1. DERECHO DE DAÑOS. Conceptos generales.
1. CONCEPTO Y FUNCIONES.-
La “Responsabilidad Civil” se entiende como la obligación de indemnizar el daño causado; es decir, es
entendido como sanción, pago por el perjuicio ocasionado. La responsabilidad civil, solo limitada a la
función resarcitoria: el acreedor reclama al deudor el cumplimiento de la obligación, con una
indemnización sustitutiva; siendo el techo de esta función resarcitoria, el daño causado. (Ante el
incumplimiento del deudor, el acreedor le reclama la reparación sustitutiva).
La función resarcitoria, tiene su reconocimiento desde la CN. El art. 19, establece que está prohibido dañar
a otros, y si lo hace, quedará bajo la autoridad de los magistrados.
El Derecho de Daños es un concepto moderno; hay un ensanchamiento. La función del derecho de daños
abarca no solo la función resarcitoria, sino que incluye la función preventiva y punitiva. El foco está puesto
en el damnificado, en el daño injustamente causado.
En cuanto a su función de prevenir, intenta evitar que un daño sea causado a través de medidas
preventivas, evitar el perjuicio; y si se produjo, evitar su extensión, y disminuir su cuantía.
Como ejemplos a esto se puede citar una situación en la cual un ferrocarril atropelle a una persona en un
paso sin barreras; el juez dispone la indemnización, pero además dispone que se coloquen las barreras y
señalización. Es decir, el juez se extiende de lo solicitado, no cumpliendo con el principio de congruencia,
pero lo hace para un fin mayor, que es tomar medidas para prevenir que esto vuelva a ocurrir.
Lo mismo puede suceder cuando se detecta un producto en mal estado, o fallado, como puede ser un auto,
alimentos, medicamentos, etc. El juez podría además de establecer el resarcimiento al perjudicado,
establecer que todos los productos de esa partida sean quitados del mercado, a fin de prevenir que otro
producto similar ocasiones un daño.
El nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, establece un capítulo, el cual no estaba incluido en el
antiguo Código, es el Libro 3ro, Titulo 5to, que se refiere a la Responsabilidad Civil.
El art. 1708 reconoce la función Resarcitoria y Preventiva: “Funciones de la responsabilidad. Las
disposiciones de este Título son aplicables a la prevención del daño y a su reparación”
A su vez, el art. 1710, refiere a la función Preventiva en particular:
Deber de prevención del daño. Toda persona tiene el deber, en cuanto de ella dependa, de:
a) evitar causar un daño no justificado;
b) adoptar, de buena fe y conforme a las circunstancias, las medidas razonables para evitar que se produzca
un daño, o disminuir su magnitud; si tales medidas evitan o disminuyen la magnitud de un daño del cual un
tercero sería responsable, tiene derecho a que éste le reembolse el valor de los gastos en que incurrió,
conforme a las reglas del enriquecimiento sin causa;
c) no agravar el daño, si ya se produjo.
La función de Prevenir, debe ser cumplida por el deudor, pero también por el acreedor. El acreedor debe
intentar aminorar el daño, ya que si no intenta evitar los daños a su alcance, no va a ser lógico que lo
reclame (art. 1710 b y c).
La tercera función, es la función punitiva. Esta función no está receptada en el nuevo código. Hoy en día
solo está receptada en la Ley de Defensa del Consumidor, y limitada a su ámbito. En el Ante Proyecto, si
estaba incluida esta función, aunque solo limitada a los daños de incidencia colectiva, no obstante el PE
decidió dejarla de lado.
En el año 2008 fue modificada la LDC, donde el art. 52 bis habla específicamente del daño punitivo: “Daño
Punitivo. Al proveedor que no cumpla sus obligaciones legales o contractuales con el consumidor, a
instancia del damnificado, el juez podrá aplicar una multa civil a favor del consumidor, la que se graduará
en función de la gravedad del hecho y demás circunstancias del caso, independientemente de otras
indemnizaciones que correspondan. Cuando más de un proveedor sea responsable del incumplimiento
responderán todos solidariamente ante el consumidor, sin perjuicio de las acciones de regreso que les
correspondan. La multa civil que se imponga no podrá superar el máximo de la sanción de multa prevista en
el artículo 47, inciso b) de esta ley”.
El fin, es disuadir al que ha causado un daño, con el fin que no vuelva a cometer ese daño. Incluye evitar los
ilícitos lucrativos, que son aquellos que se dan cuando lo que debe el deudor, es mucho menor a la
ganancia que obtiene; es decir, es más barato indemnizar, que el lucro que se obtiene. En atención a esto,
lo que busca esta función es compensar. Por lo que se trata de una función punitiva en particular, y una
función preventiva en general para la sociedad, desalentar esa actividad. Por ejemplo, sería el caso que una
revista publique una foto o artículo que dañe a una persona; la persona en cuestión reclama; la revista
tiene que pagar el daño, pero la ganancia que obtuvo con la tirada de la revista es tan importante, que vale
la pena pagar el daño, ya que es mucho menor a la ganancia obtenida. El daño punitivo lo que hace es
establecer una indemnización similar a la ganancia por ejemplo. En consecuencia, aplica así una sanción al
caso en particular, y una prevención en general, ya que desalienta a otras editoriales a hacer algo similar,
porque saben cuál sería la consecuencia.
La función punitiva, además de evitar los ilícitos lucrativos, también está referida (aunque no se gane
dinero), a desalentar daños, evitar actitudes desaprensivas.
En consecuencia, la punición es la sanción por encima del daño, con el fin de evitar conductas del deudor
que muestren su actitud desaprensiva.
El derecho de daños comprende esas tres funciones. Las dos funciones nuevas son las que complementan
y denominan el derecho de daños, lo que tradicionalmente era responsabilidad civil.
2. PRESUPUESTOS SOBRE LOS QUE SE CONSTITUYE.
La responsabilidad generadora del deber de indemnizar exige la concurrencia de cuatro presupuestos. Sin
la concurrencia de los 4 presupuestos, no hay responsabilidad que dé lugar a una indemnización.
1) ANTIJURIDICIDAD. Es el incumplimiento objetivo, o material, que consiste en la infracción al deber,
sea mediante el incumplimiento de la palabra empeñada en un contrato, sea a través de la violación
del deber general de no dañar. Lo antijurídico es el daño no justificado.
2) FACTOR DE ATRIBUCIÓN. Una razón suficiente para asignar el deber de reparar al sujeto indicado
como deudor. Tal factor de atribución puede ser subjetivo (dolo/ culpa) u objetivo (teoría del riesgo).
3) DAÑO. Consiste en la lesión a un derecho subjetivo o interés de la víctima del incumplimiento
jurídicamente atribuible. Daño causado que pueda ser cuantificado, que importe la lesión a un interés;
interés licito y legítimo, que no sea reprobado por el derecho.
4) RELACIÓN DE CAUSALIDAD. Entre el hecho y el daño, es decir, que pueda predicarse del hecho que es
causa (fuente) de tal daño. El hecho debe ser la causa del daño. El camino que el daño ha venido desde
la antijuridicidad.
Si falla alguno de estos, no hay responsabilidad civil. En el día de hoy, la nueva concepción del derecho de
daños, tiene en miras a la víctima y no al sujeto dañador. Asimismo, se confronta la conducta obrada con el
ordenamiento jurídico íntegro.