PATRIARCA ABRAHAM
LA VIDA ANTE DE SU LLAMADO
La vida de Abraham recoge una buena parte de la narrativa de Génesis, desde su primera
mención en Génesis 11:26 hasta su muerte en Génesis 25:8. Aunque sabemos mucho sobre
la vida de Abraham, sabemos muy poco acerca de su nacimiento y sus primeros años de vida.
La primera vez que nos encontramos a Abraham, él ya tenía 75 años. Génesis 11:28 registra
que Taré el padre de Abraham, vivía en Ur, una ciudad influyente en el sur de Mesopotamia
situada sobre el río Éufrates, aproximadamente a mitad de camino entre la cabecera del Golfo
Pérsico y la moderna ciudad de Bagdad. También aprendemos que Taré tomó su familia para
partir hacia la tierra de Canaán. Sin embargo, se estableció en la ciudad de Harán en
Mesopotamia septentrional (en la ruta comercial desde la antigua Babilonia a mitad de
camino entre Nínive y Damasco).
La historia de Abraham se vuelve realmente interesante al comienzo de Génesis 12. En los
primeros tres versículos, vemos el llamado que Dios le hace a Abraham:
“Pero el Señor había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu
padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y
engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te
maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra" (Genesis 12:1-3).
Dios llama a Abraham estando él en su tierra, Harán, y le dice que vaya a una tierra que Él
le mostraría. Dios también le hace tres promesas a Abraham: 1) La promesa de una tierra que
iba a ser de él; 2) la promesa de hacer de él una gran nación; y 3) la promesa de bendición.
Estas promesas constituyen la base para lo que posteriormente sería llamado el pacto
abrahámico (establecido en Génesis 15 y ratificado en Génesis 17). Lo que realmente hace
especial a Abraham, es que él obedeció a Dios. Génesis 12:4 registra que, después de que
Dios llamó a Abraham, él fue "como el Señor le había dicho". El autor de Hebreos usa varias
veces el ejemplo de la fe de Abraham y se refiere específicamente a este sorprendente hecho:
"Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como
herencia; y salió sin saber a dónde iba" (Hebreos 11:8).
ASPECTO RELIGIOSO DE LA CIUDAD DONDE EJERCIÓ SU MINISTERIO
Abraham en Egipto
A pesar de que el Génesis es claro en cuanto al nuevo destino de Abraham, en las fuentes
escritas y arqueológicas del país del Nilo no existe rastro alguno de la estancia del patriarca
en su seno. En la ciudad de Avaris (al sur de El Cairo), en el yacimiento arqueológico de Tell
el-Daba, existen indicios de contingentes migratorios de población procedente del nordeste
del Néguev, pero la datación de estas pruebas no se remonta más allá de la dominación de
Egipto por los hicsos, esto es, hacia la segunda mitad del primer milenio a.C. Vuelve a ser
ésta otra de las contradicciones arqueológicas en la historia de Abraham (véase: Historia de
Egipto).
Continuando con el relato del Génesis, Abraham tuvo una actuación en Egipto que durante
siglos se convirtió en la pesadilla de los apologistas bíblicos, incapaces de interpretar en clave
moral qué había impulsado al patriarca a tomar tan descabellada decisión (Gn, 12, 10-16):
Cuando estaba para entrar en Egipto, dijo a Sarai, su mujer: "Mira, yo sé que tú eres una
mujer hermosa. Apenas te vean los egipcios se dirán: "Es su mujer" y a mí me matarán y a ti
te dejarán la vida. Di, pues, te ruego, que eres mi hermana, para que me vaya bien gracias a
ti y, por amor tuyo, salve yo la vida." Efectivamente, cuando Abram llegó a Egipto obervaron
los egipcios que la mujer era muy hermosa. Los oficiales del faraón que la vieron le colmaron
de elogios ante el faraón, y llamada la mujer, fue llevada a su palacio. El faraón, en gracia de
ella, trató bien a Abram, que recibió ovejas, bueyes y asnos, siervos y siervas, camellos y
asnas.
La decisión, aunque lógica por ver en peligro su vida, es un tanto sorprendente, ya que queda
declarado de forma explícita que Sarai formó parte del harén del faraón, es decir, que se vio
obligada a mantener relaciones sexuales con el gobernante egipcio a cambio de que Abraham
consiguiese una buena situación social y económica. Los apologetas, cristianos y judíos,
coinciden en observar el plano moral de esta acción de Abraham como una falta de confianza
del patriarca en las promesas efectuadas por Dios, puesto que tanto la tierra prometida como
el ansiado heredero se hacían esperar en demasía. En este sentido, el gesto divino para poner
de manifiesto que la palabra dada a Abraham no había sido en balde fue el de enviar grandes
plagas a Egipto, en las que perecieron muchísimos súbditos del faraón. De algún modo (no
especificado por el Génesis), el poderoso gobernante egipcio supo la razón de estas plagas y
decidió desterrar a Abraham y a su familia (Gn, 12, 18-20):
El faraón mandó entonces llamar a Abram y le dijo: "¿Qué es lo que me has hecho? ¿Por qué
no has dicho que era tu mujer? ¿Cómo es que me has dicho: "es mi hermana", dando lugar a
que yo la tomase por mujer? Ahora, pues, ahí tienes a tu mujer, tómala y vete." Y el faraón
dio órdenes a sus hombres, quienes lo condujeron a la frontera y con él a su mujer y todo
cuanto poseía.
En el contexto de las sociedades nómadas entre las que desarrolló su vida Abraham, este
gesto no debía de ser inusual ni poco frecuente, dando por supuesto que el patriarca debía
asegurar el sustento de todo el clan y no podía poner en peligro su liderazgo aun a costa de
sacrificar un concepto, la fidelidad matrimonial, cuya aplicación en esta época es totalmente
anacrónico, por no estar todavía el matrimonio ni las relaciones sexuales mínimamente
reglamentadas en cuanto a mecanismo de articulación social mínimo. De hecho, tras la
experiencia egipcia, Abraham había salvado la vida y, como recuerda la Biblia, "se había
hecho muy rico en ganados, plata y oro" (Gn, 13, 2).
Regreso a Canaán
Acompañado por su familia, Abraham volvió a remontar el Néguev hasta llegar de nuevo a
Betel, al mismo lugar de donde había partido y donde también había edificado un altar a Dios.
En teoría, las plagas enviadas por Dios a Egipto y el retorno al país que habría de ser de los
herederos de Abraham debería ser suficiente para asegurar que la promesa se cumpliría, pero
al patriarca y a su esposa continuaba faltándole un descendiente. Por esta razón, el primer
problema al que tuvieron que enfrentarse fue a los recelos que el exceso de riqueza en el clan
despertaba entre los sirvientes de los dos jefes del mismo, el propio Abraham y su sobrino
Lot, de quienes dice la Biblia que "tenían haciendas muy grandes para poder habitar juntos"
(Gn, 13, 6). Así pues, Abraham ofreció a Lot la posibilidad de separarse del clan antes de que
los pequeños conatos de enfrentamientos derivasen en una situación de mayor peligro para
ambos familiares: Lot eligió la llanura del Jordán, los fértiles valles recorridos por el cauce
fluvial hasta la costa meridional del Mar Muerto. Andando el tiempo, Lot tendría que
enfrentarse al paganismo y las costumbres de Sodoma y Gomorra, ciudades situadas
precisamente en el territorio que él eligió.
Poco después de haber ocurrido la separación, Dios volvió a aparecerse ante Abraham,
repitiéndole el mensaje acerca de la tierra prometida y de su prolífica descendencia. En esta
ocasión, el mandato divino (Gn, 13, 14-18) instaba a Abraham a recorrer todo Canaán para,
tal como era costumbre en la época, tomar posesión del territorio. El patriarca obedeció
nuevamente y estableció su residencia en el encinar de Mamré o Mambré, en las cercanías
de la actual ciudad de Hebrón (bajo control de la Autoridad Nacional Palestina). A partir de
este momento, las fuentes para el seguimiento del devenir de Abraham se vuelven confusas:
la Biblia abandona los textos de raíz yahvista para tomar el camino elohísta, con una
interpolación en forma de crónica (el capítulo 14 del Génesis), que se cree fue una adición
posterior con el único fin de aderezar la figura de Abraham como guerrero. En efecto, el
capítulo 14 narra las guerras entre los ejércitos de la Pentápolis (emporio urbano alrededor
del Mar Muerto: Sodoma, Gomorra, Adam, Seboim y Segor) y los reyes de Elam y Salem.
Melquisedec, rey de Salem (posiblemente, la futura Jerusalén), bendijo en su calidad de
sacerdote a Abraham, agradeciéndole que gracias a su fe los enemigos habían cejado en su
empeño conquistador. Tras esta interpolación, habitualmente no demasiado creída entre los
exegetas bíblicos, la biografía de Abraham vuelve a tener un hito destacado, en forma de
nueva aparición de Dios. Esta nueva presencia es relevante porque el ya veterano patriarca,
ante la renovación de las promesas divinas, volvió a dudar nuevamente de la palabra revelada
(Gn, 15, 1-5): Después de estos acontecimientos dirigió Yahvé su palabra a Abram y le dijo:
"No temas, Abram, yo soy tu escudo. Tu recompensa será muy grande". Y Abram respondió:
"Señor Yahvé, ¿qué vas a darme? Yo estoy para morir sin hijos y será heredero de mi casa
ese Eleazar de Damasco. No me has dado descendencia y uno de mis criados será mi
heredero". Entonces Yahvé le dirigió la palabra y le dijo: "No, no será él tu heredero, antes
bien uno salido de tus entrañas te heredará". Después le llevó fuera y le dijo: "Levanta tus
ojos al cielo y cuenta, si puedes, las estrellas", y añadió: "Así será tu descendencia".
En la escena siguiente, Abraham, temerosamente dubitativo ante unas promesas que no se
cumplían, inquirió a Dios una prueba de que, en efecto, la tierra de Canaán sería de sus
descendientes. Dios ordenó que sacrificase a varios animales en su loor y así lo hizo el
patriarca, pero poco después fue presa de un resentimiento, seguramente por haber dudado
de la palabra de Dios, que hizo que éste profetizase los cuatrocientos años que los judíos
estarían sojuzgados por otros pueblos, amorreos y filisteos entre ellos, antes de llegar a tener
completa libertad en su propio territorio. Después de que una llama de fuego purificase los
animales que en el altar habían sido ofrecidos por Abraham, éste no dudó de la alianza
efectuada con Él, pero los acontecimiento todavía tomarían un rumbo inesperado.
QUE LECCIÓN ESPIRITUAL NOS DEJA
Una clara lección que podemos extraer de la vida de Abraham, es que debemos vivir una
vida de fe. Abraham pudo tomar a su hijo Isaac y llevarlo hasta el monte Moriah, porque él
sabía que Dios era fiel para cumplir Sus promesas. La fe de Abraham no era una fe ciega; su
fe era una garantía y confianza firme en Aquel que ha demostrado ser fiel y verdadero. Si
miramos hacia atrás en nuestra propia vida, veremos en todo la mano de la providencia de
Dios. Dios no nos tiene que visitar acompañado por ángeles, ni tampoco nos tiene que hablar
desde una zarza ardiente o dividir las aguas del mar para estar activo en nuestras vidas. Dios
está supervisando y organizando los acontecimientos de nuestra vida. A veces no parece así,
pero la vida de Abraham es la evidencia de que la presencia de Dios en nuestras vidas es real.
Incluso los fracasos de Abraham demuestran que Dios, aunque no nos protege de las
consecuencias de nuestro pecado, bondadosamente lleva a cabo Su voluntad en nosotros y
por medio de nosotros; nada de lo que hagamos va a frustrar su plan.
La vida de Abraham también nos muestra la bendición de la simple obediencia. Cuando se
le pidió que dejará su familia, Abraham lo hizo. Cuando se le pidió que sacrificara a Isaac,
Abraham "se levantó temprano a la mañana siguiente" para hacerlo. Por lo que podemos
discernir desde el relato bíblico, no hubo dudas en la obediencia de Abraham. Abraham, al
igual que la mayoría de nosotros, pudo haber sufrido ante estas decisiones, pero, cuando llegó
la hora de actuar, él no dudó. Cuando discernimos un verdadero llamado de Dios o leemos
Sus instrucciones en Su Palabra, debemos actuar. La obediencia no es opcional cuando Dios
ordena algo.
También de la vida de Abraham vemos cómo es que se debe tener una relación activa con
Dios. Mientras que Abraham fue pronto para obedecer, él no dudó en hacerle preguntas a
Dios. Abraham creyó que Dios le daría a él y a Sara un hijo, pero se preguntó cómo podría
ser (Génesis 17:17-23). En Génesis 18 leemos el relato de Abraham intercediendo por
Sodoma y Gomorra. Abraham afirmó que Dios es santo y justo y no podía imaginarse a Dios
destruyendo los justos con los pecadores. Abraham le pidió a Dios que perdonara a las
ciudades pecadoras por causa de cincuenta justos y continuó reduciendo el número hasta
diez. Finalmente, no había diez personas justas en Sodoma, pero Dios preservó la vida de
Lot, el sobrino de Abraham, juntamente con su familia (Génesis 19). Es interesante que Dios
le reveló sus planes a Abraham antes de destruir las ciudades y ninguna de las preguntas de
Abraham lo tomó por sorpresa. El ejemplo de Abraham aquí, nos muestra cómo es el
interactuar con Dios respecto a Sus planes, interceder por otros, confiar en la justicia de Dios
y someterse a Su voluntad.
Los errores de la fe de Abraham, particularmente en cuanto a la situación con Agar e Ismael,
nos muestran la locura de intentar resolver los problemas por nuestras propias manos. Dios
le había prometido un hijo a Abraham y a Sara, pero en su impaciencia, su plan para
proporcionar un heredero a Abraham resultó contraproducente. En primer lugar, surgió el
conflicto entre Sara y Agar, y más tarde el conflicto entre Ismael e Isaac. Los descendientes
de Ismael terminaron siendo enemigos acérrimos del pueblo de Dios, como lo podemos
aprender en el relato del antiguo testamento, y así continúa hasta el día de hoy en el conflicto
entre Israel y sus vecinos árabes. No podemos cumplir la voluntad de Dios en nuestra propia
fuerza; nuestros esfuerzos terminan creando más problemas de lo que pueden resolver. Esta
lección tiene amplias aplicaciones en nuestras vidas. Si Dios ha prometido hacer algo,
debemos ser fieles, pacientes y esperar que Él lo cumpla en Su tiempo.
SU LLAMADO
Dios llamó a Abraham y sus descendientes a que anduvieran delante de Él y fueran perfectos
(Gn 17:1), con el fin de traer estas bendiciones a toda la tierra. Esto requería el trabajo de
adorar, redimir, discipular y otras ocupaciones religiosas.
GADEÓN
JUECES 6 – EL LLAMADO DE GEDEÓN
A. Apostasía, servidumbre y suplicación.
1. (Jueces 6:1) La apostasía de Israel les lleva hacia la servidumbre.
Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano de
Madián por siete años.
a. Los hijos de Israel hicieron lo malo: Los cuarenta años de descanso (Jueces 5:31) seguidos
por la derrota de Sísara eventualmente llegaron a su fin. En su prosperidad y
complacencia, Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová.
b. Y Jehová los entregó en mano de Madián: Dios trajo a Israel hacia la servidumbre por
medio de la opresión de los Madianitas. Este fue un ejemplo de la gracia y misericordia de
Dios hacia Israel porque la opresión les haría correr de regreso hacia Dios. Hubiera sido peor
si Dios les hubiera dejado solos.
2. (Jueces 6:2-6) Los detalles de la servidumbre de Israel hacia Madián.
Y la mano de Madián prevaleció contra Israel. Y los hijos de Israel, por causa de los
madianitas, se hicieron cuevas en los montes, y cavernas, y lugares fortificados. Pues sucedía
que cuando Israel había sembrado, subían los madianitas y amalecitas y los hijos del oriente
contra ellos; subían y los atacaban. Y acampando contra ellos destruían los frutos de la tierra,
hasta llegar a Gaza; y no dejaban qué comer en Israel, ni ovejas, ni bueyes, ni asnos. Porque
subían ellos y sus ganados, y venían con sus tiendas en grande multitud como langostas; ellos
y sus camellos eran innumerables; así venían a la tierra para devastarla. De este modo
empobrecía Israel en gran manera por causa de Madián; y los hijos de Israel clamaron a
Jehová.
a. Los hijos de Israel... se hicieron cuevas en los montes, y cavernas, y lugares fortificados:
La opresión de Madián – la cual llegó debido al pecado de Israel – llevó a Israel hacia
la humillación. Antes de que voltearan a ver a Dios ellos debían ser humillados, viviendo
como moradores de cuevas en lugar de vivir como personas civilizadas.
b. Sucedía que cuando Israel había sembrado, subían los madianitas: Los Madianitas no
continuaban la tierra continuamente, pero únicamente llegaban en el momento de la cosecha
para robar lo que los Israelitas habían sembrado (no dejaban qué comer en Israel).
i. El pecado de Israel hizo que todo su trabajo duro fuera infructuoso. Todo lo que producían
y su ganado era robado después de que habían trabajado duro para que rindiera fruto. El
pecado hace esto; nos roba aquello en lo que trabajamos duro de obtener. Hay muchos
hombres exitosos que pierden todo en la vida debido a que no paran de pecar. Todo se pierde
para obtener lo que, en retrospectiva, parece nada.
ii. Hasta llegar a Gaza: “Esto es, toda la amplitud de la tierra, desde el Jordán hasta la costa
del Mar Mediterráneo. Así toda la tierra era despojada y sus habitantes eran privados de las
necesidades de la vida.” (Clarke)
c. Ellos y sus camellos eran innumerables: Los Madianitas era un pueblo que moraba en el
desierto, y ellos dominaron a Israel debido a su efectivo uso de los camellos. “Esta claro que
el uso de esta bestia angular e imponente imprimía terror en los corazones de los Israelitas.”
(Cundall)
d. Y los hijos de Israel clamaron a Jehová: Después de la larga temporada de humillación,
labor infructífera, pobreza, y el ser dominados por un poder opresor, Israel finalmenteclamóa
Jehová. La oración fue su último recurso en lugar de su primer recurso.
3. (Jueces 6:7-10) En respuesta al clamor de Israel hacia Jehová, Dios envía un profeta.
Y cuando los hijos de Israel clamaron a Jehová, a causa de los madianitas, Jehová envió a los
hijos de Israel un varón profeta, el cual les dijo: Así ha dicho Jehová Dios de Israel: Yo os
hice salir de Egipto, y os saqué de la casa de servidumbre. Os libré de mano de los egipcios,
y de mano de todos los que os afligieron, a los cuales eché de delante de vosotros, y os di su
tierra; y os dije: Yo soy Jehová vuestro Dios; no temáis a los dioses de los amorreos, en cuya
tierra habitáis; pero no habéis obedecido a mi voz.
a. Jehová envió... un varón profeta: El juez libertador aparecería después. Antes de que Israel
pudiera recibir y responder a la obra del juez, ellos necesitaban estar preparados primero para
este profeta sin nombre.
b. Yo os hice salir de Egipto: Dios habló por medio del profeta, recordándole a Israel todo lo
que Él hizo por ellos en el pasado. Para enfrentar su crisis actual, Israel necesitaba un
recordatorio de lo que Dios hizo antes.
i. Esto les recordó del amor de Dios. El Dios que les amaba lo suficiente antes de librarlos de
Egipto, aún les amaba lo suficiente para ahora liberarles de los Madianitas.
ii. Esto les recordó del poder de Dios. El Dios todopoderoso antes de liberarles de Egipto,
seguía siendo lo suficiente poderoso para ahora liberarles de los Madianitas.
c. Pero no habéis obedecido a mi voz: Dios envió este mensajero para decirles donde estaba
el verdadero problema. No era que los Madianitas fueran tan fuertes; era que Israel era muy
desobediente.
i. Israel pensaba que el problema eran los Madianitas, pero el verdadero problema era Israel.
Es parte de la naturaleza humana el culpar a otros por los problemas que causamos.
ii. El mensaje del profeta también muestra que cuando Israel clamóa Jehová, ellos no
entendían que ellos eran el problema. Su clamor a Dios por ayuda no significaba que ellos
reconocían o se arrepentían de su pecado.
B. El libertador es llamado.
1. (Jueces 6:11-13) El Ángel de Jehová se aparece a Gedeón.
Y vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás
abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los
madianitas. Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón
esforzado y valiente. Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros,
¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros
padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha
desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas.
a. Y vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina: Cuando el ángel de Jehová se
apareció a Gedeón, reconocemos que esto es una teofanía – una aparición del Antiguo
Testamento de Cristo Jesús, en forma humana, corporal, pero antes de Su encarnación en
Belén.
i. La descripción del encuentro con el Ángel de Jehová muestra que este no es solamente un
ángel que habla por parte de Dios. Muestra que es Dios mismo, apareciendo en forma
humana, el cual habló a Gedeón:
· Y mirándole Jehová, le dijo (Jueces 6:14)
· Jehová le dijo (Jueces 6:16)
ii. Ya que nadie jamás a visto a Dios el Padre en ningún momento (Juan 1:18, Juan 5:27), y
por naturaleza el Espíritu Santo es un espíritu sin forma corporal, es razonable el ver esto
como una aparición de la Segunda Persona de la Trinidad, como una aparición de Dios el
Hijo. Sin embargo, esto no es la encarnación en el mismo sentido que Jesús lo fue como bebé
en Belén. En Belén Jesús fue verdadera y completamente humano (mientras era también
Dios verdadera y enteramente). Aquí, es más probable que Jesús tomó la mera apariencia de
la humanidad, haciéndolo para un propósito en específico.
b. Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar: Esto era difícil y humillante. El trigo
era sacudido en espacios abiertos, típicamente en la cima de una colina para que la brisa se
llevara la paja. El trigo no era normalmente sacudido en un lugar hundido como un lagar.
i. “Este era un lugar privado; él no podía preparar un lugar para sacudir durante el día, como
era la costumbre, para traer el molino sobre el trigo, o pisarlo con las patas de los bueyes, por
temor a los Madianitas, quienes estaban acostumbrados a venir y llevárselo tan pronto como
fuera sacudido.” (Clarke)
ii. “Y Dios llamó a Moisés y a David de cuidar a las ovejas, Eliseo de arar, los apóstoles de
pescar, limpiar y remendar las redes. Él usualmente se aparecía a los ocupados en visiones,
y Satanás lo hace con los que están ociosos en múltiples tentaciones.” (Trapp)
c. Jehová está contigo, varón esforzado y valiente: Este era un extraño saludo para Gedeón.
Aparentemente Jehová no estaba con él, y aparentemente él no parecía ser un varón
esforzado y valiente. Gedeón quizás volteó la mirada para ver si había otra persona con el
cual el ángel estaba hablando.
i. “¿En qué consistía el valor? Aparentemente él era un hombre sencillo viviendo una vida
muy ordinaria. El ángel le halló en su deber diario.” (Morgan)
d. Dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado:
Gedeón escuchó sobre las grandes maravillas de Dios en el pasado y se preguntaba porque
no ha visto las mismas grandes maravillas en sus días. Gedeón pensó que el problema estaba
con Dios (ahora Jehová nos ha desamparado) – y no con él y con toda la nación de Israel. En
realidad Israel desamparó a Dios – Dios no desamparó a Israel.
i. Pero para su crédito, le molestaba a Gedeón que Israel estaba en esa condición. Él era aun
más apático o fatalista. “Él es revelado como un hombre que continua su trabajo con la
amargura de toda la situación quemando como fuego en sus huesos.” (Morgan)
2. (Jueces 6:14-16) El llamado de Gedeón para el servicio de Dios.
Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los
madianitas. ¿No te envío yo? Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo
a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi
padre. Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas
como a un solo hombre.
a. Ve con esta tu fuerza: Es difícil el ver que Gedeón tenía algunafuerza para ir. Pero el
ángel de Jehová no se burló de Gedeón cuando le dijo, “Ve con esta tu fuerza.” En realidad
Gedeón tenía fuerza, pero no como normalmente pensamos.
· Gedeón tenía la fuerza de la humildad, sacudiendo trigo en el lagar
· Gedeón tenía la fuerza de la atención, porque tenía preocupación del lugar humilde de Israel
· Gedeón tenía la fuerza del conocimiento,porque él sabía que Dios hizo grandes cosas en el
pasado
· Gedeón tenía la fuerza de los que tienen hambre espiritualmente, porque él quería ver las
grandes maravillas de Dios otra vez
· Gedeón tenía la fuerza de aprender, porque él escuchó lo que el ángel de Jehová dijo
· Gedeón tenía la fuerza de los débiles, y la fortaleza de Dios es perfeccionada en la debilidad
(2 Corintios 12:9)
b. Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? Gedeón tenía la fuerza para salir adelante,
pero él no se podía ver a si mismo como alguien que podía hacer grandes cosas para Dios. Él
tenía un concepto muy humilde de si mismo, insignificante, del clan más pequeño de su tribu,
y que él era el menor en su familia.
i. Al mismo tiempo, Gedeón estaba en lo correcto: él no podía salvar a Israel. Pero un gran
Dios podía utilizar a un pequeño y débil Gedeón para rescatar a Israel.
c. Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre:
La seguridad de Dios hacia Gedeón no estaba edificada sobre la confianza propia, sino en la
seguridad de que Dios en realidad estaba con él. Gedeón no necesitaba más auto confianza,
él necesitaba más confianza en Dios.
i. Es importante el saber que Dios nos ha enviado, pero es aún más importante el saber que
Él esta con nosotros. Esta era la misma seguridad que Dios le dio a Moisés (Éxodo 3:12) y
que Jesús le dio a todos los creyentes (Mateo 28:20).
3. (Jueces 6:17-21) Una señal del ángel de Jehová.
Y él respondió: Yo te ruego que si he hallado gracia delante de ti, me des señal de que
tú has hablado conmigo. Te ruego que no te vayas de aquí hasta que vuelva a ti, y saque
mi ofrenda y la ponga delante de ti. Y él respondió: Yo esperaré hasta que vuelvas. Y
entrando Gedeón, preparó un cabrito, y panes sin levadura de un efa de harina; y puso
la carne en un canastillo, y el caldo en una olla, y sacándolo se lo presentó debajo de
aquella encina. Entonces el ángel de Dios le dijo: Toma la carne y los panes sin levadura,
y ponlos sobre esta peña, y vierte el caldo. Y él lo hizo así. Y extendiendo el ángel de
Jehová el báculo que tenía en su mano, tocó con la punta la carne y los panes sin
levadura; y subió fuego de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin levadura.
Y el ángel de Jehová desapareció de su vista.
a. Me des señal de que tú has hablado conmigo: No estaba mal de parte de Gedeón el pedir
una señal de confirmación. Tenía sentido el pedir a Dios que confirmara algún área de
dirección que no estaba específicamente detallada en Su palabra, y en algo tan importante de
vida y muerte, como el dirigir a Israel hacia la batalla en contra del enemigo.
i. Por ejemplo, nosotros no necesitamos una seña especial de que Dios nos ama porque Él
para siempre demostró Su amor en la cruz, de acuerdo con Romanos 5:8. Esto es cierto para
muchas otras cosas específicamente detalladas en la Palabra de Dios. Pero cuando se trata
sobre la dirección de cosas que no están específicamente detalladas en la Palabra de Dios, es
posible el buscar y esperar confirmación de varias maneras.
b. Subió fuego de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin levadura: La señal
milagrosa por si sola no debió de persuadir a Gedeón debido a que hay engaños milagrosos.
Pero este milagro de fuego, junto con los demás aspectos de toda esta experiencia debieron
de persuadir a Gedeón de que todo esto era de parte de Jehová.
i. “Aquí había una señal de que los Madianitas debían ser destruidos sin la labor del hombre.”
(Trapp)
4. (Jueces 6:22-24) Gedeón reacciona con asombro y adoración de la señal milagrosa.
Viendo entonces Gedeón que era el ángel de Jehová, dijo: Ah, Señor Jehová, que he
visto al ángel de Jehová cara a cara. Pero Jehová le dijo: Paz a ti; no tengas temor, no
morirás. Y edificó allí Gedeón altar a Jehová, y lo llamó Jehová-salom; el cual
permanece hasta hoy en Ofra de los abiezeritas.
a. Viendo entonces Gedeón que era el ángel de Jehová: Esto demuestra que antes de esto
Gedeón creía que esta persona era simplemente un hombre. La aparición del ángel de
Jehová era completamente humana en su carácter.
b. Paz a ti; no tengas temor, no morirás: Una vez que Gedeón se dio cuenta de la identidad
del ángel de Jehová, él estaba atemorizado. El ángel de Jehová le dio esta palabra de consuelo
al Gedeón aterrorizado.
i. “¿Porqué Gedeón tenía temor? No debido a que era un cobarde – apenas te encontrarás con
un hombre más valiente en toda la Escritura que con este hijo de Joás – pero debido a que
aún los hombres valientes se alarman por lo sobrenatural. Él había visto algo que no había
visto antes, una aparición celestial, misteriosa, por encima de lo que los hombres mortales
ven comúnmente; por lo tanto, mientras él temía a Dios, Gedeón tenía miedo.” (Spurgeon)
c. Edificó allí Gedeón altar a Jehová: Gedeón hizo esto como un acto de adoración y
consagración hacia Jehová, con quien justamente él se había encontrado cara a cara. Él ya no
tenía temor de Dios, como queda demostrado por el título dado al altar: Jehová-salom.
i. “Cuando Gedeón esta totalmente en paz, ¿qué es lo que empieza a hacer por Dios? Si Dios
te ama él te usara ya sea para sufrimiento o servicio; y si te ha dado paz, te debes de preparar
para la guerra. ¿Pensarás que soy extraño si digo que nuestro Señor vino a darnos paz para
que nos pueda enviar a la guerra?” (Spurgeon)
C. El comienzo del ministerio de Gedeón
1. (Jueces 6:25-27) Quitando la adoración de Baal de en medio de él.
Aconteció que la misma noche le dijo Jehová: Toma un toro del hato de tu padre, el
segundo toro de siete años, y derriba el altar de Baal que tu padre tiene, y corta también
la imagen de Asera que está junto a él; y edifica altar a Jehová tu Dios en la cumbre de
este peñasco en lugar conveniente; y tomando el segundo toro, sacrifícalo en holocausto
con la madera de la imagen de Asera que habrás cortado. Entonces Gedeón tomó diez
hombres de sus siervos, e hizo como Jehová le dijo. Mas temiendo hacerlo de día, por
la familia de su padre y por los hombres de la ciudad, lo hizo de noche.
a. La misma noche le dijo Jehová: Esto sucedió inmediatamente. Cuando Gedeón se hizo a
si mismo sensible a Dios, Dios le guió. Quizás sucedió tan pronto como Gedeón edificó el
altar; con el altar edificado, ahora Dios le ordenó que sacrificara algo sobre él.
b. Derriba el altar de Baal que tu padre tiene: En la comunidad de Gedeón, Baal era
adorado junto con Yahveh. Dios llamó a Gedeón para que primero pusiera en orden su casa.
i. Al parecer dos toros debían de ser ofrecidos; uno como ofrenda por el pecado, y el otro
como ofrenda de consagración. “Al parecer el segundo toro fue ofrecido, debido a que
solamente tenía siete años de edad, Jueces 6:25, al ser parido casi en el tiempo que comenzó
la opresión por parte de los Madianitas; y ahora debía ser sacrificado para indicar que su
esclavitud terminaría con su vida.” (Clarke)
c. Lo hizo de noche: Gedeón probablemente hizo esto de noche y en secreto debido a que
él temía que la familia de su padre y los hombres de la ciudad hubieran prevenido que el
hiciera lo que debía hacerse.
2. (Jueces 6:28-32) La remoción de un altar levanta controversia
Por la mañana, cuando los de la ciudad se levantaron, he aquí que el altar de Baal estaba
derribado, y cortada la imagen de Asera que estaba junto a él, y el segundo toro había
sido ofrecido en holocausto sobre el altar edificado. Y se dijeron unos a otros: ¿Quién
ha hecho esto? Y buscando e inquiriendo, les dijeron: Gedeón hijo de Joás lo ha hecho.
Entonces los hombres de la ciudad dijeron a Joás: Saca a tu hijo para que muera,
porque ha derribado el altar de Baal y ha cortado la imagen de Asera que estaba junto
a él. Y Joás respondió a todos los que estaban junto a él: ¿Contenderéis vosotros por
Baal? ¿Defenderéis su causa? Cualquiera que contienda por él, que muera esta mañana.
Si es un dios, contienda por sí mismo con el que derribó su altar. Aquel día Gedeón fue
llamado Jerobaal, esto es: Contienda Baal contra él, por cuanto derribó su altar.
a. Gedeón hijo de Joás lo ha hecho: No fue difícil para ellos el darse cuenta quien era el
responsable de la destrucción del altar. Gedeón fue descubierto inmediatamente. Lo que hizo
no podía ocultarse.
b. Saca a tu hijo para que muera, porque ha derribado el altar de Baal: Esto muestra lo
poderoso que era la adoración a Baal en Israel en esos tiempos. “La herejía se había
convertido en la religión principal.” (Wolf)
i. El antiguo Israel adoraba a Baal porque se pensaba que era el dios del clima, y ellos
confiaban en el clima para la prosperidad de la agricultura. En los difíciles tiempos
económicos debido a la opresión por parte de los Madianitas, el pueblo adoraba a Baal aún
más, sin entender que empeoraban las cosas al no volverse a Dios.
ii. “Todos sintieron un interés en la continuación de los ritos, en la cual habían muchas
gratificaciones sensuales. Baal y Astarot tendrían más adoradores que el verdadero Dios,
porque sus ritos estaban más adaptados a la naturaleza caída del hombre.” (Clarke)
c. Si es un dios, contienda por sí mismo con el que derribó su altar: El padre de Gedeón
hizo un argumento bastante lógico para preservar la vida de su hijo. Ya que Baal era la parte
ofendida, él se podía defender a si mismo.
i. Esto es similar a lo que ocurrió durante el gran movimiento de Dios en mares del Sur en el
Siglo XIX. Un jefe de una tribu fue convertido al Cristianismo y él juntó todos los ídolos de
su pueblo. Él le dijo a los ídolos que él les iba a destruir, y luego les dio la oportunidad de
que salieran huyendo. Él destruyó todos aquellos que se quedaron como estatuas necias.
ii. Este incidente le dio a Gedeón el sobrenombre de Jerobaal. Este nombre significa, “Un
hombre en contra de Baal, con quien luchara y contenderá: un título de honor.” (Trapp)
3. (Jueces 6:33-35) Gedeón junta un ejército.
Pero todos los madianitas y amalecitas y los del oriente se juntaron a una, y pasando
acamparon en el valle de Jezreel. Entonces el Espíritu de Jehová vino sobre Gedeón, y
cuando éste tocó el cuerno, los abiezeritas se reunieron con él. Y envió mensajeros por
todo Manasés, y ellos también se juntaron con él; asimismo envió mensajeros a Aser, a
Zabulón y a Neftalí, los cuales salieron a encontrarles.
a. El Espíritu de Jehová vino sobre Gedeón: Esto sigue el patrón familiar de la obra del
Espíritu sobre los hombre bajo el Antiguo Pacto. El Espíritu Santo viene sobre personas
específicas por razones específicas, usualmente para liderazgo con poder divino. Bajo el
Nuevo Pacto, un derramamiento amplio y generoso del Espíritu Santo es prometido sobre
toda carne (Joel 2:28-29, Hechos 2:17-18).
b. Éste tocó el cuerno: Debido a esta fortaleza divina, Gedeón fue capaz de juntar a un
impresionante número de tropas en un corto tiempo. Jueces 7:3 nos dice que 32,000 hombres
vinieron para seguirle hacia la batalla.
4. (Jueces 6:36-40) Dios asegura las dudas de Gedeón.
Y Gedeón dijo a Dios: Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho, he aquí
que yo pondré un vellón de lana en la era; y si el rocío estuviere en el vellón solamente,
quedando seca toda la otra tierra, entonces entenderé que salvarás a Israel por mi
mano, como lo has dicho. Y aconteció así, pues cuando se levantó de mañana, exprimió
el vellón y sacó de él el rocío, un tazón lleno de agua. Mas Gedeón dijo a Dios: No se
encienda tu ira contra mí, si aún hablare esta vez; solamente probaré ahora otra vez
con el vellón. Te ruego que solamente el vellón quede seco, y el rocío sobre la tierra. Y
aquella noche lo hizo Dios así; sólo el vellón quedó seco, y en toda la tierra hubo rocío.
a. Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho: Dios ya le había dado a Gedeón
una señal (Jueces 6:17-21). Aquí Gedeón le pide a Dios un segundo milagro para confirmar
Su palabra – y luego un tercer milagro para confirmarla de nuevo.
i. Algunas veces los Cristianos hablan sobre poner un “vellón” delante del Señor. Esta frase
se refiere a lo que Gedeón hizo aquí. Él utilizó un vellón literal para pedirle a Dios que
confirmara Su palabra con una señal.
ii. Adam Clarke describió como el comentarista de la iglesia primitiva, Origen, quien era
dado a hacer alegorías, halló el “profundo” significado de este hecho:
· El vellón representa el pueblo Judío y el área alrededor representa a los Gentiles.
· El vellón fue cubierto por el rocío mientras que todo su alrededor estaba seco, representando
a la nación Judía favorecida con la ley y los profetas.
· El vellón luego estuvo seco y todo a su alrededor estaba mojado por el rocío, representando
que la nación Judía fue echada por rechazar el Evangelio y el Evangelio fue predicado a los
gentiles, y se convirtieron a Dios.
· El rocío exprimido en el tazón representa las doctrinas del Cristianismo, las cuales son
extraídas de los escritos Judíos. Esto también esta a la sombra por medio de cuando Cristo
derramó agua en una vasija y lavó los pies de los discípulos.
b. Entonces entenderé que salvarás a Israel por mi mano, como lo has dicho: Gedeón
mostró que él era débil, con una fe imperfecta. Para una misión tan audaz y peligrosa para la
vida, uno podría entender (y animar) a su petición por una señal (cumplida en Jueces 6:17-
21). Pero el pedir por una segunda y tercera señal mostró que su fe era débil.
i. La prueba estaba mal porque esencialmente era un truco, y no tenía nada que ver con luchar
con los Madianitas. Gedeón probablemente no entendía que él estaba dictando sus términos
a Dios. Algunas veces Dios muestra Su desagrado con tales peticiones. En Lucas 1:18,
cuando Zacarías, el padre de Juan el Bautista, pidió una señal de confirmación, el Señor le
hizo mudo hasta que naciera su hijo.
ii. Gedeón también no mantuvo su palabra. Dios confirmó la señal la primera vez, y Gedeón
dijo que eso sería suficiente para él. Pero se retractó después de que Dios confirmó la primera
señal. Pero el Señor aun tuvo misericordia y gracia hacia Gedeón. “Este es un ejemplo
sobresaliente de la paciencia amable de Dios con el hijo turbado.” (Wood)
iii. Pero antes de ser muy críticos hacia Gedeón, debemos de considerar el reto que estaba
delante de él. Muchos de nosotros nos hubiéramos rehusado inmediatamente a tal llamado,
sin considerar aún el permitir que Dios lo confirmara. La débil fe de Gedeón era aún más
grande que no tener fe. Por esta razón, Gedeón fue correctamente incluido en el registro de
los grandes hombres y mujeres de fe (Hebreos 11:32).
QUE LECCIÓN ESPIRITUAL NOS DEJA
“Del ejemplo de Gedeón podemos obtener fortaleza. Recordarán cómo Gedeón y su ejército
hicieron frente al abrumante poderío de fuerzas muy superiores en equipo y en número, el
resultado de esa poderosa batalla se registra en una breve frase: ‘Y se estuvieron firmes cada
uno en su puesto…’ (Jueces 7:21) y se obtuvo la victoria.
“En la actualidad, nos encontramos acampados contra la agrupación más formidable de
pecado, vicios y maldad que jamás hayamos visto reunida ante nuestros ojos. Esos enemigos
tan tremendos pueden ser los causantes de que los corazones menos fuertes se acobarden o
rehuyan la pelea. Pero no es nuestro el plan de batalla por medio del cual peleamos para
salvar las almas de los hombres. Éste se proporcionó… por la inspiración y la revelación del
Señor…