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La Compasión de Dios en el Libro de Jonás

1) El capítulo describe la ira de Jonás ante la compasión de Dios hacia los habitantes de Nínive, a quienes Dios perdonó después de su arrepentimiento, a pesar del deseo de Jonás de que fueran destruidos. 2) Se explica que Dios siente compasión por todos los pecadores que buscan su perdón, y no solo por Jonás. 3) La historia de Jonás muestra que Dios es misericordioso incluso con aquellos que no lo merecen.
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La Compasión de Dios en el Libro de Jonás

1) El capítulo describe la ira de Jonás ante la compasión de Dios hacia los habitantes de Nínive, a quienes Dios perdonó después de su arrepentimiento, a pesar del deseo de Jonás de que fueran destruidos. 2) Se explica que Dios siente compasión por todos los pecadores que buscan su perdón, y no solo por Jonás. 3) La historia de Jonás muestra que Dios es misericordioso incluso con aquellos que no lo merecen.
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CAPÍTULO 4 JONÁS

LA COMPASIÓN DE DIOS ES INCOMPRESIBLE POR LA RAZÓN HUMANA


¿Por qué se enojó tanto Jonás cuando Dios perdonó a Nínive? Porque no entendía la
compasión de Dios
Los judíos de la época de Jonás no querían compartir el mensaje de Dios con las naciones
gentiles, olvidando la razón de ser como nación: servir de bendición al resto del mundo al
proclamar el mensaje de Dios a las demás naciones.
El plan de salvación está al alcance de quienes se arrepienten, Dios nos ama, aun cuando
le fallamos. A Jonás en ese momento le costaba entenderé y aceptar el amor de Dios
sobre los Ninivitas. Jonás pensaba que Dios no podía salvar a una nación pagana tan
perversa. Sin embargo, eso es exactamente lo que Dios hace con cualquiera que se le
acerca con fe.
Vemos lo que había en el corazón de Jonás,
Pero esto disgustó mucho a Jonás, y le hizo enfurecerse. 2 Así que oró al Señor de esta
manera:―¡Oh Señor! ¿No era esto lo que yo decía cuando todavía estaba en mi tierra?
Por eso me anticipé a huir a Tarsis, pues bien sabía que tú eres un Dios bondadoso y
compasivo, lento para la ira y lleno de amor, que cambias de parecer y no destruyes.
¿Que esperaba que sucediera? Destrucción, pero Dios le mostró su compasión
Jonás nos revela la razón por la cual no quería ir a Nínive. No quería que Dios perdonará a
los ninivitas; quería que fueran destruidos. Jonás no comprendía que el Dios de Israel era
también el Dios del mundo entero.
Jonás trató de eludir la tarea de llevar el mensaje de Dios a Nínive; luego sintió deseos de
morir porque la destrucción no ocurrió.
Olvido lo misericordioso que fue Dios con él cuando estaba dentro del pez (2.9, 10). Jonás
se sintió feliz cuando Dios lo salvó, pero furioso cuando Nínive se salvó. Jonás estaba
aprendiendo una valiosa lección en cuanto a la misericordia y el perdón de Dios. Dios no
perdonaba solo a Jonás, sino a cualquiera que se arrepintiera y creyera.
En muchas ocasiones quisiéramos castigo y destrucción para las personas cuya
perversidad parece merecer castigo inmediato. Pero Dios es más misericordioso de lo que
nos imaginamos. Dios siente compasión por los pecadores que queremos que castigue, y
busca la manera de que se acerquen a El.
¿Cuál es su actitud en cuanto a los perversos? ¿Quiere verlos destruidos? ¿O quiere que
experimenten la misericordia y el perdón divino? 4.11 Dios salvó a los marineros cuando
imploraron misericordia. Dios salvó a Jonás cuando oró dentro del pez. Dios salvó a los
ninivitas cuanto aceptaron el mensaje de Jonás. Dios contesta la oración de los que lo
invocan. Siempre hace que se cumpla su voluntad, y desea que todos se vuelvan a El para
salvarse. Una persona se salva cuando presta atención a las advertencias de Dios en la
Biblia. Si reaccionamos con obediencia, Dios será bondadoso, y recibiremos su
misericordia, no su castigo. MILAGROS DEL LIBRO DE JONAS Dios envió una tormenta : 1.4
Dios mandó un gran pez que se tragara a Jonás: 1.17 Dios ordenó al pez que vomitara a
Jonás : 2.10 Dios preparó una calabacera que diera sombra a Jonás : 4.6 Dios mandó un
gusano que secó la calabacera : 4.7 Dios mandó un viento abrasador sobre Jonás : 4.8
No debemos olvidar que, en realidad, nadie merece el perdón de Dios.
DIOS NOS MUESTRA SU COMPASIÓN CON NOSOTROS SIEMPRE
Encontramos una descripción del gran amor de Dios, al dar a su hijo a morir por nuestros
pecados, somos los gentiles que hemos alcanzado la misericordia de Dios

Mateo 9:36 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas
y dispersas como ovejas que no tienen pastor.

¿Qué es la compasión? Según la Real Academia Española es 1. f. Sentimiento de


conmiseración y lástima que se tiene hacia quienes sufren penalidades o desgracias. El
diccionario gratis en línea define compasión como s. f. Sentimiento de tristeza que
produce el ver padecer a alguien y que impulsa a aliviar, remediar o evitar su dolor o
sufrimiento. Los sinónimos de esta palabra son lástima*, conmiseración, misericordia,
piedad y caridad. Me gusta más la segunda definición, la considero completa y acorde con
lo que vamos a discutir en este artículo.

La compasión es una característica de Dios y como sus hijos nosotros debemos mostrar tal
característica también. La fuente de la compasión es el amor, así como todas las
características del carácter de Cristo que se basan en el amor. Es solo a través de la llenura
del Espíritu Santo en nuestras vidas y de la palabra de Dios que nos hacemos sensibles a
las necesidades de nuestros hermanos alrededor. Una persona que tiene el corazón
endurecido ya sea por experiencias pasadas, por su crianza, porque no ha tenido un
encuentro con Dios o por rebeldía continua a su palabra se le hace difícil sentir
compasión.

La Biblia nos dice en varias partes que Dios es compasivo y misericordioso.


Isaias 54:10 10 Aunque cambien de lugar las montañas y se tambaleen las colinas, no
cambiará mi fiel amor por ti ni vacilará mi *pacto de *paz, —dice el Señor, que de ti se
compadece—.

Santiago 5:11 “que el Señor es muy misericordioso y compasivo.”


Hebreos 4:15-16 15 “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse
de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero
sin pecado. 16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar
misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”
1 Corintios 12:26 26 “De manera que si un miembro padece, todos los miembros se
duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.”
Mateo 9:36 36 “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban
desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.”
¡Oh, cuan maravilloso es nuestro Dios! Cuanto nos ama y cuanto tenemos que aprender a
amarnos de igual forma. Aun cuando éramos pecadores, el murió por nosotros y su
infinita misericordia no se cansa de buscarnos, perdonarnos y restaurarnos si le
permitimos obrar, quitar, limpiar y colocar en nuestras vidas lo que el entienda necesario.
No solo tuvo misericordia en aquellos tiempos, hoy somos nosotros los protagonistas de
una nueva historia donde al igual que en aquellos tiempos, nos perdemos y dispersamos
“como ovejas que no tienen pastor.” El amor de Dios nos alcanza, él nos llama a vivir una
vida con propósito, una vida con sentido de eternidad porque para la eternidad fuimos
creados. Por eso al hombre se le hace tan dura la muerte carnal, porque Dios nos creó
para ser eternos y fue el pecado de Adán que nos trajo la muerte. Más Jesús venció la
muerte y nosotros vencimos con él. El pasar en esta vida es solo un soplo comparado a la
eternidad junto al Señor. Mientras estemos aquí pasaremos pruebas y tribulaciones,
enfermedades y muerte. Por eso estamos llamados a tener compasión con todo el que
sufre, porque ninguno esta exento de sufrimiento. Más si vivimos en Cristo y su Santo
Espíritu mora dentro de nosotros eso será el motor que te impulse a ser instrumento de
Dios. Allí donde haya tristeza, tú des consuelo y apoyo. Donde haya confusión puedas tu
llevar entendimiento. Donde haya dudas, que lleves la fe. Donde haya tinieblas, seas la luz
y que Dios sea glorificado en todo lo que hagas.

Salmo 103:9 Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en


misericordia.

Me quiero dirigir a dos tipos de personas:


A ti que estas atravesando tiempos difíciles, de sufrimiento y lágrimas. No estás
solo(a), nuestro Señor Jesucristo vino al mundo y padeció para que tengas vida
eterna, el pago por tu salud, por la liberación de ataduras, por tus sueños y da un
propósito a tu vida. El posicionara personas a tu alrededor para apoyarte,
levantarte, aconsejarte, y si es necesario llorar contigo. El mismo Jesús ha
prometido que “nunca te dejara, ni te abandonara”. “Clama a mí y yo te
responderé” dice el Señor que se compadece de ti.

A ti que estas cerca de alguien que sufre o está pasando necesidad. El Señor ha
permitido que tengas conocimiento de la situación de esa persona con un
propósito. Es para que la apoyes, y lo primero que debes hacer es orar por ella.
Acércate y déjale saber que aunque no puedes resolver su problema, estarás cerca
para apoyarla, alentarla, animarla, abrazarla y/o llorar con ella. Dios te está dando
la oportunidad de mostrar misericordia y compasión con otros, de la misma forma
que el ha tenido misericordia contigo. No voltees tu mirada hacia otro lado, actúa
conforme el Espíritu de Dios te lo pide.

Te invito a escudriñar tu corazón y preguntarte si es la compasión parte de ti. Si no


es una característica desarrollada, pide a Dios que aumente esta sensibilidad en ti
para todo aquel que sufre. Sin darte cuenta un día podrás mirar a alguien que
sonríe, y el espíritu te dejara saber que esa persona sufre y necesita palabra de
aliento.

Santiago 2:13 13 “Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no
hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.”
Propón en tu corazón cada día hacer algo que haga sonreír a Dios. Un abrazo, una
sonrisa o una palabra de ánimo a quien lo necesita es algo sencillo pero vale
mucho para el que lo recibe. Hay muchos allá afuera que se pasan la vida
criticando y murmurando, rompiendo esperanzas y sueños ajenos… No seas uno de
ellos, no seas piedra de tropiezo en otras vidas. Que el día que vayas a morar con
el Señor te recuerden como alguien que siempre ánimo, levanto y amo aun cuando
no compartió todas las opiniones. Que te recuerden como alguien que dejo una
huella en cada persona con la que tuvo contacto, como un instrumento de Dios.

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