UNIVERSIDAD NACIONAL DE CHIMBORAZO
FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICA Y ADMINISTRATIVAS
CARRERA DE TURISMO
TURISMO DE AVENTURA – EXCURSIONISMO Y
CAMPAMENTACIÓN
VOLCÁN SANGAY
Apellidos y Nombres:
Cujiguallpa Tanqueño Pamela Lisett
Morales Zhingre Vanessa Priscila
Cutiupala Yepez Jaime Leonel
Díaz Yaguana Davidson Alejandro
03-05-2022
VOLCÁN SANGAY
Riobamba, la Sultana de los Andes, tiene una de las puertas de exploración al Volcán
Sangay. La parroquia rural Pungalá es conocida como "Puertas del Oriente" y se
constituye como el punto de partida de esta ruta de aventura.
¿Qué debes saber?
• El Volcán Sangay, está ubicado en el Parque Nacional Sangay en las provincias
de Chimborazo y Morona Santiago. Es uno de los lugares favoritos de los
turistas al igual que las Áreas protegidas en las islas Galápagos.
• El Sangay es el último volcán al sur del Ecuador, ubicado en la Cordillera Real,
tiene una altura de 5.230.
• Su temperatura mínima es de 13 grados centígrados y la máxima es de 32 grados
centígrados.
• El punto referencial para su exploración es la parroquia Pungalá de la Ciudad
de Riobamba, parroquia que es conocida como "Puertas al oriente", por su
ingreso a las aguas termales El Placer y al Volcán Sangay.
• Sangay constituye una elevación de gran interés geológico, debido a su actividad
volcánica permanente con presencia de fumarolas, erupciones y flujos de lava
ardiente.
• Por las noches ofrece despliegues naturales similares a los juegos pirotécnicos los
cuales son observables incluso desde El Puyo.
• El Sangay, es uno de los volcanes más activos del mundo. Su última gran
erupción fue registrada en 1628.
• Un cono simétrico y flancos de pendiente fuerte le dan un aspecto que, con toda
seguridad, también le hace estar entre los más fotografiados.
• Se consiguen impresionantes cuadros desde el oriente y, durante las noches de su
actividad volcánica.
• En lo que respecta a la fauna podemos presenciar de especie como: lobo de
páramo, cervicabra, oso de anteojos, danta de montaña, danta de Oriente, oso
hormiguero, venados, puma.
• Entre las aves se destacan los patos de torrente y comunes, gaviota andina,
curiquingue, y el majestuoso cóndor.
• Entre las especies de flora más sobresalientes tenemos: pumamaqui, aliso,
licopodios, chuquiraguas, gencianas, neurolepis, achupallas y pajonal; y una gran
variedad de orquídeas y bromelias.
PRODUCTOS TURÍSTICOS
El Parque Nacional Sangay, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la
UNESCO, se encuentra ubicado entre las provincias de Morona Santiago, Chimborazo y
Tungurahua, en Ecuador. Por su tamaño y situación geográfica, muchas de sus áreas no
son de fácil acceso al público y llegar a la reserva ecológica de Sangay desde Quito no es
fácil, pero vale la pena el esfuerzo y el tiempo invertido ya que es uno de los paisajes más
espectaculares de Sudamérica.
En esta entrada encontrarás todo sobre el Parque Nacional Sangay, para que puedas
visitarlo por libre. La entrada al Parque Nacional Sangay depende de la zona de
ingreso. En general es gratuita, pero puede que, si el acceso lo haces en tu propio coche,
lleguen a cobrarte hasta 10 dólares.
CÓMO LLEGAR A LA RESERVA SANGAY
Dada su gran extensión, el ingreso al parque puede hacerse desde diferentes lugares de
Ecuador, como por ejemplo desde Baños o Macas, pero si no tienes transporte propio,
llegar hasta las zonas más bonitas del parque será difícil y costoso. Por ello es
recomendable contratar un tour desde Quito, Baños, Macas o Riobamba para visitar esta
zona de Ecuador.
Junto a Tati de Caminando por el Globo, viajamos con Wanderbus, que en su itinerario
por Ecuador incluye una caminata hasta las lagunas de Ozogoche. Esa fue la manera en
que se puede llegar a la reserva de Sangay sin viajar en coche. Llegar en transporte
público es más complicado y, de hecho, es recomendable contratar los servicios de un
guía si quieres adentrarte sola en la naturaleza de Sangay, ya que muchos de los senderos
no están bien indicados.
En fin, si quieres aventurarte de todos modos en bus público a esta zona de Ecuador, esta
es una de las opciones:
Desde Quito, Riobamba, Puyo, Ambato y Baños hay varias empresas de transporte que
hacen el trayecto hasta Macas y otros pueblos de la reserva. El recorrido desde Quito
hasta Macas pasa por parte del Parque Nacional de Sangay y puedes preguntar si paran
en la población de Zúñac. Si la respuesta es negativa, puedes llegar hasta Macas y desde
ahí compartir un taxi con otros viajeros hasta Zúñac.
HOSPEDAJE
Dada la gran extensión del Parque Nacional Sangay, las condiciones de alojamiento serán
distintas según la provincia en la que te encuentres. En general está permitida la
acampada en poblaciones como Zúñac, pero en las zonas más inhóspitas de la reserva es
necesario hacerlo en grupo, contratando un tour.
Otra opción es alojarse en las casas de las familias que viven en la zona. Pueden recibirte
en sus hogares a cambio de un pago y también ofrecen comidas. Si tu intención es visitar
el Parque Nacional en una excursión de un día, entonces será suficiente con alojarte en
las ciudades más cercanas.
Estos son los lugares donde puedes encontrar hoteles cerca del Parque Nacional Sangay:
• Hoteles en Baños
• Hoteles en Riobamba
• Hoteles en Macas
CLIMA EN EL PARQUE NACIONAL SANGAY
Sangay es uno de los parques con los climas más variados de Ecuador. Según la zona,
puedes encontrar desde climas alpinos hasta subtropicales. Por ello es de esperar que
encuentres temperaturas muy variadas según la zona de la reserva que visites.
Si te interesa conocer los volcanes de mayor altura, prepárate para encontrar un clima
andino, frío en la mañana y el anochecer, y templado durante el día. Si visitas la zona
tropical, las temperaturas serán moderadas durante todo el día.
RECURSOS Y ATRACTIVOS
(Riobamba, Chimborazo. 24.08.2020) Declarado por la UNESCO como Patrimonio
Natural de la Humanidad, el Parque Nacional Sangay es una opción familiar para visitar
páramos, lagunas, nevados, bosques andinos y subtropicales, sitios naturales habilitados
que motivan un sano esparcimiento y recreación.
Esta impresionante área protegida en su zona alta reabrió sus puertas desde el 25 de
agosto. Los sitios de visita abiertos al público son el volcán Tungurahua, el volcán El
Altar, el Complejo Lacustre Atillo y el Complejo Lacustre Ozogoche.
Su horario de visita es de martes a domingo, de 06h00 a 14h00. Las actividades
relacionadas que se pueden realizar son: andinismo, senderismo, observación de flora y
fauna, y pesca deportiva. Para ingresar al parque natural las personas deberán usar
mascarilla, portar alcohol o alcohol gel, seguir las disposiciones emitidas por los
guardaparques del área protegida y mantener el distanciamiento físico.
Sitios de visita:
Lagunas de Ozogoche: A 3800 msnm. en el páramo andino, se encuentran el complejo
lacustre, las lagunas más grandes son: Magtayan de 2.2 Km y Cubillin 5.3. Km, que tienen
agua transparente avivada por el viento que crea olas de singular encanto. Entre los cerros
del lugar habitan conejos, osos de anteojos y venados.
Volcán El Altar: en quichua, el volcán es conocido como Capac-Urcu que significa
“Cerro Sublime”. En su cráter reposa la Laguna Amarilla, una maravilla natural que está
rodeada de picos con forma de altar. Para acceder a ella, es necesario caminar de dos a
tres días y estar preparados para los cambios del clima.
Volcán Tungurahua: conocido como “Garganta de Fuego” es otro de los volcanes
activos del Ecuador. A sus 5.023 msnm, el Tungurahua brinda un espectáculo de color,
dentro de sus 500 mil hectáreas es posible admirar 3.000 especies de plantas y 580
especies de animales.
Lagunas de Atillo: es uno de los puntos más altos de la cordillera oriental, se ubica en la
parroquia de Cebadas, del cantón Guamote. Rodeada de pajonales y plantas andinas y los
cerros Pulpito, Tres cabezas y Sasquín, tienen funcionalidad de dividir a las lagunas de
Atillo y Ozogoche.
ACTIVIDADES Y SERVICIOS
Parque Nacional Sangay, una de las áreas protegidas con mayor diversidad biológica del Ecuador
El Parque Nacional Sangay, un área protegida que comprende ecosistemas que van desde
la región amazónica hasta la sierra ecuatoriana. Fue creado bajo Acuerdo el Ministerial
No. 190 del 16 de junio de 1975 como Reserva Ecológica Sangay. Posteriormente, el 26
de Julio de 1979 fue categorizado como Parque Nacional. Su extensión es de 502 067
hectáreas y su altura varía desde los 90 hasta los 5 319 metros sobre el nivel del mar y su
territorio se divide entre las provincias de Morona Santiago, Tungurahua, Chimborazo y
Cañar.
El parque constituye una de las áreas protegidas con mayor diversidad biológica del
Ecuador. Posee alrededor de 3 000 especies de flora y en lo que se refiere a fauna, cuenta
con 400 especies de aves, 107 especies de mamíferos, 20 especies de anfibios, 11 especies
de reptiles y 8 especies de peces. Bajo estudios recientes se ha identificado también 35
especies de mariposa en el páramo.
Por esta razón, en 1983 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró al Parque Nacional Sangay como Patrimonio
Natural de la Humanidad, debido a su gran importancia biológica, ecológica y cultural.
Por su parte, el Ministerio del Ambiente (MAE) trabaja en el cuidado y la conservación
de este importante ecosistema, con el objetivo de garantizar la permanencia de los
recursos naturales para beneficio de las actuales y futuras generaciones. El Parque
Nacional Sangay posee un alto potencial ecológico y escénico que provee importantes
bienes, servicios y funciones naturales a los ecuatorianos, por ello es fundamental
promover su conservación.
El propósito es impulsar la sostenibilidad ambiental en el Parque Nacional Sangay, para
lo que es necesario incluir la gestión de los recursos naturales y culturales, su protección
y vigilancia, la investigación y el monitoreo, consolidación de los territorios y la
prevención y mitigación ambiental de los efectos negativos que producen las actividades
humanas.
Acciones conservación
Las principales amenazas que enfrenta el Parque Nacional Sangay son los conflictos de
tenencia ilegal de tierra, uso inadecuado de los recursos naturales por parte de las
comunidades ubicadas en la zona de amortiguamiento, cacería furtiva y deforestación.
Por ello, esta Cartera de Estado fomenta acciones coordinadas para evitar el deterioro de
la biodiversidad biológica que posee esta área protegida, entre las que se resaltan:
• Trabajo en conjunto con las comunidades que se encuentran al interior del área
protegida para disminuir la presencia de ganado bovino y ovino en ecosistemas
frágiles del área natural protegida.
• Socialización con las comunidades que se encuentran en la zona de influencia,
para incentivar su ingreso al Programa Socio Páramo y así preservar este recurso
natural.
• Se ha contribuido con la comunidad Guarguallá, principal acceso hacia el volcán
Sangay para mejorar la señalética de acceso hacia este sector contribuyendo al
turismo comunitario.
• Realización de actividades de Educación Ambiental con instituciones
educativas y población comunitaria para mejorar la calidad de vida de estos, así
como impulsar la conservación de los ecosistemas del área protegida.
GUIÒN TURÍSTICO
PRESENTACION
El volcán Sangay se encuentra ubicado en la cordillera real en las provincias
de Morona Santiago y Chimborazo dentro del parque Nacional Sangay, con una altura
de 5.230 msnm es uno de los volcanes más activos del ecuador y del mundo
manteniéndose en la actividad eruptiva variable desde 1628 siendo este el último
periodo eruptivo emitiendo una gran columna de ceniza que tuvo un alcance de 50 km
de distancia, afectando la ciudad de Riobamba.
En su cumbre está formado por tres cráteres alineados con un diámetro de 10 a
12 kilómetros, sus lados tienen una inclinación aproximada de 35 grados. Al norte y
sur limita con el rio Sangay, en su lado oriental se extiende hasta la selva amazónica y
al oeste se une con una llanura formada de material de erupciones volcánicas.
La actividad de este volcán no afecta a sitios habitados a diferencia del volcán
Tungurahua. Sangay viene del término indígena Samkay que significa espantar. Las
violentas explosiones del volcán hicieron que los nativos lo bautizaran así.
DESCRIPCION
El Parque Nacional Sangay posee un alto potencial turístico, ya reconocido dentro y fuera
del Ecuador. Su vasta extensión ofrece no solamente un extraordinario atractivo
paisajístico, sino también un alto interés geológico, vulcanológico, faunístico, florícola,
como área de biodiversidad, e incluso en los campos arqueológico y cultural. Son
muchos los accesos al Parque. La mayoría requiere de largas caminatas a través de
senderos y trochas en regular estado, que empeoran en la época de lluvias; sin embargo,
los parajes que se observan en todos los trayectos valen, sin duda, el esfuerzo.
Flora: La riqueza e importancia de la flora del Parque supera las 3 000 especies vegetales,
que se distribuyen en un amplio rango altitudinal que va desde 1 000−4 000 msnm,
abarcando cerca de la mitad de las formaciones vegetales existentes en el país. Sin
embargo, las labores de recolección y cuantificación han enfrentado, como una constante,
la dificultad de acceso a las zonas del PNS.
Fauna: Se estima que existen más de 500 especies de vertebrados. El grupo más
representativo, en términos de abundancia, son las aves con 343 especies, seguido por los
mamíferos con 100, anfibios con 25 y reptiles con 14 especies (Freile y Santander 2005).
Posee alrededor de 3 000 especies de flora y en lo que se refiere a fauna, cuenta con 400
especies de aves, 107 especies de mamíferos, 20 especies de anfibios, 11 especies de
reptiles y 8 especies de peces. Bajo estudios recientes se ha identificado también 35
especies de mariposa en el páramo.
Entre algunos aspectos importantes de carácter cultural, cabe anotar que el actual
territorio del Parque Nacional Sangay es compartido por diferentes culturas de los
Quichua-Canelos al norte, y los Shuar, en la parte que corresponde a la provincia de
Morona-Santiago.
El volcán Sangay está en un proceso de erupción permanente desde mayo de 2019, razón
por la que mantiene continuas explosiones que expulsan ceniza, las cuales llegaron hasta
Chimborazo y Guayas la madrugada del martes debido a los fuertes vientos de estos
meses.
El Sangay, ubicado en Morona Santiago -a unos 45 km de Riobamba-, es un volcán del
tipo estratovolcán, similar a otros de la zona de los Andes como el Tungurahua o
Reventador. Mide 5230 metros y tiene un diámetro de entre 10 y 12 kilómetros.
Es el volcán que está más al sur del Ecuador y es parte de la cordillera Real, que a su vez
es parte de los Andes.
"No se sabe exactamente cuándo empezó su actividad, pero probablemente alrededor de
300 o 400 mil años atrás. No es una estructura nueva en el paisaje del Ecuador",
dice Benjamín Bernard, vulcanólogo del Instituto Geofísico, quien agrega que por ende
ha tenido muchas erupciones, incluyendo más grandes que la de ahora.
El Sangay también tiene un flujo de lava en el flanco sur-oriental, el cual ha sido
permanente en el último año y periódicamente ha colapsado su frente, formando lo que
se llama una corriente de flujo piroclástico, una mezcla de gas, ceniza, bloques, que bajan
por las entradas del volcán. En este caso a la cabecera del río Volcán. En ocasiones esos
depósitos son removidos por la lluvia y provocan lahares y aumento de sedimento en el
río Upano.
Cuando hay un colapso de lava y cuando hay vientos fuertes como los de la noche del 8
de junio, estos transportan la ceniza a zonas pobladas.
En la cima se presentan tres grandes cráteres que erupcionan en forma intermitente,
también se encuentran varias fisuras en este cráter por donde generalmente fluye la lava
volcánica. El cráter central tiene un diámetro de 100 m y una profundidad de 50m hacia
el noreste otro cráter de un diámetro de 50m y un tercero hacia el oeste del cráter principal.
Se encuentra en la región oriental a 45 km al sureste de Riobamba. La caminata al Sangay
es un verdadero reto, la misma que se realiza desde la población de Alao existen
aproximadamente 12 horas de caminata hasta el sector denominado Yanayacu, desde
donde se requiere aproximadamente 5 horas más de caminata para llegar al sector
conocido como La Playa, desde este sitio se inicia el ascenso al volcán, siempre en
tempranas horas de la mañana. Dependiendo de las condiciones del clima y la actividad
del volcán, este trekking puede alargarse con un día, o disminuir con un día. A
continuación, te presentamos una de las varias rutas que puedes tomar, siempre bajo los
cuidados de un guía de turismo.
LA LEYENDA DEL SANGAY Y EL TESORO DE ATAHUALPA
Se cuenta que un Dios creó al volcán Sangay en honor a su hija
llamada Yunaici, que significa "estrella de la luz", porque ella
tenía una inmensa pasión por los volcanes.
Se dice que cuando la princesa está feliz el volcán hace
erupción, cuando hace fumarolas es que está triste y cuando está
enojada mueren personas a causa del volcán.
La leyenda que nos habla de la existencia de este tesoro que aún no ha sido encontrado,
lo que no certifica por supuesto que no haya sido real y que simplemente fue tan bien
escondido por los incas que así permanece en la actualidad.
Para comenzar quienes la relatan nos hablan de la costumbre inca de utilizar los “quipus”
para todas sus transacciones matemáticas que necesitasen ser expresadas de alguna
manera material portable. Esto se define así porque los quipus consistían en un trozo de
cuerda que tenía colgando distintas extensiones de sogas pobladas de nudos que le hacía
su propietario.
Cada nudo simbolizaba algo y sus usos eran múltiples y de resultados exactos.
Así como era usado para todo lo que conllevara números, el quipu también fue un canal
donde se guardaban los registros de sucesos que no debían perderse.
Se habla, de esta manera, que Atahualpa, su soberano preso de Pizarro (adivinando la
proximidad de su ejecución, tal como luego sucedió) fabricó a escondidas un quipu de
oro puro, con instrucciones estrictas a sus seguidores sobre el destino final de las riquezas
que los incas escondían de los españoles.
Sigue relatando la leyenda que las instrucciones recibidas mediante ese quipu ordenaban
a los seguidores de Atahualpa esconder la mayor cantidad de oro posible en las
proximidades del volcán Sangay, volcán activo de más de 5.000 m. de altura, rodeado de
una enmarañada selva que dificultaba aún más el acceso a quien quisiera apoderarse del
tesoro una vez depositado en las profundidades de las cavernas de las laderas del volcán.
En esas escarpadas profundidades se encuentran durmiendo su sueño de siglos estatuas,
joyas bellísimas y objetos religiosos de tallas delicadísimas, estando todo lo nombrado
forjado en el más puro oro imaginable.
Esta leyenda recorrió las edades de la Historia, y así fue como durante siglos miles de
cazadores de tesoros intentaron explorar las peligrosas laderas del volcán Sangay tratando
de apoderarse de los tesoros allí escondidos por sus dueños originales: los incas.
Existe al respecto un relato plasmado en el libro “Inca Gold”, de la autora Jane Dolinger.
En él se cuenta la historia de uno de los innumerables exploradores que vagaban por las
selvas aledañas al volcán, buscando indicios que les permitieran hallar el tesoro perdido.
Ésta es la historia del arqueólogo suizo Dr. Kurt Von Ritter, quien se afincó en Quito
alrededor de los años 60. Este explorador encontró un camino escondido que atravesaba
las cumbres montañosas desde Cuzco, hasta llegar desde el sur al norte, por las cimas
nevadas y atravesando densas selvas lluviosas hasta llegar a las laderas del volcán Sangay.
Luego que realizó el trayecto estuvo en condiciones de teorizar que tal vez esa fue la ruta
que siguieron los que acarrearon el tesoro, según las instrucciones del Inti Atahualpa,
atrapado por los españoles para que revelara el escondite final del oro tan deseado.
En su recorrido fiel del camino secreto aparentemente transitado por los incas que
portaban el tesoro, Von Ritter se desplazó por los planaltos peruanos a través de las selvas,
ya que saliendo desde el Cuzco atravesó trece picos nevados, tal como trece eran los
nudos del quipu de Atahualpa que nombró al comienzo del relato de esta leyenda. En su
larga expedición abundaron los peligros, ya que le tocó pasar cerca de las tribus de los
famosos guerreros Shuar a quienes los conocía como jíbaros o “cazadores de cabezas”.
Estas tribus, sumamente guerreras, se dedicaban a recolectar las cabezas de sus vencidos
para convertirlas en trofeos de guerra.
Lo que los hacía diferentes de otras tribus, era el método de conservación de los cráneos.
Una vez muerto su contrincante le cortaban la cabeza, para a continuación sacar de su
interior todos los huesos, de tal manera que la cabeza se convertía en una especie de bolsa,
en cuyo interior colocaban determinadas hierbas hasta rellenarla y volver a darle a las
facciones sus rasgos originales. Luego de esta fase se cocinaban las cabezas en un
preparado especial durante mucho tiempo. Las cabezas sometidas a este tratamiento iban
encogiéndose paulatinamente hasta llegar, a lo largo de un determinado tiempo, a tener
el tamaño de una naranja sin haber perdido los rasgos originales de su cara. Luego se
colgaban en las viviendas de su vencedor hasta que se secaban con el aire, adquiriendo
entonces la rigidez de las momias en su piel;y sin posibilidades ya de descomponerse eran
adornadas con plumas y cuentas de colores para ser colgadas de la cintura de su dueño o
en su defecto para adornar su vivienda. Obviamente quien más cabezas tenía era
considerado el guerrero más valiente y destacado, y como tal era reverenciado.
Esto da la idea del verdadero riesgo que corrió Von Ritter al atravesar el territorio de los
jíbaros en su afán de encontrar el tesoro de los incas. Pero logró pasar indemne, según
consta en registros de la época, y acabó por llegar las laderas del volcán Sangay. Allí
empleó varias semanas en recorrer las inmediaciones sin resultados positivos. Las largas
caminatas entre las marañas selváticas hicieron mella en su cuerpo, y se dirigió entonces
a una pequeña aldea aborigen para curar sus heridas. Allí fue atendido por una joven
indígena, quien curó de su cuerpo y se hizo su amiga.
Fue esta joven quien, enterada de los propósitos del explorador, le contó que cuando el
volcán estaba inactivo ella solía recorrer sus laderas. Una vez en su caminar encontró una
estatua de oro. Lógicamente el explorador le pidió recorrer el lugar del descubrimiento.
Partieron juntos por estrechos y peligrosos caminos de cornisa, hasta llegar a una
profunda caverna donde hicieron noche. Al día siguiente llegaron al lugar donde la joven
hallara la estatua de oro. Allí Von Ritter encontró un cráneo trepanado a la usanza inca y
con un disco de oro adherido al orificio.
Se encontraba explorando el lugar, buscando más elementos, cuando el volcán entró en
erupción. La joven huyó aterrada y el arqueólogo explorador se encontró solo a merced
de las furias de la naturaleza. Inmensas nubes de vapor hirviente lo cercaban, subiendo
entre un gran estruendo hacia las nubes, en las alturas del cielo. Ríos de lava comenzaron
a descender montaña abajo, y esto determinó que el arqueólogo corriera ladera abajo con
el cráneo encontrado entre sus manos. Logró finalmente llegar a un claro en la selva, a
salvo de la amenaza rugiente del volcán. Y luego de un tiempo encontró la manera de
volver a la civilización.
¿Acaso termina así esta leyenda? De ninguna manera. Para aumentar el enigma la autora
del libro señala que años después el explorador fue visto en Viena, llevando una vida de
opulento magnate. Si realmente terminó encontrando una pequeña parte del tesoro que
buscaba indudablemente nunca lo dijo, porque al parecer lo habría sacado ilegalmente de
Ecuador.
¿Verdades escondidas tras una leyenda? Los datos sobre la zona, los caminos, las selvas
y montañas que se describen existen realmente. El secreto camino por las cimas nevadas
desde el Cuzco al Sangay, existe. Los jíbaros, también. Los quipus fueron el medio
comunicacional inca y los caminos peligrosos al borde de los precipicios eran patrimonio
indiscutible de los incas. Por lo tanto, lo único que queda a resolver es la duda que nadie
nos resolverá…
¿Encontró Von Ritter el tesoro inca oculto en el volcán Sangay? Los misterios conservan
su magia justamente, cuando siguen siéndolo. Los que buceamos en el pasado y nos
sumergimos en leyendas olvidadas disfrutamos a pleno cuando llegamos al último velo y
allí lo dejamos, para que la magia no se pierda.
Los saludo desde la luz de la palabra, esperando que ustedes también sepan disfrutar del
relato de una leyenda basada en la vida real y en sucesos históricos, sin llegar a fijar en
ella un final certero, para que la magia continúe. Esa es la verdadera esencia que mueve
al ser humano para que emprenda nuevas y gloriosas experiencias, siempre en pos de un
sueño esquivo que, a veces se convierte en realidad. (Ritter.)
BIBLIOGRAFIA
https://www.ambiente.gob.ec/parque-nacional-sangay/
https://www.igepn.edu.ec/sangay
https://www.eluniverso.com/noticias/2020/06/09/nota/7866927/sangay-volcan-
milenario-que-lleva-activo-mas-12-meses-que-no/