ASPECTOS FÍSICOS DEL ISTMO DE PANAMÁ
Panamá es una gran franja ístmica con una superficie total de 74,733.4201 km², y 683.2674
km² de superficie de aguas territoriales, totalizando 75,416.6875 km²; posee una ligera
configuración de “S” acostada e invertida. El país se ubica en la porción final del istmo
mesoamericano, que une América del Norte con América del Sur.
La República de Panamá está constituida por una estrecha faja territorial que se alarga de
Este a Oeste en forma sinuosa y con la cual termina el istmo centroamericano. Una cadena
montañosa con picos de altura promedio inferior a los 1,500 msnm, que culmina en el
volcán Barú (3,475 msnm) cerca de la frontera con Costa Rica, divide al país en dos
vertientes bien definidas: la vertiente del Caribe al Norte y la del Pacífico al Sur. La cordillera
Central, en Panamá, forma parte de la cadena volcánica de Centroamérica, que se desarrolla
paralelamente a la línea litoral.
La República de Panamá limita al Norte con el mar Caribe, al Sur con el océano Pacífico, al
Este con Colombia y al Oeste con Costa Rica.
El istmo de Panamá está interrumpido, en su porción central, por una franja acuática
constituida por el Canal Interoceánico, el cual se presenta con una extensión de 83.1 km.
Políticamente, Panamá está dividida en 9 provincias, 75 distritos, 631 corregimientos y 5
comarcas (Emberá-Wounaan, Ngöbe-Buglé, Kuna Yala, Kuna de Madungandí y Kuna de
Wargandí), al año 2009.
La topografía de Panamá va desde terrenos montañosos hacia el Oeste y hacia el Caribe, a
colinas y vastas sabanas hacia el Pacífico. Las tierras bajas de Panamá abarcan la mayor
parte del país, cubren alrededor del 70% con alturas por debajo de los 700 metros. Gran
parte de la población panameña habita en estas tierras calientes y bajas. A este grupo
pertenecen: las tierras bajas y llanuras del sur, las colinas y llanuras del Istmo central, las
depresiones orientales, las tierras bajas y las llanuras del norte.
La región formada por colinas alcanza altitudes que oscilan entre los 90 y los 460 msnm,
Están constituidas por valles fértiles, bien drenados y por llanuras. Esta región está
densamente cubierta de bosques y matorrales y existen algunos pliegues, crestas y mesetas
altas, aunque bastante dispersas.
El 30% restante del territorio panameño, a su vez, está constituido por tierras altas que
llegan a sobrepasar los 1,500 metros de elevación. Estas tierras están constituidas por rocas
ígneas, metamórficas y sedimentarias. Entre éstas se pueden mencionar el volcán Barú, la
cordillera Central, el arco oriental del norte, el arco oriental del sur, macizos y cadenas
volcánicas del sur.
La serranía de Tabasará o cordillera Central, prolongación de la cordillera costarricense de
Talamanca, penetra en Panamá por el Oeste y tiene una elevación media de 1,525 msnm.
En la parte oriental, la cordillera de San Blas y su continuación, la serranía del Darién, en el
límite fronterizo con Colombia, conforman una cadena montañosa más baja, con un
promedio de 915 msnm. Al sur de éstas y cerca del litoral Pacífico, se extienden las serranías
de Majé y del Sapo, con cerros de poca elevación como cerro Chucantí (1,439 msnm) y cerro
Piña (1,581 msnm). La unión entre los Andes colombianos y los panameños tiene lugar en
los Altos de Aspavé y de Quía en el oriente darienita. En la costa pacífica, separando el golfo
de Chiriquí del golfo de Panamá, se enclava la península de Azuero, que comprende un
conjunto de pequeñas montañas y cerros, con elevaciones medias como la del cerro Hoya
(1,559 msnm).
La máxima elevación del territorio nacional es el volcán Barú en la provincia de Chiriquí, que
alcanza los 3,475 metros; seguido por los cerros Fábrega (3,335 m), Itamut (3,279 m) y
Echandi (3,163 m) en Bocas del Toro; Santiago (2,121 m) en la Comarca Ngöbe-Buglé; y el
cerro Tacarcuna (1,875 m) en la provincia de Darién, entre otros.
El territorio de la República de Panamá presenta tres unidades geomorfológicas:
[Link] de montaña
Las regiones de montaña están modeladas en rocas volcánicas y plutónicas, con excepción
de las elevaciones bocatoreñas del Teribe y Changuinola, que son de naturaleza
sedimentaria.
a. Montañas y macizos de origen ígneo
Las montañas y macizos de origen ígneo han aflorado en Panamá desde hace millones de años
(Cretácico superior) hasta el Holoceno, a través de los centros efusivos puntuales (volcanes) y por
fisuras regionales (fracturas y fallas). Entre las montañas de origen ígneo se pueden mencionar las
siguientes:
• Cordillera Central La cordillera Central, que es la prolongación de la cordillera de Talamanca (Costa
Rica), que se interna en el Istmo hasta la depresión de Toabré-Zaratí. La altitud de esta cordillera
disminuye de Oeste a Este, desde el cerro Parado (2,468 msnm) hasta el cerro Negro (1,518 msnm).
La cordillera chiricana, como parte de la cordillera Central, constituye un eje de antiguos conos
volcánicos, cuya línea de cresta oscila entre los 3,300 y los 2,000 metros de altura (sector occidental)
y entre los 2,800 y los 1,200 metros (sector oriental), hasta su límite en la cabecera del río Tabasará.
Esta cordillera presenta una morfología muy quebrada, crestas redondeadas, vertientes con fuertes
declives y valles profundamente escarpados. Esta estructura demuestra rocas recientes y de
bastante resistencia, como lo reflejan los numerosos rápidos y saltos de agua presentes en el sitio.
• Las elevaciones de Campana y Trinidad Las crestas de esta unidad son inferiores a los 1,000 msnm.
El paisaje es de un campo de chimeneas en diversas fases de exhumación. Constituyen “plugs” o
espigones, producto del desmantelamiento de antiguos edificios volcánicos. • Los grandes conos
volcánicos (El Valle y Barú) El cono del volcán de El Valle es del tipo compuesto o estratovolcán,
constituido por coladas de lavas, intercaladas con estratos de piroclastitas (cenizas, lapilis y bloques)
de naturaleza riolítica
El volcán Barú posee la cota más elevada (3,475 metros) del país. Localizado en el extremo
occidental y al sur de la divisoria continental, el cono del Barú, de tipo estratovolcán, está
constituido por lavas andesíticas y basálticas, intercaladas por estratos de aglomerados y tobas.
2. Regiones de cerros bajos y colinas
Las cotas oscilan entre 400 y 900 msnm. La topografía es la de un paisaje accidentado y las
laderas de los cerros y colinas tienen formas convexas en las partes superiores y cóncavas
en las partes inferiores. Atañen a las zonas de contacto de las cuencas sedimentarias que
fueron levantados y dispuestos en escalones por los empujes verticales que sufrieron las
regiones montañosas. Cerros y colinas de origen volcánico se localizan en el occidente de la
provincia de Veraguas, así como también en el oriente panameño que bordean las alturas
meridionales del Darién.
En la provincia de Bocas del Toro, la estructura de esta unidad es la de un sistema de fallas
y de pliegues con rumbo axial noreste-sureste (colinas de Senosri y Almirante). La serranía
de Filo de Tallo en el Darién corresponde a anticlinales fallados.
3. Regiones bajas y planicies litorales (cuencas sedimentarias del Terciario)
Corresponde a zonas deprimidas, constituidas por rocas sedimentarias marinas. La
topografía varía de aplanada a poco ondulada, con declives que oscilan entre muy débil y
débil. Relieves residuales (colinas aisladas y diques) irregularizan el paisaje de estas
unidades.
Las cuencas sedimentarias, desde el punto de vista de su génesis, se pueden reunir en dos
grandes grupos. Las que derivan de acumulaciones en aguas poco profundas, litorales y
epicontinentales que predominan en la región centrooccidental del Istmo (cuencas
bocatoreñas, chiricana, Central y de Tonosí) y aquellas de acumulaciones de sedimentos en
aguas profundas ligadas con intensos fenómenos de subsidencia que definen a las cuencas
de la región oriental (Bayano, Chucunaque, Tuira, Sambú, entre otras).
La hidrografía de Panamá se caracteriza por la existencia de cerca de 500 ríos, de los cuales 350
pertenecen a la vertiente del océano Pacífico y 150 a la del mar Caribe. La vertiente del Pacífico
abarca el 70% (53,000 km2 ) del territorio nacional y la del Caribe ocupa alrededor del 30% (21,000
km2 ) restante. La línea divisoria continental está constituida por una serie de cadenas montañosas
que se extienden de Este a Oeste.
En términos generales, los ríos de la vertiente del Caribe son de corto recorrido y sus cursos están
usualmente orientados en dirección normal a las costas. La longitud media de los ríos de la vertiente
del Caribe es de 56 km con una pendiente media de 2.5%; en la vertiente del Pacífico, la longitud
media de los ríos es de 106 km con una pendiente media de 2.27%.
Entre los ríos más importantes están: el Chucunaque (231 km), el más largo de todo el país; el Tuira
(230 km), el más caudaloso; el Bayano (206 km); el Santa María (173 km) y el Chagres (125 km), este
último considerado como el más importante por su impacto en la economía del país y también
porque es vital para el funcionamiento del Canal de Panamá. Por su parte, los embalses o lagos más
grandes son Gatún con 423.15 km², el Bayano con 185.43 km², y el Alajuela con 57 km².
Panamá cuenta con dos extensas zonas costeras. La costa del mar Caribe que tiene 1,287.7 km de
longitud, y la del océano Pacífico que presenta una extensión de 1,700.6 km. Frente a estas zonas
se encuentran 1,518 islas (1,023 en el Caribe y 495 en el Pacífico), islotes y cayos. Sus principales
islas son: Coiba (493 km²), Isla del Rey (234 km²) y Cébaco (80 km²). Panamá es un país marítimo,
con un mar territorial de 12 millas náuticas y con una zona económica exclusiva de 200 millas
náuticas, cuya superficie es de 319,823.867 km2 , la cual supera el territorio continental e insular.