de su primer discípulo: la Virgen María.

5. El Rosario nos puede elevar a las alturas. Es una maravillosa oración


que, si se reza bien y con perseverancia, nos puede conducir a las altu-
ras de la santidad. La vocalización del Padre Nuestro
y el Ave María la convierten en una meditación
del misterio y de su aplicación en nuestra vida
diaria. Es una oración contemplativa que
nos hace penetrar los misterios de la
vida de Jesús y de María. Y nos
“asociamos” con ellos.
6. El Rosario puede llevar paz al mundo, al inte-
rior y al exterior. En un mundo como el nuestro
necesitamos un programa de paz, expeliendo lo
malo y entronizando lo bueno: a Jesús y a María
como el rey y la reina del mundo, de nuestra pro-
vincia, Estado, ciudad, casa o familia. También de
nuestra vida individual y de nuestro corazón. En
Fátima la Virgen lo advirtió: rezar el Rosario es crear
un mundo de paz.

7. Una oración para superar los vicios. El pecado nos


puede convertir en esclavos. Jesús mismo dijo que el pecado
era una esclavitud. Como lo demuestran muchas conversiones, el
Rosario aleja de los vicios. Nuestra Señora nos pide pureza. Uno de los
mensajes de Fátima es que muchos pierden la eternidad por la carne, por
los pecados cometidos en contra de la pureza.

8. Oración por la unidad familiar. Una de las más dolorosas pérdidas de la


actualidad es la ruptura de la familia, de la Iglesia doméstica. Si la familia va
bien, la sociedad va bien, decía san Juan Pablo II. Él mismo pedía rezar el
Rosario con dos intenciones: por la paz del mundo y por la unión de las
familias. Y el padre Patrick Peyton lo expresó así: “La familia que reza junta
permanece junta”.

9. El Rosario es una honda espiritual para derrotar al Diablo. La lucha,


ahora, es como la de David contra Goliat. Con la diferencia de que hoy
estamos rodeados de “goliats” por todos lados: relativismo moral, hedo-
nismo, materialismo… Para ganar la batalla tenemos que poner como
capitana a la Virgen María y llevar con orgullo su
más potente arma: el Santo Rosario, así como
David, confiando en Dios, triunfó contra
Goliat… con una humilde honda.
10. Tesoros espirituales guardados en el cielo.
Muchos santos lo han dicho: la Virgen María es
“nuestra moneda” para hacernos millonarios en el
cielo. Así las cosas, si quieres ser millonario en el cielo
y salvar tu alma, a tus seres queridos y a muchas otras
almas, comienza, ahora mismo a rezar, fervientemente,
el Rosario. Jesús, por la intercesión de María te guarda-
rá un abundante tesoro en el cielo.

Catecismo:
La catequesis es un símbolo fundamental en la iglesia católica cristiana, se
basa en los sacramento de la vida espiritual. El catecismo es realizado mediante
catequista, que son personas que se ofrecen de voluntad propia para dar doc-
trina a los jóvenes. El principio de catecismo es encaminar a los niños a la pri-
mera comunión, buscando enseñarle todo lo que necesiten saber sobre dios,
sus mandamientos y sus sacramentos.

Hacer la catequesis es el empezar una vida en Cristo, por ello el aprendizaje


que puede ofrecer los catequistas es ideal para el desarrollo de los jóvenes a
comulgar por primera vez. El catecismo puede durar en promedio unos dos
años, aquí en este tiempo, los jóvenes de aproximadamente 10 años experi-
mentan conocimientos en la biblia, en gran poder de dios, en los mandamien-
tos y sacramentos, dando un impulso a su vida en cuanto a lo bueno y malo
de este mundo, las cosas malas que dios no le agrada que cometan sus
hijos.
Es relevante la importancia del catecismo para re-
cibir por primera vez la hostia, de aquí en ade-
lante el joven estará comprometido con las
funciones de un cristiano católico, a obe-
decer sus conocimientos aprendidos
bajo la catequesis.
No crean que es pérdida de tiempo, como se expli-
co anteriormente, no es solo aprender de algo o de
alguien, es conocer y definir el propósito de hombre
en este mundo, el conocer a dios, el propósito del
hombre cambia, se definen las bases de la vida espiri-
tual del humano, esto ayuda a fortalecer su mente y no
caer en tentaciones de este mundo que a dios no le
agradarían.

Servicio:
Cuando una persona recibe el amor de Jesús en su vida se dice que
«nació de nuevo». Creyó en el amor de Dios, se arrepintió de sus pecados, le
pidió perdón y entonces lo invitó a vivir en su corazón. ¡Ahora es alguien diferen-
te! ¡El Espíritu Santo está en su vida! ¡Es un hijo de Dios!

La palabra «siervo» se usa en la Biblia para hablar de la gente que está al servicio
de una persona muy importante, a quien se la nombra como «señor». ¡Jesús es el
Señor y sus seguidores somos sus siervos!

Por eso, además de las personas que se dedican todo el tiempo a hacer cosas
para Dios, como predicar en la iglesia, ayudar a los demás en otros países, hablar
de Jesús en grandes eventos, todos los cristianos tenemos la oportunidad, la
alegría y la responsabilidad de servir a Jesús.
¡Sirvamos a Dios con todo lo que pensamos, decimos y hacemos! Que la
gente pueda ver en nosotros personas diferentes, con una vida que muestre
todo el tiempo el amor de Jesús.
Sumérgete: Además de seguir a Jesús y disfrutar de su
amistad, Dios quiere que le sirvamos con nuestra vida.
Pensemos en las cosas que podemos hacer para agra-
dar a Dios y ayudar a que los demás conozcan el amor
de Jesús.

Cuando hablamos de un kit nos referimos al conjunto de


piezas o cosas que se complementan para cumplir una
función. Por ello, es importante que nosotros como cristia-
nos tengamos a la mano un kit de santidad o como el Joven
Carlo Acutis le llamaba “kit para hacerse santo” este kit
estaba compuesto por la Misa, la Comunión, el Rosario, la lectura
diaria de la Biblia, la confesión y la entrega a los demás.

Hoy queremos recomendarte un kit para hacerse santo y que siempre puedes
tener en la palma de la mano. Desde tu smartphone puedes tener las siguientes
aplicaciones que te ayudaran en tu camino a la santidad, te dejamos el link de cada
una de ellas para que puedas descargarlas al instante. Comencemos por las aplica-
ciones que nos ayudaran a dar pasos en la luz de nuestro Señor Jesucristo. Para ser
santos es.

La Biblia
[Link]

Evangelio diario
[Link]

El Rosario
[Link]
zay.rosarioappv2

El Catecismo
[Link]
d=[Link]-
[Link]
Subsidio hecho por
Secretariado de Pastoral Juvenil
Diócesis de El Vigia - San Carlos del Zulia

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