Historia de Suboficiales Españoles
Historia de Suboficiales Españoles
SUBOFICIALES ESPAÑOLES
1494-2021
Este pequeño estudio histórico surgió como un complemento a una idea que llevaba años rondando
mi cabeza, que no era otra que representar en una lámina las diferentes divisas usadas a lo largo de
la Historia por los “sargentos” españoles, un empleo con más de 500 años de antigüedad y
escasamente tratado por los especialistas en historia militar.
Para dibujar los diferentes galones y emblemas en uso desde el siglo XV no me quedó más remedio
que investigar sobre la historia de estos hombres olvidados. Hay poca información disponible, más
allá de la que aparece como accesoria a la historia de los oficiales.
Partiendo de esas bases, he realizado un pequeño trabajo que complemente a los diferentes dibujos,
para que pueda servir como una pequeña guía histórica con los hitos más importantes de la carrera
de los sargentos/suboficiales a lo largo de estos cinco siglos de existencia. Adicionalmente también
he añadido dibujos y pequeñas menciones a las “clases de tropa”, tanto o más ninguneadas que los
suboficiales por la historiografía clásica. Por suerte, algunos antiguos “sargentos” han comenzado a
publicar estudios históricos sobre estos hombres, que están trayendo luz a esos años de oscuridad.
Espero que estos pequeños apuntes puedan servir a todos los aficionados a la historia militar para
descubrir las vicisitudes de estos hombres casi olvidados por las brumas del tiempo, que
encabezaron, organizaron y dirigieron las victorias y las derrotas españolas, encuadrados en la base
de la pirámide jerárquica de los Ejércitos hispanos. También me gustaría que esta modesta obra
pueda ayudar a mis antiguos compañeros suboficiales y oficiales a conocer algo mejor sus orígenes
profesionales.
Los textos y dibujos de la obra están inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual (Ministerio de
Educación Cultura y Deporte). Febrero de 2021. Los dibujos de las diferentes graduaciones son de
elaboración del autor.
Este estudio se distribuye gratuitamente y sin ánimo de lucro por parte del propio autor.
Queda prohibida la reproducción total o parcial de los textos o imágenes de la obra, con fines comerciales o
de lucro, sin el consentimiento expreso del autor. La reproducción sin esos fines está permitida, citando
siempre fuente y autor en un lugar preeminente.
PRÓLOGO
Este pequeño estudio histórico surgió como un complemento a una idea que llevaba años rondando
mi cabeza, que no era otra que representar en una lámina las diferentes divisas usadas a lo largo de
la Historia por los “sargentos” españoles, un empleo con más de 500 años de antigüedad y
escasamente tratado por los especialistas en historia militar.
Para dibujar los diferentes galones y emblemas en uso desde el siglo XV no me quedó más remedio
que investigar sobre la historia de estos hombres olvidados. Hay poca información disponible, más
allá de la que aparece como accesoria a la historia de los oficiales.
Partiendo de esas bases, he realizado un pequeño trabajo que complemente a los diferentes dibujos,
para que pueda servir como una pequeña guía histórica con los hitos más importantes de la carrera
de los sargentos/suboficiales a lo largo de estos cinco siglos de existencia. Adicionalmente también
he añadido dibujos y pequeñas menciones a las “clases de tropa”, tanto o más ninguneadas que los
suboficiales por la historiografía clásica. Por suerte, algunos antiguos “sargentos” han comenzado a
publicar estudios históricos sobre estos hombres, que están trayendo luz a esos años de oscuridad.
Espero que estos pequeños apuntes puedan servir a todos los aficionados a la historia militar para
descubrir las vicisitudes de estos hombres casi olvidados por las brumas del tiempo, que
encabezaron, organizaron y dirigieron las victorias y las derrotas españolas, encuadrados en la base
de la pirámide jerárquica de los Ejércitos hispanos. También me gustaría que esta modesta obra
pueda ayudar a mis antiguos compañeros suboficiales y oficiales a conocer algo mejor sus orígenes
profesionales.
Los textos y dibujos de la obra están inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual (Ministerio de
Educación Cultura y Deporte). Febrero de 2021. Los dibujos de las diferentes graduaciones son de
elaboración del autor.
Este estudio se distribuye gratuitamente y sin ánimo de lucro por parte del propio autor.
Queda prohibida la reproducción total o parcial de los textos o imágenes de la obra, con fines comerciales o
de lucro, sin el consentimiento expreso del autor. La reproducción sin esos fines está permitida, citando
siempre fuente y autor en un lugar preeminente.
Breve Historia de los suboficiales españoles
David Díaz Cabo
Siglo XV
En 1494 aparece el empleo de Sargento en las Guardias Viejas de Castilla, uno por cada 100
hombres, este tipo de unidad se llamaba “capitanía”. Eran oficiales inferiores que auxiliaban a los
oficiales/nobles, siendo el equivalente y origen del suboficial moderno. Anteriormente, desde el
siglo XI, ya existía la figura del sargento que era un auxiliar del caballero y ayudaba a este en el
control de su grupo de guerreros. El origen de la palabra procede del francés “serjant”, que
significaba sirviente. Los ejércitos españoles eran reclutados mediante el procedimiento de
“quintas”, a partir de Juan II de Castilla, es decir, se sorteaba uno de cada cinco ciudadanos para
servir en la milicia, aunque también existía un ejército profesional, ya que las quintas se establecían
solamente en periodos de urgencia.
Cuando Carlos I llega a España el Ejército está formado por unos 32.000 soldados, todos ellos
profesionales, siguiendo con la organización anterior. En 1534 se crean los Tercios, con un Sargento
por compañía. Era el encargado de la disciplina, control y adiestramiento de la tropa, además de
establecer y supervisar las guardias. Estaba armado con una alabarda, que a la vez era su distintivo
de mando.
Debajo del Sargento se encontraban diez cabos (empleo creado oficialmente en 1635), que
mandaban grupos/trozos/escuadras de unos 20/25 soldados. Cada compañía disponía de unos 200-
300 hombres.
Habitualmente los sargentos con alabarda también eran la guardia personal de los reyes hispanos, de
ahí el origen de los cuerpos de alabarderos. Los Sargentos eran escogidos por el Capitán de cada
compañía, pasando a ser persona ilustre tras dos años de servicio y procediendo de soldados
veteranos con 4 años de servicio. La tropa era totalmente profesional, aunque en algunas ocasiones,
con motivo de alguna emergencia, se levantaban levas forzosas, aunque desde ese momento estos
reclutas pasaban a cobrar la paga completa de un profesional. Los rangos existentes en los Tercios
eran los de Cabo, Sargento, Alférez, Capitán, Sargento Mayor y Gran Maestre de Campo.
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Breve Historia de los suboficiales españoles
David Díaz Cabo
Siglo XVIII
Con la llegada de los Borbones en 1700, el Ejército pasa a organizarse bajo el modelo francés, por
lo que aumenta la separación entre la tropa y los oficiales, estos últimos escogidos en exclusiva entre
la nobleza. Desaparece la denominación de Tercio que es sustituida por la de Regimiento. En 1702
se dictan las nuevas “Ordenanzas de Flandes” por Felipe V, dando lugar a una serie de reformas de
gran calado. En principio el Sargento pasa a llamársele “Mariscal de Logis”, de clara influencia
francesa, volviendo a denominarse Sargento en 1728. Los cabos pasaron a llamarse Brigadieres de
Compañía en ese mismo periodo.
En este periodo se sigue con un Sargento por compañía, desapareciendo la alabarda (en 1716) como
distintivo de empleo, siendo sustituida por un bastón de madera sin pomo ni casquillo (los de los
oficiales llevaban diferentes tipos de estas piezas), apareciendo también las charreteras. La tropa
podía ser voluntaria o mediante “quintas” en periodos señalados, estos últimos servían
obligatoriamente durante cinco años. Con los Borbones el sargento pasa de ser un mando
profesional, con una entidad cercana a la de los oficiales, a ser un rango más de la tropa, sin mucha
distinción práctica y con una carrera profesional cortada de raíz.
Diferentes tipos de bastones de mando. Se puede observar como los de los oficiales llevaban
diferentes tipos de casquillos de adorno, que marcaban su rango. El del Sargento era labrado, del
mismo tipo, pero más sencillo. Una simple vara flexible de forma variable era usada por los cabos.
Esta última vara sería regulada en las Ordenanzas de Carlos III como: ”una vara sin labrar, del
grueso de un dedo regular, y que pueda doblarse, a fin que el uso (con el Soldado) de esta insignia,
que distingue a el Cabo, no tenga malas resultas”. Los emblemas de los Sargentos de las Milicias
Provinciales sirvieron de inspiración para los posteriores de las “Ordenanzas de Carlos III”.
En 1722 hacen su aparición las “cadeteras”, un cordón trenzado en plata para los cadetes aspirantes
a oficial, que pasaría luego a ser el símbolo de los alumnos de las academias militares.
En 1734 se introducen unos nuevos distintivos de rango, un galón bordado dorado o plateado en las
vueltas de la casaca y otro en la manga. Estos eran usados por las unidades de Milicias (una especie
de reserva) mientras que en las unidades regulares se utilizaba el bastón o la alabarda (en paradas),
ya que esta última no había desaparecido en la práctica.
En 1768 se publican las ”Ordenanzas de Carlos III”, que reglamentan la existencia de cuatro
Sargentos por compañía. Eran tres de 2ª clase y uno de 1ª clase. Eran los responsables de la
instrucción, alojamiento y disciplina de su escuadra (29 hombres) supervisando a sus cabos. El
rancho lo hacían aparte de la tropa, pero debían dormir con ella. Curiosamente el Sargento de
servicio era el encargado de dirigir el rezo del “rosario”, que todas las tardes era obligatorio en el
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Breve Historia de los suboficiales españoles
David Díaz Cabo
Ejército español. Los Sargentos procedían de la tropa, debiendo saber leer y escribir. Para el ascenso
se exigía ser cabo con 8 años de servicio en infantería, 11 en artillería o 14 en caballería. Estos dos
empleos de suboficial tenían su carrera cercenada, ya que no podían salir de ese núcleo
El ascenso a oficial, aunque estaba contemplado en las “Ordenanzas”, se dio en muy pocas
ocasiones y con carácter excepcional, ya que se mantenían las diferencias sociales entre la
oficialidad aristocrática y la tropa procedente de las clases bajas.
Con estas ordenanzas los emblemas de empleo de los suboficiales pasan a ser galones en las vueltas
de la casaca y desde 1787 alamares (cordones trenzados) sobre los hombros. En ese mismo año de
1787 desaparece finalmente la alabarda de los sargentos, pasando estos a llevar correajes,
cartucheras y fusil como la tropa.
Tabla con las divisas de empleo de las Ordenanzas de Carlos III”. El Sargento de 1ª Clase llevaba
un galón grueso en el cuello, el de 2ª Clase uno más fino, que también llevaban en la vuelta de la
manga de la casaca (en el borde). En 1787 estas divisas serían sustituidas por unos galones
trenzados en los hombros, pasando a ser en forma de charreteras rígidas en 1792. Los Sargentos de
1ª Clase llevaban dos hombreras con flecos, los de 2ª Clase dos hombreras sencillas o una sola con
flecos en el hombro derecho, según época y unidad. Los cabos1º, a partir de 1774, llevarían el
antiguo galón del Sargento de 1ª Clase en la vuelta de la bocamanga en oro, y los cabos 2º el mismo
galón pero en plata, además de su vara de mando sin labrar. Estos dos empleos para los cabos, que
sustituían al tradicional de “cabo de escuadra”, se habían creado en 1768.
El 13 de noviembre de 1770 el Rey Carlos III promulga la “Real Ordenanza de Reemplazo Anual
del Ejército Obligatorio”. El objetivo era que todos los ciudadanos contribuyeran a la defensa de la
nación, algo que la Revolución Francesa introduciría como axioma y base de la Republica unos años
después. Sin embargo existían un gran número de exenciones, por lo que solamente los campesinos
más pobres terminaban cumpliendo con el servicio militar.
En 1800 se redujeron las causas de exención, pero en 1812 las Cortes de Cádiz implantaron la
“redención en metálico”, (15.000 reales era el coste de librarse del servicio) marcando aún más las
diferencias sociales entre las clases. El pretexto era la necesidad de atender al vestuario y sustento de
los soldados, convirtiendo el servicio militar, de nuevo, en un asunto de pobres. También se podía
enviar a un “quinto pobre“ en lugar de otro, este último habitualmente de clase alta y que pagaba o
hacía algún favor al occiso o a su familia. Esto duró unos 100 años, hasta la llegada del presidente
José Canalejas. Poco antes de ser asesinado, en 1912, estableció el “soldado de cuota” y eliminó la
“sustitución” y la “redención en metálico”, ofreciendo la posibilidad que los reclutas con cierto nivel
económico pudieran pagar 1.000 o 2.000 pesetas, para prestar un servicio militar de diez o cinco
meses respectivamente, el resto cumplirían tres años. Aquí tenemos el servicio militar obligatorio
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Breve Historia de los suboficiales españoles
David Díaz Cabo
universal, la idea básica de la “mili”, la igualdad entre todos los ciudadanos colaborando en un bien
común, en este caso la defensa del país o de la Patria. La “mili” se fue reduciendo con la
modernización de los ejércitos, desde los tres años de 1912 hasta los dos en 1940, entre 15 y 24
meses en 1968, un año en 1984 y, finalmente nueve meses en 1991. En 1985 se añadió la objeción
de conciencia y la posibilidad de cumplir una prestación social sustitutoria, que desaparecería en
2001 con el propio Servicio Militar, al ser suspendido este.
Con el reinado de Carlos IV, sobre 1792, desaparecen los alamares que habían establecido las
ordenanzas de 1768 como divisas para los oficiales, convirtiéndose en charreteras metálicas sobre
los hombros. Los Sargentos de 1ª Clase llevarán charreteras de lana o estambre del color de la
divisa, y en el caso del Sargento de 2ª Clase también caponas (una charretera sin flecos).
Siglo XIX
Entre 1800-1900 se accede a sargento con dos años de servicio como soldado o cabo, mediante
academias regimentales, con exámenes de aptitud.
Divisas usadas entre 1814 y 1839 con Fernando VII e Isabel II. Los Sargentos de 1ª Clase con dos
charreteras de estambre o seda encarnada. Los de 2ª Clase con charretera como la del Sargento 1ª
en el hombro derecho y una capona de seda encarnada en el hombro izquierdo. En 1822 las
charreteras pasan a usarse también por la tropa (desapareciendo sus dragonas), por lo que los
sargentos añaden hilos de oro en los flecos, debiendo ser el puente y la pala de estambre o seda
encarnada. En 1833 se introducen los galones rojos en los antebrazos para los cabos 1º y cabos 2º,
desapareciendo de las vueltas de las bocamangas.
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Breve Historia de los suboficiales españoles
David Díaz Cabo
En 1817 fue condecorado el primer sargento con una Laureada al valor, el Sargento de 2ª Clase D.
Francisco del Valle y Ruiz-Sánchez, del Regimiento de infantería de Voluntarios de Asturias, por su
actuación en la batalla de San Marcial (Guipúzcoa) el 31 de agosto de 1814. Le fue concedida el 19
de marzo de 1817. Otros dos sargentos fueron condecorados más tarde, aunque sus acciones eran
anteriores a las de del Valle (Sgto. 1ª Isidro Llorens y Sgto. 2ª Juan Casals).
En 1816 había sido condecorado el primer miembro de tropa, el Cabo 1º D. Juan Alonso
(Regimiento de Infantería de León) por sus acciones en el paso del río Nive/Nivelle (Francia) en
1813. De nuevo otro soldado (Antonio de Latorre ) fue condecorado más adelante por una acción
anterior a la de Alonso.
El primer soldado “laureado” sería D. Martín de la Chica (Regimiento de Infantería de Castilla),
que el 16 de febrero de 1818 había tomado parte en la batalla del Sombrero (Venezuela), capturando
una bandera rebelde y siendo condecorado en 1817.
Desde la institución de la Real y Militar Orden de San Fernando en agosto de 1811 serían
premiados unos 2.232 hombres, a título individual, con la Cruz Laureada de San Fernando (máxima
condecoración al valor española), de ellos cinco la ganarían dos veces. No he podido encontrar una
relación pormenorizada por empleos de los condecorados por acciones heroicas, pero pueden servir
como ejemplo los porcentajes de las cruces concedidas durante la Guerra de la Independencia: 38 en
total, siendo 3 soldados, 1cabo, 6sargentos y 28 oficiales. Anteriormente a esta Cruz Laureada las
condecoraciones y títulos de rango más elevado se circunscribían a la nobleza u oficiales
procedentes de la clase privilegiada, premiándolos con (en orden descendente): la “Grandeza de
España”, títulos nobiliarios, el “Toisón de Oro”, los hábitos de las cuatro Órdenes Militares, la
“Orden de Carlos III” y la hidalguía. La tropa/suboficiales solamente recibía premios en metálico o
en forma de placas/medallas, además de “ventajas” que podían ser ascensos o beneficios
administrativos. La Laureada tenía cinco clases de cruces, siendo la cruz sencilla de 1ª clase (para
actos distinguidos sin pensión hasta 1862) y la cruz laureada de 2ª clase (para actos heroicos y
pensionada) las que correspondían desde soldado a coronel. En 1920 desaparecerán estas clases,
quedando solamente la gran cruz para generales, la cruz laureada para el resto de empleos y la
laureada colectiva. Además de las laureadas individuales también se concedieron estos honores a 84
unidades completas, desde entidad compañía a regimiento, denominándose “Laureadas Colectivas”.
En la Armada se concedieron 319 cruces de San Fernando de todas las clases. Cincuenta de ellas
lo fueron por actos heroicos y por lo tanto eran “laureadas”: 36 a oficiales, 5 a suboficiales y 9 a
tropa.
En el Ejército del Aire se concedieron 19 “laureadas” (una a un cabo y otra a un soldado, siendo el
resto oficiales), aunque todas anteriores a su creación como rama independiente, por lo que sus
poseedores pertenecían al Ejército de Tierra. Once se ganaron en Marruecos y seis en la Guerra
Civil, estás últimas todas por oficiales.
En 1844 se adoptan los galones de oro o plata en bocamanga: uno o dos para el Sargento de 2ª clase
según la época y dos o tres para el Sargento de 1ª clase.
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Breve Historia de los suboficiales españoles
David Díaz Cabo
universal, la idea básica de la “mili”, la igualdad entre todos los ciudadanos colaborando en un bien
común, en este caso la defensa del país o de la Patria. La “mili” se fue reduciendo con la
modernización de los ejércitos, desde los tres años de 1912 hasta los dos en 1940, entre 15 y 24
meses en 1968, un año en 1984 y, finalmente nueve meses en 1991. En 1985 se añadió la objeción
de conciencia y la posibilidad de cumplir una prestación social sustitutoria, que desaparecería en
2001 con el propio Servicio Militar, al ser suspendido este.
Con el reinado de Carlos IV, sobre 1792, desaparecen los alamares que habían establecido las
ordenanzas de 1768 como divisas para los oficiales, convirtiéndose en charreteras metálicas sobre
los hombros. Los Sargentos de 1ª Clase llevarán charreteras de lana o estambre del color de la
divisa, y en el caso del Sargento de 2ª Clase también caponas (una charretera sin flecos).
Siglo XIX
Entre 1800-1900 se accede a sargento con dos años de servicio como soldado o cabo, mediante
academias regimentales, con exámenes de aptitud.
Divisas usadas entre 1814 y 1839 con Fernando VII e Isabel II. Los Sargentos de 1ª Clase con dos
charreteras de estambre o seda encarnada. Los de 2ª Clase con charretera como la del Sargento 1ª
en el hombro derecho y una capona de seda encarnada en el hombro izquierdo. En 1822 las
charreteras pasan a usarse también por la tropa (desapareciendo sus dragonas), por lo que los
sargentos añaden hilos de oro en los flecos, debiendo ser el puente y la pala de estambre o seda
encarnada. En 1833 se introducen los galones rojos en los antebrazos para los cabos 1º y cabos 2º,
desapareciendo de las vueltas de las bocamangas.
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Breve Historia de los suboficiales españoles
David Díaz Cabo
En 1866 se produce la “sublevación del cuartel de artillería de San Gil” (Madrid), dentro de un
periodo convulso de la historia, pero provocado por la falta de posibilidades de ascenso a oficial de
los sargentos de artillería, ya que ese arma (al contrario que la infantería y la caballería) no lo
permitía. El cuartel se encontraba donde hoy se halla la plaza de España, desde donde las tropas
salieron a la calle. Finalizado el motín se fusiló a 1 Sargento 1ª de artillería (graduado Alférez de
caballería), 29 Sargentos 2ª de artillería, 2 sargentos 2ª de infantería, 4 cabos 1º de artillería, 5 cabos
2ª de artillería, 9 artilleros, 6 soldados de infantería y dos civiles, 58 personas en total. Al año
siguiente se abrieron las puertas para que los suboficiales de artillería pudieran pasarse con más
facilidad a las otras armas para poder ascender a oficial.
La Escala Practica se había creado en artillería e ingenieros para permitir el ascenso a los
suboficiales hasta el empleo de capitán, aunque este camino era bastante difícil y restringido,
marchando muchos suboficiales a infantería o caballería, donde se podía llegar más fácilmente a los
puestos de jefe (de comandante hacia arriba). El conflicto entre la Escala Práctica y la Escala
Facultativa (los oficiales de Academia), además de la gran brecha que separaba a los facultativos de
los suboficiales y la tropa, daría lugar a este motín y a una de las tres disoluciones del arma de
artillería, en este caso la de 1873, al negarse los oficiales facultativos a permitir ascensos desde la
Escala Práctica.
En infantería se podía ascender a oficial desde Sargento 1ª Clase (con ocho años de servicio y
siendo menor de 35 años) mediante el acceso a la Escala Retribuida de 1883, aunque desde 1875 se
podía ascender a Alférez con ocho años en el empleo (en principio) o con cuatro años más adelante,
y desde ahí seguir una carrera de oficial sin límite. Anteriormente, desde principios de siglo, se
podía acceder a oficial por antigüedad, habitualmente con unos doce años de servicio en infantería y
caballería. El resto de armas no tenían esta posibilidad, al seguir la opción de las escalas cerradas de
oficiales.
En febrero de 1873 desaparece el sistema de “quintas de reemplazo” y el Ejército pasa a ser nutrido
por voluntarios profesionales. El estallido de la Tercera Guerra Carlista, obliga al gobierno de
Castelar a implantar el servicio militar universal sin redenciones en septiembre de ese mismo año.
La Escala de Reserva Retribuida había sido creada en 1883 en el Arma de Infantería, para proveer
de oficiales reservistas al Ejército. En esta escala, hasta su disolución en 1931, podía llegar a
alcanzarse el empleo de Coronel (desde 1929).
En esta época también se crea la efímera Academia Especial de Sargentos de Zamora (1885-1890),
poco después de la fundación de la Academia General Militar (1882) en Toledo. Había sido
precedida por otras dos de corta existencia, una en Toledo para los infantes en 1853 y 1869, y otra
en Valladolid en 1870. La academia de Zamora permitía a los sargentos estudiar para el ascenso a
Segundo Teniente de la Escala Activa de Oficiales, por lo que podían progresar en su carrera militar,
evitando quedarse en la calle al finalizar su contrato. La duración del periodo escolar era de dos
cursos, ascendiendo a oficial al finalizarlos, aunque si eran de las armas facultativas pasaban al
denominado “Cuerpo de Tren” como oficiales de una escala especial de consideración inferior. Los
estudios de los oficiales tenían una duración de tres años en las Academias de Infantería y Caballería
y de cinco en las de Artillería e Ingenieros.
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Breve Historia de los suboficiales españoles
David Díaz Cabo
Siglo XX
En 1909 la Armada crea el Cuerpo de Subalternos. A diferencia de sus compañeros del Ejército,
los miembros de los Cuerpos Subalternos de la Armada (en vigor hasta 1931, cuando se funda el
Cuerpo de Suboficiales), eran soldados permanentes que no debían firmar reenganches, como era
habitual entre los suboficiales de Tierra. La categoría de contramaestre (mando de marinería) era
equivalente a la de condestable (especialistas en artillería, creados en 1886), hasta la desaparición de
esta última. El empleo de maestre/maestrante era equivalente al de sargento, y por tanto estuvo
incluido en la clase de tropa hasta 1912 cuando pasó a formar parte de la nueva 2ª Clase. En 1931 se
crearía el Cuerpo de Suboficiales, quedando los sargentos como tropa de nuevo, hasta 1934 en que
serían integrados con los suboficiales. Después de la Guerra Civil los suboficiales de la Armada
tendrían unas carreras similares a las de los del Ejército de Tierra.
La ley de 15 julio de 1912 crea las Clases de tropa y las Clases de tropa de 2ª Clase en las armas
combatientes. La de 2ª clase encuadra a los suboficiales, estando compuesta por: Sargento, Brigada
y Suboficial. Se les otorga el tratamiento de “Don”, pueden usar botas en lugar de las alpargatas de
la tropa y mejoran su vida cuartelera, ya que ahora no deben pernoctar en los acuartelamientos. Se
buscaba dar un aliciente a la figura de los suboficiales, diferenciándoles de la tropa para contribuir a
una mayor dignidad, respeto y autoridad. El nuevo empleo de Suboficial es el que dará el nombre al
cuerpo creado con la II República y que ha quedado como símbolo de la actual Escala Básica.
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Breve Historia de los suboficiales españoles
David Díaz Cabo
Tabla con los nuevos empleos instituidos por el reglamento de 1912, donde se diferencia a los
suboficiales de la tropa. Los uniformes siguen siendo predominantemente azules, pero conviven con
los de colores terrosos y de rayadillo para campaña. Los Sargentos estaban dotados con el fusil,
correaje y bayoneta iguales a los de la tropa, mientras que para paseo llevaban el sable modelo
1879. Los Brigadas y Suboficiales portaban sable de oficial y revólver o pistola reglamentarios.
En 1915 se designa a un Brigada por compañía, para realizar la función de administrador, ejercida
durante decenios por los Sargentos de 1ª Clase. En 1918 desaparece el empleo de Brigada y se
asigna un Suboficial por compañía.
En 1920 se concede al empleo de Suboficial la prerrogativa de usar gorra de plato, como los
oficiales.
En 1924 se crean los Casinos de Clases para los miembros de la 2ª Clase (los futuros suboficiales,
que todavía no eran conocidos con ese nombre). Fueron un núcleo de vida cultural, que incluso
publicaba su propia revista (Vida Militar), desaparecida en 1936. En 1931, con la creación del
Cuerpo de Suboficiales, los Casinos de Clases pasarían a denominarse Casinos de Suboficiales. Los
casinos (1924) y el patronato de casas militares (1928) se crearon con el gobierno de Primo de
Rivera (1923-1930), siendo unos grandes avances en la calidad de vida de estos hombres. En esta
época los sargentos y suboficiales firmaban reenganches quinquenales, por lo que se encontraban en
un peligro constante de temporalidad.
En 1926 se introduce el puesto de jefe de pelotón para los suboficiales. En esos años se había
adoptado la táctica y despliegues del Ejército francés, que se consideraba el más avanzado, dado su
triunfo en la I Guerra Mundial. Las compañías de infantería eran mandadas por un capitán con un
grupo de plana mayor formado por un suboficial, un cabo, un educando de banda, un tambor y 18
soldados, disponiendo de un caballo para el oficial y una mula de carga. Cada una de las tres
secciones de la compañía estaba a cargo de un teniente, que tenía bajo sus órdenes a un corneta, un
soldado de 1ª y a dos pelotones de fusileros, cada uno al mando de un sargento, que a su vez lideraba
a tres cabos (jefes de escuadra) y 20 soldados. Es decir cada pelotón estaba compuesto por 24
hombres, cada sección por 51 hombres y la compañía por 176 hombres. Las secciones se
organizaban para el combate en dos escalones, uno de apoyo y otro de avance/asalto, cada uno a
cargo de un sargento al mando de su respectivo pelotón de 23 soldados. Durante la Guerra Civil se
seguiría utilizando este tipo de despliegues, aunque se iría innovando con las nuevas tácticas
alemanas y soviéticas.
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Breve Historia de los suboficiales españoles
David Díaz Cabo
En 1866 se produce la “sublevación del cuartel de artillería de San Gil” (Madrid), dentro de un
periodo convulso de la historia, pero provocado por la falta de posibilidades de ascenso a oficial de
los sargentos de artillería, ya que ese arma (al contrario que la infantería y la caballería) no lo
permitía. El cuartel se encontraba donde hoy se halla la plaza de España, desde donde las tropas
salieron a la calle. Finalizado el motín se fusiló a 1 Sargento 1ª de artillería (graduado Alférez de
caballería), 29 Sargentos 2ª de artillería, 2 sargentos 2ª de infantería, 4 cabos 1º de artillería, 5 cabos
2ª de artillería, 9 artilleros, 6 soldados de infantería y dos civiles, 58 personas en total. Al año
siguiente se abrieron las puertas para que los suboficiales de artillería pudieran pasarse con más
facilidad a las otras armas para poder ascender a oficial.
La Escala Practica se había creado en artillería e ingenieros para permitir el ascenso a los
suboficiales hasta el empleo de capitán, aunque este camino era bastante difícil y restringido,
marchando muchos suboficiales a infantería o caballería, donde se podía llegar más fácilmente a los
puestos de jefe (de comandante hacia arriba). El conflicto entre la Escala Práctica y la Escala
Facultativa (los oficiales de Academia), además de la gran brecha que separaba a los facultativos de
los suboficiales y la tropa, daría lugar a este motín y a una de las tres disoluciones del arma de
artillería, en este caso la de 1873, al negarse los oficiales facultativos a permitir ascensos desde la
Escala Práctica.
En infantería se podía ascender a oficial desde Sargento 1ª Clase (con ocho años de servicio y
siendo menor de 35 años) mediante el acceso a la Escala Retribuida de 1883, aunque desde 1875 se
podía ascender a Alférez con ocho años en el empleo (en principio) o con cuatro años más adelante,
y desde ahí seguir una carrera de oficial sin límite. Anteriormente, desde principios de siglo, se
podía acceder a oficial por antigüedad, habitualmente con unos doce años de servicio en infantería y
caballería. El resto de armas no tenían esta posibilidad, al seguir la opción de las escalas cerradas de
oficiales.
En febrero de 1873 desaparece el sistema de “quintas de reemplazo” y el Ejército pasa a ser nutrido
por voluntarios profesionales. El estallido de la Tercera Guerra Carlista, obliga al gobierno de
Castelar a implantar el servicio militar universal sin redenciones en septiembre de ese mismo año.
La Escala de Reserva Retribuida había sido creada en 1883 en el Arma de Infantería, para proveer
de oficiales reservistas al Ejército. En esta escala, hasta su disolución en 1931, podía llegar a
alcanzarse el empleo de Coronel (desde 1929).
En esta época también se crea la efímera Academia Especial de Sargentos de Zamora (1885-1890),
poco después de la fundación de la Academia General Militar (1882) en Toledo. Había sido
precedida por otras dos de corta existencia, una en Toledo para los infantes en 1853 y 1869, y otra
en Valladolid en 1870. La academia de Zamora permitía a los sargentos estudiar para el ascenso a
Segundo Teniente de la Escala Activa de Oficiales, por lo que podían progresar en su carrera militar,
evitando quedarse en la calle al finalizar su contrato. La duración del periodo escolar era de dos
cursos, ascendiendo a oficial al finalizarlos, aunque si eran de las armas facultativas pasaban al
denominado “Cuerpo de Tren” como oficiales de una escala especial de consideración inferior. Los
estudios de los oficiales tenían una duración de tres años en las Academias de Infantería y Caballería
y de cinco en las de Artillería e Ingenieros.
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Breve Historia de los suboficiales españoles
David Díaz Cabo
Siglo XX
En 1909 la Armada crea el Cuerpo de Subalternos. A diferencia de sus compañeros del Ejército,
los miembros de los Cuerpos Subalternos de la Armada (en vigor hasta 1931, cuando se funda el
Cuerpo de Suboficiales), eran soldados permanentes que no debían firmar reenganches, como era
habitual entre los suboficiales de Tierra. La categoría de contramaestre (mando de marinería) era
equivalente a la de condestable (especialistas en artillería, creados en 1886), hasta la desaparición de
esta última. El empleo de maestre/maestrante era equivalente al de sargento, y por tanto estuvo
incluido en la clase de tropa hasta 1912 cuando pasó a formar parte de la nueva 2ª Clase. En 1931 se
crearía el Cuerpo de Suboficiales, quedando los sargentos como tropa de nuevo, hasta 1934 en que
serían integrados con los suboficiales. Después de la Guerra Civil los suboficiales de la Armada
tendrían unas carreras similares a las de los del Ejército de Tierra.
La ley de 15 julio de 1912 crea las Clases de tropa y las Clases de tropa de 2ª Clase en las armas
combatientes. La de 2ª clase encuadra a los suboficiales, estando compuesta por: Sargento, Brigada
y Suboficial. Se les otorga el tratamiento de “Don”, pueden usar botas en lugar de las alpargatas de
la tropa y mejoran su vida cuartelera, ya que ahora no deben pernoctar en los acuartelamientos. Se
buscaba dar un aliciente a la figura de los suboficiales, diferenciándoles de la tropa para contribuir a
una mayor dignidad, respeto y autoridad. El nuevo empleo de Suboficial es el que dará el nombre al
cuerpo creado con la II República y que ha quedado como símbolo de la actual Escala Básica.
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Breve Historia de los suboficiales españoles
David Díaz Cabo
Entre 1940-1972 nacen los Sargentos de Complemento. Esta figura provenía de la utilización de
personal civil reclutado durante la Guerra de 1936 en el bando sublevado, para completar las
plantillas de suboficiales, denominándose “provisionales”. Finalizado el conflicto muchos de ellos
fueron licenciados, pero otros se integraron en las estructuras del Ejército.
En 1941 nace el Cuerpo de Oficinas Militares, para proveer de personal a los diferentes destinos
administrativos del Ejército. A esta nueva rama pasaron a integrarse numerosos suboficiales, ya que
la carrera en esta especialidad les era más favorable, empezando desde Brigada y alcanzando el
empleo máximo de Comandante, amén de la comodidad de los puestos de trabajo en aquellas épocas
de la posguerra. Este cuerpo resultó disuelto en 1975.
A partir de 1942, con la entrada en vigor de la Ley de 1940, aparece la figura del Sargento de
complemento asociada a Instrucción Premilitar Superior (IPS) y a la Instrucción Militar de
formación de la Escala de Complemento (IMEC), ésta última fundada en 1971. Estas escalas de
complemento eran un camino para un Servicio Militar privilegiado a ciertas personas, a la vez que
ayudaban a mantener una reserva de oficiales para el caso de un conflicto. El empleo de sargento era
un paso para ascender a alférez, aunque algunos no lo conseguían y se quedaban como suboficiales,
pasando a veces a convertirse en profesionales e integrándose en las diferentes escalas existentes.
En 1943 se permite a los suboficiales (con más de dos años en el empleo de sargento, seis de
servicio y menores de 35 años) acceder a las Academias Especiales del Arma, pasando antes por una
Academia Preparatoria Militar para Suboficiales (APMS), como la establecida durante la República.
Aquí estudiaban durante dos años para ascender al empleo de Alférez Cadete, con el que cursaban
otros dos años en las academias de cada arma y salían como Tenientes, integrándose con la
promoción saliente de ese año de la AGM. Era un sistema similar al diseñado durante la República,
aunque con una duración de cuatro cursos en vez de dos. La APMS se instaló en el colegio Miguel
de Unamuno de Madrid en 1944, pasando en 1948 a Villaverde, donde hoy se encuentra el
PCMASA nº 1. Estos estudios se extendieron desde 1944 hasta 1971, cuando salió la última
promoción.
En 1944, dada la dificultad para el ascenso a oficial que conllevaba el paso por la APMS, se crea la
Escala Auxiliar (EAUX), que permite a los Brigadas pasar a Tenientes después de un curso de seis
meses. Estos empleos no eran de mando, siendo de carácter burocrático. En 1954 ya se autoriza a
ocupar puestos de mando y se marca el empleo máximo alcanzable en el de Comandante. Esta
escala se declararía a extinguir en 1974, desapareciendo progresivamente a lo largo de la
democracia.
En 1956 la APMS se transforma en la nueva Academia Auxiliar Militar (AAM), con la misión de
realizar cursos preparatorios para el acceso a la AGM de los suboficiales (desapareciendo los dos
cursos de acceso directo) y desarrollar los diferentes estudios de la Escala Auxiliar.
En 1957 nace el Cuerpo de Suboficiales Especialistas, agrupando las diferentes ramas en dos
secciones:
-Primera sección: mecánicos y operadores electricistas; mecánicos ajustadores; mecánicos
automovilistas; químicos-artificieros-polvoristas y auxiliares de almacén.
-Segunda sección: guarnicioneros; herradores; remontistas; paradistas y picadores.
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Como se puede apreciar la segunda sección agrupaba a los especialistas en ganado, mientras que la
primera se dedicaba a temas tecnológicos. A partir de esta reforma los suboficiales especialistas, que
se formaban en escuelas específicas equivalentes a la formación profesional vigente en aquellos
años, llevaban sus galones en color blanco, en vez del color grana-dorado de sus homólogos del
cuerpo general. En 1943 había nacido el primer centro de formación de especialistas en
Carabanchel, pasando a ser la Escuela de Formación Profesional nº 1, que en 1976 cambia su
nombre por el de Instituto Politécnico nº 1. En Calatayud se fundaría el IPE nº 2 en 1975, recibiendo
las mismas denominaciones que su hermano madrileño.
Con la creación de la Escala Básica de Suboficiales, que también incluía a los especialistas, se
busca una salida a los procedentes de la antigua escala, de la misma manera que se había hecho con
los del cuerpo general. Por lo tanto, en 1977 se funda el CAE (Cuerpo Auxiliar de Especialistas),
donde los antiguos suboficiales especialistas pueden llegar a alcanzar el empleo de Comandante.
Todos estos suboficiales acabarían sus carreras con el rango de Comandante, al igual que los del
cuerpo general, produciéndose un agravio comparativo con los procedentes de la nueva Escala
Básica.
Los empleos de los suboficiales durante la posguerra, que se mantendrían en las bocamangas hasta
1986, cuando pasarían a las hombreras de los uniformes de paseo. Los especialistas (de cabo 1º a
Subteniente) llevaban sus galones en color blanco, pasando a ser dorados a partir de 1987.
A partir de 1967 los emblemas de rango en los uniformes de campaña se llevarían en unos
manguitos portadivisas en las hombreras. Estos manguitos podían ser de diferentes colores según el
arma. Los galones se han representado sobre fondo rojo, el color distintivo de la infantería. En
1986 aparece la cinta de identificación, desapareciendo los manguitos.
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Breve Historia de los suboficiales españoles
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En 1974 nace la Escala Básica de Suboficiales (EBS) y se funda la AGBS. Los empleos serán:
Sargento, Sargento Primero, Brigada y Subteniente. Los estudios quedan establecidos en un
primer curso en la Academia General Básica de Suboficiales en Talarn (Lérida), seguido de dos
cursos en las Academias específicas de cada arma, regresando a Talarn para la entrega de despachos.
Con esta nueva escala se unifica la formación, desapareciendo las academias regimentales y su
variable calidad. Los nuevos suboficiales poseen una mayor formación física, técnica y humana,
partiendo de una base intelectual de acceso más exigente.
Al mismo tiempo se crea la Escala Especial de Jefes y Oficiales para permitir el ascenso de los
nuevos suboficiales al escalón superior, la Academia Especial Militar de formación de oficiales, que
se fundaría también en 1974, ocupando las instalaciones de la Academia Auxiliar Militar (AAM) de
Villaverde. Con seis años de experiencia como suboficial se podía acceder a la AAM (denominada
Academia Especial Militar-AEM desde 1978), donde se cursaba un año, pasando el segundo curso
en la academia de cada arma y saliendo como Alférez. A partir de 1982 los alumnos saldrían como
Tenientes, hasta volver a salir como Alféreces al crearse la Escala Media. Mientras se permanecía en
esta academia los alumnos volvían a llevar ángulos en sus uniformes y una cadetera con dos
cordones, uno blanco y otro rojo, remarcando su carácter de escala mixta.
Esta escala (EEJO) pasaría a denominarse Escala Media (EM) en 1989, desapareciendo en 2007
cuando se unifican con la Escala Superior de Oficiales (ESO) en una única, que pasará a
denominarse Escala de Oficiales. La Escala Media cursaría su primer año de carrera en Villaverde,
aunque a partir de 1992 pasaría a la AGM de Zaragoza, siguiendo el segundo curso en su academia
respectiva.
Con la desaparición de la Escala Media los suboficiales que quieran acceder a la Escala de Oficiales
deben opositar para algunas plazas reservadas o por acceso directo, pero tienen que cursar los cinco
años completos de formación, además de los tres que arrastran como suboficiales.
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Breve Historia de los suboficiales españoles
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-Con uniforme de diario/paseo: entre 1974 y el verano de 1977, los Caballeros Alumnos vestían el
uniforme de tropa de cuello cerrado con gorra montañera, pantalón recto con zapatos (la tropa lo
llevaba remetido en las botas), rombos en los cuellos (hasta 1987), cadetera blanca sobre el lado
derecho, un óvalo metálico blanco de la EBS sobre el bolsillo izquierdo (desde 1978 hasta 1990) y el
ángulo de empleo en la gorra. A partir de 1977 pasan a vestir el uniforme de cuello abierto de los
mandos, con gorra de plato con los ángulos, cadeteras y óvalo blanco. En verano de 1987,
coincidiendo con la desaparición de las divisas de rango en las bocamangas y gorras del resto del
Ejército, los ángulos pasan a las hombreras. Los Caballeros Alumnos de la AGBS llevaban sus
ángulos en la gorra (orientados hacia arriba) entre 1974 y 1986. Desde 1986 pasarían a portarlos en
las hombreras.
Hasta 1975, cuando se finalizaba el primer curso, se obtenía el empleo de Cabo 1º, que se mantenía
hasta alcanzar el rango de Sargento en Prácticas/Sargento Alumno al acabar el 2º curso. A partir de
1976 en el segundo curso se llevaban dos ángulos en la gorra y desapareció el rango de Cabo 1º para
los Caballeros Alumnos, que se llevaba en la gorra y en las bocamangas. Al finalizar el segundo
curso se adquiría el empleo de Sargento, añadiendo los tres galones de oro en las bocamangas (hasta
1987) o en las hombreras (desde 1987/88), llevando además la cadetera hasta obtener el “despacho”
de Sargento efectivo al concluir el tercer año. Con la finalización del curso se hacía entrega del sable
de parada a los Sargentos, un arma que no habías sido autorizada a los Suboficiales hasta la llegada
de la EBS en 1974.
-Con uniforme el de campaña: se llevaban unos manguitos rojos (color de la infantería) desde el año
1975, con la II promoción. En 1978 aparecen los ángulos que se portaban en los manguitos en las
hombreras, pasando en 1984 a una cinta identificativa (con los ángulos hacia arriba entre 1984-
1987), desde 1991 de nuevo a unos manguitos y desde 2004 de nuevo en la “galleta”. En segundo
curso, ya en las academias del arma/especialidad, el color de los manguitos cambiaba según los
tonos tradicionales de cada rama.
La colocación de los ángulos fue variando a lo largo de los años, como se puede ver en las tablas
adjuntas. Hasta que comenzaron a usarse los dos ángulos en las hombreras, en segundo curso (desde
1976) se llevaba un óvalo de tela (propio de cada Academia específica) con dos líneas amarillas, que
se portaba sobre el bolsillo izquierdo, con los galones de Cabo 1º en las hombreras. Cada academia
usaba sus colores del arma/especialidad en sus óvalos/manguitos hasta 1983: infantería (rojo),
artillería (rojo-negro), ingenieros (morado), caballería (azul), intendencia (azul-blanco), especialistas
(verde), sanidad (amarillo o verde), farmacia, veterinaria y música.
También se usaba un parche en tela del emblema de la EBS sobre el bolsillo izquierdo de la
guerrera de campaña, desde 1978, desapareciendo en 1990. Un rombo “pepito” se llevaría colgando
del bolsillo derecho de la guerrera desde 1975, desapareciendo en 1984 cuando llega la cinta
identificativa.
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Breve Historia de los suboficiales españoles
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Resumen de los diferentes distintivos y divisas usados por los alumnos de la Escala Básica a lo
largo de los años. Curiosamente los ángulos se llevaban al contrario de los cadetes de la AGM,
excepto entre 1987-2011 que se portaron igual que en la academia de oficiales zaragozana.
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Breve Historia de los suboficiales españoles
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Tabla cronológica con los diferentes tipos de emblemas llevados en los uniformes de los alumnos de
la EBS. Los correspondientes al segundo y tercer curso se han representado los del arma de
artillería.
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En 1974 nace la Escala Básica de Suboficiales (EBS) y se funda la AGBS. Los empleos serán:
Sargento, Sargento Primero, Brigada y Subteniente. Los estudios quedan establecidos en un
primer curso en la Academia General Básica de Suboficiales en Talarn (Lérida), seguido de dos
cursos en las Academias específicas de cada arma, regresando a Talarn para la entrega de despachos.
Con esta nueva escala se unifica la formación, desapareciendo las academias regimentales y su
variable calidad. Los nuevos suboficiales poseen una mayor formación física, técnica y humana,
partiendo de una base intelectual de acceso más exigente.
Al mismo tiempo se crea la Escala Especial de Jefes y Oficiales para permitir el ascenso de los
nuevos suboficiales al escalón superior, la Academia Especial Militar de formación de oficiales, que
se fundaría también en 1974, ocupando las instalaciones de la Academia Auxiliar Militar (AAM) de
Villaverde. Con seis años de experiencia como suboficial se podía acceder a la AAM (denominada
Academia Especial Militar-AEM desde 1978), donde se cursaba un año, pasando el segundo curso
en la academia de cada arma y saliendo como Alférez. A partir de 1982 los alumnos saldrían como
Tenientes, hasta volver a salir como Alféreces al crearse la Escala Media. Mientras se permanecía en
esta academia los alumnos volvían a llevar ángulos en sus uniformes y una cadetera con dos
cordones, uno blanco y otro rojo, remarcando su carácter de escala mixta.
Esta escala (EEJO) pasaría a denominarse Escala Media (EM) en 1989, desapareciendo en 2007
cuando se unifican con la Escala Superior de Oficiales (ESO) en una única, que pasará a
denominarse Escala de Oficiales. La Escala Media cursaría su primer año de carrera en Villaverde,
aunque a partir de 1992 pasaría a la AGM de Zaragoza, siguiendo el segundo curso en su academia
respectiva.
Con la desaparición de la Escala Media los suboficiales que quieran acceder a la Escala de Oficiales
deben opositar para algunas plazas reservadas o por acceso directo, pero tienen que cursar los cinco
años completos de formación, además de los tres que arrastran como suboficiales.
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Breve Historia de los suboficiales españoles
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En 1996, con la XXIII promoción se introduce un nuevo plan de estudios en la EBS, por lo que la
formación pasa a ser de solamente dos años, aunque se exige el título de bachiller para el ingreso.
Siglo XXI
En 2011, con la XXXIX promoción se vuelve a la carrera de tres años en la Escala Básica de
Suboficiales.
Fuentes: archivos personales, colección particular del autor, Ejército de Tierra, Ejército del Aire,
Armada, Ministerio de Defensa, revista Ejército, revista Tierra, Revista general de Marina, Revista
de Aeronáutica y Astronáutica, láminas y libros varios de José Mª Bueno Carrera, Jerónimo
Naranjo García (historia de los suboficiales de la Armada/Los suboficiales del Ejército de
Tierra),Rafael de la Torre Casaponsa (la Academia especial de Sargentos de Zamora), Colectivos
PEDEA/EXACAE (historia del Cuerpo de Suboficiales, Escala Auxiliar y Cuerpo de Especialistas),
Brigada Eloy-RACTA 4 (525 aniversario del Sargento), Mariano Salmoral García, José Molina
Benítez, Francisco Navajas López (Suboficiales los héroes silenciosos), Antonio Prieto Barrio
(Reales y Militares Órdenes de San Fernando y San Hermenegildo), grupo de Facebook ”yo
también pisé un sembrao”, Wikipedia, Boletín Oficial Ministerio del Aire, Diario Oficial del
Ministerio de Marina, Boletín Oficial de Defensa, Boletín Oficial del Estado.
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