“Tulipán - Luz de un nuevo amanecer”
Era otro día más, 4 soles que alumbraban la mañana naranjada de un planeta
pequeño en la galaxia de Andrómeda, en aquel planeta con pocos árboles,
flores, peces y un río, existía un hombrecito, Joven, de unos 20 años y una flor
muy especial.
En una choza pequeña echa de madera en el centro del planeta, vivía este
hombre que cada 3 días salía de su casa en busca de recurso y alimentos,
Este hombre por más solo que vivía en este mundo redondo, era muy
codicioso, sin darse cuenta que no solo dañaba la naturaleza, sino también a el
mismo, talando, picando, rompiendo y explotando la mayoría de recursos, tanto
así que se llenaba de cosa que no necesitaba, solamente por tenerlo todo,
cuando ya lo tenía todo.
No replantaba ni mucho menos ahorraba, los recursos se iban acabando más y
más, se notaban los tocones de los árboles, tallos rotos sacados del suelo que
pertenecían a una flor, un río sin peces, y charcos, charcos que reflejaban el
dolor más fuerte del planeta.
Y los días pasaban, todos iguales, hoy igual que ayer, mañana igual que hoy,
una rutina muy divertida para el hombre, pero muy dolorosa para la naturaleza,
el hombre salió de su casa en busca de alimentos, pasando de tocón a tocón,
de dolor a dolor y gritos de sufrimientos que quería emitir el planeta, pero sin
ninguna oportunidad.
Frustrado por no encontrar nada el hombre se repetía seguidamente "Porque
tengo esta mala suerte, no encuentro nada”. Fue en este momento que de
tanto caminar, encontró una bella flor, una flor de Tulipán, que desprendía dolor
en cada hoja que botaba y su color blanco se Marchitaba cada vez más. La
escucho llorar desesperante mente mientras trataba de enderezar su tallo
decaído, tallo decaído de tanto tormento y angustia que la empujaba y llevaba
para abajo,
El hombre la vio y le dijo" ¿Que te sucede hermosa Tulipán? " Tulipán- " Estoy
que muero poco a poco, no hay agua limpia, ni mucho menos una tierra fértil de
la que pueda nutrirme, mis amigos árboles desaparecieron ya hace mucho
tiempo sin decirme nada, el ruido de los peces salpicando se desvaneció, estoy
totalmente sola en este mundo" "ya quiero desaparecer " decía el tulipán
mientras terminaba la frase con una voz muy cansada y con ganas de morir
Por eso la soledad es tan terrible, es como estar muerto en vida, es tener lo
peor de las dos opciones ser olvidado y encima ser consciente de ello, ese es
el mayor miedo del ser humano, y lo está sintiendo ahora mismo aquella
pequeña flor
El hombre no sabía porque había ocurrido esto, no sabía el error, ni mucho
menos porque la planta se quedó sin amigos.
"El error acá eres tú " dijo levemente la flor.
Fue en ese entonces, que el hombre se dio cuenta de su mayor error, de su
mayor desgracia y aberración, se dio cuenta que por culpa de su codicia,
estaba dañando la naturaleza y a el mismo sin darse cuenta, como el que no
siente la aguja en una en una inyección, hay personas que dicen que no
sintieron nada y hay otras que parecen como si las estuvieran torturando, el
caso es que, aún que el primero no sufra, el daño lo hace igual, los 2 se han
perforado la piel y sangran un poco, que no haya sentido el proceso no significa
que no haya sufrido daños, Se están dañando igual, solo que superficial mente
no lo notan.
Aquel hombre le dijo a la flor si la podía llevar a su cabaña, la flor muy dudosa,
dijo que si, pensando que al fin y al cabo sería igual que no ir.
Llevo la tulipán a su casa, hizo un pequeño hueco en la tierra húmeda y la
coloco cuidadosa mente, tapo las raíces, la rego un poco y al paso del tiempo
la Tulipán estaba como nueva, el hombre se dirigió hasta los árboles cortados,
y recogió los brotes sobrantes, realizó el mismo proceso y creció un hermoso
árbol, se dirigió al río con esperanzas de encontrar algún que otro pez, y ahí
están, 2 peces sumergidos en el agua, escondidos del hombre en una pequeña
cueva, el hombre los vio y se dirigió rápido a su casa en busca de algunas
semillas y algas que guardo, se los dio a los peces, aquellos peces se
reprodujeron y comenzaron a tener varias crías.
El hombre regreso a su casa y noto que había muchas más flores de Tulipán
en su campo, arboles hermosos y su Tulipán que resaltaba de las demás, tan
hermosa como siempre, con ese color tan brillante como la luz de un nuevo sol,
era la luz de felicidad y esperanza del hombre, luz que lo guío hacia un buen
camino,
Se acostó en el pasto al lado del tulipán, mientras con una voz soñolienta le
decía " Muchas gracias por todo, yo tampoco sabía qué hacer con mi vida,
estaba a punto de rendirme, hasta que te encontré"
El tulipán se acostó encima del hombre y juntos comenzaron una nueva
historia.
Autor: Andreo Torres Vásquez