II Seminario Internacional Sobre Producción, Comercialización e Industrialización de Plátano
II Seminario Internacional Sobre Producción, Comercialización e Industrialización de Plátano
Producción, Comercialización
e Industrialización de Plátano
Second International Seminar on
Production, Comercialization
and Industrialization of Plantain
Eje Cafetero
Secretaría de Agricultura
II Seminario Internacional Sobre Producción,
Comercialización e Industrialización de Plátano
Editores
Eje Cafetero
Secretaría de Agricultura
CORPORACIÓN COLOMBIANA DE INVEST IGACIÓN
AGROPECUARIA - CORPOICA; UNIVERSIDAD DE CALDAS Y GO-
BERNACIÓN DE CALDAS-SECRETARÍA DE AGRICULTURA
ISBN: 958-97486-1-9
ISBN: 958-97486-1-9
Los conceptos expresados en estas memorias son responsabilidad de los autores; la men-
ción de productos comerciales, no constituye una garantía de los productos por parte de las
instituciones y los autores, como tampoco implica que se excluyan otros productos de igual o
mayor efectividad.
Corpoica Unidad Local Eje Cafetero - Manizales - Tel. 096 8876197 Cra. 30 N° 65-15
E-mail: ejecafetero@[Link]
ESTRUCTURA ORGANIZATIVA
COMITÉ ORGANIZADOR
COMITÉ CIENTÍFICO
COMITÉ EDITORIAL
COMITÉ LOGÍSTICO
ENTIDADES ORGANIZADORAS
CIRAD-FLHOR, Francia
FAO/IAEA, Austria
El Comité Organizador y Científico agradecen la vinculación al
Seminario de las siguientes entidades y empresas que hicieron posible
la realización de este evento:
NACIONALES INTERNACIONALES
FITOMEJORAMIENTO 1
POLYMERASE CHAIN REACTION 16S DNAr AND RANDOM POLYMORPHIC DNA FOR
THE DETECTION AND MOLECULAR DIFFERENTIATION OF Ralstonia solanacearum IN
PLANTS OF Musa sp.
MANEJO AGRONÓMICO 79
COMERCIALIZACIÓN 299
De igual manera, se destaca la entrega de todos los integrantes de este Comité organizador,
así como la participación de los más calificados expertos en las temáticas del seminario,
provenientes de los diferentes países donde el plátano y el banano son la base de la dieta
alimenticia, quienes amablemente aceptaron venir como conferencistas o ponentes, trayendo
los últimos avances de investigaciones con tecnologías de punta. Durante la semana del
seminario, ellos socializarán sus experiencias con los integrantes de las entidades de inves-
tigación, academia, productores, comercializadores y agroindustriales.
POLYMERASE CHAIN REACTION 16S DNAr AND RANDOM POLYMORPHIC DNA FOR THE DETECTION
AND MOLECULAR DIFFERENTIATION OF Ralstonia solanacearum IN PLANTS OF Musa sp.
RESUMEN
En Colombia, el Moko genera grandes pérdidas económicas en el cultivo de Musáceas comestibles, estimados
en aproximadamente US $ 5.8 millones anuales. Las plantas afectadas, por lo general, no sólo pierden 100%,
de su producción sino también la totalidad de las utilidades, incrementándose con esto las pérdidas por costos
de establecimiento y pérdida temporal del sitio o área de producción. La detección de Ralstonia solanacearum
en muestras de suelo, plantas y agua representa un problema en el control de la marchitez bacteriana del
plátano (Moko), debido a la falta de métodos rápidos y precisos para diagnosticar de forma rutinaria al patógeno.
El objetivo del presente trabajo fue evaluar aislamientos de R. solanacearum procedentes de distintos departa-
mentos colombianos mediante la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) utilizando iniciadores específicos
para él diagnóstico molecular de la bacteria y caracterizar mediante marcadores moleculares RAPD la diversidad
genética, como aporte al conocimiento del patógeno con el fin de diferenciar y determinar su relación genética.
El patógeno se aisló de material vegetal empleando técnicas de cultivo, pruebas inmunológicas (NCM-ELISA)
y prueba molecular (PCR). La prueba inmunoenzimática, ELISA-NCM dio positiva para los aislamientos, que
fueron confirmados por PCR. El estudio de aislamientos a partir de material vegetal se evaluó por la metodología
de PCR mediante el uso de iniciadores específicos que reconocen las regiones 16S rADN, presentando un
producto de amplificación reproducible de 292 pb. El análisis intraespecífico con marcadores moleculares
RAPD diferenció las procedencias de R. solanacearum y las agrupó por regiones geográficas y razas bacterianas,
indicando que hay diferencias entre las los aislamientos de acuerdo con su región geográfica, lo que hace
suponer la alta variabilidad genética de la bacteria. Los resultados mostraron que se dispone de una técnica
sensible y estandarizada para la detección de R. solanacearum que puede ser implementada como un método
de manejo de la bacteria en programas de producción de semilla y análisis epidemiológicos que intervenga el
movimiento de material de siembra, para el caso de importaciones y exportaciones, estudio de poblaciones y
áreas libres o con presencia de la bacteria. La bacteria resulta muy heterogénea genéticamente según su
origen geográfico, dificultando algunas veces el manejo de la misma en regiones colombianas que presentan
problemas fitosanitarios con R. solanacearum.
Palabras clave: Moko, R. solanacearum, marchitez bacteriana, PCR, ELISA-NCM, PCR-RAPD, 16S ADNr,
plátano, Musa sp.
INTRODUCCIÓN
El cultivo del plátano (Musa sp.), tiene gran impacto dentro de los sistemas agrícolas en los cuales se desarrolla
su producción. El proceso de producción del plátano, presenta un conjunto de factores limitantes que inciden
negativamente en la obtención de buenas cosechas y más aun en la producción de semilla de buena calidad
fitosanitaria. En las zonas potencialmente cultivables, algunos insectos, plagas y enfermedades como el Moko
(Ralstonia solanacearum) juegan un papel importante al respecto. La presencia de Moko representa un riesgo
para la producción del rubro, fundamentalmente de las plantas destinadas a semilla. Se conoce que la bacteria
tiene la particularidad de sobrevivir en el suelo por tiempo variable, y de transmitirse en estos, pudiendo vivir en
forma latente y asintomática en los mismos.
1
Biólogo. Investigador; Laboratorio Nacional de Análisis Molecular, Instituto Colombiano Agropecuario (ICA). Correo electrónico: bioedicha@[Link]
2
Ph.D. Coordinador; Laboratorio Nacional de Análisis Molecular, Instituto Colombiano Agropecuario (ICA). Correo electrónico: jorgecol@[Link]
La bacteria ataca mas de 44 familias de plantas en regiones tropicales, subtropicales y 200 especies de plantas
dentro de las cuales las de mayor importancia económica incluyen: tabaco, Musáceas, tomate, papa, ají, beren-
jena, maní y varias plantas ornamentales (Hayward, 1991). Esta enfermedad se encuentra distribuida por todas
las regiones tropicales y subtropicales del mundo. En Colombia se ha registrado en la mayoría de las áreas
geográficas que cultivan plátanos y bananos comestibles. Ralstonia solanacearum posee tres razas, que afec-
tan en su orden a las siguientes plantas: raza 1 a tabaco, tomate y otras solanaceas; raza 2 a plátano, banano
y heliconia, y raza 3 a papa y otras solanaceas. A su vez la raza 2 se caracteriza por poseer cuatro biovares,
denominados como mayores, los que se han identificado con letras D, B, SFR y H. El biovar presente en
Colombia, que posiblemente corresponde al SFR, se puede diseminar a través de especies de insectos de los
géneros Apis, Trigona y Polistes, y en forma general por todas las herramientas empleadas en prácticas de
mantenimiento. Sin embargo, los principales vehículos para su diseminación a todo lo largo del país, han sido
las semillas, cormos provenientes de plantas afectadas (Belalcázar, 1997).
Debido a su difícil identificación se recurre a técnicas que presentan mayor especificidad. Las técnicas de
diagnóstico molecular como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), permite la detección de la bacteria
mediante el uso de iniciadores específicos y confirma los resultados dados por ensayos inmunoenzimáticos.
Entre los diferentes marcadores moleculares conocidos, los RAPD (ADN polimórfico amplificado al azar) son
útiles para el desarrollo de huellas digitales de ADN cuando se requiere identificar variedades dentro de una
especie, determinar parentesco de un material y caracterizar genéticamente el mismo. Esta metodología RAPD,
es una técnica molecular basada en la amplificación enzimática (PCR) de fragmentos de ADN definidos en el
genoma usando como único iniciador (primer), un decanucleótido de secuencia arbitraria.
MATERIALES Y MÉTODOS
Población de estudio. El análisis del material biológico se efectuó a partir de tejido vegetal, con síntomas
característicos de la enfermedad. Se estudiaron aislamientos provenientes de plátano (Musa sp) y papa (Solanum
phureja y Solanum tuberosum), los cuales fueron donados por el Laboratorio Nacional de Análisis Molecular-
ICA, Laboratorio de diagnóstico vegetal seccional Cúcuta-ICA, Cenibanano y el Laboratorio de Semillas-
CORPOICA. La fuente, municipios y departamentos se describen en la Tabla 1.
Extracción de ADN bacteriano. Para la obtención del ADN bacteriano se utilizaron tres protocolos de extrac-
ción. La metodología propuesta por Boucher et al. (1985), el método descrito por Seal et al. (1992), para
realizar PCR a partir de cultivos líquidos sometidos a calentamiento, y la metodología recomendada por Chen et
al. (1993), para extracción rápida de ADN de bacterias Gram negativas. Los tres protocolos fueron probados por
triplicado y en cuatro ocasiones diferentes, la concentración de ADN fue medida utilizando un Biophotometer
EPPENDORF 6131, los datos fueron tomados en el mismo momento de terminado el protocolo de extracción.
Después de consignados los datos de concentración de ADN por protocolo, se obtuvieron los siguientes datos
utilizando el software Microsoft Excel 2000: concentración promedio por aplicación, concentración promedio
total por protocolo, valores de concentración máxima y mínima, varianza, desviación estándar y coeficiente de
variación. El ADN extraído fue corrido en gel de agarosa al 0.8% preteñido con bromuro de etidio al 0.5 μg/mL
y fotografiado bajo luz ultravioleta en el analizador de imágenes Syn Gene.
Reacción en cadena de la polimerasa (PCR). La prueba de PCR se realizó con las siguientes condiciones
para cada reacción y la posterior amplificación en un termociclador MJ Research PTC-200, las concentraciones
finales de los compuestos para un volumen de reacción de 25 μl destinados a la amplificación de ADN de R.
solanacearum a partir de caldo enriquecido SMSA, fueron 10 mM Tris-HCl (pH8.5), 50 mM KCl, 1.5 MgCl2 , 0.2
mM dNTP, 0.5 mM de cada oligonucleotido, 1.25 unidades de Taq (PROMEGA®) y 1 μl de ADN molde.
El programa de termociclado utilizado se ilustra en la Tabla 2. Los oligonucleótidos usados para la amplificación
especifica de un fragmento de 292 pares de bases fueron OLI1 y Y2, cuyas regiones blanco son secuencias
específicas 16S ADNr (Tabla 3) (Seal et al., 1999).
Para visualizar los productos de amplificación de la PCR se realizaron electroforesis en gel de agarosa al 1.5%
preteñidos con bromuro de etidio al 0.5 μg/mL, utilizando un marcador de peso molecular de 100 pb (PCR
Marker-PROMEGA TM) y fotografiados bajo luz ultravioleta en el analizador de imágenes Syn Gene.
Las condiciones fueron optimizadas a partir de las concentraciones descritas por Thwaites et al. (1999), para
permitir alta reproducibilidad de los fragmentos generados por la metodología. Los parámetros de reacción
tomados en cuenta para la optimización fueron principalmente la concentración de MgCl2, la concentración de
oligonucleótido, concentración de templado y la concentración de Taq polimerasa. Las concentraciones finales
de los compuestos para un volumen de reacción de 25 μl destinados a la amplificación de ADN de R. solanacearum
por metodología de PCR-RAPD, fueron: Buffer (10 mM Tris-HCl (pH8.5), 50 mM KCl, 0,1% de tritón 100X), 3.0
mM MgCl2 , 0.2 mM dNTP, 1 mM de cada iniciador RAPD, 2.0 unidades de Taq (PROMEGA®), 0.04%
Seroalbúmina bovina y 1 μl de ADN molde, 50 ng.
Las amplificaciones fueron llevadas a cabo en un termociclador M J Research PTC-200, luego del análisis de
las pruebas de optimización y reproducibilidad. Los ciclos de tiempos y temperaturas utilizados están descritos
en la Tabla 4 (Williams et al., 1990; Raba, 2004).
Los fragmentos de ADN amplificados se hicieron migrar en un gel de agarosa al 1.5% (p/v), mediante electroforesis
(por 3 horas, con una corriente de 100V en buffer TBE) (Maniatis et al., 1982). La visualización se realizó
mediante tinción del ADN con bromuro de etidio (0.5 mg/mL) e n un digitalizador de imágenes SYNGENE®
utilizando el programa GeneSnap. Para el cálculo aproximado de los pesos moleculares de las bandas obteni-
das se utilizó el programa GeneTools, el cual toma como patrón de comparación el marcador de peso molecular
(1 kb DNA Ladder GIBCO TM), corrido en el gel.
El perfil de bandas que generó cada iniciador RAPD fue analizado para cada aislamiento mediante el registro de
presencia (1) o ausencia (0) de bandas de ADN de tamaño similar. El criterio utilizado para identificar una
banda como polimórfica fue su presencia o ausencia en forma consistente en dos amplificaciones independien-
tes. Estos resultados permitieron construir una matriz binaria que combinó todos los polimórfismos detectados
en los aislamientos de R. solanacearum en estudio, con los cinco iniciadores anteriormente descritos.
Tabla 3. Relación para los aislamientos amplificados por metdología PCR-RAPD (n=12)
Esta matriz fue analizada utilizando el software Tabla 4. Ciclos de tiempos y temperaturas utilizadas en
NTSYS. Para cada par de aislamientos se de- la prueba PCR-RAPD
terminó el grado de similitud utilizando el coefi-
ciente de similaridad de Dice (Sneath y Sokal, Temperatura Tiempo
Etapa O
1973), y luego construir un dendograma me- ( c) (Minutos)
1 94 6
diante el algoritmo UPGMA (Unweighted pair
2 36 1
Group Method with Arithmatic Mean). Para eva-
3 72 2
luar la consistencia de los agrupamientos re- 4 Repetición 44 veces del 1-3
presentados en el dendograma, se determinó 5 72 10
el valor de la correlación entre la matriz de los 6 4 Indefinido
valores cofenéticos de los datos de similitud y
la misma matriz de similitud. Adicionalmente, los datos RAPD fueron sometidos a un análisis de coordenadas
principales (PCA). Estos dos últimos análisis se realizaron utilizando las subrutinas adecuadas del programa
NTSYS.
RESULTADOS
Extracción de ADN bacteriano. Los dos mejores protocolos evaluados fueron el protocolo 2 (Seal et al.,
1992) y protocolo 3 (Chen et al., 1993) con promedios totales de 108.4 hg/mL, y 191.7 hg/mL, respectivamente.
Con el protocolo 1 (Boucher et al., 1985) se obtuvo la menor concentración promedio de ADN 91.8 hg/mL. Los
valores de varianza y desviación estándar entre metodologías que presentaron mayor valor fueron los de las
metodologías 1 (Boucher et al., 1985) y 2 (Seal et al., 1992). Estas medidas de dispersión sugieren poca
reproducibilidad y amplios rangos en las concentraciones de ADN obtenidas. Los valores de varianza y desviación
estándar sugieren que el protocolo número 3 (Chen et al., 1993) es el mejor de los tres protocolos debido a que
mostró un valor de 10.3 de desviación estándar contra valores de 27.8 y 30.4 de los protocolos 1 y 2,
respectivamente, las demás medidas de dispersión indican también la homogeneidad de las concentraciones
de ADN obtenida con la metodología 3 (Chen et al., 1993), la cual debido a esto se considera en este trabajo
la mas reproducible y confiable. El método de extracción a partir de cultivos líquidos descrito por Chen et al.
(1993), permitió una buena recuperación de ADN bacteriano en todos los aislamientos estudiados (Figura 1),
siendo un método que requiere de 30 min para la extracción y otros 30 min para el secado del ADN.
Prueba NCM-ELISA. Las muestras analizadas por duplicado tal como lo recomienda Priou (2001), para el
análisis de lotes de semilla resultaron positivas, evidenciándose la coloración púrpura y una concentración
bacteriana de 108 a 107 bacterias/mL. La reactividad cruzada, ocurre cuando la prueba NCM-ELISA arroja un
falso positivo si esta misma es realizada simultáneamente con bacterias diferentes a R. solanacearum. En el
ensayo se probaron cuatro bacterias de diferente especie a R. solanacearum, encontrándose reactividad cruza-
da con Pseudomonas chicorii, lo que indica que puede ocurrir que se comparta la misma conformación proteica
de los epitopes de la bacteria que son reconocidos por los anticuerpos específicos para R. solanacearum. Con
los datos dados por el NCM-ELISA se realizó el análisis de tablas de contingencia para encontrar la sensibilidad
y especificidad de la prueba.
Reacción en cadena de la polimerasa (PCR). A los aislamientos de distintas regiones geográficas colombia-
nas productoras de plátano y papa se les realizó la prueba de PCR con los iniciadores específicos OLI1 y Y2,
evidenciándose producto de amplificación de 292 pb. Se logró detectar la presencia de la bacteria en los cuatro
departamentos estudiados (Antioquia, Meta, Córdoba y Norte de Santander), y en los cinco municipios (Rio
negro, Urabá, Fuente de oro, Montería y Cúcuta) (Figura 2). De esta forma se confirman los resultados dados
por el ensayo inmunoenzimático. Respecto a la reactividad cruzada, la PCR no encontró producto de amplifica-
ción para la bacteria Pseudomonas chicorii.
Análisis de especificidad y sensibilidad mediante el uso de tablas de contingencia. Los resultados obte-
nidos en la prueba PCR, se evaluaron como positivos y negativos de acuerdo con la presencia / ausencia de
producto de amplificación. Se evalúo la reactividad cruzada con nueve aislamientos de ADN, distintos al de R.
solanacearum (Tabla 5). Estos resultados, fueron sometidos al análisis de tablas de contingencia 2x2 (Saunders,
1999), para determinar sensibilidad y especificidad de la prueba, tomando como prueba estándar el análisis
NCM-ELISA ofrecido por Centro Internacional de la Papa (CIP) como kit diagnóstico de R. solanacearum que
identifica las distintas razas de la bacteria.
Producción, Comercialización e Industrialización de Plátano
7
II Seminario Internacional de Plátano
292 pb
a b c d
Frecuencia de variación molecular por genotipos. Se calculó contando el número total de bandas polimórficas
(Marulanda et al., 2002), encontradas por cada una de las tres regiones geográficas objeto de estudio, teniendo
en cuenta la fuente de cada aislamiento que correspondían a S. phureja y Musa sp. Para cuantificar los resul-
tados cualitativos a cuantitativos se realizó la matriz de 1 y 0 (Presencia / ausencia) y se hizo el respectivo
análisis de polimórfismos por genotipos. La frecuencia de variación molecular por genotipos fue 0.34 para Río
Negro, departamento de Antioquía y cuya fuente de los aislamientos era S. phureja, para Lorica, departamento
de Montería la frecuencia fue de 0.07 y los aislamientos provenientes de Musa sp, Fuente de Oro departamento
del Meta presentó una frecuencia de 0.01 y la fuente de los aislamientos fue Musa sp.
Perfiles electroforéticos para los cinco iniciadores seleccionados con los aislamientos de R. solanacearum.
Se presenta los cinco perfiles electroforéticos obtenidos para 12 aislamientos de R. solanacearum con los
iniciadores RAPD; OPA 13, OPD 7, OPC 6, OPC 8 y OPC 11. Se pudo observar gran similitud o patrón
monomórfico, existente entre los aislamientos F41, F42 y F43 al igual para el patrón de bandeo de los aislamien-
tos 6.21, 6.22 y 3.11; respecto a los aislamientos G1, G2, G3, M1, M2 y M3 presentaron mayor polimórfismo al
momento de la visualización del perfil electroforético (Figuras 3, 4). El análisis del polimórfismo se realizó
clasificando las bandas como presentes (1) ó ausentes (0) para cada aislamiento, las relaciones genéticas
existentes fueron evaluadas usando métodos de distancias y agrupamiento con el programa NTSYS versión
2.1. Para la construcción de matriz de similaridad se tomó el índice de DICE, la matriz de similaridad generada
fue transformada mediante el algoritmo UPGMA, para la construcción del dendrograma. Para evaluar la consis-
tencia de los agrupamientos representados en el dendrograma se determinó el valor cofenético. Adicionalmente
se realizó el análisis de coordenadas principales (PCA).
En la construcción del dendrograma se utilizó el método UPGMA (Método de agrupamiento algorítmico por
pares ponderados) (Sneath y Sokal, 1973), para comprobar la consistencia del dendrograma se realizó el
cálculo del coeficiente de correlación cofenético que arrojo un valor aceptable con un comportamiento lineal.
Se logró visualizar en el dendrograma obtenido, utilizando las matrices de distancia genética, que el análisis
intraespecífico con marcadores RAPD diferenció las procedencias de cada uno de los aislamientos y las agrupo
por regiones geográficas, mostrando tres grupos claramente diferenciados, correspondientes a las tres regio-
nes de donde se colectó el material vegetal (Figura 5). Además, existe la formación de dos grandes grupos
conformados por razas de la bacteria, para los aislamientos de S. phureja provenientes del departamento de
Antioquía su agrupación correspondió a la raza 3 Bv 2, respecto a los aislamientos de Musa sp. que provenían
de los departamentos de Meta y Montería, la agrupación se da para la raza 2 Bv 1, esto quiere decir que el
análisis RAPD logró distinguir los aislamientos por razas según el hospedante de la bacteria (Figura 5).
El grupo más divergente resultó el del departamento de Antioquía soportado por 45% donde se evidencia la
formación de dos subgrupos: un primer subgrupo, correspondiente a los aislamientos G 1, G 2, G 3, que pre-
sentan un perfil de bandas similar en la mayoría de los iniciadores probados, siendo posible observar en el
dendrograma una alta relación entre estos aislamientos; un segundo subgrupo, donde estaban los aislamientos
M 1, M 2, y M 3, con valores de similitud de 0.97, este departamento presentó el valor mas alto cuando se
calculó la frecuencia de variación molecular, soportando de esta forma la divergencia del grupo. Los grupos de
Meta y Montería, aislamientos F 1, F 2, F 3 y 6.2 1, 6.2 2, 3.1 1, respectivamente, fueron los menos divergentes
presentado valores de similitud altos en un rango de 0.68-0.98, para el cálculo de la frecuencia de variación
molecular estos grupos presentaron valores relativamente bajos.
Los datos obtenidos en la matriz de similaridad, adicionalmente fueron sometidos a un análisis de coordena-
das principales (PCA), que se realizó utilizando las subrutinas adecuadas del programa NTSYS versión 2.1. El
gráfico obtenido muestra la posición tridimensional de tres grupos claramente diferenciados, correspondientes a las
tres regiones geográficas: Antioquía, Meta y Montería, tal como se evidencia en el dendrograma, simultáneamentelas
coordenadas dejan ver la divergencia entre los aislamientos de Antioquía que corresponde a S. phureja y la
cercanía entre cada uno de los aislamientos obtenidos de Musa sp. No obstante, se siguen separando por
posición geográfica entre el departamento del Meta y Montería que es de donde se colectaron las muestras de
plátano, confirmando lo encontrado en el dedrograma.
Los datos obtenidos en la matriz de distancia de similaridad también fueron utilizados para realizar el análisis
de coordenadas principales PCA, utilizando las subrutinas adecuadas del programa NTSYS versión 2.1. En el
gráfico obtenido se muestra la posición tridimensional de tres grupos claramente diferenciados que correspon-
den a las tres regiones geográficas: Antioquía, Meta y Montería, sin embargo, la región de Antioquía de donde
provenían los aislamientos de S. phureja resultó la más divergente evidenciándose la formación de un grupo
Figura 5. Dendrograma
construido a partir de la
matriz de distancia genética
basada en los datos RAPD
entre 12 aislamientos de R.
solanacearum
disperso en la coordenada del departamento, esto confirma la agrupación por departamentos que arrojó el
dedrograma queriendo decir que los marcadores RAPD discriminaron los aislamientos por fuente geográfica.
Respecto a la agrupación por razas, el análisis de coordenadas muestra la ubicación de la raza 2 Bv 1 que
corresponde a los aislamientos de Musa sp., departamentos de Meta y Montería, posesionados en una misma
coordenada, distante a la raza 3 Bv 2, que se encuentra en una coordenada independiente y corresponde a
aislamientos de S. phureja cuya fuente es Antioquía, apoyando lo encontrado en el dendrograma (Figura 6).
DISCUSIÓN
Extracción de ADN bacteriano. El método de extracción a partir de cultivos líquidos descrito por Chen et al.
(1993), permite una buena recuperación de ADN bacteriano en todos los aislamientos estudiados, es un método
que requiere de 30 minutos para la extracción y otros 30 minutos para el secado del ADN. Puede ser utilizado
para diagnóstico molecular ya que es un protocolo relativamente corto en comparación con otros más largos
que requieren la utilización de lisosima y proteinasa K, que aumentan el tiempo de extracción por mas de 2
horas. Este método está estandarizado para la obtención rápida de ADN a partir de bacterias Gram negativas y
se obtiene un ADN de alta calidad.
Diagnóstico molecular (Reacción en cadena de la polimerasa, PCR). La amplificación por PCR se logró
utilizando los iniciadores OLI1 y Y2 que reconocen la región 16S rDNA. Se detectó la presencia de la bacteria
para los departamentos donde se colectaron las muestras, evidenciándose un producto de amplificación de 292
pb para cada aislamiento. Es decir, que la PCR sirve par la detección de R. solanacearum a partir de distintos
aislamientos de material vegetal como plátano y tubérculos de papa sin diferenciar su procedencia geográfica,
esto resulta muy importante ya que se puede identificar acertadamente la bacteria en distintos tipos de cultivos
de interés agroeconómico que se producen en determinadas áreas del territorio colombiano.
Especificidad de los iniciadores. Los iniciadores OLI1 y Y2 son adecuados para el diagnóstico molecular de
R. solanacearum ya que no se observó reacción cruzada para la prueba de PCR. La prueba de PCR se realizó
a los ADN de distintas bacterias diferentes a R. solanacearum, observándose un producto de amplificación de
292 pb para el control positivo y ausencia de banda para el resto de las bacterias. Chavarro et al. (2003),
realizaron análisis BLASTN para los iniciadores encontrando un alto porcentaje de similaridad y buen número
de alineamientos, con secuencias 16S rADN de R. solanaceraum. El análisis BLAST (Basic Local Alignment
Search Tool), (Altschul, 1990) permite comparar la especificidad de los iniciadores mediante el uso de herra-
mientas bioinformáticas.
A
B
C
0.52
0.52
IH
G
0.25
0.25
-0.40
-0.40
-0.74
-0.55
-0.74
-0.55
-0.60
-0.60 -0.31
-0.31 -0.02
-0.02 0.26 0.55
0.55
Dim-1
Dim-1
contingencia y presenta una sensibilidad de 78%. Los datos arrojados por el ensayo de contingencia dejan ver
la PCR como una prueba confirmatoria, estandarizada y sustentada con datos numéricos de sensibilidad y
especificidad para el diagnóstico rutinario de R. solanacearum a partir de material vegetal, no obstante es reco-
mendable trabajar simultáneamente con los ensayos inmunoenzimáticos que presentan buena sensibilidad y un
rango de detección de 104 ufc/mL (Robinson, 1993).
Reproducibilidad de la prueba diagnóstica de PCR. Cualquier tipo de prueba diagnóstica debe cumplir con
ciertos requisitos que asegure la efectividad de la misma, como son: especificidad, sensibilidad y uno muy
importante, la reproducibilidad. Para la PCR se logró amplificar ADN bacteriano a partir de distintos aislamientos
como lo era plátano y papa identificándose la raza 2 y 3 con los iniciadores OLI1 y Y2. Se encontró una banda
patrón de 292 pb. La importancia de esto es que se cuenta con una prueba altamente especifica diseñada y
estandarizada para el diagnóstico molecular de R. solanacearum. Estos resultados son semejantes a los obte-
nidos por Seal et al. (1992, 1993) y Pradhanang et al. (2000).
Un total de 394 bandas RAPD fueron amplificadas para los aislamientos de R. solanacearum, de las cuales 390
fueron polimórficas, no se evidenció alguna banda monomórfica entre los 12 aislamientos de la bacteria, es
decir, la presencia de alguna banda marcadora género-específica, pero al contrario se observó alto polimórfismo
entre aquellos aislamientos provenientes de los tres departamentos colombianos (Antioquía, Meta y Montería),
siendo los perfiles de las bandas característicos para cada uno de ellos. Si se observa los patrones de las
bandas para cada una de las razas de la bacteria: raza 3 Bv. 2 y raza 2 Bv. 1 representadas por los aislamientos
provenientes de S. phureja y Musa sp., respectivamente, se muestra marcadores RAPD raza-específicos para
aislamientos de S. phureja, raza 3 Bv. 2, que pueden ser tomados como patrones moleculares; sin embargo, no
es posible proponerla aún como marcador de raza, debido a las posibles diferencias de secuencias que pueden
haber entre las amplificaciones, lo que atiende a uno de los problemas que presenta la técnica, habría que
realizar estudios de huella digital por PCR (fingerprinting) u otras caracterizaciones moleculares con distintas
metodológias para confirmar el anterior resultado. Con respecto a la raza 2 Bv. 1, no se evidenció algún patrón
molecular consistente raza-específico; no obstante, las agrupaciones por razas se logran ver en el árbol
(dendrograma) conformado por dos grandes grupos de los cuales hacen parte cada una de las razas señaladas.
Esto evidencia la elevada variabilidad intraespecifica, tanto a nivel bioquímico-molecular, como de patogenicidad.
En función de las distintas especies de vegetales que actúan como hospedantes de la bacteria (Hayward,
1994), los coeficientes de similaridad muestran la estrecha similitud entre las cepas de R. solanacearum cuyos
valores oscilaron entre 0.68 y 1.00 (68%-100% de similaridad). En el dendrograma se pudo observar la forma-
ción de tres grupos, agrupando las tres regiones geográficas colombianas, donde se colectaron los aislamientos
de la bacteria. Los aislamientos del departamento de Antioquía, se presentaron como los más divergentes,
soportados por 40% pero con una alta similitud entre los dos subgrupos conformados por seis aislamientos de
la bacteria y que fueron obtenidos de S. phureja. Para los aislamientos G1, G2 y G3, el índice resultó de 100%,
el resto de aislamientos M1, M2 y M3 presentaron 97% de similaridad, esto soporta el patrón molecular obser-
vado, donde se visualizó cuatro bandas marcadoras que corresponden a: 1569, 1477, 1100 y 517 pares de
bases.
Para los aislamientos del departamento del Meta, el análisis resultó con índices que oscilan entre 0.94 y 0.97
para los aislamientos F1, F2 y F3 obtenidos de Musa sp., lo cuál sugiere una estrecha relación genética entre
estos aislamientos.
Montería, representada por tres aislamientos cuya fuente fue Musa sp. tuvo valores de similaridad entre los
rangos de 0.68 y 0.76, las cepas 6.2 1, 6.2 2 y 3.1 2 fueron las de más bajo índice, pero sus valores no dejaron
de ser significativos y demuestran una cercanía genética, estos aislamientos han sido sometidos a procesos de
criopreservación y utilizados como aislamientos control al inicio de la investigación, queda ver si el manteni-
miento y reactivación de las cepas provenientes de criopreservación influye en la integridad del genoma bacteriano.
Es importante señalar que el análisis RAPD también discriminó los aislamientos de R. solanaceraum por razas
lográndose detectar dos grandes grupos que correspondían a la raza 3 Bv.2, representada por aislamientos a
partir de S. phureja y raza 2 Bv. 1, aislamientos realizados a partir de Musa sp. Para el análisis de frecuencia de
variación molecular los datos arrojados fueron similares a lo encontrado por el dendrograma, las colectas o
genotipos traídos de Antioquía presentaron un valor de 0.34, de esta forma se confirma como el grupo de mayor
variación respecto al nodo de la formación de los subgrupos del dendrograma, que se encuentra en una valor de
similaridad de 40%. Es importante relacionar esta diversidad con la agresividad de la bacteria. Estos aislamien-
tos resultaron patológicamente muy activos aumentando la severidad de la enfermedad en cuestión de días,
esto se observó al momento de la recepción y manejo del material en el laboratorio.
Los aislamientos con menor frecuencia de variación molecular fueron los de Musa sp., departamentos del Meta
y Montería, con valores de 0.01 y 0.07, respectivamente, confirmado procedentes de los datos del dendrograma,
no obstante el índice 0.07 correspondiente a Montería presentó una diferencia significativa de 0.06 en contra del
departamento de Meta si se considera que la fuente de los aislamientos era Musa sp.
El análisis de coordenadas principales (APC) mostró tres grupos diferenciados, construidos por las tres regio-
nes geográficas en estudio. El análisis en tres dimensiones logró discriminar en dos coordenadas las respecti-
vas razas de la bacteria, raza 3 y 2, soportando la elevada variabilidad intraespecífica encontrada entre las
razas y los departamentos, evidenciándose en el dendrograma grupos independientes.
Varios métodos de caracterización para la identificación de la variabilidad genética de R. solanacearum han sido
utilizados, tales como PCR-RFLP, Rep-PCR y RAPD (Jaunet et al., 1999; Louws et al., 1994; Poussier et al.,
1999); y más recientemente AFLP (Poussier et al., 2000). La técnica SDS-PAGE también ha sido útil para la
caracterización de la diversidad genética de R. solanaceraum. Dristig y Dianese (1990), trabajaron en la
caracterización de proteínas de membrana de la bacteria en distintos biovares encontrando agrupaciones indi-
viduales para cada biovar. Smith et al. (1995), aplicaron la metodología de electroforesis de campo pulsado
para fragmentos de ADN genómico digeridos por endonucleasas de restricción (RC-PFGE) en aislamientos de
R. solanacearum que pertenecían a la raza 3. Es importante resaltar que este grupo encontró la raza 3 muy
homogénea, resultados similares a los obtenidos en este estudio.
En trabajos recientes realizados por Thwaites et al. (1999), se demostró el poder de discriminación de los
marcadores RAPD para agrupar los aislamientos por posición geográfica y razas de la bacteria, resultados
consistentes en el presente estudio.
Otra herramienta de caracterización ha sido los AFLP. Recientemente Poussier et al. ( 2000), lograron caracterizar
un buen número de asilamientos de varias partes del mundo encontrándose que la bacteria presenta una alta
diversidad intraespecifica y permitiendo generar agrupaciones por análisis AFLP por origen geográfico, razas y
biovares. Es consistente los resultados obtenidos por varios grupos de investigación alrededor del mundo,
cuando en la mayoría de análisis por índices de símilaridad y su respectiva agrupación en árboles o dedrogramas
las agrupaciones siguen siendo por posición geográfica y razas notándose la elevada variabilidad del patógeno
en distintas partes del mundo, destacándose a S. solanacearum como una bacteria muy variable y de ahí su
éxito, y amplia distribución alrededor del mundo. Cabe resaltar que esta variabilidad puede estar asociada con
genes que confieren tolerancia a condiciones ambientales adversas o incluso con resistencia a bactericidas, lo
que dificulta el manejo de la bacteria en ciertas regiones. La existencia de variación genética para un patógeno
es importante porque esta puede traducirse en diferencias en la virulencia o respuestas a fitoterapias, siendo de
gran relevancia para conocer la estructura de la población de un microorganismo (Tibayrenc, 1996; Sánchez,
2004).
CONCLUSIONES
1. El protocolo descrito por Chen et al. (1993), permite una buena recuperación de ADN bacteriano en los
aislamientos estudiados y puede ser implementado en el diagnóstico molecular de R. solanacearum.
2. La PCR presenta una alta especificidad (100%) y sensibilidad (78%) comparada con la prueba estándar
NCM-ELISA, óptimos para implementar el ensayo de PCR como prueba rutinaria en el diagnóstico de la bacte-
ria, siendo reproducible e identifica razas 1, 2 y 3.
3. Es posible utilizar la PCR en programas de evaluación epidemiológica que implique el análisis de poblaciones
y el movimiento del material de siembra, para el caso de importaciones y exportaciones, estudio de poblaciones
y áreas libres o con presencia de la bacteria para el control fitosanitario de la bacteria.
4. Los ensayos moleculares de PCR son relativamente cortos y pueden ser utilizados como prueba confirmatoria
de los resultados arrojados por las pruebas inmunoenzimáticas, la sensibilidad de la prueba molecular es alta y
detecta de 1-106 UFC/mL.
5. El análisis intraespecifico con marcadores moleculares RAPD diferenció las procedencias de R. solanacearum
y las agrupó por regiones geográficas y razas fisiológicas, indicando que hay diferencias entre las colectas de
acuerdo con su región geográfica, lo que hace suponer la alta variabilidad genética de la bacteria.
6. La raza 3 Bv 2, presenta un patrón molecular que puede ser usado como marcador raza-específico para
poblaciones bacteriales colombianas. Sin embargo, la diferencia de pesos moleculares y variación de secuencias
se presenta como un inconveniente de la técnica de PCR-RAPD para este fin.
7. La variabilidad genética encontrada y los análisis de agrupamiento por dendrogramas y análisis de coordenadas
principales (PCA), construidos por metodologías moleculares, no permiten considerar a R. solanacearum como
un grupo homogéneo genéticamente, lo que implica que el manejo de la bacteria en ciertas zonas del país
productoras de papa y plátano se dificulte, lo que constituye una relación genética asociada con genes de
resistencia a ciertos bactericidas.
AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen al Instituto Colombiano Agropecuario - ICA, Congelados Agricolas - CONGELAGRO
S.A, y Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria-CORPOICA por la financiación de la presente
investigación. A los doctores; Maria del Rosario Silva, José Luís Zapata y Alexandra Alterio por el suministro de
las muestras para el desarrollo de este proyecto. A Luisa Fernanda Páez del plan Maíz CORPOICA por su
ayuda en el análisis estadístico de los datos RAPD.
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ABSTRACT
Plantains are important food and cash crops in the humid forest zones of west and central Africa. In those zones,
plantains exhibit a high diversity and are especially cultivated by smallholders playing a great socioeconomic role
in the farming community. The African Centre for Research on Banana and Plantain (CARBAP, formerly CRBP)
initiated 4 years ago in Cameroon the breeding of dwarf plantains by using wild and advanced diploid male
parents. Significant achievements of this approach are several tetraploid and triploid hybrids with dwarf height
and resistance to black Sigatoka. Most of the selected hybrids look very similar to the plantains and exhibit a
short plant height, earlier flowering and big bunch with parthenocarpic fruits. Preliminary evaluation of the physico-
chemical characters of the fruits shows that dry matter content, pulp colour and firmness of some hybrids are
comparable with those of the plantain parents. Although the acceptability of these preliminary hybrids by taste
panel is good, their cooking features have to be improved in order to enlarge their commercial value. To insure
that, superior plantain-like diploid parental lines are using to cross the preliminary dwarf and a few hybrids are
already under preliminary evaluation. These hybrids are now going to be planted at a large scale extensive
evaluation under high pressure of black Sigatoka as well as in small-scale farmer system. On-farm participatory
evaluation is undergoing in several locations in Cameroon to allow the selection of hybrids adapted to different
production zones. Furthermore, the evaluation of their commercial potential including the impact of a partial
dehanding practice to develop false-horn-like fruits is underway. Current strategy to create plantain triploid
hybrids with multiple resistance to diseases and pests is presented.
INTRODUCCIÓN
Después de más de 30 años de la introducción de la Sigatoka negra en África y en América Latina / Caribe, casi
todas las zonas tropicales productoras de plátanos están afectadas, lo que a tenido como consecuencias : 1)
una reducción de rendimientos y de calidad de la fruta, 2) un desplazamiento parcial de zonas productoras muy
afectadas a zonas de menos impactos (clima, micro-clima, altitud, suelos, etc.); y 3) una atención al cultivo más
intensa (fertilización, deshoje, limpieza, control químico en caso de venta a mercados de calidad, etc.).
En el mismo tiempo, unos pocos centros de investigación se aventuraron en el difícil reto del mejoramiento
genético convencional, donde algunas bases fueron iniciadas en los años 40s sin gran éxito por las difíciles
barreras genéticas del género Musa: esterilidad masculina y femenina de las cultivariedades, partenocarpia,
polyploidia, etc. Esos centros invirtieron mucha pasión sin gran apoyo internacional por este cultivo tan importante
en comparación con otros como por ejemplo papá y tubérculos. Tres instituciones de investigación de fama
internacional: la Fundación Hondureña de Investigación Agrícola (FHIA), en Honduras; el Centre de Coopération
Internationale en Recherche Agronomique pour le Développement (Cirad) en Guadalupe y también después
en Camerún en colaboración con el Centre de Recherche sur Banane et Plantain (CRBP, actualmente Centre
Africain de Recherche sur Banane et Plantain – CARBAP) y el International Institute of Tropical Agriculture
(IITA), primero en Nigeria, y después en Uganda y en Camerún, trataron re-iniciar programas de mejoramiento
genético con nuevas bases: un mejor conocimiento de la diversidad genética existente, en especial en los
diploides silvestres y cultivados, todos originados del Asia del este, zona de origen del género Musa.
La mayoría de los bananos cultivados son triploides. Si la triploidia proporciona un cierto vigor a la planta,
contribuye también a la esterilidad que frena considerablemente el mejoramiento de los bananos mediante
1
Director y Jefe del programa de fitomejoramiento Musáceas, CARBAP, B.P. 832 Douala – Cameroun. tomekpe@[Link]
2
Agrónomo Musáceas, CIRAD-FLHOR, TA 50/04, 34398 Montpellier Cedex 5 – France. [Link]@[Link]
cruzamiento y representa un reto para el mejoramiento convencional. A pesar de estas dificultades inherentes al
banano, se han efectuado notables adelantos en los 20 últimos años creando material híbrido de tipo tetraploide
y, hoy día, no es raro encontrar esos híbridos artificiales en algunas estaciones de investigación y de apoyo al
desarrollo rural o, incluso, en fincas familiares.
Dichos adelantos son el fruto de algunos programas de mejoramiento convencional (Menéndez y Shepherd
1975; Rowe y Rosales, 1992; Shepherd, 1968; Soares Filho et al., 1992; Swennen y Vuylsteke 1990; Bakry y
Horry, 1992; Jenny et al., 1994; Tomekpé et al., 1998).
La FHIA, fue el primer centro que ha desarrollado y difundido diferentes tipos de híbridos tetraploides de tipo
banano de postre y plátano o banano de cocción, algunos de los cuales se distribuyen actualmente en varios
países. En Camerún, el Centre africain de recherches sur bananiers et plantains (CARBAP, ex-CRBP), como
el apoyo de los genetistas/fitomejorador del CIRAD, lleva una docena de años especializándose en el mejora-
miento de plátanos, de los que posee la mayor colección del mundo. En Nigeria, Camerún y Uganda, el
International Institute of Tropical Agriculture (IITA) lleva cerca de 20 años mejorando los plátanos y, más
recientemente, se ha implicado en el mejoramiento de los bananos de las tierras altas de África oriental. Más
recientemente Brasil y la Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária (EMBRAPA) trabaja con los bananos
de los subgrupos Pome y Silk (Manzanos), que son muy apreciados en este país.
Si hubo muchas expectativas por parte de los países interpelados por las inquietudes de los productores de
plátano frente a las nuevas consecuencias de la seca del sistema foliar y sin tener alternativas en sistemas
baratos de control (en la mayoría de los casos, el control químico, muy eficaz y muy conocido en la agroindustria
bananera y platanera de exportación, no es rentable por el sistema de comercialización local de este producto
de importancia de la canasta familiar básica) en las pruebas iniciales de estos nuevos materiales híbridos, la
mayoría altamente tolerante a la Sigatoka negra, salvo algunos casos (Cuba en particular con su sistema
centralizado de producción y de comercialización), la explotación y la aceptación por parte tanto de los produc-
tores como de los consumidores no fue notable, con una respuesta mitigada y siempre la misma : ¡ no parecen
a nuestro verdadero plátano ¡ De ahí viene la dificultad para los fitomejoradores: como conciliar la extrema
diversidad de cultura de los consumidores con las estrechas soluciones de creación de híbridos de calidad
sanitaria (resistencia) y culinaria. En América latina, se conoce las diferencias entre un Dominico hartón o
Macho x hembra, un Dominico o Hembra y un Hartón o Macho, también entre países se nota diferencias entre
un Baraganete, un Hartón, un Bellaco, un Pacova, un Curraré y otros Cuernos ; también dentro del mismo
países se reconoce bien un Dominico-Hartón cafetero de un Hartón llanero o de un Hartón costeño ; y que decir
del centenar de cultivariedades de plátanos usados de forma específica por los cientos grupos étnicos de África
central y del oeste.
Sin embargo, las bases de la calidad de un verdadero plátano están conocidas, y en particular la tasa de materia
seca que incide en la textura de la pulpa y en la duración de la vida verde por este producto medianamente
perecedero. La dificultad para los fitomejoradores es no perder estas bases importantes en los resultados de los
cruzamientos entre diploides mejorados que confieren los caracteres de resistencia y los pocos plátanos triploides
naturales apreciados que tienen bajo ciertas condiciones una fertilidad femenina y que se quiere mejorar. Por
eso se analiza las diferentes estrategias de mejoramiento y los últimos resultados, incluyendo la trasmisión de
un carácter de enanismo en los nuevos híbridos en última etapa de validación.
La estrategia 3x/2x. Tomekpe et al. (2004), describieron esa estrategia : dos elementos fueron determinantes en
el desarrollo de la estrategia 3x/2x: la puesta en evidencia de una fertilidad femenina residual en algunos cultivares
triploides naturales por una parte y, por otra, la observación de una proporción importante de tetraploides en sus
descendientes gracias a la formación de gametos triploides no reducidos que permiten conservar la totalidad
del genoma de los triploides. Esta estrategia fue ampliamente explotada para intentar crear híbridos tetraploides
resistentes a las enfermedades y de buen valor agronómico polinizando triploides sensibles con diploides mas-
culinos fértiles y resistentes.
Los ejemplos más conocidos dentro de los híbridos tetraploides de tipo postre y de cocción de la FHIA provie-
nen de cruzamientos finales entre mutantes enanos de ‘Gros Michel’ y ‘Prata’ y diploides mejorados resistentes
a Sigatoka negra (y en algunos casos al nematodo Radopholus similis), caso de los FHIA 01 y FHIA 02. Dentro
de los bananos de cocción promocionados como cerca de los tipos “plátanos”, destacan el CRBP-39 del
CARBAP, los FHIA 20 y FHIA 21 (híbridos de plátano) y el BITA 3 del IITA (híbrido de banano de cocción)
resistentes todos ellos a la Sigatoka negra y que están introduciéndose o ya se cultivan en algunos países. Sin
embargo, hay que tener en cuenta que la casi totalidad de los híbridos AAAB (resultantes de cruzamientos
entre un AAB y un AA) son susceptibles de expresar los síntomas del virus del Rayado del banano (BSV),
originados por la activación de las secuencias virales integradas en el genoma B de dichos cultivares. Además, la
fertilidad reducida de los escasos cultivares fértiles sólo permite generar poblaciones de poca importancia sien-
do necesario, a menudo, un número considerable de cruzamientos para esperar resultados interesantes. Otro
inconveniente consiste en el alto contenido de agua en los frutos tetraploides que maduran y se ablandan rápida-
mente.
Por otra parte, los híbridos tetraploides, tanto AAAB como AAAA o AABB, heredan a menudo una fertilidad
masculina y femenina del progenitor diploide fértil. Pueden, por consiguiente, producir bananos con semillas si
son polinizados, o cuando se siembran cerca de una fuente seminífera. Obviamente, esto reduce su calidad; de
ahí la necesidad de eliminar las inflorescencias para evitar polinizaciones inoportunas. Es necesario recordar
también que la estrategia 3x/2x permite, asimismo, crear numerosos híbridos diploides del tipo AA. Más de 50%
de los híbridos generados por algunos plátanos son diploides AA.
Mejoramiento de los Diploides. Tomekpe et al. (2004), describieron el método : contrariamente a los triploides,
los diploides son muy fértiles y contienen una considerable diversidad genética; pueden ser silvestres,
semisilvestres o partenocárpicos, presentando frecuentemente una o más fuentes de resistencia (o de toleran-
cia) a enfermedades y plagas, así como diversas cualidades organolépticas. Tienen diferentes niveles de
heterocigosidad y, algunos de ellos, son antepasados de los cultivares triploides destinados al mejoramiento.
Estamos, pues, ante buenos progenitores y un material ideal para los estudios genéticos y citogenéticos nece-
sarios para la optimización del mejoramiento genético del banano.
Tras haber utilizado intensamente diploides silvestres, los mejoradores se han dado cuenta de que la elección
del ‘donante de resistencia’ también debe tener en cuenta las características agronómicas y, si es posible,
ciertos criterios de calidad del fruto; de ahí el establecimiento de estrategias de desarrollo de diploides mejorados.
La gran diversidad genética de los diploides colectados en el sudeste asiático y en India permitió seleccionar
diploides silvestres, semipartenocárpicos y partenocárpicos, como ‘Calcutta 4’ (Musa acuminata ssp.
burmanicoïdes) y ‘Pisang lilin (diploide partenocárpico fértil con fruto sin semillas). Estos últimos se utilizaron
para mejorar los cultivares triploides, pero también sirvieron de base para el desarrollo de progenitores diploides
mejorados. Destacaremos el M 53 (resistente a las enfermedades foliares causadas por Mycosphaerella y al
marchitamiento por Fusarium) creado en los años 50 por el antiguo programa de mejoramiento del Jamaican
Banana Board y los diploides élites desarrollados por la FHIA, algunos de los cuales presentan resistencias
múltiples (a las enfermedades foliares, los nematodos y marchitamiento por Fusarium) y frutos bastante más
largos que los pequeños frutos de los diploides silvestres. Por otra parte, el National Research Centre on
Banana (NRCB) y la Tamil Nadu Agricultural University, India, han creado numerosos híbridos diploides
monoespecíficos AA e interespecíficos AB.
Desde hace poco, se están utilizando híbridos diploides fértiles AA como progenitores o como material de base
para desarrollar diploides élites. Se trata, en particular, de híbridos de plátano resistentes a Sigatoka negra y
que poseen una calidad de fruta cercana a la de los plátanos. Este es el enfoque que siguen principalmente el
CARBAP y el IITA para el desarrollo de diploides específicos de ciertos subgrupos como los plátanos.
La estrategia 4x/2x. Dentro del marco de la estrategia 4x/2x (Tomekpe et al., 2004), se crean híbridos triploides
mediante hibridación entre un progenitor diploide y otro tetraploide, previamente obtenido por duplicación
cromosómica con colchicina de un antepasado diploide o de un híbrido diploide mejorado (Figura 1). Esta
estrategia imita el proceso natural de evolución de los bananos, ya que se supone que los cultivares triploides
naturales proceden de antepasados diploides con una producción accidental de gametos no reducidos en uno
de los progenitores diploides durante la hibridación (Simmonds, 1962). El error meiótico que origina dichos
gametos no reducidos se sustituye en la estrategia 4x/2x por una duplicación cromosómica de uno de los
progenitores mediante tratamiento con colchicina (Bakry et al. 1997; Stover y Buddenhagen, 1986, Vakili 1967).
La hibridación no puede continuarse puesto que el producto logrado muestra una esterilidad casi total y no
puede mejorase por vía convencional.
Al contrario de la estrategia 3x/2x, la 4x/2x no intenta mejorar las variedades existentes sino más bien crear
nuevas variedades mejoradas, próximas de los modelos escogidos, a partir de variedades ancestrales. Dichos
híbridos deben, por tanto, reunir el conjunto de las características clásicas de los plátanos que están destinados
al mejoramiento y, además, los caracteres mejorados que persigue la estrategia.
Esta estrategia, particularmente utilizada por el CIRAD, ha sido posible gracias a un mejor conocimiento de la
evolución de los plátanos basado en sus caracteres morfológicos y moleculares (Fauré et al., 1994; Jenny et
al., 1999). De este modo, se relacionó la importancia de la variabilidad genética dentro del genoma acuminata
con la variabilidad en la calidad de los frutos de los grandes grupos cultivados. El ejemplo más sorprendente
probablemente sea el parentesco entre la subespecie Musa acuminata spp. banksii y los bananos de cocción,
lo que ha permitido producir híbridos triploides de banano de cocción de origen puramente acuminata. La
variabilidad del genoma acuminata permite, asimismo, variar en gran parte el tipo de fruto y de planta obtenidos:
de postre o de cocción y, además, más o menos azucarado o acidulado, fruto largo o corto, con mayor o menor
capacidad de rebrote o mayor o menor rendimiento, etc.
Dentro de los primeros resultados obtenidos, el CARBAP pudo identificar, entre los aproximadamente 100
individuos procedentes del cruzamiento BB x AAAA (con AAAA sensibles y BB parcialmente resistentes a la
Sigatoka negra a cerca de 20% de híbridos que mostraban una resistencia interesante a la Sigatoka negra). Por
otra parte, combinando híbridos de plátanos diploides con tetraploides acuminata de cocción obtenidos en el
CIRAD, el CARBAP pudo obtener poblaciones de cerca de un centenar de individuos, de entre los cuales se
están seleccionando varios híbridos triploides acuminata AAA resistentes a la Sigatoka negra.
En resumen, esta estrategia presenta ventajas innegables: un elevado número de progenitores disponibles, una
mejor previsión de la heritabilidad de los caracteres interesantes y una mejor fertilidad de los progenitores
diploides que se refleja en poblaciones de tamaños más importantes que permiten establecer un verdadero
programa de selección que puede incluir varios criterios de mejoramiento. Ampliar la base de los progenitores
implementando una estrategia de mejoramiento de los
diploides o efectuando prospecciones complementarias en
las regiones de interés podría aumentar el potencial de
esta estrategia. A este respecto, el CARBAP desarrolla
actualmente, a partir de híbridos de plátano diploides re-
sistentes a la Sigatoka negra, diploides mejorados de se-
gunda y tercera generación (diploides secundarios y ter-
ciarios) por cruzamiento entre híbridos de plátano diploides
y fuentes de resistencia que se están duplicando
cromosómicamente. No obstante, cabe señalar que los
híbridos AAB procedentes de los cruzamientos AAAA x
BB son igualmente susceptibles de expresar el BSV.
interesantes de los cultivares triploides apreciados. Posteriormente, dicho material se explota mejor, a mayor
escala, gracias a los híbridos parentales tetraploides y diploides (híbridos F1) más fértiles y susceptibles de
generar poblaciones más importantes de híbridos F2 que son en realidad, los nietos de los cultivares triploides
populares.
Sin embargo, no se debe olvidar el hecho de que la ganancia genética lograda gracias a la restitución nuclear de
la etapa anterior se verá disminuida por la recombinación que se producirá en la meiosis del tetraploide. La
elección de los progenitores diploides para el cruzamiento F1, pero también para el cruzamiento F2, es por tanto,
muy importante y de ella dependerá la calidad o la reconstitución de híbridos triploides secundarios. Estos
últimos deberían conservar las características apreciadas en sus abuelos (los cultivares triploides iniciales) a las
que se añadirían caracteres de resistencia a enfermedades y plagas.
Esta estrategia permitió al IITA, la EMBRAPA y la FHIA obtener poblaciones de híbridos bastante importantes
para efectuar selecciones interesantes de híbridos triploides secundarios de calidad. El CARBAP, utiliza tam-
bién esta vía para generar poblaciones importantes de híbridos triploides secundarios a partir de tetraploides
primarios resultantes de los escasos plátanos enanos. La principal ventaja de esta estrategia de dos etapas es
la obtención, mediante híbridos primarios, de varios cientos de descendientes de segunda generación a partir
de cultivares triploides muy estériles. Merece destacarse el ejemplo de híbridos triploides de tipo enano obteni-
dos a partir de híbridos tetraploides primarios que proceden, a su vez, de cultivares triploides de plátanos
enanos en curso de evaluación (Tabla 1, Figuras 2, 3).
Tabla 1. Resultados preliminares sobre 4 híbridos triploides de tipo plátano
seleccionados en CARBAP – Camerún
CONCLUSIÓN
Figura 2. Híbrido triploide (AAA) de tipo plá- Se podrían lograr avances más importantes incrementando los
tano resistente a Sigatoka negra y con carác- medios destinados al mejoramiento convencional y fomentando
ter de enanismo (CARBAP 2004) la cooperación. También se deberían hacer progresar los estu-
Figura 3. Híbrido triploide tipo enano, obtenido mediante híbridos tetraploides primarios
dios moleculares para hacer más eficaz el mejoramiento asistido por marcadores. Estos estudios deberían
abarcar la identificación de los genes de resistencia a las enfermedades fungosas, como a los nematodos y al
Picudo negro, pero también, la de los vinculados a la tolerancia a los estrés abióticos, a la partenocarpia y a la
calidad de los frutos. Sólo mediante un enfoque global se podrá dar una respuesta duradera al conjunto de los
problemas que deben afrontar los cultivares. Por otra parte, no habría que perder de vista la necesidad de
integrar las estrategias de mejoramiento en un enfoque global de manejo sostenible del cultivo bananero, ya que
las variedades mejoradas no pueden solucionar todo.
Las difusión de las nuevas generaciones de híbridos de plátano necesitan apoyos gubernamentales e Inter-
gubernamentales para sostener los escasos programas internacionales de mejoramiento genético del sub-
grupo tan importante de los plátanos.
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NEW METHOD FOR THE DIFFERENTIATION OF RESISTANCE TO Fusarium oxysporum f. sp. cubense
AT LEAF LEVEL
Companioni B.1
N. Mora1, L. Díaz1
A. Pérez1, M. Arzola1
P. Espinosa1
M. Hernández1
J. Ventura2
M. C. Pérez3
R. Santos1
J. C. Lorenzo1.
RESUMEN
SUMMARY
We previously developed an easy-to-do procedure to differentiate field-grown resistant and susceptible banana
cultivars to Fusarium wilt at leaf level. The present report includes measurements of other indicators such as
biochemical compounds. The use of discriminant analysis to differentiate resistant and susceptible banana cultivars
in breeding programmes is also a novel aspect of this report. Such estimation was performed from a data matrix
that included the effects of the fungal metabolites (leaf lesion area and levels of free and cell wall-linked phenolics,
aldehydes, except malondialdehyde, and proteins) over banana leaves of seven cultivars.
INTRODUCCIÓN
Los bananos y plátanos (Musa spp.) están entre los cultivos más importantes en los países del trópico y
subtrópico. Estos ocupan el cuarto lugar en importancia a escala mundial después del arroz, trigo y maíz. La
producción mundial en el año 2001 fue de 30.5 millones de toneladas (FAO, 2002). Sin embargo, el crecimiento
del comercio bananero está amenazado en la mayoría de los países productores por la enfermedad Mal de
Panamá o Fusariosis causada por Fusarium oxysporum f. sp. cubense (Ploetz, 1997). El control de esta
enfermedad con el uso de agroquímicos resulta costoso y causa serios daños al medio ambiente. Por eso, se
ha considerado al mejoramiento genético de la resistencia como la solución más adecuada. Los sistemas de
selección de la resistencia a esta enfermedad en condiciones de campo resultan trabajosos, destructivos y
consumen mucho tiempo (Daniells et al., 1995). En trabajos previos se desarrolló un procedimiento para la
1
Laboratorio de Mejoramiento Genético, Centro de Bioplantas, Universidad de Ciego de Ávila, Cuba. E-mail: bcompanioni@[Link]
2
Instituto Nacional de Investigaciones en Viandas Tropicales, Santo Domingo, Villa Clara, Cuba
3
GEPROP, Centro de Gerencia de Programas y Proyectos Priorizados, Ciudad de La Habana, Cuba
diferenciación de la susceptibilidad o resistencia del banano a Fusarium oxysporum f. sp. cubense raza 1
(Companioni et al., 2003). El presente trabajo se realizó con el objetivo de monitorear algunos indicadores
bioquímicos que se producen en las hojas, aplicados con filtrados del cultivo del hongo, y en desarrollar funciones
discriminantes para la diferenciación de clones de bananos susceptibles y resistentes a Fusarium oxysporum f.
sp. cubense raza 1.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se compararon dos clones de banano: Gros Michel y FHIA-01, a los que se les aplicó el filtrado del cultivo del
hongo según Companioni et al., (2003). A las 48 horas después de la aplicación se colocaron en nitrógeno
líquido para los posteriores análisis bioquímicos. El modelo matemático (funciones discriminantes) para diferenciar
cultivares susceptibles y resistentes se estimó en una segunda parte del trabajo. Tal estimación se realizó a
partir de una matriz de datos que incluyó el efecto del filtrado del cultivo del hongo sobre hojas de 18 cultivares
de banano (siete susceptibles y once resistentes). Se tomaron en cuenta cuatro plantas por clon. A cada planta
se le tomaron dos hojas de mediana edad (hojas 3, 4,5). Una de las hojas se trató con filtrado del cultivo del
hongo y la otra, con medio de cultivo (testigo) e incubadas durante 48 horas después de la aplicación. Los
siguientes indicadores fueron evaluados: área de la lesión y niveles de fenoles (libres y ligados a las paredes
celulares), aldehídos (excepto malondialdehído) y proteínas.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En comparación con las hojas tratadas con el medio de cultivo sin inocular (tratamiento testigo), el filtrado del
cultivo del hongo produjo lesiones elípticas en las hojas, decreció el contenido de fenoles libres, e incrementó
los niveles de proteínas en ambos cultivares. Por otra parte, en el cultivar resistente, el filtrado del cultivo del
hongo incrementó el contenido de fenoles ligados a las paredes celulares, y el contenido de aldehídos (excepto
malondialdehído). Por el contrario, no se observaron diferencias significativas en los contenidos de pigmentos
clorofílicos (a, b, contenidos totales), en los niveles de malondialdehído, y en la actividad peroxidasa. Sólo los
indicadores influenciados por el filtrado del cultivo del hongo, en un cultivar o en ambos, se incluyeron en el
desarrollo de las funciones discriminantes realizadas. En esta primera parte del trabajo se tuvieron en cuenta
algunos indicadores bioquímicos que se consideran involucrados en el desarrollo de las enfermedades. Las
modificaciones en la actividad peroxidasa se han descrito en la interacción banano - Fusarium oxysporum f. sp.
cubense (Aguilar et al., 2000). El incremento del contenido de proteínas en la planta se ha observado en las
interacciones soja – Aspergillus niger (Favaron et al., 1994), tomate – Cladosporium fulvum (Laugé et al.,
2000), y papa – Phytophthora infestans (Kombrink y Schmelzer, 2001). La peroxidación lipídica se ha
incrementado durante la respuesta de plantas de pepino a Pythium ultimum (Benhamou et al., 2000). Sin
embargo, algunos de los indicadores biquímicos mencionados no fueron afectados por la aplicación del filtrado
del cultivo del hongo en las hojas de banano. Por supuesto, esto no significa que dichos indicadores no estuvieran
involucrados en la interacción banano - Fusarium oxysporum f. sp. cubense raza 1 a nivel foliar.
La evaluación de las 72 plantas de la matriz original en las funciones discriminantes se muestra en la Tabla 1. Tal
evaluación se realizó para probar si eran correctamente clasificadas en resistentes o susceptibles. Las funciones
clasificaron correctamente al 94% (68 plantas de 72) del grupo original de plantas. El uso del análisis del
discriminante para diferenciar cultivares resistentes y susceptibles constituye un nuevo elemento en este trabajo.
Además, se muestra que la resistencia al Mal de Panamá puede ser también diferenciada a nivel de hojas.
CONCLUSIONES
1. A las 48 horas de la aplicación del filtrado del cultivo del hongo en las hojas de banano, los metabolitos del
hongo causaron variaciones en los niveles de fenoles libres y ligados a las paredes celulares, aldehídos y
proteínas totales. No ocurre así con la actividad peroxidasa, y los contenidos de clorofilas y malondialdehído.
2. Las funciones discriminantes desarrolladas en la presente investigación constituyen una herramienta del
mejoramiento genético de la resistencia del banano a Fusarium oxysporum f. sp. cubense raza 1 y permiten
a
En cada planta, medias con letras iguales no difieren estadísticamente (t-test, p>0.05).
Continuación de la tabla 1
a
Clasificación Resultados de las funciones discriminantes
del clon en Clon Planta Para clones Para clones Clasificación según las
campo susceptibles resistentes funciones discriminantes
Resistente Burro 1 58.631 b 62.871 a Resistente Clasificación correcta
Criollo
2 39.397 b 48.715 a Resistente Clasificación correcta
3 46.264 b 49.409 a Resistente Clasificación correcta
4 49.593 b 54.221 a Resistente Clasificación correcta
Pelipita 1 46.482 b 51.774 a Resistente Clasificación correcta
2 29.125 b 36.221 a Resistente Clasificación correcta
3 44.132 a 37.489 b Susceptible Clasificación
incorrecta
4 34.536 a 30.529 b Susceptible Clasificación
incorrecta
Pisang jari 1 30.756 b 34.672 a Resistente Clasificación correcta
buaya
2 51.017 b 54.322 a Resistente Clasificación correcta
3 25.156 b 32.811 a Resistente Clasificación correcta
4 12.277 b 15.972 a Resistente Clasificación correcta
FHIA-01 1 46.482 b 51.774 a Resistente Clasificación correcta
2 29.125 b 36.221 a Resistente Clasificación correcta
3 46.142 b 46.329 a Resistente Clasificación correcta
4 24.516 b 28.619 a Resistente Clasificación correcta
FHIA-02 1 45.380 b 50.077 a Resistente Clasificación correcta
2 30.125 b 33.201 a Resistente Clasificación correcta
3 46.602 b 57.429 a Resistente Clasificación correcta
4 30.536 b 34.529 a Resistente Clasificación correcta
FHIA-03 1 57.561 b 64.001 a Resistente Clasificación correcta
2 36.115 b 47.535 a Resistente Clasificación correcta
3 43.364 b 47.308 a Resistente Clasificación correcta
4 47.303 b 53.625 a Resistente Clasificación correcta
FHIA-04 1 40.546 b 54.372 a Resistente Clasificación correcta
2 52.011 b 56.722 a Resistente Clasificación correcta
3 20.156 b 32.081 a Resistente Clasificación correcta
4 9.871 b 12.732 a Resistente Clasificación correcta
FHIA-18 1 78.711 a 64.470 b Susceptible Clasificación
incorrecta
2 40.457 b 46.716 a Resistente Clasificación correcta
3 36.744 b 45.409 a Resistente Clasificación correcta
4 45.783 b 49.332 a Resistente Clasificación correcta
FHIA-21 1 62.401 b 66.471 a Resistente Clasificación correcta
2 33.045 b 40.316 a Resistente Clasificación correcta
3 35.223 b 44.309 a Resistente Clasificación correcta
4 31.683 b 41.022 a Resistente Clasificación correcta
a
En cada planta, medias con letras iguales no difieren estadísticamente (t-test, p>0.05).
clasificar nuevos clones de banano en resistentes o susceptibles, de una forma rápida y no destructiva.
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Elizabeth Álvarez1
RESUMEN
La Marchitez bacteriana o Moko del plátano causado por Ralstonia solanacearum E.F. Smith raza 2 es la enfer-
medad bacteriana más importante de este cultivo en Colombia. La técnica de BIO-PCR, se utilizó para detectar
la bacteria. Inicialmente se colectaron un total de 337 muestras (193 de suelo y 144 de tejido vegetal), prove-
nientes de cultivos afectados en seis regiones productoras de plátano en Colombia. Se extrajo ADN mediante
lisis por calor a 29 cepas de suelo y 160 de tejido seleccionadas por su crecimiento en SMSA. Mediante la
técnica de PCR, usando los cebadores OLI1 y Y2, se amplificó un fragmento de 288 pb del gen 16S del ADN
ribosomal de R. solanacearum en 8 cepas de suelo y 98 de tejido. Las 8 cepas de suelo y 64 de tejido, se
seleccionaron de acuerdo a su procedencia e identificadas como biovar 1 basados en la producción de ácidos
a partir de los disacáridos celobiosa, lactosa y maltosa y la oxidación de los alcoholes dulcitol, sorbitol y manitol.
La prueba de patogenicidad en plántulas de plátano ‘África’ (Musa cv. AAB) bajo condiciones de invernadero,
mostró que 35 cepas fueron altamente patogénicas, 28 moderadamente patogénicas, 9 tuvieron patogenicidad
baja y 1 no fue patogénica. Mediante infiltración en hojas de tabaco, 63 cepas indujeron reacción de hipersen-
sibilidad correspondiente a la raza 2, y 9 cepas indujeron amarillamiento, reacción atípica para esta raza. La
técnica de BIO-PCR facilitó la detección del patógeno en suelo y plantas.
SUMMARY
Bacterial wilt or Moko of plantain, caused by Ralstonia solanacearum E.F. Smith, race 2, is the most important
bacterial disease of this crop in Colombia. The BIO–PCR technique was used for detecting the bacterium. A total
of 337 samples were initially collected (193 from soil and 144 from plant tissue) from affected crops in six of
Colombia’s plantain-growing regions. Of these, 29 soil and 160 tissue strains were selected for their growth in
SMSA medium. DNA was extracted by thermolysis. With primers OLI1 and Y2, a 288-bp fragment could be
amplified by PCR, from the 16S gene of ribosomal DNA in 8 soil and 98 tissue strains. The 8 soil and 64 of the
tissue strains were selected according to origin and identified as biovar 1 by their production of acids from
disaccharides cellobiose, lactose, and maltose, and oxidation of alcohols dulcitol, sorbitol, and manitol.
Pathogenicity tests on seedlings of the plantain ‘Africa’ (Musa cv. AAB) under greenhouse conditions showed
that 35 strains were highly pathogenic, 28 moderately pathogenic, 9 had low pathogenicity, and 1 was
nonpathogenic. For infiltration in tobacco leaves, 63 strains, induced hypersensitivity, and 9 induced yellowing—
an atypical reaction for this race. BIO–PCR technique facilitated the detection of the pathogen in soil and plants.
INTRODUCCIÓN
El Moko del plátano, Madura viche o Ereke causado por Ralstonia solanacearum E.F. Smith raza 2 (Yabucchi et
al., 1995 citados por Ito et al., 1998) es la enfermedad bacteriana más importante de este cultivo en Colombia,
afectando posiblemente 125.000 familias que dependen directamente del cultivo de plátano y banano. Actual-
mente a pesar de la divulgación de las medidas preventivas y manejo de la enfermedad continua en aumento,
hasta el punto que 95 % de los predios plataneros tiene como mínimo una planta con Moko (Comunicación
personal, Galindo, ICA Bogotá 2004).
La técnica de BIO-PCR desarrollada por Schaad et al., (1995) mejora la eficiencia de la detección de células
viables de este patógeno especialmente suelo. Esta técnica consistió en el aislamiento de colonias en medio
semi-selectivo Sur África (SMSA) (Englebrecht, 1994; Elphinstone et al., 1996 citados por Martins, 2000;
Denny y Hayward, 2001) el cual ha demostrado alta sensibilidad y especificidad comparado con TTC (Kelman,
1954) y posterior amplificación mediante reacción en cadena de la polimerasa (PCR).
1
Centro Internacional de Agricultura Tropical, CIAT. A.A. 6713 Cali, Colombia
R. solanacearum difiere en el rango de hospedantes que ataca, distribución geográfica, patogenicidad, relacio-
nes epidemiológicas y propiedades fisiológicas.
Por esta razón, durante las últimas tres décadas han sido utilizadas las razas y los biovares como una clasifica-
ción informal a nivel infrasubespecífico el cual no se rige por el Código de Nomenclatura de Bacterias. La raza
1 (biovares 1, 3 ó 4), ataca un gran número de plantas, incluyendo batata, tomate y solanáceas en general. La
raza 2 (biovares 1 ó 3), afecta plátano, banano y heliconias; la raza 3 (biovar 2), es considerada específica de
batata y está asociada a algunas solanáceas; la raza 4 (biovar 4), ataca jengibre y la raza 5, mora (Hayward,
1991).
Este trabajo tuvo como objetivo aislar Ralstonia solanacearum a partir de suelo y de tejido afectado de plátano
y banano, mediante BIO-PCR utilizando el medio de cultivo SMSA y el cebador específico OLI 1 junto con el
cebador no específico Y2. Mediante inoculación en plantas de plátano y reacción de hipersensibilidad en tabaco
se identificaron las cepas pertenecientes a raza 2, además se evaluó su agresividad y patogenicidad. Mediante
caracterización bioquímica se determinó biovares.
MATERIALES Y MÉTODOS
Procedencia de las muestras. Se procesaron 134 muestras de tejido vegetal afectado (seudotallos, raquis,
frutos y rizomas) de plantas de plátano, 7 de banano y 3 de heliconias seleccionadas de plantas que presenta-
ban los síntomas típicos de la enfermedad; 193 muestras de suelo, 2 de malezas y 1 de agua procedentes de
fincas afectadas por Moko ubicadas en áreas productoras de los departamentos de Valle del Cauca, Quindío,
Antioquia, Caquetá, Meta y Magdalena en Colombia.
Procesamiento de muestras de tejido vegetal. Con el fin de extraer la bacteria presente en el tejido, se
seleccionaron fragmentos de tejido con presencia de síntomas, los cuales una vez lavados y desinfestados se
maceraron en un mortero, acompañados de una solución buffer que contenía Tris HCl 10 mM, EDTA 1 mM, con
pH 7.6. Esta suspensión se sembró con un asa estéril en cajas Petri con el medio de cultivo semi-selectivo Sur
África (SMSA) el cual es una modificación del medio Cloro Trifenil Tetrazolio (TTC).
EL medio SMSA contiene peptona 10 g/L, glicerol 5 mL/L, casaminoácidos 1 g/L, agar 18 g/L y los antibióticos
polimixin sulfato 100 mg/L (600.000 U), Bacitracin 25 mg/L; penicilina 0.5 mg/L (82,5 U), junto con cloranfenicol
5 mg/L, 2,3,5 cloro trifenil tetrazolio 50 mg/L y cristal violeta 5 mg/L (Englebrecht, 1994; Elphinstone et al., 1996
citados por Martins, 2000 y Denny & Hayward, 2001). Las cajas sembradas con la suspensión, se incubaron por
un periodo de 3 a 5 días dependiendo del momento de aparición de las colonias, a una temperatura de 28º C.
Procesamiento de muestras de suelo. A partir del suelo tomado alrededor de plantas de plátano afectadas
por la bacteria, se prepararon suspensiones adicionando 3.3 g de suelo en 30 mL de buffer TE pH 7.6. Se
realizaron diluciones seriadas en buffer TE, luego se tomaron 100 µL de las diluciones 10-1, 10-2 y 10-3 y se
sembraron en cajas de Petri con el medio semiselectivo SMSA. Las cajas se incubaron a una temperatura de
28º C por un periodo de 3 a 5 días dependiendo del momento de aparición de las primeras colonias.
Aislamiento de bacterias. A partir de las muestras se seleccionaran colonias de bacterias con crecimiento
similar a la cepa control CIAT 1008 de R. solanacearum, proveniente de Ibagué (Tolima), perteneciente al
banco de cepas del laboratorio de patología de yuca.
La prueba de la oxidasa se hizo colocando dos gotas de solución acuosa al 1% de diclorhidrato de tetra metil-p-
fenilendiamina, en una tira de papel filtro y posteriormente se frotó una colonia, observando una reacción posi-
tiva determinada por el viraje de color en el papel de incoloro a púrpura oscuro entre los siguientes 30 a 60 seg
(Goszczynska et al., 2000). Para las dos pruebas se incluyó como testigo la cepa CIAT 1008.
Extracción de ADN y PCR. Se extrajo ADN genómico a partir de colonias puras con 36 h de crecimiento en
agar nutritivo de las cepas seleccionadas (Seal et al., 1999). Se suspendió la colonia en viales con 100 μL de
agua destilada estéril, calentándolos en baño María a 96º C por 5 min. Posteriormente se centrifugó a 12000
r.p.m. durante 2 min. y se tomaron 2.5 μL del sobrenadante como ADN molde en la reacción de PCR.
El volumen del cóctel de amplificación fue de 9.98 μL el cual contenía 1.25X de buffer para Taq polimerasa;
0.012 mM de cada dNTP; 1.87 mM de MgCl2; 0.25 U de Taq polimerasa; 0.16 μM de los cebadores OLI 1
(5’GGGGGTAGCTTGCTACCTGCC3’) y Y2 (5’CCCACTGCTGCCTCCCGTAGGAGT3’) (Seal et al., 1999;
Martins, 2000).
La amplificación del ADN se realizó en un termociclador MSJ-Research PTC-100 con el siguiente programa:
Denaturación inicial durante 2 min. a 96° C; 50 ciclos de denaturación por 20 seg. a 94° C, apareamiento por 20
seg. a 62° C, y extensión por 30 seg. a 72° C; junto con una extensión final de 5 min. a 72° C (Seal et al., 1999;
CIAT 2004). Los productos del PCR fueron separados en geles de agarosa al 1.5 %, teñidos con bromuro de
etidio 0.1 % y visualizados bajo luz ultravioleta, evaluando presencia de una banda de 287-288 pares bases del
fragmento 16S rADN generada por amplificación con el cebador específico OLI 1 y el cebador no específico Y2
(Woese et al., 1983; Young et al., 1991 citados por Seal et al., 1999).
El medio base tiene la siguiente composición por litro: 1 g NH4H2PO4, 0.2 g KCl, 0.2 g MgSO4*7H2O, 1.0 g Bacto
peptona, 3.0 g agar y 80.0 mg azul de bromotimol con pH entre 7.0-7.1 tornándose de color verde oliva. Poste-
riormente se esterilizó en autoclave a 121º C - 20 lb de presión de 20 a 30 min (Denny y Hayward, 2001).
También se prepararon soluciones acuosas al 10% con cada uno de los carbohidratos de prueba y se esterili-
zaron mediante filtración con filtros Millipore® cuyo tamaño del poro fue de 0.22 µm. Esta solución de carbohidratos
se agregó al medio base estéril cuando la temperatura estuvo entre 55 y 60º C, obteniendo una concentración
final del 1%. Después de mezclar el medio base con cada uno de los azúcares, cerca de 5 mL del medio líquido
se agregaron dentro de tubos de cultivo estériles (Denny y Hayward, 2001).
La inoculación de la bacteria se realizó mediante punción hasta ¾ partes del medio utilizando colonias con 24 h
de crecimiento en agar nutritivo, se observaron las reacciones después de 1, 3, 7, 14 y 28 días de incubación a
28°C; con el cambio de color de verde oliva a amarillo se evidencia la producción de ácidos a partir de los
disacáridos y oxidación de los alcoholes hexosa (Denny y Hayward, 2001).
Prueba de patogenicidad en plátano. Las cepas identificadas por PCR como Ralstonia solanacearum se
inocularon en plantas de plátano ‘África’ (Musa cv. AAB), provenientes de cultivo de meristemos in vitro, las
cuales fueron transplantadas a los 15 días de edad en bolsas plásticas de 1 Kg de capacidad con mezcla de
arena - tierra estéril en una proporción 3:2 y con humidificación permanente durante los siguientes 15 días,
garantizando el óptimo desarrollo de la planta.
Las plantas no fueron regadas 24 h antes de la inoculación. Por cada cepa de R. solanacearum se inocularon
cuatro plantas de plátano de aproximadamente 6 sem de edad mediante inyección al seudotallo con jeringas de
1 mL estériles, cuyo tamaño de la aguja es 27G x 1/2", hasta el centro del seudotallo a una altura de 2 cm desde
la superficie del suelo y se inyectaron 0.5 mL de suspensión bacterial con cultivos de bacterias puros con
crecimiento previo de 24 h en agar nutritivo, a partir de las cuales se preparó una suspensión en agua deionizada
estéril. La concentración de la suspensión se determinó a través de lecturas de absorbancia en espectrofotómetro
y se ajustó a 0.1 con una longitud de onda de 600 nm, correspondiente aproximadamente a 1 x 108 [Link]-1
(He et al., 1983). Como testigo positivo se inoculó la cepa patogénica de Ralstonia solanacearum CIAT 1008 y
como testigo negativo se inoculó agua estéril. Las plantas inoculadas permanecieron bajo condiciones contro-
ladas de temperatura entre 24°C y 29° C, luminosidad con 13 h de luz aproximadamente y humedad relativa de
80 a 91% los primeros 4 días; posteriormente se redujo la humidificación a 1 h diaria.
Las evaluaciones de severidad se realizaron teniendo en cuenta el desarrollo de los síntomas de marchitamien-
to, con los cuales se definió una escala visual de 1 a 5, siendo 1 planta con una hoja marchita y 5 planta con
cinco hojas marchitas. Para esto se realizaron evaluaciones diarias durante 18 días, a partir del cuarto día,
observando la aparición de síntomas como flacidez en las hojas, marchitamiento y estancamiento del crecimien-
to. Con esta información se calculó el Área Bajo la Curva de Progreso de la Enfermedad (ABCPE). En trabajos
preliminares realizados por CIAT (sin reportar) se encontró que a partir del quinto día es posible evidenciar
síntomas de la enfermedad como flacidez y/o marchitamiento de las hojas.
Prueba de hipersensibilidad. Se probó la capacidad de las cepas para inducir reacción de hipersensibilidad
en hojas de tabaco (Nicotiana tabacum). A partir de cultivos puros se preparó una suspensión en agua deionizada
estéril, utilizando colonias con un tiempo de 24 h de incubación en agar nutritivo, cuya absorbancia fue de 0.1
con una longitud de onda de 600 nm, correspondiente a una concentración de aproximadamente 1 x 108 [Link]-
1
(He et al., 1983). En esta prueba se usaron plantas de tabaco de 8 sem de edad, las cuales se inocularon
mediante infiltración de la suspensión bacteriana, inyectando con jeringa de 1 mL en las nervaduras localizadas
en el envés de las hojas, permitiendo la distribución de la suspensión en el parénquima de empalizada.
Se inocularon dos hojas por cada planta y dos plantas por cada cepa. La reacción fue evaluada a las 16 h
después de la inoculación, observando clorosis en las células afectadas del parénquima y humedad en el tejido
limitado por un borde definido del tejido no inoculado. Entre las siguientes 36 y 60 h se evidenció que el área de
la hoja infiltrada se vuelve necrótica y seca, debido a la pérdida de agua. Finalmente el área afectada se tornó
delgada, blanca y translúcida. Síntomas de hipersensibilidad correspondientes a la raza 2 de R. Solanacearum
(Lozano y Sequeira, 1970).
Análisis de datos. Se hizo análisis de varianza a la variable ABCPE y prueba de separación de medias por
Diferencia Mínima Significativa (DMS, α=5%), para separar las cepas en grupos de acuerdo a su patogenicidad.
RESULTADOS
PCR Análisis. En un gel de agarosa al 1.5%, se detectó una banda de peso molecular de 288 pb, fragmento
ubicado en el gen 16S rRNA, en 106 de los 189 cepas obtenidas, lo que permitió identificarlos como R.
solanacearum (Figura 1).
Determinación de biovares. La reacción de cada una de las cepas a los azúcares y alcoholes evaluados,
indicó que todos las cepas caracterizadas pertenecen al biovar 1, porque no utilizan ninguno de los tres azúca-
res, ni oxidan los tres alcoholes hexosa de las pruebas bioquímicas realizadas.
La prueba de separación de medias, estimada mediante DMS (α = 5%), permitió agrupar las cepas en tres
categorías de acuerdo a su patogenicidad (ABCPE). Las cepas de patogenicidad alta indujeron en la planta
valores de ABCPE entre 45.13 y 73.38; las cepas de patogenicidad media mostraron valores entre 18.00 y
43.13; mientras que las cepas de patogenicidad baja indujeron valores entre 0 y 15.75. Cinco cepas obtenidas
de banano fueron moderadamente patogénicas, mientras que las otras dos mostraron alta patogenicidad. Las
tres cepas aisladas de heliconia mostraron patogenicidad media. Por su parte, las cepas aisladas de suelo
mostraron diferentes grados de patogenicidad. De rizoma y raquis se obtuvieron cepas de mayor patogenicidad
que de los otros tejidos. Las cepas no mostraron relación entre patogenicidad y origen geográfico (Tabla 1).
Producción, Comercialización e Industrialización de Plátano
33
II Seminario Internacional de Plátano
Patogenicidad Hiper-
Cepa No Origen Cultivo Fuente 1 sensibilida
ABCPE Grupo d
2
Continuación de Tabla 1
Patogenicidad Hiper-
Cepa No Origen Cultivo Fuente 1 2
ABCPE Grupo sensibilidad
1
Grupo de patogenicidad 1: patogenicidad alta; 2 : patogenicidad media; 3 : patogenicidad baja
2
+ : Reacción de hipersensibilidad típica; - : Reacción atípica de amarillamiento
CONCLUSIONES
AGRADECIMIENTOS
A los doctores Ever Vargas; Huber Ancízar Salinas (ICA, Armenia), Dr. Aníbal Tapiero (CORPOICA, Villavicencio)
y Dr. Luis Carlos Jiménez (SUNISA, Medellín), por el suministro de muestras de suelo y tejido.
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solanacearum (Smith) Yabuuchi et al. Georg-August University, Gottingen, Germany. 127 p.
KWA Moïse1
SUMMARY
Healthy planting material is fundamental for the establishment of a sustainable banana plantation. Planted on a
clean soil, this material can permit substantial economies and contribute to the preservation of the environment.
In different production zones in rural areas (central and western Africa, central America, etc.) and due to en-
demic parasitism, the lack of good planting material remain a recurrent preoccupation. Farmers do frequent
replanting which reflects the increase in the demand for suckers. Beside, aiming at the diversification of their
sources of revenues, many economic operators decided to create large bananas farms. In Cameroon for
example, needs for planting material is about some tens of millions of plants per year for plantains only. In
addition, recent research findings have shown that high density banana cropping is worthwhile and can ensure
good agric revenues. All these considerations point out the importance of a sound sucker production system to
satisfy the potential increasing demand from the producers of bananas and plantains. Faced with the inability to
fulfill the potential demand through traditional techniques of sucker multiplication in the field although some
improvements, some farmers thought they could achieve their goal of obtaining good and clean material through
tissue culture. But the return price of the plantlets in this case is prohibitive and this needs to develop intensive
production systems and efficient market strategies to ensure good margins. Therefore, lack of resources and
low access to credit by farmers have limited the use of vitroplants by a large number of producers. It is in this
context that CARBAP has developed during these last years a new horticultural technique of mass production of
clean planting material, very similar to vitroplant by their phenotype, but very cheap compare to vitroplants. This
technique is known as the technique of plants issued from stem bits (PIF). It can be considered today as an
alternative to the banana tissue culture technique it is possible to produce within a period of 3-4 months some
tens of plants from a sucker explant grown on a simplified milieu without hormones. In average, we obtain
between 1500 and 5000 plants/m² depending on the variety. Peasant farmers can easily match this technique
independently with their level of education or their means. The PIF have been tested on many varieties of sweet
bananas, plantains and hybrids. Researchers from different national or international institutions and producers
of different countries in central and western Africa have been trained on the technique. In Cameroon, the adop-
tion rate was over 80% and this has lead to the emergence of a new profession, that is banana nursery gardener.
The main steps of the technique are presented and the response of a certain number of cultivars.
INTRODUCTION
In banana production zones in Cameroon and in central Africa, studies on different production systems with
bananas and plantains as a major crop have brought out the fact that planting material constitute an economic
challenge that can affect food security (Bikoï et al., 1999 ; Kwa, 1998 ; Temple, 1993). Good and safe planting
material is scarce, and many farmers are limited in their capacity to extend their farms even with financial means
available. Because of nematodes and weevil attacks, farmers have to do many replacement of suckers in their
bananas and plantains exploitation whose life span is also reduced. The potential demand actually represent
many millions of suckers per year. In Cameroon for example, needs for planting material is about some tens of
millions of plants per year for plantains only (Kwa, 1998, 2002). In addition, recent research findings have shown
that high density banana cropping is worthwhile and can ensure good agric revenues (Belalcázar, 1992, 1994;
Perez Sanchez, 1994; Robinson, 1990, 1992). All these considerations point out the importance of a sound
sucker production system to satisfy the potential increasing demand from the producers of bananas and plantains.
To face the different problems arising from a developing economy where plantain is now considered as one of the
major source of revenues for farmers, the development of rapid and reliable multiplication techniques of sucker
or banana plant production appears to be a necessity to be achieve by different research programs (Kwa, 1998 ;
1
Agronomy Programme – CARBAP - Cameroon
Munoz & Vargas, 1996 ; Adelaja, 1995 ; Bonte et al., 1995). Some of the improved techniques developed in vivo
(false decapitation, bending the pseudo-stem, etc. (Noupadja, 1995) have shown their limits (long cycles of
sucker production, low field control of the material produced that can be contaminated by nematodes and weevils,
no mass production, etc.). Some other techniques were developed in vitro, but there are not affordable by small
scale farmers.
During the last 15 years, the African Research Centre on Bananas and Plantains (CARBAP) has target the
problem of mass multiplication of clean material in vivo. The research done permit to set up a new technique of
rapid and mass multiplication that can be practiced easily by farmers. This technique is called PIF (Plants issus
de Fragments de tige) technique, i.e. plants derived from stem bits (or sucker stem explant). It is a horticultural
technique based on proliferations on young sucker stem explant placed in a germinator with specific non biotic
conditions. It helps to maximize exploitation of the suckering potential of a banana plant. Depending on the
variety, it is possible to obtain up to a hundred plantlets per sucker stem explant within a period of 3 to 4 months.
Because of the quality of the material produced that can be compared to the one obtained with in vitro techniques,
the PIF technique can efficiently contribute to the sustainability of production systems with bananas and plantains.
PIF technique can therefore be considered as a good alternative to tissue culture techniques that are very costly.
A large diffusion of this technique will allow some producers to be specialise in the production of in vivo banana
and plantain planting material.
Plant material for introduction : stem explants. Small sword suckers having less than 40 cm height (10 to 20
cm in preference) are carefully removed from the mother plant. Then the stem (corm) is washed and roots are
cut. To avoid any contamination of the germinator by nematodes, about 5mm of the external layer of the stem is
peeled and must therefore show a white aspect. After this, the leave sheaths are removed one after the other
from the external part of the stem. Depending on the size of the stem, 3 to 6 sheaths can be removed, leaving the
others. Finally for this first step of preparing the introduction material, the remaining pseudo stem is reduced to 1
to 3 cm above the node of the last leaf sheath removed. The result obtained is a stem explant that will be
introduced later. The stem explant is kept on a clean and dry area without any contact with the soil for 48 to 72 h.
A shade house must stand over the area where the propagator is found.
The second step starts from 48 to 72 h after the end of the first. Here, the stem explant is taken from the dry area
cited above and the remaining pseudo-stem is cut down up to a height of 2 to 3 mm above the node of the last
sheath removed in the first step. The following action consist of an application of perpendicular incisions at the
center of the explant. The explant is now ready to be introduced in a germinator.
The third step is the introduction of the explant in the germinator. Explants are placed side by side with the
incisions oriented upwards and not slanted. The explants are finally covered by 2 to 3cm of the substrate in the
germinator. In the case of this work, the substrate is fine saw dust. The germinator is then covered with a polyeth-
ylene plastic. Watering of the germinator is done 24 to 30 h after the introduction of the explants.
The fourth step concerns weaning and growing in the polyethylene bags. Three to four weeks after introducing
the explants in the germinator, many shoots and some plantlets are visible on the stem. Between 4 and 6 weeks
after introduction of the stem explants, weaning is done on plantlets with 3 to 5 leaves and these are transplanted
in polyethylene bags for aclimatisation under the shade house. The polyethylene bag contains appropriate
substrate tested by CARBAP for this purpose. Six to 10 weeks after growing in the polyethylene bags, vivoplants
obtained can be transplanted in the field. Three varieties of plantains (Mouroukou N°3, Bâtard and French Clair),
one of sweet banana (Grande Naine and one1 hybrid (CRBP 39) where tested on the PIF technique to assess
their proliferation response . The number of shoots and plantlets/stem explant was counted at 40 and 55 days
after introduction in the germinator (DIG) and the explant sorted in classes of performance. Exceptionally for the
French Clair, a follow up was done till 85 DIG to well appreciate the evolution of the number of plantlet per explant
over time.
The germinator (propagator). It can be constructed with planks or blocks. The substrate is constitute of fine
saw dust occupying almost 25 cm depth in the germinator. This area is covered by a transparent polyethylene
sheet in all sides to avoid rapid air exchanges and lost of heat. The germinator is established under a shade
house that reduces direct sunlight by 50%.
Plant follow up in the germinator. The first watering of the germinator is made at least 24 h after introduction
of stem explants. The watering rate must be adjusted according to external climate of the germinator. High
temperatures must be avoided in the germinator and plantlets must be rapidly removed when they have 3 to 5
leaves.
Data analysis. ANOVA was done on the number of shoots observed per explant at 5% level of signification using
STAT-ITCF and the means were separated with Newman-Keuls test. Because of the nature of the data obtained,
a transformation of (X+0.5)1/2 was made before statistical analysis.
First emission of plantlets. The appearition of the first plantlet in this experiment showed a good link between
the time necessary for the emission of the first shoot from the lateral buds and the variety. The French Clair and
the hybrid CRBP 39 where found to have a rapid response (16-17 days) compared to Bâtard and Grande Naine
(22-23 days) Although these differences, all the varieties tested responded to the PIF technique (Table 1).
Table 1. Variation of the time to observed first reactions according to the varieties
*DIG : Number of days after introduction of the stem explant in the germinator
The number of shoots and plantlets observed per explant at different periods showed a significant different
behavior of the varieties used. At 40 DIG, French Clair expressed a good proliferating tendency, followed by
CRBP 39, Big Ebanga and Bâtard. Grande Naine had the lowest rate of proliferation. At 55 DIG, we had a similar
general trend as far as all the varieties are concerned . French Clair was still at the top, followed by Bâtard, Big
Ebanga and CRBP 39 (Table 2). Grand Naine still have the smallest number of shoots-plantlets per explant. But
considering the relative increase of the number of shoots and plantlets per variety, Bâtard and Grande Naine
have an average increase of 80% of their shoots while French Clair and Big Ebanga have around 40% increase.
These observations indicate that there might be an intrinsic dynamic of each variety with time. This dynamic can
be measured by using the number of shoots and plantlets produced, but also by observing the classes of shoots-
plantlets in which the explants can be sorted.
variation coefficient (CV%) of the intra variation on the number of shoots-plantlets observed can be very high
(40 to 60%). This confirm that the different buds and the organogenetic zones found on the explant react in a
differential manner when stimulated (Kwa, 1993).
Although these variations, many explants have from 7 to 20 shoots-plantlets at a time, showing a good prolifera-
tion potential. The particularities of the varieties can be their individual aptitude to increase the number of
explants having more than 20 plants with time.
The Figure 2 shows that there is a trend to have more classes with time and an increased number of those having
over 20 plantlets per explant. This have been well observed with French Clair during a period of 85 DIG. The
following figure show a shifting movement of the shoots-plantlets classes where a class of more than 50 plantlets
per explant was found.
The shifting classes of shoots-plantlets obtained per explant derived from the management particularity of the
PIF technique. In fact, after the first removal of plantlets having 3 to 5 leaves during weaning, the explant is
reintroduced in the germinator for new proliferations, and this can be repeated 4 to 8 times depending on the
variety. The increase in the number of classes with more than 30 shoots can be linked with the potential aptitude
of a variety to proliferate more with the PIF technique. With French Clair, it is possible to obtain 12 to 18% of
explants having more than 30-50 shoots in 60 to 85 days.
A. Case of Big Ebanga (a false horn plantain) B. Case of Bâtard (False horn intermediate)
A. Paring the sucker to obtain sucker explant B. Sucker explants for germinator introduction
F. Development of PIF plants in the germinator G. Hardening the PIF plantlets in a nursery
Figure 3. The management of shifting classes of shoots-plantlets per explants is also very important to master,
to ensure a good success of the mass production in vivo
Producción, Comercialización e Industrialización de Plátano
41
II Seminario Internacional de Plátano
The average number of plantlets that can be removed per explant at the first and the different intermediate
weaning stages represent 30 to 60% of the total shoots-plantlets present on the explant. Generally this percentage
increase with time. At the final stage, all the plantlets remaining must be removed and grown in polyethylene
bags with appropriate substrate.
Considering the duration of the operations (3 to 4 months) and the final number of plantlets obtained, it appears
that PIF technique have a very high rate of multiplication compare to classical techniques often used in the field.
Also, we can notice that the establishment of proliferations in vivo are quite rapid compare to the time needed for
the same phenomenon in vitro. Therefore, it is evident that since we obtain this morphogenetic phases naturally
and without adding hormones in vivo, we can escape in vitro problems that are recurrent with tissue culture as off
types and others. For the first productions of PIF plants grown in the field, more than 98% were found in a good
conformity with the mother plant.
CONCLUSIÓN
Plant propagation of banana and plantain planting material using the PIF technique can permit to obtain two,
three or four times more plants than with best classical techniques used in the field such as false decapitation
(FD), or the MDS (multiplication on a harvested decorticated stem). With this technique, it is possible to recover
all latent buds on a banana stem through the proliferation obtained with a specific conditioning of the explants
used. Mass propagation is therefore possible in vivo. And as we already know with tissue culture, there is a great
varietal influence on the results. Actually, we found that plantains respond better than bananas. The planting
material obtained is clean and look very similar to in vitro plantlets. But because it is produced in vivo, a PIF
plantlet can be called “vivoplant”. The PIF technique is also simple and farmers can easily used it with no need of
a special laboratory with heavy sanitary conditions. In central and western Africa, researchers and peasant
farmers have been trained on this technique. From this many farmers have established as planting material
producers.
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Lilian Duplat 1
Andrea Pinzón2
RESUMEN
Debido a la importancia económica y social del cultivo del plátano en el país, y a la problemática del mismo, se
busca utilizar herramientas biotecnológicas como la transformación genética para obtener variedades mejoradas
resistentes a plagas y enfermedades. Como material base para la transformación genética de Musa se está
trabajando en el establecimiento de células embriogénicas en suspensión, CES, de Musa (Hartón común) por
el método de Escalpos. Se han validado e implementado los protocolos para la introducción In vitro de colinos
de Hartón común, obteniéndose una sobrevivencia del 92%; y protocolos para la multiplicación de plantas
(Clusters) de Hartón Común, lográndose un tasa de multiplicación de 1.5 a 2 con una sobrevivencia de 95%.
También se optimizaron condiciones para la obtención de cultivo meristemos en forma de coliflor (Escalpos) a
partir de plantas de Hartón común establecidas In vitro, lográndose porcentajes de 42-73% en la producción de
escalpos en un período de 5 a 6 meses. Una vez obtenidos los Escalpos, se comenzaron a estandarizar las
condiciones para la inducción de callos friables embriogénicos o callo ideal, CI, induciendo los Escalpos en
medio ZZ semisólido. Hasta el momento se han obtenido CI en un período de 3 meses, los cuales fueron
disgregados en medio líquido ZZl iniciando el establecimiento de la suspensión celular. Como complemento a
este trabajo se realizó la regeneración de CES previamente establecidas por el método de inflorescencias del
cultivar FHIA 21, lográndose la formación de embriones y la regeneración de plantas.
ABSTRACT
Given to the economic and social importance of plantain in Colombia, and to the existence of productive constraints,
this project aims to use biotechnological tools for the genetic transformation leading to the production of new
plantain varieties resistant to pests and diseases. The establishment of Embryogenic Cell Suspensions (ECS),
adjustment and the optimization of the Scalp method (methodology developed by the Catholic University of
Leuven) were performed. In this sense, protocols for the introduction of Hartón común shoot tips were standardized
leading to 92% of establishment. Multiplication protocols for cluster formation were standardized, leading to
multiplication rates of 1,5 – 2,0 with 95% of survival rates. Adjustment of protocols for Scalp formation was also
achieved from plantlet clusters, with 42-73% of success (5-6 months). After protocol development, friable callus
formation strategies were evaluated, standardizing the conditions for the formation of embryogenic complexes.
The selection of donor explants has conducted to adequate Embryogenic Calli, which will be used for the
standardization of the final stage establishment of cell suspensions. In addition, plant regeneration from ECS of
the FHIA 21 cultivar (previously established by the method developed by J.V. Escalant) was achieved, conducting
to high rates of embryo development and plant conversion. The adjusted protocols will be used as reference
once the Harton común ECSs are established.
INTRODUCCIÓN
a las dificultades que se han presentado en los programas de mejoramiento convencional, en razón a la alta
esterilidad de los materiales cultivados tradicionalmente.
Aunque existen, en el ámbito internacional, entidades que vienen trabajando en la obtención de híbridos
resistentes a la Sigatoka Negra, al Mal de Panamá y al Moko, enfermedades que actualmente devastan amplias
plantaciones de Musáceas, es mucho el tiempo demandado para la obtención de los mismos. Sin embargo, la
biotecnología ofrece herramientas importantes para obtener variedades mejoradas en menor tiempo, tales como
la transformación genética para lo cual es prerrequisito indispensable un sistema de cultivo in vitro que permita
la introducción de nuevos genes y la regeneración de plantas.
La embriogénesis somática en Musa planteada por Escalant et al. (1994), enfocada a la obtención de sus-
pensiones celulares embriogénicas en bananos y plátanos, ha abierto nuevos métodos para la investigación en
la agricultura de estas especies y se ha constituido como la mejor alternativa para la transformación genética de
Musa ya que las células son totipotentes y la regeneración de células embriogénicas es a partir de células
individuales; por lo tanto estos cultivos garantizan un alta capacidad de regeneración y bajo riesgo de formación
de quimeras durante la selección de plantas transformadas (Pérez et al., 1998). Para la formación de comple-
jos embriogénicos se han empleado diversos tipos de explantes entre los que se pueden citar los embriones
cigóticos, inflorescencias inmaduras masculinas y femeninas, puntas apicales o domos meristemáticos (Méto-
do de Escalpos) (Pérez et al., 1998; Strosse et al; 2003; Dhed´a, 1992; Shoofs, 1997).
Teniendo en cuenta la importancia y la problemática que presenta el cultivo, el objetivo principal de este proyec-
to fue obtener un sistema de embriogénesis somática en Musa (Hartón común) que permita la transformación
genética para la obtención variedades mejoradas resistentes a plagas y/o enfermedades.
MATERIALES Y MÉTODOS
Introducción y multiplicación In vitro de Musa (Hartón común). Los colinos procedentes de campo se
desinfectaron previamente enjuagando con solución jabonosa, luego se les realizó 3 enjuagues con agua
destilada y fueron reducidos hasta un tamaño de 4cm, posteriormente se sumergieron en hipoclorito al 3% por
15 minutos y se les hizo 3 enjuagues con agua destilada para quitar los residuos. Los colinos reducidos fueron
llevados a una cámara de flujo laminar y se les practicó una segunda desinfección con hipoclorito al 2% por 10
minutos, seguido de 3 enjuagues con agua destilada estéril, Isodine al 2% por 10 minutos, seguido de 3 enjuagues
con agua destilada estéril y hipoclorito al 1% por 10 minutos, seguido de 3 enjuagues con agua destilada estéril.
Luego de esta desinfección se redujo el explante, cortando aproximadamente 1cm arriba del meristemo y se
sembró en 25mL de medio semisólido de introducción en frascos de compota. A una temperatura de 26+/-2 ºC,
con fotoperíodo 16 h. Una vez introducidos In vitro los ápices meristemáticos, se formó la planta en 2 ó 3
semanas y posteriormente se realizó una decapitación con corte longitudinal, y se dejó por 3 semanas más con
el fin de romper dominancia en medio de introducción.
Luego de estas 6 semanas se realizó un corte longitudinal, y se comenzó el proceso de multiplicación, sembrando
en 50 mL de medio de multiplicación (Ms 100, AIA 0.5 mg/L, 3 mg/L de BAP, sacarosa 30 g/L, gelrite ® 2.3 g/
L, pH 5.8) utilizando contenedores plásticos de 500mL, para inducir la formación de brotes, cada 3 semanas se
realizaron cortes longitudinales a los brotes obtenidos con el fin de inducir a la formación de clusters. Las
plantas fueron multiplicadas 4 veces con el fin de obtener con un buen número de plantas.
Inducción de escalpos a partir de plantas In vitro. A los clusters de plantas multiplicadas se les realizó un
pase cada 15 días, donde fueron decapitados y se les realizó un corte longitudinal para romper dominancia
apical, luego fueron colocados en medio ( P4) (Shoofs, 1997) con una concentración de 22.5mg/L de 6-BAP
(6- Benzyl aminopurina), con el fin de inducir la formación de cultivo de meristemos blancos hasta lograr una
morfología semejante a un coliflor con muy pocas hojas o preferiblemente sin presencia de ellas, definido como
escalpo (Figura 1A). Las condiciones para este proceso fueron una temperatura de 26ºC+/-2 y un fotoperíodo
16 horas.
Para lograr la obtención de callos embriogénicos a partir de escalpos, se probaron dos métodos:
Inducción de callo embriogénico en escalpos completos. Una vez obtenidos los escalpos fueron colocados
en 30 mL de medio ZZss (Shoofs, 1997), en contenedores plásticos de 6 Onzas y se realizó una evaluación de
la inducción de callo, mediante lecturas mensuales macroscópicamente y por estereoscopio. Las condiciones
para este proceso fueron una temperatura de 26ºC+/-2 con fotoperíodo 16 h.
Inducción de callo friable embriogénico o callo ideal (CI) en escalpos seleccionados y procesados.
Otro procedimiento planteado fue procesando los escalpos de un tamaño de 3x3x3 o 3x3x5 mm, con ayuda de
un microscopio (Figura 1B). Estos escalpos procesados se colocaron en 25 mL de medio ZZ semisólido
(Shoofs, 1997) y se sometieron a dos condiciones, la primera con fotoperiodo de 16horas y la segunda a
oscuridad total, a una temperatura de 26ºC+/-2.
Para comenzar el establecimiento de CES, se disgregó el callo obtenido, con el fin de dar origen a células
embriogénicas en suspensión.
Disgregación en medio líquido de callo friable pero acuoso de Musa (Hartón común). Del callo formado
a partir de escalpos completos, se pesó 0,25g y se disgregó en 6mL de medio ZZl (Shoofs,1997) en enlermeyers
de 50mL, cada 10 días se realizaron subcultivos con el fin de renovar el medio manteniendo de 10 a 20% de
medio preacondicionado antiguo. La evaluación de la iniciación de las CES fue realizada por análisis microscópico,
tomando muestra de la suspensión
entre cada subcultivo.
Disgregación en medio líquido de
callo friable embriogénico o CI de
Musa (Hartón común) obtenido a
partir de escalpos procesados. Estos
callos se disgregaron de igual manera
que los obtenidos a partir de escalpos
completos con la metodología descrita
anteriormente.
OBTENCIÓN DE PLÁNTULAS A
PART IR DE CES (CÉLULAS
EMBRIOGÉNICAS EN SUSPEN-
SIÓN) PREVIAMENTE ESTABLECI-
DAS DE FHIA 21
Posteriormente se tomó 1 mL de la suspensión celular y se colocó en una malla plástica como soporte, en 20mL
de medio RD1 (medio de regeneración de embriones) en frascos de compota, cada 15 días se realizó cambio
de medio durante dos meses hasta la maduración de los embriones. Una vez obtenidos los embriones maduros
se transfirieron a medio de germinación de embriones RD2 (medio de germinación de embriones) e igualmen-
te se realizó el cambio de medio cada 15 dias, hasta obtener la germinación de embriones y la obtención de
plántulas (Shoofs, 1997).
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Introducción y multiplicación In vitro de Musa (Hartón común). Con los protocolos validados y previamente
optimizados en el laboratorio de micropropagación de plántulas de CORPOICA, se obtuvo 92% de sobrevivencia
de los meristemos introducidos In vitro y una tasa de multiplicación del material del 1.5 a 2 en medio de multipli-
cación, obteniéndose clusters de plántulas In vitro como material base para la obtención de escalpos.
Inducción de escalpos a partir de plantas In vitro. El mayor porcentaje de escalpos (43 al 72 %), se obtuvo
entre los pases 10-13. Estos resultados están acordes con los reportes realizados en los que se refieren a que
el número de subcultivos para obtener el mayor número de escalpos varia de clon a clon pero que usualmente
va de 2 a 10 (Strosse et al., 2003).
Inducción de callo embriogénico en escalpos completos. En las evaluaciones se observó que 75% de los
escalpos formó en un período de 3 meses un callo acuoso con aumento de tamaño, debido posiblemente a la
presencia de tejido foliar y de cormo y 20% de los callos formados fueron compactos y se observó un crecimiento
de tamaño, debido posiblemente a la presencia de cormo y 5% no reaccionaron (Strosse et al., 2003).
Los callos obtenidos por este procedimiento no fueron óptimos para iniciar una suspensión celular, lo cual llevó
a plantear el procedimiento descrito a continuación para lograr una mejor inducción del callo embriogénico.
Inducción de callo friable embriogénico o callo ideal (CI) en escalpos seleccionados y procesados. En
condiciones de fotoperíodo de 12 h, los escalpos procesados empezaron a mostrar respuesta de formación de
glóbulos meristemáticos, así como también el inicio de la formación de callo compacto y callo acuoso a partir del
primer mes de cultivado en el medio ZZss (Shoofs, 1997), también se observó ennegrecimiento del escalpo
cultivado, lo cual es un buen indicador de que se inoculó poco tejido foliar. Los datos obtenidos en este período
fueron los siguientes: 30% en la formación de glóbulos meristemáticos, 21% con formación de callo acuoso y
20% de callo compacto; 7% y 9% de callo acuoso y compacto con glóbulo, respectivamente. El porcentaje de no
reacción fue del 25% y de necrosis 2%.
En el segundo mes, se incrementó el porcentaje de explantes con glóbulos meristemáticos en 41%, el porcen-
taje de callo acuoso con glóbulos fue del 14%; en cuanto a la formación de callo acuoso se obtuvo 42%. El
porcentaje de mortalidad de los escalpos fue del 4% y de no reacción fue del 0.4%.
En el tercer mes, los porcentajes de formación de glóbulos meristemáticos fueron de 44% y de 13% callo acuoso
con glóbulos meristemáticos, la formación de callo acuoso fue de 14% y el de necrosis de 11%. Con estos datos
se puede decir que la reacción de los explantes inoculados es similar a los resultados obtenidos en otras
variedades (Shoofs, 1997; Strosse et al., 2003).
Los resultados obtenidos entre el cuarto y quinto mes incrementaron el porcentaje de formación de glóbulos
Producción, Comercialización e Industrialización de Plátano
46
II Seminario Internacional de Plátano
obteniéndose 87%, 3% de formación de callo compacto y 10% de callo necrótico, sin embargo, hasta este
momento y bajo estas condiciones no se han obtenido callos friables embriogénicos o callos ideales.
En los explantes colocados en condiciones de oscuridad se obtuvo que al mes de iniciada la inducción, 22% de
los escalpos formaron glóbulos meristemáticos, el 19% callo compacto con glóbulos, el 5 callo acuoso con
glóbulos; la formación de callo acuoso fue del 21% y de callo compacto del 35%.
A los 2 meses, en el procedimiento realizado bajo condiciones de oscuridad, se obtuvo 11% en el desarrollo de
glóbulos meristemáticos; 34% y 36% en la formación de callos acuosos y compactos, respectivamente, la
formación de callo compacto con glóbulo fue del 4% y del 0.4% callo acuosos con glóbulo. A los 3 meses se
incrementó la formación de glóbulos obteniéndose 52%, 1% de callos compactos y 48.1 % de necrosis.
Entre los 4 y 5 meses la formación de glóbulos se incrementó, obteniéndose 93%, también se observó la
formación de callo embriogénico friable o callo ideal (CI) (Figura 2C) del 0.5%, y 0.9% de callo acuoso y 6%
de necrosis.
Estos resultados preliminares indican que con este procedimiento de inducción de escalpos en condiciones de
oscuridad a 26ºC+/-2, se han podido obtener 0.5 % de callos ideales en la variedad de Hartón común, indispen-
sables para la iniciación de una suspensión celular.
Disgregación en medio líquido de callo friable pero acuoso de Musa (Hartón común) obtenidos a partir
de la inducción de escalpos completos. Los resultados obtenidos de la evaluación microscópica de la
disgregación del callo formado a partir de escalpos completos donde se obtuvo un callo friable pero acuoso en
medio ZZl (Shoofs, 1997), observándose de 0 a 3 meses después de la iniciación de CES, fueron los siguientes:
a. Agregados de forma esférica, caracterizados por una capa externa de células de almidón, con su centro
compuesto de células meristemáticas.
b. Células aisladas o pequeñas células no unidas, cuyos agregados consistieron en células parenquimatosas
con reservas de almidón, así como también pocas células embriogénicas presentes.
Esta evaluación demostró que estas células no eran las propicias para iniciar una suspensión celular (Georget,
et al., 2000; Strosse et al., 2003).
Disgregación en medio líquido de callo friable embriogénico ó CI de Musa (Hartón común) obtenido a
partir de escalpos procesados. Los resultados obtenidos de la evaluación microscópica de la disgregación en
medio líquido del callo formado a partir de escalpos procesados donde se obtuvo un callo friable embriogénico
ó CI, observándose de 0 a 3 meses de después de la iniciación de CES, fueron los siguientes:
a. Agregados de células embriogénicas: Agregados compuestos por numerosas zonas embriogénicas orga-
nizadas alrededor de la periferia. Estas zonas embriogénicas consistieron en células con alto radio citoplasmático
y citoplasma denso (Georget, et al., 2000).
Regeneración de plantas a partir de CES. Al mes de iniciado el proceso, se comenzó a evidenciar la forma-
ción de embriones hasta llegar a la maduración en un período de dos meses (Figura 2A). La germinación de
embriones a partir de embriones maduros se comenzó a dar al 45 meses (Figura 2B) y la formación de plantas
se observó al 45 días después (Figura 2C).
Producción, Comercialización e Industrialización de Plátano
47
II Seminario Internacional de Plátano
La capacidad de regeneración para el cultivar FHIA 21 por el método validado fue de 196 plántulas /mL de
suspensión celular establecido. Una vez regeneradas las plántulas, se individualizaron y posteriormente se
multiplicaron y se enraizaron en medios previamente establecidos por el laboratorio de micropropagación de
plántulas- CORPOICA. Las plántulas enraizadas fueron endurecidas y adaptadas a condiciones de invernade-
ro a una temperatura de 28ºC+/-2 con fotoperiodo natural y humedad relativa de 80%. El porcentaje de
sobrevivencia fue de 95%.
Figura 2. (A) Embriones en desarrollo (RD1), (B) Germinación de embriones (RD2), (C) Formación de plántulas (RD2)
Estos resultados demuestran que la metodología estandarizada por Shoofs, (1997) y validada en el laboratorio
de micropopagación de plántulas de CORPOICA, fue efectiva para la regeneración de plántulas del cultivar
FHIA 21 a partir de CES previamente establecidas.
CONCLUSIONES
1. A partir de plántulas in vitro de Hartón común, se obtuvo el mayor porcentaje de escalpos (43-72%) entre los
pases 10-13 en medio P4, con una alta concentración de 6-BAP (22.5 mg/L).
2. Por el método de procesamiento de los escalpos, se logró obtener el 0.5% de callos ideales en condiciones
de oscuridad a temperatura: 26ºC+/-2, en medio ZZs, en un período de 5 meses para Hartón común.
3. Se logró la obtención de agregados embriogénicos en medio líquido ZZl, dando inicio a la suspensión celular,
disgregando el CI en Hartón común.
4. Se obtuvieron plántulas de FHIA 21 a partir de CES previamente establecidas, con la validación e implementación
de protocolos con una capacidad de regeneración de 196 plántulas/mL de células establecidas.
AGRADECIMIENTOS
Yolanda Torres (Auxiliar Técnica del laboratorio de Micropropagación de plántulas - CORPOICA.), Consuelo
Castrillón (Investigadora principal – Programa de Gestión e Innovación Tecnología – CORPOICA. Unidad local
eje Cafetero) y Corporación PBA.
BIBLIOGRAFÍA
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STROSSE H., DOMERGUE R., PANIS B., ESCALANT J.V. y COTE F. 2003. Suspensiones de Células Embriogénicas de Banano y Plátano. Guías técnicas
INIBAP.
Phillipe. Prior1
E. Wicker2
M. Fegan3
SUMMARY
The genus Ralstonia is within the ß-subdivision of the Proteobacteria and includes five species, R. picketii, R.
insidiosa, R. mannitolilytica, R. syzygii and R. solanacearum. R. solanacearum, a soilborne vascular pathogen of
worldwide distribution, causes bacterial wilt of an unusually broad host range of plants (more than 200 species)
from highly diverse botanical families including monocots and dicots (Hayward, 1964). This wide geographic
distribution, large host range and the exceptional capacity of this organism to adapt to many different environments
is mirrored in the astonishing phenotypic and genetic diversity at the strain level. Studies to characterize the
genetic diversity of strains of R. solanacearum are needed to allow identification of infra-subspecific groups of
strains that have common biological properties, evolutionary relationships or geographic origins. Such
understanding may result in improving breeding strategies for obtaining durable resistance to bacterial wilt in
many different plant species affected by this organism. A better knowledge of the genetic diversity of R.
solanacearum is need to identify groups of R. solanacearum strains that are associated with pathogenicity for
certain hosts, to rapidly stop or recognize quarantine organisms, and to develop targeted diagnostic tests. Bacterial
wilt diseases of banana caused by members of the R. solanacearum species complex pose a major threat to the
desert and cooking banana production (Sequeira 1998). Bacterial disease of banana and plantain can be
divided into two groups; the soft rots caused by Erwinia sp. and the vascular infections primarily cause by R.
solanacearum. A new vascular wilt disease of banana in Ethiopia and Uganda caused by a Xanthomonas
campestis pv. musacearum, has also recently been described (Tushemereirwe et al., 2003). The bacterial wilts
of banana known as Moko disease, Bugtok disease and Blood disease are caused by strains of R. solanacearum
or closely relatives. The symptoms of Moko disease and blood disease are very similar, leaves become yellow
and flaccid and finally collapse. Fruits are destroyed and show internal vascular discolouration and infection is
systemic. Both diseases are particularly common on ABB genotype bananas but all genotypes of banana are
affected (Eden-Green and Seal, 1993; Thwaites et al., 2000). The very similar symptomatology of Blood disease
and insect transmitted moko disease led Wardlaw (1972) to conclude that the two diseases are caused by the
same organism, it is now acknowledged that the diseases are distinct (Thwaites et al., 2000). Bugtok disease
varies in symptomatology from the other two diseases in that the symptoms are confined to the floral raceme of
ABB (or BBB) genotype bananas and vascular discolouration rarely extends into the lower part of the stem
(Thwaites et al., 2000).
The race and biovar classification systems are the international standard adopted to type R. solanacearum
strains. The races of R. solanacearum should more correctly be termed pathovars as they are named based
upon the pathotype of the strain as the system is based on strain host range (Buddhenhagen et al., 1962) not
susceptibility of host cultivars. Biovar typing is based on the metabolic profile of a given strain, especially the
ability to metabolise disaccharides and hexose-alcohol (Hayward, 1964).
More recently, molecular based methods have resulted in a fine tuning of the understanding of the diversity of R.
solanacearum strains. Cook et al. (1989) and Cook and Sequeira (1994) reported 46 multilocus genotypes
(MLG) following RFLP analysis, these MLG groups clustered into two major branches: Division I made up of
strains from race 1; biovars 3, 4 and 5 originating from the Old World (Asiaticum); and Division II including strains
of race 1 and 2; and biovar 2 (race 3) originating from the New World (Americanum). Additional evidence for
1
CIRAD/INRA, UMR Peuplements Végétaux et Bioagresseurs en Milieu Tropical, Station de Ligne Paradis, 7 Chemin de l'IRAT, La Réunion, 97410,
Saint Pierre cedex , France.
2
CIRAD-PRAM, BP 214, 97285, Le Lamentin cedex, Martinique (FWI)
3
CRCTPP, School of Molecular and Microbial Sciences, The University of Queensland, 4072, Australia.
Producción, Comercialización e Industrialización de Plátano
49
II Seminario Internacional de Plátano
revising the classification of R. solanacearum was provided by genetic fingerprinting analysis using AFLP and
PCR-RFLP on the HRP gene cluster and nucleotide sequence analysis of 16S rRNA gene (Taghavi et al., 1996;
Poussier et al., 2000a), the non coding but transcribed intergenic spacer (ITS) region between the 16S and 23S
rRNA genes, and partial sequencing of the endoglucanase gene, the hrpB gene (Fegan et al., 1998; Poussier et
al., 2000b) and the gene mutS, which encodes for a DNA mismatch repair protein. From the genetic fingerprinting
and sequence analyses two other genetic groups of strains were identified which also correlate with geographical
origin of the strains: a group of biovar 1 and 2 strains from Africa, and a group of strains from Indonesia. The
group of strains from Indonesia, the most diverse genetic group, includes R. solanacearum strains belonging to
biovars 1, 2 and 2T (isolated primarily from solanaceous plant species and cloves), but also two closely related
organisms; R. syzigii, a pathogen from cloves, and the agent of Blood disease of banana (Taghavi et al., 1996).
Thus, genetic diversity within the R. solanacearum species complex can be split into at least four phylogenetically
different groups and two related species (Table 1).
Fegan and Prior (2005) made a proposal for a new and hierarchical classification scheme to describe intra-
specific variations among strains of R. solanacearum. The overriding reason for this proposal was that the
phenotypic (metabolic and pathogenic) measures of diversity are not consistent with genetic groupings. From
the phylogenetic analysis that species complex can be subdivided into four monophyletic clusters of strains,
termed phylotypes (Figure 1). Phylotype I includes strains belonging to Bv 3, 4, and 5, primarily originating from
Asia. Phylotype II includes strains belonging to Bv 1, 2 and 2T, primarily originating from America. The Rs race 3
potato pathogen, which has a worldwide distribution, and the race 2 banana pathogen are both members of
phylotype II. Phylotype III contains strains primarily isolated from Africa and surrounding islands, and belonging
to to Bv 1 and 2T. Phylotype IV contains Rs strains isolated primarily from Indonesia belonging to Bv 1, 2 and 2T
and also contains the Blood disease bacterium and R. syzygii. Each phylotype is composed of a number of
groups of strains, with highly conserved endoglucanase and mutS gene sequences, termed sequevars. The
phylotyping scheme is highly discriminatory, flexible, additive, and should allow a better prediction of the properties
of strains.
R. solanacearum race 2 strains causing wilt diseases of banana belong to phylotype II as defined by Fegan and
Prior (2005). Using RFLP analysis Cook and Sequeira (1994) identified three genetic groups which they called
Multilocus genotypes (MLG) 24, 25 and 28 which are equivalent to sequevars 3, 4 and 6 under the phylotyping
scheme (Fegan and Prior, 2005). However, Granada et al. (1993) have indicated that a greater genetic diversity
of R. solanacearum race 2 strains exists. The phylogenetic analysis of partial endoglucanase gene sequences
Table 1. Schematic diagram resuming actual schemes and how they are related for
classifying the intra-specific variability within the R. solanacearum species. Two additional
genetic group (III and IV) were unravelled by Taghavi et al., (1998), Poussier et al.,
(2000a,b). R: Ralstonia syzygii. B: Blood disease of banana (Pseudomonas celebense).
, Modified from Gillings and Fahy, (1994)
Biovars 3 4 5 2T 1 2 2T 1 2T 1 2 R B
8 9 15 21 29 30 1 2 24 26
1 19
RFLP group 10 12 17 23 31 32 3 4 25 27
1 20
13 14 16 22 33 5 6 28 34
Clones
Races 1 4 5 1 2 3
Figure 1. Phylogenetic tree based on partial endoglucanase gene sequense analysis which show phylogenetic
distance between phylotypes and relaionship with sequevar in bracket. R. solanacearum strians pathogenic
to tomato, in extenso to solanaceous, are symbolized with tomatoes. Strains with narrow host range are
symbolized with banana or potato. The bar indicates 1 nucleotide change per 100 nucleotide positions.
Adaptade from Prior and Fegan, (2004)
has revealed a fourth genetic group of strains containing strains isolated from banana in Brazil, no banana
pathogenic strains from Brazil have ever been fingerprinted using RFLP. Strains within phylotype II can be split
into two subclusters, subclusers said 'Broad host range (BHR)' and 'Narrow host range' (NHR). R. solanacearum
race 2 Moko disease causing strains are found in both of these subclusters and are therefore polyphyletic.
Sequevars 3 and 4 (MLGs 24 and 25) are closely related to each other and most closely related to biovar 2/race
3 strains and biovar 2T strains and fall within subcluster NHR. The close relationship of MLG24 and R.
solanacearum biovar 2/race 3 strains was also found by the RFLP analysis of Cook et al., (1989). Sequevar 6
(MLG28) and the newly identified grouping of R. solanacearum race 2 strains are more closely related to other
biovar 1 strains isolated from solanaceous hosts and fall within subcluster BHR. The close relationship of MLG28
strains and certain biovar 1 strains was also found by the RFLP analysis.
It is now apparent that the ability to cause Moko disease of banana occurs in closely related but distinct clusters
of strains. Given that the phylogenetic analysis of the endoglucanase and mutS genes represents the organismal
phylogeny there are three possible explanations for this paraphyly. Firstly, the ability to cause Moko disease has
developed in two closely related, but different genetic lineages (convergent evolution). Secondly, all other
organisms in each subcluster have lost the ability to cause disease on banana or thirdly, that transfer of genetic
material (horizontal gene transfer; HGT) has taken place between these two lineages allowing a non-banana
pathogenic organism to become a banana pathogen.
Phylogenetic analysis of endoglucanase gene sequence data from the Moko disease causing strains and the
Bugtok disease causing strains from the Philippines, indicates that these strains cluster with known sequevar 3
(equivalent to MLG24) strains. A close relationship between strains of Bugtok and Moko disease causing strains
in the Philippines has been found by various authors previously (Eden-Green and Seal 1993; Eden-Green,
1994) and has been confirmed by using genomic fingerprinting techniques (Raymundo and Ilagan, 1999; Thwaites
et al. 1999). Philippines Bugtok and Moko disease causing strains have also been found to be closely related to
a R. solanacearum race 2 strain isolated from Honduras, a country from where MLG24 strains have been isolated
(Cook et al., 1989). However, a relationship of R. solanacearum Moko and Bugtok disease causing strains to
sequevar 3 (MLG24) strains has been identified. It should be noted that this is based upon only few strains, but
given that Moko and Bugtok isolates are genetically almost indistinguishable (Raymundo and Ilagan, 1999) it is
likely that moko disease in the Philippines was the result of a single introduction of a strain of R. solanacearum
race 2 sequevar 3/MLG24 from South America. It has been suggested that certain R. solanacearum race 2
strains may have originated in Southeast Asia (Eden-Green, 1994). However, this seems unlikely. The largest
genetic diversity of strains causing Moko disease is found in strain from South America and the largest genetic
diversity is generally found at the centre of origin of the pathogen. It is therefore likely that a single genotype of
the pathogen was moved to the Philippines on infected banana plants as suggested by Buddenhagen, (1986).
The requirement for specific identification of R. solanacearum race 2 strains is heightened because these strains
can also infect other hosts such as Heliconia sp. Recently Prior and Fegan, (2005), have described the
development of specific multiplex-PCR diagnostic tests for the various sequevars of R. solanacearum race 2
Moko disease causing strains (all from phylotype II). These tests are based upon anonymous genomic DNA
fragments isolated via a subtractive hybridisation approach (Prior and Fegan, 2005). For this approach to be
successful a thorough knowledge of the diversity and the phylogenetic relationships of strains is required.
BDB strains causing wilt diseases of banana belong to phylotype IV of the R. solanacearum species complex as
defined by Fegan and Prior, (2005). Phylotype IV contains the most phenotypically diverse range of strains with
R. syzygii, the BDB and strains of R. solanacearum belonging to this phylotype (Fegan and Prior, 2005). Although,
phenotypic diversity has been found between BDB isolates by using Biolog™ plates (Black and Sweetmore,
1993) and total fatty acid profiling genetic diversity between isolates is low. Thwaites et al., 1999, used rep-PCR
and random amplified polymorphic DNA analysis on a set of six strains and found that the genetic fingerprinting
patterns were nearly identical. Phylogenetic analysis of partial endoglucase gene sequences also shows a low
level of diversity between BDB strains. The closest relatives of the BDB are strains of R. solanacearum isolated
in Indonesia. The similarity of BDB strains to certain R. solanacearum isolated from Indonesia has also been
found by other authors employing genetic fingerprinting techniques (Eden-Green and Seal, 1993; Seal et al.,
1992; Thwaites et al., 1999). Diagnosis of the BDB has been achieved using a immunocolony blot test (Baharuddin
et al., 1994) but this test is not commercially available and is therefore not generally accessible. At present no
BDB-specific PCR-based diagnostic test has been developed. However, as the BDB is that only banana pathogenic
strain within phylotype IV by identifying an organism cultured from a wilted banana as belonging to phylotype IV
together with cultural characteristics of the pathogen on TZC medium is strong evidence that the organism is the
BDB.
The bacterial strains causing Moko disease in South America and Blood disease in Indonesia belong to
phylogenetically distinct groups within the R. solanacearum species complex. R. solanacearum strains which
cause Moko and Bugtok diseases in the Philippines are indistinguishable and the available evidence suggests
that a single introduction of a sequevar 3 (MLG24) strain to the Philippines took place. An understanding of the
evolutionary relationships and genetic diversity in banana disease causing strains within the R. solanacearum
species complex resulted in molecular tests useful for quarantine purposes . These PCR tools have already
been extremely relevant in the study of the ecology of an emerging and devastating bacterial wilt in Martinique
(French West Indies).
In Martinique, R. solanacearum has been recognized since the 1960’s (Digat and Escudié, 1967). In 1999, it
was first isolated from diseased Anthurium andreanum plants causing severe damages in the main anthurium
production areas. In 2001, the same bacterium was isolated from native Heliconia (H. caribaea). Since December
2001, bacterial wilt caused by R. solanacearum has been observed on several cucurbitaceous (cantaloupe,
cucumber, watermelon, pumpkin, zucchini (Cucurbita pe Bacterial strains were surprisingly genotyped as
phylotype II sequevar 4, thus clustered in the same group than strains inducing insect-transmitted Moko disease
(Prior and Fegan, 2005). Inoculation tests showed however, that these strains were not pathogenic on banana
Cavendish (Prior, Dufeal, unpublished data,1999), leading to their identification as phylotype II/sequevar 4NP (
for “non-pathogenic to banana”). The disease was surveyed from April to December 1999 and from March to
August 2000 in the main production zones of anthurium, in the upper and humid central areas of the island. In
2001 and 2002, a second survey was conducted in the contaminated anthurium fields, to search for alternative
hosts among weeds. A third survey was led from September 2002 to February 2003, throughout the island, in
vegetable and horticultural crops. Leaf, stem and rhizome samples were taken from the field, and brought to the
laboratory for observations and bacterial isolation and identification.
Multiplex-PCRs were used to phylotype strains collected in this study, using pure bacterial cultures as DNA
template, i.e., without any DNA extraction. Bacterial cultures were first tested by using the “phylotype” multiplex-
PCR to check for species and to determine to which phylotype (I to IV) the strain belonged; strains characterized
as phylotype II were further tested by using the “Musa” multiplex-PCR to determine whether they were non-Musa
strains (most probably sequevar 5) or if they belonged to a “Musa” group of strains (sequevars 3, 4, 4NP or 6)
(Fegan and Prior, 2005; Prior and Fegan, 2005). Finally, pathogenicity tests were carried out in the greenhouse
on plantain banana (cv. Dominico-Harton) and desert banana Cavendish (cv. Grande Naine). Inoculations
were done by direct injection in the pseudostem and by soil drenching after root scarification. After 56 days
observation, bacterial isolations were attempted from roots, pseudocorm and pseudostem.
Strains collected respectively from 1989 to 2002 and in 2002-2003, were typed (Figure 2) phylotype I (ex-
biovars 3), phylotype II (ex-biovar 1) and phylotype II/sequevar 4 NP (ex-biovar 1, encoded II/4NP). Phylotype I
and II strains were well-known for decades (Prior and Steva, 1990) and were thus called “historical” or “regular”
strains. Whereas, unknown (emerging) II/4NP strains constituted the most important group of sampled strains.
The emergence of the II/4NP strains is graphically represented in Figure 4. Strains sampled before 1999 were
isolated from Solanaceae only, and were genotyped as phylotype I and phylotype II. Only one II/4NP strain was
isolated during this period, in 1998 from a diseased tomato plant. From 1999, an large proportion of strains were
isolated from anthurium and cucurbits (corresponding to new unexpected outbreaks), and all were genotyped
as II/4NP. Strains baited on Solanaceae were solely genotyped as regular strains, with the exception of one
strain which belonged to the II/4NP genotype, again isolated from tomato.
During 2002-2003 the situation was different given that emerging strains II/4NP were no longer restricted to
anthurium and Cucurbitaceae, but were also consistently isolated on Solanaceae, and more particularly on
tomato. Tomato may thus be an epidemiological bridge between regular (Phylotype I and II) and emerging (II/
4NP) strains. On the other hand, the strains isolated from anthurium consisted of both emergent (II/4NP) and
regular phylotype II genotypes. Emerging strains were prevalent throughout Martinique (Figure 3), and were
found both on vegetable crops, anthurium and heliconia plantations, except in the South areas where phylotype
II strains only were isolated from anthurium.
Inoculations on banana and plantain of Phyl II/4NP and Phyl II strains did not resulted in development of symptoms.
Phyl II/4NP strains were reisolated within whole plants of plantain banana (from roots to pseudostem), whereas
Phyl II was only found near the inoculation point (Figure 4). On Cavendish banana, all tested strains were only
reisolated from injected plants, at the point of inoculation
DISCUSSION
In Martinique, strains from phylotype II/4NP are considered an emerging population of R. solanacearum. The
first occurrence for this genotype was from a strain isolated in Martinique in 1998 (Wicker et al., 2002). This
group of strains has not been reported from elsewhere in the world with the exception of Florida where some
strains from genotype II/4NP were isolated from Pothos (Epipremnum aureum) by Norman (1998) and typed
after Prior and Fegan (2005). As these II/4NP strains from Pothos were found on cuttings imported from Costa-
Rica, it may be speculated that these emerging strains may be present but not yet recognized in the Caribbean
and Central American region. Genotype II/4NP was isolated from wild heliconia (Heliconia caribea) in forest
border, as well as from several weeds (Urtica sp., Solanum americanum, Cleome viscosa, Lilianthus sp.),
indicating that these strains are well established in natural environment. This lead us to hypothesis that those
strains may be endemic from Martinique, or at least that they were not introduced recently.
Strains II/4NP should be considered as a new pathotype that genotypically clustered with Moko strains (MLG 25
or sequevar4 strains), are not pathogenic to dwarf Cavendish banana (AAA genome) and have been found to
attack completely new hosts, such as cantaloupe (Cucumis melo), pumpkin (Cucurbita moschata) and water-
Producción, Comercialización e Industrialización de Plátano
53
II Seminario Internacional de Plátano
Before 1999
20
Number of strains
15 Phylotype II-
Sequevar 4 NPB
10 Phylotype II
5
Phylotype I
1999 to 2002 melon (Citrullus lunatus). The host range of these II/
40
4NP strains is large and goes enlarging. Greenhouse in-
oculations in 2003 showed that these II/4NP strains were
pathogenic to tomato, pepper and eggplant; and in 2004
Number of strains
30
they were first isolated from a naturally diseased plan-
tain banana (AAB) plant. Aggressiveness of strains II/
20 4NP on anthurium is higher compared with regular
phylotype II strains. Regarding the epidemiology of these
new strains, questions are being raised about the use of
10 banana-vegetables rotations, and particularly banana-to-
mato rotations, on the emergence of the II/4NP strains.
Indeed, the proportion of II/4NP strains from tomato was
0 significant in the North-Windward area, where banana-
vegetable rotations are routinely practised. Moreover,
comparisons of the cropping sequences of fields from
Survey 2002-2003
80 50
45
70
40
Number of strains
35
30
25
20
60 15
10
5
0
50 10
8
v e ge table floriculture N
N orth Windward
6
40 4
2
30 E
0
v e g e tab le flo r icu ltu re
N o rth Le e w ar d W
20 10
8
6
10 4
S
2
0
0 ve ge ta ble floricu lture
others
10
Cucurbitaceae
Solanaceae
seq4 NP
8 Phylotype II
6
4 Phylotype I
2
0
veg etab le floricultu re
S o uth
Host of isolation (Family or genus) Figure 3. Geographical distribution of the different geno-
types within the 4 soil and climatic areas of Martinique
Figure 2. Genotypical characteristics of the Ralstonia (North Windward, North Leeward, Center, South).
solanacearum strains isolated from Solanaceae, Phylotype I and II are “regular” strains, Phylotype II
anthurium, Cucurbitaceae and other species, over the 3 seq4NP are “emerging” strains. Each graph represent the
periods of isolation : before 1999, 1999-2002 and 2002- number of strains in each region, isolated on vegetable
2003 crops (Solanaceae, cucurbits) or on floriculture
02-174(1) Injection
Aspersion Toloman
Phyl2 non musa
03-077
Tomate
Phyl2 musa T i ge
Tige
02-229(1)
Giraumon
Phyl2 musa
02-142(1)
Col l et
Organes
Collet Concombre
Phyl2 musa
02-075(1)
Organes
Héliconia
Phyl2 musa Bul be
Bulbe
02-080
Anthurium
Phyl2 musa
02-005(1)
Racines Raci nes
Anthurium
Phyl2 musa
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100
Porcentajes de aislamiento Pourcentages d’isolement
Figure 4. Isolation rates of [Link] on plantain and banana, after inoculation by soil drench-
ing (left) and by injection (right). Isolation rates were calculated on the basis of 3 plants/strain/
inoculation technique, except for 02-080 and 026005 (1) (2 plants/strain/technique)
where II/4NP strains were isolated from tomato revealed that banana always preceded the tomato crop. Hence,
banana may play a role of ecological filter, selecting a certain part of the pathogen population.
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RESUMEN
Los avances de la Biotecnología en bananos y plátanos se han desarrollado con mucho interés por varios
grupos de investigación a nivel mundial lo que ha constituido un pilar para el mejoramiento de los cultivos de
Musáceas. Las células vegetales que conforman los tejidos y órganos de las plantas recurren a numerosas
estrategias para acceder a los recursos de nutrición suministrados a través de los procesos in vitro; razón por la
cual se considera importante estudiar y comprender la estructura celular, los organelos su función y metabolis-
mo. Los procesos de regeneración de plantas en Musa han permitido la limpieza de plagas y enfermedades,
propagación rápida de líneas superiores e implementación de bancos de germoplasma. En lo que concierne el
mejoramiento de algunos clones de plátanos y bananos de importancia agronómica mediante la utilización de la
variación somaclonal, el cultivo de anteras, los protoplastos y obtención de híbridos, además de la transferencia
de genes y la biología molecular ha sido la contribución más valiosa a las técnicas convencionales de integra-
ción en los programas de mejoramiento genético para el desarrollo de los cultivos. El interés de contribuir a la
producción y/o creación de nuevos cultivares de Musa imponen unas exigencias al agricultor quien se ve obliga-
do a mejorar sus cultivos. En este trabajo se presentan los resultados de numerosos esfuerzos que constituyen
un excelente aporte a la solución de la problemática de las Musaceas.
ABSTRACT
Progress on biotechnology in bananas and plantains has been developed with great interest with several re-
search groups all over the world wish is one of the bases for Musa breeding. Cells, tissues and organs of plants
take several strategies in order to take the nutrition through in vitro conditions. This is one of the reasons to study
the cellular structures, organells as well their function and metabolism. Plant tissue culture systems in Musa are
one of the tools to get plantlets free of pathogens, mass propagation of selected material and germplasm conser-
vation. Contributions on somaclonal variation, anthers culture, protoplasts, genetic engineering and molecular
studies are helping programmers of conventional breeding. The aspiration to create new cultivars of Musa gives
to the farmers better conditions in order to increase the bananas and plantains production. The results pre-
sented in this work is one of the progress we obtained in our research.
INTRODUCCIÓN
El cultivo de bananos y plátanos es una importante actividad agrícola y se considera como prioritaria para la
prosperidad de pequeños, medianos y grandes agricultores.
Dentro de los países productores de bananos y plátanos, Colombia se destaca por ser el tercer país en exportación
de banano. De la misma manera, el plátano representa el producto básico en la dieta alimentaria del pueblo
colombiano.
La importancia de mejorar la calidad de la fruta en los países tropicales y subtropicales responde a dos necesidades
fundamentales: alimentar a la población e incrementar la rentabilidad de los cultivos con fines de exportación.
El propósito de lograr una producción rentable y permanente de estas especies radica en el establecimiento de
cultivos de alta calidad que presenten la sanidad requerida para la certificación del material.
A pesar de los obstáculos que presentan los cultivos de bananos y plátanos como es la incidencia de enfermedades
de origen fungoso, viral bacterial y el ataque de algunos nemátodos y plagas, los avances en las investigaciones
de cada uno de estos tópicos han permitido solucionar algunos de estos problemas (Perea, 2003).
1
Profesora titular, Universidad Nacional de Colombia; E - mail: emperead@[Link]
Producción, Comercialización e Industrialización de Plátano
57
II Seminario Internacional de Plátano
En efecto, los logros obtenidos mediante el empleo de tecnologías modernas que comprenden los sistemas
“in vitro” y la manipulación genética los que se complementan con las técnicas convencionales de selección
para el hallazgo de clones de interés en la agricultura.
EVALUACIÓN SANITARIA
Las pérdidas en la producción de bananos y plátanos, la mayoría causadas por microorganismos, nemátodos y
plagas han generado numerosos problemas debido a los altos costos en el control de enfermedades, además
de los cambios inherentes con el medio ambiente los cuáles repercuten en la salud humana y animal.
En lo concerniente al proceso de limpieza de las plantas infectadas por virus y viroides, el cultivo de meristemos
ha sido utilizado por más de tres décadas y es considerado como alternativa para la eliminación de estos
patógenos.
La importancia de certificar las plantas obtenidas por cultivo de meristemos radica en la disponibilidad de ofrecer
al agricultor plantas sanas para el establecimiento o renovación de cultivos comerciales.
Hace algún tiempo, el virus del mosaico del pepino cohombro (CMV) se
consideró oportunamente una preocupación, sin embargo, estudios relacionados
con el virus del rayado del banano (BSV) indican que es potencialmente más
nocivo. Igualmente el virus del Bunchy Top (BBTV) en Asia es de considerable
interés. Drew y colaboradores (1989), demostraron que puede ser transmitido
a través del cultivo de meristemos.
La metodologías establecidas para la propagación en bananos y plátanos han sido extensamente estudiadas en
los últimos años, actualmente se dispone de tecnologías para la propagación de genotipos diferentes en Musaceas.
(De Guzmán et al., 1976; Vesser y Rivera 1981; Cronauer y Krikorian 1985; Banerjee y De Langhe 1985, Jarret
et al., 1985; Novak et al., 1986 y Wong, 1986).
De manera exitosa Cronauer y Krikorian 1985 a,b, desarrollaron por primera vez la propagación clonal utilizando
el meristemo floral de Musa sp, y lograron establecer un sistema multiplicador de yemas vegetativas.
Es así como algunos investigadores han desarrollado varios sistemas de propagación en bananos y plátanos
El interés de la variación somaclonal para Musáceas es alto y existen algunos reportes como es el caso del
Giant Cavendish (AAA) que presenta 2.4% de variación y con características de enanismo, hojas angostas, y
resistencia a Fusarium oxysporum, Fusarium cubense, raza 4. El banano Grande naine con 5.25% de variación
se caracteriza por presentar bajo porte, hojas angostas, pseudo tallo delgado, racimos pequeños con dedos
cortos.
Las modificaciones encontradas en plátanos se relacionan con el clon Dominico hartón con una alta frecuencia
de variación que llega al 21% y presenta reversión como característica sobresaliente (Vuylsteke et al., 1988).
El plátano falso cuerno (Bise egone 2) presenta la más alta frecuencia de variación que llega casia a 70% y
también con características de reversión.
Muchas de las variantes somaclonales se mantienen estables y podrían ser la base del mejoramiento en
programas específicos susceptibles de ser explotadas.
MUTACIONES INDUCIDAS
La inducción de mutaciones con fines de mejoramiento radica en la alteración de una o varias características de
un cultivar, conservando el genotipo original. El caso de Musa ha sido de particular interés por considerarse
este género únicamente de reproducción vegetativa.
El empleo de la fitotecnia por mutaciones fue establecido por el Organismo Internacional de Energía Atómica
(OIEA) y se utiliza en diferentes países de Europa, América Latina, Asia y África.
Los trabajos de Novak (1986), demostraron que las diferencias en los procesos de radiosensitividad dependen
del nivel de ploidía y de la constitución en los híbridos de los genomas A y B. Por ejemplo el clon diploide Sh-
3142 (AA) demostró mayor sensibilidad a las radiaciones gamma, mientras que el clon tetraploide Sh-3436
(AAAA) expreso un bajo nivel de sensibilidad con estos mismos tratamientos.
Los estudios de Roux (1997), permiten concluir que las diferentes accesiones de Musa generan sus respuestas
dependiendo del nivel de ploidía, sin embargo la estructura multicelular de los meristemos que conduce al
quimerismo es un impedimento. Además, el azar en el proceso de inducción de mutaciones requiere la revisión
de varios miles de plantas después del tratamiento. Recientemente ha sido posible superar estas dos barreras
a través de tratamientos mutagénicos de suspensiones celulares embriogénicas y el establecimiento de un
método de selección precoz, que consiste en la infiltración del juglone, este compuesto es un metabolito tóxico
del hongo Mycosphaerella fijiensis (Fiura 3). Al revisar 4000 plantas durante este proceso se observaron 15
mutantes los cuales demostraron tolerancia a este metabolito.
La mayoría de los haploides duplicados producen progenies homogéneas y son recomendadas para establecer
líneas estables.
El cultivo de anteras ha sido ampliamente estudiado, especialmente en cereales y otras especies de importancia
económica como el café, caucho y cacao.
En el caso de Musa, Kerbellec (1996), desarrolló el proceso de androgénesis utilizando anteras del clon Musa
acuminata sp. burmanica tipo Long Tavoy observando la formación de callo a nivel de la dehiscencia de la
antera y después de dos semanas de cultivo se observó la formación de los brotes que luego generaron la
formación de plántulas.
Las plantas se llevaron a invernadero y durante la evaluación se observaron las plantas diploides concluyendo
que la duplicación de cromosomas se presentaba espontáneamente.
Perea (1997,1998), desarrollaron metodologías para la obtención de haploides en Musa. Los estudios de
viabilidad y germinación del polen y los niveles de ploidía se realizaron en nueve clones AA y BB. Entres de los
clones diploides estudiados se obtuvo la embriogénesis somática directa: Malacensis phagang, Tani y Pisan
lillin utilizando como auxina el 2,4-D y Kinetina como citoquinina (Figura 4).
Recientemente Asan et al. (2003), establecieron el protocolo para la producción de plantas haploides a partir
del cultivo de anteras utilizando clones de Musa balbisiana (BB).
Para la determinación del nivel de ploidía se utilizó el análisis de citometría en flujo y se verificó la haploidía de
las plantas del genoma BB; estos resultados pueden ser utilizados para los programas de mejoramiento en
bananos y plátanos.
Los primeros trabajos en el aislamiento de protoplastos en Musa han sido realizados por Bakry (1984) quien a
partir de callos de inflorescencias logró obtener protoplastos, luego Krikorian (1988) utilizando semillas inmaduras
de Musa ornata y más tarde Rossignol con suspensiones celulares de Musa acuminata “Long Tavoy”.
En 1986, Novak y colaboradores estandarizaron los protocolos para el aislamiento y cultivo de protoplastos
tomando como explante, segmentos de hoja y cormo. Igualmente Khatri (1991), reportó el aislamiento de
protoplastos a partir del rizoma de plantas in vitro.
Megia et al. (1993), logró la regeneración de plántulas a partir de protoplastos aislados del clon Beeggloe
(AAB), por la misma época Panis et al. (1993), aisló y purificó protoplastos a partir de células embriogénicas.
En Brasil, Matsumoto y Olea (1998), aislaron protoplastos y obtuvieron plantas del clon Maça (AAB) utilizando
“scalps”.
Todos estos avances facilitan la hibridación somática en un tiempo relativamente corto y soluciona algunos
obstáculos como los cruces imposibles de realizar por la vía sexual. En consecuencia, el acceso a las
manipulaciones de estas estructuras podrían ser un complemento en los programas de hibridación clásica.
MANIPULACIONES GENÉTICAS
La aplicación de los métodos clásicos en las últimas cinco décadas orientados a mejorar la resistencia de
enfermedades en la mayoría de los bananos cultivados ha demostrado limitados éxitos debido al tiempo
prolongado de generación de las plantas, a la triploidía y alta esterilidad.
Los estudios de transformación han permitido contribuir al desarrollo del mejoramiento y a una mejor comprensión
de los mecanismos básicos comprometidos en la regulación de genes en las plantas.
Los primeros reportes para transformar plantas de Musa ,(Musa spp. cv. Bluggoe) se encuentran en los trabajos
de Sagi et al. (1994), quienes utilizaron el sistema de electroporación para la expresión cccccc del ADN en
protoplastos provenientes de suspensiones celulares embriogénicas. El mismo autor desarrollo el protocolo
para la transformación de banano utilizando genes foráneos gusA codificado para ß-glucosamidasa (GHS)
como gen reportero. Las células bombardeadas con partículas de Tungsteno se seleccionaron, con higromicina
y se obtuvo la regeneración de plantas.
May et al. (1995), desarrollaron un novedoso sistema de transformación en banano (Grande Naine) mediante
la introducción del gen de Agrobacterium tumefaciens como agente del gen mpt-II usando la karramicina.
Posteriormente, Swennen et al (1998), desarrollaron los cultivos transgénicos de banano cavendish cv. Will-
iams, introduciendo el gen foráneo Ace-AMP y Becker (2000), establecieron el método efectivo para la
transformación genética y regeneración del banano Grande Naine, utilizando el bombardeo de partículas para
controlar el virus del Bunchy Top (BBTV).
En síntesis, los avances logrados por diferentes investigadores a través de los sistemas in vitro y la biotecnología
en algunos clones de Musa, son considerados como un complemento para que en los próximos años, el agricultor
pueda disponer de plantas mejoradas y obtener una mejor producción de la fruta.
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Inés Sánchez1
Jorge Alberto Valencia2
Duverney Gaviria1
Yamile Cortés1
Gerardo Gallego3
Adriana Almeida3
Diego Fajardo4
Eloína Mesa5
Joe Tohme3
RESUMEN
La Colección Colombiana de Musáceas (CCM), situada en Montenegro, Quindío, finca El Agrado, a 1310
m.s.n.m., es la única con plátanos adaptados a agroecosistemas de altitud. Sólo unas pocas accesiones fueron
caracterizadas con marcadores morfológicos y agronómicos por el ICA, lo que hace necesaria la elaboración de
unos descriptores que faciliten la identificación de sinónimos para los diferentes países y mejore la descripción
de la variabilidad existente. En este trabajo, se concluyó la caracterización morfoagronómica con el análisis de
150 descriptores. Confrontando dichos grupos, con los obtenidos de los AFLP y los RAPD, se estableció una
distribución de la Colección incluyendo diploides AA, BB y los híbridos interespecíficos donde se encuentran los
“plátanos colombianos” y testigos para cada uno de los grupos suministrados por el CIRAD-FHLOR (Guadeloupe,
Antillas Francesas), con el objetivo de analizar con microsatélites, dichos plátanos en un contexto de su
estructuración en subgrupos de los triploides interespecíficos y homologar la CCM con la descripción internacional.
Los resultados obtenidos permiten el conocimiento de la diversidad genética de las diferentes entradas en la
CCM. Igualmente se genera información útil para su manejo con la identificación de duplicados reduciendo
costos en la multiplicación y conservación tanto in vitro como en el campo; para lo cual, basados en los resultados
de estos análisis, se hacen algunas recomendaciones. En un banco de germoplasma se da valor agregado
efectivo a la biodiversidad, a través de los distintos procesos de evaluación, caracterización y mejoramiento.
INTRODUCCIÓN
En Corpoica, se dispone de un sistema de bancos de germoplasma vegetal, que se establecen como centros de
recursos fitogenéticos nacionales. Dichos bancos, conservan gran cantidad de muestras de germoplasma de
interés actual o potencial, entre ellos las Musáceas, compuestas por dos géneros, Musa y Ensete. El género
Musa incluye 30 especies, que se encuentran principalmente en las regiones tropicales; desde la India hasta la
Polynesia, con un máximo de diversidad en Indonesia. Este género que es de gran importancia económica, se
divide en cuatro secciones: Eumusa, Australimusa, Callimusa y Rhodochlamys (Simmonds, 1962, 1973); la
sección Emusa, la mayor y de más difusión geográfica entre todas las de este género, ha dado origen a la
inmensa mayoría de los plátanos comestibles, derivados de las especies Musa acuminata (Genoma A) y Musa
balbisiana (Genoma B) (Horry, 1989).
De las Musáceas comestibles, aproximadamente cinco clones son los más cultivados y explotados en Colom-
bia, correspondiendo su uso a la alimentación humana y comercialización del fruto. Estos se ven a lo largo y
ancho del país, desde el nivel del mar hasta los 2000 m.s.n.m., con una superficie de cultivo de 400.000 ha. y
una producción de 2.5 millones de ton. Lo anterior muestra la amplia variedad de condiciones ecológicas en las
1
CORPOICA–CIAT
2
CORPOICA - El Agrado- Armenia
3
CIAT–BRU
4
CORPOICA –Tibaitatá , 5Universidad del Valle.
La Colección Colombiana de Musáceas (CCM), situada en Armenia, departamento del Quindío, finca El Agrado,
a 1310 m.s.n.m., es la única con plátanos adaptados a agroecosistemas de altitud. Esta Colección cuenta
actualmente con 145 entradas, de las cuales sólo unas pocas fueron caracterizadas con marcadores morfológicos
y agronómicos por el ICA, en sus variables de crecimiento, desarrollo y producción (Belalcázar, 1991); sin
embargo, se requiere profundizar en la caracterización morfoagronómica para estandarizar metodologías y
terminologías.
La explotación de las Musáceas comestibles está limitada por una serie de plagas y enfermedades de importan-
cia, entre las que se encuentran Picudo negro, Cosmopolites sordidus; Picudo rayado, Metamasius hemipterus,
Moko, Pseudomonas salanacearun; Sigatoka negra Mycosphaerella fijiensis, Sigatoka amarilla Mycosphaerella
musicola; Virus del Mosaico del pepino, CMV y el virus del rayado del banano, BSV, entre otros. Esta situación
hace necesarios el conocimiento y análisis de la diversidad genética y la realización de evaluaciones, ampliando
las posibilidades de selección de algunos clones promisorios. Los problemas ocasionados por las plagas de
importancia económica, en Musáceas, han encontrado solución directa en la diversidad genética de las espe-
cies (Valencia, 1988).
Los estudios realizados en este trabajo, basados en la caracterización morfológica, y molecular, permitirán un
mejor entendimiento del genoma del género Musa y el conocimiento de la diversidad genética de las diferentes
entradas de la CCM. Igualmente se genera información útil para su manejo, como la identificación de duplica-
dos, para lo cual se hacen algunas recomendaciones, permitiendo tener en el banco una muestra representativa
de la diversidad genética, reduciendo costos en la multiplicación y conservación tanto in vitro como en el campo.
MATERIALES Y MÉTODOS
Por cada una de las entradas que conforman el banco, se sembraron seis sitios. La distancia de siembra
utilizada fue de 3.5 m. entre surcos por 3.5 m. entre sitios. La siembra en el campo se realizó en un lote con una
superficie de 12.000 m2 aproximadamente, ubicado en la Estación Experimental El Agrado del Comité de Cafe-
teros del Quindío, situado en la región Andina en el Corregimiento de Pueblo Tapao, municipio de Montenegro,
a una altura de 1350 m.s.n.m., la temperatura media es de 22 °C y una precipitación media de 2100 mm
anuales. Según la clasificación de Holdridge, su ecosistema corresponde a bosque húmedo premontano (bh
PM), con dos períodos de lluvia que van de marzo a mayo y de septiembre a noviembre, tiene a su vez dos
épocas secas que son de diciembre a febrero y de junio a agosto.
Se utilizaron los descriptores para el género Musa desarrollados por el IPGRI–INIBAP/ CIRAD (1996) aplica-
dos a cada una de las entradas del Banco de Germoplasma. Los descriptores fueron agrupados de la siguiente
manera:
Fruto
Descriptores de la planta
Del total de 145 entradas disponibles se aplicó el protocolo de caracterización a 127 clones. Se efectuó una
clasificación preliminar de los clones del Banco de Germoplasma, para lo cual se consideró dentro del género
Musa, la sección, especie/grupo, subespecie/subgrupo y cultivar/tipo.
Se creó una base de datos con los descriptores tomados en el campo a cada entrada del Banco de Germoplasma.
También se realizó una codificación por descriptor (V1… Vn), para facilitar el análisis estadístico, mediante
cálculo de la desviación estándar, coeficiente de variación y correlaciones. El análisis de conglomerados se
realizó a partir de nuevos ejes de coordenadas del análisis de correspondencia.
Caracterización molecular. Los análisis moleculares se realizan en los laboratorios de la Unidad de Biotecnología
del CIAT. El ADN se aisló de acuerdo con los métodos de Doyle y Doyle (2000). Como marcadores moleculares
se usaron los AFLP (Amplified fragment length plymorphism) descritos por Vos, et al. (1995), los RAPD
(Random Amplified Polymorphic ADN), descritos por Williams et al. (1990) y microsatélites (Lagoda et al.1988),
para los cuales se tuvieron como controles, ADN de la colección del CIRAD-Gualeloupe (Tabla 1).
Para los microsatélites (Tabla 2), se incluyeron algunas modificaciones. Dichas modificaciones incluyen: un
lavado adicional con cloroformo/alcohol isoamílico (24:1), en este caso se realizaron microextracciones en tu-
bos eppendorf, en el paso con el isopropanol, no se dejó a temperatura ambiente si no a –20oC durante la noche
para conseguir un buen precipitado del ADN. Se eliminó el lavado con isopropanol, con acetato de sodio y
etanol a 70%. Con estas modificaciones se obtuvo un ADN de mejor calidad y concentración de aproximada-
mente 150ng/μL
Las electroforesis para comprobar la calidad del ADN se hicieron en geles de agarosa al 0.8% P/V, para PCR, el
gel de agarosa fue de 1.5% P/V.
Se realizaron las diluciones de los primers a una concentración final de 20µM, se cuantificó el ADN, para
realizar una dilución a una concentración final de 5ngr/µL.
La técnica de PCR se realizó de acuerdo a protocolo suministrado por el CIRAD (Françoise Carreel).
El tener como control los patrones suministrados por el CIRAD, permite la ubicación de las diferentes bandas en
cada ”primer” pudiendo identificar y evaluar el polimorfismo perteneciente a cada “primer” con todas las mues-
tras.
Métodos de análisis. Para los análisis de resultados se utilizó el método de Componentes Principales (ACP)
con SAS Version 6 (1989) y el programa NTSYS version 2.1 (Rolph, 2000) para los análisis de tasas de
similaridad.
RESULTADOS
Caracterización morfoagronómica. Para los análisis morfoagronómicos se establecieron algunas características
por subgrupo.
Los diploides poseen hojas y pecíolos más rígidos que los triploides y estos más que los tetraploides.
Subgrupo Sucrier: Único diploide comestible importante del tipo acuminata (AA) de frutos dulces, cáscara
delgada, vainas color verdeamarillo, follaje amarillento y virtualmente sin cera, racimos pequeños y plantas poco
rendidoras, resistente al Mal de Panamá, susceptible a Sigatoka amarilla, y en condiciones de Colombia mostró
susceptibilidad a Mycosphaerella fijiensis.
Subgrupo Gros Michel: Triploide del tipo acumita (AAA) de frutos en cuello de botella, vainas interiores verde
o rosado pálido, fruto de color amarillo brillante a la madurez, susceptibles al Mal de Panamá, frutos delgados
marcadamente curvos. La planta es grande, vigorosa y produce racimos pesados y simétricos.
Subgrupo Cavendish: Triploide del tipo acuminata (AAA) de frutos con punta roma, vainas interiores (espe-
cialmente en los retoños jóvenes) de color rojo brillante, fruto verdoso a la madurez, inmunes al Mal de Panamá.
Subgrupo Plantain: Triploide del grupo AAB, tépalo compuesto de color amarillo-anaranjado, eje masculino a
veces ausente, o si está presente, envuelto en ocasiones por las brácteas masculinas persistentes y relictos
florales, frutos gruesos de cuello de botella pulpa dulce, botella delgada, brácteas deciduas.
Subgrupo Mysore: Triploide del grupo AAB, tépalo compuesto, blanco, con tinte rosado más o menos intenso,
con dientes amarillo o anaranjado-amarillento en su totalidad, eje masculino presente, brácteas y flores mascu-
linas deciduas, nervios centrales color púpura-rósaceo.
Subgrupo Popolou: Triploide del grupo AAB, tépalo compuesto, blanco, con tinte rosado más o menos intenso,
con dientes amarillos o anaranjado-amarillento, pero no anaranjado-amarillento en su totalidad. Eje masculino
presente, brácteas y flores masculinas deciduas, frutos romos.
Subgrupo Silk: Triploide del grupo AAB, tépalo compuesto, blanco, con tinte rosado o más o menos intenso,
con dientes amarillos o anaranjados-amarillento, pero no anaranjado amarillento en su totalidad, eje masculino
presente, brácteas y flores masculinas deciduas, frutos maduros con pulpa blanca, que tienden a rajarse
longitudinalmente y a caer del racimo en la madurez, muy susceptible al Mal de Panamá.
Subgrupo Pome: Triploide del grupo AAB, tépalo compuesto blanco, con tinte rosado más o menos intenso, con
dientes amarillos o anaranjdo-amarillento, pero no anaranjado amarillento en su totalidad, eje masculino pre-
sente, brácteas y flores masculinas deciduas, frutos maduros con pulpa blanca cremosa, que no tienden a
rajarse ni caerse en la madurez, resistente al Mal de Panamá.
Subgrupo Bluggoe: Triploide del grupo AAB, racimo denso, comestible crudo, manos muy espaciadas, frutos
grandes, angulares, casi rectos, colocados en forma abierta, amiláceos en la madurez, el pedúnculo es
conspicuamente largo y el racimo es penduloso, es resistente al Mal de Panamá.
Subgrupo Pisang Awak: Triploide del grupo AAB, racimo flácido, frutos grandes, plátano amiláceo para coci-
nar, susceptible al Mal de Panamá, resistente a sequía, fruta de pulpa amilácea.
Los análisis tanto con el índice de Similaridad de Nei-Li, (Figura 1A), como los análisis de Componentes Princi-
pales (Figura 1B), permiten establecer la conformación de ocho grupos asi:
Grupo 1, conformado por las entradas de Banano correspondientes a triploides y algunos diploides de acuminata.
(A) de los subgrupos Gros Michel, Cavendish, Red, Ibota, Mutika/Lujugira y Sucrier.
Grupo 2, integrado por entradas correspondientes a triploides AAB del Subgrupo Plantain, incluyendo los tipos
Dominico Hartón, Hartón y Dominico, el cual se complementa con el grupo 4, conformado igualmente por entra-
das con genoma AAB del subrupo Plantain y del subgrupo Iholena.
Grupo 3, ubica las entradas con dominancia de balbisiana con genoma ABB y BB, correspondiente a los subgrupos
Bluggoe, Pelipita, Saba y Musa balbisiana Taní.
Grupo 5, incluye diploides derivados de acuminata, un diploide AB y un triploide AAB del Subrupo Mysore,
mostrando una afinidad con el cluster 1 en donde se ubican los bananos AAA.
Figura 1A. Dendograma determinando ocho grupos morfoagronómicos de cultivares de musáceas, obtenido de la evaluación de 150
descriptores, con el índice de similaridad de Nei-Li 1979; Dice 1945, programa NTSYS version 2.1, ROLPH, F.J. (2000)
Figura 1B. Ocho grupos de cultivares de musáceas, obtenidos del análisis de 150 descriptores con los que se obtuvieron 37
variables, que representan el mayor peso en un Análisis de Componentes Principales (ACP), SAS Versión 6 (1989)
Grupo 6, especialmente conformado por híbridos tetraploides y algunos clones que presentan dominancia de
balbisiana (BB) de los subgrupos Pome, Pisang Awak, Popoulou y Silk.
Grupo 7, conformado por especies silvestres de acuminata de los subgrupos Burmannica, Burmanicoides,
Malaccencis, Siamea y Zebrina, así como entradas de la sección Rhodochlamys, constituyéndose los clones de
este grupo en una fuente importante de genes de resistencia a los principales problemas fitosanitarios que
afectan el cultivo de las Musáceas. Las entradas de este cluster son fértiles y producen polen y semillas sexua-
les.
Grupo 8, lo integran las entradas correspondientes a las especies Musa balbisiana, M. basjoo, M. itinerans y M.
textilis, las tres primeras de la sección Eumusa y la última de la sección Australimusa.
Los 150 descriptores identificados se analizaron en conjunto con los marcadores isoenzimáticos (Reyes et al.
1998; Martinez et al. 1998; Jarret & Littz 1986a, b) y moleculares, permitiendo detectar además de los duplicados,
los materiales con resistencia o tolerancia a los principales problemas, tales como el Picudo negro (Cosmopolites
sordidus Germar). Se han identificado entradas como el Yangambi Km 5, el cual presenta resistencia a Sigatoka
amarilla (Mycosphaerella musicola) bajo las condiciones del agrado. El FHIA 21, híbrido tetraploide (AAAB)
de tipo plátano, mejorado por la FHIA (Fundación Hondureña de Investigación Agrícola,1994), presenta resistencia
a la Sigatoka amarilla, buen comportamiento agronómico y es muy productivo. Dentro del grupo de los plátanos,
se han identificado el Dominico hartón seudotallo rojo y el seudotallo verde, con racimos más estables en su
conformación, 7 u 8 manos y alcanza más de 50 dedos por racimo; en contraste, con el Dominico Hartón
Común, que se siembra en la zona
cafetera, en el cual se han observado
reversiones hacia el tipo Hartón
común en cuanto a reducción en
producción, con racimos de 5 manos
y 30 dedos, mostrando así, una
relativ a inestablilidad. En el
dendograma de los AFLP, el
Dominico Hartón común se
encuentra genéticamente alejado del
Para los análisis con AFLP, se probaron 16 combinaciones de primer enzima, siendo seleccionadas las
combinaciones E-AAG+M-CAT y E-AAG+M-CTT, por ser las que presentan mayor polimorfismo. Los resultados
usando solo la combinación E-AAG+M-CAT, muestran166 bandas por gel, lo que corresponde a 25% del
polimorfismo. Una matriz basada en el coeficiente de similaridad de Dice (1945), con agrupamientos por el
promedio de ligamiento, UPGMA, analizada mediante el programa NTSYS versión 2.02 (Rolph. 1989), muestra
los valores más altos (cerca de 100%) al interior de los genotipos Cavendish y Gros Michel. El dendograma
muestra agrupamientos de acuerdo con el tipo de genoma. Al usar las dos combinaciones de oligonucleótidos
para AFLP (E-AAG/M-CAT y E-AAG/M-CTT), para analizar 128 entradas (presentan como resultado 30% de
bandas polimórficas en un total de 328 bandas. Los porcentajes de similaridad encontrados van desde 0,55
hasta 100%; mostrando así los rangos de variación genética. El análisis con UPGMA, agrupó por genoma y
mostró una mayor diversidad genética dentro del grupo de los bananos (genoma AA y AAA). Los niveles más
altos de similaridad, entre 0.9 y 1.0, se encontraron al interior del grupo formado por los Cavendish y los Gros
Michel. Cuando se analizan los mismos individuos con las dos combinaciones, el grupo de los Gros Michel y los
Cavendish, presentan igualmente, las más altas tasas de similaridad, entre 0.9 y 0.99, lo que muestra que dos
combinaciones de oligonucleótidos de AFLP, técnica con la que se revelan muchos puntos en el genoma,
proporcionan una muestra representativa para análisis de polimorfismos. El grupo de los plátanos (ABB) presentó
rangos de similaridad más estrechos, pudiedose diferenciar la diversidad genética entre las variedades
tradicionales “colombianas” y éstas a su vez de las introducciones recientes del Africa.
Los análisis con AFLP, han mostrado ser altamente efectivos en la distinción de los fenotipos de acuerdo con su
tipo de genoma y cuantificar las difencias genéticas que exiten dentro de las diferentes agrupaciones por genoma.
La variación en los marcadores RAPD, se muestra de gran utilidad en la diferenciación entre los grupos acuminata
y balbisiana. Tanto los marcadores de AFLP como los RAPD muestran que genéticamente, los plátanos son
mas estrechamente relacionados entre sí, que los bananos, donde se encuentra mayor variabilidad genética.
Debido a que en general solamente una entrada por sitio de origen fue analizada, no se pueden adelantar
medidas de variación al interior de poblaciones o de sitios de origen de los materiales.
Los resultados obtenidos a partir de descriptores morfológicos, Isoenzimas, RAPD y AFLP contribuyen con
otros marcadores moleculares de tipo codominate como los microsatélites y las evaluaciones agronómicas en
el planteamiento o establecimiento de nuevas estrategias de mejoramiento.
Basados en los resultados de RAPD y de AFLP, se estableció una distribución de la Colección, incluyendo los
dos grupos ancestrales silvestres AA y BB diploides y los híbridos interespecíficos donde se encuentran los
“plátanos colombianos” y se introdujeron ADN de 20 nuevas accesiones, suministradas por el CIRAD que cuen-
ta con mas de 400 entradas, representativos de cada uno de los grupos que existen en la Colección Colombiana
de Musáceas (CCM). Dichos ADN se tomaron como patrones de control, además de los marcadores de peso
molecular, para determinar la ubicación de las bandas obtenidas con los microsatélites, correspondientes a la
colección del CIRAD comparada con los individuos de la CCM y analizar así, los diferentes híbridos, analizando
la estructuración en subgrupos de los triploides interespecíficos. El hecho de que los microsatélites son marca-
dores codominantes, facilita analizar las tasas de heterocigocidad.
Microsatélites de Musa
Se analizarán en total 65 individuos, seleccionados con el criterio de su ubicación dentro del dendograma
obtenido con los AFLP, haciendo énfasis especial en el grupo Plantain del que se incluyen los French, Cuernos
(Horn) y Falsos Cuernos (False Horn). Dentro de los French, también hay diferentes tipos diferenciables a nivel
Producción, Comercialización e Industrialización de Plátano
69
II Seminario Internacional de Plátano
morfológico.
Discusión
Se efectuó la caracterización morfológica de 127 entradas de la CCM, con lo cual se pueden definir descriptores
básicos para identificar subgrupos taxonómicos del género Musa.
Con la caracterización de cada material, se puede elaborar un catálogo, conformado por descriptores básicos,
que permitan promover la utilización de las entradas que conforman el Banco de Germoplasma de Musáceas.
Al comparar los resultados morfológicos con los obtenidos en la caracterización molecular, permite establecer
con mayor claridad la clasificación taxonómica de los materiales que conforman el Banco de Germoplasma de
Musáceas y por lo tanto determinar la existencia de duplicados, a este respecto se oserva: En el subgrupo
Plantain, (AAB) (entradas del 1 al 35, Fig. 3), alto grado de similaridad de las entradas evaluadas, situación que
indica la ausencia de diferencias entre los materiales “Colombianos” por ejemplo Dominico, Dominico Hartón y
Hartón y los Plantain introducidos del África, por ejemplo KWA, [Link], Rosedékona, Njockkon, Mbindi
etc. El dendograma a partir de los datos de AFLP, revela un estrecho agrupamiento de M. acuminata con subgrupos
formados por los Gros Michel y los Cavendish, los cuales normalmente se cultivan en zonas situadas por debajo
de los 500 m.s.n.m. El grupo “Plantain”, aunque revela tasas de similaridad muy altas (88%-100%), permite
agrupar los plátanos “Colombianos” con un mínimo de variabilidad genética, diferenciándolas de las introduccio-
nes recientes del Africa, los cuales también revelan entre sí, un extrecho agrupamiento; esto sugeriría la existen-
cia de plátanos que han evolucionado, adaptándose a diferentes agroecosistemas colombianos. El plátano es
un cultivo de climas cálidos; mientras que en Colombia se adapta muy bien a zonas como la región cafetera a
1310 m.s.n.m. Estas observaciones son de gran importancia para el mejoramiento genético de las variedades
colombianas,.
Teniendo en la cuenta los resultados de los AFLP, se hubiera esperado encontrar o afirmar dicho grado de
variación entre los plátanos “colombianos” y las introducciones recientes del Africa; pero, los marcadores
microsatélites muestran lo contrario; registrándose variaciones solo con los marcadores morfológicos en algu-
nos caracteres como altura, color del seudotallo, forma del fruto. Sin embargo, estos estudios confirman una
Colección con una base genética muy estrecha; se observa la estructuración de los triploides en subgrupos,
contribuyendo al conocimiento de la genética de la colección y dando bases para el mejoramiento genético
hacíendose necesario ampliarla, con nuevas introducciones especialmente de diploides.
Producción, Comercialización e Industrialización de Plátano
70
II Seminario Internacional de Plátano
N° en
Colección de Tipo de
dendo- Subgrupo y tipo de cultivar Genoma
origen Plantain
grama
1 Plantain dominico común AAB CCM
2 Plantain dominico guaicoso AAB CCM
3 Plantain dominico ancuyano AAB CCM
4 Plantain dominico rojo AAB CCM
5 Plantain dominico mutante AAB CCM
6 Plantain dominico enano AAB CCM
7 Plantain dominico caoba AAB CCM
8 Plantain dominico truncho AAB CCM
9 Plantain Elat AAB CCM
10 Plantain diby AAB CCM
11 Plantain Amou AAB CCM
12 Plantain Amou verde AAB CCM
13 Plantain kwa AAB CCM
14 Plantain dominico rojo 2 AAB CCM French
15 Plantain Njock Kon AAB CCM French
16 Plantain Kelong Mekintu AAB CCM French
17 Plantain Lifongo liko AAB CCM French
18 Plantai. Rose d`Ekona AAB CCM French
19 Plantain Messiatzu AAB CCM French
20 Plantain Orishele AAB CCM French
Falso
21 Plantain dominico hartón verde AAB CCM
Cuerno
22 Plantain hartón maqueño AAB CCM Cuerno
23 Plantain. French Sombre AAB CCM French
Falso
24 Plantain hartón común AAB CCM
Cuerno
25 Plantain Hartón Meta AAB CCM Cuerno
26 Plantain Hartón Rojo Meta AAB CCM Cuerno
Falso
27 Plantain M`bouroukou AAB CCM
Cuerno
28 Plantain. M’Bindi AAB CCM French
29 Plantain hartón birracimo AAB CCM Cuerno
30 Plantain hartón habano AAB CCM Cuerno
31 Plantain hartón. santander AAB CCM Cuerno
32 Plantain hartón liberal AAB CCM Cuerno
33 Plantain hartón tigre AAB CCM Cuerno
Continuación Tabla 1
N° en
Colección de Tipo de
dendo- Subgrupo y tipo de cultivar Genoma
origen Plantain
grama
34 Plantain hartón támesis Antioquia. AAB CCM Cuerno
Falso
35 Plantain 3/4 Nain AAB CCM
Cuerno
36 Popoulou pompo AAB CCM
37 Popoulou Maia maoli AAB CCM
38 Blugoe Cachaco enano ABB CCM
39 Blugoe Cachaco común ABB CCM
40 Blugoe Cachaco espermo ABB CCM
41 Nakitengwa AAA CCM
Falso
42 Plantain dominico hartón común AAB CCM
Cuerno
Falso
43 Plantain. dominico. hartón rojo AAB CCM
Cuerno
44 Silk manzano AAB CCM
45 Pelipita perrenque ABB CCM
46 Hartón pepo AAB CCM
47 Bend Mossendjo AAB CCM
48 Pahang (W=Wild) AAW CCM
49 Gros Michel común AAA CCM
50 Gros Michel cocos AAA CCM
51 Gros Michel enano AAA CCM
52 Cavendish Gran Nain AAA CCM
53 Plantain dominico negro AAB CCM French
54 Yagambi Km 5 AAA CCM
55 Guineo negro AAA CCM
56 Silk Figue Pome Geant AAB CIRAD
57 Maritú AAB CCM
58 Saba saba ABB CCM
59 Saba bennedeta ABB CCM
60 Fougamou ABB CCM
61 Pome Figue famille AAB CCM
62 Yagambi 3 AAB CCM
63 Banano la miel ? CCM
Musa acuminata banksii Madang (W=
64 AAW CIRAD
Wild) silvestre
65 Mutika toowoolee AAA CIRAD
66 Laknao Laknao AAB CIRAD
Continuación Tabla 1
N° en
Colección de Tipo de
dendo- Subgrupo y tipo de cultivar Genoma
origen Plantain
grama
67 Maia maoli – Maia Maoli AAB CIRAD
68 Nadan Lady Finguer AAB CIRAD
69 P. kelat - P. Kelat AAB CIRAD
70 Popoulou Iho u Maolni AAB CIRAD
71 Ney Mannan Ice Cream ABB CIRAD
72 Pelipita Pelipita ABB CIRAD
73 Saba Saba ABB CIRAD
Musa balbisiana Pisang Klutuk
74 BBW CIRAD
Wulung(W=Wild) Silvestre
Los materiales del 18 Rosedékona, hasta el 74F P Kelat tienen una afinidad lógica con los primeros analizados,
por su carácter triploide AAB, pertenecientes al subgrupo Plantain ([Link] H. Pepo, Bend Mosendjo, Dominico
negro), Subgrupo Popoulou (P ej Pompo, Maia Maoli), Subgrupo Iholena (Maritu) y otros referentes AAB como
el Nadan y el P Kelat. Es extraña la presencia del Musa balbisiana BB.
Los clones con dominancia de balbisiana ABB tienen una ubicación pertinente teniendo como ejemplos al 38
Cachaco Enano, 39 Cachaco Común, y 40 Cachaco Espermo del Subrupo Bluggoe y el referente Fougamou
60C del Subgrupo Pisang Awak.
La presencia del Manzano 44, con los bananos Gros Michel y Cavendish entra en discordancia, considerando el
otro referente Manzano 56C ubicado en una posición que los aleja en el grado de similaridad. La relación de
similaridad de los bananos se puede considerar adecuada, pudiéndose diferenciar los subgrupos Gros Michel,
Cavendish y adicionalmente se pudo establecer la posición del Banano la Miel 63.
La secuencia de clones desde el Ney Man 71C, hasta el Saba Benn 59C, involucra entradas con genoma ABB
y BB, con unos resultados lógicos. La entrada 64F Musa acuminata banksii, un diploide AAW silvestre, vinculado
con los ABB de los subgrupos Saba y Pelipita, plantea interrogantes sobre el origen de estos últimos a partir de
la hibridación natural de acuminatas AA y balbisianas BB.
Los Bananos Guineo, AAA, del Subgrupo Mutika, correspondientes a las entradas 41, 55C y 65C, presentan un
agrupamiento con un alto nivel de similaridad.
El Yangambi Km 5 del Subgrupo Ibota (AAA), está claramente diferenciado de los anteriores, aunque se enlaza
con un bajo nivel de similaridad con entradas de genoma AAB como el Manzano del subgrupo silk, el Popoulou
y el Yangambi Yangambi 3.
El Malaccensis Pahang (AA w) se individualiza de las entradas evaluadas, enlazando con un bajo nivel de
similaridad con triploides AAA y AAB, Guineos, Manzanos y Popoulou.
El caso del Dominico Hartón Rojo Plantain AAB es especial y sería necesario revisar los resultados porque
plantea la existencia de un material con características únicas que no tienen una adecuada explicación
El Dominico Hartón seudotallo verde, se propone como aternativa o como ampliación de los cultivos en la zona
cafetera, por sus características agronómicas superiores al Dominico Hartón.
Se encontraron en el dendograma de AFLP, el clon Niabang y el Dominico Caoba en dos grupos diferentes, pero
con niveles de diferenciación muy estrechos. En las evaluaciones agronómicas no existen diferencias significa-
tivas entre estos dos clones; lo que hace suponer que son duplicados. Los datos obtenidos con los AFLP,
complementados con evaluaciones agronómicas, de los clones de alta similaridad a nivel molecular, permiten
tomar decisiones para mantener en la Colección solo una muestra representativa de la diversidad genética.
Los resultados permiten concluír, que los análisis con RAPD, pueden diferenciar entre genomas; mientras que
los análisis con AFLP, muestran diferencias no solo entre genomas sino al interior de éstos. Los microsatélites al
ser marcadores codominantes, muestran las relaciones de los triploides con sus ancestros diploides dando
pautas para los trabajos de mejoramiento genético.
Se demuestra la eficacia de los AFLP como huella genómica en la caracterización genética del género Musa,
así como su contribución con los marcadores morfológicos, bioquímicos, moleculares como los microsatélites
dada su característica de codominancia para las evaluaciones agronómicas en la implementación de nuevas
estrategias de mejoramiento.
Agradecimientos
Este trabajo se realizó en los laboratorios de Biotecnología del CIAT gracias al aporte financiero de COLCIENCIAS.
Continuación Anexo 1
Continuación Anexo 1
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Manuel Aristizábal L. 1
Carolina Jaramillo G.2
RESUMEN
El presente estudio se realizó con el fin de identificar y caracterizar las etapas de crecimiento del plátano. En la
granja ‘Montelindo’, propiedad de la Universidad de Caldas y ubicada en la región Santágueda a una altitud de
1050 msnm, con temperatura media de 22.5 ºC y precipitación anual de 2100 mm. En una población de 480
plantas de la cultivariedad Dominico hartón sembradas a 3 x 2 m entre surcos y plantas, respectivamente, cada
semana se hicieron registros sobre el desarrollo foliar, la producción de hijos y los estados fenológicos de la
planta. Semanalmente, y en al menos cinco plantas y desde que tenían 10 hojas funcionales, se extrajeron
todas las hojas para determinar al estereoscopio el momento en que se forma el primordio de estructura floral.
Las etapas de crecimiento establecidas fueron: V0 Brotación y emergencia, V1 plántula, V2 formación de
hijuelos; V3 alargamiento de entrenudos, R4 iniciación de la bellota, R5 desarrollo de la bellota, R6 floración, R7
iniciación del racimo, R8 llenado del racimo y R9 madurez fisiológica. Se concluye que el crecimiento de la
planta de plátano es similar al del arroz y otras monocotiledóneas similares. La iniciación floral, evento clave
para el manejo agronómico del cultivo, ocurre cuando la planta ha emitido 27 hojas; el llenado del racimo ocurre
en un lapso de 4 meses.
ABSTRACT
The present study was carried out in order to identify and characterize the growth stages of plantain, in the
‘Montelindo’ farm, property of University of Caldas and located at an altitude of 1050 masl, with average tempera-
ture of 22.5 °C and annual rainfall of 2100 mm. In a population of 480 plants of the cultivar Dominico harton
planted at 3 x 2 m between rows and plants, respectively, each week were made observations on the foliage
development, stools production and the phonological stages of the plant. Weekly, and in at least five plants and
since they had a minimum of 10 functional leaves, all of the leaves were extracted to determine by means of an
stereoscope the moment in that the floral structure is formed. The stages of growth were the following: V0 sprout
and emergence, V1 ‘seedling’, V2 sprouts formation, V3 internode elongation, R4 inflorescence initiation, R5
inflorescence development, R6 flowering, R7 bunch initiation, R8 bunch filling and R9 physiological maturity.
Floral initiation, a key event to the agronomic management of the crop, takes place when the plant has emitted 27
leaves; bunch filling lasts 4 months.
INTRODUCCIÓN
Durante el ciclo de vida de las plantas, cultivadas o no, suceden eventos anatómicos, morfológicos y fisiológi-
cos, con características distintivas, denominados genéricamente etapas del crecimiento, cuyo conocimiento es
fundamental no sólo para comprender su proceso de desarrollo, sino también para programar el manejo agronó-
mico de los cultivos.
1 Profesor Titular. Departamento de Fitotecnia Universidad de Caldas. A.A. 275. Manizales. manuel_Aristizábal@[Link]
2 Ing. Agrónoma. Corporación Selva Húmeda. cuduyari@[Link]
En Musáceas, sólamente se han realizado estudios sobre etapas del crecimiento en banano e iniciados por
Summerville (1944), citado por Stover (1979), quien encontró que al momento de la iniciación floral aún resta-
ban 11 hojas por emerger. Champion (1961), estudió el crecimiento del banano variedad Poyo en Guadalupe y
distinguió tres estados de desarrollo: El primero, estado de formación del rizoma, durante el cual se emiten de
10-12 hojas, el segundo, estado prefloral, cuando el tamaño del rizoma es proporcional al sistema foliar y duran-
te el cual se emiten de 10 -12 hojas y el tercero, estado postfloral, durante el cual se emiten de 11-15 hojas. En
cambio, Stover (1979), distinguió cuatro estados de desarrollo en el banano Gran Nain en Honduras: El primero,
juvenil, que tiene lugar hasta que se han emitido las hojas 10 -14, el segundo, prefloral adulto, que se presenta
entre las hojas 11-25, el tercero, iniciación floral, que ocurre entre las hojas 26 y 31 y el cuarto, postfloral, que va
desde la hoja 31 a la 43. Por su lado, Barker y Steward (1962ab), describieron detalladamente los cambios
morfológicos y anatómicos que ocurren en el meristemo apical del banano Gros Michel cuando la planta pasa de
la fase vegetativa a la reproductiva. Biju et al. (1997) estudiaron los cambios anatómicos en el punto de
crecimiento del banano Red Banana durante la transición de la fase vegetativa a la reproductiva, concluyendo
que dicha transformación ontogénica consiste principalmente de dos eventos: El primero, la iniciación floral y el
segundo, la diferenciación del brote floral.
En plátano, Stover (1979) y Swennen (1984) coinciden en que el ciclo de la planta posee dos fases: Vegetativa
y reproductiva. La primera, desde el momento de siembra hasta que ocurre diferenciación floral; la segunda,
comprende desde la aparición de la bellota hasta la madurez fisiológica. Hasta el presente, no se tiene informa-
ción precisa en torno al momento en que ocurre la diferenciación floral de la planta, ni sobre los estados previos
y posteriores a dicho evento, hechos que determinan cambios sustanciales en la fisiología de la planta y, conse-
cuentemente, en su manejo agronómico. La generación de esta información, constituye el objetivo del presente
estudio.
MATERIALES Y MÉTODOS
El estudio se llevó a cabo en la granja Montelindo, propiedad de la Universidad de Caldas, en un suelo Inceptisol
de la serie Montelindo (Tropepts Dystropepts), ubicada en la región Santágueda, municipio de Palestina (Caldas,
Colombia), a 5º 05’ latitud norte y 75º 40’ longitud occidental, a una altitud de 1050 msnm, con temperatura
media de 22.5 ºC, humedad relativa del 76%, precipitación anual de 2100 mm y brillo solar anual de 2010 h.
Se elaboró una escala numérica de cero a nueve y a cada dígito se le asignó un término descriptivo correspondiente
a cada una de las 10 etapas de crecimiento de la planta (Tabla 1). Se hicieron observaciones durante todo el
ciclo de crecimiento de la planta y a medida que se presentara un evento que concordara con la escala diseñada,
se le describía y se le registraba fotográficamente.
También se observó la formación de la estructura floral, de la siguiente forma: A partir del momento en que las
plantas tuvieran al menos 10 hojas funcionales y en al menos cinco plantas, se determinó el momento en el cual
el primordio de estructura floral era visible al estereoscopio (6X); igualmente, cuando era observable a simple
vista. En cada caso se registró el número de la última hoja funcional emitida y el tiempo transcurrido. Para ello,
las hojas de cada planta fueron extraídas cuidadosamente desde su punto de inserción, con el propósito de
dejar al descubierto el ápice meristemático del cormo. La presencia del primordio de bellota se consideró como
el cambio de la fase vegetativa a la reproductiva de la planta (Stover, 1979).
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Desde el momento de la siembra hasta la aparición de la primera hoja funcional. La brotación comienza
por debajo de la superficie del suelo en forma de puyón (Figura 1a) conformado por las primeras hojas, no
funcionales, superpuestas entre sí (Belalcázar et al. 1991). Al emerger, el puyón es blanquecino debido a que
los primordios de hojas todavía no han sintetizado clorofila (Figura 1b).
Durante la emergencia ocurren dos eventos importantes: El primero, es la formación de raíces que provienen
de los nudos del cormo, de tipo fibroso, con abundantes raíces secundarias y cuyo número varía en función del
tiempo. Belalcázar et al. (1991), establecieron que a los 5, 10 y 15 días después de la siembra, el número de
raíces es de 5, 15 y 24, respectivamente. El segundo evento es la formación de hojas no funcionales que se
caracterizan por ser rudimentarias, lanceoladas y sin lámina foliar desarrollada.
Esta etapa culmina cuando la planta emite la primera hoja funcional y en las condiciones de Santágueda dura
entre 15 y 21 días, en promedio.
Desde la aparición de la primera hoja funcional hasta la aparición del primer hijuelo. Se inicia cuando la
planta emite la primera hoja funcional (Figura 1c). La etapa se caracteriza por la iniciación del crecimiento
Producción, Comercialización e Industrialización de Plátano
83
II Seminario Internacional de Plátano
activo de la planta, el cual corresponde a la fase inicial de la curva de crecimiento, tiene una duración promedio
de 98 días y culmina cuando sobre la superficie del suelo aparece el primer hijuelo. Durante ella aumentan el
tamaño del rizoma, el número de raíces y ocurre el desarrollo de las primeras hojas funcionales.
El desarrollo foliar en esta etapa se caracteriza principalmente porque cada nueva hoja emitida es de mayor
tamaño y más longeva que la anterior. El número total de hojas producidas en esta etapa fue de 14, el área foliar
acumulada fue de 2.8 m2 y la emisión foliar es cada 7 días, en promedio. Las hojas tienen un ancho mayor de
10 cm en su parte media, son oblongas y presentan las cuatro estructuras básicas: La vaina o calceta, el
pecíolo, la nervadura central y el limbo o lámina foliar. Cada nueva hoja tiene origen en el ápice meristemático
del cormo y se forma en el interior del pseudotallo, con la lámina foliar fuertemente enrollada de modo que un
limbo foliar (derecho) es envuelto por el otro (izquierdo).
Cuando la hoja emerge lo hace con la lámina foliar completamente enrollada, dando la apariencia de un cigarro,
luego se inicia el proceso de desenvolvimiento, que ocurre de derecha a izquierda y que, según Craenen (1998),
presenta seis estados:
Estado E1. La hoja cigarro mide por lo menos 10 cm, emerge en el ápice de la planta y se encuentra encerrada
por el pecíolo de la hoja precedente o unida a él. La actividad fotosintética es nula ya que los sistemas fotosintéticos
y enzimáticos no han completado su desarrollo (Figura 1d). Estado E2: La hoja cigarro se alarga pero todavía
se encuentra enrollada, se independiza del pecíolo de la hoja precedente y adquiere una posición recta (Figura
1e), pero no se ha alargado completamente. El proceso de la fotosíntesis todavía es nulo pero empieza la
organización de los cloroplastos. Estado E3: La hoja cigarro se separa del pecíolo de la hoja precedente, posee
plena longitud y el diámetro de su parte terminal aumenta en forma notable (Figura 1f). La espiral comienza a
aflojarse. Los cambios de color indican que hay síntesis de clorofila, pero su concentración no es suficiente para
la captación de la energía solar necesaria para la fotosíntesis. Estado E4: El lado izquierdo de la hoja está
desplegándose y la hoja adquiere una forma de embudo estrecho (Figura 1g). Estado E5: La parte superior de
la hoja se encuentra desenrollada y sólo la parte basal se mantiene enrollada; la hoja adquiere la forma de un
embudo o túnel ancho (Figura 1h). Estado E6: La hoja se encuentra completamente desplegada (abierta).
Desde la aparición del primer hijuelo hasta el inicio del alargamiento de entrenudos. El cormo (semilla
vegetativa), que da origen a la plántula, al principio es de forma cilíndrica, pero cuando han transcurrido 3 meses
desde la siembra, empieza a tomar una forma de cono truncado y desarrolla un segundo cormo, cuya base está
a una profundidad de 20 a 25 cm del nivel del suelo (Figura 1i). La profundidad a la cual se inicia su formación
está aparentemente influenciada por la calidad de la luz que este recibe (Belalcázar et al., 1991).
Según varios autores citados por Blomme et al. (2001), durante ésta etapa ocurre abundante desarrollo del
sistema de raíces, que es responsable de la absorción de agua y nutrientes, el anclaje de la planta y de la
síntesis y almacenamiento de algunas hormonas del crecimiento. Antes de la aparición de las raíces, algunas
funciones las cumple el cormo sembrado, pues este es un órgano de resistencia y almacenamiento. El desarro-
llo de las raíces empieza con la formación de raíces nodales hasta la formación de raíces adventicias. El proce-
so de emisión de raíces es muy activo ya que los hijuelos emiten nuevas raíces. El desarrollo del sistema radical
y el crecimiento de los brotes están estrechamente relacionados (Blomme et al., 2001). Según Belalcázar et al.
(1991), durante el ciclo vegetativo del plátano Dominico hartón se pueden presentar entre 350 – 400 raíces.
El desarrollo foliar continua en la forma ya descrita. A medida que aparecen nuevas hojas, éstas cambian
principalmente en su tamaño y longevidad, que aumentan progresivamente hasta una hoja determinada, des-
pués de la cual dicha tendencia se invierte (Aristizábal et al., 1997).
nudos del cormo, rodeando la planta madre y en un principio son completamente dependientes de ésta. Antes
de emerger los hijuelos son de color blancuzco, pero cuando emergen adquieren coloraciones verde y rojizas
(Swennen,1984). Los hijuelos son realmente brotes laterales de la planta madre y, en promedio, se forman 14
(Figura 1j).
Se presentan cuatro tipos de hijuelos: Espada, se identifican por su vigor y desarrollo, tienen forma de cono, sus
hojas son lanceoladas y son la principal fuente de material de siembra. Bandera u orejones, son débiles ya que
son nutricionalmente deficientes, presentan hojas anchas y el pseudotallo es de diámetro angosto y uniforme.
Su ocurrencia se debe a daños mecánicos que eliminan la conexión vascular entre ellos y la planta madre o,
según Alarcón et al. (2002), al ataque de enfermedades virales que destruyen el punto de crecimiento de la
planta madre. ‘Peeper’, que pueden desarrollarse o no en hijos espadas. Cuando no, su tamaño es reducido y
no alcanzan a formar hojas espadiciformes. Pueden emplearse como material de siembra cuando este es
producido en almácigos. Doncella, son del tipo espada pero con una o dos hojas verdaderas. También son
útiles como material de siembra. En un mismo sitio pueden coincidir los cuatro tipos de hijos, aunque lo más
común es que coincidan hijos espada con ‘peepers’.
La eliminación de hijos (raleo o deshije) es una práctica muy importante para asegurar la producción de
racimos de buen tamaño, ya que con ella se evitan problemas de competencia. La época más adecuada para
realizarla es durante la floración de la planta madre.
Desde el alargamiento de los entrenudos nueve ó 10 hasta la iniciación de la bellota. Esta etapa marca el
comienzo de la formación del tallo floral, el cual es el resultado del alargamiento de los entrenudos, que comienza
con los nudos noveno o décimo, dando origen a un tallo que en la parte terminal muestra un primordio de hoja
(Figura 2a). Según Barker y Steward (1962b), durante esta etapa la actividad metabólica en el ápice meristemático
del cormo aumenta notablemente, los nuevos primordios se transforman en brácteas y en sus axilas se forman
las yemas florales cerca al meristemo apical. En esta etapa también se ha iniciado la formación de las últimas
hojas que aparecerán en la planta. El alargamiento de los entrenudos ocurre de abajo hacia arriba y como en
cada nudo se origina una hoja, cuando ocurre la diferenciación floral aún faltan nueve o 10 hojas para emerger.
Para Belalcázar et al. (1991), la diferenciación floral en Dominico hartón ocurre cuando la planta ha emitido 17
hojas en promedio. En el mismo sentido, Summerville (1944), trabajando con plátano enano, estableció que la
transformación que lleva al meristemo vegetativo a diferenciar elementos florales tiene lugar cuando la planta ha
emitido 50% de su superficie foliar.
Aunque internamente el meristemo del cormo adquiere la forma de domo cuando ocurre la diferenciación floral
(Barker y Steward, 1962a), externamente la planta no muestra signos morfológicos de que dicho evento haya
ocurrido; sin embargo, y en forma similar a este estudio, aún restan de 10 a 12 hojas para emerger, las que se
producirán sucesivamente antes de que ocurra la emergencia de la inflorescencia (Champion, 1961).
Desde la iniciación de la bellota hasta que el primordio de ésta se observa a simple vista. En el ápice del
tallo floral se forma el primordio de bellota (Figura 2c), que posteriormente dará origen al racimo; este evento,
posterior a la diferenciación floral, ocurre cuando en promedio han emergido 28 hojas. Internamente en el
pseudotallo se puede observar la estructura inicial del tallo floral, con nueve ó 10 nudos diferenciados y el
primordio de bellota en su parte terminal. Según Swennen (1984), paralelo a este proceso, en el hijo mayor se
forma la primera hoja funcional, lo cual es un índice de que este se independiza fisiológicamente de la planta
madre.
Durante esta etapa ocurren los siguientes eventos: Alargamiento de los entrenudos, supresión de la formación
de hojas, formación de las brácteas e iniciación de la inflorescencia. También durante esta etapa se establece el
número potencial de manos y dedos del futuro racimo, y ya se han formado todas las hojas que la planta va a
emitir.
Desde que el primordio de bellota se observa a simple vista hasta su emisión en la parte terminal del
pseudotallo. Una vez ocurre la iniciación floral, o sea cuando el primordio de inflorescencia es visible a simple
vista, la futura bellota es impulsada hacia arriba por entre las vainas de las hojas ya emitidas (centro del
pseudotallo), gracias al alargamiento de los entrenudos. A medida que ocurre el alargamiento de entrenudos el
tamaño de la bellota se incrementa notablemente; ésta siempre va a estar envuelta por las hojas que aún no
han emergido, las últimas de las cuales van a ser la hoja bandera y la bráctea. Cuando este proceso termina,
antes de la emisión floral, los entrenudos ubicados hacia los extremos del tallo floral son de menor longitud que
los localizados en la parte media del mismo, pero este hecho no se refleja en la arquitectura externa de la planta.
En esta etapa el pseudotallo está conformado por estructuras que se dividen en dos secciones: Hacia el interior,
el tallo floral con nudos, entrenudos y la inflorescencia en la parte terminal y hacia la parte exterior, las vainas de
las hojas que emergen de los nudos del cormo y del tallo floral. Los nudos y los entrenudos alargados confor-
man el tallo floral que sostiene la inflorescencia y contiene conexiones vasculares entre raíces, cormo y la
inflorescencia. Conforme la bellota avanza hacia la parte apical de la planta aumenta de tamaño y en ella se
observan las brácteas de la futura bellota, de color blanquecino; éstas encierran los primordios de flores,
también de color blanquecino y con tonalidad amarilla en su parte terminal, que corresponde a los estambres y
el periantio de las mismas (Figura 2d).
Desde esta etapa se nota la predominancia en el crecimiento de los primordios de flores basales con respecto
a las apicales y cuando esta etapa culmina la planta tiene una estructura completa en la que se observan los
siguientes componentes: El cormo, las vainas (externas) de las hojas que emergieron del cormo y que han
perdido o no la lamina foliar, las vainas (internas) de las hojas que emergieron de los nudos del tallo floral y que
lo envuelven conservando la lamina foliar, la bráctea (hoja modificada) y la inflorescencia (Figura 2e). Las
hojas que emergen del tallo floral son las responsables del llenado del racimo (Aristizábal y Landinez, 1993).
Desde la emisión de la bellota hasta la apertura de la primera bráctea. La bellota emerge en forma vertical
y el color de las brácteas es predominantemente verde; posteriormente (7 días en promedio) (Figura 2f),
adquiere una posición horizontal y sus brácteas comienzan a adquirir el color morado o púrpura característico;
luego (7 días en promedio) adquiere forma colgante (pendular) y las brácteas expresan el color característico
de la cultivariedad. Después de que la bellota adquiere posición pendular ocurre la apertura de la primera
bráctea basal, con lo cual culmina esta etapa.
Desde la apertura de la primera bráctea hasta que los primordios de todos los dedos se hacen visibles.
Cuando las brácteas se separan queda expuesto el racimo floral, conformado por el raquis del cual penden
grupos de flores organizadas en dos hileras, distribuidos en el raquis en forma de espiral (Figura 1g). Las flores
pueden ser: Femeninas, ubicadas hacia la parte basal, neutrales en la parte media y masculinas, en la parte
apical. Las primeras se desarrollan partenocárpicamente para dar origen a los frutos o dedos, las neutras
forman falsos dedos que no se desarrollan y las masculinas conforman la parte terminal de la inflorescencia
cuyas brácteas no se abren. En una flor femenina se distinguen las siguientes estructuras: Un ovario alargado
con cerca de 300 óvulos, un estilo con estigma lobulado, los estambres o estaminodios y el periantio.
En esta etapa las brácteas han descubierto la inflorescencia, lo cual ocurre en forma basípeta, es decir, desde
la base hacia el ápice, de modo que los primordios de dedos se observan a simple vista y presentan tonalidad
verde clara ya que no han fijado la suficiente clorofila. Este evento comienza a ocurrir a los 15 días en promedio
después de la emergencia de la bellota y tiene una duración de 7 días en promedio. Al final de esta etapa se
observan, en promedio entre siete y nueve manos expuestas que van a constituir posteriormente el racimo. Es
la época para efectuar el desmane y embolsado del racimo.
Desde que los primordios de dedos se hacen visibles hasta madurez fisiológica. Durante esta etapa
empieza la acumulación de carbohidratos en los glomérulos (gajas o manos), lo cual ocurre en forma basípeta,
es decir las manos basales predominan con respecto a las terminales (Figura 1h), lo cual hace que la forma del
racimo sea triangular; igualmente, el tamaño de los dedos disminuye con la misma tendencia que se observa en
las manos (Aristizábal y Landinez, 1993). El crecimiento del racimo desde que la inflorescencia está
completamente descubierta hasta alcanzar su tamaño máximo, tuvo una duración promedia de 120 días.
Según Morales et al. (2000), entre los 20 y 60 días después de floración la acumulación de materia seca es
mayor en la cáscara que la en la pulpa, mientras que después de los 80 días dicha predominancia se invierte.
Esto se debe a que en los primeros estados el fruto tiene que formar primero su envoltura, por lo cual en la
cáscara se presenta mayor contenido de materia seca y proteína bruta. A medida que ocurre el llenado del
racimo el contenido de humedad de la cáscara disminuye mientras que en la pulpa aumenta debido a la hidrólisis
del almidón y al movimiento osmótico de agua desde la cáscara hacia la pulpa (Cayón et al., 2000).
Esta etapa culmina cuando el racimo alcanza su máximo tamaño potencial y por lo tanto, la tasa de acumulación
de materia seca disminuye conforme el peso del racimo se aproxima a su valor máximo posible. La culminación
de esta etapa determina el punto de madurez fisiológica, el cual se evidencia por la atenuación o desaparición
de las aristas de los dedos y por una coloración verde uniforme de los mismos (Figura 2i).
Desde madurez fisiológica hasta maduración completa. La maduración del racimo puede ocurrir cuando
este se encuentra en la planta o después de ser cosechado. En el primer caso, la evidencia es la aparición de
un dedo de coloración amarilla (denominado guía) en la primera o segunda mano; en el segundo caso, el
proceso incluye cambios de pigmentación de la cáscara hasta adquirir una tonalidad amarilla uniforme. La
cosecha debe efectuarse cuando se observa la guía.
1. Preclimatérico: Desde la cosecha hasta la iniciación de la respiración climatérica; aún los frutos son
verdes, de textura rígida y con actividad metabólica baja.
2. Climatérico: Incremento rápido en la respiración denominada “respiración climatérica” que general-
mente ocurre cuando se completa el proceso de maduración del fruto.
3. Máximo climatérico: Ocurre antes o después que el fruto es removido de la planta.
4. Maduración: Es la pérdida paulatina del color verde de la cáscara por la degradación de la clorofila,
permitiendo que la pigmentación debida a los carotenos y xantofilas se torne visible; la pulpa se ablanda
por la degradación del almidón.
5. Madurez de consumo: En el plátano no es única, ya que generalmente es consumido en estado verde
o maduro.
6. Senescencia: Se caracteriza por el ablandamiento de los frutos y puede presentar eventos fermentativos
que dan lugar al deterioro total del fruto.
La maduración, en consecuencia, es la fase final del proceso de formación del fruto, mientras que la senescencia
A B
C D
E
F
G H
I J
Figura 1. A. Brotación; B. Emergencia; C. Plántula; D. Estado E1; E. Estado E2; F. Estado E3; G. Estado
E4; H. Estado E5; I. Desarrollo de hijuelos; J. Hijuelos y planta madre
A
B
C D
E F
es la fase previa a la culminación de la vida útil del fruto. Durante la maduración el fruto exhibe cambios en su
pigmentación que se inician con el color verde oscuro uniforme, en madurez fisiológica, hasta un color amarillo
uniforme con manchas negruzcas, en maduración completa (Arcila et al., 2000) (Figura 2j). Este proceso
puede ocurrir en un lapso de 10 días. Igualmente, durante la maduración el fruto experimenta ablandamiento de
la pulpa y disminución de su peso, lo cual se debe a la pérdida de agua por transpiración y a los gastos respira-
torios.
BIBLIOGRAFÍA
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90
II Seminario Internacional de Plátano
RELATION BETWEEN HARVESTING AND RIPENESS STAGE OF FRUITS OF THE PLANTAIN AFRICA 1
(MBOUROUKOU N°1) AT THE DEPARTAMENT OF QUINDÍO, COLOMBIA
RESUMEN
En Colombia se han cultivado tradicionalmente tres clones de plátano, entre los cuales se destaca Dominico-
hartón. Existen alternativas de sembrar otras variedades como Africa 1 que producen racimos aceptables para
el mercado en fresco y de la cual se desconoce el momento adecuado de cosecha. Se adelantó un estudio con
el propósito de estudiar el efecto de la edad de cosecha sobre la calidad y la maduración del fruto, para ello se
cosecharon 10 racimos en diferentes edades (12, 14 y 16 semanas después de floración, SDF). De cada
racimo se seleccionaron los dedos centrales de las manos uno (1) y tres (3), a los cuales se les registró en los
estados de maduración verde oscuro y amarillo: Período de maduración; tamaño del fruto; distribución de mate-
ria seca y concentración de carbohidratos. Se aplicó un diseño de parcelas divididas con tres repeticiones. Se
determinó que la edad de cosecha afecta el proceso de maduración de los frutos induciendo cambios bioquímicos
y metabólicos que afectan la calidad final.
Palabras claves: Cosecha y poscosecha, cambios físicos y químicos, plátano, África 1 (Mbouroukou N° 1)
ABSTRACT
Three clones of plantain have been traditionally grown in Colombia, among them, stands out the Dominico
hartón. There are other growing alternatives such as Africa 1 which produces acceptable clusters for “ fresh
market” and whose appropriate harvesting time is unknown. A study was conducted in order to learn about the
harvesting time effect upon the quality and ripeness of the fruit, for this, 10 clusters were harvested in different
stages (12, 14 and 16 weeks after flowering). The middle fruits from the bunches 1 and 3 were selected; the
following parameters were registered during the dark green and yellow ripeness stage: ripeness period, fruit
size, dry material distribution and carbohydrates concentration. A split plot design was applied with three repeti-
tions. It was determined, that the harvesting time affects the fruits ripeness process, persuading biochemical and
metabolic changes, which can affect the final quality of the product.
Index Words: Harvest and post-harvest; physical and chemical changes; plantain; Africa 1 (Mbouroukou # 1)
INTRODUCCIÓN
En Colombia se han cultivado tradicionalmente tres clones de plátano, entre los cuales se destaca Dominico-
hartón. Existen materiales como África 1 que produce racimos aceptables para el mercado en fresco. El índice
de cosecha de los racimos de Dominico-hartón, convencionalmente, es visual, recolectando los racimos que
presenten frutos “hechos” y redondeados (con pérdida de aristas). Recientemente, en algunos cultivos
tecnificados de la región cafetera se cosechan los racimos de éste cultivar en base a la edad, mediante el
cinteo de las plantas al momento de la emergencia de la inflorescencia. Los frutos “hechos” de Dominico-hartón
(de 14 a 16 semanas) tienen un período de maduración que varía entre 6 a 12 días, dependiendo de la manipu-
1
Investigador -Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, CORPOICA, apartado aéreo 1807, E-mail: corpoica@telesat [Link].
2
Auxiliar de investigación-Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, CORPOICA, apartado aéreo 1807, E-mail: corpoica@telesat
[Link]
Producción, Comercialización e Industrialización de Plátano
91
II Seminario Internacional de Plátano
lación del producto durante la poscosecha y de las condiciones climáticas durante el llenado del fruto (Arcila et
al., 1998). Laylieam y Kosittrakum (1998) determinaron que la composición química de los frutos de banano
(cv. ´ Hochuchu’) varía con la edad de cosecha, mientras que la maduración no es afectada. El clon África 1
(Mbouroukou # 1) es una de las variedades de plátano mas promisorias para la zona cafetera, produce racimos
de 14 kg de peso promedio, a los 15 meses (Grisales, 2001). Como se desconoce el tiempo apropiado de
cosecha de éste clon y su comportamiento en poscosecha, se decidió realizar este estudio, el cual tuvo por
objetivo determinar el efecto de diferentes edades de cosecha sobre la calidad y la maduración de los frutos de
África 1, junto con los cambios físicos y químicos, producidos.
MATERIALES Y MÉTODOS
El experimento se desarrolló entre diciembre de 1998 y febrero de 2000, en el Centro de investigación “El
Agrado”, localizado en el Municipio de Montenegro, departamento del Quindío, a 4° 28’ de latitud norte y 75° 49’
de longitud oeste, altitud1310 msnm, temperatura media anual de 22°C, precipitación anual de aproximadamen-
te 2100 mm y humedad relativa media 80%, condiciones correspondientes al bosque muy húmedo subtropical
(bmh-ST); el suelo del campo experimental fue de textura franco arenoso, pH 6 y 5.7% de materia orgánica. El
material evaluado fue Africa 1 (AAB). Se cosecharon 10 racimos en diferentes edades 12, 14 y 16 semanas
después de floración (SDF), seleccionando los dedos centrales de las manos uno (1) y tres ( 3), a los cuales
se les registró en los estados de maduración verde oscuro y amarillo las siguientes variables: Período de madu-
ración; longitudes externa e interna; perímetro, peso del fruto; diámetro de la pulpa y el grosor de la cáscara. Los
dedos se picaron en pedazos pequeños y se secaron en una estufa a 60ºC por 24 h. A la harina de la pulpa se
le determinó las concentraciones de almidón, azúcares totales y reductores (por hidrólisis enzimática, por los
métodos de Antrona y de Nelson, respectivamente, en el laboratorio del CIAT, Palmira) y el contenido mineral.
Se aplicó un diseño de parcelas divididas con tres repeticiones. Los datos fueron sometidos a análisis de
varianza y a la prueba de comparación rango múltiple de Tukey.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Cambios físicos del fruto del clon África 1 (AAB). El racimo del clon África 1 tiene características del tipo
“Horn” (Hartón) con 5 gajas y 20 a 30 frutos (Grisales, 2001). A diferencia de cultivares como Dominico-hartón
y FHIA 21, el peso de los racimos no varió con la edad, mientras que el peso de los frutos presentó variaciones
poco significativas (Tabla 1); el peso del racimo obtenido en éste estudio coincide con el reportado por Grisales
(2001) para la zona cafetera.
Los frutos de este cultivar son de tamaño superior a Dominico-hartón. Las longitudes externa e interna se
incrementaron significativamente (2 a 3 cm) entre frutos de 12 a 16 semanas, mientras que el perímetro sólo
se aumentó en 3 cm al pasar de 12 a 14 semanas. El diámetro del fruto presentó una ligera variación según la
edad, tanto en frutos provenientes de la mano uno como de la mano tres (Tablas 2 y 3).
Tabla 2. Longitud y perímetro de los frutos de África 1 durante la maduración, en diferentes edades
de cosecha de los racimos (Verde oscuro, V; Amarillo, A)
Tabla 3. Diámetro del fruto de África 1 durante la maduración, en diferentes edades de cosecha
de los racimos (Verde oscuro, V; Amarillo, A)
Edad de los frutos Diámetro de la pulpa Grosor de la cáscara Diámetro del fruto
(semanas) (cm) (cm) (cm)
V A V A V A
12 5,3 a 4,7 b 0,5 a 0,6 a 5,8 b 5,3 b
14 5,3 a 5,0 ab 0,6 a 0,5 b 5,9 a 5,5 a
16 5,4 a 5,2 a 0,6 a 0,6 a 6,0 a 6,0 a
C,V (%) 30 6,6 24 22 7 7,2
Prueba de F (Época) ns * ns * * *
Los frutos frescos de África 1, superaron aproximadamente en 50% el peso de los frutos de Dominico-hartón. El
peso seco del fruto varió significativamente según la edad de cosecha (Tabla 4), haciéndose máximo en la
semana 14, lo cual se podría considerar como un índice de cosecha de este material; su ligera precocidad ha
sido una característica de esta variedad. Los incrementos en peso de la pulpa, tanto en frutos verdes como
maduros (A) fueron significativos, ganando el fruto aproximadamente 20% de peso al pasar de una a otra edad,
explicando esto que el crecimiento del fruto se debe a la acumulación de fotoasimilados en este órgano y no en
la cáscara. La relación pulpa/cáscara fue más alta que en Dominico-hartón, siendo mayor y similar en frutos de
14 y 16 semanas.
Tabla 4. Peso del fruto y partición de pulpa y cáscara de África 1 durante la maduración, en
diferentes edades de cosecha de los racimos (Verde oscuro, V; Amarillo, A)
Maduración y cambios químicos. A diferencia de otras variedades, el período de maduración del fruto no fue
afectado significativamente por la edad de cosecha, los cuales, se tornaron maduros aproximadamente en una
semana. La calidad organoléptica si se afectó, ya que los frutos más tiernos (12 semanas) se pasmaron
totalmente y los de 14 semanas parcialmente. Es posible, que esto pueda ser atribuido a la composición de
almidón, el cual es un poco bajo en estos frutos con relación a los de mayor edad (14 y 16 semanas) (Tabla 5).
Los azúcares totales que en su mayoría son reductores, oscilaron alrededor del 2%, sin variaciones en frutos de
las diferentes edades. Los frutos maduros de Africa 1, contienen altos contenidos de almidón, siendo este
menor en 16% con respecto a frutos de 14 y 16 semanas de edad. La concentración de azúcares totales fue alta
(46%) y no presentó variación alguna entre los frutos de las tres edades. Esto parece indicar que es posible que
no sea la cantidad del almidón, sino su calidad (estructura granular) la que en un momento dado determina en
el fruto características deseables para ser consumido o quizás otros compuestos del fruto no registrados en este
estudio como sustancias orgánicas, pigmentos, acidez, entre otros.
Tabla 5. Período de maduración y concentración de almidón, azúcares totales y reductores del fruto de
África 1 durante la maduración, en diferentes edades de cosecha de los racimos (Verde oscuro, V;
Amarillo, A)
La Tabla 6, muestra la composición mineral de la pulpa de los frutos, la cual, tuvo ligeras variaciones que no se
atribuyen a la edad del fruto, sobresaliendo este clon por el contenido de Potasio y Nitrógeno, principalmente.
CONCLUSIONES
RECONOCIMIENTOS
Los autores de este trabajo agradecen al Comité de Cafeteros del Quindío y a Corpoica, el soporte financiero
para su desarrollo.
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Héctor González O. 1
Lina Marcela Giraldo R.2
Paulina Villa A.2
RESUMEN
El presente estudio fue desarrollado en la granja Montelindo, región Santágueda, propiedad de la Universidad
de Caldas, localizada a 5° 05’N, 75° 40’W, altitud de 1050 m, temperatura promedio 22.5°C, humedad relativa
76%, precipitación anual de 2100 mm y suelos de origen volcánico. Se sembraron parcelas de 25 plantas de los
híbridos FHIA-20, FHIA-21 y de las cultivariedades Dominico hartón y África 1. Las prácticas agronómicas
fueron las establecidas para el cultivo en la región. Se hicieron registros de temperatura máxima, mínima, brillo
solar acumulado, precipitación acumulada y humedad relativa. En cada planta se registraron semanalmente las
siguientes variables: Diámetro del pseudotallo, altura de la planta, número de hojas emitidas, días a floración,
días a cosecha, número de días entre floración y cosecha y peso total del racimo. Las variables evaluadas para
cada material se promediaron para realizar los respectivos análisis de varianza y las regresiones simples los
cuales produjeron las mejores correlaciones y los modelos predictivos más significativos. El estudio arrojó una
alta correlación entre la altura de la planta, diámetro del pseudotallo y número de hojas emitidas con las unidades
calor, el brillo solar y la precipitación acumuladas en todos los materiales. Se concluye que los materiales de
plátano de mejor respuesta en la zona fueron FHIA-20 y África.
ABSTRACT
The present study was carried out at the ‘Montelindo’ farm, Santagueda region, property of the University of
Caldas, located at 5° 05´N and 75° 40’W, altitude of 1050 m, average temperature of 22.5 °C, relative humidity of
76%, annual rainfall of 2100 mm and soils of volcanic origin. Plots of 25 plants were planted with the hybrids
FHIA-20, FHIA-21 and the cultivars Dominico hartón and Africa 1. The agronomic practices were the established
for the crop in the region. Records of maximum and minimum temperature, accumulated sunshine, accumulated
rainfall and relative humidity were taken. In each plant the following variables were registered: pseudostem
diameter, plant height, number of emitted leaves, days to flowering and harvest, number of days between flower-
ing and harvest and bunch total weight. The evaluated variables in each material were averaged in order to carry
out the analysis of variance and simple regression which produced the best correlations and the most significant
predictive models. The study showed a high correlation among plant height, pseudostem diameter and number
of emitted leaves with accumulated heat units, sunshine and rainfall in all of the materials. It was concluded that
the plantain materials of best response in the zone were FHIA-20 and Africa.
INTRODUCCIÓN
En la zona cafetera central de Colombia, se cultivan 26.0000 ha de plátano de las 400.000 que existen en el país
y aporta 70% de la producción nacional, con una producción de 2.5 millones de toneladas al año (Castrillón,
2001).
1
Profesor Titular. Universidad de Caldas. A.A. 275. Manizales. hgonzalez018@[Link]
2
Ingenieras Agrónomas. Auxiliares de investigación. Programa Agronomía. Universidad de Caldas
El cultivo del plátano en Colombia aporta 39.1% de la producción en América Latina y participa con 6.8% del total
de la producción agrícola del país; además en 1.999 se calculó un consumo per cápita de 62 kg/persona/año; y
genera 0.75 empleos permanentes ha año-1 (Rodríguez y Rodríguez, 2001).
En Colombia, el plátano se siembra entre 14 y 35º C, por debajo de 16º C, se mantiene la actividad metabólica
de la planta, pero hay menor emisión de hojas y desarrollo; no obstante, la calidad y el tamaño del fruto no se
afectan. Si la baja temperatura persiste, algunos frutos maduran precozmente, las hojas expandidas pueden
desarrollar síntomas similares a los producidos por la deficiencia de agua o luz, pierden turgencia, se tornan
amarillas y mueren prematuramente. A 12º C el látex del plátano se coagula en el pericarpio de los frutos
impartiendo una coloración marrón a la subepidermis, lo que reduce la calidad de los frutos cosechados; a 7º C
el racimo se congela y pierde el valor comercial (Martínez, 1983).
La temperatura influye en la duración del periodo vegetativo del plátano. En Jamaica, para cada 100 m de altitud
la duración del ciclo se alarga 30 días. En Colombia, si la variedad Hartón es sembrada a 20 msnm el ciclo
vegetativo es de 327 días, mientras que a 320 msnm será de 361 días; en cambio a 1.160 msnm (Palmira,Valle)
el período vegetativo es de 410 días. De estos datos se concluye que para el país, el periodo vegetativo de esta
variedad se prolonga aproximadamente 10 días por cada 100 m de altitud (Martínez, 1983).
El cultivo de plátano se ubica entre los 30° N y 30° S del Ecuador, pero las condiciones óptimas están en el
rango de 0 - 15°. Con buenas condiciones de precipitación, temperatura y suelos, las zonas comprendidas
entre 0 - 300 msnm son adecuadas (Sierra, 1993, citado por Buriticá y Montes, 1997).
Ciertos investigadores estiman que la temperatura media óptima para el cultivo es de 25°C; temperaturas de 25
- 30°C le favorecen (Sierra, 1993, citado por Buriticá y Montes, 1997). En cuanto al pH de los suelos, el plátano
tolera bien la acidez y se cultiva bien en suelos de pH 4.5 a 4.8.
La siembra, explotación y mercadeo del plátano afrontan problemas de carácter técnico, social y económico que
constituyen un reto para los investigadores en la búsqueda y aplicación de soluciones, a través de la generación
y transferencia de tecnologías nuevas que mejoren la productividad y rentabilidad del cultivo, haciéndolo soste-
nible, competitivo y equitativo para productores y consumidores (Corpoica, 2000).
MATERIALES Y MÉTODOS
Se sembraron parcelas de 25 plantas de los híbridos FHIA-20, FHIA-21, y de las cultivariedades Dominico
hartón y África. Todas las parcelas estuvieron rodeadas con plantas de plátano Dominico hartón (Musa AAB),
Producción, Comercialización e Industrialización de Plátano
97
II Seminario Internacional de Plátano
altamente susceptibles a las Sigatokas negra y amarilla. Se realizaron dos siembras, entre mayo y junio de 1999
( FHIA-20, Dominico hartón y África) y en noviembre de 1.999 (FHIA-21).
La siembra se realizó en parcelas independientes, con distancia de 3 m entre surcos y 2 m entre plantas.
El manejo agronómico de cada parcela consistió en la fertilización, deshije, desguasque, deshoje, despunte,
corte de bellota, embolse y manejo de arvenses. En la siembra se aplicó 1 Kg de cenichaza por sitio, 13 g de
Carbofuran (Furadan 3 G), 10 g de MgO y 3 g de Bórax. Se realizaron tres fertilizaciones con lapsos de 4
meses, aplicando 200 g por planta de NH4NO3 más KCl (relación 1:1) en la primera, Cumba (15-4-23-4) en la
segunda, y NH4NO3 más KCl (relación 1:1) en la tercera.
Los registros diarios de las variables del clima se obtuvieron de la estación meteorológica ubicada en la granja
Montelindo y de propiedad de la Federación Nacional de Cafeteros (Anuario Meteorológico, 1999), los cuales
fueron: temperatura máxima en ºC (TMAX), Temperatura mínima en ºC (TMIN) y el brillo solar en horas (h)
acumuladas, los cuales se promediaron quincenalmente, igual a los registros de las variables fisiológicas.
En cada planta se tomaron registros de diámetro del pseudotallo en cm (DP), altura de la planta en cm (AP),
desde la base hasta la inserción de la primera hoja; se determinó el número de hojas emitidas (NHE), días a
floración (DF), días a cosecha (DC) y número de días entre floración y cosecha (NDFC). En la cosecha sólo
se tomo el peso total de racimo en Kg (PR).
Se calcularon las unidades calor, mediante el modelo descrito por Ayllón (1990). La temperatura base para el
cultivo del plátano fue de 15.5°C, posteriormente se acumularon las unidades calor y las horas de brillo solar.
Finalmente las variables evaluadas para cada material se promediaron para realizar el análisis de varianza y las
respectivas regresiones lineales que permitieron indicar las mejores correlaciones y los análisis predictivos más
significativos.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Las UC, en el ciclo del cultivo, variaron entre 2923 (África) y 3832 unidades (FHIA-21); el BS osciló entre 2257
(Dominico hartón) y 1696 h (África) (Tabla 1). Según Sierra. (1993), citado por Buriticá y Montes (1997), el BS
promedio para un buen desarrollo de la planta debe ser de 1842 h año-1.
En FHIA-21, las UC acumuladas hasta el belloteo fueron un 19.6% más y el BS fue 3.5% menos que en Domi-
nico hartón; al momento de la cosecha presentó un PR de 16.9 Kg. África fue el que menor número de UC
acumuló hasta el belloteo, cuyo valor fue 27% menos que en el tradicional, similar al BS que fue 25% menos que
en este; el PR fue de 14.8 Kg, 4.5 Kg menor que en Dominico hartón.
La temperatura durante el ciclo de los materiales varió entre 15.7 °C y 31.3 °C, con un promedio de 23.5°C.
Según Sierra (1993), citado por Buriticá y Montes (1997) la temperatura promedio para el plátano debe estar
entre 20.5 y 27.5 °C para todos los meses del año, lo cual indica que se logró en todos los materiales la
temperatura requerida para el crecimiento y desarrollo de las plantas.
Se obtuvieron correlaciones altamente significativas (P< 0.01) entre la AP, el DP y el NHE. En todos los
materiales, las relaciones de las UCA y el BSA con la AP, tal como se ilustra para Dominico hartón (Figura 1),
el DP y el NHE se ajustaron a modelos cuadráticos asintóticos con correlaciones altamente significativas; el
NHF no presentó una tendencia definida. Las ecuaciones obtenidas se muestran a continuación:
Tabla 1. Variables climáticas y su relación con los estados fenológicos de los materiales
estudiados
Humedad
Brillo solar
Temperatura Precipitación relativa
(h)
Unidades calor (°C) (mm) (%)
Materiales
S-B* B-C S-B B-C Max Min S-B B-C S-B B-C
FHIA-20 2598 856 2027 706 30 18.5 2609 1463 80 71
FHIA-21 2849 990 2194 772 29.1 18.3 2956 483 74 69
AFRICA 2066 856 1696 288 30.1 18 2093 1279 81 75
D. hartón 2284 745 2273 745 28.8 18.2 2379 1118 80 74
Entre los materiales de plátano, el FHIA-21 tuvo un comportamiento similar con los materiales que se cultivan
tradicionalmente en la zona, pues tuvo una diferencia del 2% más de precipitación en comparación con el
material África, y 1.6% menos de precipitación que el Dominico-hartón. Lo que no ocurre con el FHIA-20, el cual
tuvo 20.9% más de precipitación en comparación con los demás materiales de plátano. Dichas diferencias se
deben a la distribución de las lluvias y la duración del período vegetativo de cada material.
Las pruebas de Fisher para los análisis de correlación en
todos los materiales fueron altamente significativas (P < 0.01)
4
y mostraron alto grado de asociación entre las variables altu-
3 ra de la planta (AP), diámetro del pseudotallo (DP) y núme-
Altura (cm)
14
12 un modelo polinomial, según el cual hubo correlación alta-
10 2
Y = -5E-06 X + 0,018 X + 0,06 mente significativa entre la PPTA y la AP y significativa en-
8 2
R = 0,977
6 tre ésta y la HR; la ecuación del modelo correspondiente
4
2 es la siguiente:
0
0 500 1000 1500 2000 2500 3000
AP = - 3.2 + 0.0008 PPTA + 0.05 HR R2 = 88.1%.
Precipitación (mm)
β0 = -3.2, arrojó un valor negativo cuya interpretación
Figura 2. Cambios en el diámetro del pseudotallo física no tiene significado.
del plátano Dominico hartón en función de la preci
pitación acumulada a través del tiempo β 1 = 0.0008, indica que por cada mm de PPTA, la AP
β2 = 0.05, indica que por cada unidad en porcentaje de HR, la AP aumentaría en 0.05 cm, permaneciendo
constante la precipitación.
El coeficiente de determinación (R2) indica que el modelo es apto para explicar en 88% la variabilidad en la AP
producida por la precipitación y la humedad relativa. El mismo análisis para los otros materiales produjo los
siguientes resultados:
Durante el período de siembra a floración, FHIA-20 acumuló una precipitación total de 2509 mmm, la HR prome-
dio fue de 81%, la AP de 3.7 m, el DP 23 cm y el NHE fue de 37. El PR promedio fue de 40.4 Kg, el cual es similar
al reportado por la FHIA (CCI, 1999).
Durante el período de siembra a floración, FHIA-21 presentó una precipitación total acumulada de 2956 mm y
humedad relativa promedio del 74%, con una AP de 3.3 m, DP de18.8 cm y NHE de 36. Este material no parece
adaptarse bien a la zona, viéndose afectado el normal desarrollo de la planta; además, es susceptible al ataque
de nematodos fitopatógenos (Guzmán y Castaño, 2001). El peso promedio del racimo fue de 16.9 Kg, mientras
que en otros estudios se han reportado racimos de hasta 22 Kg (Parra et al, 2001).
Durante el período de siembra a floración, Dominico hartón presentó una precipitación total acumulada de 2379
mm y humedad relativa promedio del 80%, obteniendo un desarrollo normal de la planta, con una AP de 3,4 m,
DP de 17.5 cm, y NHE de 37. El peso promedio del racimo fue de 19.3 Kg, el cual es similar al promedio de la
zona (Parra et al., 2001).
Durante el período de siembra a floración, la cultivariedad África presentó una precipitación total acumulada de
2093 mm y HR promedio del 81%, siendo el material más precoz de los plátanos estudiados; la AP fue de 3,4 m,
el DP de 18,1 cm, y el NHE de 32. El peso promedio del racimo fue de 14.8 Kg, el cual es similar al promedio de
la zona cafetera (Gómez y Castaño, 2001).
CONCLUSIONES
1. La precipitación en la región Santágueda es la indicada para el cultivo del plátano, pero la humedad relativa se
considera alta para este cultivo.
2. De las variables climáticas estudiadas, la PPTA, las UCA. el BSA y la HR fueron las que mayor correlación
tuviron con las variables AP, DP y NHE. No se presentó correlación con la variable NHF.
3. Entre los materiales de plátano se estableció que FHIA-20 fue el que presentó mejor comportamiento, tanto
en crecimiento como en producción. FHIA-21 fue el más afectado en sus fases de crecimiento y producción por
las condiciones de precipitación y humedad relativa de la región. África y Dominico hartón tuvieron comporta-
miento similar al promedio de la zona.
4. Los materiales de plátano recomendables para la zona de estudio por su mejor comportamiento agronómico
son África y FHIA-20.
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RESUMEN
La presente investigación se realizo en el municipio de San Juan de Urabá – Antioquia, ubicado entre las
coordenadas 8° 44, 0,83” de latitud norte y 76° 33, 35,3” de longitud oeste con respecto al meridiano de Greenwich,
con el propósito, de evaluar el efecto de la cosecha escalonada sobre los componentes de producción en el
cultivo de plátano (Musa AAB Simonds) cv Hartón. Se utilizó un diseño de bloques completamente al azar con
tres repeticiones y seis tratamientos, distribuidos así: T1 ( Testigo), T2 (una mano cosechada del racimo, cada
4 días), T3 (dos manos cosechada del racimo, cada 4 días), T4 (tres manos cosechadas del racimo, cada 4
días), T5 (cuatro manos cosechadas del racimo, cada 4 días), T6 (cosecha de las manos que estuvieran en
condiciones optimas para el mercado). Se midieron las siguientes variables: grosor de la fruta y longitud de la
fruta (cm), duración de los estados de maduración del fruto (días) y concentración de sólidos solubles ( Brix
%). La cosecha escalonada de las “manos” en un mismo racimo no tuvo influencia en el grosor, longitud y masa
fresca de los frutos. No obstante, se observa que los sólidos solubles totales variaron según los tratamientos.
En efecto, el mayor contenido de SST se observó en una mano cosechada cada 4 días, en los estados Verde
(4.2%), Amarillo Verde (11%), Amarillo (24.2%) y Muy Amarillo (27.9%), respectivamente.
Palabras claves: Contribución, sistema de cosecha, llenado , frutos, racimo, calidad, manos.
ABSTRACT
This research was conducted in the municipality of San Juan de Uraba - Antioquia, located at 8 ° 44, 0,83 “
latitude North and 76 ° 33, 35,3 “ with respect to the Greenwich meridian, with the purpose of evaluating the
effect of the staggered harvest on the production components in the plantain crop (Musa AAB Simonds) cv
Hartón. The treatments were distributed using a complete randomized block design with six treatments and three
replicates. The treatments consisted of: T1 (Control), T2 (harvesting are a cluster every four days), T3 ( harvesting
of two clusters, every four days ), T4 (harvesting of three cluster, every four days), T5 (harvesting of four
clusters, every four days ), T6 (Harvesting of cluters readyfor marketing). The evaluated variables were: days
to harvest, size and diameter of the fruit (cm), length of the maturation states (days), and soluble solid concentration
(° Brix). The results showed that the staggered harvest did not have any effect on quality of the fruit (length,
thickness and weight), but it does effect significantly the amount of soluble solids of the fruit in the states Green
(4.2 %), Green Yellow (11%), Yellow (24.2%), Very Yellow (27.9%), respectively.
Key words: Contribution, system of crop, filling, fruits, cluster, quality, fruits, hands.
INTRODUCCIÓN
En Colombia el cultivo del plátano no solo es de gran importancia estratégica dentro del sector rural, sino que
ocupa un lugar destacado en el suministro urbano de alimentos. El área sembrada es aproximadamente de
400.000 ha. con una producción de 2.8 millones de toneladas anual, destinadas en 92% al mercado interno y el
resto a la exportación (Ministerio de Agricultura, 2003). En el municipio de San Juan de Urabá existen aproxi-
1
Ing. Agrónomo. Docente investigador. Universidad de Córdoba M, Sc. E-mail: [Link]
2
Estudiante de Ingeniería Agronómica
madamente 5.000 ha sembradas en plátano que presenta muchas limitantes para su explotación entre las que
se destacan problemas fitosanitarias; tales como la Sigatoka negra, ataques de insectos, como los Picudos
negro y rayado, mal manejo agronómico y falta de programas de protección a los frutos para evitar el daño
causado por insectos plagas y mecánicos; pero lo que más está generando pérdida a los productores es la mala
calidad del fruto, además teniendo en cuenta las características morfológicas del racimo de forma cónica de
acuerdo a lo descrito por Belalcázar (1991), los últimos frutos del racimo, no alcanzan los estándares reque-
ridos para el mercado internacional; por lo tanto es necesario implementar sistemas de cosechas o labores
culturales que contribuyan a mejorar la calidad de estos frutos.
MATERIALES Y MÉTODOS
El experimento se realizó en un lote comercial de la finca “SAN PEDRO”, ubicada en la vereda “Montebello”
municipio de San Juan de Urabá a 2 m.s.n.m, temperatura promedio anual de 28°C, precipitación promedio
anual de 1900 mm, humedad relativa promedio de 80%. Los tratamientos fueron distribuidos en un diseño de
bloques completamente al azar con seis tratamientos y tres repeticiones así: T1, Testigo, T2, una mano cosecha-
da del racimo; T3 dos manos cosechadas del racimo; T4, tres manos cosechadas del racimo; T5, cuatro manos
cosechadas del racimo y T6, mano o manos óptimas para el mercado. Se midieron las siguientes variables:
grosor de la fruta (cm), longitud de la fruta (cm), duración de los estados de maduración del fruto (días) y
concentración de sólidos solubles ( Brix %). La población estuvo constituida por 54 plantas de plátano tipo
Hartón a una distancia de 2.7 x 2.7 m. Cada unidad experimental estuvo conformada por 16 plantas. Para el
análisis estadístico se utilizó el análisis de varianza univariado valiéndose de los supuestos de normalidad y
homogeneidad de varianzas. El manejo de la plantación se realizó de acuerdo con las sugeridas por la
comercializadora internacional Banacol, con la finalidad de obtener frutos con calidad de exportación (Banacol,
2004). Para la recolección de los datos en campo y procesamiento se utilizaron registros semanales. Para las
evaluaciones de laboratorio se almacenaron los frutos a temperatura ambiente (28°C y 85% de humedad
relativa), donde continuaron su proceso natural de maduración y para su evaluación se utilizó la escala propues-
ta por Van Loesecke (1950) para banano Gross Michel, adaptada por Cayón et al. (2000), en los estados Verde
(V), Muy Amarillo (MA), Verde Claro (VC), Verde Amarillo (VA) y Amarillo (A). Se hicieron las respectivas
pruebas de validación del modelo, homogeneidad de F – max, Hartley, normalidad de Shapiro – Wilk, análisis de
varianza y pruebas de comparación de medias de Tukey.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
El análisis de varianza de los parámetros de calidad grosor (cm) , longitud (cm) y peso del fruto (kg), indicó que
no se presentaron diferencias estadísticas significativas entre tratamientos, lo que indica que el sistema de
cosecha escalonada no afecta significativamente esta variable debido a la poca variación de los promedios
observados (Tabla 1). Para el caso del grosor del fruto este comportamiento se debió a que la etapa de mayor
translocación de fotoasimilados hacia el racimo ocurre durante los primeros 45 días, después de emitida la
bellota y luego el proceso decae así al final del período de llenado, el cual no coincide con los métodos de
cosecha escalonada del racimo evaluados en la investigación, que fueron realizados al final del período de
llenado del racimo, lo que concuerda con Belalcázar y Cayón (1998) y Barrera (2004 ) quienes encontraron que
el clon Dominico hartón y Hartón presentan un incremento en la etapa de llenado en los primeros 45 y 60 días,
respectivamente, luego decae hacia el final del período de llenado. Para la longitud del fruto todos los trata-
mientos presentaron un largo muy cercano a la media general; este comportamiento coincidió con Lassoudiere
(1978), quien afirma que el desarrollo de los frutos de banano en la fase de preemergencia de la inflorescencia
esta dominado por el desarrollo de la cáscara; la longitud final de los dedos se alcanza en un promedio de 30 -
35 días después de floración. González et al., citados por Nava (1987), observarón que los frutos del clon de
plátano Hartón inician con una longitud de 16 a 19 cm, presentando durante las 2 semanas posteriores, una
tasa de crecimiento de 2 cm/semana, y finalmente decae, lo cual no coincidió con los sistemas de cosecha
escalonada de mismo racimo evaluado, que se realizaron al final del período de llenado del mismo.
Para el peso del fruto (kg), en la Figura 1 se observa que de no existir diferencias estadísticas se observa que
cuando fueron cosechadas una y dos manos semanalmente del racimo respectivamente (T3), presentó una
tendencia a incrementar el peso, posiblemente estos tratamientos incidieron en el llenado; probablemente cuan-
do se efectuaba la cosecha en una o dos manos generaba un mayor gradiente de fotoasimilados hacia el resto
de las manos no cosechadas y también es probable que se presentará menos estrés por pérdida de látex o
maltrato del racimo. Este comportamiento es explicado por Arcila y Valencia (2000), quienes investigaron el
efecto del desmane sobre la calidad y la producción del híbrido de plátano FHIA 21 (Musa AAB); observando
que el mayor peso promedio del fruto se obtiene cuando se eliminan las cuatro manos inferiores en el racimo.
Autores como Hasselback e Idoe, citados por soto (1985), destacan que el peso del racimo no es afectado por
la poda de manos, pero si el grosor y tamaño de los frutos del racimo.
Maduración del fruto (días). Durante el proceso de maduración del fruto y de acuerdo a la escala de madura-
ción propuesta por Loesecke (1950) para describir los estados de maduración del banano Gross Michel,
ajustada por Barrera (2004) para el clon hartón, los estados Verde (V), Verde Claro (VC), Amarillo Verdoso
(AV), Amarillo (A) y Muy Amarillo (MA) mostraron diferencias estadísticas significativas entre tratamientos para
todos los estados de maduración, lo cual indica que el sistema de cosecha escalonada no afecta la maduración
del fruto (Tabla 2). Se observa además, que los tratamientos presentaron un comportamiento similar en todos
los estados, posiblemente este comportamiento se debe a que la técnica de cosecha escalonada no afectó los
procesos bioquímicos en la degradación de la clorofila, este comportamiento se debe posiblemente a las pocas
variaciones en temperatura y luminosidad en la zona; lo cual coincide con Arcila (2002) quien argumenta que
las condiciones ambientales como la altura y la época climática seca o lluviosa afectan las características quími-
Figura 1. Efecto de la cosecha escalonada sobre el peso del fruto en el cultivo del plátano Hartón (Musa AAB)
cas del fruto del plátano Dominico hartón; también afirma que frutos procedentes de épocas secas tuvieron un
periodo de maduración mas corto que los procedentes de época lluviosa.
Sólidos solubles (Brix %). Hubo diferencias estadísticas altamente significativas entre tratamientos evalua-
dos para los estados de maduración Verde (V), Amarillo Verdoso (AV), Amarillo (A) y Muy Amarillo (MA); no se
presentó ninguna diferencia estadística significativa en el estado de maduración Verde Claro (VC); lo anterior
muestra que la práctica de cosecha escalonada tiene influencia en la concentración de sólidos solubles en el
fruto.
En los resultados de la Tabla 2, se aprecia que al inicio de la maduración en los estados verde (V) y Verde Claro
(VC) se presentó una uniformidad en la concentración de sólidos solubles totales en todos los tratamientos a
excepción del tratamiento de mano cosechada que presentó los mayores incrementos en la concentración de
sólidos solubles totales, lo cual posiblemente se debe a la alta actividad bioquímica generada por el estrés o mal
trato de los racimos. Este resultado coincide con lo reportado por Arcila et al. (2002), quienes argumenta que la
composición química de los frutos verdes y maduros de todas las manos del racimo es similar al momento de la
cosecha, exceptuando la concentración de azúcares que es mayor en la primera mano con respecto a la última
mano. Los contenidos observados son inferiores a los reportados por Barrera (2004), en el municipio de los
Córdobas.
CONCLUSIONES
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ilus.
1
Carlos Alberto Rivillas Osorio
RESUMEN
En los Departamentos de Caldas, Quindío, Risaralda, Valle, Tolima y Antioquia se aislaron e identificaron espo-
ras nativas de Micorrizas Arbusculares (MA) pertenecientes a los géneros Glomus, Scutellospora, Acaulospora,
Gigaspora y Entrophospora, de raíces de plátano (Dominico-Hartón, Dominico y Hartón) y banano (Valery,
Gran Enano, Williams, Bocadillo y Gross Michel). Se encontró una alta presencia y diversidad de MA en esos
suelos cafeteros y una alta dependencia del plátano y banano a la asociación con estos hongos. Esto permitió
la identificación de una nueva especie perteneciente al género Scutellospora. La colonización en las raíces tuvo
un valor mínimo de 8% y máximo de 94%. En los estudios con las MA, se consideró prioritario evaluar el efecto
de la asociación temprana de Glomus manihotis, Glomus fasciculatum y Glomus fistulosum, solos o en mezcla
con las raíces de plantas micropropagadas de plátano y banano. En la fase de endurecimiento de esas plantas,
significativos beneficios se obtuvieron en el crecimiento, nutrición y sanidad de éstas, lo cual les permitió enfren-
tar adversidades bióticas y abióticas, en etapas posteriores. La asociación de Glomus manihotis y G. fistulosum
interactuando con una población nativa de nematodos de los géneros Meloidogyne, Pratylenchus y
Helicotylenchus, mostró en las raíces de esos cultivos una alta y efectiva colonización de las dos MA, en presen-
cia o ausencia de esos nematodos. La población y la cantidad de nódulos producidos por Meloidogyne mostró
una tendencia a disminuir en plátano con la mezcla de las dos MA, mientras que la necrosis en las raíces por las
especies migratorias se mantuvo alta. En banano se presentó una disminución en la población de Meloidogyne
y Helicotylenchus en las plantas asociadas con las MA, pero se incrementó la densidad de Pratylenchus.
Similares resultados se obtuvieron con G. fistulosum en el manejo de Meloidogyne en raíces de banano Gross
Michel, registrándose diferencias estadísticas entre plantas asociadas con las MA y las inoculadas con el
nematodo. La colonización radical fue de 30% en ausencia del nematodo, 31% con el nematodo inoculado una
semana después de la siembra y 39% con el nematodo inoculado a los 60 días. En condiciones de campo, los
resultados en los cultivos de plátano y banano fueron promisorios, pero no contundentes a favor de las MA,
debido a la dificultad de separar efectos entre los obtenidos por estas especies introducidas con los producidos
por una microbiota nativa, situación que generó interacciones entre organismos y efectos sobre esas plantas en
las etapas vegetativas y reproductivas, que no significaron la producción de un racimo de mayor peso en la
etapa productiva de esas plantas.
INTRODUCCIÓN
Los cultivos de plátano y banano ocupan un lugar importante dentro de la economía colombiana, con una área
sembrada en el año 2003 de 395.431 ha en plátano y 42.300 ha en banano. La producción de plátano se dedica
95% para el consumo interno; 4% para la exportación y 1% como materia prima para la agroindustria nacional.
Colombia participa con 55% de las importaciones de Estados Unidos y con 70% del mercado Europeo. De las
hectáreas cultivadas en plátano, 87% se encuentra como cultivo tradicional asociado con café, cacao, yuca y
frutales, mientras que 13% se explota como cultivo intensivo. En la actualidad se registra un rendimiento prome-
dio en el país de 7.8 tm/ha, con una zona central cafetera colombiana aportando 60% de la producción nacional
(Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, 2005).
El cultivo de banano, en Colombia, se caracteriza por su marcada orientación hacia los mercados externos, con
una producción anual en el año 2003 de 79.9 millones de cajas de 18,14 kg. Los principales mercados en el año
2002 fueron el europeo con 65% de ventas de la producción nacional, seguido del mercado norteamericano con
1
I.A .[Link] Investigador de la Disciplina de Fitopatología. Centro Nacional de Investigaciones de Café, CENICAFÉ. Chinchiná (Caldas). Fax (068)504723.
A. A 2427 Manizales. E-mail: [Link]@[Link]
35% (Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, 2005). En Colombia la producción de banano para exporta-
ción, está concentrada en el Urabá (70%) y en los municipios de Ciénaga, Aracataca y El Retén ubicados en el
Departamento del Magdalena (30%), sembrados con la variedad Cavendish. Existen 14.000 ha cultivadas en
banano común en los Departamentos de Valle del Cauca, Antioquía y Tolima.
Aunque la demanda de plátano es menor que la de banano, en los últimos años el plátano se ha convertido en
un cultivo promisorio con una gran demanda de éste producto por los países de la Comunidad Europea, segui-
dos por Estados Unidos. Esta entidad, financia investigaciones orientadas a la producción sostenible y econó-
micamente rentable de cultivos comerciales. De ésta manera, la agricultura está tomando una nueva orienta-
ción, y por ello hablar de agricultura sostenible, ecológica, orgánica y biológica ya no es extraño en nuestro
tiempo, debido fundamentalmente a la demanda de productos agrícolas de óptima calidad y sanidad, provenien-
tes de cultivos en los cuales la intervención de productos químicos (insecticidas, fungicidas y herbicidas) y
enmiendas sintéticas (fertilizantes) está altamente restringida o es casi nula.
El término sostenible hace referencia al aprovechamiento y uso eficiente de los recursos bióticos y abióticos. En
los primeros cabe destacar el papel fundamental que realizan los microorganismos del suelo en los ciclos
biogeoquímicos del carbono, oxígeno, nitrógeno, fósforo y azufre, y la participación de éstos en las transforma-
ciones de la materia orgánica y en la descontaminación de aguas, aire y del mismo suelo (Sánchez, 1996). En
los segundos, se relacionan la influencia que ejercen las condiciones del suelo (físico, químico y biológico) y
ambientales en la determinación de beneficios o de efectos desfavorables para el desarrollo de las plantas.
Las micorrizas arbusculares (MA) son un componente biológico fundamental en el suelo, las cuales inciden en
el crecimiento y desarrollo de las comunidades vegetales. A este tipo de hongos, se le atribuyen principalmente
beneficios relacionados con una mayor absorción radical, aprovechamiento eficiente de fertilizantes, tolerancia
al estrés hídrico, tolerancia a patógenos edáficos, aumento de la productividad vegetal y recuperación de suelos
degradados (Sieverding, 1991; Guerrero et al., 1996; Sánchez, 1999).
La primera actividad que se realizó, fue un estudio relacionado con la búsqueda de especies nativas de MA en
los cultivos de plátano y banano, dirigidos por investigadores pertenecientes a diferentes Instituciones partici-
pantes en el proyecto en mención. Las especies fueron aisladas de Martinica, Guadalupe, Cameroon, Islas
Canarias, Colombia y Cuba. Esporas pertenecientes a los géneros Glomus ([Link], G. caledonium, G.
intraradices, [Link], [Link], G. manihotis, G. spurcum, G. aggregatum, G. fistulosum, G. proliferum,
[Link], G. claroideum, G. etunicatum), Entrophospora (E. colombiana), Acaulospora (A. rhemii, A. dilata-
da, [Link]), Scutellospora (S. dipapillosa, S. heterogama), Gigaspora spp y Sclerocystis spp., fueron
identificadas (Declerck, 2001).
2001).
Basados en la información obtenida de esos muestreos de MA nativas, se consideró prioritario realizar estudios
cuyos objetivos fueran evaluar el efecto de la inoculación temprana de especies de MA buscando beneficios en
el crecimiento de las plantas y su opción como alternativa para el manejo de patógenos radicales. En este
sentido, en plantas micropropagadas de las variedades de plátano Dominico Hartón y banano Gran Enano,
cuando las especies introducidas Glomus manihotis, Glomus fasciculatum y Glomus fistulosum, solas o en
mezcla, se asociaron con el sistema radical de estas plantas desde la fase de adaptación y endurecimiento,
significativos beneficios se obtuvieron en el crecimiento de las plantas y nutrición de éstas, con el fin de preparar
una planta en buenas condiciones en su desarrollo y sanidad para enfrentar condiciones adversas tanto bióticas
como abióticas, al momento del transplante a condiciones de campo. El sustrato de siembra que se utilizó en
este experimento, al igual que en todos los demás, fue una mezcla de suelo obtenido de la Estación Central
Naranjal, con un contenido promedio de materia orgánica de 12,2% y textura franco-franco arenoso. A este
suelo se le mezcló un material inerte, derivado de cenizas volcánicas (Lapilli). Además se le adicionó turba (T),
que es un producto comercial (Growing mix 2) que se utiliza como mejorador de sustratos. La mezcla final, se
realizó en iguales proporciones de volúmen ([Link]), con el fin de crear unas condiciones físicas óptimas para el
desarrollo de las plantas. El material vegetal se sembró en bolsas plásticas (41 X 30 cm) de 10kg de capaci-
dad, con el fin de permitir un desarrollo normal del sistema radical de las plantas durante el tiempo de permanen-
cia de éstas en el sitio del experimento. Se utilizaron 20g por cada especie de micorriza arbuscular (inóculo
completo), el cual contenía diferentes propágulos del hongo (esporas, raíces colonizadas y micelio). En los
tratamientos con dos especies se utilizó 10g de inóculo por especie de MA y cuando se mezclaron las tres
especies se utilizaron 7g por especie. El sistema de adaptación de esas plantas exigió un manejo riguroso del
riego, el cual se realizó desde el momento del transplante de las plantas in vitro (cada hora) hasta la semana
sexta (cada 2 días). A partir de la semana 7, se inició la fertilización con la solución nutritiva de Hoagland´s, con
una concentración ¼ Molar (0,25) la cual se aplicó una vez por semana (100 mL/planta), y de la semana 16
hasta el final del experimento se aumentó a 200 mL/planta. Se realizaron dos evaluaciones de las variables de
respuesta y complementarias con muestreos destructivos, a los 3 (Etapa I) y 7 meses después del transplante
(Etapa II).
La información de este experimento corresponde a la segunda evaluación realizada al final del mismo. En esta
etapa, se presentaron diferencias estadísticas en plátano en la variable colonización entre tratamientos. El valor
más alto de colonización radical, lo presentó el tratamiento con la mezcla de G. fistulosum + G. manihotis (84%).
El valor más bajo (38%), fue para el tratamiento con G. manihotis (Tabla 1). Los demás tratamientos no
presentaron diferencias estadísticas entre ellos. La efectividad de la mezcla G. fistulosum + G. manihotis en la
colonización radical de plantas de plátano tuvo relación directa con la eficiencia simbiótica de ésta, ya que tanto
en la Etapa I como en la Etapa II, los porcentajes de colonización producidos por esta mezcla fueron los más
altos y el incremento en el crecimiento y desarrollo de las plantas presentó promedios altos en las variables
evaluadas. Entre las especies G. fistulosum y G. manihotis, se presentó un efecto de sinergia el cual influyó en la
Las micorrizas arbusculares utilizadas en este estudio, ocasionaron efectos positivos en el crecimiento y desa-
rrollo de las plantas de plátano, con una alta dependencia de éstas a la condición micorrícica ya que requieren
asociarse a estos hongos para poder alcanzar su máximo desarrollo. En la Etapa II, la prueba de comparación
de promedios (Tukey al 5%), mostró
diferencias estadísticas significativas Tabla 1. Colonización radical en plantas de plátano (Etapa II)
a favor de las plantas tratadas con las
MA (solas o asociadas), en la mayo- Colonización
Tratamientos
ría de las variables de crecimiento (%)
evaluadas. Glomus fasciculatum 67 ab
Glomus fistulosum 57 ab
La tendencia en las etapas I y II fue Glomus manihotis 38 b
similar, ya que G. fistulosum entre es- G. fasciculatum + G. fistulosum 47 ab
pecies, presentó el mejor efecto en el G. fasciculatum + G. manihotis 79 ab
G. fistulosum + G. manihotis 84 a
incremento del crecimiento de plantas
G. fasciculatum + G. fistulosum + G. manihotis 80 ab
de plátano; sin embargo, la mezcla G.
fasciculatum + G. manihotis superó los
Valores seguidos de la misma letra no son estadísticamente
promedios alcanzados por G. significantes. Tukey 5%
Producción, Comercialización e Industrialización de Plátano
109
II Seminario Internacional de Plátano
En la variable peso seco del sistema radical, la especie G. fistulosum, y las mezclas G. fasciculatum + G. manihotis
y la de las tres especies, obtuvieron los valores más altos (18,59; 17,36 y 16,67g, respectivamente) compara-
dos con el testigo (6,23g). La mezcla G. fasciculatum + G. manihotis presentó los mayores promedios en la
producción de biomasa (61,33g), comparadas con el promedio de las plantas sin inocular, que alcanzaron los
valores más bajos (14,33g).
En banano, G. fistulosum fue la más eficiente especie en el incremento del crecimiento y desarrollo vegetativo de
las plantas y al ser comparada con las mezclas, también mostró la misma tendencia. Este resultado fue
consistente tanto en la etapa I como en la II. Sin embargo, en la etapa I, esta especie fue la menos efectiva
colonizando las raíces de estas plantas (44%). Entre mezclas, la de mejor comportamiento en las variables de
crecimiento fue G. fistulosum + G. manihotis, tratamiento que le siguió a los valores alcanzados por G. fistulosum.
Los valores de las mezclas (a excepción de la mezcla G. fasciculatum + G. fistulosum), no presentaron diferen-
cias estadísticas, aunque las plantas tratadas con la mezcla mencionada anteriormente fueron las más vigoro-
sas.
En la Etapa II, el efecto benéfico en el crecimiento y desarrollo vegetativo de las plantas de banano inoculadas
con las MA solas o asociadas se expresó mejor a través del tiempo, ya que éstas en la medida en que es
continua la actividad simbiótica, las plantas toman ventaja en su crecimiento comparadas con las plantas que no
están asociadas con estos hongos, comportamiento que también se presentó en el cultivo de plátano, especial-
mente en la Etapa II. En las mezclas, el tratamiento con las tres especies de micorrizas arbusculares (G.
fasciculatum, G. fistulosum y G. manihotis), mostró la mejor tendencia en el crecimiento de las plantas. Los
resultados de esta investigación mostraron el beneficio en el incremento del crecimiento de las plantas de
banano tratadas con las especies de micorrizas arbusculares y las mezclas de estas a través del tiempo, com-
paradas con las plantas que no tuvieron la adición de las MA (Figuras 1, 2).
En relación con los contenidos de nutrimentos en los cultivos de plátano y banano, hubo un incremento signifi-
cativo en la absorción de fósforo, en las plantas tratadas con las MA (solas y asociadas), comparadas con las
plantas que no tuvieron la adición de estos hongos (testigo absoluto) (etapa I). Los resultados sobre la partici-
pación de las MA, en la absorción de otros nutrimentos diferentes al fósforo fueron complejos de valorar y no se
estableció con certeza la influencia de esta asociación simbiótica en la absorción de otros nutrimentos (etapa II).
En algunos casos, los niveles de macro y micronutrimentos fueron más altos en las plantas testigo que en las
plantas tratadas con las MA. Estos resultados pueden ser atribuidos al hecho que el contenido de nutrimentos
se encuentra más concentrado en las plantas con una menor biomasa (plantas testigo), contrario a lo que
ocurre en las plantas con una mayor materia fresca producida (mayor vigor y contenido de agua), en donde los
nutrimentos se encuentran más disueltos, es decir la concentración de estos es menor, lo cual se conoce como
el efecto dilución (Cano, 2001).
Conocida es la importancia que tienen los nematodos fitoparásitos en los cultivos de Musáceas, y por ello se
llevó a cabo un estudio con el fin de conocer la respuesta de plantas micropropagadas de plátano Dominico
Hartón y banano Gran Enano a la colonización radical producida por Glomus manihotis y G. fistulosum, y al
ataque de raíces causado por una población nativa de nematodos de los géneros Meloidogyne, Pratylenchus y
Helicotylenchus. Los procedimientos experimentales relacionados con la casa de mallas, tipo de sustrato, siste-
mas de inoculación de los diferentes organismos, condiciones de adaptación de las plantas y producción y
calidad del inóculo de las MA fueron similares a los del experimento anterior. Las plantas micropropagadas
fueron inoculadas con las MA al momento de la siembra y a los 2 meses, con trozos de raíces infectadas por los
tres géneros de nematodos. El experimento tuvo tres evaluaciones a los 100 días (asociación de las MA con las
raíces de plátano y banano), 160 y 220 días (interacciones de las MA con los nematodos). En este resumen
solo se presentan los resultados de la evaluación realizada a los 220 días. En esa evaluación, en el cultivo de
plátano, la colonización de la raíz fue más alta comparada con las evaluaciones anteriores. Hubo diferencias
estadísticas significativas a favor de los tratamientos inoculados sólo con las MA comparados con los tratamien-
tos inoculados con las MA + nematodos (Tabla 2). La colonización de las raíces por las tres especies de MA se
redujo significativamente cuando las plantas se inocularon con los nematodos. Aunque el tratamiento con G.
fistulosum fue el más afectado por la presencia de los nematodos fitoparásitos, no hubo diferencias significati-
Figura 1. Peso seco (g) del sistema radical de las plantas de banano
vas en el porcentaje de colo- Tabla 2. Porcentaje de colonización en raíces de plátano Dominico Hartón,
nización de estos tratamientos 220 días después de la inoculación con las MA ( presencia o ausencia de
inoculados con los nematodos)
nematodos. Estos resultados
indican que la actividad del Tratamiento
Media CV
nematodo afectó la relación (%) (%)
simbiótica, creando un am- Glomus. manihotis 57a 35,09
biente menos favorable para Glomus. fistulosum 72a 22,22
el desarrollo y los beneficios
del hongo. Glomus. manihotis + G. fistulosum 57a 38,60
Glomus. manihotis+ Nematodos 24b 62,50
El análisis de varianza reveló
que la población de Glomus. fistulosum + Nematodos 32b 71,88
nematodos disminuyó de ma- Glomus. manihotis + G. fistulosum + Nematodos 32b 71,88
nera significativa en los trata-
mientos donde estuvieron pre- Valores seguidos de la misma letra no son estadísticamente significantes.
sentes las diferentes especies Tukey 5%
de MA. En este caso la po-
blación de Meloidogyne spp., fue reducida en 74%, la de Pratylenchus spp. en 6% y la de Helicotylenchus spp.
en más de 92%. Este resultado indica que Pratylenchus spp. fue el nematodo menos afectado con la interacción
Tabla 3. Población de nematodos/100 g de raíces en plátano Dominico Hartón, 220 días
después de la siembra
La inoculación con las MA no disminuyó la severidad del daño causado por los nematodos Pratylenchus y
Helicotylenchus pero sí el número de nódulos de Meloidogyne. Sin embargo, las plantas fueron más tolerantes
al efecto causado por los nematodos, con base en las variables de crecimiento.
En relación con el cultivo de banano, en la tercera evaluación no se observaron diferencias estadísticas signifi-
cativas entre tratamientos para la variable colonización radical. Los porcentajes de colonización en las plantas,
al igual que en el segundo muestreo, se redujeron en comparación con la primera evaluación (Tabla 4).
Tampoco hubo diferencias estadísticas significativas entre los tratamientos con las MA, en presencia o ausencia
de nematodos, en relación con el diámetro de seudotallo, área foliar, peso fresco aéreo, peso fresco total y peso
seco aéreo. El tratamiento con G. fistulosum aumentó en mayor proporción la altura de las plantas comparado
con los demás tratamientos. En esta tercera evaluación, todas las variables de crecimiento y desarrollo del
testigo con nematodos, presen- Tabla 4. Colonización en raíces de banano Gran Enano, 220 días
taron los menores valores res- después de la inoculación con las MA (presencia y ausencia de
nematodos)
Un factor relacionado con el incre-
mento en la producción de Media CV
Tratamiento
nematodos es el peso de las raí- (%) (%)
ces de las plantas. Se encontró Glomus manihotis 22a 68,18
que las plantas con menor peso
Glomus fistulosum 24a 45,83
de raíces fueron el testigo con
nematodos, a diferencia de los tra- Glomus manihotis + G. fistulosum 21a 61,90
tamientos inoculados con las MA
Glomus manihotis+ Nematodos 12a 66,67
más los nematodos. Se observó
que las plantas con estos hongos Glomus fistulosum + Nematodos 19a 31,58
presentaron el mayor peso fres- Glomus manihotis + G. fistulosum + Nematodos 17a 88,24
co de raíces (151-153 g) a dife-
rencia del testigo con nematodos
Valores seguidos de la misma letra no son estadísticamente
que pesó 100 g. Lo anterior su-
significantes. Tukey 5%
giere que la inoculación con es-
tas MA aumenta la biomasa radical, y por ende, provee de mayores sitios de penetración y de alimentación a los
nematodos (Figura 4 y Tabla 5).
Tabla 5. Población de nematodos/100g de raíces en banano Gran Enano, 220 días después de
la siembra
Helicotylenchus
Meloidogyne spp. Pratylenchus spp.
Tratamiento spp.
(100g de raíces) (100g de raíces)
(100g de raíces)
Media CV (%) Media CV (%) Media CV (%)
Testigo + Nematodos 1510a 92,91 1474a 68,45 92a 126,09
Glomus manihotis +
1492a 89,88 3225a 88,37 25a 140,00
Nematodos
Glomus fistulosum +
1233a 127,58 1956a 90,44 11a 245,45
Nematodos
Glomus manihotis + Glomus
1400a 61,36 3657a 80,91 29a 179,31
fistulosum + Nematodos
Así mismo, no se presentaron diferencias estadísticas entre tratamientos en la necrosis producida por los nematodos
en las raíces secundarias, mientras que para las raíces primarias, el análisis de varianza mostró diferencias estadís-
ticas entre los tratamientos inoculados con las MA comparados con el testigo + nematodos (Tabla 6) (Jaramillo,
2001).
Teniendo como referencia los resultados experimentales que mostraron el beneficio de la asociación de raíces
de plátano (Dominico-Hartón) y banano (Gran Enano) con la MA Glomus fistulosum, se estudió el efecto
derivado de esa asociación en el manejo de los nematodos noduladores Meloidogyne incognita y M. javanica en
las raíces de banano Gross Michel. Para ello, se evaluaron seis tratamientos con ocho repeticiones por trata-
miento, en los cuales tres se inocularon con Glomus fistulosum al momento de la siembra (MS) y tres sin este
hongo. En cada uno de estos grupos se dejó un tratamiento con la MA y otro sin ella. Los otros cuatro tratamien-
tos se inocularon con 2500 huevos del nematodo. En el primer caso, dos tratamientos con y sin la MA se
inocularon con el nematodo 1 semana después de la siembra